Udalak

FITERO


Población 1960-1970: véase tabla en imágenes.

Población por entidades en 2003
Denominación Categoría Población
FITERO
Fitero

Villa
2234
2234

Fuente: Nomenclátor de Navarra al 1-1-2003.

En el Padrón municipal a 1 de enero de 2000 posee 1.960 habitantes.

Población total según sexo en 2001

Hombre Mujeres Total
1.097 1.073 2.170

Fuente:Censo de población 2001.

Población por edad y sexo.

Según el padrón municipal de 1975 hay una población de hecho de 2.277 h., 1.139 muje res y 1.138 varones. La máxima de varones se sitúa en los 21 (30 v.), 53,56 (24 v.), 54 y 55 años (23 v.) y la de mujeres en los 23,53 (23 m.), 66 (22 m.) y 55 años (21 m.).

Movimiento natural. Matrimonios: 1968: 13; 1969: 8; 1970: 13. Nacidos vivos: 1968: 3; 1969: 2; 1970: 2. Defunciones: 1968: 26; 1969: 32; 1970: 28. Mortalidad antes de los 5 años: 1968: 0; 1969: 1; 1970: 1.

Evolución de la población del municipio en los siglos XVI-XXI

Año Población
de Hecho
Población
de Derecho
Población
1512
1662
1800
1857
1860
1877
1887
1897
1900
1910
1920
1930
1940
1950
1960
1970
1975
1981
1986
1991
1996
1998
1999
2000
2001
2002
2003
30 vecinos
600
2.241
2.593
2.752
3.013
3.337
3.327
3.469
3.146
3.178
2.901
2.901
2.683
2.454
2.303
2.277
2.186
2.021
2.109





2.868
3.291
3.320
3.412
3.203
3.282
3.022
3.034
2.755
2.545
2.317
2.282
2.225
2.180
2.181
2.083
2.034
2.034
1.960
1.997
2.192
2.234

Distribución de la población según estado civil y año. Finales del siglo XX y comienzos del XXI

  Hombres Mujeres Total
En este municipio
En otro municipio de Navarra
En una de las CCAA limítrofes
En otra CCAA no limítrofe
En el extranjero
477
370
99
63
64
463
311
152
60
53
940
681
251
123
117

Fuente:Censo de población 2001.

Movimiento natural de la población. Finales del siglo XX y principios del XXI

  Nacimientos Defunciones Matrimonios Crecimiento natural
1980
1990
2000
24
14
5
36
29
36
8
9
9
-12
-15
-31
Acumulados cada 8 años
1979-1986
1987-1994
1995-2002
177
118
84
232
221
222
78
59
50
-55
-103
-138

Fuente:Instituto de Estadística de Navarra e INE. Movimiento Natural de la Población.

Indicadores demográficos. Finales del siglo XX y comienzos del XXI

  1975 1981 1986 1991 1996 2001
Densidad de la población
Edad media
Tasa Bruta de Natalidad
Tasa Bruta de Mortalidad
Tasa Bruta de Nupcialidad
53
41
12,27
14,02
3,51
52
42
10,11
14,83
3,37
50
43
9,63
14,45
4,82
50
44
6,65
13,53
3,90
48
46
4,32
10,08
2,40
50
47
5,99
12,67
3,23

Fuente:Censos y Padrones de población.

1860: 693; 1900: 972; 1930: 1.014; 1940: 1.022; 1970: 754 (concentrada) 6 (diseminada).

Censo de edificios. Finales del siglo XX y comienzos del XXI

Edificios destinados a
vivienda familiar
Edificios y complejos de edificios no
destinados a vivienda familiar
Exclusivamente Principalmente Destinados a
vivienda colectiva
No destinados
a vivienda
1 vivienda 2
o más
1 vivienda
uso agrario
Total Total
785 44 11 9 51

Fuente:I.E.N. Censo de edificios 1990.

Censo de Viviendas durante los siglos XX y comienzos del XXI

Población Total Viviendas Colectivas Viviendas familiares
Número Población Vacías Habitadas Población Tamaño medio (1)
2.083 2 39 385 724 2.044 2,8232044198895

(1) Población en viviendas familiares/nº de viviendas familiares habitadas.

Fuente:I.E.N. Censos y Padrones de población y viviendas.


A finales del siglo XX

El municipio se encuentra incluido en la Zona Lingüística (según el artículo 5.º de la ley foral 18/86, de 15 de diciembre que divide a la comunidad foral en tres zonas): No Vascófona.

Población de 2 o más años clasificada según nivel de euskera (competencia lingüística) y año de referencia

  Hombres Mujeres Total
Euskera
Castellano
Las dos
Otra lengua
Entiende:
- Con dificultad
- Bien
Habla:
- Con dificultad
- Bien
Lee:
- Con dificultad
- Bien
Escribe:
- Con dificultad
- Bien
1
959
62
44

0
65

0
65

0
65

0
65
0
945
61
21

1
61

1
61

1
61

1
61
1
1.904
123
65

1
126

1
126

1
126

1
126

Fuente:Censo de población 2001.

Distancia a Pamplona: 104,3 km. Distancia a la cabeza de partido judicial: 24 km. Tiene estación de ferrocarril. Carretera local al N. E. que conduce a Cintruénigo. También locales al S. y al S. E. que enlazan con la comarcal de Cintruénigo a Ágreda (Logroño) y Soria. Carretera local al O. que comunica con la provincia de Logroño.
Según refiere Idoate en Rincones... [t. III, pp. 611-6I31, en el año 1677 se hizo un recuento de todos los comerciantes del reino de Navarra y de su capital, para que contribuyesen según su fortuna en la formación de un tercio, que había de luchar contra los franceses. En Fitero declararon media docena de comerciantes, destacando por su importancia Lifonso y Cosme de Gómara. El censo ganadero de 1977 arroja las siguientes cabezas (A = años, M = meses):

Cabal. 3A Labor
Mular 3A Labor
Asnal 6M Labor
Vaca leche 3A E
Lanar churro 6M
Cerda cast. 3M
Cerda cría 3M
10
89
11
13
1.516
21
15

(Fuente: D. F. N., Serv. Cat.).

En cuanto al ramo industrial: Conservas vegetales. Elaboración de harinas. Fábrica Industrias Francés, S. A. que se dedica a la fabricación de chocolates, cacao y harinas. Cuatro trujales. Elaboración de vinos y alcoholes. Fábrica de bebidas gaseosas. Confección de calzado en serie. Fábrica de yeso. En cuanto a su comercio, Fitero pertenece al área comercial de Pamplona, subárea de Tudela y cuenta con 54 licencias comerciales propias (1963).

Baños de Fitero. La moderna explotación de las aguas data de 1909 en que se constituye una sociedad. En su consejo de administración vemos en 1970 a: Juan Pedro Arraiza Baleztena, Joaquín M.ª Sagués Irujo, Francisco Huarte Goñi, Jesús Huarte Francés, Enrique Rubio Mangado, José Carboné Abad y Eugenio Arraiza Vilalla.

Fitero Viejo tiene un aforo de 13,19 litros por segundo mientras que el Nuevo proporciona 29,33. Las aguas son clorurado-sódicas-ferruginoso-fosfatadas y brotan entre 48 y 52° de temperatura. Se utilizan tanto para baño como para bebida en casos de reúma, gota, padecimiento de huesos y articulaciones, enfermedades nerviosas, anemias, clorosis, escrofulismo y diversas. La temporada es del 15 de junio al 14 de octubre y 20 plazas total. Entre los bañistas célebres cuenta Fitero con Gustavo Adolfo Bécquer y el luego papa Benedicto XV.
El total de la población considerada activa en 1975 es de 923 personas, 711 varones y 212 mujeres. De éstos, 347 varones y 5 mujeres trabajan en el sector primario, 256 varones y 145 mujeres en el sector secundario, 108 varones y 62 mujeres en el sector terciario. El total de inactivos es de 1.354, 427 varones y 927 mujeres. La distribución de la población activa en las 4 actividades principales es: 332 varones y 5 mujeres en la explotación agrícola, 39 varones en la construcción, 45 varones y 3 mujeres en la elaboración de productos minerales no metálicos, 122 varones y 140 mujeres en la fabricación de prendas de vestir, excepto calzado. Al comenzar el siglo XIX la cosecha de cereales asciende a 10.000 fanegas castellanas. La huerta está plantada en su mayor parte de viñas y olivos, los mayores de Navarra, que producen 10.000 arrobas de aceite al año. Se recogen también en la huerta 30 arrobas de cáñamo, hortalizas y legumbres en abundancia. En el monte, desprovisto de arbolado, se crían 10.000 cabezas de ganado lanar. Sobre el río Alhama hay un molino de harina, un trujal y batanes para las fábricas de paño. El gremio de pelaires, en decadencia, cuenta con 20 maestros, 120 oficiales y 10 hilanderas, 8 telares y 4 calderas para el tinte, y consume anualmente 3.000 arrobas de lana. El gremio de alpargateros, floreciente, consume unas 7.000 arrobas de cáñamo en la fabricación de 210.000 pares de alpargatas, manteniéndose de ello 260 personas. Ciento veinte años más tarde los principales cultivos siguen siendo cereales, viñedo, olivos y hortalizas; se recogen 40.000 kg. de cáñamo. Trabaja una sucursal bancaria, y la industria está representada por canteras de yeso de buena calidad que abastecen a cuatro hornos; fábricas de harinas, pastas de sopa, aguardientes, alcoholes, ladrillo y teja, trujales, alpargaterías, chocolates, aceite industrial y talleres diversos. Según el censo agrario de 1972 hay en este Ayuntamiento 736 explotaciones agrícolas, 241 de menos de una Ha, 269 de 1 a 5 Has, 179 de 5 a 20 Has, 41 de 20 a 100 Has, 1 de 100 a 300 Has y dos de 300 a más Has. Todo ello hace una superficie censada de 5.998 Has, 3.599 de las cuales son de tierra labrada y 2.399 sin trabajar. El régimen de tenencia es el siguiente: propiedad, 5.839; arrendamiento, 27; aparcería, 74; otros, 58. Cultivos de secano: 364 Has de trigo, 398 de cebada, 276 de vid y 62 de espárragos. Cultivos de regadío: 68 Has de trigo, 39 de cebada, 4 de maíz, 240 de vid y 65 de espárragos. Hay un tractor de petróleo y 68 de gasoil. Hay 8 cosechadoras de gasoil. La comunidad cuenta con 1.487 Has de tierras comunales lo que constituye un 34'63 % del total y un 0'63 de comunal por habitante.

