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CAJA DE AHORROS DE NAVARRA (1921-1999)

Fundación.
La que llegaría a ser primera entidad financiera de Navarra inició su trayectoria el 29 de agosto de 1921, cuando Francisco Usechi, Ignacio Baleztena y Manuel de Irujo, miembros de la Comisión de Hacienda de la Diputación Foral, propusieron la creación de la Caja de Ahorros Navarra y presentaron unos Estatutos que fueron aprobados ese mismo día. En su artículo 1º, quedó establecido que la nueva institución tenía .un carácter benéfico. y que estaba bajo el patrocinio y garantía de la Diputación. En el 4º se lee que el objetivo de la Caja era: .recibir y hacer productivas las economías que se le confíen, principalmente de las clases menos acomodadas; facilitar el crédito personal y corporativo, fomentar la agricultura y auxiliar el desarrollo de instituciones sociales de beneficencia y utilidad pública que puedan influir en el desarrollo de la cultura y riqueza navarras.

También en ese caso, lo mismo que ocurrió en Bizkaia y en Álava (véase CAJAS DE AHORRO EN VASCONIA), la iniciativa de fundar una nueva caja de ámbito provincial fue motivada más por el deseo de las autoridades navarras de participar en el control del seguro obligatorio de vejez que por incentivar el llamado ahorro en primer grado. Así, quedó estipulado que .como colaboradora o similar del Instituto Nacional de Previsión (I.N.P.). asumiría .cuantas funciones le sean propias en orden a los retiros sociales.. La Diputación de Navarra, que había sido la fundadora, que proporcionó un fondo de dotación de 500.000 pesetas, que garantizaba los fondos y prestaba sus locales del Palacio Provincial a la nueva caja, se reservaba para sí la reforma de los Estatutos y el nombramiento del Consejo de Administración (Art. 5º).

El ahorro 1921-1940.

En su sección de ahorro la caja comenzó a funcionar con varios tipos de libretas: ordinarias, de cuenta corriente, de ahorro infantil y del pequeño ahorro. Poco más tarde se pusieron en circulación las libretas generales, como se denominaron aquellas con las que se obsequiaban a todos los recién nacidos navarros con una imposición inicial (véase CAJA DE AHORROS PROVINCIAL DE GUIPÚZCOA). Se dejó abierta la posibilidad de crear un servicio de Giro Mutuo (como el que ya existía en la Caja de Ahorros guipuzcoana), de trasferencias, cheques, cuentas de crédito, depósito de valores y otras operaciones que se fueran considerando oportunas de implantar. En un departamento especial denominado "Caja de Previsión" se concentró todo lo relacionado para la gestión de los seguros sociales.

Su primer Consejo de Administración estuvo formado por los representantes políticos: Francisco Usechi (diputado por Pamplona y primer presidente), Lorenzo Oroz (diputado por Aoiz), Martín María de Guelbenzu (diputado por Tudela), Wenceslao Goizueta (diputado por Tafalla), Francisco Errea (diputado por Estella); y como vocales vecinos: Serapio Hueci, Pedro Uranga, Martín Solano y Alejo Eleta. Desde el primer momento contó con el apoyo de todas las fuerzas vivas navarras, independientemente de su ideología política. Ramón Bajo Ullíbarri fue su primer director, que permaneció en el cargo hasta 1950. Para trabajar en las oficinas se contrataron a varias mujeres con el objetivo de servir de ejemplo a otras instituciones para que proporcionaran a la población femenina puestos de trabajo, lo que era una pionera iniciativa dentro de lo que ahora conocemos como "discriminación positiva".

Su expansión fue quizá más lenta que la de las Cajas provinciales guipuzcoana y vizcaina, pero constante. Las dos primeras sucursales se abrieron en 1923, una en la Plaza del Mercado, buscando precisamente atraer a quienes acudían allí a comprar y vender; y la otra en Irurtzun, donde se celebraban ferias y por tanto acudían igualmente potenciales clientes; algo más tarde se establecerían oficinas en Estella y Aoiz, alcanzando las 15 en 1927 y las 27 en 1930. Mantuvo un desarrollo sostenido durante los años treinta, pese a la crisis económica, aunque vio disminuir sus inversiones. Durante la Guerra Civil (1936-1939), siguió teniendo la confianza de sus clientes, pese a que la guerra afectó al comercio agrícola provincial, que vio cerrarse parte de los mercados donde vendía sus productos.

