Municipalities

ZIBURU

Nombre consignado por Euskaltzaindia (1999) para el municipio y localidad de Laburdi, Ciboure. Municipio laburdino situado al lado izquierdo de la bahía de Donibane, frente a San Juan de Luz, de la que lo separa el río Ugarana (Nivelle), que desemboca entre las dos localidades. La villa, enclavada al pie de la colina de Bordagain, a 80 m. s.n.m., consta de una parte moderna y otra antigua, a la que se accede por la calle de Pocalette. Siguiendo hacia el O., y tras franquear el río Gelbarren, se encuentra el acantilado de Sokoa con su puerto refugio de pescadores y su playa al abrigo del macizo rocoso y del fuerte que sobre él se alza. Limita al N. con el mar Cantábrico, al E. con San Juan de Luz, al O. con Urrugne y al S. con Ascain. Gentilicio: Ziburutar.

Censos. 1718: 3.000 h.; 1730, 4.000; 1755, 3.367; 1820, 1.531; 1876, 2.194; 1881, 2.257; 1886, 2.423; 1091, 2.165; 1896, 2.174; 1901, 2.206; 1906, 2.259; 1911, 2.617; 1921, 2.692; 1926, 3.639; 1931, 4.170; 1936, 3·905; 1946, 4.238; 1954, 4.777; 1962, 5.870; 1968, 6.376 y 2000: 6283.

Población entre 1954-1962: Hubo 773 h. n. y 337 h. m., resultando un excedente natural positivo de + 436 h. Saldo migratorio también positivo: + 625 habitantes. Entre 1962-1968 los n. son 618, los m. 296 y el excedente natural + 322. Saldo migratorio, + 187.
1968: 1.328, de las cuales 1.828 son viviendas habituales -230 más que en 1962; 398 ocasionales y 112 vacías. La población en 1650 estaba agrupada en 500 hogares.
Entidades de población. Sokoa, Briquetbaita, Cordilleta, Pocalette, Besselere, Barrio del Golf, Ciboure (cap.), Bordagain y Atxoterreta.
Euskera, dialecto labortano. Francés.
Distancia a Bayona: 22 km. Carretera general de Bayona a Hendaya y carretera costera por Sokoa. Ferrocarril.
Municipio eminentemente pesquero, sus habitantes se dedican a la pesca del atún, sardina y anchoa en la parte costera y a la pequeña agricultura en el interior. La industria conservera tiene una gran importancia tanto en esta comuna como en la vecina de San Juan de Luz, predominando las factorías pesqueras sobre cualquier otra. En torno a la actividad marinera hay toda una serie de empresas como construcciones navales, almacenes frigoríficos, cooperativas marítimas, viveros .y entidades, como la escuela de aprendizaje marítimo, el sindicato de pescadores y la compañía radio-marítima. Hay además una fábrica de embutidos, otra de cervezas y varios talleres de artesanía. La industria hotelera está representada por 7 hoteles con un total de 126 habitaciones y 2 hoteles de los catalogados de prefectura. Tiene un terreno de camping, frontón, sala de espectáculos, Club marítimo, Club de Yacht, colonia de vacaciones, doce restaurantes, terrenos de golf y una sucursal del Banco Nacional de París. Conservas de pescado y salazones en Bouanha, que emplea a 205 operarios; en Conserveries de Ciboure, fundada en 1965 y con 100 trabajadores; en Cooperative Maritime Itsasokoa, con 200 operarios; en Entreprises Maritimes Basques, con 160 trabajadores; en Soubelet, creada en 1933 y con 265 empleados; conservas de pescado y platos cocinados en Elissalt, con 160 empleados. Alfarería artística de gres.
Equipamiento municipal.

EquipamientoExistencia o NúmeroDistancia en km.
a la comuna
más frecuentada
Comunas equipadas
Del DepartamentoDe tamaño
equivalente en %
Número%RegiónFrancia
Servicios Generales 
Garaje3-4-23543.1100.099.4
Obreros de la construcción 
Albañiles3-4-29453.9100.096.4
Electricista5-8-19535.8100.094.7
Alimentación
Alimentación general, ultramarinos2-15027.593.884.1
Panadería, pastelería5-8-15027.597.999.8
Carnicería, charcutería5-8-9617.693.897.3
Servicios Generales 
Correos1-13124.097.999.2
Librería, papelería3-4-6511.9100.091.4
Droguería, ferreteríaNO15910.883.372.5
Otros servicios para la población
Peluquería5-8-13725.1100.099.9
Café, bar9 o más-33361.1100.099.9
Estanco3-4-26147.9100.099.9
Restaurante9 o más-27350.1100.099.0
Enseñanza pública primaria
Guardería o jardín de infancia-31758.2100.099.9
Enseñanza secundaria de primer ciclo pública o privada
Escuela públicaNO1407.379.280.9
Servicios médicos o paramédicos (liberales)
Dentista5-8-9016.5100.099.1
Enfermero o enfermera3-4-15628.6100.098.6
Medicina general5-8-11821.7100.0100.0
Farmacia3-4-9417.2100.0100.0
Fuente: Institut National de la Statistique et des Études Économiques (INSEE), 1998.

Urbanismo

Durante mucho tiempo, barrio alejado de Urrugne, aislado entre la orilla de la Nivelle y las marismas del Sur (Urdazuri), el entorno humano de Ziburu estaba principalmente constituido por familias pobres, expulsadas de San Juan de Luz, o "cagots" (indeseables): fugitivos, leprosos, gitanos, etc.

Los avances de la pesca lejana, en el siglo XVI, favorecen la llegada e instalación de marineros y armadores, que reclaman la independencia de la villa. Ziburu consigue su autonomía en 1603, conservando el mismo patrón que Urruña, San Vicente. El puerto se beneficia de los trabajos de acondicionamiento de la bahía de Donibane Lohitzune, a lo largo de los siglos: diques, puente, canal de entrada protegido. La cuidad se va progresivamente extendiendo por la colina de Bordagain.

En la actualidad, numerosos enclaves de Ziburu están protegidos, para impedir, o al menos frenar, la construcción desmesurada: la punta de Socoa, gran parte de la Colina de Bordagain (por encima del cementerio marino hasta Elhorrien Borda), los cerros de Sainte-Anne y Sainte-Croix .

Patrimonio religioso

La Iglesia del siglo XVII (Cl. MH - 1925) y su explanada con su gran cruz de piedra (I. MH-1990), han sido objeto de varias remodelaciones. El campanario, en forma de torre octogonal de madera, coronada por un linternón y una flecha, data del siglo XIX y recuerda las grandes villas de estilo anglonormando de la costa vasca.

En el interior: tres plantas de galerías, una bóveda pintada, un navío ex-voto y mobiliario: cuadros, estatua de la Virgen, Cristo yacente, Ángeles adoradores, atriles, cruz procesional. Elementos declarados de interés histórico (MH) entre 1966 y 2005. Precioso retablo de Nuestra Señora de la Paz, que fue trasladado, durante la Revolución, al convento vecino de los Récollets (Recoletos), realizado entre 1620-1630, cuyas tallas e inscripciones indican su origen franciscano.

El Convento de los Recoletos fue fundado en 1615, sobre un islote de la Nivelle, con el fin de reconciliar a las poblaciones de Donibane Lohizune y Ziburu y apaciguar los ánimos exaltados, tras los salvajes juicios por brujería entablados por Pierre de Lancre hasta 1610. Desvalijada durante la Revolución, la capilla, en la que Louis XIV asistía a misa, ha sufrido numerosas vicisitudes, antes de ser recientemente adquirida por el Ayuntamiento (con la intención de convertirla en museo).

Los edificios en torno al claustro, con su aljibe, donado por Mazarin en 1660, forman un precioso conjunto (I. MH-1925).

Patrimonio civil

El fuerte de Sokoa fue construido en 1627, con el fin de proteger la ensenada de los balleneros, unida a la tierra firme en 1681, a petición de Vauban. Transformado en 1954 en Centro Náutico, es uno de los edificios emblemáticos del puerto de Ziburu (I. MH-1925), así como los dos faros de entrada al canal, reconstruidos en 1936 por A. Pavlovski (I MH-1993).

Ziburu vive una época de gran esplendor a partir de 1920, cuando la Poterie de Ciboure (fábrica de porcelana), situada en el muelle de la Nivelle, comienza a producir sus cerámicas de gres tornado con adornos neogriegos, neovascos, Art Deco o, más raro aún, motivos de animales inspirados en el arte cretense. Pintores procedentes de distintos lugares se instalan en la ciudad, atraídos por la actividad del puerto y la vida rural de los alrededores. El primero en llegar, a finales del siglo XIX, es Gustave Colin, natural de Arras, seducido por la vida que llevaban los pescadores y pelotaris. Otros le seguirán, hasta el punto de acuñarse el término de "Escuela de Ciboure", algo no obstante exagerado, ya que cada uno de esos artistas mantendrá su personalidad, más o menos cubista o impresionista. El más famosos es, sin duda, Ramiro Arrue.

El incremento de su clientela hace que se construyan preciosas residencias neovascas o Art Deco en los altos de Sokoa, en las laderas de la colina, con magníficas vistas sobre la bahía y las montañas. Existen, en torno a la torre (vestigio de un antiguo sistema defensivo) y de la cruz del antiguo cementerio (Cl. MH1987) gran cantidad de casas de interés (algunas Cl. MH-1998): Villas Leihorra, Lehen tokia, casa Nerea…

En el muelle de la Nivelle, la bonita casa con frontón, de estilo holandés (Cl. MH-1993), construida en 1636, fue la casa natal de Ravel.

Marie Claude BERGER (2007)

Canciones populares: Ogoigarren urterat; Eragiozu; Amodioaren berri; Iru xito; Ardo onak; Gorputz ederra; Bordeletik yoan ginen; Agur agur etxekoak; Nere seme tipiena. Ref. R. M. de A., «C. P. V.» (núms. 426, 493, 383, 221, 93, 39, 621, 913, 865).
Dicho popular: Motto zikhin Ziburuko.
Comuna, cantón de San Juan de Luz, departamento de los Bajos Pirineos.
Justicia de San Juan de Luz, senescalía de Bayona, Laburdi.
v. BAIGNOL, Maritxu; DUPEROU, P. Thomás; ETCHEBERRI, Joannes de; GAZTELUZAR, Bernard de; MICHELENA, familia; SALABERRY, familia; RAVEL DELUARTE, Maurice; Su casa natal se halla en el n.° 12 del Quai Maurice Ravel, al borde del puerto.
Escuela primaria. Una primaria católica para niñas y otra para niños. En el año 1833 tenía dos escuelas mixtas de chicos y chicas, como figura en una encuesta sobre la enseñanza primaria en Francia efectuada en dicho año. [Ref.: «B. du M. B.», 1964, n.° 24, pp. 54 y 68].
Colonias infantiles. Orfelinato. Terreno de camping. Cinco sociedades deportivas. Colonia de vacaciones. Club de Yates.
Celebra fiestas patronales el 22 de enero [Bitxintxos]. Mercado los martes y viernes.
Escudo de la villa: de oro, con un árbol de sinople terrazado de lo mismo, un caballo de perfil pasando por la terraza y resaltando sobre el fuste del árbol; el escudo está posado sobre un ancla de plata que a su vez descansa en un palo.
Del vasco zubiburu, «cabeza o extremo de puente», debe su nombre a su posición cerca del puente sobre el Ugarana, río que lo separa de San Juan de Luz. La población original fue de pescadores y marinos que se asentaron primero en las alturas de Bordegáin y descendieron luego, a los pies de la colina, sobre el litoral ganado al mar. A esta población indígena vino a agregarse, más tarde, un gran número de vagabundos cosmopolitas, llamados, según el país, bohemios, gitanos, cagots, cascagots, etc. Según la tradición, éstos se instalaron en los barrios de Bordegáin y de Atxoterreta, después del incendio de esta villa por las tropas españolas en 1636. Poco apegada a la agricultura, esta gente vivía de la pesca. La autoridad marítima la inscribió en sus listas, de manera que los hombres fueron puestos al servicio de los marinos vascos. Las mujeres se dedicaron a la venta del pescado y algunas iban a cortar juncos en los pantanos de San Juan de Luz y Serres para fabricar cuerdas trenzadas que luego vendían a los agricultores. A los Agots o Cascarots se unieron algunas familias judías y moras emigradas de España y Portugal (1611). Los documentos más antiguos, que hablan de los marinos de nuestras costas hasta Capbretón, mencionan a los de Ciburu. Los negociantes de San Juan de Luz y de Ciburu, en la notable memoria que dirigen a M. de Planthion, síndico general del país, el mes de marzo de 1720, sobre el descubrimiento y los establecimientos de la isla de Terranova y sobre el origen de las pescaderías de ballenas y bacalao, etc., mencionan los burgos de San Juan de Luz y de Ciburu como quemados, en 1511 y 1636, por los españoles y a todos los papeles de sus archivos, así como de particulares, quemados en 1372. Un manuscrito sobre San Juan de Luz atribuido al P. Larreguy, al referirse a la invasión española de 1636 -los habitantes de Ciburu se refugiaron en Bayona- proporciona la «Lista de casas quemadas en el lugar de Ciboure, número de bordas, caseríos y huertos arruinados, navíos arrebatados en Socoa de vuelta de Terranova, molinos destruidos, etc.». La exposición prueba la prosperidad de Ciburu, con una población superior a la de 2.000 almas, en vísperas de la invasión española. Pero, para la formación de una villa de tal importancia, hacía falta, en aquella época, más de un siglo. El autor del manuscrito dice que la construcción del burgo comenzó «al extremo del puente» hacia 1530; se refiere a la hilera de casas que forman hoy la calle del puerto, puesto que anteriormente ya existían los barrios citados. El mismo autor nos da a conocer que el rey, en 1560, ordenó que se eligieran dos diputados en Urrugne y en Subiboure y dos en San Juan de Luz, para asistir a la carga y descarga de navíos. Por estos años las relaciones de Ciburu con sus vecinos, Urruña y San Juan de Luz, se agrían. La localidad fue erigida en parroquia el 26 de mayo de 1555, Por bula del Papa Pablo IV, y pretendía independizarse de Urruña, de la cual dependía administrativamente. La discordia con San Juan de Luz tuvo como motivo el tráfico con los navíos extranjeros en el Ugarana (Nivelle), cuya desembocadura era reivindicada por cada una de las villas rivales. Una sentencia arbitral de Antonio de Navarra, en 1560, atribuyendo dos navíos sobre cinco a Ciburu y tres a San Juan de Luz, no produjo más que una tregua momentánea. El impuesto pretendido por esta última relativo a los muelles (1566) y el famoso proceso de hechicería, despertaron las animosidades y más de una vez se llegó a las armas. El pleito duró muchos años, teniendo que intervenir Luis XIII en 1619 y 1622. Sin embargo la vida de ambas villas tuvo que ser inseparable, tanto por su naturaleza como por sus intereses en común. Respecto a Urruña, en 1601, los habitantes de Ciburu piden la segregación. Tras reiterar la petición, el rey Enrique IV concede la creación de Ciburu como ayuntamiento independiente el año 1603. En 1609 comenzó el largo y sangriento proceso de hechicería que había de enfrentar a los habitantes de Cíburu y de San Juan de Luz, enemistados ya de antes por los pleitos mercantiles. Una persona de uno de los dos pueblos acusó de prácticas ocultas a varios vecinos del otro. La acusación encendió una guerra a muerte, que hizo perecer, por las armas, en la hoguera, a alrededor de 500 personas. D'Espaignet y de Lancre, consejeros del Parlamento de Burdeos, fueron encargados por el gobierno para llevar a cabo el proceso de las brujas de Laburdi y para contener el derramamiento de sangre. Pierre de Lancre mandó detener a dos sacerdotes de Ciburu. Uno viejo, llamado Migalena, que tendría sesenta y tantos años, y otro joven, Maistre Pierre Bocal, de 27 años. Ambos fueron objeto de graves cargos, entre ellos asistir a los akelarres y celebrar misas negras. Fueron condenados a muerte y ajusticiados. v. BRUJERIA. El remedio fue peor que la enfermedad. Antonio de Gourgues, consejero en el Parlamento de Burdeos, comisario nombrado por la reina M.ª de Médicis para regular la entrada y salida de los moros expulsados de España, llegó a San Juan de Luz, en 1612, hallando al país en plena efervescencia. Aquel mismo año, cinco religiosos de la Orden de San Francisco, llamados por el ayuntamiento de San Juan de Luz, se habían establecido en el barrio de Ithurburu. Queriendo colocarse en medio de los beligerantes, los religiosos solicitaron el permiso de establecimiento en el islote que separa a ambas villas. Se hallaban ya preparando la construcción del nuevo convento, cuando la comunidad de Ciburu y el señor de Urtubie, reclamaron la propiedad del terreno. Mr. de Gourgues pidió y obtuvo de los pretendientes la cesión pura y simple del terreno para la construcción del convento, que fue dedicado a Nuestra Señora de la Paz. La acción de estos religiosos, junto con el cansancio de las luchas, ayudó a la pacificación del lugar. El Convento de los Recoletos fue muy visitado por los obispos y personas notables. El cardenal Mazarino le hizo donación del monumento del claustro. Su existencia como monasterio duró hasta la Revolución. En 1707 la zona de Laburdi situada cerca de la frontera sirvió de enorme campo de concentración para cientos de prisioneros de los franceses en la batalla de Almansa, que, como se sabe, decidió la guerra de sucesión española a favor de Felipe V. La suerte de los prisioneros hispano-franceses fue dramática, ya que fueron abandonados a su propio cuidado y muchos murieron en nuestra tierra. Los primeros llegaron a San Juan de Luz a comienzos de junio. El gobernador de la región, Gramont, requisó la casa Monetxenia de Ciburu para alojarlos, pero otros fueron internados en diversos pueblos de la zona. Por otra parte San Juan de Luz y Ciburu fueron villas pesqueras florecientes que no dejaron de prosperar hasta que, a comienzos del siglo XVIII, las guerras coloniales dejaron sentir su impacto; el tratado de Utrech (1713) trajo consigo la pérdida para Francia de Canadá, la Acadia y Terranova. Ciburu, favorecido por diversos privilegios, franquezas y libertades, había practicado la pesca de alta mar a gran escala, primero en el golfo de Gascuña y luego en los mares de Islandia y Groenlandia hasta llegar a Terranova y Canadá junto con otros vascos de la costa, con anterioridad al conocimiento de América en Europa. En 1625 Luis XIII ordenó al baile y habitantes de San Juan de Luz y Ciburu que construyeran y equiparan cuatro navíos para proteger su comercio de Terranova. Estos fueron fabricados en los astilleros del Nivelle. En la época de Colbert, sin contar los navíos de pequeño y gran cabotaje, San Juan de Luz y Ciburu poseían 80 barcos de alta borda, equipados con más de 3.000 marineros. Por estos años, un marinero, Martín Sopite de Ciburu, descubría y practicaba el medio de fundir la grasa de ballena en pleno mar, con lo que burlaba la vigilancia de holandeses e ingleses. En 1675, Laburdi contaba con 4.000 oficiales marinos y marineros. Jean Péritz de Haraneder, perteneciente a la familia de este nombre, y establecido en Ciburu, poseía 18 navíos. Su hijo, Dominique Jean Perits Moco no fue menos célebre. Contemporáneos de este último fueron los comandantes de Jalday, de Larralde, de Ornoague, de Chibau, de St.-Martin, llamado el Bayle, los corsarios Cépé y Duconte. A estos les sucedieron François Sopite, famoso corsario, cumplimentado por M. de Choiseul en 1.765; Jean de Olabarats, caballero de San Luis; D'Etcheverry, famoso por su expedición a las Molucas (1770); el capitán Dalbarade, primo del Contralmirante, ministro de marina de ese nombre. He aquí el elogio que M. Lespés de Hureaux, lugarteniente del rey en la senescalía de Bayona, hacía en 1.718 de los marinos de Ciburu: «Estos marinos están estimados entre los mejores de Europa, todos bravos hasta la temeridad. Hay entre ellos gran cantidad de familias llamadas «Achotar», que de padres a hijos socorren a los barcos azotados por la tempestad en la rada de San Juan de Luz. Se exponen familiarmente a los mayores peligros, y hacen verdaderos milagros para salvar los navíos a punto de naufragar». En los archivos municipales de Ciburu, con fecha del 29 de diciembre de 1792, se halla un notable documento en el que 268 ciudadanos de todas las profesiones, salvados del naufragio del buque Unián, felicitan y agradecen a los marinos y habitantes de Ciburu. En 1867, Pierre Larretche, de Ciburu, patrón de la barca de salvamento de Sokoa, exponiendo su vida, salvó del naufragio a la Emperatriz Eugenia y al Príncipe Imperial, a la entrada de la rada de San Juan de Luz. Esta tradición marinera no se cortó totalmente con el tratado de Utrech, pero los marineros de Ciburu, al serles arrebatadas sus factorías del Nuevo Mundo, tuvieron que reducir su área de acción y dedicarse a la sardina, lo que trajo consigo una lenta decadencia; las expediciones infructuosas a las islas de Saint Pierre y Miquelon y la obturación de la desembocadura del Nivelle contribuyeron a ella (Ref. H.). Esta situación había de durar hasta comienzos del s. XX época en que la introducción de la navegación a vapor amplía el dominio del mar y las horas de permanencia en él. A la inquietud social, preludio de la Revolución, se vino a sumar el malestar de las mujeres de todo el país. Las mujeres de Ciburu redactaron, junto con las de San Juan de Luz, un escrito al rey titulado Doléances du Sexe de Saint-Jean-de-Luz et de Ciboure en el que se quejaban de la postergación a que se veían sometidas y pedían el derecho a voto. Es sabido que las mujeres del país habían tomado parte activa en las manifestaciones y desórdenes de los s. XVIII y XVIII por la política intervencionista de los funcionarios del gobierno y por el aumento incesante de cargas fiscales. Al estallar la Revolución era párroco del lugar, Jean Louis Xavier de St. Estéven, San Juan de Luz. Elegido diputado para los Estados Generales de 1789, representó al clero por el bailío de Laburdi y se negó a prestar el juramento constitucional. Denunciado y condenado por el decreto del Directorio del departamento de fecha 1792. marchó al exilio, donde murió. Sus coadjutores, Martin Duhalde, de Ciburu, y Bernard Suhare, de San Juan de Luz, encargados de la administración de la parroquia durante la ausencia del párroco, también rehusaron el juramento cívico. Sanadon, el obispo constitucional, nombró entonces a Fonrouge, como párroco de San Juan de Luz, y a Dithurbide, para la parroquia de Ciburu, nominaciones provisionales, ya que debían de ser ratificadas por los electores del distrito de Ustaritz. Ni la población, ni la municipalidad de Ciburu eran muy revolucionarias. Ya desde el 31 de julio de 1791, conocedores del proyecto de unión de su parroquia a la de San Juan de Luz, comienzan a protestar enérgicamente. El 18 de diciembre de 1791, se procede en la iglesia a las elecciones de una nueva municipalidad pero ésta tampoco resultó revolucionaria. Los sacerdotes pudieron circular todavía o, al menos, administrar clandestinamente los sacramentos. Pero esta situación cambió de manera radical por el decreto del 22 de noviembre de 1793, dictado por los Representantes del pueblo que se hallaban establecidos en Beltxanea, entre Ciburu y Urruña. Ciburu fue unida a San Juan de Luz y se nombró a tres de sus ciudadanos como representantes en la asamblea revolucionaria de Chauvin-Dragon. Un sacerdote fue deportado y los otros huyeron y se procedió a la confiscación de los bienes muebles e inmuebles de las comunidades religiosas y parroquia. La iglesia sirvió de hospital a los soldados del ejército de los Pirineos Occidentales; su retablo y las galerías fueron devastados casi por completo, aunque se respetó la hermosa reja del santuario y la monumental cruz de piedra del cementerio. El Convento de los Recoletos fue cerrado el 25 de junio de 1791 y convertido en cuartel y almacén de forrajes para las tropas del ejército de los Pirineos Occidentales que lo devastaron. Parte del retablo de la capilla pudo ser salvada; con esto y los restos del de la iglesia de San Vicente pudo ser reconstruido, al reabrirse el culto, el retablo de la iglesia parroquial con N. D. de la Paz en el centro. El hospital de St.-Jacques sirvió de alojamiento a los enfermos, especialmente a los sarnosos, del mismo ejército (Ref. H.). Hacia principios de mayo de 1793, una parte de las tropas francesas acantonadas en Bidart debe trasladarse a Ciburu, con el fin de hacer frente a las frecuentes incursiones españolas en la zona de Ainhoa y Urruña. El día 5 de febrero de 1906, y a raíz del inventario de los bienes eclesiásticos de la localidad, tuvieron lugar una serie de incidentes. La población opuso una violenta resistencia para que el inventario no se realizase, haciendo retroceder por tres veces a la policía y a los recaudadores. El inventario no se pudo hacer. El periódico La semaine escribe sobre el hecho: «El párroco desaprueba la manifestación, ya que no quiere que se organicen tumultos en la iglesia, las campanas de Saint- Jean-de-Luz han tocado a rebato y una parte de la población se encuentra en Ciburu».
Elecciones.
Resultado de las elecciones para el Consejo General de 1958 (20 al 27 de abril): Poulou (socialista)1.268 votos Coral (indep. de dexecha)533" Legarde (comunista)415" Michelena (radical y republicano)83"

El resultado de la segunda vuelta fue así: Poulou, 1.718 y Coral, 688.

El plebiscito del 28 de septiembre de 1958 se resuelve así: Sí: 2.179 votos. No: 522.

En las elecciones municipales del 8 al 15 de marzo de 1959 la lista del candidato Poulou (socialista) obtiene 1.413 votos y 22 cargos; la lista católica y moderada de Soubelet (industrial conservero) obtiene 835 votos y ningún elegido. La lista comunista, 436 votos y ningún elegido, En la segunda vuelta el cargo restante es adjudicado a Poulou.

Resultado del plebiscito del 8 de enero de 1961: Sí: 2.279 votos. No: 483.

Referéndum del 23 de abril de 1972 sobre la admisión en la Comunidad Europea de Inglaterra, Dinamarca, Irlanda y Noruega: Inscritos: 4.489 Porcentaje Votos: 2.657 59,6 % Válidos: 2.321 1.42057,1% Abstenciones 1.83240,4 % No90133,9 %Téngase en cuenta que la abstención fue la consigna de todas las formaciones políticas que, aunque pro-europeístas, no estaban de acuerdo con el tipo de comunidad europea propuesta por el gaullismo.
Parroquia, obispado de Bayona.
La parroquia: La iglesia del lugar, anexa a la de Urruña, fue erigida en parroquia en 1555, antes de que la comunidad alcanzara su independencia civil. Esta primitiva iglesia debió de estar en Bordegáin, pero probablemente hubo otra al pie de la colina, que fue reemplazada en 1575 por la moderna. La nueva iglesia fue un edificio macizo, de forma cuadrada, verdadera torre defensiva, justificada por las frecuentes invasiones que tuvo que sufrir el país. Luego fue prolongada y reformada hasta adquirir su fisonomía actual. Primitivamente, el titular de la iglesia fue San Vicente, obispo de Dax, pero cierto tiempo antes de la Revolución, se escogió a San Vicente diácono de Huesca, como advocación. Después de la segregación de Ciburu (1603), el barón de Urtubia, patrono de Urruña, pretendió el derecho de presentar cura en Ciburu. Mediante un compromiso, cuyo texto no se conserva por haber perecido en el incendio de 1908, el barón cedió sus derechos a la comunidad y la elección del cura se llevó a cabo mediante sufragio universal. Este compromiso tuvo lugar a finales del s. XVII. Esta elección por sufragio universal es manifiestamente clara en el proceso verbal de Dugalard, notario real, que data del día 21 de octubre de 1711. Fue elegido cura Jean Darreche, nombramiento que fue ratificado por el obispo de Bayona, André de Lalanne.

Ainhoa AROZAMENA AYALA