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BARRIA

Lugar del municipio de San Millán, partido judicial de Vitoria-Gasteiz, Álava-Araba. Esta situado al pie de la Sierra de Urkilla entre dos arroyos que tributaban sus aguas al Zadorra. Limita al N. Con la mencionada sierra y tierras de Oñate (Gipuzkoa), al S. Con Zuazola, al E. con Narvaja y Arriola y al O. con Aspuru y Larrea. Su población ha disminuido tras el establecimiento, en Oyon (Álava-Araba), de las monjas cistercienses.

Alberto GARATE GOÑI (2007)

Lugar del señorío abadengo, hermandad de Lacha y Barria, Álava-Araba. Después de haberse despoblado el lugar de Aguirre, Lacha y el Compás de Barria (caseríos cercanos al monasterio) formaron por si solos una de las 53 hermandades de Álava. Perteneciente a la cuadrilla de Vitoria, por la redistribución que se efectuó en la provincia en 1537.

En 1806, la hermandad de Barria y Lacha fue suprimida y sus habitantes se integraron en la hermandad de San Millán.

(2007)

Se celebraba aun a comienzos de s. una concurrida romería el día de San Bernardo a la que asistían romeros no sólo alaveses sino guipuzcoanos y navarros.

El monasterio cisterciense de Barria fue fundado en el filo de los siglos XII-XIII, antes de 1217. Hay dos tradiciones sobre su fundación, atribuida bien al rey navarro Sancho el Sabio, bien a la casa de Mendoza. Pronto fue filial del monasterio de Las Huelgas (Burgos).

En 1262 la Cofradía de Arriaga, a petición de Constanza de Béarn, madre de Lópe Díaz de Haro, fundador de la villa de Bilbao, otorgó al monasterio los lugares de Aguirre y de Lacha, donación confirmada por Alfonso X de Castilla. Anteriormente Barria había obtenido otras donaciones de los Mendoza y de los Guevara. En 1452 Juan II de Castilla pidió al Papa uniese la rica abadía de Santa Pía de Laminoria, de patronato real, al monasterio de Barria, incorporación que no prosperó pero, según lo acordado en 1453 entre Nicolás Echávarri, abad de Santa Pía, y Mencia de Guevara, abadesa de Barría, Santa Pía pagaría anualmente 5.000 maravedíes a Barria. Enrique IV de Castilla concedió a Barria una renta de 200 fanegas de trigo sobre las alcabalas de Vitoria y una participación en la pecha de los judíos de la capital alavesa.

La abadesa de Barría era señora de Aguirre (pronto despoblado) y de Lacha y del Compás (caseríos cercanos al monasterio) hasta la abolición de los señoríos. Nombraban alcaldes ordinarios y eran patronos de la pequeña iglesia de Lacha. Barria, dependiente de Las Huelgas (Burgos) estuvo exento de toda jurisdicción episcopal. Los bienes de Barria fueron desamortizados en 1842-43 y, en 1873, dejaba de ser exenta de la jurisdicción episcopal y la iglesia monasterial cesaba como parroquia.

En 1973 la comunidad cisterciense de Barria se instaló en Oyon (Rioja alavesa).

  • PORTILLA VITORIA, Micaela: Barria. Ayer y hoy de un monasterio alavés. Diputación Foral de Álava, Vitoria, 1986.

Alberto GARATE GOÑI (2007)

Monasterio cisterciense de Santa María de Barria

Se desconoce la fecha de fundación del monasterio cisterciense de Santa María de Barria, pero se especula con que pudo ser a finales del siglo XII o principios del XIII. De esta época no quedan restos artísticos a excepción de un ventanal doble reutilizado en la hospedería construida en el siglo XVIII, varios fragmentos de impostas o cornisas y una ménsula con una cabeza de dama, que actualmente forma parte de la colección del Museo Diocesano de Arte Sacro de Vitoria-Gasteiz. Se trata de una ménsula con la representación algo tosca de una mujer tocada con barbuquejo.

El actual conjunto de edificios son construcciones realizadas a partir del siglo XV.

A la iglesia se accede mediante un pórtico cerrado. Es de nave única, de planta rectangular con cinco tramos cubiertos por bóvedas de terceletes de formas variadas. Las dos más cercanas a la cabecera son los tramos de la iglesia propiamente dicha, mientras que los tres restantes cubren el coro.

En la bóveda de la cabecera las claves están decoradas con relieves de la Virgen con el Niño, San Bernardo, un sol radiante y unos escudos pertenecientes a los Larrínzar y los Lazarraga. Por esta razón se deduce que fue el matrimonio compuesto por Juan de Lazarraga y su esposa María Vélez de Larrínzar el que costeó la edificación de este tramo a finales del siglo XV o principios del XVI. No en vano una hija de ambos profesaba en el monasterio por estas fechas. El resto de las naves se levantaron en el siglo XVI, antes de 1541.

El coro contaba con una sillería de madera desde 1778, actualmente en la Catedral Nueva de María Inmaculada de Vitoria-Gasteiz.

La cabecera presenta un retablo barroco churrigueresco de mediados del siglo XVIII, obra probable de Manuel de Moraza. Se compone de un cuerpo horizontal y un ático semicircular, y tres calles. El soporte utilizado es la columna salomónica ricamente decorada con vegetales en relieve, que se apoyan en pilastras y mensulones con decoración carnosa.

