Hijo de Jean Baptiste Bourgeois, piloto de la Barra, y de Marie Laborde en Baiona el 17 de noviembre de 1771. He aquí la naturaleza y el orden de los estados de servicio de este oficial de marina: En los buques de comercio, segundo teniente, capitán. En los puertos, alférez y piloto mayor, director del pilotaje de la Barra de Baiona, teniente de navío. En los buques del Estado, piloto práctico de la Barra de Baiona, jefe de timón, aspirante de 2.ª clase y de 1.ª alférez, teniente de navío (1814). Tenía entonces 25 años y 10 meses de servicio. El "Moniteur", tomó nota de dos hechos que hacen honor al valor y a la inteligencia de este oficial. El 5 de messidor del año VIII, los buques de la estación de Sables d'Olonne, bajo las órdenes del ciudadano Bourgeois, alférez de navío, comandante interino, capturaron al Tanwray, buque corsario de Jersey, armado con cuatro cañones de una libra de bronce y 20 hombres de equipo.
El 20 de germinal del año IX dio caza a un lugre inglés delante de la isla Noirmoutier e intentó varias veces el abordaje. El enemigo pudo evitarle y llegó, por la superioridad de su paso, a escapársele, pero después de haber herido a varios de sus hombres. El 21 de enero de 1814, J. Bourgeois, entonces comandante de La Mouche, en tiempos del bloqueo de Baiona, supo que lord Wellington venía una y otra vez a la orilla sur del Adour, para reconocer la parte baja del río. Bourgeois escribió a su jefe marítimo de Baiona, para pedirle autorización con el fin de preparar una emboscada en los pinos y apoderarse de Wellington y de su séquito. No recibió respuesta alguna de su jefe; pero el 24, a las 7 de la mañana, se enteró que Wellington pensaba ir, dicho día, a hacer un segundo reconocimiento en la parte baja del río. Indeciso ante el ardiente deseo de hacerse con el jefe del ejército enemigo y el desobedecer a sus jefes, se dejó llevar por el amor a su país. Eligió 12 hombres entre el equipo de la Mouche, salió en una chalupa y fue a organizar una emboscada en el bosque de pinos.
Después de una espera bastante larga, vio a lord Wellington, que se dirigía hacia él, acompañado por seis oficiales. El grupo de oficiales ingleses estaba sólo a unos centenares de pasos, cuando un jinete francés salió a galope tendido de un camino escondido y se dirigió hacia Wellington. Después de unos momentos de parada, el general inglés dio la vuelta y volvió a entrar en su campo. Así por una de estas casualidades extrañas que no trataremos de penetrar, fracasó un golpe de mano capaz de cambiar los acontecimientos en el Sur. Nunca el general en jefe ni el jefe marítimo pidieron cuentas al comandante del buque por su presencia en las dunas. Bourgeois rindió a la marina francesa los mayores servicios y sus combates y sus expediciones merecerían quizá más resonancia y reconocimiento. Jean Bourgeois tuvo tres hijos y dos hijas.
Ref. Edouard Duceré: Dictionnaire historique de Bayonne, 2 vols, Bayonne, 1911-1915.
