Municipios

Sangüesa - Zangoza

Municipio de la Navarra Media Oriental, en la linde este con Aragón. Limita al norte con términos de Liédena y Javier, al oeste con Aibar, al sur con Cáseda y con la provincia de Zaragoza, con la que limita también al este. Terreno llano, de labor y regadío, es recorrido de norte a sur por el río Aragón que forma una vega y baña la capital del municipio, sita a los 2º 24' Long. este (Mer. M.) y a 42" 34' 40" Lat. norte, a 404 m. de altitud. Al Aragón afluyen el Irati en el extremo norte y el Onsella al este. La cota máxima de altura se sitúa en el límite con Liédena, monte Ugarte (627 m.).

Partido: 1.º, de plata, un castillo de su color natural, acompañado de las letras S.A. de rojo; 2.º, de plata, cuatro palos de rojo. Bordura de rojo, con las cadenas de Navarra de oro.

Población 1960-1995: véase tabla en imágenes.

Fuente: Censo de población 2001
HombreMujeresTotal
2.3782.2364.614

Evolución de la población del municipio en los siglos XIX-XXI
AñoPoblación de HechoPoblación de DerechoPoblación
18002.390
18573.312
18603.310
18773.4964.365
18873.3083.191
18973.2923.240
19003.2553.189
19103.3423.350
19203.6083.620
19303.7493.643
19403.9604.037
19503.8133.878
19604.3234.031
19704.6454.682
19754.5034.533
19814.5724.599
19864.5284.623
19914.4474.583
1996 4.553
19984.558
19994.634
20004.673
20014.718
20024.807

Distribución de la población según estado civil y año. Finales del siglo XX y comienzos del XXI
Fuente: Censo de población 2001
HombresMujeresTotal
En este municipio7176341.351
En otro municipio de Navarra1.0829842.066
En una de las CCAA limítrofes262312574
En otra CCAA no limítrofe177157334
En el extranjero10999208

Movimiento natural de la población
Finales del siglo XX y principios del XXI
Fuente: Instituto de Estadística de Navarra e INE. Movimiento Natural de la Población
NacimientosDefuncionesMatrimoniosCrecimiento natural
198039252314
19905047213
2000344213-8
Acumulados cada 8 años
1979-198635230717745
1987-1994326348198-22
1995-2002315379174-64

Indicadores demográficos. Finales del siglo XX y comienzos del XXI
Fuente: Censos y Padrones de población.
197519811986199119962001
Densidad de la población666768676767
Edad media343638404142
Tasa Bruta de Natalidad12,3510,227,468,739,338,13
Tasa Bruta de Mortalidad9,386,749,6311,5611,099,32
Tasa Bruta de Nupcialidad7,284,024,434,693,953,47

En 1800 contaba con 325 casas útiles y 196 arruinadas; (860: 661; 1900: 639; 1930: 1.007; 1940: 844; 1970: 811 (concentrada), 42 (diseminada).

Censo de viviendas durante los siglos XX y comienzos del XXI
(1) Población en viviendas familiares/nº de viviendas familiares habitadas.
Fuente: I.E.N. Censos y Padrones de población y viviendas.
Población
Total
Viviendas ColectivasViviendas familiares
NúmeroPoblaciónVacíasHabitadasPoblaciónTamaño medio (1)
4553485591139744683,198282033

Distancia a Pamplona: 45 km. Distancia a la cabeza de partido judicial: 27 km. Estación de ferrocarril más próxima en Tafalla a 41 km. Carretera comarcal al oeste que comunica con la nacional de Pamplona a Huesca. También comarcal al este conducente a Sos del Rey Católico (Zaragoza). El puente metálico fue construido en 1891 según el proyecto de la Diputación Foral de Navarra y la "Societé Anonyme de Construction et des Ateliers de Willebroeck" de Bruselas.

Según el censo agrario de 1972 había en este ayuntamiento 456 explotaciones agrícolas, 190 de menos de una Ha, 116 de 1 a 5 Has, 91 de 5 a 20 Has, 42 de 20 a 100 Has, 8 de 100 a 300 Has y 2 de 300 y más Has. Todo ello hacía una superficie censada de 5.194 Has, 3.783 de las cuales eran de tierra labrada y 1.411 sin trabajar. El régimen de tenencia era el siguiente: Propiedad, 3.401; Arrendamiento, 1.040; Aparcería, 511; Otros, 242. Cultivos de secano: 1.017 H as de trigo, 439 de cebada y 474 de vid. Cultivos de regadío: 116 Has de trigo, 183 de cebada y 172 de maíz. La comunidad cuenta con 2.221 Has de tierras comunales, lo que constituye un 32,49 % del total y un 0,48 % de comunal por habitante.

En 1986, con el ingreso en el Mercado Común, fue declarado este municipio "zona de montaña" haciéndose acreedor a un subsidio del 35 % sobre el proyecto de desarrollo integral del mismo. Las superficies en Has. ocupadas por diversos cultivos agrícolas en 1981-1984 eran las siguientes (Fuente: Gobierno de Navarra, S. Estad.): El censo ganadero de 1977 arrojaba las siguientes cabezas (A=años, M=meses): Cabal. 3A Labor., 10; Mular 3A Labor., 13; Vacuno 6M Granj., 29; Cabal. 6M Granja; Vasca país 3A G.; Vaca leche 3A E., 52; Lanar churro 6M; Cabrío 6M, 32; Cerda cast. 3M, 65; Cerda cría 3M, 21. En 1984 el censo ganadero arrojaba las siguientes cabezas:

Fuente: D. F. N., Serv. Cat.
Bovinos190
Ovinos269
Caprinos10
Porcinos1.435

Agricultura y ganadería a finales del siglo XX

Principales resultados del censo agrario 1989 y 1999
Fuente: Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación. Censo Agrario
Censo 1989Censo 1999
Número de Explotaciones275203
Superficie total (ST)56145504
Superficie agrícola utilizada (SAU)49974760
- Tierras labradas (TL)35933448
- Herbáceos y barbechos33143317
- Frutales11141
- Olivar1715
- Viñedo15275
- Otros leñosos
- Pastos permanentes14041312
Agricultura a 31/12/1999 (hectáreas)
Tierras labradas en secano2.324,95
Tierras labradas en regadío1.122,64
Superficie forestal560

Planta de la empresa perteneciente al grupo italiano Onim Group "Onim Navarra S.L" (1978).

Al comenzar el siglo XIX la industria está representada por fábricas de aguardiente y de estameñas, estas últimas en decadencia. Ciento veinte años más tarde trabajan importantes serrerías con la madera transportada por el río desde el Roncal, una fábrica de harinas y algunos talleres. En 1978 poseía 35 establecimientos industriales. En 1990 contaba con las empresas: Compañía Panificadora Sangüesina, S.L., 6 trabajadores; Embutidos Goikoa, SA, 30 trabajadores; Imprenta Vital, SA, 5 trabajadores; La Industrial Sangüesina, SA, 12 trabajadores; Manipulados Irati, SA, 12 trabajadores; Papelera Navarra SA, 355 trabajadores; Sangüesina Textil, SA, 100 trabajadores. [Ref. "Catálogo industrial de Navarra", 1990]. Su subestación transformadora de energía eléctrica fue fundada en 1977 por Iberduero. Está conectada a las líneas Cordovilla-Sangüesa y Sabiñánigo-Sangüesa (Navarra). Desde el punto de vista comercial, Sangüesa pertenece al área de Pamplona, subárea de Sangüesa.

El total de la población considerada activa en 1975 era de 1.555 personas, 1.216 varones y 339 mujeres. De éstos, 194 varones y 2 mujeres trabajaban en el sector primario, 679 varones y 199 mujeres en el sector secundario, 343 varones y 138 mujeres en el sector terciario. El total de inactivos era de 2.948 personas, 1.014 varones y 1.934 mujeres. La distribución de la población activa en las 4 actividades principales era: 168 varones y 1 mujer en la explotación agrícola, 164 varones y 2 mujeres en la construcción, 16 varones y 136 mujeres en la fabricación de prendas de vestir, excepto calzado, 372 varones y 14 mujeres en la fabricación de papel y productos de papel. En 1981 la población considerada activa era de 71, 90 % entre los varones de más de 16 años y 18,18 % entre las mujeres; 2,7 % empleadores, 17,7 % trabajadores independientes, 74,6 % asalariados y 5,0 % otros. En 1986 la población considerada activa era de 1.243 varones y 401 mujeres y la inactiva de 1.057 y 1.827 respectivamente. La distribución de la activa por sexo y sector económico era la siguiente:

POBLACION OCUPADA
SECTOR PRIMARIOSECTOR SECUNDARIOSECTOR TERCIARIO
VaronesMujeresTOTALVaronesMujeresTOTALVaronesMujeresTOTAL
1592151571101672372210582

POBLACION EN PAROPOBLACION ACTIVA
VaronesMujeresTOTALVaronesMujeresTOTAL
142822241.2434011.644

Distribución de la población según la relación con la actividad económica
Fuente: I.E.N. Censo de Población y viviendas 2001
HombresMujeresTotal
AgriculturaAgricultura, ganadería y selvicultura9031121
EnergíaExtracción de productos energéticos y refino505
Producción energética18018
IndustriaAlimentación, bebidas y tabaco7630106
Textil, cuero y calzado173451
Madera y corcho, excepto muebles11011
Papel y artes gráfica20315218
Química729
Caucho y plástico751388
Otros minerales no metálicos224
Metalurgia y productos metálicos301040
Maquinaria y equipo351651
Maquinaria, equipos informáticos y material eléctrico294271
Material de transporte351651
Muebles, reciclaje y otras industrias manufactureras729
ConstrucciónConstrucción17811189
ServiciosComercio y reparación118114232
Hostelería5869127
Transporte y comunicaciones641882
Banca, finanzas y seguros26834
Servicios a empresas e inmobiliarias443983
Administración Pública562783
Educación, sanidad y servicios sociales70144214
Actividades recreativas, culturales y otros servicios164359

Población ocupada según sectores económicos. Años 1975-1996
Fuente: Censos y padrones homogeneizados. I.E.N.
19751981198619911996
Primario197176153133103
Secundario699586541652640
Construcción482509630641688
Terciario162143144205152

Tasa de actividad según sexo y grupo de edad en 2001
Fuente: I.E.N. Censo de Población y viviendas 2001
TOTAL55
H 16-2451
H 25-4496
H 45-6484
H 65 o más2
M 16-2439
M 25-4475
M 45-6436
M 65 o más2

Evolución del paro registrado en el mes de marzo. Finales del siglo XX y comienzos del XXI
Fuente: I.N.E.M.
198844
198929
1990194
1991169
1992112
1993110
1994168
1995160
1996209
1997198
1998193
1999203
2000163
2001185
2002140

Presupuestos Municipales del municipio en 2002
Fuente: Departamento de Administración Local de Navarra
Ingresos (en euros)7.926.015
Gastos (en euros)7.926.015

Ciudad del reino de Navarra, cabeza de la merindad de su nombre. Para el gobierno de la ciudad y a su proposición, nombraba el virrey de Navarra un alcalde ordinario; los regidores se sorteaban de la bolsa de los insaculados. Tenía voto y asiento en las Cortes Generales.

Casino de Labradores (1980), El Centro (1982), Centro Católico Escolar de Trabajadores de Sangüesa (1899), Nuevo Centro (1904), Caja Rural de Préstamos, Rocaforte (Sangüesa) (1906), Caja de Ahorros de Trabajadores (1906), Sociedad Agrícola de Recreo (1906), La Amistad (1908), Casino Carlista (1908), El Recreo (1909), La Unión (1912), Consumo Agrícola (1918), La Estrella (1918), Casino Principal (1919), Cooperativa Sangüesina (1919), Sociedad de Agricultores (1920), Previsora Sangüesina (1921), San Sebastián ( 1921 ), Sociedad de Seguros Mutuos contra incendios de casas (1923), Casino (1927), Peña Sport (1927), Centro Republicano (1931), Centro Marinero (1931), Asociación de Margaritas (1932), Acción Vasca de Sangüesa (1932), Acción Republicana (1932), Centro Republicano Radical (1932), Emakume-Abertzale Batza (1932), Cultural de Sangüesa (1933), Juventud Tradicionalista (1933), Peña Sangüesina de Cazadores y Pescadores (1933), Sociedad Recreativa, Casino Mercantil (1933), Izquierda Republicana (1934), Adoración Nocturna (1935), Agrupación Deportiva Tradicionalista (1935), Salón de San Francisco (1935), Asociación Católica de Padres de Familia ( 1936), Centro Cultural San Francisco Javier (1936), Radio Comunista (1936), Asociación Cazadores y Pescadores ( 1958), Los Amigos del País (1959). El 16 de julio de 1906 se crea la primera Cooperativa Agrícola-Caja Rural, aprobada por el Ministerio de Trabajo el 30 de junio de 1945, que contaba en 1960 con 325 socios.

En 1940, el día 7 de enero, queda constituida la Bodega Cooperativa que, con 310 socios en 1960, fue aprobada el 6 de marzo de 1946. En noviembre de 1948 se sientan las bases de la Almazara Cooperativa, que había sido aprobada el 17 de agosto de aquel año, y agrupaba en 1960 a 262 socios. Finalmente, en marzo de 1960 se inaugura la Cooperativa Conservera, que quedó aprobada el día 4 de mayo y contaba con 20 socios aquel mismo año. El 25 de mayo de 1932 se inauguró el Batzoki del PNV en la calle Mayor 37, y el 11 de agosto de 1932 el centro Emakume Abertzale Batza (Asociación de la Mujer Patriota) en la calle Mayor, 37. Coral Nora constituida el 6 de septiembre de 1969. En 1990 contaba con 35 voces bajo la dirección de Fermín Iriarte Irigoyen. Escolanía Nora constituida el 1 de abril de 1978. En 1990 contaba con 55 componentes bajo la dirección de Javier Ramos Vega. Repertorio: Música a tres voces blancas desde el siglo XV hasta nuestros días. Banda Municipal de música constituida en 1896. Repertorio: Música clásica, moderna, zarzuelas y en general toda clase de música de banda. En 1992 contaba con 37 componentes y su director era Jesús Bermejo. Gaiteros de Sangüesa. Grupo constituido en 1990. Repertorio: Música de gaita del país. En 1992 contaba con 8 componentes. Rocamador grupo de danza constituido en 1972. En 1990 contaba con 50 componentes bajo la dirección de Juan Pedro Aramendía. En 1991 contaba con Residencia hospital, propiedad del Ayuntamiento con capacidad para 56 ancianos.

Infraestructura Turística a 1/1/2002
Infraestructura Turística a 1/1/2002
Fuente: I.E.N. Censo de viviendas 2001
Unidades%
Ruidos36124
Contaminación39226
Poca limpieza en las calles50233
Malas comunicaciones755
Pocas zonas verdes33922
Delincuencia en la zona956
Falta de servicios211

Colectivo cultural para lo promoción del bilingüismo en el municipio "Foro Argia" (1998).

Grupo cultural "Enrique II de Albret" fundado en 1997; publica en 2002 el 5º número de su revista "Zangotzarra". En diciembre de 2003 era su coordinador David Maruri Orrantia. Sociedad Deportiva Cantolagua.

Castellano. En pleno siglo XVI era considerada por los tribunales navarros de justicia como de vasco cerrado (Varios: "G. H. L. V.", Auñam., 1960, t. II, p. 98). A finales del mismo (1587) figura en una lista de pueblos "bascongados" (Varios: op. cit., t. I, pp. 126-137). A finales del siglo XVIII (1778) parece ser que había desaparecido dicho idioma, si bien seguía hablándose en su distrito (Varios: op. cit., t. I, pp. 67-102). En 1986 el porcentaje de hablantes era ("D. P. N."):

Erdaldunes96,78%
Euskaldunes
- Alfabetizados0,68%
- Algo Alfabetizados0,25%
- No alfabetizados0,23%
Casi euskaldunes
- Alfabetizados1,13%
- Algo Alfabetizados0,56%
- Pasivos0,38%

A finales del siglo XX

El municipio se encuentra incluido en la Zona Lingüística (según el artículo 5.º de la ley foral 18/86 de 15 de diciembre que divide a la comunidad foral en tres zonas): No Vascófona.

Población de 2 o más años clasificada según nivel de euskera (competencia lingüística) y año de referencia
Fuente: Censo de población 2001
HombresMujeresTotal
Euskera162036
Castellano2.2312.0854.316
Las dos352358
Otra lengua262551
Entiende:
- Con dificultad203193396
- Bien134115249
Habla:
- Con dificultad186171357
- Bien116102218
Lee:
- Con dificultad168154322
- Bien114100214
Escribe:
- Con dificultad154152306
- Bien10997206

En el curso 1970-1971 tenía un total de 16 unidades escolares, 14 públicas y dos de la Iglesia. Asistían a las mismas 280 niñas y 284 niños. Tasas de escolaridad de 1981 (INE): de 4 a 5 años: 79,99 %, de 6 a 13 años: 98,39 %, de 14 a 17 años: 78,89 %, de 18 a 25 años: 25,08 %. En el curso 1981-1982 tenía un total de 34 unidades escolares, 24 públicas y 10 privadas. En el curso 1983-1984 idem. La ikastola Rincón del Carmen acoge a alumnos de Jardín de Infancia, Preescolar y EGB, y cuenta con servicio de transporte (1990). Guardería infantil privada de la Cooperativa de Padres Zangotzako Ikastola. Asociación Grupo Scout de Sangüesa. Residencia Municipal para la Tercera Edad. Club de jubilados de la CAN. Centro especial de empleo Leyre. Asociación de Vecinos "Txola".

