Toponimoak

Estados Unidos de América. Idaho

Artículo principal: Estados Unidos de América.

Durante las primeras décadas del siglo XX, pueblos pequeños por todo el sur de Idaho tenían pensiones llenas hasta lo máximo con pastores vascos. Las más inmensas concentraciones de vascos eran en el Valle del Tesoro alrededor de Boise, en pueblos como Emmett y Nampa, pero los vascos también se colocaron en pueblos junto el planicie del Snake River, empezando con Ontario, Oregón, hasta más al este a Pocatello, y incluyendo los pueblos de Mountain Home, Shoshone, Gooding, Twin Falls, y Rupert. El pueblo de Hailey también tenía familias vascas que dirigieron hoteles y restaurantes vascos. La minería en el norte de Idaho, en Mullan, ha atraído unos pocos vascos pero solo duró 14 años, desde 1925 a 1939. Recientemente un molino maderero en Spokane, Washington ha colocado muchos vascos en el norte de Idaho, cerca de la ciudad de Coeur d'Alene.

En las décadas antes de la Segunda Guerra Mundial las pensiones organizaban bailes cada mes para los pastores. En el Día de los Reyes, en el seis de enero, era típicamente una celebración aun más grande que Navidad, así como en el País Vasco. Pocas vascas solteras emigraron a pueblos chicos fuera de Boise y por eso en estos lugares, los solteros vascos usualmente se casaron con mujeres que no eran vascas. La excepción vemos en las comunidades donde las generaciones siguientes de vascos crecieron muy cercanos con los demás y usualmente se casaron con vascas. Reuniones sociales disminuyeron cuando los joven vasco-americanos fueron a la Segunda Guerra Mundial pero una resurgimiento cultural comenzó durante el año 1950. Un grupo de Boise de mujeres, la Organización Independiente Sociale (sic), organizó bailes para los pastores en las pensiones y la comunidad vasca en general. También aprendieron bailes tradicionales de los recién venidos y los que conocían la dantza étnica de las provincias. Un baile típico era el aurresku, donde los hombres patean lo más alto que pueden.

Para 1970, casi todos los bailes de los hoteles y pensiones desaparecieron. Ahora la mayoría de los barrios vascos han disminuido, y las pensiones y hoteles solo para inmigrantes vascos en 2002 no existen. Muchos de los que vinieron buscando su fortuna a hacer dinero regresaron al País Vasco, y los hijos de los que se quedaron son más americanos en su comportamiento, idioma, filosofía etc. que cualquier otra cosa, aunque siguen definiéndose como vascos. Es algo que lo sienten y imaginan, es una identidad transnacional y diaspórica.

Gradualmente, muchos de los vasco-americanos de segunda y tercera generación se mudaron a Boise desde sus ranchos y granjas en busca de trabajo. De los muchos pueblos que alguna vez tenían colonias vascas considerables, hoy solamente Ontario, Gooding y Mountain Home tienen asociaciones vascas que organizan eventos sociales por lo menos anualmente.

Oportunidades económicas para emigrantes vascos

En los años 1930-1950, Idaho tuvo dos millones de ovejas. Hoy solamente hay unos 200.000. Los más importantes del negocio del ganado lanar se cambiaron al ganado vacuno y los ganados lanares más pequeños se quedaron fuera del negocio, muchos en situación de quebrados. Todavía queda el negocio del ganado lanar a lo largo de la planicie del Río Víbora (Snake River). La imagen del emigrante vasco que fue al oeste americano y se hizo rico fácilmente y rápidamente es erróneo. El ovejero como símbolo de la etnicidad vasca es un factor en la identidad vasca a lo largo de los Estados Unidos (EEUU). Símbolo que es perpetuado por vascos así como también por no vascos. A pesar de que hoy en día, muy pocas familias vascas continúan en el negocio ovejero, el símbolo del histórico vasco como pastor persiste como parte esencial de la identidad étnica de los vascos.

La cría de rebaños tanto en Euskal Herria como, particularmente en Idaho no ha cambiado excesivamente durante el pasado siglo. Las técnicas empleadas en la industria ovina tuvieron que adaptarse a las diferentes condiciones geográficas, atmosféricas y de disponibilidad de pastos en las diversas regiones de los EEUU. Originalmente el Servicio Forestal de los EEUU regulaba los derechos a pastos en las tierras publicas. En un principio dichas regulaciones eran prácticamente inexistentes pero tras la sobre explotación de los pastizales por parte del ganado ovino y vacuno dichas regulaciones fueron progresivamente introducidas. A su vez se percibía como causantes de dicha sobre explotación a los ovejeros vascos, ansiosos por hacer dinero rápidamente para regresar al País Vasco. Estas criticas se endurecieron en la década de 1930, donde se dieron épocas de severas sequías. Con el apoyo de los productores de ganado vacuno, el Congreso de los EEUU aprobó en 1934, el Acta de Pastizales Taylor (Taylor Grazing Act) la cual estableció la obligación de un pago de cuotas por el uso de aquellos pastos públicos utilizados por ovejeros trashumantes, mientras que el resto de pastos pasaron a control federal. Rancheros locales que no poseían tierras se encargaron de establecer los lotes de tierras destinados a rebaños de ovejas. Estas medidas supusieron el cierre de muchos itinerarios al pastoreo trashumante. A su vez obstaculizaron el establecimiento de muchos pastores vascos como dueños de rebaños debido a la escasez de pastos y a las excesivas cuotas. Aunque esto no supuso el fin del pastoreo vasco, fue uno de los factores añadidos, que junto a la Gran Depresión económica y la competición de la importación de ovejas de Argentina y Australia, causaron la caída del negocio ovino en el oeste americano.

La producción itinerante del ganado ovino significaba trasladar el ganado a lugares de abundancia de agua y pastos. El pasto y agua en Idaho se encuentra en abundancia en zonas de alta montaña, trasladando los rebaños a los valles a la caída de las primeras nieves. Cuando ven lo blanco de la nieve, las ovejas no conocen que la yerba se queda debajo y simplemente no intentan apacentar donde hay nieve y siguen buscando alimentación.

La experiencia de muchos vascos que se dedicaron al pastoreo en Idaho, era mas bien escasa, aunque esta hubiera sido casi nula si pensamos que los rebaños en el oeste americano consistían en miles de cabezas de ganado, en claro contraste con las del País Vasco que consistían en una media de 15 a 20 animales y era una producción no trashumante. En los EEUU la cantidad media de ovejas que forma un rebaño es de unas 2.000 a 3.000, lo que significa que los pastores han de trasladar los rebaños durante días en busca de pastos y agua. Normalmente un solo pastor vasco, quien comenzaba en este trabajo en edad adolescente, se encargaba de uno de estos rebaños. Entre los mayores problemas que estos pastores tenían que afrontar estaba la soledad, frustración, miedo a lo desconocido y a los encuentros con los vaqueros, hostiles a los ovejeros. Durante décadas los pastores vascos se incorporaron al mercado laboral tras contactar con la asociación Western Range la cual otorgaba permisos de trabajo con un contrato de cinco años (que disminuyó a tres con el paso del tiempo). Algunos pastores vascos que no eran emigrantes legales se encontraban en una situación de inseguridad laboral, de constante explotación y abuso por parte de sus jefes. Muchos de estos como Sebastian Salutregui, Pete Barinaga, Teles Hormaechea, Epifanio Aguirre y Saturnino Lanbarri atestiguan tales practicas durante sus años como pastores. Otros pastores como José Mari Artiach enviaban regulares sumas de dinero a sus hogares y familiares en el País Vasco.

También hay grandes historias de éxitos económicos entre aquellos vascos que se dedicaron a la industria ovina, entre estos cabe destacar; Juan (John) Achabal y su esposa Benedicta "Bene" Aldecoa Urrusuno, J.D. Aldecoa and Sons, Totorica Sheep Company, Wood Creek Sheep Company, Aguirre and Sons, Bruneau Sheep Company, Bengochea Sheep Company, y Anchustegui. A su vez encontramos con un numero importante de vascos que tras haber ahorrado suficiente dinero salieron del negocio ovino.

En el negocio de explotación ovejera, las ovejas eran lucrativas durante un periodo de ocho años, con una gestación aproximada de cuatro meses y medio. El trabajo relacionado con la cría de corderos era considerado duro y estresante debido a los muchos problemas que surgían derivados del nacimiento y cuidado posterior de los corderos. Los beneficios se extraían de la venta de carne y lana, así fundamentalmente los pastores se dedicaron a unas razas de ovejas determinadas como por ejemplo, la "Hampshire" cuya carne aunque de calidad era excesivamente débil para las duras condiciones de Idaho, "Suffolk", "Ramblet" o "Merino" cuya lana era apreciada enormemente. En las décadas de 1920 y 1930, Chicago albergaba los mejores mataderos, pero tras la mejora en el transporte por ferrocarril el ganado fue llevado a los mataderos de Denver, Colorado. Anteriormente a la década de 1930 los rebaños eran llevados a las mismas estaciones de ferrocarril, durante y tras la de 1940, se transportaban en camiones hasta las propias estaciones. Mountain Home, en Idaho fue uno de los mercados de ganado más importantes en el oeste americano, el cual era enviado a los mataderos de Chicago, Omaha, y Nebraska según comentaban los hermanos Segundo, Urbano, Leandro y Teodoro Totoricagüena quienes acompañaban a su padre José en el transporte de ganado por tren en Mountain Home y Nampa a Green River, en Wyoming.

La soledad era combatida por lo menos una vez en semana durante una hora los domingos por la noche, por Espe Alegria, conocida como "la voz de los vascos", quien tenía un programa de radio en Euskara llamado "The Basque Program" en la emisora KGEM (anteriormente KBOI) que se dedicaba a difundir noticias locales y del País Vasco, predicciones del tiempo para los pastores, y música tradicional vasca. Alegria trabajó en este programa desde 1954 a 1982 quien fue reemplazado por Iñaki Eiguren.

La contribución de la industria ovina y particularmente de los ovejeros vascos a la economía del estado de Idaho no ha sido olvidada. Hoy en día los valores de honestidad, responsabilidad, confianza, seriedad que caracterizaron a estos pioneros vascos continúan asociándose a la comunidad vasca del oeste americano.

A principios de 1900, muchos vascos que primeramente trabajaron en el negocio ovino, encontraron empleo en la compañía maderera Boise-Payette Lumber Company (posteriormente conocida como Boise-Cascade). En 1906 se fundó una pequeña ciudad llamada Barber Town para los empleados de dicha empresa y sus familias. La ciudad consistía en unos 110 hogares con una población de 700 habitantes. Durante las décadas de 1920 y 1930, las familias vascas representaban un 20% del total de la población de la ciudad. Una de esas familias que residieron en esa ciudad fue la de Anastasio Arrizabalaga, su hijo Luis recuerda como a excepción del colegio de Barber, el resto de las relaciones entre la comunidad vasca se realizaban en Euskara. Normalmente, los vascos de Barber se reunían regularmente y celebraban picnics y salidas al monte como si de una gigantesca familia se tratase. En 1935, la compañía maderera cerró y se trasladó a la localidad de Emmett, Idaho. La ciudad entera fue desmontada y muchos se trasladaron a Emmett. Luis comenta como en Emmett volvieron a formar una comunidad vasca con las familias vascas que ya residían en la ciudad, tales como los Basabe, Bicandi, y Galdos.

Cientos de vascos y vascas encontraron trabajo como granjeros o ganaderos, muchos otros realizaron diversos tipos de trabajo. Es necesario apuntar que las mujeres trabajaron tanto fuera como dentro de la casa. De esta forma los hermanos Juan, José, y Domingo "Txomin" Uberuaga de Arbazegui-Munitibar, Bizkaia que llegaron a los EEUU a principios del siglo veinte, trabajaron durante algun tiempo como ovejeros, pero pronto encontraron otros trabajos. Juan se casó con Juana Arriola en 1910 y tuvieron diez hijos, y realizó trabajo en la cantera de piedra arenisca, Table Rock, y en el almacén y gasolinera McGuffin's Feed and Fuel, y más tarde en el capitolio del estado State Capitol Building, mientras regentaron una pensión durante años. José se casó con Hermenegilda Bernedo en 1913, trabajando en el hotel Star hasta que abrieron la pensión Uberuaga. A su vez José trabajó en la construcción de los edificios State Capitol, Boise High School y Marina Pool Hall, y en la represa de Arrow Rock.

Vascos trabajaron en la construcción de diversos tipos de infraestructuras en el oeste americano. Así por ejemplo el abuelo de Julián y Juan Hormaechea trabajó en los ferrocarriles de California y Nevada a finales de 1800 mientras que José Mari Aspiri, Hilario Larrondo, y José Maruri Urquidi que llegó en 1913 de Murelaga, Bizkaia, trabajaron en la represa Arrow Rock. Las nietas de Aspiri, Angeles Aldape Murelaga y Teresa Aldape Arriola recuerdan como su padre hizo tres viajes a los EEUU y en todos ellos encontró empleo en la construcción de la represa como dinamitero. Nicasio Beristain también trabajó en una represa, en esta ocasión en la represa de Lucky Peak. Joaquin Rementeria quien llegó en la década de 1930 de Narvaniz, Bizkaia, trabajó primero como leñador y posteriormente en diversas represas y plantas de energía eléctrica en Shosone Falls, Swan Falls y también en California.

Alejo Martinez de Alegria, padre de Henry y Felix Alegria, vivió con Ben Goicoechea en una de las dos casas de la cantera Table Rock. Alejo trabajó en la cantera entre 1908 y 1913 con Hilario "Chico" Urresti, Manuel Eregoiti, Juan Uberuaga, José Iriondo, Pedro Lejardi, Hipólito Zabala, Valentin Bidasolo, José Garate, Lee Mitchel Arrieta, Evalisto Celaya e Ignacio Alegria quien trabajó hasta 1934. Iriondo y Bidasolo fallecieron en un accidente en la cantera. La cantera fue cerrada en 1940. Otros vascos encontraron trabajo en las minas Silver Star cerca de Ketchum en la década de 1950, en las de Delamar y Mullen. Las duras condiciones de trabajo y la peligrosidad de las minas no atrajeron a muchos vascos.

Pilar Goiri de Elantxobe, Bizkaia trabajó en la pensión de su hermana hasta que contrajo matrimonio y se ocupó de los trabajadores que como su marido se dedicaban a la explotación forestal. Otras mujeres se dedicaron a labores relacionadas con la producción agrícola y ganadera. Felipe Aldape y Maria Josefa Aspiri Aldape tuvieron una empresa láctea en Rose Hill. Más tarde en Meridian Maria Josefa se dedicó a la cría de pavos. Por su parte Mary Larrondo y Adelia Garro Simplot trabajaron en las empresas lácteas de sus familias, mientras que Adelia también ayudaba a limpiar la barbería de su padre.

Otros vascos trabajaron atendiendo bares, salas de billares, tiendas de alimentación, pensiones, y como camareros, cocineros, conductores, transportistas, interpretes, dueños de negocios y profesores entre otros variados oficios. A su vez muchos vascos encontraron empleo en la cervecería Boise Bohemian Brewery (conocida como Boise Best Beer, BBB). Hubo unas cuantas barberías vas

cas como las de "Zapatero" Aguirre, Ed Garro, Garechana, Vicente Echeverria, Louie Echevarria y Juanita Uberuaga Hormaechea. La familia Garate era dueña de una compañía de taxis situada en el hotel Idanha. Mujeres vascas como Boni Letamendia, Isabel Larrondo Jausoro trabajaron como oficinistas e interpretes de Euskara en las tiendas C.C. Andersons, Newberry's y Cash Bazaar Department. La compañía Guisasola Trucking se especializó en el transporte de corderos. A su vez otros vascos como John Urquidi se dedicaron al transporte de agua, avena, y heno. José Mari Artiach y Joe Larrea aprendieron a conducir camiones de dos y tres remolques, y en 1973 Artiach fundó su propio negocio de transporte. Hoy en día muchos vascos continúan en el negocio transportista. Otros muchos como Louie Echevarria, Julian Achabal, Dorothy Bicandi Aldecoa y Pilar Ansotegui realizaron el servicio militar. Estas dos últimas recibieron formación como enfermeras. Numerosos vascos de segunda y tercera generación como Pablo Aramburu, Mari Antonia Arana Bicandi, Julio Bilbao, David Lachiondo, Ted Totorica, Liz Lejardi Coleman y Teresa Lejardi llegaron a ser educadores, consultores, y administradores en el sistema educativo. Blas Telleria, Presidente de la Asociación de la Educación de Boise (1995-2003) afirmaba como muchos padres vascos fomentaban la educación de sus hijos e intentaron todo lo posible para que sus hijos consiguiesen una buena educación.

Históricamente, el catolicismo ha influenciado la cultura vasca en Idaho. Tarde en la década 1960 y temprano en la década 1970, Idaho tenía dos sacerdotes vascos que circulaban entre los campamentos durante la temporada, Padres Santos Recalde y Juan Garatea. Recalde se fue a Venezuela en 1970, pero Garatea continuó en el trabajo por unos años de más. Hoy en día, Garatea trabaja para Little Flowers Church en Burley, Idaho. Garatea ha notado que menos y menos de los inmigrantes originales siguen hablando euskera. Hoy en día, la comunidad vasca de Boise está menos interlazada con la religión. Mucha gente entrevistada confiesa que no atienden misa regularmente. Añaden que la única razón por la que van a misa el día de San Ignacio es porque está dicha en euskera o simplemente por deleitarse con la música del coro vasco de Boise Biotzetik. De todas formas, encuestas realizadas por Gloria Totoricagüena en comunidades vascas a través de los Estados Unidos muestran que un 83% están de acuerdo en que la religión católica es parte integral de la cultura vasca. Sólo un 8% aseguran que el catolicismo no tiene ninguna importancia. El resultado de esta encuesta ha sido evidente en varias celebraciones de carácter vasco, como el Aberri Eguna, Santa Agueda, San Ignacio y Omenaldia, fiestas que incluyen una misa como parte de la celebración. En realidad, mucha gente no pudo atender las misas de San Ignacio durante el festival de Jaialdi en 1995 o en 2000 debido a problemas de capacidad.

Los vascos siempre han mostrado un papel importante en apoyar e incluso construir iglesias católicas en los Estados Unidos, pero la iglesia del Buen Pastor en Boise fue la única iglesia construida con la intención de ser una parroquia exclusivamente vasca, con un sacerdote vasco sirviendo a feligreses vascos. Aunque fueron familias vascas, ya bien establecidas, las que promulgaron la iglesia del Buen Pastor, a principios del siglo XX una gran parte de la población vasca se componía de varones solteros, trabajando en Estados Unidos como pastores. Según el Padre Ramón Echevarria de Boise, este sector de la comunidad vasca nunca iba a misa. A veces era la iglesia quien llevaba la misa a los pastos pero realmente los jóvenes no mostraban interés en atender al Buen Pastor. En 1910, el Obispo de Boise, el Monseñor Alphonse Glorieux, pidió un sacerdote para servir a la comunidad vasca del Sur de Idaho y Este de Oregón. El Obispo de Alava respondió la llamada mandando al Padre Bernardo Arregui al Oeste Americano. Padre Arregui, nacido en 1866 en Tolosa, Gipuzkoa, se ordenó sacerdote en Vitoria, Araba, en 1889, sirviendo en la parroquia de Irura, Gipuzkoa, hasta 1911. Además de hablar español y euskera, el Padre Arregui aprendió francés e inglés, incluso viviendo en Londres por seis meses durante 1899. Llegó a Boise el 11 de Julio de 1911 y sirvió a las comunidades vascas de la comarca, incluyendo el Sur de Idaho, Este de Oregón y Norte de Nevada. Celebró bodas, bautizos, confirmaciones y funerales y hasta incluso mandaba fotografías de entierros al País Vasco como prueba de que sus familiares habían recibido un funeral y consecuente entierro cristiano.

En 1916, el rey de España, Alfonso XIII otorgó el Padre Arregui el título de Viceconsulado español en los Estados Unidos, llevando a cabo esta responsabilidad además de la religiosa. El Padre Arregui adquirió el cargo de párroco de la Iglesia del Buen Pastor en 1918, la única parroquia vasca en la historia de los Estados Unidos. Esta parroquia fue construida y fundada gracias a donativos de mucha gente vasca, incluyendo una significante contribución por parte de John B. y Benedicta Archabal. Tras obtener la bendición del Obispo Daniel M. Gorman el 2 de Marzo de 1919, la iglesia pequeña abrió sus puertas a aproximadamente 100 feligreses, de ahí en adelante oficiando misas diarias.

Durante consecuentes años, niñas vascas iban a la escuela católica de Santa Teresa mientras que los niños atendían San José (Saint Joseph). Después, jóvenes vascos o de procedencia vasca empezaron a atender escuelas públicas, aunque incluso hoy, los números de alumnos vascos que atienden escuelas y colegios católicos como Saint Joseph, Saint Mark, Saint Mary, Sacred Heart (Sagrado Corazón) y Bishop Kelly, son desproporcionalmente mayores. En 1928, el nuevo Obispo Edward Kelly ordenó el cierre de la parroquia del Buen Pastor con el propósito de unificar la iglesia católica y poner fin a las distintas parroquias étnicas, lo que no fue aceptado con entusiasmo por los vascos de entonces. Muchos vieron esto como otro ejemplo del control totalitario de la iglesia. La gente empezó a atender a la catedral de Saint John que se hallaba cerca del Buen Pastor.

Durante la guerra civil española (1936-1939) y por años consecutivos, fue difícil para los vascos deshacerse de la fama de ser simpatizantes del comunismo y anti-católicos, debido a la prensa española. El clero norteamericano exaltaba el régimen del dictador español Francisco Franco desde los púlpitos, diciendo que era el salvador del catolicismo en España. Los vascos en Boise oían el mismo sermón. Por esa época y debido a las mencionadas razones, muchos de la diáspora vasca abandonaron la iglesia y la religión católica, incluyendo vascos en Boise. El Padre Ramón Echevarria clasificó a los vascos en tres categorías:

  • 1) Aquellos que creían absolutamente todo lo que la iglesia les decía,
  • 2) Una generación muy crítica que a menudo objetaba y ponía en duda todo lo que la iglesia representaba,
  • 3) La mayoría de la generación inmigrante que completamente abandonó la iglesia al venir a Idaho.

Los inmigrantes, seguramente habían recibido los sacramentos en el País Vasco antes de venir, más que nada por ser aceptados socialmente en sus pueblos. Una vez en América, no sintieron la obligación de continuar yendo a misa, ya que allí no había repercusiones por no participar. Como la gran mayoría de estos inmigrantes carecían de educación religiosa, tampoco ellos pasaron ninguna enseñanza hacia sus hijos e hijas. Además, el hecho de que también estaban aislados hacía difícil la participación en la iglesia. El sentimiento general entre los vascos era de una fuerte antipatía hacia la iglesia católica. Varios sacerdotes en Idaho cuestionaron al padre Echevarria acerca de la fe y devoción de los vascos. Estaban preocupados de que realmente no creían en la religión católica o que eran completamente ateos. El Padre Echevarria creía fuertemente en una iglesia democrática y participativa. A él incluso no le gustaba ser llamado "Padre". Decía que todos los seres humanos eran nacidos "sacerdotes" y creía que el acumular conocimiento y sabiduría era una preciosidad. "Me enseñaron a aprender más de las preguntas que de las respuestas", dijo una vez.

En las décadas de los 60 y 70, los Padres Santos Recalde y Juan Garatea sirvieron a los vascos católicos de Idaho. Los dos fueron notorios por llevar la misa a los pastores, en sus propios pastos, en euskera. Desde la década de los 60, el obispado de Baiona, en Lapurdi, ha facilitado a la comunidad vasca del Oeste americano con un capellán vasco. La Conferencia Católica de los Estados Unidos patrocina este sacerdote y el Obispo de Baiona elige el individuo. Padre Jean Pierre Cachenaut viajó a través de las comunidades vascas del Oeste americano de 1977 a 1986. Además de llevar a cabo sus responsabilidades de sacerdote en festivales, bodas, bautizos y funerales, también fue un gran promotor del uso del lenguaje vasco. Estaba convencido de que era pecado no pasar conocimiento de generación a generación y que los padres debían enseñar euskera a sus hijos. El Padre Jean Etcheverry, Padre Jean Eliçagaray y Padre Marcel Tillous han viajado, por separado, miles de millas por todo el Oeste americano. Cada uno de los mencionados sacerdotes también ha participado en la fiesta anual de San Ignacio, en Boise, y son bien conocidos por la población católica vasca de Boise y alrededores. El Padre Marcel Tillous adquirió el título de Capellán vasco en los Estados Unidos en 1994. En 2002, Padre Tillous continúa sirviendo comunidades vascas, viajando casi 100.000 millas al año. Residiendo en San Francisco, California, Padre Tillous, como otros sacerdotes antes que él, viaja para celebrar misa en innumerable festivales a través de California, Nevada, Oregón, Idaho, Montana, Utah, Wyoming y Colorado. También toca el txistu con el grupo de danzas de San Francisco "Zazpiak Bat". Dirige, además, el coro de San Francisco "Elkarrekin" y contribuye a la enseñanza de txistu y música en el anual Campo de Música "Udaleku", patrocinado por la federación North American Basque Organizations, Organizaciones Vasco Norteamericanas (NABO).

La Capilla de los "Niños de Dios" se localiza dentro de la iglesia del Sagrado Corazón, en Boise. Contiene una ikurriña, un libro de Recordatorios, con nombres de niños fallecidos, situado encima de una pequeña mesa traída de Markina, Bizkaia. También fueron donadas dos sillas sacerdotales procedentes de la iglesia de San Juan en Gernika, Bizkaia. La iglesia de San Juan fue destruida durante el bombardeo Nazi, ordenado por Francisco Franco durante la guerra civil española. Una de las sillas está en la capilla y la otra en la residencia privada del sacerdote. Además de la mesa y sillas, también se halla un pequeño arca de madera tallada, procedente de Lekeitio, Bizkaia. También este cofre sirve de mesa en la capilla. El Padre W. Thomas Faucher, de Boise, compró el altar en Markina, Bizkaia. Este altar está compuesto de dos, quizá tres distintas piezas de madera. Estas piezas, también talladas, proceden de una iglesia de Pamplona, Nafarroa, y se datan de mediados del siglo XVII. Parte del tallado es original e incluye un lauburu. La estatua de San Ignacio, santo patrón de los vascos, se encuentra también en esta capilla, junto a Nuestra Señora de Begoña. El Padre Joseph Currie, cura Jesuita de la universidad de Loyola en New Orleans, fue invitado a la celebración de Jaialdi de 1995 en Boise, para presentar su investigación acerca de la vida y obra de San Ignacio de Loyola. La parroquia del Sagrado Corazón mantiene la estatua de San Ignacio, prestada por sus dueños, el grupo de danzas de Boise "Oinkari", quienes la compraron en Italia en 1986. Una vez al año, durante las festividades de San Ignacio, la estatua toma parte en una procesión a la catedral de Saint John donde se celebra misa.

En 1996, tuvo lugar la primera misa "Omenaldia" celebrada para recordar a queridos familiares fallecidos. Desde entonces, esta misa anual se celebra en la iglesia del Sagrado Corazón. La gente está invitada a traer el nombre de sus difuntos familiares, los cuales son leídos durante la misa. Un miembro de cada familia enciende una vela, representando la vida del fallecido. El coro "Biotzetik" y el grupo de danza "Oinkari" proveen con danza y música tradicional religiosa. Al fin de la misa, las familias son invitadas a apagar las velas como muestra de liberar a sus queridos difuntos de la vida física.

Las competencias tradicionales del atletismo en el País Vasco normalmente se ponen en dos categorías: agrícolas o rurales. Muchas son actividades de levantar pesas, tirar o llevar. En el pasado, la competición se encontraba en la vida diaria, en los trabajos del caserío o el mar. Los concursos se representan la vida histórica del País Vasco y son muy importantes durante las fiestas. Muchos de los pueblos de la costa vasca tienen regatas, un evento que los vascos de Boise no se atreven duplicar en los lagos o ríos de Idaho. Otras demostraciones de la fuerza, la resistencia y la gracia se puede reproducir más fácilmente. A los vascos de Boise, no les interesan solamente los deportes vascos tradicionales. Por ejemplo, muchos del centro vasco no saben la importancia que tenía el boxeo en la historia de los vascos de Boise.

