Militarrak

Berrozpe, Juan Sanz de

Hijo del consejero de Navarra, Don Juan. Sirvió a Carlos V siendo capitán de una de las compañías que entraron en Roma cuando el célebre saco. Supo mantener la disciplina militar durante el mismo (1527) distinguiéndose por su entereza y circunspección del resto de la tropa española así como sus caballeros aragoneses y navarros. Clemente VII le otorgó por ello la bula de Antillón -aún vigente- y un noble romano, cuyo palacio había defendido con su compañía del saqueo e incendio generales, le otorgó la mano de su única hija y le hizo heredero de sus cuantiosos bienes materiales y reverenciales, dando así comienzo a la rama de los Berrozpe italianos cuyo palacio todavía se alza en la capital de Italia. Dice Díaz Bravo en sus Memorias históricas de Tudela que

"el capitán dejó el servicio del Emperador por el tálamo nupcial y vivió en Roma con mucha estimación, porque sobre las muchas riquezas que heredó y el aprecio que merecía por su mujer, supo él esmaltar su nacimiento con muchas operaciones propias de un príncipe. Fue alentado, brioso, urbano, en su trato dulce, muy benigno y liberal con los pobres y tan fiel y amante de su mujer que las damas de Roma solían decir con mucha gracia: en Roma, es el capitán navarro el ejemplar que deben seguir los maridos. Descendieron de este capitán dos cardenales hechos por Urbano VIII".