En 16 de junio de 1870, varios vecinos del barrio pamplonés de la Rochapea se dirigen al Alcalde pidiendo la instalación de una fuente en las inmediaciones del Matadero -sito a la sazón en la plazuela del Arrasco- con las aguas de un manantial que afloraba cerca de la fuente de San Jorge, "pudiendo conducirse (la tubería) a la profundidad necesaria por el camino vecinal (actual avenida de don Joaquín de Beunza) hasta la senda que hay para cruzar la calleja de Chancharrana". Ref. Elías Martínez de Lecea.
