Udalak

Bilbao

Villa y municipio de Bizkaia, capital de este territorio. Es la ciudad y puerto más grande de Euskal Herria por el número de sus habitantes y por la suma de sus capacidades industrial, comercial, marítima y financiera. Es cabeza, además, del Gran Bilbao, que fue constituido por 28 municipios situados en ambas márgenes del río Ibaizabal, mal llamado Nervión, que es un afluente suyo. El Bilbao del siglo XXI incluye los términos antiguos de la villa más los Distritos Municipales:

  1. Deustu
  2. Uribarri
  3. Otxarkoaga-Txurdinaga
  4. Begoña
  5. Casco Viejo
  6. Abando
  7. Rekalde
  8. Basurtu-Zorrotza

Coordenadas geográficas: Latitud: 43º 15' 42" N; Longitud: 2º 55' 43" O. Altitud: 19 metros sobre el nivel del mar. Superficie: 41,26 km². Kilómetro 0: Plaza Ernesto Ercoreca.



La variante vasca del nombre de la capital de Bizkaia, Bilbo, tiene su origen en Bilbao, escrito Biluao en la carta de fundación de la villa concedida en Valladolid en 1300 (Enríquez, Hidalgo de Cisneros, Martínez, 1999, 1, pág. 2), y se debe a la contracción de vocales (ao > o) favorecida por su utilización en la declinación eusquérica. No se debe pensar, sin embargo, que Bilbo es reciente, pues se documenta para 1794, y es, además, en palabras de Irigoien (1986: 158), la forma generalizada como única entre hablantes vascos.

En cuanto a la etimología del nombre, Humboldt (1990 [1821]: 68) considera que Bilbao es un derivado de los radicales pil, bil de los que salen, respectivamente, los verbos pillatu 'acumular' y bildu 'acumular', 'reunir', 'asociarse'..., en el sentido de 'ciudad', 'lugar de reunión'; el segundo elemento es, en opinión del mismo autor, ba 'bajo'. Así pues, Bilbao querría decir 'la ciudad al pie de montañas'; queda sin explicar sin embargo, la -o final del topónimo, de la que no dice nada, y, además, 'bajo' en toponimia vasca es -be, no -ba.

Menéndez Pidal y Tovar (1962: 394-396) al examinar la patronimia hispánica mencionan algunos topónimos "de territorio vascongado" con terminación -z, entre ellos Badayóz, hermandad alavesa que relacionan con la ciudad de Badajoz, en Extremadura (parece que la explicación tradicional a partir de Pax Augusta no es de su agrado), Badallouz en el gallego empleado por Alfonso el Sabio, Badalhonce en portugués, y creen que el diptongo final au (de la forma gallega, claro está) acaso pueda compararse al de Bilbao, Sestao, Avandao, Arnao, suponiendo que se pronuncien Bilbau, Sestau..., pero no entran los mencionados autores a examinar la etimología del nombre de la capital vizcaína. Tovar, en un trabajo posterior (1970: 8), siguiendo a Humboldt, relaciona el nombre con la raíz bil que está en la base de biribil 'redondo' y bildu 'reunir', 'envolver', pero no habla de la parte final del topónimo.

Mitxelena (AV, 561) dice que fue Gorostiaga el primero en proponer el participio Bilbatu-a 'tramado', de bilbe 'trama', como origen de Bilbao, pero cree que, por razones fonéticas, no es posible identificar Bilbao con bilbatu. Irigoien (1986: 72-76 y 158-159), por su parte, ve en el final del topónimo el nombre aho 'boca', el mismo que aparece en Askao, antiguo topónimo de la ciudad situado en el lado opuesto de la ría, con un primer elemento aska 'abrevadero', 'zanja', 'hoya' que haría referencia al terreno, y como base propone el mencionado bilbe 'trama', del que deriva bilbatu 'tramar, urdir la trama en el telar'. Menciona como relacionados con Bilbao los topónimos Bilbatu de Galdames y Zalla, y Tramarria del valle de Mena, este último compuesto del romance trama y del eusquérico harria 'piedra, peña'. El segundo elemento -ao 'ahoa', 'boca' no tendría, según el investigador vizcaíno, ninguna relación con el final de Sestao, documentado con forma vasquizante como Cestao.

A modo de resumen, Bilbao / Bilbo podría ser un compuesto de bilbe 'trama' y aho 'boca', 'entrada', en origen algo así como 'la boca, la entrada de la trama', siendo tal vez bilbe una metáfora debida a la forma de los regatos situados antiguamente en el actual emplazamiento de la ciudad que formaban una especie de trama parecida a la del telar.

  • ENRÍQUEZ, J., HIDALGO de CISNEROS, C. y MARTÍNEZ, A., 1999, Colección documental del archivo histórico de Bilbao (1300-1473), Fuentes documentales medievales del País Vasco 90, Sociedad de Estudios Vascos, Donostia / San Sebastián.
  • HUMBOLDT, W. von, 1990 (1821), Los Primitivos Habitantes de España con ayuda de la Lengua Vasca (Prüfung der Untersuchungen über die Urbewohner Hispaniens vermittelst der Vaskischen Sprache), Ediciones Polifemo, Madrid.
  • IRIGOIEN, A., 1986, En Torno a la toponimia vasca y circumpirenaica, Universidad de Deusto, Bilbao /Bilbo.
  • MENÉNDEZ PIDAL, R. & TOVAR, A., 1962, "Los sufijos españoles en -z y especialmente los patronímicos", BRAE 62, 371-460.
  • MITXELENA, K., 1997, Apellidos Vascos (AV), Txertoa, San Sebastián, quinta edición.
  • TOVAR, A., 1970, "Hidronimia europea antigua: Jarama, Balsa", Habis I, 5-9.

FSZ 2009

No existen noticias históricas del escudo de Bilbao como suele ocurrir con la mayoría de los escudos vascos, ya que caballeros y linajes adoptaban libérrimamente sus blasones. Bilbao, antes de constituirse en villa, tendría su blasón propio dada su importancia como puebla vizcaína. Ya en 1247, cincuenta y tres años antes de aquél acontecimiento, el rey Fernando III acudía a Vizcaya en busca de naves y galeras. Los diplomas expedidos por los Reyes de Armas son generalmente posteriores a la Real Pragmática de Felipe II, de 1595.

El escudo de Bilbao es cuartelado y consta de campo de plata; puente de piedra con dos arcos en su color, bajo el que pasa un río, también en su color; en el primer pretil dos burladeros, uno en el centro del puente y el otro a la derecha; en el segundo, dos pilares con gruesas bolas enfrente de los dos burladeros; el piso adobado, en gris; el puente ocupa los dos cuarteles de pico; en el primer cuartel de jefe la iglesia de San Antón con dos torres, la primera rematada por una giralda, junto al cuartel segundo y siguiéndola otra rematada por una cruz, todo ello de piedra y los tejados rojos; en el segundo cuartel de jefe, dos lobos armados, de su color, uno sobre el otro; asomando detrás del puente la Rentería y rematado su tejado rojo por una cruz (Descripción Teófilo Guiard). Se ha señalado que la Iglesia y la Rentería no están vistas de fuera adentro sino a la inversa.

El consulado fue fundado en 1511. Su escudo lleva en el centro una carabela, de hechura bilbaína, con las banderas de los Duques de Borgoña protectores del comercio de la villa en los mares del Norte europeo, donde los piratas y corsarios hacían numerosas correrías. Hubo algunos proyectos de reforma del escudo que no prosperaron.

Las torres bilbaínas de que se tiene noticia son las de Leguizamón, de Güemes, de Arbolancha, de Echévarri, Marquina, Novia de Salcedo, Arbieto, Salazar, Abendaño, Arteaga, Zurbarán, Basurto, San Miguel o Larrínaga y Zornotza, ostentaban en sus fachadas los escudos de armas de dichos linajes y familias. La de Leguizamón, por ejemplo, exhibía un escudo de tres fajas azules sobre fondo dorado.

El sello de don Lope Díaz de Haro es del año 1281. Monta un guerrero a caballo ostentando un escudo del Señorío de dos lobos y la bordura con aspas.

