Los barberos, peluqueros, bañeros, estufistas, formaban una Corporación muy poderosa en Bayona. Un gran número de ciudades tenían calles que llevaban los nombres de "Etuves" y "Nouvelles et Vieilles Etuves". En Bayona estaban situadas donde cada uno de los miembros de la Corporación, y la Corporación de la ciudad insistió severamente para que todo pasara allí "honnestement". Lo mismo ocurrió con la peluca, que se introdujo por todo en el atuendo de nuestros habitantes, hasta el punto que no había, en el siglo XVIII, un solo burgués que no se la hiciera empolvar de blanco, por lo menos una vez al día. La Corporación de los barberos tenía pretensiones extrañas, ya que en diferentes ocasiones la Corporación de la ciudad le prohibió el esconder los armarios durante sus registros, el emplear cabellos artificiales, pelo de chivo o de cabra en la confección de las pelucas. En 1697 la Corporación protestó contra la competencia que les hacían las personas del oficio que no estaban en poder de las cartas de provisión. El mismo año hicieron aprobar sus estatutos, a los que la Corporación de la ciudad hizo modificaciones. En 1773 y 1778, fueron lanzadas nuevas modificaciones por la Corporación de la ciudad y terminaremos esta corta reseña nombrando al famoso Léonard Chovielle, maestro peluquero, que ocupó el puesto de primer teniente del primer cirujano del rey, en la comunidad de los maestros barberos, peluqueros y bañeros estufistas de Bayona en 1778. Ref. Edouard Duceré: Dictionnaire historique de Bayonne, 2 vols, Bayonne, 1911-1915.
