Santutegiak

MUSKILDA

Nuestra Sra. de Muskilda, Virgen venerada en Otxagabia, valle de Salazar, Navarra; en el monte homónimo. La iglesia y casa del capellán están al final de un camino empedrado que se inicia desde la iglesia parroquial con un recorrido de 1.800 metros. Pronto se observan los restos del robledal antiguo, explotado hacia el año 1930, parcelándose el terreno y repartiendo los lotes entre los vecinos, dedicándolos a la siembra de cereales. El resto del monte se dedicaba al pastoreo del ganado vacuno autóctono. Realizando la subida por la vía tradicional se recorren las estaciones del Vía Crucis, erigido en 1926 por José Cruz de Echeverría. Antes de llegar a la ermita, a unos cien metros de la misma, se encuentra "El Pilar", una torreta de piedra labrada, cuadrangular, de cuatro metros de altura rematada por un tejadillo en forma de pirámide terminado por una cruz. En la cara principal hay una ventana enrejada con una imagen de la Virgen al fondo. "Sostiene la tradición que en su interior se halla el roble sobre el que se apareció la Virgen al pastor de casa Asa". [Barber Arregui, Muskilda y sus danzas. Temas de Cultura Popular]. Se refería que a un boyero del monte Muskilda se le había perdido el toro, al que halló al pie del roble citado, junto a una imagen de la Virgen. La imagen fue bajada a la parroquia, pero al día siguiente había desaparecido. Y fue hallada en el mismo roble señalado por el toro. "El Pilar" lleva esculpida la siguiente inscripción: "La villa de Otxagabia hizo hacer este Pilar, año 1654. Jesús María". En nuestras visitas a Muskilda de 1971 y 1984 constatamos las danzas ante el roble emparedado de la aparición y la buena conservación de la torreta. En 1971 los danzantes bailaron ante el monumento citado después de la misa y la procesión del 8 de septiembre. A continuación bajaron bailando un pasacalle acompañados de pueblo y autoridades hasta la casa del alcalde, de casa de Anica. Allí se distribuyó pan, queso y vino a todo el mundo. El templo de Musquilda. El P. Jacinto Clavería Arangua en Iconografía y Santuarios de la Virgen en Navarra, tomo II, dice: "De estilo románico, lleva estampada la divisa propia de las obras arquitectónicas sanjuanistas, recordándonos la fábrica de la parroquia de Aibar, de Santa María de Sangüesa y otras". En opinión del citado P. Clavería parece que prestaba ayuda y servicio a peregrinos que se dirigían a Compostela. "Consta este santuario de tres naves, la central de medio cañón con arcos apuntados; las laterales, por un cuarto de bóveda correspondiente a los medios arcos parecidos a los arbotantes de contrarresto, sino que aquí en vez de aparecer en la parte exterior del muro, quedan incluidos en el área interior del templo ganando espacio". Su construcción se atribuye al reinado de Sancho el Fuerte (1194-1234). La puerta principal es del más puro estilo románico, con cuatro arquivoltas adornadas con las clásicas piñas y columnas de arista recta. Una verja de hierro forjado separa el presbiterio de la nave, que sirve de defensa del tabernáculo y de la imagen de la Virgen. El retablo es de 1642. En las paredes, a ambos lados del presbiterio, se encuentran cuatro cuadros de escuela flamenca que representan escenas sobre la Anunciación del Angel, la Visitación, Sagrada Familia y los Desposorios. La imagen de la Virgen. Ocupa la hornacina central. Es una talla de madera dorada. Está sentada y apoyada su mano izquierda sobre el hombro izquierdo del niño, sentado sobre su rodilla. Según el P. Clavería: "La imagen de Musquilda es un precioso ejemplar de estilo románico y más aún de transición". Fue restaurada hace años, merced a Francisco Goyena, de Otxagabia. Ruinas de gran antigüedad. Encima de la puerta de la sacristía existe una inscripción romana, S. P. Q. R. La presencia de esta huella romana indica que hubo ruinas de edificios de aquella época y que sus