Lurraldeak

Lapurdi

Citas. La mención más antigua del nombre de esta tierra es Lapurdo refiriéndose a la ciudad o al área que más tarde se llamaría de Bayona. El texto se da en la llamada Notitia dignitatum, relación oficial de cargos civiles y militares del Bajo Imperio romano en el siglo IV (375-420) y dice así: "In provincia Novempopulana tribunos cohortis Novempopulanae Lapurdo". De ello se deduce que había en Lapurdo, región y fortaleza, un tribuno a la cabeza de una cohorte romana. Más tarde, Sidonio Apolinar (430-489) se refiere a las excelentes langostas lapurdenses. Gregorio de Tours (538-594) nos dice que en 587 Lapurdum fue adjudicada a Childeberto en el reparto del reino franco. El nombre actual Laburdi, Lapurdi o Labort, según las modas y gustos, es una derivación del viejo nombre. En el siglo IX el cartulario de Lescar menciona la "civitas laburdensi ".

En 1058 aparece un "laburdense" en el cartulario de Dax. Unos pocos años más tarde, en 1095, se cita el nombre de Bayona bajo el señorío de Fortun II Sancho "vicecomes Laburdensis". En 1110, en el Becerro de Leire, se lee un topónimo Lapurdiola, y en 1171, las bustalizas de Laporç que quizá no se refieran a Laburdi. En la Bula de Celestino III se consigna la extensión a la diócesis en 1194: "vallem que dicitur Laburdi ..." En la copiosa documentación latina recogida por Rymer vemos aparecer estas variantes pero también La Bort, como en el primer fuero de Laburdi de 1341: De Terre de la Bort, quod adjacet Regnis Hispaniae el Navarrae, extra Manum Regiam pon ponenda, (Foedera, II, 115). En este caso el la inicial podría ser profético. Ya en tiempos modernos se ve Laphurdi, en Axular, y Lauurdi en Ioannes D'Etcheberry, en 1718. Actualmente se ve en francés Labourd, y en español Laburdi o Lapurdi según los gustos. El gentilicio correspondiente suele ser laburdino o labortano y en euskara lapurtarra .

Se ha discutido mucho la etimología de Laburdi o Lapurdi pero con la agravante de que existen solamente dos acepciones vascas para la raíz labur, lapur; en el primer caso "corto", "limitado", y en el segundo "ladrón", quizás en acepción de "pirata". El -di final es un abundancial que se suele emplear con nombres de plantas generalmente. Otros le han dado origen céltico pero sin ninguna consistencia. En fin, no ha faltado tampoco la comparación de Burdi-gala, nombre de Burdeos, con Laburdi pero, esta vez, no gala sino vasca. Cabría también la posibilidad de que pudiéramos descomponer la voz en la profética la, bur emparentado con el bar preindoeuropeo "extremo, frontera, marca" y el abundancial -di, con lo que podría significar algo así como "frontera, borde". Una etimología popular inexcusable sería lau-ur, es decir zona de los cuatro ríos: Adur, Nive, Nivelle y Bidasoa.

BEL

Sigue las normas de la heráldica vasca en general tanto para el escudo de armas de Lapurdi, antiguo Lapurdo, como para las villas y comunidades, familias nobles y familias infanzonas que eran el resto de la población.

Partido, primero en oro, con león de gules portando en la pata derecha un dardo de arpón de lo mismo, posado en barra y la punta en alto; el segundo de azur con flor de lis en oro. Parece que este escudo recuerda bastante al emblema de los antiguos vizcondes, ya que la casa Sault, que descendía de ellos -dice Veyrin- ostentaba la flor de lis de oro con león de gules. Sobre la flor de lis se han hecho muchas suposiciones. Efectivamente, se suele decir unánimemente que la flor de lis la emplearon por primera vez los reyes capetos, en concreto Hugo Capeto (987-993), prodigándola luego los distintos reyes borbones. Por ese motivo se ha supuesto también que la flor de lis en el escudo de Laburdi conmemora la anexión a Francia en 1451 pero sin pruebas. Al hacer excavaciones en la isla de Re buscando el sepulcro del duque de Vasconia y Aquitania Eudón (710-735), se encontró una tumba y una corona con flor de lis en un lugar muy cercano al claustro del convento de los PP. Capuchinos. Esta excavación se hizo el año 1730 cuando se construían los cimientos de la Casa de Gobierno. La flor de lis, pues, se remonta en este caso, de corresponder la tumba a Eudón el Grande, a dos siglos antes que los Capetos aparecieran en la historia de Francia.

  • Bayona

De sable con puñal de plata con guarnición de oro, la punta en bajo. Pero desde antes del siglo XVII, se encuentra de gules con una torre almenada de plata, sobre una onda de azur, y sostenida por dos leones de oro, uno de cada lado, adosados contra dos pinos de sinople con una flor de lis en jefe, entre los dos pinos: su divisa es "Nunquam polluta".

  • San Juan de Luz

De gules con un navío de oro en jefe y tres conchas de plata en punta: hasta 1570, en un tercer panel se veía una cruz de obispo, índice de la antigua soberanía del obispado y cabildo de Bayona. En 1774, el sello de San Juan de Luz no llevaba mas que un navío (tres mástiles) con el nombre de la villa sobre la bordura. La bandera de San Juan de Luz era roja y negra.

  • Hendaya

De azur, con un tritón lampasado al natural, posando sobre un mar de plata, y dirigiendo la cola hacia la corona real en jefe la cual está situada entre las letras H E, de sable.

  • Hasparren

De azur con una cruz anclada de oro, cargada en el centre de un corazón de gules; alrededor del escusón, en el exterior, una guirnalda de hojas de roble (Haitz-barne, = dentro de los robles).

  • Sara

Trofeo de armas acompañado por tres flores de lis, dos en jefe y una en punta: el trofeo, formado por una coraza en el centro, acompañada de una bandera, un tambor, una maza, una pica y una alabarda. Los escudos de armas, machacados durante la Revolución, no dejan ver los esmaltes que los distinguían. Una inscripción lapidaria dice su origen: Sarari balhorearen eta leyaltasunaren saria Emana Louis XIV. 1693 (En recompensa al valor y lealtad, concedida a Sara por Luis XIV en 1693).

Los territorios históricos del País Vasco continental -Lapurdi, Baja Navarra y Zuberoa- no forman división administrativa oficial alguna, sino que se encuentran englobados en uno de los 99 departamentos en que se halla estructurado el Estado francés desde 1790, más concretamente en el departamento 64 denominado de los Pirineos Atlánticos, ex-Bajos Pirineos. Lapurdi, el territorio histórico vascofrancés más occidental, linda al Norte con las Landas, al Sur con Navarra y Guipúzcoa, aunque con este territorio su límite sea más suroeste, al Este con Baja Navarra y al Oeste con el Golfo de Vizcaya o de Gascuña. Su superficie es de 859 km2. lo que viene a significar el 28,73 % del territorio vasco continental y el 4,14 % del total de Euskal Herria. Su población supone el 80 % del total de Iparralde y el 6,5 % del total de la asentada en los siete territorios históricos.

  • Unidad básica de las divisiones administrativas galas

La constituye la comuna cuyo equivalente sería el municipio de los territorios vascos del Sur. Se diferencian dos tipos de comunas: la comuna rural, aquélla cuya población no supera los 2.000 habitantes, y la comuna urbana, aquélla cuya población supera los dos millares de residentes en torno al núcleo principal. La agrupación de las comunas constituye el cantón equivalente en cierta medida a la comarca o región de los cuatro territorios peninsulares. La agrupación de estas comunas constituye el Departamento, el equivalente a la provincia de la división administrativa peninsular. En la actualidad el territorio de Lapurdi se encuentra dividido en 41 comunas agrupadas en 10 cantones, con la particularidad de que dos de ellos, Bidache y Labastide-Clairance, reúnen comunas de los territorios de Lapurdi y Baja Navarra. Caso excepcional constituye la formación del BAB, agrupación supracomunal formada por las comunas de Bayona, Anglet y Biarritz, en 1972. La capital del departamento es Pau y el mismo está dividido en tres circunscripciones o distritos, a cuyo frente se encuentran los subprefectos. Los territorios de Lapurdi y Baja Navarra dependen del distrito de Bayona, mientras que Zuberoa tras la desaparición del distrito de Mauleón ( 1926) depende de Oloron. En marzo de 1964, y por motivos de índole económica y de planificación territorial, el territorio francés quedó dividido en 21 regiones económicas.

El departamento de Pirineos Atlánticos constituye con Dordogne, Gironde y Landes una de las veintiún regiones económicas citadas denominada Aquitania y cuya capitalidad reside en Burdeos. El INSEE (Institut National de la Statistique el des Etudes Economiques) señala en sus estudios la existencia de tres aglomeraciones urbanas en el Departamento 64, a saber: Pau, Oloron y Bayona. Esta última es la única del País Vasco Continental y en ella se encuentran, junto a diez comunas de Lapurdi, dos del departamento de Las Landas (Ondres y Tarnos). Junto a ellas se encuadran: Bayona, Biarritz, Anglet, Boucau, Bidart, Mouguerre, Arcangues, Saint-Pierre d'Irube, Guethary, Bassussary. Quiere ello decir que los territorios de Lapurdi, B. Navarra y Zuberoa no tienen oficialidad administrativa alguna y que la actividad administrativa y económica de las comunas de Lapurdi gira en tomo a Bayona, como subcentro -en cierta medida así se puede definir- de Burdeos. Los diez cantones de Lapurdi agrupan a las 41 comunas existentes según la siguiente clasificación:

  • CANTON DE BAYONA: Bayona, Boucau, Arcangues Bassussary, Lahonce, Mouguerre, Saint-Pierre d'Irube y Urcuit (8 comunas)
  • CANTON DE ANGLET. Anglet (1 comuna)
  • CANTON DE BIARRITZ. Biarritz (1 Comuna)
  • CANTON DE BIDACHE: Bardos y Guiche (2 comunas)
  • CANTON DE ESPELETTE: Ainhoa, Cambo, Espelette, Itxassou, Louhossoa, Sare y Souraide (7 comunas)
  • CANTON DE HASPARREN: Bonloc, Hasparren, Macaye, Mendionde (4 comunas)
  • CANTON DE HENDAYA: Biriatou, Ciboure, Hendaya y Urrugne (4 comunas)
  • CANTON DE SAlNT-JEAN DE LUZ: Ascain, Bidart, Guethary, Saint Jean de Luz (4 comunas)
  • CANTON DE USTARITZ: Ahetze, Arbonne, Halsou, Jatxou, Larressore, Saint-Pee, Ustaritz, Villefranque (8 comunas)
  • CANTON DE LABASTIDE CLAIRANCE: Briscous, Urt. (2 comunas)

Desde el punto de vista judicial las jurisdicciones se dividen en ramas:

  1. Jurisdicción penal: tribunal de policía en Biarritz y Bayona, tribunal correccional en Bayona, la Cour d'Assises de Pau.
  2. Jurisdicción civil: tribunal de instancia en Biarritz y Bayona, tribunal de gran instancia de Bayona, Cour d'Assises de Pau y Cour de Cassation en París.
  3. Jurisdicción comercial: tribunal de Comercio de Bayona y Cour d'Assises de Pau.
  4. Conseil de prud'hommes para asuntos laborales.

Lo que antaño, en la época prehistórica, fue un territorio cubierto de bosque hasta la misma costa del Cantábrico, con el paso de los años se ha convertido en un hábitat humano donde la flora natural se encuentra arrinconada en pequeños espacios dispersos y empobrecidos. La actual situación de la vegetación natural, y sobre todo del bosque, es el resultado de la lucha permanente del hombre contra el árbol desde el comienzo de la humanidad, en la cual este último tiene todas las de perder. El cambio de la vegetación natural a los cultivos y las landas actuales, que representan la mayor extensión del territorio de Lapurdi, comenzó cuando nuestros antepasados al llegar al País Vasco la cultura neolítica, descubrieron que la tierra podía ser fuente de producción de alimentos, y no sólo susceptible de recolección de frutos y cereales y de la caza de los animales. Fue en esta época cuando comenzaron las primeras roturaciones de tierras en Lapurdi, y con ello la aparición de los primeros cultivos y prados, afincándose la agricultura, la ganadería y el pastoreo. Este proceso de cambio de utilización del suelo, se vio aumentado durante el período de ocupación romana. Epoca en la cual se comenzó a explotar las riquezas que el subsuelo de esta tierra poseía. Entre los minerales explotados caben destacar los mármoles, los minerales de hierro y cobre. Fue entonces cuando se fundó la ciudad de Bayona (Lapurdum en denominación latina), la cual se erigió como el puerto más importante de este territorio, y desde donde se exportaron dichas riquezas.

Durante la Edad Media, debido al paulatino aumento de la población y al surgimiento de nuevas villas y aldeas, estas actividades tuvieron un nuevo impulso, sobre todo, tras el auge económico de los siglos XII, XIII y XIV. Es en este período cuando aparecen las primeras ferrerías (zearraolak, en euskara) de carácter hidráulico y localizadas por esta razón junto a los lechos de los ríos, o en zonas donde existían las grandes formaciones de bosques, los cuales tuvieron el papel de abastecedores de carbón vegetal. En Lapurdi son dignas de destacar las ferrerías que de este tipo se localizaron en Urruña, Halsou y Cambo. La actividad de estas ferrerías prosiguió hasta la Revolución Industrial. De esta manera, durante la Edad Moderna aparecieron nuevas ferrerías, entre las que destacan las de Azkaine, Senpere, Sara y Ainhoa. Fue en este período cuando se inició la actividad de los astilleros, localizándose los más importantes en Hendaya, San Juan de Luz y en Bayona; al mismo tiempo que la roturación de tierras para la agricultura y el desarrollo de la ganadería en sus tres vertientes de caprina, ovina y porcina, iban ahondando en este proceso de degradación de la vegetación natural. En estos últimos años, con el desarrollo del turismo, que ha traído consigo la expansión de las ciudades costeras, y el abandono progresivo de las zonas agrícolas, ha profundizado si cabe más todavía esta situación.

Como consecuencia de todo esto, en la actualidad en el territorio de Lapurdi podemos encontrar grandes extensiones de landas y de cultivos, y una gran cantidad de pequeños bosquecillos, diseminados entre los escasos bosques que aún perviven de la vegetación natural. Estos bosques están formados principalmente por robles de la especie quercus pedunculata, a la cual se asocian otras tales como los castaños, castañae sativa, abedules, betula berrucosa... Junto a estos bosques aparecen en la costa bosques de repoblación de pinos que han sido plantados con miras a la explotación económica del turismo. Si analizamos estas formaciones nos daremos cuenta que la que: más extensión ocupa es la formada por las landas, cuya extensión, aunque no existan cifras precisas, ocupa más o menos el 45 por ciento del territorio de Lapurdi. La siguiente formación en extensión es la formada por los cultivos, que representan aproximadamente el 40 por ciento. El 15 por ciento restante se reparte entre los bosques, que suponen alrededor del 10, y el suelo urbano e improductivo que supone el 5 por ciento.

Ante estos datos se puede ver pues cómo el papel actual del bosque en el territorio de Lapurdi es muy reducido, si se compara con las otras dos provincias costeras vascas, en las cuales el bosque supone el 57 por ciento (Bizkaia) y el 59,5 por ciento (Gipuzkoa). Entre los bosques que aún se conservan en condiciones ecológicas aceptables se pueden mencionar los siguientes: El bosque comunal de Urruña, con una extensión de 638 hectáreas; el bosque comunal de Senpere, con una extensión de 1.589 hectáreas; el bosque comunal de Sara, con una extensión de 1.268 hectáreas; el bosque comunal de Ainhoa con una extensión de 436 hectáreas, y el bosque de Ithorots con una extensión de 841 hectáreas. Todos estos bosques, como anteriormente hemos mencionado, tienen como especie más importante el roble, asociados al cual aparecen los castaños, abedules y demás especies secundarias que en estas latitudes podemos encontrar. Junto a estos bosques, testigos de lo que fue aquel bosque climax existente en la época prehistórica, en los últimos años se han plantado en la Zona turística de Lapurdi bosques de pino marítimo de la especie pinus pinaster, destacando entre éstos el que se encuentra en Anglet, denominado bosque de Xiberta, con una extensión de 638 hectáreas.

MSU

Los ríos de Laburdi, como la mayoría de los ríos del País Vasco Continental, se caracterizan por ser de corta longitud, debido a que nacen a poca distancia de la desembocadura y porque depositan sus aguas en el Océano Atlántico, es decir, pertenecen a la vertiente atlántica. Las corrientes fluviales, a su paso por Laburdi, descienden suavemente desde alturas bastante moderadas. Considerándolos desde el límite de Laburdi, no suelen superar a su entrada en la provincia los 500 metros y bajan paulatinamente hasta su desembocadura por lo cual la pendiente no supone un factor de gran importancia para el desarrollo de su labor erosiva. Las características de estos ríos están en estrecha relación con el clima templado oceánico que afecta a la zona. En su mayoría son de régimen pluvial-oceánico, es decir, la curva estacional de sus caudales presenta un máximo de otoño-invierno, correspondiendo con las épocas de mayor precipitación. En verano, se alcanzan los valores mínimos de caudal paralelamente a los meses de menor pluviosidad. Son ríos bastante caudalosos debido a la abundancia de precipitaciones, que por otra parte se distribuyen de manera continua durante todo el año, por lo que son también de carácter regular. La extensión de las cuencas es por lo general bastante reducida. Los principales cursos fluviales de la provincia de Laburdi son:

  • Adur

Es el mayor río colector del País Vasco Continental y recibe la mayor parte de las aguas de los ríos que recorren Laburdi. Tiene un recorrido de trescientos treinta y cinco kilómetros desde su nacimiento en los Pirineos, cerca de Tourmalet. Sus últimos treinta kms. de recorrido los efectúa en el País Vasco Continental, constituyendo el límite entre Laburdi y Las Landas. Desemboca a la altura de Boucau, en Bayona, y en la misma ciudad recibe al Nive. Posee un régimen pluvio-nival en su curso alto, con un máximo en otoño y primavera debido este último a la fusión de las nieves, mientras que en su curso medio y bajo le corresponde un régimen pluvial-oceánico.

  • Bidasoa

Nace en Izpegi (Baztán) a 672 m. de altitud y desemboca en la bahía de Txingudi entre Hendaya y Hondarribia. Durante los doce últimos kilómetros de su recorrido separa Laburdi de Guipúzcoa.