AñoSaldos *
1922
1926
1930
1934
1938
1.500
30.000
44.800
58.200
95.600

* miles de pesetas

En 1924 otorgó a la Diputación un empréstito de cuatro millones de pesetas para acelerar las obras de la construcción del ferrocarril Vitoria-Estella, bajo la condición de que serían devueltos cuando el Estado reintegrase esa cantidad. En 1925 el Consejo acordó dedicar una cantidad anual de las reservas resultantes de los beneficios líquidos para la concesión de préstamos a los Ayuntamientos, con un 3% de interés, y que tuvieran como fin la mejora de las infraestructuras o la edificación de escuelas. En esos mismos años, fueron normales los préstamos sobre el trigo a los labradores cuando las necesidades de las cosechas así lo precisaban.

Previsión, 1921-1942.

En el momento de implantarse los seguros sociales, Navarra era una provincia eminentemente agrícola, aunque en 1921 comenzase precisamente el desarrollo urbano de Pamplona. La agricultura y las industrias agroalimentarias relacionadas con ella seguían siendo la riqueza primordial de la región y eso condicionó la evolución posterior de la implantación de los seguros. El Reglamento de 1921, con el que se inició la afiliación obligatoria, consideró asalariados, y por lo tanto sujetos de derecho, a los trabajadores agrícolas por cuenta ajena, pero dejó para más adelante su implantación en el sector agrario. El resultado de esa decisión fue que la afiliación de los obreros del campo fuera muy escasa, por la oposición que hicieron los propietarios. Además, tampoco permitió la incorporación de los pequeños propietarios y arrendatarios, con lo que la afiliación agraria fue muy limitada.

En 1924 se habían afiliado 28.078 trabajadores por los que cotizaban 1.282 patronos; en 1926 eran ya 34.129 los afiliados, y las cotizaciones satisfechas suponían 1.589.888,95 pesetas. En 1929, según el servicio de inspección del I.N.P., tan sólo estaban inscritos 977 trabajadores del campo.

La sección de previsión de esta Caja de Ahorros se ocupó también de:

- La organización de los Homenajes a la Vejez, que se iniciaron en 1923, con el fin de hacer propaganda del seguro obligatorio con la concesión de pensiones a los ancianos desvalidos y fuera del seguro por su edad.
- La implantación del subsidio de maternidad de 1922 a 1931 y del seguro de maternidad, iniciado en ese último año, y que atendió en su primer año de vida el parto de 1.876 mujeres.
- La puesta en marcha del seguro de accidentes de trabajo.
- El pago de los subsidios a las familias numerosas.
- El subsidio a los obreros en paro.

Con los fondos del seguro obligatorio, la Caja dedicó las siguientes cantidades a la construcción de casas baratas: 1926, 12.000 pesetas; y 142.000 anualmente de 1927 a 1930.

Promedio de recaudación de la Caja de Ahorros de Navarra 1930-1935

Retiro obrero
Régimen de mejoras
Libertad subsidiada
Dote
Seguro de maternidad
396.587,20
1.517,85
163.550,35
26.411,62
24.7963,12

En 1940 esta Caja pagaba las pensiones de 116 personas (Archivo INSALUD, I.N.P. carpeta 17-1).

La Caja de Ahorros de Navarra siguió colaborando con el I.N.P. pero, en 1939, las relaciones cambiaron, viéndose obligada a firmar un nuevo convenio en 1940 por la nueva política seguida por el Instituto, mucho menos favorable a delegar en otras instituciones la administración de los seguros. En 1942, tras la puesta en marcha del Seguro Obligatorio de Enfermedad (14-12-1942), el I.N.P. informó que iba a abrir sus propias Delegaciones provinciales, terminando el régimen de colaboración con esta Caja (véase CAJAS DE AHORRO EN VASCONIA y SEGURIDAD SOCIAL).

El Ahorro 1940-2000.

El hecho de que Navarra se sumase desde el principio al llamado "Alzamiento Nacional", le permitió mantener sus peculiaridades administrativas autónomas. Sin embargo, la Caja tuvo que aceptar y atenerse, como el resto, a la legislación sobre Cajas de Ahorro que promulgó el Gobierno del Estado.

