Existía este cargo de dormitalero cuyo cometido era velar el sueño de los canónigos preparándoles el dormitorio, encendiendo y apagando las luces y otros detalles parecidos. Existieron los dormitaleros hasta el siglo XVIII. Una de las calles de Pamplona, la que va pegada a la catedral se llama calle de la Dormitalería aludiendo al dormitorio de los canónigos, primero una sala corrida y fría y luego un dormitorio que se edificó sobre el anterior pero ya con celdas individuales provistas de su correspondiente puerta de madera y llave.
Antonio BENGOECHEA
Antonio BENGOECHEA
