Concepto

Las escuelas de formación del magisterio de Gipuzkoa

Para el estudio de la formación del magisterio en Gipuzkoa se puede establecer cuatro etapas con relación a las denominadas escuelas normales:

  1. Escuelas de maestros y maestras en el siglo XIX (1845-1848 y 1865-1869)
  2. La Escuela Normal de Maestras y Escuela Mixta (1899-1936)
  3. La Escuela del Magisterio durante el franquismo
  4. Las Escuelas de Formación del Profesorado en la Universidad.

Los antecedentes de esta escuela arrancan en 1840, cuando Joaquín Fernández fue pensionado por la Diputación para que asistiera como alumno a la Escuela Normal Seminario de Maestros de Madrid, creada por Pablo Montesino en 1839. Este alumno nunca cumplió con su compromiso de ejercer como director de una futura escuela normal en la provincia. La creación de la escuela normal se acordó en las Juntas celebradas en Ordizia el 8 de julio de 1845. El establecimiento de la escuela, como preveía el Reglamento, había de estar instalada en la población donde residiesen las autoridades superiores de la Provincia, es decir, Tolosa, que había recuperado la capitalidad en 1844.

Esta experiencia duró escasamente tres años, pues ya en las Juntas en Zumaia de 1848 se plantea el cierre, debido a las penurias económicas y a la indefinición en la oferta escolar de la escuela, que no pasaba de ser una escuela primaria superior. De esta forma, desde 1848 hasta 1865, fecha en que se instalará otra normal, esta vez para maestras, Gipuzkoa permanecerá sin este tipo de institución. Lo más plausible es pensar que los alumnos interesados en la carrera del magisterio se dirigiesen a la Normal de Álava o Navarra o se formasen en centros de segunda enseñanza de Bergara, Oñati o San Sebastián, que tenían esta oferta educativa.

Después este período de 15 años sin escuela normal, el tema de su restablecimiento volvió a plantearse en 1864. Así al año siguiente comenzó una nueva singladura, también de escasa duración. Por recomendación de la Junta provincial de Instrucción Pública y del Inspector de la provincia Juan Mª Eguren , las Juntas generales reunidas en Irun en 1864, acordaron encargar a la Diputación el planteamiento de una escuela normal, a la vista de la carencias que tenía la provincia. Por R.O. de 28 de julio de 1865 el Gobierno autorizó la creación de la escuela, así como el Reglamento interior de la misma.

La convocatoria de la plaza de Directora se celebró en 1865 en San Sebastián, obteniéndola Regina Bizcarrondo, nombrada oficialmente por R.O. de 1 de diciembre de 1865. Esta profesora había desempeñado la plaza de maestra de escuela pública elemental completa de San Sebastián. En el Reglamento de la escuela se hacían constar cuatro categorías de alumnas: aspirantes a maestras, maestras ya examinadas, alumnas que no aspiren al título de maestras y, finalmente, jóvenes mayores de dieciséis años que "deseen completar los estudios de primera enseñanza y el conocimiento de las labores ya de utilidad, ya de adorno, propias de su sexo". Este centro quedaba establecido con esa doble utilidad tan característica de las escuelas normales femeninas de la época. En julio de 1869 se cerró la escuela debido a la escasez de alumnas. Después de este cierre, nos encontramos que durante un largo período de 30 años, Gipuzkoa es de las únicas provincias del Estado, junto con Castellón, que carece de este tipo de centros, sea masculino sea femenino.