En los 1950 hasta los 1970, Euzkaldunak Incorporated de Boise contribuía en el progreso del boxeo profesional en Boise. En 1954, con la cantidad de 00 de cada uno, John Bastida, Zenon Ysaguirre y Teles Hormaechea le contrataron a Vicente Echeverria, el campeón de WELTER-WEIGHT en el País Vasco y muy conocido en toda Europa. Vino a Boise del País Vasco y con la dirección de Al Berro, sus competencias en Boise fueron unos éxitos tremendos. En aquel tiempo, Tex Hager fue el único promovedor en Boise, las competencias hechas en nombre de los veteranos de la guerra Disabled American Veterans. El centro vasco pidió permiso, y con el nombre de "Better Fights Incorporated", tenía competencias del boxeo una vez al mes, en la feria de muestras, Ada County Fairgrounds en Fairview Avenue. En 1954 John Bastida solicitó permiso del Idaho State Athletic Commission a que el Euzkaldunak patrocinara los eventos y recaudasen las ganancias. Euzkaldunak compró la cerveza a 35 centavos a la botella, y la vendió a 75. Ganaban un promedio de ,000 al año durante los años 1960 y 1970 de entradas y vendiendo cerveza y palomitas.

El apostar fue ilegal, pero en algunos lugares de Boise como el bar de "Snowball's" se mostraban pizarras con información de apostar. Las entradas a las competiciones costaban .00 o .00 para estar más cerca, y la gente venía de muy lejos - algunos de Elko, Nevada - para ver las competiciones. Aunque John Bastida, Zenon Ysaguirre y Teles Hormaechea dieron dinero propio para establecer Better Fights Incorporated, el dinero que se ganaba se quedaba el centro vasco para renovar y mantener el edificio. En los l970, el interés en el boxeo se perdía cuando no se encontraba talento en Boise. Muchos habían salido para Nevada y California, y otras ciudades en la zona este de los Estados Unidos. Better Fights Incorporated terminó el boxeo en 1974.

Levantar pesas, o harrijasoketa, en la cultura vasca, incluye levantar piedras de forma cilindro, cubos y pelotas de granito que se levanta del suelo, se pasa por las piernas y se pone sobre los hombros y el cuello. El cilindro tiene dos partes donde se puede agarrarlo y levantarlo sobre el hombro, y después bajarlo al suelo enfrente del hombre. Desde los años 1980 hasta ahora, Iñaki Perurena Garciarena, José Antonio "Zelai" Gisasola, Agustín Ostolaza y Juan José "Goenatxo" Unanue son algunos de los profesionales que han viajado a los Estados Unidos del País Vasco para exhibir su fuerza en Boise. "Zelai" tiene el record del mundo de 75 levantamientos de un cilindro de 125 kils en diez minutos. Los que han participado en las competiciones de Boise son José Ignacio "Iñaki" Mendiola, Joe "Patxi" Amuchastegui, Santi Basterrechea, Benito Goitiandia, José Luis Arrieta, Velero "Gitano" Etchepare, José "Joe" Urquidi, y Juan Barrenechea. Los oficiales fueron Anastacio Urza y John Bastida.

La tradición de levantar pesas es más saliente en Boise que en otras comunidades vascas en los Estados Unidos. Gracias a John Bastida, más gente podía conocer este costumbre porque él ayudó a Benito Goitiandia, José Luis Arrieta y Iñaki Mendiola y a otros viajar a las fiestas vascas y mostrar el deporte de levantar pesas en el estilo vasco. En una exhibición en el frontón en marzo de 1976, José Luis Arrieta, que vivía en Boise y no era profesional, levantó un cilindro de 255 libras veinte veces en dos minutos, y no había competición. Hoy, la gente teme que este deporte se pierda porque no hay jóvenes que quieren o pueden hacerlo. Los cubos son de 250 a 500 libras y se levanta al hombro y alrededor del cuello tantas veces que se puede en cierta cantidad de minutos. Un inmigrante vasco que se llamaba "Amoto" exhibía el levantar pesas con el cubo en los años 1940 y 1950. Santi Basterrechea de Sun Valley competía en los 1950 y 1960. El cubo que es propio de Boise pesa 280 libras. La competición de la pelota de granito es muy difícil por el sudor de los hombres. Se levantan la pelota del suelo hasta el pecho y después, al hombro, y con la pelota que pesa 225-300 libras, se rodea el cuello tantas veces que es posible en los minutos permitidos. Los cuñados José Mari Artiach y Lino Zabala, tanto como Rich Urresti y John Bastida han apoyado los deportes vascos en la comunidad de Boise por muchos años. Pero todos están de acuerdo que el deporte se necesita los atletas profesionales, por la cantidad del peso que se levanta ahora. En una exhibición en 1976, había posibilidad para levantar sacos de arena que pesaban cien libras. Con esta cantidad, es posible que más jóvenes se puedan participar.

Txingak son pesas que se llevan, en cada mano 105 libras. Se anda con las pesas hasta que se deje caer las pesas, y la persona que anda la distancia más larga, gana. Se han participado en esta competición desde los años 1940. José Ramón Legarreta, Moises Oleaga, Dave Eiguren, Robert Larrinaga, Joe "Patxi" Amuchastegui, Aitor Amuchastegui, David Goitiandia, Mike Moad, Don Mendiola y Dan "Butch" Schaffeld participaban en las competiciones de txingak.

Proba, o arrastrar una piedra, es una competición de dos tipos: del buey (Idi Proba) o del hombre (Gizon Proba). El centro vasco de Boise tiene una piedra que pesa 1,550 libras que algunos han tirado. Cada atleta tiene diez minutos para tirar la piedra. En los 1970 y 1980 estas competiciones tenían lugar enfrente del centro vasco durante las celebraciones de Aberri Eguna y San Ignacio. José Luis Arrieta, Dave Eiguren, Benito Goitiandia, Lino Zabala, Miguel Aizpitarte, José Telleria y Iñaki Mendiola participaban. Hoy la piedra se queda en el frontón; nadie se la ha tirado por muchos años. Estas competiciones con las pesas se reflejan la historia. Los vecinos en el País Vasco se quitaban las piedras para poder sembrar o para construir las casas o los caminos. Tienen una importancia histórica.

Los leñadores, o aizkolariak, se competen para cortar cinco troncos de árboles. El equipo de dos hombres se gana cuando termina de cortar primero. También se participan solos, cortando tres o siete troncos. En la fiesta de San Ignacio en Boise, que se celebra el último fin de semana de julio, la competición de los leñadores fue parte del programa de la tarde durante los 1950 hasta los 190. Venían hombres de Elko para exhibir enfrente de la gente de Boise. Joaquin Arana y Joe Lete representaban la comunidad de Boise contra los equipos de Elko, aunque no fueron profesionales. Había mucha preparación para las competiciones. Juan Hormaechea, Teles Hormaechea, Tom Berriz, Tom Bilbao, Angel Uriarte y John Bastida viajaban a Hailey, Idaho, para encontrar los troncos. Tom Berriz y Angel "Mañaria" Uriarte eran profesionales y se cortaban los arboles. Los otros medían y preparaban los troncos. A todos los vascos del área, siempre les ha gustado la competición. Aunque un poco peligroso, los pedazos del árbol eran como premios para los niños. Muchos les pedían la firma de los aizkolari. Ahora, no hay atletas que puedan exhibir su trabajo con los árboles. Solo se puede ver la competición cada cinco años, durante la festival del Jaialdi International Basque Festival, cuando vienen aizkolariak del País Vasco. Angel Arrospide Aurkia, Donato Larretxea Lizardi, Florencio Nazabel Leiza y José Mari Mendizabal han venido a Boise. A la gente, le encanta el sonido de la hacha antes de cortar el tronco.

Soka-Tira, o lucha a tirones de cuerda, es un juego internacional y a todos, adultos y niños, les gusta. La fiesta de Boise siempre tiene una competición soka-tira; a veces hay entre jovenes, familias, y hombres. A veces el premio ganado podría ser 0, otras veces unos Coca-Colas.

Cada verano en la fiesta de San Ignacio el último fin de semana en julio, hay competiciones de txinga y soka-tira, aunque no hay las exhibiciones de levantar pesas ni de cortar los árboles. Ha sido difícil encontrar a gente joven para seguir las tradiciones. Dinero del gobierno del País Vasco ha ayudado en traer atletas del País Vasco, y para muchos estas actividades han sido las más interesantes de todo. Mutriku Soka-tira Taldea, un equipo de veinte hombres que exhiben los deportes, y tres que levantan pesas y tres leñadores vinieron del País Vasco al festival de Jaialdi 2000. La tradición del deporte simboliza otra parte de la historia de los vascos y también de los de la diáspora.

Hoy existe un solo frontón de los cuatro que se construyeron en Boise. El frontón Anduiza se construyó en 1914-15 como parte de una pensión para pastores vascos. Este frontón es donde juegan unos veinte jugadores de pala y pelota, jugadores que mantienen el deporte vasco. Tratan de ganar dinero para los gastos y para mantener el edificio. Pero hay muchos que se preocupan por el futuro del deporte. A pesar del aplauso de la gente que mira los partidos, las dificultades de jugar sin llevar protección para las manos les desaniman a los jóvenes cuando ven las manos hinchadas. Se jugaron los campeonatos de pala y pelota de NABO (de los hombres y las mujeres) durante la festival Jaialdi 2000. El frontón pequeño no tiene mucho sitio para los espectadores, pero los que vieron las competiciones les animaron a los jugadores.

Se jugaba pelota en el Hotel Iberia y también en el frontón de Domingo Zabala en 1910. La pensión Star tenía un frontón en 1911. En los años 1920 hasta los 1940, había partidos de pelota todos los días en el frontón Anduiza. Algunos jugaban para divertirse, pero para otros, la competición fue muy seria. Cuando encerraron el frontón Anduiza, fue el único frontón totalmente cubierto en el oeste de los Estados Unidos, hasta que se construyeran el frontón del Centro Cultural Vasco de San Francisco en 1982.

Con los años, no había tanta inmigración vasca, y no se utilizaban los frontones. Las pensiones se cerraron, y la pensión y frontón Anduiza se cerró en 1943. La vendieron a una compañía de ingeniería Briggs Engineering, y este negocio utilizaba el espacio del frontón para guardar la maquinaria. En 1972, la familia Briggs se puso de acuerdo con el grupo de voluntarios vascos Idaho Basque Studies Center y Idaho'ko Euzko Zaleak: Idaho Friends of the Basques para restaurar el frontón y poder utilizarlo. Pero el grupo vasco tendría que hacer todo el trabajo de preparar, limpiar y renovarlo. Los voluntarios limpiaron y pintaron el frontón, y prepararon para los entrenamientos, las clases, las competiciones y finalmente, para el torneo en junio de 1972. Otra vez, los jugadores de Boise tendrían un sitio donde jugar.

En el torneo de pelota de 1976, con la ayuda de Idaho'ko Euzko Zaleak y Anaiak Danok (otro grupo que tenía interés en promocionar la cultura vasca) los campeones fueron Juan Egaña y P.M. Odiaga, y segundos José Careaga y Lino Zabala. Los oficiales fueron José Maguregui y José Luis Guerricabetitia, y Segundo Nachiondo y Justo Sarria organizaron los partidos, y casi 100 personas los vieron. En el torneo de Aberri Eguna, Juan Egaña y Jaime Ibarra jugaron contra Lino Zabala y José Mari Artiach.

En 1982, Joseba y Manuel Uriarte, Juan Egaña, Jesús Careaga, Benito Goitiandia, Lino Zabala, José Luis Arrieta, Antonio Ibarra, Jaime Ibarra y José Mari Artiach jugaban partidos. La gente podía ver las competiciones y se disfrutaron del deporte otra vez. Para los partidos de San Ignacio, Benito Goitiandia y sus hijos David y Ramón preparon y limpiaron el frontón. Sin embargo, se notaba que mucha gente joven no jugaba, y todos los que practicaban eran inmigrantes. No había ningún vasco nacido en los Estados Unidos en las competiciones. Dave Eiguren les invitó a la gente joven a jugar raquetbol, parecido a pala. En los 1980 el noticiario de Euzkaldunak les invitó a jugadores cualesquiera a participar. En 1984 se organizó el Boise Pala Association y tenía su primer torneo con cuatro equipos de Boise y un equipo de Salt Lake City, Utah. Jerry Aldape, John Aldape y Lino Zabala organizaron una liga para practicar y jugar.

Al fin de los 1980, la familia Briggs dejó de abrir el frontón para todos. Había muchas llaves perdidas y una vez la puerta estaba abierta todo un fin de semana. Se preocupaba por los accidentes que podían ocurrir durante los partidos y cerró el frontón a los vascos.

En 1991 y 1992, un grupo de Euzkaldunak empezó a organizarse para ganar dinero para comprar el frontón. Para la fecha de junio de 1992, Diana Echeverria, Toni Berria, Gloria Totoricagüena, Bradley Shelden, Joe Aldape, Chris Bieter y Patty Miller querían ganar 5,000 con la ayuda de Euzkaldunak. El grupo tenía la esperanza de ganar más dinero cuando la gente prometía contribuciones durante cuatro años. Las cantidades del dinero varían entre hasta ,000. El centro vasco quería utilizar el frontón para deportes vascos y los otros cuartos (que antes fueron las habitaciones de los pastores cuando era pensión vasca) querían alquilar para oficinas y clases. Otra posibilidad fue utilizar el edificio para una pensión; esta vez para estudiantes del País Vasco en lugar de pastores. Otros de Euzkaldunak querían vender bonos, como habían hecho para construir el centro vasco. Pero al final, decidieron pedir contribuciones de la gente.

El precio del edificio fue 5,000, y ganar esta cantidad fue el primer propósito. El centro vasco prometió ,000. En una reunión en el centro vasco en 5 de octubre de 1991, presentaron el plan para ganar 5,000 más. Muchos voluntarios llamaron a la gente vasca y a negocios de Boise para pedir promesas de dinero que se pagarían durante cuatro años. La gente estaba muy entusiasmada, y 231 personas prometieron 1,595.00. Sin embargo, no fue lo suficiente para comprar el edificio. Después de meses de reuniones y trabajo, la familia Briggs negó que Euzkaldunak pudiera examinar y inspeccionar el edificio antes de comprarlo. Al final, Euzkaldunak dejo la campaña y no compró el edificio por las preocupacciones de la condición del edificio y los problemas de ganar suficiente dinero, y se quedó en malas condiciones por algunos años más.

Adelia Garro Simplot y Richard Hormaechea compraron el edificio en 1993. Los dueños nuevos querían que los jugadores utilizaran el frontón para pelota y pala, y se formaron una asociación de pelotaris y jugadores de pala, el Frontón Association, en 1993. Los primeros directores fueron Chris Bieter, Dave Bieter, Cathy Clarkson, Tony Eiguren, Jeremy Malone, Mike Mansisidor y James Sangroniz, todos nacidos en los Estados Unidos. Algunos voluntarios enseñaban pala en 1994. Había exhibiciones de pala y pelota por Dave Bieter, Chris Bieter, Morrie Berriochoa, Jeremy Malone, Tony Eiguren, Lino Zabala, José Mari Sarasua y James Sangroniz durante el año, y para algunos jóvenes, fue la primera vez que habían visto un partido. En 1997, restauraron el frontón de Jordan Valley, Oregón y en 2001, el Mountain Home, Idaho Basque Club, Euskal Lagunak acabó de renovar su frontón y parque. El interés en preservar los edificios y frontones históricos es impresionante. El problema es que hay falta de jugadores y especialmente, de jóvenes que quieren aprender. Los veinte jugadores que siguen preservan otro aspecto de la cultura vasca y todos lo agradecen mucho.

¿Es una actividad "vasca" porque se hace en el País Vasco, o es "vasca" porque la gente que se hace es vasca? ¿Es un torneo de golf una cosa vasca? Cuando empezaron a discutir la idea de organizar un torneo de golf por Euzkaldunak, muchos socios no lo querían. Es un aspecto de la discusión sobre la identidad vasca. ¿Soy vasco solo por herencia? ¿Tengo que mantener una cultura tradicional para ser vasco? ¿No puedo ayudar en mantener una cultura vasca contemporánea? José Mari Olazabal ganó el torneo de Masters y es vasco. Muchos vascos en el País Vasco juegan al golf. Entonces, ¿podemos decir que el golf es un deporte vasco? Por lo menos, ¿podemos decir que es un deporte a que los vascos juegan? Estas preguntas se contestan depende en el punto de vista de la persona. Algunos creen que la identidad vasca se encuentra en la historia y en las tradiciones de los siglos pasados. En el caso del golf, los con ideas nuevas ganaron, y ahora hay un torneo de golf cada año para los socios del centro vasco. En 1982, Manuel Aburusa y Jerry Aldape empezaron a hablar de la posibilidad de organizar un torneo. Querían pasar un día disfrutando del golf con hombres vascos y hombres casados con mujeres vascas, porque había poca gente que sabía bailar o jugar a muz o briska, pero podía jugar a este deporte en un ambiente de otros vascos. Jugaron pocos en el primer torneo, pero el próximo año, Aburusa y Aldape, con la ayuda de Greg Goodson, Joe Bastida y Rich Urresti, tenían muchos más. Jugaron el sábado antes de la fiesta de San Ignacio y empezaron a las siete de la mañana con un desayuno de chorizos, café y whisky. En 2001, 144 hombres y mujeres jugaron en el Falcon Crest Golf Course, un negocio de George Totorica. Pagaron para jugar, y se incluyen comida y bebida y una cena completa en el centro vasco después del torneo. Hay muchos premios que se pueden ganar, muchos pedidos por Rich Urresti.

Aunque había duda al principio, la mayoría de los socios del centro vasco creen que Euzkaldunak tiene que organizar actividades que son interesantes y que incluyen a gente nueva. Mucha gente ha jugado en el torneo de golf que no había participado antes en las actividades tradicionales de Euzkaldunak Incorporated o del Museo Vasco y Centro Cultural. Como en el pasado la gente vasca se reunía para el boxeo, el torneo de golf es la actividad preferida de muchos vascos de Boise ahora.

En noviembre de 2001, Mar de Plata se convirtió en Euskal Herria de Argentina, como Boise se convierte cada cinco años durante la festival Jaialdi. Por primera vez, el grupo de baile Oinkari representó los vascos de Idaho en otra comunidad vasca fuera de Euskal Herria. Aunque los Oinkari viajaron a Montreal y al País Vasco, este fue el primer proyecto diaspórico así para los jóvenes y sus músicos. Hoy, es un grupo verdaderamente internacional. Pero su principio fue mucho más humilde. El origen de los Oinkari fue el resultado de generaciones de gente vasca bailando. Al principio del siglo veinte, había muchos bailes en las pensiones con acordeón, txistu, guitarra y piano. La celebración "Music Week" Semana de Música, presentaba el baile y la música vasca en los 1920 y 1930, y en 1934, la celebración de cien años de Boise "Fort Boise Centennial Days" presentó "El pueblo vasco" en Grove Street. Aunque estas demostraciones del baile vasco se veían una vez al año, o en situaciones informales, solo un grupo de baile, organizado por Cipri y Julia Barroetabena y Lucy Garatea en 1940, bailaba en Emmett, Idaho. Con el txistu de Jon Bilbao, y con unos americanos para tener bastante bailarines, el grupo se ensayaba casi un año para poder bailar en la feria de muestras anual el Western Idaho Fair. Con la Segunda Guerra Mundial, 1941-45, muchos se encontraron con otras responsabilidades, y el grupo dejó de reunirse.

En las celebraciones llamadas "Sheepherders' Ball" desde los 1920 o, Baile de los Pastores, había oportunidades para bailar, pero con el paso de los años, menos gente podía recordar los pasos de los bailes. Juanita Uberuaga Hormaechea empezó a dar clases para niños, y de vez en cuando para adultos, en los 1940 y 1950. Al Erquiaga fue uno de sus estudiantes cuando era joven. El grupo Oinkari se estableció después de unos amigos de Boise viajaron a Euskal Herria en 1960. Fueron a visitar a sus parientes y ver el País Vasco por la primera vez. Al Erquiaga, Delphina Urresti Arnold y su hermana Diana Urresti Sabala, Mari Antonia Murelaga Achabal, Simon Achabal, Dolores Hormaechea Chapman y Bea Solosabal salieron para la tierra de sus antepasados. Simon Achabal nació en Bizkaia y fue el único que había viajado al País Vasco. Ibon Fresnero vivía en Pasajes-Pasaia, Gipuzkoa en el verano de 1960, cuando sus primos Simon y Julián Achabal visitaban el País Vasco. Ibon presentó los vascos americanos al grupo de baile Oinkari de Pasaia. Los de Boise grababan los ensayos y actuaciones, con los trajes completos. Esta película se usaba más tarde en Boise para aprender los pasos. Después de ensayar y aprender algunos bailes, los americanos compartieron su sueño de organizar un grupo en los Estados Unidos. Los amigos nuevos del País Vasco sugirieron que el grupo de Boise tomara el nombre "Oinkari", y así hicieron.

El grupo regresó a Boise, listo para empezar. Tenían que convencer a los estudiantes de Juanita Hormaechea y otros jóvenes a dedicarse a aprender, ensayar y perfeccionar los bailes que ellos habían prometido conservar. Al Erquiaga y Diana Urresti Sabala fueron los primeros directores. Jimmy Jausoro aprendió la música, escuchando las cintas y apuntando las notas y Sabin Landaluce acompañaba en el txistu. Después de meses de ensayo, la primera actuación fue el "Sheepherders Ball" de diciembre en 1960.

En varias entrevistas, los Oinkari originales recordaron el aplauso; casi no podían oír la música mientras bailaban. La gente lloraba y muchos padres se convencieron que sus hijos debían de participar. Los músicos Domingo Ansotegui, Jimmy Jausoro y Sabin Landaluce acompañaron a los jóvenes con pandereta, acordeón y txistu. Después de esta noche mágica, el grupo de jóvenes adoptó un papel importante en avanzar la cultura vasca y educar a la comunidad. En el otoño de 1961, otros empezaron en el grupo: Mike Berriatua, Juliana Jausoro Aldape, Mari Antonia Arana Bicandi, Dave Eiguren, Dave Lachiondo y Ann Boyd Miller.

Cuando los Oinkari formaron, fueron parte de Euzkaldunak. Cuando un bailarín llegara a tener 18 años, tendría que ser socio del centro vasco para poder seguir bailando con el grupo. Los padres de los con menos de 18 años tenían que ser socios. Así, el grupo fue solo para los socios y vascos. Los Oinkari bailaron en las ferias mundiales 1962 en Seattle World's Fair, New York World's Fair en 1964 y en Montreal en 1974. También organizaron una recorrida de seis estados en el oeste de los Estados Unidos, con actuaciones en diez ciudades en 1972. Durante esta década, el grupo vendía muchos chorizos y organizaba muchas comidas en el centro vasco para ganar dinero. Tenían el apoyo de muchos negocios, políticos, profesores y otras profesionales. Cuando los Oinkari representaron el estado de Idaho en 1964 en New York World's Fair, la gente de Coeur d'Alene en el norte hasta Idaho Falls en el este le ayudaba. Las actividades y actuaciones de los Oinkari aparecían casi diariamente en los periódicos, el radio y la televisión. En la primavera de 1975, el grupo recibió ,246 de la Comisión de Arte y Humanidades de Idaho y con la misma cantidad que los Oinkari ganaron, podía pagar los gastos de un viaje a Wolftrap, Virginia. Fue el primer grupo de Idaho que recibió una invitación al Festival Folclórico Nacional de los Estados Unidos.

Durante los primeros años, las chicas del grupo llevaban cuatro trajes diferentes. Los chicos solo cambiaban el color de la boina o de la faja. Cada actuación era un programa con Sylvia Urquidi, Mary K. Jones Aucutt y Cecilia Sillonis Lodzinski presentando los bailes y educando a la gente sobre el País Vasco. Los Oinkari cantaban algunas canciones en cada actuación. En los 1970 y 1980, con el intercambio de información de los Oinkari y otros grupos vascos de Nevada y California, y los viajes de algunos del grupo al País Vasco, los Oinkari aprendieron otros bailes fuera de los de Bizkaia. Algunas figuras se destacaron en el progreso de los Oinkari.

Lingüista, historiador, bailarín y músico, Jon Oñatibia enseñaba bailes nuevos y ayudaba a los Oinkari mejorar sus actuaciones en el año 1976. Oñatibia formó el grupo "Euzkadi" en Nueva York que viajaba por los Estados Unidos, Canadá y Cuba en los 1950, y tenía mucha experiencia con muchos grupos en el País Vasco. Durante la estancia de Oñatibia, los Oinkari se ensayaban casi todos los días por 3 o 4 horas, y se repetían los mismos pasos. Los músicos estaban entusiasmados, también, y Domingo Ansotegui y Jimmy Jausoro aprendieron fácilmente la música nueva.

En 1979, los Oinkari viajaron a Seattle, Washington para bailar en el Northwest Regional Folklife Festival. El grupo tenía fondos suficientes para el viaje porque cada agosto durante la "Western Idaho Fair" vendía chorizos. En los 1970 hasta los 1990 el grupo ganaba suficiente en vender los chorizos y cobrar para las actuaciones (0-0 cada una de media hora hasta una hora de actuación) que podía pagar los gastos de los viajes. El grupo pagaba los hoteles, las comidas, el equipo para los bailes, y algunos trajes para bailes especiales. Cada persona tenía que comprar su propio traje; las chicas gastaron -0 y los chicos, más o menos .

Muchos Oinkari tenían la oportunidad de estudiar en el País Vasco, y pasaron un año estudiando en Oñati (Gipuzkoa), San Sebastián (Gipuzkoa) o Bilbao (Bizkaia). Así aprendieron, ensayaron y a veces actuaron con grupos en los tres lugares. Pat y Eloise Garmendia Bieter y sus hijos participaron en el primer programa universitario en Oñati, y la influencia en los Oinkaris de Chris, Mary, Dave, John y Mark fue evidente por la década después. Chris, Dave y Mary convencieron a los Oinkari que deberían cantar durante los ensayos y actuaciones, y que los que bailan tenían que aprender la historia y lengua de los vascos. Aunque a algunos no les gustaba, Chris traía su guitarra al centro vasco cada semana, y los Oinkari empezaron a cantar la última parte del ensayo. Empezaron a hacer preguntas que no hacían antes; ¿quién es un vasco? ¿Qué tenemos que hacer para ser vasco? Algunos creían que el único propósito del grupo fue bailar; otros pensaban que los Oinkari tenían que saber algo más de la cultura vasca. La mayoría de los jóvenes del grupo nacieron en los Estados Unidos, y ya habían perdido las costumbres y la lengua más en cada generación. Al final, el grupo incluía 5-10 minutos de canciones y otra información cultural en cada actuación.

Dan Ansotegui, Mark Guerry, Ben Berriochoa y John Ysursa estudiaron videos del grupo de baile de Oñati bailando los bailes de San Miguel y con la ayuda de Jesús Alcelay (un hombre de Oñati que había actuado con el grupo) enseñaron al grupo de Boise. Los chicos bailaron algunas partes de los bailes en el parque de la Elko National Basque Festival en julio de 1980, y luego decidieron presentar los bailes solo en situaciones especiales, como la celebración de San Ignacio en Boise, y los funerales de Domingo Ansotegui y el senador Frank Church. En 1982 y 1983, Juan Carlos "Kalin" Agirre, de Oñati, vivió un año en Boise ayudando a los Oinkari en aprender y mejorar los bailes y en autenticar los trajes. Sus años bailando con el grupo de Oñati y con otros grupos en el País Vasco fueron una fuente de información sobre los trajes y adornos del pelo, y el utilizo del equipo del baile. Durante su estancia en Boise, Mary Anne Schaffeld, Megan Donahue Overgaard, Vitoria Oleaga Arrubarrena, Mari Legarreta y Merche Urrutia cosían faldas negras, pañuelos de muchos colores, blusas, faldas verdes y delantales negros para las chicas y chalecos, pantalones, camisas y fajas para los chicos.

Antes, las chicas llevaban una blusa de manga larga, un chaleco y delantal negro sobre una falda roja con tres rayas negras. Los hombres se vestían de camisa con mangas largas con pantalones blancos y una faja de verde o roja con una boina roja. Los chicos normalmente llevaban unos cascabeles para protegerse de los demonios. Los Oinkari llevaban un traje de caserío cuando bailaban bailes con temas agrícolas. Las chicas tenían blusas de mangas largas y faldas largas hechas de una tela oscura con bolitos blancos, con un delantal blanco y pañuelos para los hombros. Los chicos pantalones y camisa azules oscuros como pescador. En 1985 los Oinkari celebraron su 25 aniversario y organizaron un tour de Euskal Herria para celebrarlo. El viaje al País Vasco al final fue un vuelo charter completo para un grupo de 200 personas vascas del área de Boise. Patty Miller, con Aitor Amuchastegui, John Ysursa, Gina Ansotegui, Gloria Totoricagüena, y Dave Baumann organizaron las actividades de dos años para recaudar dinero. Hicieron el horario de las actuaciones, y las preparaciones para el teatro musical escrito por los Oinkaris, "Nundik Nora: Los vascos en America", una obra de teatro con baile y canciones. "Nundik Nora" fue la presentación más grande hecha por una grupo vasco en los Estados Unidos. Cuando vendieron todas las 2014 entradas, decidieron vender más para el último ensayo. La historia de "Kepa" y "Nekane" ilustraba la experiencia de la inmigración y las costumbres viejos y las dificultades en decidir marcharse de las provincias vascas. La presentación que duró dos horas y media no fue solo una obra sino la verdad para muchos que la vieron.

