Kontzejuak

BERUETE

Concejo agregado al municipio de Basaburua, partido judicial de Pamplona, Navarra. Está situado a orillas de un arroyo que baja del monte Aritz, valle de Basaburua, en terreno áspero y abrupto de las sierras de Pablo, Urkizu y Seambe. Limita al N. con Ezkurra, al S. con Jaunsaras, del que dista 3,9 km., al E. con Igoa y el caserío de Aizároz, y al O. con la sierra de Pablo. Carretera local de Jaunsaras a Huici. La población se dedica a la agricultura y ganadería, especialmente a esta última.
1960: 352 h.; 1800: 430 h.
62; 1800: 37.
Pueblo del valle de Basaburua, en la merindad de Pamplona.
En 1365 el rey Don Carlos II donó, sobre las rentas y emolumentos que tenía en Beruete, al noble Don Juan Martínez de Ciordia, 60 sueldos y 20 cahíces de avena en cada año perpetuamente, para él y sus sucesores, en consideración a los agradables servicios que le tenía hechos y a lo que le adelantó para poblar la villa de Echarri. Heredó esta gracia, en 1373, Martín Martínez, señor de Ciordia, sobrino del precedente. El concejo de Beruete compró en 1416, de los herederos de Miguel Jimeniz de Echalecu, el lugar inmediato despoblado de Egozcue, con todos sus términos por 800 florines, pero lo hizo sin licencia del rey, que decía tener ciertos derechos, y mandó que de los 800 florines se entregasen al mismo rey 400 y que el concejo de Beruete reconociese, además, una pecha perpetua de 6 sueldos, lo cual se verificó. Los vecinos de Beruete redimieron la pecha en 1630, dando al patrimonio real 410 ducados de plata doble (Y. M.). En cumplimiento de la Ley de Desamortización del I de mayo de 1885 se vendieron en esta localidad, en 1863, un molino harinero y 29 fincas rústicas [Ref. R.G.C». «La D. C. en N.»].
Parroquia, dedicada a San Juan Bautista, arciprestazgo de Araquil, diócesis de Pamplona.

Ainhoa AROZAMENA AYALA

Urbanismo y construcciones civiles

Posee un casco urbano relativamente extenso, dispuesto en una pequeña hondonada entre montañas, y en la que la iglesia ocupa el lugar más alto. Para mejor analizar su caserío, dividiremos el conjunto en tres núcleos, uno en el entorno de la iglesia y tras ella, otro a partir de la posada, y un tercero ubicado en la parte más baja del pueblo, en el entorno del lavadero.

Frente al pórtico de la iglesia se encuentra la casa parroquial, que se levanta en una fuerte pendiente, de suerte que en su fachada principal tiene tres alturas, mientras que en la parte posterior hay una más. Se trata de un volumen cúbico, con tejado a cuatro vertientes, y los muros van enlucidos y con cadenas de sillar. Los vanos son rectos salvo la puerta, que lleva arco rebajado. Hacia el lado opuesto, flanquea al templo una casa de cuidado aspecto y planta rectangular, conocida en Beruete como casa "Apeztegia". Tiene tres alturas y tejado a doble vertiente. La fachada muestra mampostería de cuidadas juntas y con cadenas de sillar, y amplia balconada de madera que cruza toda la fachada. La zona del caballete superior va en entramado de madera cuajado de mampostería enlucida. Las ventanas son cuadradas y de reducido tamaño, mientras que la puerta es de medio punto. Sobre la clave, se nos muestra un pequeño escudo barroco en el que figuran las armas del palacio de cabo de armería de Beruete, que se registra en el antiguo armorial navarro con el número 146. Nos permite identificar este caserón con el antiguo palacio de Beruete. Muy cerca se levanta otra casa de diferente tipología. Presenta tres alturas, tejado a dos aguas, ventanas rectas y puerta con arco rebajado. Los muros van enlucidos, con cadenas de sillar en esquinales y enmarques de los vanos. Otra casa presenta parecido tratamiento de los muros, pero el acceso es de medio punto y ostenta una balconada en lo alto de la fachada. Sobre el arco de ingreso hay una inscripción algo perdida, que parece informar del nombre del dueño que la edificó, así como la fecha: 1737. Por la calle que sale de este punto hacia la parte posterior de la iglesia nos encontramos con una casa moderna de elegante factura, con dos viviendas al parecer y llamada "Itturttonea". Imita la tipología de las casas tradicionales, con algún innovador elemento, como por ejemplo los miradores de perfil poligonal. Hacia la salida del pueblo hay un hermoso caserón en precario estado de conservación. Tiene dos alturas más desván, y amplio tejado a dos aguas. Los muros llevan un enlucido muy perdido, y cerca del caballete se adivina una estructura de entramado de madera cuajado de mampostería. Un balcón cruza esta fachada de parte a parte. El acceso es un arco de medio punto, y las tres ventanas del segundo piso son rectas. Cerca encontramos varias casas que repiten características formales ya descritas, y en una de ellas, sobre el arco de acceso, se lee la inscripción: REEDIFICADA POR JUAN/ OCHOTORENA. AÑO 1882. Ya fuera del casco urbano propiamente dicho, vemos varias casas de reciente construcción, pero erigidas aún dentro de lo que en su día se llamó "estilo neovasco".

