Historia. Villa riojana. Las correrías de D. Alfonso el Batallador y las de D. Sancho el de Nájera, como también las de D. Sancho el Mayor, ganaron esa comarca para Navarra, pero el Señorío fue cedido al Obispo de Calahorra. Su castillo fue de los más inexpugnables de la comarca. El documento de cesión dice así: «de Arnedillo et omnes reditus ejusdem villa cum suo castello et cum omnibus pertinentiis suis...». Ni el Diccionario geográfico e histórico de Gobantes, ni el de Madoz, nos suministran pormenores de esa fortaleza, en la cual había ondeado, como título de posesión, la enseña navarra. Pero continuas investigaciones nos permiten asegurar lo que agregamos: la situación del castillo fue al S. E. de la población, en la margen derecha del río Zidacos, donde se halla un antiguo torreón y unos tramos de murallas, cerca del actual cementerio. Su primitivo nombre fue el de Lombera. En él escudo local se le presenta con cuatro cañones, una vez; otra vez con dos cañones, más dos leones que sostienen una corona ducal. Corresponde al partido judicial de Arnedo. El paraje se denomina en la localidad, las peñas del castillo, donde se hallan los restos diseminados. Ref. Julio Altadill «Castillos Mediavales de Navarra».