Como en otros años, toda la comunidad vasca ayudaba en las actividades para ganar dinero. Había eventos variados, incluyendo una noche de baile sin para hasta las siete de la mañana "dance-a-thon", un casino, y "Nundik Nora." Abrieron el fondo para el viaje con la ganancia de la venta de chorizos en la feria de 1983 con ,000 y la feria de 1984 con ,000. Las actuaciones, cenas especiales y bailes durante 1984 y 1985 ganaron otros ,000 y la presentación de "Nundik Nora" ,000. En total, hicieron ,000- ,000 más que su presupuesto original. La comunidad vasca, con la gente de toda la zona alrededor de Boise, apoyaba a los Oinkari, los músicos y las familias. Como en los 1960, el grupo trabajaba sin parar para avanzar la cultura en general, y específicamente la música, las canciones y el baile para su público. El día de la salida fue muy emocionante, con el aeropuerto de Boise lleno de gente. Todos recordaban que este viaje fue en memoria del fallecido músico Domingo Ansotegui, y para honrar a Jimmy Jausoro.

El grupo de 60 bailarines y músicos viajó a Euskal Herria el 17 de junio y se quedó hasta el 11 de julio, visitando todas las siete provincias y bailando para la gente asombrada. "Asombrada" porque muchos no podían creer la calidad de las actuaciones de este grupo de Boise, Idaho. Muchos nunca habían visto un grupo de la diáspora bailando en el País Vasco, y se sorprendían que los apellidos no fueran solos Donahue, Baumann, Miller y Clarkson, sino que Arrubarrena, Echevarria, Amuchastegui, Lete, Almirantearena y Urrutia. Había una ignorancia grande entre los vascos de Euskal Herria y los Estados Unidos. En algunos casos, es por indiferencia, creen que nunca van a conocer a gente vasca de los Estados Unidos. Muchas veces la gente del País Vasco no cree que una persona nacida fuera de la tierra vasca sea vasca, mientras que a los vascos de los Estados Unidos, no les importa donde naciera. Una persona con las raíces vascas nacida en Boise es vasco, tanto como una persona de herencia vasca nacida en Bilbao o Buenos Aires. Se confunde porque muchos vascos de Euskal Herria utilizan "vasco" para los que nacieron en el País Vasco.

El viaje fue un éxito tremendo, y incluía visitas y actuaciones para el presidente del gobierno vasco José Antonio Ardanza, algunos alcaldes y oficiales del gobierno vasco y otros representantes del gobierno de Navarra y de las provincias de Lapurdi, Behe Nafarroa, y Ziberoa. Las actividades diarias incluían comidas de 8 platos en las sociedades gastronómicas, visitas a sitios históricos y canciones y bailes. Los Oinkari de Boise se sorprendieron cuando algunos de los Oinkari originales de Pasaia viajaron a conocerles en Zarautz, Gipuzkoa. Fue una experiencia muy emocionante, sobre todo para Mari Antonia Murelaga Achabal, Simon Achabal y Al Erquiaga, tres que aprendieron de ellos en 1960.

Algunos meses después del regreso a Boise, los Oinkari viajaron otra vez, esta vez a acompañar a Jimmy Jausoro a recoger su premio nacional en Washington DC. Recibió un premio del National Endowment for the Arts. En los años después del viaje al País Vasco, muchos dejaron de bailar, a causa de otros compromisos como la familia, la universidad o el empleo. Sin embargo, muchos seguían con energía. Los músicos Jimmy Jausoro, Juan Zulaica, Cathy Clarkson, Josie Bilbao y Janice Mainvil Kaltenecker seguían tocando para el grupo.

El grupo de baile Goizaldi de San Sebastián llegó a Boise para la festival Jaialdi en 1987. Durante su estancia, ensayaron con los Oinkari, y les enseñaron bailes nuevos. En 1990, invitaron a Goizaldi otra vez, y en 1995 y 2000, Arkaitz Dantza Taldea de Donostia-San Sebastián bailó. Aunque los grupos solos se quedaron 7-10 días, los Oinkari siempre se reunían con ellos para aprender y mejorar. La amistad y la comunicación con los grupos del País Vasco han sido muy importante. Muchos de los Oinkari han viajado a pasar un año en el País Vasco, y como les habían conocido a algunos bailarines de los grupos que vinieron a Jaialdi, fue más fácil meterse para bailar y aprender más. Jill Aldape sacó un Fulbright para pasar el año 1998-99 en el País Vasco, estudiando el baile vasco. Cuando volvió a Boise, enseño todo que había aprendido al grupo. Casi cien de los Oinkari han visitado o se han quedado en el País Vasco. Con sus experiencias, el grupo se ha mejorado. Hay bailes, trajes, música y aun más importante, ánimo para la cultura vasca que no había antes. Muchos de los Oinkari son "euskaldunberri" o personas que han aprendido hablar Euskera. El contacto con Euskal Herria ha sido sumamente importante.

Las familias siempre han sido importante en el Euzkaldunak Incorporated y en los Oinkari. Siete de los hijos de Urbano y Juanita Bengoetxea Totorica (Totoricagüena) bailaban en el grupo; Antonio, Albert, Louis, Cristina, Joanna, Ronnie y Daniel. Durante los años, había 34 de la familia Totorica que había bailado con el grupo. Otras familias importantes, los Schaffelds (Cindy, Dan, Mary Anne, Chris y Mark), los Bieter (Chris, Mary, Dave, John y Mark), los Ansotegui (Bonnie, Chris, Gina, Dan y Toni) y muchas otras participaban. Muchos se dedicaron a la causa vasca. Joe Eguia viajaba casi 160 millas cada domingo para ensayar. Por su propia cuenta estudiaba Euskera, usando libros de gramática y diccionarios. Aprendió el txistu y el tamborril, y fue un músico dedicado para los niños de Boise'ko Gasteak por muchos años antes de su muerte en 2000. La gente venía de Mountain Home, Nampa, Caldwell, Homedale, Marsing y Notus para los ensayos y las actuaciones. Las hermanas Mainvil - Janice, Joanne, Linda y Louise - viajaban a Boise desde Weiser cada domingo. Cientos de jóvenes de la edad 14-30 han participado en el progreso de este grupo. Se han hecho muchas amistades importantes, hasta tener algunos 17 matrimonios. Marguerite Eiguren se casó con Robert Larrinaga, los dos bailarines por más que diez años. Normalmente después de casarse la gente se despedía del grupo, pero Gloria Garatea Lejardi seguía, y después, otros se animaron para seguir. Algunas se quedaban bailando cuando estaban embarazadas.

En 1996, los Oinkari empezaron a participar en un intercambio con la tribu indígeno-americano Lummi, que vivía cerca de Bellingham, Washington. Cada año un grupo diferente viajó a Bellingham y visitó los Lummi. Susan Uberuaga, una profesora trabajando con ellos, quería que a los Oinkari tuvieran esta experiencia. También en 1996 el grupo Gaupasa y los Oinkari fueron a Dayton, Ohio para el Festival Nacional de Folclore, National Folk Festival, donde representaron Idaho en esta celebración de la música tradicional y contemporánea. Los Oinkari siguen bailando en las celebraciones vascas del oeste de los Estados Unidos. Los jóvenes son muy influidos por sus amigos vascos y sus familias y forman amistades con los bailarines de otros grupos de otros estados. Estas fiestas ayudan a los jóvenes mantener el interés en la cultura vasca cuando ven a otros participando en las actividades vascas.

En 2002 los Oinkari siguen ganando dinero, bailando para grupos variados y vendiendo chorizo y bocadillos de solomo. Pero al fin de los 1990, los bailarines han empezado a pagar sus propios viajes, específicamente los viajes a Nueva York y Mar del Plata. Los Oinkari han viajado muchísimo por autobús, viajando por Idaho, Oregón, Washington, Nevada, Utah, Wyoming, y California. Gerri Achurra, John M. Kirtland y Miren Artiach han trabajado de administrador del grupo. En 2002, casi 40 personas y los músicos Jimmy Jausoro, Juan Zulaica y Edu Sarria dedican su tiempo al baile. Como hacían Sabin Landaluce, Domingo Ansotegui, Ray Mansisidor, Cathy Clarkson, Josie Bilbao, Janice Mainvil Kaltenecker, Sean Aucutt, Dan Ansotegui, Josie Barinaga Williams, Patrick Barinaga Williams y Joe Eguia, los músicos de hoy crean un ambiente vivo que une el baile y la música de las siete provincias.

Debido al foco de atención hacia el grupo Oinkari, mucha gente hoy dá por hecho que los Oinkari fueron el primer grupo de danza vasca en el área de Boise. Sin embargo, este grupo fué establecido gracias a generaciones de baile vasco. Muchas bodas, bautizos y funerales se llevaban a cabo en pensiones vascas, e incluían música y baile tradicional. Durante la primera década del siglo XX, las pensiones de Boise patrocinaban bailes regularmente con acordeonistas, txistularis y pianistas. Aunque estas demostraciones de baile y música tradicional vasca se llevaban a cabo informalmente y más que nada formaban parte de reuniones sociales, en Emmett, Idaho, se organizó un grupo de baile. Este grupo, bajo el liderazgo de Cipri y Julia Barroetabena y acompañados por el txistulari Ambrosio Aparicio, practicó por más de un año para participar en la feria local anual de 1940. El grupo se llamaba a sí mismo los "Emmett Basque Dancers" o dantzaris de Emmett. A menudo carecían de suficientes miembros vascos así que incluían de vez en cuando miembros de otras raíces étnicas. La Segunda Guerra Mundial interrumpió la vida en muchas maneras y el primer grupo de danzas de Idaho desapareció.

Hacia el final de década de 1940 en Boise y durante la fiesta y baile anual de Navidad patrocinado por vascos locales, mucha gente se dió cuenta de que las nuevas generaciones no sabían bailar muchos de los bailes tradicionales y temían que la cultura vasca estaba desapareciendo. Juanita "Jay" Arriola Uberuaga Hormaechea decidió tomar acción inmediata. Propuso enseñar a jóvenes vascos los bailes que ella misma había aprendido durante los años que había trabajado en las pensiones atendiendo a inmigrantes vascos. Lo que se creó en Emmett podría duplicarse en Boise.

Aunque este "grupo de niños", como fué conocido por muchos años, empezó con sólo unas docenas de niños, pronto se desarrolló. En 1948, Jay creó una entera producción con motivo de la anual Semana Musical de Boise que se celebraba el 9 de Mayo. Produjo "The Song of the Basque" (Canción de los Vascos), una obra musical compuesta con casi 200 bailarines, músicos y cantantes de todas edades. Fué un éxito rotundo delante de unos 2.000 espectadores. Directivos de la Semana Musical pidieron una Segunda función ya que hubo miles de personas que no pudieron atender la primera. El 20 de Mayo, una vez más, el teatro se llenó por completo de una audiencia encantada y elogiadora. La obra terminaba con la canción tradicional americana "God Bless America" traducida a "Gora America", dando gracias a la comunidad de Boise por acoger a los vascos de una forma tan entrañable. La prensa local también aplaudió la producción con grandes elogios.

Por años, vascos de los alrededores se habían juntado para celebrar ocasiones especiales, pero ahora requerían un centro social donde poder reunirse. En 1950, y después de haber coleccionado los suficientes fondos, empezó la construcción de la primera fase del Centro Vasco. Esta fase incluía el bar, servicios, y una sala para jugar a las cartas. Los niños ahora continuaban sus clases de baile en esta sala, justo encima del bar, donde los padres también se reunían para socializar los domingos por la tarde. En 1951, el gran salón de baile y los sótanos se habían completado. Para 1973, más de cien jóvenes entre edades de cinco y catorce años participaban en las clases cada Martes. Durante 1973 y 1974, quince de estos jóvenes, previamente de practicar sus bailes, atendían clases de acordeón bajo la dirección de Harley Rott.

En 2002 el grupo de niños ahora nombrado "Boise'ko Gasteak", combina aproximadamente unos 180 jóvenes con edades comprendidas entre los cuatro y catorce años. La agrupación está dividida en cuatro sub-grupos de distintas edades: Los "Txikitxuak", de 4 a 6 años de edad; los "Azkarrak", entre los 6 y 8 años; los "Txulitos" de 8 a 11 y los "Nagusiak" de 11 a 14 años. Estos cuatro grupos utilizan en total diecisiete profesores y siete músicos, llevan distinta indumentaria tradicional con motivo de reconocerlos fácilmente y se reúnen semanalmente para ensayar y aprender bailes nuevos en la zona del Centro Vasco. Los trajes que los niños lucen durante los bailes son costosos, ya que la mayoría de los materiales, alpargatas, gerrikos, txapelas, calcetines, chalecos, faldas, etc., son importados del país vasco. Cada grupo baila sus propias danzas y tiene un repertorio particular que también incluye canciones en euskera, acompañados de músicos notables como Mary Lou Murelaga Guerricabeitia, Jimmy Jausoro y Juan Zulaica. Padres y familiares de los niños esperan en el bar del Centro Vasco o en el adyacente Bar Gernika.

Estos jovencitos llevan sus funciones de baile y canto por Boise y comunidades vecinas varias veces al año, recaudando cantidades entre los 50 y 350 dólares. Este dinero sirve para sufragar gastos relacionados con material móvil y accesorios, fotocopias, funciones y bailes especiales y también para cubrir gastos relacionados con la actuación anual de Navidad, fiesta que se lleva celebrando desde hace 50 años, al mismo tiempo que el Centro Vasco abrió sus puertas. Los niños también esperan todos los años con anticipación la cordial visita del Olentzero y Santa Claus. Entre 1950 y 1996 la actuación de Navidad tenía lugar en el principal salón de baile del Centro Vasco. Hacia el final de ésta época ya casi resultaba imposible albergar a más de 400 espectadores para presenciar los bailes y al mismo tiempo presentando dificultad para los jóvenes dantzaris el poder llevar a cabo sus bailes cómodamente. Aunque con protestas de algunos sectores, se tomó la decisión de llevar a cabo este baile anual en otro lugar más amplio. En 1996 la exhibición fue acogida en el pabellón de deportes del colegio secundario "Bishop Kelly". En la actualidad, este local provee con suficientes plazas de aparcamiento, gradas para acoger a todos los espectadores cómodamente y más que suficiente espacio para bailar. A continuación del baile, la fiesta se desplaza y concluye en el Centro Vasco, donde el Olentzero y Santa Claus distribuyen regalos.

El número de miembros de la sociedad "Euzkaldunak" acrecienta considerablemente a continuación de cada Festival Internacional de Jaialdi cada cinco años. Estos nuevos miembros también alistan a sus niños y niñas en uno de los cuatro grupos de Boise'ko Gasteak. Consecuentemente, el grupo siempre tiene jóvenes "expertos" y nuevos miembros. A través de los años, todos los profesores, ofreciendo su tiempo voluntariamente, continúan encomendados a su tarea, convirtiéndose en la fundación de la sociedad "Euzkaldunak". Linda Barinaga y Sue Urquidi dirigen, en sus respectivos papeles, Boise'ko Gasteak.

En Boise, cuando se habla de música entre los círculos vascos, los nombres Jimmy Jausoro y Domingo Ansotegui salen a la conversación de inmediato y frecuentemente. Jimmy empezó su carrera musical tocando el acordeón en 1932, a la edad de doce años. Incluso durante la Segunda Guerra Mundial, sirviendo en la Marina, Jimmy y su acordeón eran inseparables. En 1947, Juanita Uberuaga Hormaechea pidió músicos que le ayudarían enseñar danzas a los jóvenes vascos. Jimmy y Domingo se pusieron de acuerdo en acompañar a Juanita. Viajaron por innumerables localidades, tocando su música y acompañando a los jóvenes dantzaris. En 1957, Jimmy y Domingo junto con John Arregui y Dick Lenhart, formaron un conjunto musical llamado "Jimmy Jausoro and his Orchestra". Debutando el 16 de Noviembre de 1957, Jimmy y su orquesta viajaron a lo largo del sur de Idaho, Este de Oregón y Norte de Nevada, tocando en bailes, bodas y festivales de todas clases. Entre algunos de estos festivales se destacan la Feria Mundial de Seattle, el Festival Folk del Instituto Smithsonian en Washington, D.C. y la Feria Mundial de Montreal. Cincuenta y cinco años después, Jimmy continúa acompañando a los jóvenes de Boise'ko Gasteak y el grupo Oinkari, junto a su compañero Juan Zulaica, a la pandereta.

Jimmy y Domingo fueron otorgados varios premios y honores por su dedicación a la música vasca durante las décadas que permanecieron juntos. Durante la noche del 29 de Noviembre de 1975 en el Centro Vasco, Jimmy y Domingo fueron homenajeados sin ninguno de los dos tener conocimiento previo de lo que se esa noche iba a ocurrir. El Gobernador del Estado de Idaho, junto con el alcalde de Boise, Secretario de Estado y otras autoridades, así como una multitud de amigos, familiares y personalidades de otros estados así como del país vasco, ofrecieron a Jimmy y su compañero Domingo un homenaje-sorpresa no sólo bien merecido pero digno de recordar. A través de las décadas de los 1970 y 1980, Jimmy y Domingo continuaron tocando y deleitando audiencias juntos hasta la muerte de Domingo en 1984. Juan Zulaica asumió el papel de compañero de Jimmy, tocando la pandereta. El hijo de Domingo, Dan, empezó a formar parte de la orquesta, tomando asiento detrás de la batería que su padre había tocado por tantos años. En al menos otras cuatro ocasiones, en 1985, 1988, 1994 y 2000 Jimmy recaudó altos honores por su contribución a la música y cultura vasca. La dedicación de Jimmy es una muestra ejemplar del legado a un pueblo y una cultura.

El primer coro vasco fue en realidad el grupo de danzas Oinkari. Empezando en 1961 y a través de los años 70, Jimmy tocó el acordeón acompañando al grupo de entonces catorce miembros. El próximo coro fué el Abeslariak, formado por el Padre Ramón Echevarria en 1972 con motivo de cantar en un festival de verano. Tras practicar para dicho festival y cantar unas pocas veces más en algunas funciones vascas, el coro se disolvió al año siguiente. Nuevas responsabilidades hicieron que el Padre Echevarria tuviese que salir de Boise y un nuevo director no pudo localizarse. Al año siguiente, y bajo la iniciativa de Justo Sarria, Jim Anderson y algunos participantes de previos coros todavía interesados, se formó el nuevo coro Anaiak Danok (Todos Hermanos). Cantaron en misas, celebraciones de Aberri Eguna y, por supuesto, el festival de San Ignacio bajo la dirección de Linda Schmidt, estudiante de música en la Universidad de Boise State. Para el verano de 1973, el coro Anaiak Danok estaba bajo la dirección de Jim Anderson, quien entonces era profesor de música en una escuela primaria de Boise. El coro apareció por primera vez bajo el nuevo director el 26 de Agosto de 1973. Tuvo un éxito y aceptación inmediatos. El coro continuó sus actuaciones con un repertorio de unas quince canciones. En 1975 el grupo dejó de existir, una vez más debido a las distintas responsabilidades de sus participantes y el hecho de que varios de ellos tuvieran que trasladarse a otras ciudades, otros estados.

En 1986, Dave Bieter, Chris Bieter y Mari Carmen Totorica presentaron la idea de formar un nuevo coro. Ted Totorica, hijo de Mari Carmen, accedió a convertirse en el nuevo director hasta el próximo año, ya que tenía planeado irse al país vasco. Ted se encontraba entonces atendiendo su ultimo año en la Universidad de Boise State, donde se disponía a terminar su carrera en Educación de Música. Bajo la dirección de Ted Totorica, el coro se formó oficialmente en 1986. Para Diciembre de ese mismo año el coro, compuesto de una veintena de cantantes debutó en el Centro Vasco. Una vez más, un nuevo coro vasco fué aceptado con gran éxito y fuerte ovaciones. Justo Sarria y Jim Anderson permanecieron amigos tras la ruptura del Anaiak Danok. En 1987, una vez más, Justo ofreció a Jim el cargo de director, ya que Ted estaba a punto de marcharse. Jim de nuevo se encontró dirigiendo un coro vasco, responsabilidad que llevó a cabo hasta 1998. Mientras en el país vasco, Ted condujo una búsqueda minuciosa de nueva música vasca, volviendo a Boise con una gran colección para Jim Anderson. Por los próximos años, el coro cantó en varias ocasiones, incluyendo la visita del entonces Presidente de la Comunidad Autónoma Vasca, Antonio Ardanza y su esposa.

Ese mismo año, 1988, se solicitó del Departamento de Cultura del Gobierno Vasco la posibilidad de mandar a Jim Anderson al país vasco con el propósito de que estudiara dirección coral con especialistas vascos. En lugar de la propuesta de Boise, el Gobierno decidió mandar un director vasco a Boise quien trabajara directamente con el coro. José Luis Eguiluz fué recibido con entusiasmo. Su afán, amor por la música y fuerte compromiso al éxito del coro hizo que los participantes ensayaran tenazmente varias horas al dia, varios días por semana. Las actuaciones en la que el coro participó impresionaron las audiencias. Para otoño, más de cuarenta participantes formaban parte en Biotzetik, ensayando con firmeza y devoción y empezando a planear su actuación en el festival de Jaialdi de 1990.

Durante los últimos doce años, el coro Biotzetik ha participado en innumerables ocasiones especiales, llevando música coral tradicional vasca a miles de personas a través de la amplia geografía del Oeste americano. En el verano de 2001, el coro viajó al país vasco donde tuvieron la oportunidad de cantar en varias ocasiones. Audiencias vascas se sorprendían al escuchar con anhelo a un coro norteamericano de voces vascas, cantando canciones tradicionales vascas. La experiencia de los participantes fué, y aún es, digna de recordar. En 1998, tras el jubilo de Jim Anderson, Patty Gabica-Haas tomó la dirección del coro. El coro continúa recibiendo aplausos y manteniendo la música coral vasca viva en el corazón de sus audiencias.

En 1994, varios artistas vascos grabaron un CD creado por el Museo Vasco y Centro Cultural, gracias a una subvención del gobierno de Idaho. La grabación incluye piezas de la orquesta de Jimmy Jausoro, cantantes Patty Miller y Chris Bieter, así como varios acordeonistas, txistularis, etc. Dos mil copias salieron a la venta, mil cassettes y mil CDs. Incluso Microsoft compró una licencia del Museo Vasco y Centro Cultural para incluir música de txistu en uno de sus productos. Los Archivos de Música Vasca fueron establecidos oficialmente en 1995 en Boise, Idaho. El presidente de los Archivos Artísticos de Idaho, Teddy Keaton, recibió una serie de subvenciones para producir una colección de música vasca, grabaciones, música escrita y otra información que sería expuesta en una exhibición del Museo Vasco de Boise. En Septiembre de 1995, se llevó a cabo en Boise una recepción, reconociendo oficialmente a una serie de importantes personajes de Boise por sus notables esfuerzos y trabajo en cultivar, promover y preservar la música vasca en los Estados Unidos. Entre estos se encuentran Jim Jausoro, Espe Alegria, Angeles Aldape Murelaga, Pedro Juan Etchamendy, José Mendive y Cathy Clarkson. Digna de destacar en este grupo es Cathy Clarkson. Ella misma, sin ser de descendencia vasca, ha sido bien adoptada como tal por la comunidad vasca a través de los años. Además de estudiar en Oñate, Gipuzkoa, Cathy vivió por una temporada en Gernika (Bizkaia), donde recibió clases de txistu de Jon Oñatibia y Martin Urrutia respectivamente. Por los últimos veinte años, Cathy ha acompañado al grupo Oinkari al txistu, además de ofrecer lecciones. Además de su idioma nativo, el inglés, habla español, euskera y francés.

Formado en 1996, el grupo Gaupasa ha actuado por los estados de Idaho, Oregón, Nevada y California. En 1997, Gaupasa participó en el Festival Nacional de Folk en Dayton, Ohio. Dominando varios instrumentos como la trikitixa, txistu, pandereta, guitarras, mandolín, violín, bajo, saxofón y percusión, y cantando en euskera así como inglés, Gaupasa disfruta de una popularidad tremenda en la comunidad vasca de Boise y alrededores. Este conjunto añade un elemento fundamental a la comunidad vasca, atrayendo y promulgando el uso del lenguaje vasco. Cathy Clarkson, Josie Bilbao, Patty Miller, Dan Ansotegui, Sean Aucutt, Chris Bieter, Morrie Berriochoa y Nick Elguezabal, miembros del grupo, y habiendo vivido todos en algún momento u otro en el país vasco, poseen varias conexiones con artistas vascos. El grupo es popular entre adolescentes, que sin realmente entender el significado de las palabras, aún así cantan alegremente al unísono las canciones que el conjunto interpreta.

La orquesta de Jim Jausoro lleva actuando por décadas en festivales vascos y otras importantes ocasiones. Tocando una combinación de música tradicional americana de los años 30, 40 y 50 así como música vasca, la orquesta juega un papel importante en mantener una presencia musical vasca en todas las celebraciones en las que actúan. En un festival vasco típico de hoy, la orquesta de Jim Jausoro deleita audiencias, principalmente los mayores de edad, con piezas del bien conocido baile americano "jitterbug", seguidos de la electrizante y animada música de Gaupasa. El grupo de música más reciente es una combinación de aproximadamente quince estudiantes de trikitixa y pandereta, llamados los Txantxangorriak. Este grupo fué organizado en Abril de 2001 por Ana Mendiola y Gina Ansotegui, inspiradas por el grupo Txorimaluak Soinu Taldea que actuó en Boise durante el Jaialdi de 2000. La idea era más que nada animar a estos jóvenes a tocar estos instrumentos. Con los fondos que Ana y Gina recibieron del Centro Vasco, compraron las suficientes acordeones y panderetas para empezar el programa. Dan Ansótegui y Sean Aucutt son los profesores. El jóven grupo ha actuado en el festival de San Ignacio en Julio de 2001 y otra vez en Marzo de 2002. Txantxagorriak es una prueba más que una idea, mezclada con entusiasmo, produce grandes resultados.

El Centro de Estudios Vascos de Idaho, y el Idaho'ko Euzko Zaleak de Boise

La mayoría de la comunidad vasca de Boise no se han percatado de la existencia, importancia e impacto de una fundación conocida como el Centro de Estudios Vascos de Idaho (Idaho Basque Studies Center, IBSC) la cual se ha dedicado desde su creación a la preservación, promoción del Euskara, y al mantenimiento de la identidad étnica vasca. Hacia 1969, la División de Educación Continua del Departamento de Educación del Estado de Idaho sugirió la idea de crear un Centro de Estudios vascos para Idaho. Dos años mas tarde, tras haber contactado con los profesores del Programa de Estudios Vascos de la Universidad de Nevada, en Reno, William A. Douglass y Jon Bilbao, Julio Bilbao y Padre Ramon Echevarria de Boise comenzaron las primeras clases de Euskara. De esta manera en el otoño de 1971, Miren Rementeria empezó a enseñar Euskara al público. En 1971, la División de Educación Continua con ayuda de Douglass, Jon Bilbao, Julio Bilbao y el Padre Echevarria entregaron una propuesta para la creación de un Programa de Apreciación Cultural Vasco en Boise, al National Endowment for the Humanities (NEH) de Washington DC, el cual otorgo una dotación por dos años de .285 en Octubre de ese mismo año, añadiendo una suma adicional de .000 proveniente de fondos Federales siempre que la comunidad local igualara esa cifra. El Centro de Estudios Vascos fue oficialmente inaugurado el 1 de Febrero de 1972, estableciéndose una directiva la cual fue, en su día, formada por Julio Bilbao, Patrick Bieter, Joe Eiguren, Al Erquiaga, Miren Rementeria Artiach, Diana Urresti Sabala, Nicasio Beristain, Antone Chacartegui y Padre Echevarria quien dejó el cargo posteriormente. Durante 1972, el Centro organizó diversas actividades: Miren Artiach continuó dando clases de Euskara; se ofrecieron becas para aquellos estudiantes que deseaban participar en los cursos de verano en el País Vasco; se restauró el frontón Anduiza en Boise que acogió diversas exhibiciones de pelota a la vez que se daban clases de pelota y pala; se publicó el primer numero del boletín titulado Euzko'taran Abotza (Voz de los Vascos); adquirieron diversos materiales para crear un fondo bibliográfico relacionados con la cultura vasca; y se inició un proyecto sobre historia oral el cual fue dirigido, en su momento, por Dave Lachiondo, y fue llevado a cabo por Joseba Chertudi. Chertudi se dedicó a entrevistar a emigrantes vascos sobre sus experiencias en los Estados Unidos (EEUU). Las entrevistas fueron completadas entre 1975 y 1976. Posteriormente, los hijos de Joseba y Elizabeth Chertudi, Daniel y Mikel continuaron con el trabajo emprendido por su padre realizando entrevistas entre 2001 y 2002. Las entrevistas se conservan en el Museo y Centro Cultural Vasco de Boise (Basque Museum and Cultural Center). A su vez se creó el grupo de Amigos de los Vascos de Idaho, Idaho'ko Euzko Zaleak que ayuda a organizar el primer festival internacional vasco de Boise, el Holiday Basque Festival.

