Arkitektura

Cháteau-Neuf

Castillo de Baiona que domina el casco viejo de la ciudad o Gran Baiona. Enfrente de los barrios de Lisses y Bourgneuf, había una elevación citada en el Libro de Oro y en los antiguos textos de la Edad Media bajo el nombre de Mocoron. Sobre esta elevación, en cuanto la ciudad cayó en manos de los franceses, el rey Charles VII, no satisfecho con haber puesto una guarnición en el CháteauVieux, hizo poner las bases de dos gruesas torres, tanto para defender la ciudad como para mantener en obediencia estos barrios. El 15 de febrero de 1463, el rey Louis XI envió Cartas Patentes diciendo que debía hacerse un peritaje de los terrenos tomados para la construcción del Cháteau-Neuf de Baiona. Fueron nombrados tres expertos: eran Johanicon Dargelas, Johan de Hariague, carpintero, y Mathieu de Fortena, contratista de obras, y posiblemente arquitecto del castillo. Su informe mostraba la valoración exacta de las casas, jardines, etc., destruidos en Mocoron, en Saint-André, en Mousserolles y en la fuente de Pannecau.

En 1489 el rey Carlos VIII, que miraba a la ciudad de Baiona como a una de las adquisiciones más importantes de su antepasado, hizo llevar adelante con la mayor actividad, la construcción de las grandes torres redondas, del torreón, y de la torre cuadrada del Cháteau-Neuf, unos muros, que hoy están perforados con troneras para cañón y mosquetes, reunieron estas cuatro torres y formaron el castillo más o menos como lo conocemos hoy. Es sin duda a partir de esta época que el antiguo castillo tomó el nombre de Cháteau-Vieux. Se ven aún hoy restos de esculturas por encima de las puertas de las torres redondas situadas en el patio interior del castillo. Después de la famosa entrevista de 1565, que tuvo lugar en Baiona, el rey Charles IX, promulgó en Cognac, el 5 de agosto del mismo año, la famosa ordenanza que regulaba las relaciones de la ciudad con el gobernador y le quitaba a este último el gobierno del castillo, del que hizo una capitanía especial.

El primer capitán particular fue el señor de Fontenay, reemplazado en 1573 por el señor de Treignan y éste por Jean de Lur, vizconde de Uza. He aquí el estado del Cháteau-Neuf a comienzos del siglo XVII. Las dos torres grandes del castillo edificadas por Mathieu de Fortena bajo la orden de Charles VII con el fin de mantener la ciudad bajo su autoridad, se empezaron en 1460, se continuaron bajo Louis IX y fueron terminadas por Charles VIII en 1489; una corona de buhardas extendidas sobre consolas terminaba estos poderosos edificios. Una de las torres, enteramente redonda, da hacia la calle Pannecau; su anchura es de 14 m. y su altura de 18 m. El espesor de los muros varía entre 3 y 4 m.; bóvedas ojivales soportan el enladrillado de las plantas primera y segunda; el suelo de la tercera, que formaba la plataforma superior, está soportado con gruesas vigas.

En las plantas inferiores se han colocado cuatro troneras de un metro de anchura; las de la plataforma, perforadas en los muros poco espesos que coronan las buhardas, son más numerosas. La otra gran torre, de forma más alargada, tiene 16 m. de diámetro. Los muros tienen un espesor de 3 m. en la parte redonda que da cara al exterior, y 1,20 m. en el muro de garganta; están perforados con cuatro troneras en cada una de las cuatro plantas. El suelo de éstas y de la plataforma están soportados con vigas. La posición de las troneras, colocadas al ras del muro del cerco haciendo convergir las torres, demuestra que el sistema de flanqueo se puso en práctica en el Cháteau-Neuf. Estas dos torres estaban reunidas por un muro de espesor de 2 m. y de 15 m. de alto; constituían la parte oeste del castillo. El cuadrilátero formado por el recinto de esta fortaleza medía 64 m. de norte a sur y 53 m. de este a oeste. La torre redonda ocupaba el ángulo suroeste, la antigua torre cuadrada de Mocoron el ángulo sureste y otra torre cuadrada, el ángulo noreste.

Estas dos últimas no formaban saliente en el muro este, cuyo flanqueo no estaba montado; se arregló esto más tarde al construir contra la torre redonda noreste, una quinta torre de dos cuerpos entre los que se colocó una puerta que daba acceso a la parte exterior de la ciudad. Por último, el lado norte del castillo, ya bien protegido por la altura de su escarpa, que no tiene menos de 20 m., está protegido por una torrecilla colocada en el extremo oeste, y cuya sección es un cuarto de círculo. Una pequeña entrada que comunicaba con la ciudad estaba dispuesta en el pie norte de la gruesa torre semicircular; la inclinación de la rampa que le daba acceso y un pequeño tambor, llamado revellín, constituía su única protección. La guarnición que en el comienzo del siglo XVI era de 7 soldados permanentes, soldados y arqueros, fue aumentada en 1572 y durante la guerra civil del Béarn, con 200 caballeros.

Se asignó una cantidad de 11.000 libras para el salario y el mantenimiento de estas tropas, así como para la construcción de plataformas para el cañón. Hacia esta época se aumentó considerablemente la artillería del castillo. No se comprende por qué, el 20 de octubre de 1621, el rey envió al conde de Gramont, entonces gobernador de Baiona, la orden formal de arrasar el Cháteau-Neuf. La corporación de la ciudad se opuso y después de grandes discusiones no se llevó a cabo esta tentativa. Vauban incluyó el Cháteau-Neuf en un proyecto de reforma de las fortificaciones. Desde ese momento se convierte en el cuartel principal de la guarnición, ya que se habían construido cuarteles y podemos señalar la explosión de dos barriles de pólvora que tuvo lugar en el Cháteau-Neuf en 1793, y que mató o hirió una cuarentena de soldados. En esa época se construyó un cuartel nuevo en el interior del castillo. Una hermosa esplanada que precede a una doble escalinata con dos rampas de acceso, conduce a la puerta principal, y grandes árboles lo rodean por todas partes. El Cháteau-Neuf tiene aún una hermosa apariencia, alzando sus altas torres sobre esta elevación que domina la ciudad. Ref. Edouard Duceré: Dictionnaire historique de Bayonne, 2 vols, Bayonne, 1911-1915.