Volviendo sobre nuestros pasos hasta la iglesia, encontramos una plaza presidida por la llamada casa del Concejo, que alberga hoy la posada del lugar. Se trata de un soberbio caserón dieciochesco, que preside una plaza bien cuidada y acondicionada, delimitada además con una cerca baja de piedra. El edificio tiene planta cuadrada y tres alturas, coronándose mediante un tejado a cuatro aguas con gran alero. Los muros van enlucidos, con cadenas de sillar en esquinas y enmarques de los vanos, afectando también en ocasiones a los sectores del paño más cercanos. La fachada principal consta de un pórtico de tres arcos de medio punto que apean en pilares cortos y de sección cuadrada. Por encima se ven tres ventanas cuadradas y un ático con tres tragaluces. La arcada da paso a un soportal ancho y profundo, que cobija la puerta propiamente dicha, que es igualmente de medio punto. Entre la posada y la ladera del monte se dispone otro grupo de casas. Podemos destacar, en primer lugar, un caserón de planta rectangular, con tres alturas y tejado a dos aguas. La fachada va entre dos contrafuertes, entre las que corre una balconada de madera. El muro va enlucido con las consabidas excepciones, y la totalidad de los vanos son rectos, incluida la puerta de acceso. Otras casas repiten el mismo formato, con ligeras variantes en el acceso, que puede ser de medio punto, o incluso en algún caso en el enmarque de los vanos, que es de ladrillo rojo. Por desgracia, en algún caso la antigua balconada de madera se ha sustituido por una estructura de hormigón que afea un tanto el conjunto. En una de las casas, que repite características ya citadas, el arco de acceso, de medio punto, va ricamente moldurado, y en la clave hay una labra en relieve con motivos muy estilizados, que parecen no obstante de raigambre vegetal. Llamaremos también la atención sobre un moderno chalet de planta rectangular, con el caballete paralelo al eje más largo, en el que la fachada se dispone en una mampostería muy menuda, mientras que la parte superior va en entramado de madera cuajado de ladrillo, en el que los vanos van limitados por la propia estructura de madera. Los laterales del edificio se reservan para disponer las cocheras, así como un porche sobre pies derechos. Se trata de una hábil adaptación del lenguaje tradicional a las necesidades de una moderna residencia de recreo.

Si desde este punto comenzamos a descender hacia la zona del lavadero, encontramos en primer lugar un recio caserón de piedra, llamado "Diegonea", que en su disposición actual muestra los muros de mampostería sin enlucir, con cadenas de sillar en las esquinas y enmarques, así como un amplio paño en el entorno del acceso principal. Tiene tres alturas más ático, y se cubre con tejado a doble vertiente Los vanos son comparativamente pequeños, con alféizares moldurados, y se ve una ventana donde probablemente en tiempos hubo un escudo nobiliario, del que aún queda el guardalluvias y un encuadre en resalte, bien labrado y moldurado. La puerta se abre mediante arco de medio punto con la rosca moldurada. Cerca, otra casa muestra una disposición muy repetida en la zona, con tres alturas y tejado a dos aguas. Las ventanas son rectas y la puerta, una vez más, de medio punto. La parte superior esta atravesada por una balconada muy ligera. Así, muy cerca, otra casa muy parecida e intensamente renovada, deja las dos primeras alturas en piedra de mampostería con cadenas de sillar, y reserva el enlucido para la parte superior. La balconada y la carpintería exterior con contraventanas se han repuesto en la reciente reforma. En un nivel más bajo, en un bucle de la calle que desciende hacia el lavadero, otra casa sigue la misma tipología, aunque la balconada sigue siendo la original, con toda su estructura en madera, y la puerta es adintelada. Otros edificios muestran ligeras variantes, como una en la que la fachada se sitúa en uno de los laterales largos, mostrando aún un antiguo horno para pan con su bovedilla exterior, y puerta adintelada sobre la que campea un escudo rococó con restos de policromía y en el que figura el ajedrezado baztanés.