La bandera de Bilbao es la bandera naval del Consulado, destinada a ondear en toda la flota vizcaína. Su fondo es blanco y sobre él un aspa de San Andrés roja. Las naves vizcaínas navegaban bajo el pabellón bilbaino del Consulado, por lo menos desde el siglo XV hasta los tiempos modernos. En 1596 se hicieron indagaciones y pesquisas sobre el paradero de la bandera del Señorío pero la búsqueda resultó inútil. Se acordó entonces por decreto en regimiento de tierra llana que se hiciese una nueva con las armas reales a un lado y las del Señorío en el otro. La bandera que ostenta el escudo del Consulado de Bilbao es la ya citada de asga roja sobre fondo blanco. (A. Goiri, pp. 54, 36, 237).

BEL

Ver Bilbao. Demografía en los siglos XIX y XX.

Por sorprendente que pueda parecer el comportamiento demográfico es uno de los barómetros más directos y sensibles entre la experiencia privada de las personas y los cambios estructurales en una sociedad. En este sentido, los indicadores demográficos representan un reflejo de los procesos de expansión o de crisis que experimenta una comunidad como consecuencia de cualesquiera cambio social, económico o político que se produzca en su seno. Las más de las veces, cualquier dato demográfico, por su facilidad de acceso es más rápido de utilizar y de representar y sintetizar cualquier estado social que se produzca que los más problemáticos datos sociológicos e incluso económicos.

En este capítulo trataremos de hacer un recorrido por la historia de la población de Bilbao en la época contemporánea. Como es lógico suponer, durante estos doscientos años hasta la actualidad, los cambios que se han producido en esta Villa han sido de enorme magnitud, de tal manera que iremos viendo cómo de una pequeña ciudad portuaria y comercial, la veremos convertida en una gran ciudad industrial y moderna, para finalizar con la que vivimos hoy en día: una ciudad aún más moderna pero proyectada hacia al futuro gracias a enormes cambios en su vocación y estructura productiva. Si hemos de sintetizar todos los acontecimientos vividos por la ciudad de Bilbao durante estas dos centurias, no cabe duda que dos palabras se ajustarían a definirla adecuadamente: transformación y adaptación a las nuevas situaciones que le han tocado vivir.

Desde el punto de vista de la historia demográfica se describirá y analizará la manera en que tanto los acontecimientos económicos como sociales, políticos y culturales afectan y conforman lo que solemos denominar "el sistema demográfico" específico y particular que le corresponde a cada etapa recorrida por Bilbao. Con esto queremos expresar que a cada tipo de sociedad, término éste entendido en sentido amplio, le corresponde una combinación de las variables demográficas (nupcialidad, fecundidad, mortalidad o migraciones) distinta, que da lugar a un sistema demográfico especial que adquiere todo su sentido cuando lo observamos en conjunción con el sistema socio-económico que lo produce y a la vez le da sentido y entidad. Es por esta razón por la cual se ha compartimentado este capítulo en cuatro grandes apartados que se corresponden con las grandes etapas socio-económicas que ha atravesado esta villa de Bilbao hasta el momento presente.

Ver Bilbao. Urbanismo del siglo XIX a comienzos del XXI.

Un recorrido por la historia urbana de Bilbao, desde 1861 hasta 1959, es también un viaje por su transición desde la pequeña ciudad comercial al Gran Bilbao industrial. De una jurisdicción ocupada por el "bocho" y los arrabales, a la gran conurbación que va desde San Antón al Abra. La razón por la que establecemos la fecha de arranque inicial en 1861 es porque en ese año se empieza a pensar oficialmente en términos de extender la ciudad por la Vega de Abando. La fecha final que hemos adoptado, la de 1959, viene definida por la gran inflexión que se produjo en el urbanismo español tras la aprobación de la Ley de Suelo de 1956. Pero también por la necesidad de adoptar una distancia prudente con los hechos, sin la cual es complicada la perspectiva correcta, ya que todavía estamos en la etapa abierta por la ley de 1956 y vivimos sus consecuencias. No hay que olvidar que los textos legales de 1976 y de 1992 proceden de ella y que la Comunidad Autónoma Vasca tiene un cuerpo legal que sigue en la línea de la ley de 1992.

En esta larga etapa se formuló la idea del ensanche y también entró en crisis. Apareció el mercado y, con él, la especulación, con las discusiones interminables sobre la ley de la oferta y la demanda en relación con los precios de los solares. Se construyó la ciudad industrial, subiendo los estándares de calidad, pero mostrando una incapacidad crónica para frenar la infravivienda o el chabolismo. Se anexionaron jurisdicciones, en medio de polémicas que generaron verdaderos altercados. El término municipal de Bilbao se hizo tan extenso que desbordó el ensanche, y la Ría se convirtió en su nuevo eje de crecimiento. Corría la década de 1920 y era la época de los planes comarcales. El ensanche se estaba superando y se requerían nuevos instrumentos para hacer ciudad.

La posguerra se centró en la reconstrucción, pero la idea de los años 20 fue retomada en los 40 para hacer el Gran Bilbao. Este Plan de Urbanismo es el final de una época, la del ensanche, y el inicio de otra, la de los Planes Generales de Extensión Urbana. La realidad urbanística de los años 60, 70 y siguientes responde a los parámetros que definen la nueva etapa.

Ver Bilbao. Economía 1975-2000.

Período convulso, de múltiples y diversos cambios, el último cuarto del siglo XX. A los excepcionales ritmos de crecimiento de los años sesenta, le sucedió una fuerte reestructuración económica que no se saldó sin "víctimas" y, tras ella, se inauguró un nuevo ciclo económico, cuyo despuntar no ha estado libre de vacilaciones. En la génesis y evolución posterior del proceso se han conjugado factores estructurales y coyunturales, de orden mundial y local, económicos, sociales, políticos,. que, según su peso y trascendencia, han generado comportamientos de gran heterogeneidad a nivel espacial que impiden la valoración del proceso desde la perspectiva de un universo único.

La lengua hablada por los bilbaínos ha sido siempre el euskera, hasta muy recientemente. Era la lengua de la tierra. La situación idiomática de Bilbao se había hecho crítica a finales del siglo XIX: la villa hablaba vascuence y castellano indistintamente lo mismo que su entorno próximo, Algorta, Getxo, Begoña, interior vizcaíno y las anteiglesias de la orilla izquierda de la ría, Abando y Barakaldo. Hacía ya tiempo que el vascuence se había perdido en Portugalete y Santurce, lo mismo que en el valle de Mena, los pueblos de la Bureba castellana y de la Rioja alta. Debía Bilbao comunicarse con el interior castellano, por tierra, y con franceses, ingleses, flamencos y alemanes, por mar. Era la misma situación de los grandes puertos europeos. Entonces, como ahora, las relaciones comerciales con los castellanos se habían solucionado con el bilingüismo comercial y el monolingüismo civil y familiar. El aprendizaje de lenguas y el uso de intérpretes era usual en las relaciones con los clientes por vía marítima. Pero Bilbao no pudo hacer perdurar y perfeccionar este estatuto justo. Bilbao, como Barakaldo y Abando, dejaron en el siglo pasado de ser euskaldunas. No siguió Bilbao el ejemplo de los grandes puertos europeos que continuaron y continúan hablando la lengua de sus mayores.

En una lista de pueblos vascos, hecha después de 1823 por el franciscano P. Fr. Pedro Antonio Añíbarro para los fines de predicación en vascuence, coloca a Bilbao villa en el 39 lugar de la misma. Incluye también a Barakaldo, Abando, Begoña y, claro está, a Algorta y Deusto. El mapa del príncipe Bonaparte coloca a Portugalete fuera del área euskaldun de ese tiempo.

La villa fue bilingüe desde época ya lejana. Tanto el vascuence como el romance de la misma ofrecen arcaísmos léxicos y gramaticales. Una gramática escrita en 1635 por el bilbaino doctor Rafael Micoleta nos deja ver cómo era su vascuence y hasta los modos de vida de su pueblo; aparte las notas gramaticales, vocabulario y hasta reglas de versificación, trae los diálogos del hidalgo don Pedro, su criado Alonso, el amigo Juan y su ama. Un catecismo vizcaino inédito, compuesto a fines del siglo XVIII apunta con ironía que los bilbainos hablan una especie de tertium quid que no es ni vascuence ni romance. Debido a su cercanía con la frontera de dos lenguas de estructura tan distinta, este vascuence usaría de muchas voces romances como los nombres de los meses, cuyos nombres castizos ya no se empleaban en la villa.

