Literary Figures

Arrieta Ugartetxea, Joxe Austin

Escritor en euskera nacido en San Sebastián (Gipuzkoa) el 26 de octubre de 1949.

Tras unos breves estudios en el seminario de San Sebastián, a los 18 años lo dejó. Licenciado en Filología Románica. Trabaja desde hace muchos años como traductor en la caja de ahorros Kutxa. También ha sido durante siete años profesor de euskera en el centro EUTG de San Sebastián, perteneciente a la Universidad de Deusto.

Ha escrito poesía y narrativa y también se ha destacado como traductor literario. Ha sido premiado en diversas ocasiones: Irun Hiria de novela en euskera (1978); Irun Hiria de poesía en euskera (1982 y 1996); y Euskadi de traducción literaria (1995).

Su primera publicación fue el libro de cuentos Bidaia/Termitosti (Ustela, 1978). Posteriormente, en 1997, Arrieta publicó Labur aroz (Txalaparta), una recopilación de narraciones escritas en los 22 años anteriores. Buena parte de los materiales eran inéditos, pero se incluían también los cuentos Bidaia y Termitosti.

En el campo de la novela publicó su primera obra en 1979, Abuztuaren 15eko bazkalondoa (Gipuzkoako Aurrezki Kutxa), reeditada por la casa Elkar en 1985 y traducida al castellano (La sobremesa del 15 de agosto, Hiru, 1994). Había resultado ganadora del premio Irun Hiria en 1978.

Resumiendo en los siguientes párrafos lo que dice la profesora Marijose Olaziregi en el estudio que ha realizado sobre Arrieta (Historia de la literatura vasca, UNED, 2000), se trata de una obra formalmente bien resuelta y con un gran despliegue de estrategias narrativas modernas. El carácter autobiográfico de la historia no impide que la novela sea, a su vez, una crónica de la historia de San Sebastián durante las décadas 50 y 60 del siglo XX. El punto de vista de un seminarista de 16 años es el que articula la novela, utilizando la sobremesa del 15 de agosto de 1965 como excusa narrativa para que el recuerdo y la reflexión cobren protagonismo. Otro eje importante de la novela, además del discurso del seminarista, es el del padre de familia, que rememora sus andanzas en la Guerra Civil española, en el bando nacionalista vasco. Ambos discursos están en segunda persona utilizando diferentes registros lingüísticos según los personajes, con gran maestría según Olaziregi, acabando por plasmar muy adecuadamente la compleja realidad vasca. Cree esta profesora que a través de esa familia se ofrece en la novela un retrato político y cultural de la sociedad vasca.

La siguiente novela, Manu militari (Elkar, 1987), es bastante más extensa y más compleja que la anterior. Plantea toda una reflexión sobre el acto de narrar. Es una metanovela con un gran virtuosismo estilístico. La historia principal gira en torno a las cartas que envía desde Melilla un recluta, Iñaki, a su novia que vive en San Sebastián. Tiene también un trasfondo autobiográfico indudable y pretende ser la narración de toda una serie de vivencias compartidas por una generación durante la dictadura franquista (el texto aparece fechado en abril de 1973). Otra característica de la novela es su intertextualidad: hay un narrador que se transforma, sucesivamente, en director de cine, en escribiente de un monasterio medieval, en detective de un telefilme policíaco... y transcribe las cartas de Iñaki y su novia en cada uno de esos contextos. "En nuestra opinión, es esa excesiva intertextualidad la que impide que la novela funcione del todo", ha escrito Olaziregi.

Su última novela publicada es Terra Sigillata (Txalaparta, 2008).

También ha escrito estos libros de poesía: Arrotzarena/Neurtitz neugabeak (CAP-Kutxa, 1983), Bertso-paper printzatuak (Elkar, 1986), Mintzoen mintzak (Elkar, 1989) y Graffitien ganbara (Kutxa, 1996) y Orbaibar (Kutxa, 2003). En el año 2001 se le dedicó una antología poética en la colección XX. mendeko poesia kaierak. En el prólogo de la obra, Koldo Izagirre describió así el quehacer poético de Arrieta:

"Arrieta refleja su propio mundo en los poemas: la tristeza del adolescente, la solidaridad con los oprimidos, el hastío de lo cotidiano, la alegría de amar, las preocupaciones patrióticas... En cuanto al nivel formal, es una poesía muy trabajada. Dado que domina muchos recursos lingüísticos, Arrieta escoge las palabras con especial cuidado. (...) A su riqueza de vocabulario hay que añadir su interés por la métrica. En los versos libres muestra instinto para lograr la cadencia, y en los sujetos a la métrica se esfuerza por una gran perfección".

Arrieta es un renombrado traductor y ha traducido al euskera obras del francés, inglés, catalán y alemán: Hadrianoren oroitzapenak (Marguerite Yourcenar), Eulien ugazaba (William Goldwing), Beirazko giltzak (Jaume Fuster), Homo Faber (Max Frisch) y Denbora galduaren bila -Swann-enetik (Marcel Proust).

En 2013 publica el ensayo Berriro eta behin (euskara dela eta) donde se recogen dos de sus escritos. Uno de ellos trata el tema de la trasmisión de la producción cultural vasca contemporánea y en otro se plasman algunas reflexiones sobre la obra de Txillardegi.

Nik ez dakit nola baina gertatu egin da. Goibeltzen hazia zen bazkalondoko tertulia, baina hona hemen beriro alaitasun-giroa. Agian patioko leihoa ez dakit zenbat aldiz hertsi ondoren, oraingoan berriro zabaldu egin dugulako: kerik ez, goiko Joxerenean beste txanpan botila baten deskortxeari dagizkioten festak, eperrik ez, beheko Pedrorenean familia osoak ekin dion kantua ("Festara" hain zuzen, oso desafinatuki, egia esan), kiratsik ez. Eperrik ez, edo haren kantu gogaikarririk ez, behinik behin. Bakailau isatsaren kiratsik ez, edo hura estaltzen duen beste usain bortitzagorik nagusi..., ez dakit.

(Abuztuaren 15eko bazkalondoa, Elkar argit., 1985)


"No sé cómo ni por qué, pero ha sucedido. Después de un momento en que parecía que había empezado a decaer, vuelve a resurgir la animación y la alegría en la tertulia de sobremesa. Quizá sea porque, después de haberla cerrado no sé cuantas veces, hemos vuelto a abrir la ventana del patio: no hay humo, se oyen las risas y voces de la familia de José, en el piso de arriba, donde parece que acaban de descorchar otra botella de champán, no se escucha ahora el canto de la perdiz, pero sí el coro de voces desafinadas de la familia de Pedro, en el primer piso, entonando con estruendo Festara, tampoco se percibe el hedor. La perdiz seguro que sigue estando ahí, pero al menos no se escuha su canto fastidioso. En cuanto al hedor que despide la cola de bacalao, no creo que sea correcto decir que ha desaparecido, sino, más bien, que existen otros olores más fuertes que lo hacen pasar un tanto desapercibido."

(La sobremesa del 15 de agosto, Edit. Hiru, 1994, traducción del autor)


Gana el premio Ciudad de Irún en su edición 2003 en poesía en euskera con Orbaibar.