Lexikoa

DAMA CON PIE DE CABRA

Según la leyenda, un Señor de Vizcaya casó con la «Dama del pie de cabra», leyenda que noveló Alejandro Herculano, portugués, (1810-1877) con el título La Dama del pie de cabra, según leyenda que había leído en el Libro de los linages, del conde don Pedro, que data de 1606. Esta leyenda ha sido recibida de distinta manera por unos y otros autores. Dice ésta que Diego López, señor de Vizcaya, hijo de don Lope Hortiz, halló andando a caza una mujer hermosa con quien casó, después de haberle ella hecho prometer que nunca se habría de santiguar. Sigue Luis de Salazar y Castro diciendo que «esta belleza tenía los pies de la hechura de los de cabra. Que tuvieron dos hijos, varón y hembra, y que un día en que admirado don Diego de que en su presencia matase una podenca a un galgo rompió el contrato de no santiguarse. Su mujer, llena de furor, tomando en sus brazos a la hija, se salió por una ventana y se fue a los montes, donde jamás se volvieron a ver». El texto portugués se puede leer en Algunos mitos españoles, de J. Caro Baroja. Ver LAMIN.

Una leyenda dice que un Señor de Bizkaia casó con "La Dama del pie del Cabra". La leyenda viene en los livros das Linhagens, del Conde de Barcelós, don Pedro de Portugal, tít. 9, 2, y dice así en romance: "Este don Diego López era muy buen montero, y estando un día en su armada y atendiendo quando vennia el puerco, oyó cantar muy alta voz á una muger encima de una peña: é vióla ser muy hermosa é muy bien vestida; y enamoróse luego de ella muy afincadamente: é preguntóle quien era, y ella le dixo que era de muy alto linage, y él la dixo que pues que así era, que casaría con ella, si ella quisiere, ca él era señor de aquella tierra toda; y ella le dixo que lo haria, si le prometiese que nunca se bendixese: y él se lo otorgó, y ella fué luego con él: y esta dueña era muy hermosa y muy bien fecha en todo su cuerpo, salvando que había un pie horcado, como de cabra; é yubieron gran tiempo, é hobieron dos hijos: é uno hobo nombre Iñiguez Guerra, y la otra fue muger, é hobo nombre doña... E quando comian juntos don Diego Lopez é su muger, asentada ella á par de sí el hijo, y él asentaba par de si la hija de la otra parte; y un dia fué él á su monte, y mató un puerco muy grande, é truxole para casa, é pusole ante donde estaba comiendo con su muger y con sus hijos; y echaron un hueso de la mesal y vinieron á pelear una podenca y un alano sobre é, en tal manera, que la podenca tuvo al alano en la garganta é matóle: é don Diego Lopez quando esto vió, tuvolo por milagro, é signóle diciendo: "¿Santa María vall ¿Quién vió, nunca tal cosa?" Y su muger quando lo vió así santiguar, echó mano de la hija y del hijo: y Diego Lopez tuvo del hijo, y no se lo quiso dexar tomar: y ella recudió con la hija para una finiestra del palacio, y fuese para las montañas en guisa, que non la vieron mas ni á la hija. Después fué a cabo de tiempo este don Diego Lopez á hacer mal a los moros, é prendieronlo e llevaron para Toledo preso, y á su hijo Iñiguez Guerra pesaba mucho de su prision, é vino á hablar con los de la tierra, porque manera lo podrian haber fuera de la prision; y ellos dixeron que no sabian manera porque lo pudiesen haber, salvando si fuese á las montañas, y hallase su madre; y que ella le daria como lo tirase: y él fué á ella solo encima de su caballo, y hallóla encima de una peña, y ella le dixo: "Hijo Iñiguez Guerra, viene á mí, ca yo bien sé á lo que vienes". Y él fué para ella, y le dixo: "Vienes á preguntar como tirarás a tu padre de la prission". Entonces llamó á un caballo que andaba suelto por el monte, que habia nombre Pardalo, é llamólo por su nombre, y ella metió un freno en el caballo que tenia, é dixole que no trabajase por lo desensillar, ni desenfrenar, ni por le dar de comer, ni de beber, ni de ferrar, y dixole que este caballo le... en toda su vida, é que nunca entraria en lid, y que lo pondría en Toledo delante la puerta de su padre luego en ese dia: é que ante la puerta donde el caballo le pusiese, que allí diese: é que hallaría su padre estar en un corral: é que lo tomase por la mano: é que hiciese que queria hablar con él: é que lo fuese tirando contra la puerta donde estaba el caballo; é que desde á que allá fuesen, que cabalgasen en el caballo, é que pusiesen á su padre ante sí: é que antes de la noche sería en su tierra, é ansí fué. E despues a cabo de tiempo murió don Diego Lopez: é quedó la tierra á su hijo Iñiguez Guerra: y algunos hay en Vizcaya, que dixeron é dicen que hoy en dia es ésta su madre de Iñiguez Guerra, que éste es el cuero de Vizcaya; y cada que ahi ese señor de Vizcaya en una aldea que llaman Busturia, todos los vientres de vacas que matan en su casa, todos los mandan poner en una pieza fuera de la aldea en una peña, é por la mañana no hallan ahí nada: é dicen que si no lo hiciese ansí, que algun enojo rescibiria de ello en ese dia ó en esa noche en algún escudero de su casa, ó en alguna cosa que le mucho doliese: y esto siempre lo ansí pasaron los señores de Vizcaya hasta la muerte de don Juan el Tuerto; y algunos quisieron probar de no lo hacer ansí, y hallaronse mal".

Bernardo ANAUT