Distribución de la población según la relación con la actividad económica

    Hombres Mujeres Total
Agricultura
Energía


Industria













Construcción
Servicios
Agricultura, ganadería y selvicultura
Extracción de productos energéticos y refino
Producción energética
Alimentación, bebidas y tabaco
Textil, cuero y calzado
Madera y corcho, excepto muebles
Papel y artes gráfica
Química
Caucho y plástico
Otros minerales no metálicos
Metalurgia y productos metálicos
Maquinaria y equipo
Maquinaria, equipos informáticos y material eléctrico
Material de transporte
Muebles, reciclaje y otras industrias
manufactureras
Construcción
Comercio y reparación
Hostelería
Transporte y comunicaciones
Banca, finanzas y seguros
Servicios a empresas e inmobiliarias
Administración Pública
Educación, sanidad y servicios sociales
Actividades recreativas, culturales y otros servicios
77
1

1
12
39
7
2
2
2
14
21
10
1

7
20

132
54
42
14
11
13
17
15

11
4
0

0
10
87
0
0
1
2
6
1
1
0

4
5

3
32
70
3
3
12
8
45

28
81
1

1
22
126
7
2
3
4
20
22
11
1

11
25

135
86
112
17
14
25
25
60

39

Fuente:I.E.N. Censo de Población y viviendas 2001.

Población ocupada según sectores económicos. Años 1975-1996

  1975 1981 1986 1991 1996
Primario
Secundario
Construcción
Terciario
350
350
155
38
282
240
158
57
175
221
194
45
135
229
200
86
90
224
292
88

Fuente: Censos y padrones homogeneizados. I.E.N.

Tasa de actividad según sexo y grupo de edad en 2001

TOTAL
H 16-24
H 25-44
H 45-64
H 65 o más
M 16-24
M 25-44
M 45-64
M 65 o más
49
58
93
84
1
38
80
44
0

Fuente: I.E.N. Censo de Población y viviendas 2001.

Evolución del paro registrado en el mes de marzo. Finales del siglo XX y comienzos del XXI

1988
1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000
2001
2002
135
117
84
84
91
106
114
84
75
71
89
50
50
50
53

Fuente: I.N.E.M.

Cooperativa vinícola "San Raimundo" (1940).

Agricultura y ganadería a finales del siglo XX

Principales resultados del censo agrario 1989 y 1999
  Censo 1989 Censo 1999
Número de Explotaciones
Superficie total (ST)
Superficie agrícola utilizada (SAU)
- Tierras labradas (TL)
- Herbáceos y barbechos
- Frutales
- Olivar
- Viñedo
- Otros leñosos
- Pastos permanentes
232
3109
2489
925
500
152
37
234
2
1564
191
3426
2332
919
394
188
103
234

1413


Agricultura a 31/12/1999 (hectáreas)
Tierras labradas en secano
Tierras labradas en regadío
Superficie forestal
512,83
406,61
677

Industria

En 1978 posee 26 establecimientos industriales.

