Peintres

Aranoa de Carredano, Juan

Una de las figuras máximas de nuestra pintura. Juan de Aranoa nació en Bilbao, el 27 de enero de 1901. Fallece en Olivos (Argentina) en 1973.

A los 23 años de edad consiguió una beca de la Diputación de Bizkaia. Estuvo en París ampliando sus estudios como lo hicieron tantos otros artistas vascos del momento. En 1927 ejecuta los murales de la capilla de Algorta y Zaldibar dándose a conocer como un perfecto muralista. Expuso con gran éxito de crítica y público en la Asociación de Artistas Vascos fundada en Bilbao en el año 1911.

Las exposiciones celebradas con esta entidad entre los años 1927 y 1930 le proporcionan una justa fama como uno de los valores más destacados de la preguerra.

En el año 1934 decoró, juntamente con Urrutia y Martínez Ortiz, el popular restaurante bilbaíno Luciano. En 1937 tiene que exilarse; tiene 36 años y un perfecto dominio tanto del caballete como de la pintura al fresco. Se traslada a la República Argentina; expone sus cuadros -entre ellos el célebre Calvario- con gran éxito, recorriendo posteriormente varios países de América. En 1945 da a conocer sus obras en la Exposición de Pintura Vasca que organiza el Denak Bat en el Casino de Mar del Plata. En 1949 regresa a Bilbao, después de doce años de exilio, celebrando varias exposiciones en su ciudad natal. También toma parte, en 1952, en la exposición donostiarra de Pintores Vascos en la Gran Semana Vasca que reunió a destacados pintores y escultores vascos, entre los que se pueden citar a Ignacio Zuloaga, Ramón de Zubiaurre, Ignacio Echandi, Jesús Olasagasti, Ricardo Baroja y Valentín de Zubiaurre.

En 1958, a los 57 años de edad, ejecuta los murales del Palacio de la Excma. Diputación de Bizkaia. Viaja nuevamente a la Argentina de la que regresa en breve lapso de tiempo.

Aranoa es un maestro de los grises; sus figuras son sencillas y enérgicas, de abundante pasta y trazo seguro. La velada melancolía de sus cuadros se manifiesta sobre todo en las figuras de marineros y pescadores bien enraizadas en su tierra brumosa y portuaria.

LDM

En 1962, una hemiplejía paraliza su lado izquierdo y un año después regresa a Bermeo, de allí a Bilbao y Las Arenas. Hacia 1963 realiza los murales del Panteón de Zubizarreta en la Iglesia de Las Mercedes de Las Arenas, así como el Diana cazadora de la Sociedad Landachueta en Loiu. Concluye su amplia trayectoria mural con la cúpula del Padre Félix en los Trinitarios de Algorta, acabando en la misma iglesia donde comenzó. Los temas de este período son más sentimentales: arrantzales y andra-maris, maternidades en sus diferentes poses. También realiza alguna escena religiosa que repetirá como la Anunciación del Ángel a la Virgen o el tema de la Santa Cena.

En el último período, más sintético, hay piezas de una gran expresión y emoción contenida. Realiza obras notables, ahora sin concesiones a pesar de ser un artista cotizado. Surge asimismo un repertorio nuevo a través de enmascarados alegóricos que connotan los pecados capitales. Aparecen incluso referencias directas políticas. Pinta un Guernica. En el nuevo Vía Crucis en que estaba trabajando, en lugar de colocar centuriones y guardias romanos, pone soldados de hoy. Es todavía un lenguaje alegórico y un tanto oscuro, pero es más directo y comenta más de sí mismo y de sus ideas que muchos cuadros anteriores. En muchas obras se pierde la sutilidad del dibujo por la rotundidad de líneas.

Trabaja en Mundaka viajando continuamente de Olivos a Algorta. En este período realiza dos exposiciones en Bilbao, ambas en la Sala Arte poco antes de morir. Una en 1970, la otra en 1972. En palabras de Xabier Sáenz de Gorbea:

"Aún recuerdo el interés que ambas muestras tuvieron. Hasta entonces no había visto algo parecido. La gente se arremolinaba en el exterior delante del local aún cerrado para ser los primeros -quiero creer- en contemplar las nuevas pinturas del maestro Aranoa y no para especular con su obra. La voluntad y el tesón es quizá su gran ejemplo. Pese a quien pese, guerras, exilio, enfermedades físicas y decaimientos no pudieron con este hombre entero, de una pieza, que representa un sólido eslabón en la cadena de la historia vasca de este siglo".

Son palabras extraídas de los textos para el catálogo Homenaje a Juan de Aranoa, exposición organizada por el Banco de Bilbao en Diciembre de 1983- Enero de 1984, tras el fallecimiento de Juan de Aranoa en Olivos (Argentina) en 1973.

En el citado catálogo, aparecen las siguientes palabras del pintor:

"Ante ustedes queda mi obra actual. No sé por qué lo que pinto con más frecuencia es el dolor, o motivos emparentados con él, o elementos simbólicos con escenas de enmascarados. Tal vez eso sea lo que me emociona: el dolor acumulado del oriente extremo al lejano occidente; la gente que lucha trabajando en los mares y en las tierras por su diario sustento y el de los suyos. Ellos, con sus preocupaciones, sus enfermedades, sus cárceles, sus lamentos y las guerras que desgarran los cuerpos y las almas."

Al final de su autobiografía, el propio Juan de Aranoa destaca como sus "mayores aciertos": los murales de la iglesia de los PP. Trinitarios de Algorta, algunos de los cuadros del Vía-Crucis de la iglesia parroquial de Amurrio (reproducido en sellos de la República de Burundi); el Vía-Crucis sobre oro que expuso en Bilbao en 1951. Y en lo que a retratos se refiere, los de: Mauro Ortiz de Urbina, Crisanto Lasterra, Manuel Smith, Secundino Zuazo, Pilar Aresti, Begoña de la Sota y Lourdes Duñabeitia.

SRP
  • Homenaje a Juan de Aranoa, exposición organizada por el Banco de Bilbao en Diciembre de 1983- Enero de 1984. Textos: Xabier Sáenz de Gorbea y Juán José de Aranoa Zulueta y Juán de Aranoa.
  • ARANZASTI, Mª José; KORTADI OLANO, Edorta: Euskal Margolariak Aurrezki Kutxen Bildumetan = Pintores Vascos. En las colecciones de las Cajas de Ahorros. nº 4. Bilbao Bizkaia Kutxa/ Gipuzkoa Donostia Kutxa/ Vital Kutxa, 1994, pp. 105-106.
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