Como había sucedido en sus primeros años, proporcionó préstamos a bajo interés a los Ayuntamientos para realizar obras públicas, construcción de escuelas y mejoras de la agricultura, siempre dentro de los márgenes permitidos por la ley. Durante la guerra y el periodo de la autarquía económica de la dictadura franquista, siguió creciendo. En 1958, sus depósitos superaron los mil millones de pesetas. El desarrollo de los sesenta le permitió consolidarse como entidad financiera. En 1970 la acción de la Caja abarcaba la geografía navarra con 76 sucursales, 11 de ellas en la capital. Pese a la crisis energética, esta Caja siguió su ritmo ascendente y, en 1980, cuando iba a celebrar sus sesenta años de vida, había aumentado su volumen de negocio y tenía 115 sucursales atendidas por 759 empleados.

AñoSaldos *
1942
1945
1946
1950
1954
1958
1962
1966
1970
1988
128.600
212.829
250.100
379.800
567.700
1.031.700
1.865.900
3.678.300
7.965.200
199.159.000

* miles de pesetas

En la década de los ochenta del siglo XX, la Caja de Navarra llegó a ser la primera institución económica por el importe de sus depósitos. Dedicando un amplio porcentaje de sus fondos a créditos y préstamos al sector público y al privado. Tenía una sólida red de oficinas por toda Navarra y había comenzado su expansión exterior. En 1982 abrió una oficina en Madrid, en 1984 en Barcelona y otras en Zaragoza, Miranda de Ebro, Alfaro, Calahorra, Ejea de los Caballeros. Fueron también años en los que se consolidó la mecanización, el procesado de datos, los cajeros automáticos (127 en 1990) y las tarjetas Clave.

Actividad financiera *19901999
Recursos de clientes
Total inversión crediticia
Cartera de valores
Resultado neto
Destinado a obra social
259.322
134.870
66.578
3.363
400
716.799
433.088
145.516
10.529
3.913
Medios humanos y técnicos
Empleados
Oficinas
800
145
962
164

*millones de pesetas
Fuente:Memoria 1990 y 1999.

La tabla anterior ilustra la evolución de la Caja de Navarra en sus últimos nueve años de vida, antes de la fusión con la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Pamplona. En 1999 se mantenían algunos servicios que se ofrecían ya a los clientes en 1990, a los que se habían ido agregando otros durante esa década: Fondos de Inversión y de Previsión, Seguros de Vida y Ahorro, Seguros Generales, Administración de Valores, Servicio de relaciones con el extranjero, nuevos canales y modos de pago (tarjetas, terminales en los comercios, Monedero Euro 6000), asesoramiento para las declaraciones del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (I.R.P.F.), etc...

Ayudas a la agricultura y a la industria.

Esta Caja participó en la modernización y desarrollo del sector agrícola navarro, el de mayor importancia económica en aquellas fechas, de manera muy notable, sobre todo a partir de los años cuarenta. Colaboró con la Organización de la Patata del Pirineo Occidental, S.A. (O.P.P.O.S.A.), para la producción de semillas. Durante el periodo autárquico aumentó los préstamos para la inversión industrial y la construcción de viviendas; y, en la década de los cincuenta, se incrementaron las ayudas a la agricultura, motivadas por los importantes cambios que se producían en el sector con el desarrollo de la mecanización, la concentración parcelaria, el nacimiento de nuevas cooperativas, regadíos, etc.. Líneas de actuación se mantuvieron en años sucesivos.

Participó junto a la Diputación Foral en el Plan de Promoción Industrial de Navarra (1964), dedicando a esos fines 65 millones de pesetas en 1965 y 553 en 1968. Los cambios legislativos y la reducción de los coeficientes de inversión obligatoria (1987), le permitieron dedicar un mayor porcentaje de sus beneficios a este tipo de préstamos. Además, el desarrollo industrial propició un aumento de la población en determinados lugares y una mayor demanda de viviendas, en cuya promoción participaría activamente la Caja con la concesión de créditos hipotecarios.