  • Errobi o Nive

Nace en el Pirineo Navarro en el monte Errozate, pasa por San Juan de Pie de Puerto, donde se le unen el Lauribar y el Arnéguy. Recorre treinta kilómetros por tierras labortanas para verter sus aguas en el Adur, a siete kilómetros de su desembocadura en Bayona. A su paso atraviesa las localidades de Cambo Les Bains y Ustaritz, a partir de donde empieza a meandrear hasta su unión con el Adur. Su principal afluente es el Aldudes o Baigorri.

  • Ugarana o Nivelle

Nace en la cuenca de Urdax y Zugarramurdi. Entra en Laburdi pasando por Ainhoa y Saint-Pée donde se le une el río de Sara, y después se le une el Ascain. Otros afluentes de este río son el Olabide, Artxuri, Urdazuri y el arroyo de Larrun. A pesar de su escasa longitud (45 kilómetros) es el río más largo que desemboca en el Cantábrico a la altura de San Juan de Luz.

MME

  • Historial geológico

Con una extensión de 859 kilómetros cuadrados (29 % del País Vasco Continental), la provincia de Lapurdi es una de las más pequeñas del País (únicamente Zuberoa presenta una extensión menor). Geológicamente, Lapurdi se localiza a caballo entre dos unidades netamente contrastadas: Pirineos y cuenca de Aquitania, participando de los caracteres litológico-estructurales de ambas unidades. Litológicamente, esta zona abarca una amplia gama de materiales, que van desde las formaciones primarias del eje axial Pirenaico hasta el complejo Mesozoico-Terciario de la cuenca de Aquitania. Las formaciones más antiguas pertenecen al Paleozoico inferior (macizos de Ursuia-Baigura o de Lapurdi y Cinco Villas, incluyendo aquí la prolongación nororiental de Aia-Larrum), estando integradas por gneis, micasquistos, cuarzofilitas y pegmatitas del Ordovicico, que hacia el techo de la serie dejan paso a un nivel conglomerático integrado por cantos de cuarcita fuertemente trabados por un cemento silicoso (este nivel conglomerático nos indica la existencia de importantes áreas emergidas).

El Silúrico es muy homogéneo, puesto que está representado por esquistos negros muy ricos en materia orgánica (fondo pobre en oxígeno), cuya potencia resulta difícil de calcular, puesto que este nivel ha jugado un importante papel en la evolución tectónica de la región (nivel de despegue). Unicamente a finales del Gotlandiense reaparecen los aportes detríticos, depositándose éstos en una cuenca subsidente, de ahí que el Devónico inferior presente un espesor de 1.500 m. Por encima se disponen una serie de depósitos esquistosos y arenosos primero y calizas griotes después, cuya potencia no rebasa los 30-40 m., habiendo sido datados como pertenecientes al Devónico superior. El Carbonífero es la serie más extensa y mejor representada, constituyendo la mayor parte de los afloramientos Paleozoicos existentes en Lapurdi. El conjunto sedimentario se inicia mediante un conjunto de rocas silicosas y esquistosas con nódulos fosfatados que paulatinamente dejan paso a una facies tipo Culm (areniscas, calcoesquistos y pelitas con intercalaciones calcáreas y esquistosas). Esta facies Culm concluye en el Westfaliense, momento en el que se inicia una sedimentación terrígena integrada por esquistos negros con intercalaciones areniscosas.

Todos estos depósitos son coronados en discordancia por una fase detrítica (Estefaniense) representada por gruesos bancos de areniscas, que anuncian ya la orogenia herciniana (Estefaniense superior- Westfaliense inferior), responsable de la emersión del umbral pirenaico. Esta primitiva cadena herciniana es rápidamente desmantelada por la erosión, siendo las areniscas y pudingas permotriásicas los últimos testimonios de este desmantelamiento. Estos sedimentos bordean los macizos Paleozoícos y hablan de una fase regresiva, ya que los materiales gruesos de la base se hacen progresivamente más finos hacia el techo de la serie y, a medida que recubren los terrenos Paleozoícos, esquistosos. Al mismo tiempo se desarrollan importantes fenómenos volcánicos bajo la forma de coladas basálticas (Larrun). El Mesozoíco es una etapa de calma orogénica, únicamente alterada por movimientos secundarios responsables de la compartimentación de la cuenca sedimentaria en pequeñas cuencas o surcos secundarios, ligados a la formación de umbrales originados por una tectónica epirogénica de fondo que responde a presiones previas a la tectónica alpina. Todo ello genera la ruptura del Zócalo herciniano según directrices alpinas.

El Triásico es claramente regresivo, lo que se traduce mediante la deposición de un potente complejo detrítico integrado por pudingas, areniscas, psamitas, argilitas rojizas o violáceas que se confunden en ocasiones con los materiales del Pérmico subyacente. Este ritmo sedimentario se interrumpe en el Muchelkalk, puesto que en estos momentos se produce una tímida transgresión marina, depositándose calizas dolomíticas, a menudo carniolizadas, calizas grises o negras y calizas en plaquetas (son depósitos lenticulares cuya potencia oscila entre 20 y 100 m.). Una nueva fase regresiva se inicia en el Keuper, instaurándose un régimen lagunar que tiende a colmatar las cuencas interiores mediante la deposición de evaporitas y arcillas abigarradas más o menos gipsifera. A finales del Trías se producen emisiones eruptivas fisurales (a través de las fracturas de distensión que afectan al zócalo), tal y como lo prueba la existencia de importantes masas de ofita. La regresión Triásica finaliza en el Jurásico, período que se inicia mediante una fase transgresiva generalizada, como consecuencia del hundimiento general de la Cuenca Cantábrica a partir del Malm inferior.

El mar Jurásico invadió la casi totalidad de las tierras emergidas, respetando únicamente los sectores más elevados de los Macizos Paleozoicos. Posteriormente, se iniciaron una serie de emersiones (movimientos de finales del Jurásico y comienzos del Cretácico), responsables del recrudecimiento de la erosión y de la individualización del Golfo Vasco Cantábrico (elevación de un continente al norte de Burgos, unido al de Asturias y a la Meseta y elevación de los macizos paleozoicos vascos). Todos estos movimientos tectónicos provocaron una nueva regresión marina responsable de la emersión de pequeños umbrales y el aislamiento de pequeñas cuencas de agua dulce o salada. Al mismo tiempo, el clima semiárido prewealdense evoluciona hacia un clima cálido-húmedo, lo que explica el aporte de importantes masas terrígenas, de vivos colores. La regresión Wealdense concluye a finales del Cretácico inferior, mediante una etapa transgresiva, produciéndose la deposición de complejo urgoniano (aptense-albense inferior), cuya enorme potencia no puede explicarse más que en función de una lenta pero continua subsidencia de toda la cuenca sedimentaria. Sin embargo, en aquellos lugares donde los fondos eran importantes (y en consecuencia los organismos constructores no podían desarrollarse) se produce la acumulación de importantes masas (3.000 m. de potencia) de sedimentos terrígenos finos entremezclados con episodios zoógenos (cabe reseñar la aparición de plataformas bíoconstruidas de rudisto).

En definitiva, "toda la historia albo-aptense consiste en una lucha permanente entre la distribución de material detrítico y la implantación de edificios construidos que abortan desde que crecen los aportes terrígenos. Esta competencia se prolonga durante el albense superior... predominando los materiales areniscosos (areniscas de Ascain, Saubrigues y Ayherre). (A. Debourle y R. Deloffre, 1976). Cerca de los Pirineos se instaura una sedimentación prodeltaíca debido a los abundantes aportes detríticos aportados por las aguas fluviales que actúan violentamente sobre la vertiente meridional de los Pirineos como consecuencia del rejuvenecimiento del relieve, fruto de la elevación epirogénica de los Pirineos. Al mismo tiempo, la existencia de un clima cálido y húmedo reactiva la erosión, conformándose, sobre los macizos primarios, importantes acumulaciones deltaícas (pudingas de Mendibeltza e Iguntza, cuyo espesor puede alcanzar los 1.000 m.). Una nueva etapa transgresiva se inicia en el Cenomanense; al mismo tiempo una serie de fuerzas de distensión generan pliegues de gran radio, paralelos entre sí, y el desarrollo de un surco a lo largo del borde nordpirenaico de 250 km. de longitud (concretamente, éste surco se extiende entre Foix y el Atlántico). Como afirman Debourle y Deloffre, "esta especie de depresión submarina se va a colmatar progresivamente durante el Cenomanense".

Todo ello se traduce mediante la constitución -tanto al Norte como al Sur de este surco- de una plataforma poco profunda donde predomina una sedimentación de tipo litoral, depositándose series calcáreas poco potentes (posiblemente, todos estos movimientos también provocaron el desarrollo de fracturas verticales del zócalo, que a su vez favorecieron la salida de masas magmáticas desde el Cenomanense hasta el Senoniense inferior). En la costa vasca predominan las facies carbonatadas, excepto en el sector septentrional de Lapurdi donde la sedimentación es más arenosa. Concretamente, en el sector litoral predomina el flysch con sílex del Coniaciense-Santoniense, integrado por bancos calizos y margas. Al mismo tiempo, en la fosa nordpirenaica subsidente -cuyo eje se encuentra al sur del frente nordpirenaico se produce la deposición de importantes masas de material, alcanzando el relleno una potencia de 2.000 m. (Cenomanense-Senoniense inferior). En el Campaniense, este surco subsidente se desplaza hacia el Norte (este surco se sigue de manera continua, a lo largo de 400 kms., entre Corbiéres y la Costa Vasca), siendo colmatado durante el Campaniense- Maestrichtiense inferior, mediante la deposición de una facies flysch, calcáreo-areno- margosa. A medida que nos acercamos a la costa, la facies flysch es sustituida por una facies margosa o margo- calcárea, cuya potencia oscila entre los 200-300 m. , integrada por pequeños bancos de caliza con intercalaciones de margas negras, plaquetas arenosas y pasadas de brechas. Un buen ejemplo se observa en Hendaia (capas con Stegaster, descritas por Lapparent en 1918).

A partir del Campaniense superior se produce una elevación generalizada de los fondos marinos instaurándose un ritmo sedimentario típico de plataforma marina. La regresión ya iniciada en el Campaniense superior, se hace mucho más patente en el Maestrichtiense y Daniense; únicamente se produce una sedimentación flysch en el surco nordpirenaico anteriormente citado. Esta situación es trastocada como consecuencia de la orogenia pirenaica, cuyas primeras manifestaciones se producen ya en el Luteciense. Concretamente, en el Luteciense inferior va a emerger la vertiente septentrional de los Pirineos y una parte de la cuenca de Aquitania, mientras que en el antepaís vasco pervivirá una sedimentación arcillo- arenosa, que paulatinamente será sustituida por materiales calizos y margosos (Luteciense superior). En el Bajo Adur, el Luteciense superior presenta un carácter localmente transgresivo sobre las series más antiguas, con presencia de conglomerados (estos fenómenos están en relación con la fase paroximal pirenaica). Los relieves generados por la orogenia pirenaica son inmediatamente desmantelados por la erosión, hasta tal punto que en el Mioceno la cordillera Pirenaíca apenas sobresale de la masa de derrubios que empastan sus valles. El fuerte aligeramiento provocado por la erosión generó el levantamiento isostásico de las tierras emergidas, que posteriormente serán retocadas por los sistemas morfogenéticos cuaternarios adquiriendo el aspecto que todos conocemos. Al mismo tiempo se produce la colmatación de las áreas deprimidas y el desarrollo de una importante dinámica fluvial y litoral.

  • Rasgos fundamentales del relieve

Frente a la relativa complejidad estructural que define al País Vasco Peninsular, Lapurdi se caracteriza por presentar una acusada uniformidad litológica excepto en el sector meridional de la provincia- lo que determina el desarrollo de un paisaje homogéneo, donde las diferencias de nivel son poco importantes. Al sur del Adur y desde la costa hacia el interior, el relieve asciende suavemente hasta alcanzar el eje axial pirenaico, que culmina en el monte Larrun a 900 m.s.n.m. El paisaje se resuelve mediante un conjunto de colinas -modeladas a expensas del flysch- de dirección ESE-ONO, que por lo general no rebasan los 400-600 m. de altitud. Los interfluvios son anchos y regulares, quedando separados entre sí por valles de dirección SSO-NNE. En conjunto, el relieve está disecado por multitud de arroyos que convergen hacia el Nive, a su vez afluente del Adur. Hacia el Sur, este paisaje de colinas queda dominado por los macizos paleozoicos de Cinco Villas y Ursuia-Baigura (o de Lapurdi). Estos macizos presentan una clara orientación submeridiana identificándose con el primitivo axial herciniano. Concretamente, el macizo de Lapurdi consta, en su parte septentrional, de una masa de materiales cristalofílicos atravesada por un núcleo de granito y de la que arrancan dos apófisis de terrenos primarios (Heddebaut, 1975): una de dirección SE, representada por los afloramientos ordovícicos de Baigura y del devónico del Sur de Ossés, y otra en dirección S. que no es sino la prolongación del macizo de Cinco Villas. Litológicamente, predominan los esquistos gris azulados o negros, entre los que aflora una pudinga integrada por cantos de cuarzo, cuarcita, licianas negras y esquistos fuertemente trabados por un cemento silíceo. Es una facies homogénea, cuya monotonía queda rota por el desarrollo de lentillas calizas. Por último, la costa entre Hendaia y el Cap Saint Martin (Baiona) se resuelve mediante una sucesión de acantilados cuya altura oscila entre los 30-80 m., únicamente interrumpidos por pequeñas playas. A partir de Saint Martin y hasta la desembocadura del Adur se desarrolla una costa rectilínea, baja y arenosa, que anuncia ya la costa de Las Landas.

  • Minas

Después de las minas de hierro del valle de Baigorry (Baja Navarra), que eran las más conocidas, citaremos en Lapurdi: la de Espelette, que es muy antigua; la de Ainhoa, en la ladera noroeste del monte Ilhartz, explotada hace mucho tiempo por los ingleses; la de Bayonnette, en Urruñe, y la de Sara. Las minas de sal gema de Villefranque, los pozos de sal y las salinas de Briscous; los cementos de Urruñe y de Guéthary; las minas de caolín de Louhossoa y de Espelette. En cuanto a los establecimientos termales citaremos solamente los de Cambo que son muy conocidos.

JEF

Los factores que configuran el clima de Laburdi son muy diversos, derivados de su propia situación latitudinal -entre los 43º 22' y 4 latitud norte-, y de su peculiar configuración de relieve. Por su situación en el conjunto de las tierras emergidas (concretamente en el SO de Europa), podemos incluir esta zona dentro de la Zona templada, en el dominio de la circulación general del Oeste, pero muy cerca ya del límite con las altas presiones subtropicales, participando así del influjo de masas de aire continentales procedentes del centro y norte de Europa, masas oceánicas Atlánticas y masas cálidas mediterráneas.

En conjunto, la provincia de Laburdi presenta unos datos climatológicos que corresponden a un tipo de clima mesotérmico, sin estación seca y con precipitaciones abundantes (~1.500 mm. anuales), bien repartidas a lo largo del año, presentando un máximo otoño-invernal muy nítido, lo que en la clasificación de Köppen se denomina clima templado húmedo sin estación seca (Cfb).

Las precipitaciones rebasan los 1.400 mm. anuales (Biarritz, 1.484 mm.; Anglet-Parma, 1.457 mm.; Hendaia, 1.600 mm.). No son lluvias muy intensas, puesto que si relacionamos el número de días de lluvia (~ 180) con la cantidad de precipitación, advertimos su baja intensidad (menos de 9 mm. diarios de media); ello no quiere decir que no sean frecuentes períodos cortos de lluvia intensa. Otro rasgo que define las precipitaciones es su variedad mensual y estacional, puesto que

"los valores estadísticos no se ajustan a los valores reales de precipitación, existiendo años anormalmente secos y otros excesivamente húmedos"

(A. Uriarte, 1982).

Por el contrario, como afirma A. Uriarte, la variabilidad anual es muy pequeña -0,15-, típica del clima de la Europa oceánica. La causa fundamental que explica la elevada cuantía de las precipitaciones, así como su desigual distribución, viene dada por el factor orográfico. En efecto, como afirma A. Uriarte,

"la orientación Oeste-Este de las sierras y el hecho de que el País Vasco sea un paso montañoso entre las altas cimas de la cordillera Cantábrica y de los Pirineos, unido al efecto de succión producido por la región ciclogenética del Mediterráneo Occidental es causa frecuente de que el flujo general del Oeste se tuerza hacia la cuenca mediterránea a través del País Vasco después de haber resbalado paralelo al relieve cantábrico a lo largo del resto de la costa".

Los vientos, especialmente en los niveles bajos, adquieren una dirección más del norte en la costa vasca y las masas de aire saltan las montañas en su camino, vía valle del Ebro, hacia el Mediterráneo. Esto explica el hecho de que las precipitaciones sean aquí superiores a las que se registran al pie de la cordillera Cantábrica y Pirineos. En conjunto, la variedad oceánica presenta una buena distribución anual de las precipitaciones, con un máximo otoño-invernal muy nítido, siendo diciembre el mes más lluvioso del año (156 mm. en Biarritz). En enero y febrero, se observa una menor intensidad y frecuencia de los días de lluvia, debido al progresivo reforzamiento del anticiclón térmico europeo, lo que dificulta la penetración de masas de aire húmedo (138 y 107 mm. respectivamente). Las causas que explican este máximo invernal vienen determinadas por la mayor frecuencia y profundidad de las depresiones atlánticas -así como por la mayor actividad de los frentes a ella asociados- y al no ser aún desviado el flujo general hacia el Nordeste por el anticiclón térmico europeo de invierno, aún muy débil. En efecto, en noviembre-diciembre, el "jet" polar se ubica en torno a los 35-40º latitud Norte, lo que se traduce en un predominio de las corrientes del Oeste, de ahí que sean frecuentes las

"afluencias de masas de aire templado y húmedo de carácter polar marítimo que son encauzadas hacia las costas europeas por las vaguadas del jet en disposición meridiana como consecuencia de fuertes coladas de aire polar que se ven frenadas u obstaculizadas por la presencia del anticiclón de las Azores y del anticiclón Noratlántico"

(Guipúzcoa, 1978).

