Lexikoa

BOXEO

Pelea a puñadas, ukhabilka, borroka (T-L), muturka, ukamilka, burruka.

Diccionario Auñamendi
El boxeo en la costa laburdina. Hasta comienzos de este siglo el boxeo profesional sólo se desarrolló en las grandes ciudades. Era muy difícil organizar en esta parte del país algún combate interesante ya que éste no atraía a un público poco informado, como era el nuestro, en las cosas tocantes al boxeo. Sin embargo, gracias a su renombre mundial, algunos boxeadores pudieron lograr que sus adeptos en provincia se interesaran más por él; numerosas sociedades y clubs empezaron a fundarse descentralizando así el boxeo a favor de la provincia. Fue entonces cuando algunos deportistas y aficionados laburdinos, ayudados por profesores, ex-boxeadores por lo general, se dedicaron a implantar el boxeo en la región, no sólo aleccionando y aconsejando a los jóvenes sino también esforzándose en incitar al público para que acudiera a las veladas. Fruto de este trabajo han sido las cinco sociedades que practican el boxeo en la costa vasca. El Aviron Bayonais ha formado a·varios campeones de Francia tales como López, Arias, Martínez d'Alagon, Nieto, Cyrille, los hermanos Subercaze, etc. La Société Nautique de Bayona que ha producido figuras tales como los hermanos Znamensky, Hernández, Etcheverria, los amateurs Valencia, Pinan y Fitton. En Biarritz el Biarritz Olympique ex Gant Biarrot que ha proporcionado varios campeones como Marquebielle y Weissman. El Biarritz Boxing Club, de reciente fundación y el Saint Jean-de-Luz Olympique. En 1955 son consagrados tres jóvenes profesionales del guante: André Drille, Jean Forgues y Victor Pepeder. Drille, alumno de Yriarte, no había logrado convencer a sus amigos hasta su actuación en el Torneo Nacional de los pesos medios de Granville, verdadero campeonato de Francia. Allí se convirtió en un ídolo después de eliminar a Bracco, batir a Entringer y derrotar a Paccagnella, ganando el torneo de pesos medios, y empezando así una larga carrera de éxitos. Una figura fulgurante fue el bayonés Forgues, peso Welter pasado al profesionalismo, así como Victor Pepeder de San Juan de Luz, hijo del pescador apodado Petit- Louis [Ref. "El P. V. D.", t. I, p. 107, y t. II, p. 161].
Los boxeadores guipuzcoanos. La afición al boxeo prende al S. del Bidasoa con la llegada de Casalongue, profesor de enseñanza física, a San Sebastián donde instala un gimnasio para la enseñanza del boxeo. Pronto acudieron a ser preparados y entrenados numerosos jóvenes con aptitudes para este deporte a los que Casalongue, buen maestro y conocedor de buenos boxeadores franceses como Georges Carpentier, supo imprimir un estilo y transmitir sus conocimientos. El boxeo guipuzcoano está montado sobre tres sólidas figuras, ya casi legendarias: Paulino Uzcudun, Paco Bueno e Isidoro Gaztañaga, a los que se ha unido José Manuel Ibar "Urtáin". Hablar de boxeo en Guip. es hacerlo de las máximas figuras que ha tenido España en su categoría de pesos fuertes. Lo mejor que ha tenido España en estos pesos ha salido de Guip. Paulino Uzcudun no es sólo el mejor boxeador de la provincia, sino el más famoso en todo el mundo. Hoy, después de muchos años, la conocida revista The Ring dedica amplias informaciones en torno a Uzcudun. Nació el 3 de mayo de 1899 en un caserío del valle de Regil. Pronto empezaría a destacar por su gran fuerza como aizkolari y como luchador de grecorromana. En 1923, aconsejado por Justo Oyarzábal, se fue a París para aprender a boxear. El 16 de septiembre del año 23 debuta, venciendo