Dice la tradición que Berdabio fue un falsificador de monedas de oro, que expió su culpa en las> prisiones de Pamplona, donde durante un año compuso un cantar de trescientas sesenta y cinco estrofas, una por cada día. Cinco estrofas se publican en Anuario de Eusko Folklore, XIII, p. 75. La primera dice así:
| Berdabiyo'ren xaldiyak lau ankak dittu txuriyak. Salto batian irago zuen zazpi estatuko esiya; beste bat igaro balu, segura zuen biziya. | El caballo de Berdabio tiene blancas las cuatro patas. De un salto pasó un seto de siete estadios; si hubiera pasado uno más, tenía segura su vida. |