Estas masas de aire penetran hacia el Mediterráneo, más cálido, pero chocan con la barrera orográfica vasca, descargando en la vertiente septentrional cantidades considerables de precipitación. A medida que avanza el invierno, las precipitaciones decrecen en función del retroceso experimentado por el anticiclón de las Azores y el descenso en latitud del frente polar, lo que se traduce en una mayor estabilidad atmosférica; a pesar de todo, las precipitaciones son importantes y están ligadas a la llegada desde el Oeste de largas familias de frentes. Ahora bien, estos frentes no siempre generan precipitaciones, puesto que éstas dependen de la dirección exacta de su desplazamiento; si este desplazamiento -caso muy frecuente- se efectúa de forma ondulada, sólo nos afectarán cuando vengan en onda meridiana descendente. No hay que olvidar que cuando estas familias llegan a nosotros, han atravesado la mayor parte de la península, es decir, llegan ocluidos o muy debilitados.

Todo ello explica que en invierno sean frecuentes períodos de buen tiempo y frío intenso, provocados por la existencia de vaguadas del jet de dirección meridiana que encauzan masas de aire polar continental o ártico marítimo, o bien, este buen tiempo está ligado a los anticiclones oceánicos de fin de familia. Las situaciones y tipos de tiempo invernal son frecuentes durante la primavera, aunque no aparecen los típicos del centro de éste. Concretamente, en estos momentos, el anticiclón térmico europeo alcanza su máxima potencia, el mar se ha enfriado aportando una menor cantidad de vapor de agua a la atmósfera, lo que se traduce mediante una mayor estabilidad atmosférica en los niveles bajos de la atmósfera. Además, el flujo del Oeste se ha debilitado considerablemente, lo que favorece la génesis de anticiclones térmicos en el Atlántico frío responsables de abundantes precipitaciones (escasa intensidad). En conjunto, los índices pluviométricos primaverales alcanzan valores importantes, presentando un máximo secundario en abril (118 mm. en Biarritz y 116 mm. en Hendaia). Los meses de medias mínimas son los correspondientes al período estival -aunque no existe ninguno realmente seco-, siendo julio el mes "más seco" del año (72 mm. en Biarritz).

Esta estación es la más compleja en lo que a tipos de tiempo se refiere, puesto que participa de la dinámica atmosférica de Europa Occidental -lo que se traduce mediante el paso repetido de frentes fríos ligados a las borrascas de latitud media que contribuyen al mantenimiento de las precipitaciones estivales-, y de las situaciones características de la península que actúa como un pequeño continente. El verano es la época del año en que adquieren mayor importancia las situaciones de buen tiempo; el fuerte decrecimiento experimentado por las precipitaciones es consecuencia del retroceso que experimenta el frente polar (en estos momentos únicamente nos afectan lluvias de margen de frente), junto con el ascenso del anticiclón de las Azores que se sitúa en las proximidades de Galicia. Este anticiclón permanece estable durante bastante tiempo, tanto en presión como en posición, puesto que la temperatura del agua del mar es inferior a la que registra el continente, de ahí que el anticiclón emita una apófisis a lo largo del golfo de Vizcaya. Mientras la apófisis anticiclónica se mantenga, el País Vasco queda protegido de posibles lluvias. A medida que este anticiclón se retira hacia el Oeste, comenzamos a recibir vientos húmedos del Norte que generan precipitación. Los anticiclones oceánicos que se intercalan en situaciones borrascosas provocan advecciones de masas de aire frío que al entrar en contacto con una superficie más cálida generan nieblas costeras (55-57 días al año).

A medida que transcurre el verano, el mar experimenta un calentamiento progresivo, lo que genera una mayor inestabilidad atmosférica en sus capas bajas, siendo suficientes ligeros vientos del Norte para provocar precipitación. A partir de agosto, los frentes fríos que ocasionalmente llegaban a nuestras costas, se hacen más frecuentes, lo que permite explicar la existencia de importantes lluvias estacionales. Una situación muy frecuente durante la época estival son las invasiones de masas de aire tropicales -de corta duración-, muy cálidas y húmedas, responsables de los máximos térmicos absolutos del país. El otoño participa de las características y situaciones típicas del invierno y del verano, de ahí que sea una estación muy irregular, caracterizada por presentar una alternancia de períodos de buen tiempo, con otros muy lluviosos. Es esta la época en que se producen las primeras expulsiones de aire frío polar, llegando hasta nosotros frentes muy activos que van a generar precipitaciones muy intensas. A finales del otoño, la situación es similar a la de diciembre, puesto que se restablece la circulación zonal, generalizándose la llegada de frentes y borrascas del Norte y Noroeste. Por término medio, las precipitaciones no rebasan los 10-15 mm. diarios, si bien no se descartan días con precipitaciones especialmente significativas por su intensidad y duración, ya sea en días de tormenta o con situaciones de gota fría. Las precipitaciones sólidas -granizo y nieve- son escasas, las nevadas únicamente aparecen en enero-febrero (6-8 días), siendo más frecuentes en el sector meridional (Larrun...). El granizo es también raro, alrededor de 10 días entre octubre y abril, no descartándose granizadas veraniegas.

Desde un punto de vista térmico, Laburdi se caracteriza por presentar una temperatura media anual moderada (+ 14° C en Biarritz). Las causas que explican esta suavización térmica están en relación con el elevado índice de nubosidad que mitiga la pérdida de calor por irradiación, y por la proximidad del mar, cuyo efecto atemperante se traduce mediante una suavización de los rigores invernales y excesos estivales. En invierno, llegan hasta nosotros masas de aire oceánico -templado y húmedo- que dulcifican las temperaturas, actuando la nubosidad como pantalla térmica. Por otra parte, la corriente cálida del golfo hace que las aguas del Atlántico Norte presenten en invierno acusadas anomalías térmicas positivas provocando el calentamiento de las masas de aire que se forman o pasan sobre ellas, antes de llegar hasta nosotros. En verano ocurre algo similar, la nubosidad debilita la intensidad de la insolación, al mismo tiempo que las masas de aire ligadas a los frentes fríos de las borrascas suavizan las temperaturas, haciendo disminuir la oscilación térmica anual. En conjunto, Laburdi presenta una temperatura media anual de + 14° C, oscilando entre los 20° C de agosto y los 8° C. de diciembre y enero, lo que arroja una oscilación térmica anual moderada (12° C).

Las temperaturas máximas medias no rebasan los 23° C (Biarritz), mientras que las temperaturas mínimas medias no suelen superar los 5° C, de ahí que las heladas sean escasas; en la costa, el número de días de helada por año es de 10,3 (periodo 1941-1970), habiéndose producido la primera el 12 de noviembre y la última el 19 de abril. En invierno, las heladas negras son provocadas por la invasión de masas de aire frío de origen polar o ártico, mientras que las heladas primaverales o de irradiación se generan por enfriamiento del suelo durante las noches de cielo despejado. En resumen, existen 157 días en los que el riesgo de helada es posible. Las temperaturas mínimas absolutas se producen cuando nos invaden masas de aire del Norte continental. Estas situaciones son frecuentes avanzado el invierno y aun durante el comienzo de la primavera, momento en el que el anticiclón térmico europeo alcanza su máxima potencia y el flujo del Oeste se desacelera generándose contracorrientes del Este y del Nordeste.

Sobre una superficie de 859 kms.² se asienta según los estudios estadísticos realizados en 1982 por el INSSE (Institut National de la Statistique et des Etudes Economiques), una población de 189.594 habitantes, lo que equivale a una hipotética densidad media de 220,7 hab/km.² El largo proceso evolutivo de la población vascofrancesa ha dado como resultado una irregular distribución de la misma en el territorio, de tal manera que a medida que nos trasladamos al Este, en el límite del territorio histórico de Baja Navarra, la población desciende de manera considerable con respecto a los valores y stocks humanos del Laburdi litoral. La dicotomía entre el área litoral y las zonas interiores rurales, será en este territorio semejante a la de cualquier provincia de las del País Vasco Peninsular (Euskadi Sur). Estas diferencias de las áreas litorales e interiores que se han acentuado de manera alarmante en el siglo actual, tienen su origen hace varios cientos de años, ya que en el siglo XVI se tienen noticias de importantes flujos migratorios de las áreas interiores del País, a pesar de la introducción del maíz como cultivo exclusivo.

Esta situación contrasta de manera considerable con la pujanza económica y demográfica que muestran las áreas litorales al amparo de las actividades pesqueras (ballena) y de La construcción naval. Fruto de esta coyuntura favorable sería el importante potencial humano de San Juan de Luz que en 1578 censaba 12.000 residentes. (A título comparativo señalaremos que en la moderna historia demográfica de San Juan de Luz la comuna censará más de 10.000 habitantes en 1946 y que el cantón superará los 15.000 residentes en 1968). Los conflictos bélicos del XVII (Guerra de los Treinta años), sociopolíticos (revueltas rurales y urbanas), técnicos (colmatación del río Nivelle) y la pérdida de las colonias americanas (Paz de Utrech en 1713), junto con los problemas derivados de las enfermedades epidémicas hacen que el rumbo ascendente de la demografía vascofrancesa del siglo XVI se estrangule en siglos posteriores. Si en 1718, en treinta y seis comunas de Laburdi se calculaba un potencial humano de 65.000 personas, un siglo después (1820) las mismas tenían un volumen demográfico estimado en 52.000 personas.

La referencia puntual de esta situación se refleja perfectamente en San Juan de Luz, que frente a los 12.000 residentes de 1578, pasó a 2.443 en 1820, tras haber censado un stock humano de 4.800 personas en 1728. Será a partir de 1820 cuando la dinámica demográfica de Laburdi vuelva a marcar una curva ascendente: las características propias de una demografía del Antiguo Régimen (tasas de natalidad y mortalidad elevadas y crecimiento natural reducido) dan paso a otras sustancialmente diferentes que incidirán en un crecimiento en un principio bastante acelerado, que posteriormente reduciría sus valores. Los desequilibrios espaciales de los asentamientos humanos del litoral e interior se verán favorecidos por dos hechos concretos: los movimientos migratorios y el turismo, fenómeno social éste de nueva y reciente aparición. Se confirmarán de esta manera las áreas puntuales del desarrollo poblacional de Laburdi. Bayona, Anglet y Biarritz, ya en 1876 con sus 37.039 habitantes, representan el 40,55 % del total de los labortanos (91.322 habitantes). El siglo XX marcará definitivamente las terribles diferencias que se aprecian hoy día en los territorios históricos de Iparralde. Laburdi consolidará su primacía demográfica, a la vez que en torno a la desembocadura del Adur se irá germinando el gran eje socioeconómico sobre el que gira la actividad económica de gran parte de Euskadi Norte e incluso de algunas comunas del departamento de Las Landas.

Si en 1901 la población del territorio de Laburdi venía a suponer el 59,68 %, el último refrendo estadístico de la población del departamento de los bajos Pirineos Atlánticos señala que el volumen de labortanos sobre el total del País Vasco Continental se ha elevado al 80 % tras haber significado el 70,83 % en 1954. Ello es claramente significativo de la progresiva concentración humana en los límites históricamente asignados a Laburdi. Desde el nacimiento del siglo tenemos noticias referentes al estado de la población vasco- francesa en los años acabados en "1" y "6" hasta 1936, ya que la anómala situación que vivió el país francés en los años cuarenta (conflicto bélico de la Segunda Guerra Mundial) supuso una ruptura con la periodicidad de la confección de los censos, ya que tras el "recensement" de la población de 1946 pasaron ocho años hasta un nuevo estudio estadístico (1954). A partir de esta fecha se han realizado "recensements" en 1962, 1968, 1975 y 1982.

A lo largo del presente siglo, según los datos ofrecidos por el INSEE se recogen a continuación en estas cifras:

AñoPoblaciónAñoPoblación
1901104.3231954138.405
1911112.3871962159.442
1921112.7921968168.619
1931135.6761975176.805
1936129.9361982189.594
1946134.536

La curva de la gráfica es suficientemente expresiva como para hacer en el presente siglo una diferenciación en el comportamiento de la demografía Lapurdina. De una parte el período comprendido en la primera mitad de siglo y de otra los veinte años del período iniciado en 1960. Los primeros treinta y seis años del siglo (1901-1936) están caracterizados por un comportamiento bastante monótono y de exiguo crecimiento. Tan sólo son de destacar las variaciones registradas entre 1921 y 1931, con un crecimiento medio anual del 2,02 % y los cinco años posteriores. Entre 1931 y 1936 la población de Lapurdi descendió en algo más de 5.000 habitantes (incremento anual de -0,84 % anual). Será precisamente aquella fecha de 1931 la que registre el mayor potencial humano en el territorio en esta primera mitad de siglo. A partir de los años treinta se observa una ralentización en el incremento de la población. Si en el segundo decenio la conflictiva situación del Estado francés (Primera Guerra Mundial) redunda de manera negativa en su proceso demográfico, en los años treinta y en la antesala de la Segunda Guerra Mundial se perciben sus efectos con una natalidad que forzosamente debe ser reducida como consecuencia de los escasos jóvenes nacidos con los años del primer conflicto europeo.

Si a ello añadimos que Lapurdi, especialmente sus zonas rurales, no se había recuperado de la terrible "sangría demográfica" del siglo XIX se comprenderá perfectamente el curso seguido por la curva poblacional de su territorio hasta bien entrada la década de los cincuenta. Luis Etcheverry señala que entre 1832 y 1891 los territorios históricos vascos perdieron un potencial humano de 79.262 personas debido a la emigración que en su mayoría se dirigía a América. Por su parte Lapurdi, si se excluye a Bayona, Anglet y Biarritz, perdió entre 1876 y 1901 un total de 4.284 personas como consecuencia de la pérdida de población registrada en el 50 % de sus comunas. Quiere ello significar que ya desde principios de siglo la vitalidad demográfica del territorio ha estado directamente ligada a la de las tres comunas que han constituido el B.A.B. A partir de 1954 la dinámica demográfica de Lapurdi toma un rumbo claramente ascendente. El crecimiento natural se verá reforzado por los flujos migratorios provenientes de las zonas interiores de Iparralde. Este incremento prácticamente se concentrará en su totalidad en la franja costera del territorio y más en particular en torno a la desembocadura del Adur. Los escasos 135.000 moradores del territorio, según los datos del INSEE en 1946, pasarán a ser casi 190.000 en 1982, tras haberse superado la barrera de los 150.000 en 1962 y la de 175.000 en 1975.

La franja litoral que se extiende desde Bayona a Hendaya concentra casi el 75,15 % del total de la población. Contrariamente los asentamientos del interior, pierden representatividad en el colectivo global de Lapurdi. Anglet, Bayona, Biarritz, Hendaya y Boucau tienen densidades superiores a los 1.000 hab./km.², con un máximo en Biarritz de 2.281 hab./km.²; mientras las comunas orientales próximas al territorio histórico de B. Navarra, Bardos, Guiche y Macaye, no alcanzan los 30 hab./km.² Estos desequilibrios igualmente se aprecian en el conjunto de los cantones litorales e interiores. Lógicamente en Biarritz y Anglet, al corresponderse el cantón con las comunas homónimas, tienen las densidades más elevadas (2.281,11 y 1.126,17 hab./km.² respectivamente). A continuación, con valores sensiblemente inferiores, irían escalonados de mayor a menor densidad los restantes cantones. A saber: Bayona (537,80 hab./km.²), Saint-Jean de Luz (311,80 hab./km.²), Hendaya (288,8 hab./km.²), Ustaritz (71,19 hab./km.²), Espelette (58,97 hab./km.²), Hasparren (56,09 hab./km.²) y Bidache (25,68 hab./km.²). En ambos casos, tanto al referirnos a cantones como a comunas, la graduación de los valores alcanzados desciende de manera considerable al trasladamos hacia el Este del territorio.

Población
(Hab.)
Superficie
(Km².)
Densidad
(Hab./Km².)
ANGLET29.82226,481.126,12
BAYONA58.502108,78537,8
BIARRITZ26.59811,662.281,13
BIDACHE17.31167,3925,68
ESPELETTE10.629180,4358,9
HASPARREN6.689119,2556,09
HENDAYA22.35677,08290,03
LABASTIDE-CLAIR2.53329,8484,88
SAINT-JEAN-DE-LUZ19.01460,98311,8
USTARITZ11.722177,1166,18
LAPURDI189.595859220,71

La peculiar división administrativa vascofrancesa y los desequilibrios existentes entre el interior y el litoral nos obligan a diferenciar claramente la estructura demográfica de estos dos colectivos humanos. En el primero se engloban a la conurbación litoral Hendaya- Saint-Jean de Luz y la aglomeración de Bayona y en el segundo se incluyen a los cantones de Hasparren, Espelette y Bidache. Los mismos socioeconómicamente tienen características semejantes a las de B. Navarra y Zuberoa y por tanto sustancialmente diferentes a las de Lapurdi. Los cantones de Hasparren y Bidache tienen algunas comunas que están enclavadas en lo que tradicionalmente se ha delimitado como Baja Navarra. El proceso evolutivo de la demografía vascofrancesa en general ha llevado al colectivo social de Iparralde a un progresivo envejecimiento, cuya intensidad es más acusada a medida que nos alejamos de los asentamientos litorales. Las divisiones anteriormente señaladas serán las unidades analíticas que diferenciarán la estructura poblacional de ambos grupos.

El paulatino envejecimiento de la población vasca norpirenaica es consecuencia de dos hechos bien concretos. De un lado la emigración de las áreas interiores que se traduce en una progresiva adultización y de otro lado el reducido crecimiento natural, incluso en las áreas más desarrolladas económicamente (BAB), muy vinculado a la escasa participación porcentual de los grupos jóvenes en el total (a título comparativo señalaremos que en 1975 en Euskadi Sur los menores de 20 años significaban el 33 por 100 del total y en la aglomeración de Bayona, el área más dinámica de Iparralde, este colectivo menor de veinte años es el 27,96 por 100. Contrariamente los mayores de 65 años eran el 8,27 por 100, y el 18,78 por 100 respectivamente). Los flujos migratorios y el descenso del crecimiento natural ha llevado a las áreas interiores de Lapurdi a registrar exiguos crecimientos de su población cuando no descensos como en el caso de los cantones de Bidache y Hasparren. Ambos entre 1936 y 1982 han perdido un volumen de 991 personas, lo que sobre los 9.411 residentes censados en los años treinta viene a significar un descenso medio anual del 0,22 %.