Sobre un terreno plano de entramado regular, se asienta la localidad de Fitero. La villa posee restos de poblamiento desde época prehistórica, de los que se conservan varios útiles extraídos en sucesivas excavaciones, así como cerámicas celtibéricas de los siglos II-III antes de Cristo, depositadas en el Museo de Navarra. Todavía se pueden apreciar frente al balneario, los restos de lo que durante la Edad Media fue su Castillo Medieval. Entre los elementos de arquitectura civil que hay en Fitero, destacan el Balneario construido en el siglo XVII. Su emplazamiento se encuentra sobre las aguas termales de un antiguo manantial, disfrutado desde época romana. Del mismo modo, se conservan restos del torreón musulmán de la Atalaya y existió en la villa un antiguo castillo de la misma civilización, del que en la actualidad no queda prácticamente resto alguno. La riqueza arquitectónica de Fitero reside en sus edificios religiosos, entre los que destacan, la Parroquia de Santa María la Real y el Monasterio de Santa Clara. La Parroquia de Santa María la Real, perteneció en la Edad Media, a un Monasterio cisterciense, reputado como el más antiguo de la orden en la Península ibérica y que daría lugar en su origen a lo que hoy es la villa de Fitero. Actualmente, el conjunto se ubica en la parte inferior del trazado urbanístico de la localidad. Su construcción data de la segunda mitad del siglo XII, siendo algo más antigua la zona de la cabecera. Dentro de los cánones de la orden del Císter, su arquitectura se asemeja a la de las abadías francesas medievales de la misma época. De esta manera, el templo posee una planta de cruz latina con tres naves, siendo la central la de mayor altura. El crucero de la nave se halla dividido en siete tramos y la cabecera está resuelta en forma de girola, a modo de trazado geométrico en el que hay fijadas cinco capillas en forma de semicírculo. La estructura de las naves responde al modelo cisterciense, sobre arcos de medio punto que sostienen, a través de unos robustos contrafuertes en forma de pilastras cruciformes, el peso de las bóvedas. Dicha cubierta, se resuelve a la vez a modo de bóveda de crucería realizada sobre robustos arcos fajones, que permiten dar esbeltez y altura a la nave central de la iglesia. Concluida su construcción original y pasado el periodo medieval, el conjunto ha ido sufriendo numerosas reformas y ampliaciones. Así, durante el Renacimiento y en concreto durante el siglo XVI, se sustituyen las bóvedas de crucería originales correspondientes a tres tramos de la zona de la cabecera, por otras en forma de estrella de estilo gótico - renacentista. Las obras de ejecución de la sacristía del templo, se llevaron a cabo a finales de la misma centuria. Reformada en el siglo XVIII, se trataba originalmente de un espacio rectangular dividido en triple tramo, con tres bóvedas de medio cañón decoradas mediante lunetos y capillas de medio punto. Otra ampliación a la estructura original del edificio, se realizó en época barroca, en concreto entre 1732 y 1736. Se trata de lo que hoy es la Capilla de la Virgen de Barda, con planta dividida en dos cuadriláteros sobre los que se alzan en uno de ellos una bóveda de medio cañón y en el otro una cúpula de no gran tamaño, con tambor y linterna. El resultado externo, se trata de un conjunto realizado en aparejo de piedra de sillería. Destacan los robustos contrafuertes que resuelven la altura interior y entre los mismos, se alojan vanos de medio punto decorados con tracería de baquetones. Preside la fachada principal una portada románica de finales del siglo XII; cuenta con un pórtico sobre arco de medio punto dividido en una serie de arquivoltas baquetonadas. Dichas arquivoltas se alzan sobre columnillas de fuste liso y ocho capiteles decorados con motivos de tracería fitomorfa, así como zoomorfa. Otro de los elementos estructurales más importantes de la iglesia es su claustro. Se trata de una construcción plateresca del siglo XVI, que comunica con la Iglesia por el lado de la Epístola. Su forma es cuadrada, con una galería de arcos ligeramente apuntados y con una cubierta a modo de bóvedas estrelladas. Destacan en el claustro los motivos ornamentales de sus capiteles y columnas, basados en temas narrativos antropomorfos, así como zoomorfos. Entre otros elementos que conservan mejor su sabor medieval, es de reseñar la Sala capitular. Muy similar a la del monasterio de la Oliva, se erige una dependencia de planta cuadrada con una cubierta realizada por bóveda de crucería, sobre las nueve partes en que está dividida. Sostienen el conjunto de la estancia columnas exentas centrales y otras adosadas a los muros. Los capiteles de las mismas, se encuentran decorados de muy diversas maneras, tales como motivos acanalados, vegetales y de tipología mozárabe. Otra de las dependencias medievales es uno de los refectorios de los que consta el conjunto. Se trata de una sencilla construcción con aparejo en piedra de sillería que pertenece al siglo XIII y se encuentra ubicada en la zona sur del claustro. Destaca también en el conjunto debido a su aparatosidad, una torre en ladrillo de estilo manierista del siglo XVII localizada en el lado izquierdo de la Epístola. Sus tres cuerpos cúbicos le otorgan gran altura y verticalidad, que contrasta con la trama horizontal general del conjunto. Durante el transcurso de los siglos XVI al XVIII se fueron añadiendo diferentes edificios alrededor de la zona del claustro. Destacan entre ellos: una escalera de finales del siglo XVI, que comunica con la zona del Coto, que consta de dos partes al amparo de una bóveda estrellada decorada con motivos en yeso; la librería, del siglo XVII, formada por una planta rectangular sobre la que se alza una bóveda de medio cañón en la que se hace una incursión decorativa por medio de lunetos; el palacio abacial, situado paralelamente al refectorio de la Edad Media y correspondiente al último tercio del siglo XVI. Ubicado al oeste del conjunto, se encuentra un patio de finales del siglo XVI de grandes dimensiones en el que en su piso superior, se aloja una gran galería con una bóveda con linterna sobre tambor octogonal. El ajuar de la Parroquia de Santa María la Real es rico y variado, compuesto sobre todo por retablos del siglo XVII y XVIII. En la zona del Presbiterio se aloja el retablo Mayor. De traza manierista, fue diseñado en el año de 1583 por el arquitecto Diego Sánchez y decorado por el escultor Antón de Zárraga. En cuanto a sus características, dentro del orden gigante, el retablo se divide en un banco de estilo dórico, para pasar posteriormente a la decoración jónica y corintia en las tres calles en las que queda dividido el cuerpo. Preside el conjunto una imagen de la Virgen de la Asunción de estilo romanista. El resto de alardes decorativos, corresponden a pinturas religiosas de distinto género realizadas por Roland de Mois a partir de 1590. Otros retablos del siglo XVII, son el de la Purísima, el retablo del Cristo de la Guía, cuya talla central se debe al gran escultor romanista estellés Bernabé Imberto, el retablo de San Ignacio de Antioquía, el retablo de la Virgen de la Barda y el de San Benito. Todos ellos se albergan en la zona del crucero de la parroquia y comparten estilo manierista en su traza, con un banco de estilo dórico, y dentro ya del orden gigante, un cuerpo en el que se suceden el resto de los estilos o bien se ornamentan mediante columnas entorchadas de capiteles compuestos. Un último retablo se ubica en la misma zona, pero correspondiente ya a finales del XVII, de estilo barroco. Se trata del conjunto de la Virgen del Rosario, decorado en parte con tracería manierista pero ya con columnas de estilo salomónico en su cuerpo. En la zona de la Epístola, se alojan varios retablos de menor tamaño correspondientes a los siglos XVII y XVIII. Destaca entre ellos, el dedicado a San Raimundo de Fitero dentro de un orden barroco de la primera mitad del siglo XVIII. Su estructura estaría configurada por banco, sotobanco y cuerpo dividido en tres calles decoradas con columnas churriguerescas formadas por querubines y guirnaldas. Se ubican también en esta zona de la Epístola, el retablo de San Miguel, de traza manierista de inicios del siglo XVII, el retablo de San Bernardo de estilo también manierista compuesto y rematado por un frontón curvo abierto, los dedicados a San José y San Ildefonso, que son de pequeño tamaño perteneciente a un estilo barroco con estructura salomónica en el cuerpo y excesiva decoración a modo de guirnaldas. Dentro del conjunto, entre otras dependencias destaca la colección de pinturas de los siglos XVI y XVII, que posee la Sacristía. Entre todas ellas sobresale una pintura sobre tela, correspondiente a finales del siglo XVI y cuyo motivo temático es el Nacimiento de Cristo. Se aprecia de forma clara el estilo o la influencia italiana de su pintor, de inspiración rafaelesca. Rica también es la colección de prendas litúrgicas que se guardan en la sacristía. Existen capas y casullas de los siglos XVI y XVII, con bordados propios de la época que reflejan diferentes escenas de la vida de Cristo. En otra dependencia destaca la sillería del coro, correspondiente a principios del siglo XVII; esta formada por setenta y nueve sillas insertadas entre motivos de decoración jónica y compuesta. Sobresalen de forma especial, algunos de los ricos motivos de orfebrería que posee el Monasterio de Santa María la Real; son muy numerosos los útiles en oro y plata, pero destacan entre otros, un cáliz renacentista de plata del siglo XVI, una naveta de concha y plata de la segunda mitad de la misma centuria, así como otros de los siglos XVII, XVIII y XIX. Existen también cuatro coronas de plata de diferente época, siendo la más antigua la correspondiente al siglo XVI. De los siglos XVII, XVIII e incluso XIX, hay una gran variedad de piezas entre las que destacan navetas de plata, ostensorios de bronce, relicarios de plata así como vinajeras y cofres del mismo material. La joya de este conjunto de orfebrería la compone una pieza de inicios del siglo XIII, de hacia 1200, correspondiente a una arqueta eucarística decorada con cobre esmaltado. De formato cuadrado, sus motivos iconográficos reflejan fielmente el estilo románico. Aparecen reflejados en cada uno de sus cuatro costado, Dios Padre, Cristo Crucificado y dos ángeles con un trazado antinatural en cuanto a sus formas que realzan aun más su belleza; atribuido tradicionalmente a taller lemosino, autores modernos se inclinan por un taller cercano al estilo del de Silos. Mención especialísima merece la conocida como "arqueta de Fitero". Se trata de una pieza de marfil, obra califal cordobesa fechada en Medina Azahra en 355 de la Hégira (año 966 de Cristo), debida al maestro Halaf. Se conservan también, otras arquetas de madera decoradas con marfil de los siglos XI y XII con motivos decorativos geométricos así como del Tretamorfos, fieles a la rigidez y arcaísmo humanizado del románico. Santa María La Real cuenta con un órgano, construido entre 1657 y 1660, declarado en Bien de Interés Cultural por el Gobierno de Navarra en 2001. En segundo orden de importancia dentro de arte sacro, en Fitero se encuentra el Monasterio de Santa Clara. El edificio del mismo, carece de gran valor arquitectónico, ya que corresponde a una casa de aspecto señorial del siglo XIX, que nada tiene que ver con la estructura conventual de los monasterios de las clarisas. Por lo tanto, su riqueza reside en la ornamentación interna que alberga, pertenecientes a la orden desde el siglo XIII. En la zona del Presbiterio, se encuentra localizado el Retablo Mayor procedente de la iglesia que poseía la orden en Calatayud. De trazado manierista, destaca por estar estructurado por un orden gigante, rematado por un frontón curvo en la parte central. La decoración la completan querubines y capiteles compuestos en las columnas. Preside el retablo una imagen del siglo XVIII, correspondiente a la Inmaculada Concepción. En la zona de la Epístola, se encuentran ubicados dos retablos dedicados al Sagrado Corazón y a la Virgen del Pilar respectivamente. El primero de ellos reutiliza restos de otros retablos de los siglos XVII y XVIII, mientras que el segundo, aprovecha también restos de otros retablos del siglo XVII. Está formado sin embargo, por un solo cuerpo de decoración jónica al que se unen diferentes relieves sagrados del siglo XVII, entre los que destaca la imagen titular del retablo dedicada a la virgen del Pilar, perteneciente a un estilo romanista de inicios del siglo XVII. Destacan los diferentes lienzos y esculturas de los siglos XVII y XVIII que se reparten por otras dependencias de convento. Como pieza de mayor interés, en el coro bajo se aloja un Cristo crucificado de estilo gótico del siglo XIII, que refleja en sus facciones motivos de fractura románica. Además de otras piezas dedicadas a figuras de santos de los siglos XVII, XVIII y XIX, sobresalen los motivos orfebres que posee el conjunto conventual, tales como cálices de plata del siglo XVI, con ornamentación de estilo gótico plateresca en sus lóbulos. También se conservan un copón de plata del siglo XVII, relicarios de la misma centuria y aguamaniles de plata del siglo XIX.
En la biblioteca del monasterio fue hallado el único ejemplar conocido del poema provenzal de Guillermo de Anneliers de Toulouse La guerra civil de Pamplona. De todos los escritores e investigadores originarios de Fitero se destaca Bautista, archivero, autor del "Libro Tumbo" de la abadía de Fitero, hoy en el Archivo Histórico Nacional. Consignemos también en el campo literario las dos narraciones escritas por Gustavo Adolfo Bécquer tras su estancia en los baños e inspirado en los alrededores, El miserere y La cueva de la mora.
Municipio, partido judicial de Tudela, Navarra.

Presupuestos Municipales del municipio en 2002

Ingresos (en euros)
Gastos (en euros)
0
0

Fuente:Departamento de Administración Local de Navarra.

Villa abadenga de la merindad de Tudela, Navarra. Carlos II de Navarra nombraba un abad, el cual tiene asiento y voto en las Cortes Generales de Navarra. Ocupa el 4.° lugar.
BURUTAIN, Fausto de; DUALDE PEÑUELAS, Pedro; GARCIA LAHIGUERA, José; LEXALDE, Benito; PALACIOS, Fausto; PALAFOX Y MENDOZA, Juan de; RAIMUNDO, San, y el obispo Díaz y Gómara.
En el curso 1970-1971 tenía un total de 8 unidades escolares, 7 públicas y una de la Iglesia (Hermanas de Santa Ana). Asistieron a las mismas 119 niñas y 126 niños.
En agosto de 2001 se inaugura el museo de la biblioteca del antiguo Monasterio.

Población de 16 y más años que no estudia, según los estudios realizados, a finales del siglo XX

 HombreMujerTotal
No sabe leer o escribir
Sabe leer o escribir (fue menos de 5 años a la escuela)
Sin completar EGB, ESO o Bachiller elemental
Bachiller Elemental, EGB, ESO completa (graduado)
Bachiller superior, BUP, Bachiller, LOGSE, COU, PREU
FP 1, FP grado medio, Oficialía Industrial o equivalente
FP 2, FP grado superior, Maestría Industrial o equivalente
Diplomatura, Arquitectura, o Ingeniería Técnica, 3 cursos
de Licenciatura, Ingeniería o Arquitectura
Arquitectura, Ingeniería, Licenciatura o equivalente
Doctorado
16
81
375
278
67
29
27

29
37
4
10
85
407
228
74
22
20

50
38
0
26
166
782
506
141
51
47

79
75
4

Fuente: I.E.N. Censo de Población y viviendas 2001.
El 2 de febrero de 1906 se crea la Cooperativa agrícola-Caja rural; aprobada por el Min. de Trabajo el 28 de mayo de 1945, contaba con 549 socios en 1960. En 1940 se funda la Bodega Cooperativa, el día 18 de febrero, que, agrupando a 125 socios el año 1960, fue aprobada por el Min. de Trabajo el 30 de marzo de 1946. Finalmente, en este último año se inaugura el Trujal Cooperativo, el 1.° de marzo; quedando aprobado el 30 de diciembre, reúne a 59 socios el año arriba mencionado.

