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BARBATÁIN

Lugar del municipio de Galar, partido judicial de Pamplona, Navarra. Está situado en un llano a orillas de un afluente del río Elorz, al S. de Pamplona. Limita al N. con Cizur Menor y Echavacoiz, al S. con Esparza y Salinas de Pamplona del que dista 3,5 kms., al E. con Esquíroz y al O. con Galar. Carretera a Esquíroz y de allí a Pamplona por Abejeras.
1960: 28 h.
5; 1800: 32 h. y 3 edif.
Lugar de señorío de la cendea de Galar, merindad de Pamplona.
Celebra fiestas el día de San Miguel, 29 de septiembre.
Iglesia dedicada a San Juan, diócesis de Pamplona.

Ainhoa AROZAMENA AYALA

Urbanismo y construcciones civiles

A pesar de que su vasconizado nombre anuncia la antiquísima presencia de un "fundus" romano, probable propiedad de un personaje llamado Barbatus, hoy en día no hay en Barbatáin restos que puedan llevarse más allá del siglo XVIII en el que se data la ermita del lugar. Sí sabemos que fue lugar de señorío hasta principios del siglo XIX, y que en el lugar la orden del Hospital de Jerusalén tuvo posesiones al menos desde el siglo XII. Parece ser que su casco urbano, que nunca tuvo gran desarrollo, constaba de tres casas en el año 1802. No obstante, el panorama ha cambiado bastante desde que, hace pocos años, en el Catálogo Monumental de Navarra se registrara la existencia de al menos una docena de casas, la mayoría de ellas del XVIII. Hoy en día el caserío, muy disperso y situado en un leve promontorio llano, cuenta con unas pocas casas muy remozadas. Cerca de la iglesia hay varias casas de nueva factura, que parecen reaprovechar materiales antiguos. Incorporan grandes ventanales, abundante utilización de la madera en vigas y entramados, y riqueza de volúmenes impropia de la arquitectura tradicional de la época. Algo más alejada se encuentra otra casa, igualmente reconstruida, con muros enlucidos y vanos rectos en sillar, al que se accede por una puerta de medio punto.

Iglesia de San Miguel

Pérez Ollo se refiere a este templo como "ermita" de San Miguel. Refiere así mismo que en 1799 el obispo visitador decía que "es propiedad de la obrería de San Nicolás de Pamplona, no hay en él sacramento; es la advocación de Nuestra Señora de Molora. Los frutos lleva por mitad Su Ilustrísima y la obrería de San Nicolás. Mandó Su Ilustrísima poner un listón al confesionario que una con la pared".

Se trata de un modestísimo ejemplar de templo rural. La planta consta de una simple nave rectangular, terminada en testero recto y sin otras divisiones espaciales. Los muros son de sillería irregularmente aparejada, que al interior van enlucidos. Se perforan mediante dos ventanas rectas, abiertas en la cabecera y en el lado del Evangelio, por donde se practica así mismo el acceso, rematado por arco escarzano. Se cubre con un simple cielo raso, bajo estructura de madera y tejado a doble vertiente. Al exterior remata por una sencilla espadaña, dotada de campana.

Al interior, el presbiterio va presidido por el retablo de San Miguel, que es obra barroca del siglo XVII, muy sencillo. Consta de una caja barroca, entre machones, más dos paneles laterales, renacentistas del XVI. La escultura es moderna y sin interés artístico, a excepción de un San Miguel Arcángel del XVI, renacentista. En el muro de la Epístola cuelga una tabla pintada, barroca del XVII, representando un Crucificado.

Joseba ASIRON SAEZ (2008)

  • CARO BAROJA, J. La casa en Navarra, Pamplona, vol. II, C.A.N. 1982, pp. 451 y 458.
  • GARCÍA GAÍNZA, M.C. (et. alt.): Catálogo Monumental de Navarra, vol. V*, Merindad de Pamplona, Adiós-Huarte Araquil. Pamplona, Gobierno de Navarra, Arzobispado de Pamplona, Universidad de Navarra, 1994, pp. 742-743.
  • PÉREZ OLLO, Fernando: Ermitas de Navarra. Pamplona, C.A.N., 1983, pp. 57.

Joseba ASIRON SAEZ (2008)