Para poder igualar la cifra de .000 que el gobierno federal había prometido subvencionar, Al Erquiaga tuvo la idea de crear una organización educacional, separada y sin animo de lucro, filantrópica, llamada Amigos de los Vascos de Idaho, Idaho'ko Euzko Zaleak la cual fue reconocida por NEH y por el Departamento de la Hacienda Federal como una forma efectiva para tramitar y atraer contribuciones locales. Idaho'ko Euzko Zaleak se creo el 26 de abril de 1972. De esta forma Idaho'ko Euzko Zaleak patrocinó el primer festival vasco, precursor del de hoy en día, conocido como Jaialdi. El festival duró tres días y estuvo repleto de actuaciones culturales, musicales y deportivas tradicionales que llegaron de las comunidades vascas de los EEUU también como del País Vasco y de México. En definitiva el festival resultó una exitosa forma de recaudar fondos que se destinaron al Centro de Estudios Vascos de Idaho. En total fueron recaudados .000. En el mismo verano de 1972, el Centro de Estudios Vascos de Idaho y el Programa de Estudios Vascos de la Universidad de Nevada, Reno financiaron conjuntamente la estancia a un grupo de estudiantes y profesores en Ustaritz y Arantzazu durante seis semanas. Durante el otoño de 1972, el Centro de Estudios Vascos de Idaho continuó la labor de la difusión de la cultura vasca emprendida meses anteriores. En enero de 1973, Joe Eiguren, Pat Bieter y el Centro prepararon una propuesta para el Departamento de Educación del Estado de Idaho, la cual recogía el establecimiento de un programa académico de un año destinado a vascos de Idaho para aprender Euskara, cultura, historia, y política vasca en la localidad Gipuzkoana de Oñati. Eventualmente este programa fue establecido por la universidad Boise State College.

La directiva del Centro de Estudios Vascos de Idaho consideró esencial atraer a adolescentes para el mantenimiento de la identidad étnica vasca y de esta forma se creó en el verano de 1973 la primera Colonia de Música y Cultural Vasca con subvenciones del NEH. Las actividades principales de la Colonia se centraron en la enseñanza y promoción de la música y bailes tradicionales vascos para jóvenes. Estas actividades fueron completadas por la enseñanza de Euskara, canciones y cocina. La Colonia duró catorce días y fue organizado por Jimmy e Isabel Larrondo Jausoro colaborando también Anes Jayo Mendiola, Dean Hammond y Harley Rott de Boise, y Angel y Alys Viña del club vasco de New York, Euzko-Etxea. Angel se ocupó del txistu, Harley del acordeón mientras que Gloria Garatea Lejardi, Tom Wickham, y Julianne Chacartegui Lostra enseñaron danzas tradicionales. En total, la Colonia reunió a treinta jóvenes de California, Nevada, Oregon e Idaho que pasaron, en muchos casos, a tomar las riendas culturales de sus respectivas comunidades. Las dos siguientes Colonias fueron co-financiadas por el Centro de Boise y por la recién creada federación de Organizaciones Vascas de Norte América (NABO). Desde 1975, NABO asumió la organización de la Colonia Musical anual, ahora nombrado "Udaleku". Se estima que casi un millar de jóvenes vascos han participado en estas jornadas culturales veraniegas.

El Centro de Estudios Vascos de Idaho continuó ofreciendo cursos de Euskara, mientras que Padre Echevarria ofreció un curso de antropología vasca a las tres universidades de Idaho. En 1973 con ayuda del Centro se publicó un método para aprender Euskara creado por Joe Eiguren, titulado "Euskera hitzketan zelan ikasi". A su vez Julio Bilbao, Joe Eiguren y Jeff Seward realizaron un documental sobre cultura e historia vasca que fue mostrado por televisión en 1976. Los proyectos del este Centro han continuado desempeñando el papel de promotor y difusor de la cultura vasca durante décadas y hoy en día sigue siendo un punto de referencia esencial tanto para la comunidad vasca como para la comunidad educativa de Idaho.

En Febrero de 1973, el Centro de Estudios Vascos propuso a los clubes vascos de New York, Oregon, Nevada, Colorado, Utah y California la idea de crear una entidad en los EEUU, similar a la Federación de Entidades Vascas existente en Argentina (FEVA). Cuarenta y seis representantes vascos asistieron a las reuniones que tuvieron lugar en Marzo, en el Hotel Nugget de John Ascuaga, en Sparks/Reno. La federación Norte Americana de entidades vascas fue creada bajo las siglas de NABO, siendo Al Erquiaga elegido como su primer presidente y Miren Artiach como la secretaria de la organización. El propósito de la federación era el de coordinar información y estrechar comunicaciones entre organizaciones vascas no solo de EEUU sino también de Canadá y México. Oficialmente NABO fue creado el 19 de Abril de 1974. Para ayudar en los costes iniciales de la creación de NABO, la comunidad vasca de Boise organizaron una "Noche Vasca" que fue liderada por Lu Guisasola y Liz Dinse Hammer. El evento recaudó .600 que fueron donados a NABO. Hoy en día NABO se ha convertido en un elemento esencial para el mantenimiento de la identidad étnica vasca a lo largo de los EEUU.

Entre el otoño de 1973 y la primavera de 1974, Dr. Julio Bilbao y Padre Ramon Echevarria organizaron una serie de ocho clases para dar a conocer la cultura vasca tanto a vascos como a no vascos del valle Treasure. A su vez el boletín informativo Euzko'taran Abotza fue distribuido a las comunidades vascas tanto de Boise como a otras del oeste americano y New York. A finales de 1973, llegaron a compilar unas novecientas direcciones de vascos a las que enviaron dicho boletín. Al acabar la subvención de NEH, el boletín pasó a ser un periódico conocido como "Voice of the Basques" bajo la dirección de John Street y editorial de Brian Wardle publicándose por primera vez en Diciembre de 1974. El Centro de Estudios Vascos conjuntamente con Idaho'ko Euzko Zaleak y bajo la dirección de Jon Oñatibia, Mari Carmen Totorica y su hija Dolores, y Julie Egurrola Bilbao abrieron en 1975 la primera Ikastola de Boise destinada a los mas jóvenes.

En el verano de 1974, las subvenciones destinadas al Centro de Estudios Vascos de Idaho se dieron por terminadas. Para esa fecha, el Programa de Apreciación Cultural Vascos promovido por el Centro fue considerado como un gran éxito en todos los sentidos. Un gran parte de los miembros de la directiva del Centro continuaron promoviendo la cultura vasca tanto dentro como fuera de la comunidad vasca, así por ejemplo Miren Artiach continuó enseñando Euskara, Joe Eiguren finalizó su diccionario Euskara-Ingles-Euskara y tanto el programa de Ikastola como el coro Abeslari Basque Choir continuaron teniendo una gran aceptación.

El conocimiento y uso del lenguaje vasco en los Estados Unidos, comparado con otras comunidades de la diáspora vasca, son más altos. Esto es debido no sólo a la influencia de reciente inmigración, pero también por el hecho de que segundas y terceras generaciones fueron a estudiar al país vasco. En una encuesta reciente entre la comunidad vasco-norteamericana, el 59% respondió comprender al menos una conversación básica, hablar con poca dificultad o hablar con completa fluidez. El otro 41% confesó sólo hablar unas pocas frases y expresiones o absolutamente nada. En numerosas familias, era la generación inmigrante la que quería deshacerse del uso del euskera. Querían desconectarse de un idioma que en el País Vasco estaba asociado con castigo. La mayoría de los vascos que emigraron a los Estados Unidos provenían de áreas rurales donde el euskera todavía se hablaba entre familia y entre amigos de confianza. Muchos inmigrantes recordaban ser castigados por hablar su idioma en colegios y escuelas. Desafortunadamente, algunos de los niños de estos inmigrantes, también experimentaron problemas al atender escuelas en los Estados Unidos, al sólo hablar euskera. Muchos de estos niños, ya mayores hoy, aún recuerdan ser castigados por algunos profesores por no contestar sus preguntas, no por no saber la respuesta pero por no poder entender inglés. Los padres de estos niños, de todas formas, insistían en que fueran al colegio. Una buena educación era algo precioso que sus padres no habían tenido. Padres vascos se confrontaban a menudo con la decisión de comunicarse con sus hijos o en euskera o en español. Algunos decidieron euskera simplemente porque lo hablaban mucho mejor que el español. Otras parejas se hablaban euskera entre ellos mientras hablaban español a sus hijos. Estos pensaban que sería más fácil para sus hijos encontrar un trabajo si eran bilingües en inglés y español. Algunos niños no pudieron avanzar en sus escuelas de manera normal debido a que no sabían bastante inglés. Así mismo, algunos padres aprendían inglés de sus hijos. Años más tarde, niños de padres vascos nacidos en los Estados Unidos, servían de intérpretes entre la comunidad anglo-parlante y sus padres. Eran entonces los hijos quien poseían el papel de instructor y eran ellos los que decidían qué era importante traducir y qué no. Un gran número de mujeres vascas encontraron muy lenta la tarea de aprender inglés, ya que se mantenían ocupadas con las tareas de la casa y no tenían el suficiente contacto con compañeros de trabajo o clientela anglo-parlante.

Algunos de estos jóvenes se avergozaban de hablar euskera en público y algunos incluso se avergozaban del acento de sus padres. A menudo padres hablaban en euskera a sus hijos pero estos contestaban en inglés, sobretodo adolescentes en presencia de sus amigos. El escritor vasco Bernardo Atxaga escribió en 1990 la novela corta "Dos Letters" (Dos Cartas). En su historia, el inmigrante vasco a Boise "Viejo Martin" no se puede comunicar bien con su nieto "Jimmy". El hijo de Viejo Martin se casa con una inmigrante irlandesa y su nieto no habla euskera ni español. El abuelo quiere más que nada contar a su nieto la historia de dos cartas que él recibe de su pueblo en el País Vasco. Su tristeza y desesperación por no poder comunicarse con su propio nieto es una situación muy bien conocida por muchas "amumas" y "aitxitxes" en Boise. Esta excepcional obra de literatura captura la dureza emocional y psicológica que las barreras de idiomas presentan. El Viejo Martin representa a muchos vascos inmigrantes en Idaho que nunca aprendieron a leer o escribir en inglés e incluso a veces ni siquiera hablar porque no tuvieron la oportunidad de aprender y practicar este idioma.

Muchos enlaces nupciales entre vascos y gente de otras raíces étnicas, o con vascos que no hablaban euskera resultaba, salvo alguna excepción, en que los hijos comprendieran algunas palabras y expresiones en euskera pero eran incapables de hablarlo con fluidez.

Algunos inmigrantes queriendo mandar noticias a sus familiares en el país vasco se veían ante el problema de que no sólo ellos no sabían escribir o leer, pero en ocasiones sus familiares tampoco. Se veían forzados a encontrar a alguien quien les ayudara con esta tarea, esperando que sus familiares también encontraran a alguien en el País Vasco quien les leyera las cartas. Juanita Uberuaga Hormaechea fué un buen ejemplo de alguien quien ayudaba a escribir cartas a los vascos trabajando en los pastos.

Jimmy Jausoro y su esposa Isabel Larrondo se criaron hablando euskera en casa, aprendido de sus respectivos padres, inmigrantes del País Vasco. Los dos hablaban euskera con fluidez cuando se conocieron. No obstante, se conocieron usando inglés, idioma que llevaron a su casa y su familia, una vez de casarse. En ocasiones cuando la madre de Isabel venía a casa de visita, Isabel hablaba a sus hijas, Marie y Anita en euskera. Las niñas crecieron entendiendo algunas frases y la correcta pronunciación. Marie luego tomó parte en el programa de estudios vascos en Oñati, Gipuzkoa, por un año, donde entonces estudió euskera. Hoy, su propia hija, Danielle, atiende a la Ikastola de Boise donde ella también aprende euskera. Estas tres generaciones de mujeres, son un vivo ejemplo y representan otra mucha gente intentando reavivar el aprendizaje del lenguaje vasco pero más importante aún, su uso en Boise.

En 1996, Joseph V. Eiguren fué otorgado del Gobernador de Idaho el póstumo Premio de las Artes, en reconocimiento por su tremendo trabajo en enseñar y mantener el euskera. Por medio de este importante premio y honor, el Estado de Idaho agradeció las innumerables horas de trabajo que Joe invirtió para escribir el primer diccionario Euskera-Inglés, divulgar el uso del euskera y por sus escritos y tutoría en historia vasca. Joe empezó a enseñar euskera en Septiembre de 1963 en el Centro Vasco Euzkaldunak, ante los ruegos del grupo de danzas Oinkari. Miembros del grupo pidieron a Joe aprender euskera para mejor representar a la comunidad vasca de Idaho en sus actuaciones. Aún sin ningún tipo de materiales de enseñanza pero armado de un gran entusiasmo por todo lo que fuera divulgar la cultura vasca, Joe inmediatamente se puso de acuerdo.

Eiguren tomó prestado del Padre Brennan, párroco de la localidad de Homedale (Idaho), muy cerca de Boise, un libro de gramática escrito en euskera y español. Cincuenta y siete estudiantes se apuntaron a su primera clase, clases que también continuaron al año siguiente. En 1965 Joe escribió su segundo manual de euskera, en inglés. En 1973, el "Idaho Basque Studies Center", Centro de Estudios Vascos de Idaho, fué responsable por la republicación del libro de Joe, "Euskera itzketan zelan ikasi" (cómo estudiar euskera), plantando la semilla para más tarde producir su primer diccionario de Euskera-Inglés e Inglés-Euskera, obra que completó en 1974 con ayuda de Julie Egurrola Bilbao y Paki Jayo Sarria. Según Joe, las clases luego se descontinuaron debido a la dificultad de trasladarse a Boise todas las semanas, junto con el desaliento de sus estudiantes que encontraron el aprender euskera una tarea mucho más difícil de lo esperado.

Durante 1971 y 1972, Miren Rementeria Artiach dió clases de euskera a unos veinte o treinta estudiantes. Estos venían animados a aprender el idioma con distintos niveles de entendimiento y diferentes objetivos. Gracias al éxito de las clases de Miren fué en parte que en 1972 el IBSC ofreciera becas a jóvenes interesados en atender estudios en el País Vasco. Por medio de estas becas, el IBSC esperaba vigorizar el aprendizaje de la cultura vasca. Juntos, el IBSC y el Programa de Estudios Vascos de la Universidad de Nevada-Reno patrocinaron a un grupo de estudiantes y profesores quienes atendieron estudios en el País Vasco. Uno de estos profesores era Jon Oñatibia, quien durante la década de los años 50 había enseñado txistu, baile, euskera y canto en la comunidad del Euzko Etxea de New York, donde él entonces residía. Jon jugaría más tarde un papel importantísimo en establecer la primera ikastola en Boise, además de ser instructor en el programa de la Universidad de Boise State en Oñati.

En el verano de 1973, Jon Oñatibia viajó a Boise desde Oiarzun, Gipuzkoa, entre otros motivos por establecer un programa para que niños aprendieran euskera por medio de canción y baile. El método de Jon, fué grabado por una cadena de televisión y el programa fué transmitido como un "especial". El IBSC y la asociación "Amigos de los Vascos en Idaho" empezaron a planear la primera ikastola de Boise. La ikastola fué diseñada usando los métodos de Jon Oñatibia, aprendiendo gramática por medio de música. Fueron luego Mari Carmen Totorica, su hija Dolores y Julie Egurrola Bilbao quienes continuaron los métodos de enseñanza de Oñatibia en el Centro Vasco Euzkaldunak. Niños y niñas continuaron aprendiendo una variedad de canciones, así como los números, ciertas frases básicas, etc. Los jóvenes encontraron estos métodos divertidos y por las próximas tres décadas, Mari Carmen, Dolores y luego Mary Lou Murelaga Guerricabeitia continuaron la tarea. Nuevas generaciones de estudiantes aprendían euskera básico.

Era el verano de 1970, cuando el primer programa de estudios vascos en el extranjero fué organizado. Fué patrocinado por el Programa de Estudios Vascos de la Universidad de Nevada, Reno (UNR), fundado en 1967 y hoy llamado "Center for Basque Studies". Varios estudiantes se reunieron en las afueras de la pequeña localidad de Uztaritz, Lapurdi, donde estudiaron el idioma vasco, así como historia y cultura general del especialista en estos temas, Jon Oñatibia. Los estudiantes, se vieron expuestos también por primera vez a las distintas variedades de pronunciación del euskera. Estos jóvenes, luego volvieron a los Estados Unidos totalmente encomendados a seguir sus estudios y divulgar la cultura entre las comunidades vascas. En 1972, el Programa de Estudios de Verano de la UNR fué fundado y co-patrocinado con el IBSC, como un curso de seis semanas. Para 1973, este programa se expandió a ocho semanas, incluyendo excursiones a cada una de las siete provincias. El curso fué dirijido en inglés, una vez más por Jon Oñatibia, así como Jon Bilbao, Angeles Arrien, Juan Magunagoicoechea y Rudolf de Rijk. El programa de verano era tan popular que los organizadores se vieron obligados a limitar el número de estudiantes a veinticinco, con motivo de mantener la calidad de la experiencia y atención personal.

Ese mismo verano, en 1972, el Doctor Patrick Bieter, entonces profesor en la Universidad de Boise State, viajó con el mencionado programa de verano con el propósito de estudiar la cultura y lenguaje vasco. Estuvo tan impresionado con el País Vasco y sus gentes que al siguiente año, y en colaboración con el IBSC, empezó a planear un entero año académico para estudiantes norteamericanos. A pesar de todos los obstáculos que el Gobierno dictatorio de Francisco Franco puso al programa y a la universidad Americana, la palabra "imposible" no existía en el vocabulario de Dr. Bieter ni de su esposa Eloise Garmendia Bieter. Habitantes de la población de Oñati, Gipuzkoa, donde se pensaba llevar a cabo el programa, estaban intrigados e incluso sospechosos del por qué un grupo de estudiantes americanos elegían su población para estudiar. La gente se preguntaba cuál serían las verdaderas intenciones de este grupo americano. ¿Eran agentes de la CIA, intentando infiltrarse? ¿Pero dónde? ¿Y con qué motivo? Dr. Bieter y Joe Eiguren se vieron obligados a explicar a la población de Oñati la razón por la que estos estudiantes extranjeros iban a pasar unos meses en su pueblo. Simplemente estaban interesados en aprender acerca de la cultura vasca y el euskera. En Enero de 1973, Joe Eiguren, Pat Bieter y la junta directiva del IBSC presentaron la idea al Comité de Educación del Estado de Idaho. La respuesta fué positiva. Noventa estudiantes, la gran mayoría de procedencia vasca, profesores y personal administrativo norteamericanos "invadieron" por nueve meses el pequeño pueblo de 10.000 habitantes, durante el año académico de 1974-75. Completamente sumergidos en la cultura y vida vasca, estudiaron temas y asignaturas como español, euskera, literatura europea, antropología, poesía, arte y otros. Las clases tomadas en Oñati, se acreditaban en la Universidad de Boise State, haciendo posible que los estudiantes pudieran aplicar estas clases a sus respectivos requerimientos académicos en los Estados Unidos. Los estudiantes fueron acomodados en dormitorios colectivos pero a un nivel de comodidad inferior al que estaban acostumbrados en los Estados Unidos. De todas formas, la principal experiencia fué la de vivir en un país bajo dictadura militar. Estos jóvenes estudiantes pudieron ver por sí mismos cómo la policía española o Guardia Civil, ejercitaba a menudo el poder de acosar, golpear, arrestar y acarcelar a la gente, por cualquier motivo, a cualquier hora, sin explicación ninguna. A través de los años, estas experiencias hicieron que cientos de participantes en el programa universitario pudieran entender mejor la historia y nacionalismo vasco.

Hacia el fin de primer año, y gracias al duro trabajo de profesores como Jon Oñatibia, Joe Eiguren y Carmelo Urza, los jóvenes podían comunicarse con los residentes de la localidad en euskera o español. Esto hizo que la mayoría de los residentes de Oñati no sólo ya no mostrasen un comportamiento escéptico hacia los americanos pero incluso llegaron a respetarles por querer aprender su idioma y cultura. Por los próximos casi treinta años, cientos de jóvenes han estudiado euskera en el País Vasco por medio de programas establecidos por la Universidad de Nevada Reno.

Desde 1981, año en el que Joe Eiguren volvió de nuevo a enseñar euskera una vez de trasladarse a Boise, el euskera ha sido y continúa siendo promulgado. Por medio de clases de día o noche, a diferentes niveles, en diferentes lugares y con varios profesores, estudiantes de toda edad continúan su interés en aprender euskera. Recientemente, estudiantes de euskera en Boise muestran más interés en el "batua" o euskera unificado. El mantenimiento del euskera constitúe un factor importantísimo en la identidad étnica de muchos de estos profesores. Profesores como José Eiguren, Mari Carmen Totorica, Dolores Totorica, Mary y John Bieter, Olatz Bourgeaud, Nere Lete, Rosita Anakabe Solabarrieta, Jill Aldape, Amaia Biain y Nere Inda, nombres dignos de mencionarse, dada su dedicación, entusiasmo e incesable energía.

La comunidad de Boise hoy disfruta de los beneficios de una ikastola, como resultado del persistente trabajo de varias personas. Nere Lete es una de estas personas. Nere aún recuerda como niña sus primeros años de ikastola en el País Vasco:

"entonces la ikastola podría estar localizada en una iglesia, un garaje, alrededor de una mesa de cocina o incluso en el sótano de una casa".

La educación en euskera estaba entonces promulgada y pagada exclusivamente de forma privada sin ninguna ayuda monetaria del gobierno español. Es por esta razón que las familias vascas se veían obligadas a hacer todo lo posible y cualquier cosa por educar a sus hijos en su idioma nativo. La gente todavía tenía muy reciente en la memoria los castigos y humillación que los niños recibían en las escuelas por comunicarse en euskera, en vez del exigido español. Los niños que atienden la ikastola de Boise de hoy, nunca imaginarían semejantes castigos. Cantan y aprenden en euskera alegremente y gritan con orgullo Ni euskalduna naiz. La persistencia de Nere Lete en promulgar el euskera viajó con ella a los Estados Unidos como estudiante y la poseé aún hoy como madre. En 1990, Nere y su marido Chris Bieter, empezaron a hablar seriamente con padres de niños jovencitos acerca del sueño de crear una escuela completamente en euskera, con el principal propósito de aprender euskera.

Al principio, esperaban usar el Centro Vasco Euzkaldunak mientras otros estudiaban la posibilidad de crear esta ikastola en edificios cerca del Centro Vasco, como el Museo y Centro Cultural Vasco. Desafortunadamente, estos edificios carecían de las suficientes normativas obligatorias de seguridad, sanidad y preparación alimenticia, necesarias para establecer una escuela. Con ayuda de una subvención del Gobierno Vasco, y trabajando con los departamentos de Educación de los Gobiernos de Idaho y del mismo Gobierno Vasco, Chris Bieter y su esposa Nere Lete, Janice Mainvil Kaltenecker, James Sangroniz y su esposa Cathy Doherty y Toni Ansotegui empezaron de nuevo a ponerse en contacto con padres de niños jóvenes que pudieran estar interesados en matricular a sus hijos e hijas en este experimento.

Estos individuos y otros como Dan Ansotegui y su esposa Chrissy Ralston Ansotegui, Tom Zabala y el padre de Nere, José Mari Lete, invirtieron, cada uno en su propio papel, largas y arduas horas de trabajo e investigación para hacer posible el proyecto "ikastola". En un local alquilado de la Iglesia de Saint Paul, muy cerca de la Universidad de Boise State, la ikastola de Boise fue al fin inaugurada y oficialmente abierta con una ceremonia oficiada por el alcalde de Boise, Brett Coles, el 5 de Octubre de 1998. Nueve jovencitos serían los primeros estudiantes de esta primera ikastola en Boise, tan lejos del País Vasco. Muchos padres, madres, abuelos y abuelas se vieron forzados a contener lágrimas de orgullo ante semejante acontecimiento. La ikastola inmediatamente formó un comité ejecutivo para poder ser debidamente representada del cual Jeanne Alzola sirvió como primer presidente provisional. En Diciembre de 1998, Elena Marcuerquiaga Cook fué elegida como primera Directora de la nueva ikastola. La ikastola está considerada técnicamente como parte del Centro Cultural y Museo Vasco, de esta forma calificándose para recibir futuras subvenciones del Gobierno de Idaho y el Gobierno Vasco. Para el año 2000, la ikastola tenía dieciseis estudiantes matriculados, y en 2002 tenían 25 estudiantes.

Hasta la fecha, las tres profesoras que han trabajado en la ikastola, elegidas por la Universidad del País Vasco y financiadas por el Gobierno Vasco, han sido, en orden: Itziar Apaolaza, Izarne Garmendia y Nere Inda. La ikastola contiene los materiales más modernos de enseñanza como programas de ordenador, libros, videos, casetes y materiales de arte y manualidades. Incluso también ahora, los niños tienen acceso al Internet y comunicación con otras ikastolas en el País Vasco.

La sociedad Euzkaldunak también anima a sus miembros para que matriculen a sus hijos en la ikastola. El Centro Vasco continúa apoyando los programas de la ikastola por mediación de publicidad en su boletín de noticias mensual y el uso de sus instalaciones para cenas, programas especiales, campañas de recaudación de fondos y otras ocasiones. Elena Marcuerquiaga-Cook dice

"el éxito de la escuela depende de la generosidad del Gobierno Vasco, el cuerpo de voluntarios, paciencia, participación de los padres, la sociedad Euzkaldunak, Patty Miller y el comité ejecutivo del Centro Cultural y Museo Vasco y otros individuos que han donado, de manera muy generosa, su tiempo y hasta sus propios hogares".

Algunas de las profesoras fueron ofrecidas residencia en casas particulares.

Un típico día en la ikastola empieza a las 7:30 de la mañana con tiempo libre para jugar. A las 8:30 comienzan las clases. Hay instrucción en grupo y también individualizada, incluyendo proyectos de arte, alfabeto, escritura, números y aritmética, reconocimiento de objetos, música, baile y cuentos. Después de un corto descanso, los estudiantes vuelven al aula para recibir más instrucción. La comida se sirve a las 11:30 y a continuación los estudiantes pueden dormir un poco o jugar hasta la 3:00 de la tarde, hora que los padres llegan para recogerles. El día transcurre con estudiantes y profesores comunicándose completamente en euskera, incluyendo las excursiones que a veces hacen fuera de la escuela. Los estudiantes se comunican entre ellos combinando euskera e inglés, comprendiendo los dos idiomas.

Una vez de concluir el curso en la ikastola, estudiantes continúan en escuelas de párvulos en inglés. Una de estas escuelas, Saint Joseph, donde algunos de estos jovencitos fueron después de atender a la ikastola, demostraron estar a niveles más altos de lo normal en cuanto a vocabulario, comprensión y destreza en el idioma inglés, aunque habían estudiado en euskera. Esto demuestra que los niños, a edades tan jóvenes, pueden aprender un segundo idioma con mucha más facilidad que los adultos. Aunque no existen planes de aumentar el tamaño y capacidad de la ikastola en un próximo futuro, probablemente se deba de trasladar a otro edificio, dado el aumento de matriculación. La ikastola, en cooperación con el Gobierno Vasco, está ahora pensando llevar a cabo un programa en el que se mandarían profesores al País Vasco. Una vez allí, estos perfeccionarían el euskera así como métodos de enseñanza para luego volver a Boise a enseñar en la ikastola. Esto lo cumplieron en 2002 con Geneva Ayarra de Boise.