Ya en la parte baja del pueblo, podemos ver algunas casas que repiten tipologías reseñadas, como una que muestra puerta alta con moderno patín y balconada de cemento, u otra con puerta de medio punto y balcón de hierro sobre estructura aún en madera. "Beetxonea", en cambio, recrea modelos de la Navarra noroccidental, con fachada enlucida que deja ver la hermosa viguería en madera. A pesar de su aspecto remozado, es edificio antiguo al que ya se refiriera Caro Baroja, con el matiz de que, en aquella época, se hallaba deshabitada y en mal estado de conservación. Tiene tres alturas, tejado a dos aguas y vanos adintelados en madera, que se abren dentro de la estructura de entramado. "Pazenea", edificada en 1959, es un bloque de desarrollo vertical que acoge dos viviendas. Tiene vivos recuerdos de la arquitectura tradicional, adaptada según los gustos de la época, como demuestra el almohadillado rústico de los sillares que enmarcan las puertas. También es digno de mención el monumental lavadero público que se encuentra en este punto. Tiene una pila de piedra rectangular, con cubierta sobre pies derechos de madera que apean en bases de piedra. Por encima, la estructura de madera da paso a una vivienda, utilizada en su momento como escuela del lugar. Va construida sobre el propio lavadero, mostrando la viguería con un inteligente y racional sistema de apeo de los empujes. Su estructura de madera anuncia ya la transición hacia modelos arquitectónicos atlánticos, como ya mencionara don Julio Caro Baroja. En un lateral del lavadero, una fuente con "aska" para abrevar se adosa a un muro de contención del que mana el agua. Se remata mediante cornisa de piedra sobre ménsulas y frontón curvilíneo. Fuente y lavadero conforman un conjunto vistoso y elegante, digno de cuidarse y conservarse.

Hacia la salida del pueblo encontramos casas que siguen los patrones descritos más arriba, como por ejemplo la casa llamada "Iranea", u otra situada en alto y en cuyo arco de entrada se aprecia una inscripción de difícil interpretación y fechada en 1735. Citaremos, para terminar, un caserón con tres alturas y tejado a cuatro vertientes. La fachada, que introduce elementos originales, presenta arco rebajado flanqueado de dos ventanitas, segundo piso con tres balcones, de los cuales sólo el central se proyecta en voladizo, y tercer piso con galería volada y con su propio tejadillo.

Ermitas

Se citan las de San Pablo, San Miguel y Santa Cruz, de las cuales sólo subsiste esta última. San Miguel fue en su día parroquia del antiguo lugar de Egozkue, citado a lo largo del siglo XIV pero que se había despoblado ya para principios del XV, siendo su término absorbido por el de Beruete.

La ermita de la Santa Cruz se ubica fuera del casco urbano, en la carretera que conduce hacia Jaunsarats. Se trata de una construcción muy sencilla y de sabor rural, con planta rectangular muy alargada y terminada en testero recto. Los muros van enlucidos y con cadenas de sillar, y están perforados por un total de cinco ventanas, dos a ambos lados de la cabecera y tres en el muro de los pies. El acceso se abre en el hastial occidental, y consta de un arco de medio punto. El edificio se cubre con un sencillo tejado a doble vertiente sobre viguería de madera. Al interior puede encontrarse un retablito barroco del XVIII, que consta de banco y un único cuerpo más ático. Se articula mediante columnas corintias y pilastras, y lleva decoración a base de racimos de frutas, propia de la época. La hornacina central aloja una talla de bulto de San Pablo, igualmente barroca pero correspondiente aún al siglo XVII, y que fue traída de la ermita de su nombre cuando aquella se perdió. A la misma centuria corresponde una imagen de San Miguel, que procede de la desaparecida ermita del mismo nombre.

Parroquia de San Juan Bautista

Se trata de un edificio de origen medieval y estilo gótico, pero con intervenciones y ampliaciones efectuadas en época barroca, además de una agresiva restauración en época posterior.

