Écrivains

Zunzunegui Loredo, Juan Antonio de

Escritor vizcaíno, uno de los principales representantes de la novelística castellana de Postguerra, miembro de la Academia Española, nació en Portugalete el 21 de diciembre de 1900 y murió en Madrid el 31 de mayo de 1982.

Estudió con los jesuitas en Orduña (Bizkaia) y Derecho y Letras en Deusto, Madrid y Salamanca, teniendo en esta Universidad como maestro a Unamuno, con quien aprendió lingüística castellana y se introdujo en la literatura portuguesa a través de autores como Castelo Branco o Eça de Queiroz. Posteriormente amplía sus estudios a la lengua y literatura francesa, en Tours, e italiana, en Perugia. En 1926 publica Vida y Paisaje de Bilbao, iniciando así la serie "Cuentos y Patrañas de mi Ría", que completará con Tres en uno... (1935), El hombre que iba para estatua (1941) y Dos hombres y dos mujeres en medio (1944), llevado al cine en 1976 por Rafael Gil. En estos libros, demuestra ya su penetración psicológica en el análisis que hace de la sociedad bilbaína de su tiempo, así como su ingenio e ironía. En 1931 aparece Chiripi, de ambiente futbolístico, que supone gran éxito; revalida éste con El Chipichandle (1940), que le consagra como narrador y con el que comienza su ciclo picaresco, en la mejor tradición de realismo y sátira social de Quevedo y Galdós. En 1943 ¡Ay...estos hijos! le vale el premio "Fastenrath" de la Academia; le sigue El barco de la Muerte (1945); La Quiebra, abriendo un ciclo que continuará con Ramón o la vida baldía y Beatriz o la vida apasionada. En 1948 obtiene el Premio Nacional de Literatura por La úlcera. Durante la guerra civil prestó ayuda a la causa franquista, siendo uno de los colaboradores asiduos de Vértice (Revista Nacional de la Falange Española Tradicionalista y de las JONS). Su visión de la vida está, por desgracia, lastrada por este duro acontecimiento, lo cual determina cierto inevitable conservadurismo. Autor prolífico, dividió sus obras -con terminología marinera muy de su gusto- en novelas de "pequeño y gran tonelaje", dejando 24 grandes libros y 6 volúmenes de relatos. Son de "gran tonelaje", además de las citadas: Las Ratas (1950); su mejor novela, El Supremo Bien (Premios del Instituto de Cultura Hispánica y "Quintero" de la Academia, 1951); Esta Oscura Desbandada (Premio del Círculo de Bellas Artes 1952); El hijo hecho a contrata y El camión Justiciero en 1956; en 1957 La vida como es (Premio Larragoiti). Este mismo año sucede a Pío Baroja en el sillón de la Academia de la Lengua, participando desde entonces en la Comisión que elabora el Diccionario. En 1959 publica Los Caminos del Señor y Una mujer sobre la tierra ; al año siguiente, El Premio y El Mundo Sigue, film de F. F. Gómez en 1963. En 1961 obtiene el Premio Miguel de Cervantes. En 1963, El Camino alegre; en 1966 Murió de un córner y Un hombre entre dos mujeres. Su última novela, El Don más hermoso. En 1984 se publica en Bilbao, su obra póstuma De la vida y de la muerte. Zunzunegui ha sido traducido al euskera, alemán, francés, italiano, portugués, ruso, holandés, japonés y otros idiomas.

Ignacio Elizalde, gran conocedor de su obra, la define de esta forma:

"De sus contemporáneos es el que más se emparenta con los novelistas de la posguerra y cuyo éxito puede compararse al éxito de la promoción siguiente. Escritor totalmente entregado a su vocación, nos ha dejado una extensa obra. Más que un creador de mundos de ficción o de tipos humanos representativos, es un novelista que sobresale por su sinceridad y autenticidad. Posee una concepción de la novela muy próxima al naturalismo, siendo principalmente observador de la realidad externa. Por su fragmentarismo podemos decir que es continuador de Baroja. La insolidaridad y el distanciamiento con sus personajes le lleva a la deformación humanística y a representar la vida con una crudeza y verismo duros más de moralizador que de literato. El tema de su externa obra está localizado en Bilbao y Madrid, principalmente. Ha dedicado parte de su obra a darnos una visión exacta de la vida bilbaína de comienzos de siglo, mediante un inventario minucioso y descripcionista de la vida y costumbres de la ciudad y sus alrededores. Tal vez, ha sido una visión dura. Le faltó ternura para ver las cosas con más benevolencia, ya que Zunzunegui es un escritor escéptico y pesimista con un humorismo sarcástico. Por eso el sentido de sus novelas suele ser radicalmente negativo y su tono desencantado y amargo. Pero la verdad es que ha logrado lo que sólo consiguen los grandes novelistas: poner en pie a hombres y mujeres de carne y hueso, con sus virtudes y sus vicios. No cabe duda que en su obra encontramos un censo de personajes vascos de Bilbao, Portugalete y el País Vasco. Aparece como un verdadero "testigo de cargo" de la sociedad bilbaína y vasca de épocas pretéritas. En Zunzunegui encontramos un extraordinario valor testimonial".

Ref. Elizalde, I.: Juan Antonio de Zunzunegui "Colección Temas Vizcaínos" nº 179, 1989.

  • GARCÍA MADRAZO, M.ª del Pilar: Vida y obra de Juan Antonio de Zunzunegui, tesis Universidad Autónoma de Madrid, 1979;
  • LÓPEZ LUSARRETA, Mª Antonia: La narrativa corta de Juan Antonio Zunzunegui, tesis.