Varios de los participantes de la ikastola de Boise han viajado al País Vasco acompañados de familiares, visitando ikastolas allí. Los niños se encontraron muy cómodos en estas, entendiendo perfectamente el euskera usado por aquellos niños y profesores; otra prueba del éxito de la ikastola de Boise. La escuela tiene también una "ikastola hermana" en la ciudad de Errenteria, Gipuzkoa y también se comunica con ikastolas en San Sebastián y Irura, Gipuzkoa. Los niños a menudo se intercambian arte, fotografías y videos. La escuela de Boise también participa en el "Día de la Ikastola", conocido como "Kilometroak" en el País Vasco. Conmemorando el primer aniversario de la ikastola de Boise, y como parte de celebraciones de Kilometroak, representantes de la escuela participaron en video vivo, via satélite, en una conferencia de prensa internacional.

En 2000, los payasos del popular programa de televisión vasca, "Takolo, Pirritx eta Porrotx" viajaron a Boise para entretener a los niños de la ikastola, sus padres y familiares y comunidad vasca en general. La celebración del Kilometroak 2001 fué desafortunadamente anulada en Boise, debido a la tragedia del 11 de Septiembre en New York. Washington, D.C. y Pennsylvania. En el año 2002, el grupo de marionetas "Txotxongilo", procedente del País Vasco, visitaría Boise. Miembros voluntarios de la Ikastola participan en las festividades de San Ignacio patrocinando juegos para los niños. El mismo grupo también organiza cenas, barbacoas y otras reuniones sociales a través del año. Elena Marcuerquiega-Cook continua fijando fechas para actuaciones con y para niños a lo largo del verano. En 1991, durante una entrevista, Joe Eiguren verbalizó claramente la opinión de mucha gente diciendo:

"Si podemos gastar millones de dólares para salvar animales en peligro de extinción, también así deberíamos salvar un idioma. Es la reliquia más preciosa y de más valor que tenemos porque todavía está viva".

Escolástica Arriandiaga Ondarza, nacida en Elantxobe, Bizkaia en 1890 emigró al estado norteamericano de Idaho en 1907. Se casó ese mismo año con José Alastra-Ondarza, viviendo y trabajando en un rancho. En 1916 vendieron el rancho mudándose a Boise donde asimilaron la vida de ciudad y la comunidad vasca. En los años 1920, existían dos sociedades vascas privadas de seguros: La Sociedad de Socorros Mutuos y la Fraternidad Vasca Americana. Estas servían exclusivamente a hombres facilitando ayuda financiera a todos esos necesitados queriendo volver al País Vasco. Escolástica vio la necesidad de un club similar, exclusivamente para mujeres y ayudó a formar la Subsidiaria de la Fraternidad Vasca Americana en 1930. Escolástica sirvió como primer presidente por los próximos trece años. Las mujeres crearon su propia bandera con materiales traídos de Bilbao, Bizkaia. Una vez llegados, Antonia Ysursa empezó la ardua tarea de coser la ikurriña de seda, bordando un Arbol de Gernika en el centro y flecos dorados en los bordes. La ikurriña fué incluso bendita por un misionero católico de Denver, Colorado el 15 de Agosto de 1934. Exactamente cuarenta y un años después, Escolástica Ondarza y Asunción Camporredondo Ysursa representaban a los miembros de la Subsidiaria en una ceremonia presentando la bandera a Arthur Hart, Director de la Sociedad Histórica del Estado de Idaho.

La sociedad de hombres vascos Socorros Mutuos era una compañía de seguros privada, fundada en 1908 para proveer con emergencias médicas, gastos asociados con funerales e incapacidades físicas de larga duración. La Organización Independiente Social (sic), formada en 1933, servía la misma función para las mujeres. Todavía hoy, las socias pagan una cuota anual a cambio de una póliza de seguro de vida. Existen en la actualidad 147 miembros, todas vascas o esposas de vascos. La sociedad de hombres La Fraternidad Vasca Americana, formada en 1928, proveía con asistencia monetaria pero también incluía distintas formas de promover la ciudadanía Americana, no sólo aprendiendo inglés pero también fomentando la americanización de los vascos.

El Club de Chicas Vascas, Basque Girl's Club, el Club de Costura de Chicas Vascas y el Club de Calceta de Chicas Vascas son en realidad el mismo grupo de mujeres. Formado en 1936 y compuesto en su mayoría de mujeres vascas de segunda generación, tenía como gol crear su propio grupo de recreo social, separado del de sus madres. El grupo se reunía semanalmente, disfrutaban a menudo de cenas y bailes además de organizar un baile anual para sus miembros y esposos y una fiesta de disfraces. También organizaron juegos y clases de bailes para niños. En la década de los 50 estas mujeres organizaban cenas en el Centro Vasco con motivo de recaudar dinero para la construcción del edificio. Otros acontecimientos y festivales anuales fueron también organizados por este club, festivales que todavía hoy se celebran. En pleno auge, el club disponía de treinta y tres miembros. Hoy, en 2002, el grupo todavía cuenta con ocho mujeres, continuando reuniéndose todos los meses. Estas mujeres han prestado su tiempo a numerosos proyectos alrededor de la comunidad para casi setenta años.

La asociación Aiztan Artean se formó en 1972 con motivo de apoyar toda clase de actividades relacionadas con la comunidad vasca de Boise. Estas mujeres representan la generación siguiente a la de The Basque Girl's Club, Club de las Chicas Vascas. Miembros del grupo patrocinaron clases de cocina vasca durante la primavera de 1975. Sabina Arteta Oleaga era la cocinera del Centro Vasco y quien dirigía las clases. Cada semana Sabina preparaba un menú tradicional vasco que las estudiantes, algunas de ellas inmigrantes del País Vasco, no sólo preparaban pero también luego degustarían con deleite. Hoy, más de cuarenta miembros de Aiztan Artean sirven de anfitrionas de las cenas mensuales del Centro Vasco, así como otras varias funciones.

El Museo Vasco y Centro Cultural es el único museo vasco en todo los Estados Unidos, y voluntarios trabajan con diligencia para que miles de visitantes conozcan bien a los vascos del oeste de los Estados Unidos y a los del todo el mundo. El museo honra la memoria de los pastores, camareras y otros vascos que pasaban por, y trabajaban en las pensiones de Boise, mientras buscaban una vida mejor de la que dejaron en Euskal Herria. Muchos vascos que no conocen su pasado visitan para aprender sobre su genealogía y la historia del País Vasco. La directora Patty Miller nota que en el año 2000, más que 20000 personas visitaron o pidieron la ayuda del museo vasco. Aun en el año 2001 cuando no había la festival Jaialdi, unos 18000 personas entraron el museo para participar en las actividades o ver las exhibiciones. El trabajo de cienes de voluntarios ha realizado el sueño de Adelia Garro Simplot. Cualquier persona que lea sobre el desarrollo de la comunidad vasca comprende que los vascos en Boise han tenido dirección excelente y que los voluntarios que trabajan por las causas vascas no tienen miedo del trabajo. El Museo Vasco y Centro Cultural consiste en la pensión original, la pensión Cyrus Jacobs Uberaga que servía para los pastores desde el año 1910 hasta 1969 y fue manejado por la familia Uberaga. La pensión Cyrus Jacobs Uberaga es el edificio de ladrillo más viejo de Boise, Idaho. Fue construido por la familia de Cyrus Jacobs en 1864 y luego funcionaba de una pensión. Fue manejado por las familias Galdos y Bicandi empezando en el año 1910, y luego por la familia Uberaga desde el año 1917 hasta 1969. Los Uberaga compraron la casa de la yerna de Cyrus Jacobs en 1928. La etxekoama o ama de casa fue Hermenegilda Uberuaga. Ella preparaba las comidas, limpiaba la casa y ayudaba a los que quedaban en la pensión. Les ayudaba con asuntos del banco, visitas al médico y al dentista, la educación de los niños y con información del empleo. El ambiente vasco de las pensiones ayudaba a los recién llegados a acostumbrarse a una vida nueva y desconocida. El museo es un monumento vivo. La pensión original está preservada con los muebles, los manteles y los platos y cubiertos del tiempo y los que visitan pueden ver como los pastores vivían durante los meses del invierno cuando bajaban de las montañas a Boise. Al principio, la cocina del museo se usaba para cenas especiales que se preparaban en la casa para invitados. Ahora, muchos voluntarios hacen mucho trabajo - enseñar el idioma, dar clases de cocina, reparar el edificio - para alcanzar la meta de Adelia Garro Simplot de convertir la calle Grove en "una cuadra vasca".

Adelia Garro Simplot compró la pensión Jacobs Uberuaga, de dirección 607 Grove Street, en 1983. Su propósito fue preservar el edificio y su importancia histórica para la gente vasca. La compró de Serafina Uberuaga Mendiguren, Joe Uberuaga y Julia Uberuaga Coleman (los hijos de Hermenegilda y José Uberuaga) el 28 de noviembre de 1983 por ,000. También fue incluido en la compra otro edificio detrás de la pensión. En los años 1870, Cyrus Jacobs construyó una parte del edificio de cubos gruesos de piedra arenisca, que se guardaban el hielo que se traía en el invierno para enfriar las comidas. Las otras partes del edificio están construidas con ladrillo fabricado en Boise. Al principio del siglo XX, construyeron un apartamento en el edificio de atrás, con otro cuarto que se usaba cuando había mucha gente quedándose en la pensión. Dos años después de la compra por Garro Simplot, ella invitó a un grupo de personas vascas y americanas a participar en la fundación de un centro cultural vasco. Con la fecha del 8 de noviembre de 1985, formaron el centro y fue registrado con el estado de Idaho. En el 5 de octubre de 1986, inauguraron el centro cultural con una gala con más de mil personas. Muchas vinieron a conocer a Robert Laxalt, autor que escribió el libro A Cup of Tea in Pamplona que fue nombrado para un premio Pulitzer en 1986. También, el club de chicas vascas (Basque Girl's Club) celebró su aniversario de 50 años aquel día. La primera noticia de la prensa fue escrita el 12 de junio de 1986, y introdujo los planes de Garro Simplot. El Senador nacional de Idaho James McClure visitó la casa en 1986, y admiró mucho el esfuerzo para preservar la casa y la cultura vasca. El año próximo, la casa fue pintada por un grupo de voluntarios, y Wayne y Susan Garro Meuleman y Roxanne Beach se cargaron del cuidado de los jardines alrededor del museo. Josephine Aburusa pidió artículos especiales del tiempo como platos, cubiertos, y manteles, y poco a poco, la casa fue preparada para mostrar la vida diaria de Boise durante los principios de 1900. En los 1980, un grupo de mujeres fabricó artículos para vender en la tienda de regalos que se encuentra dentro del museo. Adelia Garro Simplot pagó personalmente el préstamo para la pensión desde noviembre de 1983 hasta diciembre de 1986, pero en enero de 1987, con su marido Richard R. Simplot, regaló la casa al Centro Cultural Vasco de Idaho. En una ceremonia en junio de 1987, Josu Legarreta Bilbao, Director de Relaciones con las Comunidades Vascas del Gobierno Vasco, inauguró el centro cultural. Al fin de los 1980, y específicamente en el año 1987, la cultura vasca en Boise prosperaba. Al Erquiaga y Jesús Alcelay establecieron un restaurante vasco, Oñati. Euzkaldunak de Boise celebró la primera festival Jaialdi International Basque Festival y el centro cultural vasco fue establecido. Un noticiario fue publicado en abril de 1987 para informar a los socios de las actividades y en diciembre de aquel año el centro estableció un auxiliar. Al final del año el centro tenía unos 270 socios.

El Lehendakari José Antonio Ardanza visitó Boise en 1988, y fue la primera visita por un presidente del gobierno vasco. Durante su estancia, sembró una rama del árbol de Gernika en el jardín enfrente del museo. Fue un suceso muy emocionante para muchos de los vascos que habían dejado su tierra. Durante los primeros tres años, unos 5,000 visitantes llegaron al centro cultural vasco. El arquitecto Tom Zabala ayudó con la restauración por más que dos décadas. Robert F. Barney vendió otro edificio al lado del museo, 611 Grove, en diciembre de 1988 por 5,000, después de muchas reuniones con Adelia Garro Simplot y Patty Miller. El quería destruir una parte vieja del edificio y construir un aparcamiento, pero las directoras, con la ayuda de Chris Bieter y Mary K. Aucutt, le convencieron que necesitara venderlo. Con este edificio, habría tres edificios que preserverían la historia vasca en esta zona histórica. El edificio de 611 Grove originalmente fue parte de la pensión Martin, que más tarde fue la pensión Parker, fue construida en 1920 entre las pensiones vascas de Anduiza y Uberuaga. En los 1960, se construyó una parte nueva y el edificio se usaba de oficina. De 1972 hasta 1988 el edifico estaba vacío, y después de la compra, el centro cultural usaba el espacio para un sitio de exhibición y clases. Siguieron con la renovación con donaciones del "Idaho Commission on the Arts", J.R. Simplot, y el ayuntamiento de Boise. Para solicitar más fondos, algunas mujeres - Diana Nicholson, Leandra Parker Jayo, Chris Bideganeta LaRocco y Diane DeChambeau - prepararon unas cenas vascas. Con la dirección de Barbara Perry Bauer y Molly McCollough, y los otros ayudantes Adelia Garro Simplot, David J. Navarro, Richard Hormaechea, Patty A. Miller, Tom Zabala, Dianne Tullis, Eloise Garmendia Bieter, Leandra Jayo Parker, y Romaine Galey Hon, el museo empezó a prosperar.

Voluntarios siempre han cuidado el edificio y los jardines. Susan Garro Mueleman y su marido en Wayne, Dale y Ramona Garro Higer, Marylu Burns, Katie Berquist, Cornelio Totoricaquena, Julia Ford, y Iñaki Eiguren han trabajado en el cuidado de los jardines. También, un grupo de trabajadores quitó la acera enfrente del museo y plantó hierba- Juan José Oleaga, Faustino Oleaga, Julian Lete y Iñaki Eiguren - con la ayuda de Cloverdale Nursey. El ayuntamiento de Boise. Euzkaldunak, Warren McCain y el banco West One Bank regalaron arboles para plantar y Dianne Pierce, Patty Miller, David Navarro, Molly McCullough y Judy Webb pintaron el edificio. En 1993, mudaron la tienda de regalos y recuerdos y la oficina del museo al edificio de 611 Grove, e instalaron la aula de exhibición, la biblioteca, la aula de clase, y otras oficinas. En 1995, con la dirección de Carlos Bilbao, restoraron la pensión Jacobs Uberaga para preparar para exhibir una colección de la Universidad de Idaho. La familia Uberaga, con Foy Blackburn, pagó los gastos para renovar el sistema eléctrico. Muchos voluntarios - Al Erquiaga, Dan Hornbuckle, Ted Miller, Dianne Pierce, Bill Snyder, Keith Whittaker, Louie Larrinaga, Fred and Fran Gooding, Joanne Aldrich, Josephine Lecona Miller, Carlos Bilbao, José Amuchastegui, Jeff Johns y Patty Miller - trabajaron sin parar.

En 1998 y 1999 renovaron el apartamento detrás del museo, con la ayuda de Jeff Johns, José Amuchastequi, Ed Groff, Elaine Nakano, Josephine Miller, Patty Miller y Cathy Clarkson y una donación de Image National Sign Company. La taberna Cub, al lado del frontón y pensión Anduiza, en la esquina de Capitol Boulevard y Grove Street fue establecido en 1948, con una historia de ser una lavandería china y otros tres negocios. En enero del año 1990, el grupo Oppenheimer Development Corporation compró el edificio con el propósito de destruirlo y construir un edificio nuevo. Con la dirección de Adelia Garro Simplot y Romaine Galey Hon, y la consulta de Willis E. Sullivan III, convencieron al grupo Oppenheimer guardar el edificio. El centro cultural vasco alquiló el edificio a Dan Ansotegui para poner un restaurante y bar. El nombre original del negocio fue establecido como Bar Gernika y despúes, a Gernika Basque Pub and Eatery. La comunidad vasca siempre ha incluido a los jóvenes en las actividades. Susan Garro Meuleman pidió a los colegios en Boise que invitaran a los estudiantes a trabajar en el museo como voluntarios. Unos 20 estudiantes contestaron de inmediato. Una diferencia grande entre la organización Euzkaldunak y el centro cultural vasco es que el centro quería que los que no sean vascos participaran en las actividades del centro. Los voluntarios servían comida, contestaban el teléfono, ayudaban en la tienda de regalos, limpiaban la oficina y ayudaban en preparar un boletín. En los años 1987 hasta 1990 había cuatro noticiarios y despúes del año 1991 un noticiario fue publicado dos o cuatro veces al año para informar a los socios de las actividades del centro cultural. En 1987, Clarine Anchustegui Villaneuve y Dorothy Bicandi Aldecoa organizaron una tienda de regalos en el museo, abierta al público los jueves, viernes y sábado. Con la ayuda de Narcy Anchustegui, Victoria Alonso, Lil y Lou Jausoro, Carmen y Joe Larrondo, Petra y John Asumendi, Gloria y Frank Gamboa y Alice Bastida Tullis, la tienda ofrecía artículos del País Vasco, y artesania hecho a mano. En 1995, Marie Badiola, con la ayuda de Dorothy Aldecoa y Justo Saria, expezó a importar artículos directamente del País Vasco. El letrero en la tienda dice Boiseko Euskal Azoka. La tienda vende las boinas (txapela), fajas (gerriko), y zapatos (arbarkak) que necesitan los chicos que bailan, todo importado del País Vasco. Como la tienda está en la parte delantera del museo, es el primer sitio que los visitantes conocen, y los que trabajan en la tienda tienen que saber un poco de todo para poder contestar las preguntas de los que visitan. En el año 2000, cuando se celebró el festival de Jaialdi (con unos casi 30,000 participantes), la tienda ganó 6,000, y en 2001, cuando no había este festival, hizo ,000. La tienda es una parte importante de como gana el museo los fondos que necesita, con el dinero que pagan los socios, y otras donaciones. Dorothy Bicandi Aldecoa, Marie Badiola, Katrina Aldape Lemmon, Mary Ann Uberuaga Artis y Christy Echevarria han sido las directoras de la tienda, donde venden joyas- muchas con lauburu y símbolos vascos, figuras de bailarines, los escudos de las provincias vascas y artículos religiosos. Hay música vasca de Oskorri, Imanol, Kepa Junkera, Tapia eta Leturia, Enrike Zelaia, Xabier Lete, Txomin Artola y Amaia Zubiria. También venden manteles verdes, rojos y blancos, artículos de madera, libros, camisetas y otras cosas del País Vasco y Boise. Hay libros de la Universidad de Nevada Reno con temas vascos. Los vascos de los Estados Unidos quieren anunciar el orgullo que tienen de su herencia y quieren mostrarlo. Su manifestación de este orgullo es cultural y no política y se nota en las actividades de Euzkaldunak y del Museo Vasco y Centro Cultural.

Los propósitos educativos del centro cultural extendieron en 1991-1992 con unas presentaciones sobre la cultura. Joe Eiguren presentó sobre la historia vasca, Justo Sarria sobre la política vasca, y Steve Mendive sobre el idioma vasco. Siguen con este propósito con clases de idioma, cocina, pelota, txistu y acordeón. Joe Eiguren también ayudaba a la gente que quería traducir el significado de su apellido vasco y investigar su escudo familiar. Se ofrecían clases del idioma vasco de vez y cuando durante los 1990, dependía en problemas de conseguir visa para los profesores. Olatz Bourgeaud, de Zornotza-Amorebieta, Bizkaia, dio clases en la Universidad de Boise State y el centro cultural en 1991 y 1992. Nere Lete ha dado clases de niveles varios desde 1993 hasta 1996 en la universidad y también en el centro cultural. En 1996, le ayudó Rosita Anakabe Solabarrieta con la enseñanza del primer nivel. En el verano de 1998 dos voluntarios del País Vasco, Naiara Zarraga y Aitziber Urigüen enseñaron clases. La maestra de la ikastola, Izarne Garmendia, daba clases durante el día a los niños y en la tarde en el centro cultural durante 2000-2001. Jill Aldape y Amaia Biain enseñaban clases del primer nivel, y en 2001-2002, Nere Inda, otra profesora de la ikastola,daba clase. El museo y centro cultural es la organización que sustiene la ikastola de Boise. El mantenimiento del idioma vasco preserva la identidad étnica y es muy importante para la comunidad vasca.

En 1993 Leandra Jayo Parker, Dianne Tullis, Nancy Adrian, Adelia Garro Simplot, Patty Miller, Al Erquiaga, Claire Artis Bissell, Gloria Totoricagüena, Dave Navarro y Arthur Hart se reunieron para desarrollar un plan a largo plazo para el futuro del museo y centro cultural. Establecieron la organización y la administración del museo y formaron unos comites: biblioteca, tienda de regalos, jardines, empleo, educación, exhibición y colección, seguro, miembros, museo, actividades, voluntarios y otros comités. Patty Miller empezó su trabajo de coordinadora en 1993. El plan de desarrollo para el museo fue repasado en 1998 y otra vez en 2002. Joseph Eiguren fue el primer director del comité de la biblioteca, y enseguida empezó a coleccionar libros de historia, antropología, y textos para enseñar y aprender Euskera. Eiguren regaló al museo el dinero que ganó de su autobiografía, "Kashpar" y de un libro para aprender Euskera. En la biblioteca hay una colección de José Villanueva de Emmett, Idaho, y también unos libros de Camille y Ken Power, Cecil y Carol Andrus, del gobierno vasco y de la Universidad de Idaho. La colección de la Universidad de Idaho incluye unas 3600 publicaciones donadas. Todos los libros -ficción, historia, antropología, ciencia política, lingüística, varios ejemplares de la Enciclopedia General Ilustrada del País Vasco Auñamendi, revistas, y otros libros regalados del Gobierno Vasco y Gobierno de Navarra, libros de cocina, arte y poesía- todos están en la biblioteca para los socios. También hay selecciones de la Universidad de Nevada Reno que están publicadas en inglés que estudiantes puede utilizar para hacer investigaciones. Otra colección muy importante es de Juanita Uberuaga Hormaechea que fue dedicada en abril de 1997. Consiste en fotos, artículos de revistas y periódicos, y otros recuerdos de las vidas de la gente vasca en Idaho. Tiene también información de vascos en Nueva York, Nevada y California. Hormaechea documenta la vida de la comunidad vasca con fotos de la vida diaria de las pensiones hasta artículos del Idaho Statesman describiendo la destrucción de las pensiones. Ella describe los principios de la organización Euzkaldunak y otros grupos vascos que crecieron en los años 1940 y 1950. Esta colección incluye 100 álbumes de recuerdos e información. Otro proyecto histórico fue de Helen Elguezabal Berria de investigar información de los censos. En solo un año, Helen y su grupo - Jeanne Alzola, Rash Iglesias, Luis Arrizabala, Coro Gil Goitiandia, John Barrutia, Carlos Bilbao y Mary Thomas - investigaron información de 125 emigrantes del área de Boise. La compañía telefónica U.S. West Communications regaló una computadora al proyecto, y Jeanne Alzola ayudó con otras materias. Muchos del País Vasco y de varias universidades han utilizado la información en sus investigaciones. En el futuro, hay planes para comprar documentos de las iglesias en el País Vasco copiados por los mormones Church of Latter Day Saints.

La cocina vasca es un arte que se ha perdido tras los años, por falta de tiempo en las familias. Otra razón es que las comidas en la vida cotidiana americana tienen menos importancia que en el País Vasco. Los primeros vascos que llegaron guardaban las costumbres de tener la comida principal al mediodía, preparada por la mujer. Hasta los años 1970, seguían las costumbres de preparar la comida vasca, aunque normalmente la comida más fuerte fue la cena. Pero ahora, las mujeres no tienen tiempo después del trabajo para estas preparaciones, y las generaciones nuevas no las saben. Por eso, las clases de cocina ofrecidas en el museo son muy populares. En 1994, Jesús Alcelay, Sabina Arteta Oleaga y Mari Carmen Egurrola Totorica dieron clases en preparar un menú típico vasco. Ahora Dan and Chrissy Ansotegui ofrecen clases en su negocio "The Basque Market". El Hotel Londres en San Sebastián-Donostia regaló a los ganadores de una competición de cocina vasca un viaje a Los Estados Unidos con visitas a Boise, Reno y San Francisco y los cocineros premiados, Iñaki Pikabea y Jon Eizaguirre, visitaron el museo vasco en 1995.En los años 1980 hasta los 1990, Diana Echeverria y Gloria Totoricagüena daban clases de baile a adultos en el museo, y después, Jean Louis Cihigoyenetche enseñaba dos veces al mes.

El director de relaciones con las comunidades vascas del gobierno vasco, Josu Legarreta, presentó un proyecto en febrero de 2001 en una reunión de NABO en Reno. Este proyecto fue una oportunidad para investigar y publicar las historias de instituciones vascas en 15 comunidades en el mundo, y escogió Boise, San Francisco y Nueva York. Cada publicación tiene las historias orales de inmigrantes vascos y el desarrollo de organizaciones vascos. Patty Miller, Joseba Chertudi y Gloria Totoricagüena se encargaron del proyecto, que tenía unas 200 historias orales. En 2001, el museo y centro cultural recibió una beca del Gobierno Vasco para investigar y publicar este libro sobre la comunidad vasca en Boise, y también para grabar y ordenar otras 65 entrevistas de emigrantes y vascos de la primera generación. El director hoy en día es Joseba Chertudi, y con sus hijos Daniel y Mikel, y la ayuda de Patty Miller, entrevistaron a otras 65 personas vascas y establecieron índices de los nombres, sitios y temas importantes. Hay también unas grabaciones hechas por Begonia Pecharroman, antropólogo social de la Universidad del País Vasco. Durante los años 1997-1999 ella investigó a mujeres vascas en el sur de Idaho y el este de Oregon. Los hermanos Chertudi ordenaron una entrevistas hechas por John y Mark Bieter en los 1990. Lidia Elola, también, dio información al museo de entrevistas que hizo para su tesis en el País Vasco, y Gloria Totoricagüena realizó entrevistas durante los años 1995-2002.

Joseba Chertudi ya había cumplido entrevistas con emigrantes vascos en 1975 y 1976. Con dinero del estado de Idaho y National Endowment for the Humanities, fundaron el "Idaho Basque Studies Center". Uno de los proyectos de este centro fue hacer entrevistas con vascos, y contrataron a Joseba Chertudi. Justo Sarria guardó las cintas hasta el fin de los 1980, cuando John Bieter empezó su investigación de emigrantes vascos. Desde entonces las cintas se quedaban en el museo, para que todos puedan utilizarlas. En 2000, Joseba Chertudi, con Coro Goitiandia, Miren Artiach, Iñigo Serna, Leandra Aburusa, Nere Lete, Conchi Urriolabeitia, Shannon Grange, Chris Bernaski, Katie Battazzo, Mikki Bass, Julianna Aldape y Miren Aburusa tradujeron y ordenaron las cintas. Al final, el museo contrató a los Chertudi, Nere Lete y Lisa Corcostegui, con dinero del gobierno vasco para digitalizar la información y crear una página web mostrando las fotos y entrevistas en www.basquemuseum.com. Colleen Bermensolo y Josephine Miller copiaron cientos de cintas, y las originales están en el Idaho State Library and Archives. El propósito educativo siempre ha sido sumamente importante para el museo. Durante un año típico, Patty Miller viaja a muchas escuelas y conferencias. Muchos estudiantes y profesores visitan el museo, la pensión original y el frontón. Otras que llegan tienen otras razones por visitar, pero los voluntarios Luis Arrizabala, Josephine Miller, Coro Goitiandia, Marce Arriola Gerlach, Gloria Bidart, Miren Zubizareta y Melissa Dodworth les ayudan y contestan sus preguntas. El museo abre las puertas para otros grupos culturales, incluyendo Gaupasa, un conjunto vasco musical que ensaya en el centro, y para los Boise'ko Gazteak dantzaris, niños que bailan bailes tradicionales. Entre las organizaciones vascas hay un espíritu de cooperación para que mantengan la cultura vasca.