El exiguo crecimiento vegetativo de la población (tasa de natalidad sobre el 13 por mil e índice de mortalidad muy próximo a ese valor, e incluso superior) hace que la evolución demográfica de estos cantones esté supeditada al rumbo de sus movimientos migratorios. Este exiguo crecimiento natural de la población aumenta ligeramente en las áreas litorales, aunque sus valores siempre estén acordes al comportamiento general de la demografía francesa y disten mucho de la dinámica poblacional vasco-peninsular. Sin embargo, si en el interior de los movimientos migratorios limitaban el reducido aumento de su población, en la costa los mismos tienen un efecto contrario al reforzar las escasas diferencias entre el número de nacidos y el número de fallecidos. Estos movimientos migratorios se corresponden en su mayoría con personas pertenecientes a la tercera edad que se asientan de manera definitiva o casi definitiva en algunas de las comunas del litoral: Biarritz, Saint-Jean de Luz, etc.

En consecuencia se produce un aumento de la población que conlleva un envejecimiento de la misma; de tal manera que ya en 1975 en torno al BAB había casi un 20 % de jubilados. Caso especial es el de la comuna de Cambo-les-Bains en el cantón de Espelette que en pleno interior de Lapurdi se ha convertido en un centro de atracción para la gente anciana en virtud de la instalación de centros especiales (sanatorios, balnearios, etc.). Es por ello que el aumento del número de habitantes lleva tras de sí una elevación porcentual en el grupo mayor de 65 años. Esta dinámica demográfica ha traído como consecuencia un colectivo social envejecido con un alto índice de personas dependientes. En Lapurdi, según se expone a continuación, todos los cantones tienen más del 15 % de sus respectivos potenciales demográficos encuadrados en el epígrafe de "gente anciana" (más de 65 años). La participación porcentual de los tres grupos preestablecidos:población joven, menos de veinte años; adulta, entre veinte y sesenta y cuatro años, y ancianos, más de sesenta y cuatro, es la siguiente:

0-1920-6465
%%%
ANGLET29,154,516,4
BAYONA27,953,318,8
BIARRITZ23,25125,8
SAINT-JEAN-DE-LUZ y HENDAYA28,75417,3
USTARITZ32,851,715,5
ESPELETTE28,75219,3
HASPARREN26,452,820,8
BIDACHE25,753,920,4
LAPURDI28.253,418,4

Como se aprecia, algunos cantones presentan sensibles diferencias con los valores registrados a nivel del territorio histórico. Son los cantones del interior (Bidache, Hasparren y Espelette) y Biarritz. Aquí el importante porcentaje de población anciana está determinado fundamentalmente por su carácter turístico y la imposibilidad de desarrollo de la comuna. Casi el 15 % de la población son antiguos asalariados del sector privado (jubilados). Este porcentaje viene a significar el doble del existente en las otras dos comunas del BAB (Bayona y Anglet).

De las cuarenta y un comunas en que se encuentra dividido el territorio histórico de Lapurdi, 17 tienen población superior a los 2.000 habitantes, por lo que a efectos estadísticos son consideradas como urbanas. De ellas dos (Hendaya y Saint-Jean-de-Luz) tienen población superior a los 10.000 residentes, otras dos (Anglet y Biarritz) superan los 25.000, y una (Bayona) supera los 40.000. El resto de las comunas tienen valores comprendidos entre los 200 habitantes de Bonloc y los 6.295 de Ciboure. Quiere ello decir que el 40 % de las comunas son consideradas como urbanas aunque sus características sean sustancialmente diferentes a las de los territorios vascos del Sur, donde se catalogan como urbanos a aquellos ayuntamientos que superan los 10.000 habitantes. A título comparativo señalaremos que en los otros dos territorios históricos de Euskadi Norte, Baja Navarra y Zuberoa, tan sólo dos comunas (Saint- Jean-Pie-de-Port y Mauleón-Licharre), sobre un total de 117, superan los 2.000 habitantes pero en ningún caso alcanzan los 5.000.

La distribución espacial de la población en Lapurdi ha dado lugar a un progresivo grado de urbanización de la costa en detrimento de las áreas interiores. El INSEE señala en el departamento de los Bajos Pirineos dos aglomeraciones urbanas, la aglomeración de Pau y la aglomeración de Bayona, única del País Vasco Continental que supera los 50.000 habitantes. La misma comprende las comunas de: Anglet, Arcangues, Bassussarry, Bayona, Biarritz, Bidart, Boucau, Guethary, Mouguerre, Saint- Pierre-d'Irube (todas ellas pertenecientes a Lapurdi) así como Ondres y Tarnos (departamento de Las Landas). Esta unidad urbana acoge a los 117.004 residentes vascofranceses de las comunas Lapurdinas más a los casi 10.000 habitantes de Ondres y Tarnos. Junto a esta aglomeración reconocida por las divisiones administrativas del Estado francés, existe la pequeña conurbación de Saint-Jean-de-Luz y Hendaya que prácticamente a lo largo del litoral forman un continuo urbano (Hendaya, Sokoa, Ciboure y Saint-Jean-de- Luz).

La misma prácticamente viene a unirse a Guethary, perteneciente a la aglomeración de Bayona, lo que hace que el litoral vascofrancés sea prácticamente una unidad urbana que une la frontera de Hendaya con la desembocadura del Adur. A su vez este conjunto prácticamente se une con la pequeña conurbación de Hondarribia e Irún con la que son frecuentísimos los movimientos pendulares entre ambos lados del Bidasoa. La autopista Bilbao-Behobia-Bayona ha servido para unir más las relaciones entre -principalmente- la capital donostiarra y Bayona con movimientos frecuentes que antaño quizás fueran más limitados como consecuencia de las dificultades existentes en el tráfico por carretera. Las diecisiete comunas que superan los 2.000 habitantes y por tanto pueden ser denominadas urbanas son las siguientes: Anglet, Arcangues, Ascain, Bayona, Biarritz, Bidart, Boucau, Cambo-les-Bains, Ciboure, Hasparren, Hendaya, Mouguerre, Saint-Jean-de-Luz, Saint-Peesur-Nivelle, Saint-Pierre-d'Irube, Urrugne y Ustaritz. Una rápida visión del mapa de Lapurdi permite comprobar cómo, de las citadas comunas, sólo dos, Cambo-les-Bains y Hasparren, están situadas en el interior de Lapurdi.

Esta progresiva urbanización del litoral es un hecho claramente relacionado con la vitalidad económica de la costa, cuyo origen habría de situarse paralelo al nacimiento del turismo en Biarritz y por extensión en el resto del Lapurdi litoral, ya que el despoblamiento de las comunas del interior es un hecho bastante relacionado con el progresivo desarrollo demográfico y por ende urbano de las comunas situadas en el extremo occidental del territorio. De las cinco comunas que en función de su población han adquirido carácter urbano en el presente siglo cuatro pertenecen a la aglomeración de Bayona, a saber: Arcangues, Bidart, Mouguerre y Saint-Pierre-d'Irube, como consecuencia del desarrollo urbano de las tres comunas principales de Lapurdi que forman el B.A.B.

PPS

El examen de los materiales antropológicos sugiere que la Aquitania descrita por César sea asociada no sólo al País Vasco actual sino también a las regiones cuyo carácter vasco está verificado en los albores de los tiempos modernos: Rioja y las montañas que la rodean (Merino Urrutia, 1962). Desglosar de estos materiales las características antropológicas de los Lapurdinos resulta casi imposible, por lo menos hasta nuestros tiempos. Dadas las grandes similitudes del arte magdaleniense cantábrico y pirenaico y el de Perigord, puede deducirse necesariamente que hubo estrechos contactos entre poblaciones de hábitats diferentes y, de ello, un cierto parecido físico, pero las pruebas óseas son escasas. El cráneo de la edad del hierro hallado en Sara (1967) se diferencia de sus vecinos landeses, etc., por un mayor volumen y por una neta elevación del índice craneal. P. Marquer recoge en su tesis las medidas de todos los cráneos vascos de la época moderna conocidos y los compara:

GipuzkoaBizkaiaAlava
150 H50 H33 H
Longueur du crâne184,7188,4180
Largeur du crâne143,7143146
Indice crànien77,775,981,2
Hauteur basio-bregmatique130,3129,3131
Indice de hauteur-longueur70,568,972,7
Frontal minimum9797,496
Hauteur naso-alvéolarie72,671,870
Bizygomatique130,1130,8133
Indice facial supériuer55,654,552,9
Hauteur orbitaire33,833,332
Indice orbitaire80,780,878,8
Hauteur nasale45,647,347,8
Indice nasal45,647,347,8
(Stature restitué)1625?1629

Se puede consignar una diferencia interesante de los Lapurdinos respecto a los demás que tendrían un índice craneal más débil, un índice altura-largura más débil, un índice nasal más débil y un índice orbital más elevado. Si se suman las tres grandes dimensiones del cráneo (largo, ancho, alto) la suma es mayor en los guipuzcoanos y vizcaínos que en los Lapurdinos que se orientan, discretamente, hacia las características más generales en Francia. La estatura es casi la misma. El índice cefálico es relativamente bajo en Lapurdi (81 ,2); por medidas de detalle se encuentra un gradiente decreciente que parte de Gers (83,4), Zuberoa (83,2), Baja Navarra (82,2), Lapurdi (81,2), Guipúzcoa (78,1), la montaña de Navarra (77,1) y Alava (76,9). Los vascos parecen haber conservado la nariz más estrecha de todo el Sudoeste francés. (Ref. Riquet, 1981).

En el caso de Laburdi disponemos de un documento especialmente instructivo, fechado en 1718. En esta fecha, Lespés de Hureaux, teniente general de la Senescalía de Bayona, redacta un informe sobre la ciudad y el país de Laburdi, informando con todo detalle sobre la situación en esa época. Una "Relación de las parroquias y aldeas del país de Laburdi" es llevada a cabo. El autor enumera 24 parroquias y 17 aldeas que reagrupan un total de 10.176 hogares. De Hureaux asigna a cada hogar un coeficiente medio ligeramente superior a 5,5, obteniendo una población de 57.805 habitantes por 41 comunidades, lo que parece algo exagerado. Saugrain cuenta en 1709, 7.341 hogares, a los que una vez asignado el coeficiente 4,5, se obtiene la cifra de 33.034 habitantes por 33 parroquias. En 1726, el "Dictionnaire Universel" calcula la población de Laburdi en 30.406 personas repartidas en 31 parroquias. Si el número de habitantes estimado por Lespés de Hureaux parece excesivo, aunque éste afirma "haber dado una aproximación basada en el número de casas", es probablemente debido a la importancia del coeficiente, más que a un error de cómputo de los hogares. Este funcionario, dada su posición, nos parece estar mejor informado que Saugrain sobre los registros de contribuciones.

Parece ser que aquí también, como en el caso de la Baja Navarra, la media de las cifras propuestas refleja con más acierto el número de habitantes. Desde nuestro punto de vista, Laburdi tenía a comienzos del siglo XVIII unos 45.000 habitantes. Este parecer es confirmado, en parte, si adscribimos el coeficiente 4,5 al número de hogares establecido por Hureaux, obteniendo así la cifra de 45.800 personas, comparable a la media propuesta. Expilly, por su parte, no ofrece ninguna nueva información sobre esta provincia, y recoge textualmente la lista difundida por Saugrain en 1702. En 1791, el censo de los 40 municipios recuenta 46.201 habitantes en Laburdi. Si restamos de esta cifra los habitantes de Guiche (1.277 hab.), no recogidos por Lespés de Hureaux, obtenemos 72 años más tarde una población laburdina equivalente, si no inferior, a la del comienzo del siglo XVIII, con 44.924 ciudadanos contra unos 45.500. En 1820, el déficit se agrava con un censo cifrado en 44.989 personas, Guiche incluido.

Aún y cuando el potencial humano no aumenta, Laburdi es durante el siglo XVIII la provincia vasca del Norte con mayor densidad de población, 61 habitantes por km.² repartidos en 741 km.² Cuatro municipios del interior reagrupan la mayor parte de su población en pueblos de importancia media: Cambo; Ustaritz, cabeza de partido; Hasparren y en menor medida Espelette. El número de habitantes de estas aglomeraciones evoluciona de forma diferente durante el siglo XVIII. Ustaritz disminuye considerablemente; Cambo y Espelette se mantienen estacionarios, mientras que Hasparren prospera y se asienta con cerca de cinco mil habitantes, estableciéndose como el centro urbano del interior de Laburdi. Es particularmente interesante señalar, que en el caso de una pequeña ciudad como Cambo, cuya población no aumenta durante casi un siglo, el balance del movimiento de la población se muestra claramente excedentario. De 1741 a 1791, R. Poupel registra 2.010 nacimientos contra 1.375 fallecimientos, esto es, un aumento de 613 unidades que no encontramos en el censo de 1791. Esta constatación pone en evidencia la existencia de una emigración considerable, que más tarde veremos cómo caracteriza la evolución demográfica de Laburdi durante el siglo XVIII, confirmada por la del siglo siguiente. "En la costa hay grandes villas, mayores que pequeños pueblos", apunta De Besons en 1698. Siete municipios "marítimos" desde Bayona hasta la frontera: Biarritz, Bidart, Guétary, San Juan de Luz, Ciboure, Urrugne y Hendaya. Nogaret afirma que San Juan de Luz reagrupa 12.000 almas y Ciboure 3.000, en el siglo XVII. Si la cifra de Ciboure es admisible, la de su vecina parece sobrestimada. Este mismo autor indica que en los primeros años del siglo siguiente, San Juan de luz pierde cerca de 9.000 almas.

En 1732, la población de las dos ciudades aumenta de nuevo a 13.000 habitantes y en 1736 a diez mil. Parece ser que estas cifras, poco realistas, son el resultado de la lectura de informes comerciales, siempre excesivos debido a su carácter reivindicativo, más que del recuento de hogares o de personas. Goyetche precisa que en 1755, San Juan de Luz y Ciboure cuentan respectivamente con 6.781 y 3.367 habitantes. La media del número de habitantes obtenida a partir de los datos de Saugrain y de Lespés de Hureaux, totaliza una población global, para las siete parroquias marítimas, de 14.427 habitantes hacia 1720. En 1791 el mismo conjunto no reagrupa más que a 9.315 ciudadanos. 1820 ve agravarse este déficit, sólo son tensadas 8.316 personas en esta región de la costa.

Laburdi pierde a sus habitantes. Si el interior de la provincia consigue, gracias a un excedente de natalidad, mantener sus efectivos con un balance prácticamente nulo, la costa, ella, no lo consigue. Tomemos el ejemplo de Ciboure. Tenemos el censo de los "casamientos, bautismos y fallecimientos de la parroquia, desde 1700 hasta 1780, de diez en diez años, sin incluir los años intermediarios", esto es, nueve series de datos.

AñoMatrimoniosBautizosDefunciones
17001788162
1710248766
17201768111
17301672108
17401670127
175086564
176094877
1770126273
1780827113
TOTAL127587901

Siete veces, en 1700, 1720, 1730, 1740, 1760, 1770, 1780, el número de fallecimientos sobrepasa al de los nacimientos. En 1700 se señalan 162 muertos contra 88 bautismos; en 1780, 113 muertos contra 27 nacimientos. En estas condiciones uno no se extraña, al ver este floreciente puerto con más de 2.200 almas en 1700, reducirse a un estado de miseria en 1780, con apenas algo más de un millar de habitantes. Si el estancamiento general de la población de Laburdi tiene su razón de ser en el desmoronamiento de su actividad comercial, el impresionante despoblamiento de las "parroquias marítimas" plantea un problema particular. Ciertamente, las consecuencias de los tratados de Utrecht y de París asestan un golpe fatal a la industria pesquera que practican estos municipios. Pero la existencia de numerosas marismas con su determinismo patógeno, ¿no plantea el problema de la morbilidad en la evolución demográfica de esta zona marítima? En 1779, al finalizar el verano, Ciboure es víctima de una epidemia mortífera, que en aquel tiempo es atribuida a las marismas.

En 1780 se señalan más fallecimientos, debidos a las enfermedades que reinaron ese año. Parece conveniente tener en cuenta, sin exagerar su importancia, el factor enfermedad en los movimientos demográficos de esta región, en esos tiempos. Desafortunadamente, si por un lado podemos señalar la realidad de estos dos factores, por otro lado nos es posible evaluar, con precisión, las consecuencias sobre la vida y la muerte de los hombres. Bayona es la única gran ciudad del País Vasco Norte. En 1726, Saugrain estima su población en 8.000 habitantes. Esta cifra es producto del recuento de 1.448 hogares en 1709. Un informe de 1775, lamentándose de la situación económica de esta ciudad, habla de 22.000 almas en Bayona, en 1713. En 1718, Lespés de Hureaux escribe que la "ciudad de Bayona tiene unas 900 casas habitadas, la mayor parte de dos o tres pisos. Es una de las ciudades mejor pobladas, tiene entre 10 y 11.000 habitantes, un tercio más de mujeres que de hombres, y unos 4.000 niños". Una vez más el número real de bayoneses parece situarse entre el pesimismo de Saugrain y la exageración de Lespés de Hureaux.

Bayona a comienzos del siglo XVIII está habitada por unas 12.000 almas. Si multiplicamos, tal y como lo propone Goubert, la media anual de casamientos celebrados entre 1700 y 1710 en la ciudad, por el coeficiente 114, obtenemos la cifra de 12.654 personas. El cálculo a partir de la media anual de nacimientos en Bayona en el mismo período, da una población de 10.950 personas. En 1730, por motivos desconocidos, se efectúa en Bayona un censo por barrios. Aparte de las valiosas informaciones de carácter socio-profesional que nos ofrece, este documento nos cifra en 10.869 habitantes la población intramuros de la ciudad, que reagrupa 903 casas, de las que 17 están vacías. Se confirma así nuestra primera aproximación. Hasta finales del siglo XVIII, diversos documentos nos ofrecen cifras del número de habitantes que residen en Bayona. Evidentemente, estas cifras hay que tomarlas con muchas reservas, sobre todo teniendo en cuenta que todas ellas son víctimas del mismo equívoco. En efecto, nunca podremos determinar si los datos propuestos se refieren a la aglomeración bayonesa en su conjunto, o a la ciudad intramuros. Hemos reagrupado todos estos datos en el siguiente esquema:

1709: 8.0001745: 14.7201773: 9.632
1791:11.631 1713:22.000 1758:10.417 
1774:9.4521801:13.1901718:11.000
1762:20.0001776:9.8861806:12.424
1730:10.8691764:1.2431778:9.672
1811:13.0001787:11.7771821:13.248

Dejaremos a un lado las desproporcionadas cifras asignadas a los años 1713 y 1762, porque probablemente fueron atribuidas arbitrariamente a toda la aglomeración bayonesa. Igualmente en el caso de la cifra propuesta para 1745. Esta podría corresponder a la población de la ciudad más la del suburbio de Saint Esprit, situado enfrente, en la margen derecha de l'Adur. Del conjunto de los demás resultados parece desprenderse cierta evolución que nosotros creemos poder explicar. Hasta l764, diez a doce mil habitantes residen en la ciudad. En 1773, la población apenas alcanza 9.600 almas. En 1784, la población no llegó a más de 9.000. Sólo en 1787 vuelve Bayona a tener el mismo número de habitantes que tenía a comienzos de siglo. En adelante, el número de habitantes crece regularmente, confirmándose esta tendencia en los censos de la primera cuarta parte del siglo XIX. Durante todo el siglo XVIII, Bayona y Laburdi van a padecer la actuación aunada del rey y de la Ferme, destinada a restringir los privilegios de esta región. Perjudicada, la ciudad pierde mucho de su interés económico. Su actividad comercial disminuye de forma constante durante todo este período. Sólo el excedente del movimiento de población permite compensar una emigración permanente. Hacia 1750, más de 1.200 personas se expatrian; en 1775, más de 2.000 bayoneses forman un barrio nuevo en San Sebastián (Guipúzcoa).

