Jacinto Eriz Arana, del caserío Jauregui de Guesalibar Mondragón (Gipuzkoa), testigo del asesinato de Antonio Cánovas del Castillo, el 8 de agosto de 1897, en el balneario de Santa Águeda. Fot. Iñaki Linazasoro, 1975
Jacinto Eriz Arana, del caserío Jauregui de Guesalibar Mondragón (Gipuzkoa), testigo del asesinato de Antonio Cánovas del Castillo, el 8 de agosto de 1897, en el balneario de Santa Águeda. Fot. Iñaki Linazasoro, 1975