Una de las primeras celebraciones del Museo Vasco y Centro Cultural fue en septiembre de 1988 cuando la exhibición de arte "Etxea Atzera-Home Again" se estrenó. Fue una repetición de una exhibición organizada en 1955 por Espectación Yzarra Alegria. En 1989, el cocinero Jesus Alcelay empezó a preparar cenas para grupos de 12-24 en el museo. En 1990, la directora Barbara Perry Bauer viajó al País Vasco y visitó ocho museos con el propósito de empezar comunicaciones con el museo en Boise. Formó relaciones importantes para intercambios. En el otoño de 1991, Molly McCullough servía de administrador de todos los proyectos, de los voluntarios, y del cuidado de los edificios. Exhibiciones de arte, clases de cocina y presentación de una película fue organizados aquel año. La música ha sido muy importante en la preservación del idioma y la cultura vasca, y los voluntarios del centro cultural han trabajado mucho para que siga. En julio de 1992, 76 jóvenes participaron en "North American Basque Organization Music Camp", dos semanas de instrucción de baile, txistu, acordeón, cocina, lengua, historia y muz. Después, en el otoño, el ochote La Tuna Universitaria de Pamplona, Navarra, visitó Boise y celebró 500 años de la llegada de Colón a las Américas. Con la ayuda de Helen y Frank Berria, Steve Mendive, Mercedes Urrutia, Susan Meuleman, Dolores Totorica, Maite Bengoa y Mari Goitiandia Amuchastegui, todos disfrutaron de las canciones de este grupo medieval. El Gobernador del estado de Idaho Cecil D. Andrus y su esposa Carol fueron al País Vasco en 1992 y en su visita oficial, visitaron Gernika, el Palacio Foral en Bilbao, Bizkaia, la Universidad de Oñati en Gipuzkoa y Andrus habló enfrente del Parlamento del País Vasco. Recibieron muchos regalos, y en una recepcion en el museo el 23 de julio, los Andrus regalaron los recuerdos a John Aldecoa Wilson, presidente de Euzkaldunak, y Adelia Garro Simplot, representando el museo y centro cultural.

El museo dio un premio (Citation for Cultural Achievement Award) a Juanita Uberaga Hormaechea, Joseph V. Eiguren y Espectación Yzarra Alergira el 26 de febrero de 1993. Son los únicos que han recibido este premio hasta ahora. Muchos visitantes gozaron de exhibiciones de fotografía y arte. Pedro Luís Ormazabal exhibió sus fotos en 1991, y José Mari Sarasua presentó su arte en may de 1994. Joanna Pinneo, de "National Geographic" mostró sus fotos en 1998, durante la fiesta de San Ignacio. Mary Anne Uberaga Schaffeld, Tony Uberaga, Kris Moen, Ed Labadie y Sean Aucutt también enseñaron sus obras en los 1990. En el siglo nuevo, Linda Dufurrenda exhibió, y despúes, la exhibición de fotografía de Eulalia Abaitua Allende-Salazar, prestado del Museo Arqueológico, Etnográfico e Histórico de Bilbao. Es una colección de fotos tomadas por Eulalia Abaitua durante los años 1873-1939 y representa los cambios que resultaron de la industrialización. Muestra la diferencia entre la vida tradicional en el caserio y las calles de Bilbao. Organizada por Meggan Laxalt y Patty Miller, la presentación de las fotos de Peter Oberlindacher llegó al museo en 2001. Es la historia de mujeres vascas que salieron del País Vasco para Boise.

En 1993, cambiaron la biblioteca, la tienda, las exhibiciones y las oficinas a 611 Grove, y entonces, la pensión Jacobs-Uberuaga, 607 Grove, se quedó en museo vivo. Primero, Arthur A. Hart, Joseph V. Eiguren, Dr. Patrick Bieter y Willis Sullivan III creyeron una exhibición para introducir a los vascos, con ejemplos de vascos famosos, incluyendo Francis Xavier, Ignacio de Loyola, Simón Bolivar, Pablo de Sarasate, José María Olazabal, Jean Borota, y Miguel Indurain. Basil y Dorothy Bicandi Aldecoa regalaron un ejemplar auténtico de un "carrocampo" de pastores, con todo su equipo para crear una exhibición permanente que muestra la vida diaria del pastor vasco. El año próximo, Arthur Hart viajó por Idaho y el este de Oregon con la ayuda del museo y la comisión del Idaho Humanities Council. Presentó con su esposa Novella D. Hart, y informaron a la gente sobre la cultura y historia vasca. Dieron una presentación con diapositivas y dejaron una exhibición por un mes en cada sitio que visitaron. En 1995 con dinero de US West Foundation, el museo empezó a preparar unas lecciones sobre los vascos para prestar a las escuelas. La información incluye videos, diapositivas, pósteres, artículos de deporte y otras materias, y se puede utilizar en escuelas primarias y en clases de español y francés.

Mostraron la exhibición de la inmigración vasca al oeste "Amerikanuak! Basques in the High Desert" en el museo en junio de 1996 hasta noviembre del mismo año. El conservador del High Desert Museum en Bend, Oregon, Robert G. Boyd, preparó esta exhibición con la ayuda de Dr. William A. Douglass, Dr. Richard W. Etulain, Dr. Jeronima Echeverria, Robert Echeverria y Steve Mendive. Muchos artículos - fotos, documentos de la inmigración, certificados de casamiento, artículos de ropa, muebles de las pensiones y otras cosas ilustraron la vida vasca, y específicamente la vida en el desierto de Oregon y Idaho, noreste de California, Nevada y el oeste de Utah. Esta manifestación de la historia de los vascos revela las dificultades de salir de su tierra, familia, lengua y cultura, y como la gente se mantenía su cultura mientas que se asimilaba. Este exhibición viajó a muchos sitios, acompañada por Dr. Richard Etulain, Arthur Hart, y el grupo de baile Oinkari de Boise. Después de empezar en Bend, Oregón siguió a otros lugares en el oeste de los Estados Unidos. En el invierno de 2001-2002 algunas de las fotos de la exhibición fueron incluidas en una exhibición más grande de la emigración vasca en el Museo Etnográfico de Bilbao, Bizkaia.

Inmediatamente despúes, el museo recibió otra exhibición de "Hemingway in Idaho" con Dr. Mike Reynolds, autor y experto de Ernest Hemingway. Presentó una conferencia, "Hemingway and the Basques". El primer viaje de Hemingway a España fue en 1923, y despúes fue de periodista durante la guerra civil en los años 1937-38. Sus novelas "The Sun Also Rises" y "For Whom the Bell Tolls" relata sus aventuras en España y el País Vasco, y según Reynolds, Hemingway tenía una admiración fuerte de los vascos. Una exhibición muy sentimental, organizada por Gernikazarra Historia Taldea fue presentada en abril de 1997. El Profesor Orville Cope de Caldwell, Idaho habló sobre la Guerra Civil Española y el bombardeo de Gernika enfrente de 75 personas, incuyendo algunas mujeres que sobrevivieron el bombardeo: Adela Bengoechea Olavarria, Trinidad Minteguia Rementeria, Mari Carmen Egurrola Totorica, Mari Barquin Martiartu y Margarita Berrojalbiz Urresti. Esta exhibición tenía cinco secciones. La primera explicó como fundaron el pueblo en 1366, la importancia del árbol de Gernika, y una vista de Gernika antes del bombardeo. La segunda describe la destrucción y la importancia del bombardeo. Otra parte tiene una declaración del presidente José Antonio Aguirre, hablando de la crueldad de los alemanes, y otra parte tiene la famosa cuadra "Guernica" por Picasso y la reconstrucción del pueblo. Esta exhibición fue muy importante para educar a la gente joven. Otras ocasiones fueron más felices, como una muestra de arte de niños "Children's Art Show and Cultural Night", organizada por Meggan Laxalt en 1999. Treinta estudiantes participaron en un concurso de arte de qué representaba la cultura vasca. En octubre de 1994, el museo organizó un "Paseo". Había una comida, una exhibición de pala y de arte, y canciones para el público.

Representantes de Euzkaldunak, los Oinkari y del Museo Vasco se reunían cada mes para hablar de las posibilidades de renovar una zona de cuatro cuadras, incluyendo Grove Street, y contrataron a Jerome Mapp a hacer un estudio profesional. Aunque nunca realizaron sus planes, empezó la idea de transformar la zona. Entre los años 1989 y 1992, el Museo Vasco seguía comprando más edificios incluyendo la pensión antigua de Anduiza, y la taberna Cub al final de la calle. Adelia Garro Simplot y Richard Hormaechea compraron el frontón Anduiza en 619 Grove. Por el fin de 1993, todos los edificios en el lado sur de la cuadra Grove Street estaban en las manos de organizaciones vascas.

La transformación de Grove Street empezó con un evento trágico. En enero de 1999, Pat y Eloise Bieter murieron en un accidente de coche. Dentro de poco, Karen Bubb de Boise Arts Commission se puso en contacto con el Museo para hablar de la posibilidad de poner un monumento en honor de los vascos y también, en nombre de los Bieter. La ciudad de Boise tenía ,000 para mejorar Grove Street. En mayo de 1999, con la ayuda de Capitol City Development Corporation y los arquitectos y dueños de los negocios en la calle, prepararon un plan para la administración pública de obras Ada County Highway District de cómo podría ser la calle reconfigurado. Fotos del País Vasco tomadas por Marianne Uberuaga Schaffeld ayudaban en ver las posibilidades. Con 0,000 de Capitol City Development y otros 0,000 de los dueños de los negocios, comenzaron a renovar la calle, y pidieron muestras para un monumento. Trece artistas prepararon obras de arte, y en diciembre, escogieron a "Laiak" por Ward Hooper. Estas esculturas formarían una entrada a la calle, y servirían para recordar a Pat y Eloise Bieter y saludar a visitantes a "la cuadra vasca". Tienen siete cintas de metal que representan las provincias y una hoja que simboliza el árbol de Gernika. También tienen un letrero en que hay fotos tomadas por Eulalia Abaitua. El resultado fue una combinación de los negocios, la ciudad, y la comunidad vasca. La calle tiene flores rojas y verdes, y 28 árboles están sembrados por la acera. Hay bancos done se puede sentar. En la acera instalaron piedras que tienen los apellidos de la gente vasca de Boise, cuatro piedras con la letra de canciones vascas y seis con los escudos de las provincias vascas.

Otra obra de arte, "The Herder" (El Pastor), por Jerry Snodgrass, no fue escogido, pero les gustaba a tantos que hay planes de instalarla en la esquina cerca del Centro Vasco Euzkaldunak. Es la figura de un pastor hecha de bronce. Hay ,000 de los Bieter para el estatua, y van a pedir ,000 más. Esta zona se queda para los peatones durante las fiestas vascas y otras ceremonias, pero normalmente se puede conducir solo de un sentido. Noel Weber, Bill Hueg y otros muralistas de los Estados Unidos, conocidos por el nombre "Letterheads", dibujaron un mural y lo pegaron en la pared del frontón detras de Bar Gernika. Esta representación enorme tiene José Luis Arrieta levantando pesas, Juanita Hormaechea, Jimmy Jausoro con su acordeón, el árbol de Gernika, la Catedral de San Juan, una parte de "Guernica" de Picasso y unas ovejas. La instalaron el 16 de julio, 2000.

Muchos que vinieron para la festival Jaialdi en julio de 2000 asistieron a la ceremonia para dedicar la calle. El Alcalde Brent Coles y la Consejera de Cultura, Mari Karmen Garmendia Lasa, representando el gobierno vasco, les dieron las gracias a Patty Miller, al Museo Vasco y Centro Cultural, a Euzkaldunak, a los dueños de los negocios, y la ciudad de Boise. Mencionaron también, la contribución de los Bieter. La calle fue bendecida por el obispo auxiliar de Bilbao, Karmelo Etxenagusia. Otro suceso del Museo fue la presentación del nuevo libro "An Enduring Legacy: The Story of the Basques in Idaho" escrito por John y Mark Bieter. Helen Berria y Mary K. Jones Aucutt ayudaron en este proyecto que duró diez años. En los meses después de Jaialdi 2000, las actividades del Museo Vasco seguían con otros autores presentando sus libros. Chris Echeverria Bender estrenó su libro de ficción "Challenge the Wind", que trata de un explorador vasco que viajaba con Colón en 1492. El conocido Mark Kurlansky presentó su "Basque History of the World" en una charla en marzo de 2001. Su libro es una combinación de cuentos personales y la historia.

En los 1990, el Museo Vasco y la Universidad de Boise State crearon un programa de voluntarios y prácticas de la facultad de historia. Algunos estudiantes trabajaban en el noticiario, otros en presentaciones de diapositivas, o en la biblioteca o tienda. Jeffrey D. Johns, un estudiante de historia en la Universidad de Boise, desarrolló un plan para renovar las exhibiciones. Volvió a ser conservador del museo en 2002. Stephanie Itza, un estudiante de antropología, empezó trabajando en los archivos de música vasca. Joe y Odile Relk, estudiantes de comunicaciones tecnicales, prepararon un catálogo y un folleto para la tienda. Katrina Aldape Lemmon trabajaba en la tienda. Roy y Miren Azaola Eiguren y Pete y Freda Cenarrusa crearon un fondo especial en la Universidad de Idaho. Cada familia regaló 0.000 en memoria del hijo de los Cenarrusa, Joe, y en memoria de los padres de Roy, Joe y Aurora, y su hermano, Al. Parte del dinero de este fondo ayuda a un alumno que quiere trabajar en el Museo para créditos universitarios. Con esta generosidad, el Museo Vasco tiene otro empleo para avanzar sus propósitos.

El Museo Vasco y Centro Cultural es una organización que es 501(c)(3) del Departamento de Hacienda que implica que la gente que dona dinero puede quitar de su ingreso la cantidad regalada, y así, pagar menos impuestos. En 1990, Adelia Garro Simplot y Richard Hormaechea empezaron una campaña para ganar 0.000. Albertson Incorporation, Joe Albertson, John y Ruby Basabe, Harry Bettis, Dan Bilbao, First Security Bank y J.L. Scott donaron dinero, y cuando llegaron a la cantidad de 0.000, J.R. Simplot regaló otros 0.000 en memoria de los vascos que habían trabajo en su compañía durante los años.

Otro éxito para el museo ha sido el "WineFest", un evento en que la gente puede probar todo tipo de vino y el queso. En 2000, el museo ganó casi .000, y en 2001, aunque se celebró unos pocos días después de la tragedia del World Trade Center, hizo .000 de ganancias. Empezando en los 1990, Josephine Lecona Miller organizó donaciones para la gente que quería dar dinero al Museo en nombre de una persona fallecida en lugar de comprar flores para el funeral. Cada año el museo recibe más dinero; en 1996 recibió .207, y en 2001, .321. La familia de la fallecida puede comprar un artículo específico o dar el dinero a un proyecto como la ikastola. Si no tiene una preferencia, el museo puede dedicar el dinero donde más lo necesita. Unos ejemplos son comprar una cámara digital, limpiar y pintar el frontón, y renovar la cocina del museo. El museo y centro cultural ha tenido la suerte de recibir dinero de muchas organizaciones. Dinero del Gobierno Vasco, Laura Moore Cunningham Foundation, Idaho Commission on the Arts, US Bancorp, Idaho Historical Society, Idaho Heritage Trust, Kathryn Albertson Foundation, Idaho Travel Council, FUNDSY 2000, Hewlett Packard, Idaho Power, y Troxell Fund se ha utilizado en restaurar o renovar los edificios, o en otros proyectos. Entre los años 1991-2001, se ha regalado al Museo Vasco y Centro Cultural más que 0,000. Jeffrey Johns empezó a trabajar en 2002 como conservador del museo, con dinero regalado por Laura Moore Cunningham Foundation, y otras donaciones. Sus trabajos incluyen preparar y ordenar las colecciones y exhibiciones y crear un plan para preservar y utilizar la colección de música, fotos, historias orales y otros artículos. Se puede alquilar el salón del Museo Vasco y Centro Cultural y cada año hay muchas recepciones y comidas. Es otra manera que el museo gana dinero para mantenerse.

Cuando se entra el museo vasco, es muy posible que se oye la voz de Joe Eiguren en un video preparado por su hijo Roy Eiguren, y producida por Brad Larrondo y Diane Tullis. Joe trabajaba muchísimo en el museo. Fotos sacadas por Begonia Pecharroman están en las paredes y se puede imaginar la perserverancia de las mujeres que aparecen: Francisco Hormaechea Lejardi, Matilde Maruri Lasuen, Belen Gabiola Arbulu y Justa Bilbao Yturri. Los voluntarios, vascos y americanos, son impresionantes. Dos que son muy notables son Josephine Miller y Louie Arrizabala. Hacen cualquier cosa para avanzar los propósitos del museo. En octubre de 1995, Society of Basque Studies in America honró a Adelia Garro Simplot en una celebración en Boise. Este grupo le eligió a Adelia con su premio "Basque Hall of Fame" por su trabajo. Su sueño, con el apoyo de Patty Miller y la devoción de muchos voluntarios, se ha realizado. La comunidad de Boise se ha transformado con las actividades del Museo Vasco y Centro Cultural.

El centro vasco de Boise, Euzkaldunak Incorporated, es el máximo responsable del mantenimiento de la identidad cultural vasca del estado de Idaho. Durante más de cincuenta años las generaciones de vascos han preservado y promovido su lengua, cocina, historia, danzas, música, deportes, y tradiciones, y a su vez han conseguido mantener relaciones entre ellos y el País Vasco a través del Centro Vasco de Boise y las actividades colectivas organizadas por él.

La Sociedad de Socorros Mutuos creada en 1908 fue la primera muestra de asociacionismo vasco en Boise. Dicha Sociedad se encargaba de cubrir ciertos gastos relacionados con emergencias imprevistas, seguros médicos, accidentes y funerales que ciertos vascos no podían cubrir debido a su situación económica o familiar. Con anterioridad al establecimiento de esta organización, individuos donaban dinero a ciertas organizaciones de caridad para cubrir gastos similares a los ya expuestos. En 1908, un número importante de pensiones vascas de Boise acordaron crear una sociedad de ayuda mutua en la cual los miembros deberían de pagar una pequeña subscrición anual a cambio de recibir un seguro que cubría emergencias medicas, incapacidad crónica para trabajar o gastos de funerales. Dicha seguridad financiera estaba abierta a todos aquellos hombres vascos y españoles. Los doctores médicos de Boise Pettinger y Collister se encargaron de asistir a aquellos miembros de la Sociedad de Socorros Mutuos. Mujeres vascas tenían derecho a una cama gratuita en caso de caridad o pobreza según el seguro de la Sociedad de Socorros Mutuos de hombres. De esta forma en 1933, mujeres vascas crearon La Organización Independiente Sociale (sic) que tenía su propio grupo de seguros similar al de Socorros Mutuos. El doctor Koelsch fue el doctor de la sociedad de ayuda mutua de las mujeres. Dicha organización continua hoy en día ofreciendo seguros para cubrir gastos de funerales y por accidentes mortales. John Anduiza recuerda como él solía tocar la percusión en una orquesta vasca entre 1932 y 1937 que amenizaba bailes benéficos para aquellos que no podían afrontar gastos médicos.

La Fraternidad Vasca Americana fue creada por hombres vascos en 1928 y ofrecía asistencia financiera a sus miembros a la vez que fue un instrumento de americanización de muchos de sus miembros ayudando a muchos vascos no ciudadanos de los Estados Unidos (EEUU) a conocer el idioma ingles, constitución y leyes. Además, se convirtió en un punto de encuentro social y según comenta Laura Arguinchona, fue el creador del primer picnic vasco organizado en Boise. En 1930 se creo la Fraternidad Vasca Americana Auxiliar, dedicada a las mujeres vascas que también tenía los objetivos de aprender ingles y obtener la ciudadanía de los EEUU.

La movilización y organización de la comunidad vasca en Idaho fue similares a las de otras comunidades vascas dispersas por los EEUU. De esta forma durante las primeras décadas del siglo veinte, vascos de New York, California y Nevada se organizaron en pensiones, encuentros deportivos y celebraciones colectivas y redes de empleo. Los vascos de New York crearon en 1913 la organización Central Vasco-Americano Sociedad de Beneficencia y Recreo. Los vascos de California y Nevada establecieron redes de información entre las pensiones y hoteles vascos para encontrar oportunidades económicas. Estas asociaciones son consideradas las precursoras de los centros vascos. Las afiliaciones colectivas de dichas asociaciones fortalecieron el sentimiento de responsabilidad étnica grupal. El fenómeno de las sociedades de ayuda mutua se dio también en otras comunidades vascas alrededor del mundo como México, Guatemala, Cuba, Venezuela, Perú, Chile, Uruguay, Argentina, Australia, y Bélgica.

En Idaho, los vascos participaron en muchísimos eventos de la comunidad no vasca a lo largo de las primeras décadas del siglo veinte, tales como la celebración del centenario del Fuerte Boise en 1934, o la Semana Musical de Boise que se celebraba anualmente desde los años 1920. A su vez, aquellos vascos que no fueron reclutados para el servicio activo durante la Segunda Guerra Mundial, organizaron su propia unidad de defensa civil como voluntarios reservistas. Esta unidad fue conocida como "Boise Company, Ada County Volunteers", y que nunca fue movilizada.

Al final de la década de 1940, la comunidad vasca comenzó a trabajar en la idea de crear una institución permanente que sirviera de centro neurálgico para realizar todo tipo de actividades sociales. Al contraer matrimonio la mayoría de los vascos abandonaron las pensiones, primeros clubes sociales donde se realizaban todo tipo de actividades culturales vascas, lo que evidencio la necesidad de un centro donde socializarse y compartir su cultura con otros vascos. Aun mas, las clases de danza impartidas por Juanita Hormaechea de 1948 y las actuaciones vascas en la Semana Musical de 1949 y 1950 incrementaron la necesidad de crear un club social en el que se unificaran las diferentes actividades culturales de la comunidad vasca. John Bastida liderando un grupo de vascos en los que se encontraba John Asumendi, Tom Bicandi, Rash Iglesias y Luis Madarieta quien se convertiría en el primer presidente del club, crearon el primer centro vasco de Boise en 1949, Euzkaldunak Incorporated, aunque con cierta oposición por parte de las pensiones vascas que veían al centro como una amenaza a sus ingresos económicos. Para reunir fondos para la creación del club, emitieron una serie de bonos a un cuatro por ciento, cuando los bancos solamente pagaban un dos y medio por ciento. Con la venta de bonos, se llegó a alcanzar una suma de 0.000 que fue complementada por funciones y bailes benéficos. De esta forma se pudo comprar el terreno que ocupo en su día el jardín de la pensión de José y Hermenegilda Uberuaga. Hacia fines de 1949, el club tenía 500 socios y muchos voluntarios que trabajaron sin descanso para hacer realidad el sueño de disponer de un centro vasco en Boise. En 1952, la construcción el edificio fue terminado por completo.

Hoy en día la directiva del centro está compuesta por voluntarios que son elegidos democráticamente por los socios durante un periodo de dos años. La dificultad de encontrar suficientes socios vascos que puedan participar en la directiva ha suscitado una discusión profunda sobre la posibilidad de permitir a aquellos no vascos ocupar puestos en la directiva. Como en otros muchos centros vascos, personas no vascas, con excepción de sus cónyuges, no pueden llegar a ser socios del centro. La mayoría de los vascos del área de Boise siguen considerando solo como vascos a aquellos que tienen apellidos vascos o son descendientes de vascos en contraposición con la definición de vasquidad presente en el País Vasco donde se define el ser vasco como aquel que vive y trabaja en el País Vasco, y lucha por proteger las tradiciones y culturas vascas.

La primera década del club vasco se centró en recaudar dinero e incrementar el número de socios. En 1950 el centro fue reconocido por el departamento de hacienda federal como una organización exenta del pago de impuestos al considerarle como un club social. Desde su inauguración el centro se convirtió en el lugar de encuentro más idóneo para la comunidad vasca, especialmente para las generaciones mayores. A su vez se convirtió en uno de los símbolos de la comunidad vasca de Idaho. De esta forma fue foco de atención en numerosos eventos protagonizados por ejemplo por el recién creado grupo de danzas Oinkari Basque Dancers. En 1963, vascos del área de Boise como John "Tacolo" Chacartegui, protagonizaron una película producida por Walt Disney y titulada "Greta, The Misfit Greyhound". Numerosos vascos continuaron su labor voluntaria en el centro durante la década de 1960, dirigiendo todas sus energías al grupo de danzas. Para poder cubrir gastos de desplazamiento del grupo Oinkari, se organizaron múltiples bailes, cenas y otros eventos como torneos de mus, briska, y deportes rurales.

Desde 1920, los vascos de la región de Boise han organizado diversos picnics en diferentes localidades como por ejemplo en el rancho de John Archabal. En la década de 1930, la Fraternidad Vasca Americana organizó en el cuatro de julio un picnic que posteriormente fue traslado al día de San Ignacio de Loyola. Desde 1960 a inicios de 1980 el festival vasco organizado durante el fin de semana de San Ignacio comenzaba el viernes a la noche con un baile amenizado por la banda de Jim Jausoro y el grupo de danzas Oinkari. El sábado estaba protagonizado por exhibiciones de deporte rural vasco mientras que el domingo se iniciaba con una homilía en honor a San Ignacio que era celebrada por los Padres Ramón Echevarria y Juan Garatea, seguida por una comida popular.

El primer baile vasco unificado a escala regional tuvo lugar en Boise en 1929, tras reagrupar los bailes anuales que dos organizaciones de hombres organizaban en Navidad. El nombre dado a tal baile, Sheepherders' Ball, el Baile de los Pastores, es una incógnita y nadie sabe claramente de donde proviene su origen. Durante las décadas de 1930 a 1970, el baile atrajo a unas seiscientas personas de media. Tenía los objetivos de reunir los vascos de todo el valle para celebrar con música y canción vasca, y también de hacer dinero para la beneficencia de la población vasca en Idaho necesitada. Todos los años los negocios donaban un cordero para sacar a pública subastar y cada vez que alguien lo compró, se lo donó de nuevo para otra persona, y donó el dinero directamente. Después de varias décadas se formaron la asociación de caridad Basque Charities Association que forma parte del Euzkaldunak. Esta asociación de caridad fue creada en 1981 como un instrumento para recaudar dinero ante la dificultad de hacerlo por cauces más ordinarios. Las donaciones hechas a este tipo de asociaciones de caridad están sujetas a deducciones en las declaraciones de hacienda por lo cual atrae a un gran numero de personas dispuestas a hacer donaciones. En 1985, la directiva del centro vasco acordó regresar a los viejos tiempos donde solo vascos y no vascos acompañados por vascos podían acudir al baile de Navidad. Entre quinientos y seiscientas personas de media acudieron al baile.

La cena anual de morcillas y el bazar vasco ha sido organizado en el centro vasco cada noviembre durante décadas. Inicialmente fue organizado por el club de chicas vascas, Basque Girls' Club, que ofrecían una cena, una bazar de artesanía y alimentos, un bingo, y un carnaval para los más jóvenes. En la labor de recogida de premios para el juego del bingo participaron un sinfín de voluntarios entre los que se encuentran Carmen Subisarreta, Tomasa Erquiaga, Dave y Jeannie Eiguren, Gloria y Terry Miller, Paul y Eleonor Acorda, Rich y Rita Ondarza, Julian y Rosemarie Salutregui Achabal, Manuel y Grace Sabala, y Domingo y Ruth Arrizabalaga. En las décadas de 1990 y 2000 el grupo de baile Oinkaris pasó a realizar la función de recogida de donaciones que son destinados a los premios del bingo. Laura Arguinchona, Begoña Ysursa, Trini Rementeria, Mari Carmen Totorica, Coro Gil Goitiandia y Rosa Mari Zenarrusabeitia Guerricabeitia se encargaron de preparar los alimentos entre los que destacan el "pan de los pastores" horneado por Cornelio Totoricagüena, o los canutillos de Mercedes Urrutia. Entre 1970 e inicios de 2000, el grupo Aiztan Artean promocionó un puesto de artesanía que fue organizado por Juanita Aberasturi Yribar, Petra Asumendi, Flora y Connie Aldape, Iciar Aldazabal Totorica y Aurora Iturriaga.

La estrella de la noche es la tan añorada morcilla, la cual requiere horas de voluntariado y donaciones, que tan gustosamente han aportado durante muchos años Benito y Tomasa Goitiandia, Julian y Rosemarie Achabal, Basilio y Dorothy Aldecoa, y José Luis y Rita Astorquia Zabala. Entre los cocineros que han dedicado sus conocimientos en la preparación de la morcilla se encuentran Marie Arregui, Sabina Oleaga, Cornelio Totoricagüena, Flora Aldazabal Ysursa, Carmen Lete y José Ramón Legarreta. En 1986, se vendieron mas de 3.000 morcillas. Mientras los padres juegan al bingo o degustan las morcillas, los niños participan en un pequeño carnaval organizado por Begoña Rementeria Zabala.