Ref. Michelena, L.: "Prólogo" al Lexicón Bilbaíno, de E. Arriaga, ed. 1960.

Nivel de euskera de la población de dos y más años. Finales siglo XX y comienzos siglo XXI
Fuente: EUSTAT. Estadísticas de Población y Viviendas.
Año 1996Año 2001
Total353.195342.382
Euskaldunes
Total50.75853.051
Alfabetizados42.18044.331
Parcialmente alfabetizados6.1457.050
No alfabetizados2.4331.670
Cuasi-euskaldunes
Total82.45591.204
Alfabetizados58.46363.481
No alfabetizados10.15210.301
Pasivos13.84017.422
Erdaldunes
219.982198.127

Lengua parentalLengua doméstica
Población clasificada según la lengua parental y la doméstica. Finales siglo XX y comienzos siglo XXI
Fuente: EUSTAT . Estadísticas de Población y Viviendas.
Año 1996Año 2001
Total358.875349.972
Euskera16.27216.314
Castellano323.805316.388
Las dos11.51710.218
Otra7.2817.052
Euskera5.5596.244
Castellano334.946327.668
Las dos16.23513.312
Otra2.1352.748

Tipología de movilidad lingüística (>= 5 años). Finales siglo XX y comienzos siglo XXI
Fuente: Departamento de Cultura (Viceconsejería de Política Lingüística del Gobierno Vasco); EUSTAT. II Mapa sociolingüístico; Censos de Población y Viviendas.
Año 1996Año 2001
Total345.652334.976
Vascófonos12.37411.876
Bilingües de origen6.5216.005
Neo-vascófonos30.62433.421
Neo-vascófonos parciales62.14867.228
Parcialmente castellanizados4.6493.961
Totalmente castellanizados2.3021.814
Castellanófonos227.034210.671

Desde muy atrás Bilbao era bilingüe. Aquí como en otras partes periféricas de Euskalerria, el romance surgía nutrido de elementos del vascuence nativo. Unamuno ha estudiado el habla románica de Bilbao. En las siete calles hay mucha gente -dice- aun nacida en Bilbao, que habla vascuence, poco o mucho, mal o bien, y mucho aldeano establecido. En el romance vizcaíno hay otro elemento procedente del habla santanderina, por mediación de las Encartaciones vizcaínas. Y hay otro elemento, propio de puerto, de términos de origen náutico, quedando un remanente de voces dificilísimas de filiar. Dice Unamuno que el lenguaje de su niñez (se refiere al romance bilbaino) era:

"un habla especial, con acento de vascongado que ha aprendido el castellano, con giros especiales y con un vocabulario en que había mucho de vascuence castellanizado y trabucado en algo que es difícil saber de dónde proviniera. Frases como esta: "¡Sinsorgo!, ¿a chuchu de chirloras sospales tambien t'arrapas, eh?"

Por lo que a la construcción en general hacía, disntinguíase por las expresiones elípticas. En el acento unas veces se alargaba lo que es más breve en castellano como llamar píe a pié, y otras veces -lo más común- se contraía, diciendo pais, monosilábico, en vez de país, bisílabo. Por lo que al léxico se refiere, una buena parte de él era vascuence, modificado a veces, de la más pintoresca manera. Había también mucho castellano estropeado y un extraño caudal de voces de genuina cepa castellana. De todos modos, el léxico bilbaino lo recogió con mucho cariño don Emiliano de Arriaga en su libro Lexicón Bilbaíno. Las voces y locuciones del habla bilbaina definidas en este libro pueden clasificarse en tres grupos: Procedentes del euskera o bilingües, 45 % Originarias exclusivamente del romance, 45 %; De dudosa filiación, americanismos y del francés, inglés, italiano, catalán o valenciano, 10 %. Hoy se habla en Bilbao un castellano como el de cualquier otra parte, ni mejor ni peor, y si algo se dejaba oír en sus barrios altos era acento riojano.

Refs. M. Unamuno: De mi país, pp. 151- 155; Jon Bilbao: "Tres cartas de Unamuno sobre el habla de Bilbao", Boletín del Instituto Americano de Estudios Vascos, 1955, pp. 73-74.

Los documentos bilbaínos, como los del resto del país, se han escrito siempre en el alfabeto latino y las numeraciones romanas y arábigas. La ortografía ha seguido las mismas vicisitudes que la del castellano en general. No se ha escrito en vascuence salvo en contadas ocasiones. No hay que olvidar que Bilbao y Vizcaya, en general, fueron tierras proveedoras de escribanos para todo el reino. Los documentos de los archivos del Consulado y de la villa, por ejemplo, pueden servir para un estudio de la escritura, grafología, ortografía e incluso caligrafía. Igualmente las firmas y sus rúbricas o signos empleados en su defecto.

El más valioso históricamente es el pergamino original de la Carta-Puebla de la Villa de Bilbao, expedido por el Señor de Vizcaya don Diego López de Haro el 15 de junio de 1300, y la segunda carta expedida por la Señora de Vizcaya doña María Díaz de Haro el 25 de junio de 1310. Bilbao conoció tempranamente la letra de cambio y una legislación comercial avanzadísima y precursora de muchos códigos comerciales modernos. El libro de acuerdos de la villa más antiguo que se conserva es de 1463.

En 1517 quedaba Bilbao en el interior del país de habla vasca. En 1300, don Diego López de Haro da su Carta-Puebla a la villa. En ella se señalan los linderos bilbaínos desde el Puntal de Zorrotza, aguas arriba por el Kadagua, al campo de Zornozaga, en derecho a Percheta y, subiendo el cerro, el del de Eguilaz, Pagasarri y Olaluzeta, descendiendo de aquí a Bujana y al vado de Echévarri para sobre montar a Ganguren y desde esta sierra pasar al Puntal de Deusto, donde miraba a la torre antigua de Luchana. Todos los términos son euskéricos. Son indicio del intenso uso de la lengua vasca. Es la época en que se hablaba vascuence en los propios dominios de los Haro en la Rioja. El historiador bilbaino don Teófilo Guiard recogió la toponimia vasca de Bilbao que es abundante, castiza y nativa de la villa: Abrisketa, Atxuri, Aldanondo, Amezkorta, Angolakoetxe, Aperribai, Aranzuri, Arbunburu, Arkotxa, Arkouriarte, Aretxabalagoitia, Aretxeminieta, Arestizabal, Aresbakarra, Argileta, Arnotegi, Arriatereta, Arrikoetxea, Arrizuri, Artatxu, Artetxuondo, Artazugoikoa, Artegiete, Azordoiaga, etc. Estas muestras las hemos tomado solamente de los nombres iniciados por A. De los setenta y siete nombres toponímicos bilbainos de la letra A, solamente hay siete no euskéricos: Allende la Puente, El Amparo, Altamira, Arenal, La Atalaya, que hacen siete al repetirse Altamira.

BEL

Las prometedoras expectativas generadas dentro del ámbito cultural durante la IIª República se vieron frustradas de golpe con la victoria de las tropas de Franco. En Euskadi la desaparición de figuras como Unamuno, los fusilamientos (Esteban de Urkiaga, "Lauxeta" o José Ariztimuño, "Aitzol"), los asesinatos (Ramiro de Maeztu o José Manuel Aizpurúa) y el exilio (Arteta, Tellaeche, Barandiaran...) privarán a la cultura vasca de algunos de los personajes más sobresalientes.

La hegemonía del bloque oligárquico victorioso en la contienda dio lugar a un monopolio de los medios de comunicación, y de las formas de expresión. La ideología de los vencedores dominará la política, la economía, la sociedad, la vida cotidiana y cultural de todo el país. La burguesía de Neguri aportará un importante apoyo económico, político y social al nuevo régimen. Sin embargo, esta élite permanecerá al margen del pulso que marca la ciudad y se dotará, como lo había hecho desde finales del siglo XIX, de sus propios centros de reunión y esparcimiento, alrededor del Club Marítimo, los recitales líricos, o la Sociedad Bilbaína. Algunas figuras destacan en medio de este panorama, como José Félix de Lequerica, José María de Areilza, Sánchez Mazas o Joaquín Zuazagoitia.