El nivel de instrucción de los mayores de 10 años era según el censo de 1981 (INE):

Analfabetos1,40%
Sin estudios0,10%
Primer Grado62,80%
Segundo Grado27,60%
Tercer Grado8,10%

Desde 1966: Juegos Florales de Sangüesa. Patrocinados por la Diputación de Navarra y el Ayuntamiento de Sangüesa. Ganó el premio de poesía otorgado por el valle de Roncal en 1967, Bernardo Estornés Lasa por su trabajo titulado Erronkariko iror gizon. En 1968: premio de la Caja de Ahorros Municipal, a Agustín Zubicaray; premio de la Junta del Valle del Roncal, a Bernardo Estornés Lasa por el trabajo "En tiempos de Grabielico el jurador", Grabieliko juratzailaren garaian; premio del Valle de Baztán, desierto; premio del Ayuntamiento de Saint-Palais, a Enaut Etchamendi, y premio del Ayuntamiento de San Juan de Pie de Puerto, a Juan Bautista Echart. En 1970: Primer Premio Merindades de Navarra a Mariano Estornés Lasa.

Población de 16 y más años que no estudia, según los estudios realizados, a finales del siglo XX
Fuente: I.E.N. Censo de Población y viviendas 2001
HombresMujeresTotal
No sabe leer o escribir163147
Sabe leer o escribir (fue menos de 5 años a la escuela)8399182
Sin completar EGB, ESO o Bachiller elemental347403750
Bachiller Elemental, EGB, ESO completa (graduado)7437061.449
Bachiller superior, BUP, Bachiller, LOGSE, COU, PREU231182413
FP1,FP grado medio, Oficialía Industrial o equivalente19579274
FP2, FP grado superior, Maestría Industrial o equivalente14998247
Diplomatura, Arquitectura, o Ingeniería Técnica, 3 cursos de Licenciatura, Ingeniería o Arquitectura116163279
Arquitectura, Ingeniería, Licenciatura o equivalente100116216
Doctorado11415

Disfruta del coto de pesca de Yesa, de 11,3 km., del río Aragón. Cuenta con polideportivo municipal. frontón, piscina, y campo de fútbol. Sociedad Deportiva Cantolagua.

En varios lugares se han encontrado restos de la Edad del Bronce, como en Mongallés y en las proximidades de Santa Cruz: piezas de sílex, como raspadores, buriles, perforadores, etc., así como en san Babil y El Sasillo.

Restos romanos

Hallazgo de inscripción romana de 0,5; por 0,57 m. en el estribo del puente -según n.º 2.965, p 93, de La Arqueología del P. Escalada (1943):

CORNELIA
SIBI ET CORNEL
ET CORNELIO FIRM
LIBERTIS

Escalada lo interpreta así con suplementos de Mommsen:

CORNELIA (IUCUNDA) / SIBI ET CORNEL (IO FECIT) / ET CORNELIO FIRM (IANO) LIBERTIS
"Cornelia Iucunda (hizo esta sepultura) para sí y para sus libertos Cornelio Félix y Cornelio Firmiano".

En el término son de destacar, entre otros, los yacimientos de Viloria, con cerámica sigillata (siglo II al IV); Valdeplanzón, con sigillata aretina (siglo I a. de C.), hispánica, local y fragmentos de vidrio (siglo I al III); Puy d'Ull, sigillata; El Real, monedas romanas, dos de ellas acuñadas en Calahorra; El Castellón, cerámica romana campaniense (anterior al siglo I a. de C.) y sigillata; Fuente Penosa, con sigillata, común y pigmentada (siglo I al IV), además de tégulas; San Adrián de Vadoluengo, cerámica y monedas; Rocaforte; Los Cascajos, campamento militar romano: muros, fosos, monedas ibéricas y cerámica. Hallazgo también de un millar de monedas romanas en los alrededores de la ciudad denominados Santa Olalla -según cita Altadill en su obra Vías... p. 518-519. [Ref. "Príncipe de de Viana", 1946, n.º XXIV, p. 437, 461]. Un estudio detallado de los yacimientos, tanto de la Edad del Bronce como de Epoca Romana, puede verse en Trabajos de Arqueología Navarra, n.º 6, Juan Cruz Labeaga Mendiola, Carta arqueológica del término municipal de Sangüesa, Pamplona, 1987.

Fundación de Sangüesa la Nueva

Situada en una encrucijada de caminos entre la Montaña y la Ribera, dos han sido las constantes en la vida histórica de Sangüesa: su carácter fronterizo con Aragón y su estratégica situación en el Camino de Santiago; ambas relacionadas con el control del paso del río Aragón. La primitiva población estuvo en el actual Rocaforte. Alfonso I el Batallador, rey de Pamplona y Aragón, trasladó la población franca al llano en 1132, fundando nueva villa, pasando entonces el núcleo primitivo a llamarse Sangüesa la Vieja o Burgo Viejo de Sangüesa. Facilitó la repoblación otorgándoles privilegios y, en 1122, el Fuero que tenían los pobladores de Sangüesa la Vieja desde la época de Sancho Ramírez, quien en 1090 les había otorgado el de Jaca. En 1117 el Batallador les había donado los términos alrededor de Peña y Aibar para el pasto de los ganados.

Fuero de Sangüesa la Nueva del año 1122

Sub Christi nomine et ejus divina clementia. Ego quidem aldefonsus, gratia Dei Imperator. Placuit mihi libenti animo, et spontanea voluntate, et facio hanc cartam vobis totos populatores de Sangossa de illo burgo novo prope illo ponte juxta illo nostro palatio qui modo ibi istis et in anIea ibi veneritis populare, ut faciatir ibi burgo in illa via, qu vadit contra Ulle, et dono vobis fuero, cuale dedit pater meus rex domino Sanccii, cui sit requies, ad illos alios populatores de illo burgo vieillo, et dono vobis terminos de illa via. quae vadit contra Cortes usque ad hoc flumen Aragon troa ille hermo. Et dono vobis quantosque ibi popularentis ut compretis in illo termino de Sangossa, vel ubi inclius, potuentis et habeatis illuim francum, et liberum, et ingenuum vos et filii vestri et omnis generatio vel posteritas vestra, salva mea fidelitate et de mea posteritate per saecula cuncta. Amen. Similiter dono vobis taillare et lignare in illo monte et in illa silva de Biozal, et in illa silva de sancti Salvatoris de Leire, et in illo monte de Peiña. Et nullus homo qui habuit hereditatem in illo burgo vieillo non volo ut populet in illo burgo novo. nec nullo infanzon de nostra terra. sed dono ibi ad Fortuiño Garceis Caxal uno Casale, et alio Casale Ato Fixo, meo merino.

Et volo ut non habeatis alium seinorem si non me. Et nullus homo, qui vobis pignotaverit in istos montes suprascriptos, pectabit mihi LX. s. Et dono a Garcia Lopiz, meo merino uno Casale... signum Aldefonsi... signum regis... Ranimiri. Similiter dono vobis lignare et taillare et pascuere in illos montes de Aibar et de Lombier, et in illos alios montes et terminos de illas alias villas in circuitu de Sangossa quantum potueritis in uno die andare et tomare. Facta hanc cartam in mense februarii in era MCLX in villa de Aimon in rigo de Borga. Regnante me Dei gratia in Aragon et in Pampilonia, et in Superarbi vel Rippagurcia, et in Castella. et in Burgos, et in Tutela, et in Cesaraugusta. Episcopus domino Raimundo Guillelmo in Rota: Episcopus Estefanius in Osca; Episcopus Petrus in Cesaraugusta; Episcopus Dompno... Episcopus Sancius in Calahorra. S. Enecii Galindiz in Sangossa. S. Fortum Garceis Caxal in Naxera; S. Lope Garceis in Stella; Ximeno Gaizco in Tarazona: Lope Joannes in Arneto; Joanne Diaz in Arguedas; Ato Fortunio in Falces. Et ego Sancius sub iussione domini nostri regis. hanc cartam scripsi et de manu mea hoc signum... feci.

Enclave jacobeo

Constituyó paso de peregrinos de Santiago por donde muchos pasaban desviándose ligeramente del camino para hacer escala. Dicha desviación se efectuaba cerca de Yesa, tal vez frente al monasterio de Leire. En el interior de la iglesia encontraban los peregrinos una imagen de Nuestra Señora de Rocamador, notoria señal de infiltración de los gustos franceses a lo largo de la Ruta Compostelana. También había otra iglesia dedicada a Santiago, de fundación anterior al siglo XII, en cuyo presbiterio se pueden ver todavía emblemas del peregrino: los bordones, y las conchas presidiendo la fachada de la casa parroquial. Los peregrinos de Santiago que se dirigían desde Jaca a Puente la Reina pasaban junto a esta población en el punto en que el camino cruza el río Irati, y seguían en dirección a Monreal (Ref. J. M. L.: Peregrinaciones a Santiago, Madrid, 1949, II).

Castillo viejo

Sancho el Sabio construyó, para la defensa del enclave sangüesino una fortaleza en el alto de Arangoiz, llamada el Castellón, que sería demolida en 1519, al ser consolidada la conquista castellana del reino navarro.

Alcaides del castillo

Martín Ibáñez de Uriz (1277), Guillén Arnalt (1355), Juan de Robray (1365), Martín Martínez de Uriz (1368), Juan de Domezain (1380), Martín de Domezain (1385), Fernando de Ayanz (1390), Juan Ruiz de Aibar (1395), Juan de Ezpeleta (1411), García de Echauz (1419), Juan Pérez de Alzate (1424), Juan de Suescun (1432), Juan de Ezpeleta (1451), Juan Ximénez Marqués (1479), Cristián de Ezpeleta (1482), Pedro Barbo y Martín de Añués (1494), Miguel de Azpilicueta (1505). Tras la conquista de Navarra en 1512 por Fernando de Aragón, fue nombrado alcaide Pedro de Castro.

Privilegios

En 1298 Juana I confirmó sus privilegios, expresando que los vecinos de Sangüesa no debía pagar lezta ni peaje en la villa ni fuera de ella, pero sí de las cosas que llevasen a otras partes, de las cuales pagarían un óbulo de morlanes, y por bala 13 dineros y un óbulo de la misma moneda. En 1307 el rey Luis Hutin concedió a Sangüesa el privilegio del peaje de su puente y que todos los viajantes pasasen por él, y no por otra parte, en todo el territorio desde el puente de Caparroso hasta el de Aspurz. Sangüesa era el antemural de Navarra por aquella parte contra los aragoneses. En 1330 Juana II considerando que Sangüesa era un muro inexpugnable para la defensa de Navarra en la frontera de Aragón y que por razón del diluvio de agua era perdida gran parte de la villa, la concedió de nuevo el privilegio de libertad de lezta y peaje en todo el reino. En 1378, con motivo de la guerra con Castilla, hizo derribar el rey Carlos II el convento de predicadores de Sangüesa por estar fuera de la villa y cerca de la fortaleza a la que perjudicaba, y en recompensa dio el rey sus algorios, llamados la bodega donde se solían juntar sus rentas, y la sinagoga y hospital de los judíos, a fin de que edificasen otro convento. En 1389 Carlos III concedió a los vecinos de ese pueblo que no fuesen embargadas sus bestias, sino en caso de evident cuita et necesidat, y que ningún oficial del rey, ni escudero de escudería, ni forrero, tomase caballo, rocín, mula ni otra bestia a los vecinos, como algunas veces hacerlo solian, sino amorosament por manera de compra et venta, segunt todo mercadero ha acostumbrado de mercadear. En 1399 el mismo rey concedió a Sangüesa una feria franca de diez días al año, comenzando el jueves antes del día de Pentecostés; y la reina doña Catalina lo confirmó en 1484. [José Yanguas y Miranda].

Riada del Aragón

El año 1430 el río Aragón se desbordó, causando una gran inundación en la villa. Fueron destruidas 175 casas y murió ahogado gran número de gente. La reina doña Blanca acudió a socorrer a los sangüesinos, otorgándoles con tal motivo una feria quincenal. Posteriormente, amplió el privilegio concediendo que el mercado se celebrase cada 8 días.

Conquista castellana

Intentos de recuperación del reino. Al comienzo de la conquista de Navarra por el ejército castellano del duque de Alba, el rey navarro Juan de Albret huye de Pamplona el 23 de julio de 1512 y se refugia en Sangüesa, pero no se siente seguro y prosigue viaje a Lumbier. A principios de agosto de 1512 y siguiendo el ejemplo de Pamplona y otras plazas, Sangüesa capitula ante el ejército del duque de Alba. Habiéndose consumado la conquista de Navarra, un ejército franco-navarro al mando de Juan de Albret y La Palice intentó reconquistar el reino y sitió a Pamplona. El arzobispo de Zaragoza reunió en Sangüesa y Sádada un ejército de 7.000 hombres a mediados de noviembre de 1512 para ir en socorro de Pamplona. Fernando el Católico concedió a Tristán de Ezpeleta el título de merino de Sangüesa como premio a la ayuda prestada durante la conquista de Navarra. Asimismo concedió a este mismo caballero el cargo de mayordomo real. A partir de 1512 Fernando el Católico mandó fortificar varias ciudades navarras para prevenir una revancha de la dinastía de Albret. Colocó en Sangüesa una guarnición de 100 lanzas y 200 jinetes.

A principios de 1516 en Sangüesa se conspiraba fuertemente contra los ocupantes castellanos y la población andaba semilevantada aprovechando la ausencia del alcaide aragonés Castro. Se esperaba que el destronado rey de Navarra Juan de Albret reconquistara inminentemente el reino. Un ejército franco-navarro, al mando de Asparrós, penetró en 1521 en Navarra para intentar reconquistar el reino para el rey Juan de Albret, teniendo que huir de Pamplona las tropas castellanas y el virrey duque de Nájera. La víspera de la fiesta del Espíritu Santo fue atacada en el puente de Yesa la compañía de Calahorra, que al mando del capitán Rodrigo Hurtado huía de Navarra, por gente de Sangüesa, Cáseda y Yesa, acaudillada por el propio mariscal de Navarra, don Pedro, y por los hijos del solar de Javier, según refiere Idoate en Rincones... (t. III, págs. 204-206) . Los 146 hombres de que se componía la compañía castellana quedaron a merced de los asaltantes, sufriendo cuatro muertos y varios heridos. No se les hizo mayor daño y se les dejó seguir sin armas y medio desnudos. Pero al ocupar de nuevo Navarra el ejército del duque de Nájera y ser vencido Asparrós en la batalla de Noain o Esquiroz, fueron procesados unos cuantos de los que tomaron parte en la acción del puente de Yesa y obligados a declarar ante los tribunales. Sangüesa, cuya participación fue bastante masiva, fue condenada a una multa de 1.850 ducados, cantidad crecida para aquellos tiempos.

Asiento en Cortes

En las Cortes de Navarra los diputados de Sangüesa se sentaban junto a los de Pamplona, Estella, Tudela, Olite, Aoiz, Viana, Monreal, Tafalla, Aguilar, Cáseda, Uharte, Villava, Mendigorría, Torralba, Lesaka, Corella, Zúñiga y Lakuntza y junto a los representantes de los brazos eclesiástico y militar, según refiere Idoate en Rincones... [t. II, págs. 51 y 52]. En algunas ocasiones las Cortes negaron su asiento a algunos abades y obispos, por su calidad de extranjeros; tal fue el caso que ocurrió con el abad de Iratxe, en el año 1546, en que no fue admitido, pese al deseo del rey Felipe II.

Guerra de Cataluña

Según refiere Idoate en Rincones... [t. III, págs. 286-290], a petición del rey Felipe IV, Navarra levantó en el año 1642 un tercio de 1.300 hombres para servir durante cuatro meses en Cataluña y Aragón a cuenta del rey, contra los franceses que, mandados por el mariscal La Motte, habían penetrado en aquella zona. El tercio salió de Navarra, entrando en Aragón por Cortes, mandado por el mariscal de campo don Jerónimo de Ayanz y Xabier. En Fuentes el propio Felipe IV y su valido, el conde-duque de Olivares, pasaron revista al tercio, encontrando que faltaban 130 hombres. Entre los desertores figuraba uno solo de Sangüesa, cuya gente iba encuadrada en la compañía del capitán Añués. El tercio siguió hacia Alcañiz, mientras que el rey quería marchar a Lérida. Buena parte de las deserciones producidas eran debidas al recuerdo del desastre sufrido en el año 1640 por dos tercios navarros en Tamarite de Litera, donde en una noche aciaga perdieron 600 hombres. En el año 1677 Navarra ofreció un tercio de 600 hombres durante 6 meses para luchar en Cataluña contra los franceses. según refiere Idoate en Rincones... [t. I, págs. 113-115]. Sangüesa contribuyó con 131 hombres. Este tercio se congregó en Cortes de Navarra, de donde se dirigió a Gerona; sufrió un grave revés en la acción junto al río Orlina, siendo licenciado al cumplirse los seis meses estipulados.

Abundancia de lobos

Según refiere Idoate en Rincones... [t. II, págs. 450-453] en el año 1652, ante la gran cantidad de lobos que había en Navarra, las Cortes decidieron tomar medidas drásticas para extirparlos. Se decidió que los propietarios de ganado pagasen tarja y media por cada cabeza de ganado mayor y la misma cantidad por cada veinte de ganado menor o diez de porcino. Con estos fondos se pagaría a los loberos, a razón de seis ducados por cada animal grande cazado y dos por cada cría. La mayoría de las ciudades, villas y lugares del reino protestaron contra esta ley, incluyendo Sangüesa. Uno de los argumentos aducidos en contra fue la lejanía de la capital para ir a cobrar la recompensa. Se resolvió que además de en la capital los loberos pudiesen cobrar en algunas ciudades, entre ellas en Sangüesa. La ley se mantuvo en práctica pese a las protestas, y fue corroborada en las Cortes de 1662.

Título de ciudad

Sangüesa, que ya tenía el título de buena villa desde el siglo XIII y era cabeza de Merindad, compró a la Corona el título de ciudad en 1665, titulándose a partir de entonces: Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Sangüesa, cabeza de su Merindad. El concejo designó para tal misión al sangüesino Blas de Ongay, caballero de Santiago, residente en Madrid, comenzándose las negociaciones en 1656. La concesión fue hecha por el duque de San Germán, virrey de Navarra, y está fechada en el palacio real de Pamplona el 22 de abril de 1665, costándole a la villa 6.000 ducados. Los principales méritos aducidos como servicios a la Corona fueron la participación de Sangüesa en el sitio de Hondarribia, defensa de los puertos pirenaicos en las guerras con Francia y la guerra de Cataluña [Ref. Labeaga Mendiola, J. C.: Concesión del título..., Príncipe de Viana, 1991, CXCII].

Guerra de Sucesión española

Durante la guerra de Sucesión española, que trajo el advenimiento de los Borbones a España, Navarra se mantuvo fiel a Felipe V. Sin embargo las tropas del pretendiente archiduque Carlos ocuparon en el año 1710 parte del reino, Sangüesa entre otras poblaciones, según refiere Idoate en Rincones... [t. I, págs. 123127]. A finales de agosto de 1710 las tropas del pretendiente ocuparon el castillo de Berdún, amenazando directamente a Sangüesa. El virrey ordenó a diversas poblaciones que acudieran en su auxilio, pero éstas se mostraban remisas. Sangüesa escribió a la Diputación el 2 de noviembre reiterando su adhesión, a la vez que informaba que habían partido hacia el castillo de Berdún los últimos voluntarios. El 9 de diciembre un comunicado de la Diputación nos da cuenta de que Sangüesa había sido ocupada por las tropas enemigas, pero se retiraron a la vista del cuerpo de ejército auxiliar proveniente de Jaca. Estas fuerzas se reiteraron posteriormente y el 19 de diciembre entran de nuevo las tropas del pretendiente en la ciudad, causando enormes estragos. Sumaban más de mil hombres. Después pasaron a Aibar, Cáseda y Gallipenzo. A finales del mismo año el conde de Melun expulsa con sus tropas a las del pretendiente, quedando definitivamente Navarra a favor del rey Felipe V.

Inundaciones

La noche del 24 al 25 de septiembre de 1787 fue la más trágica que ha tenido la ciudad de Sangüesa, debido a la repentina y turbulenta inundación que sucedió al desbordarse el río Aragón, según refiere Idoate en Rincones... [t. I, págs. 350-353]. Las aguas rebasaron diez pies el muro de contención, destruyéndolo en parte e irrumpieron en las calles con furia inusitada entre las once y doce de la noche. Perecieron cerca de 600 personas, además de quedar muchos heridos. Solamente quedaron en pie 39 de las 465 casas que tenía la ciudad, perdiéndose todos los bienes que tenían los sangüesinos. Se solicitó ayuda para reponerse de la tragedia a todo el reino, recibiendo colaboraciones económicas incluso de América; sin embargo la mayor parte de los gastos para rehabilitar las casas corrió a cargo de los vecinos. Se hicieron posteriormente varios proyectos para proteger a la ciudad de posibles inundaciones, optando finalmente por derrumbar los tres arcos centrales del puente para sustituirlo por el actual. Esto, junto con otros arreglos que se hicieron, ha impedido riesgos de inundaciones hasta la actualidad.

Guerra de la Convención

En el mes de marzo de 1793 la Convención francesa declaró la guerra a España. Hacia el mes de octubre del mismo año tuvieron lugar algunas escaramuzas en el valle del Roncal, según refiere Idoate en Rincones... [t. I, págs. 135-140). Los franceses llegaron a ocupar el puerto de Isaba y Sangüesa fue requerida para enviar ayuda. Mandó 100 hombres, pero se hubieron de volver, pues para cuando llegaron ya había sido rechazado el enemigo. El día 22 de junio de 1793, los naturales del valle del Roncal ayudan a defender los puestos de Sangüesa, Navascués, Salazar, Lumbier, Salvatierra de Ezka e Isaba, consiguiendo rechazar un ataque francés.

Francesada

Durante la Guerra de la Independencia, los franceses fortificaron Sangüesa, junto con otras poblaciones navarras, como medida contra las partidas de guerrilleros, que pululaban por todo el reino. Hacia noviembre del año 1809, una columna francesa de 500 hombres llegó a Sangüesa, perseguida por las partidas de guerrilleros de Javier de Mina y de Sarasa. Al saber los franceses que los guerrilleros seguían aproximándose, abandonaron precipitadamente Sangüesa hacia Lumbier, siendo perseguidos por las partidas hasta el alto de Rocaforte, haciéndoles numerosas bajas y treinta prisioneros. El 16 de enero de 1811, una parte de la partida al mando de don Gregorio Cruchaga, llegó a Sangüesa, tras haber perseguido a una columna francesa, que finalmente se retiró a Pamplona. Los guerrilleros permanecieron tres días descansando en Sangüesa y el cuarto, 20 de enero, salieron hacia la merindad de Estella, cumpliendo órdenes de Espoz y Mina. En febrero, la partida de guerrilleros de Espoz y Mina se acercó a Sangüesa, con intención de pasar hacia Aragón por el puente. Pero como lo encontró interceptado, así como el de Gallipienzo, se retiró a Irurozki. A finales de marzo, dos batallones y la caballería de la partida de Espoz y Mina llegaron a Sangüesa, procedentes de Aguilar.

En Sangüesa los guerrilleros descansaron por espacio de tres días, dirigiéndose a continuación hacia Sos, con ánimo de atacar a una columna francesa que operaba por aquella zona. El 24 de septiembre, una columna francesa, mandada por el general Baron de Maucune, entró en Sangüesa, procediendo a apresar en el convento de San Francisco, convertido en cárcel, a numerosos parientes de guerrilleros. Parte de estos presos fueron llevados a las prisiones de Pamplona y otros fueron deportados a Francia, después de pagar una multa de más de doce mil duros. Siete de los prisioneros fueron pasados por las armas en el mismo Sangüesa. A principios de octubre la división de guerrilleros de Espoz y Mina vino a Sangüesa. De Sangüesa los guerrilleros realizaron una excursión a Tafalla, al objeto de apoderarse de un almacén de víveres francés, volviendo a continuación a Sangüesa, de donde, tras permanecer tres días, se dirigieron hacia Aragón. El 18 del mismo mes volvieron los guerrilleros a Sangüesa con gran número de prisioneros franceses, apresados en Aragón. Tras permanecer varios días en Sangüesa Espoz y Mina se dirigió hacia Guipúzcoa, al objeto de embarcar los prisioneros obtenidos. En noviembre la división vino a Sangüesa, procedente de Santa Cruz de Campezo y de Guipúzcoa, a donde había ido conduciendo numerosos prisioneros, capturados en Aragón. El 14 de diciembre Espoz y Mina emitió un drástico decreto, ante la crueldad observada por los franceses en varias poblaciones. Por él se condenaba a muerte a todo francés, ya fuera capturado en combate o fuera de él. El 24 del mismo mes y año se dio a conocer con la debida solemnidad la designación de jefes, oficiales y clase de la división. Esta designación había sido propuesta por Espoz y Mina y aprobada por la Regencia.

A fines del mencionado diciembre, Espoz y Mina, siguiendo las indicaciones del general Blake, se dirigió a Aragón con la caballería y los tres primeros batallones, dejando el cuarto batallón de observación en Sangüesa. El siete de enero de 1812 se presentó de improviso en Sangüesa el teniente general Gabriel de Mendizábal, jefe del séptimo ejército, escoltado por la caballería de Longa. Enterado Espoz y Mina de la llegada del general Mendizábal a Sangüesa, se apresuró a dirigirse aquí desde Huesca, donde se encontraba, para ofrecer sus respetos al general, así como para recibir órdenes. Pero llegados los guerrilleros a Sangüesa, hubieron de proseguir la marcha, para salir al encuentro del general Abbé, quien, procedente de Pamplona, entraba ya en el valle de Rocafort, con dirección a Sangüesa, donde esperaba sorprender al general Mendizábal y al cuarto batallón. Espoz se encontró con las avanzadas francesas a un cuarto de hora de la ciudad y les obligó a retroceder, causándoles seis muertos y diez prisioneros. Mandó después Espoz desplegar las fuerzas, colocando el tercer y cuarto batallón a la izquierda del lugar elegido para el combate; el primero, apoyado por la caballería de Longa, en el centro; y el segundo a la derecha. Después rogó al general Mendizábal que dirigiera la acción, pero éste le cedió el mando. Los franceses ocuparon una altura, donde colocaron dos violentos, dando Espoz las órdenes oportunas para acometerles. Rompieron el fuego los batallones 1 .°, 3.° y 4.° para contrarrestar el de los violentos y proteger al segundo batallón que. mandado por don Gregorio Cruchaga avanzaba trepando a la montaña.

Pese a la violencia del fuego francés, el segundo batallón logró llegar a la altura, arrementiendo contra la artillería y apoderándose de los cañones, dando lugar a que los otros batallones escalaran la montaña. Entonces toda la división atacó por uno y otro lado a los franceses, llevándolos en fuga hasta el lugar de Nardués. Ocurrió este hecho de armas el 11 de enero del año 1812, teniendo los franceses más de seiscientos muertos y quedando herido casi todo el resto. Por su parte los guerrilleros tuvieron más de doscientas bajas. Sumaban las tropas francesas al comienzo de la batalla dos mil infantes, dos piezas de artillería y ochenta jinetes, según unos, y según otros, cuatro mil hombres y dos cañones. Al día siguiente el general Mendizábal felicitó a toda la división por su heroico comportamiento, partiendo al otro día hacia las provincias vascongadas, rumbo a su cuartel general de Potes, dejando a Espoz y Mina autorizado para recibir del reino los recursos procedentes. Posteriormente Espoz y Mina se dirigió con los tres primeros batallones y la caballería a Puente la Reina, mientras que el cuarto batallón marchó destacado a Lumbier. En febrero del año 1812, los batallones segundo y tercero de la división de Espoz y Mina vinieron a tierras de Sangüesa, mientras que Espoz y Mina se situó en Lumbier con el regimiento de Húsares de Navarra. Como las tropas francesas al mando del general Caffarelli se dirigían hacia la Foz de Aspurz, el tercer batallón corrió a cerrar la entrada de la Foz, mientras que el segundo fue a la montaña de Bigüezal para trasponerla y colocarse en Burgui. A comienzos de febrero del mismo año llegó a Sangüesa la columna del general Soulier, conocida como la columna infernal por sus triunfos sobre los guerrilleros de Castilla y Aragón. Espoz y Mina volvió inmediatamente de Puente la Reina, colocándose en Cáseda, desde donde avisó al cuarto batallón, que había ido a Lumbier.

El cinco de febrero la división de Espoz atacó a la columna francesa. Los franceses, sin sobresaltarse, salieron del pueblo y se dirigieron a Campo Real. Los tres primeros batallones de voluntarios habían atravesado el vado de San Adrián, para colocarse a espaldas del pueblo, mientras que el cuarto avanzaba por el puente de Santa María. El fuego por ambas partes era muy violento. Por dos veces intentó la caballería de los guerrilleros desordenar las filas de los franceses, sin lograrlo. Por su parte los franceses en una rápida carga apresaron a varios guerrilleros, aunque quedaron libres poco después. La caballería francesa, acosada por la de los guerrilleros, se vió obligada a refugiarse en la infantería, contra la que acometieron los jinetes navarros, logrando producir cierto desorden. Arremetieron entonces los batallones, obligando a los franceses a emprender la retirada por la carretera de Sos, pero defendiendo el terreno, batiéndose durante largas horas, hasta que la guarnición de Sos salió en su socorro. Los franceses sufrieron en esta acción bajas del orden de seiscientos hombres, mientras que las pérdidas de los guerrilleros sumaron 240 hombres, de los cuales diez oficiales. El mismo general Soulier salió herido de dos balazos. Tras este combate los guerrilleros se dirigieron a Tafalla, al objeto de apoderarse de los víveres que los franceses guardaban en aquella ciudad. Sobre el 20 de febrero de nuevo vinieron a tierras de Sangüesa los guerrilleros de Espoz y Mina, procedentes de Puente la Reina. Como habían entrado en Navarra fuertes contingentes de fuerzas francesas, Espoz optó por retirarse de Sangüesa a Lumbier.

A principios de mayo de año 1813, Espoz y Mina se encontraba en Sangüesa con el primer batallón de su división de guerrilleros, mientras que los batallones segundo y cuarto se encontraban en Lumbier y Aoiz. El 11 de mayo el general Abbé tomó el camino de Ochagavía, saliendo los batallones segundo y primero para Navascués y quedando Espoz en Sangüesa, junto con algunas tropas de caballería, para vigilar a los franceses. En verano del año 1813, habiendo ya entrado en Navarra las tropas aliadas, al mando del general lord Wellington, duque de Ciudad Rodrigo, y no quedando en Navarra más franceses que los de la guarnición de Pamplona, don Francisco Espoz y Mina estableció su cuartel general en la ciudad de Sangüesa.

Trienio Liberal

En el año 1821, mientras hacían furor las ideas de la Constitución, también los realistas pretendían hacerse notar, como se desprende del hecho sucedido en Sangüesa en junio del mismo año, según refiere Idoate en Rincones... [t. II, pág. 110]. Resultó que una mañana apareció la plaza de la Constitución embadurnada con excremento humano. El Ayuntamiento se mostró escandalizado y ofreció una tentadora recompensa a quien delatara al autor o autores del hecho, con el seguro que no será descubierto el delator. Sin embargo no apareció nadie.

Desamortización Madoz

En cumplimiento de la ley de desamortización del 1 de mayo de 1855 se vendieron en esta localidad, en 1863, dos hornos, cuatro sitios casales· en 1895, capital censal de 23.100 pesetas. [Ref. Rafael Gómez Chaparro, La Desamortización Civil en Navarra].

Logia masónica

Hubo en esta ciudad navarra una famosa logia francmasona, denominada Resolución, fundada hacia 1886 por Casimiro Rufino, vecino de esta villa y telegrafista de profesión. Tuvo gran expansión por Navarra y Rioja. [Ref. Arbeloa: La Masonería en Navarra...].

Elecciones en el siglo XIX

Elección de diputados a Cortes del 5-III-1893
Ref. "Boletín Oficial de Navarra", 8-III-1893. Filiaciones en "La Epoca", 6-III-1893
CANDIDATOSPARTIDOSVOTOS
Javier Los ArcosConservador silvelista280
Mariano Bayona ArtetaIntegrista111
Alejandro San MartínFusionista75
Bartolomé Feliú PérezCarlista42

Elección de diputado a Cortes del 12-IV-1896
Ref. Boletín Oficial de Navarra, 15-IV-1896. Filiaciones en El Imparcial, 17-IV-1896
CANDIDATOSPARTIDOSVOTOS
Valentín Gayarre ArreguiFusionista397
Bartolomé Feliú y PérezCarlista169

Elecciones 1900-1923

Elección de diputado en Cortes de 24-I-1904
Ref. Boletín Oficial de Navarra, 27-I-1904. Filiaciones en El Imparcial, 25-I-1904
CANDIDATOSPARTIDOSVOTOS
Juan Vázquez de MellaCarlista351
Arturo Campión JaimebónIntegrista181
Pedro García GarmendiConservador61

Elección de diputado a Cortes de 10-IX-1905
Ref. Boletín Oficial de Navarra, 13-IX-1905. Filiaciones en Diario de Navarra, 8-IX-1905
CANDIDATOSPARTIDOSVOTOS
T. Domínguez, C. de RodeznoCarlista351
Valentín Gayarre y ArreguiCanalejista268

Elección de diputado a Cortes del 8-V-1910
Ref. Boletín Oficial de Navarra, 11-V-1910. Filiaciones en Diario de Navarra, 10-V-1910
CANDIDATOSPARTIDOSVOTOS
T. Domínguez, C. de RodeznoCarlista399
Manuel Borrero y CarrascoCanalejista238

Elección de diputado en Cortes del 9-IV-1916
Ref. Boletín Oficial de Navarra, 12-IV-1916. Filiaciones en El Imparcial, 3-IV-1916
CANDIDATOSPARTIDOSVOTOS
Lorenzo Oroz y UrnizaIndependiente319
Tomás Domínguez ArévaloJaimista310

Elecciones para diputado a Cortes del 24-II-1918
Ref. Boletín Oficial de Navarra, 27-II-1918.
(1) Con apoyo amurista.
Filiaciones en Diario de Navarra, 4 y 11-II-1918
CANDIDATOSPARTIDOSVOTOS
Santiago Cunchillos y ManterolaPNV359
Tomás Domínguez ArévaloJaimista (1)355

Elecciones para diputado a Cortes del 1-VI-1919
Ref. Boletín Oficial de Navarra, 4-VI-1919. Filiaciones en La Voz de Guipúzcoa, 2-VI-1919
CANDIDATOSPARTIDOSVOTOS
Cándido Barricart ErdozainMaurista314
Tomás Domínguez ArévaloJaimista270

Elecciones para diputado a Cortes del 19-XII-1920
Ref. Boletín Oficial de Navarra, 22-XII-1920. Filiaciones en La Voz de Guipúzcoa, 24-XII-1920
CANDIDATOSPARTIDOSVOTOS
Luis Hernando de LarramendiJaimista316
Cándido Berricart ErdozainConservador304

Elecciones en 1931-1933

Elecciones municipales del 12 de abril de 1931

Las 11 concejalías vacantes fueron cubiertas de la siguiente forma: Antirrevolucionarios: 7 electos. Revolucionarios: 3 republicanos electos. Fueristas: 1 electo.

Elecciones a Cortes el 28-VI-1931
Ref. Diario de Navarra, del 30-VI-1931
CANDIDATOSPARTIDOSVOTOS
Rafael Aizpún SantaféCatólico-fuerista625
Joaquín Beunza RedínCatólico-fuerista624
José Antonio Aguirre LecubeCatólico-fuerista624
Tomás Domínguez ArévaloCatólico-fuerista623
Miguel Gortari ErreaCatólico-fuerista623
Mariano Ansó ZunzarreRepublicano-socialista162
Emilio Azarola GresillónRepublicano-socialista159
Aquiles Cuadra de MiguelRepublicano-socialista159
Mariano Sáez MorillaRepublicano-socialista155
Tiburcio Osácar EchalecuRepublicano-socialista155

Elecciones del 19-XI-1933
Ref. "Boletín Oficial de Navarra" del 22-XI-1933
CANDIDATOSPARTIDOSVOTOS
AizpúnDerechas1.340
Mtez. de MorentínDerechas1.333
Domínguez ArévaloDerechas1.331
ArellanoDerechas1.325
GarcíaDerechas1.324
J. A. AguirrePNV147
IrujoPNV147
IzcoPNV142
EchaidePNV139
EsparzaPNV139
GoñiPSOE69
AnguloPSOE65
ZabalzaPSOE51
J. AlvarezPSOE43
OsacarPSOE42
RomeroPartido Republicano Radical32
OliverPartido Republicano Radical28
YanguasPartido Republicano Radical27
CristobalenaPartido Republicano Radical24
Mtez. de UbagoPartido Republicano Radical23
GafoDerechas11
ArancetaPCE1
Men-diolaPCE1
SáezPCE1
UrabayenPCE1

Sí al Estatuto Vasconavarro

En la primavera de 1931, a los días de instaurarse la República, Sangüesa se adhirió al Estatuto y estuvo representado en la Asamblea de Estella de junio del mismo año. Asimismo, en la Asamblea del 10 de agosto de 1931 votó a favor del EVN. El día 19-VI-1932 este Ayuntamiento votó a favor del Estatuto Vasco Navarro, por medio de su representante D. Agustín Blanco Garmendia.

II República española

La Corporación municipal de Sangüesa, en sesión de 8 de junio de 1932, aprobó por unanimidad un proyecto presentado por el alcalde nacionalista Agustín Blanco Garmendia Reglamento para el aprovechamiento de Terrenos comunales de la ciudad. De sus 32 artículos y una disposición transitoria, señalaremos el contenido social que impregna el texto, inspirado en buena parte en los artículos 287 y 318 del provincial aprobado el 3 de febrero de 1928. Por el mismo se reconoció el derecho a disfrutar parcelas cultivables, en terrenos comunales, a los vecinos residentes en esta ciudad, que lo hubieran solicitado y tengan en la misma casa abierta. A finales de 1932 el Ayuntamiento estaba compuesto por 7 tradicionalistas, 3 republicanos y un nacionalista. Alcalde: Agustín Blanco Garmendia.

Elecciones en 1936

Elecciones del l6 de febrero de l936
(1.ª y única vuelta)
Ref. "Boletín Oficial de Navarra" del 17-II-1936
CANDIDATOSPARTIDOSVOTOS
ArellanoDerechas1.370
GonaríDerechas1.370
ElizaldeDerechas1.366
Aiz-púnDerechas1.352
GarcíaDerechas1.346
SalinasFrente Popular518
BasterraFrente Popular239
BengarayFrente Popular226
CuadraFrente Popular201
MonzónFrente Popular185
IrujoP. N. V.150
Mtez. de MorentínDerechas5
Domínguez ArévaloDerechas5

Guerra de 1936-1939

Como consecuencia de la represión fueron asesinadas 48 personas de esta localidad: Antonio Alvarez, José Alzate Egozue, Alejandro Aranguren, Isidro Artieda Martínez, Joaquín Beorlegui, José Benebe Artieda, Andrés Clavería Gorria, Antonio Garcés, Clemente Garos Martínez, Liborio Ginés Iziz, Sabino Ibáñez, Agustín Ibáñez, Honorino Ibáñez, Isaac Indurain Oronoz, Jesús Iribarren, Jeremías Iso, Emiliano Lacasa Urrizola, Lacasa, Félix Larriqueta, Enrique Lores, Martín Lozano, Juan Mangado, Gregorio Marco Miqueliz, Romualdo Moriones Belzunegui, Melitón Murrieta Arrieta, Gregorio Oroz, Félix Oroz, Isaac Oroz, Ramón Oroz, Presentación Oroz, Primitivo Palacín, Germán Palacín, Eugenio Palacín, Javier Rocafort Apesteguia, Jesús Uroz Navallas, Jesús Villabriga Miqueliz, Juan Villacampa, Félix Zoco Torres, Félix Zubiate Murillo, Antonio, Gabinico, Juan, Pedro, Isidro, Gil, Franco, x/x, x/x. (Ref NG!).

Las primeras votaciones del postfranquismo

Elecciones del 15-VI-1977
UCD909UAN83
PSOE450APN80
AM266AET61
AFN230PCE22
UNAI164FDI7
FNI150FUT5
PSP99

El referéndum constitucional de 6 de diciembre de 1978 dio el siguiente resultado sobre un censo de 3.396 electores:

Votos: 2.413Abst.: 983 (28,94 %)Sí: 1.926 (56,72 %)
No: 297 (8,74 %)Blanco: 177Abst. y No: 37,68 %

Elecciones generales del 1-III-1979
Censo electoral: 3.407
Ref. "Diario de Navarra" del 3-III-1979
UCD900EMK29
UPN436PCE21
PSOE404LKI13
EKA386LC3
HB107IR2
UNAI74PP1
NV69Abstenciones:27,3 %

Elecciones municipales del 3 de abril de 1979

Para cubrir las 11 concejalías de este Ayuntamiento se presentaron dos candidaturas: Agrupación Electoral "Agrupación Popular de Sangüesa" y Agrupación Electoral "Grupo Independiente San Sebastián", la segunda de derechas y la primera compuesta por izquierdas, autonomistas y abertzales. Los votos y concejales elegidos, sobre un censo de 3.407, fueron: A. E. San Sebastián con 1.470 votos: Javier Luis del Castillo Bandrés, Juan José Armáncegui Pérez de Ciriza, Lázaro Landarech Turrillas, Gerardo Jauregui Compains, José Luis Val Huesa y José Javier Echeverri Murrillo; A. E. Agrupación Popular con 1 .076: Francisco Javier Vital Sevillano, Francisco Ibáñez Manteca, María Blanca Labay Dieste, José Ricardo Elizalde Barba y Enrique Itoiz Ojer. Alcalde. Javier Luis del Castillo Bandrés (UPN) de A.E. "Grupo Independiente San Sebastián" quien obtuvo seis votos de los once emitidos, contra los cinco que sacó el candidato de la A.E. "Agrupación Popular Sangüesina".

Elecciones Generales del 28 de octubre de 1982
UPN990PNV91
PSOE981O.Part.15
UCD259PCE13
HB175Blancos10
EE95Nulos84
CDS93Totales:2.820

Elecciones municipales, forales y generales

Elecciones municipales del 8 de mayo de 1983

Concejales: Grupo Independiente San Sebastián de Sangüesa: Javier Luis del Castillo Bandrés, José Lobera Uroz, Manuel San Miguel Taboada, José Remón Oniz, José Luis Val Huesa; Félix Casajus Rodrigo, Gerardo Jáuregui Compains. Partido Carlista: José Antonio Erdozain Domínguez de Vidaurreta, Juan Pedro Máximo Aramendia García. Partido Socialisra Obrero Español: Fernando Erdozain Prieto (independiente). Agrupación de electores Zangorzako Ezkerra-Izquierda de Sangüesa: José Huarte Ripodas. Resultó elegido alcalde el primero.

Elecciones generales del 22 de junio de 1986
CP/UPN1.010IU56
PSOE884PNV31
HB213PMCN21
CDS172PRD19
EE80Otros24

Elecciones al Parlamento de Navarra del 10-VI-1987UPN
1.130EA88
PSOE707UDF88
HB237BIN21
FAP118IU19
EE106PNV10
CDS103PTE4

Elecciones municipales del 10 de junio de 1987

Resultaron elegidos los siguientes concejales: PSOE: José R. Elizalde Barba, Martín Lozano Obanos, M.ª Elena Echegoyen Pascual. Grupo Independiente San Sebastián: Javier del Castillo Bandrés, José L. Val Huesa, José Ramón Ortiz, Gerardo Jáuregui Compains, M.ª Rosario Jaso Villanueva, Carlos Serna Rojas, José Lobera Uroz. HB: José M. Lozano Obanos.

Elecciones generales del 29 de octubre de 1989
UPN/PP1.173EE85
PSOE780EA60
HB150PST20
IU97PNV/NV19
CDS93Otros29

Elecciones al Parlamento de Navarra del 26-V-1991
UPN1.130Batzarre40
PSOE908PAG40
HB170P. Carlista31
IU116CDS28
EE91PNV16
EA71

Elecciones municipales del 26 de mayo de 1991

Resultaron elegidos los siguientes concejales: Grupo Independiente San Sebastián: Javier Luis del Castillo Bandrés, María Rosario Jaso Villanueva, Carlos Serna Rojas, Félix Escorza Martínez, Gerardo Jáuregui Compains, José Ignacio Amor Gorriz. Partido Socialista de Navarra/PSOE: María Elena Echegoyen Pascual, Francisco Javier Vital Sevillano, Jesús Ferraz Arbonies. Grupo Independiente de Progreso de Sangüesa: Agustín Navallas Echarte, Joaquín Grau Tasa. Fue elegido alcalde Javier Luis del Castillo Bandrés.

Elecciones generales del 6 de junio de 1993
PSOE1.076CDS44
UPN/PP1.056Verdes42
IU283EA39
HB151PNV28

Elecciones al Parlamento de Navarra del 28-V-1995
CDN991EA73
UPN590Batzarre30
PSN/PSOE552P. Carlista21
IU286Otros26
HB105

Elecciones municipales del 28 de mayo de 1995

Resultaron elegidos los siguientes concejales: Grupo Independiente San Sebastián (GISS): María Rosario Jaso Villanueva; José Ignacio Amor Gorriz; José Daniel Plano Izaguirre; Fernando Sagues Azcoiti; Carlos Serna Rojas. Grupo Independiente de Progreso de Sangüesa (GIPS): Agustín Navallas Echarte; Joaquín Grau Tasa; María Carmen Beorlegui Usoz; Joaquín Larrañeta Iturria. Partido Socialista de Navarra-PSOE (PSN/PSOE): Martín Lozano Obanos· José Ricardo Elizalde Barba. Fue elegido alcalde Agustín Navallas Echarte.

Elecciones generales del 3 de marzo de 1996
PSOE1.037UPN1.032
IU392PNV17
CDN270PRT4
HB91UC4
EA57FEA1

Urbanismo y construcciones civiles

Es sobradamente conocido que la primitiva Sangüesa o "Sangüesa la Vieja" fue el actual Rocaforte, edificada en alto por cuestiones defensivas, y que tan sólo siglos más tarde, en tiempos de Alfonso I, hacia 1122, cuando las condiciones políticas auguraban un mayor nivel de seguridad, se levantó un burgo nuevo en la margen derecha del río Aragón, sobre una terraza fluvial, junto a un antiguo puente construido antes por el rey Sancho Ramírez, para 1093, y controlando el transcurso de la ruta jacobea.

En opinión de Caro Baroja, Sangüesa es una ciudad-puente, similar a otras como Santo Domingo de la Calzada o Puente la Reina, pero con mayor desarrollo en anchura. El puente sobre el río Aragón tuvo 120 metros de largo y fue construido a fines del XI por Sancho Ramírez. Tenía siete arcos de medio punto y debía ser muy similar al de Puente la Reina. En 1892 tres de sus arcos fueron sustituidos por un puente metálico de 70 metros de luz. El propio puente condiciona la existencia de un eje principal este-oeste, la Calle Mayor, con una calle paralela al norte (San Miguel), donde se levanta el antiguo Palacio Real, y otras tres por el sur (Nueva, Amadores y Oscura), en un trazado hoy algo desfigurado, y con varias calles transversales (Mediavilla, Santiago y Las Torres). En ambos extremos de la calle principal, antigua ruta jacobea, se ubican las iglesias de Santa María y San Salvador, que serían además puntos claves del recinto fortificado.

Contó efectivamente Sangüesa con su cinturón de murallas, levantado en tiempos del rey García Ramírez (1134-1150), jalonado con unas veinte torres prismáticas abiertas hacia el interior de la ciudad. Las torres sobresalían de la cortina del muro en planta y en altura, para permitir el tiro de flanqueo y el dominio de los adarves desde lo alto. En los cuatro lados del burgo se abrieron otros tantos portales, siguiendo los modelos urbanísticos romanos. Por otro lado, en el siglo XIV, y ante el crecimiento de la villa, se amplió este perímetro murado hacia el sur con un segundo recinto. De esta muralla sangüesina quedan algunos vestigios, tanto en el Palacio Real como en el convento del Carmen, además del portal de Carajeas. Complemento de este sistema defensivo fue el Castellón, el gran castillo real levantado en 1171 el monte Arangoitz, desde el que se dominaba la villa, y del que quedan algunos restos en superficie mientras espera pacientemente una intervención arqueológica.

Entre los edificios civiles más característicos de la localidad llama la atención sin duda el Palacio Real de Sangüesa, conjunto configurado a partir de 1280 entre dos torres de recinto, de las cuales una se cerró como donjón, además de unirse ambas con un cuerpo bajo residencial, edificado por Carlos II a partir de 1360, el palacio propiamente dicho. En uno de sus flancos se ha recuperado el antiguo foso de la villa. En su día este palacio tuvo planta cuadrada y patio central, pero el ala que daba hacia la calle mayor fue sustituida en el siglo XVI por el actual Ayuntamiento, y el patio de armas se convirtió en la actual Plaza de las Arcadas. En su configuración actual parecen destacar elementos propios de su última etapa de reformas, seguramente del siglo XV, de tiempos de los últimos reyes de Navarra. A esta época deben pertenecer las ventanas cuadrangulares con mainel central, que al interior presentan asientos de los llamados "cortejadoras". Fue edificio de gran relevancia en el reino, sede de varias Cortes Generales, y residencia habitual de Carlos II, del Príncipe de Viana y de Juan y Catalina de Albret, entre otros. Con la conquista castellano-aragonesa fue utilizado como cuartel para las tropas de ocupación, y se arruinó rápidamente. Hoy en día, convenientemente restaurado, es la sede de la biblioteca pública de Sangüesa.

La Casa Consistorial fue construida en 1570 en la Rúa Mayor por Domingo de Aya, vecino de Aibar, en el solar que ocupaba una de las alas del Palacio Real. Consta de una galería porticada sobre arcos de medio punto que apean en columnas de orden toscano. Constituye este porche un paso transitable hacia la Plaza de las Arcadas. Por encima, un segundo cuerpo va enlucido y con amplias balconadas, bajo un tejado sobre alero de gran desarrollo. Preside el conjunto el escudo de la villa, renacentista.

El Palacio de Añués (también llamado de los Duques de Granada de Ega), en la Calle Mayor, es un buen ejemplar de palacio urbano gótico del siglo XV. Presenta un primer cuerpo en piedra de sillería bien escuadrada, con un arco de acceso original (antiguamente hubo dos simétricos), con trece dovelas cortas y escudo en la clave. Por encima, un segundo cuerpo, esta vez en ladrillo, muestra hermosos ventanales con tracerías de estuco de raigambre flamígera muy variadas e imaginativas. Culmina una galería de arquillos moderna, de inspiración aragonesa. Este elegante palacio perteneció a Miguel de Añués, mayordomo mayor del rey Juan de Albret, a quien siempre fue fiel, incluso en los tiempos de la conquista castellana, a la que se opuso activamente, por lo que fue perseguido.

Contiguo al anterior es el Palacio de los Condes de Guenduláin (también llamado de los Íñiguez de Abarca). Presenta un primer cuerpo de sillería, en el que se abre un portalón adintelado, flanqueado por columnas de orden dórico y sobre el cual figura la fecha de 1601. Por encima, un segundo cuerpo de ladrillo se abre con balcones flanqueados por pilastras, y culmina una galería de arquillos protegida por un alero de gran desarrollo. Preside el conjunto un elegante escudo, y al interior hay un elegante patio de dos pisos.

El Palacio de Ongay-Vallesantoro perteneció a Juan de Ongay, caballero de la Orden de Santiago a principios del siglo XVII, luego pasó a los Echeverri-Echenique y a los Ayanz de Ureta, que emparentaron con el Marqués de Vallesantoro, virrey de Navarra. Se trata de un recio palacio urbano de estilo barroco. Su fachada tiene un primer cuerpo de sillería y dos más de ladrillo, separados por una imposta abocelada también de ladrillo, y en los que se abren airosos balcones. El portalón es adintelado, y va flanqueado por dos columnas salomónicas y pilastras con decoración de sirenas, que sostienen un entablamento con triglifos, soles y bucráneos. Dos volutas a modo de frontón partido flanquean un escudo de armas que lleva también columnas salomónicas, y remata con frontón triangular. El conjunto culmina con un alero espectacular, que incorpora hermosas tallas representando animales fantásticos que portan en sus garras cabezas humanas. Al interior destaca un elegante patio o gran caja de escalera de tres pisos, cuyos soportes alternan, respectivamente columnas dóricas, jónicas y salomónicas dóricas.

Otros muchos palacios y casas infanzonas pueden encontrarse a lo largo de las calles de Sangüesa, pertenecientes tanto a tipologías góticas como renacentistas o barrocas. Así por ejemplo, el Palacio de los Sebastianes, propiedad del señor de Iriberri, solar donde nació el rey Enrique "el Sangüesino", hijo de los reyes Juan y Catalina de Albret. Es un palacio gótico del siglo XV, con dos puertas góticas gemelas, que llevan escudos en las claves. El Palacio de los París-Íñiguez de Abarca (también llamado de los Goñi) es renacentista del XVI, y su primer cuerpo es de sillar, siguiendo en altura otro nivel de ladrillo con balcón y escudo de armas, y una galería de arquillos bajo poderoso alero. Según la tradición, aquí se hospedó Francés de Jaso y Azpilcueta, San Francisco Javier, cuando fue alumno del Estudio de Gramática de Sangüesa. El Palacio de los Íñiguez de Medrano es un edificio del XVI, con cuerpo bajo de sillar y resto en ladrillo. Lleva puerta adintelada y balcones en alto, bajo amplio alero. Albergó en su día el célebre Estudio de Gramática de Sangüesa.

Ermitas

El obispo visitador Igual de Soria registró en 1802 once ermitas dentro del término de Sangüesa, pero Pérez Ollo eleva la cantidad hasta superar las dos docenas, aunque muchas de ellas, como las de la Magdalena, Nuestra Señora de las Navas, Nuestra Señora del Pino o San Agustín, se han perdido. Podemos, eso sí, hacer un repaso a las más célebres de ellas.

La ermita de San Adrián de Vadoluengo se levanta en el topónimo homónimo, y es un templo románico consagrado en 1141, en el punto en el que confluyen los ríos Onsella y Aragón. Años antes, en 1122 el rey Sancho el Batallador había donado a su hombre de confianza Fortunio Garceiz Caisal un solar en este lugar, en el que edificó un palacio, posible antecedente de las actuales construcciones civiles existentes, y la capilla que aún podemos admirar. Con el tiempo pasó al marquesado de Góngora, y cayó en desuso hasta el punto de verse convertida en almacén de aperos. Igual de Soria la encontró en mal estado, pese a lo cual hoy se halla restaurada y bien conservada, en un entorno cuidado, con jardines y arbolado. Muestra planta compuesta por una única nave, dividida en dos tramos, y cabecera absidial semicircular. Los muros van en sillar bien escuadrado y tienen grosor considerable, pudiéndose apreciar en ellos numerosas marcas de cantero. Una moldura lisa recorre todo el perímetro interior del templo, marcando el arranque de la bóveda. Se perforan estos muros mediante tres ventanas originales con derrame interior, hueco estrecho y rematado con arquillo de medio punto, que se abren en el ábside, en el segundo tramo del muro meridional y en el hastial de los pies. La puerta de acceso se abre en el primer tramo del muro sur. La cubierta es una bóveda de cañón con un arco fajón de medio punto que apea sobre medias columnas con basas y capiteles que llevan labras de águilas y motivos vegetales. El arco triunfal es también de medio punto, y da paso a una cabecera cubierta con bóveda de horno. Al exterior destacaremos la torre, que apoya sobre el primer tramo de la nave y que tiene fuste corto con ventanas geminadas y tejado a cuatro aguas. El alero va soportado por una serie de ménsulas de piedra labradas con imágenes expresivas, algunas de las cuales son originales y representan temas tales como leones, monos, hombre con barril, pájaros y cuadrúpedos. Recuerdan vivamente a otras figuras vistas en Sangüesa y en Leire. En cuanto a la portada, se trata de un arco de medio punto con tres arquivoltas de las cuales dos son lisas, separadas por una línea de bolas, y la más interior consta de un grueso baquetón sin decoración. Las dos primeras apean sobre pies derechos, mientras que la tercera se apoya en sendas columnas con basa y capiteles, que muestran decoración figurada con dos leones enfrentados y elementos vegetales. La rosca exterior del arco va decorada por un ajedrezado, al igual que la línea de salmer, que se prolonga en forma de imposta por el paño de muro inmediato. El dintel va decorado con un crismón. Presiden el interior del templo una imagen de bulto de María Magdalena, gótica, un Crucificado barroco y una talla moderna de San Adrián.

La ermita de Nuestra Señora del Camino (o de las Nieves) se encuentra junto a la carretera a Peña, cerca de Gabarderal, poblado de nueva erección con el que a menudo se asocia. Su origen, que se remonta al menos al siglo XVI, debió estar ligado a la ruta jacobea. Pese a que llegó a estar en el siglo XX muy deteriorada, hoy ha recobrado su aspecto original. Su planta, de extrema sencillez, consta de una única nave rectangular, con el acceso en el hastial opuesto al de la cabecera. Los muros son de piedra de sillar de formato irregular pero bien trabajada. Se cubre mediante un simple cielo raso que deja ver la estructura de madera. Al exterior se observa la portada, con un arco de medio punto sin decoración y de sabor civil, flanqueado por dos ventanas cuadradas, y rematado en alto por una moldura que enmarca un frontón, con óculo central y espadaña de ladrillo con su campanita. Antiguamente tuvo adosada una casa para el ermitaño, que ha desaparecido.

Nuestra Señora de Nora se ubica en la margen derecha del río Aragón, cerca del puente que lo cruza. Por su posición se consideró protectora de las almadías, lo cual no impidió que la gran riada de 1787 la dañara, destruyendo sus pinturas. Se dice que el nombre proviene de una noria que se levantaba cerca, toda vez que se encuentra bajo la advocación de la Virgen del Carmen, y perteneció a la orden de los carmelitas descalzos. A pesar de que la ermita se documenta ya claramente para el siglo XIV, el edificio actual data del año 1694. La planta es un simple rectángulo, con el acceso a los pies. Los muros van en mampostería y sillarejo, y se abren mediante varias ventanas cuadradas, así como por una ventana gótica, reaprovechada de los restos anteriores, que se abre sobre el arco de acceso. Se cubre con un tejado a dos aguas sobre estructura de madera. Al exterior se observa la puerta, un medio punto sin mayores pretensiones, así como la ventana gótica ya mencionada, de perfil ojival y con tracería trilobulada ciega. Lleva una moldura a modo de antepecho. Corona el conjunto una espadaña de sabor popular. La imagen titular, gótica del siglo XIII, presenta a María sedente con el Niño, que fue añadido posteriormente, sobre la pierna izquierda. Se trata de una talla marcada por la frontalidad pero no carente de belleza, con ropajes simples y esquemáticos y con escasos pliegues, concentrados en la parte inferior.

La ermita de San Babil se encuentra sobre una terraza situada al norte de la ciudad. Se edificó en 1503 y contó con el patronato de los reyes de Navarra, que donaron al lugar una reliquia de un dedo del propio santo, hoy en día en paradero desconocido. Experimentó importantes reformas en 1577. El templo consta de una única nave, muy larga, dividida en cuatro tramos de longitud y anchura desiguales, y con cabecera recta algo más estrecha que la nave. Los muros presentan aparejos desiguales conforme a las diferentes intervenciones, siendo la más antigua la que corresponde a un sillar de buen tamaño, y se abre mediante una ventana rectangular. A los pies del templo se levanta un coro alto de madera. El primer tramo de la nave se cubre con una bóveda de cañón, y los tres siguientes y la cabecera con una bóveda de lunetos. Sendas capillas laterales hacen las veces de transepto. Al exterior se aprecia muy bien también la diferente cronología de los elementos que conforman el edificio, con formatos y alturas desiguales. La puerta exterior es un vano gótico y de sabor civil, cuya clave ostenta el anagrama IHS en caracteres también góticos. Por encima, como se ha dicho, el tramo original previo a las ampliaciones barrocas es de buena sillería, y remata el conjunto mediante espadaña. Al interior se venera un Crucificado barroco del XVII, un retablito de la Virgen del Pilar barroco, y un retablo mayor también barroco con banco, un único cuerpo de tres calles y ático. Se articula mediante columnas salomónicas. Presenta una talla de San Babil, barroca del XVIII, dos tablas representando a San Juan y San Andrés, y culmina con el escudo de los reyes de Navarra, patronos del templo.

En la carretera que conduce a Javier se encuentra la ermita de la Virgen del Socorro, situada sobre un cabezo rocoso. Fue restaurada en el año 1967, aunque su origen debe ser medieval, en consonancia con la imagen titular gótica. Presenta planta rectangular muy alargada y cabecera recta, con la casa para el ermitaño adosada a uno de sus extremos. Los muros de piedra van blanqueados, salvando un zócalo de sillarejo, y da luz al interior una ventana situada en el muro de la Epístola. El acceso consiste en una sencilla puerta de medio punto, abierta en el mismo lado. Se cubre con tejado simple a dos aguas, coronado por una espadaña. Parte de su imaginería fue robada en 1978, y otras piezas se conservan en la parroquia.

Otras ermitas célebres son las de la Concepción de el Real, situada entre Sangüesa, Javier y Sos, fundada hacia el 1300, San Bartolomé de Ull (o Uli), citada ya para 1052, hoy desaparecida, o la de Santa Margarita del Castellón, fundada en 1171 en el alto de Arangoitz, donde se levantaba el antiguo castillo de Sangüesa, y de la que tan sólo subsiste el topónimo.

Parroquia de Santa María la Real

Se sitúa junto al puente medieval, en el arranque de la Rúa Mayor que recorrían los peregrinos que desde Jaca se dirigían a Compostela. Es el templo más antiguo de Sangüesa, pues en origen se concibió como capilla del palacio edificado, a fines del XI, por mano del rey Sancho Ramírez y junto al puente. La construcción de la fábrica actual, que ha conocido diversas etapas, arranca con la fecha de 1131, cuando Alfonso I el Batallador la dona a la Orden de San Juan de Jerusalén. De esta época datarían los tres ábsides románicos de influencia jaquesa, de planta semicircular, con vanos también románicos y cubiertos por bóvedas de horno, que va además precedida de un tramo con bóveda de cañón en el caso del ábside central. En una segunda etapa, tal vez a principios del XIII y en estilo protogótico, se edificó el transepto y las tres naves cubiertas por bóvedas de crucería sobre pilares cruciformes, así como la gran portada del transepto, que da a la Rúa Mayor. Una última etapa, ya decididamente gótica, debe situarse en los siglos XIII-XIV, cuando se levanta la torre-cimborrio sobre el crucero, de planta octogonal y sobre trompas, con bóveda interior nervada. Lleva ventanales góticos y remate almenado culminado con chapitel piramidal. Esta fábrica medieval fue ampliada por dos capillas abiertas en el muro septentrional. La de San Miguel, antigua capilla real, gótica, con tres tramos de los que uno va con bóveda de cañón y los otros dos con bóvedas de crucería, y la capilla de los Remirez de Arellano, cuadrada y con bóveda estrellada del XVI.

Es sin duda la portada que da a la Calle Mayor el elemento más destacado de esta iglesia, no en vano es considerada la portada más rica del románico navarro y aún una de las mejores de la Península Ibérica. Se nota en ella la actuación de varios maestros, y algunos elementos hacen pensar que fue rearmada a posteriori, seguramente a principios del XIII, aprovechando elementos anteriores. El primero de los maestros que trabajaron aquí sería el llamado "Maestro de San Juan de la Peña", con sus característicos "ojos de mosca", figuras hieráticas, pliegues incisos muy simples y rostros cuadrados. A él debemos el apostolado de las dos galerías de arcos superiores. El otro maestro es algo más avanzado, probablemente procedía de Francia, y conocía al menos la escultura de la catedral de Chartres, a juzgar por el gran parecido que con aquella obra guardan las estatuas-columna de las jambas, obra de su taller. También obedecen a su mano el tímpano y el dintel.

La portada presenta abocinamiento salvado por cinco arquivoltas apuntadas, perfil que debe proceder de su montaje a principios del XIII, y que apean en las estatuas-columna ya citadas, que presentan un canon muy alargado. Las de la izquierda representan a las tres Marías, y la del centro, que figura a la Virgen, lleva en sus manos un libro en el que se lee: MARIA MATER DEI. LEODEGARIUS ME FECIT. Las figuras del lado de la Epístola son masculinas, y simbolizan a San Pedro, San Pablo y Judas, que a tal efecto aparece ahorcado y con la inscripción: JUDAS MERCATOR. Los capiteles, de buena talla, figuran la Anunciación-Visitación, la Presentación en el Templo, el Juicio de Salomón y otros motivos de raigambre vegetal.

Las arquivoltas llevan escultura en sentido longitudinal, donde se distinguen figuras tales como patriarcas, profetas, sirenas, animales y aves, acróbatas, representaciones de los pecados y de algunos oficios, etc. En el dintel hay una arquería que cobija al apostolado con la Virgen con el Niño en el centro. Va reforzado este cabezal por dos ménsulas labradas, respectivamente, con un carnero y con un monstruo, que porta un pez y una figura humana en la boca. En el tímpano se representa el Juicio Final, presidido por un Pantócrator que bendice y porta un libro en su mano, y que va rodeado de cuatro ángeles trompeteros, que anuncian el fin de los tiempos. A su derecha aparecen los bienaventurados, bien ordenados en dos registros, y a su izquierda los condenados, con las piernas temblorosas mientras esperan ser devorados por varios monstruos. También en este lado aparece el pesaje de las almas a cargo de San Miguel, iconografía de larga tradición que nos remontaría en última instancia al antiguo Egipto.

Sobre esta puerta hay un nuevo apostolado, repartido en dos arquerías de medio punto, en las que se incluyen también un Tetramorfos y un Cristo en Majestad, sedente, bendiciendo y con un libro en la mano. Las enjutas de este arco están abarrotadas de figuras en evidente desorden, donde seguramente se mezclan imágenes de diversas procedencias. Así, podemos ver reptiles, una mujer mordida por una serpiente, símbolo de la lujuria, un toro alado, un león alado y un águila, restos evidentes de un Tetramorfos, un caballero con una figura desnuda debajo, Adán y Eva, Caín matando a Abel, y varias figuras relacionadas con la saga nórdica de Sigurd, llegada probablemente a través del Camino de Santiago. De estas figuras, la más célebre y conocida es sin duda la del herrero Regin, mil veces reproducida. En los contrafuertes que enmarcan esta portada también hay varias figuras, entre las que distinguimos un León sobre figura desnuda, Cristo sedente, tres apóstoles y las Tres Marías ante el Sepulcro. En el tejaroz se encuentran canes que figuran animales y una figura en cuclillas.

Al interior preside el templo el retablo de Santa María, obra del siglo XVI, con traza recta con banco y dos cuerpos de tres calles. Entre la imaginería, los Cuatro Evangelistas, Anunciación, Visitación, Nacimiento, Epifanía, todas renacentistas, una Asunción del XVIII, y sobre todo la célebre Virgen de Rocamador, gótica del XIV, forrada de plata, imagen de gran trascendencia en la imaginería mariana del resto de Navarra. Cerca de este retablo, en los ábsides laterales, encontramos una escultura de San Blas, gótica del XV, y un Crucificado barroco del XVII.

En el lado del Evangelio del templo hay una pila bautismal de piedra, así como el retablo de la Piedad, barroco, situado en la capilla de los Arellano, y el retablo de la Virgen del Pilar que podemos admirar en la capilla de San Miguel, y que pertenece también al barroco. En el lado de la Epístola se encuentra el retablo de San Francisco Javier, obra moderna realizada en 1925. En la sacristía se custodian así mismo otras tallas, así como diversas obras de orfebrería.

Parroquia de El Salvador

Se construyó a fines del siglo XIII en la zona sur de la villa, adosada a la muralla defensiva por ese lado. Su planta presenta una única nave con seis tramos y cabecera poligonal de cinco lados, algo más estrecha que la nave. Por el lado del Evangelio y a la altura del cuarto tramo se abre la capilla de San Sebastián, a la que sigue la capilla de la Conversión de San Pablo, antigua capilla de la linajuda familia Añués, y luego un torreón de la antigua muralla al que todavía hoy se puede acceder. La sacristía, por el mismo lado, es una estancia rectangular dividida en dos tramos. Los muros son de sillería bien trabajada, y se abren mediante cuatro ventanas geminadas y trilobuladas, además de un rosetón en el muro de los pies. Hay además un coro del siglo XVI, con arco de embocadura escarzano y sotocoro con bóveda estrellada de complicada tracería. La nave y la cabecera se cubren con bóveda de crucería, cuyos tramos se separan por arcos fajones. Las claves llevan decoración de variada iconografía. La capilla de San Sebastián se cubre mediante cúpula sobre trompas aveneradas, la de San Pablo con un simple cielo raso, y la sacristía con dos tramos de bóveda de crucería.

Al exterior, la puerta, situada a los pies, se cobija mediante un monumental pórtico gótico del siglo XVI, cubierto por una bóveda de terceletes que apoya en ménsulas encastradas en el muro, y en dos estribos muy recios. En su interior, sobre la puerta, hay un espectacular rosetón abocinado y con tracería estrellada, mientras que la puerta propiamente dicha, de principios del siglo XIV, se abre mediante arco gótico flanqueado a cada lado de dos órdenes de dos arcos cada uno, apuntados y trilobulados. El abocinamiento del arco se salva mediante seis arquivoltas aboceladas, que apean en otros tantos baquetones, con basas poligonales y capiteles corridos y con decoración vegetal. En las arquivoltas se han labrado tres ángeles trompeteros que avisan del Juicio Final. Consecuentemente con ello, en el dintel se representa a Cristo con los bienaventurados a su derecha, hombres que salen de las tumbas formando un cortejo de reyes, obispos y monjes, y a la izquierda los condenados con un monstruo que sostiene una calavera en su boca. En el tímpano se representa a Cristo en Majestad, mostrando las llagas de la Pasión. Junto a Él hay dos ángeles con algunos de los símbolos de la Pasión, tales como la cruz, la corona y la lanza, mientras que la Virgen y San Juan aparecen arrodillados.

Al interior, destacaremos en primer lugar el retablo mayor del Salvador, romanista y obra de Juan de Berroeta, Juan de Alli y del ensamblador Juan de Echenagusía. La arquitectura consta de banco, dos cuerpos de cinco calles y ático con tres frontones triangulares. En cuanto a la imaginería, el banco va con tableros de relieves, representando a San Mateo, las Tres Marías, la Santa Cena, la Piedad, el Santo Entierro y San Marcos. En el primer cuerpo bultos de San Pedro y San Pablo, y relieves de la Presentación, Oración del Huerto, Epifanía y Jesús con la Cruz a cuestas. En el segundo piso se figuran los bultos de San Mateo, el Salvador y San Bartolomé, y los relieves de la Transfiguración y la Ascensión. Por último, en el ático están Moisés, la Santísima Trinidad y David.

En el lado del Evangelio del templo, registramos en primer lugar el retablo de la Resurrección, situado en la antigua capilla de la familia Ongay, cuyo escudo de armas ostenta. Es barroco de fines del XVII, obra de José Antonio Castillo. Costa de banco y un cuerpo, se articula mediante columnas salomónicas y muestra una imagen de vestir de la Virgen de la Merced, barroca, y un Cristo Resucitado romanista. El retablo de San Sebastián preside la capilla del mismo nombre, y es neoclásico de hacia 1816, aunque incluye entre su imaginería un Cristo romanista de Gaspar Ramos. En la misma capilla se encuentra también el retablo de San Antonio Abad, que es en realidad un tríptico que procede de la ermita de la Virgen del Camino. Conserva restos de tracería gótica y alberga tablas de estilo igualmente gótico, de fines del XV, con temas como el Ecce Homo y algunos santos. También podemos encontrar el retablo del Santo Cristo, barroco del XVII, que cobija un Crucificado gótico del siglo XV, de gran tamaño, con pelo natural y paño de pureza añadido. Se le representa muerto, con rostro realista y cuerpo algo más esquemático.

En el lado de la Epístola registramos el retablo de la Virgen del Carmen, neoclásico del XIX, mientras que al centro de la nave hay una lauda sepulcral con la imagen de un religioso y la inscripción: GASTÓN DE QUINTANA BENEFICIATI NECCIA TIB CONSTITUTIS IN SACRIS UT POSSTI OMS UNA CV PSALMISTA CANTARE ECCE Q BONV ETCE ANNO 1530. Por último, en el coro nos encontramos un órgano del XVI, una sillería de coro del XVII con siete sitiales y una imagen de la Virgen de las de vestir, moderna. Otras esculturas y obras de orfebrería se custodian en la sacristía.

Parroquia de Santiago el Mayor

Se edificó al sur de la ciudad, adosada a la muralla urbana. Se trata de un templo de origen románico, terminado no obstante en el siglo XIV. Su planta consta de tres naves, más alta la central, divididas en cuatro tramos, y triple cabecera semicircular, donde se aprecian trazas de su origen románico. En el lado del Evangelio se abren además tres espacios, a modo de capillas laterales, que son en realidad ensanchamientos de la propia nave. Por el lado de la Epístola nos encontramos la capilla de San Martín, junto al ábside, la capilla barroca de San Román, patrón de los hortelanos, y una tercera capilla, dedicada al Crucificado. La sacristía, rectangular y dividida en cuatro tramos, se ubica en el lado del Evangelio. Los muros son de sillería bien escuadrada, a excepción de algunas zonas afectadas por las reformas barrocas, que son de ladrillo. Dan iluminación al interior una serie de vanos abiertos en la zona alta, tres por cada lado. Son góticas, con diseño geminado y trilóbulo superior. La fábrica se cubre con bóvedas de crucería simple, cuyos nervios apean en columnitas adosadas que se apoyan en pilares más gruesos y en ménsulas labradas. El ábside central y el del lado del Evangelio se cubren con bóvedas de horno apuntadas, precedidos en ambos casos por sendos tramos de bóveda de cañón, aunque el ábside del lado de la Epístola fue sustituido por un espacio terminado en testero recto y cubierto por bóveda de crucería simple, al tiempo que se edificó una escalera de acceso a la torre, todo ello del siglo XIII. Las capillas laterales del lado del Evangelio se cubren, sucesivamente, con bóveda de cañón la primera, bóveda de crucería simple la segunda, y una bóveda de lunetos la última de ellas. Las del lado de la Epístola llevan una cúpula avenerada sobre trompas, para el caso de la de San Martín, mientras que la de San Román lleva cúpula decorada con pinturas dieciochescas que representan a la Anunciación. La capilla del Crucificado recibe bóveda de arista, mientras que la sacristía se cubre por bóveda de lunetos.

Al exterior apreciamos la torre prismática que se eleva sobre el presbiterio. Por encima del cuerpo de campanas, abierto por huecos apuntados, lleva un remate almenado añadido en 1365. La escalera de acceso va en el interior de un cuerpo cilíndrico adosado. La portada se abre en el muro de los pies, y consta de gran arco apuntado, flanqueado por dobles columnas con capiteles vegetales, y con un tejaroz moderno por encima. El abocinamiento se salva merced a tres arquivoltas apuntadas que apean sobre columnas con basas circulares, fustes cortos y gruesos, y capiteles con motivos vegetales. En el tímpano se exhibe una escultura en piedra de Santiago, ataviado como peregrino, incluyendo la "makila" o bordón. Muestra esta figura restos de policromía, y es romanista de fines del XVI, atribuida al escultor sangüesino Adrián Almándoz. Por lo demás, la portada puede datarse como de hacia el año 1200, y enmarcable en un románico avanzado.

El interior va presidido por el retablo de Santiago, que se adapta a la forma curva del ábside. Se trata de una obra propia del siglo XVIII, rococó, obra de Francisco Pejón, y que sustituyó a otro del XVI. Consta de banco y un único cuerpo de tres calles, articuladas por columnas corintias y rematado todo por un cascarón con arbotantes. Alberga una variada imaginería, con tallas barrocas de San Fermín y San Francisco Javier, contemporáneas de la arquitectura, y otras renacentistas como la Virgen de Belén y la titular de Santiago, que parecen proceder del desaparecido retablo del XVI.

En la primera capilla del lado del Evangelio se encuentra el retablo de la Virgen de las Nieves, barroco del siglo XVIII, con algunas imágenes reaprovechadas, como la talla titular, que es del siglo XVII. En la segunda capilla encontramos el retablo de San Eloy, que es en cambio plateresco del XVI y se decora con pinturas sobre tabla, de estilo renacentista salvo la talla central, en hornacina avenerada, que representa al santo titular como obispo.

Por el lado del Evangelio, el ábside correspondiente alberga una monumental escultura de Santiago en piedra, imagen originariamente titular del templo, que fue desenterrada en 1964 en el suelo del templo. Es gótica, de comienzos del siglo XIV, y se le representa como peregrino con bordón. El rostro es grande y esquemático, con melena leonina simétricamente dispuesta, los pliegues del manto son amplios pero no carentes de plasticidad, y se le figura en actitud de caminar, con un gesto algo antinatural. En la capilla de San Martín nos encontramos con el retablo de San Martín, romanista del círculo de Juan de Berroeta, mientras que el retablo de San Román, en la capilla del mismo nombre, es barroco del siglo XVIII y fue hecho por el escultor aragonés Pedro Onofre Coll. En la sacristía se custodia una amplia serie de obras de arte, que incluye esculturas como un San Antón, un Santo Domingo de Guzmán o un Crucificado barrocos, así como algunos lienzos del siglo XVIII, representando temas como Santa Quiteria, los Desposorios de la Virgen, San Babil, La Inmaculada Concepción o el Martirio de San Esteban, y diversas piezas de orfebrería.

Convento del Carmen

Como se ha dicho más arriba, los carmelitas se establecieron primeramente en la actual ermita de Nora, en 1225, pero más tarde, en 1380, se trasladaron a intramuros. La iglesia actual presenta una planta ordenada, simétrica y racional, compuesta por una única nave de seis tramos cortos, con la cabecera, recta, algo más estrecha y orientada, de forma irregular, hacia el oeste. Los contrafuertes van absorbidos por los muros perimetrales, creando una serie de espacios que se han aprovechado como capillas laterales, y el flanco septentrional está ocupado por un claustro de buen tamaño al que luego haremos alusión. Los muros son de piedra de sillería, enlucidos al interior, y presentan los arcos de acceso a las capillas, sobre los que hay unas tribunas cubiertas por celosías. A los pies de la nave hay un coro alto. En cuanto a la iluminación, proviene básicamente de un rosetón circular abierto en el muro de los pies. La cubierta consta de una bóveda de cañón apuntada de raigambre gótica, separada en tramos por arcos fajones del mismo perfil. Las capillas se cubren con bóvedas de lunetos.

Al exterior se aprecia la torre prismática, con los huecos de medio punto para las campanas, así como una puerta de medio punto gótica, simple y austera pero elegante. El abocinamiento se salva mediante baquetones menudos que apean en pedestales y que llevan capiteles corridos representando escenas como la Anunciación, el Nacimiento, la Huida a Egipto y la Epifanía. En el lado opuesto figuran varios eclesiásticos, animales, una cabeza humana, las armas del rey de Navarra y dos hombres peleando. El claustro citado es gótico, de planta cuadrada con dieciséis arcos por crujía, apuntados y trilobulados, y que apean sobre pilares octogonales. En el siglo XVI se añadió un segundo piso con arcadas de medio punto alternativamente cegadas.

El interior del templo va presidido por un retablo rococó del fines del XVIII, aunque reaprovecha algunas tallas romanistas y barrocas. En el lado del Evangelio podemos encontrar varios retablitos barrocos de estilo popular y regular estado de conservación, uno de ellos con un lienzo de San José contemporáneo a la arquitectura del propio retablo. En el lado de la Epístola anotamos un retablo dedicado a la Dolorosa, del XVIII, un Crucificado renacentista del XVI, o el retablo de Santa Teresa de Jesús, barroco del XVII.

Convento de San Francisco de Asís

Se dice que fue el propio San Francisco de Asís, a su paso por Navarra camino de Compostela, quien lo fundó. En su emplazamiento y disposición actual, la iglesia responde a un tipo gótico del siglo XIII, con una única nave tal y como proponían las órdenes mendicantes. Se divide en tres tramos de diferente longitud, y remata con cabecera poco profunda y terminada en testero recto. La sacristía es una estancia estrecha y larga, ubicada en la cabecera por el lado de la Epístola, mientras que el lado del Evangelio va flanqueado por un elegante claustro, al que luego nos referiremos. Los muros son de sillería, y se abren para dar iluminación al interior mediante tres ventanas ojivales a cada lado de la nave, y un ventanal gótico geminado y con cuadrilóbulo con flor de siete pétalos, en el muro de los pies. El coro, de madera, se levanta a los pies y es elemento añadido modernamente. La fábrica se cubre con cuatro tramos de bóveda de crucería estrellada, con claves labradas y nervios que apean en ménsulas con cabezas de ángel. La sacristía se cubre con un simple cielo raso.

Al exterior debemos hacer alusión a la portada, abierta en el muro del Evangelio. Se trata de un arco apuntado con abocinamiento de tres arquivoltas y baquetones intermedios, que apean en columnitas que llevan pedestales y capiteles con decoración vegetal. El tímpano, de tracería goticista, es moderno. El claustro es gótico del XIV, abierto por diecisiete arcos en los lados largos y quince en los cortos. Estos arcos son apuntados, trilobulados, y apoyan en baquetones. En la crujía oriental se ubica la sala capitular, actualmente utilizada como sacristía del templo.

En el interior del templo, en el presbiterio, podemos encontrar una escultura de San Francisco de tamaño superior al natural, y otra de San Jerónimo, ambas del siglo XVIII, y un Crucificado del XVI. Hay así mismo una escultura de San Antonio de Padua con el Niño, barroca del XVII, una talla de la Virgen con el Niño del XIII, procedente de la localidad de Muruarte de Reta, y una sillería de coro barroca, con veinticinco sitiales. En la sacristía se custodia otra Virgen con el Niño gótica, también del XIII y procedente de la ermita del Socorro, y alguna pieza de platería.

Es sobradamente conocido que la primitiva Sangüesa o "Sangüesa la Vieja" fue el actual Rocaforte, edificada en alto por cuestiones defensivas, y que tan sólo siglos más tarde, en tiempos de Alfonso I, hacia 1122, cuando las condiciones políticas auguraban un mayor nivel de seguridad, se levantó un burgo nuevo en la margen derecha del río Aragón, sobre una terraza fluvial, junto a un antiguo puente construido antes por el rey Sancho Ramírez, para 1093, y controlando el transcurso de la ruta jacobea.

En opinión de Caro Baroja, Sangüesa es una ciudad-puente, similar a otras como Santo Domingo de la Calzada o Puente la Reina, pero con mayor desarrollo en anchura. El puente sobre el río Aragón tuvo 120 metros de largo y fue construido a fines del XI por Sancho Ramírez. Tenía siete arcos de medio punto y debía ser muy similar al de Puente la Reina. En 1892 tres de sus arcos fueron sustituidos por un puente metálico de 70 metros de luz. El propio puente condiciona la existencia de un eje principal este-oeste, la Calle Mayor, con una calle paralela al norte (San Miguel), donde se levanta el antiguo Palacio Real, y otras tres por el sur (Nueva, Amadores y Oscura), en un trazado hoy algo desfigurado, y con varias calles transversales (Mediavilla, Santiago y Las Torres). En ambos extremos de la calle principal, antigua ruta jacobea, se ubican las iglesias de Santa María y San Salvador, que serían además puntos claves del recinto fortificado.

Contó efectivamente Sangüesa con su cinturón de murallas, levantado en tiempos del rey García Ramírez (1134-1150), jalonado con unas veinte torres prismáticas abiertas hacia el interior de la ciudad. Las torres sobresalían de la cortina del muro en planta y en altura, para permitir el tiro de flanqueo y el dominio de los adarves desde lo alto. En los cuatro lados del burgo se abrieron otros tantos portales, siguiendo los modelos urbanísticos romanos. Por otro lado, en el siglo XIV, y ante el crecimiento de la villa, se amplió este perímetro murado hacia el sur con un segundo recinto. De esta muralla sangüesina quedan algunos vestigios, tanto en el Palacio Real como en el convento del Carmen, además del portal de Carajeas. Complemento de este sistema defensivo fue el Castellón, el gran castillo real levantado en 1171 el monte Arangoitz, desde el que se dominaba la villa, y del que quedan algunos restos en superficie mientras espera pacientemente una intervención arqueológica.

Entre los edificios civiles más característicos de la localidad llama la atención sin duda el Palacio Real de Sangüesa, conjunto configurado a partir de 1280 entre dos torres de recinto, de las cuales una se cerró como donjón, además de unirse ambas con un cuerpo bajo residencial, edificado por Carlos II a partir de 1360, el palacio propiamente dicho. En uno de sus flancos se ha recuperado el antiguo foso de la villa. En su día este palacio tuvo planta cuadrada y patio central, pero el ala que daba hacia la calle mayor fue sustituida en el siglo XVI por el actual Ayuntamiento, y el patio de armas se convirtió en la actual Plaza de las Arcadas. En su configuración actual parecen destacar elementos propios de su última etapa de reformas, seguramente del siglo XV, de tiempos de los últimos reyes de Navarra. A esta época deben pertenecer las ventanas cuadrangulares con mainel central, que al interior presentan asientos de los llamados "cortejadoras". Fue edificio de gran relevancia en el reino, sede de varias Cortes Generales, y residencia habitual de Carlos II, del Príncipe de Viana y de Juan y Catalina de Albret, entre otros. Con la conquista castellano-aragonesa fue utilizado como cuartel para las tropas de ocupación, y se arruinó rápidamente. Hoy en día, convenientemente restaurado, es la sede de la biblioteca pública de Sangüesa.

La Casa Consistorial fue construida en 1570 en la Rúa Mayor por Domingo de Aya, vecino de Aibar, en el solar que ocupaba una de las alas del Palacio Real. Consta de una galería porticada sobre arcos de medio punto que apean en columnas de orden toscano. Constituye este porche un paso transitable hacia la Plaza de las Arcadas. Por encima, un segundo cuerpo va enlucido y con amplias balconadas, bajo un tejado sobre alero de gran desarrollo. Preside el conjunto el escudo de la villa, renacentista.

El Palacio de Añués (también llamado de los Duques de Granada de Ega), en la Calle Mayor, es un buen ejemplar de palacio urbano gótico del siglo XV. Presenta un primer cuerpo en piedra de sillería bien escuadrada, con un arco de acceso original (antiguamente hubo dos simétricos), con trece dovelas cortas y escudo en la clave. Por encima, un segundo cuerpo, esta vez en ladrillo, muestra hermosos ventanales con tracerías de estuco de raigambre flamígera muy variadas e imaginativas. Culmina una galería de arquillos moderna, de inspiración aragonesa. Este elegante palacio perteneció a Miguel de Añués, mayordomo mayor del rey Juan de Albret, a quien siempre fue fiel, incluso en los tiempos de la conquista castellana, a la que se opuso activamente, por lo que fue perseguido.

Contiguo al anterior es el Palacio de los Condes de Guenduláin (también llamado de los Íñiguez de Abarca). Presenta un primer cuerpo de sillería, en el que se abre un portalón adintelado, flanqueado por columnas de orden dórico y sobre el cual figura la fecha de 1601. Por encima, un segundo cuerpo de ladrillo se abre con balcones flanqueados por pilastras, y culmina una galería de arquillos protegida por un alero de gran desarrollo. Preside el conjunto un elegante escudo, y al interior hay un elegante patio de dos pisos.

El Palacio de Ongay-Vallesantoro perteneció a Juan de Ongay, caballero de la Orden de Santiago a principios del siglo XVII, luego pasó a los Echeverri-Echenique y a los Ayanz de Ureta, que emparentaron con el Marqués de Vallesantoro, virrey de Navarra. Se trata de un recio palacio urbano de estilo barroco. Su fachada tiene un primer cuerpo de sillería y dos más de ladrillo, separados por una imposta abocelada también de ladrillo, y en los que se abren airosos balcones. El portalón es adintelado, y va flanqueado por dos columnas salomónicas y pilastras con decoración de sirenas, que sostienen un entablamento con triglifos, soles y bucráneos. Dos volutas a modo de frontón partido flanquean un escudo de armas que lleva también columnas salomónicas, y remata con frontón triangular. El conjunto culmina con un alero espectacular, que incorpora hermosas tallas representando animales fantásticos que portan en sus garras cabezas humanas. Al interior destaca un elegante patio o gran caja de escalera de tres pisos, cuyos soportes alternan, respectivamente columnas dóricas, jónicas y salomónicas dóricas.

Otros muchos palacios y casas infanzonas pueden encontrarse a lo largo de las calles de Sangüesa, pertenecientes tanto a tipologías góticas como renacentistas o barrocas. Así por ejemplo, el Palacio de los Sebastianes, propiedad del señor de Iriberri, solar donde nació el rey Enrique "el Sangüesino", hijo de los reyes Juan y Catalina de Albret. Es un palacio gótico del siglo XV, con dos puertas góticas gemelas, que llevan escudos en las claves. El Palacio de los París-Íñiguez de Abarca (también llamado de los Goñi) es renacentista del XVI, y su primer cuerpo es de sillar, siguiendo en altura otro nivel de ladrillo con balcón y escudo de armas, y una galería de arquillos bajo poderoso alero. Según la tradición, aquí se hospedó Francés de Jaso y Azpilcueta, San Francisco Javier, cuando fue alumno del Estudio de Gramática de Sangüesa. El Palacio de los Íñiguez de Medrano es un edificio del XVI, con cuerpo bajo de sillar y resto en ladrillo. Lleva puerta adintelada y balcones en alto, bajo amplio alero. Albergó en su día el célebre Estudio de Gramática de Sangüesa.

Ermitas

El obispo visitador Igual de Soria registró en 1802 once ermitas dentro del término de Sangüesa, pero Pérez Ollo eleva la cantidad hasta superar las dos docenas, aunque muchas de ellas, como las de la Magdalena, Nuestra Señora de las Navas, Nuestra Señora del Pino o San Agustín, se han perdido. Podemos, eso sí, hacer un repaso a las más célebres de ellas.

La ermita de San Adrián de Vadoluengo se levanta en el topónimo homónimo, y es un templo románico consagrado en 1141, en el punto en el que confluyen los ríos Onsella y Aragón. Años antes, en 1122 el rey Sancho el Batallador había donado a su hombre de confianza Fortunio Garceiz Caisal un solar en este lugar, en el que edificó un palacio, posible antecedente de las actuales construcciones civiles existentes, y la capilla que aún podemos admirar. Con el tiempo pasó al marquesado de Góngora, y cayó en desuso hasta el punto de verse convertida en almacén de aperos. Igual de Soria la encontró en mal estado, pese a lo cual hoy se halla restaurada y bien conservada, en un entorno cuidado, con jardines y arbolado. Muestra planta compuesta por una única nave, dividida en dos tramos, y cabecera absidial semicircular. Los muros van en sillar bien escuadrado y tienen grosor considerable, pudiéndose apreciar en ellos numerosas marcas de cantero. Una moldura lisa recorre todo el perímetro interior del templo, marcando el arranque de la bóveda. Se perforan estos muros mediante tres ventanas originales con derrame interior, hueco estrecho y rematado con arquillo de medio punto, que se abren en el ábside, en el segundo tramo del muro meridional y en el hastial de los pies. La puerta de acceso se abre en el primer tramo del muro sur. La cubierta es una bóveda de cañón con un arco fajón de medio punto que apea sobre medias columnas con basas y capiteles que llevan labras de águilas y motivos vegetales. El arco triunfal es también de medio punto, y da paso a una cabecera cubierta con bóveda de horno. Al exterior destacaremos la torre, que apoya sobre el primer tramo de la nave y que tiene fuste corto con ventanas geminadas y tejado a cuatro aguas. El alero va soportado por una serie de ménsulas de piedra labradas con imágenes expresivas, algunas de las cuales son originales y representan temas tales como leones, monos, hombre con barril, pájaros y cuadrúpedos. Recuerdan vivamente a otras figuras vistas en Sangüesa y en Leire. En cuanto a la portada, se trata de un arco de medio punto con tres arquivoltas de las cuales dos son lisas, separadas por una línea de bolas, y la más interior consta de un grueso baquetón sin decoración. Las dos primeras apean sobre pies derechos, mientras que la tercera se apoya en sendas columnas con basa y capiteles, que muestran decoración figurada con dos leones enfrentados y elementos vegetales. La rosca exterior del arco va decorada por un ajedrezado, al igual que la línea de salmer, que se prolonga en forma de imposta por el paño de muro inmediato. El dintel va decorado con un crismón. Presiden el interior del templo una imagen de bulto de María Magdalena, gótica, un Crucificado barroco y una talla moderna de San Adrián.

La ermita de Nuestra Señora del Camino (o de las Nieves) se encuentra junto a la carretera a Peña, cerca de Gabarderal, poblado de nueva erección con el que a menudo se asocia. Su origen, que se remonta al menos al siglo XVI, debió estar ligado a la ruta jacobea. Pese a que llegó a estar en el siglo XX muy deteriorada, hoy ha recobrado su aspecto original. Su planta, de extrema sencillez, consta de una única nave rectangular, con el acceso en el hastial opuesto al de la cabecera. Los muros son de piedra de sillar de formato irregular pero bien trabajada. Se cubre mediante un simple cielo raso que deja ver la estructura de madera. Al exterior se observa la portada, con un arco de medio punto sin decoración y de sabor civil, flanqueado por dos ventanas cuadradas, y rematado en alto por una moldura que enmarca un frontón, con óculo central y espadaña de ladrillo con su campanita. Antiguamente tuvo adosada una casa para el ermitaño, que ha desaparecido.

Nuestra Señora de Nora se ubica en la margen derecha del río Aragón, cerca del puente que lo cruza. Por su posición se consideró protectora de las almadías, lo cual no impidió que la gran riada de 1787 la dañara, destruyendo sus pinturas. Se dice que el nombre proviene de una noria que se levantaba cerca, toda vez que se encuentra bajo la advocación de la Virgen del Carmen, y perteneció a la orden de los carmelitas descalzos. A pesar de que la ermita se documenta ya claramente para el siglo XIV, el edificio actual data del año 1694. La planta es un simple rectángulo, con el acceso a los pies. Los muros van en mampostería y sillarejo, y se abren mediante varias ventanas cuadradas, así como por una ventana gótica, reaprovechada de los restos anteriores, que se abre sobre el arco de acceso. Se cubre con un tejado a dos aguas sobre estructura de madera. Al exterior se observa la puerta, un medio punto sin mayores pretensiones, así como la ventana gótica ya mencionada, de perfil ojival y con tracería trilobulada ciega. Lleva una moldura a modo de antepecho. Corona el conjunto una espadaña de sabor popular. La imagen titular, gótica del siglo XIII, presenta a María sedente con el Niño, que fue añadido posteriormente, sobre la pierna izquierda. Se trata de una talla marcada por la frontalidad pero no carente de belleza, con ropajes simples y esquemáticos y con escasos pliegues, concentrados en la parte inferior.

La ermita de San Babil se encuentra sobre una terraza situada al norte de la ciudad. Se edificó en 1503 y contó con el patronato de los reyes de Navarra, que donaron al lugar una reliquia de un dedo del propio santo, hoy en día en paradero desconocido. Experimentó importantes reformas en 1577. El templo consta de una única nave, muy larga, dividida en cuatro tramos de longitud y anchura desiguales, y con cabecera recta algo más estrecha que la nave. Los muros presentan aparejos desiguales conforme a las diferentes intervenciones, siendo la más antigua la que corresponde a un sillar de buen tamaño, y se abre mediante una ventana rectangular. A los pies del templo se levanta un coro alto de madera. El primer tramo de la nave se cubre con una bóveda de cañón, y los tres siguientes y la cabecera con una bóveda de lunetos. Sendas capillas laterales hacen las veces de transepto. Al exterior se aprecia muy bien también la diferente cronología de los elementos que conforman el edificio, con formatos y alturas desiguales. La puerta exterior es un vano gótico y de sabor civil, cuya clave ostenta el anagrama IHS en caracteres también góticos. Por encima, como se ha dicho, el tramo original previo a las ampliaciones barrocas es de buena sillería, y remata el conjunto mediante espadaña. Al interior se venera un Crucificado barroco del XVII, un retablito de la Virgen del Pilar barroco, y un retablo mayor también barroco con banco, un único cuerpo de tres calles y ático. Se articula mediante columnas salomónicas. Presenta una talla de San Babil, barroca del XVIII, dos tablas representando a San Juan y San Andrés, y culmina con el escudo de los reyes de Navarra, patronos del templo.

En la carretera que conduce a Javier se encuentra la ermita de la Virgen del Socorro, situada sobre un cabezo rocoso. Fue restaurada en el año 1967, aunque su origen debe ser medieval, en consonancia con la imagen titular gótica. Presenta planta rectangular muy alargada y cabecera recta, con la casa para el ermitaño adosada a uno de sus extremos. Los muros de piedra van blanqueados, salvando un zócalo de sillarejo, y da luz al interior una ventana situada en el muro de la Epístola. El acceso consiste en una sencilla puerta de medio punto, abierta en el mismo lado. Se cubre con tejado simple a dos aguas, coronado por una espadaña. Parte de su imaginería fue robada en 1978, y otras piezas se conservan en la parroquia.

Otras ermitas célebres son las de la Concepción de el Real, situada entre Sangüesa, Javier y Sos, fundada hacia el 1300, San Bartolomé de Ull (o Uli), citada ya para 1052, hoy desaparecida, o la de Santa Margarita del Castellón, fundada en 1171 en el alto de Arangoitz, donde se levantaba el antiguo castillo de Sangüesa, y de la que tan sólo subsiste el topónimo.

Parroquia de Santa María la Real

Se encuentra cerca del puente medieval, en un extremo de la antigua Rúa Mayor, por la que marchaban los peregrinos que desde Jaca se dirigían a Compostela. La fábrica actual obedece a varias etapas, de las cuales la más antigua data del siglo XII, momento al que pertenecen los tres ábsides románicos. Una segunda etapa arranca a principios del siglo XIII, en estilo protogótico, y engloba la construcción de las tres naves y el transepto, con sus bóvedas de crucería. Una última etapa, de raigambre gótica y fechada en los siglos XIII y XIV, daría lugar a la torre dotada de remate almenado y chapitel piramidal. A este plan original se añadieron posteriormente en el muro norte la capilla de San Miguel y la capilla de la familia Remírez de Arellano.

El elemento más reseñable es sin duda la portada abierta a la calle Mayor, considerada la mejor del románico navarro. Es evidente en ella la mano de al menos dos maestros, y al parecer fue rearmada a posteriori, probablemente a principios del siglo XIII. El primero de los artistas es el llamado "Maestro de San Juan de la Peña", con figuras hieráticas, pliegues lineales y esquemáticos y rostros de marcada rigidez, en los que figuran sus característicos "ojos de mosca". A él le debemos el apostolado superior. Al otro maestro, algo más avanzado y llamado al parecer Leodegarius, se deben el tímpano, el dintel y las jambas.

La puerta se abre mediante arco abocinado, cuyo apuntamiento denuncia que fue rearmada en la intervención de principios del XIII. El derrame se salva mediante cinco arquivoltas que llevan decoración longitudinal, con imágenes de patriarcas, sirenas, animales, acróbatas y representaciones de pecados y oficios. Apean sobre una serie de columnas-estatua de canon alargado, que en el lado izquierdo representan a las Tres Marías. La del centro lleva en sus manos un libro abierto en el que puede leerse la inscripción: MARIA MATER DEI. LEODEGARIUS ME FECIT. En el lado derecho se representa a San Pedro, San Pablo y Judas, que aparece ahorcado y con una leyenda en el pecho: IUDAS MERCATOR. Los capiteles representan temas figurativos como la Anunciación y la Visitación, la Presentación en el Templo y el Juicio de Salomón. En el dintel puede verse un segundo apostolado, que en este caso lleva en su centro una imagen de la Virgen con el Niño, y bajo él dos ménsulas de refuerzo representando un carnero y un monstruo que lleva en su boca un pez y una figura humana. El tímpano va ocupado por el Juicio Final, en cuyo centro figura un Pantocrátor rodeado de ángeles trompeteros. A su derecha aparecen los bienaventurados, ordenados y en dos registros, y a su izquierda los condenados, que esperan con piernas temblorosas el momento de ser engullidos por varios monstruos. Puede verse también el pesaje de las almas a cargo de San Miguel.

Las enjutas del arco y los contrafuertes que limitan la portada van abarrotadas de figuras desordenadas y sin un significado iconográfico claro, lo que lleva a pensar en un reaprovechamiento de esculturas de diferentes procedencias. Pueden verse reptiles, la lujuria simbolizada por una mujer mordida por una serpiente, un toro y un león alados, que deben proceder de un Tetramorfos, Adán y Eva, Caín y Abel, un herrero trabajando o las Tres Marías ante el Sepulcro.

El interior va presidido por un retablo del siglo XVI, en cuya hornacina figura la Virgen de Rocamador, gótica del XIV y forrada en plata. Los ábsides laterales van ocupados por un San Blas gótico del XV y un Crucificado barroco del XVII, y en las capillas hay sendos retablos barrocos, dedicados a la Piedad y a la Virgen del Pilar.

Parroquia de El Salvador

Se construyó a fines del siglo XIII en la zona sur de la villa, adosada a la muralla defensiva por ese lado. Su planta presenta una única nave con seis tramos y cabecera poligonal de cinco lados, algo más estrecha que la nave. Por el lado del Evangelio y a la altura del cuarto tramo se abre la capilla de San Sebastián, a la que sigue la capilla de la Conversión de San Pablo, antigua capilla de la linajuda familia Añués, y luego un torreón de la antigua muralla al que todavía hoy se puede acceder. La sacristía, por el mismo lado, es una estancia rectangular dividida en dos tramos. Los muros son de sillería bien trabajada, y se abren mediante cuatro ventanas geminadas y trilobuladas, además de un rosetón en el muro de los pies. Hay además un coro del siglo XVI, con arco de embocadura escarzano y sotocoro con bóveda estrellada de complicada tracería. La nave y la cabecera se cubren con bóveda de crucería, cuyos tramos se separan por arcos fajones. Las claves llevan decoración de variada iconografía. La capilla de San Sebastián se cubre mediante cúpula sobre trompas aveneradas, la de San Pablo con un simple cielo raso, y la sacristía con dos tramos de bóveda de crucería.

Al exterior, la puerta, situada a los pies, se cobija mediante un monumental pórtico gótico del siglo XVI, cubierto por una bóveda de terceletes que apoya en ménsulas encastradas en el muro, y en dos estribos muy recios. En su interior, sobre la puerta, hay un espectacular rosetón abocinado y con tracería estrellada, mientras que la puerta propiamente dicha, de principios del siglo XIV, se abre mediante arco gótico flanqueado a cada lado de dos órdenes de dos arcos cada uno, apuntados y trilobulados. El abocinamiento del arco se salva mediante seis arquivoltas aboceladas, que apean en otros tantos baquetones, con basas poligonales y capiteles corridos y con decoración vegetal. En las arquivoltas se han labrado tres ángeles trompeteros que avisan del Juicio Final. Consecuentemente con ello, en el dintel se representa a Cristo con los bienaventurados a su derecha, hombres que salen de las tumbas formando un cortejo de reyes, obispos y monjes, y a la izquierda los condenados con un monstruo que sostiene una calavera en su boca. En el tímpano se representa a Cristo en Majestad, mostrando las llagas de la Pasión. Junto a Él hay dos ángeles con algunos de los símbolos de la Pasión, tales como la cruz, la corona y la lanza, mientras que la Virgen y San Juan aparecen arrodillados.

Al interior, destacaremos en primer lugar el retablo mayor del Salvador, romanista y obra de Juan de Berroeta, Juan de Alli y del ensamblador Juan de Echenagusía. La arquitectura consta de banco, dos cuerpos de cinco calles y ático con tres frontones triangulares. En cuanto a la imaginería, el banco va con tableros de relieves, representando a San Mateo, las Tres Marías, la Santa Cena, la Piedad, el Santo Entierro y San Marcos. En el primer cuerpo bultos de San Pedro y San Pablo, y relieves de la Presentación, Oración del Huerto, Epifanía y Jesús con la Cruz a cuestas. En el segundo piso se figuran los bultos de San Mateo, el Salvador y San Bartolomé, y los relieves de la Transfiguración y la Ascensión. Por último, en el ático están Moisés, la Santísima Trinidad y David.

En el lado del Evangelio del templo, registramos en primer lugar el retablo de la Resurrección, situado en la antigua capilla de la familia Ongay, cuyo escudo de armas ostenta. Es barroco de fines del XVII, obra de José Antonio Castillo. Costa de banco y un cuerpo, se articula mediante columnas salomónicas y muestra una imagen de vestir de la Virgen de la Merced, barroca, y un Cristo Resucitado romanista. El retablo de San Sebastián preside la capilla del mismo nombre, y es neoclásico de hacia 1816, aunque incluye entre su imaginería un Cristo romanista de Gaspar Ramos. En la misma capilla se encuentra también el retablo de San Antonio Abad, que es en realidad un tríptico que procede de la ermita de la Virgen del Camino. Conserva restos de tracería gótica y alberga tablas de estilo igualmente gótico, de fines del XV, con temas como el Ecce Homo y algunos santos. También podemos encontrar el retablo del Santo Cristo, barroco del XVII, que cobija un Crucificado gótico del siglo XV, de gran tamaño, con pelo natural y paño de pureza añadido. Se le representa muerto, con rostro realista y cuerpo algo más esquemático.

En el lado de la Epístola registramos el retablo de la Virgen del Carmen, neoclásico del XIX, mientras que al centro de la nave hay una lauda sepulcral con la imagen de un religioso y la inscripción: GASTÓN DE QUINTANA BENEFICIATI NECCIA TIB CONSTITUTIS IN SACRIS UT POSSTI OMS UNA CV PSALMISTA CANTARE ECCE Q BONV ETCE ANNO 1530. Por último, en el coro nos encontramos un órgano del XVI, una sillería de coro del XVII con siete sitiales y una imagen de la Virgen de las de vestir, moderna. Otras esculturas y obras de orfebrería se custodian en la sacristía.

Parroquia de Santiago el Mayor

Se edificó al sur de la ciudad, adosada a la muralla urbana. Se trata de un templo de origen románico, terminado no obstante en el siglo XIV. Su planta consta de tres naves, más alta la central, divididas en cuatro tramos, y triple cabecera semicircular, donde se aprecian trazas de su origen románico. En el lado del Evangelio se abren además tres espacios, a modo de capillas laterales, que son en realidad ensanchamientos de la propia nave. Por el lado de la Epístola nos encontramos la capilla de San Martín, junto al ábside, la capilla barroca de San Román, patrón de los hortelanos, y una tercera capilla, dedicada al Crucificado. La sacristía, rectangular y dividida en cuatro tramos, se ubica en el lado del Evangelio. Los muros son de sillería bien escuadrada, a excepción de algunas zonas afectadas por las reformas barrocas, que son de ladrillo. Dan iluminación al interior una serie de vanos abiertos en la zona alta, tres por cada lado. Son góticas, con diseño geminado y trilóbulo superior. La fábrica se cubre con bóvedas de crucería simple, cuyos nervios apean en columnitas adosadas que se apoyan en pilares más gruesos y en ménsulas labradas. El ábside central y el del lado del Evangelio se cubren con bóvedas de horno apuntadas, precedidos en ambos casos por sendos tramos de bóveda de cañón, aunque el ábside del lado de la Epístola fue sustituido por un espacio terminado en testero recto y cubierto por bóveda de crucería simple, al tiempo que se edificó una escalera de acceso a la torre, todo ello del siglo XIII. Las capillas laterales del lado del Evangelio se cubren, sucesivamente, con bóveda de cañón la primera, bóveda de crucería simple la segunda, y una bóveda de lunetos la última de ellas. Las del lado de la Epístola llevan una cúpula avenerada sobre trompas, para el caso de la de San Martín, mientras que la de San Román lleva cúpula decorada con pinturas dieciochescas que representan a la Anunciación. La capilla del Crucificado recibe bóveda de arista, mientras que la sacristía se cubre por bóveda de lunetos.

Al exterior apreciamos la torre prismática que se eleva sobre el presbiterio. Por encima del cuerpo de campanas, abierto por huecos apuntados, lleva un remate almenado añadido en 1365. La escalera de acceso va en el interior de un cuerpo cilíndrico adosado. La portada se abre en el muro de los pies, y consta de gran arco apuntado, flanqueado por dobles columnas con capiteles vegetales, y con un tejaroz moderno por encima. El abocinamiento se salva merced a tres arquivoltas apuntadas que apean sobre columnas con basas circulares, fustes cortos y gruesos, y capiteles con motivos vegetales. En el tímpano se exhibe una escultura en piedra de Santiago, ataviado como peregrino, incluyendo la "makila" o bordón. Muestra esta figura restos de policromía, y es romanista de fines del XVI, atribuida al escultor sangüesino Adrián Almándoz. Por lo demás, la portada puede datarse como de hacia el año 1200, y enmarcable en un románico avanzado.

El interior va presidido por el retablo de Santiago, que se adapta a la forma curva del ábside. Se trata de una obra propia del siglo XVIII, rococó, obra de Francisco Pejón, y que sustituyó a otro del XVI. Consta de banco y un único cuerpo de tres calles, articuladas por columnas corintias y rematado todo por un cascarón con arbotantes. Alberga una variada imaginería, con tallas barrocas de San Fermín y San Francisco Javier, contemporáneas de la arquitectura, y otras renacentistas como la Virgen de Belén y la titular de Santiago, que parecen proceder del desaparecido retablo del XVI.

En la primera capilla del lado del Evangelio se encuentra el retablo de la Virgen de las Nieves, barroco del siglo XVIII, con algunas imágenes reaprovechadas, como la talla titular, que es del siglo XVII. En la segunda capilla encontramos el retablo de San Eloy, que es en cambio plateresco del XVI y se decora con pinturas sobre tabla, de estilo renacentista salvo la talla central, en hornacina avenerada, que representa al santo titular como obispo.

Por el lado del Evangelio, el ábside correspondiente alberga una monumental escultura de Santiago en piedra, imagen originariamente titular del templo, que fue desenterrada en 1964 en el suelo del templo. Es gótica, de comienzos del siglo XIV, y se le representa como peregrino con bordón. El rostro es grande y esquemático, con melena leonina simétricamente dispuesta, los pliegues del manto son amplios pero no carentes de plasticidad, y se le figura en actitud de caminar, con un gesto algo antinatural. En la capilla de San Martín nos encontramos con el retablo de San Martín, romanista del círculo de Juan de Berroeta, mientras que el retablo de San Román, en la capilla del mismo nombre, es barroco del siglo XVIII y fue hecho por el escultor aragonés Pedro Onofre Coll. En la sacristía se custodia una amplia serie de obras de arte, que incluye esculturas como un San Antón, un Santo Domingo de Guzmán o un Crucificado barrocos, así como algunos lienzos del siglo XVIII, representando temas como Santa Quiteria, los Desposorios de la Virgen, San Babil, La Inmaculada Concepción o el Martirio de San Esteban, y diversas piezas de orfebrería.

Convento del Carmen

Como se ha dicho más arriba, los carmelitas se establecieron primeramente en la actual ermita de Nora, en 1225, pero más tarde, en 1380, se trasladaron a intramuros. La iglesia actual presenta una planta ordenada, simétrica y racional, compuesta por una única nave de seis tramos cortos, con la cabecera, recta, algo más estrecha y orientada, de forma irregular, hacia el oeste. Los contrafuertes van absorbidos por los muros perimetrales, creando una serie de espacios que se han aprovechado como capillas laterales, y el flanco septentrional está ocupado por un claustro de buen tamaño al que luego haremos alusión. Los muros son de piedra de sillería, enlucidos al interior, y presentan los arcos de acceso a las capillas, sobre los que hay unas tribunas cubiertas por celosías. A los pies de la nave hay un coro alto. En cuanto a la iluminación, proviene básicamente de un rosetón circular abierto en el muro de los pies. La cubierta consta de una bóveda de cañón apuntada de raigambre gótica, separada en tramos por arcos fajones del mismo perfil. Las capillas se cubren con bóvedas de lunetos.

Al exterior se aprecia la torre prismática, con los huecos de medio punto para las campanas, así como una puerta de medio punto gótica, simple y austera pero elegante. El abocinamiento se salva mediante baquetones menudos que apean en pedestales y que llevan capiteles corridos representando escenas como la Anunciación, el Nacimiento, la Huida a Egipto y la Epifanía. En el lado opuesto figuran varios eclesiásticos, animales, una cabeza humana, las armas del rey de Navarra y dos hombres peleando. El claustro citado es gótico, de planta cuadrada con dieciséis arcos por crujía, apuntados y trilobulados, y que apean sobre pilares octogonales. En el siglo XVI se añadió un segundo piso con arcadas de medio punto alternativamente cegadas.

El interior del templo va presidido por un retablo rococó del fines del XVIII, aunque reaprovecha algunas tallas romanistas y barrocas. En el lado del Evangelio podemos encontrar varios retablitos barrocos de estilo popular y regular estado de conservación, uno de ellos con un lienzo de San José contemporáneo a la arquitectura del propio retablo. En el lado de la Epístola anotamos un retablo dedicado a la Dolorosa, del XVIII, un Crucificado renacentista del XVI, o el retablo de Santa Teresa de Jesús, barroco del XVII.

Convento de San Francisco de Asís

Se dice que fue el propio San Francisco de Asís, a su paso por Navarra camino de Compostela, quien lo fundó. En su emplazamiento y disposición actual, la iglesia responde a un tipo gótico del siglo XIII, con una única nave tal y como proponían las órdenes mendicantes. Se divide en tres tramos de diferente longitud, y remata con cabecera poco profunda y terminada en testero recto. La sacristía es una estancia estrecha y larga, ubicada en la cabecera por el lado de la Epístola, mientras que el lado del Evangelio va flanqueado por un elegante claustro, al que luego nos referiremos. Los muros son de sillería, y se abren para dar iluminación al interior mediante tres ventanas ojivales a cada lado de la nave, y un ventanal gótico geminado y con cuadrilóbulo con flor de siete pétalos, en el muro de los pies. El coro, de madera, se levanta a los pies y es elemento añadido modernamente. La fábrica se cubre con cuatro tramos de bóveda de crucería estrellada, con claves labradas y nervios que apean en ménsulas con cabezas de ángel. La sacristía se cubre con un simple cielo raso.

Al exterior debemos hacer alusión a la portada, abierta en el muro del Evangelio. Se trata de un arco apuntado con abocinamiento de tres arquivoltas y baquetones intermedios, que apean en columnitas que llevan pedestales y capiteles con decoración vegetal. El tímpano, de tracería goticista, es moderno. El claustro es gótico del XIV, abierto por diecisiete arcos en los lados largos y quince en los cortos. Estos arcos son apuntados, trilobulados, y apoyan en baquetones. En la crujía oriental se ubica la sala capitular, actualmente utilizada como sacristía del templo.

En el interior del templo, en el presbiterio, podemos encontrar una escultura de San Francisco de tamaño superior al natural, y otra de San Jerónimo, ambas del siglo XVIII, y un Crucificado del XVI. Hay así mismo una escultura de San Antonio de Padua con el Niño, barroca del XVII, una talla de la Virgen con el Niño del XIII, procedente de la localidad de Muruarte de Reta, y una sillería de coro barroca, con veinticinco sitiales. En la sacristía se custodia otra Virgen con el Niño gótica, también del XIII y procedente de la ermita del Socorro, y alguna pieza de platería.

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JAS (2008)

Interesante órgano construido por A. Amezua, San Sebastián, en 1945, parroquia de Santa María; en la de Santiago, órgano construido por la misma entidad en 1968, con caja modernista, poco interesante.

Celebra fiestas el 12 de septiembre. El 24 de enero en la ermita de San Babil. Se acude a la ermita de Nuestra Señora del Socorro, entre otras el 3 de mayo y el 8 de septiembre. Celebra fiestas el 20 de enero.

Parroquias dedicadas a Santa María y Santiago, arciprestazgo de Aibar, obispado de Pamplona. Ermita de la Magdalena, leprosería en el siglo XVI; Nuestra Señora de la Nora con noticias del siglo XV; Nuestra Señora del Camino o de Las Nieves, antigua ermita que ahora amenaza ruina; ermita de Nuestra Señora del Socorro, de San Babil.

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