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MERINO

El término maiorinus, merinus, aparece en las fuentes de la época asturleonesa, según Sinués, tal vez a mediados del siglo X. El origen de la figura merino hay que buscarlo en los vílicos y romanos. El monarca en los territorios de realengo, y el señor en los de señorío, eran quienes designaban al merino. Las atribuciones del merino eran: económicas y financieras; gubernativas judiciales y militares. El ámbito territorial de su jurisdicción es la merindad, cuyos límites geográficos son variables e imprecisos. A partir del siglo XIII se distinguen el adelantado mayor de la Corte o sobrejuez, el adelantado o merino mayor de cada reino y los Merinos nombrados por estos últimos para cada uno de los distritos o merindades. En la época de los Reyes Católicos muchas de las funciones del merino mayor se traspasarán al corregidor. Ello ha inducido a pensar a Sinués que el merino es el antecedente del corregidor, opinión, por lo demás, no compartida por Agustín Bermúdez Aznar. Según este autor la no interferencia entre ambos cargos se comprueba por el hecho de que en ocasiones se desarrollaron conjuntamente. Así en 1381 Pero López de Ayala será merino y corregidor de la merindad Guipúzcoa. En fin el merino vasco es una figura que surge en época distinta en cada territorio vasco.
Merinos y Merindades en Vizcaya. La Merindad surge porque un funcionario, el merino, se asienta en ese territorio administrativo con el objeto, sobre todo, de impartir justicia. Según Ibargüen-Cachopín las Merindades surgieron en Vizcaya en el siglo VIII. Esta teoría es defendida también por Iturriza. Asimismo Zamacola dice que las merindades se conocían desde los primeros siglos de la reconquista. Las fuentes documentales, cronológicamente, recogen primero el término merino que el del distrito administrativo. En el siglo XI, época de Lope Iñiguez, comienza a sonar la voz merino (Cartulario de San Millán de la Cogolla, Madrid 1930, pp. 228 y 252). Sin embargo, hay que remontarse al siglo XIV para encontrar la demarcación merindad. El Fuero Nuevo de Vizcaya de 1526 menciona 7 merindades: Busturia, Uribe, Arratia, Vedia, Zornoza, Marquina y Durango. Posteriormente, en 1785, se agregó al Señorío la Merindad de Orozco, formada por cuatro repúblicas con un voto, en opinión de Iturriza. Cada merindad tenía su propio merino mayor, salvo la de Uribe, a la que se asignaban dos. El merino tenía facultad de nombrar un lugarteniente. Este tenía que ser un hombre llano y abonado, y designado públicamente en la Junta de la Merindad. En cuanto a las funciones de los merinos, son similares a las de los prestameros, por lo menos en la Edad Moderna. Eran las siguientes: los merinos y prestameros ejecutaban en las merindades los mandamientos judiciales emanados de funcionarios dotados con jurisdicción en todo el territorio -corregidor, diputados, teniente de corregidor y alcaldes de Fuero-; asistían con este fin a la Audiencia del corregidor y de su teniente. En 1576 se decretó que el merino y el prestamero de la Merindad de Uribe se turnaran semanalmente en la asistencia al tribunal del corregimiento y que los de Busturia asistieran de igual forma a la del teniente del corregidor de Guernica. Asimismo se acordó que los restantes merinos acudieran a las audiencias de los alcaldes de Fuero, con el fin de cumplir los mandamientos judiciales. El merino mantenía y cuidaba las cárceles que se le confiaran. En fin, el Fuero prohibía a los merinos acudir a los Regimientos. El merino estaba sometido ajuicio de residencia. En cada merindad había una Junta de Merindad, pero la "ausenci completa -manifiesta Monreal- de testimonios directos o indirectos de celebración de este tipo de asambleas en la Edad Moderna lleva a pensar que, o bien habían desaparecido tempranamente, o tenían una vida muy precaria y esporádica". Cada merindad estaba formada por anteiglesias. Veamos seguidamente, siguiendo a Monreal, de qué anteiglesias constaban las merindades:

