Lekaide eta lekaimeak

FLAMARIQUE BIURRUN, Victoriano

Sacerdote y promotor social navarro, nacido en Beire el 12 de enero de 1872. Fue párroco de Olite desde 1903 a 1927, municipio cuyos habitantes, labradores en su mayoría, se hallaban enfrentados en dura pugna por la propiedad de la tierra desde las ventas de comunales del siglo XIX. Flamarique, lector apasionado de Chaves Arias, discípulo del jesuita Antonio Vicent, empleará los 25 años de su gestión parroquial en poner en la práctica la doctrina social corporativista de la Iglesia, consiguiendo sentar las bases de un cooperativismo agrícola, eficaz, en un primer momento, pero frágil, a la larga, al adquirir mayor envergadura económica y salir del microespacio en el que se desarrollara. La acción de Flamarique en la Ribera de Navarra, junto con la de Antonio Yoldi, en la Montaña, huirá del sindicalismo reivindicativo de las organizaciones de izquierda y de la cristiana ELA-STV para buscar una utópica armonía entre clases de intereses contrapuestos y antagónicos, armonía que salta hecha añicos cuando las contradicciones se agudizan como en 1914 y en la crisis generalizada de los años 20. Es, precisamente, en esta crisis cuando la valerosa nave del cooperativismo olitense se va a pique.
La obra de Flamarique. "Preferimos el pequeño impositor; más valen 20 imposiciones de peseta que una sola de 20 pesetas". Siguiendo el modelo alemán raiffeisiano, crea en febrero de 1904 la Caja Rural de Olite sobre la que irá montándose el resto de las instituciones merced al crédito agrícola otorgado a un interés módico, con un plazo acomodado a la naturaleza del objetivo del agricultor y limitando al máximo los trámites previos. A continuación y el mismo año la Caja organiza la Cooperativa de Abonos a la que, en 1905, se unió la Caja de Larraga, en 1907, 32 Cajas y, en 1908, 40 Cajas Rurales. En 1910 se crea la Federación Católico-Social de Navarra dejando la Caja de Olite de actuar como centro de todas las demás. Dos años antes, las Cajas de Olite, San Martín de Unx, Ujué y Pueyo fundan la Harinera Navarra y en 1909 la Electra Caja Rural suministra fluido eléctrico a domicilio mediante una central instalada en la Foz de Lumbier. También este año Flamarique puede seguir las huellas de Vicent y fundar el Círculo Católico de Olite con biblioteca, dos cocinas, salón de billar, café, sala de lecturas y salón de actos. La máxima realización tiene lugar en 1911 al fundar la Bodega Cooperativa Olitense con 140 socios, primera cooperativa agraria de Navarra cuyo principal objetivo fue eludir al bodeguero intermediario. Elegido delegado del cooperativismo del distrito de Tafalla, el 4 de diciembre de 1913 asiste en Barcelona, en representación de la Federación Navarra, a la primera Asamblea Española de Cooperativistas. Diremos también que su actividad repercute en toda la zona que se dota, asimismo, de electras, cajas y cooperativas similares (Villafranca, San Martín en Unx, Arguedas, Gallipienzo, etc.).
El motín de agosto de 1914. El año 1913 gentes desposeídas de Olite asaltan las corralizas de varios ricos propietarios procediendo a roturarlas perdiendo el pleito interpuesto por éstos a continuación. La lectura de la sentencia desfavorable provoca un motín que desemboca en tres muertos a manos de la Guardia Civil, el 1 de agosto de 1914. Dos concejales y el alcalde, miembros los tres del Círculo Católico, son condenados a presidio en Consejo de Guerra instruido el año siguiente. Habiéndose declarado en huelga general los campesinos que trabajaban para los corraliceros y propietarios, el gobernador de Navarra coloca a Flamarique en situación de responsable de lo que pueda suceder, lo cual se traduce en una muy poco velada amenaza de cárcel. Colocado entre la espada y la pared, Flamarique opta por preconizar la vuelta al trabajo, solución que hace que muchos, aun resignándose, no acepten la actuación del sacerdote. Tal posición se puso de manifiesto más tarde, al oponerse cierto sector a la elaboración de una candidatura municipal conjunta unitaria de propietarios y cooperativistas que proyectaba el párroco de Olite. La descarnada realidad de la contraposición de intereses daba un mentís a los afanes interclasistas de nuestro promotor.
La crisis final de 1921. Pero no es sólo la filosofía de Flamarique la que sale mal parada al llegar la hora de las grandes crisis. También incide sobre los problemas apuntados la crisis económica de los años 20 y la inseguridad de los impositores, temerosos por sus capitales. Una venta impagada de vino efectuada a Cuba produce, en 1921, un movimiento de pánico que vacía las arcas de la Caja Rural acarreando la quiebra. Flamarique vende la mitad de la Bodega y alquila la segunda parte, fracción que no volverá a ser cooperativa hasta 1941. Todas las obras sociales del beirejo se desploman. El 27 de enero de 1927 abandonaba la parroquia para ocupar una canongía en Tarazona, ciudad en la que vivirá el resto de sus días, hasta el 11 de octubre de 1947 en que fallece.
Pensamiento de Flamarique. Nuestro párroco es un claro exponente de la acción de un voluntarioso -y voluntarista- cura de pueblo puesta al servicio de las doctrinas de León XIII. Su filosofía no dista, por ello, mucho de la que animaba por aquellos años a un Aitzol o a un Policarpo Larrañaga. Sin embargo existe una diferencia fundamental y es que, aun rechazando también éstos el principio marxista de la lucha de clases, el sindicalismo cristiano preconizado por los guipuzcoanos revela una mayor modernidad y un anclaje mayor en el mundo industrial dotado, para estas fechas, de una indudable tradición reivindicativa enmarcada en sindicatos de clase. Por ello, frente al amarillismo de las sindicales católicas, la SOV de 1911 reconoce tajantemente la existencia de dos elementos bien diferenciados -capital y trabajo- mientras el cooperativismo del navarro mezcla propietarios y jornaleros, tiende a minimizar la reivindicación, en aras de crear un pequeño propietario libre de intermediarios y usura prestamista. Su carácter voluntarista se pone de manifiesto en la hipervaloración del esfuerzo frente al realismo de las cifras: "Más valor se concede en la escuela del catolicismo social a 20 imposiciones de peseta cada una, que a una sóla imposición de 20 pesetas, porque las primeras suponen mayor esfuerzo que la segunda en el orden económico y familiar". El 30 de mayo de 1972 tuvo lugar en Olite la asamblea anual de la Unión Territorial de Cooperativas (UTECO) en la que se dispensó un homenaje a Flamarique en el centenario de su nacimiento.
La única noticia biográfica elaborada sobre Flamarique que es el trabajo inédito de Angel Jiménez cedido amablemente por el autor para la redacción de estas líneas.

Idoia ESTORNÉS ZUBIZARRETA.