El 23 de abril de 2001 se celebra en la localidad ribera el acto oficial de hermanamiento de Fitero con la ciudad mexicana de Puebla.

Infraestructura Turística a 1/1/2002

  Unidades %
Ruidos
Contaminación
Poca limpieza en las calles
Malas comunicaciones
Pocas zonas verdes
Delincuencia en la zona
Falta de servicios
157
46
186
13
334
7
5
19
6
23
2
41
1
1

Fuente: I.E.N. Censo de viviendas 2001.

Cinco establecimientos de hostelería. Crédito Navarro y Caja Provincial de Pamplona. Casino de Fitero, Casino Católico Español y Sociedad de Baile "La Amistad". Hospital de San Antonio.
Celebra fiestas patronales en setiembre honrando a la Virgen de la Barda. En marzo se festeja a San Raimundo. Festejo tradicional fue la celebración de "El Emperador", día en que un fiterano era investido como tal y podía dar órdenes de obligatorio cumplimiento a sus súbditos.
Nombre. Aparece en doc. de 8 de mayo de 1586 como Hitero (CAGN, t. XLIX, n.° 656), nombre alusivo a su condición fronteriza. Algo más abajo está el Alto de la Muga.
Un olivo y una vid. El escudo y sello utilizado hasta la emancipación de la villa en el siglo XIX aludía a su condición abacial: partido y cortado en la mitad inferior. 1 ° Apoteosis de San Raimundo. 2.° Cruces de Calatrava, Alcántara, Cristo y Montesa. 3.° Brazo empuñando el bastón abacial. Cruz de Calatrava sosteniendo la totalidad del escudo.
HISTORIA.
El Poblado de Peña del Saco o Quiebra-Cántaros. El carácter fronterizo de esta localidad está avalado no sólo por su nombre sino también por las vicisitudes históricas que experimenta la población de su actual término desde los primeros tiempos conocidos. Este fue poblado en varios puntos siendo el primero de ellos la colina denominada Peña del Saco, a la derecha del Alhama y frente a las ventas del Baño, llamada también Quiebra-Cántaros desde la Edad Media aludiendo a la cerámica dispersa por la misma. La primera excavación fue llevada a cabo por Taracena en 1946 atraído por el folleto del Dr. S. Mozota en el que se daba cuenta del descubrimiento de un poblado por Juan Cabré en 1927. Esta prospección llevó a Taracena y Vázquez de Parga a establecer la existencia de una comunidad de tipo celtíbero en el limite entre la tribu pelendona y la vascona. En 196l Jorge de Navascués reemprendió el reconocimiento y en el verano del año siguiente un equipo dirigido por Maluquer de Motes colaboró con el estudio estratigráfico de la acrópolis. De este estudio se deduce la existencia de dos poblados preceltibéricos, el último de ellos destruido por un incendio, cuyo desarrollo histórico puede situarse en la primera Edad del Hierro, hasta probablemente el siglo IV a. JC. Sobre estos restos se situarían los otros dos poblados de la segunda Edad del Hierro, de tipo celtibérico estudiados por Navascués y Taracena, el último de los cuales habría perecido también en un incendio tras lo cual no volvió a edificarse en el lugar. La expansión celtibérica pudo haber sido cultural o bélica siendo frenada por la romana durante el siglo II. La destrucción del último poblado en una fecha que Taracena sitúa entre después de 133 y 1, caída de Numancia siguió el poblamiento del bajo valle debido a la atracción ejercida por la "pax" romana sobre los fiteranos.
Las Termas romanas. Hacia 1820 se señala el hallazgo de fragmentos de esculturas y sepulcros en Castellón. Latorre dirigió en 1868 una carta-memorial a la Comisión de Monumentos citando la existencia de un templo romano. En 1871 el director del establecimiento balneario efectuó unas excavaciones que dieron como resultado el descubrimiento de las termas romanas destruidas luego al modernizarse el balneario. Eustasio Medina, director de la Escuela de Bellas Artes, efectuó el plano de las mismas. Los romanos no sólo utilizaron las aguas sino que horadaron una galería de 63 m. que conduce actualmente el agua hasta su lugar de explotación. En el Museo de Navarra fueron recogidos los materiales romanos -monedas, capiteles- recolectados. Los baños fueron utilizados también por los musulmanes que dieron al río un nombre alusivo (alhama = baño). En pleno siglo XII el balneario aparece citado como balneum caracallo. A tenor de la política general de apropiación que les caracterizó, los monjes se hicieron dueños del balneario. Se les denominó también "pozos de San Valentín" y "Baños de Tudején".
De frontera intertribal a mojón fronterizo. En las cercanías dé los baños se alzó el castillo y poblado de Tudején organizado en concejo durante la Edad Media. A menos de cuatro km. un torreón agrupaba alrededor de sí algunos habitáculos en el paraje denominado luego Castellón, actual Fitero. Sobre éste, Avatores y la Morería, culminados por la Peña de Hitero, han conservado asimismo restos de habitación humana muy antigua. Tudejen, Turujen o Turuillen recurren con frecuencia en la documentación navarra. Tras la reconquista definitiva del valle del Ebro por Alfonso el Batallador éste lo cede en su testamento de 1131 a Santiago de Compostela, cesión que no llegó a verificarse por ser impugnado el testamento y advenir García "El Restaurador" al trono navarro. Con la pérdida de la Rioja acaecida durante este reinado, Tudején queda convertido en castillo fronterizo sometido a las violentas luchas entre los reyes de Aragón, Castilla y Navarra. En él se celebraron múltiples entrevistas como la de octubre de 1146 entre Alfonso VII de Castilla y García de Navarra. A esta condición limítrofe aluden los versos populares: Harto era Castillapequeño rincóncuando Amaya era cabezay Fitero mojón.En octubre de 1167 Castilla y Navarra acuerdan en Fitero una tregua de diez años de duración. El hecho de que los reyes de los tres estados o sus plenipotenciarios conferenciaran a menudo en la zona limítrofe situando simbólicamente un asiento en cada área de soberanía dio lugar a que el lugar en cuestión se denominara Mojón de los Tres Reyes. En 1196 -según Garibay- los monarcas que acudieron fueron Sancho VII "El Fuerte" de Navarra, y los dos Alfonsos de Aragón y de Castilla.
La abadía, cuña castellana. En 1152 la penetración politica castellana en las tierras fronterizas de Navarra se vio impulsada por el establecimiento, en terrenos del Castellón de Fitero, de una comunidad cisterciense. Dicha comunidad de doce monjes del Scala Dei de Gascuña se había aposentado primitivamente en el monte Yerga situado en la confluencia de los términos de los riojanos Alfaro, Grávalos y Autol habiendo sido beneficiada por Alfonso VII de Castilla, el 25 de octubre de 1140, con la villeta semidesierta de Niencebas. Raimundo de Fitero, el nuevo poblador de Castellón, se hallaba ya bien provisto de títulos de propiedad sobre abundantes tierras ribereñas del Alhama. Parece ser que Castellón le, fue donado por D. Pedro de Rada y su mujer D.ª Toda señores de Cadreita. Su calidad de monasterio con tierras en ambas monarquías hizo que fuera mimado por ambas, en especial por la castellana. Sancho El Sabio ordenó en 1157 que el monasterio y sus bienes fueran considerados como situados bajo su protección haciéndoles objeto de gran número de exenciones. El arzobispo Ximenez de Rada contribuyó con su mecenazgo a la conclusión de las obras de la extraordinaria abadía que hoy admiramos. Diversos Papas coadyuvaron también a engrandecer y enriquecer a sus dueños. Pero, por encima de todos y con miras bien interesadas, se destacaron los reyes castellanos conscientes de la importancia de la penetración por vía eclesiástica en los flancos de Navarra. Con el tiempo, los intereses castellanos de la comunidad bernarda fueron tan importantes que se puso en duda el carácter navarro del señorío regido por el abad de Fitero a lo que constribuyó el hecho de repoblar los reyes de Castilla, por su cuenta y riesgo, el concejo de Tudején diezmado por las guerras. Así Sancho VII "El Fuerte" a fin de que su soberanía quedara clara hizo acto de donación (Tudela, 1211) de Tudején, Niencebas y Villa Desierta a la abadía fiterana. Y en 1222 Fernando III de Castilla prometía ventajas a los musulmanes de su reino que quisieran poblar Tudején.
La Orden de Calatrava. San Raimundo de Fitero fue agraciado por Sancho III de Castilla (1157-1158) con la posesión perpetua de la villa y plaza fuerte de Calatrava. Imbuido de la idea de "cruzada", se creó en 1158 la Orden de Calatrava destinada a despojar a los musulmanes de sus posesiones. Tudején fue asimismo sometido a la jurisdicción abadial por esos años. El poder de la orden y de los abades fue con el tiempo extraordinario. Hasta la incorporación a la Corona por los RR.CC. en 1482 con lo que comenzó su declive. El carácter guerrero del cenobio navarro podía apreciarse a simple vista al contemplar el panel defensivo y los tres torreones que escondían a la abadía.
Rango jurídico. El abad era una personalidad lo suficientemente preeminente como para que el Papa le facultara en 1219, junto con los priores de Santa Cruz y Artajona, para sentenciar en el litigio pendiente entre el abad de Leire y su subdiácono sobre los diezmos de Cáseda. De esta forma, también en 1221 el Papa le encargará que, junto al abad de Veruela y el prior de Nájera, procure que los navarros sean resarcidos de los daños experimentados durante la invasión de su reino y ausencia del rey Sancho el Fuerte (1195-1234). Al establecerse en el reino el régimen de Cortes estamentales, los abades tuvieron representación en el brazo eclesiástico. El abad se halla presente también, junto con el de la Oliva, Leire e Iranzu en la ceremonia de coronación de Catalina I de Navarra en la catedral de Santa María de Pamplona el 12 de enero de 1494 (CAGN, L, 1295).
