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Pasaia (1994 version)

Municipio de Gipuzkoa que adopta su denominación actual por resolución 11-01-1080 (B.O.P.V. 27-03-1980 y B.O.E. 22-04-1989). Situado al norte de la provincia en torno al puerto del mismo nombre. Su denominación oficial como Pasaia data del 11 de enero de 1980. Está constituido por tres entidades de población: el barrio de Pasai Antxo, frente a la boca del puerto, la villa de Pasai Donibane o San Juan, capital administrativa, a la derecha de la misma, y la villa de Pasai San Pedro a la izquierda. Dentro de ésta se halla, a su vez, el barrio de Trintxerpe de más reciente creación. Dentro del barrio de San Juan y paralelo a la antigua Pysbe se halla el barrio de Vizcaya. Ambas villas se hallan enclavadas en la llamada Cadena Costera, que va desde Hendaya a Zumaia, con un recorrido aproximado de 40 kilómetros, masa rígida de mediana altura, formada exclusivamente por materiales terciarios. Se presenta festoneada y ondulada debido a esfuerzos secundarios de compresión lateral (Este-Oeste), combinados con esfuerzos principales de compresión regional llevados a cabo por el zócalo cristalino anexo a la Meseta Castellana y por el propio Macizo de Cinco Villas. La ría de Pasaia- Pasajes, ligada a un sistema de diaclasas, es producto de una fractura en la Cadena Costera; el bloque de la derecha toma el nombre de Jaizkibel (439 m.), sobre Pasai Donibane, y el de la izquierda, sobre San Pedro, recibe la denominación de Ulia (197 m.). Tanto Antxo como San Pedro contrastan, debido a su abigarramiento industrial y urbanístico, con el precioso núcleo de San Juan o Donibane constituido por limpias casas pescadoras y pintorescos rincones que atraen a gran número de turistas, a lo que hay que añadir el paso en barca, servicio que se efectúa cada cinco minutos. Las coordenadas geográficas de la capital, San Juan, son 1° 46' 10" de longitud y 43° 19' 30" de latitud (mapa catastral, hojas 40 y 64, 1:50.000), Mer. M. Limita al norte con el mar Cantábrico, al sur con los términos de Lezo y Rentería, al este con los de Hondarribia y Lezo y al oeste con el de San Sebastián. Desembocan en la ría los ríos Oiartzun y Molinao. Bordean la orilla pasaitarra de la misma las puntas de Arando Chico y Grande, el cabo de la Plata o Espejo de Pasajes (Ulia), la punta de Cruces, la cala Kondemasti, la punta Kalparra, la de la Torre, el avanzado del Puerto, el de Molinao, la punta del Mirador y la playita de Kalaburtza (Jaizkibel).


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Altitud: 8 m.
Este municipio experimentó en los últimos cien años un crecimiento espectacular, como puede calibrarse por los siguientes censos: 1860: 1.266; 1900: 2.856; 1910: 3.571; 1930: 7.519; 1940: 10.024; 1950: 11.773; 1966: 19.464; 1970: 21.130; 1975: 22.501; 1981: 20.696; 1986: 19.593; 1988: 19.253; 2000: 16.776. Dicho crecimiento de- mográfico -140,53 (base 100) entre 1960 y 1970- se debe en gran medida a la oleada de mano de obra inmigrante concentrada en torno a la actividad portuaria, oleada que ha conllevado un crecimiento urbano desordenado y muchas veces caótico, lo cual se puede observar especialmente en el núcleo constituido por Pasai Antxo y Trintxerpe.

Población 1960-1970-1988: véase tabla en imágenes.

Población inmigrante. En 1981 cuenta con un total de 11.307 inmigrantes llegados:

Antes/en 1950 Entre 1951-1960 Entre 1961-1970 Desp. de 1970
1.473 v.
1.785 h.
1.053 v.
1.083 h.
1.462 v.
1.509 h.
1.396 v.
1.546 h.

(Ref. "Movimientos Migratorios").

Como puede verse, la población autóctona representaba sólo el 44,58 % del total de la población.
L. L. Bonaparte, en 1863, la clasificó en el euskera guipuzcoano y, dentro del mismo, en el subdialecto septentrional y variedad de Hernani. En el primer tercio del s. XIX, Añibarro la incluye, a efectos de predicación, en una lista de localidades cerradamente vascoparlantes (Varios: "Geografía Histórica de la Lengua Vasca", Auñamendi, 1960, t. I, pp. 44-60). En 1970, el número de vascófonos ascendía a 4.080 personas, representando al 19,3 por 100 de su población total. Además había un 3,3 por 100 que hablaba el euskera con dificultad y un 5 por 100 que lo entendía; lo desconocían completamente el 72,4 por 100 (Pedro de Yrizar: "Los dialectos y variedades de la lengua vasca" sep. "Boletín de la Real Sociedad Vascongada de Amigos del País", 1973, pp. 23-25). Según el censo de 1981 había los siguientes hablantes: ("Educación y Euskera"):

Erdaldunes 12.821
Euskaldunes
- Alfabetizados
- Algo Alfabetizados
- No alfabetizados
3.457
949
398
Casi euskaldunes
- Alfabetizados
- Algo Alfabetizados
- Pasivos
1.147
876
633