Juegos de cartas, particularmente mus y briska han sido un referente importante en el tiempo libre de los vascos. Los jugadores de mus compiten anualmente en el Euzkaldunak, cuyos ganadores representaran a Boise en el campeonato organizado por la NABO (North American Basque Organizations) y en el Mundial de Mus. Fernando "Fergie" Larrondo es una figura clave en el mundo del mus, al ser durante más de veinticinco años la persona encargada de registrar los tanteos de las partidas de cartas. Durante la década de 1980 y en el otoño de 1993, Iñaki Eiguren impartió clases de mus para las generaciones mas jóvenes las cuales no habían tenido oportunidad de aprenderlo. Con la entrada de nuevas generaciones al centro se incorporaron nuevas actividades. Entre 1974 y 1981 Euzkaldunak patrocino anualmente ventas de objetos de segunda mano para beneficencia. Las personas encargadas de su organización fueron Dorothy Aldecoa y Marcia Bengoechea. Otro tipo de actividades se centró en los aspectos educacionales, así por ejemplo en el otoño de 1975 Sabina Oleaga impartió clases de cocina vasca, que posteriormente fueron continuadas por Carmen Lete, Jesús Alcelay, Flora Aldazabal, y Mari Carmen Totorica. Gina Ansotegui Urquidi y Dave Eiguren enseñaron jotas tanto para socios como para el público en general, durante las seis semanas anteriores al Baile de los Pastores. En 1976, el centro vasco patrocinó clases de inglés. Durante este mismo tiempo Miren Artiach impartía clases de Euskara. En la década de 1980, se organizaron una serie de cursos para los 665 socios, que consistían en clases de Euskara, jota, mus, briska, canción, y cocina, que obtuvieron una participación media de veinte a treinta participantes. Los instructores, todos ellos en calidad de voluntarios, fueron Elizabeth Bilbao, Gina Ansotegui Urquidi, Joe Eiguren, Mari Carmen Totorica, Domingo Ansotegui y Jim Jausoro. Hacia 1975, las cenas mensuales organizadas por el centro atraían a una media de doscientos socios. Dicho evento era recogido por el fotógrafo Paul Acorda. La cena de Navidad estableció la tradición de intercambiarse regalos entre los socios asistentes, cuyo coste no debería ser superior a .00, a su vez se organizaron otras cenas en la noche de Santa Ageda, donde se coreaban canciones populares vascas y en el día de la madre.

El alquiler del centro vasco para la celebración de diversos eventos llegó a ser tan popular que tuvieron que contratar a una persona para que se dedicase a tal función. El cargo fue ocupado a lo largo del tiempo por Victoria Letamendi Urresti, Ramon Ysursa, Cecil Jayo, Teresa Elordi Warfel, Dave Navarro, Teodoro Totorica, Julian Lete, y Tony Arrubarrena. Sabina Oleaga, Nati Anchustegui y Emili Basterrechea llegaron a organizar en la sala de bailes del centro, cenas para unas quinientas personas, con la ayuda de Juan Oleaga, Didi Larrondo, Miren Arrubarrena Arozamena, Rosa Mari Arrubarrena Colburn, Anita Jausoro, Marie Jausoro, Gloria Totoricagüena, Arantxa Basterrechea, y Andrea Epeldi. Al retirarse Sabina y Faustino Oleaga como barman y cocinero, Louie Mendiola les sustituyo. A inicios de 1980, Carmen Lete, Kalin Agirre y Jon Arozamena compartieron las labores de la cocina. A mediados de 1980, Flora Churruca Aldazabal Ysursa fue contratada como cocinera y barman, posición que sigue ocupando hoy en día.

Desde inicios de 1980, pelotaris del Euzkaldunak competían en diferentes campeonatos de NABO, mientras que los dantzaris de Oinkaris participaron en los festivales vascos a lo largo del oeste americano. Iñaki y Carmen Eiguren coordinaron un viaje al País Vasco, como ya había hecho Ramon Ysursa una década anterior. John Bastida, Dave Navarro y Ramon Ysursa facilitaron solicitudes de pasaporte y fotos para miembros del Euzkadunak para viajar con los dantzaris de Oinkaris al País Vasco en 1985. Toni Achabal, Josephine Miller, Clarine Villeneuve y Gerri Achurra crearon un boletín del centro vasco, y Esther Anchustegui Bidaurreta se encargaba de publicitar todo tipo de actividades del centro. Al mismo tiempo, Dave Eiguren, Bonnie Ansotegui Kerns, y Gina Ansotegui Urquidi fueron los instructores del grupo de danzas, Boise'ko Gasteak, centradas en los niños.

El desarrollo de fuertes lazos entre el club de Boise y otros clubes de la geografía americana y a su vez con NABO se debió principalmente a las labores de Al Erquiaga, Miren Rementeria Artiach, Julio Bilbao, Joe Eiguren, Juanita Uberuaga Hormaechea, John Bastida, Dorothy Bicandi Aldecoa, Dave Eiguren, y Henry "Hank" Achurra.

Desde hace más de treinta años se organiza una fiesta anual para niños en Navidad, en la cual hay actuaciones musicales y del grupo de bailes Boise'ko Gasteak y distribución de regalos por parte de Santa Ray Larrondo, y de Olentzero Patxi Lostra. Mientras que Lino y Begoñe Rementeria Zabala, Miren Artiach, Josune Arrieta y Coro Goitiandia se encargaban de preparar dulces y golosinas para niños y padres.

La cena de Nochebuena fue extremadamente popular ente 1960 y 1990. La decoración del centro y de la sala de bailes era sensacional y se conseguía un gran ambiente de festividad con la música de Jim Jausoro y su orquestra, y posteriormente con las bandas Ordago y Gaupasa. Desde 1982, diversos grupos de emigrantes, Polacos, Rusos, Croatas, Rumanos, y Bosnios, se convirtieron en invitados de honor en sucesivas cenas de Nochebuena. Durante la década de 1980, el club Euzkaldunak participó en el desfile anual de Navidad de Boise, ganando el Primer Premio en 1981. En 1982, el club contaba con 690 socios cuando parte del centro se incendió. Rápidamente se organizaron equipos de voluntarios para reparar los destrozos ocasionados por el fuego. En 1986, el club tenía 765 socios y el número de actividades organizadas se incrementó.

En 1982, Manuel Aburusa y Jerry Aldape organizaron el primer torneo de golf. Euzkaldunak Annual Golf Tournament. En octubre de 1984, unos doscientos socios asistieron a un espectáculo musical en el que participaron el tenor Valentín Aguirre y el pianista Josu Gallastegui.

Escasa ayuda provino de las comunidades vascas del oeste americano para la causa militar republicana en la Guerra Civil Española, pero ayuda humanitaria fue ofrecida. Por ejemplo, los beneficios obtenidos en el Baile de los Pastores fueron usados para comprar mantas para las mujeres vascas que se encontraban en cárceles españolas. Una vez establecida una delegación del Gobierno Vasco en New York, se dieron diversos intentos por parte de Ramón de la Sota y Jon Bilbao, delegado para Idaho y Nevada, para recaudar fondos para la causa militar vasca entre los vascos americanos, pero ninguna de ellos fue fructuosa. Tras la caída del frente del Norte y la definitiva derrota del ejercito Republicano Español en 1939, cientos de miles de refugiados vascos se exiliaron a muchos países de Sudamérica donde fueron recibidos por las comunidades vascas. Estos exiliados políticos influenciaron a las comunidades de la diáspora significativamente desde un punto de vista político, cuestión que fue casi inexistente en las comunidades del oeste americano.

Los sucesos del juicio de Burgos en 1970 contra dieciséis miembros de ETA y seis condenas de muerte, atrajeron la atención de la los medios de comunicación de todo el mundo. En el caso concreto de Idaho, Pete Cenarrusa, Secretario del Estado de Idaho, intentó influir en el Departamento de Estado de los EEUU para presionar al General Franco para que conmutara las condenas de muerte. Tras el anuncio de las sentencias de muerte, Cenarrusa organizó un encuentro en Boise al que asistieron doscientos vascos para firmar una petición solicitando la anulación de las condenas. A su vez se organizó un baile benéfico en el que destinaron los beneficios a las dieciséis familias de los acusados miembros de ETA. Las penas de muerte fueron rebajadas a sentencias de cárcel de treinta años cada una.

Incluso cuando las circunstancias políticas del País Vasco eran angustiantes muchos integrantes de la comunidad vasca de Boise, no solo tenían una actitud indiferente pero también contraria a cualquier politización del centro vasco como organización. No sin muchas quejas, la ikurriña fue idaza por primera vez del exterior del Euzkaldunak en 1972 bajo la presidencia de Ron Sabala.

Anaiak Danok, surgió como una organización sin ánimo de lucro entre miembros de Euzkaldunak, el Centro de Estudios Vascos de Idaho y Idaho'ko Euzko Zaleak quienes mostraban un gran interés por la política en el País Vasco. Mantenían lazos estrechos con gente del País Vasco y querían potenciar y preservar el Euskara. Severiano Legarreta, José Ramon Legarreta, Miren Artiach, Juan Luis Achabal, Joe Eiguren, Roy Eiguren, Julian y Rosemarie Achabal, Pete y Freda Coates Cenarrusa, Nicasio Beristain, Carmen Egurrola Totorica y Ted Totorica, Kepa Chertudi, Justo y Paki Sarria, Emeteria Jayo, Mari Jayo Egaña, Segundo y Anna Iriondo Nachiondo, y John y Elena Iriondo Yribar participaron en numerosas discusiones y actividades en torno a los aspectos indicados anteriormente.

La primera celebración oficial del Aberri Eguna, en Idaho fue promovida por el grupo Anaiak Danok el día 14 de Abril de 1974. El gobernador de Idaho, Cecil D. Andrus proclamó el Día de Resurrección como el "Día Vasco" de Idaho. El alcalde de la ciudad de Boise, Richard Eardley, escribió una proclamación similar celebrando el Aberri Eguna con los vascos de Idaho. Los beneficios extraídos durante ese día de celebración fueron destinados a la asociación Anai Artea, de Donibane Lohitzune, que se encargaba de los refugiados políticos vascos. En 1975 Anaiak Danok ayudó a promover la que sería la futura asociación de estudios vascos en America, Society of Basque Studies in America, la cual tiene hoy en día su base en Nueva York y Chicago. El Aberri Eguna de 1975 fue iniciado con una homilía celebrada por el Padre Garatea y la música corrió a cargo del txistulari Alain Erdozaincy de San Francisco. Fue seguida por una cena a la que acudieron doscientas sesenta personas y fue amenizada por el grupo Oinkaris y los músicos Jim Jausoro y Domingo Ansotegui y los cantantes Sylvia Eiguren y Justo Sarria. Posteriormente los asistentes acudieron al frontón donde hubo exhibiciones de deporte rural y juegos de pelota. Los beneficios obtenidos fueron destinados a las ikastolas de Iparralde lo mismo que ocurriría en 1976. El grupo Anaiak Danok organizó en Abril de 1975 clases de pelota para jóvenes de edades comprendidas entre ocho y dieciocho. Los encargados de estas clases fueron Enrique "Henry" Alegria, y Philip Uberuaga.

La ejecución de dos prisioneros vascos en 1975, hizo que el grupo Anaiak Danok solicitara que el embajador de los EEUU se retirara de España al igual que otros dieciséis países habían ya hecho. Tras entrevistarse con Anaiak Danok el Senador nacional de Idaho Frank Church visitó el País Vasco en 1978, siendo recibido como un verdadero héroe. En Octubre de ese mismo año, a petición de Anai Artea, Anaiak Danok recaudó una estimable ayuda monetaria para enviársela a sus amigos de Iparralde. En Los Ángeles y San Francisco, cientos de vascos se manifestaron enfrente de los Consulados Españoles para denunciar el régimen antidemocrático del General Franco y la represión política en el País Vasco. En 1976, José Álvarez Emparantza "Txillardegui", y Jon Celaya Letemendi viajaron por América del Norte y del Sur visitando las comunidades vascas para informarles de la situación política del País Vasco. Anaiak Danok de disolvió en 1978 debido a conflictos de personalidad, diferencias de opinión y falta de tiempo e interés.

La diáspora vasca en los EEUU es primordialmente no partidista y no política. Ningún centro vasco u organización vasca está afiliada políticamente a ningún partido político de los EEUU o de Euskal Herria. A su vez la mayoría de vascos americanos no participan en la elecciones en la Comunidad Autónoma Vasca ni en la Comunidad Foral de Navarra. En 1999, solo 2.010 personas en los EEUU estaban registradas para votar en la Comunidad Autónoma Vasca (CAV), y según el estudio realizado por Gloria Totoricagüena, un 40% admitía no saber lo suficiente sobre la política en el País Vasco para votar o elegir un partido de su gusto. Un número mayoritario de estos posible votantes tenían como primera preferencia política al Partido Nacionalista Vasco (PNV). En 1980, Xavier Arzalluz, Presidente del PNV, visitó Boise con los parlamentarios vascos Mitxel Unzueta y Juan Maria Ollora pero la recepción otorgada por la comunidad vasca fue mínima. En definitiva, se puede decir que los vascos de Idaho no están interesados en la política del País Vasco, como lo demuestra el hecho que solo unas veinte personas de un total de 770 familias vascas de Boise atendieron un tour político en el que participaron cinco partidos políticos vascos tras las primeras elecciones democráticas en la CAV.

El 18 de Abril de 1981, se plantaron un retoño del Árbol de Gernika en el edificio State Capitol de Boise. Al evento atendieron unas doscientas personas que fue presidido por la delegación vasca encabezada por José Miguel Zabala, Consejero de Agricultura, Alberto Amorrortu, Consejero de Educación y Cultura, y por el Gobernador de Idaho John Evans, el Obispo de Idaho Silvestre Treinen, y el Secretario de Estado de Idaho Pete Cenarrusa.

Jokin Intxausti Larrauri, Consejero de Cultura y Turismo de la CAV, visitó los diecisiete clubes representados por NABO en Febrero de 1986. Pete Cenarrusa, Adelia Garro Simplot, y Michelle Alzola, Presidente del Comité de Hermanamiento de las ciudad de Boise y Gernika, visitaron Gernika-Lumo en 1993 para abrir relaciones oficiales entre ambas localidades. En Julio de 1994, el alcalde Gernika, Eduardo Vallejo de Olejua, visitó el festival de San Ignacio de Boise. El Gobierno Vasco de la CAV ha diseñado diversos programas destinados a fortalecer las comunicaciones entre las comunidades vascas de todo el mundo, como por ejemplo Gaztemundu destinado a jóvenes vascos de la diáspora que visitan el País Vasco durante quince días.

Durante el Jaialdi International Basque Festival del 2000 la delegación del Gobierno Vasco fue recibida calurosamente por el presidente del Euzkaldunak Bryan Day, y el encargado del comité organizativo del festival, Dave Eiguren, el Gobernador del Estado Dirk Kempthorne, y el Secretario de Estado Pete Cenarrusa. Hoy en día la mayoría de los socios del Euzkaldunak reciben la revista publicada y distribuida por el Gobierno Vasco, Euskal Etxeak. La revista en inglés, castellano y Euskara se centra en noticias sobre la diáspora vasca.

Hay tanta actividad en la comunidad vasca de Boise que varias personas han sido elegidos ha premiar por su talento. En 1984 Domingo Ansotegui fue galardonado póstumo con el premio internacional de la Sociedad de Estudios Vascos en América, del Basque Hall of Fame por su compromiso con la música y la danza vasca pos todo Idaho. En 1985 otras tres personas, Juanita Uberuaga, John Bastida y John Archabal, este último póstumo, de la comunidad vasca de Boise se pasan también a ser miembros de honor. En 1994, el Senador Frank Church (póstumo), Joseph V. Eiguren, Jim Jausoro, y el propio centro vasco, Euzkaldunak Incorporated fueron reconocidos por su labor realizada a favor de la cultura vasca. En 1995 la labor de Adelia Garro Simplot fue también reconocida. Su trabajo estuvo relacionado con la conservación de la histórica pensión Cyrus Jacobs-Uberuaga y por establecer el Museo Vasco y Centro Cultural de Boise. En 1998, el trabajo académico de Carmelo Urza (original de Kuna, Idaho) fue a su vez reconocido públicamente, particularmente el relacionado con el programa de intercambio universitario, University Studies Abroad Consortium, que facilita que miles de estudiantes pudieran estudiar en el País Vasco.

El festival vasco internacional Jaialdi 2000 organizado en Boise atrajo más de 30.000 personas provenientes del oeste americano, Nueva York, Florida, Canadá, México, Perú, Uruguay, Australia, y del País Vasco. Los antecedentes de este festival se encuentran en 1987, 1990, y 1995 todos ellos organizados por el centro vasco Euzkaldunak con la colaboración de cientos de voluntarios de la comunidad vasca de la región. En el Jaialdi del 2000, catorce grupos de danzas, quince instrumentales, un coro y una banda de klika entretuvieron al público asistente. Hubo todo tipo de exhibiciones culturales y actividades, entre las que destacan las actuaciones de bertsolaris, los partidos de pelota, y los deportes rurales vascos que cautivaron a todo el público en general, vasco o no.

A su vez hubo exhibiciones de novedades musicales, y publicaciones del mundo de la cultura vasca, al mismo tiempo que se duplicó un campamento de pastores vascos que es esencial para comprender la identidad de los vascos del oeste americano. La cobertura mediática del festival construyó una visión extremadamente positiva de la comunidad vasca a la vez que cientos de nuevas relaciones entre los vascos de las diferentes comunidades de la diáspora fueron creados. Durante más de cincuenta años, el éxito del Euzkaldunak como centro étnico socio-cultural se ha debido al trabajo aportado por cientos de voluntarios, donaciones privadas y financiaciones públicas. En 2002, el club cuenta con cerca de 900 socios quienes que provienen de las siete provincias históricas vascas, es así un instrumento esencial aglutinante de la comunidad vasca de Idaho.

El área alrededor de Marsing, Nampa, Homedale, y Caldwell también era lugar para el ganado lanar y los vascos se colocaron en todos estos pueblos desde temprano en el siglo XX y adelante. Los molinos de serrería y negocios de construcción en el área mantuvieron la comunidad vasca en los años después de la caída del precio de la lana, y de carne de cordero. Los hoteles y pensiones vascos se mantuvieron unos años más. En Nampa, Luis Bermensolo, un pastor, manejó el Hotel Española entre 1910 y 1920. El hotel vasco todavía sigue en el mismo lugar pero está abandonada y en malas condiciones. Otro hotel, el Hotel Modern fue manejado por las familias Bastida y Arana. Más adelante el hotel fue destruido. Frances Bilbao, junta con su esposo operaron el Club Valley y el Emery Hotel desde 1945 hasta 1972. El hotel luego se destruyó en un incendio. En 1912, Candido Mendiguren abrió una tienda de componer zapatos en Nampa y en 1918 él construyó su propio almacén, el Nampa Shoe Shop. Él manejó la tienda hasta 1959. Hoy en día, su nieto, Tom Mendiguren mantiene el negocio de la familia en Ontario, Oregon.

Durante las décadas de 1950 y 1960, mientras otras comunidades vascas se mantenían unidas por medio del baile anual en el invierno, cenas, actividades, y proyectos etc., los de Nampa disminuían. Recientemente los vascos de Jordan Valley y otros pueblos pequeños se han trasladado a Nampa y Caldwell.

En Caldwell un grupo de vascos organizó un gran baile de caridad en 1970, llevados por el éxito que fueron los bailes vascos en otros pueblos. El baile anual de caridad recaudó 0.000 en los 23 años que siguieron, y este dinero donaron a gente necesitada. El primer baile fue para juntar dinero para una escuela Católica. Los organizadores también han juntado dinero para otras caridades no tan conocidas, en particular grupos de niños. El Basque Charity Ball de Caldwell fue lo más grande de los bailes vascos de todo Idaho, atrayendo entre dos mil y tres mil quinientas personas cada año. El evento siempre era en el tercer sábado de enero e incluyó la subasta de un cordero entre varias personas y negocios. Hacía entre .000 y .000 de ganancias todos los años. También los deportistas profesionales ponían en obra sus habilidades levantando el cilindro o haciendo rodante la bola de granito alrededor de sus cuellos. El grupo local de baile, el Caldwell'ko Euzko Dantzariak, también eran parte del gran evento. El grupo canceló el evento en 1993 por preocupaciones sobre costos del seguro y de la seguridad de los que atendían. Mucha gente bebía demasiado alcohol y cuando se emborracharon la organización patrocinando el evento tendría la responsabilidad legal de sus acciones. No quisieron optar en ese riesgo. El grupo, que oficialmente le llamaron Euzkaldunak Charities, comenzó a patrocinar un torneo beneficiario de golf anual.

Después de dejar por un año el baile de caridad el siguiente año el grupo decidió seguir con el evento pero esta vez en escala menor. Los boletos de para una cena y baile eran limitados a solamente 500 personas. Todavía siguió lo mismo en que los eventos eran los mismos. La organización siguió patrocinado el torneo de golf, y haciendo fondos entre los dos eventos para después donar a gente de la comunidad, vasca y no vasca. Muchos grupos han sido ayudados por Eskualdunak Charities. A pesar de la falta de un club social en Nampa y en Caldwell, el grupo de baile local Caldwell'ko Euzko Dantzariak se han mantenido juntos bajo la dirección de Gloria Garatea Lejardi, y en 2002 tuvieron más de 50 miembros juveniles.

Los primeros vascos que llegaron a Emmett a los principios del siglo XX trabajaron con el Andrew Little Sheep Company en el negocio de ovejas. Luego empezando en los 1930s la población vasca en Emmett fue mantenida por muchos años por la compañía maderero y serrería Boise Payette, parte de una compañía más grande que hoy se conoce como el Boise Cascade Corporation. La serrería originalmente se encontraba en Barber, cerca de Boise. Por lo menos 20 de las 110 familias que vivían allí eran vascos y la mayoría de ellos se trasladaron a Emmett cuando la serrería se mudó allí en 1936. En sus primeros años, las primeras y segundas generaciones de vascos llenaron las posiciones de empleados en la compañía. Ahora, los vasco-americanos trabajan en algunas posiciones administradores y de alta carga en las oficinas centrales y la sede que se encuentra en Boise. Simón "Charcha" Galdos y su esposa Josefa tenían una vivienda en Boise que después fue la pensión Uberuaga y ahora se ha convertido en el Museo Vasco y Centro Cultural. En 1917 se trasladaron a Emmett y en 1921 establecieron otra pensión vasca que dirigieron hasta 1967. Eugenio y María Dolores Bicandi manejaron una pensión vasca en su propia casa desde 1925 hasta 1957.

Alrededor de 1940, Juan "Jon" Bilbao vino a Emmett y preparó un grupo de joven vasco-americanos para poner a obra bailes folklóricos para mostrar una exhibición en la feria del estado, el Western Idaho State Fair. Bilbao era uno de los delegados del Gobierno Vasco en exilio durante esos años. El grupo ensayó con Cipri y Julia Berroetabena pero después de unos años y con la Segunda Guerra Mundial entremedio, la gente perdió su interés. Abandonaron los Emmett Basque Dancers. Durante la década de 1960 los vascos de Emmett organizaban su propio baile de pastores (Sheepherder's Ball) en Marzo de cada año. Los jóvenes aprendían los bailes tradicionales y bailaban también en los picnics durante el verano, y para comidas especiales. Esto continuó hasta los principios de los 1980s. Hoy en día en Emmett, las prácticas culturales vascas se hacen en casa pero no en colectividad y se han desaparecido del calendario del pueblo. Como Emmett está tan cerca de Boise, la mayoría de los vascos van a Boise y disfrutan de sus fiestas y actividades vascas. La mayoría de los vascos de Emmett son socios del Euzkaldunak Incorporated de Boise.

Hubo por lo menos dos pensiones vascas en Gooding en la primera mitad del siglo XX. Una de ellas fue la Casa Española que también sirvió como el hospital del pueblo y fue construida por Claudio y Gregoria Ascuena en 1907. Florencio y Antonia Uriaguereca mantuvieron una pensión vasca de 1922 hasta 1935, que luego incluyó un almacén de comestibles en la planta baja. Luego la familia Gamboa lo dirigieron hasta los 1980s.

Recientemente no solamente ha crecido la población de Gooding sino que la comunidad vasca se ha organizado. Gooding tiene un club vasco, el Gooding Basque Association, que ofrecen el picnic vasco más grande de Idaho en el tercer domingo de Julio cada año. Es un evento que atrae tantos vascos y americanos de todas partes de Idaho que la populación del pueblo pequeño se llega incluso a doblar. Gooding siempre ha tenido el picnic el tercer domingo de Julio desde 1982, el mismo año que el club fue organizado. En ese tiempo el picnic de Boise ya no era tan popular con la gente de las afueras de Boise. Era una fiesta más bien celebrada entre familias. Pero cuando el Gooding Basque Association comenzó con su propio picnic, el evento fue tan popular que ahora los vascos de Boise van a Gooding para asistir a su picnic. Vienen también vascos del norte de Nevada y el este de Oregón y de la comunidad vasca alrededores de Salt Lake City, Utah.

La mañana empieza con una misa católica en el parque. Después de la misa, todos comen el almuerzo tradicional de ensalada mixta, garbanzos y alubias, paella, y chuletas de cordero asadas. Muchos de los que vienen a la misa y al picnic suelen ser Americanos. Los Oinkari Basque Dancers de Boise y el Utah'ko Trisklariak de Salt Lake City a bailar exhibiciones de danza tradicional vasca para entretener a la gente. También hay todo tipo de actividades de juegos para niños y los adultos gozan de partidos de mus y briska, bertsolariak, exhibiciones de deporte vasco rural, y música tradicional vasca. Después del picnic, los miembros del club y sus familiares se suelen juntar otra vez en el tercer domingo de agosto para gozar de un picnic privado familiar de socios. En 2002, ha sido el 21 de Julio, domingo, cuando se ha celebrado el 21 picnic anual vasco. Este año, como en todos los anteriores, los vascos de Gooding y de fuera de Gooding, han podido disfrutar de una barbacoa con los productos vascos más típicos en este estilo de fiestas, acompañado con muchísimo vino y cerveza. En 2002 hicieron una rifla de dos billetes de avión con vuelo al País Vasco. Es otra manera de recaudar fondos para poder dar becas, pagar profesores de euskera, y pagar las actividades de la asociación. Durante varios años en los 1970 y 1980 en el segundo o tercer sábado de Marzo, los vascos de Gooding organizaban su baile del invierno, atrayendo hasta 500 personas. Pero con los años debido a la poca asistencia, el club tuvo que cambiar la fecha al sábado antes del picnic. El cambio de la fecha ha hecho los dos eventos sean muy populares y hay personas que vienen incluso desde Canadá para asistir a las festividades en Gooding.

El Gooding Basque Association, organizado en 1982, tiene 110 miembros. El club va al Lincoln Inn restaurante para reunirse cada mes con una cena y una reunión para hablar de actividades y clases de baile y euskera. Steve Mendive ha viajado todos los fines de semana desde 1997 al presente, de Boise, y da clases de euskera todos los domingos. En los 1980s hasta 1993 tuvieron un grupo de danza, pero ya no existe. El club vasco organiza un torneo de mus según Andrés Lejardi, el Presidente del club. Lejardi es un miembro muy importante del club y ha servido como Presidente durante más de 15 años. Ha sido elegido como presidente y además ha servido como el delegado a la North American Basque Organizations. Pero está preocupado por la falta de jóvenes en el club e intenta organizar actividades que atraerán a los adolescentes. El club vasco compró unas tierras y consiguió un crédito para poder formar y edificar un club vasco en condiciones. A partir de la primavera del 2002, el club vasco de Gooding comenzó su proyecto y tienen previsto terminarlo para finales del 2002. El futuro centro cultural vasco, estará situado en un terreno entre las autovías State Highway 26 y State Highway 46. El edificio tendrá una superficie de unos 6000 pies cuadrados y contará con una cocina. Tienen planeado realizar varias cenas, mantener un lugar para las reuniones y charlas, dar clases de danza e idioma, y jugar al mus.

Diez a quince parejas se juntan para el torneo de mus anual del club que dura durante seis fines de semanas, desde el primer domingo de Diciembre hasta mediados de Enero. Los campeonatos de mus son algo muy importante para los vascos en América. Mediante estos campeonatos no solo practican el juego, sino que también lo utilizan como una excusa para poder verse, estar juntos, realizar festejos, y hablar en euskera. En el último sábado de Enero, hay una cena especial en honor a los campeones. Los campeones de los últimos años han sido: Andres Lejardi y Julian Larrabeiti (1999), Martin Lejardi y Martin Elexpuru (2000) y Andres Lejardi y Julian Larrabeiti (2001).

En Gooding, Twin Falls, y Hagerman, Idaho, los vascos locales juntos con sus iglesias Católicas, patrocinaron cenas vascas como un medio de recaudar fondos durante varios años. Siempre se celebraban a finales del invierno cuando los hombres estaban en Gooding por la temporada del ganado lanar. En Twin Falls y en Hagerman, las cenas siempre eran a finales de febrero. En los doce años que el Padre Juan Garatea estaba en Twin Falls, en la década de los 1970 y 1980 él ayudó a organizar la cena. Cuando él fue trasladado a Burley, la tradición en Twin Falls murió. La cena de cordero asado y la subasta organizado por el St. Catherine's Church en Hagerman sigue siendo en el primer sábado de abril. La tradición fue comenzada por un residente vasca María Larragan, posiblemente hace 40 años. Mas de 500 personas fueron servidos en la cena en 1994.