Fitero disputado por Castilla. El mencionado origen castellano del monasterio acarreó diversos enfrentamientos armados entre los dos reinos e incluso el de Aragón. Uno de los más violentos se encendía durante el reinado de Juana II (1328-1349). En 1332, al negociarse la delimitación exacta de la raya fronteriza, la comunidad religiosa estaba dividida entre castellanófilos y navarrófilos. Tudején y Fitero fueron ocupados por los castellanos que tomaron a saco la zona. Mientras, en defensa de Navarra, acudió Gastón IX del Béarn hasta que el 28 de febrero de 1336 el arzobispo de Reims pudo interponer sus buenos oficios logrando reunir cerca de Viana a embajadores de todas las partes. Los árbitros de Castilla fueron Alfonso Ferrández Coronel, alguacil mayor de Sevilla, y Rui Díaz, deán de Salamanca, y los de Navarra D. Juan Martínez de Medrano y Martín Sánchez de Artaiz, enfermero de Santa María de Pamplona, y por quinto eligieron a D. Jacobo, cardenal de la iglesia de Roma. Por parte de Castilla se alegaba ante los árbitros, entre otras cosas, que el monasterio estaba fundado en los términos de Castilla y su jurisdicción; que los reyes de Castilla recibían yantar en el monasterio; que sus merinos recibían también mula y vaso de plata del abad y monjes; que cuando acaecieron muertes los oficiales del rey de Castilla hicieron justicia; que en Fitero corría la moneda castellana como moneda de su rey; que los abades y monjes del Císter contaban al monasterio como del señorío de Castilla y acudían a sus capítulos generales; que cuando había guerra, entre Castilla y Aragón, los aragoneses robaban al monasterio como a lugar de Castilla. Por parte de Navarra se dijo que el monasterio estaba situado en su territorio dentro del término de Corella; que los monjes comparecían en las Cortes de Navarra siempre que eran llamados; que sus reyes tomaban en el monasterio una cena cada año; que habían cobrado el peaje de los vecinos de Castilla en el mismo monasterio; que los navarros habían destruido una población que los castellanos comenzaron a hacer cabe el castillo de Tudején; que cuando los reyes de Navarra, y otros nobles, dejaban en sus testamentos alguna manda a todos los monasterios del reino, el de Fitero llevaba su parte. Rotas nuevamente las hostilidades entre Castilla y Navarra, el litigio fue sometido en 1373 al arbitraje del delegado del Papa, Guido de Bolonia, que declaró a favor de Navarra, sentencia de efectos ya definitivos. Los monjes de Fitero se hicieron cargo desde entonces de la tenencia del castillo. Tudején puede darse ya como despoblado en el siglo XIV pese a los esfuerzos efectuados para evitarlo a lo largo del siglo XIII.
La repoblación de Fitero. Durante el siglo XV el monasterio sufrió una grave crisis que se tradujo en banderías, relajación de costumbres y fechorías diversas. Pero la división partidista de los monjes no era lo peor; fortificada y todo la abadía resultaba vulnerable a las correrías banderizas ávidas de pillaje. Por doc. del 2 de agosto de 1421 se sabe que el abad de Fitero era el recaudador general de los cuartos del obispo de Tarazona en las iglesias de su jurisdicción, incluyendo Tudela. En esas fechas el dinero recaudado estaba destinado a sufragar los gastos de los representantes navarros en el Concilio de Constanza (CAGN, t. L, n.° 1.100). La escasez de moradores hacía fácilmente expugnable la abadía. Durante las guerras de bandos el abad Miguel de Magallón fue asesinado en 1467 por el alcaide de Tudején, Juan de Eraso, hombre de Mosen Pierres de Peralta, en venganza de la afrenta que el abad le hiciera sufrir al recuperar el castillo cedido a Peralta. Una vez en poder agramontés era de temer la acometida beamontesa. Consciente de estos peligros, en 1482 Miguel de Peralta, abad de Fitero y hermano de Mosén Pierres, fomentó la población de la zona mediante cesiones a renta de solares y derechos en montes de la propiedad abacial. La reducción de la tributación atrajo a varias familias labradoras de los confines riojanos, aragoneses y navarros que levantaron una treintena de casas al E. de la abadía. Pero la sola concentración de población no fue suficiente. Según refiere Idoate en Rincones... (t. III, p. 689), en el año 1507 los de Alfaro quemaron y derribaron las casas de los baños de Fitero y parte de la iglesia. El motivo fue la discusión que tenían ambos pueblos por las aguas de las acequias de Añamaza e Ixea. Insultaron además a los frailes del monasterio, quienes pidieron justicia, valorando los perjuicios causados en quinientos ducados oro. En 1510 la razzia fue repetida por corellanos y cirboneros.
Primeras ordenanzas municipales. Dado el crecimiento que había experimentado la población concentrada en los alrededores del monasterio organizada a modo de concejo, fray Martín de Egués "El viejo" aprobó unas ordenanzas municipales dadas a conocer el 20 de agosto de 1524. Se concedió tierras para cultivo a los nuevos vasallos de los monjes. Estos fueron reformados hacia 1538 pero siguieron siendo amos y señores de los primeros pese a su lucha para emanciparse de la tutela feudal. Las ordenanzas municipales fueron papel mojado para Martín de Egüés "El Joven" erigido a la dignidad abacial en 1540. En 1542 se negó a reconocer el derecho de los fiteranos a elegir su alcalde y en 1548 el de cazar y pescar. El resto de la historia de Fitero se halla, a partir de esta fecha, cubierta de continuos jalones antiseñoriales ahogados, a favor de los monjes, por la autoridad virreinal. Desesperada la población de ver pisoteados sus derechos, solicitó del rey licencia para levantar una nueva población en el viejo solar de Tudején, solicitud que, autoriza en 1548, se perdió luego en laberintos burocráticos acabando por ser denegada en 1563 merced a las presiones de la abadía. A partir de este momento veremos utilizar a los fiteranos, a lo largo de tres siglos, tanto la vía legal como la rebelión desesperada, ambas infructuosamente.
El Señorío de Fitero. Durante el siglo XVI y XVII vemos, pues, instaurarse en territorio fiterano una segunda feudalidad que obligó a someterse, pese a sus protestas, a toda la población al yugo abacial. El dispendio de las riquezas del monasterio era tan escandaloso que en 1566 las autoridades eclesiásticas dividieron, con la aprobación del rey, las rentas en tres partes: una destinada al abad, otra a la manutención y vestuario de los monjes y una tercera para fábricas, ornamentos y cultos. Al sobrevenir la aplicación de la normativa derivada de Trento, el abad se adelantó a hacerlo para evitar ingerencias del obispado de Tarazona. A partir de estas fechas se constituyó -al decir de Goñi Gaztambide a quien seguimos en esto- en la villa de Fitero "un territorio nullius, que se fue organizando al estilo de un obispado: se publicaron unas Constituciones sinodales sin intervención de ningún sínodo en 1592 y se montó un aparato curialesco con su vicario general, su fiscal, su tribunal y sus edictos pastorales. Todo ello encontró la aprobación de las autoridades superiores". Los fiteranos, además de crecidas pechas, debían dar al abad el quinto de las uvas y aceitunas y el cuarto de los carneramientos. En el siglo XVII las rentas del monasterio alcanzaban los 9.000 ducados, correspondiendo sólo al abad un tercio. El tratamiento señorial fue repetidamente impugnado por los vasallos que alegaban las ordenanzas municipales del primer tercio del siglo XVI.
Rivalidad con Alfaro. Según Idoate [Rincones..., t. III, pp. 689 y 690] en el año 1614 un grupo de gentes de Alfaro, encabezado por el alcalde mayor de la ciudad, rompieron el canal de agua caliente de los baños de Fitero, haciendo que el agua fuera hacia un barranco. Ya desde mucho tiempo atrás discutían agriamente los de Alfaro con los frailes del monasterio de Fitero sobre la posesión de las acequias de Añamaza e Ixea. En venganza, dos años después más de doscientos fiteranos y numerosas mujeres, acaudillados por un fraile del convento, entraron en términos de Alfaro y derribaron presas y canales.
La compra de la jurisdicción criminal. Una rebelión popular estalló el 24 de junio de 1627 contra el despotismo abacial. Según relata Jimeno Jurio varios fiteranos se negaron a llamar "señor" al abad Plácido del Corral y éste encendió la mecha ordenando que fueran encarcelados. Ante el motín desencadenado el abad y su séquito hubieron de acogerse a sagrado. La situación era grave ya que el pueblo sostenía cerca de una docena de pleitos, sin ninguna probabilidad de ganarlos, contra el abad. Unas capitulaciones -dice Jimeno- pusieron momentánea paz. En 1630, según Yanguas, el pueblo compró al rey la jurisdicción criminal por 3.000 ducados. No sabemos si llegó a tener vigencia tal compra ya que el mismo Yanguas nos advierte que, en el año 1710. el monasterio obtenía R. C. de confirmación de sus privilegios, señoríos y jurisdicción civil y criminal sobre Fitero.