También se habló en Pasaia el gascón, respecto al cual Fermín Iturrioz ( 1952) nos dice: "En las partidas de nacimiento, matrimonio y defunción de los años 1580 y 1600, nos encontramos, frecuentemente, con el nombre propio femenino de Marquesa, y una vez con el masculino de Marques (palabra llana). Marques es la gasconización de Marcos, y Marquesa Iriberri, Marquesa Chipres, Marquesa Iturain, Marquesa Echeverría, Marquesa Vertiz, Marquesa Aranguibel, Marquesa Navejas, Marquesa Espinosa y otras varias son femeninos de Marques y no tienen nada que ver (si no es su identidad homónima), con el título nobiliario correspondiente. Abundan, asimismo, los nombres toponímicos y patronímicos de origen gascón. Entre los primeros mencionamos: Port de la Borda... Ensenada de la parte sur, frente al cabo Machingo. Cai de pulló...Frente a las escaleras de la Iglesia Parroquial, en la marisma. Codemasti...Codo de mástil (Playa de Ondartxo) en San Pedro. La Bursa...Ensenada de Laborza, junto a la boca del puerto. Bancha-banche...Banco de piedra, a la entrada del puerto. Passage, Passaie...Paso o tránsito. Entre los patronímicos del s. XVI citamos Inart, Estallart, Coat, Guibert, Mainart, Samatet, Horcayn. Aún persisten en la memoria de algunos ancianos, frases recogidas de labios de Vicenta Illarramendi, señora de la Iglesia de San Juan, de Luis Trecet, alguacil y su hermana Eduvigis, cuando se reunían para hablar la lengua de Oc hasta poco antes de su muerte (1918)".
Municipio muy bien comunicado en el eje Bilbao-Burdeos. Distancia desde la capital del municipio Pasai Donibane a San Sebastián: 10,7 Kms. Distancia a la cabeza del partido judicial: 5 Kms. Este municipio tiene estación de ferrocarril (Rente y Topo). Por una pequeña carretera local empalma con la N. 1 San Sebastián-Irún. Cuenta con accesos a la autopista Bilbao-Behobia.
En vísperas de la expansión económica del puerto acaecida en los últimos 100 años Gorosábel describía así la actividad de Pasaia a mediados del s. XIX: "El terreno es quebrado: produce trigo, poco maíz, algo de legumbres, hortaliza, manzana y castaña: y sus montes están regularmente poblados de árboles. Los habitantes, fuera del ramo de agricultura, están dedicados a la pesca marítima, y algunos a la construcción de barcos; y tiene una fábrica de porcelana, y otra de cordelería para hacer sogas y calabrotes para buques. Hay un astillero bastante bueno, donde se han solido construir barcos de mucho porte". Este astillero, sito en San Pedro, fabricó navíos de guerra de casi cien cañones. En la actualidad la actividad agropecuaria es mínima. Según el censo agrario de 1962, en este ayuntamiento había 61 explotaciones agrícolas, 6 de menos de 0,1 Has. 21 de 0,1 a 1 Has., 18 de 1 a 5 Has., 8 de 5 a 20 Has., 2 de 100 y más Has. El régimen de tenencia era el siguiente: Propiedad: 436; Arrendamiento: 396; Aparcería: 3; Otros: 2. En 1986, con el ingreso en el Mercado Común, fue declarado este municipio "zona de montaña" haciéndose acreedor a un subsidio del 35 % sobre el proyecto de desarrollo integral del mismo. Ya desde el siglo pasado la cercanía del puerto propició la creación de diversas fábricas que describiría Bustinduy en "La IGFS" ( 1894). Destacamos cuatro: 1 .°. Fundiciones del Norte. "Bajo esta denominación existe en Pasajes, término de la Herrera, una fundición de hierro muy importante, cuyo asiento social radica en Burdeos. Fundada y establecida en Pasajes en 1891 por una sociedad anónima francesa, con el concurso de varias casas españolas del ramo, al abrigo de las disposiciones aduaneras y leyes comerciales de aquella época, viene desde entonces dedicándose especialmente a la fabricación de tubería ligera de bajada, potería, objetos de construcción, como columnas, luceros, balcones, etcétera, etc.; accesorios de vagones de ferrocarril, tales como cajones de engrase, husillos del freno, almohadillas, etcétera; instrumentos para la agricultura, piezas mecánicas, de ornamentación y de calefacción, columnas para gas, y toda clase de piezas bajo modelo. Esta fábrica, movida por el vapor, ocupa un perímetro de 9.000 metros cuadrados, y se compone de dos grandes locales de fundición con sus hornos y máquinas de moldear correspondientes; talleres de modelaje, ajustaje y montaje, almacenes de mercancías fabricadas, depósitos de materias primas, casas para los obreros y demás dependencias. Trabajan en ella 150 obreros, de los cuales 50 son de nacionalidad francesa, y el resto españoles. Su organización es notable, como lo indica su reglamento, impreso en ambos idiomas. Funde diariamente de 8 a 10.000 kilogramos. Tiene sus oficinas en San Sebastián, calle del Príncipe, núm. 1, y está regida por el ingeniero de la Escuela Central de París, Mr. Eugenio Carbonel Tequi, Administrador delegado". 2.°. Cordelería. "Esta fábrica fue fundada en 1842. Emplea como primera materia el cáñamo, que traen de Rusia. Dispone de una máquina movida por bueyes, y de varios tornos, movidos por operarios de los que en la fábrica se emplean, en número de 30. Esta fábrica, además de cables de cáñamo y de alambre, tanto para buques, como para minas y para toda clase de empresas, confecciona mucha jarcia para la pesca". 3.°. Fábrica de Refinación de Petróleo. "Esta importante fábrica, de la señora viuda de Londaiz y Mercader, desde que se puso al frente nuestro compañero el ingeniero industrial D. Joaquín Larreta, ha adquirido tal desarrollo, que basta fijarse en la ligera descripción que vamos a hacer de la misma, para que se comprenda su gran importancia en la industria de esta provincia. Esta fábrica y sus dependencias ocupan unos 20.000 metros cuadrados de superficie, dividida en tres plazas completamente aisladas una de otra, por altos muros de mampostería. La primera es la que existía desde la instalación de la refinería, que fue la primera de España, y está dedicada a la destilación; en este local hay, además de las doce calderas de destilación de petróleo, que son diez de palastro y dos de fundición, una caldera para las bombas de vapor, que elevan el petroleo a los depósitos situados en la otra plaza, que es donde se lava o refina el petróleo; el taller para soldar, la herrería y demás dependencias que necesita un hogar. En la segunda plaza, están las tinas de refinar o lavar el petróleo, (que en esta fábrica se hace por un método especial), así como las calderas de reposo, filtros y grandes depósitos de palastro, tanto para el petróleo en bruto como para el refinado. En la tercera plaza, están los seis grandes almacenes para cajas de que la fábrica dispone, además de los que tiene en el barrio de San Pedro; entre todos de una cabida total de unas 90 a 100.000 cajas de petróleo. La fábrica está unida al puerto por un canal navegable, donde recibe la mercancía, y además tiene una carretera de un kilómetro que le une a la estación del ferrocarril. Puede fabricar todos los derivados del petróleo, empezando por los éteres, gasolinas, etc., hasta las parafinas y baselinas, por más que no obtiene estos últimos productos, por su poca aceptación en el país. Puede asimismo destilar y refinar, con los aparatos que posee, 25.000 litros o sean 700 cajas de petróleo diarias, término medio; y emplea de 65 a 70 operarios continuamente, y en ocasiones de 90 a 100". 4.°. Fundición de Hierro y Bronce. "Este establecimiento industrial, el primero y más importante en su clase en esta región, fue fundado hace cuarenta y un años por D. Eduardo Fossey, en Lasarte, que luego adquirió la razón social Fossey y Comp.ª, más tarde Goicoechea y Comp.ª, y actualmente A. Echeverria y Compañía, habiéndose trasladado hace ocho años a Pasajes, construyendo edificios de nueva planta, con todas las buenas condiciones necesarias, como indicaremos en la ligera idea que damos a continuación. Esta casa se dedica a fundición de la tubería ligera para construcciones, así como a todos aquellos artículos de cocina, calefacción, jardines, funerarios, y otros varios de adorno. En suma, todos aquellos que hasta ahora se han importado del extranjero, y que se designan con la clasificación de petite faite. La hermosa posición que esta fábrica ocupa junto a la vía férrea y en uno de los más seguros puertos, la ponen en condiciones de poder conducir sus productos con poco coste de arrastre a cualquier punto. Atendiendo a estas circunstancias y a las buenas condiciones en que los talleres están dispuestos, compite este establecimiento en precio y calidad con las primeras casas del extranjero, y es la primera en España. Estos talleres ocupan, entre cubierto y patios, un gran rectángulo de 6.500 metros cuadrados, cerrados de tapia. Los edificios son seis; el primero el taller, de 60 metros de longitud, 35 de ancho y 15 de altura en la crujía central; el segundo, el almacén de modelos, con otros 60 metros de longitud y 12 de ancho; el tercero, de las mismas dimensiones que el anterior, dividido en varias salas, como son taller de modelistas, salas de dibujo, oficinas y almacenes; el cuarto, también almacenes; el quinto, casa habitación y oficina para el Director-gerente, y sexto, cochera-cuadra. El primer edificio, o sea el taller, está dividido en tres crujías; la central de 19 metros de anchura y de ocho metros cada una de las laterales; en el fondo del taller se hallan los cubilotes, adosados a uno de los muros; adosados también a este edificio principal, pero en departamentos aislados, tiene en uno la máquina motora de vapor de 40 caballos de fuerza, de su sistema privilegiado, que fue premiado en la Exposición Universal de Barcelona; en otra, la caldera tubular inexplosible; y en otra tercera, el ventilador. En la crujía central se halla establecida, en su mitad del fondo, la fundición, y en la mitad anterior el taller de ajustaje; en una de las crujías laterales, en el fondo también, la fundición, y en la mitad anterior, los tornos; y por último, en la otra crujía lateral, en una mitad las fraguas, y en la otra la colección de piedras esmeriles. Como estas crujías no se hallan separadas con tabiques, sino únicamente con columnas de hierro que sostienen las elegantes armaduras de las cubiertas, todo el taller forma un solo espacio. Esta fábrica ocupa unos cien operarios; y para que se comprenda su importancia, terminaremos esta relación manifestando la producción del año actual que, aproximadamente, es de 800.000 kilogramos, según los datos que nos ha facilitado el Director-gerente. Si se tiene en cuenta el poco peso de los artículos que se fabrican, se comprenderá la importancia de esta casa, pues sólo la cifra de 800.000 kilogramos anuales, indica la aceptación que tienen sus productos en la península y Ultramar". En la segunda mitad de nuestro siglo destacan las siguientes factorías: Pysbe y Meipi, desde 1926, pesca y manipulación de bacalao. Producción de energía eléctrica por la Unión Eléctrica Vasco Navarra fundada en 1923. Fundición de hierros y aceros, laminación construcciones mecánicas, calderería, oficinas de estudios técnicos y laboratorios en Vitorio Luzuriaga S. A. desde 1898. Talleres mecánicos y construcción de motores Diesel. Fabricación de tubos de estaño y plomo estañado. Elaboración de productos químicos en Cia. Española Química y Minerales S. A. "QUIMENESA" fundada en 1960. Inyección y mecanización de plásticos, fabricación bolígrafos y estilográficas, fornituras, artículos de dibujo, artículos publicitarios, etc...Fabricación de resistencias de caída de tensión en Bianchi e Ibarrondo S. A. establecida en 1950. Elaboración de aguardientes y licores en "Wynand Fockink" S. A. E. desde 1942, y en Marie Brizard & Roger S. A. La empresa Estela S. A. tiene como objetivo la pesca de altura. Construcción siderometalúrgica, pesca, conservas, armadores, etc...en Iriarte y Cia. S. A. organizada desde 1957. Fomento del puerto de Pasajes y explotación de las faenas de carga y descarga de mercancías en el mismo por la Auxiliar del Puerto de Pasajes S. A. fundada en 1941. Explotación de los muelles de Herrera. Construcción y reparación de buques en Astilleros Luzuriaga S. A. desde 1943. Comercialmente, Pasajes pertenece al área comercial de San Sebastián. En 1975, había un total de 300 empresas, dedicadas a la alimentación 20, textil 13, madera y corcho 28, química 6, construcción 91 y metal 126. En 1981 poseía 70 empresas, de las cuales, 56 ocupaban de 3 a 19 personas, 8 de 20 a 99, 5 de 100 a 499 y 1 más de 500. En las primeras trabajaban 427, en las segundas 422, en las terceras 946 y en las últimas 1.209, sumando un total de 3.004 personas ocupadas en la industria. (Ref. ESICAE, 1983, E. Jaurlaritza). Ya en nuestros días, las empresas de más de diez trabajadores enclavadas en su término son: Ascorreta Letamendia, Antonio (reparación y montaje de buques) con 112, Astilleros Arrazola y Uranga, S. L. con 12, Astilleros Luzuriaga, S. A. (ASTILUZU), con 378, Bianchi e Ibarrondo, S. A. (electricidad) con 90, Carpintería Gurruchaga, S. L. con 14, Carpintería Mendiola, S. A. con 11, Cooperativa de Exportadores de Pesca Guipuzcoana (hielo) con 34, Dragados y Construcciones, S. A. delegación en Pasajes (DYC) con 16, Emilio Celaya y Cia., S. L. (calderería) con 13, Establecimientos Beissier, S. L. (pinturas y colas para decoración) con 82, Fagoaga y Cia., S. A. (electricidad de buques) con 31, Frima, S. A. (acondicionamiento de aire) con 17, Gardisa, S. A. (B. Molinao, plásticos) con 15, Iriarte y Cia. S. A. (bacalao) con II, Industrias Guria S. Coop. (reparación naval) con 119, Laffort y Cia. S. A. (productos enológicos y aromas) con 20, Lasa Hnos. y Cia. S. A. (buques) con 165, Luquin Soto, Javier, Obras y Construcciones con 11, Mendoza y González, S. L. (MOFRISA) con 14, Navilektra, S. A. L. (Ind. eléctrica) con 16, Ocio, José Luis, Electromecánicas (B. Molinao) con 19, Polifluor, S. L. (B. Molinao, plásticos) con 15, Productos Asfálticos, S. A. con 14, Proi, S. A. (PROISA) (reparación de buques) con 48, Sociedad Española de Tubos de Estaño, S. A. (SETE) con 172, Talleres Came, S. L. (calderería) con 14, Talleres Electromecánicos Dalprhea, S. L. con 11, Talleres Garlan, S. L. (B. Molinao, coches para niños) con 14, Talleres mecánicos Olayz, S. A. (barcos) con 67, Ulahi, S. A. (B. Molinao, maquinaria de elevación) con 11, Victorio Luzuriaga, S. A. (B. Molinao, fundición) con 1.209. ("C. I. P. V.", 1982).
El total de población considerada activa en 1982 era de 5.429 varones y 1.730 mujeres. De éstos, 4.302 v. y l.190 m. se hallaban ocupados, 464 v. y 421 m. buscaban empleo por primera vez y 663 v. y 119 m. habían trabajado anteriormente. El total de inactivos estadísticos era de 4.653 y de inactivas estadísticas 8.784. (Ref. AEV 1982). El sector terciario supera algo al secundario, muy por encima del sector agropecuario y de los pescadores.
En San Pedro: La primitiva parroquia se situaba sobre un altozano, en la ubicación del actual cementerio, donde se conservan dos portadas, una románica y la otra gótica. El actual templo, de tres naves, se erigió por escritura del 29 de mayo de 1734; se inició su construcción en 1765, según traza de Juan de Sobrevilla y bajo la dirección del arquitecto Martín Carrera, concluyendo la obra en el año 1774. En San Juan.- Iglesia parroquial de San Juan Bautista: Edificio en forma de cruz latina, ejecutado por Miguel de Beldarrain y Simón de Pedrosa y abierto al culto en 1643. Fachada herreriana, con ático neoclásico, en la que una hornacina alberga un San Juan Bautista obra de Juan Lane fechado en 1731. Bóveda, de líneas góticas, obra de Juan Bautista Abalabide, Pedro de Beroiz Zabala e Ignacio de Irarreta en 1700. Altar mayor, de estilo barroco, trazado y ejecutado por Sebastián de Lecuna en 1708; posteriormente le añade el mismo Lecuna el ostensorio. Preside el altar mayor una talla de San Juan Bautista y en sus laterales las de San Pedro y San Pablo, las tres del taller de Felipe Arizmendi. En el cuerpo superior un lienzo de la Visitación, obra del pintor A. Cuadra, y a sus lados los del Bautismo de Jesús y la Degollación del Bautista, ambas del pintor Ugarte en 1791. Remata el altar un San Miguel de autor desconocido. Entre los retablos laterales destaca el de la Virgen del Rosario, de estilo plateresco, y los de San Francisco de Borja y de San José, ambos barrocos. El púlpito, de la misma época que el ostensorio, contiene relieves de los cuatro evangelistas. De los dos coros escalonados la sillería del más espacioso es obra de los escultores Juan de Buitrago y Francisco de Andonegui. La cajonería labrada de la sacristía es obra de Juan Bautista Ilguez en 1749. Junto al altar de San Roque una hornacina cobija una talla de San Juan, de autor desconocido, que se utiliza en las procesiones. En el altar de la Dolorosa, bajo el coro, se conserva un Cristo gótico (¿s. XV?) procedente de la primitiva iglesia de San Juan de la Ribera y, en una ama, una pequeña talla de Cristo yacente conocida como Cristo de Bristol. Otros elementos a destacar son la Inmaculada de Felipe Arizmendi, de inicios del siglo XVIII, y la imagen de Santa Faustina. Basílica del Santo Cristo de Bonanza: La iglesia de San Juan de la Ribera se constituyó en la primera parroquia en 1633, entretanto se construía la nueva, cambiando su nombre por el de basílica de Santa Isabel, y subsistió hasta 1738; en esta fecha se reconstruye con el nombre de Santo Cristo de Bonanza. Consta de una nave y dos coros escalonados. El arco del primer coro se cierra por una reja labrada por Matías Lozano. El retablo, barroco, debe su traza a Ignacio de Lizardi y fue ejecutado en 1745 por Juan Bautista Ilguez. Los altares laterales fueron proyectados en 1784 y son obra de Agustín Elola. En el altar mayor resalta la talla del Santo Cristo de Bonanza, de estilo renacentista, atribuida a Jerónimo de Larrea. La puerta lateral presenta numerosas incisiones representando embarcaciones de los siglos XVIII, la mayoría, y del XIX. Ermita de Santa Ana: Se desconoce su fechación inicial. Aparece documentada en 1573. Fue reedificada parcialmente en 1758 bajo la dirección de Francisco Ibero. El retablo actual, del siglo XIX, conserva una talla de la Virgen y Santa Ana del siglo XVI que fue adquirida en Flandes en 1573. Humilladero de la Piedad: Situado frente al embarcadero de San Pedro, conserva una cruz del siglo XV y una inscripción alusiva a la batalla de Roncesvalles. Casa Consistorial erigida en 1735; Casa solar de Platain; Palacio de Villaviciosa. (Ref. Fermín Iturrioz Tellería, Pasajes, resumen histórico, 1952).
El deporte más caracterizado de Pasaia es el de las regatas en el que han alcanzado merecida fama embarcaciones de Donibane y de San Pedro. El palmarés de ambos, recogido por Gorka Reizabal en un magnífico monográfico, publicado en 1989, es el siguiente:

San Pedro. Banderas y títulos más importantes: l. Traineras. Bandera de la Concha de San Sebastián. Nueve victorias en los años: 1899, 1917, 1927, 1928, 1929, 1930, 1931, 1932 y 1935; Ikurriña de Pasaia. Una victoria en el año 1987; Gran Premio del Nervión. Un triunfo en el año 1987; Gran Premio "El Corte Inglés". Una victoria en el año 1987; Campeonato de España. Un triunfo en el año 1988; Campeonato de Euskadi. Dos triunfos en los años 1987 y 1988. 2. Trainerillas. Campeonato de España. Tres victorias: 1965, 1971 y 1988; Campeonato de Euskadi. Una victoria en el año 1988. 3. Bateles. Campeonato de España. Cinco victorias: 1957, 1967, 1969, 1970 y 1971.

