Lexicon

PEZ

Animal acuático, vertebrado, de respiración branquial, sangre roja y generación ovípara, arran (B), arrai (G), arrain (B, BN, L, S), arraiña (B, Añib); arraina laket urean, xoria airean, emazte zuhurra etxean (S), el pez está con agrado en el agua, el pájaro en el aire, la mujer prudente en casa; arrantzaleak egotzten du amua urera beitarekin, zenbait iateko eta bazkarekin; eta ez, ez arraiñaren urrikariz ez hari iatera eman nahiz (Ax. 330), el pescador arroja el anzuelo al agua con carnada, con cebo o algo de comer, y esto no por compasión del pez ni porque quiere darle de comer; itsasoko arraiñak (Ax. 14), los peces del mar.

Pez marino, itsasoko arraiak (Gar).

Pez de agua dulce, ur gezako arraiak (Gar).

Pez que se pesca en verano, udarrain (L, H, Lh).

Pez que tiene aletas, hegazdun (H, Lh).

Pez martillo; pez parecido al tiburón con la cabeza muy ensanchada por los lados, marasu (L, Gim.), buru-zabat (BN), maillu-arrain (Az.).

Pez espada que persigue a los toninos o delfines, tiene la mandíbula superior en forma de espada con dos cortes, esparloi (B-b-I), esparroi (B-ond, G), ezpalarta (AN-ond), ezpalarte (L-zib), arrain-ezpata (Hirb), bixugu-errege, txiai-ezpata (Aranz), txitzi-ezpada (G, PI. Mug), arraizpada, arraizpata (Labayru).

Pez de rato o pez gato; rata de mar, katuarrai (G, Berr, Aranz), itxas-katua (B-Bermeo, Aranz), patxikornia (Labayru).

Pez ángel, traman (B. G), aingeru guardako (G-don, Aranz).

Pez sable, arraimigaña, arrainmingaña, itsasorratza (Labayru).

Pez perro, pintarroja, katu-arraya (Gdon), monatxa (B-b), lixa (AN, B, G, L).

Pez sierra, priste, agin-zorrotz (B), serra (Az), sarrai (S. P. H), zerra (Pl. Mug).

Pez volante, volador, bolador (Bc, Gc), ega-arrain (AN, B, G), arrain-hegaldun (Hirb, Lh), txoriarrain (Pl. Mug).

Pez plateado, abixoi (G), arrain-zil(h)ar (Hirb, Lh).

Pez mujer, manati, arrain-idi (Pl. Mug).

Pez luna, pez de piel lisa, plateada y fosforescente, que vive en el Mediterráneo, atalo (B), atalua (G. Aranz), talo (AN, T-L), talu (L, Ginu), bollarrain (Labayro), illargi-arrain (Pl. Mug).

Pez de S. Pedro o de San Martin, también llamado gallo, martiña, ollarra (G. don. Aranz).

Pez ígneo, sutarrain (L, Hb, Lh).

Pez abadejo, bakaillao (G), bakaillo (AN-b), makalloa (L, BN).

Pez reverso, rémora, erromero (B-d-ond), zoztor (BN, L).

Pez aguja, akula (Aranz).

Pez sin sangre, sarda, sardietia (Aran).

Pez rojo, certa, escarcho, arrain-gorri (B), arrai-gorri (G).

Pez cura, ap(h)ez-xuri (Duv. ms).

Pez platija, xabaloi (G, Berr, Aranz).

Pez sabirón o salbario de carne muy densa, xabiroi, xanbiroi (G, Berr, Aranz). Pez de las peñas, amandil (L).

Pez herrera, perla, mojarra, erla (AN, G,· L), ernaibera (I, G).

Pez perlón, pirloi, pirloim (L).

Pez corvina, berruguete (G, L), merua (L, A, Lh) berrugeta (Sc. Oc. Ge.).

Pez de espalda roja, arraingorri (Húb.).

Pez clavo, tachuela, tatxuela (c).

Pez del clavo, iltze-arrai (Labayru).

Pez bigotudo, lutxia (Supl. Azk).

Pez marino que se interna en los ríos, zabalo (B-elg), kaizparro (B-1).

Pez tranquilo, sua (B, ms, otx, Supl. Azk).

Pez sollo o esturión, sullea (I. G).

Pez marino que tiene la forma de raya, buztarpe (Hb, Lh).

Pez acuático, colimbo, pirta (L, Lh), pirti (H, Lh).

Pez pequeño de río, gobio, buruilxuri (Hb, Lh).

Bolsa o membrana envoltoria del ovario de los peces, era (Supl. Azk).

Vivero de peces, arrain-leku (c), sarda (B-1), baltsa (B), arraintza-leke (AN, B, G), arrain-gune (AN-b, BN, L, R), arrain-güne (BNam, S), saldo (AN-arak-b, BNc, G?, L, R, S), sarde (Sc), xardi (L, Pl. Mug).

Estar como el pez en el agua, aukeran bizi (G); estar pez en alguna materia, ezer ez jakin (c); picar el pez, sarean erori (ANc, BNc, G, L, S).