La calle central tiene un camarín rematado con un dosel, en el que se encuentra una imagen neogótica de la Virgen con el Niño sustituyendo a la desaparecida titular del monasterio, que sería probablemente una Andra Mari. En la parte superior tiene un óculo abierto que deja pasar la luz natural, y rematando la calle, un nicho que albergó un Cristo Crucificado del siglo XVI, trasladado al marchar las monjas de Barría al nuevo monasterio cisterciense de Oyón.

En las calles laterales están las tallas de los santos más venerados por las monjas. San Benito en el lado del Evangelio, santo monástico por excelencia, aparece vestido con el hábito negro de los benedictinos, portando un libro y un báculo. A sus pies tiene una mitra y un cuervo, aludiendo a historias de su vida. En el lado de la Epístola se encuentra San Bernardo, reformador del Císter, vestido de blanco, portando libro y báculo y con una mitra a los pies. En el banco aparecen dos relieves con escenas de la vida de San Bernardo: en uno se narra el momento en el que Cristo se desclavó de la cruz para abrazarlo, y en el otro aparece la lactación de la Virgen.

En el ático se encuentran dos santas cistercienteses, Santa Juliana con una custodia, y Santa Lutgarda con su corazón en la mano, ambas arrodilladas. La presencia de esta última santa ha hecho pensar que el retablo pudo ser costeado por Lutgarda de Morentín, religiosa en Barría por estas fechas.

El claustro en una bellísima y curiosa obra renacentista situada al sur de la iglesia. Fue realizada por Ramiro de Ocáriz, cantero de Heredia, a finales del siglo XVI. Es de planta rectangular con un pozo en el centro, y se compone de dos cuerpos. El inferior es una galería porticada con arcos rebajados y columnas jónicas con fustes acanalados de sabor clasicista, típicamente renacentistas. El capitel presenta las habituales volutas y unas flores cuadrifoliadas. Los intradoses de los arcos tienen decoración de casetones. Esta planta baja está cubierta con techumbre de madera que aún conserva vestigios de pintura del siglo XVI. El cuerpo superior del claustro es cerrado y está realizado en ladrillo con entramado de madera, otorgándole un sabor marcadamente popular.

En el costado Este se levanta la Sala capitular al que se accede a través de un arco en cuya dovela central hay un relieve con San Bernardo, San Juan Bautista y un escudo. En su interior conserva lápidas de abadesas que dirigieron la vida del monasterio, dispuestas en tres filas.

Estas abadesas eran miembros de familias nobles y poderosas y como tales, decoraban sus lápidas con motivos heráldicos. Podemos ver escudos de linajes tan nobles como los Lazarraga, Guevara, Heredia, Vicuña, Ocáriz, etc. De entre todas destacan dos, con las efigies de las abadesas. Una de ellas es la lápida de Marina de Guevara Lazarraga, fallecida en torno a 1560, que muestra a la difunta con vestido monacal y portando báculo y libro, aludiendo a la regla del Císter. A sus pies tiene los símbolos heráldicos.

La otra lápida pertenece a Milia García de Zuazo, fallecida en 1603, y es un bello ejemplar de escultura funeraria romanista. Su rostro es realista y ejecutado con gran belleza. Está vestida con hábito monacal, porta báculo y libro, y como la anterior, presenta un gran escudo familiar.

Al oeste del conjunto monasterial se encuentra la hospedería, levantada a mediados del siglo XVIII por el Manuel de Echánove, arquitecto de Vitoria. En esta fecha se acometieron importantes obras en todo el monasterio, ya que se amplió la hospedería, se reformaron muchas celdas y se arregló el tejado entre otras cosas. Estas dependencias carecen de interés artístico.

En esta fecha, en concreto en 1756, se realizó un escudo que está colocado sobre la entrada al monasterio. Muestra un círculo atravesado por una banda con recuadros. A un lado tiene una mano con un báculo y una flor de lis, y en el otro una mitra. Alrededor, en cada ángulo del cuadrado en el que inscribe el escudo se encuentran unas cruces, símbolos de las órdenes de Calatrava, Montesa y Malta. Todos estos elementos están muy históricamente relacionados con el Císter.

Aintzane ERKIZIA MARTIKORENA (2007)

  • Palacios Mendoza, Victorino: Inventario de arquitectura rural alavesa VII: Llanada alavesa: Asparrena, Salvatierra-Agurain y San Millán = Arabako nekazal arkitekturaren inbentarioa VII: Arabako Lautada: Asparrena, Agurain eta Donemiliaga, Vitoria-Gasteiz, Diputación Foral de Álava, Dirección de Arquitectura = Arabako Foru Aldundia, Arkitektura Zuzendaritza, 1991, volumen 1, pp. 664-668.
  • Portilla Vitoria, Micaela Josefa: Catálogo monumental Diócesis de Vitoria, Tomo V, la Llanada oriental y valles de Barrundia, Arana, Arraya y Laminoria, Vitoria-Gasteiz, Obispado de Vitoria y Obra Cultural de la Caja de Ahorros de Vitoria-Gasteizko Kutxa, 1982, pp. 355-366.
  • Portilla Vitoria, Micaela Josefa: Barria: ayer y hoy de un monasterio, Vitoria-Gasteiz, Diputación Foral de Álava, Servicio de Publicaciones = Arabako Foru Aldundia, Argitalpen Zerbitzua, 1986.

Aintzane ERKIZIA MARTIKORENA (2007)

Iglesia dedicada a Santa María, diócesis de Vitoria. En el s. XIX hacía las veces de parroquia de Barria atendida por el confesor de las religiosas como único cura del lugar. La abadesa enviaba visitadores, daba licencia para confesar y regía independientemente del Obispo. Ref. «Diccionario Geográfico-Histórico de la Real Academia».