San Juan. Banderas y títulos más importantes: 1. Traineras. Bandera de la Concha de San Sebastián. Siete victorias en los años: 1924, 1956, 1961, 1962, 1963, 1986 y 1988; Ikurriña de Pasaia. Dos triunfos: 1986 y 1988; Gran Premio del Nervión. Dos victorias logradas: 1985 y 1988; Gran Premio "El Corte Inglés". Dos triunfos: 1985 y 1988; Campeonato de España. Cinco triunfos logrados en los años: 1957, 1958, 1959, 1962 y 1963; Campeonato de Euskadi. Una victoria en el año 1985. 2. Trainerillas. Campeonato de España. Ocho victorias conseguidas: 1956, 1958, 1960, 1963, 1966, 1967, 1969 y 1970; Campeonato de Euskadi. Dos victorias en los años: 1978 y 1980. 3. Bateles. Campeonato de España. Una victoria en el año 1959.
Municipio, partido judicial Donostia-San Sebastián, Gipuzkoa.
1860, villa independiente, 19 fuegos. Sus representantes en las Juntas de la provincia ocupan el vigésimo séptimo lugar.
En su citada monografía sobre Pasaia, Fermín Iturrioz (1952) cita las siguientes casas principales comenzando en Lezo y acabando en Erreka: Laborda, Galatras, Vizcaya, Juan Darieta, Juan Villaviciosa y Pedro Bajo, Principal de Arizabalo, Iriberri, Gimbola, Artia, Miranda, Gabiria, Almirante Laya, Pendón de Oro, Villaviciosa, Martinetxe, Ugarte, Salinas, Txurdin, Mazuera, Arizmendi, Torres de Quevedo. v. también ARIZABALO, Adrián de; AIZIZABALO, Agustín de; ARIZABALO, Baltasar de; ARIZABALO, José Joaquín de; ARIZABALO, Juan Bautista de; ARIZABALO, Miguel de; ARIZABALO DARIETA, Juan Bautista de; ARIZABALO ISUE, Martín de; ARIZABALO MENDIZABAL, Juan de; ARIZABALO Y OROVIO, Juan Bautista de; ARIZABALO URRIALDUA, Ramón de; AZPILLAGA, Juan; COTILLOS, Martín; FERRER CAFRANGA, Joaquín María de; FERRER CAFRENGA, José Joaquín de; GASIS, Pedro; IRAOLA ARISTEGUIETA, Victoriano; IRIGOYEN ECHEVARRIA, Fernando «Irigoyen III»; ITURAIN, Manuel de; ITURAIN, Miguel de; LABACA LARRAMENDI, José; LABARTA REY, Amadeo; LANGARA GALARRAGA, Isidro; LAYA ARAMBURU, Mateo de la; LEZO, Domingo de; LEZO Y PALOMEQUE, Agustín; LEZO OLABARRIETA, Blas de; LEZO, Francisco de; LIZARRAGA, Miguel; LUJAMBIO, José Angel; LUSTRES ALARCON, Antonio; MARTINEZ MUGUERA, José M.ª; MORALES OLIVER, Luis; NAVEJAS VILLAVICIOSA, Martín de; OLACIREGUI, Javier; RIBADEO, Salvador; RUIZ AÑIBARRO, Víctor; SANTANDER, Doctor; UGARTE, Germán de; URIA ECHEVERRIA, Ignacio; VELASCO LIZARRALDE, José Luis; VILLAVICIOSA, Domingo de; VILLAVICIOSA, Juan de; VILLA- VICIOSA, Juanes de; VILLAVICIOSA, Juanot de; VILLAVICIOSA, Martín de; VILLAVICIOSA, Miguel.
En el s. XIX hubo en San Juan una escuela elemental de niños dotada con 2.920 reales anuales, y otra incompleta de niñas con 1.100; en el de San Pedro una incompleta de niños y niñas con 2.555 reales. En 1828 los jesuitas establecieron un colegio en Donibane a fin de poder dar acogida a los seminaristas de Burdeos. Para ello recibieron la casa del Almirantes o Arizabalo y alquilaron además las dos de la derecha. En 1832, merced a la intercesión del pasaitarra Joaquín María Ferrer, estableció una cátedra de filosofía que duró hasta el cierre del colegio en 1834. Poseía en el curso 1970-71, 71 unidades escolares: 63 nacionales, 6 de la Iglesia y 2 privados. Total de escolarizados: 1.285 niñas y 1.492 niños. En San Juan se cambió al euskara en el Centro de Educación Preescolar una de las cuatro unidades de Párvulos suprimiéndose una de las restantes y en el Colegio Público "San Juan" una de las diez unidades de E. G. B. suprimiéndose también una de las restantes, en virtud a la orden del 21 de agosto de 1981 del Dep. de Educación del Gobierno Vasco. En San Pedro, en el transcurso de 1981-1982 y en régimen de "gau-ezkola", de dan clases de euskara a 30 alumnos. A causa de la orden del 21 de agosto de 1981 del Dep. de Educación del Gobierno Vasco, se cambiaron al euskara dos de las siete unidades de Párvulos en el Colegio Público "Virgen del Carmen". A lo largo del curso de 1981-1982 había 51 alumnos en la "gau-eskola" de Trintxerpe que recibían clases de euskara. En 1982 había una población preescolar de 501 niños y 407 niñas, 5 centros públicos de EGB y 2 privados que acogían 1.213 niños y 1.117 niñas, 1 centro privado de bachillerato y COU al que asistían 51 niños y 52 niñas, 1 centro de FP privado al que acudían 195 niños. La población escolar de las ikastolas era la siguiente: 359 alumnos de preescolar, 772 de EGB en un centro y 103 de bachillerato y COU en un centro. (Ref. AEV 1982). El nº de alumnos en el curso 1983-1984 era: en preescolar 686, de los cuales 348 en centros públicos, 279 en ikastolas y 59 en centros privados; 2.396 en EGB, de los cuales 1.513 en centros públicos y 883 en ikastolas; 148 en BUP/COU, todos ellos en ikastolas; 127 en F. P. I, todos ellos en centros públicos y 25 en E. E., todos en centros privados. La ikastola Pasai acoge a alumnos de Preescolar, E. G. B. y B. U. P.-C. O. U; cuenta con servicio de comedor y transporte (1990). Instituto politécnico marítimo-pesquero especializado en navegación de pesca y cabotaje, mecánica naval y electricidad naval.
El nivel de instrucción de los mayores de 10 años era según el censo de 1981 ("Educación y Euskera"):

Analfabetos
Sin estudios
Primer Grado
Primer Ciclo
229
5.613
6.181
1.827
F. Profesional
Segundo Ciclo
Escuelas Univ.
Facultades / ETS
573
424
529
140

Casa de Víctor Hugo, restaurada, en Donibane. Casa de Cultura en el Antiguo Matadero de San Juan. Habilitación del Euskaltegi en Trintxerpe. Los servicios incluidos son los siguientes: Euskaltegi: Aulas, Sala de profesores, Sala de audiovisuales, Secretaría. Casa de Cultura de San Juan: Taller de cerámica, Taller de dibujo y pintura y Sala de reuniones. Antxo suele celebrar una Semana de Cultura Vasca.
Area de recreo denominada Arrokaundieta que cuenta con asadores y mesas. Tiene diversos servicios de faro situados en diferentes puntos de la costa: así hay en el Cabo La Plata un servicio de luz blanca de ocultaciones cada 2 segundos, visible desde 20 millas; en Arando Grande, en el extremo de la restringe, luz roja en grupos de dos destellos cada 5 segundos, visible desde tres millas; en Senokozulua hay una luz de dirección situada en el escarpado frontero a la boca de entrada del canal, entre las puntas de Senokozulua y de las Cruces y más cerca de esta última, este servicio consta de luz blanca, roja y verde en sectores, en grupos de 2 ocultaciones cada 15 segundos, visibles desde 8,4 y 3,5 millas respectivamente, el sector blanco es el que marca la entrada del canal del puerto libre de la Bancha del W.; en la enfilación de Senokozulua hay una luz anterior en la estribación de la punta de las Cruces, es una luz fija blanca de un alcance de 23 millas, y una luz posterior situada también en la estribación de la punta de las Cruces; estas dos luces enfiladas marcan el eje del sector blanco de la luz de Senokozulua; en el morro del dique de Senokozulua hay un servicio de luz verde de ocultaciones cada 3 segundos, visible desde dos millas; en la parte más saliente de la punta de las Cruces hay una luz fija verde de corto alcance; en la punta de Teodoro Arroca hay una luz blanca; en el punto más saliente del castillo de Santa Isabel está colocada una luz fija roja; en la punta Kalparra hay una luz fija blanca, esta luz y las dos citadas anteriormente son de corto alcance; en la enfilación de entrada al interior del puerto existe una luz anterior roja centelleante de 3 millas de alcance en la punta del Mirador, y una luz posterior roja de ocultaciones cada dos segundos, visible desde 3 millas, en la ermita de Santa Ana; en la restringa del morro derruido de la punta de la torre de San Pedro hay un servicio de 2 luces blancas fijas, verticales, sobre tangón de madera que tienen corto alcance. Servicio de educación especial en los Colegios Públicos San Juan. Virgen del Carmen y de atención a deficientes mentales en Aspace-Pasaia (rehabilitación). Itzalpe (actividad laboral) y en el Club Txolarte-Alaitu (ocio y tiempo libre).
Tiene el título de «Noble y Leal villa». Su escudo, que es el de Pasai Donibane, consiste en campo de goles dos remos atravesados y una flor de lis en el ángulo superior; en el inferior cuatro ondas de mar de plata, sostenido de dos sirenas aladas; en el surmontado o cubierto una corona de oro floreteada, y a uno y otro lado los trofeos militares. Así resulta de una certificación del rey de armas dada en Madrid el 26 de septiembre de 1735. Se cree que este escudo fue concedido por el rey de Francia Felipe el Hermoso en premio de los servicios que los naturales de esta villa prestaron con sus lanchas, socorriendo la armada francesa bloqueada por los ingleses en la Rochela. Así es que habiendo puesto la villa en el frontispicio de la casa concejil que había fabricado en el citado año dichas armas con su corona, la Diputación de la provincia le hizo quitar ésta, multando a los capitulares por haber mandado su colocación.
Celebra fiestas de San Juan el 24 de junio; San Pedro el 29 de junio; San Fermín el 7 de julio y Santiago el 25 de julio. Encierros, vaquillas y sokamuturras en Antxo.
Como ya señaló atinadamente Gorosabel en su Diccionario el nombre Pasajes no se encuentra expresado hasta épocas relativamente recientes en que las zonas pobladas a ambos lados del canal adquirieron relativa importancia. Por razones de proximidad se le llamó primero puerto de Oiarso (doc. de fundación de Hondarribia de 1203) y también canal de Oiarso (doc. de Alfonso XI de 1318 y Enrique II de 1376, Enrique III de 1401). Es a finales del s. XV cuando vemos aparecer la voz Pasage (doc. de los RRCC de 1491: otrosi en el puerto de Oiarso llamado el Pasage, doc. de los RRCC de 1497: una nao de Iohan de la Borda del Pasaje) derivada muy probablemente del tributo del mismo nombre percibido en los brazos de mar de la Monarquía castellana, tributo que con posterioridad pasaría a la provincia y al municipio. La s multiplicativa es moderna y se refiere ya a las dos poblaciones, Donibane y San Pedro.
Historia XIII-XV. El actual municipio de Pasajes se constituyó como tal a lo largo del s. XVIII- XIX con localidades pertenecientes a San Sebastián, Hondarribia y Alza y en torno del importante accidente natural del fiordo abierto entre los montes Ulia y Jaizkibel. Sus componentes son, sin embargo, mucho más antiguos.

El puerto de Oiarso. Oiarso, ciudad hoy desconocida, se enclavó en algún punto de la desembocadura del río Oyarzun en el puerto, razón por la que éste se denominó en el s. XIII puerto de Oiarso o canal de Oiarso. Allí desembocaba asimismo la calzada romana procedente de Tarraco que comunicaba a este extremo occidental vascón con Pompaelo (por Belate) y con el valle del Ebro. A ambos lados de la entrada la población pescadora (ballena, bacalao, etc.), erigió sendos poblados que, con el tiempo darían origen a San Juan y San Pedro. Parece ser que el valle de Oiarso, al que pertenecería San Juan, abarcó desde el canal de Pasajes hasta el río Bidasoa, manteniéndose dentro del área del dialecto altonavarro hasta nuestros días.

Puerto de San Sebastián. El Fuero de San Sebastián concedido por el monarca navarro Sancho VI "El Sabio" en el s. XII abarcó territorialmente de Hundarribia usque ad Oriam, es decir, del Bidasoa al Oria. Fue, pues, Pasaia, puerto dependiente de Donostia y sus dos poblados pertenecieron también a ésta hasta 1203 en que Alfonso VIII de Castilla separó a Hondarribia dotándola de territorio propio. Pasai Donibane quedó comprendido dentro de este territorio aunque siguió conservando su término y autonomía. El disfrute del puerto por Donostia fue reconocido por los habitantes de Oiartzun en una escritura de concordia otorgada el 26 de febrero de 1339 y también por los de la villa de Rentería en cierta composición firmada en la misma época. El puerto de Pasaia compitió con los de San Sebastián (Concha, Urumea) y los de Hondarribia (Asturiaga, la Lonja). En la orilla occidental hubo un castillo que fue demolido en 1404. Una de sus torres, situada en lo más estrecho del canal, perteneció a San Sebastián. Conforme bajó el nivel del agua y se iba cegando el puerto, las naves de mayor calado tuvieron que echar ancla en el canal a cuyas orillas fueron constituyéndose muelles de descarga y carga cada vez más complejos. Topónimos y apellidos actuales dan testimonio de la población gascona que en la Edad Media se estableció en torno al puerto.

¿Los pasaitarras en Roncesvalles? Desde que, en 1850 se publicara el Compendio historial escrito en 1625 por Lope Martínez de Isasti, atribuyendo a un tal Juanes de Ubilla, "capitán valeroso", el que "con la gente de este lugar" fuera a la "batalla de Ronces-valles contra el ejército del Emperador Carlo Magno...quedando victoriosos los españoles", diversos autores han reproducido el pasaje sometiéndolo más o menos a crítica. El mismo Isasti dice inferir (fol. 238 del manuscrito de Tolosa) esta participación de la existencia de una inscripción, ya desaparecida en su tiempo pero recogida por un notario público: "In gratiarum acttione, pro Victoria obtenta, et complem.to Voti facti Deo, et B. Maria S. V. era octingentesima decima quarta, quando ibimus ad Orierriegam, et saltum Pirinei, nunc de Roncesballes preliaturi contra exercitum Caroli Magni francorum Regis cum nostro basconiae Populo pro se, et sociis de Pasage, Victoribus = Ioanes de Vbilla me fecit." Traducida por el mismo Isasti como: "Dando las gracias por la victoria alcanzada, y cumpliendo con el voto hecho a Dios, y a la Bienaventurada María siempre Virgen en la era de ochocientos y catorce, quando fuimos a Orierriaga, y Puerto del Pirineo, que agora se llama Ronces-Valles, a pelear contra el exercito de Carlo Magno, Rey de los Franceses con nuestro Pueblo de la Basconia, por si mesmo, y sus compañeros del Pasage vencedores. Juanes de Vbilla me hizo". Esta inscripción se habría hallado, según el mismo cronista, labrada en una roca "que servía de peana a una cruz alta de piedra, que hoy se ve, en que está la imagen del descendimiento de la cruz". "Este humilladero (de Nuestra Señora de la Piedad) -prosigue- que estaba a modo de ermita en un peñasco, deshicieron para engrandecerla en el mismo peñasco, Juanes de Ezquiroz y Ubilla y Catalina de Villaviciosa su muger, patronos de ella año de 1580 y porque fue forzoso romper el peñasco donde estaba la inscripción". Posteriormente se labró otra inscripción, mejorando el latín de la primera y otra con el texto castellano, todo esto en una fecha indefinible entre los siglos posteriores al Compendio de Isasti. Ambas pueden verse en la reducida ermita aún existente en Pasai Donibane careciendo apenas de interés histórico. Es, pues, el texto de la primera transcripción, el recogido por Isasti, el que interesa como probable o dudosa fuente histórica. Ya Floranes, en la primera edición de la obra de 1850, señalaba que la palabra Pasage era lo suficientemente moderna como para delatar su posterioridad al s. VIII. También señaló que la fórmula Joannes de Ubilla me fecit era la habitual de los canteros desde los tiempos de Carlos V, es decir, desde el s. XVI. La imposibilidad de conocer un texto anterior a éste y la circunstancia de hallarse los Ubilla en posesión del patronato de la ermita nos alertan sobre la probabilidad de que nos hallemos ante uno de los muy frecuentes casos en que determinadas familias hidalgas -o aspirantes a la hidalguía- interpolaban en su árbol genealógico un pariente semilegendario emparentado con algún hecho glorioso. No hay que olvidar, además, el clima bélico franco-español de los ss. XVI y XVII en el que una proeza "antifrancesa" podía añadir aún más brillo a determinados blasones fronterizos. Dicho todo esto no deja de extrañar, sin embargo, que en un texto renacentista se aluda, en pleno furor cantabrista, a Basconiae populo, muy a la manera de los vascofranceses Dechepare (1545), Oihenart (1638), e incluso a la tradición latina (Rymer, doc. de 1359 que cita aún a Vasconia) pero lejos de los usos historiográficos vigentes al Sur de los Pirineos en los tiempos de Isasti. Llama también la atención que el autor del texto recoja el nombre autóctono vasco de Roncesvalles, Orierriega u Orreaga, absolutamente omitido en las fuentes altomedievales y muy infrecuente en los historiadores anteriores a nuestros días. Tampoco hay que olvidar que la antigua ciudad de Oiarso fue vascona y no várdula, es decir, perteneció a la Vasconia propiamente dicha antes de pasar a formar parte de la Vasconia genérica altomedieval vencedora de Carlomagno. La existencia de ciertas recurrentes navarras en la tradición y en la leyenda (leyenda de Juztiz en Hondarribia, la de Vizcaya en el mismo Pasaia) pueden resultar interesantes indicadores de la existencia de cierta memoria histórica conservada aún en la época de nuestros primeros historiadores.

Pleitos entre San Sebastián y Rentería por Pasaia (1374 y 1376). En el s. XIV dos litigios entre las villas de San Sebastián y Rentería tuvieron como consecuencia la declaración del puerto como realengo. Según recoge Gorosabel, la villa de Rentería se opuso después al dominio de San Sebastián sobre Pasaia y bajo el fundamento de que este puerto fue llamado primitivamente de Oiarso, y de ser ella la cabeza del valle, disputó a San Sebastián sus derechos respecto del mismo. El pleito más antiguo de que se tiene noticia es el que tuvo lugar en el año de 1374 que fue promovido por el concejo de Rentería, asociado de su tierra de Oiartzun y ferrones de ella. La demanda de éstos comprendía principalmente dos puntos. El primero, giraba sobre la sisa que San Sebastián exigía al hierro y acero que sacaban del puerto; el otro sobre que les obligaban a descargar la mitad del trigo que traían, para llevarlo a San Sebastián. Enrique II, estando en esta ciudad, encomendó el conocimiento de este negocio al doctor Juan Alfonso y a Ruiz Bernal, oidores de su Audiencia, quienes en vista de varios documentos presentados por las partes, lo fallaron en Valladolid el 30 de septiembre del mismo año, declarando lo siguiente: 1. Que según las leyes el puerto de Oiarso era público, y los derechos de él pertenecían a la corona real. 2. Que la villa de San Sebastián no podía exigir sin real licencia sisa ni tributo al hierro que se cargase o descargase en dicho puerto. 3. Que los vecinos de Rentería y su tierra de Oiartzun eran libres y exentos de pagar imposiciones por lo que labraban en sus ferrerías, y por las mercaderías que cargasen o descargasen en el mismo puerto, salvo los derechos debidos al Rey. 4. Que los vecinos de Rentería y tierra de Oiartzun no estaban obligados a llevar a San Sebastián la mitad del trigo que trajesen a este puerto para el consumo de los mismos pueblos. 5. Que los extraños, que trajesen trigo y viandas a este puerto, debían descargar la mitad de la carga para San Sebastián. No consta si esta sentencia se ejecutó o no pero lo más probable es que por parte de San Sebastián se hubiese suplicado de ella. Continuando las disidencias, ocurrieron varios bullicios, peleas, muertes, robos, daños, talas de viñas, manzanales y demás árboles de una y otra parte. Estas sometieron sus diferencias a la determinación del Rey, quien pronunció su sentencia en Sevilla el 13 de abril de 1376, con vista de los privilegios, cartas de avenencia y ejecutorias que había sobre el asunto, haciendo las declaraciones siguientes: 1.ª Que el puerto correspondía de derecho a la corona real, bajo cuyo señorío se hallaba. 2.ª Que, esto no obstante, los vecinos de Rentería y tierra de Oiartzun podían traer por el mismo puerto en sus barcos los mantenimientos y demás cosas necesarias para su uso, sin tener que descargarlas en San Sebastián. 3.ª Que aquéllos podían también traer libremente por este puerto los mantenimientos y demás cosas en barcos alquilados o fletados pero que, en tal caso, debían acreditar el convenio que hubiesen hecho con el patrón por medio de escritura pública, y que además jurara éste que la tal carga era para los habitantes de Rentería, Oiartzun y sus ferrerías. 4.ª Que los vecinos de estos dos pueblos pudieran así bien andar, entrar y salir libremente por este puerto pescando, y llevar lo que pescaren a los mismos pueblos o a sus ferrerías, sin que los de San Sebastián pudieran poner en ello ningún embarazo. 5.ª Que los vecinos y moradores de San Sebastián en todos sus términos pudieran usar libremente de este puerto, descargando en él las cosas que se trajesen en naves propias o fletadas y lo que así trajeren llevar a la misma villa por mar o por tierra sin contradicción alguna. 6.ª Que los vecinos y moradores de San Sebastián y sus términos pudieran pescar libremente en este puerto con sus lanchas o en cualquier otro barco, entrar y salir a la mar a pescar, y llevar a donde quisieren la pesca que cogieren, sea por tierra o por mar. 7.° Que los barcos que entraren en este puerto, no siendo para los de Rentería y Oiartzun y sus ferrerías, tengan que descargar del pan y demás cosas que trajeren la parte que habían acostumbrado descargar y llevarla a vender a San Sebastián; pero que, si quisiesen descargar toda la carga, tengan que llevarla a vender a la misma villa. El mismo monarca mandó ejecutar esta sentencia bajo ciertas penas mediante real cédula librada en Palencia el 19 de noviembre de 1377, confirmada por Juan I en las cortes de Burgos el 8 de agosto de 1379.

Noticias de San Juan medieval. Según una sentencia del Dr. Gonzalo Moro, de 1399, San Juan poseía cerca de una docena de casas. En 1450 existe un molino de don Pedro de Olaizola. Fermín Iturrioz describe este poblado medieval de esta forma: "De norte a sur sus términos se extendían desde la angosta entrada de su puerto, limitada por las peñas Arando Grande y Arando Chico, hasta la regata o molinos de Bordandia (Erroteta) que la separa de los confines de Lezo. En el primer tercio de este recorrido, de norte a sur, apenas se podía señalar en los ss. XIV y XV más construcciones que las del molino de D. Pedro de Olaiçola y unos modestos astilleros, ambos en el fondo de la ensenada de Calabursa, hoy Laborza. Más al sur, la atalaya y las defensas del Mirador, a donde acudían los hombres del lugar con sus armas, cada vez que el cuerno del vigía o la campana de San Juan de la Ribera llamaba a rebato, anunciando la presencia de barco corsario o escuadra enemiga. El extremo sur, más resguardado y tranquilo, ofrecía mayor actividad industrial y comercial; un molino en la regata de Bordandia (Erroteta), a su oeste un hospital para pobres mendicantes, común al Pasaje y a Lezo; a continuación almacenes del Rey, astilleros, diques, ferrerías y en Bordalaborda la casa y torre del Rey. La real cordelería servía de lazo de unión entre el último lugar y el barrio de Vizcaya, avanzadilla del núcleo principal de la población en dirección a Lezo. Sus casas, alineadas en parte a lo largo de la marisma, dejaban de trecho en trecho un hueco, para que las situadas detrás, pudieran asomarse a las mansas aguas del puerto. Entre unas y otras, una estrecha y sinuosa calle escalonada en su arranque, avanzaba desde la casa solar del Almirante (oficinas de Pysbe) hasta la plazuela de la Cruz o Piedad, horadando los bajos de las casas que, apoyadas en arcos de medio punto, venían a dar un colorido oriental a la calle. Mientras la casa "Carpín" (Txulotxo) y la de Muñoz (Cámara) no fueron horadadas (s. XVIII), la calle se veía obligada a remontar su curso por las escaleras de Santa Ana, para alcanzar las moradas de capitanes y gente de mar que en el Mirador, entre hortensias y jazmines, vigilaban la entrada del puerto. Desde su boca hasta la Plazuela de la Cruz (Piedad), las aguas, encajonadas en negras y limosas orillas sin muelles, eran lo suficientemente profundas para toda clase de naves de aquélla época; pero a medida que se extendían hacia la ensenada de Herrera por la derecha, y la de Lezo, Rentería y Oyarzun por la izquierda, se hacían menos profundas, hasta el extremo de enseñar en bajamar grandes trozos de playas fangosas".

Derechos de Navarra. Pese al tiempo trascurrido desde la conquista de Guipúzcoa por Castilla (año 1200), los mercaderes navarros siguieron utilizando el puerto de Oiarso, como salida y entrada natural de mercancías en el Reino. Este derecho les fue reconocido por Enrique III en Segovia el 2 de agosto de 1401.
Historia XV-XVII. Nuevas diferencias San Sebastián-Rentería sobre el puerto (1455-1479). Pese a la sentencia de 1376 estas dos villas siguieron disputándose el puerto y su jurisdicción. Sometidas las diferencias al arbitraje de Martín García de Licona parece que éste pronunció un laudo el 23 de abril de 1455, declarando que la jurisdicción de este puerto y sus aguas desde las puntas hasta la iglesia de Lezo, cuanto la mar creciente alcanza, pertenecía a la entonces villa de San Sebastián, sin que conste qué dificultades hubo para el cumplimiento de esta sentencia arbitral. Resulta sí que Martín Martínez de Lasarte y Miguel Martínez de Urdagaya, jueces árbitros nuevamente nombrados, declararon el 12 de noviembre de 1456 que el término jurisdiccional de San Sebastián se extendía hasta la casa de Pontica, sus tierras y heredades inclusive con el juncal de la entrada de Rentería. No bastó tampoco esta resolución para aquietar a esta última villa en sus pretensiones sobre la jurisdicción de este puerto. Las reprodujo en el año de 1475, y se sometió otra vez su determinación a Juan Martínez de Rada y Miguel Sánchez de Ugarte, vecinos de las respectivas villas contendientes. Estos dictaron su sentencia arbitral el 5 de mayo del mismo año con acuerdo de Juan de Villa y Gonzalo García de Villadiego, doctores y catedráticos de la universidad de Salamanca, en calidad de asesores. Por ella, después de asentar que el señorío y propiedad del puerto no eran de San Sebastián, declararon que la jurisdicción civil y criminal, mero y mixto imperio pertenecían enteramente a la misma villa. En su conformidad comprendieron dentro del término de ésta todo lo que hay desde la entrada del bocal hasta Molinao, y desde aquí arriba hasta donde atienen los términos y jurisdicción de la misma ciudad en la tierra firme conjunta con la dicha ribera por donde sube la creciente de mar hacia la villa de Rentería. A solicitud de la provincia, reunida en la junta de Bergara de 14 de mayo de 1476, esta sentencia fue confirmada por los Reyes Católicos el 28 de abril de 1479.

Los primeros muelles y fortificaciones. Ya en el s. XV los Reyes Católicos enviaron al Corregidor de Guipúzcoa una carta, que contenía algunas instrucciones acerca de las fortificaciones de la Plaza de San Sebastián y el Puerto de Pasajes (19 de octubre de 1495). Iturrioz (1952) recoge que en la boca del puerto hubo un "castillo"; probablemente estuvo en el mismo lugar donde más tarde se levantó el de Santa Isabel, puesto que el terreno se le concedió para establecer en él un molino, que debía funcionar con la regata de Txurrutella. En lo alto del canal, en la parte occidental, una torre de cantería con trece piezas de artillería defendía la entrada. Más adentro, en la Plazuela de la Cruz (Piedad), hubo un baluarte junto a la casa de Escorza (debía ser la Casa-Torre), que José Quevedo heredó de sus antepasados los Villaviciosa. En una reforma que se hizo en la casa Escorza en 1765, se le obligó a su propietaria María de Celaia a no elevar la casa "tanto que impida los fuegos del baluarte de la Plazuela de la Cruz". Pero estas defensas debían de ser débiles desde el momento que los del Pasaje y pueblos circunvecinos suplicaron a Carlos V que defendiera con más eficacia el puerto, donde tantas armadas y naos particulares se refugiaban. En consecuencia, ordenó Carlos V la construcción de una fortaleza en cada orilla. La primera y más avanzada en la última estribación del Jaizkibel, en el lugar llamado de Txurrutella, de magnífico emplazamiento, desde el que se dominaba totalmente la entrada al puerto, y la otra, en la parte occidental, junto a la antigua capilla de San Pedro. La de Txurrutella, o la de la parte oriental, una vez comenzada, fue aplazada. San Sebastián, en cuya jurisdicción quedó enclavada la torre de San Pedro, puso en ella un alcalde- regidor, que en muchos años controló toda la vida del puerto. Era ésta una torre circular de piedra sillar, colocada en el mismo lugar del embarcadero de San Pedro a San Juan. En 1625 tenía trece piezas de artillería de hierro y bronce. Fue destruida en 1835 por un incendio. La fortaleza de Santa Isabel, llamada así por estar cerca de la iglesia del mismo nombre, estaba algo elevada sobre el muelle; tenía una batería baja, en una casamata, y otra alta, encima de ella, capaces ambas para doce piezas de artillería; una abundantísima fuente de agua a la entrada, dos bóvedas pequeñas a prueba de bomba, un cuartel para 30 hombres y alojamiento deficiente para los jefes y capellán. Sus fuegos defendían y enfilaban muy bien la entrada del puerto, pero no podían dar la menor protección a los buques que querían refugiarse en él, porque podían ser perseguidos hasta la misma entrada por el enemigo, desde el momento que las rocas Arando Grande y Arando Pequeño le protegían del ataque de nuestra artillería. La escritura más antigua que se conserva sobre la construcción de unos muelles en la parte oriental lleva la fecha del 9 de octubre de 1553. En ella, Joanot de Esquioz, mayordomo de la Iglesia Parroquial (del Pasaje-Lezo) y Martín de Amasa, maestro cantero de Tolosa, convienen en la construcción de un muelle, delante de la iglesia de San Juan de la Ribera (Bonanza), por ser el lugar más concurrido de naves y gentes. Más tarde, en 1654, se firmó el contrato de la construcción de otro muelle, más al interior, en la Plazuela de la Cruz (hoy humilladero de la Piedad), que fue ejecutado por Francisco de Aguirre, cantero de Lezo. Para el servicio de unas casas, situadas entre los muelles mencionados, donde se encuentra el Pósito de Pescadores, un ilustre hijo del lugar, el Almirante Mateo de Laya (hijo), consiguió la autorización, en 26 de diciembre de 1682, para proveerlas de sus respectivos muelles. Del lado occidental el fondeadero más antiguo fue el de la Herrera, empleado especialmente para el servicio de viajeros.