piedras se aprovecharon para la construcción de otros posteriores, concretamente para la iglesia de Muskilda, como ocurrió en Andión de Mendigorría; en N. Sra. de Unzizu, de Arellano, y en la de Gastiain en el valle de Lana. Patronato, capellán, seroras. Desde tiempo inmemorial fue administrada por el patronato constituido por los regidores de la villa de Otxagabia. Hasta 1943 existió capellán con celebración de misa diaria y residente en la casa del santuario. El último de ellos fue Angel Goicoa Portal que desempeñó el cargo durante treinta años. En 1596 Juana Chacón, serora de la basílica, se querella contra el vicario, el abad y los regidores de Otxagabia, porque ella había llegado a Muskilda tres años atrás, con su tía Ana de Alzate y Urtubia, serora. Muerta la tía, deseaba continuar con la seroría. Pero la echaron y pusieron a María Juana de Labari. Alegaron los del Patronato de la villa que Juana había llegado como criada cuando era moza de menos de 20 años y extranjera, de Ultrapuertos. En 1697 había 3 seroras. La preceptoría. En ella se impartían estudios para los primeros cursos de carrera eclesiástica. Cada estudiante aportaba los alimentos para sí. Los jueves por la tarde tenían vacación y bajaban al pueblo. Se mantuvo hasta el último tercio del siglo pasado. La casa de Muskilda. Edificio rectangular, amplio, situado delante de la iglesia, estando bien dotado de agua, electricidad y teléfono. Existe en ella una sala para las sesiones del Patronato. También un pergamino con la relación nominal de los mayordomos habidos desde 1795 hasta la actualidad. Enll planta baja hay un salón para descanso de los peregrinos. En 1794, la casa y otras 184, más 52 bordas fueron quemadas por el ejército francés. En 1796-97 fue reedificada por los vecinos de Otxagabia. A un kilómetro de la basílica se encuentra la fuente de Muskilda. Grupo de danzas de Muskilda. Los grupos de dantzaris son de a ocho, sólo hombres. Danzas rituales con fechas fijas para actuar. El jefe de ellos es el llamado "Bobo". Su indumenta es distinta, de diversos colores, con gran alforja metida por la cabeza, donde guarda los palos para la danza. Lo más notable es su doble careta, como el dios Jano de la antigua Italia, protector de puertas y ventanas. Existe también grupo de dantzaris txikis. El culto al roble. El carácter sagrado del roble entre las poblaciones autóctonas europeas y desde las indoeuropeas a las semíticas fue prácticamente general. En Muskilda señalamos la tala del robledal del que quedan algunos ejemplares y el pilar donde se cree está el viejo roble de la aparición de Muskilda, señalada por un toro al boyero del citado monte. En Garde, valle de Roncal, la Virgen de Zuberoa fue también señalada a un pastor por un toro. Este bóvido, en la mitología greco-romana, representa a Aquiloo, dios del río. No olvidemos que Muskilda monte, está en la horquilla de las dos corrientes de agua de Otxagabia, el Anduña y el Zatoya. El robledal de Muskilda debió ser el único "bosque sagrado" del País Vasco conservado hasta nuestra época. Con su tala desapareció un testigo del culto pre-cristiano en el Pirineo navarro. La construcción de la actual carretera de acceso por Ollarzeguias y el hayedo de Ituzkia fue inaugurada con fecha 10-IX-1975. La bendijo el párroco de Otxagabia Isidro Garcés Barace. Esta nueva vía de acceso quita protagonismo al tradicional camino empedrado. Y quizá deteriore la actuación de los danzantes ante "El Pilar" y la bajada, en alegre pasacalle, a la villa para iniciar las fiestas patronales del 8 de septiembre. A las obras citadas sobre el tema de Fco. Barber Arregui y P. Jacinto Clavería debemos agregar el opúsculo del que fue párroco de Otxagabia Salvador Napal, Historia y Novena de Nuestra Señora de Muskilda, donde, por añadidura, hizo un estudio breve y exacto de las danzas del grupo adscrito a la ermita-basílica.

Mariano ESTORNÉS LASA