a Touroff por K. O. en el tercer asalto. Este tipo de triunfos ya es norma en su palmarés, donde 38 de sus rivales acabaron antes del límite. Un año después se proclama campeón de España de los pesados al derrotar a Texeidor sin necesidad de combatir con él. Pero su gran época no comienza hasta que marcha a América. Antes conquistaría en Barcelona el título de campeón de Europa de los pesados, que le arrebata al italiano Erminio Spalla. Al otro lado del mar cruza sus guantes con todas las grandes figuras. Vence, entre otros, a Harry Wills, Les Kennedy y Max Baer. Lo que hace Uzcudun en América no es suficiente para que le den una oportunidad por el titulo mundial. Desilusionado regresa a Europa y en 1933 reconquista el título continental de los pesados de manos del belga Pierre Charles. Ya en su declive, el entonces titular mundial, Primo Carnera, le ofrece la oportunidad de alcanzar lo que no pudo en América. Pero Uzcudun ya es algo viajó y el italiano vence a los puntos. El español no sólo no gana el campeonato mundial sino que pierde el europeo. Uzcudun percibió bolsas que aún hoy serían astronómicas; como los 100.000 dólares por su pelea en Nueva York con el germano Max Schmeling. Ningún boxeador español ha ganado más dinero en un solo combate que Uzcudun. El 13 de diciembre, en Nueva York, sufre su más dolorosa derrota y única por K. O. ante el negro Joe Luis, que después se convertiría en el campeón mundial más fabuloso de todos los tiempos. Isidoro Gaztañaga de Ibarra (Tolosa), fue un boxeador de actuaciones muy desiguales y aún sin lograr ningún título internacional estuvo muy considerado en todo el mundo. Nació en Tolosa y al igual que Uzcudun se embarcó en la aventura americana. En Buenos Aires alcanzó un gran cartel, obteniendo importantes victorias ante afamados rivales como Palusso, Cecarelli y Bianchi. Su triunfo ante Mike Mac Tigue, ex campeón mundial de los semipesados, le abrió las puertas de Nueva York. Allí consiguió varias victorias, pero en 1936, Primo Carnera lo puso fuera de combate en cinco asaltos. Ocho años después moría en Argentina en una reyerta. Si Uzcudun y Gaztañaga personificaban la potencia, Paco Bueno era la ciencia, el arte boxístico, cosa poco frecuente en pesos altos. Bueno fue de los púgiles más técnicos que ha tenido España. En 1945 conquistó el campeonato de España de los pesados, en el que estaría hasta 1951, en que lo dejaría voluntariamente. Paco Bueno nació en Rentería en 1916 y pronto sintió la vocación del boxeo. Se midió con las grandes figuras españolas, derrotando, entre otros, a Ignacio Ara y Fidel Arceniega. Tuvo ocasión de proclamarse campeón de Europa, pero Preddie Mills lo tumbó en dos asaltos. A Paco Bueno le faltó pegada para poder haber llegado más en la categoría de los pesados. Cuando en 1952 dejó el boxeo, puso un bar, regentado por él mismo, en la parte vieja de San Sebastián. Al referirnos al pugilismo guipuzcoano no podemos olvidar las reuniones organizadas por Bobby Deglané en el frontón Urumea, en las que destacó Perico Llorente, el ídolo de Amara. Eran los tiempos en que peleaba Paco Bueno y el coso taurino se llenaba hasta la bandeza. También merecen recordarse a Olaguibel y Ramón Martínez, aunque este último quedó muy pronto en el anonimato. En el resto de las categorías, de los medios para abajo, hombres con menos de 70 kilos, siempre anduvo huérfano el boxeo guipuzcoano de figuras. Jesús Aguerri fue un peso gallo que fracasó después de un comienzo muy esperanzador; igual suerte corrió Javier Lerio. Más