Las Empresas participadas nos dicen cuales eran los intereses de la Caja. En 1990 en el sector agroalimentario: Opposa, 33%; Planasa. 50%; Agro 2001, S.A., 33,3%; Bodesa, 100%; La Deja, S.A., 100%. En otros sectores: Sodena, 20%; Gesnavarra, 100%, Seguros Navarra, S.A., 100%; Intercaja, 80%; Socecan, 65%. En 1999 se mantenía su participación en empresas del sector agroalimentario, había aumentado su participación en el sector financiero: Gesnavarra, S.A., 100%; Seguros Navarra, S.A., 100%; Intercaja Navarra, S.A., 100%; Capital Navarra, 33%; Navarra Bolsa, S.A., 33%; y en otros sectores en muy variadas empresas, sirvan de ejemplo: Inmobiliaria Nafermin, S.A., 100%; Clave Viajes, S.A., etc...

Obras Sociales.

Las primeras obras sociales de esta Caja fueron las ayudas a las Cantinas, Roperos, Colonias Escolares y al Reformatorio de Menores. En 1942 costeó un aparato de rayos ultravioleta para el recién creado Instituto Provincial de Higiene. Luego se establecerían las Colonias Escolares de Hondarribia (Gipuzkoa) y Zudaire (Navarra); las Casas o Salas de Cultura en diversas poblaciones de Navarra (Estella, Sangüesa, Tafalla, Pamplona); la creación y sostenimiento del Retiro Sacerdotal del Buen Pastor; las guarderías infantiles (Berriozar, Pamplona, Burlada, Barañain, Tudela); la Fundación Ondarra, en Biurrun, para niños con problemas psíquicos; el Centro Isterria, en Ibero, para el tratamiento de deficientes psíquicos; los Hogares de Jubilados; los centros de asistencia a la mujer; el servicio de publicaciones y la labor en pro de la cultura, la investigación y el deporte.

En 1980 dedicó más de 219 millones de pesetas a obras sociales, que llegarían a 332 millones en 1990. Diversificándose su actuación. Participó en la construcción del Planetario de Pamplona, estableció convenios con las Universidades y transformó lo que en sus primeros momentos fue obra benéfica de acuerdo con una nueva situación social y económica de la población navarra. En el ejercicio 1999, el gasto de mantenimiento de la obra social ascendió a 1.507 millones de pesetas que estaba dividida en Obra Cultural (Exposiciones, Archivo Fotográfico, Ediciones y Publicaciones, Planetario, Plan Joven, Campus Eolo y Neptuno, Convenio con los Ayuntamientos); Obra Asistencial (Clubes de Jubilados, actividades asistenciales a la tercera edad, guarderías, Retiro Sacerdotal); Obra Docente (Centro Isterria, Convenio con las Universidades, Cursos y ayudas para el fomento del Empleo, Convenio Cederna Garalur, obra docente y de investigación); y otras obras varias.

Conclusión.

La Navarra de 1921 que vio nacer la Caja de Ahorros de Navarra, y la sociedad para la que estaba pensada eran totalmente distintas a las de 1999, último año de vida de esta institución. En ese momento comenzó un proceso que habría de concluir con la fusión por absorción de esta Caja (entidad absorbente) con la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Pamplona (entidad absorbida) el 17 de enero de 2000. Ambas instituciones pasan a formar Caja Navarra, quedando así cerrada esta larga etapa y preparando una nueva entidad que pudiera desempeñar, e incluso superar, en el siglo XXI el papel que sus predecesoras hicieron durante el siglo XX. Véase CAJA NAVARRA.

Bibliografía.

  • Archivo INSALUD, I.N.P. carpeta 17-1
  • Arrieta Ollo (Coordinador): Navarra y la Caja en 75 años, 1921-1996. Pamplona, 1996. Caja de Ahorros de Navarra.
  • Caja de Ahorros de Navarra: Memorias, 1990 y 1999.
  • Ceballos Teresí, J.G.: Libro del Ahorro. Las Cajas de Ahorros Benéficas de España. Madrid, El Financiero, 1929.
  • Estatutos de la Caja de Ahorros Navarra. Aprobados por la Excelentísima Diputación el día 29 de Agosto de 1921. Pamplona, 1922. Imprenta de la Sociedad Española de Papelería.

Mª Ascensión MARTÍNEZ MARTÍN
Histroriadora