El St. Elizabeth's Catholic Church en Gooding patrocinó una cena vasca durante muchos años. Cuando el Gooding Basque Association fue formado, el club se hizo cargo del evento y lo convirtieron en un baile. La iglesia luego escogió el tercer domingo de Octubre para la cena vasca. La fecha es cuando la temporada de cazar faisanes empieza, y los cazadores que están en el área de Gooding y Shoshone llegan a contar con la cena vasca, que atrae hasta mil personas.

La población de Gooding disfrutó de dos restaurantes vascos, durante los 1980s, el Toki Ona, cual fue destruido en un incendio de 1986, y el Biltoki. El dueño del Biltoki, Ramon Zugazaga de Gernika, lo cerró y lo estableció de nuevo en Elko, Nevada. Tina y Julián Legarreta tienen el T and J's Jai Alai Bar en esta población de más o menos 3000 habitantes.

A finales de la década de 1860, John Haley trajo las primeras ovejas a esta valle llamado el Wood River Valley. A partir de esta década y durante las cuatro y cinco siguientes, Idaho se fue enriqueciendo debido a los negocios de la minería, y el ganado lanar.

Eusebio Arriaga y Pia Unamuno se casaron y establecieron su propio hotel en Hailey en 1911. Cuando Eusebio Arriaga murió, Pia dejó el negocio. Durante esos años, con la excepción de la familia Arriaga, la mayoría de las familias vascas en Hailey no se quedaron mas que durante el verano mientras que las ovejas se apacentaban en los terrenos cerca del pueblo. Después, Julio y María Astorquia llegaron y se encargaron del negocio de la familia Arriaga. Otras pensiones eran los de Mendiola y Menchacas- que tenía frontón. Había por lo menos dos bares vascos en el pueblo. Pete Gesuraga estableció el Mint Bar y Restaurante y Boni Rementeria era dueño del negocio Boni's en el otro lado de la calle. En 1934 Astorquia y su familia decidieron construir su propio hotel, el Rialto Hotel y Bar. Muchos de los bailes vascos fueron celebrados allí. Después David y Epi Inchausti abrieron un bar y restaruante llamada Gem Bar. Con la excepción del Rialto Hotel y Bar, todos de los demás hoteles vascos fueron destruidos durante los años. El Rialto ya se ha convertido en Hailey's Hotel.

Durante 1936 y los años siguientes, Jack Lane fue un personaje importante en Wood River Valley. Jack, que más tarde se trasladó al pueblo de Ketchum, pero sirvió como centro de encuentro entre pastores de ovejas de diferentes ranchos. Hoy en día, el edificio donde solían reunirse sigue en pie en la esquina entre Main Street y Sun Valley Road en Hailey. Hoy en día, igual que antiguamente, cada primavera los pastores conducen sus rebaños hacia el norte de Idaho pasando por el Wood River Valley. Wood River Valley sigue siendo parte del recorrido de miles de ovejas y pastores, cruzando de esta manera pueblos como Ketchum y Hailey. A la vuelta de los recorridos es cuando se celebra el Trailing of the Sheep Festival en octubre que enfoque la atención en la importancia de la industria de ovejas y su importancia en la historia de Idaho, y para los vascos. Hailey ha continuado creciendo durante los últimos años, en parte por el crecimiento de la popularidad de la estación de esquí, San Valley. Sun Valley ha estado creciendo también por su belleza y naturaleza y los residentes no están contentos porque muchas personas de California y otros centros urbanos se colocan allí haciendo que el valor de la propiedad suba, siendo aun más difícil poder tener propiedad. Nunca hubo muchos vascos residentes de Sun Valley, y ahora menos.

La cena vasca anual de Hailey es un ritual esencial del pastor vasco que prosperaba en las tierras del valle Wood River. En su camino anual al norte a las pasturas montañeras, las ovejas siempre pasaban la noche en los corrales de Hailey. Siempre fue una noche de celebración para los pastores poder estar entre gente, y más entre gente vasca. En el otoño venían por el pueblo para mandar a sus rebaños al mercado para venderlos. Ketchum, un pueblo cercano, fue una de las estaciones más grandes en el país para transportar al ganado lanar. Cada año miles de ovejas fueron puestos en camiones allí para entregarlos a las estaciones de tren en Mountain Home y Pocatello y finalmente a los mataderos en Chicago, Kansas City, Denver y a otros lugares en el este. El Secretario del Estado de Idaho, Pete Cenarrusa es de Carey, al sur de Hailey, y hoy la compañía de su familia todavía sigue en el negocio de las ovejas, empezado por el padre de Pete, José María Cenarrusabeitia. Pete y su esposa Freda llevan en el negocio más de 55 años. Hoy en día, sus ovejas son los únicos que quedan en el condado Blaine.

La minería también ha ocupado a muchos de los vascos en el área del Wood River. En los años de 1940, había por lo menos un picnic vasco en el cumbre de la montaña Trail Creek Summit. Durante los años de 1970, Sun Valley intentó capitalizar la popularidad de la comida vasca y patrocinaron un picnic similar en Trail Creek, pero aparentemente no duró más que dos años, y ya no ha habido otros picnics vascos desde entonces. Los parroquianos de la iglesia Católica de Hailey, muchos de ellos vascos, han organizado una cena vasca anual en el último sábado de Septiembre durante los últimos cincuenta y tantos años. La cena, llamada St. Charles Annual Basque Dinner, comenzó como una manera de conseguir dinero para donarlo a la iglesia. Esta cena se ha convertido en un importante evento social del año en Hailey. A parte de la celebración del 4 de Julio, esta cena se puede considerar como el acto más popular del año. Alrededor de mil personas son alimentadas durante la noche, que también tiene el grupo Oinkari Basque Dancers que bailan y la música de Jimmy Jausoro de Boise. Gente desde tan lejos como Pocatello (a dos horas) han asistido durante los últimos 15 años. La iglesia tuvo su primera cena vasca en 1946 en el Rialto Hotel. Todo comenzó porque se organizó un baile para celebrar el Día de San Patricio. Este no fue muy exitoso, así que un sacerdote sugirió que para el año siguiente era mejor realizar una cena debido al éxito de la gastronomía vasca del momento. Las hoteleras Epi Inchausti y María Astorquia cocinaron durante las primeras cenas de los primeros años. Sirvieron la comida en las dos viviendas hasta que se construyó junto a la iglesia un lugar especial para la celebración de esta cena y de otras actividades. El salón se llama St. Charles Church Hall.

En Jerome, Mercedes Gogenola y su hija Julie tenían un hotel desde 1939 hasta 1955. No había muchos vascos así que comenzaron a ofrecer cenas vascas a grupos fuera del hotel.

Elmore County, el condado de Elmore, está situado al sur de Idaho. Aquí podemos encontrarnos con dos regiones muy importantes; la Meseta Columbia y las Montañas Rocosas. Debido a sus características geográficas y atmosféricas, Elmore County se podía considerar como uno de los lugares más adecuados para el criado de ganado. Hoy en día Mountain Home tiene unos dos mil residentes de herencia vasca, de un pueblo que tiene en total unas ocho mil personas. En 1870, Joe Bennet entró en esta fértil cordillera con ideas de apacentar animales y de establecer granjas a grande escala. Hacia 1878, condujo un ganado desde Oregon hasta Idaho. Una vez en Idaho, se situó en unas tierras cercanas a las que más tarde llegarían a ser Mountain Home. En 1883 se construyó el tren de Oregón (Short Line Railroad). Esto enriqueció aun más las tierras de Elmore County y sus alrededores, ya que de esta manera, a parte de ser tierras óptimas para la crianza del ganado, se convertiría en un lugar en el que el transporte estaría muy barato y se podía transportar los animales de una manera más fácil y económico. Joe Bennet, aprovechando la situación, consiguió grandes rebaños de ovejas para criarlas en la zona.

Mountain Home era un pueblo pequeño de 200 a 300 residentes temprano en el siglo XX y a los alrededores vivían otros cientos de personas. Aún siendo muy pequeño, fue uno de los lugares más importantes con respecto a la industria de las ovejas y de la lana de todos los Estados Unidos. A partir de los 1870s y hasta 1960 muchos inmigrantes vascos tomaron como destino Mountain Home.

Muchos Vascos se situaron en Mountain Home debido a los campos del área. Los campos del invierno estaban en los pueblos de Grand View, y Bruneau y muchos de los pastores se quedaban en el pueblo durante ese tiempo. El camino anual de los pastores les llevaba hasta Stanley, Idaho en el verano. Poco a poco el negocio de las ovejas fue disminuyendo. En 1934, entró en vigor una nueva ley llamada el Taylor Grazing Act. Esta ley indicaba que los pastores del momento debían ser dueños de las tierras en las que sus ovejas estuvieran o sus ganados pastasen. Muchos pastores no consiguieron el dinero suficiente como para poder comprar las tierras y tuvieron que vender las ovejas y el ganado dejando a un lado muchos años de trabajo. Por otro lado el relevo generacional en el gremio de los pastores no fue muy favorable. El trabajo del pastor es muy duro y las nuevas generaciones han preferido trabajar en otro tipo de negocio menos duro y más rentables.

Los niños Vascos que crecieron en pueblos pequeños y áreas campesinas sentían una gran atadura hacia su comunidad vasca. Todos tenían familiares en el País Vasco, y muchos de ellos les acompañaban en Mountain Home. Habalaban euskera en casa y aprendieron inglés una vez de entrar la escuela. Hubo un baile Navideño de cada año en el Hotel Vasco, construido por Pedro Anchustegui en 1907, que atrajo a vascos de todos lugares del estado. Conociendo a otros Bizkainos era fácil en esta red de actividades sociales donde se podía buscar trabajo, información de médicos, dentistas, escuelas, y novias.

El negocio de ovejas llegó a ser más el popular en Idaho alrededor de 1910 y comenzó a disminuir en 1940. Durante el crecimiento, Mountain Home se convirtió en un área muy importante para los pastores y negociantes de ovejas. Durante este periodo, las compañías más destacables fueron, Bruneau Sheep Company, Big Springs Sheep Company, Wood Creek Sheep Company, Totorica Sheep Company, Gandiaga Sheep Company, Mountain Home Sheep Company, Bennet Brothers y Battle Creek Sheep Company. El personaje o dueño más destacable del momento podía ser José Bengoechea con más de 100,000 ovejas. Este hombre no sólo destacaba por su calidad en los negocios sino también por su gran corazón. José Bengoechea ayudó a una gran cantidad de inmigrantes vascos y no vascos que llegaban sin nada a Mountain Home. Él les ayudaba a encontrar trabajo y vivienda tanto para el verano como para el invierno. Domingo Aguirre era una persona que tuvo papel significante en la historia de Mountain Home. Vino al oeste americano en 1905 y organizó ganados vacunos y lanares en el área. Estos fueron conocidos como los Ranchos Vascos. El Parque de Richard Aguirre (Richard Aguirre Park) fue nombrado en honor al hijo mayor de Domingo Aguirre y su negocio, Domingo Aguirre and Sons, fue conocido por todo Idaho, Nevada, y Oregón.

A la larga, el área fue comprada por J.R "Jack" Simplot que no era vasco. John Basabe, un vasco, fue el encargado de una división de la gran compañía durante 40 años. Hoy en día, su hijo Thomas es quien trabaja en su lugar. La familia Basabe fue parte importante y destacable entre los muchos vascos que trabajaron para Simplot en los años que pasaron.

El establecimiento de una base militar junto a Mountain Home mantuvo el crecimiento del pueblo. El ganado vacuno sigue en el área pero el ganado lanar ha desaparecido. La población en muchos de los pueblos pequeños en el sudoeste de Idaho también disminuyó alrededor de 1940. Hoy en día, menos de dos mil personas en Mountain Home son vascos, sin embargo, los descendientes de muchos pioneros vascos siguen viviendo en el área y en Boise, y su influencia es muy evidente. El nombre vasco de Bengoechea todavía sigue siendo un nombre muy importante en el hotel más conocido de Mountain Home, una casa muy bella que conserva la decoración de una pensión vasca de la época.

Una de las primeras pensiones vascas de Mountain Home fue el Hotel Vasco. Este fue construido por Pedro Anchustegui en 1907 pero fue destruido por causa de un incendio en 1984. El Hotel estaba compuesto por cuatro habitaciones en la planta baja, diez en la primera planta y otras dos habitaciones en la segunda planta. A Pedro le gustaba mucho jugar a pelota mano y consiguió hacer un frontón detrás del hotel para poder jugar partidos. Este mismo frontón lo restauraron en 2001 y sigue con su propio parque al lado.

El hotel más elegante de la región era el Viejo Bengoechea Hotel que fue construido en 1910 por José "Joe" Bengoechea, el mismo de los negocios de oveja. Al lado del Hotel construyó una mansión para él y su familia. Gracias a este Hotel, muchos vascos consiguieron trabajar dentro del Hotel y hicieron dinero para poder financiar el viaje a América al resto de la familia. José Bengoechea, a parte del hotel y del negocio de las ovejas, ayudaba en las finanzas del Commercial Bank en Mountain Home ejerciendo como vicepresidente del banco. La Gran Depresión económica vino en 1929 y el banco cayó en banca rota. Joe Bengoechea perdió prácticamente todo su dinero en esta gran crisis. Hoy en día, Marjorie Streeter y su esposo son los dueños del Hotel desde 1988 y convirtieron el hotel en una mezcla de tiendas y oficinas que actualmente se llama el Towne Square. En esta época, a principios de 1930, el negocio del alcohol no era nada fácil por la Prohibición nacional. A pesar de todo, muchos vascos y vascas se dedicaban al contrabando de la bebida para poder sacar un dinero extra para sacar adelante a sus familias durante la depresión económica.

El cementerio Mountain View Cemetary es un cementerio que tiene una sección donde los vascos locales son enterraron. A principios de siglo, los vascos junto con los afro-americanos y los chinos, dicen que sufrieron discriminación por ser católicos, y por no sacar la ciudadanía y por trabajar con las ovejas y no ganado vacuno. Les llamaban "black bascos" o vascos negros. No hay evidencia que fue una discriminación en contra de los vascos por el hecho de ser vasco como grupo etnia, pero por otros factores.

Otro hotel importante de la época fue el Royal Hotel manejado por Victor Yturri. Este hotel vasco estaba compuesto por treinta habitaciones, un comedor, un bar y una sala de baile. Con el tiempo, Agapito Bideganeta pasaría a ser el sustituto de Victor Yturri y el dueño del Royal Hotel. Agapito fue amo de varias viviendas. Carmen (Oñederra) Arruti se encargó del hotel desde 1945 hasta 1956. El hotel luego fue demolido para construir un parque de bomberos. Durante el invierno, los domingos eran un día especial. Las mujeres vascas solían ir a los hoteles para disfrutar la tarde bailando en compañía de otras y otros vascos. Empezaban bailando en el Hotel Vasco, cruzaban la calle e iban al Mountain Home Hotel y terminaban en el Royal Hotel. Aquí, en el Royal Hotel se mezclaban diferentes grupos que iban llegando a lo largo de la tarde. También hubo vascos que en vez de construir y dirigir un hotel, manejaban tres o cuatro pequeñas pensiones. Dos propietarios importantes fueron Victor Aguirre y Julia Sillonis.

El Sheepherder's Ball, o el baile de los pastores, fue el evento principal para los vascos en Mountain Home durante muchos años. La tradición comenzó cuando el Boise Euzkaldunak Incorporated vino a Mountain Home en 1959 y patrocinaron un baile en el invierno, motivando a un grupo de vascos en Mountain Home para organizar su propio evento el año siguiente. La primera fiesta terminó bien y en los próximos años el éxito del evento motivó a los vascos locales a formar una asociación, Euskal Lagunak, y patrocinar el baile. En años recientes, la asistencia fue disminuyendo y el club finalmente canceló el evento en 1995.

La asociación Euskal Lagunak empezó, al igual que el Baile de Invierno, cuando el grupo Euzkaldunak de Boise fue a Mountain Home a introducir el baile el 19 de Febrero de 1959. Esto produjo que los vascos de Mountain Home decidieran poner en marcha un grupo vasco propio. En esta época, muchos vascos pertenecían a la organización católica Knights of Columbus y estos propusieron organizar una fiesta vasca. El 30 de Enero 1960 se organizó la primera fiesta vasca anual. Unos días más tarde, el 4 de Febrero de 1960, se celebró el primer baile vasco. Este primer baile se celebró en el Legion Hall y acudieron alrededor de 1500 personas. Visto el éxito del baile, los vascos de Mountain Home decidieron crear una asociación vasca. Personas muy importantes y esenciales en la creación de la asociación fueron; Victor Lasuen, Ralph Yrazabal, Joe Aguirre, John Bideganeta, Leandro Totoricagüena, Bert Arostegui, Tacolo Chacartegui, John Barrutia y Felipe Aguirre.

Poco a poco parecía que la asociación vasca iba cogiendo forma y estructura. Empezaron con nombrar a un presidente y a un tesorero. El presidente ejercería de cabeza en las reuniones y comités y el tesorero se encargaría de grabar las reuniones y de mantener los asuntos económicos de la asociación. En sus días más activos, durante las décadas de 1960 y 1970, el Euskal Lagunak, también conocido como el Elmore County Basque Association, era una de las organizaciones cívicas más importantes de la ciudad. Para 1967, la asociación tenía muy claros sus objetivos o puntos de mira. Por un lado mantener viva la cultura vasca y por otro lado tratar de orientar la asociación hacia vías fraternales, educativas, religiosas y caritativas. Patrocinaron becas para estudiantes en su último año de la escuela secundaria para que pudieran continuar con sus estudios en la universidad. A la hora de conceder la beca, era la junta de la asociación la que tenía la última palabra. Como criterios de selección se utilizaban tanto las notas o resultados del estudiante como sus posibilidades económicas. La cantidad de dinero que se les ofrecía dependía del dinero del que dispusiera la asociación. Muchos miembros de la asociación seguían también como miembros del Knights of Columbus. Eran gente católica que trataban de mantener la religión como factor importante dentro de la asociación vasca.

Con las ganancias obtenidas en los bailes, el grupo contribuyó a proyectos de la comunidad y grupos sin ánimo de lucro. De esta manera la asociación vasca de Mountain Home trabajaba también de manera caritativa con respecto a la comunidad. En la década de los ochenta, la asociación entró en una pequeña crisis. Por un lado se empezó a poner en cuestión si los principios de la asociación (fraternidad, educación, caridad y religión) estaban siendo orientados y enfatizados correctamente. A unos no les gustó ser tan vinculados con la iglesia. Por otro lado, con el paso de los años el número de miembros iba disminuyendo. Mucha gente joven ida a Boise a la universidad y se quedaban al encontrar empleo.

Según varios miembros fundadores, la imagen que la asociación daba cara al público, aunque tenía que ser la de una asociación fraternal, era más bien la de una asociación trabajadora. Los miembros más antiguos estaban cansados de siempre organizar y trabajar en los eventos pero veían que era muy difícil que las personas jóvenes siguiesen con la tarea. Tampoco les interesaba mucho la relación con la iglesia católica. Sin embargo, otros miembros que no eran católicos, consideraban que si se donaba dinero a la iglesia católica también se debía donar a otro tipo de iglesias. En lo referido a la educación y a las becas que la asociación ofrecía a los jóvenes, se empezó a poner en cuestión los dos criterios utilizados hasta el momento (notas y poder económico). Algunos miembros consideraban que aunque las notas y el poder económico fueran factores decisivos, creían que había que dar prioridad a los que eran vascos frente a los que no eran vascos. Al parecer, la caridad fue el único objetivo que mantuvo unido a la asociación durante esta década de crisis.

Durante muchos años, los directores eran hombres pero la regla cambió en 1992 con la intención de aumentar la membresía, según David Knox. El club poco a poco iba disminuyendo. Afortunadamente, eventos recientes como el regreso del festival anual ha revitalizado el club. En 1996 Euskal Lagunak renació. Se mantuvo la anterior junta pero se hicieron nuevas incorporaciones. Estas nuevas incorporaciones fueron: John F. Bideganeta, John Lasuen, David E. Knox y Richard Urquidi. Después de un año de su renacimiento, en 1997, Euskal Lagunak acompañó a la federación North American Basque Organizations con el objetivo de aprender nuevas ideas y recibir ayuda de otras asociaciones vascas en América. Actualmente hay 100 miembros en el Euskal Lagunak. El club suele hacer anualmente una reunión, una cena en Enero, un baile en primavera, una comida en Mayo y un picnic el primer sábado de Agosto. Actualmente el Euskal Lagunak de Mountain Home, con la ayuda de José y Debbie Ibaibarriaga, trataron de restaurar el frontón de Anchustegui que está en 195 North 3rd West, lugar donde la asociación suele celebrar sus actividades y eventos durante el verano. El 25 de Agosto del 2001 se celebró nuevamente el picnic anual pero esta vez con el objetivo de inaugurar el frontón restaurado. Al picnic acudieron personas importantes como son el Dr. John Bideganeta (maestro de ceremonias), el padre Martxel Tillous de San Francisco, Pete Cenarrusa el Secretario del Estado de Idaho, e historiadores Suzanne Schaefer y Tom Rist, y la conferencia de NABO y su Presidente Pierre Etcharren. Mientras tanto tratan de llevar a cabo otro tipo de proyectos u objetivos como son, actuaciones caritativas, ayudar a la iglesia católica, integrarse en actividades de la comunidad y colaborar con ayudas estudiantiles.

Durante muchos años el club ha organizado un picnic en el segundo domingo de agosto. El picnic se celebraba en un parque, nuevo en aquella época, establecido por el club vasco. El parque localmente es conocido como "El Parque Vasco." Varios tipos de competiciones fueron patrocinados, carreras para los niños y concursos atléticos para los hombres, etc. Los corderos para la barbacoa siempre fueron donados por rancheros locales hasta 1974, cuando el último del ganado lanar en Mountain Home desapareció. El picnic solía ser servido y preparado por miembros de la asociación. El picnic fue cancelado en 1990 porque pocos vascos acudían. Pero el evento volvió a celebrarse en 1996. Desde entonces se ha contado una asistencia de hasta 1.500 personas, sorprendiendo a los organizadores. En el verano del 2001, Mountain Home recobró protagonismo. La comunidad vasca de Mountain Home, organizó para el 25 de Agosto un encuentro con el objetivo de reunir al resto de las comunidades vascas existentes en Estados Unidos. En este encuentro se realizaron diferentes actividades y el evento excepcional fue la reinauguración del frontón Anchustegui. Este frontón fue edificado en 1911 por Pedro y Josefa Anchustegui y varios inmigrantes vascos. El frontón luego fue donado al club vasco. Este esta colocado detrás de lo que antiguamente era su hotel, conocido como el Basque Hotel. En 1978 el frontón fue nombrado lugar histórico y fue incorporado en el registro nacional de los Estados Unidos de lugares históricos. Hoy en día la prioridad principal de la asociación vasca fue restaurar el histórico frontón, y gracias a José y Debbie Ibaibarriaga el proyecto siguió adelante.

Cuando hablamos de los inmigrantes vascos en Mountain Home, parece que nos referimos únicamente a pastores de ovejas. Aunque muchos de ellos o gran parte de ellos se dedicaron a las ovejas, otros decidieron ganarse el sueldo al mes en otro tipo de negocios. Algunos ejemplos son; Peter Monasterio y su tienda de tabaco, Andrisa Perez y su salón de belleza, el almacén y agencia de automóviles de Victor Yturri y la de John Bastida etc. Por otro lado, las mujeres no solían trabajar como pastoras. Muchas de ellas solían dedicarse a cuidar de las casas, ranchos, pensiones y sobre todo cuidar de sus familias. El trabajo de estas mujeres, aunque en su época no fuera muy valorado, era la base de las familias y comunidades vascas.

El Rosestone Inn es probablemente la única posada vasca moderna en el oeste. El negocio pertenece a Laurice Bentz y Janeen Jenkins, que no son vascas. El edificio durante una época sirvió como pensión vasca. Las siguientes dueñas sintieron que valía la pena preservar la historia vasca del edificio y siguen dirigiéndola como una pensión aunque para cualquiera y no solo los vascos. En Mountain Home, hay un restaurante vasco que se llama Joe's Restaurant. Adrian Berriochoa emigró a los Estados Unidos sabiendo que no terminaría cuidando ovejas. Nada más llegar decidió aprender inglés y engancharse en alguna nueva aventura. Así lo hizo y compró una lavandería para transformarla en un bar. Transformó la lavandería y consiguió abrir un bar al que le puso de nombre Adrian's Bar. Otro lugar popular entre los vascos durante la década de 1940 era Pete's Pastime y el dueño fue Peter Monasterio. A parte del bar, Pete's Pastime era un restaurante y tenía alguna mesa para poder pasar el tiempo en el juego de mus. Hoy en día es una casa privada. Como tributo a la influencia Vasca en Mountain Home, hay un mural en el que aparece un hombre vasco con una boina, un mapa del País Vasco y la bandera vasca. Este mural está situado en el centro del pueblo, a la vista de toda la población. El mural fue pintado en la década de 1980 por una maestra de arte local de una escuela de secundaria y por sus estudiantes.

Los vascos del pueblo de Rupert siguen teniendo ganados lanares en 2002 y continúan organizando sus cenas vascas cada año con motivo de celebrar la cultura vasca. No una asociación vasca aunque en los años de los 1970 organizaron grupos de enseñanza de la danza vasca por Julie Oxarango, e intentaron con clases de euskera. Nunca hubo una comunidad permanente de vascos muy grande en Rupert. Los pastores pasaron por el pueblo en la recorrida hacia el norte y la montaña para el verano, pero no se quedaban. Jean P. y Louise Etcheverry, Roger Oxarango, y Larry Basterrechea son unos de las personas que tienen ganados lanares en el área y son conocidos en todo el pueblo.

Louise Etcheverry tuvo un hotel en Pocatello por unos años, después se mudó a Rupert donde abrió otro. En Rupert la pensión vasca más conocida fue La Chata's y la dueña conocida como Tía Chata. El Padre Juan Garatea llegó a Rupert, Idaho en 1966, a ministrar a los católicos de la región, y en ese tiempo la cena vasca anual de Rupert era muy popular. Siempre fue en el tercer domingo de Marzo, en celebración de la cena de San Jóse, el santo de los "hombres honrados." El dinero hecho de la cena, conocida como St. Nicholas Basque Festival, y también de la subasta del cordero y otras cosas donadas, va a la escuela Católica de San Nicolás.

Shoshone es uno de los pueblos más viejos de Idaho, y era una de las paradas de los vascos viajando de la costa este hacia Mountain Home, Boise, y Jordan Valley. El ferrocarril pasaba por el pueblo y esto lo hizo muy importante en esa época. En una temporada el pueblo tuvo por lo menos seis pensiones vascas y durante las primeras tres décadas del siglo XX había una grande cantidad de vascos que vivían en o que pasaban por Shoshone. Las pensiones de los Pagoaga; Francisco y Benita Goitiandia Oneida (originalmente Onaindia y cambiado para facilitar la pronunciación a los americanos); Pete Mendiola, Urrutia y Berriochoa; José y Gertrude Ansola; Manuel y Fernanda Beitia (con sala de billar); y Domingo Soloaga (con frontón) recibieron a los vascos buscando trabajo en el oeste americano. También Shoshone tuvo una comunidad vasco muy unida. La pensión de los Oneida fue el último en cerrar en 1995. Tan unida que cuando Margaret Gray estudió la comunidad en 1955, encontró que el 83 % de los vascos tenían relaciones mutuas, y los que no eran familiares, se conocían íntimamente. Dollie y Pete Oneida siguen en la vivienda conocida como Oneida's. La familia Berriochoa, que también tenían una vivienda llamada Berriochoas', renunciaron al negocio en 1953 cuando murió Ramona Berriochoa. Anastacio Onaindia emigró a Shoshone con su hermano Benito y su cuñado José Mari Goitiandia en 1911. Tuvo un negocio de ovejas Oneida Sheep Company, que fue muy importante en su época. Además era acordeonista. La comunidad Vasca de Shoshone quizá poco a poco desapareció pero el pueblo histórico todavía atrae muchos turistas. La población total de Shoshone en 2002 es alrededor de 1200 habitantes.

En Twin Falls, Florentina y Francisco Sabala fundaron la primera pensión vasca en 1920. En 1925 Lorenzo y Benita Selaya abrieron una vivienda y ese negocio vasco duró hasta 1946. Santa Bilbao estableció el tercer hotel vasco del pueblo. En 1937 dejó el edificio viejo para construir su propio edificio que operó hasta 1949. Aniceto y Alma Bengoechea compraron el negocio de la familia Bilbao y lo mantuvieron hasta 1976. Adela Olavarria tenía un negocio de pensión vasca en los años 1960-1980s.

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