Dos acontecimientos históricos van a ser la causa de dos inflexiones de la curva demográfica bayonesa. El primero de ellos, político, tiene lugar en 1763.En este año el tratado de París da fin a la guerra de los Siete Años. Al ceder a Inglaterra sus colonias, Francia priva a Bayona de sus principales socios comerciales. Esto conlleva una brutal agravación del marasmo económico, cuya consecuencia demográfica nos parece demostrar en nuestro estudio. En 1784 se promulgan despachos reales que restablecen las franquicias comerciales de Bayona, suprimidas unos cincuenta años atrás. Esta decisión viene a añadirse a la de declarar a Bayona "puerto franco" con vista a los intercambios con la "joven América", marcando así el relanzamiento económico de una parte de Laburdi. Casi de forma inmediata, vuelven los negociantes y la mano de obra. La población bayonesa vuelve a recuperar su amplitud de antaño sin dejar de aumentar. Baïlac señala que, "durante la guerra de 1756, el número de nacimientos aumenta a 509, casi igual que en la guerra de Sucesión. Durante los años de paz, la tasa se mantiene por debajo".

El caso de Bayona y de Ciboure necesita ser comparado, puesto que existen diferencias muy marcadas entre ambas aglomeraciones. Sólo dos veces, en 1760 y en 1780, experimenta Bayona un número de fallecimientos superior al de los nacimientos. Recordemos que en Ciboure este fenómeno se constata siete veces. La "capital económica de Laburdi" presenta en los nueve años antes considerados, un exceso de natalidad que alcanza 993 unidades, mientras que Ciboure, en el mismo período, acusa un déficit de 314 fallecimientos. La natalidad de Bayona, netamente excedentaria, es superior a la de Baja Navarra y a la de Zuberoa. La mortalidad de Ciboure, sin ser acompañada por una caída de los nacimientos, se presenta como una "sobremortalidad". Como ya lo hemos visto, las dos causas principales de la despoblación son comunes a Bayona y a la costa laburdina; una actividad comercial en decadencia constante y una morbilidad endémica, inherente a la existencia de marismas, focos de paludismo.

La primera de las causas conlleva un importante movimiento de emigración, la segunda una mortalidad que desafortunadamente no podemos evaluar. Parece que en el caso de Bayona y de Ciboure, las mismas causas producen efectos distintos. Ello tiene su explicación. Frente al descenso de la actividad comercial, la "gran ciudad" resiste mejor que el "pequeño puerto de pesca", aun y cuando éste fuese un gran pueblo. Mientras la evolución del número de habitantes en Ciboure hace intervenir simultáneamente factores económicos y sanitarios, parece ser que sólo la emigración, impuesta por las vicisitudes comerciales, está al origen de la despoblación momentánea y del estancamiento general durante todo el siglo XVIII de la población bayonesa (Ref. Thillaud, P., 1983).

La infraestructura viaria de Lapurdi, adaptada a la orografía del territorio, se puede considerar como bastante completa ya que junto a la red de carreteras, reforzada de manera sustancial por la autopista, se encuentra una importante vía férrea, la París-Hendaya, así como el aeropuerto de Biarritz- Parma y el puerto comercial de Bayona, ya que el de Saint Jean de Luz es eminentemente pesquero. Sin lugar a dudas la «Autorruta de la Costa Vasca» A-63 y la RN 10 son los dos grandes ejes viarios de Lapurdi. Los mismos transcurren paralelos a la costa y vienen a constituir, en el caso de la RN 10, la continuación de la Nacional I Madrid-Irún y en el caso de la autorruta, la continuación de la Bilbao-Behobia. La construcción de la autopista en fechas recientes ha conseguido descongestionar el intenso tráfico que se producía en esta área, especialmente en julio, agosto y en menor medida en septiembre. Recientes cálculos evalúan en 3.000.000 el número de vehículos que anualmente circulan por la A-63 de los cuales casi el 50 % lo hacen en los meses de julio y agosto, con una media superior a los 100.000 vehículos en los restantes meses del año (período de octubre a mayo). En sentido transversal se encuentra el otro gran eje viario del territorio. La RN 117 que une a Bayona y Pau y que progresivamente ve aumentar su tráfico en virtud de las intensas relaciones comerciales de ambas áreas.

También de Bayona parten otras vías que enlazan a la ciudad con Cambo-les-Bains y con Saint Jean Pie de Port. El tráfico en el interior del territorio de Lapurdi es sensiblemente inferior al de la Zona litoral. El ferrocarril antaño medio de transporte por excelencia y que ya en 1864 unía a París con Hendaya ha quedado relegado, por el desarrollo del tráfico automovilístico, a un segundo plano. Sin embargo el litoral está atravesado por la línea París-Bordeaux-Bayona-Hendaya una de las más importantes del País en cuanto a volumen de pasajeros y al tráfico de mercancías. Asimismo de Bayona parte una línea férrea de gran importancia como la Bayona- Toulouse que facilita las relaciones con el Mediterráneo. Contrariamente las relaciones con el interior son mínimas y de escasa vitalidad. En tal sentido tan sólo una línea, la denominada «penetrante», une a Bayona con el interior concretamente con Cambo les Bains y Saint Jean Pie de Port en Baja Navarra.

Junto a esta infraestructura viaria, que presenta acusadas deficiencias a medida que nos trasladamos al interior, se encuentra en Lapurdi el aeropuerto de Parma-Biarritz, prácticamente ubicado en la comuna de Anglet, que paulatinamente está experimentando un considerable aumento en el número de sus pasajeros, aunque precisamente su ubicación en una zona densamente poblada, el BAB, impide posibles mejoras de ampliación y modernización a pesar de lo cual mantiene vuelos regulares con París, Toulouse y Lyon. En la estación estival, época de máxima afluencia en el tráfico aéreo, se mantienen vuelos con periodicidad de dos por semana con Londres y Madrid. El tráfico de pasajeros que en 1964 fue de 21 .061 ha aumentado hasta los 185.000 de estos primeros años de la década de los ochenta tras pasar los 71 .000 en 1972 y los 110.000 en 1976.

Este considerable aumento es debido al intenso tráfico de Biarritz con la capital francesa, ya que la citada línea supone el 80 % del total de pasajeros del aeropuerto parmesano. En la actualidad el aeropuerto de Biarritz-Parma ocupa el decimoctavo lugar entre los setenta y siete con que cuenta el Estado francés. Su cobertura incluso alcanza a las provincias limítrofes de Gipuzkoa y Bizkaia. Más del 90 % del pasaje en los vuelos Biarritz-París y regreso lo constituyen personas que viven en Euskadi Sur. Este incremento se produce, especialmente, durante los meses de invierno, al no utilizar estos vuelos los numerosos visitantes que llegan a Biarritz en la época veraniega. La mayor parte del pasaje de la izquierda del Bidasoa lo componen industriales y comerciantes que se desplazan a París y sus alrededores en viajes relacionados con sus industrias y comercios. El progresivo aumento de las exportaciones con Francia hace que el número de estos viajeros sea cada vez mayor.

El tráfico marítimo a través de Bayona y Saint-Jean de Luz se reduce de manera exclusiva al tráfico comercial en el primero de los casos y a las actividades pesqueras en el caso de la segunda comuna.

La peculiar división administrativa del Estado francés impide el análisis profundo de su infraestructura, ya que los territorios de Lapurdi, Baja Navarra y Zuberoa estadísticamente aparecen englobados en las diferentes divisiones en que se estructura la administración francesa, según lo sea a nivel económico, jurídico, etc. Tal sería el caso del número de líneas telefónicas existentes en el territorio de Lapurdi, ya que la unidad básica en los estudios estadísticos es la circunscripción y lógicamente la misma no coincide con los límites del territorio histórico de Iparralde. En el departamento de los Pirineos Atlánticos hay seis circunscripciones cuyas cabeceras son: Bayona, Mauleón, Oloron-Sainte Marie, Pau, Saint Jean Pied de Port y Salies de Bearn. La circunscripción de Bayona abarca el conjunto de las comunas de Lapurdi (41 en total) a siete del territorio de B. Navarra (Ayherre, Came, Isturitz, Labastide-Clairance, Saint-Esteban, Saint-Martin-d'Arberou y Sames) y a 11 de Las Landas (Biarotte, Biaudos, Labenne, Ondres, Saint-André de Seignanx, Saint-Barthélémy, Saint-Laurent, Saint-Martin de Hinx, Saint-Martin de Seignanx, Sainte-Marie de Gosse y Tarnos). En conjunto la circunscripción de Bayona cubre una área formada por 58 comunas entre las cuales se encuentran las 41 de Lapurdi. La automatización del servicio a partir de 1978 en el departamento ha favorecido el progresivo aumento del número de líneas que también tiene su reflejo en la circunscripción de Bayona. De hecho el conjunto del departamento ha pasado de tener en 1975 63.107 líneas a las 205.335 de 1983. Este aumento se refleja asimismo en el área de cobertura de Bayona que en los últimos años ha incrementado su número de líneas en un 25 % superando el volumen de 80.000 tal como se refleja a continuación:

Evolución del nº. de líneas telefónicas en la Circunscripción de Bayona
1980: 64.6701982: 77.884
1981: 70.9611983: 82.702

Ello significa que contabilizando el potencial humano que se concentra en el área de cobertura de la circunscripción de Bayona (211.353 hab.) tendríamos una relación de 1 línea telefónica por 2,55 habitantes. Esta proporción es consecuencia de la automatización de estos últimos años ya que, mientras la población ha crecido de manera mínima, el número de líneas telefónicas ha crecido en un 27,88 % en el período 1980-1983. A título comparativo indicaremos que el número de líneas telefónicas de la Comunidad Autónoma Vasca es de 537.820 lo que significa 1 línea telefónica por 4,01 habitantes, como se ve una proporción bastante inferior a la registrada en el conjunto de la circunscripción de Bayona que lógicamente tiene una mayor densidad de líneas en el litoral que en las áreas de Baja Navarra donde la proporción es de 5 habitantes por línea telefónica. Biarritz inauguró en 1985 la primera cabina del mundo equipada con teléfono de imágenes, es decir, con visiófono por la que los dos interlocutores pueden hablar y verse a través de una pantalla conectada directamente al teléfono. La cabina, sita en la oficina central de Correos de la localidad labortana, es la primera de una serie de diez que se pondrán en marcha antes de fin de año.

JSG

La agricultura de los años ochenta se caracteriza por la escasa dimensión de sus explotaciones, así como por su orientación eminentemente ganadera. Esta escasa dimensión (en la costa la media por explotación es inferior a las 5 Has.) hace que sólo los sistemas intensivos consigan cierta rentabilidad que de otro modo sería imposible lograr. Las demandas de productos hortícolas del área de Bayona ante la escasa producción de la huerta inmediata obliga a importar productos agrícolas de las áreas próximas de Béarn y Burdeos, a pesar de que en torno a los centros urbanos del País Vasco Continental se sitúen algunas de las grandes huertas del territorio. Esta agricultura que recientemente ha introducido la maquinaria está todavía muy poco mecanizada. El sistema cooperativo está poco desarrollado en Lapurdi ya que las principales cooperativas se encuentran en el vecino territorio de Baja Navarra. Asimismo en este territorio y en Zuberoa es donde se encuentra la mayor parte de la cabaña ganadera. Entre 1955 y 1970, según estudio efectuado por el profesor P. Laborde (BSB, 1975, n.° 131) el número total de explotaciones agrícolas disminuyó en un 22 % desapareciendo 2.529 explotaciones. Teniendo en cuenta que la media francesa es del 31,8 % en la costa vasca disminuyó en un 37,1 y en el Adur en un 33,8 mientras en el resto del país bajó mucho menos.

Evolución del nº de explotaciones de 1955-1970
Fuente: "Recensement général de l'agriculture". 1970
Región19551970Variación global
Costa Vasca1.563983-37,11
Colinas6.3725.182-18,68
Montaña Vasca2.1261.804-15,15
Valle del Adur1.292855-33,85
Total Iparralde11.3538.824-22

Efectivos de la ganadería por regiones agrícolas
Fuente: "Recensement général de l'agriculture". 1970
Regiones agrícolasBovinosOvinosPorcinos
TotalVacas lecherasTotalOvejasTotal
Costa Vasca6.3073.6305.2784.0863.149
Colinas55.14511.941185.035143.44854.263
Montaña Vasca15.0461.247105.26176.87011.344
Valle del Adour8.8751.3014.8313.2585.155
Total Iparralde5.10318.119295.405227.66273.911

La pesca es una actividad de gran tradición en Lapurdi. Ciboure y Saint-Jean-de-Luz constituyen el gran eje de esta actividad que a pesar de haber perdido importancia sigue teniendo un lugar destacado en la economía del territorio, puesto que algunas de las industrias pesqueras se han trasladado al interior de Lapurdi. Atún, sardinas, anchoas, etc., son las principales especies que capturan los pesqueros Lapurdinos en las costas africanas y entre las cuales debemos señalar el auge de la anchoa, que en detrimento del atún viene a constituir el 50 % del total capturado. En la actualidad y ante los problemas técnicos, las capturas se desembarcan en Bayona, con lo que el puerto de Saint-Jean de Luz queda en cierta medida como puerto pesquero artesano.

La industria está concentrada en torno a la desembocadura del Adur y a Saint-Jean de Luz-Ciboure. La misma da ocupación a más de 21.000 trabajadores, y es la rama de la construcción la que agrupa dentro del sector al mayor número de empleados. A continuación y según el volumen de empleos encontramos el sector metalúrgico, el de la alimentación, etc. Esta industria por lo general presenta un grave defecto: su estructura, ya que prácticamente no existe la gran industria. Así tan sólo una empresa radicada en el territorio de Lapurdi, lo que es lo mismo en el País Vascofrancés, supera los 1.000 operarios, siendo frecuente que las empresas de cierta entidad tan sólo tengan plantillas laborales comprendidas entre 50 y 100 operarios, por lo que debemos hablar de una estructura industrial en la que predomina el tipo medio e incluso la industria familiar.

Junto a estas dos características predominantes debemos constatar la presencia de fuertes capitales extranjeros (Dassaul-Breget en Anglet, SONY en Bayona, SAT en Mouguerre, etc., que en cierta medida condiciona el tipo de industria y que incluso ya está participando en aquellas de gran tradición en el País Vasco, como las alimenticias (conserveras, lácteas, etc.). Precisamente algunas de estas industrias conserveras se encuentran en graves dificultades, e incluso en peligro de desaparición las más próximas a Saint-Jean-de-Luz, como consecuencia de las negativas repercusiones que supone el mayor protagonismo de Bayona en las actividades pesqueras de esta zona. Las industrias lácteas se encuentran en torno al Adur y en áreas muy concretas del interior: Bonloc, Sara, etc.

Es en la zona costera de Laburdi donde podemos apreciar la aplicación de técnicas de punta en el dominio industrial en las siguientes empresas:

  • Amaia (Bayona)

Puesto de trabajo "Step". Terminal de ordenador gráfico y multiventana destinado a aplicaciones de gestión técnica, de ingeniería logicial, de CAO. Lenguajes de programación simbólica "prolog" y "cislog".

  • Barland (Bayona)

Sistema de CAO 3 D acoplado a un sistema de fabricación que permite realizar formas inclinadas (cascos de embarcaciones, tablas de vela). Desarrolla una nueva generación de robots de 6 ejes que trabajan a gran velocidad.

  • Adur (Anglet)

Paneles de visualización variable en base a fibra óptica y caracteres electromagnéticos.

  • Neuhaus (Behobie)

Desbastadora perforadora de control numérico. Máquina de serigrafiar letra por letra comandada por ordenador. Paneles alfanuméricos pilotados por ordenador. Recorte de letras árabes a partir de un sistema gráfico interactivo informático. Unidad de gestión informática Hewlett Packard serie 3.000 con 20 terminales e impresora laser.

  • Sat (Mouguerre)

Produce equipos electrónicos profesionales destinados a la teleinformación (Modems) y equipos de conmutación electrónica de pequeña capacidad (Telcom 25) como también autoconmutadores de mayor capacidad. En 1984 produjo 80.000 modems y 2.500 telcom 25. Es el principal constructor francés de su modalidad en el mercado francés y el artífice de la red por cable -estudio, realización, instalación y puesta en funcionamiento-- de videoco- municaciones de la villa de Biarritz, primera del mundo en su género. Sus instalaciones actuales permiten el enlace de 1.500 visiófonos.

  • Turbomeca (Boucau-Tarnos)

Fabricación de pies de palés de turbina de perfil "pied de sapin" por medio de un robot "Mantec Mis" que alimenta a dos rectificadores. Un robot "Asea Irb 6 L" asegura el montaje y desmontaje de los palés de los bloques mecánicos de fabricación, el control de los palés de los aparatos automáticos y la paletización de los palés. Un robot "Mantec Mis" alimenta, siguiendo un orden de prioridades, una rectificadora "Magerle" de operación, una rectificadora "Went" de avance lento a doble muela para operaciones de interior y exterior, y una tronzadora de disco. El robot asegura el control dimensional de las operaciones ejecutadas. Dos torres verticales "Schaerer" de CN equipadas de dos controles de cotas y de herramientas "Renishaw". Un robot "Mantec Mib" alimenta estas dos torres de piezas y asegura el cambio automático de los útiles en las torretas de las torres. La industrialización completa de estas aplicaciones robotizadas ha sido realizada enteramente por los técnicos de la empresa.