El nacionalcatolicismo, una concepción reaccionaria y arcaizante que identificaba la nación y la cultura con el catolicismo, llenará todos los espacios de la vida cotidiana. El control de la vida social y cultural correrá a cargo de una de las organizaciones más emblemáticas del régimen: la Organización Sindical Española y su Obra Sindical Educación y Descanso. La formación de grupos de empresa, de carácter deportivo y folklórico, tratará de controlar el tiempo libre de los trabajadores. Sus actividades se concentrarán en fechas de especial significación simbólica para el régimen, como El día de la Victoria, la Liberación, la Hispanidad, o el Día del Trabajo. El Estado procederá de esta forma a la captación y organización de algunos de los espacios de ocio comunitarios.

En el caso del área del Gran Bilbao, las autoridades llegaron a levantar uno de los ejemplos más emblemáticos de "barrio sindical", en el que colaborarán activamente Educación y Descanso junto con la Obra Sindical del Hogar. Esta última fue la principal promotora de la construcción del barrio de San Ignacio, que fue dotado de algunas de las infraestructuras esenciales en el orden social: el Hogar del Productor e incluso la propia iglesia fueron levantadas en torno a este entramado. Pero sin duda, el buque insignia del barrio fue la Ciudad Deportiva, única en la provincia, que desde comienzos de los años 60 sirvió para la celebración de una multitud de actos, tanto deportivos y folklóricos como sindicales.

Mediante esta Obra Sindical, el régimen franquista extenderá su presencia hasta ciertos ámbitos donde ésta resultaba particularmente necesaria para su control. El caso de los grupos de danzas vascas, tradicionalmente cercanas a los círculos nacionalistas, resultó especialmente significativo. Esta labor fue destacable en los pueblos de la provincia, donde la presencia del Estado era menos palpable y las formas de control social resultaban más difusas. Durante muchos años el grupo de danzas vascas Beti Alai, creado en 1953 a iniciativa de Educación y Descanso, constituyó uno de los pocos reductos de exteriorización de la cultura autóctona. La posterior evolución de este tipo de grupos desde mediados de la década de los 60, y su identificación con el nacionalismo vasco les fue convirtiendo en un referente en el proceso de difusión y reproducción de esta ideología.

Pero en todo caso, como ha afirmado Juan Pablo Fusi, "el clima cultural de régimen de Franco, quedó definido mucho más por la subcultura de consumo de masas que por la propia cultura oficial". Esa subcultura de masas, carente de preocupaciones políticas e intelectuales, pero de gran popularidad y difusión pública, favorecerá, gracias al entretenimiento y la evasión, la integración social y la desmovilización del país, objetivos políticos del nuevo régimen. El cine -mucho más que el teatro-, la literatura de quiosco, los toros, el boxeo, el deporte autóctono, el ciclismo y sobre todo, el Athletic, constituirán en el Bilbao del franquismo los entretenimientos preferidos de los vizcaínos. Iriondo, Venancio, Zarra, Panizo y Gainza junto con Loroño, Ezquerra o Langarica serán algunos de los ídolos más populares del momento.

El caso de la radio, verdadero fenómeno de masas desde la década de los años veinte, alcanzará una popularidad y difusión inusitadas durante este periodo. El éxito de Radio Bilbao convertirá a sus locutores en las voces más familiares para todos los bilbainos. Pero los nuevos ecos de la sociedad también llegarán a las ondas. Radio Popular de Bilbao se desvelará como uno de los espacios de difusión con mayor sensibilidad social y más abiertos a la recuperación de la cultura euskaldún durante los años 60 y 70. Ni siquiera la llegada de la televisión conseguirá ensombrecer el éxito de la radio.

El arte será una de las actividades más afectadas durante los primeros años. El vacío dejado por la desaparición de la Asociación de Artistas Vascos no podrá ser paliada por la nueva Asociación de Artistas Vizcaínos. Los Guezala, Ucelay, Aranoa o Urrutia no encuentran relevo durante la década de los años cuarenta. Apenas se pueden destacar algunos últimos ecos de los postinpresionistas. Un escaso nivel formativo e informativo y un nulo interés social caracterizarán a esta época, marcada únicamente por la mera supervivencia. La fusión de los museos bilbaínos de Bellas Artes y de Arte Moderno en 1945 tan sólo supone un hecho aislado en medio de un periodo sombrío. Sin embargo, a finales de la década de los cuarenta y principios de los cincuenta la situación comienza a cambiar. La vuelta de Oteiza en 1948 y su instalación temporal en Bilbao, la de Chillida en Hernani (Gipuzkoa) en 1951, el regreso del exilio de Néstor Basterretxea en 1952 o la irrupción del inconformista Ibarrola constituyen algunos de los hitos fundamentales de esta evolución. Estos cuatro artistas, unidos de una forma u otra en torno al Santuario de Arantzazu, darán lugar al Equipo Aránzazu, a partir de 1952.

La década de los 60 se inicia en Bilbao bajo el signo de una nueva ciudad que va a asistir a unos cambios sociales, demográficos y urbanísticos que van a afectar directamente a las formas artísticas. Todo ello da lugar a un estrechamiento de los contactos entre diferentes sensibilidades políticas. Una de las iniciativas más novedosas será la formación de grupos, como el denominado Estampa Popular, nacido entorno a 1962 en la zona del Gran Bilbao y del que forman parte, además de un cada vez más comprometido Agustín Ibarrola, otros nombres como María Dapena, Dionisio Blanco o Ismael Fidalgo. El mundo industrial, los trabajadores y la lucha por sus derechos se convierten en uno de los motivos centrales de este grupo. El suburbio y la fábrica son imágenes presentes en una gran parte de las obras. Se trata de un estilo directo, sin concesiones y con una técnica rápida que recurre en numerosas ocasiones al grabado xilográfico. Durante estos primeros años 60 se expone en lugares diversos, fuera de los ámbitos tradicionales, donde se propicia el acceso al gran público y el intercambio, la comunicación y el diálogo, sobre todo a través de las denominadas semanas culturales que se extienden por pueblos y barrios del Gran Bilbao y Bizkaia.

La aparición del libro de Oteiza Quousque Tandem en 1963, publicado bajo el sugerente subtítulo de "Ensayo de Interpretación Estética del Alma Vasca", sirve para poner una base conceptual en todo este proceso de renovación. La obra sacude el pobre panorama cultural ofrecido desde las instituciones. Los artistas involucrados dentro de este movimiento se suman a cuantas campañas reivindicativas se suceden en el Bilbao de mediados de la década de los años 60. En este contexto se constituye uno de los grupos de referencia dentro del panorama artístico: Escuela Vasca. Surge en 1965 y presenta diversos grupos repartidos por diferentes territorios: "Gaur" en Gipuzkoa, "Orain" en Álava, "Danok" en Navarra y "Emen" en Bizkaia. Se trata en cualquier caso de iniciativas y experiencias muy heterogéneas, sobre todo en el caso de los vizcaínos, como se pone de manifiesto por la personalidad y obra de algunos de sus componentes: Andreu, D. Blanco, J. Barceló, Cañada, María Dapena, A. Guezala, G. Ergüin, G. Barrena, Ibarrola, Iñurria, Larrea, Merino de la Cruz, Moreno, J. M. Muñóz, Olaortua, Ramil, Ramón Carrera, Rodet Vila, Lorenzo Solís, Ramos Uranga, Ucelay, Urquijo y Urrutia.

Bilbao será, a pesar de todo, el único lugar del País Vasco con una cierta dinámica expositiva que contaba con el apoyo comercial de las salas de arte. Los ejemplos de "Grises" y "Mikel" constituyen en todo caso excepciones dentro de un panorama remiso a los cambios y renovaciones. Sin embargo, a finales de la década de los años 60 y principios de los 70, se comienza a producir un cierto despegue. Los movimientos iniciados por Javier Urquijo, con la fundación en 1969 de Nueva Abstracción, son desarrollados por otra serie de artistas que derivan del arte concreto.

