Lexikoa

ANALFABETISMO

Ha sido un problema difícil en el País Vasco como en casi todos los países bilingües y de población diseminada. La escuela organizada es cosa relativamente muy moderna. Nuestros pueblos no diferían en punto a analfabetismo de los otros pueblos europeos. Los únicos que sabían leer y escribir eran en tiempos antiguos casi exclusivamente los monjes.

En Navarra existía ya una buena biblioteca en el monasterio de San Zacarías, cerca de Cilveti, en el Pirineo. En Leire había una escuela de Teología y diversos conocimientos. Había también una selecta biblioteca de libros preciosos entonces y un valioso archivo. El Monasterio de la Oliva, en 1152, poseía obras de Ascética y Ciencias y lo mismo los otros grandes monasterios. Para el público abrieron escuelas de instrucción literaria, moral, agrícola y artesana. Siglos más tarde San Millán da ya un Gonzalo de Berceo y Navarra el historiador Jiménez de Rada. En el s. xv existían escuelas de gramática latina en Sangüesa, Viana, Estella, Olite, Pamplona y Tafalla solamente en Navarra. En general estas primicias escolares estuvieron a cargo, no solamente de monasterios, sino también, andando los tiempos, de escuelas catedralicias, parroquiales y a partir del siglo XIX municipales y de fundación particular. En la parroquial de Miranda de Arga aprendieron a leer los dos famosos Carranzas y el teólogo Fray Gómez Bosaga.

Las Juntas Generales de Guipúzcoa celebradas en Rentería en 1571 inhabilitaron a todo analfabeto para el cargo de alcalde ordinario y de hermandad. En 1721 proyectaban poner un maestro en cada pueblo. Las Juntas de Gernika decretaron en 1613 la incapacidad para juntero a cualquier vizcaíno analfabeto. Las seroras vizcaínas llegaron a establecer una especie de escuelas ambulantes para instruir a los párvulos. En 1808, 1813 y 1822 las autoridades guipuzcoanas se preocupaban por el estado de la alfabetización en su territorio. En 1822 se confeccionó un censo en el que se refiere el número de escuelas y su dotación, pueblo por pueblo. De los 91 pueblos que contestaron al oficio de requerimiento, solamente 20, entre pueblos y barriadas, no tenían escuela, unas veces por falta de local y otras de fondos. Vergara poseía el Real Seminario con programa muy nutrido de conocimientos y un colegio de monjas de la Madre de Dios que se dedicaba a la enseñanza de niñas internas y externas desde 1797. Oñate tenía su Universidad, cátedra de latinidad y dos escuelas de niños y niñas. En 1575, Mondragón se veía favorecida con una dotación testamentaria para escuelas donde se enseñase a leer y escribir. En 1806 y 1807 los pueblos elaboraron unas ordenanzas para las escuelas de primeras letras. En Álava, aparte los colegios de humanidades que ya existían en 1492, todos al amparo de instituciones religiosas, había escuelas de gramática en Fontecha (fundada por su hijo Sebastián Hurtado de Corquera), en Peñacerrada, Salinas de Añana, Laguardia, Murua, y Quintana. Las escuelas de primera enseñanza eran más numerosas. En 1829 Ulivarre propuso en las Juntas de Guernica la implantación de la enseñanza bilingüe en Vizcaya. En 1797 había en Bilbao (10.000 h.), 8 maestros con 600 alumnos y 4 maestras con 307 alumnas. En 1857 una ley señala las escuelas que deben existir en los pueblos.

En todo el País Vasco la tendencia ha sido a que la enseñanza primaria fuera asunto de competencia municipal. En 1919 había en Vizcaya 29 escuelas municipales sin contar las provinciales y ese mismo año el diputado señor Gallano proponía a la Diputación la creación de cien escuelas de barriada. En Bayona el Cabildo tenía ya maestros de escuela en 1198 y se citan otros de 1212 y 1317. Los estatutos sinodales de 1666 ordenan que haya en cada parroquia un maestro para instruir a los niños. En 1833 se hizo una encuesta (28 de junio) sobre el estado de la enseñanza primaria que nos deja ver la situación en las tierras del Adur. Así, en el distrito de Bayona, de 41 municipios vascos, tres no tenían escuela. El mapa escolar es en 1833 satisfactorio. De 1809 a 1933 se verifica una amplia mejoría. De todos modos en las estadísticas oficiales, sobre todo a partir de 1900, los vascos ocupan los primeros lugares de alfabetización entre las provincias del Estado, empezando por Álava, que las encabeza. Navarra sigue en cuarto lugar y no lejos le siguen Guipúzcoa y Vizcaya. Este hecho, para ser valorado debidamente ha de colocarse en el contexto de un país de población rural dispersa y con el uso de dos lenguas distintas y enseñanza monolingüe. Hoy el analfabetismo, tal como se le entiende, es prácticamente nulo. Refs.: José Iganacio Lasa. "Sobre la Enseñanza Primaria en el País Vasco", 1968. Ver ENSEÑANZA.

Véase ARGENTINA (INMIGRANTES VASCOS, 1840-1920)