importante fue Vicente Echevarría, campeón de España de los welters, que marchó a América, donde actuó con suerte varia. Merece destacarse su combate nulo con Vicent Martin, que más tarde sería campeón mundial. Figuras pintorescas y curiosas fueron "Kid Zanahoria", al que nadie se tomó muy en serio, y Basilío Ayestarán, "morrosko" de Aya que iba para campeón, pero que ingresaría como sacerdote en la Cía. de Jesús. Jacinto Santin, Manolo García, J. A. Martínez y Manrique sólo significaron algo en el boxeo regional. El momento actual del boxeo guipuzcoano es malo y sólo tiene importancia gracias a José M. "Urtáin", el "morrosko" de Cestona. Unicamente cinco fichas de profesionales tiene la Federación de Guip.: gallos, J. Martín y V. Hernández, y en los ligeros: J. San Matías, A. Colman y Rejón. Urtáin no figura por pertenecer a la Federación del Centro. Urtáin, ha sido uno de los grandes "booms" boxísticos de los últimos tiempos a nivel mundial. Sus 30 K. O. en sus primeras 30 peleas le dieron fama en todo el orbe. Hasta que disputó su trigésimo segunda pelea. El 3 de febrero se proclama campeón de Europa al vencer a Peter Weiland, y en noviembre del mismo año lo pierde en Londres ante H. Cooper, sufriendo su primer K. O., al que más tarde se unirá el de Goyo Peralta, sexto boxeador en el "ranking" mundial. Pero antes de este combate conquista, el 8-5-71, el campeonato de España de los pesados, en Bilbao, a B. Canal en el segundo asalto.

Francisco ESCRIBANO MONTANCHEZ
El boxeo vizcaino. El boxeo vizcaino se ha caracterizado, a pesar de ser uno de los primeros lugares en que prendió la afición, por dar campeones discretos, boxeadores con escasa cotización fuera de la península. Buena prueba es que hasta 1971 ningún boxeador vizcaino había conquistado un título europeo. Entre las viejas glorias merece destacarse a Luis Pinedo, campeón de España del peso medio en el año 1940, titulo que perdería con otro vizcaino, Gabriel Zubiaga. Pinedo, no obstante su breve reinado, figura como uno de los mejores boxeadores vizcainos de toda la historia. Se enfrentó a lo más granado de la época, como Paco Bueno, Kid Tunero y Zubiaga. Tras una pelea con Eloy Lafuente sufrió una hemorragia cerebral y colgó los guantes. En 1969 quedó instituido un torneo que lleva su nombre. En 1947, Agustín Mendicute se proclama campeón de España de los medios. Con anterioridad, en 1945, Fidel Arceniega hace lo propio en los medios, título que perdería ante el gran Ignacio Ara. Alejandro Arteche reina durante un año, 1952, como campeón nacional de la máxima categoría y así llegamos, dentro de los grandes pesos, a Mariano Echevarría y Benito Canal, ya que aunque este último es nacido en Orense, boxísticamente es vizcaino. Mariano Echevarría fue en 1958 y 1959 campeón de España de los semipesados. El 7 de abril de 1961 conquista el campeonato nacional de los pesados al vencer a los puntos a José González. Tras perderlo en 1962 con Benito Canal, lo consigue de nuevo en 1966 al derrotar a Velasco por K. O. Y así continúa hasta que en 1969 lo pierde con Canal en Bilbao. Echevarría ostenta un récord: el haber peleado 10 veces por el campeonato de España de los pesados. Además, se ha enfrentado a púgiles de tanta categoría como Cavichi, Prescot, Bodell, Leotis Martin y Urtáin, con el que hizo combate nulo en Bilbao. Benito Canal conquistó el campeonato en dos ocasiones, años 1962 y 1969 y lo perdería ante Urtáin en Bilbao. Al igual que Echevarría ha sido de los pocos boxeadores pesados que ha salido fuera de España para