Diccionario Auñamendi
La denominación genérica de «peces», si bien sigue siendo profusamente utilizada, desde un punto de vista científico queda obsoleta. A pesar de ello, sigue considerándose la antigua clasificación de los vertebrados en «peces», anfibios, reptiles, aves y mamíferos, si bien en la actualidad se considera que los vertebrados su subdividen en Agnatos (animales sin mandíbulas) y Gnatostomas, es decir, con mandíbulas. Esta última superclase se divide en seis clases: condrictios, osteictios, y las ya aceptadas desde antiguo de anfibios, reptiles, aves y mamíferos. Según esto, lo que conocíamos con el nombre genérico de «peces» agrupa en la actualidad a una superclase entera (agnatos) y dos clases (condrictios y osteictios) de la superclase Gnatostoma. Se trata del grupo de vertebrados más rico en especies del planeta, con más de 20.000 que viven en la actualidad en los diferentes hábitats acuáticos.
Agnatos. Entre el grupo de los agnatos encontramos los descendientes de los primitivos ostracodermos fósiles, animales adaptados hoy en día a la vida parásita y de los que en nuestra zona encontramos tan sólo tres especies, la lamprea de río Lampetra fluviatilis (L. 1758) que a pesar de su denominación vive en aguas litorales y estuarinas, la lamprea de mar (Petromyzon marinus L. 1758) y el miximo (Myxine glutinosa L. 1758) que a diferencia de las anteriores especies presenta una alimentación necrófaga, alimentándose de peces muertos. Con respecto a nuestras aguas, las dos primeras especies son relativamente raras mientras que la tercera es difícil de detectar y tan sólo en ocasiones aparecen en los anzuelos de los palangres, o en los trasmallos, peces devorados por estos agnatos que difícilmente son capturados.
Gnatostomas. Con respecto a los peces provistos de mandíbulas, la principal diferenciación corresponde a la constitución del esqueleto que puede ser de tejido cartilaginoso (condrictios) o bien de tejido óseo (osteictios).
Los tiburones en aguas de Euskal Herria. Dentro del primer grupo encontramos los tiburones y las rayas con numerosas especies, así como un grupo singular, los holocéfalos. En aguas de la costa vasca y fondos próximos existen al menos 35 especies diferentes de tiburones y 18 de rayas, torpedos y pastinacas a veces difíciles de diferenciar para quien no es especialista. Pese a la creencia generalizada de que los tiburones son vigorosos nadadores, varias especies reposan la mayor parte de su tiempo sobre el fondo como los katuarrayas. Entre los tiburones contamos con el raro «tiburón lagarto»: Chlamydoselachus anguineus, Garman, 1884, dándose la circunstancia de que un ejemplar de esta especie, capturado frente a la costa de San Sebastián el 15 de diciembre de 1925 y conservado en el Aquarium donostiarra constituye la octava captura de esta especie realizada en todo el Atlántico. El tiburón (y también el pez) de mayor tamaño que habita en nuestras aguas es el Peregrino o Kolayo, también llamado tiburón ballena, Cetorhinus maximus (Gunnerus, 1765), animal inofensivo a pesar de su tamaño que suele superar los diez metros (se han registrado ejemplares de más de 15 m. de longitud). Se alimenta de plancton que captura al nadar con la boca completamente abierta. Otra especie, afortunadamente muy rara en nuestras costas, es el peligroso tiburón blanco, Carcharodon carcharias (L. 1758), el más feroz de los tiburones. El Marrajo Lamna nasus (Bonnaterre, 1788) es objeto de pesquería siendo su carne muy apreciada, con él se captura también el tiburón Zorro Alopias vulpinus (Bonnaterre, 1788) inconfundible por su larga cola, que agita vigorosamente al divisar los cardúmenes de peces, para que éstos, asustados, se agrupen y de esta forma el ataque del tiburón resulte más eficaz. Muy frecuente en nuestras aguas, el Katuarraya Scyliorhinus canicula (L. 1758) de pequeño tamaño, o el Alitán S. ste Ilaris (L. 1758) que vive a menor profundidad y es de mayor tamaño. Estos tiburones presentan actividad nocturna pasando el día quietos sobre el fondo (es curioso por ejemplo, verlos en el Aquarium donostiarra, siempre reposando sobre el fondo; otra muy distinta visión la obtenemos en las horas nocturnas, donde todo el acuario bulle de actividad y cientos de pequeños tiburones se cruzan entre las aguas). Ya en los fondos del talud entre los 200 y los 1.200 metros de profundidad encontramos el Bocanegra Galeus melanostomus, Rafinesque 1810, de carne apreciada previa desecación. El Tiburón azul Prionace glauca (L. 1758) es uno de los seláceos más esbeltos y resulta relativamente frecuente en alta mar frente a nuestras costas, su carne no es apreciada. El Tiburón martillo Sphyrna rygaena (L. 1758) resulta inconfundible por las prolongaciones laterales de la cabeza en cuyos extremos se sitúan los ojos. Entre los tiburones demersales, es decir, aquellos que viven cerca del fondo, encontramos entre otros el Cerdito Oxynotus centrina de carne aceitosa y nulo valor comercial (salvo para la obtención de harinas de pescado), el Carocho Dalatias licha (Bonnaterre, 1788) de color oscuro y ojos con apariencia fluorescente o la inconfundible Sapata, Deania calceus (Lowe, 1839) de rostro muy aplanado y que ocasionalmente se captura con palangre de fondo. En las pesquerías de arrastre del Golfo de Vizcaya no es infrecuente encontrar numerosas especies de pequeños tiburones demersales como el Negrito Etmopterus spinax (L. 1758) o la Mielga y el Galludo Squalus acanthías (L. 1758) y S. blainvillei (Risso, 1826), respectivamente. El Angelote Squatina squatina (L. 1758) es en la actualidad muy raro en nuestras aguas y representa una forma de transición hacia las rayas por su cuerpo aplanado. Los Torpedos constituyen otro interesante grupo de peces cartilaginosos, representados en nuestras aguas por tres especies Torpedo torpedo (L. 1758), T. marmorata, Risso 1810, y T. nobiliana, Bonaparte 1835. Estos animales, mediante células musculares o nerviosas modificadas, denominadas electrocitos, y que actúan como pilas, son capaces de emitir descargas eléctricas de 220 voltios. Estos órganos eléctricos tienen una función principal de electrolocación (algo parecido al mecanismo de acción de los detectores de metales o de minas) permitiendo la detección de presas enterradas en el fondo de arena o fango y que pasarían desapercibidas a los órganos de los sentidos habituales. En casos de peligro, estas descargas tienen una utilidad defensiva.
Las rayas. La familia de las Rayas de mar (Rajidae) está representada por varias especies del género Raja de aspecto muy parecido y a veces de difícil identificación. Viven sobre fondos blandos arenosos o fangosos, reposando semienterradas a la espera de alguna presa constituida por pequeños invertebrados. Las Pastinacas Dasyatis centroura (Mitchill, 1815) y D. pastinaca (L. 1758) y el Aguila de mar Myliobatis aquila (L. 1758) están provistas de un aguijón venenoso que sobresale de su larga cola en forma de látigo.