Otros autores interesantes en el Bilbao de los años 70 vendrán de la mano de las aportaciones de Fernando Mirantesi y José Ramón Sainz Morquillas, que generan a su vez nuevas agrupaciones vanguardistas, como Zue, nacida en 1969. Hay una renovación de los presupuestos conceptuales, que reflejan el cambio social que se está produciendo y una activa presencia en diferentes muestras y Bienales, desde México (1970) a Venecia (1976), una actividad que culminará, ya entrada la transición en torno a las Erakusketa, organizadas por la Fundación Orbegozo, con sede en Bilbao.

El cine, de la mano del productor guipuzcoano Elías Querejeta sufrirá también un importante impulso, del que participa un grupo de directores vascos, como Antxón Ezeiza, Víctor Erice o el bilbaino Pedro Olea. Por lo que respecta a la música clásica, la creación en la Asociación Bilbaina de Amigos de la Opera (ABAO) en 1953 contribuirá a la difusión de la lírica en la capital vizcaína. Instrumentistas como Joaquín Achúcarro y Félix Ayo, y compositores tan apegados a la villa como Carmelo Bernaola constituirán algunos de los nombres más destacados.

Los efectos de la guerra civil y la dictadura fueron nefastos para la literatura vasca, tanto en castellano como en euskera, aunque en este último caso, su situación será aún mucho más delicada por los efectos de la persecución de la que será objeto. Las dos primeras décadas se verán profundamente marcadas por la situación sociopolítica. Mientras la sociedad bilbaína de los años cincuenta comienza a superar los últimos vestigios de la posguerra, el panorama cultural que se vislumbra, acosado por la censura y la mediocridad de la producción, es desalentador. Sin embargo, a mediados de los años cincuenta habían ido surgiendo determinadas iniciativas culturales que pretendían, de una forma más o menos declarada, impulsar una renovación frente a la encorsetada cultura oficial del Régimen. En el País Vasco, y más concretamente en Bizkaia, se detectan algunos de los primeros movimientos en este sentido que giran en torno a tres ámbitos: La tertulia del Café Mauri de Bilbao -a la que posteriormente se unirá el denominado grupo de Baracaldo- la Asociación Artística Vizcaína y el grupo del Instituto de Cultura Hispánica. Se tratará de una confluencia de diversos grupos y sensibilidades culturales y políticas, donde participan algunos militantes del Partido Comunista de España (PCE), pero donde también se van integrando otra serie de personalidades que proceden del mundo católico, desencantados del régimen, liberales, escritores, críticos de arte, escultores, pintores, etc.

Por lo que se refiere a la literatura en castellano, durante los años 40 y 50 cabe destacar al falangista Sánchez Mazas y gran parte de la producción de Juan Antonio Zunzunegui. Por su parte, Luis de Castresana, Ramiro Pinilla, Ángel Ortiz Alfau, José Miguel de Azaola o Elías Amézaga, entre otros, constituyen algunos de los nombres más emblemáticos del panorama cultural del Bilbao de los años 60 y 70. Sin embargo, la renovación más importante vendrá de la mano de la poesía de Blas de Otero y Gabriel Aresti (este último en euskera). La obra de ambos influirá decisivamente no sólo en la literatura, sino en la cultura en el más amplio sentido del término. El primero evolucionará desde una postura antirretórica hasta la poesía social, desnuda y expresiva que trata de dirigirse, según sus propias palabras, "a la inmensa mayoría". La presencia de Aresti en el proceso de recuperación del euskera -como veremos más adelante- o en la irrupción de algunos de los grupos musicales más emblemáticos de la nueva canción vasca será patente.

La literatura euskaldún comenzará a experimentar, en medio de tremendas dificultades, una importante evolución. Se trata, en definitiva de un proceso que corre paralelo al de la propia recuperación del idioma. A finales de los años 50 y la década de los 60 José Luis Álvarez Emparanza, "Txillardegi" y Ramón Saizarbitoria marcan el inicio de la renovación de la literatura euskaldún, que será seguida por otros autores como Mikel Zárate, Xavier Gereño, Xavier Amuriza o Xavier Kintana. Pero sin duda alguna será la figura anteriormente citada de Gabriel Aresti, la que supondrá un revulsivo no sólo para la poesía en euskera, rompiendo los moldes procedentes de Lauaxeta o Lizardi, sino para el conjunto de la cultura del país. Obras como Harri ta Herri, Euskal Harria o Harria eta Herri Hau removerán los cimientos de la cultura vasca, suscitando también el rechazo o el recelo de los elementos más tradicionales y cerrados.

La inexistencia de una universidad pública supondrá un lastre para la sociedad vasca y muy especialmente para Bilbao. Hasta la creación en 1968 de la incipiente Universidad de Bilbao, germen de la futura Universidad del País Vasco (UPV), Deusto monopolizará los estudios superiores. En sus facultades se formará, como lo habían hecho desde su creación, una gran parte de la élite política y económica española.

Dentro de este proceso hay que destacar la emergencia del movimiento de euskaldunización. Los primeros pasos dados por Elvira Zipitria a principios de los años sesenta son seguidos por otros nombres como Mikel Lasa, Iñaki Beobide y sobre todo, Rikardo Arregi, autores de diversos ensayos sobre alfabetización. Este último presentará en 1966 la propuesta de una campaña general de euskaldunización. Tras la primera experiencia en la zona del Goiherri (Gipuzkoa), será a partir de la década de los setenta cuando se produzca el despegue de este proceso que se irá extendiendo a las ciudades. La zona del Gran Bilbao asiste al nacimiento de un gran número de "Gau Eskolak" - o escuelas nocturnas- por todos los pueblos y barrios del entorno. Se organizan en locales, sacristías, lonjas y hogares particulares de forma semiclandestina, con escasos recursos y con la participación de profesores voluntarios, en muchos casos procedentes de la zona de Gernika, Arratia, Durango y Lea-Artibai. Los estudios de Koldo Mitxelena y la unificación del idioma que dará lugar a la creación del Euskera Batua (euskera unificado) marcarán un punto de inflexión dentro de este proceso, del mismo modo que la difusión del método "Euskalduntzen", creado por Ricardo Badiola, Sabin Egileor, José Ramón Etxebarría, Xabier Kintana, Juan José Zearreta, Imanol Berriatua. Su publicación en 1972 resultará crucial. La aparición de los primeros "euskaltegis" a mediados de la década dará un impulso definitivo a este movimiento.

Toda esta actividad debe inscribirse dentro de un proceso de recuperación de la identidad autóctona, donde confluyen elementos políticos, sociales y culturales. La aparición de dos obras en 1963 como la ya citada Quosque Tandem de Jorge Oteiza y Vasconia de Federico Krutwig constituyen, a pesar de sus enormes diferencias, un verdadero acontecimiento y sintetizan dos formas de reflexión sobre esta identidad. La influencia de la obra de Krutwig marcará de forma decisiva -al igual que la producción de Txillardegi- a los jóvenes nacionalistas que se agrupan en torno a Euskadi ta Askatasuna (ETA).

Las primeras actividades en renacer son, como se ha afirmado, las más anodinas, aquellas que menores oportunidades ofrecen a la contestación y el contraste de opiniones. La irrupción del movimiento Ez Dok Amairu en 1965 constituye uno de los acontecimientos más importantes dentro de la expresión cultural y artística, que abarca desde la música al folklore, la poesía o la plástica. Un inconformista deseo de renovación define a este fenómeno que aparece marcado por unas evidentes connotaciones etnicistas. La nueva canción vasca constituirá su máximo exponente, con la presencia de figuras como Mikel Laboa o Benito Lertxundi. Bilbao, una ciudad en expansión, será uno de los centros de este movimiento. La aparición de un grupo como Oskorri de la mano de Natxo de Felipe en la primavera de 1971 en el paraninfo de la Universidad de Deusto supone un revulsivo que marcará la evolución de la música folk durante los próximos años. La colaboración con Gabriel Aresti facilitará el acceso al mundo euskaldún a un sector social muy notable.