pelear. Pero también Bizkaia ha tenido figuras en pesos menores. Ahí está Agustín Argote, campeón de España de los welters en 1949 y de los ligeros en 1951; Madrazo, titular nacional de los superligeros en 1954 y campeón de los medios en 1970 por descalificación de su rival, Trujillo. Madrazo no pudo brillar todo lo que de él se esperaba al encontrarse ante sí con la figura de Luis Folledo. Angel Neches, natural de Zamora, pero afincado en Deusto, puede considerarse un púgil vizcaino. En 1965, un buen año para el boxeo vizcaino, sería campeón de España de los ligeros, al que uniría el de los moscas ganado por Fabián Bellanco. Aunque sin llegar a conquistar un título nacional merece recordarse la cercana figura de Manolo Alvarez, campeón de Bizkaia de los moscas y hoy convertido en un entusiasta directivo de boxeo. En 1971 el boxeo vizcaino cuenta con tan sólo 12 fichas de profesionales: Francisco García, Bellanco, G. González, V. Quintas, M. González, R. Gutiérrez, A. Neches, F. Bermejo, M. Barcala, G. Ugarte, Madrazo, Echevarría y Benito Canal. Actualmente hay abiertos 10 gimnasios: La Bolueta, Acción Deportiva, Sestao, Portugalete, el Kaiku de Santurce, Ermua, Durango, Frente de Juventudes y el de Justo Ibarra en Ondárroa, y cinco preparadores de categoría nacional: Benito Echevarría, Doroteo Basabe, Pedro Oyarbide, Carlos Garmendia y el germano Henrich Vólker. La gran figura del pugilismo vizcaino es Agustín Senín, un mecánico que nació en Bilbao, en la calle Las Cortes, el 4-9-46. Fue un brillante púgil aficionado, perdiendo sólo en 12 combates. De 1964 a 1966 fue campeón de España de aficionados. En 1967 debutó como profesional en la Ciudad Condal. En el tercer asalto su rival, B. Tormo, estaba K. O. Tres años más tarde es campeón de España en profesionales en el Pabellón de Bilbao al vencer a Toti Martín. Sus victorias ante Vetroff, Lapinte, Porcel y Meftah le llevan al título de Europa que conquista en agosto de 1971, en Bilbao, al vencer al inglés Alan Rudltin. Cuando le llega esta pelea Senín tiene un palmarés impresionante: 36 peleas, 16 victorias a los puntos, 19 antes del límite y un nulo ante Manolo Alvarez. En el campo aficionado el papel de Bizkaia ha sido importante. En 1947 consigue el título nacional por regiones. Asensio en plumas, Argote en ligeros y Bilbao en medios, logran los títulos individuales. Esto no se volvería a repetir. En 1946, tres victorias individuales: Bilbao, medios; Marín, semipesado y Arteche, pesado. En 1940 y 1942 se habían conseguido sólo dos títulos por año. Polo y Arceniega, triunfan en los medios y pesados, respectivamente y en 1942 son los campeones Luno, medios, y Del Río, pesados. En 1955, en la edición disputada en el desaparecido Euskalduna, Bizkaia gana tres coronas: Morante, medios-ligeros; Carlos, superligeros y Mardaras en los pesados. En 1958, Otero en tos moscas, G. Santos en welters y Castrejana en semipesados, son los nuevos campeones de España de aficionados. En 1970, Bizkaia logra una de sus peores clasificaciones con un noveno lugar entre doce regiones. Pero en 1971 se enmienda este fracaso con un segundo lugar, que consigue con tres títulos individuales: Arroiz en plumas; Ruiz en los ligeros y Robles en superwelters. Se da la curiosa nota de que de los once campeones de Bizkaia sólo cuatro, R. Llano, Arroiz, Bereciartua y J. Sesumaga, han nacido en la provincia. Actualmente el boxeo vizcaino amateur ocupa un buen lugar, testimoniado por el número de fichas, 140, que sólo superan las federaciones de Centro y Cataluña.