Los holocéfalos. Por último, en los fondos del talud, frente a la costa vasca, no es raro capturar a la Quimera Chimaera monstrosa L. 1758, pez de aspecto inconfundible y que presenta la singularidad de tener una única abertura branquial a diferencia de los restantes peces cartilaginosos que tienen varias. Podemos considerar a este grupo de los Holocéfalos como un vestigio de unos peces abundantes en épocas pretéritas. Los machos de la Quimera son más raros, o menos capturados en nuestras aguas, presentan un curioso apéndice rostral con forma de maza. Una segunda especie de aspecto similar Hydrolagus mirabilis (Collett, 1904) vive en aguas más profundas.
Los osteictios o peces óseos. Resulta complejo el agrupar las numerosas especies de peces que viven en nuestras aguas (se han citado cerca de 400 especies diferentes de peces en las aguas del Golfo de Vizcaya de las cuales el 86 % son peces óseos) por lo que comentaremos tan sólo los más importantes.
a) Los anguiliformes. En un primer grupo incluimos los peces de aspecto serpentiforme como la anguila, el congrio o la morena (Anguiliformes). Estos peces presentan un tipo de larva muy característico (larva leptocéfala) y entre ellos encontramos a la Anguila Anguilla anguilla (L. 1758), pez catadromo, es decir, que vive en aguas dulces pero se reproduce en el medio marino, a diferencia de otros peces como el esturión o el salmón, que son peces de vida marina que acuden al río para reproducirse (anadromos). La anguila vive en los ríos y riachuelos, donde actúa como un voraz depredador, dándose la circunstancia de que es un pez bastante resistente a la contaminación. Cuando llega la época reproductora emprende un largo viaje sin retorno al Mar de los Sargazos, allí se reproduce y muere, las larvas comienzan entonces un viaje de regreso que dura cerca de tres años, arrastradas por la Corriente del Golfo, hasta llegar a la desembocadura de los ríos transformadas ya en angulas. El Congrio Conger conger (L. 1758) es otro apreciado pez que alcanza a medir hasta tres metros de longitud con 70 Kg. de peso. A pesar de su tamaño, como la anguila, es una especie selmépara, es decir se reproduce una sola vez en la vida y después muere. En este caso la zona reproductiva del congrio se sitúa en aguas profundas, entre los 800 y 1.000 metros y cada hembra deposita entre 3 y 6 millones de huevos. La Morena Muraena helena L. 1758 vive escondida entre las oquedades en fondos rocosos y es relativamente rara en nuestras aguas, salvo en algunos puntos de la costa de Iparralde donde llega a ser común. Además de las especies reseñadas existen otros peces anguiliformes en nuestras aguas, sobre todo a partir de cierta profundidad, que ocasionalmente pueden ser capturados si bien carecen de valor comercial. b) Clupeiformes. Un importante y nutrido grupo de peces son los Clupeiformes que agrupan además de las conocidas sardina, anchoa o arenque a una serie de peces de aguas profundas como el Hacha de Plata Argyropelecus olfersi (Cuvier, 1829) o los curiosos peces Víbora Stomias boa (Risso, 1810) ssp. ferox y Chauliodus sloani, Schneider, 1801, ocasionalmente capturados en arrastre de fondo en el talud. Toda esta curiosa fauna abisal, relativamente común en la fosa de Cap Breton, a pocas millas de nuestro litoral, presenta interesantes adaptaciones al medio: órganos luminiscentes, largos filamentos en los radios de la dorsal o en la barbilla que actúan como caña de pescar, largos dientes, etc. Dentro de este grupo las especies más conocidas por su interés económico son la Sardina Sardina pilchardus (Walbaum, 1972), la Anchoa Engraulis encrasicolus (L. 1758) y en menor medida el Sábalo Alosa alosa (L. 1758) y la Saboga A. fallax (Lacépede, 1803). De estas especies las más importantes son la anchoa y la sardina, siendo la primera uno de los principales objetivos de la pesca vasca de bajura. Tanto la anchoa como la sardina son especies migratorias que se alimentan de plancton y se agrupan en superficie formando cardúmenes en la época reproductiva. Las condiciones climáticas (en especial las variaciones térmicas primaverales del agua de mar) favorecen a una u otra especie de forma que se producen fluctuaciones periódicas en sus capturas. Si bien no habita en nuestras aguas por ser un pez de zonas más frías, podemos citar también al Arenque Clupea harengus L. 1758 dentro de este grupo de peces. Dentro de los Cupleomorfos encontramos un grupo, los Salmonoideos, cuyos representantes principales son el Salmón Salmo salar L. 1758, y la Trucha Salmo trutta L. 1758. La primera especie vive en el mar para completar su ciclo reproductor en los ríos, donde se realiza su captura. Antaño muy abundante, hoy en día su presencia queda condicionada por la contaminación fluvial. La trucha vive en aguas bien oxigenadas y es una de las principales presas de la pesca deportiva fluvial. Otra especie exótica introducida en nuestros cauces fluviales es la Trucha de arco iris (Salmo irideus), importada en Europa, procedente de California en 1881, y utilizada en piscifactorías por su resistencia y rápido crecimiento.
c) Los ciprínidos. Los Ciprínidos agrupan una serie de especies dulceacuícolas entre las que pueden citarse para los ríos de Euskalherria la Carpa Cyprinus carpio L. 1758, especie introducida desde la Edad Media y que vive en aguas estancadas pobres en oxígeno, el Barbo Barbus barbus bocagei (Steindachner, 1866), la Madrilla Chondrostoma toxostoma (Vallot, 1837), el Carpín Carassius carassius (L. 1758), el Piscalpo o Chipa Phoxinus phoxinus (L. 1758) de pequeño tamaño y que constituye una presa para otros peces más grandes como la trucha, el Cacho Leuciscus cephalus cabeda Risso, 1826, y la Tenca Tinca tinca (L. 1758). Otro pececillo de aguas dulces es el pez Lobo Cobitis barbatula L. 1758 llamado también pez tenedor por la forma en que solía capturarse, con un tenedor a modo de tridente cuando el pez se encuentra quieto reposando sobre el fondo. Dentro de la fauna introducida procedente del Norte de América podemos citar el Pez Gato Ictalurus melos, detectado en el Ebro en 1984, habiéndose capturado algunos ejemplares en el Arga muy cerca de Pamplona.
d) Los Escopeliformes. Estos agrupan una serie de familias que viven a gran profundidad entre las que señalaremos la de los Mictiófidos o Peces linterna por ser muy abundantes y ser ocasionalmente capturados en las pesquerías pelágicas nocturnas al ascender dichos peces durante la noche hasta la superficie.
e) Los Beloniformes. Están representados en nuestras aguas por la Aguja Belone belone (L. 1761) y la Paparda Scomberesox saurus (Walbaum, 1792), peces provistos de un largo y agudo pico; también en este grupo incluimos los curiosos peces voladores de la familia de los Exocétidos, de los cuales ocasionalmente se captura en nuestras aguas la especie Cheilopogon heterurus (Rafinesque, 1810).
f) Los Signatiformes. Constituyen un grupo de peces «acorazados», que presentan placas óseas en la piel. Entre ellos el Espinoso Gasterosteus aculeatus L. 1758 ha sido citado en las aguas salobres de Gipuzkoa si bien hoy en día, dada la contaminación y la destrucción de su hábitat, ha desaparecido. Entre los signátidos más característicos encontramos varias especies de Agujas como Entelurus aequoraeus (L. 1758) en la zona litoral, Nerophis lumbriciformis (Jenyns, 1835) en las cubetas intermareales entre algas, N. ophidion (L. 1758) muy parecida a la especie anterior, y de mayor tamaño la Mula Syngnathus acus L. 1758 y S. typhle L. 1758, además de dos especies de Caballito de mar: Hippocampus hippocampus (L. 1758) y H. ramulosus Leach, 1814. Estos peces presentan la singularidad de que es el macho quien incuba los huevos que la hembra deposita en una bolsa abdominal que lleva el macho. Al cabo de algún tiempo es pues éste quien «alumbra» a la prole de alevines cuyo aspecto es igual al de los adultos. En los fondos fangosos de la plataforma continental es frecuente capturar, con artes de arrastre, el Trompetero Macroramphosus scolopax (L. 1758) que como los peces antes reseñados en este grupo se alimenta de pequeños organismos del zooplancton que aspira con ayuda de su larga trompa.
g) Los gadiformes. Atendiendo al interés económico, los Gadiformes constituyen un importante grupo de peces que incluye varias familias, los Macrúridos representados por varias especies que viven en las aguas profundas, entre las cuales las más comunes en el Golfo de Vizcaya son el Pez rata Coelorhynchus coelorhynchus (Risso, 1810) y el Obispo Trachyrhynchus trachyrynchus (Risso, 1810), peces acorazados provistos de un pico (prolongación de la mandíbula superior) que les permite remover el fango en busca de pequeños invertebrados que constituyen su alimento. La Merluza Merluccius merluccius (L. 1758) es una de las principales especies de peces por su importancia económica, vive sobre la plataforma continental tratándose de una especie sumamente voraz, de hecho su nombre deriva de «Lucio de mar» haciendo referencia a otro pez muy feroz, el lucio de río. La merluza se captura en nuestras aguas con artes de arrastre o palangre de fondo. Los juveniles reciben el nombre de Pescadilla y aun las tallas más pequeñas tienen sus propios nombres (cariocas, carioquillas...). La familia de los Gádidos constituye un conjunto de peces de aguas frías y entre los que viven en nuestras aguas podemos citar la Bacaladilla o Perlita Micromesistius poutassou (Risso, 1826) normalmente muy abundante sobre la plataforma continental y que constituye una de las principales presas de la merluza. La Faneca Trisopterus Iuscus (L. 1758) y el Capellán T. minutus (L. 1758) son objeto de captura y comercialización. El Arbitán Molva dypterigia (Pennant, 1784) de cuerpo alargado y la Brótola de fango Phycis blennoides (Brünnich, 1768) son frecuente objeto de capturas en la pesca de arrastre. En aguas litorales encontramos los Peces con barbillas Gaidropsarus mediterraneus (L. 1758) y G. vulgaris (Cloquet, 1824) así como el pez de 5 barbillas Ciliata mustela (L. 1758) más raro en nuestro litoral que en las costas vecinas del Cantábrico al tratarse de una especie de tendencia septentrional. Si bien no vive en nuestras aguas, por su importancia económica y por haber sido objeto de pesquería tradicional por los buques vascos, es preciso citar el Bacalao Gadus morhua L. 1758 que pertenece a la familia de los gádidos.
h) Los lampridiformes. Un curioso y raro grupo de peces es el de los Lampridiformes, entre los cuales ocasionalmente se ha capturado en nuestras aguas el Pez luna real Lampris guttatus (Brünnich, 1788), rebautizado por los pescadores donostiarras como «Lola Flores» por sus vistosos colores, con lunares, que cambian de tonalidad al cabo de poco tiempo de ser capturado. Otro curioso pez que llega a medir hasta 7 metros de longitud es el llamado Rey de los arenques, el Regalecus glesne Ascanius, 1772, y el Traquíptero Trachypterus arcticus (Brünnich, 1771).
i) Los bericiformes. Entre los peces Bericiformes señalaremos la Palometa roja Beryx decadactylus (Cuvier 1829) que vive entre los 400 y 600 metros de profundidad y el curioso Pez reloj Hoplostethus mediterraneus (Cuvier, 1829) de interés económico.
j) Los zeiformes. Dentro de los Zeiformes encontramos un curioso y sabroso pez, el Muxumartin o pez de San Pedro Zeus faber L. 1758 y el pequeño Ochavo Capros aper (L. 1758).
k) Los perciformes. Los Perciformes son uno de los principales grupos de peces marinos, tanto por el número de familias diferentes que se incluyen en él, como por la importancia económica de algunas especies. Entre las principales familias citaremos los Serránidos como el Mero Epinephelus guaza (L. 1758), la Cherna Polyprion americanus (Schneider, 1801) y de menor tamaño el Serrano Serranus scriba (L. 1758) y la Cabrilla S. cabrilla (L. 1758) los Morónidos están representados por la Lubina Dicentrarchus labrax (L. 1758) y la Lubina moteada D. punctatus (Bloch, 1792). También pertenecen a los Perciformes familias como los Epigónidos o Peces telescopio Epigonus telescopus (Risso, 1810) de enormes ojos adaptados a las profundidades, o los Cepólidos como la Cinta colorada Cepola rubescens L. 1766. De mayor interés económico los Carángidos presentan especies como el Jurel Trachurus trachurus (L. 1758) y T. mediterraneus y el Chichamo T. picturatus (Bowdich, 1825). Estos peces viven unas veces cerca del fondo donde son capturados con artes de arrastre y en otras épocas cerca de la superficie donde son objeto de la pesquería pelágica. Su carne, a pesar de las recientes campañas de márketing, no es aún muy apreciada y buena parte de las capturas se destinan a la fabricación de harinas de pescado que son utilizadas como piensos. La Palometa negra o Japuta Brama brama (Bonnaterre, 1788) es capturada y consumida en ciertas épocas del año y más rara en nuestras aguas, la Llampuga Coryphaena hippurus L. 1758, pasa por ser uno de los más voraces depredadores del océano. A la familia de los Esciénidos pertenecen la Corvina Argyrosomus regius (Asso, 1801), el Corvallo Sciaena umbra L. 1758, y los Verrugatos Umbrina cirrosa (L. 1758) y U. canariensis Valenciennes, 1843. La familia Mullidae incluye los Salmonetes de roca Mullus surmuletus L. 1758 y de fango M. barbatus (L. 1758) apreciado manjar ya en la antigüedad clásica. Una de las familias que presenta un mayor número de especies es la de los Espáridos entre los que destacaremos el Besugo Pagellus bogaraveo (Brunnich, 1768) hoy en día en franca regresión en nuestras aguas por causas desconocidas; especies similares son el Aligote P. acarne (Risso, 1826) y la Breca P. erythrinus (L. 1758). En las aguas litorales abundan las especies del género Diplodus conocidas como Musharras y objeto principal de ciertas modalidades de pesca deportiva. A la familia de los Espáridos pertenecen además la Boga Boops boops (L. 1758), el Dentón Dentex dentex (L. 1758), la Erla Lithognathus mormyrus (L. 1758), la Oblada Oblada melanura (L. 1758), el Pargo Pagrus pagrus (L. 1758) y la Salpa Sarpa salpa (L. 1758). Los Lábridos son una curiosa familia de peces litorales donde las fases juveniles son hembras y los adultos, de colores más vivos, machos. Entre las especies más comunes en nuestro litoral podemos citar la Doncella Coris julis (L. 1758) abundante en fondos arenosos, la Maragota o Durdo, Labrus bergylta Ascanius, 1767, el Chiribito L. bimaculatus L. 1758 y la Porredana Symphodus melops (L. 1758) todos ellos de vivos colores y con un marcado dimorfismo sexual. Los Amodítidos o lanzones son peces de cuerpo alargado que viven en fondos arenosos donde se entierran a la menor señal de peligro, la especie más frecuente de Lanzón en nuestras playas es Hyperoplus lanceolatus (Le Sauvage, 1824). Los Traquínidos son peligrosos peces provistos de radios y aguijones operculares venenosos, se entierran en la arena dejando fuera los ojos y en nuestras aguas viven las especies de Xabirones Echiichthys vipera (Cuvier, 1829) y Trachinus draco L. 1758. Dentro de los Gempffidos, el Escolar Ruvettus pretiosus Cocco, 1829, es ocasionalmente capturado con anzuelo de fondo y su carne muy grasienta es poco apreciada. Los Triquiúridos de cuerpo alargado y aplanado, con aspecto de cinta y fuertes dientes que les confieren un feroz aspecto, están representados por las especies Sable negro, Aphanopus carbo Lowe, 1839, el Pez cinta Lepidopus caudatus (Euphrasen, 1788) y el Sable Trichiurus lepturus L. 1758. Los Escómbridos constituyen una familia de peces pelágicos muy apreciados entre los que citaremos el Bonito del Norte Thunnus alalunga (Bonnaterre, 1788) y el Cimarrón Thunnus thynnus (L. 1758) existiendo otras especies que son objeto de una activa pesquería, a veces en mares muy lejanos, por la flota bermeana de atuneros congeladores. La Caballa Scomber scombrus L. 1758 y Estornino S. japonicus son especies que posiblemente constituyen la más antigua pesquería industrial del País Vasco. En efecto, en fecha reciente se han hallado en Guethary depósitos romanos para fabricar el famoso «garum», condimento apreciadísimo elaborado con estos pescados y que presumiblemente constituye la primera referencia histórica de una pesca «preindustrial» en Euskaherria. De curioso aspecto, el Luvaro Luvarus imperialis Rafinesque 1810 ha sido citado en la costa vasca. Los Istiofóridos o peces vela son muy raros en nuestras aguas, si bien ocasionalmente ha sido capturado algún ejemplar. También raro, pero más frecuente que los anteriores, el Pez espada Xiphias gladius L. 1758, llamado más frecuentemente Emperador, tiene un inconfundible aspecto con el rostro terminado en una larga defensa dura que asemeja a una espada y que le sirve para la defensa y el ataque. Los Góbidos constituyen una familia de pequeños peces que son frecuentes sobre todo en fondos arenosos o fangosos y presentan soldadas a modo de ventosa las aletas pelvianas. Existen numerosas especies desde el intermareal hasta el talud continental y algunas de ellas son difíciles de distinguir. Tienen un interés indirecto ya que estos pececillos constituyen parte importante de la dieta de otras especies comerciales. Más vistosos, los Callionímidos, Dragones o Lagartos presentan unas grandes aletas vistosamente coloreadas que no son sino un aviso de su peligrosidad, en efecto las espinas operculares de estos peces son venenosas y están curvadas como garfios. En nuestras aguas encontramos las especies Callionymus Iyra L. 1758, C. maculatus Valenciennes 1837 y C. reticulatus Valenciennes, 1837. Los Blénidos, Babosas o Kabuxas son un interesante grupo de peces litorales: salvo la Babosa ocelada Blennius ocellaris L. 1758 las restantes especies viven en la zona litoral, siendo la costa vasca, por su fuerte grado de exposición al oleaje y por su carácter cálido, rica en especies. En la zona alta del intermareal encontramos Coryphoblennius galerita (L. 1758). Pececillo muy frecuente en las cubetas, se alimenta de cirrípedos y puede pasar «en seco» varias horas. Más abajo encontramos las especies Blennius trigloides (Valenciennes, 1836), B. pholis (L. 1758), B. sanguinolentus (Pallas 1811) y B. gattorugine Brünnich, 1768. Las especies B. incognitus Bath, 1968, y B. pilicornis Cuvier, 1829, fueron encontradas recientemente en la costa vasca por vez primera en el Atlántico europeo. El Tripterigio Trypterygion delaisi Cadenat & Blache 1971 vive también en la zona intermareal y submareal en fondos donde se alterna la roca con la arena. Los Ofídidos están representados por el Ofidion, Ophidion barbatum L. 1758, y entre los Centrolófidos encontramos el Schedophilus medusophagus Cocco, 1839, que como su nombre indica consume medusas y el Centrolophus niger (Gmelin, 1788) que prefiere pequeños calamares y crustá ceos planctónicos. Otro pez que se alimenta de medusas es el Tetragonuro o Cola cuadrada Tetragonurus cuvieri Risso 1810 y dentro de los Esfirénidos la temible Barracuda Sphyraena sphyraena (L. 1758) es raramente capturada en nuestras aguas. Finalizaremos este largo grupo de peces Perci formes con los Mugtlidos, peces ramoneadores que forman densos cardúmenes en las desembocaduras de nuestros ríos, el más popular es el Corcón Chelon labrosus (Risso, 1826), si bien existen especies como la Lisa o Dabeta Liza aurata (Risso, 1810), el Capitón o Daplata L. ramada (Risso, 1826), la Galúa L. saliens (Risso, 1810) y el Mujol o Bullua Mugil cephalus L. 1758.
l) Los ateriniformes. Este grupo en nuestras costas está representado por una única especie, el Chucleto Atherina presbyter Cuveir 1829, que a veces penetra en cardúmenes en las Zonas estuarinas.
m) Los Escorpeniformes. Incluyen una serie de familias de peces bentónicos entre las que podemos citar para nuestras aguas los Escorpénidos con la Gallineta Helicolenus dacrylopterus (Delaroche, 1809) el Rascacio Scorpaena porcus L. 1758 y el Cabracho S. scrofa L. 1758. Los Tríglidos o peces gruñidores con su inconfundible aspecto, provistos de una gran cabeza y radios pectorales sueltos y articulados que les permiten «caminar» por el fondo, se llaman así por la capacidad que tienen de emitir sonidos, utilizando la vejiga natatoria como caja de resonancia. Las especies de interés comercial en nuestras aguas son la Lucema Trigla lucerna L. 1758, el Rubio T. lyra L. 1758, el Arete Aspitrigla cuculus (L. 1758) y el Arete oscuro A. obscura (L. 1764) así como el más conocido Perlón Eutrigla gurnardus (L. 1758). El pez Armado Peristedion cataphractum (L. 1758), como su nombre indica, posee el cuerpo cubierto de escamas óseas y vive en los fondos fangosos del talud. Dentro de los Cótidos, la especie Enophrys bubalis Euphrasen, 1786, es rara en nuestro litoral; también existe una segunda especie de agua dulce, el Coto Cottus gobio L. 1758. El Lumpo Cyclopterus lumpus L. 1758 de cuerpo muy rechoncho es capturado muy ocasionalmente en nuestras aguas, debido a su carácter septentrional. La hueva de este pez, teñida de negro, se comercializa como caviar de lumpo o caviar alemán. . n) Los pleuronectiformes. Los peces asimétricos o Pleuronectiformes constituyen un nutrido grupo de peces bentónicos de gran interés comercial. Existen varias familias, los Escoftálmidos entre los que encontramos el Remol Scopthalmus rhombus (L. 1758), el suculento Rodaballo Psetta maxima (L. 1758) y el Gallo Lepidorhombus boscii (Risso, 1810) y L. whiffagonis (Walbaum, 1792). En la familia de los Bótidos están la Peluda Arnoglossus imperialis y Peladilla A. laterna (Walbaum, 1792). Los Pleuronéctidos están representandos por la Solla Pleuronectes platessa L. 1758 y la Platija Platichthys flesus (L. 1758). La familia Soleidae incluye varias especies del género Solea conocidos con el nombre genérico de Lenguados.
ñ) Los equeneiformes. Los peces Equeneiformes son las rémoras dentro de las cuales la especie Remora remora (L. 1758) es la única que ocasionalmente encontramos en nuestras aguas.
o) Los Tetraodontiformes. Son peces de tendencia tropical; en nuestras aguas, en los meses estivales es frecuente el Pez ballesta Balistes carolinensis Gmelin, 1789, más raro el Tamboril Lagocephalus tagocephalus (L. l758) ha sido visto en contadas ocasiones, no así el Pez Luna o Atalo Mola mola (L. 17b8) cuya larga aleta dorsal sobresaliendo del agua es inconfundible.
p) Los Gobiesociformes. Son un curioso grupo de pequeños peces cuyas aletas pelvianas se han transformado en ventosa. Las tres especies de Chafarrocas más abundantes en nuestro litoral son Lepadogaster lepadogaster (Bonnaterre, 1788), L. candollei Risso, 1810, y Apletodon dentatus (Facciola, 1887) que es el pez más pequeño de nuestra fauna y aunque tan sólo en fecha reciente ha sido citado para nuestro litoral es muy abundante en las cubetas intermareales.
q) Los pediculados. Por último el grupo de los Pediculados incluye una serie de familias de peces abisales, que ocasionalmente pueden ser capturados en la fosa de Cap Bretón, pero las especies más importantes de este grupo son el Rape blanco Lophius piscatorius L. 1758 y el Rape negro L. boudegassa Spinola 1807.
Los estudios ictiológicos en Euskalherria. La ictiofauna del litoral vasco comienza a ser estudiada en el pasado siglo, así Steindachner (1868) cita varias especies litorales en nuestra costa, dentro de un trabajo general sobre la Península Ibérica. Curiosamente su cita de la especie Blennius cristatus L. en Las Arenas, constituye la única referencia conocida de esta especie en la costa vasca. González de Velasco (1872) y Pérez Arcas (1872) recogen citas puntuales de macrúridos capturados en Zarauz y Moreau ( 1881 ) en su obra monumental sobre la Historia Natural de los peces de Francia, hace referencia a la costa vasco-francesa. En este caso es la especie Blennius pavo, Risso, citada en las salinas de Arcachon, constituye la única referencia conocida en el interior del Golfo de Vizcaya. (Este blénido ha sido citado recientemente en la ría de Betanzos en Galicia). Es en la primera mitad del presente siglo cuando proliferan los estudios sobre la ictiofauna en la costa vasca, particularmente en San Sebastián y Biarritz, sedes de sendos Aquariums y centros de investigación (Sociedad Oceanográfica de Gipuzkoa y Centro de Estudios e Investigaciones Científicas de Biarritz): Soraluce; 1912, De Buen, 1915, 1916 a, b, c, 1917, 1920 a, b, 1925, 1926, 1933, 1935, 1936; Lozano y Rey, 1919, 1928, 1929, 1947; Gimenez, 1922; Bernand, 1926; Pellegrin, 1933, 1934, 1937, 1940; Roule, 1935; Laffitte, 1935; Navarro & Navaz, 1947; Navaz, 1948. Merecen destacarse las extensan recopilaciones de Lozano Rey (1928, 1947, 1952 y 1960) con precisas descripciones de las especies y numerosas referencias a peces capturados en diversas localidades de la costa vasca y que constituyen hasta la fecha la obra más completa de la Ictiología Ibérica. A partir de los años 50 siguen las publicaciones que hacen referencia a la ictiología de la costa vasca, incluyendo la fauna profunda de la fosa de Cap Breton, que se aproxima mucho a la costa en el extremo sudeste del Golfo de Vizcaya: Navaz, 1950, 1961; Navaz & Navarro, 1950; Trecu, 1956; Barriety, 1956 a, b, 1962; Oliver, 1975; Ibáñez, 1975 a, b, 1977 a, b, 1981, 1987; Ibáñez & Miguel, 1990; Ibáñez et al. 1986 a, b, c, 1989; Ibáñez & Motos, 1977; Iríbar & Ibáñez; 1978; Quero & Gueguen, 1978; Lamarque & Percier, 1989; Quero et al., 1979, 1982; Almeida & Ibáñez, 1981; Matallanas et al., 1986, 1988; San Vicente et al., 1988 a, b. En la década de los 80, la creación por parte del Gobierno Vasco de un Centro de Formación de Especialistas en Oceanografía, convertido posteriormente en el Servicio de Investigación Oceanográfica S. I. O., ha potenciado el estudio de la biología de las especies de interés comercial, especialmente la anchoa: Lucio et al. , 1989; Martín, 1989; Martín & Uriarte, 1989; Santiago, 1988; Santiago & Eltink, 1988; Santiago & Sanz, 1989 a, b; Sanz & Uriarte, 1989; Sanz et al., 1989; Uriarte, 1988, 1990; Uriarte & Astudillo, 1987; Uriarte & Motos, 1988; Valencia et al., 1989 etc...
  • ALARCON, F., 1950, Identificación de la trucha común (Salmo trutta L.) por medio de otolitos (sagitta), Munibe 2 (1): 22-30.
  • ALMEIDA A. J. & M. IBAÑEZ, 1981, Au sujet de la citation de Blennius rouxi Cocco, 1833 sur la côte Basque, Arq. Mus. Bocage 1 (4): 37-40.
  • ALVAREZ, J., 1986, Peces en: Vertebrados de Alava, Vizcaya y Guipúzcoa, Gobierno Vasco, 77-101.
  • ALVAREZ J. & A. BEA, 1984, Ríos de Guipúzcoa: Naturaleza, C. A. P., 93 pp.
  • ARANZADI, T., 1908, Angulas y anguilas, Euskal Erria 59: 362-365.
  • BARRIETY, L., 1956 a, Captures de Lepidopus caudatus (Eupharasen, 1778) dans le Golfe de Gascagne, Bull. Cent. Etud. Rech. Sci. Biarritz 1 (1): 141.
  • BARRIETY,L., 1956 b, Captures d'animaur exceptionelles. Ibid. 1 (2): 301.
  • BARRIETY, L., 1962, Capture d'un baliste en hiver. Ibid. 4 (1): 94.
  • BERTRAND, L. 1926, Un Clamydoselachus anguineus (Garman) capturado en la región de San Sebastián, Iberica 25 (611): 38-39.
  • BUEN, F. de, 1915, Trabajos de oceanografía. Nota sobre peces y pesca de la costa de San Sebastián, Bol. R. Soc. Esp. Hist. Nat. 15: 471-479.
  • BUEN, F. de, 1916a, Sobre fauna Ictiolágica guipuzcoana, Bol. R. Soc. Esp. Hist. Nat, 16: 470-498.
  • BUEN, F. de, 1916b, Trabajos realizados durante el verano de 1915, Bol. S. O. G. 5 (18): 19-21 y Bol. S. O. G. 5 (19): 50-82.
  • BUEN, F. de, 1916c, Escualos de fondo y su pesca en San Sebastián, Bol. Pescas I (3): 25-33.
  • BUEN, F. de, 1917, Peces poco comunes en nuestras costas. El Tetragonurus cuvieri Risso y el Nesiarchus nasutus Johnson, interesantes peces que habitan las aguas del Cantábrico, Bol. Pesca H (5/6): 57-61.
  • BUEN, F. de, 1920a, Datos para la estadística de pesca en las costas vascas, (11918) Bol. Pescas 5 (44/45): 129-161.
  • BUEN, F. de, 1920b, Notas sueltas de ictiología (Apéndice a la lista de peces de San Sebastián) Bol. Pescas 5 (44/45): 162-167.
  • BUEN, F. de, 1925, Dos peces raros pescados en aguas de San Sebastián, Bol. Pescas.
  • BUEN, F. de, 1926, El Diretmus argenteus Johnson (Pez abismal), Not. y Res. Ser. II n.° 12.
  • BUEN, F. de, 1932, Formas ontogénicas de peces (Nota primera), Not. Res. Inst. Esp. Oceanog. 2 (27): 1-38.
  • BUEN, F. de, 1933, Campaña del "Xauen" en aguas de Guipúzcoa (julio-agosto 1932), S. O. G. Publ. I: 1-40.
  • BUEN, F. de, 1934, II Campaña del "Xauen" en aguas de Guipúzcoa (julio 1933), S. O. G. Publ. 1: 18 pp.
  • BUEN, F. de, 1935/36, Fauna Ictiológica. Catálogo de los peces ibéricos: de la planicie continental, aguas, dulces, pelágicos y de los abismos próximos, Bol. Inst. Esp. Oceanog. Not. y Res. Ser. II 88/89 y 94: 173 pp.
  • CABODEVILLA E. & J. MATALLANAS 1990, Euskal Herriko Arrainak. I, Ed. Kriselu S. S. 112 pp.
  • DOCAMPO L. & A. RALLO 1987a, Tipología de las comunidades de vertebrados (peces y anfibios) de la red hidrográfica de Vizcaya. Asociaciones entre especies y distribución de las cuencas fluviales, Kobie 16: 257-267.
  • DOCAMPO, L.& A. RALLO, 1987a, Tipografía de las comunidades de vertebrados (peces y anfibios) de la red fluvial de Vizcaya. Zonación de cuencas, estructura trófica de las estaciones y correlaciones de las especies con la altitud, pendiente y temperatura, Kobie 16: 269-291.
  • DOCAMPO, L. & A. RALLO, 1987c, Distribución de las abundancias de los vertebrados acuáticos de la red hidrográfica de Vizcaya. Actas 4.° Congr. Esp. Limnol. 261-270.
  • DOCAMPO, L. & A. RALLO, 1988, Estructura de las comunidades ícticas y de batracios de los ríos de Vizcaya. I. Diseño de un modelo ecológico para determinar intervenciones antropogénicas en ríos Actas Congr. Biol. Amb. (II Congr. Mundial Vasco) II: 119-128.
  • GANDOLFI, A. 1922, Medidas de angulas de Aguinaga durante la temporada de 1921-22, Bol. Soc. Oceanog. Guipúzcoa. 11 (45): 181-200.
  • GANDOLFI, A. 1923a, Medidas de angulas de Aguinaga durante la temporada de 1921-22, Ibid. 11 (46): 229-271.
  • GANDOLFI, A. 1923b, Medida de las angulas de Bilbao, Iberica 20: 89-93.
  • GANDOLFI, A. 1923c, Medida de las angulas de Deva (Guipúzcoa), Ibid. 20: 268-270.
  • GANDOLFI, A. 1924, Experiencias sobre la reducción en longitud y peso de la angula durante el desarrollo de la pigmentación. Ibid. 22: 30-31.
  • GANDOLFI, A., 1926, Observations sur une pèche de civelles de la Bidassoa d Behobie, Bull. Soc. Hist. Nat. Toulouse 54: 146-153.
  • GANDOLFI, A., 1928, Mensuration de civelles d'Ascain, Renteria et Orio, Ibid. 57: 189-196.
  • GANDOLFI, A., 1929a, Les parasites intestinaux de L'anguille en Espagne, X Congr. Int. Zool. Budapest, 1929: 995-997.
  • GANDOLFI, A., 1929b, Mensurations comparées de civelles de l'Oria au mois d'octubre en 1925 et 1928, Bull. Soc. Hist. Nat. Toulouse 58: 67-76.
  • GANDOLFI, A.. 1930, Una pesca de angulas de Aguinaga el 24 de junio, Bol. R. Soc. Esp. Hist. Nat. 30: 493-499.
  • GANDOLFI, A., 1931 a, Mensuration des civelles d'Aguirraga en octubre et decembre 1930, Bull. Soc, Hist. Nat. Toulouse 61: 387-400.
  • GANDOLFI, A., 1931b, Una pesca de angulas de Aguinaga del 30 de mayo, Bol. R. Soc. Esp. Hist. Nat. 31: 567-573.
  • GANDOLFI, A., 1933, Cinco años de estudio sobre la angula de Aguinaga, Ibérica 40: 159-160.
  • GANDOLFI, A.. 1935, Observations sur la civelle d'Aguinaga en 1932-33, Bull. Soc. Hist. Nat. Toulouse 67: 40-50.
  • GANDOLFI, A.. 1936, La civelle d'Arcachon et d'Aguinaga des 22 et 23 febrier 1935, XII Congr. Int. Zool. Lisboa: 2.157-2.164.
  • GANDOLFI, A., 1937, Différence de taille et de poids les civelles d'Aguinaga et de Séte en 1935-1936, Bull. Soc. Hist. Nat. Toulouse 71: 175-179.
  • GIMENEZ, S. F., 1922, Catalogue révisé des Cétacés, poissons et crustacés les plus communs de la côte labordine du Golfe de Gascogne, Bayona , 127 pp.
  • GONZALEZ, DE VELASCO F., 1872, Presentación de un ejemplar de Macrurus rupestris Bl. pescado en Zarauz, Actas Soc. Esp. Hist. Nat. 1: 5.
  • GONZALEZ MATEO, V., 1911, La repoblación piscícola de Guipúzcoa y la piscifactoría de San Francisco de Mugaire, Bol. Soc. Oceanogr. Guipúzcoa. I (1/2): 69-74.
  • GONZALEZ MATEO, v., 1912, Piscifactoría de San Francisco, Ibid. 1 (4): 162-168.
  • IBAÑEZ M . 1975a, Notas Ictiológicas I. Sobre la especie Tetragonurus cuvieri (Risso) en aguas del Golfa de Vizcaya, Munibe 27 (3/4): 173-181.
  • IBAÑEZ M., 1975b, Notas Ictiológicas II. Sobre la especie Lepidion eques (Günher, 1887) en aguas del Golfo de Vizcaya, Munibe 27 (3/4): 207-213.
  • IBAÑEZ M., 1977a, Notas Ictiológicas III:Características del género Enophrys (Swainson). E. Bubalis, especie nueva para la costa vasca, Munibe 29 (1/2): 105-109.
  • IBAÑEZ M., 1977b, Notas Ictiológicas IV: Contribución al estudio de la biología y crecimiento de un pez batibéntico Trachyrhynchus (Rúso, 1810) en el Mediterráneo y Atlántico N. E., Munibe 29 (3/4): 213-230.
  • IBAÑEZ, M., 1981, Notas Ictiológicas VII: Primera cita de Luvarus imperialis Rafinesque 1810 y Tripterygion atlanticus Wheeler y Dunne, 1975 para aguas del Cantábrico, Bol. Inst. Esp. Oceanog. 6: 77-81.
  • IBAÑEZ, M., 1986, Ecología de la pesca en el Golfo de Vizcaya, Bilbao C. A. V. 64 pp.
  • IBAÑEZ M., 1987, Notas Ictiológicas IX: Presencia de Epinephelus alexandrinus (Valenciennes, 1828) en Fuenterrabía (Guipúzcoa), Lurralde 10: 319-320.
  • IBAÑEZ M. & I. MIGUEL 1990, Estudio de la Ictiofauna intermareal de la cornisa cantábrica, Benthos 6: 329-334.
  • IBAÑEZ, M., I. MIGUEL & A. EIZMENDI, 1986a, Ictiofauna de cubetas intermareales. Estudio cuantitativo I: Metodología y resultados preliminares, Lurralde 9: 159-164.
  • IBAÑEZ M.I MIGUEL- & M. D. SAN MILLAN, 1986c, Ictiofauna intermareal de la Costa Vasca, Actas V Simp. Iber. Bentos Mar (en prensa).
  • IBAÑEZ, M., I. MIGUEL M. D. SAN MILLAN & M. I RIPA 1989, Intertidal ichthyofauna of the Spanish Atlantic coast, Scient. Mar. 53 (213): 451-455.
  • IBAÑEZ M. & L.. MOTOS 1977, Blennius ponticus (Slatenenko, 1934) nueva especie para la fauna atlántica. Vie et Milieu 27 (3) sér. A: 377-383.
  • IBAÑEZ M., R. ANGULO & X IRIBAR 1980, Biogegrafía de la costa vasca, Ed. Haramburu S. S. 284 pp.
  • IBAÑEZ M., M. MENENDEZ DE LA HOZ, J. MATALLANAS, A. RAMOS; F. SANCHEZ & M. D. SAN MILLAN, 1990, Euskal Herrico Arrainak II, Ed. Kriselu San Sebastián 112 pp.
  • IBAÑEZ, M., M. D. SAN MILLAN & A. ROMERO, 1988, Fauna Ibérica, Ed. Kriselu San Sebastián 373 pp.
  • IBAÑEZ M., M. D. SAN MILLAN A. ROMERO & M. ARNEDO, 1986, Fauna de Euskalherria, Ed. Kriselu San Sebastián 200 pp.
  • IRIBAR X. & M. IBAÑEZ 1978, Notas Ictiológicas VI. Primera cita de Dasyatis violacea (Bonaparte) para aguas del Cantábrico, Munibe 30 (4): 51-62.
  • LAFFITE v., 1935, Ensayo metódico de un catálogo de los peces, crustáceos, moluscos y radiados más comunes de la costa cantábrica, Publ. S. O. G.: 100 pp.
  • LAMARQUE P.. & A. PERCIER 1979 (1982), Inventaires experimentaux des plaques de rivage par pêche électrique, Actas I Simp. Iber. Est. Bentos San Sebastián V. 2: 599-608.
Bibliografía, II.
  • LOZANO REY, L., 1919, Los peces de la fauna ibérica en la colección del Museo,Trab. Mus. Nac. C. Nat. ser. Zool. 39: 112 pp.
  • LOZANO REY, I., 1928, Fauna Ibérica. Peces (Generalidades, Ciclóstamos y Elasmobranquios). Mus. Nac. Cinec. Nac. Madrid 1: 1-692.
  • LOZANO REY, L., 1929, Acerca del hallazgo en aguas de San Sebastián de dos ejemplares de Ruvetus pretiosus, Bol. R. Soc. Esp. Hist. Nat. 29: 16.
  • LOZANO REY, L., 1947, Peces ganoideos y Fisóstomos, Mems. R. Acad. Ciend. Exact. fis. nat. 11: 839 pp.
  • LOZANO REY, L., 1952, Peces fisoclistos, subserie torácicos (primera parte), Mems. P. Acad. Cienc. exact. fis. nat. 14: 378 pp.
  • LOZANO REY, L., 1960, Peces fisoclitos subserie torácicos (O. Equeneiformes y Gobiiformes), pediculados y asimétricos, Mems. R. Acad. Cienc. Exact. fis. nat. 14: 613 pp.
  • LUCIO P., I. MARTIN L. MOTOS,L. SANTIAGO & A. URIARTE, 1989, Informe técnico de la pesquería de anchoa en el año 1988, Serv. Publ. Gob. Vasco 42 pp.
  • MARTIN I., 1989, Catch of small pelagic species by the live bait boats of the basque country in 1987 and 1988, ICES CM 1989/H: 24.
  • MATALLANAS . J.& M. IBAÑEZ 1984, Notas Ictiológicas VIII: Sobre un pez del género Syngnathus capturado en la costa vasca, Munibe 36: 131-133.
  • MATALLANAS I., M. IBAÑEZ, M. D. SAN MILLAN & G. RIBA 1981, Catálogo de los peces marinos de la colección del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, Univ. Autónoma de Barcelona. Dpto. Zool. Publ. n.° 1: 138 pp.
  • MOTOS L. & M. IBAÑEZ 1977, Notas Ictiológicas V: Blennius pilicornis Cuvier, 1829 ssp. nov. euskalherriensis, especie nueva para el litoral de la costa vasca, Munibe 29 (314): 231-230.
  • NAVARRO, F P. y J. M. NAVAZ 1946, Apuntes para la biometría de la sardina, anchoa, boga y chicharro de las costas vascas, Publ. S. O. G. 4: 31 pp. Bol. I. E. O. Not. Res. II (34): 32 pp.
  • NAVAZ J. M., 1948, Estudio de la ría de Pasajes en relación con su producción de moluscos comestibles, Publ. S. O. G. 7: 28 pp.
  • NAVAZ J M., 1948, Nueva contribución al estudio de las anchoas de la costa vasca, Publ. S. O. G. 6: 15 pp.
  • NAVAZ J. M., 1950, Contribución al estudio de los escómbridos de la costa vasca (atún, bonitos y melva), Bol. Inst. Esp. Oceanog., 31: 1-21.
  • NAVAZ, J. M., 1961, Sobre algunos peces poco frecuentes o desconocidos en la costa vasca, Bol. Inst. Esp. Oceanogr. 106: 48 pp + 9 lam.
  • NAVAZ, J. M. & F. P. NAVARRO, 1950, Nuevos datos sobre la sardina y la anchoa de la costa vasca, Bol. I. E. O. 32: 1-8.
  • MEVEU A., 1981, Rythme alimentaire el relations trophiques chez I'anguille (Anguilla anguilla L.) la loche franche (Nemacheilus barbatulus L.), Le vairon (Phoxinus phoxinus L.) et le goujon (Gobio gobio L.) dans les conditions naturelles, Bull. Cent. Etud. Rech. sci. Biarritz 13 (4): 431-444.
  • OLIVER G., 1975, Quelques poissons rares ou peu connus des côtes de Gascogne et du Roussillon. Bull. Mus. Hist. nat. Paris 3 e sér. 294 (zool. 204): 421-426.
  • PELLEGRIN J., 1933, Un poisson rare pour la Faune française. Le Cubiceps grêle, C. R. Ass. Fr. Ar. Sci. Chambéry: 498-499.
  • PELLEGRIN J., 1934, Poisson abyssal du genre Melamphaes pêché en surface nouveau pour les côtes françcaises, Bull. Soc. Zool. Fr. 59: 266-267.
  • PELLEGRIN J., 1937, Poissons rares du Golfe de Gascogne du Musée de la Mer à Biarritz, Bull. Mus. Nat. Hist. Nat. Paris. 9 (2): 367-369.
  • PELLEGRIN J., 1940, La présence de la pastenague bouclée dans Le Golfe de Gascogne, Bull. Mus. Hist. Nat. Paris. 12 (6): 236-237.
  • PEREZ ARCAS L., 1872, Rectificación del nombre del pez de Zarauz presentado por el Sr. González de Velasco y que es el Macrurus trachyrhynchus Risso, Actas, R. Soc. Esp. Hist. Nat. 1 (5): 25.
  • PUENTE AMESTOY, e., 1950, Nombres vulgares de peces alaveses, Munibe 2 (3): 132-137.
  • QUERO J.C. & J. GUÉGUN 1978, Donnés sur la faune ichthyologique du Golfe de Gascogne 1. Répartition des Diplodus (Sparidae, Perciformes) et remarques sur leurs stades juvéniles, Cybium 3: 82-94.
  • QUERO, J. C., P. DESCAMPS, G. DELMAS., M. DURON & J. KlNTENEAU, 1982, Observation ichthyologiques effectuées en 1981, Am. Soc. Sci. Nat. Charente-Marit. 6 (9): 1.021-1.027.
  • QUERO, J. C. G. HARAMBILLET, A. PERCIER & B. POUVREAU 1979, Données sur la faune ichthyologique du Golfe de Gaseogne 2. Capture de Tripterygion atlanticus (Tripterygiidae, Perciformes), Cibium 97-100.
  • RAMOS J.R.., 1936, Angulas de Aguinaga, Vida Vasca 13: 89-95.
  • ROCQ M., 1926, Note sur des écailles de saumon de la Nive, Bull. Soc. Hist. Nat. Toulouse 54: 208-210.
  • RODRIGUEZ, B., 1914, Angulas y anguilas, Euskal Erria 71: 194-200.
  • ROULE L., 1935, Observation sur la présence dans le Golfe de Gaseogne d'un poisson abyssal de l'Atlantique moyen (Nesiarchus nasutus. Johnson) espèce nouvelle pour la Faune Française, Bull. Soc. Zool. Fr. 60: 439-441.
  • SALAZAR, V., 1983, Peces y ríos de Alava, Dip. Foral Alava 135 pp.
  • SANSAN VICENTE, C., I. GUZMAN & M. IBAÑEZ 1990, Estudio de las poblaciones suprabentónicas de las rías de Guipúzcoa, Bentos 6: 381-395.
  • SAN VICENTE. C., A. MINER, J. D'ELBEE & M. IBAÑEZ 1988a, Estudio de las rías guipuzcoanas 1. Primeros datos sobre el estudio de la ría del Oria, Lurralde. 11: 179-100.
  • SAN VICENTE C.. A. MINER R. HASENJAEGER & M. IBAÑEZ 1988b. Contribución al estudio de la fauna demersal de las rías de Guipúzcoa, Actas II. Congr. Mundial Vasco 2: 65-77.
  • SANTIAGO I., 1988, Contribution to the knowledge of the egg phase of anchovy (Engraulis encrasicolus L.) in the Bay of Biscay, ICES C. M. 1988/H: 11.
  • SANTIAGO I. & A. ELTINK 1988, Distribution and abundance of anchovy eggs in the Bay ob Biscay in 1987 in comparison with 1983 and 1986, ICES C. M./H: 9.
  • SANTIAGO J. & A. SANZ 1989a, Daily fecundity of the Bay of Biscay anchovy population in 1988, ICES C. M./H: 33.
  • SANTIAGO J & A. SANZ, 1989b, Egg production of the Bay of Biscay anchavy in 1987 and 1988, and spawing stock size estimates, ICES C. M./H: 25. SANZ, A. & A.
  • URIARTE 1989, Reproductive cycle and barch fecundity of the Bay of Biscay anchovy Engraulis encrasicolus in 1987, Coop. Ocean. Fish. Inv. Rep. 30.
  • SANZ A., L. MOTOS & A. URIARTE 1989, Daily fecundity of the Bay of Biscay anchovy population in 1987, ICES C. M./H: 42.
  • SORALUCE R., 1988, Las angulas de Aguinaga, Euskal Erria 37: 144-146.
  • STEINDACHNER s.. 1868, Ichtyologische Berich über eine nach Spanien und Portugal unternommene reise (V Fonsetzung), Sctezungh. K. Akad. Wiss. Wiem 57 (5.ª): 351-424 & 667-738.
  • TRECU, R., 1956, El espinoso (Gasterosteus aculeatus), Munibe 8: 172-176.
  • URIARTE A., 1988, Informe técnico de la pesquería de anchoa en el año 1987, Serv. Publ. Gob. Vasco. 32 pp.
  • URIARTE A. & A. ASTUDILLO 1987, The anchovy in the Bay of Biscay: new data and analyssis of the fishery: 1974-1987, ICES C. M./H: 20.
  • URIARTE A. & L. MOTOS 1988, Elementos para la ordenación de la pesquería de la anchoa del Golfo de Vizcaya Inf. Tec. Dpto. Agic. & Pesca Gob. Vasco. mecanogr. 76 pp.

    Miguel IBÁÑEZ ARTICA