BBE. Empresa vizcaina de bienes de equipo situada en Valle de Trápaga-Trapagarán que adquirió la vecina Babcock Wilcox en octubre de 2001 por medio de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). Ha experimentado un azaroso discurrir que puede resumirse en varios tramos:
1. En 2003 la SEPI decidió la disolución y cierre de Babcock, ya que la compañía alemana, propietaria de la planta de Trapagaran, no podía reflotarla al hallarse en quiebra. Los alemanes ofrecieron la compañía a los trabajadores por un euro, pero la SEPI se opuso y contestó que "o se reduce la plantilla en 400 puestos o se liquida en dos meses".
2. El consejo de administración de Babcock Borsig España acordó el 4 de septiembre de 2003 en Madrid la venta de sus filiales Babcock Montajes e Isotrón a la empresa española Maessa, filial de la constructora ACS, propiedad del presidente del Real Madrid, Florentino Pérez.
3. En enero de 2004 es revendida la empresa a Austrian Energy & Environment, filial del grupo austriaco ATB. Dicho grupo se comprometió a hacer de Babcock Borsig España "una empresa integral (ingeniería, fabricación y gestión) en las áreas de plantas de energía e instalaciones medioambientales, con la posibilidad de añadir nuevas líneas de productos y ser capaz de realizar proyectos llave en mano con especial vocación en las áreas de ingeniería y de mayor valor añadido".
La estrategia contempló un contestado ajuste laboral y una inversión de 76 millones de euros en cinco años y una aportación de 320.000 horas de trabajo, según informó el 27 de enero de 2004 el presidente de la sociedad pública, Ignacio Ruiz-Jarabo. Asimismo la SEPI reanudaría las aportaciones comprometidas en el proceso de privatización, por un máximo de 104 millones de euros (las aportaciones se habían suspendido hasta que un comprador asumiera el mantenimiento de la actividad de la compañía).
Los mercados apuntados fueron, fundamentalmente: España, Portugal, Norte de África y Latinoamérica.
Ainhoa AROZAMENA AYALA
