Kontzeptua

La Revolución Industrial en Euskal Herria

Llamamos Revolución Industrial al proceso de cambio que transformó a la sociedad en diferentes aspectos, principalmente económicos, sociales y demográficos, pero también afectó a los valores y a las mentalidades de la población. No fue un proceso homogéneo; no se llevó a cabo en todos los países al mismo tiempo, ni se desarrolló en ellos de la misma manera. Sus efectos impactaron de tal forma en la sociedad y en sus estructuras que al periodo histórico anterior se le conoce como Antiguo Régimen y al nacido con la revolución se denomina Régimen Liberal.

La Revolución Industrial surgió en Inglaterra el último tercio del siglo XVIII y durante el siglo XIX se extendió por otros países de Europa. Concretamente entre los factores desencadenantes que originaron los cambios económicos en Inglaterra tuvieron especial incidencia el desarrollo agrícola que se conoce como la revolución agraria inglesa, la revolución demográfica que se dio en la población y la disponibilidad de bienes para la inversión.

Los primeros países en acoger las innovaciones de la industrialización y en experimentar sus cambios fueron Bélgica, Holanda, Francia, y algo más tarde Alemania, Suiza y Suecia. La industrialización se expandió en sus primeros momentos por la zona Noroccidental de Europa a excepción de Irlanda, quedando rezagados los países mediterráneos y los de Europa del Este. Fuera de Europa, se incorporaron rápidamente a este proceso los países de Estados Unidos y Japón.

Con anterioridad a la Revolución Industrial la mayor parte de la población era rural y vivía de actividades agrícola-ganaderas o artesanales. Se calcula que alrededor de un 80 % o 90 % de la población europea vivía bajo condiciones de vida que se consideran campesinas. Con los cambios sucedidos durante este proceso, la sociedad dejaría de ser una sociedad rural y campesina para convertirse en una sociedad industrial y urbana. El desarrollo de las actividades en las ciudades hizo de éstas unos centros dinámicos y verdaderos motores económicos, convirtiéndose en lugares de atracción para la población de los medios rurales. Muchos habitantes procedentes del campo emigraron a las ciudades buscando mejorar sus expectativas de trabajo y sus condiciones de vida, de forma que se fue incrementando la población de las ciudades. El aumento de la población de las ciudades también se debió al propio crecimiento natural de sus pobladores, pues en esos años la población entró en una dinámica de crecimiento que se conoce como revolución demográfica.