Francisco ESCRIBANO MONTANCHEZ
El boxeo en Alava. Los orígenes del boxeo en esta provincia se remontan a 1923, cuando llega a Vitoria, procedente del club «Fortuna» de Bilbao, el peso Welter Victoriano Palacios, y a su sugerencia, y a la del boxeador Fernando Muñoz, en 1925, el deportista Amadeo García Salazar. Bajo la tutela del Deportivo Alavés se organizan los primeros campeonatos de Alava, siendo vencedores Fernando Muñoz (ligeros), Tomás Aguirrezábal (plumas), Victoriano Palacios (welter) y Ricardo Calle (gallos). En 1934, nuevos campeonatos de Alava, se celebran con notable éxito de público en el Teatro Príncipe (actual Guridi). El ring es colocado en el escenario. Resultan vencedores: Lucio Oleaga (medio pesado), Valeriano (ligeros), Cañas (plumas) y Dante (welter), todos bajo la preparación del alma del boxeo en esta provincia, Fernando Muñoz. Tras figurar dentro de las federaciones vecinas vascas, Alava crea su propia federación en 1955 siendo su primer presidente Marcelino Losa España. Más carde, después de 14 años de inactividad pugilística, el 23 de febrero de 1969 se funda el Boxing Club Vitoria debido a la iniciativa de Ferradas y Félix Pérez San Román, este último primer presidente del Boxing. El I de marzo de 1971 es creada nuevamente la federación alavesa de boxeo y es su presidente el citado Pz. de S. Román, y queda como presidente del Boxing el ex-boxeador Iñaki Eizaguirre. Entre los promotores del boxeo en Alava, en una la época recordamos a Juanito Alberdi. En la actualidad es de citar a Antonio Ochoa y Uralde. El Boxing Club de Vitoria organiza y envía el 10 de diciembre de 1970 un equipo vasco a Agen (Francia). Del grupo alavés destacamos 4 victorias, I nulo y 5 derrotas. Entre otros figuran el alavés Busto sub-campeón de España y el vizcaino «Zurdo» Ruiz. En noviembre de 1971, la federación checoslovaca de boxeo, encarga a la alavesa una confrontación vasco-checa que no llega a celebrarse. En abril de 1971, se celebran en Bilbao los campeonatos de España y en la capital alavesa se disputan los cuartos de final de dicho campeonato. El 31 de julio de 1971, el navarro perteneciente a la alavesa Larraza disputa en Tarancón (Cuenca) el campeonato de España de profesionales en el peso medio, perdiendo en el cuarto asalto frente a Pablo Sánchez. En marzo de 1971, se celebran en Vitoria, los campeonatos vascos tendentes a preparar la selección para los de España.
Principales boxeadores alaveses. Fernando Muñoz, nacido en Vitoria 30-5-1907. Primero reside en Mar de Plata (Argentina) en donde pelea en 45 ocasiones como aficionado, regresa a Vitoria en 1935 e inicia junto a Victoriano Palacios los comienzos del pugilismo en Alava, en la llamada época de oro del boxeo. En 1930, en los ligeros, disputa el campeonato de España siendo sub-campeón. Posteriormente fue entrenador durante muchos años. En 1946, en los campeonatos vasconavarros, consiguen los alaveses bajo su dirección en esa confrontación cinco victorias de los ocho combates disputados. Retirado en la actualidad, reside en su ciudad natal de Vitoria. Constantino Suso Ocio (peso pluma) nació el 12 de abril de 1921. Idolo alavés. Como aficionado disputó 60 combates entre 1938 y 1945 siendo vencedor en la mayoría. En el campo profesional pelea en 40 ocasiones de 1946 a 1950. En su categoría, y dentro de su época, ha sido el más destacado en el País Vasco, habiendo peleado contra las principales figuras. En varias veladas ha figurado junto a campeones como el guipuzcoano Paco Bueno (peso pesado). En 1945 Suso es sub-campeón de España como aficionado en combate celebrado en Sevilla, venciendo entre otros a Fernández, Lirio, Argote, Asensio, Araucón, Antoñito Ruiz, etc. Entre otros destacados boxeadores dentro de Alava, bien nativos o residentes, merecen citarse a: Fernando Vadillo, Rafael Jiménez, Iñaki Eizaguirre en los ligeros, en el peso gallo a Mariano Díaz, Cagancho, Emilio Díez, Martínez, en el mosca a Francisco Tejada campeón alavés, en el medio a Andrés Suárez, Hipólito Lacalle; otros boxeadores que han dado vida al pugilismo, Izquierdo, Asensio, Kid Chocolate, González, Iñiguez. En el peso pesado, con escasos valores puede citarse a David Domaica. En la actualidad, desde la fundación en 1969 del boxing club de Vitoria son de mencionar en la provincia de Alava los siguientes boxeadores: Oliver en peso mosca, Revidiego en gallos, ambos promesas alavesas, Tavarez II y Sanz, plumas, este último, campeón vasconavarro en 1971, Sáez de Adana en ligeros, Gelu en super ligeros, Pato en welter, Rico en superwelter, Bautista en medios. Este boxeador en dos ocasiones ha sido vencedor en los vasconavarros y semifinalista en los de España en 1971. Por último, en los semipesados, se encuentra Tavarez I.