Activos astilleros. Desde el s. XV se concentran en la zona importantes astilleros. En San Pedro hubo uno Real y otro particular. En San Juan acaecía algo semejante. Los nombres de los de la orilla izquierda: Torreatzia y Kondemasti y Ondartxo. Los de la derecha: Bordalaborda, Kalaburtza, barrio de Vizcaya y plaza pública. Al sur: Berratxoko, Molinao y Basanoaga el de Lezo y los cuatro de Rentería. Estos astilleros proporcionaron a los Austrias gran parte de su Armada del Océano, entre otras naves la "Santa Ana" de Miguel de Oquendo y la Capitana Real de la Invencible. v. ASTILLERO.

Las célebres bateleras. En el s. XVII aparecen las primeras citas documentales referidas a las célebres bateleras que conducían barcos y botes de una orilla a la otra de las dos poblaciones. v. BATELERAS DE PASAJES. Lope Martínez de Isasti (1625) las alude como existiendo con anterioridad a sus días: "Asimismo ha tenido y tiene este lugar mugeres varoniles, que sin temer las tormentas de la mar, han acudido con chalupas á atoar, y meter en el puerto galeones de las armadas reales y otras naos que vienen de Terranova y de otras partes, remando con gran esfuerzo como si fuesen varones, en falta de marineros que andan por la mar en sus viages; que las han librado de manifiestos peligros y reconocido sus dueños, alabándolas por ello, que es cosa rara aun en la misma costa de Guipúzcoa".

Tratados de buena correspondencia. Las guerras francoespañolas de la Edad Moderna arruinaban a las localidades costeras de Laburdi, Guipúzcoa y Vizcaya. Para poner coto a esta situación, éstas establecieron pactos de no agresión que frecuentemente incluían a Pasaia, como el de 1543, que duró hasta 1652. Muchos pasaitarras se dedicaron activamente al corso, lo mismo que sus compatriotas laburdinos, lo cual ocasionó que, pese a no existir guerra abierta, el pillaje mutuo fuera frecuente.

Ataque a San Juan de Luz. Dos mil guipuzcoanos atacaron, como represalia por sus piraterías, a San Juan de Luz en 1558. Entre los atacantes eran pasaitarras Miguel de Iturriza, Antón de Altamira, Miguel de Echabe y Martín de Isué.

El desastre de 1578. Este año, las naves de Marquesa de Villaviciosa, Domingo de Villaviciosa, Juan de Hebora y Juanot de Navejas, engrosaron la escuadra destinada a Flandes y se fueron a pique pereciendo 160 marinos y todos sus capitanes.

Expedición de Magallanes. En la misma, acaecida en 1581, participaron los pasaitarras Juan de Villaviciosa, Miguel de Isasti y Nicolás de la Torre.

Escuadra a las Islas Terceras. Partió a las órdenes de Oquendo del puerto de Donibane en 1582 con la nave de Juanot de Villaviciosa, del lugar, y 40 marineros pasaitarras. Villaviciosa, de 80 años, murió pero los pasaitarras Juan de Escorza y Miguel de Arizabalo rindieron la capitana de Strozzi, francés aliado del prior de Crato, le despojaron de su estandarte (que lució en la Iglesia de Donibane) y decidieron la victoria de Felipe II.

Litigio sobre saca del hierro San Sebastián-Rentería. Donostia pretendió impedir a los vecinos de Rentería la saca de sus productos por este puerto, lo cual ocasionó un nuevo litigio entre ambos pueblos. Su resultado fue que San Sebastián ganó en el año de 1587 una real ejecutoria, en cuya virtud se prohibió a los vecinos de Rentería la saca de hierro por este puerto, no siendo de sus propias ferrerías.

Consecuencias negativas del desastre de la Invencible (1588-1589). Tras fabricar y armar varias de sus naves, de este puerto salió la escuadra de Guipúzcoa comandada por Oquendo. Además de los marineros correspondientes, Pasaia contribuyó con los dos almirantes Juan de Villaviciosa, los capitanes Juanes de Hebora e hijo y una zafra comandada por Pedro de Hebora y Juanot de Villaviciosa. El episodio final de este desastre tuvo lugar en la boca del puerto cuando, tras explotar la capitana de Oquendo, sólo quedó un superviviente. Según relata Iturrioz Tellería, la situación de Pasaia, tras perder a sus mejores marinos y capitanes y más de 26 naves propias, fue deplorable. La industria naval entró en decadencia y con ellas la pesca y el comercio. Un préstamo de 1.200 ducados generaba unos intereses imposibles de atender. En 1590 el concejo de Donibane pidió ayuda al Rey. En un memorial firmado por Juan de Villaviciosa, Sebastián de Urrutia y Miguel de Bustinaga se lee que: "se halla el lugar totalmente gastado, perdido é destruido é para despoblarse con tanto gasto, pérdida de gente, hacienda y naos, y si el Rey mi señor, no lo manda remediar con su favor y hacienda, no será posible poder parar en la tierra, porque los moradores del dicho lugar viven con su trabajo de pescado, viajes de mar y como no tienen naos, ni navíos, ni propios, ni rentas el dicho pueblo, ni cosechas de la tierra, ni género alguno de ganado y del dicho ordinario trabajo pagan la foguera provincial dos veces al año, nueve fuegos y medio en que está encabezado el dicho pueblo y cuatro y medio por ciento de todo lo que ganan de pesca y viajes de mar para la fábrica y sustento de la Iglesia, é para las necesidades del concejo, é para pobres necesitados, por ser su ganancia tan poca é por haberse destruido todo; como dicho se a, tenían mucho trabajo en pagar los dichos gastos de foguera provincial y sustentos y fábrica de la Iglesia é necesidades del pueblo. Y cuarenta ducados que cada año pagan al maestro escuela, porque enseñe a leer y escribir a los hijos de los vecinos, de suerte que si el Rey m. s. no les hace alguna merced y equivalencia para pagar los dichos censos é sus corridos y deudas no podrán pagar los dichos vecinos y de necesidad habrán de salir de sus casas, é huir de las justicias, por no ser prendidos y perdidos totalmente, pues sobre sus personas y cosas han sacado los dichos censos". El Rey concedió 1.000 ducados en 1598 y 1.230 en 1599 que no debieron de llegar nunca.

Epidemia. En 1597 se abatió una terrible epidemia sobre Pasaia a consecuencia de la cual quedaron 210 huérfanos. Características de la misma en Cruz Mundet, J. R.: Una epidemia de peste bubónica: Pasajes de San Juan, 1597, Cuad. de Sección Hist. y Geog. n.° 8, SEV.

Corsarios pasaitarras. Como sus convecinos laburdinos, también los pasaitarras obtuvieron patentes de corso mediante las cuales atrapaban buenos botines, parte de los cuales cedían a la villa de Donibane. Iturrioz (1952) da los siguientes nombres: Dionisio de Puy, Juan de Mendiburu, Miguel de Ribadeo, Joanes de Zabalaga, Pedro Mateo, Gracián de Echeverri, Francisco de Salaberría, capitán Veraza, Francisco de Echaburu, Domingo de Sagastizabal, Alonso de Illarregui, Miguel de Bergara, Mateo de Laya, corsario Luque, corsario Prim, Nicolás de Aramburu, Antonio de Arizabalo, Joanes de Artía, Juan de Mendiburu, Juan de Miranda, Joanes de Iriondo, Juan de Alicante, Antonio de Zabala, Pedro Mateo, Francisco de Escorza, Pascual de Zubillunia, Joan López de Casu, Bernardo de Yanci, Joanes de Sagastieder, Bartolomé Anuero, Miguel Arizabalo, Antonio Lama, Martín Arizco y Cristóbal Bifru.

Intento de separación de Pasai Donibane (1614- 1674). A ejemplo de otros lugares, Donibane pretendió en el año de 1614 separarse de la jurisdicción de Hondarribia, constituyéndose en villa de por sí. Para este efecto, relata Gorosabel, interpuso su demanda en el consejo supremo de Hacienda, pero, habiéndose opuesto a ello Hondarribia, como también San Sebastián, mandó el rey por decreto dado en Valladolid el 1 de septiembre de 1615 que no se hiciese novedad en el particular. A pesar de esta dependencia, conservó siempre su gobierno económico propio. Así es que elegía sus regidores, diputados y jurados, administraba sus propios y rentas, recibía las cuentas a los que debían darlas, proveía los beneficios de su iglesia parroquial, en fin, ejercía los demás actos pertenecientes al régimen municipal. En cuanto al servicio militar tuvieron entre sí algunas diferencias, pretendiendo Pasaia conservar igual independencia, y alegando Hondarribia su superioridad. Tales controversias se suscitaron en los años de 1621 y 1674.
Historia XVII-XIX. Festejos ante Felipe III (1615). Lo describe Martínez de Isasti (1625): "pasando el Católico Rey D. Felipe tercero con la Serenísima Reina de Francia su hija de este puerto á la villa de Renteria, porque acudieron algunas de las doncellas vestidas de blanco con sus arcabuces, á imitacion de las amazonas en dos chalupas sin concurso de hombre alguno, y celebraron la fiesta dando muestras de su valor. Otras fueron en barcos cerca de la galeaza ó gabarra de su Magestad, tañendo panderos y cantando varias canciones al uso de la tierra, en hacimiento de gracias por la gran hora y merced, que les hacia en visitar aquellos lugares personalmente. En esta ocasión los hombres de este Pasage levantaron su bandera, y sacaron su compañía de infanteria con mucho lucimiento y gasto de ciento y setenta arcabuzeros tan bien puestos, que dieron muy gran satisfacción al Duque Coronel de esta provincia, que los alabó grandemente y honró mucho. El capitan de esta compañia fue Martin de Navejas Lizarza: alferez Miguel de Arizmendi: y sargento Nicolas de la Torre: todos tres regidores aquel año del mismo lugar del Pasaje: y toda la compañía tuvo á su cargo la custodia de su puerto, asistiendo con las armas en las manos todo el tiempo, que duraron las entregas Reales, procediendo en todo lo que les tocó con gran vigilancia, y mostraron en las cargas que dieron su valor y disciplina militar. Y entre otros servicios que los del Pasaje hicieron en esta ocasion á su Magestad, uno fue sacar gran número de chalupas bien puestas y adrezadas con banderas ganadas en las guerras y con remadores muy diestros, que puesta la soga á la gran gavarra donde iba su Magestad, tiraban y remolcaban con velocidad desde el puesto que llaman Herrera hasta el muelle de Renteria: y otras rejocijaban la fiesta en hacer salvas y correr remando velocisimamente á la vista de su Magestad".

Nuevo pleito San Sebastián-Rentería (1616-1619). Por los años de 1616 se suscitó entre aquella ciudad y Rentería, ante la chancillería de Valladolid, otro pleito que fue resuelto el 24 de septiembre de 1619, declarando, según recoge Gorosabel, lo siguiente. 1.°. Que se guardase a San Sebastián los privilegios, concordias y ejecutorias que tenía sobre la jurisdicción, trato y comercio de este puerto. 2.°. Que la misma ciudad restituyese los derechos que hubiese llevado de más en él. 3.°. Que se limpiase este puerto a costa de San Sebastián, o que a lo menos ayudase esta ciudad para ello con alguna gran parte. 4.°. Que para la guarda del puerto se hiciese una torre en la parte que señalaba la consulta, para cuya fábrica ayudase San Sebastián con los diez mil ducados ofrecidos para las fortificaciones de la ciudad. 5.°. Que se pusiese en dicha torre de presidio una de las dos compañías de San Sebastián. 6.°. Que para los gastos de la conservación del puerto se aplicasen los derechos que San Sebastián hubiese llevado sin título. 7.°. Que si estos arbitrios no bastaban se podían imponer otros a las mercaderías de extranjeros. 8.°. Que pudiesen venderse y despacharse en este puerto las mercaderías necesarias para la villa de Rentería y lugares circunvecinos, sin causar perjuicio a San Sebastián. 9.°. Que convenía que algunas veces se enviase persona que visitase el puerto, su torre y contratación.

Fortificación de San Pedro. Para resguardo del puerto se construyó por los años de 1621 y siguientes en la banda occidental una torre alta y redonda situada a la entrada del mismo, la cual solía estar artillada con tres piezas de calibre, y guarnecida de tropa de la plaza de San Sebastián, uno de cuyos regidores hizo hasta entrado el s. XIX de alcaide y juez del contrabando.