Intento real de recastellanizar la abadía. El 7 de octubre de 1632 el monasterio se unió a la Congregación de la Corona de Aragón, pese al reiterado intento de Felipe II de agregar los monasterios navarros a la congregación castellana con evidente intencionalidad política. Su segunda tentativa fue de elegir a los abades de Fitero entre miembros de la congregación castellana pero, el 23 de agosto de 1649, firmó una convención por la que tal dignidad se proveyó entre los frailes profesos en monasterios navarros. Durante éste y el siguiente siglo alcanzó la abadía un verdadero esplendor cultural patentizado en su biblioteca y en su elenco de frailes escritores como Marcos de Villaba, Ignacio de Ibero, Bautista Ros. Jerónimo de Alava, Vicente Arcaya y otros.
Fiteranos con el Conde-Duque. Nos refiere Idoate en Rincones... [t. III, pp. 286-290] que a petición del rey Felipe IV, Navarra preparó un tercio de 1.300 hombres en el año 1642 para servir durante cuatro meses en Cataluña y Aragón a cuenta del rey, contra los franceses que, al mando del mariscal La Motte, habían penetrado en aquella zona. El tercio salió de Navarra, entrando en Aragón por Cortes, mandado por el mariscal de campo D. Jerónimo de Ayanz y Xabier. En Fuentes el propio rey y su valido, el condeduque de Olivares, pasaron revista a este tercio, encontrando que ya faltaban 130 hombres. Entre los desertores figuraban muchos de la Ribera, de Fitero concretamente diez. El tercio siguió hacia Alcañiz, mientras que el rey quería marchar hacia Lérida. Buena parte de estas deserciones se debía al recuerdo del desastre sufrido en el año 1640 por dos tercios navarros en Tamarite de Litera, donde en una noche murieron 600 navarros.
Nuevos intentos de emancipación. La obsesión por escapar del rigor feudal movió a la población a aprovechar los apuros del erario público para buscar una solución. La petición efectuada al rey de compra de 40 robadas de tierra en los montes de Argenzón y el Cierzo fue abordada por los monjes que consiguieron que el virrey fallara en contra de la construcción de un nuevo poblado en 1643. Por fin, más adelante, Fitero obtuvo en el año 1652 la merced real de 50 robadas de tierra en los montes de: Cierzo y Argenzón para fundar una nueva población, que se llamaría Nueva Villa Real y licencia para tomar a censo 14.000 ducados para los gastos, más el privilegio de pasar a la jurisdicción de las audiencias de Valladolid, Granada y Sevilla. Sin embargo no se realizó el proyecto, ante la cerrada oposición de los frailes del Monasterio, que alegaron tener la propiedad del nuevo emplazamiento. La justicia falló en dos ocasiones más -1662 y 1664- en contra de los fiteranos. Idoate consigna que la población tenía por entonces 600 habitantes. En los documentos dice tener "80 familias ilustres, a quienes era durísimo e insoportable el dominio del monasterio, y los ásperos tratamientos que en obras y palabras padecían los vecinos. Y que aun en caso de hallarse con legítimo derecho para obtener ambas jurisdicciones (civil y criminal), el desusado modo con que el Monasterio las ejercía, le ponían (al Rey) en precisa obligación de conciencia por el bien, pública tranquilidad y reposo de aquella república, de resumirlas e incorporarlas a la Corona".
La rebelión de 1675. Los monjes consiguieron en 1670 no sólo ganar el pleito de la nueva población sino también volver a hacerse con la jurisdicción criminal comprada por los fiteranos en 1630. El 22 de junio de dicho año se enteraron éstos del fallo y, enfurecidos, atacaron y saquearon en masa el monasterio obligando al abad a firmar un documento de renuncia a dicha facultad, según Idoate [Rincones..., t. I, p. 235]. Por este delito fueron condenados a penas diversas más de un centenar de vecinos y una veintena a pena de muerte. En el año 1677 Navarra ofreció un tercio de 600 hombres durante 6 meses para luchar en Cataluña contra los franceses. A esta fuerza se incorporó una compañía de 60 fiteranos, al mando de su alcalde Francisco de Güete, a cambio del indulto por haber asaltado el monasterio. Este tercio se congregó en Cortes de Navarra, de donde se dirigió a Gerona; sufrió un grave revés en la acción junto al río Orlina, siendo licenciado al cumplirse los seis meses estipulados.
Intento de emancipación parroquial. Fracasados los intentos de separación espacial así como el del recurso a la violencia, los fiteranos intentan en 1770 obtener parroquia aparte, separada del monasterio, sufragada por los mismos parroquianos e incluso edificada por ellos, recurso que también fue denegado.
La expulsión de los monjes. La primera ley exclaustradora de los monjes de Fitero la firmó José I el 18 de octubre de 1809 pero aún tuvieron que esperar casi treinta años los fiteranos para librarse del poder abadengo. En 1812 Fitero, Cintruénigo y Viana habían sido adjudicadas a la provincia de la Rioja cosa que quedó sin aplicación merced a la restauración fernandina. Con ésta volvieron también los frailes al monasterio para tener que salir en 1821 al restablecerse el orden constitucional. Apenas duró dos años esta vez su exilio ya que la entrada de los Cien Mil Hijos de San Luis les devolvía a su anterior estado; desposeyendo a D. José Arejula que había comprado los baños al Estado. Al morir Fernando VII, el abad de Fitero se opuso a que Isabel II fuera jurada como reina por la Diputación navarra. El abad apostaba por los carlistas ya que el liberalismo no le auguraba nada bueno. En plena guerra el monasterio fue incautado por el Estado, a raíz de la publicación del decreto del conde Toreno de 3 de setiembre de 1835. El inventario tardó más de un mes en hacerse devolviéndose los baños a Arejula. Goñi Gaztambide lo glosa de esta manera: "El hecho de que les costara más de un mes redactar el inventario prueba la meticulosidad con que fue compuesto y la abundancia de bienes que poseía el cenobio. Entre ellos destacaba la casa de los baños termales que son de los mejores que tiene la Península asi por la virtud especial de sus aguas como por la comodidad de los enfermos". Estaban arrendados por 24.000 reales anuales. Un molino harinero, dejado en alquiler por 9.600 reales de vellón. Un trujal administrado por el monasterio. Dos hornos públicos de cocer pan, que rentaban en liquido 7.596 reales. Una nevera administrada por el cenobio. Trescientas noventa y dos robadas de tierra (piezas de siembra, tierras de regadío, viñas, olivares y huertas). Una era administrada por el monasterio y otra dada en arriendo por un robo de trigo. Un soto de noventa robadas poblado de árboles. Siete corrales cubiertos de acubilar ganado menudo. El monasterio gozaba de las hierbas de sus dehesas Valdeza, Valdeouarro y Ulagoso y de dos corralizas junto a las dehesas. Gozaba asimismo de las hierbas del regadío y de las hierbas comunes; aquí el monasterio podía tener hasta dos mil cabezas. Percibía el quinto de hierba de los términos y olivares de la acequia de los Cascajos. En Alfaro poseía cuarenta yugadas de tierra lieca. En Yerga era dueño del monasterio antiguo derruido, conocido por el nombre de la basílica de nuestra Señora de Yerga, más cinco yugadas de tierra en dicha basílica y dos piezas pequeñas arrendadas por diez robos de trigo año vez. En Olmacedo la ermita o basílica de la Virgen de Olmacedo con unas tierras contiguas que pagaban de renta dieciséis robos de trigo, que se invertían en la conservación de la misma basílica. En Tudela treinta y nueve robadas de tierra (regadío, siembra y viña). Como dueño directo, el monasterio tenía el derecho de castellaje y cobraba dos reses de cada rebaño que pasaba de Navarra a Castilla y viceversa. Percibía el cuarto de todos los carnereamientos que se hacían en los montes comunes. Tenía el derecho de la alcabala forana, pero la cedió a la villa en 1603 por dos ducados anuales, reservándose el monasterio la alcabala forana que pagaban los forasteros que vendían heredades del regadío. Sin licencia suya no se podía edificar casa, granja ni oficina alguna en todo el territorio solariego, y de las ya edificadas o que se edificasen con su licencia, como también de todas las heredades y tierras de dicho término, cobraba anualmente un canon o censo menudo en señal de reconocimiento del dominio directo, que importaba anualmente 531 reales de plata, y la décima parte de su valor siempre que las casas o heredades se vendían o trocaban. Los vendedores tenían obligación de pedir licencia al monasterio antes de otorgar la escritura a fin de que, si el monasterio la quería para sí, la tomase por la décima parte menos por razón del luismo. Si no se solicitaba dicha licencia, el monasterio podía comisarlas. El monasterio tenia derecho en las heredades de quince términos, integrados por olivares, al percibo del quinto de los frutos con inclusión del diezmo y primicia como párroco. El abad, a título de párroco único de la villa de Fitero, cobraba íntegramente los diezmos de todos sus términos, asi como las primicias, corriendo a su cargo atender a los gastos de la iglesia y de su culto. En concepto de censos perpetuos a renta de trigo sobre tierras blancas de regadío pagaban los vecinos 1.092 robos de trigo anuales; pero adeudaban por rentas retrasadas 5.707 robos de trigo. Los censos a dinero redimibles ascendían a 77.095 reales de plata de a l6 cuartos y 5 mrs. de capital al 5 %, pero debían al monasterio de réditos vencidos 27.521 reales. Los diezmos de frutas