El restablecimiento de esta escuela fue posible, no por ninguna acción voluntaria de la Diputación, sino por la acción gubernativa del Estado a partir de las reforma Gamazo de 1898. Una R.O. de 29 de marzo de 1899, obligó a la provincia a crear una Escuela Normal de Maestras. Desde esa fecha funcionó una escuela normal elemental, hasta que en 1914, con la reforma de Bergamín, se ascienda a superior. En los primeros años se plantearon algunos problemas sobre el edificio, el nombramiento de profesoras y demás personal. Para solucionarlos las relaciones establecidas entre Ayuntamiento y Diputación fueron fundamentales. En cuanto al edificio, se obtuvo la casa nº 8 de la Plaza del Buen Pastor, cuya planta baja se tomó en arriendo por parte de la Diputación. En esta casa estuvieron durante este primer curso la Secretaría y Dirección y en la planta baja del nº 10-Accesorio se instalaron tres aulas, vestuario, portería, etc, y en el entresuelo habitación para la Directora. Las enseñanzas impartidas correspondían a las que legislativamente estaban reconocidas, teniéndose que distribuir la enseñanza por asignaturas entre las tres profesoras titulares y el profesor de religión.

El cambio de escuela normal elemental a superior en 1914 conllevó el aumento de alumnas y de profesorado, pues supuso un cambio de orientación respecto a los títulos del magisterio y una reorganización total de los estudios, donde el carácter profesional y pedagógico quedaba más patente. No obstante, debido a la vigencia de los Conciertos Económicos, la Diputación fue remisa con los pagos y suplicó el reconocimiento de este derecho. La solución llegó a través de una R.O. de 3 de marzo de 1917 por la cual "en lo sucesivo los haberes del personal y material de la Escuela Normal de Maestros de Guipúzcoa serán satisfechos en su totalidad con cargo al presupuesto general del Estado". También se alquiló una villa en el Paseo de Atocha denominada "Villa Elisa", desde 1914. La distancia entre la escuela normal y la escuela graduada aneja (para las prácticas escolares de las alumnas) será un problema, pues esta escuela estaba situada en la calle Sánchez Toca, 5. A partir de 1925, con el Estatuto provincial, la Diputación queda exenta de cualquier pago derivado de la Escuela Normal.

Con respecto al profesorado hay que señalar que esta escuela fue un lugar de paso para muchas profesoras. De su amplia plantilla de profesoras, la mayoría de ellas procedentes de otras escuelas normales del Estado, señalamos algunos nombres de directoras por su más larga permanencia: Luisa Diaz y Recarte, Juana Ugarte Macazaga, Leonor Mercedes Villan y Maria Victoria Jimenez y Crozat, quien ocupó el cargo desde 1909 hasta 1921. También Genoveva del Pino Valsera, quien sucederá a la anterior hasta 1931 y que al convertirse en Escuela mixta, debido a las reformas de la República, la dirección la ocupó un hombre. Respecto a las secretarias, podemos señalar a Josefina Oloriz, Auxiliar de Letras, que ocupó el cargo desde 1921 hasta 1929, fecha en que presenta la renuncia para pasar a la Inspección de las escuelas rurales de la Diputación. Esta profesora pertenecía a la Institución Teresiana y llegó a ser concejala del Ayuntamiento de San Sebastián y miembro de la Comisión de Depuración franquista.

La evolución del alumnado varió pues, si mientras permaneció como escuela elemental el número de alumnas oficiales no supera las 47, llegará hasta 111 en el curso 1923-24, y a partir de esa fecha se superarán las 200 alumnas matriculadas, llegando a las 269 en el curso 1929-30. Respecto a las alumnas libres, y a partir de 1922, se constata un aumento, llegando hasta las 177 alumnas libres matriculadas en el curso 1929-30. A lo largo de toda la vigencia de la escuela, la Diputación mantuvo dos becas para las alumnas carentes de recursos, así como otra beca para cursar los estudios de la carrera del Magisterio como pensionistas en la Institución Teresiana.

Con relación a la procedencia del alumnado, puede afirmarse que la mayoría de las alumnas eran naturales de Gipuzkoa (66%), siguiéndole a más distancia las nacidas en Navarra (7%), Madrid (4%), Bizkaia (3,7%), Burgos (3%), Alava, Zaragoza, Logroño y Valladolid con un 2% aproximadamente, siendo casi inapreciable las procedentes de otras provincias. En 1916 surgió la Asociación de Antiguas Alumnas que tuvo una actividad cada vez más creciente desde 1920.

Después de ocupar varios edificios para albergar la escuela, en 1946 se ocupó Villa Soroa en Ategorrieta, hasta 1988, fecha en que se traslada al Campus de Gipuzkoa de la UPV-EHU. Durante el franquismo la escuela se adaptó a todos los cambios de planes existentes y pasó por las mismas vicisitudes propias de esta institución: cambio de profesorado continuo, enseñanza enciclopédica y poco profesionalizante, etc. Con respecto al alumnado se ha podido constatar que durante todo el franquismo estudiaron en esta escuela del orden de unos 2.700 alumnos, de los cuales el 74% eran mujeres y obtuvieron el título un 85% de alumnas y un 79% de alumnos. Como ocurre con el periodo anterior, la mayoría del alumnado procedía de la capital y a continuación de la provincia, aunque también se registra un porcentaje alto de alumnado navarro, siendo la media de edad más alta que lo habitual en este tipo de centros. También hay que constatar el alto porcentaje de alumnado que seguía los estudios de manera no oficial, sobre todo las mujeres. A partir del curso de 1970-71 el aumento del alumnado se duplica, tanto en hombres como en mujeres, debido al nuevo giro que supuso el cambio de planes de estudio y de denominación de las escuelas, que se tenía que adaptar a la Ley General de Educación de 1970. Hay que considerar que el aumento tan exagerado de la matrícula entre los años 1970 y 1974 se debe a un tipo de alumnado que necesitaba adaptarse a la nueva titulación, posiblemente siendo ya maestros o maestras con titulación antigua.

Durante el franquismo también se mantuvo otra Escuela del Magisterio, denominada Nuestra Señora del Junkal, y sustentada por los Hermanos de las Escuelas Cristinas (La Salle) en Irun, y que estuvo en funcionamiento desde 1948 hasta 1970. En principio esta escuela estaba destinada a la formación del profesorado religioso dedicado a la enseñanza, pero con el tiempo fueron muchos los alumnos, tanto religiosos como seglares, que pasaron por esta escuela para convalidar sus estudios por los oficiales en la Universidad de Valladolid. Para ello se utilizaba la modalidad de "alumno libre", lo cual les permitía optar a los exámenes oficiales. Con las nuevas disposiciones legislativas de 1970 esta situación ya no se pudo sostener.

La nueva realidad social y educativa de los años setenta, con una gran necesidad de profesorado euskaldun, cambiará, pues se imponía un tipo de profesorado que se adecuase a las demandas de las ikastolas y centros escolares que propugnaban por el uso del euskara en las escuelas. Con el cambio de Plan de Estudios de 1971 las Escuelas Normales pasaron a denominarse Escuelas de Formación del Profesorado de EGB y se integraron en la estructura de la Universidad, primero de la de Valladolid y posteriormente, a partir de 1978, de la UPV-EHU. Con ello, las tres escuelas oficiales existentes se incorporaron con tal denominación. La trayectoria dentro de la Universidad se ha ido manteniendo, adecuándose asimismo a los cambios de los títulos universitarios (profesorado de infantil y profesorado de primaria) y, finalmente, a la consideración de grado, en lugar de diplomatura. Además de estas escuelas oficiales, existían otras escuelas privadas como la de Eskoriatza, incorporada a la Universidad de Mondragón y la diocesana San Sebastián, vigente entre 1977 y 1999. Con ello se puede apreciar un superávit de escuelas, debido a la demanda escolar y a las nuevas necesidades de formación de un magisterio que conociese el euskara.

  • DAVILA, Paulí. La profesión del magisterio en el País Vasco, 1857-1930. Leioa: Servicio Editorial Universidad del País Vasco, 1993.
  • MURUA, Hilario. La enseñanza primaria y el magisterio en Gipuzkoa, 1936-1975. Leioa: Servicio Editorial Universidad del País Vasco, 2007.