Nuevo pleito entre San Sebastián y Rentería (1631). Se renovó la cuestión entre Rentería y San Sebastián en el año 1634 con la voz y costa de la provincia ante el Consejo Real, cuya determinación fue en el mismo sentido, favorable a la ciudad de San Sebastián. Respecto a la jurisdicción sobre Pasajes tuvieron Rentería y San Sebastián nuevas diferencias desde el año de 1691 en adelante a consecuencia de haber impedido el torrero de San Sebastián la extracción de sidras de la cosecha de Rentería por la canal de este puerto, asunto de que tomaron conocimiento las Juntas Generales de la provincia.

Expedición contra los piratas laburdinos. En 1636, por acuerdo del Rey, las tropas de Guipúzcoa y Navarra debían invadir Laburdi, mandadas por Diego de Isasi Sarmiento, mientras los lugares marítimos de Guipúzcoa con sus barcos, bajeles y pinazas, debían apoderarse del puerto de Sokoa. "El Pasaje levantó su bandera y nombró por su capitán a Adrián de Arizabalo, por alférez a Miguel de Illarregui y por sargento a Miguel de Uarte, todos ellos regidores del año 1636, y por cabos de escuadras mayores Joanes de Darieta y Domingo de Caberita, y para que todos conspirasen por igual a la invasión por mar y tierra, salió del Pasaje una escuadra de diez chalupas y una pinaza grande, y por cabo de ella Alonso de Idiáquez y 113 hombres con sus armas y municiones, etc., todos de valor y expertos en la milicia y marinería, como lo son los del Pasaje: y tomando Alonso la derrota por el mar, con los demás que condujo de otros puertos, llegaron a la costa de San Juan de Luz y Ziburu el día 23 de octubre. Al tiempo que el ejército de tierra, don Alonso atacó por mar, dando infinita carga de artillería y mosquetería al dicho puerto de Sokoa, y a las fortificaciones que a pesar de defenderse durante los días 23, 24, y 25, al fin se rindieron, siendo en aquella acción los del Pasaje los primeros en dar y recibir las cargas de artillería y mosquetería, y en entrar por la canal a los muelles de Ziburu y San Juan de Luz". (Certificado dado en Pamplona, el 27 de diciembre de 1636 por el Marqués de Valparaíso). Catorce navíos balleneros, cargados de pesca, que acababan de llegar de Groenlandia, 40 pinazas y 100 lanchas fueron apresadas en el puerto. La villa de San Juan de Luz, respetadas las personas, fue arrasada e incendiada. Todavía, Idiáquez se presentó en la Rochela con 12 navíos armados en Pasaia y apoyó por mar la invasión del Rosellón.

Revancha laburdina. A fines de junio de 1638, el Príncipe Condé entró en Irún, al frente de 25.000 hombres. Después de dejar sitiada la plaza de Hondarribia llevó al ejército a las puertas de San Sebastián. Algunas compañías de Condé, remontando el Jaizkibel, cayeron por sorpresa sobre el castillo de Santa Isabel, que fue fácilmente ocupado. Hondarribia resistió su cerco durante 69 días. Pasai Donibane envió su compañía en socorro de la plaza, pero quienes se distinguieron por su destreza, arrojo y valor fueron los marinos de Pasaia, los cuales introdujeron socorros y bastimentos con la mayor oportunidad y permanecieron en la plaza haciéndose cargo de la artillería, por haber muerto casi todos los que la manejaban. (Certificado del Maese de Campo, don Domingo de Eguía).

La Junta de limpieza del puerto. La provincia obtuvo en el año de 1679 real facultad para cobrar por tiempo de veinte años cierto arbitrio por cada barco nacional o extranjero que entrase en este puerto -no siendo de la real armada- para hacer la limpia con su producto. En consecuencia, queriendo conseguir este objeto -relata Gorosabel- tomó a censo dos mil ducados para la compra de los barcos, pontones y otros instrumentos necesarios para ello, así como para la paga de jornales de los operarios. Se hizo el ensayo con buen éxito pero no se pudo concluir la operación, ya por la cortedad del arbitrio, y también por no haber enviado el Gobierno los seis mil ducados que había ofrecido. Por real cédula de 20 de junio de 1697 se prorrogó el arbitrio por otros veinte años cuya percepción se encargó al capitán general por real orden de 16 de mayo de 1715. También se prorrogó por treinta años por otra de 8 de diciembre de 1726, y de nuevo el 28 de julio de 1747 y 9 de julio de 1798, mandándose además por ésta que la villa de Pasajes y no la provincia corriese con la recaudación y ejecución de la limpia. Por último, la Junta de limpieza de este puerto se gobernó por el reglamento que se le remitió por real orden del 14 de junio de 1829, cuyos arbitrios cobró el Gobierno.

Los albores del siglo XVIII. En 1719 invadieron la provincia las tropas de Berwick. Los pasaitarras recibieron la orden de que, en el momento en que éstas entraran en Lezo o en Rentería, se colocaran entre el castillo de Santa Isabel y la fragata mandada por Carlos Grillo impidiendo que entraran a quemar las naves que había en los astilleros y en el puerto. El capitán de guerra, era el alcalde Juan Francisco de Iriberri, quien debía distribuir la gente y, caso de no poder defender los astilleros, el Gobernador de Santa Isabel le ofreció el castillo para "sacrificarse juntos". El enemigo llegó a quemar 6 navíos en construcción y penetró en el castillo, que perdió sus parapetos y troneras que miraban al mar. Firmada la paz, comenzó al año siguiente a revivir el comercio del puerto, sobre todo con el establecimiento de la Real Compañía Guipuzcoana de Caracas en 1727, verdadero motor económico del puerto hasta su reducción en 1781. Su flota no se libró de los azares de la lucha, porque la necesidad de perseguir a los contrabandistas, que perjudicaban sus intereses, y la de defenderse de los piratas que cubrían los mares, la obligó a armar sus barcos y a luchar con los unos y los otros. En el paraje de Vizcaya instalaron astilleros.

Independización de Pasai Donibane (1767). Pasajes de San Juan renovó sus intentos de separarse de Fuenterrabía en el año de 1765. El Rey, conformándose con lo expuesto por la cámara, se dignó acceder a la exención solicitada, mediante decreto dado el 27 de abril de 1767. Opusiéronse a la toma de posesión de este privilegio de villazgo la ciudad San Sebastián, su Consulado de comercio, y el Ayuntamiento de Fuenterrabía, lo cual motivó un nuevo juicio sobre la retención de la gracia. El Consejo de Castilla, ante cuyo tribunal se siguió este incidente, por providencia del 3 de abril de 1770, declaró no haber lugar a la retención. En su consecuencia se expidió la real cédula de villazgo el día 10 del mismo mes, a cambio de 3.120 ducados de vellón, correspondientes a los ciento cincuenta vecinos que tenía. Por la misma cédula se le dió facultad para nombrar para su gobierno un alcalde, dos regidores, dos diputados, un procurador síndico, un alguacil y un escribano de ayuntamiento, y se dispuso que los montes, pastos y aprovechamientos hubiesen de quedar comunes, según habían estado hasta entonces. Obtuvo también asiento en las Juntas de la provincia que se celebraron en la villa de Mondragón por el mes de julio del propio año. En 1777 zarpó del puerto rumbo a América del Norte y con el propósito de luchar por su independencia el marqués de Laffayette.

Jovellanos visita Pasajes. El martes 23 de agosto de 1791 realiza la "expedición de Pasajes" acompañado de Miguel de Lardizábal. Van a caballo hasta La Herrera, donde les espera Joaquín Juni "con la falúa de la villa". Su primera anotación dice así: "atravesamos la grande, limpia y profunda concha; el pueblo, a uno y otro lado de ella, a la izquierda; en medio, el puerto, y la canal, estrecha y de difícil entrada; más, después de ella, todo es lo mejor del mundo; a la derecha, el astillero; allí hay fragatas del Rey mandadas por Maestre; en ellas está el marino Inguanzo, que nos visitó aquí".

Guerra de la Convención. El 2 de agosto de 1794, la división del general francés Moncey, constituida por 6.000 hombres, toma Pasajes, Rentería y Lezo, continuando después hasta los muros de San Sebastián. En Pasaia, los franceses se apoderan de dos naves, una cargada de pólvora y la otra con vino y bacalao. El pueblo en masa, incluso los capitulares, huyó llevándose 10.254 reales del archivo municipal. Los invasores decretaron el cierre de todas las iglesias, y el Cabildo Parroquial, don Manuel Arnáez, Vicario, y los beneficiados don Manuel Abad, don Cayetano Xavier de Iriarte y don Joaquín Labayen, fueron conducidos a Bayona. El escudo de armas de la villa, obra de un francés, fue arrancado de la fachada de la Casa-Ayuntamiento y destrozado, así como el archivo y el arca de tres llaves. No consta que quemaran ninguna casa, como en otros pueblos, pero fueron dispersados y quemados muchos documentos antiguos de valor.

Pasaia en el siglo XIX. El cuerpo de la población del barrio de Donibane, situado entre la playa y. el pie del monte Jaizkibel, se componía de una sola calle muy tortuosa y estrecha y de una plaza, con edificios medianos llenos de soportales oscuros. El de San Pedro, al pie del monte Ulia, tampoco tenía más que una calle y una plazuela. En San Juan se hallaban el ayuntamiento, varias posadas y un barrio extramuros denominado Vizcaya, más tres caseríos. Habiendo tenido en el pasado más capacidad, el espacio de mar situado entre la torre de San Pedro y el castillo de Santa Isabel de Donibane era el único fondeadero para naves de calado superior a 10 pies; el resto del puerto, muy encegado, al quedar casi todo él en seco en bajamar, sólo era utilizado para pataches, razón por la que era limpiado con un pontón inventado en el s. XVII por Luis Liñán y Vera. Donibane poseía una grada de la Compañía de Filipinas y San Pedro otra real. La Compañía de Filipinas, sucesora de la de Caracas a fines del s. XVIII, construyó entre 1800 y 1810 barcos de 600 toneladas.

Independencia y unión de San Pedro y San Juan (1805). La independización definitiva de Pasajes tuvo lugar, a petición de San Pedro, por medio de la real cédula dada por Carlos IV en Aranjuez el 1 de junio de 1805, con las disposiciones siguientes. 1.ª Que el puerto de Pasajes sea gobernado por un capitán de puerto, oficial de la real armada, con residencia en la misma villa, que ejerza las funciones de ordenanza como en los demás puertos del reino. 2 ª Que haya en él una Junta de limpieza y administración de los fondos destinados al efecto, compuesta del dicho capitán de puerto, de un vecino de la propia villa y de otro de la de Rentería. 3.ª Que la ciudad de San Sebastián sea separada de la jurisdicción que ejercía en aquellas aguas y retirase del barrio de San Pedro su regidor torrero. 4.ª Que con este objeto el barrio de San Pedro se una al de San Juan, formando ambos una misma villa con el nombre de Pasajes. Para ejecutar las precedentes disposiciones, el Rey dio comisión a José de Vargas y Ponce, capitán de fragata de la real armada, quien las cumplimentó en todas sus partes y señaló los límites que debía tener la nueva villa, cuyos planos remitió a la real aprobación.
Historia XIX-XX. RO de 1807 confirmando la independencia. El Ayuntamiento, Consulado y Cabildo eclesiástico de la ciudad de San Sebastián no tardaron en recurrir sucesivamente al Rey, solicitando la suspensión del cumplimiento de lo que se había mandado en 1805. Las objeciones puestas por la primera corporación versaban principalmente sobre los límites asignados por Vargas a la nueva villa de Pasajes, con los cuales consideraba perjudicada su jurisdicción. El Consulado se quejaba respecto de los derechos del puerto, de cuya percepción se le privaba, así como del uso del puerto por los barcos de San Sebastián. Finalmente el cabildo eclesiástico hacía observaciones acerca de los frutos decimales, de los que se le iba a privar con la separación del barrio de San Pedro y su iglesia. Todas estas dificultades fueron resueltas por el Rey en real orden dirigida al corregidor de la provincia desde Aranjuez el 15 de enero de 1807, conservando la formación de la villa de Pasajes, compuesta de sus dos barrios. La misma villa solicitó también el establecimiento de otro alcalde en el de San Pedro, y el Rey accedió también a esto en la expresada real orden última. Por otra real orden del 4 de marzo del mismo año, desestimando las pretensiones del consulado de San Sebastián por infundidas, se mandó que quedasen aplicados para las obras de este puerto todos los derechos que se habían cobrado en él desde su separación de San Sebastián. Consistían éstos en el uno por ciento de avería, en los arbitrios establecidos para el alumbrado del fanal de Igeldo, el cuartillo por ciento para los escribanos, y los seis reales por tonelada, que percibía el regidor torrero, imponiendo el Rey al Consulado con este motivo perpetuo silencio en el asunto.

La ocupación francesa (1808-1813). Pasaia, debido a las necesidades tributarias, se vio en la necesidad de vender las joyas de la parroquia. Los franceses, después de desarmar al pueblo, se acuartelaron en las casas del Sr. Elola, en Beeduria y en el castillo de Santa Isabel. Las de la guarnición se alimentaron de los suministros de sus respectivos almacenes, pero las transeúntes, se alojaron y alimentaron en las casas particulares, a costa de las necesitadas familias. Aprovechando la nueva situación, San Sebastián y su consulado impugnaron en noviembre de 1808 ante el Gobierno de José I la RO del año de 1805, solicitando su revocación. Dicho Gobierno el 26 de enero de 1809 decretó lo siguiente. 1.° Que la expresada ciudad volviese al ejercicio de su jurisdicción en el puerto y aguas de Pasajes, como lo tenía antes, por medio de un regidor de turno, que habitase en su torre. 2.° Que se restituyese a éste el cuidado y cargo de la cobranza de derechos de limpia del puerto. 3.° Que el consulado de San Sebastián ejerciese como antes su jurisdicción mercantil en las naves, cobrando los derechos de avería, los del fanal de Igeldo y los atoajes. 4.° Que la Junta de limpia volviese a componerse del comandante de marina, ingeniero en jefe, un regidor de la ciudad, y un comerciante que hubiese desempeñado en ella el cargo de prior. 5.° Que la exclusiva que tenía el comercio de San Sebastián en este puerto respecto de la carga y descarga de mercaderías quedase abolida. 6.° Que la aldea de Pasajes de San Pedro volviese a serlo de San Sebastián. Pero todas estas disposiciones quedaron sin efecto en 1813 cuando desapareció el mencionado gobierno de José I y volvieron las cosas de este puerto al estado creado en el año de 1805. Durante el resto del año de 1813 y los siguientes, Pasaia tuvo que soportar la presencia de los ejércitos aliados de Portugal e Inglaterra. Los lusitanos se alojaron en la parroquia, y los ingleses en la basílica de Bonanza. Seiscientos buques de diversas naciones llegaron a fondear en el puerto, en esta época. Tal vez las únicas que salieron beneficiadas de esta aglomeración castrense y civil, fueron las bateleras que, por 0,10 pesetas, estuvieron transportando gente continuamente, entre San Pedro y San Juan.

Invasión francesa de 1823. En 1823, debido al sitio de San Sebastián por los franceses, se acumularon en Pasajes 3.800 personas, aumentando la confusión que reinaba en el puerto debido a la falta de espacio y a la epidemia de fiebre amarilla que se propagó rápidamente. En 1824 había llegado a tal postración la villa de Pasajes de San Juan, que podían verse en ella 179 casas deshabitadas, 31 maltrechas y 50 derribadas. A estos años suceden otros, no menos turbulentos. Las luchas políticas entre constitucionales y absolutistas, los levantamientos de generales, las guerras civiles, la disminución del comercio con la pérdida de las colonias, produjeron la inquietud y miseria, que se reflejan en una pérdida general del vecindario.

Nueva tentativa de San Sebastián fracasada (1827). La ciudad y consulado de San Sebastián, así como el barrio de San Pedro, recurrieron nuevamente al Rey en el año de 1827, solicitando la reincorporación del mismo barrio a dicha ciudad. Tal gestión no tuvo el resultado que deseaban sus promotores. La resolución dictada en el asunto el 29 de abril de 1828 se redujo a declarar que la Marina limitase su conocimiento a sólo la cuestión del puerto. Sobre los demás puntos de las disputas sostenidas entre la ciudad de San Sebastián y demás pueblos litigantes, mandó la misma real orden que las partes acudiesen a donde respectivamente correspondiese.

Primera Guerra Carlista (1833-1839). Pasaia observó una actitud expectante, mientras no se deslindaran los campos. Una mañana de enero de 1834 aparecieron en el castillo de Santa Isabel, en la torre de San Pedro y de Santa Ana, unas banderas encarnadas. Echáronse al vuelo las campanas de San Juan y San Pedro, y por las sinuosas calles de ambos barrios, sonaron los rítmicos acentos del tamboril y pífanos. Tocados con boinas blancas, 18 jóvenes y algunos mayores, aguardaron en la plaza de San Juan la llegada de los carlistas de Lezo y Rentería, que les suministraron armas. Ocuparon el castillo de Santa Isabel con los cuatro cañones viejos que en él había, y subieron por el Jaizkibel. En el verano de 1835 la zona fue limpiada por Evans que fracasó en su intento. Nuevamente lo intentó al año siguiente. Los carlistas de Ametzagaña, Astigarraga y Txoritokieta avanzaron pasando por Alza, hasta la calzada, que bajaba desde el Pasaje de San Pedro a San Sebastián. En la primera quincena de mayo, Espartero se trasladó desde Bilbao a San Sebastián, por mar, y reanudó con éxito el ataque fracasado de Evans, apoderándose de Hernani el día 15, de Oiartzun el 16, y el 18 de Hondarribia. En esta ofensiva tuvo que rendirse Pasajes. Por falta de brazos, los campos no se sembraron en el período 1835-1838. Para las necesidades más urgentes hubo que echar mano de los carpinteros y herreros de los barcos surtas en el puerto; por no hallar en el pueblo varón que llevara las cuentas de la parroquia, fue nombrada "mayordomesa", la hermana del vicario don Andrés M.ª de Loyola.

Visita de Víctor Hugo (1843). En 1843 el poeta efectuó el viaje más dilatado de los que hizo a Vasconia. En Pasai Donibane estuvo siete días alojado en la casa de Mme. Basquetz. Sus impresiones quedaron plasmadas en Alpes y Pirineos. En 1902, al cumplirse el centenario del nacimiento de Víctor Hugo, un proscrito francés, el poeta Paul Deroulède, que residió algún tiempo en San Sebastián, restauró las habitaciones de la casa y, con algunos muebles que logró hallar y pocos objetos pertenecientes al poeta, creó un pequeño museo. El 14 de agosto del referido año, se efectuó la inauguración con la asistencia de las autoridades locales, algunas personalidades de la provincia y los poetas François Coppée y el citado Deroulède. La fiesta, según los cronistas de la época, entre los que se hallaban varios enviados especiales de la vecina nación, fue sencilla y emotiva. Hubo danzas, cantos -el barítono donostiarra Ignacio Tabuyo entonó, entre otras canciones, la romanza de la ópera Ruy Blas, sobre texto poético del propio Hugo-, recitación de poemas, discursos, descubrimiento de una lápida conmemorativa en la pared del edificio y un medallón, con la efigie del poeta, incrustado sobre una roca que domina el sendero por el que Hugo ascendía al Jaizkibel y, como corolario, el consabido banquete en el que fue servido el mismo menú que servían a Hugo cuando residió en el hostal y que con tanta deleitación lo dejó anotado para la posterioridad. En 1914, a raíz de la Primera Guerra Mundial y la consiguiente propaganda germanófila, todo ello fue disperso. Luego la casa fue adquirida por don José de Orueta y su hijo Antonio con el propósito de restaurar el museo desaparecido. En la sala del Ayuntamiento de la villa se guardaron algunas reliquias que pudieron ser rescatadas. La casa fue restaurada por la CAP en 1984.

Concesión del puerto a la Diputación (1870). Por estas fechas, las posibilidades futuras del puerto y la imposibilidad por parte del municipio de asumir los gastos de una modernización del mismo, empujaron a las Juntas a solicitar y obtener su concesión. La posterior historia y características del puerto se hallan en artículo aparte.

Segunda Guerra Carlista (1872-1876). En 1874 se establecieron en el Castillo de Santa Isabel los miqueletes con su jefe Felipe de Ocáriz. Un año antes guardaba el fuerte de Sánchez-Barcáiztegui, construido al norte de Arrokaundieta, un destacamento de la Real Marina Inglesa. Todavía se pueden apreciar anagramas y nombres de soldados ingleses, grabados en algunas rocas del O. del fuerte. Edmund 1873 San JuanS. Linton + 1873P. T. M. + 1873 H. D. M. Algunos fueron enterrados en el mismo fuerte y otros, en el cementerio de los ingleses de esta localidad.

El fuerte de Barcáiztegui. La idea de rodear al castillo de Santa Isabel de mayores defensas contra los ataques de tierra persistía y a ella debióse, sin duda, la construcción de un fuerte sobre el monte "Arrokaundieta" que dominara el mismo. Se llamó Fuerte de Sánchez Barcáiztegui, en memoria del marino destrozado por un mortero lanzado desde Mutriku, en la II Guerra Carlista (1875, 26 de mayo). En este tiempo una compañía de la Real Marina Británica ocupó este fuerte que lo bautizó con el nombre de "Fuerte de Lord Jolin".

Establecimiento de la porcelanera. Fue establecida en la casa Arizabalo por los Hnos. Baignol, procedentes de Limoges, en 1858. Tuvo una primera etapa muy brillante entre 1858 y 1878. Posteriormente, descendió su calidad y se extinguió en 1915.

Nacimiento de Pasai Antxo (s. XIX). Frente a Pasai Donibane existió una pequeña ensenada denominada Molinao, especie de marisma que cubría la pleamar periódicamente, antiguo pertenecido del municipio de Alza que bañaba el arroyo de Molinao. A mediados del s. XIX la carretera y la línea de ferrocarril cruzaron longitudinalmente la marisma, propiedad del Duque de Mandas, y un muro de contención encauzó la orilla izquierda (tocante a Alza) del arroyo. La obra se colmató posteriormente albergando parte de la industria del municipio, mientras la primera se poblaba de viviendas. Alza, por un lado, y los dos Pasajes, por otro, pleitearon largamente la posesión del nuevo barrio hasta que en 1890 quedó para los segundos. El nombre parece derivar del caserío Antxo o Atxio.

Lucha obrera. Tuvo una destacada participación en la huelga metalúrgica de 1920 en demanda de una jornada laboral de 8 h. y en la huelga general posterior. En 1930 se fundó la agrupación de oficios varios de la sindical ELA-STV de esta localidad así como las de madera y metalurgia.

Huelga de pescadores. El 27 de mayo de 1931 tuvo lugar la sangrienta represión de la manifestación de los pescadores de Pasajes, muchos de ellos del Sindicato Unico, que, encabezados por una pancarta con el lema "Queremos pan para nuestros hijos", intentó llegar a San Sebastián siendo interceptada por la Guardia Civil a la altura del reloj de Ategorrieta, habiendo previamente sorteado una primera línea de soldados que bajaron las armas dejándolos pasar. Fue decretado a continuación el Estado de Guerra en la provincia.

Inundaciones. En junio de 1933 se produjeron inundaciones en el P. Vasco. Las calles de Pasaia se convirtieron en ríos que tuvieron que ser recorridos por lanchas a fin de prestar ayuda a los damnificados. El socavamiento de los cimientos de los depósitos de Campsa y la salida de gasolina puso a la población en peligro de incendio.

Huelga de 1934. Durante los primeros días de octubre UGT declaró la huelga general revolucionaria, que fue seguida por comunistas y anarquistas y bien vista por muchos elementos de STV. El barrio pasaitarra de Trintxerpe fue escenario de duros tiroteos que causaron seis muertos y gran cantidad de heridos al intervenir un destacamento de Cazadores procedente de Pamplona.

Guerra de 1936-1939. Durante la guerra de 1936-1939 permanecieron los tres Pasaias en territorio republicano hasta el 13 de septiembre de 1936, en que fueron ocupados por la columna nacional del Comandante Montoya. Los republicanos habían previamente echado a pique un buque en la boca del puerto con la intención de bloquear la salida, pese a lo cual su flota fue la base de la Marina vasca en la zona hasta la ocupación de Bilbao. v. MARINA. El párroco de San Pedro, Felipe Goena Urquía, detenido por milicianos de la CNT en San Sebastián, fue asesinado el 27 de julio de 1936.
Elecciones en el siglo XIX.
Elecciones generales del 1-II-1891. CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSCalbetónCoalición Liberal310San FelicesConservador98ZavalaRepublicano9 [Ref. "La V. de G." del 2-II-1891].

Elecciones generales del 5-III-1893. CANDIDATOSPARTlDOSVOTOSCalbetónCoalición Liberal253SatrústeguiIndependiente108Manuel Ruiz Zorrilla1 [Ref. "B. O. G." del 9-III-1893. Filiaciones en diversas publicaciones de la época].

Elecciones generales del 12- IV-1896. CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSSatrústeguiConservador290PavíaIntegrista39En blanco 2Sixto Huerta y Mériz 1[Ref. "B.O.G." del 17-IV-1896. Filiaciones en "La Unión Vascongada" del 13-IV-1896].

Elecciones generales del 27-III-1898.CANDIDATOPARTIDOSVOTOSBrunetCoalición liberal230[Ref. "B.O.G." del 30-III-1898. Filiación en "el Fuerista" del 27-III-1898].

Elecciones generales del 16-IV-1899.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSZavalaRepublicano222P. IglesiasP.S.O.E.2[Ref. "B.O.G." del 19-IV-1899. Filiaciones en "La Unión Vascongada" del 17-IV-1899].
Elecciones 1900-1923.
Elecciones generales del 19-V-1901.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSPicaveaLiberal210MuñozP.S.O.E.16[Ref. "B.O.G." del 24-V-1901. Filiaciones en "La Unión Vascongada" del 13-V-1901].

Elecciones generales del 26-IV-1903.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSZavalaRepublicano215PicaveaIndependiente133 [Ref. "B.O.G." del 29-IV-1903. Filiaciones en "La Constancia" del 26-IV-1903].

Elecciones generales del 10-IX-1905.CANDIDATOSPARTIDOVOTOSBalbásLiga Foral197Francisco Zavala VillarRepublicano6José Mérida 1[Ref. B.O.G." del 13-IX-1905. Filiaciones en La V. de G. del 11-IX-1905].

Elecciones generales del 21-IV-1907.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSGaytán de AyalaCatólico297AcevedoP.S.O.E.7[Ref. "B.O.G." del 24-IV-2907. Filiaciones en "La V. de G." del 22-IV-1907].

Elecciones a Diputados en Cortes del 8-V-1910.CANDIDATOSVOTOSManuel Lizasoain299Tomás Berminghan228Votos en blanco8[Ref. "B.O.G.", mayo 1910].

Elecciones a Diputados en Cortes del 8-III-1914.CANDIDATOSVOTOSLeonardo Mojua Alzaga, Marqués de Rocaverde419Pío Bizcarrondo Erquicia84José Ostolaza1[Ref. "B.O.G.", marzo 1914].

Elecciones generales del 9-IV-1916.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSMarqués de RocaverdeLiberal458SánchezRepublicano91Votos sueltos 1En blanco 1[Ref. "B.O.G." del 12-IV-1916. Filiaciones en "La V. de G. del 10-IV-1916"].

Elecciones generales del 24-II-1918.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSAzquetaLiberal320ElóseguiMaurista251TorrijosP.S.O.E.34En blanco 15[Ref. "B.O.G." del 27-II-1918. Filiaciones en "La V. de G." del 25-II-1918].

Elecciones generales del 1-VI-1919.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSAnguloMaurista303AzquetaLiberal263Araquistain 26[Ref. "El P.V." del 2-VI-1919. Filiaciones en El P.V. del 26-V-1919].

Elecciones generales del 19-XII-1920.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSLizariturryMinisterial376PicaveaIndependiente219AzquetaLiberal49SáenzP.S.O.E.49En blanco 1 [Ref. "B. O. G," del 22-XII-1920. Filiaciones en "La V. de G." del 21-XII-1920].

Elecciones generales del 29-IV-1923. CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSMarqués de TenorioConservador467ZuaznávarLiberal32IglesiasP. S. O. E.31 [Ref. "El P. V." del 1-V-1923].
Elecciones en 1931.
Elecciones Municipales del 12-IV-1931. CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSElegidos Genaro GalRepublicano230Ignacio UriaNacionalista227Adrián SalaverriaMonárquico202Luis OberoSocialista179Pedro IguaránMonárquico165Restantes Ignacio IraolaMonárquico163Esteban SalazarIndependiente51José SadianIndependiente49 [Ref. "El Pueblo Vasco". Abril 1931].
La manifestación que proclamó el 14 de abril la República portó las banderas republicana y nacionalista. Fue elegido alcalde Antonio Puy.

Elecciones generales del 28-VI- 1931. CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSGárateAcción Nacionalista695UsabiagaDerecha Republicana690De FranciscoSocialista680AmilibiaUnión Republicana677PildainIntegrista596LeizaolaNacionalista587UrquijoTradicionalista580PicaveaIndependiente574AstigarrabíaComunista35BullejosComunista34LarrañagaComunista34ZapirainComunista34CastroRepublicano7UrgoitiUnión Republicana6Lerroux 1 [Ref. "La V. de G." del 30-VI-1931. Filiaciones en "El P. V." del 30-VI-1931].

El desglose por barrio/distrito fue el siguiente:CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSPasai Donibane (Dist. n.º 1) PildainCanónigo (Integrista)231UrquijoTradicionalista226LeizaolaNacionalista224PicaveaIndependiente220GárateAcción Nacionalista73UsabiagaDerecha Republicana69De FranciscoSocialista66AmilibiaUnión Republicana64CastroRepublicanao4UrgoitiUnión Republicano3AstigarrabíaComunista1BullejosComunista1LarrañagaComunista1ZapirainComunista1Pasaia San Pedro (Dist. n.º 2) GárateAcción Nacionalista176UsabiagaDerecha Republicana176AmilibiaUnión Republicana175LeizaolaNacionalista22PildainCanónigo (Integrista)22PicaveaIndependiente21UrquijoTradicionalista21AstigarribíaComunista11BullejosComunista11LarrañagaComunista11ZapirainComunista11El "B.O.G." del 29-VI-1931 anota el n.º de distrito y la sección, pero no hace constar los resultados de la votación.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSPasai Antxo (Dist. n.º 3) GárateAcción Nacionalista351UsabiagaDerechas Republicana345AmilibiaUnión Republicana342De FranciscoSocialista342PildainCanónigo (Integrista)162LeizaolaNacionalista160PicaveaIndependiente155UrquijoTradicionalista153AstigarrabíaComunista21BullejosComunista20LarrañagaComunista20ZapirainComunista20Castro 1UrgoitiUnión Republicana1Votos sueltos 1Votos en blanco 1 [Ref. "B. O. G." del 29-VI-1931. Filiaciones en "El Pueblo Vasco" del 30-VI-1931].
Elecciones 1933-1936.
Sí al Estatuto Vasco. En la primavera de 1931, a los días de instaurarse la República, Pasajes se adhirió a la Diputación en lo que acordase respecto al Estatuto. Asimismo, estuvo representado en la Asamblea de Estella. En el plebiscito del 5 de noviembre de 1933 para refrendar el Estatuto Vasco se obtuvo en esta localidad el siguiente resultado:

Nº. electores Favor Contra
3.855 3.111 167

N.º electoresFavor Contra3.8553.111167 [Ref. "La Voz de Guipúzcoa", nov. 1933].

Elecciones a Diputados en Cortes del 19-XI-1933. CANDIDATOSVOTOSLeizaola1.491Picavea1.359Monzón1.005Irujo958Irazusta952Usabiaga516De Francisco516Echevarria511Angulo510Alvarez502Bizcarrondo436De la Torre379Gomendio368Larrañaga217Astigarribia216Zapirain214Urondo214Paguaga196Tellería186Maeztu181Urraca174Imaz64 [Ref. "La V. de G.", Nov. 1933].

Elecciones a Diputados en Cortes de 16-II-1936. CANDIDATOSVOTOSAnsó1.748Amilibia1.744Apraiz1.744Larrañaga1.730Irujo1.327Irazusta1.000Monzón995Lasarte987Picavea690Lojendio340Paguaga336Oreja334Múgica334 [Ref. "El P. V.", febrero 1936].

En marzo: CANDIDATOSVOTOSLarrañaga1.745Amilibia1.736Ansó1.668Apraiz1.665Picavea1.493Irujo1.470Irazusta1.465Lasarte1.463 [Ref. "El P. V.", marzo 1936].
Las primeras votaciones del postfranquismo.
Elecciones del 15-VI-1977. Tras haberse expresado en el Referendum de 1976 con 4.805 sí, 99 no, 326 votos en blanco y un 41,66 % de votantes, en 1977 define así sus opciones:PSOE3.479 (34,7 %)DCV461 ( 4,6 %)PNV2.192 (21,9 %)PCE447 ( 4,4 %) EE1.140 (11,4 %) DIV386 ( 3,8 %) ESB837 ( 8,3 %)PSP216 ( 2,1 %) GU463 ( 4,6 %)FUT122 ( 1,2 %)AETG106 (1 %)FDI41 (0,4 %)ANV99 (0,9 %)Nulos Y abst.:4.307 (30,2 %) El referéndum constitucional del 6-XII-1978 dio el siguiente resultado sobre un censo de 16.215 electores:Votos6.944Abst.: 9.267 (57,15 %)Sí: 4.318 (26,63 %)No:2.250 (13,88 %)Blanco: 329Abst. y No: 71,03 %[Ref. Diario Vasco].

Elecciones generales del 1-III-1979. (Censo electoral: 16.053)HB2.453 (24,58 %)UCD1,238(12,40 %)PSOE2.086 (20,90 %)PCE275 (2,75 %)PNV2.045 (20,49 %)EMK124 (1,24 %)EE1.505 (15,08 %)ORT81 (0,81 %)EKA57 (0,57 %)FE(A)13 (0,13 %)UFV49 (0,49 %)IR12 (0,12 %)UN25 (0,25 %)ULE3 (0,03 %)LKI13 (0,13 %) Abstenciones:5.816 (36,22 %) [Ref. Ibermática. Norte S. A.].

Elecciones municipales del 3-IV-1979. Con el objeto de cubrir las 21 concejalías de este Ayuntamiento se presentaron siete candidaturas: ORT, EE, HB, PNV, EMK-OIC, PCE y PSOE. Los concejales elegidos y los votos obtenidos, sobre un censo electoral de 14.398, fueron: HB: Eduardo Aseguinolaza, José M. Chinchurreta, Dolores Oliden, José I. Mutua, José M. Mera, Antonio Cascallar, Pedro M. Sein y Juan J. Niera; PNV: Alfonso Garin, Visitación Roteta, Víctor M. Sarna, José L. Goicoechea, Santos Chinchurreta y Luis Mendia; PSOE, José M. Mayoz, Balbino Cambra, Ignacio Pérez y David Ollero; EE: Iñaki Sánchez, Yon Mikel Uribarren y Jesús Goñi. Alcalde: Eduardo Aseguinolaza de HB.

Referendum estatutario del 25-X-1979. Sobre un censo electoral de 16.535 electores resultan:Votos: 8.238 (49.82 %)Abst.: 8.247 (50,18 %)Sí :7.701 (93,48 %) s/c (46,57%)No:256 (3,10 %)Blanco: 217 (2,63 %)Nulo: 64 (0,77 %) [Ref. "D.V." 27-X-1979].

Primeras elecciones para el Parlamento Vasco: 9-III-1980. (Censo electoral: 16.977).PNV2.680 (31,26 %)AP103 (1,20 %)HB2.198 (25,63 %)ESEI68 (0,79 %)EE1.335 (15,57 %)LKI33 (0,38 %)PSE1.138 (13,27 %)EKA25 (0,29 %) UCD504 ( 5,87 %)PTE23 (0,26 %)PCE25l ( 2,92 %)UC4 (0,04 %)EMK109 ( 1,27 %)Abstenciones:8.404 (49,44 %) [Ref. "D.V." 11-III-1980].

Elecciones Generales del 28- X-1982 (14.621 electores, 10.572 válidos, 202 nulos, 26 blancos). PSOE3.484AP/UCD431PNV2.771CDS139HB2.551PCE122EE1.129FN5 Elecciones municipales del 8-V-1983. Concejales: PNV: Roberto López de Echezarreta, Blas José Olasagasti, Visitación Roteta, Ignacio Lopetegui, Luis Mendía, Miren Gurutze Arrieta y M.ª Inés Puy. PSOE: Luis M.ª Gómez, José M.ª Mayoz, Balbino Cambra, Manuel Riveiro, Antonio de Quevedo y Siro del Caño. HB: José M.ª Marichalar, José Ignacio Murua, Jesús Berruezo, Martín Olaechea, José Manuel Eztala y Ricardo del Pozo. EE: José M.ª Ruiz y Xabier Baztarrika. Resultó elegido alcalde el primero.

Elecciones al Parlamento de Vitoria del 26-II-1984.PNV3.314CP353PSOE2.434Auzolan172HB2.420PC73EE907 Elecciones generales del 22-VI-1986.PSOE2.535CP438PNV2.140CDS301HB1.709UC76EE1.069ICT72Elecciones municipales del 10-Vl-1987. Resultaron elegidos los siguientes concejales: HB: Joseba Xabier Portugal Arteaga, Javier Sagarzazu Zapirain, José María Marichalar Picaza, Antonio Muguruza Etxeberria, Fernando Miguel Salaberria Folgado, Angel Ouvuña Vidal. EA: Roberto López de Etxezarreta Murgiondo, José Domínguez Esteiro, M. Visitación Roteta Mujika, M. Inés Puy Otaegui. PSOE: Balbino Cambra García, Manuel Riveiro Fernández, José María Mayoz Echenique, José Antonio Olaizola Azaldegi. EE: Jon Mikel Uribarren Etxeberria, Izaskun Urruzola Morán. PNV: José Luis Goikoetxea Garmendia.

Elecciones generales del 29-X-1989. HB2.497PP428PSOE2.167IU194EA1.393CDS177EE936Otros219PNV900 Elecciones al Parlamento de Vitoria del 28-X-1990. HB2.532PP307PSOE1.890CDS21EA1.310UA3PNV1.168Otros272EE767 Elecciones municipales del 26 de mayo de 1991. Resultaron elegidos los siguientes concejales: HB: Joseba Xabier Portugal, José Ramón Sistiaga, Angel Ouviña, Juan Carlos Alducin, Jokin Olasagasti y Pedro María Ibargarai. PSE: Manuel Riveiro, Ana María Ancín y Juvino Fernández. EA: María Visitación Roteta, Roberto López y José Domínguez. EE: Jon Mikel Uribarren. PNV: Juana Garbizu, Javier Anatol y María Aranzazu Makazaga. Fue elegido alcalde Joseba Xabier Portugal.
Parroquia principal dedicada a San Fermín y cuatro parroquias de barrio, arciprestazgo de Rentería, obispado de San Sebastián. Ermitas de Santísimo Cristo de Bonanza, Nuestra Señora de Catania, Piedad, Sta. Ana, Sta. Isabel y San Roque. Con anterioridad, San Juan (de la Ribera) perteneció al obispado de Bayona y luego al de Pamplona. Esta primitiva parroquia erigida en 1557 estuvo enclavada donde hoy se halla la ermita de la Bonanza. En el s. XIX se hallaba servida por un vicario y un beneficiado, de presentación de la villa, su patrona. La de San Pedro, erigida en 1540, por sufragánea de la de Santa María de San Sebastián (obisp. de Pamplona), cuyo cabildo nombraba al vicario (tuvo otra, erigida en 1467, al pie de monte). La ermita de Nuestra Señora de Catania fue erigida en 1653 por el capitán general de Guipúzcoa, barón de Bateville, utilizando materiales de su capilla privada. Tuvo las siguientes cofradías: Santísimo Sacramento, S. Sebastián, Rosario, Ánimas, D. N. de Jesús y Sagrado Corazón.
Elejalde, F.; Erenchun, J.: Noticias históricas de la villa de Pasajes, San Sebastián, 1970, 105 pp.;

Gorosabel, P. de: Noticias de las cosas memorables de Guipúzcoa, T. VI, Tolosa, 1901, 501 pp.;

Isasti, Lope de: Compendio Historial de la MN y ML Provincia de Guipúzcoa, en el año de 1625, San Sebastián, 1850, 674 pp. más 41;

Iturrioz Tellería, F.: Pasajes. Resumen histórico, San Sebastián, 1952, 285 pp.;

Memoria del Puerto de Pasajes 1981, San Sebastián, 1982, 94 pp.;

Miner Urdampilleta, Fco.: El Puerto de Pasajes, en VV.AA.: "Itsasoa", n.° 5, p. 131;

Olaechea Labayen, J. B.: Seis siglos de litigio sobre el dominio del puerto de Pasajes, "BEHSS", 1975, n.° 9, p. 14;

Reizabal Arruabarrena, Gorka: Santos pasajes de remo, Pamplona, 1988, 265 pp.;

San Gil, J. P.: La flota de arrastre de Pasajes durante la Guerra Civil (1936-39), en VV.AA.: "Bilduma", 1990, n.° 4, p. 47.

Ainhoa AROZAMENA AYALA