La planta es de una sola nave, considerablemente alargada, que consta de cuatro tramos, además de la cabecera recta. El tramo que precede a la cabecera lleva dos capillitas, a modo de embrionario transepto. Como suele ser habitual, la sacristía se adosa a la cabecera por el lado de la Epístola, con planta rectangular y cubierta a cielo raso. Alineado con el volumen de la sacristía hay además un pórtico, que cobija la puerta de acceso. En el muro septentrional, por su parte, se adosa una capilla bautismal moderna con puerta exterior directa mediante arco apuntado. También se adosa por este lado el volumen de la torre.

Los muros van enlucidos al interior, pero al exterior dejan ver un sillar bien trabajado y escuadrado. Se perforan mediante dos ventanas apuntadas ubicadas en el lado de la Epístola, concretamente en la cabecera y en el tramo previo, abiertas en época moderna. En el muro de los pies hay además un rosetón y un ojo de buey que ilumina el sotocoro. A los pies se levanta un coro moderno, muy profundo, que abarca los dos primeros tramos de la nave y que lleva arco de embocadura de perfil rebajado.

Se cubre el conjunto con una bóveda de lunetos de raigambre barroca, ejecutada en 1632 por el maestro Juan de Arrechea. Los tramos se señalan mediante arcos fajones de medio punto que apean en ménsulas.

Al exterior, una observación atenta permite ver las trazas de la iglesia medieval, cuya altura viene dada por los contrafuertes, así como las ampliaciones, en altura y superficie, realizadas a lo largo de los tiempos. La torre se adosa a los pies por el muro septentrional. Se construyó en el siglo XVII en estilo herreriano, y es de planta cuadrada y ciertamente esbelta en su altura. El fuste se abre mediante varios tragaluces para iluminación de la escalera interior, y corona mediante un reloj moderno. Una cornisa da paso al cuerpo de campanas, perforado por medios puntos. Se articula mediante pilastras en los ángulos, y remata con un tejado a cuatro aguas y con bolas "escurialenses" en los extremos. El pórtico meridional se alinea con el volumen de la sacristía, como se ha dicho al principio, y lleva viguería de madera que apea sobre tres piulares de sección cuadrada. La puerta propiamente dicha se abre entre dos machones del muro, y es el acceso original del templo medieval, datable como del siglo XIII. Consta de arco apuntado con profundo derrame, salvado por siete arquivoltas sin decoración, más un guardalluvias exterior. Las claves llevan decoración muy perdida. Apean estas arquivoltas en pies derechos sobre pedestales, con capiteles corridos que llevan decoración incisa muy simple, consistente en estrellitas y motivos solares inscritos en círculos, decoración que nos pone una vez más en contacto con la decoración de los carpinteros y ebanistas vascos de la época.

El retablo mayor que preside el templo es barroco del siglo XVIII, y se halla bajo la advocación de San Juan Bautista. Su traza es recta, y consta de dos cuerpos de tres calles y ático. Se articula mediante pilastras en el cuerpo inferior y columnas salomónicas con capitel compuesto. El ático lleva aletones y remata en forma semicircular. En cuanto a la imaginería, en el primer nivel vemos dos imágenes modernas y sin mucho interés artístico. Encima, centra el conjunto una talla también moderna de San Juan Bautista, flanqueado por San Pascual y San Miguel luchando con el dragón. Tan sólo es coetánea de la mazonería del retablo la de San Miguel, así como el Crucificado del Calvario.

Por último, y como suele ser habitual, en la sacristía se custodian diversas piezas de orfebrería.

Joseba ASIRON SAEZ (2007)

  • CARO BAROJA, J. La casa en Navarra, Pamplona, C.A.N. 1982, pp. 349.
  • GARCÍA GAÍNZA, M.C. (et. alt.): Catálogo Monumental de Navarra, vol. V*, Merindad de Pamplona, Adiós-Huarte Araquil, Pamplona, Gobierno de Navarra, Arzobispado de Pamplona, Universidad de Navarra, 1994, pp. 251-256.
  • PÉREZ OLLO, Fernando: Ermitas de Navarra, Pamplona, C.A.N., 1983, pp. 59.
  • LACARRA DUCAY, Mª Carmen (et. alt.): Navarra, guía y mapa, Estella, C.A.N. 1983, pp. 110.
  • MENÉNDEZ PIDAL, Faustino; Martinena, Juan José: Libro de Armería del Reino de Navarra, Pamplona, Gobierno de Navarra, 2001, pp. 142.

Joseba ASIRON SAEZ (2007)