Políticos y Cargos Públicos

Ochoa Jaén, Juan

Político navarro nacido en Estella el 16 de septiembre de 1886, fallecido en la misma localidad el 29 de mayo de 1956.

Su padre, Enrique Ochoa Cintora, abogado de profesión, (al igual que su abuelo, Manuel Ochoa), fue decano del Colegio de Abogados de Estella entre 1896 y 1931, y participó a comienzos del siglo en la comisión redactora del Apéndice foral al Código Civil. Estaba entre los principales contribuyentes de la ciudad. Era miembro del partido conservador y fue candidato en las elecciones generales de 1886, en que fue derrotado por Veremundo Ruiz de Galarreta. Posteriormente resultó elegido diputado a Cortes por el distrito en 1891 y 1899. También ocupó en 1881 el cargo de alcalde de su ciudad natal, de la que ya había sido concejal en 1877. En la segunda década del siglo se adscribió al maurismo. Por parte materna Juan Ochoa descendía de los Jaén, una de las más importantes sagas familiares de la política estellesa del XIX y principios del XX. Por último, cabe señalar que su hermano Manuel fue concejal de Estella desde 1931, y alcalde durante unos meses en 1933.

Continuando con la tradición familiar, cursó estudios de Derecho y ejerció como abogado, profesión en la que coincidió con su hermano Manuel, trabajando ambos en el bufete paterno. Pertenecía al Colegio de Abogados de Estella, en el que ostentó cargos de responsabilidad, como el de Tesorero en 1949. Era Delegado Fiscal en el Juzgado de primera instancia de Estella, cargo al que tuvo que renunciar en febrero de 1935 tras ser elegido diputado foral. Al igual que Jesús Larráinzar fue vocal del Consejo de Administración de La Estellesa, S.A. de Automóviles, de la que llegó a ser vicepresidente. Juan Ochoa era también vocal de la Asociación de Cazadores y Pescadores de Navarra.

Su carrera política se inició en el conservadurismo dinástico en el que militaba su padre, lo que no obstó para que en 1923 apoyara la campaña electoral del candidato liberal Gómez-Acebo. En 1924 era presidente del Casino Dinástico de Estella, considerado por algunos uno de los principales focos antirrepublicanos de Navarra durante la II República, y que fue clausurado en agosto de 1932 tras la sublevación de Sanjurjo.

En las elecciones municipales de 1917 fue elegido concejal, y en su toma de posesión fue designado primer teniente de alcalde. El 5 de febrero de 1919 el consistorio le designaba para la asamblea de ayuntamientos del distrito que había de nombrar los cuatro representantes para la Comisión de estudio de Bases para el nuevo régimen de Navarra. Fue reelegido concejal en 1922, cargo que ocupó hasta el pronunciamiento de Primo de Rivera. Tras la caída de la dictadura, el 25 de febrero de 1930 regresó al consistorio al encontrarse entre los ediles elegidos en 1922. Permaneció en el cargo hasta la renovación del ayuntamiento en las elecciones municipales de 12 de abril de 1931.

Durante la República militó en la formación derechista Unión Navarra, de la que llegó a ser elegido presidente para el distrito de Estella el 7 de enero de 1934.

Accedió a la Diputación Foral en enero de 1935, al ser elegido en las elecciones provinciales organizadas para renovar la gestora provincial nombrada en enero de 1934. La elección no se realizó por sufragio directo, sino a través del voto de los concejales de los ayuntamientos navarros, lo cual fue motivo de polémica, ya que muchos ediles izquierdistas habían sido expedientados y apartados del cargo tras la revolución de octubre. Por este motivo la izquierda y el nacionalismo vasco no presentaron candidatura alguna. Juan Ochoa, junto a Félix Díaz Martínez, era el candidato del Bloque de Derechas por el distrito de Estella, en representación de Unión Navarra.

Con sus compañeros de Corporación fue candidato del Bloque de Derechas para las elecciones de los compromisarios que debían designar al presidente de la República, verificadas el 26 de abril de 1936. La derecha navarra quiso imprimir a estos comicios un carácter plebiscitario respecto de la Diputación, al haberse rumoreado la posibilidad de que fuera removida y sustituida por otra partidaria del Frente Popular. La candidatura del Bloque se impuso con rotundidad. Ochoa obtuvo en aquella ocasión 68.137 votos.

Ochoa se encontraba entre los partidarios de un Estatuto de autonomía exclusivamente para Navarra que supusiera la actualización del régimen foral. En este sentido intervino en el Consejo Foral de 25 de mayo de 1936, ante las dudas manifestadas sobre el particular por su correligionario Arturo Monzón.

Pese a que la mayoría de los dirigentes de la derecha navarra, y entre ellos los diputados forales, estaban al corriente de la conspiración de julio de 1936, varios autores han apuntado que probablemente Ochoa, al igual que otros miembros de Unión Navarra, no estuviera informado al respecto. Esto explicaría que se hubiera trasladado junto con su esposa, su suegra y una hija pequeña a Madrid el 6 de julio de 1936, pocos días antes del golpe de Estado, para someter a esta última a un tratamiento médico. En Madrid estuvo retenido durante varios meses, hasta que logró pasar a territorio franquista el 10 de enero de 1937. Días más tarde se reincorporó a la Diputación, y también, en su condición de diputado foral, al Consejo Foral Administrativo. Ochoa se mantuvo como diputado foral hasta mayo de 1940, en que la Diputación fue renovada por el Consejo Foral Administrativo.

En 1949 se procedió a la renovación de este último organismo, que continuaba sin alteración desde 1935, y en el cual se dio entrada a representantes de los ex-diputados forales, siempre que no estuvieran afectados por la ley de 9 de febrero de 1939, que depuró a los políticos izquierdistas y nacionalistas. Juan Ochoa fue elegido en aquella fecha por este supuesto, y se mantuvo como consejero hasta 1955, año en el que no se presentaría a la reelección.

  • GARCÍA-SANZ MARCOTEGUI, Ángel (et al.). Diccionario Biográfico de los Diputados Forales de Navarra (1931-1984) y de los Secretarios de la Diputación (1834-1984). Pamplona, Gobierno de Navarra, 1998, pp. 132-139.