  • Bertin (Boucau-Tarnos)

Inventor del primer aerodeslizador de vehículos todo terreno sobre cojín de aire. Trabaja en la investigación y en la innovación. Sus últimas realizaciones: ventilador cerámico destinado a mejorar los mabios en los hornos de alta temperatura que obtienen hasta 1.200°; electroquemador bienergía que asocia la combustión del gas a la energía eléctrica generada por un plasma de arco; fermentadora de diferentes grados, por ej. para el lisado del cerdo.

  • Lecomble et Schmitt (Urt)

Elabora pilotos automáticos para barcos de pesca o de recreo.

  • Hennebute

Fabrica canoas para el ejército, de las cuales la "Espadon" tiene la particularidad de atravesar las olas, y "Greatbod", aparato que se coloca en la trasera del barco para adelgazar.

  • Sei (Bayona)

Sociedad de servicio y de ingeniería en informática y automática. Informática para la gestión contable administrativa, comercial y de producción. Automatización de cadenas de producción, de puestos de trabajo, sistemas de adquisición y de tratamiento automático de datos. Burótica controlada por ordenador que se responsabiliza en la empresa de la comunicación escrita interservicios y pronto de la imagen y de la voz.

  • Dassaut Breguet (Biarritz-Anglet)

Construcción aeronáutica, de utilización de materiales compuestos.

  • Telerad 6 (Anglet)

Fabricación de emisoras-receptoras UHF y VHS para aviación civil y militar.

  • Semso (Bayona)

Estudio y concepción de máquinas especiales de fabricación y ensamblaje, banco de ensayos de control (eléctrico, hidráulico, neumático), banco de ensayos de resistencia, fabricación y montaje de elementos aeronáuticos, aeroespaciales, armamento, etc.

  • Electrónica Paulmier (Urcuit)

Prototipos de pequeñas y medias series de circuitos impresos para el armamento, informática, telecomunicaciones petroquímica. Aparatos de telemantenimiento, consolas separadas conectables a ordenador.

  • Sony (Bayona)

Cadena automatizada de producción y de control de calidad para casetes de audio.

El sector servicios es el gran eje sobre el que se sustenta la actividad económica no sólo de la costa sino de una gran parte del País Vasco Francés. La aparición del turismo como fenómeno social durante el siglo pasado y la progresiva importancia que han ido adquiriendo, en las sociedades civilizadas las actividades relacionadas con el ocio, han dado lugar a una actividad económica de características muy específicas y que definen aquellas ciudades o áreas eminentemente urbanas como es el caso del País Vasco Norpirenaico. El turismo ha dado lugar en Biarritz y en el litoral vasco, en general, a una actividad en la que predominan los empleados del sector terciario; Biarritz, Hendaya, Bayona, etc., se organizan y equipan en función de sus nuevas necesidades (hoteles, comercio, turismo en general). Bayona es el gran centro del comercio al por mayor ya que tiene una función comercial-regional. Véase Bayona.

Sin embargo es el comercio minorista el que ocupa a un mayor número de personas, aunque sus formas son muy complejas y van desde el establecimiento familiar, regido por una o dos personas, hasta el gran almacén atendido por varios cientos de trabajadores. Tal sería el caso de los grandes almacenes o hipermercados en los que alternan comercios de muy diversa índole: alimentación, muebles, joyerías, electrodomésticos, etc., y que se hallan ubicados en el BAB y en Hendaya y entre cuya clientela es frecuente la aparición de compradores de Hegoalde. Dentro de aquellos servicios que podríamos denominar como Servicios Especiales debemos destacar por su importancia y tradición los bancarios cuyo origen se debe buscar en el siglo XIX cuando se instalaron las primeras oficinas bancarias ("Banque de France" en 1858 en Bayona y "Credit Lyonnais" en 1894 en Biarritz). En el transcurrir del siglo las principales entidades bancarias, tanto nacionales como internacionales, se van asentando en las villas de Lapurdi, con clara preferencia lógicamente por las áreas costeras. En la actualidad existen en Lapurdi más de un centenar de oficinas bancarias de las cuales más de la mitad están situadas en las comunas de Bayona, Anglet y Biarritz. El desglose de las 109 sucursales bancarias, en las 15 comunas que disponen de las mismas, es la siguiente:

Ainhoa1Ciboure3
Anglet7Espelette3
Bayona38 Hasparren5
Biarritz17Hendaya12
Bidache1Saint Jean de Luz11
Bidart1Saint Pierre d"Irube2
Bocau2Ustaritz1
Cambo-les-bains5TOTAL109

Las Cajas de Ahorros tienen asimismo una gran tradición y su aparición es anterior a la de los Bancos. Bayona en 1834 conoce la instalación de la primera Caisse d'Epargne. Con posterioridad las mismas se han ido extendiendo por el resto del territorio hasta contabilizarse dentro de los distintos modelos de Cajas de Ahorros (estatales, rurales, etc.) casi una cincuentena que se distribuyen en las siguientes comunas:

Ainhoa1Hendaya2
Anglet5Itxassou1
Ascain1Lahonce1
Bardos1Larressorre1
BayonaLuhosoa1
Biarritz3Macaye1
Bidache1Mouguerre1
Bidart1Saint Jean de Luz2
Bocau2Saint Pee1
Briscous1Saint Pierre d"Irube1
Cambo-les-bains2Sare1
Ciboure1Urcuit1
Espelette2Urrugne1
Guethary1Urt1
Guiche1Ustaritz1
Halsou1Villefranque1
Hasparren2TOTAL49

La aparición del turismo como fenómeno social es un hecho cuyo origen se remonta al siglo XIX y que afectó a áreas muy puntuales, una de las cuales giraba en torno al litoral de Lapurdi, más concretamente en torno a Biarritz. Así pues ya en el siglo XIX se tienen noticias de desplazamientos de personas -lógicamente en número reducido-, motivados por la búsqueda de un lugar idóneo para pasar unas pequeñas temporadas de descanso. Biarritz será uno de esos lugares elegidos como punto de reposo por esos primeros veraneantes, denominación que habría de emplearse para estos primeros turistas que elegían la época estival para efectuar sus desplazamientos. Sin embargo las características del turismo con el transcurrir de los años han ido transformándose de manera sustancial. La popularización del turismo en esta segunda mitad de siglo ha hecho que en Lapurdi al igual que en el resto de los primitivos centros veraniegos debamos diferenciar dos etapas: La primera etapa se extendería desde la aparición del fenómeno turístico hasta prácticamente los años cincuenta, y la segunda, coincidente con el relanzamiento de la economía mundial en la década de los sesenta, se extendería hasta nuestros días. Sea esta segunda etapa la de la popularización del turismo, con la pérdida de las características con que tal hecho se habían desarrollado. Hablar del turismo en esta primera etapa es casi hablar de modo exclusivo del turismo de Biarritz.

En efecto ya en los años inmediatamente posteriores a la 1.° Guerra Carlista se tienen referencias de asentamientos temporales, en verano, de determinados grupos de españoles de alta condición socioeconómica. Biarritz será el lugar elegido para reposar en el período estival, preferentemente en agosto. Con el Segundo Imperio, la citada villa se convierte en el área más importante de la costa vascofrancesa. La villa acoge durante los tres meses estivales a un selecto número de veraneantes, que rápidamente se incrementan cuando la emperatriz Eugenia de Montijo elige a Biarritz como área de descanso estival. Escritores, aristócratas, en definitiva la "haute societe" del país, que se ve acompañada por la aristocracia de otros países centroeuropeos, se dan cita en los meses de verano en la villa costera de Biarritz. Este turismo se mantiene hasta mediados del siglo actual.

Será un número relativamente débil comparado con el de los turistas que acuden hoy día a la costa de Lapurdi, pero de un elevado nivel por lo que económicamente más rentable. Su volumen se adaptaba a las instalaciones urbanas de las pequeñas ciudades de la región y satisfacía las necesidades de los habitantes de estas comunas que paulatinamente ven aumentar el volumen de sus efectivos humanos. Biarritz entre 1876 y 1911 pasó de 5.507 habitantes a 18.260, como consecuencia de la confirmación turística de la villa --con todo lo que ello conlleva- que se vio favorecida entre otros hechos por la apertura de nuevas vías de comunicación, como el ferrocarril que une París y Bayona de un lado y Madrid e Irún de otro en 1857 y 1864 respectivamente. La afluencia de veraneantes favorece la construcción de grandes hoteles. Se construye también el Casino Bellevue, en 1857, y de tal modo Biarritz, ya a principios del siglo XX, es un gran centro turístico internacional. Baste significar que en 1913, el volumen turístico que acoge la villa supera las 40.000 personas y que las instalaciones hoteleras alcanzan las 22 pensiones y los 34 hoteles concentrados entre la "Grande Plage" y le "Port Vieux". Del desarrollo de esta actividad turística se benefician las comunas próximas de semejantes características físicas a Biarritz (costas arenosas con playas, espacios libres, etc.).

Tal será el caso de Saint Jean de Luz en un primer momento y de Hendaya con posterioridad. Los años veinte constituirán el momento álgido del boom turístico de esta primera etapa. La afluencia de foráneos sigue en alza, con predominio de españoles -Romanones, diversos políticos y financieros- e ingleses. La concentración del turismo en el litoral, con la excepción de Cambo les Bains, es un hecho claramente palpable. A partir de 1940 y, por motivos obvios, el turismo queda paralizado, tanto en Biarritz como en el resto del Estado. El cierre y destrucción de hoteles y alojamientos es la consecuencia del conflicto bélico de los años cuarenta. Finalizado el mismo, en 1950 nuevamente aparece el carácter turístico, que en un primer momento ofrece características semejantes a las de los años veinte con la salvedad de que el turismo ahora será eminentemente nacional (francés) y no internacional. A pesar de este cambio, Biarritz continúa en los primeros años de la década de los cincuenta con la imagen del turismo de antaño. Es un espejismo puesto que el turismo va a entrar, como consecuencia de su popularización en esa segunda etapa que anteriormente habíamos señalado. En esta segunda etapa el turismo pierde definitivamente su carácter elitista que antaño le había definido. Los condicionantes socioeconómicos que inciden en un mejor status de las clases menos poderosas definen el fenómeno turístico de esta segunda mitad de siglo.

Biarritz como villa turística por excelencia y el resto de las comunas costeras siguen recibiendo a un gran contingente de veraneantes. Entre el 15 de julio y el 15 de agosto se reciben a más de 120.000 turistas. Sin embargo esta importante cifra tiene un gran inconveniente ya que se trata de ocupaciones o estancias reducidas y no todas en instalaciones hoteleras ya que junto a las mismas aparecen como propias de este nuevo turismo dos modalidades como el camping y las residencias secundarias, que acogen en detrimento de las instalaciones hoteleras al 26 % y 56 % respectivamente del total de los turistas de la Costa Vasca. Del resto de los turistas tan sólo el 9 % pernocta en hoteles, en proporción idéntica a la de quienes pernoctan en pensiones, hostales u otros alojamientos. Como antaño, agosto sigue siendo el mes de máximo apogeo. El origen del turista es fundamentalmente francés en una proporción del 75 % De entre el turismo internacional sigue destacando el español. El número de noches en la actualidad puede superar el volumen de los 8.000.000, de los cuales no se llega a alcanzar la cuarta parte en estancias hoteleras y es que el aristócrata del siglo XIX ha dejado su lugar al empleado de tipo medio que preferentemente utiliza la residencia secundaria y el camping. La estancia media en la primera de las formas señalada -la residencia secundaria- es algo superior al mes; en el camping la estancia media gira en torno a la treintena de días mientras en el hotel es inferior.

Como se observa también en el camping y en las residencias secundarias las estancias de tiempo son muy breves, lejos de aquellas estancias del período estival que se daban entre los primeros veraneantes del litoral. Las tres cuartas partes de los turistas que arriban a la Costa Vasca ,son franceses, mientras que entre los turistas extranjeros siguen siendo predominantes los españoles que suponen casi el 30 % del turismo internacional. Esta mayor participación del visitante francés en el conjunto de los veraneantes que deciden pasar sus vacaciones en la costa de Lapurdi puede también estar mediatizada por la aparición de los albergues colectivos que facilitan la realización de vacaciones a los menos pudientes económicamente. En 1959 las Caisses d'allocations familiales inician la creación de las "Villages Vacances Familles" (VVF) en un intento de popularización del turismo. En Lapurdi las VVF tienen una capacidad superior a las 2.000 plazas, de las cuales más del 50 % se hallan en Anglet. Como una variación de las VVF aparecen las "gites familiaux" menos populares que las anteriores y que surgen en los primeros años de la década de los sesenta. El modelo de las VVF, sin finalidad lucrativa en la filosofía de las "Caisses d'allocations familiales" es tomado por otras agrupaciones que construyen o habilitan varias instituciones de este tipo. Con anterioridad a las VVF aparecieron las "Maison Familiales" que además de realizar nuevas construcciones habilita antiguos hoteles como L'Armee en Biarritz (1952).

Junto a estos modelos del "nuevo turismo" encontramos indefectiblemente aquellos hoteles que antaño acogieron al turismo, las residencias secundarias y el camping como formas representativas de un turismo que impera hoy día y que ofrece multiples variantes. La hostelería comprende más de 275 establecimientos, exactamente 293, con más de 4.000 plazas. Como es de suponer son las comunas del litoral, junto con Cambo-les-Bains y Hendaya, por sus peculiaridades las que concentran un mayor número de establecimientos. Entre las mismas, una comuna, Biarritz, supera los cincuenta establecimientos; tres los veinticinco y cinco tienen diez o más establecimientos pero sin llegar a la veintena. Los 293 establecimientos hoteleros se reparten entre 27 comunas de la siguiente manera:

Ainhoa6Hasparren5
Anglet13Hendaya31
Arcangues1Itxassou7
Ascain11Louhossoa2
Bardos1Mouguerre2
Bayona28Saint Jean de Luz34
Biarritz80Saint Pee sur Nivelle13
Bidart12Sare10
Biriatou2Souraide2
Boucau3Urrugne4
Cambo-les-bains10Urt1
Ciboure4Ustaritz2
Espelette2Villefranque1
Guethary6TOTAL293

Las residencias secundarias tienen una capacidad (al 100 %) de más de 55.000 plazas; mientras el camping, también en continua progresión, puede acoger a 4.000 turistas. A pesar de la proximidad que existe entre estos centros turísticos es indudable la supremacía de Lapurdi, tanto en establecimientos hoteleros, entre los que se encuentran los únicos hoteles de lujo del territorio de Lapurdi, como en residencias secundarias (15.000). Tras Biarritz, Saint-Jean de Luz ocupa el segundo lugar de entre los centros turísticos con una capacidad de acogida próxima a las 25.000 plazas de las cuales 15.000 se corresponden con residencias secundarias. Su capacidad de acogida es el doble de la población de hecho de la comuna. Sin lugar a dudas el camping es la modalidad turística que ofrece una mayor posibilidad de contacto con la naturaleza. Esta nueva forma vacacional rápidamente caló en la Costa Vasca, concretamente en Saint Jean de Luz, al borde de la playa Erromardi.

Si en 1967 se encuentran ya más de una cincuentena de espacios con 22.730 plazas, en la década de los ochenta el número se eleva a 93 con una cabida de 34.000 personas. En tal sentido debemos señalar la existencia de más de una docena de campings en las comunas de Hendaya y Saint-Jean de Luz, áreas ambas donde esta modalidad turística se ha desarrollado sobremanera. Este incremento sustancioso del camping que se continúa en la actualidad se ve en cierta medida mediatizado por la competencia de las inmobiliarias deseosas de ampliar sus terrenos donde poder construir. En un estudio efectuado por el profesor P. Laborde queda patente la atracción que ejerce la costa vasca sobre el inversor parisino (Bidart y VV: La nouvelle société basque, L'Harmattan, París, 1980) que ha adquirido un importante patrimonio de 1914 a 1967:

Evolución de la propiedad (mayor de 6 Has.)
1913-141930-311967
Ha.Ha.Ha.
Bayona2.0991.6681.376
San Juan de Luz1.3711.5121.272
Ustaritz893583539
París6491.6431.997
TOTAL5.0125.4065.184

Los problemas sociopolíticos por los que atraviesa el País Vasco están repercutiendo de manera negativa en el desarrollo turístico de la "Cote Basque" ya que en cierta manera se observa un retraimiento del turismo en general y del hispano en particular, que ha perdido en los últimos años su predominio dentro del turismo internacional en beneficio del germánico. Cara al futuro, esta situación pudiera, de no remediarse la misma, tener negativas consecuencias para la economía de Lapurdi ya que el turismo supone más del 10 % del producto bruto y muchos de sus puestos laborales tienen relación directa, en mayor o menor grado, con tal actividad.

La actividad económica de Laburdi gira en torno al sector terciario ya que las actividades relacionadas con el comercio y los servicios, turismo, etc., dan ocupación a más del 50 % del activo laburdino. La industria consecuentemente tiene una menor significación en su contexto económico, aunque acoge a un considerable número de trabajadores, mientras el sector primario (agricultura, ganadería y pesca) está muy poco representado, en algunos cantones insignificante, y acoge a algo menos del 8 % del total activo de Laburdi. Como es lógico suponer las diferencias a la hora de estructurar a la población activa son muy acusadas. Mientras, en torno a la desembocadura del Adur, el sector primario es residual, en las áreas interiores acoge a más del 25 % de activos. Asimismo debemos diferenciar a la población fabril del litoral asentada en centros con un número significativo de empleados, de la población encuadrada en el sector secundario y que desarrolla sus actividades en empresas o fábricas de escasos operarios y que normalmente son el prototipo de instalación de las áreas interiores. La población activa de los cantones de Laburdi, así como su distribución por sectores económicos (primario, secundario y terciario), es la siguiente:

Poblacion activa por Cantones (1982)
Pobl. Act. %Sect. 1º. %Sect. 2º. %Sect. 3º. %Total
Anglet30.691,7434.0164,259.170
Bayona35.822,5133.2464,2520.960
Biarritz35.761.0830.7468,189.512
Hendaya34.539,929,4760.547.700
Saint Jean33,37.5830,7361,696.326
Bidache28.9148,422,629500
Espelette33.4319.3527.2953,343.554
Hasparren41.0824,4546.0329,512.745
Ustaritz29.4121.8930.1948.453.471
TOTAL34.246.932.4060.6064.823

Como es lógico los valores medios del territorio vienen mediatizados por los alcanzados en los cantones más densamente poblados como: Bayona, Anglet, Biarritz, Hendaya, etc. Es por ello que en estos cantones costeros los valores son muy similares a los que se ofrecen a nivel del territorio, mientras que en el interior, principalmente en Bidache, hay enormes contrastes con el modelo que se observa en el conjunto laburdino. Bidache, Espelette, Hasparren y Ustaritz son los cuatro cantones que de manera clara superan los valores medios que el sector primario ofrece en Laburdi. Los casos de Hendaya y Saint-Jean de Luz son debidos a la actividad pesquera de algunas comunas como Ciboure y la propia de Saint-Jean de Luz, que desde tiempos inmemorables han tenido una gran actividad marítima. Contrariamente, los valores alcanzados en Bayona, Anglet y Biarritz son prácticamente testimoniales, como consecuencia de una estructura socioeconómica basada fundamentalmente en las actividades terciarias y cuaternarias, y cuya influencia se extiende bastante más allá de los límites de Laburdi.

El sector secundario se concentra en torno al BAB y a Saint Jean de Luz, aunque en algunos cantones como en Hasparren se encuentre un elevado porcentaje de población activa encuadrada en las actividades fabriles. Ello se debe sin duda a la existencia de pequeñas industrias de escasa entidad y cuya estructura difiere sustancialmente de la existente en la desembocadura del Adur. A destacar como hecho significativo el importante flujo de trabajadores que se registra en el interior de la aglomeración de Bayona, como consecuencia del desequilibrio existente entre la población activa y el número de puestos de trabajo. En tal sentido Bayona es la única comuna donde se presenta un mayor número de puestos de trabajo que de trabajadores. El sector terciario o de servicios es sin lugar a dudas el que ofrece un mayor volumen de puestos laborales. Biarritz tiene a casi el 70 % de sus activos ocupados en este sector. Igualmente Bayona, Anglet, Hendaya y Saint-Jean-de-Luz tienen un porcentaje de trabajadores "terciarios" superior al 60 % Consecuencia lógica habida cuenta la participación que estos cantones suponen en el conjunto del territorio de casi el 61 % de trabajadores que en Laburdi desempeñan sus actividades profesionales en el sector servicios.

Dentro de los 39.311 trabajadores de este sector se encuentra un significativo porcentaje de mano de obra femenina, que llega a suponer en la aglomeración de Bayona casi el 50 % del total empleado en dicho sector. Ello es debido a la importancia que la mano de obra de la mujer alcanza en las actividades laborales que se dan en las zonas turísticas (hoteles, restaurantes, comercio minorista, etc.). A título comparativo y para remarcar la importancia de este sector señalaremos que en Euskadi Sur el porcentaje de activos del terciario es del 40 % inferior en veinte enteros al alcanzado en Laburdi. Como caso especial debemos señalar la comuna de Cambo-Les-Bains en el cantón de Espelette que con su condición de comuna-residencia de la tercera edad (centros especiales: balnearios, de rehabilitación, etc.) eleva el porcentaje de activos terciarios en el total del cantón. El trabajo cooperativo está menos desarrollado que en la Baja Navarra; pueden citarse la quesera "Berria" en Macaya, "Copelec" en Villefranche, "Alki" en Itxasou, "Iraty" y "Urkindi" en Hendaya, "Herrikoa" en Bayona.

Población activa de Laburdi en 1982
Pobl. Activa%Sect. prim.Sect. Secund.Sect. Terc.
Ahetze185/86921,2841/22,173/39,471/38,3
Ainhoa208/54438,2359/28,369/29,887/41,8
Anglet9.170/29.87830,69160/1,743.119/34,09.170/64,2
Arbona321/1.19826,7956/17,4113/35,2152/47,3
Arcangues630/2.35329,26107/16,9224/35,5299/47,4
Ascain697/2.15932,2888/12,6254/36,4355/50,9
Bardos305/1.09127,95171/56,0657/18,677/25,2
Bassussary246/89027,6429/11,783/33,7134/54,4
Bayona15.772/41.09938,37192/1,214.751/30,110.829/68,6
Biarritz9.512/26.59635,76103/1,082.924/30,79.512/68,1
B idart1.018/105233,3575/7,36331/32,5612/60,1
Biriatou205/59434,5140/19,564/31,2101/49,2
Bonioe85/20042,59/10,5046/54,130/35,2
Boucau2.088/6.15933,941/1,96984/47,11.063/50,9
Briscous447/1.41331,56144/30,1172/38,4131/31,3
Cambo-les-Bains1.511/4.0833794/6,22306/20,21.111/73,5
Ciboure2.347/6.20437,8405/17,25868/36,981.074/45,7
Espelette418/1.41129,6281/19,3175/41,8162/38,7
Guethary358/1.01935,1320/5,50117/32,6221/61,7
Guiche195/63830,5671/36,456/28,768/34,8
Halsou90/37623,9710/11,134/37,746/51,1
Hasparren2.119/5.30539,94327/15,41.117/52,7675/31,9
Hendaya3.419/10.60332,2465/1,90720/21,02.634/77,0
Itxassou438/1.29733,77144/32,8113/25,7181/41,3
Jatxou128/52924,1923/17,950/39,055/42,9
Lahonce286/1.12425,4447/16,4127/44.0112/39,16
Larresorre321/1.05730,3655/17.1102/31.7164/51,0
Louhossoa154/50830,3152/33,738/24,664/41,5
Macaye174/46337,5898/56,329/16,647127
Mendionde370/72251,24238/64,373/19,759/15,9
Mouguerre667/2.28629,1758/8,69310/46,4299/44,8
St.-Jean-de-Luz4.253/12.76233,32297/6,981.242/29,22.714/63,8
St.-Pee-S.N.912/3.04629,94277/30,3294/33,2341/37,4
St.-Pierre-d'lrube963/3.16430,4338/3,96325/33,7600/62,3
Sare635/1.96632.29201/31,6293/31,9231/36,2
Souraide190/77724,4557/30,073/38,460/31,5
Urcuit308/1.32923,1715/4,87164/53,2129/41,9
Urrugne1.729/4.89835,3258/14,9618/35,7853/49,3
Urt435/1.11938,8756/12,8138/31,7241155,4
Ustaritz1.114/335333,22123/11,04327/29,3664/59,6
Villefranque400/1.37529,0954/13,5157/39,2189/47,2
LABURDI64.823/189.30934,244.479/6,921.033/32,439.311/60,6

PPS

Para observar la evolución histórica de las instituciones, vease el artículo Lapurdi. Instituciones.

Los primeros indicios de instalaciones sanitarias en el País Vasco, aparecen para uso de los peregrinos que se dirigen a Santiago de Compostela. De los cinco grandes ejes que conducen al santuario en Galicia, tres se juntan en Ostabat, en Baja Navarra, antes de atravesar los Pirineos. El cuarto "el camino de la costa" bordea el Atlántico pasando por Bayona. Destinados a recibir a los peregrinos, varios "hospedajes de beneficencia" a cargo de las órdenes religiosas, se establecen a partir del siglo XII, junto a los caminos. Tanto en los pueblos como en el campo, estos "prioratos- hospitales" se multiplican en territorio vasco. Con el paso de los siglos, estas instituciones yendo más allá de su motivación inicial, terminan por acoger indistintamente a los autóctonos como a los santos viajeros, enfermos o inválidos. La hospitalización de tipo militar en el País Vasco, es mucho más tardía.

Se puede fechar a comienzos del siglo XVII. En 1636, en el suburbio de Saint Esprit, la villa de Bayona acondiciona el primer establecimiento militar fijo con vocación sanitaria Nueve camas son instaladas "en casa del señor Conte" (M. Martin: Histoire el description de l'hôpital militaire de Bayonne, 1917, p. 22). Para comienzos del siglo XVIII, la mayor parte de los "hospicios de Santiago" han desaparecido. Sólo funcionan seis instituciones civiles o religiosas: en Bayona, San Juan de Luz, Saint Palais y Mauleón. Dos hospitales militares, uno en Bayona y otro en Saint Jean Pied de Port.

Las cuarenta y un comunas de Lapurdi a efectos de equipamientos sanitarios y sociales se dividen en varias circunscripciones. A saber: Bayonne ZUP, Bayonne I, Biarritz, Cambo-Nive y Saint Palais. Las dos circunscripciones de Bayona comprenden las comunas de Anglet, Bayona, Boucau, Lahonce, Urcuit, Urt, Briscous, Mouguerre, Saint Pierre d'Irube, Vilefranque, Bassussarry y Arcangues. La de Biarritz comprende las comunas de Biarritz, Bidart, Guethary, Saint Jean de Luz, Ciboure, Ascain, Biriatou, Urrugne y Hendaya. Cambo-Nive tiene en su circunscripción a 18 comunas de Lapurdi: Sare, Saint- Pee-sur-Nivelle, Ustaritz, Jatxou, Halsou, Hasparren, Bonloc, Macaye, Mendionde, Louhossoa, Itxassou, Cambo-les- Bains, Larresorre, Espelette, Ainhoa, Souraide, Ahetze, y Arbona. Guiche y Bardos, las comunas más orientales de Lapurdi, pertenecen a Saint Palais. Dos son los hospitales que bajo tal denominación se encuentran en Lapurdi. El Centro Hospitalario de Bayona, con 418 camas, y el hospital de Saint Jean de Luz. Junto a ellos encontramos otra serie de servicios sanitarios que se sitúan entre las clínicas especializadas (p. ej. cirugía, maternidad, prematuros, etc.) hasta los centros antituberculosos, bien con carácter preventivo o curativo.

El número total de camas de Lapurdi se eleva a 2.748 que viene a representar un porcentaje muy próximo de 15 camas por 1.000 habitantes. El mayor porcentaje se encuentra en Cambo-Nive como consecuencia del gran número de sanatorios. Sus 1.034 camas representan el 37,62 % del total cuando la población de tal territorio no significa el 15 % del total. Cambo-les-Bains en función de la proliferación en su comuna de centros sanitarios constituye un caso excepcional puesto que su población ligeramente supera los 4.000 habitantes y el número de camas es de 1 .006. Contrariamente a esta situación se encuentran las comunas pertenecientes a Saint Palais que no disponen de centros hospitalarios. La distribución de las plazas hospitalarias por circunscripciones se desglosa de la siguiente manera:

Anglet350
Bidart115
Briscous85
Cambo85
Hendaya528

El príncipe Luis Luciano Bonaparte, en la que hemos denominado su cuarta clasificación lingüística, de 1869, estableció para el dialecto labortano unos límites mucho más restringidos que los de la antigua provincia francesa de Lapurdi, ya que no incluyó en el dialecto ni la zona septentrional de la misma, que se extiende desde St. Pierre d'Irube a Bardos (que consideró perteneciente al dialecto bajo-navarro oriental), ni la región oriental de aquella provincia, desde Villefranque-Ustaritz- Souraide hasta Hasparren-Bonloc-Mendionde (incluida por el príncipe en el dialecto bajo-navarro occidental). Por el contrario, consideró lingüísticamente labortanos a los pueblos navarros de Urdax y Zugarramurdi. En 1881 incluyó en el dialecto labortano el valle del Baztán (excepto Oronoz y sus barrios), que en 1869 había considerado perteneciente al alto-navarro septentrional, aunque con la advertencia siguiente:

"El vascuence del valle del Baztán podría también, sin inconveniente, ser considerado como el tercer subdialecto del labortano, ya que es bastante difícil establecer, de una manera que no sea arbitraria, si se acerca más a este último o al alto-navarro septentrional".

Con referencia a la Zona de Lapurdi, incluida por Bonaparte en el dialecto bajo-navarro occidental, opinaba el Dr. Broussain que era precisamente en Hasparren y su alrededores donde se hablaba el verdadero labortano, mientras que en el litoral se apreciaba la influencia del guipuzcoano. Por nuestra parte, ya hemos indicado nuestra opinión de que para rectificar a Bonaparte en este punto es preciso realizar un estudio muy detenido. Por otro lado, la inclusión de la zona septentrional arriba señalada en el dialecto bajo-navarro septentrional, no parece discutible. En cuanto a la variedad baztanesa, es evidente que, si bien es cierto que las formas típicas de esta variedad se apartan considerablemente de las correspondientes de las restantes variedades alto-navarras septentrionales, no es menos cierto que también difieren sensiblemente de las utilizadas en las variedades labortanas. Las relaciones entre los dialectos de la lengua vasca pueden representarse, en forma muy esquemática, mediante el siguiente gráfico, que nos ha sido sugerido por Lafon. En él se observa que, mientras los demás dialectos se relacionan entre sí en forma lineal, el guipuzcoano, el labortano y el alto-navarro septentrional forman un triángulo en el que cada uno de ellos ocupa un vértice y, por tanto, se relaciona con los otros dos.

A nuestro juicio, la representación triangular refleja fielmente, dentro de su simplicidad, las relaciones recíprocas entre estos tres dialectos, los cuales presentan rasgos comunes que los diferencian de los restantes, aunque lógicamente cada uno de aquéllos tenga sus características propias, distintas de las de los otros dos. Entre las estructuras verbales típicas comunes a los tres dialectos destaca la de las flexiones transitivas tripersonales. Tomemos como ejemplo las que incorporan el objeto indirecto de tercera persona, para las que -cuando el objeto está en singular- se emplean, en los tres dialectos, formas del tipo dio, "él se lo ha (a él)", etc., mientras que en la zona oriental utilizan dako, en los dialectos bajo-navarros, y deyo, en el suletino, y en la zona occidental, deutza (deutsa)y sus variantes en el vizcaíno. Téngase presente que, en toda esta exposición, hablamos en términos generales. Existen excepciones que afectan no solamente a pueblos aislados, sino incluso a variedades completas, como las del subdialecto guipuzcoano de Navarra, en el que se usan formas como dero, dea, dua, da, doo. Otra característica común a los tres dialectos -seguimos hablando en términos generales- es el empleo de formas verbales alocutivas con z- inicial (las correspondientes a la flexión indefinida antes considerada son zioky zion, masculina y femenina, respectivamente), mientras que las de la zona oriental presentan la inicial d- y las del vizcaíno, las iniciales y-, dx- o j-.

Las diferencias entre los tres dialectos, alguno de cuyos rasgos comunes hemos tratado de poner en relieve en las líneas anteriores, surgen cuando pasamos de las flexiones con objeto indirecto de tercera persona y objeto directo en singular, antes consideradas, a aquellas otras en las que -con el mismo objeto indirecto- el objeto directo se encuentra en plural. Frente a la forma común del singular dio, encontramos las tres variantes siguientes del plural: diozka - diotza, en el labortano; dizkio, en el guipuzcoano, y ttio, en el alto- navarro septentrional. Esta misma diferencia en las estructuras, se conserva a lo largo de todas las formas verbales, tanto las indefinidas como las alocutivas. Por otro lado, la existencia de la h aspirada es un signo distintivo del labortano, frente a los otros dos dialectos, que carecen de esta aspiración. El guipuzcoano emplea, para la flexiones bipersonales transitivas con objeto directo de tercera persona del singular, formas del tipo det, "yo lo he", mientras que los otros dos dialectos utilizan las del tipo dut.

Los autores que han estudiado la variedad dialectal laburdina son:

  • Azkue, Resurrección M.ª de: Del acento tónico vasco en alguno de sus dialectos, "Euskera", XI, 1930, 282-297;
  • Azkue, Resurrección M.ª de: Del acento tónico vasco en alguno de sus dialectos, "Euskera", XII, 1931, 3-50;
  • Azkue, Resurreción M.ª de: Orain arte ongi aztertu gabeko bi epentesis (Azkainen), "Euskera", XI, 1930, 298-304;
  • Azkue, Resurrección M.ª de: Azkaingo lantxoaren jarraipena, "Euskera", XI, 1930, 305-318;
  • Bilbao, J.: Lexicographie de la maison à Sare (Labourd), Ikuska, 1947, I, 132-133;
  • Bouda, Ch.: Baskisch>(Labourdinisch), Berlín, 1934;
  • Bouda, Ch.: Baskisch (Labourdinisch)(Wesilich-Östlich), Berlín, 1934;
  • Bouda, Ch.: Baskisch (Labourdinisch-Souletinisch), Berlín, 1934;
  • Dartayet, J. P.: Le mécanisme de la construction du verbe basque en dialectes du Labourd et des pays limitrophes, présenté en tableaux, Bayonne, 1867;
  • Duvoisin, P.: "Le verbe labourdin d'après le prince Louis-Lucien Bonaparte", Bulletin de la Société Ramond, 1895, XXX, 131-162, 321-341; 1896, XXXI, 126-138, 1897; XXXII, 129-189;
  • Elso, M.: 'Lexicographie de la maison à Ainhoa, Urdax et Zugarramurdi", Ikuska, 1947, I, 212;
  • "Erizkizundia Lapurdin", Euskera, 1928, IX, 319-336;
  • Fabre, L.: Guide élémentaire de la conversation français-basque [labourdin], précédé d'un abregé de grammaire, Bayonne, 1873;
  • Fabre, L.: Notions élémentaires de Grammaire basque (dialecte labourdin), Bayonne, 1873;
  • Gimet, R.: "Le Koskatar, dialecte basque de la région de St. Jean-de-Luz. Etude d'un pronunciation personnelle", Eusko-Jakintza, 1930, IV, 221-250, 393-418;
  • Ithurri, Abbé: Grammaire basque, dialecte labourdin, Bayonne, 1895;
  • Lafitte, P.: "La proposition exclamative en navarro-labourdin", Eusko Jakintza, 1951, V, 231-236;
  • Lafon, R.: "La moillure en Labourdin", en su Etudes Basque et Caucasiques, Salamanca, 1952, pp. 11-15;
  • Lerchundi, Gabriel: Le traitement rytmique des mots dans le navarro-labourdin non accentué d'aujourd'hui, "Homen. a Pierre Lafitteu, p. 347;
  • Lewy, E.: "Zur Betonung des Labourdinischen", Studi Etruschi, 1938, XII, 351-356;
  • Ormaetxea, Nicolás (Orixe): Erizkizundi irukoitzari errietan erantzun diotenak, "Euskera", XI, 1930, 62-71;
  • Saroihandy, J.: Le Basque de Sare, París;
  • Saroihandy, J.: Remarques sur le verbe labourdin, San Sebastián, 1918;
  • Schuchardt, H.: Zur Kenninis des Baskischen von Sara (Labour), Berlín, 1922;
  • Soloeta Dima, F. M.: "Le Petit Basque", cours élémentaire de grammaire basque, dialecte labourdin, Buenos Aires, 1913;
  • Urquijo, J.: "El vascuence de San Juan de Luz", RIEV, 1923, XIV, 153-158;
  • Yrizar, Pedro: Aditza euskalki guzietan (arloaren adieraztea), "Euskera", XX, 1975, 407-451.
Variedades dialectales en Lapurdi
LHasparrenBN
LHendayeL
---ItxassouBN
LJatxouBN
LLahonceBN
LLarressoreBN
BN LouhossoaBN
LMacayeBN
---MendiondeBN
---MouguerreBN
LSaint-Jean-de-Luz L
LS-Pee-sur-NivelleL
---S-Pierre-d'IrubeBN
---SareL
BNSouraideBN
BNUrcuitBN
LUrrugneL
BNUrt---
LUstaritzBN
---VillefranqueBN

Dialecto labortano. Subdialecto propio
Variedad de Sara
PoblacionesNúmero de hab. 1968Vascofonos
TotalAgrup.Disem.1968
Sare1.9216061.3151.850
Ahetze484117367313
St. Pee S. Nivelle2.4255001.9252.050
Zugarramurdi341236105320
Urdax49442173430
Total5.5654.963

Dialecto labortano. Subdialecto propio
Variedad de Ainhoa
PoblacionesNúmero de hab. 1968Vascofonos
TotalAgrup.Disem.1968
Ainhoa579236343378
579378

Dialecto labortano. Subdialecto propio
Variedad de San Juan de Luz
PoblacionesNúmero de hab. 1968Vascofonos
TotalAgrup.Disem.1968
San Juan de Luz11.03510.3068293.310
Ascáin1.6837459381.400
Bidart2.9202.381539580
Biriatou577124453270
Ciboure6.3866.2391475.750
Guéthary1.0341.034-230
Hendaye8.8727.5361.3361.500
Urrugne4.4029363.4663.200
36.90916.240

Dialecto labortano. Subdialecto propio
Variedad de Arcangues
PoblacionesNúmero de hab. 1968Vascofonos
TotalAgrup.Disem.1968
Arcangues1.580-1.580744
Bassussarry483211272165
Arbonne64861632480
2.7111.389

Resumen
[Ref.: Pedro de Yrizar, Los dialectos y variedades de lalengua vasca. "Homenaje a J. Urquijo", 1949, t.l.]
Variedad de Sare5.5654.963
Variedad de Ainhoa579378
Variedad de S. J. de Luz36.90916.240
Variedad de Arcangues2.7111.389
Porcentaje de vascófonos50.19 % en 1968

Han de distinguirse, en primer lugar, los núcleos de habla gascona Biarritz-Bayona y los de casi exclusiva habla en lengua vasca en el resto de Laburdi. Sin embargo, también en Biarritz y Bayona existía mucha gente que hablaba el euskara y en particular el labortano. En los pueblos las deliberaciones municipales y las del Biltzar se hacían en euskara labortano aunque el secretario levantara después el acta en francés. Solamente se conservan actas en vasco en las comunas de Bidarte y de Ahetze. A continuación se da noticia de los casos de empleo del labortano por los funcionarios y auzapezak del Biltzar, en actas y contratos, en comunicaciones intermunicipales y en proclamas y documentos de la Revolución francesa. El hallazgo de datos empieza en documentos de 1567 y 1581. Hay que señalar que en Laburdi existió una tradición literaria ya desde la publicación del Gvero en 1643 y aunque su autor Pedro de Axular era navarro, la obra está descrita en labortano en una prosa elegante y bella. Se leyó, no obstante, en Navarra, Guipúzcoa y Vizcaya.

  • Funcionarios y actas del Biltzar

(1567). Nos dice Fagoaga que a los funcionarios de justicia, incluso a los de nombramiento real, como el lugarteniente del bailiazgo, se les pedía que conocieran el vasco, pues, como lo declara un acta del Biltzar de 1567 (la más antigua que se conserva), "el pueblo no entiende otro lenguaje".

  • Actas y contratos

(1581, 1720). Los archivos de la casa de Sainte-Marie, antigua casa de nobleza, en las cercanías de Bayona, guardaban dos documentos en los que se menciona el empleo de la lengua vasca en dos actas. La primera acta parece ser de 1581, y, según una copia posterior, se refiere a un proceso que tuvo lugar en dicha fecha. La casa de Sainte-Marie era sede de Jean de Prat, uno de los personajes más notables de la vida bayonesa. E1 proceso fue con su hermano Charles III, Marthe de Larralde, descendiente de Charles I de Saint-Jean, dicho de Larralde, y heredero de las tres casas de Larraldia y otros. Lo interesante del acta levantada es que se dice en ella leur ayant icelui donné à entendre en langage français et basque. Lo firma La Place, oficial real. El segundo documento es posterior y se trata de un contrato expedido el 27 de mayo de 1720. Es un contrato de cambio de tierras entre Charles I de Larralde, señor de Garat, Miots y Sainte-Marie, y los habitantes de Villafranca. El notario menciona en términos formales que el contenido del acta a été donné à entendre mot a mot, intelligiblement, en langue basque. Paul Labrouche, que estudia estos documentos, dice que "esta suerte de autentificación del vasco, da a estas actas como un reconocimiento oficial de la lengua hablada.

  • Comunicaciones municipales

(1680, 1788, 1815). El archivero de Guipúzcoa don Serapio Mújica encontró en archivo del ayuntamiento de Fuenterrabía (Guip.) tres cartas fechadas en Urruña (Lab.) el año 1680, dirigidas a aquel municipio guipuzcoano. Las da a conocer en la "R.I.E.V.", 1908. He aquí una de ellas:

"Jaunac, Biriatun asquen aldian zuben eta goure artean pasatudiren bessala gaussac, eskuare oroitu ere zuben aldetic deubs erren courasequo suietic ahal duquegoula, bisquitartean oray auertissen quaistuste nola egoun gois alban zuben habitantec eraman tousten Lohitic goure jouridissionetic goure habitanten by chalupa bere armasoinequin seinac adisquideey, importunaturic bere gainean edo isen propicoan bay situsten condisione zuerte batzuequin arransara juatekuo hala chalupa hetan, eta portu hartan outsy dutenean hendaiarac zuben considerasiones, etsela sartuquo chalupaetan, eta consideratsen dugounean zubey asquen escribatu darotzubegouan letra, pena dougou sinhestea zuben habitantec egin dutela acsione hory zuben consentimenduarekin goury damou eguitequo, esparansa isarendugou beras goutas bethiere opinione onaisaren dusubela eta by chalupa bec zuben habitantec eraman tousten estatuban goure Lohiquo porturat erremetiluquo tustela, bide hartas goure erregueek ematen darocouten inteligensia ona eta libertatea entreteni dessagoun amorea guatic, eta nihore goure artean artefissio guaistos eman estessan disputaric, haude goure borondatea eta bethiere issatea, Jaunac jaun prevosta egoun biriatun da informatsen hendaiarren biolensies. Zuben servitzari ourruinaquo baldera apes juratubak. Urrugne, le 7 Janvier 1680. Deharambouru, abbe.- Duhulquo Lisarritz, secretaire; badquisubegoure habitantec estutela quassic chaluparik adisquideey importunaturit haissic".

Aunque ordinariamente las actas municipales y sus registros se hallan escritos en francés, en el caso de Ahetze (Laburdi) se encuentra una parte en francés y otra en vasco mientras ejerció el cargo el secretario municipal Jean Echepare. Fue, pues, un innovador, pero a su cese en 1796, su sucesor, el secretario Lissarrague, las redacta en francés salvo una nota fechada en 1798 que redacta en euskara. En estas deliberaciones de la municipalidad de Ahetze se emplean las denominaciones antiguas y nuevas de alcalde, abad, jurado, notable y oficial municipal. He aquí una muestra:

Délibérations de la Municipalité d'Ahetze.

Juramentuaren ondoco proces verballa eguina egun Jeanvieren 15an mila saspi ehun eta lau hogoy eta amabian. Erran nahidut: Pierre Larraldec presentatu du municipalitatearen eta herrico habitanten antcignean Juramentua; bai eta orobat Jean Duhartec éré. Eta horla çarratu da. Eta signatcen dute scignatcen daquitenec. (Suivent plusieurs signatures). Etchepare, greffier de la municipalité. Egun oxalaren 6ª 1792, içan dire nomatuac Pierre Lafargue, Juratu, eta Jean Etcheberry notable; eta erricibituak içan dite, eta juramentua presentatu dute decretaren arabera, Capite generalean, abbade eta juratuen eta bertce gaigneraco present ciren habitaníen antçinean fidel içanen direla nationerary, leguerary eta erreguery. Signé par moy, Etchepare, secrétaire greffier. Egun oxalaren 9an. 1792, Capitu generalean, ussaya eta costumatce, den lecuan, herrico etchean, abbade eta Juratuen presentian, eta bertce gaineraco present diren habitant direnen artian, eta deliberatu dugu herrico oyanaren portionebat segnetan baita hirur portionetan sallçerat Etcheto Arraingoricoary bere guissunetan paper assignetan.

Egun Juinaren 17an 1792, ussaya eta costumatcen den lekhuan, herrico etchean, abade eta juratuen presentian, çoingnac baitire abadea Pierre Larralde maira, J. Duhart, Pierre Lafargue Juratuac, Oger Heuty, comuneco procuradorea eta presentian diren notablerequien battean, eta presentian direnec eguiten dute presentian es direnentçat. Eta deliberatu dugu eta consentitcen dugu ontassunen estimatcen ibili diren comessario, eta hequiequin battean bertce han ibilli diren guiçonei ordenatu diotegu bere eguneco jornalla guiçon bacoitchary berrogoi sos. Eta signatcen dute enequin battean sígnatcen daquitenec. Eta nic signatcen dut esdaquitenentçat. Egun abostuaren 24an 1792jan, herrico etchean, usaya eta costumadenlecuan, abadede Juratuen presentcian, eta procurradore communecoaren presentcian, eta notablennean, ceignac baitire, Pierre Laralde abadea, Jean Duhart, Pierre Laffargue juratuac, eta Auger Heuty, procuradorea. Eta bertce gaignerateco habitant guciac present direllaric, deliberatu dugu, eta presenttean dirennec eguiten dute present eztirenentçat, eta nolla, hanitz dembora huntan abus handitealean baicare".

Se tiene noticia, gracias al hallazgo por Idoate y a la publicación por A. Irigaray, de correspondencia oficial entre ayuntamientos, cinco cartas, dirigidas por el alcalde de San Juan de Luz en 1788 al escribano real de Vera de Bidasoa, don Martín de Leguía. El vasco de las cartas es el labortano popular de la costa, que con el de Sara, dice Irigaray, pasa por ser uno de los más elegantes de todo el vascuence. Lo que no se sabe es si de Vera contestarían en euskara o en español, ya que en Navarra no tenían la tradición literaria de los labortanos. He aquí, dos de las cartas:

Segunda carta

Jauna, Çut [sic] galdeguiten duçun arguia Pablo Sarraten sujetian, eçin pressentian eman deçaquet Satifationeric çeren Barbera egun goician donostiarat gana baita hirur egunençat. handic etortçen den pontütic içanen dut çuri escribatseco ahorea. Hemen presso dugun emastequi hunec aitortu daut nola tassa çilar salduduben hura, magdalen eraten dioten espagnol vrrugnan Elisaldebaitan egoten den batec eman çioela Baionan ostatu[an] salçeco, guihiago dena nola athorr... haren aintçinian, emançioen bere [mutilado] Baionan nescato dagoenari, eta h...çen Belasteguy eraten dioten Bera... [id] eguin duben guirçon hetaric bat... hogoi bat sujet gaisto presso quitug... [id] esda batere; borts ohoin hetaric, esp... dut oraiño hartuco tustela çeinbat... Luretan balire segura gintçaquet... jauna, guelditcen çure betico... lejal Donibanen apirilaren 1-1788. TAUSIN maire.

Tercera carta

Jauna, Echalaren presso dagoen guiçon gaste hori da hemen dagon cascon harguin bat, andres bartchabaitan egoten çen cofesatcerat eliçarat gan eta buruba nahasi çajo, penetan guinen horen sortias, uste guinduben itsasorat ithotcerat gançen.-horen casuban esdugu aditu nihori bidegaberic eguin dioela, ausarqui libra ahal desaquete; plaçer dugu jaquitias hor dela.-deitçen da Paul Sarrat, berac eran duben beçala. Segura desasuque juan Con... nic escribatcen tudanac egui... eta goraintçi ene partes. Guelditçen nais betico, j... [id] çure cerbitçari leja[la]. Donibanen apirilaren 2... 1788. (Tausin alcalde [sic].

Otra carta de Urruña redactada en euskara encontró don Fausto Arocena en el archivo de Pasajes a cuyo alcalde iba dirigida. Lleva fecha 11 de marzo de 1815. La publicó en la revista "Egan", 1958 (p. 145-146).

  • Revolución francesa

(1789, 1797). La revolución francesa (1789) fue un hecho insólito que afectó a la lengua y literatura vascas. En ese tiempo la mayoría de la gente en Iparralde no entendía ni sabía leer el francés, hasta tal punto que los afiches colocados en los muros o resultaban inútiles o mal interpretados. En vista de ello, y siguiendo los pasos de la Iglesia, comenzaron a aparecer gran número de documentos oficiales en vasco, tales como proclamas, afiches, instrucciones, reglamentos, cuadernos de los estados y hasta el testamento de Luis XVI. Esto por lo que hace al elemento oficial. Aparte de las canciones e improvisaciones poéticas creadas sobre la marcha de los acontecimientos, debe consignarse un hecho muy importante. La Revolución nutría de temática a la futura literatura entonces popular y agónica. Por eso, cuando vuelve del exilio el más importante de los emigrantes, Michel d'Abbadie, suletino, con su hijo Antoine, se organizan en Laburdi los primeros concursos de poesía vasca concretamente en Urruña y Sara.

Y es bien significativo que uno de los temas machaconamente repetido en varios certámenes sea el famoso caso de Madaleine Larralde, fusilada en 1794, por haber ido a comulgar, según se dice, a Vera de Bidasoa, en Navarra, pasando clandestinamente la frontera. La temática revolucionaria, hecha ya canción o poema, la recogieron Vinson y Michel, pasando por Peru Abarka del vizcaíno Moguel, hasta la obra dramática en castellano "La Flor de Larralde", de Campión, traducida modernamente al euskara guipuzcoano por Domingo de Aguirre. En cuanto a la temática en labortano es famosa la "Canción del cura de Sempere", un cura constitucionalista. El buen cura de Sempere, grandullón y gordote, es el objeto de esta canción satírica. Se titula Nazioneako Besta, cuya primera estrofa, dice así: Semperen egin dute besta bat andia; Deklaratzera noa, guziak guardia; Jaun erretorak ditu oro gomidatu, Nazioneako besta dute ohoratu. "En Saint-Pée han hecho una gran fiesta. Prestad atención, que voy a exponerla. El señor párroco ha invitado a todo el mundo y han celebrado la fiesta nacional". Tiene 13 estrofas en labortano. Otra de las canciones populares va dirigida contra Robespierre y el infame Jourdan. Se titula Nahasmenduaren ondoan que significa "Después de la revuelta".

Otro aspecto relacionado con el euskara es el del intento bilingüista. Un episodio en tiempos de la misma época va a darnos noticia de cómo pensaban los Garat sobre el euskara aunque indirectamente. Estuvieron detenidos los tres hermanos aplicándoseles la Ley de Sospechosos un mes más tarde de la dimisión de ministro de uno de los Garat. Uno de los primeros cargos que se le hicieron fue el silencio que guardó cuando la asamblea primaria de Ustáritz aplazó el voto sobre el Acta Constitucional "hasta que el directorio hiciese su traducción al vasco". Era 1793. El Decreto de la Convención Nacional de 6 de noviembre de 1792 había acordado acelerar la traducción de diversos decretos en lengua alemana e idiomas vulgares, Basque, Bas-Breton, etc. En 1797 la fiesta de la agricultura que, conforme a un decreto reciente, debía celebrarse en todas las localidades de la República francesa, provocó en Ustáritz una serie de incidentes. El libro de actas reseña la fiesta y nos dice en uno de sus pasajes que el presidente de la administración, avanzando hasta el medio de un cortejo de ciudadanos labradores, haciendo suspender la música republicana que ejecutaban los tambores y tamboril, pronunció en la lengua del país, única que conoce todavía la inmensa mayoría del pueblo, un discurso en el que se celebraba la fiesta y la victoria contra los enemigos.

Tomamos del libro Genio y Lengua de Ibar (P. J. M. de Mokoroa) la estadística del recuadro por ser fiel reflejo de la primacía literaria del dialecto labortano sobre los demás aunque a partir del s. XVIII emprende la carrera el dialecto guipuzcoano hasta ponerse a la cabeza de todos en cuanto a cantidad literaria se refiere. Dice Ibar que "hay estadísticas que valen por todas las disertaciones. De ella -dice- es la siguiente, en que aparece, repetida por siglos y dialectos y a base de las demarcaciones políticas, toda nuestra producción editorial anterior al período renacentista.

a) el número de obras o unidades
b) número total de ediciones
c) número de ediciones con volumen superior al de 100 páginas en octavo".
SigloTotales
XVIXVIIXVIIIXX
a  b  c  a  b  c  abcabcabc
Álava---------23-230
Bizkaia11-11-3179528022579931
Gipuzkoa---11-229252190318101213411153
Alta Navarra11-34-9118182811314419
Laburdi2931741323517211811415536168377189
Baja Navarra   11-11111178410116
Zuberoa---2431113726274519408648

Según da testimonio P. de Lancre, en el siglo XVII la población laburdina es cerradamente vascoparlante:

"Hállase a lo largo de la costa, o bien los pueblos están diseminados y algo avanzados en la montaña, y se llamaban antiguamente cántabros. Tienen un lenguaje muy particular, y aunque es el único país que entre nosotros, los franceses, se denomina país de vascos, es cierto que la lengua vasca se extiende mucho más adelante. Porque todo el Labourt, la Baja y Alta Navarra y una parte de España hablan vasco: y por difícil que sea el idioma, el hecho es que además de los vascos, la mayor parte de los bayoneses, alto y bajonavarros y españoles circunvecinos, por lo menos los de los confines, lo saben. Y se me ha asegurado que el año 1609, en una querella sostenida en el consejo privado del Rey por el señor de Mons contra algunos vecinos de San Juan de Luz sobre ciertos daños y perjuicios que decían ellos haber padecido con ocasión del envío de algunos barcos al Canadá, se le afirmó que desde antiguo y antes de que él tuviese conocimiento de ello, los vascos traficaban allí tan intensamente que los canadienses no trataban con los franceses en otra lengua que la de los vascos."

(Lancre, