Topónimos

Armentia

Lugar del municipio de Vitoria-Gasteiz (Álava-Araba)

Situado en una llanura dominada por el pico de Mendizorrottz, al SO. de Vitoria-Gasteiz y a 3,2 kms. de dicha ciudad. Carretera a la de La Puebla de Arganzón-Vitoria. Por su término discurre un arroyo formado por varias fuentes. Limita al N. con Ali, al S. con Berrosteguieta, al E. con Arechavaleta y al O. con Gomecha.

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1960: 438 h. 1800: 28 vecinos.

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Produce cereales, legumbres, hortalizas, frutas, y se cría ganado de varias especies. En 1958 se lleva a cabo una concentración parcelaria sobre 212 Ha. de terreno; se reduce el número de parcelas de 839 a 139.

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Baraibar es de la opinión que la calzada romana de Burdeos a Astorga pasaba por Armentia. Aduce como pruebas los restos de calzada que aún eran visibles a finales del s. XVIII y la siguiente inscripción romana hallada en las ruinas de la iglesia de Armentia, en la huerta: M - TI.O - .TIO LXXXV - EI.A - MA.RI.TO - S.SIMO - C. A Su parecer, se hallaba en el lugar la mansión de «Suissatium», que Ptolomeo (I. 2, c. 6, 64) sitúa en tierra de los caristios.

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Iglesia de San Andrés

La iglesia de San Andrés de Armentia fue construida a finales del s. XII por el entusiasta obispo de Calahorra, D. Rodrigo de Cascante. Es, desde luego, a pesar de las reformas de 1776, uno de los monumentos románicos más hermosos y finos del país. Es difícil saber qué desapareció con la reforma y cuál era la disposición arquitectónica del primitivo templo.

El licenciado y presbítero D. Bernardo Ibáñez de Echarri, natural de Vitoria, nos describe la primitiva iglesia, 24 años antes de ser reedificada, de la manera siguiente:

Obra tan magnífica, toda es de piedra blanca, labrada a regla, de cantería contigua de San Bartolomé, propia del cabildo de Armentia; es de una nave muy capaz, su planta prolongada con su crucero que contiene dos altares: al lado del Evangelio el de Ntra. Sra. del Rosario, en que está fundada su cofradía, y al de la Epístola, el de nuestro patrón San Prudencio, con una imagen del santo de primorosa escultura y en el segundo cuerpo una antiquísima pintura que representa su entrada en Osma, cuando fue a pacificarla. En el altar mayor que le recibe una concha lisa de sillería (el ábside) primorosamente ejecutada, está de bulto su titular San Andrés. Hay en lo interior un caracol muy capaz para el tránsito de la iglesia al coro y de éste a lo superior de las bóvedas que son de la misma piedra, afianzadas en sus arcos sillares de medio punto. Por la parte de fuera hay unos arcos antiquísimos cerrados de mampostería, que denotan estuvo allí el atrio o pórtico en que hay un lucillo donde esta enterrado algún eclesiástico, como lo manifiesta una estatua que está puesta sobre su sepulcro con distintivos y señales de que fue sacerdote, a quien representa. En la parte superior del crucero, hacia el altar de Ntra. Sra., hay una puerta por donde se sale a un claustro antiguo que arguye la regularidad de sus prebendados. La fachada es de lo más primoroso en este particular; divídese en dos cuerpos y en el superior está Cristo con su apostolado de talla entera. En el segundo está en un óvalo el cordero de Dios tremolando el estandarte de la cruz... Debajo está el Lábaro de Christus.

En la radical reforma hecha en 1776, desapareció la fachada que mereció le diese Ibáñez el título de primorosa; y en la actualidad, sin ser la iglesia de San Andrés uno de los monumentos arquitectónicos en los que se atesora toda la grandeza artística de una época, es una preciada joya del arte románico y sirve para demostrarnos de una manera palmaria los adelantos que en el s. XI había hecho en Álava la arquitectura.

D. Federico Baraibar, en su obra Epigrafía Armentiense dice:

La primorosa fachada desapareció, pero el director de las obras conservó la mayor parte de los miembros arquitectónicos y de los relieves, trasladándolos a un pórtico con cinco arcos de medio punto, a la parte del Mediodía, en el cual se halla ahora la entrada de la iglesia. Se tapió la puerta que quizá se abría en el crucero. Se colocó sobre el lucillo del eclesiástico el tímpano de la puerta primitiva, exornando su periferia exterior con una franja de vástago y flores. En los arcos antiquísimos de que habla Ibáñez, se acomodaron diferentes relieves que, al parecer, representan entre otros asuntos el enterramiento de Jesús, su bajada a los infiernos y la parte inferior en el que figuraba su Resurrección gloriosa. El tímpano del cuerpo superior de la imafronte se puso a la izquierda del realzado por el Divino Cordero, con el relieve que representa a Santiago a un lado y al otro el de la Anunciación. Al extremo izquierdo quedó la puerta con su arco de medio punto, embellecido por hojas de acanto iguales a las que encuadran el relieve del apostolado. Las jambas de la puerta son, sin duda, impostas de la antigua fachada, aprovechadas para este objeto. Es la fachada actual de piedra sillería decorada muy sobriamente y varios mascarones y canecillos con monstruos, que parecen ser obra del s. XII y, por lo tanto, adornos de la primitiva, sostienen su tejaroz; de dicha época deben ser también los pedazos de falso ajedrezado que sostienen las ventanas y la fachada descansa sobre cinco arcos viñalescos que franquean la entrada al pórtico; en él están acumulados los restos románicos, los bajos relieves representando dos pasajes del Antiguo Testamento y el tímpano a Jesús con los Apóstoles. Tres arcos sostenidos por tres columnas sirven de marco a los bajos relieves que, aunque han sufrido las injurias del tiempo y de los hombres, aún conservan la tosca labor no exenta de elegancia de la escultura románica. Importantes son también los deterioros que han sufrido las labores que adornan los fustes de las columnas: las de dos parecen representar una cariátide y la tercera el sacrificio de Abraham, y todas tienen hermoso capitel bizantino. Sobre la estatua yacente de un eclesiástico, colocada ya en 1752 en la pared exterior de la iglesia, hoy interior del atrio, asentóse el referido tímpano, con el cual, y con varios balaustres ochavados, se hizo un remedo de enterramiento, donde se echa de ver extraña disparidad de estilos. La parte superior es del s. XII y el bulto sepulcral, según D. José Amador de los Ríos, pertenece al s. XIV. Forma el tímpano un arco de medio punto, cerrado por una faja larga de 1,84 m., paralela a la de abajo, a una distancia de 39 cent. El tímpano resulta de este modo distribuido en dos zonas: la superior entre figuras arrodilladas y orantes de San Juan Bautista y de Isaías, ostenta en el centro un nimbo circular con el simbólico agnus; en la inferior dos ángeles tendidos longitudinalmente, en actitud voladora, sostienen otro nimbo con el crismón o lábaro. El monograma de Cristo, formado con el enlace de una X, una P y una S, aparece flanqueado por el alpha y la omega e inscrito en el nimbo que representa el mundo, sobre el cual se extiende y a cuyos límites llegan los brazos del aspa. Es de notar que, además de estos brazos hay otros dos horizontales que forman cruz con el vástago vertical de la P. Tal circunstancia no parece, sin embargo, rara y menos peculiar del crismón armentiense, pues sin haber hecho indagaciones expresas, la hemos visto en los que en el cementerio románico de San Juan de la Peña, exornan sepulcros de nobles aragoneses y a la cabeza de una escritura de 1174. Hay en el pórtico varias inscripciones que, separadas en la acertada forma que lo hace el señor Baraibar, son diez. En el borde externo de la zona superior:+ REX : SABBAOTH : MAGNVS : DEVS : EST : ET : DICITV : AGNVS :. El haberse unido indebidamente a esta obra dos inscripciones, ha motivado confusiones, pues algunos han hecho de las tres una sola. En el círculo que sirve de marco al Divino Cordero: Yo soy muerte en la muerte, me llamo cordero y soy león fuerte. En la que horizontalmente divide el tímpano: Por ésta se hace accesible a todo fiel la puerta del cielo. A la izquierda de San Juan, sobre el fondo de la zona superior: : IQHS : BBA :. En el pergamino que muestra San Juan: ELCE AGNVS DEI. A la izquierda de Isaías: ISAYAS. En la filacteria que Isaías sostiene en la mano derecha: SIGVT OVIS. A la izquierda, sobre el borde externo del tímpano, en el trozo comprendido entre el diámetro inferior y la faja media, a los pies de uno de los ángeles que sostienen el crismón: AGELVS. Ambos letreros dicen lo mismo: uno ángelus, con el nombre de origen griego; otro con la perífrasis latina Dei nuncius. Así se evitan repeticiones, lo cual si fue de propósito, revela no poco atildamiento. Como en el tímpano todo parece intencionado, los divinos nuncios de la zona inferior acaso representan al ángel apocalíptico que, con el evangelio eterno, vuela por mitad del cielo, mientras en honor del Agnus retumba «como voz de muchas aguas» el himno de los 144.000 elegidos (Apocalipsis, XIV 6). Confirma esta suposición la circunstancia de hallarse los dos ángeles sosteniendo el crismón, símbolo conciso y enérgico, donde descuellan el alpha y la omega, con la augusta significación que en los comienzos de la Apocalipsis tienen esos signos.

La basílica -resume Micaela Portilla- es de planta de cruz latina, con ábside semicircular, presenta linterna nervada en diagonal con tetramorfos de cuerpos humanos y cabezas aureoladas. Los capiteles interiores son muy bellos: acantos bien trabajados, aves de cuellos estilizados, esbeltos felinos enfrentados y opuestos, jinetes en actitud de lucha entre complicados tallos, fieras cebadas en sus presas, monstruos devorando a seres humanos, torturantes mascarones y todo un mundo rico en simbolismo y alegoría. El exterior del templo es más sencillo. Destacan los canes de la fachada sur con sirenas, seres monstruosos y otros elementos decorativos. En el ábside una imposta escaqueada y estrechos ventanales aspillerados, prestan elegancia y belleza a la vista del templo desde Oriente.

Referencia. V. V., Álava, «Geografía General del País Vasco-Navarro» y Micaela Portilla, Álava. Vitoria, 1968.

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Se celebra romería el día de San Prudencio, patrón de la provincia.

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El nombre propuesto por la Real Academia de la Lengua Vasca-Euskaltzaindia en el año 2001 es Armentia. La referencia a este lugar en el Cartulario de San Millán de la Cogolla, donde en 1025 aparece la lista de las poblaciones de Álava que pagaban al monasterio de San Millán, como impuesto, una o varias rejas de hierro o, las menos, carneros, es Armentei, en la antigua merindad de Malizaeza (Malizhaeza en la Reja). En el mismo Cartulario, en un documento del año 1050, se cita Armenti. En documentos del mismo siglo, Armendehi en 1062 (Landázuri III: 64) y Armentegui en 1085 (Landázuri III: 78) aunque no faltan testimonios de Armentia. En un documento de 1135, en el que el obispo de Nájera da en encomienda al arcediano, maestro Pedro, la casa de Armentia más las cuartas episcopales de veinte villas cercanas, aparece Armentia (Rodríguez R. de Lama, 1976: 170).

En 1294, en el documento que contiene la relación, no completa, de los pueblos de Álava que prometieron al rey cien mil maravedíes para la ayuda de la cerca de Tarifa, aparece según la forma actual, Armentia (Fita, 1883: 219). Es a partir de esta fecha cuando parece consolidarse el topónimo. En una sentencia del año 1332 sobre el pleito entre la Cofradía de Álava y el Concejo de Vitoria, según la trascripción del historiador vitoriano J.J. de Landázuri, aparece escrito Armentia (Landázuri IV: 90-95).

Se mantiene la misma forma de este topónimo a lo largo de los siglos. En el privilegio rodado del rey Don Juan del año 1379, Armentia (AMV) y en el Apeo de la jurisdicción de Vitoria de 1481, aparece también Armentia (AMV). Asimismo, en el Libro de visita del Licenciado Martín Gil en 1551, se cita Armentia en la lista de localidades del Arciprestazgo de Armentia y en un documento, en el que se recoge la relación de los pueblos de Álava y su correspondiente pago del diezmo a la iglesia, del año 1580, también Armentia (AHPA).

Es en la toponimia menor donde aparecen todas las variantes de este topónimo, es decir, en los nombres de piezas, labrantíos, heredades, caminos... etc., donde aparecen en composición, tanto en lengua vasca como en lengua castellana, indicando Camino a..., etc. como en: Armenteguibidea (1532, AHPA), Armendeguibidea (1574, AHPA), Armentiarabidea (1610, AHPA), Armendibidea (1670, A.H.P.A), Camino de Armentia (1683, AHPA), Armendeguibidea (1695, AHD), Armendibidea (1711, AHD) Armendeguirabidea (1728, AHPA), Armendibidea (1814, AUE), Armentiavidea (1819, AHPA) Senda de Armenteguía (1877, AHPA), Armentiavidea (1927, AMV), Armendibidea (1927, AMV), Camino de Armentia (1939, AMV). Algunos de estos datos ya han sido publicados por Martínez de Madina & Knörr (2009) bajo la entrada normativizada Armendegibidea.

EMS 2009

Fuentes

  • AHD: Archivo Histórico Diocesano.
  • AHPA: Archivo Histórico Provincial de Álava.
  • AMV: Archivo Municipal de Vitoria.
  • AUE: Archivo de las Universidades Eclesiásticas.

Bibliografía

  • Caro Baroja, Julio: "Álava en la llamada Reja de San Millán" en Historia General del País Vasco, III, Bilbao, La Gran Enciclopedia Vasca, 1980, pp.109-149.
  • Caro Baroja, Julio: "Toponimia más enigmática" en Historia General del País Vasco, III, Bilbao, La Gran Enciclopedia Vasca, 1980, pp.239-287.
  • Díaz Bodegas, Pablo: Libro de visita del Licenciado Martín Gil, Logroño, Diócesis de Calahorra y La Calzada, 1998, p. 316.
  • Díaz de Durana, J. Ramón: Álava en la baja Edad Media a través de sus textos, Fuentes documentales medievales del País Vasco, n. 54, Donostia, Eusko Ikaskuntza, 1994, pp. 10-11.
  • Euskaltzaindia: Euskal Autonomia Erkidegoko Biztanle-Entitateak = Entidades de Población de la Comunidad Autónoma Vasca, Bilbao, Euskaltzaindia-EUDEL-Eusko Jaurlaritza, 2001.
  • Fita, Fidel: "El vascuence alavés anterior al siglo XIV" en Boletín de la Real Academia de la Historia, III, 1883, pp. 215-243.
  • González Mínguez, César: Documentos de Pedro I y Enrique II en el Archivo Municipal de Vitoria, Fuentes documentales medievales del País Vasco, n. 49, Donostia, Eusko Ikaskuntza, 1994, pp. 35 y 39.
  • Landázuri y Romarate, Joaquín José de: Obras históricas sobre la provincia de Álava, I, Vitoria, Diputación Foral de Álava, 1976, p. 52.
  • Landázuri y Romarate, Joaquín José de: Obras históricas sobre la provincia de Álava, III, Vitoria, Diputación Foral de Álava, 1976, pp.64-78
  • Landázuri y Romarate, Joaquín José de: Obras históricas sobre la provincia de Álava, IV, Vitoria, Diputación Foral de Álava, 1976, pp. 90-95.
  • López de Guereñu, Gerardo: Toponimia alavesa seguido de mortuorios o despoblados y pueblos alaveses, Onomasticon Vasconiae 5, Bilbao, Euskaltzaindia, 1989.
  • Martínez de Madina, Elena & Knörr, Henrike: Toponimia de Vitoria II, Malizaeza, Onomasticon Vasconiae 28, Bilbo, Euskaltzaindia, 2009.
  • Michelena, Luis: Apellidos Vascos, San Sebastián, Txertoa, 1997, 5ª edición, p. 54.
  • Ramos Remedios, Emiliana: El Apeo de Vitoria y su Jurisdicción a fines del siglo XV, I y II, Vitoria, Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, 1999.
  • Rodríguez R. de Lama, Ildefonso: Colección diplomática medieval de la Rioja, II, Logroño, Instituto de Estudios Riojanos, 1976, p. 170.
  • Rodríguez R. de Lama, Ildefonso: Colección diplomática medieval de la Rioja, IV, Logroño, Instituto de Estudios Riojanos, 1989, p. 219.
  • Ubieto Arteta, Antonio: Cartulario de San Millán de la Cogolla (759-1076), Valencia, Instituto de Estudios Riojanos, 1976, pp. 269, 176-179.

EMS 2009

Lugar, hermandad de Vitoria.

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Parroquia dedicada a San Andrés, arciprestazgo de Vitoria, diócesis de Vitoria, archidiócesis de Burgos.

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No se puede precisar con exactitud la fecha en que existió un primer obispo de Álava. Parece probable que existieron obispos ya en el s. IX, aunque no puede descartarse la posibilidad de otros anteriores de los que no se conocen noticias.

Para poder precisar el origen de esta diócesis es necesario conocer el contexto político de los ss. IX, X y XI. Los autores castellanistas se inclinan a suponer una fundación episcopal de los reyes asturianos, aunque lo más verosímil parece haber sido una continuidad del obispado de Calahorra exilado en Álava por la invasión árabe.

Pero lo cierto es que ya en 876, aproximadamente, figura un obispo, Bivere, sepultado en Bolívar de Álava, aunque no se especifique dónde hubiera ejercido su ministerio. Se sabe, sin embargo, que procedía de tierras de León, sin que se explique satisfactoriamente su presencia en el interior alavés.

El contexto militar y político presenta a Álava como un campo de luchas de cristianos y musulmanes y también de vascones alaveses y asturianos, salvo interregnos de armonía y paz entre la corona pamplonesa y la asturiana. Poco antes de aquella fecha, en 843, luchan los vascos en un compacto bloque. El historiador Ibn Hayyan nos los enumera: pamploneses, sarataniyyin, yillitsiyyin, las gentes de Álava y Al Kile y otros. En la batalla de Albelda del 852 los musulmanes de Muza luchan con los yalaskiyyin o glaskiyyin (wascones). En 860 había alianza entre el rey vascón y el asturiano. En 866 rige a Castilla Ruderiq y a Álava Eylón, que es vencido por Alfonso II de Asturias. En 884 el conde Didaco rige a Castilla y Vela a Álava. Es la época del obispo D. Bivere. En 919 Munio Vélez figura como conde de Álava y de Vizcaya, casado con la princesa pamplonesa Doña Velasquita. En 931 la princesa navarra Doña Sancha figura como condesa de Álava, cargo que ejercen como «condes gerentes» sus maridos sucesivos, Fernand González, conde de Castilla, y Álvaro Arrameliz. Desde la muerte de Sancha los condes castellanos dejan de serlo de Álava y ésta sigue siendo parte integrante del reino vasco hasta 1076, y desde 1110 hasta la conquista castellana de 1200.

En este contexto nace y se desarrolla el obispado de Armentia. Los primeros obispos alaveses no dicen cuál sea su sede en los pocos documentos que se han conservado. El primero que figura como obispo con sede en Armentia es D. Vela en un documento del año 1062 que dice: Epo dno. veilla regente alauensi ecclesia sedis «armendehi»(Irache, n.° 155, Becerro de Irache, fol. 8v. 9r.), y se refiere al Armentia cercano a Vitoria y no al pueblecito del mismo nombre que existe en Treviño. La sede de Armentia pertenecía a la merindad de Malizhaeza y pagaba la localidad a San Millán, tres rejas, contra una que le correspondía al treviñés. Posteriormente se sigue citando como de Armentia a otro obispo, D. Fortunio, que dice «in Armentia et comes lope ennecones in Álava» (1085). En otro documento del mismo año figura la variante Armentegi. Cuando muere el obispo Fortunio, hacia mediados del 1088, no se elige sucesor y el obispo de Calahorra extiende los límites de su diócesis a toda Álava. Moret llama la atención sobre los sucesos de 1076 en que Álava es ocupada por Alfonso VI a raíz del crimen de Peñalén. El obispo D. Fortunio tiene la dióc. enajenada por las armas y se complace en donar las rentas eclesiásticas de la dióc. ocupada a santuarios situados fuera del alcance del castellano y de rey competidor. Así, en 1085, da ingenuidad a todas las iglesias que el monasterio de San Juan de la Peña tenía en su obispado, como son las iglesias de Huhulla, Iraza, Couscurrita y en Bizkaia la de Santa María de Mundaka.

La supresión de la dióc. de Armentia parece, pues, ser un castigo por el vasconismo de los alaveses frente a la ocupación de 1076. Armentia fue convertida en Colegiata de Calahorra. Hubo muchos incidentes que llegaron hasta Roma y hasta dieron lugar a bulas pontificias e innumerables y odiosos vejámenes durante el episcopado de D. Pedro Nazar (1089-1108), D. Sancho de Grañón (1108-1117) y D. Sancho de Funes (1117-1146), que fue muerto por sus propios eclesiásticos. Habiéndose llegado incluso al crimen sacrílego, entró como obispo de Calahorra un vascón que había de dejar preciosa memoria: D. Rodrigo de Cascante (1146-1190). Hombre éste altamente diplomático y servicial empezó por halagar a Armentia y a Santo Domingo de la Calzada, las dos iglesias más ofendidas. No sólo eso: reedificó Armentia con talento, arte y lujo; más todavía, en la concesión del Fuero de Vitoria por aquel rey vascón tan célebre, D. Sancho el Sabio, llegó Rodrigo a titularse «Armentiensis episcopus». Las desavenencias cedieron ante la política de amor y de caridad de este prelado, estableciéndose una paz que duró hasta su muerte, en que se renuevan algún tanto para desaparecer definitivamente. Pero quedó en Álava el sentimiento y el deseo de un obispado propio que ya nunca había de desaparecer. Armentia quedó convertida en un arcedianato. La Colegiata de Armentia fue elevada a dióc. en 1865, creándose la diócesis de Vitoria

Recientes investigaciones y críticas de los documentos ya conocidos, aconsejan suprimir algunos nombres de obispos que parecen repetidos a causa de errores de fecha cometidos por los copistas medievales. La nómina definitiva es ésta: Bivere (876?), sin especificación de sede; Alvaro (881-888?), con sede en Velegia (cántabra o alavesa?); Munio (937-956); Munio (984-989); García (996-1021); Munio (1024-1037); García (1037-1055); Vigila o Vela (1055-1062); Munio (1062-1065?); Fortunio (1066-1087).

  • MAÑARICUA, Andrés E. de: Obispados en Álava, Guipúzcoa y Vizcaya hasta fines del s. XI, Vitoria, 1964.
  • LANDÁZURI: Historia eclesiástica de la provincia de Álava; «Hispania Sacra», 1953.
  • FLORANES: La supresión del obispado de Álava y sus derivaciones en la historia del País Vasco. Madrid, 1919-20.

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