José Luis SAENZ DE UGARTE
Navarra boxística. Hacia el año 1940 se dieron en Nav. los primeros encuentros de boxeo. Fueron comienzos incipientes y dependientes de orientaciones dadas desde Guip., de donde se dependía a efectos organizativos. El primer delegado en Nav. fue un señor de nombre Alvarez. En los primeros tiempos llegaron a destacar púgiles como Erice, Siboney, Ganuza, etc. Seis años después de estos primeros pasos, el boxeo navarro comenzó a tomar un cierto auge, que sucedió a una breve laguna producida. Factor importante en este resurgimiento y afianzamiento fue la aparición de un excelente preparador, Arbea. De su mano salieron boxeadores aficionados que alcanzaron evidente notoriedad, destacando principalmente el boxeador Pina, que, con su apodo de Cayo, llegó a disputar los campeonatos de España de su categoría. Fue cabecera de cartel de numerosos programas. Compañeros y protagonistas de este nivel boxístico en Nav. fueron Miranda, Kid García, Ochotorena, Hurtado, Ulibarrena, etc. Retirados estos púgiles, nuevamente el boxeo entró en etapa decadente, que bien puede decirse continúa estirándose hasta la actualidad, pese a la fugaz aparición de boxeadores profesionales, que sin embargo debieron salir de Nav. para practicar la profesión elegida. Culpa de este descenso en el clima y consideración del boxeo navarro, la han tenido las sucesivas Federaciones, incapaces de abrillantar con su esfuerzo y gestión un deporte al que la afición se volcó cuando se le presentaron veladas de cierto renombre o mínima organización. Cinco o seis presidentes han llegado a figurar en una federación que sobresalió en todo momento mucho más por sus líos y tiranteces internos que por el montaje de veladas. Los últimos boxeadores que han mantenido decentemente el prestigio del boxeo navarro han sido San Román, Torres Arbizu, Larraza, Urtasun; y de los nuevos, los hermanos Morales. Arbitros como Munárriz, Salinas y García, fueron los que más habitualmente sonaron. De los boxeadores de hoy, San Román debió emigrar a Madrid, Torres Arbizu a Barcelona y Larraza a Vitoria. Este último, en julio de 1971 disputaba el título nacional de los ligeros, mientras que Urtasun, un mocetón de similar factura a la del ex-campeón europeo Urtáin, encontraba más dificultades para asomarse a ventanales de la fama. Los escenarios que Pamplona ha presentado para sus no muy numerosas veladas han sido los frontones Labrit, Euskal Jai, Atarrabia en Villava, Plaza de Toros, etc., siempre a base de púgiles aficionados, lo que unido a la escasez de hombres con atractivo pugilístico, ha hecho que el boxeo tenga poca consideración en la mente de los aficionados navarros.

José Luis ORDUÑA