y hortalizas de los huertos cerrados importaban cada año 161 reales. En varios pueblos de Castilla el monasterio percibía 72 reales de vellón por censos menudos anuales a dinero, y 12 medidas de trigo por un censo perpetuo; pero hacia muchos años que no se cobraban estos censos por haberse extraviado las escrituras. La villa de Cintruénigo le pagaba todos los años 50 ducados de plata por la cesión del agua de la acequia en los días primeros de cada mes para riego. El monasterio tenia impuestos en la caja de amortización 219.151 reales al 3 % y 6.780 reales de redenciones de censos libres. El archivo estaba bien organizado, dividido en siete clases o apartados. Aunque su descripción es sumaria, puede concluirse que desde el siglo XVI no se han perdido documentos importantes, aunque se hallan dispersos. La biblioteca era rica, la más rica tal vez de los monasterios navarros. Comprendía 43 estantes con seis anaqueles cada uno. Desgraciadamente el inventario es muy deficiente. Muchas veces no indica el nombre del autor, otras omite el título del libro o ambos se trascriben disparatadamente. Las obras manuscritas no se mencionan. [Cf. el inventario de la biblioteca hecho en 1821 con motivo de la segunda supresión del monasterio (Arch. Gen. Nav., Neg. ecles., carp. 77).] Según Abella, la librería se componía de 7 a 8.000 volúmenes y entre ellos había "muchos breviarios, misales, rituales manuscritos en pergamino, que son los primitivos de la orden del Císter, y algunos de historia del reino de Navarra. Uno de ellos, un Misal, adornado con profusión de letras historiadas, se conserva en la Cámara de Comptos de Pamplona. "No es un misal plenario, sino un Sacramentario cisterciense del monasterio de Fitero: en el Canon, la miniatura representa la Flagelación, rematándose la columna con una pequeña cruz; está escrito antes de la canonización de San Edmundo de Cantorbery, a principios del siglo XIII". [J. JANINI, Hacia el inventario de manuscritos litúrgicas de Las bibliotecas de España, en "Hispania sacra" 14 (1961), 468.) En distintas dependencias del monasterio se hallaban colgados 36 cuadros de lienzo, representando el Ecce Homo, Santa Escolástica, San Pedro, Cristo en Cruz, el Nacimiento, la Adoración de los Reyes, San Raimundo, la Inmaculada, la Virgen con su Hijo durmiendo, Santa Teresa, Santa María Egipciaca, San Benito, el P. Corral, San Conrado, el P. Diego Velázquez, el V. Jerónimo Sofor, Alejandro III papa, San Francisco de Asís, la Virgen, Santa Lucía y San Pablo· La fábrica del monasterio -añade el inventario- es de gran capacidad y contiene, además de los claustros "suntuosos con sus medias naranjas en medio", todas las oficinas de cocina, horno, refectorio, azoteas, graneros, ciltería, caballerizas, casa de hospedería y "excelentes bodegas de mucha magnitud para toda la especie de caldos". "La iglesia aneja al mismo monasterio, una de las mayores de la Península... y comprende también una magnífica sacristía."Sus ornamentos eran muy abundantes. Entre sus objetos de plata figuraban el brazo de San Raimundo, la reliquia de San Andrés y otra de San Blas. Los censos redimibles que el depósito de funerarias tenia a su favor en los vecinos de la villa ascendían a 100.957 reales de plata al 5 % con obligación de numerosos aniversarios y misas. La fundación del Santo Cristo de la Guía, hecha por el último abad perpetuo fray Plácido de Corral, contaba con un capital de 11.119 reales que redituaban anualmente 553 reales de plata. La iglesia con sus ornamentos, vasos sagrados y pertenencias fue entregada a fray Martin Lapedriza, vicario de la única parroquia refundida en el monasterio, y a un delegado del Ayuntamiento de la villa. La nómina de los monjes que el 2l de diciembre de 1835 dieron su adiós al monasterio se componía de l4 sacerdotes, seis coristas y un lego. La iglesia continuó prestando sus servicios como parroquia, con la única diferencia de que en adelante estuvo servida por sacerdotes seculares. Gracias a esto se conserva aún intacta. Comenzada a fines del siglo XII, fue construida a expensas de D. Rodrigo Ximénez de Rada, arzobispo de Toledo. En un inventario del siglo XVII-XVIII se enumeran los siguientes relicarios de Fitero: Un cofrecillo de latón o de cobre sobredorado esmaltado con seis figuras: tres de serafines y otras tres de santos. Tiene dos piedras preciosas finas: una esmeralda y otra que parece topacio. Contiene de ligno crucis Domini y otras muchas reliquias, como una canilla de San Raimundo de Fitero. Una arquilla de marfil "que será de dos palmos de larga". Una arquilla de haya", "barreteada con marfil". Una arquilla pequeña cubierta de damasco. Una arquilla de marfil toda de una pieza labrada de relieve con un gran rótulo en árabe en la tapa. Una como cuna chiquita de oro y azófar y algunos granates y otras piedras que dio nuestro padre fray Marcos. Una arquilla de madera guarnecida de marfil, dentro de La cual hay otras dos arquillas chiquitas. Una arquilla de madera tumbada y pintada de unas pinturas muy viejas. Una arquilla de madera con la tapa ochavada que tiene a los dos lados pintadas tres Marías que van al sepulcro (Archivo General de Navarra, Fitero, o.° 404, ff· 156-159]. Tres de ellas se conservan todavía en la iglesia parroquial de Fitero.
LISTA DE ABADES. Durando, 1140, fundador (no abad); San Raimundo de Fitero, l 1141-1158; Guillermo, 1161-1182; Mari no, 1183-L 184; Pedro Quesada, 1187-1189; Hermenio o Arminio, 1198-1199, en competencia con Guillermo de Gayano, 1198-1207; García, 121 1; Mauricio, Maurino o Martin, 1212-1213: Guillermo Fuertes. 12141238; Bernardo, 1246-1250; Guillermo, 1262; Arnaldo, 1266-1278; Rodrigo Pérez de Gaceto, 1285-1294; Miguel de Pamplona, 1292-1296; Juan de Epila, 1309; Guillén de Montpesat, 1312; Rodrigo de Cervera, 1328-1329; Sancho Fernández de Maniero, c. 1336; Juan de Mengaut, 1342-1347; Garcia de Cervera, 1366-1380; Juan de Estella, 1382-1405; Hernando de Abárzuza, 1406?; Juan de Añón, 1407-1410; Beltrán de Falces, 1410-1411; Miguel de Gallipienzo, 1411-1419; Fernando de Sarasa, 1419-1426; García Márquez, 1439; Miguel Benedicto, 1442; Juan de Peralta, 1443-145L; Pedro Grez, 1455; Miguel de Magallón, 1465-1467; Pedro Grez de nuevo, depuesto en 1474 y repuesto en 1476; Gonzalo de Esplugues, 1474-1480; Juan de Marcilla, 1476; Miguel de Peralta, 14801503; Juan, cardenal de Santa Balbina, electo, 1503; Martín de Egüés I, 1503-1540; Martin de Egüés II, 1540-1580; Luis Alvarez de Solis, electo, 1582-1585; Marcos de Villalba, 1590-1591; Ignacio Fermín de Ibero, 1592-1612; Felipe de Tassis, 1614-1615; Hernando de Andrade, 16151624; Plácido de Corral y Guzmán, 1625-1643.
Abades castrienales. Atanasio de Cucho, 1644-1648; Pedro Jalón, 1648-165?. Benito López, 1652-1656; Fernando de Ferradillas, 1656-1659; Bernardo de Erviti, 1659-1664; Francisco Fernández, 1664-1668; Manuel del Pueyo, 1669-1672; Jorge de Alcat, 1672-1676; Bernardo de Erviti, 1676-1680; Clemente de Oñate, 1680-1684; Ildefonso de Balanza, 1684-1688; Bernardo Martinez de Artieda, 1688-1692; Fermín José de Areizaga, 1692-1696; Angel Ibáñez, 1696-1700; Ignacio de Ostabat, 1700-1704; Angel Ibáñez, 1704-I708; Bernardo Martínez de Artieda, 1709-1712; Nicolás de Ardanaz, 1712-1716; Angel Ibáñez, 1716-1720; Joaquín de Arregui, 1720-1724; Antonio de Acedo, 1724-1728; Ignacio de Hoyos y Beroiz, 17281733; Saturnino Arriaga, 1733-1736; Manuel de Calatayud y Amasa, 1736-1740; Nicolás Lezaun, 1740-1744; Joaquín Salvador, 1744-1749; Bartolomé Ovejas, 1749-1752; Manuel de Calatayud y Amasa, 1752-1756; Bartolomé Ovejas, 1756-1760; Adriano González de Jate, 1760-1764; Alberico Echandi, 1764-1768; Adriano González de Jate, 17681772; José Vera, 1772-1776; Alberico Echandi, 1776-1780; José Vera, 1781-1784; Fernando de Ortega, 1784-1788; Bartolomé Ramirez de Arellano, 1788-1792; Bernardo Arriaga, 1792-1795; Jerónimo Bayona, 1795-1796; Blas Díez, 1796-1800; Martín Lapedriza, 1800-1804; Jerónimo Bayona, I804-1808; Norberto Valle, presidente, 1808-1815; Roberto Aysa, 1815-1819; Bartolomé Oteiza, 1819-1826; Martín Lapedriza, 18261830; Bartolomé Oteiza, 1830-1834; Esteban Cenzano, prior, 1835.
Otras desamortizaciones. En cumplimiento de la ley de desamortización del 1 de mayo de 1855 se vendieron en esta localidad, en 1877, un capital de 10.000 pesetas y otro capital censal de 2.500; en 1863, la casa n.° 43 de la calle del barrio Bajo y un corral en la calle de la Iglesia, 15; en 1862, un horno de cocer pan en la calle Mayor, 7. (Ref. R. G. Ch. "La D. C. en N.].
La modernización de los baños. El primer estanque de enfriamiento fue construido entre 1823 y 1835. Los nuevos dueños, Juan Orozco de Uztariz y la marquesa de Vezmeliana, lo ampliaron y alzaron más baños. La llegada, en 1864, de D. Francisco de Asís, marido de la reina, hizo que se construyera la lujosa bañera de mármol que aún persiste. Durante la "belle époque" las instalaciones fueron aumentadas y mejoradas con salones de juego, capilla, pianista y otras distracciones. En 1966 se modernizó nuevamente.
Elecciones en el siglo XIX.
Resultados de la elección de diputado en Cortes de 1-II-1891.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSAndrés ArtetaConservador374Eduardo CastilloCarlista115Calixto CamónRepublicano-[Ref. B.O.N., 4-II-1891. Filiaciones en El Imparcial, 31-I-1891].