Los grupos de monte, los de danzas y tiempo libre, una gran parte de ellos impulsados por los nuevos aires que soplan en la iglesia vasca, se convierten en ámbitos de sociabilidad de marcado carácter nacionalista. El caso de "Oargi" en Bilbao será uno de los más populares.

El costumbrista panorama teatral del franquismo sufre también una profunda renovación que llega a la capital vizcaina. A partir de los años sesenta surgen diversos grupos de teatro en el ámbito de Bilbao, como el Teatro Studio vinculado al Instituto Vascongado de Cultura Hispánica, el grupo Bohio, el de Teatro Achuri, la Cuadra, Mancha, Cómicos de la Legua en 1969, Cobaya en 1973 o Akelarre, premiado por el Ministerio de Información y Turismo en 1971.

Todos estos cambios constituyen algunos de los síntomas de la intensa transformación que se está produciendo en el Bilbao del desarrollismo y de la influencia que va a tener sobre su mundo cultural. Las propias carencias sociales originadas por el crecimiento incontrolado y especulativo de las ciudades dan lugar a la aparición de un incipiente movimiento ciudadano a comienzos de los años sesenta, que se irá extendiendo a lo largo de Bilbao y su comarca durante los próximos años. Las asociaciones de vecinos, como la de Rekaldeberri, constituyen un ejemplo de este movimiento que demanda nuevas dotaciones sociales y culturales y que reflejan el calado de las expectativas que se han ido creando durante los últimos años. Una sociedad más abierta y participativa, más urbana y dinámica que anuncia los cambios que se van a producir durante el proceso de la transición.

JPP 2002



Ver Bilbao. Historia

Ver además:

  1. Bilbao 1900-1931
  2. Bilbao. II República y Guerra Civil (1931-1937)
  3. Bilbao. 1939-1975

Bilbao, capital de Bizkaia, se localiza en el valle bajo del Nervión-Ibaizabal. Ocupa el meandro, de 2 kms. de diámetro, que describe dicho curso fluvial en el punto aproximado en que se convierte en ría. La ciudad se encuentra a tan sólo 19 mts. sobre el nivel del mar y la circundan dos cadenas montañosas, cuya altitud media no supera los 400 mts.: en la margen derecha de la ría, Fuerte Banderas, Berriz, Monte Abril, Artxanda y alto de Kurubiolanda, límite con Etxebarri, Galdakao y Zamudio, y en la contraria, Castrexana, Monte Cobetas, Arraiz y Pagasarri. Dicho emplazamiento en el fondo del valle y una topografía montañosa han condicionado el crecimiento, que ha debido dirigirse hacia el mar siguiendo ambas riberas de la ría. Aún así, las limitaciones de suelo de nuevo están presentes en torno a esta arteria que conforman la ría y el puerto. Los condicionamientos físicos y el fuerte desarrollo demográfico, económico y urbano experimentado a impulsos del proceso de industrialización de 1876 a 1975 han terminado por configurar un paisaje urbano en el que se yuxtaponen planos de diferente estructura que se han ido sumando en la historia: el Bilbao de las Siete Calles, el primer Ensanche de Abando, el segundo Ensanche de Indautxu y los barrios periféricos.

Bilbao, dada su condición de puerto protegido y cruce de caminos, orientó su desarrollo hacia las actividades comerciales y mercantiles, a las que estuvo también ligada la construcción naval. La modernización económica que se inició en el segundo tercio del siglo XIX se vió favorecida por la existencia en el entorno bilbaíno de ricos y abundantes yacimientos de mineral de hierro, que constituyeron la base del despegue industrial que se prolongó hasta inicios del siglo XX. Para estas fechas la ciudad portuaria e industrial se consolida como centro de la aglomeración urbana que se extiende hasta El Abra, con unas funciones financieras y de servicios. Durante la fase de expansión industrial y urbana del tercer cuarto del siglo XX el área metropolitana de Bilbao alcanza una centralidad que rebasa el propio ámbito vasco y desarrolla unas funciones de carácter peninsular. La posterior crisis, de especial gravedad para las viejas regiones industrializadas, condujo a la reestructuración económica y a la regeneración urbana de esta metrópoli. En el Bilbao posindustrial el sector terciario cobra peso económico, símbolo del mismo, el museo Guggenheim (1997).

Ver Bilbao. Arte.

Desde que la villa de Bilbao fuera fundada en el año 1300 por Don Diego López de Haro, el devenir de los diferentes estilos y movimientos artísticos fue dejando su huella en manifestaciones de interés. Pese a que no todas ellas han perdurado hasta época contemporánea, muchos son los ejemplos que atestiguan la llegada y el desarrollo de diferentes lenguajes y formas de concebir la creación artística, tanto en el ámbito sacro como en el profano.

  • ENRÍQUEZ, J., HIDALGO de CISNEROS, C. y MARTÍNEZ, A., 1999, Colección documental del archivo histórico de Bilbao (1300-1473), Fuentes documentales medievales del País Vasco 90, Sociedad de Estudios Vascos, Donostia / San Sebastián.
  • HUMBOLDT, W. von, 1990 (1821), Los Primitivos Habitantes de España con ayuda de la Lengua Vasca (Prüfung der Untersuchungen über die Urbewohner Hispaniens vermittelst der Vaskischen Sprache), Ediciones Polifemo, Madrid.
  • IRIGOIEN, A., 1986, En Torno a la toponimia vasca y circumpirenaica, Universidad de Deusto, Bilbao /Bilbo.
  • MENÉNDEZ PIDAL, R. & TOVAR, A., 1962, "Los sufijos españoles en -z y especialmente los patronímicos", BRAE 62, 371-460.
  • MITXELENA, K., 1997, Apellidos Vascos (AV), Txertoa, San Sebastián, quinta edición.
  • TOVAR, A., 1970, "Hidronimia europea antigua: Jarama, Balsa", Habis I, 5-9.

FSZ 2009

  • GUEZALA, A. "Escudo de Bilbao". Escudo y toponimia de Bilbao, (pp. 7-79). Bilbao, 1966.
  • TRUEBA, A. "Nombres y armas de Bilbao". El País Vasco Navarro. Madrid, 1870 (n.° I).
  • SANTISTEBAN DE LEZO. "Los clásicos blasones de Euskaria". El Día Público, Montevideo, 1920.
  • BOLETÍN DEL INSTITUTO HERÁLDICO, Bilbao, 1926- .
  • YBARRA, J. de. Las torres de Vizcaya, v. II (pp. 105-168).
  • LABAIRU, E. Historia General de Biscaya, v. IV, Lib. III, cap. III.
  • JEMEIN, Ceferino. Biografía de Arana Goiri'tar Sabin (pp. 54, 36, 237), Bilbao, 1935.

