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La Javierada

Es una peregrinación religiosa de carácter anual que se desarrolla en Navarra a principios de marzo, y que tiene como destino el castillo de Xavier. Aquí nació, en 1506, Francisco de Jaso y Azpilkueta, más conocido como San Francisco Xavier.

En Navarra, hay otras romerías y peregrinaciones importantes (Roncesvalles, Ujue, Nuestra Señora de Muskilda...), pero ninguna es tan populosa como esta. La marcha se celebra durante dos fines de semana consecutivos: el primer domingo siguiente al día 4 de mayo y el sábado posterior (Javierada femenina). A ella asisten en conjunto, desde los años 60 del siglo XX, una media de 40.000 personas, principalmente navarros, aunque también de otras comunidades.

Además de ser un ritual penitencial, esta romería católica y cristiana se considera una afirmación de la identidad moderna de los navarros.

Los orígenes oficiales de la Javierada se remontan a 1940. Fue entonces, cuando el obispo de Pamplona, Marcelino Olaechea, con los apoyos de la Hermandad de los Caballeros Voluntarios de la Cruz, excombatientes de la guerra civil en el bando de Franco, y algunos miembros de la Juventud de Acción Católica pusieron en marcha y dieron continuidad a esta romería penitencial. Conviene señalar sin embargo, que ya con anterioridad el santuario de Xavier ejercía cierta fascinación en los pueblos navarros y aragoneses de la comarca. Está documentado por ejemplo que en los siglos XIII y XIV, los habitantes de las poblaciones cercanas, acudían en romería al Cristo de la capilla de Xavier durante la novena de Gracia (entre los días 4 y 14 de marzo). El motivo solía ser pedir la concesión de un favor de carácter personal, relacionado con la salud, el trabajo, la familia, etc... Posteriormente, la fama adquirida por san Francisco Xavier, convertido en patrón de Navarra en 1657, ayudó a que este lugar se erigiera poco a poco en un destino de peregrinación supracomarcal.

Hoy, el pueblo y el castillo de Xavier ocupan un lugar periférico en el actual mapa navarro. No fue así en la época medieval. De hecho, este castillo que vigilaba el paso del Aragón y la frontera entre los reinos de Navarra y Aragón, se encuentra a unos cuatro kilómetros en línea recta del monasterio de Leire. Este último fue cuna, refugio y tumba de los primeros reyes navarros. Posteriormente, además, Sancho el Mayor (1004-1035), y sus sucesores (García el de Nájera y Sancho el de Peñalén), promovieron desde aquí un movimiento espiritual, político y cultural que trajo la articulación efectiva del estado medieval. Ello se hizo mediante el impulso del camino de Santiago que coincide a la inversa (al menos en la vía Tolosana) con la ruta de peregrinación a Xavier.

Por su parte, la vida de san Francisco Xavier, así como su partida del castillo natal y su ejemplar peregrinaje por el mundo cobran especial sentido en el momento final (siglo XVI) en que el reino de Navarra es incorporado, tras la conquista, a Castilla.

Estas circunstancias históricas, y el romántico interés por los orígenes de Navarra, que se da en el siglo XIX, en un contexto de creciente perdida de la identidad política del antiguo reino (Ley Paccionada de 1841, etc.), acrecientan el magnetismo de este lugar místico que empieza a sentirse a partir de entonces como catalizador de un cierto navarrismo.

El 4 de marzo de 1886, la diputación foral de Navarra organizó una peregrinación a Xavier, en acción de gracias por haber evitado el santo una epidemia de cólera morbo en Navarra (Arregui,1998:8). Se calcula que aquella primera Javierada de la historia, como la consideran algunos, reunió entre 12.000 y 15.000 navarros (Porcal, 2006:114). Todavía en el siglo XIX, hubo otras javieradas memorables como la que tuvo lugar en 1896, para pedir al santo el fin de la guerra de Cuba (Martínez Magdalena, 2003:76).

Aunque estas romerías decimonónicas a Xavier eran todavía esporádicas, tenían ya la fuerza y el carácter identitario que se atribuye a la peregrinación a Xavier. Lo que hizo el nacional catolicismo en tiempos de Franco, fue darles continuidad y aprovechar el tirón del santo y sus reliquias para -desde las élites- fomentar la idea de un navarrismo ultraconservador que diera cohesión a la unidad provincial.

Ello sin embargo se vio desbordado por la fuerza de un sentimiento más profundo y popular de navarridad que, ya en los años sesenta, supera las diferencias ideológicas, de clase, de género y de localidad, convirtiéndose poco a poco en factor identitario de una nueva sociedad. En ello, intervienen seguramente los cambios socioculturales introducidos en Navarra con la industrialización. En 1959, se instaura la Javierada femenina, que se celebra desde entonces, el siguiente fin de semana; y poco a poco, se suman a la peregrinación personas con motivaciones diferentes de las meramente religiosas: hacer deporte, vivir una pequeña aventura personal, hacer nuevas amistades, mantener la tradición,...

"Lo que era un ritual penitencial (...) se constituye a partir de entonces en una importante afirmación de la identidad colectiva de los navarros. Es el pueblo el que ha ido transformando semánticamente de navarridad esta peregrinación penitencial e iniciática de primavera" (Aguirre Baztán, 1998:55).

En la Javierada se pone de relieve un vínculo comunitario, igualitario, directo o racional, existencial (Recondo, 1975:15). A ello, hay que unir la fuerza emocional de este ritual iniciático que es la caminata a pie a lo largo y ancho de la geografía navarra.

Para sentirte navarro
ven con nosotros a Javier.
Nada hay más grande en Navarra
que el castillo de Javier.
A Javier van los caminos
para abrir la primavera,
y en javieradas de gracia
florece Navarra entera.

Así dice la letra de una canción, escrita por el sacerdote Valeriano Ordóñez, e interpretada por el grupo musical los Iruñako.

Desde todas las comarcas de Navarra, parten los caminos que llevan a Xavier, aunque destacan especialmente - por el número de peregrinos- las dos rutas procedentes de la cuenca de Pamplona y de la Ribera. Todos los caminos confluyen finalmente en Sangüesa, desde donde parte el vía crucis, que se prolonga a lo largo de los 8 kilómetros que la distancian de Javier (Porcal, 2006:114).

Este viaje sagrado tiene un carácter terapéutico, transformador (Beriain, 1998:). El hecho de peregrinar libera al caminante de sus limitaciones de estatus y de rol, de las obligaciones de la vida cotidiana, y lo aparta del tiempo histórico (...) para situarlo en medio del tiempo imaginario, donde aparecen los arquetipos míticos (divinidades, santos, profetas...) ligados a los orígenes del reino.

Así pues, a diferencia de otras identidades y nacionalismos modernos, basados en la sangre, la lengua, o la raza, la Javierada activa o recrea una comunidad de creencias y de sentimientos construidos socialmente sobre el espíritu del gran Santo. En este sentido, podría hablarse de un nacionalismo místico (Beriain ,1998:88) centrado en la figura de san Francisco Xavier.

En resumen, el ritual penitencial de la Javierada constituye paralelamente una afirmación de la navarridad moderna. Sin embargo, temáticamente este ritual resulta antimoderno, pues supone una crítica de las estructuras sociales que integran las bases del desacralizado mundo moderno (Beriain, 1998). En esto, las Javieradas vuelven a reproducir, de manera simbólica, aquella dicotomía presente en los orígenes del reino medieval: Cristo frente al islam y devoción cristiana tradicional frente a la secularización de la vida moderna.

  • AGUIRRE BAZTAN, A. "La identidad cultural de Navarra". La identidad de Navarra. Barcelona: Bardenas, 1998.
  • ARREGUI, José Miguel. "Javierada versus marcha a Javier. Historia de una polémica". Cuadernos de Etnología y etnografía de Navarra, 1998, 71. Pamplona: Institución Príncipe de Viana, pp.7-18.
  • BERIAIN, Josetxo. La identidad colectiva: vascos y navarros. Pamplona:Universidad Pública de Navarra, Aramburu Editor, 1998.
  • MARTINEZ MAGDALENA, Santiago. "Geografías, itinerarios y espacios sagrados en Navarra. Su proyección extraterritorial durante la postguerra española". Vasconia, 33. Donostia: Eusko ikaskuntza, 2003, pp. 63-89.
  • PORCAL GONZALO, Mª Cruz. "Turismo cultural, turismo religioso y peregrinaciones en Navarra. Las javieradas como caso de estudio". Cuadernos de Turismo, 2006, número 18. Murcia: Universidad de Murcia, pp.103-134.
  • RECONDO, José María. "La Javierada". T.C.P., nº 220, Pamplona, 1975.