MERINDAD DE BUSTURIA
1 Mundaca
2 Pedernales
3 Axpe de Busturia
4 Murueta
5 Forua
6 Luno
7 Ugarte de Múgica
8 Líbano de Arrieta
9 Mendata
10 Arrazua
11 Ajanguiz
12 Ereño
13 Ibarranguelua
14 Gautéguiz de Arteaga
15 Cortebuzi
16 Nachitua
17 Ispáster
18 Bedarona
19 Murélaga
20 Navárniz
21 Guizaburuaga
22 Amoroto
23 Mendeja
24 Berriatua
25 Cenarruza
26 Arbacegui
MERINDAD DE MARQUINA
27 Jeméin 28 Marquina Echevarría
MERINDAD DE ZORNOZA
29 Amorebieta
30 Echano
31 Ibárruri
MERINDAD DE URIBE
32 Gorocica
33 Baracaldo
34 Abando
35 Deusto
36 Begoña
37 Echévarri
38 Galdacáno
39 Arrigorriaga
40 Arrancudiaga
41 Lezama
42 Zamudio Aretaga
43 Lujua
44 Sondica
45 Erandio
46 Lejona
47 Guecho
48 Berango
49 Sopelana
50 Urdúliz
51 Barrica
52 Górliz
53 Lauquíniz
54 Gatica
55 Lemóniz
56 Maruri Xatabe
57 Basigo de Baquio
58 Meacaur de Morga
59 Munguía
60 Gámiz
61 Fica
62 Frúniz
63 Meñaca
MERINDAD DE BEDIA
64 Lemona  
MERINDAD DE ARRATIA
65 Yurre
66 Aránzazu
67 Castillo Elexabeitia
68Ceánuri
69 Dima
70 Olabarrieta (Ceberio)
71 Ubidea
MERINDAD DE URIBE
72 Derio  

Merindad mayor de Guipúzcoa. En 1272 se separará de la merindad o adelantamiento mayor de Castilla al territorio de Alava y Guipúzcoa, para formar un nuevo adelantamiento, a cuyo frente figurará Diego López de Salcedo. Con Sancho IV se volverá a la situación anterior, al desaparecer el adelantamiento de Alava y Guipúzcoa e integrarse en el adelantamiento mayor de Castilla. El merino mayor, en opinión de Gorosábel, es la autoridad real más antigua en Guipúzcoa en lo referente a la administración de justicia. En cuanto a sus competencias se encargaban del conocimiento de las alzadas de las sentencias dictadas por los alcaldes ordinarios. Además tenían otras funciones tales como perseguir a los malhechores, ejecutar las sentencias, recaudar tributos reales y hacer los llamamientos a las Juntas provinciales. En algunas ocasiones los merinos se extralimitaron en sus funciones. Estas eran, en suma, judiciales, financieras y gubernativas. Son varias las noticias que se tienen de los diversos merinos mayores en Guipúzcoa. Actualmente, gracias a los trabajos del Prof. Orella, tenemos una relación bastante pormenorizada de todos los merinos que desempeñaron sus funciones en Guipúzcoa. Sin embargo, se echa de menos un trabajo global que aborde el estudio de esta magistratura bajomedieval en la provincia de Guipúzcoa. A continuación exponemos la relación de los merinos mayores, siguiendo fundamentalmente los estudios de Rogelio Pérez Bustamante y de José Luis Orella Unzué:
  • 1. Diego López de Salcedo (1279; 1304 y 1309).
  • 2. Sancho Martínez de Leyva (1291).
  • 3. Gómez Carrillo (1315).
  • 4. Juan Martínez de Balda (1317).
  • 5. Juan Sánchez Marroquín de Salcedo (1322).
  • 6. Beltrán Ibáñez de Guevara (1332. En 1343 todavía está en el cargo).
  • 7. Ladrón Vélez de Guevara (1335. También en 1338).
  • 8. Lope Díaz de Rojas (1341; 1345; 1349 y 1353).
  • 9. Beltrán de Guevara (1359).
  • 10. Pero Manrique (1366-1367 y 1375).
  • 11. Fernán Pérez de Ayala (1368).
  • 12. Ruy Díaz de Rojas (1372-1378).
  • 13. García Pérez de Camargo ( 1376).
  • 14. Pedro Pérez de Ayala (1379. En 1389 todavía estaba en el cargo).
  • 15. Fernán Pérez de Ayala (1394-1399; 1401; 1401-1436).
  • 16. Pedro López de Ayala (1437-1466).
  • 17. A partir de 1467, según Gorosábel, ya no se encuentran más datos de merinos mayores en Guipúzcoa. Sin embargo, Pérez Bustamante nos dice que Garcí López de Ayala fue merino en 1473.
  • Merindad mayor de Alava. Son poquísimos los datos que poseemos sobre la merindad mayor de Alava. La historiografía que se ha ocupado de este territorio apenas ha hecho mención de la institución de los merinos mayores. Por tanto, cualquier intento de construcción científica que aborde el tema de los merinos mayores se encontrará con la gran escasez en el tratamiento de esta institución por parte de la historiografía. Está demostrado que Alfonso X creará en 1274 el Adelantamiento de Alava y Guipúzcoa y a su frente pondrá a Diego López de Salcedo. Esta creación constituirá, según Rogelio Pérez Bustamante, el primer paso hacia la conformación de estos territorios como circunscripciones separadas de la Merindad Mayor o Adelantamiento Mayor de Castilla. Es a partir de 1332, año de la disolución de la Cofradía de Arriaga, cuando aparece de forma definitiva la merindad mayor de Alava. En aquel año es merino mayor de Alava Juan Ruiz de Gauna, que todavía en 1 345 continúa en el cargo.
    Merino en Navarra. El merino era un noble cuya jurisdicción abarcaba a toda la merindad. Al comenzar don Juan Antonio Fernández su «Descripción histórico-geográfica de la ciudad de Tudela y de los pueblos de su Merindad» nos dice lo que sigue: «Es mui antigua en Navarra la división de su reyno en Merindades, que es un género de gobierno, cuyos pueblos deben seguir el orden de su capital en lo correspondiente a pesos, medidas, servicios y derechos reales. Los exámenes y residencias de los oficios y gremios se hacen en cada Merindad por los maestros que viven en la misma capital y a ésta deben concurrir sus pueblos en las proclamaciones de reyes y otros actos públicos, y ella es también quien les comunica las órdenes circulares que recibe de la superioridad, de que se exceptúan las ciudades, porque a éstas se les participan directamente.» En la merindad de las montañas hay, desde 1350, 2 merinos. Ni en Pamplona ni en Ultrapuertos hay merino, pero sí hay en áreas más pequeñas que la merindad. Su principal competencia es mantener el orden público en la merindad. Se encarga de la persecución de malhechores, bandoleros y criminales. Además recauda caloñas y homecillos. También protege las ferias, asambleas y romerías y establece las treguas entre bandos y pueblos. Junto a estas funciones policiales o de orden público mantiene a un número variable de hombres armados. Respecto a su retribución, para el siglo XIV, varía de una a otra merindad. El de la Montaña percibía 50 libras y 100 cahíces de cebada-avena al año; el de la Ribera, 200 libras, 100 cahíces de trigo y 200 de cebada-avena, y los de Estella y Sangüesa, 100 libras y 100 ó 200 cahíces de cereal. En el caso de que el merino se ausentara del Reino le sustituía un «lugarteniente de merino». En la Novísima Recopilación de los Fueros de Navarra se contienen preceptos regulando la figura del merino. Así, las varas de justicia que usan los merinos sean conocidas y diferentes de las de los alcaldes (libro 2, título 6, ley 5). Por la relación que hicieren los merinos a los alcaldes y regidores, de haber encontrado en las visitas pesos y medidas faltas, no condenen en más de 10 libras. Que los merinos no visiten los pesos y medidas en los pueblos que tuvieren privilegio o posesión de lo contrario, ni hagan más de una visita anual. En los pueblos donde hubiere pesos y medidas cotejadas con las de la cabeza de la Merindad, selladas y con testimonios de tres o menos años, no refiera el merino, sino con los pesos y medidas de tal pueblo. Los pesos y medidas que fueren condenados, si el condenado apelare, queden en poder del alcalde o jurado que hubiere hecho la condena, y los envíe al consejo con persona fiel a costa del «caido». Por faltas pequeñas no hagan los merinos vejaciones a las partes. El merino no visite más que los pesos y medidas de los que ejercen oficios de compra y venta con tales pesos y medidas; y a los que las tienen en sus casas para su servicio particular, si se hallare tenerlas falsas se enmienden si se pudiere enmendar, y si no que se quebranten. El merino o su teniente que contraviniere lo anterior que sea privado de su oficio, desterrado del Reino por espacio de 6 meses y multado con 20 ducados (libro 2, título 6, ley 1). Los merinos y tenientes no deben de cobrar ningún derecho en las visitas de pesos y medidas, en caso contrario se les condena a 6 meses de suspensión de empleo y a una multa de 30 libras (Ibidem, leyes 6 y 8). La institución de los merinos dio lugar a reclamaciones y quejas. Esto es comprensible, porque su oficio era primordialmente prender y castigar a los malhechores de la merindad, «aunque ellos no incurrieran verdaderamente en abusos, la gente de mal vivir había de achacárselos». Muchos pueblos procuraron librarse de ellos mediante privilegios, en los que incluso se llegó a otorgar la facultad de matarlos. El monarca Carlos el Noble sometió a los merinos, en vista de sus desmanes, a una ordenanza, en la que se disponía: «Nos, oido el clamor de muchas maneras de gentes de nuestro regno, en razón de los males et grieves (agravios) que los merinos nuestros et lures logartenientes han fecho et facen cada día, inquietando los pueblos en muchas et diversas maneras, ampliando et excediendo en lures oficios, tomando presas las gentes por muy pequeynas achaquías (pretextos) et acusaciones, por cudicia de haber los carcelajes et tomando de carcelaje siete cafices de trigo por cada uno otro si, á los presos soltando sobre fiadores o sin fiadores, lo quoal ellos non pueden nin deben faqer ni pertenesce á su oficio, et en muchas otras formas e maneras, etc. ...».
    Merindades de Navarra. Navarra se divide en 5 merindades. De todas las descripciones que se han hecho utilizamos la que hizo Zamacola en 1818.

    Merindad de Pamplona. Integrada por la ciudad de Pamplona, capital del territorio, y 6 cantones divididos en 28 distritos o valles subdivididos en 306 comunes. Confirma por el norte con la Baja Navarra, por el este o levante con la merindad de Sangüesa, por el sur o mediodía con la de Estella, y por el oeste o poniente con las provincias de Guipúzcoa y Alava. La merindad de Pamplona está bañada por muchos ríos. El Bidasoa que tiene su nacimiento en la parte más septentrional, corre por Legaia al valle de Bertiz-Arana y Vera. Un brazo del río Arga sirve por el levante de límites a esta merindad, y después de atravesar los valles de Anué, Olaibar y Escalante, se reúne en territorio de Villalba con el río Torío. Por el mediodía está bañado del río Arga y por el de Araquil; y los ríos Urumea, Areso y Araxes se adentra en Guipúzcoa.

    Merindad de Estella. Al Norte confina con las montañas de Andía y los valles de Ergoyena, Ollo y Echauri de la Merindad de Pamplona; al oriente con la montaña de Ilzarbe, con la Merindad de Olite y una parte de la de Tudela; al mediodía con la provincia de Burgos, y al occidente con la de Alava. El río Ebro la separa de Castilla y el Arga de las merindades de Olite y Tudela.

    Merindad de Tudela. Linda por el norte con las merindades de Estella y Olite; por mediodía y Levante con Aragón y la tierra de Noballes; y por el poniente con Castilla. Este territorio constaba en el siglo XIII de unos 50 pueblos. A comienzos del siglo XVII tenía 10.852 casas. En el siglo XIX su población era de 28.855 personas. El río Aragón rodea esta merindad y la separa de la de Estella y la de Olite. El río Ebro cruza la merindad de norte a mediodía, y el de Queyles hasta el norte, regando las tierras de Monteagudo, Cascante y Marchante, que se reúnen luego con el Ebro, cerca de Tudela. El río Alhama riega los campos de Fitero, Cintruénigo y Tudela.

    Merindad de Sangüesa. Al norte está el Valle Aezcoa, y «los Pirineos -manifiesta Zamacola hacia el parage en que se halla el famoso bosque de Irati, donde tiene nacimiento el río de su nombre, el qual después de atravesar toda la merindad de norte a mediodía y de recibir varios arroyuelos, se incorpora con el río Salazar, cerca del pueblo de Lumbier. De este mismo lado del norte, siguiendo la cadena de los Pirineos, se hallan las montañas o puertos de Bimbalet y de Arraco, como también los del valle de Roncal, que extendiéndose hacia el oriente, confinan con las poblaciones de Anso, Fago, Lorbes y las villas de Salvatierra y de Sos, del cantón de las cinco villas, en el reyno de Aragón. Al mediodía se hallan los valles y vegas de Aibar y de Ibargoiti, que confinan con la merindad de Olite y su valle de Orba, que hacen al territorio de Sangüesa muy fértil; y al occidente, o de las partes que se encuentran los valles de Aranguren, Elorz, Egües, Esteribar y Erro, confina con la merindad de Pamplona por los valles de Galar, Zizur, Olaibar y Anué».

    Merindad de Olite. «Esta merindad -expresa el mismo autor- confina al norte con los valles o vegas de Izarbe y de Ibargoiti; al oriente con el valle de Aibar; al mediodía con las Bardenas reales, y al poniente con el condado de Lerin. El terreno que ocupa en la parte del norte forma el valle de Orbia, que está rodeado de selvas y montañas cubiertas de encinas. El país es llano y el sitio que llaman de la Ribera que empieza cerca de la ciudad de Tafalla, es el más fértil y más delicioso de toda Navarra. Los principales ríos que atraviesan y riegan esta merindad son el Aragón, que le separa por oriente de las Bardenas reales, y por el mediodía de la merindad de Tudela, incorporándose más abaxo del pueblo de Funes con el Arga, que corre hacia la parte occidental; y el río Zidacos, que cruza de norte a mediodía, hasta que se junta al de Aragón con el distrito de Caparroso, después de recibir en su madre diferentes arroyuelos que nacen en las montañas del valle de Orba».

    Estas cinco merindades forman la Navarra alta. Hasta 1512 había otra merindad: la de la Baja Navarra o Tierra de Ultrapuertos. Comprendía tres bailías: San Juan de Pie de Puerto, Mixa-Ostabares y Labastide de Clairence. Ver NAFARROA BEHEREA

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    Ricardo GÓMEZ RIVERO