BEL

  • ALZOLA, P.; ACHÚCARRO,S.; HOFFMEYER,E. Memoria del proyecto de Ensanche de Bilbao de 1876, Bilbao, 1998.
  • ARPAL,J.; MINONDO,A. "El Bilbao de la industrialización, una ciudad para una élite", en: Saioak, año II, nº 2, 1978.
  • AZPIRI ALBISTEGUI,A. Urbanismo en Bilbao, 1900-1930, Vitoria-Gasteiz, 2000.
  • BANCO DE BILBAO. Un siglo en la vida del Banco de Bilbao. Primer Centenario (1857-1957), Bilbao, 1957.
  • BANCO DE VIZCAYA. Homenaje a la economía vizcaína, 1901-1951, Bilbao, 1951.
  • BASAS,M. Breve historia de la Ría y Noble Villa de Bilbao, Bilbao, 1959.
  • BASAS,M. El crecimiento de Bilbao y su comarca, Bilbao, 1965.
  • BASSOLS,M. Génesis y evolución del derecho urbanístico español, Madrid, 1973.
  • BASSOLS,M. "El derecho urbanístico en el periodo del liberalismo moderado", en: Ciudad y Territorio, XXVIII, (107-108), 1996.
  • BASSOLS,M. "El derecho urbanístico de la Restauración a la II República", en: Ciudad y Territorio, XVIII, (107-108), 1996.
  • BASTIDA,R. El problema urbanístico de Bilbao, Bilbao, 1923.
  • BASURTO,N. "El Plan Lázaro, el veto a una utopía urbana", en: Kobie, nº 4, 1987.
  • BASURTO,N. "Los ensanches y la arquitectura de una burguesía emergente", en: Bilbao, Arte e Historia, Bilbao, 1990.
  • BASURTO,N. "El primer ensanche de Bilbao. Oportunismo y vacío legal", en: Cuadernos de Sección Historia-Geografía. III Jornadas de estudios históricos locales de Vasconia. El espacio urbano en la historia, Eusko Ikaskuntza, San Sebastián, 1993.
  • BASURTO,N.; RODRÍGUEZ-ESCUDERO,P.; VELILLA,J. El Bilbao que pudo ser. Proyectos para una ciudad, 1800-1940, Bilbao, 1999.
  • BEASCOECHEA,J.Mª. "La Ría, el puerto, sus riberas: dos orillas unidas por un puente", en: Cien años del Puente Vizcaya, Bilbao, 1993.
  • BEASCOECHEA,J.M.; ALONSO OLEA, E.J. "Fiscalidad territorial y propiedad urbana en el País Vasco", en: Cuadernos de Sección, Historia-Geografía, Eusko-Ikaskuntza, nº 25, 1998.
  • BIDAGOR,P. Resumen histórico del urbanismo en España, Madrid, 1968.
  • CALLE ITURRINO,E. Biografía del Paseo del Arenal, Bilbao, 1956.
  • CAVA MESA,B. Irala. Iralabarri (1857-1917), Bilbao, 1999.
  • DIPUTACIÓN DE VIZCAYA. La Exma. Diputación de Vizcaya y el problema de la vivienda, Bilbao, 1925.
  • FEIJOO CABALLERO,P. "La Anteiglesia de Abando", en: Bilbao, arte e historia, Bilbao, 1990.
  • FULLAONDO,J.D. "Análisis urbanístico de Bilbao", en: Nueva Forma, nº 34, noviembre, 1968.
  • FULLAONDO,J.D. La arquitectura y el urbanismo en la región y el entorno de Bilbao, Madrid, 1969.
  • GARCÍA MERINO,L.V. La formación de la ciudad industrial. El despegue urbano de Bilbao, Oñati, 1987.
  • GARCÍA MERINO,L.V. "La consolidación de Bilbao como ciudad industrial", en: Las ciudades en la modernización de España. Los decenios interseculares, VII coloquio de Historia Contemporánea de España, dirigido por Manuel Tuñón de Lara, Madrid, 1991.
  • GONZÁLEZ PORTILLA,M. La formación de la sociedad capitalista en el País Vasco (1876-1913), Zarauz, 1981.
  • HOZ, S. De la. "Un frustrado intento de urbanización para el Bilbao del siglo XIX: Amado de Lázaro y su obra para la Villa", en: El Espacio Urbano, III Jornadas de Historia Local de Vasconia, SEV, San Sebastián, 1993.
  • JUARISTI LINAZERO,J. La estructura urbana de Vizcaya, Bilbao, 1985.
  • JUNTA DEL PUERTO Y RÍA DE BILBAO.: 100 años del la Junta del Puerto de Bilbao, Bilbao, 1977.
  • LOSADA,R. Historia urbanística de Bilbao, Bilbao, 1981.
  • MAS SERRA,E. "Los planos de Bilbao. El Plano de jurisdicción del proyecto de ampliación del Ensanche de Bilbao de Enrique Epalza", en: Bilbao, periódico municipal, nº 120, octubre, 1998.
  • MAS SERRA,E. "Los planos de Bilbao. El Proyecto de ampliación del Ensanche de Federico Ugalde", en: Bilbao, periódico municipal, nº 121, noviembre, 1998.
  • MAS SERRA,E. Bilbao, arquitectura y arquitectos, Fundación Bilbao 700. Bilbao, 2000.
  • MAS SERRA,E. Ricardo Bastida, un arquitecto para Bilbao, Bilbao, 2001.
  • MAURE,L. Zuazo, Madrid, 1987.
  • MAURE,L. "Secundino Zuazo: las propuestas de reforma interior de la ciudad y el desarrollo urbanístico contemporáneo", en: Reforma viaria parcial del interior de Bilbao, reproducción del texto original editado en 1922, Bilbao, 1987.
  • Memoria 2003 BILBAO Ría 2000
  • MUÑOZ,J.A. Arquitectura y Desarrollo Urbano Bizkaia, Bilbao, 1997.
  • PRIETO,I. Pasado y Futuro de Bilbao, Bilbao, 1980.
  • PUERTA, N. De la. El puerto de Bilbao como reflejo del desarrollo industrial de Vizcaya (1857-1913), Bilbao, 1994.
  • Revista BILBAO Ría 2000
  • RODRÍGUEZ ESCUDERO,P.: El Ensanche de Bilbao, Tesis Doctoral, Universidad Complutense de Madrid, 1990.
  • SANTAS TORRES,A. Urbanismo y vivienda en Bilbao: 1939-1959, Tesis Doctoral inédita, ETSA Universidad de Navarra, Pamplona, 2003.
  • SANZ ESQUIDE,J.A. "La arquitectura en el País Vasco durante los años 30", en: Arte y artistas vascos de los años 30, San Sebastián, 1986.
  • SANZ ESQUIDE,J.A. "Arquitectura y vivienda mínima en los años 30. La contribución bilbaína al debate europeo", en: Bilbao, arte e historia, vol.II, Bilbao, 1990.
  • TERÁN TROYANO,F. Historia del urbanismo en España, vol.III, siglos XIX y XX, Madrid, 1999.
  • VVAA. Atlas histórico de ciudades europeas. Península Ibérica, Vol.I, Barcelona, 1994.
  • VVAA. Homenaje a Ricardo Bastida, Bilbao, 1983.
  • VVAA. Los orígenes de la metrópoli industrial: la ría de Bilbao, 2 vols., Bilbao, 2001.

AAZ 2004

  • MICHELENA, Luis. "Prólogo" (al "Lexicón Bilbaino" de E. de Arriaga) ad. 1960.
  • ARRIAGA, Emiliano. Lexicón Bilbaino. Madrid, 1960 (Primera ad. 1896).
  • AZKUE, R. M.ª. "Euskerea Bilbon". Euskaltzale, 1898, II.
  • UNAMUNO, M. El dialecto bilbaino. Obras completas, t. VI, pp. 180- 186.
  • ORUETA, José de. "El euskera". Memorias de un bilbaino (p. 184).
  • GUIARD-GUEZALA. Escudo y toponimia de Bilbao. 1966.
  • CALLE ITURRINO, E. Vizcaino y bilbaino y no vizcaíno y bilbaíno. 1966.
  • BILBAO, Jon. "Lengua y Literatura (de Bilbao)" "Nombre". Eusko-Bibliographia, art. "Bilbao".
  • GARRIGA, Gabino. "Algunos Euskaldun-berris". Boletín Americano de Estudios Vascos. Buenos Aires, 1957 (n.° 30).
  • VEGA, Luis Antonio de. "Nuestros ríos: Ibaizabal". En Nosotros los Vascos [pp. 135-145, sobre los nombres Ibaizabal y Nervión]. Madrid, 1962.

BEL

  • ALBERDI, A. "Economía Vasca 1900-2010: tres crisis y una gran transformación", en Ekonomiaz, nº 25A, 2010.
  • AZPIRI, A. Urbanismo en Bilbao 1900-1930, Vitoria-Gasteiz: Gobierno Vasco, 2000.
  • BARRIO, J. A. "El arte durante los siglos XVII y XVIII: el clasicismo y el barroco", en González Cembellín, J. M. y Ortega, A. (eds.) Bilbao, arte e historia, Bilbao: Diputación Foral de Bizkaia, 1990, pp. 125-148.
  • BILBAO BILBAO, L. M. "El comercio marítimo de la Villa de Bilbao en el comercio cantábrico del siglo XVI, en Bidebarrieta: Anuario de Humanidades y Ciencias Sociales de Bilbao, Bilbao: Ayuntamiento de Bilbao, 2003 (XII), pp. 225-276.
  • BILBAO LARRONDO, L. Urbanismo en Bilbao 1959-1979, Bilbao: Universidad de Deusto, 2012 [Tesis Doctoral].
  • BLANCO, C. La integración de los inmigrantes en Bilbao, Bilbao: Ayuntamiento de Bilbao, 1990.
  • ENRÍQUEZ, J. y SESMERO, E. Bilbao Medieval, Bilbao: Librería Astarloa, 2000.
  • FERRER, M. y PRECEDO, A. El sistema urbano vasco. Las ciudades de Guipúzcoa y Vizcaya, Durango: Leopoldo Zugaza, 1977.
  • GARCÍA CAMINO, I. "Bilbao: De la prehistoria a la fundación de la villa", en Bidebarrieta: Anuario de Humanidades y Ciencias Sociales de Bilbao, Bilbao: Ayuntamiento de Bilbao, 1996 (I), pp, 67-97.
  • GARCÍA CAMINO, I. "Las transformaciones en la organización territorial de la cuenca media del Nervión provocadas por el nacimiento de Bilbao", en Bidebarrieta: Anuario de Humanidades y Ciencias Sociales de Bilbao, Bilbao: Ayuntamiento de Bilbao, 2003 (XII), pp. 155-167.
  • GARCÍA DE CORTAZAR, J. A. "Sociedad y poder en la Bilbao medieval", en González Cembellín, J. M. y Ortega, A. (eds.) Bilbao, arte e historia, Bilbao: Diputación Foral de Bizkaia, 1990, pp. 19-36.
  • GARCÍA CRESPO, M., Velasco, R. y Mendizabal, A. La economía vasca durante el franquismo. Crecimiento y crisis de la economía vasca: 1936-1980, Bilbao. La Gran Enciclopedia Vasca, 1981.
  • GONZÁLEZ PORTILLA, M. (Dir.) Bilbao en la formación del País Vasco Contemporáneo (Economía, población y ciudad), Bilbao: Fundación BBV, 1995.
  • GONZÁLEZ PORTILLA, M. (Dir.) Los orígenes de una metrópoli industrial: La Ría de Bilbao, Bilbao: Fundación BBVA, 2001.
  • GONZÁLEZ PORTILLA, M. (Dir.) La consolidación de la metrópoli de la Ría de Bilbao, Bilbao: Fundación BBVA, 2009.
  • GUIARD, T. Historia de la Noble Villa de Bilbao, Bilbao: Imp. y Libr. de José Astuy, 1905-1912.
  • GUIARD, T. Historia del Consulado y Casa de Contratación y Comercio de la Villa 1511-1830, Bilbao: Imprenta y Librería de José Astuy, 1913.
  • GUIARD, T. La industria naval vizcaína, Bilbao: Librería Villar, 1968.
  • MAS, E. La regeneración urbana de Bilbao y su área metropolitana: Crítica al proceso urbanístico y al modelo de ciudad resultante, Bilbao: UPV/EHU, 2011 [Tesis Doctoral].
  • MORENO, J. Bilbao: declive industrial, regeneración urbana y reactivación económica de un espacio metropolitano, Bilbao: IVAP, 2005.
  • SALAZAR, J. I. "Gobierno Local en el Bilbao Bajomedieval", en Bidebarrieta: Anuario de Humanidades y Ciencias Sociales de Bilbao, Bilbao: Ayuntamiento de Bilbao, 2003 (XII), pp. 183-198.
  • SANTANA, A. "La racionalidad de la arquitectura neoclásica bilbaína: soluciones para una ciudad ahogada", en González Cembellín, J. M. y Ortega, A. (eds.) Bilbao, arte e historia, Bilbao: Diputación Foral de Bizkaia, 1990, pp. 253-288.
  • SANTAS, A. Urbanismo y vivienda en Bilbao. Veinte años de posguerra, Bilbao: Colegio Oficial de Arquitectos Vasco-Navarro, 2007.
  • ZABALA, A. "Cambios estructurales y desarrollo mercantil, Bilbao 1660-1680", en Bidebarrieta: Anuario de Humanidades y Ciencias Sociales de Bilbao, Bilbao: Ayuntamiento de Bilbao, 2003 (XII), pp. 417-440.
  • ZABALA, A. Mundo urbano y actividad mercantil. Bilbao 1700-1810, Bilbao: Bilbao Bizkaia Kutxa, 1994.

SSA 2012

  • ARRIBAS, M.J.: 40 años de arte vasco (1937-1977). Historia y documentos. Donostia-San Sebastián: Erein, 1979.
  • BARAÑANO, K.; GONZÁLEZ DE DURANA, J.; JUARISTI, J.: Arte en el País Vasco. Madrid: Cátedra, 1987.
  • BARRIO, J.A.: La arquitectura románica vizcaína. Bilbao: Universidad de Deusto, 1979.
  • BARRIO, J.A.: Vizcaya. Arqueología, urbanismo y arquitectura histórica. Bilbao: Diputación Foral de Bizkaia, 1991.
  • BASURTO, N.: Los maestros de obras en la construcción de la ciudad (Bilbao 1876-1919). Bilbao: Diputación Foral de Bizkaia, 1999.
  • CASTAÑER, X.[ed.]: Arte y arquitectura en el País Vasco. Donostia-San Sebastián: Nerea, 2003.
  • CENICACELAYA, J.: SALOÑA, I.: Arquitectura neoclásica en el País Vasco. Vitoria-Gasteiz: Gobierno Vasco, 1990.
  • CILLA, R.; MUÑIZ, J.: Guía del patrimonio religioso del Casco Viejo de Bilbao. Bilbao: Museo Diocesano de Arte Sacro, 2003.
  • CILLA, R.; GONZÁLEZ CEMBELLÍN, J.M.: Museo Diocesano de Arte Sacro: guía de la colección. Bilbao: Museo Diocesano de Arte Sacro, 2008.
  • ESNAOLA, Y.; MORENO, M.: Euskal Artearen historia. Gotikoa Bizakian. Donostia-San Sebastián: Kriselu, 1990.
  • GONZÁLEZ CEMBELLÍN, J.M.; ORTEGA, R.; AGUIRREAZKUENAGA, J.: Bilbo, arte eta historia = Bilbao, arte e historia. Bilbao: Bizkaiko Foru Aldundia, 1990.
  • GUASCH, A.M.: Arte e ideología en el País Vasco, 1940-1980. Madrid: Akal, 1985.
  • MUR, P.: La Asociación de Artistas Vascos. Bilbao: Museo de Bellas Artes de Bilbao, 1985.
  • OLABARRIA, A.: El gótico en Vizcaya. Bilbao: Bilbao Bizkaia Kutxa, 1997.
  • PÉREZ DE LA PEÑA, G. [et.al.]: Arquitectura religiosa contemporánea en Bizkaia, 1865-1975: del Romanticismo al movimiento moderno. Bilbao: Museo Diocesano de Arte Sacro, 2004.
  • PLAZAOLA, J.: Euskal Herria Emblemática. Historia del Arte Vasco. Donostia-San Sebastián: Etor-Ostoa, 2002.
  • VV.AA.: Monumentos nacionales de Euskadi: Vizcaya. Bilbao: Eléxpuru, 1985.
  • VV.AA.: Artes y artistas vascos de los años 30. Donostia-San Sebastián: Gipuzkoako Foru Aldundia, 1986.
  • VV.AA.: Pintores vascos en las colecciones de las cajas de ahorros. Bilbao: 1996.
  • VV.AA.: Museo de Bellas Artes de Bilbao: guía de la colección. Bilbao: Museo de Bellas Artes de Bilbao, 2011.
  • VV.AA.: Museo de Bellas Artes de Bilbao: guía de artistas vascos. Bilbao: Museo de Bellas Artes de Bilbao, 2008.
  • VIAR, J: Bilbao en el arte. Bilbao: Bilbao Bizkaia Kutxa, 2000.
  • ZORROZUA, J. El retablo barroco en Vizcaya. Bilbao: Diputación Foral de Bizkaia, 1999.

MBS 2012