Resultados de la elección de diputado a Cortes del 5-III-1893.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSEduardo Castillo PiñeiroTradicionalista296Martín Enrique de GuelbenzuFusionista261[Ref. B.O.N., 8-III-1893. Filiaciones en La Epoca, 6-III-1893].

Resultados de la elección de diputado a Cortes del 12-IV-1896.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSMartín Enrique de GuelbenzuFusionista252Migule IrigarayCarlista117Aquilino Frauca e IbarraConservador36[Ref. B.O.N., 15-IV-1896. Filiaciones en La Epoca, 13-IV-1896].

Resultados de la elección de diputado a Cortes del 27-III-1898.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSMiguel irigarayCarlista218Martín Enrique de GuelbenzuLiberal214[Ref. B.O.N., 30-III-1898. Filiaciones en El Imparcial, 28-III-1898].
Elecciones: primer cuarto de siglo XX.
Resultado de la elección de diputado a Cortes del 19-V-1901.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSMartín Enrique de GuelbenuzLiberal303Alfonso Martos y ArizcunConservador152[Ref. B.O.N., 22-V-1901. Filiaciones en El Imparcial, 20-V-1901.

Resultados de la elección de diputado en Cortes del 26-IV-1903.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSMartín Enrique de GuelbenzuFusionista353Eduardo Díez de UlzurrunConservador320[Ref. B.O.N., 29-IV-1903. Filiaciones en El Imparcial, 9-IV-1903].

Resultado de la elección de diputado a Cortes del 21-IV-1907.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSEduardo Castillo PiñeiroCarlista363Foilán Méndez VigoConservador247[Ref. B.O.N., 24-IV-1907. Filiaciones en La Epoca, 22-IV-1907].

Resultado de la elección de diputado en Cortes del 8-V-1910.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOS Salvador Guardiola y SunyetCanalejista (2)415Lorenzo Sáenz y FernándezCarlista (1)252[Ref. B.O.N., 11-V-1910. Filiaciones en D. de N., 7 y 10-V-1910. (1) Apoyado por todas las derechas. (2) Apoyado por liberales y republicanos].

Resultado de la elección de diputado en Cortes del 8-III-1914.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSJosé M.ª Méndez VigoConservador327Lorenzo Sáenz y FernándezCarlista199Alonso ColmenaresMaurista2[Ref. B.O.N., 11-III-1914. Filiaciones en D. de N., 26-II-1914 y El P.N., 1-III-1914].

Resultado de la elección de diputado a Cortes del 9-IV-1916.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSLuis Martínez KleiserJaimista (1)498José M.ª Méndez VigoConservador164[Ref. B.O.N., 12-IV-1916. Filiaciones en D. de N., 11 y 13-IV-1916. (1) Apoyado por los mauristas].

Resultados de la elección de diputado a Cortes del 24-II-1918.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSRicardo Alvarez Espejo, M. de Catejón (1) 433José M.ª Méndez VigoConservador307[Ref. B.O.N., 27-II-1918. Filiaciones en D. de N., 11-II-1918. (1) Alianza electoral de jaimistas y mauristas].

Resultado de las elecciones para diputado en Cortes del 29-IV-1923.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSJosé M.ª ArangurenLiberal386José M.ª Méndez VigoConservador350[Ref. B.O.N., 2-V-1923. Filiaciones en Euzkadi, 27-IV-1923].
Las primeras elecciones republicanas.
Resultado de las elecciones municipales del 12-IV-1931.Concejales: Del centro obrero6Monárquicos4[Ref. D. de N., del 17-IV-1931].

Resultado de las elecciones a Cortes del 28-VI-1931.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSAquiles Cuadra de MiguelRepubl.-socialista516Mariano Ansó ZunzarrenRepubl.-socialista496Emilio Azarola GresillónRepubl.-socialista496Mariano Sáez MorillaRepubl.-socialista491Tiburcio Osácar EchalecuRepubl.-socialista491Miguel Gortari ErreaCatólico-fuerista215Rafael Aizpún SantaféCatólico-fuerista215Tomás Domínguez ArévaloCatólico-fuerista214Joaquín Beunza RedinCatólico-fuerista212J. Antonio Aguirre Lecube (1)Católico-fuerista190[Ref. B.O.N., del 1-VII-1931. (1) Nacionalista].
Contra el estatuto de autonomía. El día 19 de junio de 1932 este Ayuntamiento votó en contra del Estatuto Vasco-Navarro, por medio de su representante D. Juan Cruz Díaz Orive.
El voto de la derecha.
Elecciones del 19-XI-1933.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSAizpúnDerechas1.083ArellanoDerechas1.083Domínguez ArévaloDerechas1.083GafoDerechas1.083GarcíaDerechas1.083J. AlvarezP.S.O.E.245GoñiP.S.O.E.245OsacarP.S.O.E.245ZabalzaP.S.O.E.245AnguloP.S.O.E.245OliverPart. Rep. Rad.32Mtez. de UbagoPart. Rep. Rad.32RomeroPart. Rep. Rad.32CristobalenaPart. Rep. Rad.31YanguasPart. Rep. Rad.30J. A. AguirreP.N.V.3EchaideP.N.V.3EsparzaP.N.V.3IrujoP.N.V.3IzcoP.N.V.2ArancetaP.C.E.1[Ref. B.O.N., del 22-XI-1933].

Elecciones del 16 de febrero de 1936
(1.ª y única vuelta).CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSGortariDerechas1.095Domínguez ArévaloDerechas1.095ElizaldeDerechas1.093ArellanoDerechas1.093AizpúnDerechas1.073CuadraFrente Popular378SalinasFrente Popular368BengarayFrente Popular368MonzónFrente Popular366BasterraFrente Popular366IrujoP.N.V.4[Ref. "B.O.N." del 17-2-1936. Filiaciones den el "D. de N."].
Guerra de 1936. Fueron varias las personas desaparecidas en los primeros días de la guerra civil. En setiembre murió en la soriana Fuentebella el maestro de Fitero, el riojano Valentín Llorente Benito. Martín Latorre y Luis Fernández Gómez, huidos a Cervera del Río Alhama, hallaron también la muerte seguidos de otros muchos (Jimeno Jurio: "P. y P.", n.° 88 y 99).
El postfranquismo.
Las primeras elecciones del postfransquismo: 15-VI-1977. 1.º UCD7668.º FDI20 2,º PSOE4019.º PSP18 3.º AFN10510.º UNAI17 4.º APN9211.º AET12 5.º PCE4112.º UAN6 6.º FNI3413.º FUT0 7.º AM25Nulos14 El referéndum constitucional del 6 de diciembre de 1978 dio el siguiente resultado sobre un censo de 1.875 electores: Votos: 1.552Abst.: 323 (17,49 %)Si: 1.300 (69,33 %) No: 156 (8,05 %)Blanco: 91Abst. y No: 25,54 % Resultado de las elecciones generales del 1-III-1979. (Censo electoral: 1.880). 1.º UCD7437.ºNV19 2,º PSOE4668.ºEMK7 3.º UPN1079.ºHB6 4.º EKA6010.º PP2 5.º UNAI4711.º LKI1 6.º PCE22
Abstenciones: 21,3 %

[Ref. "D. de Nav.", del 3-III-1979].

Elecciones municipales del 3 de abril de 1979.
Para cubrir las 11 concejalías de este Ayuntamiento se presentaron cuatro candidaturas: PSOE, UCD, Grupo Independiente de Agricultores de Fitero y UNAI, estando formada esta última por la ORT. Los votos y concejales elegidos, sobre un censo de 1.880, fueron: Grupo Independiente de Agricultores con 6l9 votos: Carmelo Aliaga Hernández, Angel Jiménez Jiménez, José María Bozal Alfaro, Gregorio Jiménez Jiménez y Manuel Jiménez Berdonces; PSOE con 403: Angel Sainz Igea, José Andrés Yanguas y Ricardo Conde Sanmartín; UCD con 374: Julio Igea Ochoa, Pedro José Azcona Montes y Félix Morera Alvero. Alcalde: Carmelo Aliaga Hernández del Grupo Independiente de Agricultores de Fitero; coalición de izquierda autonomista y abertzale y nacionalistas.
Parroquia dedicada a Santa M.ª La Real, arciprestazgo de Corella, obispado de Pamplona.

  • JIMENO JURIO. «Fitero», Temas de Cultura Popular n.° 72, 1970, 31 pp.
  • SAMITIER AZPARREN, Javier. «Fitero y el venerable Palafox», Temas de Cultura Popular, n.° 299, 29 pp.
  • GOÑI GAZTAMBIDE. «Historia del monasterio cisterciense de Fitero», Príncipe de Viana, n.° 100=101, pp. 295-329
  • TARACENA, Blas; VÁZQUEZ DE PARGA, Luis. «Excavaciones en Navarra». Príncipe de Viana, 1946, XXIII, pp. 225-235.
  • LACARRA, José María. Historia del Reino de Navarra, t. III, 1972, p. 34 y p. 114.
  • MALUQUER DE MOTES, Juan. «Notas estratigráficas del poblado celtíbero de Fitero», Príncipe de Viana, n.° 100-101, 1965, p. 331-342.
  • IDOATE, Florencio. «Un motín en Fitero en 1675», Rincones de la Historia de Navarra, t. I, p. 235.
  • ARIGITA Y LASA. «Cartulario de Fitero», en Colección de documentos inéditos para la historia de Navarra, t. I, 1900.
  • ÁLAVA, J. Relación de los privilegios y Memorias sobre Fitero.
  • MORET. Historia..., t. V, p. 262, n.° 14.

Idoia ESTORNÉS ZUBIZARRETA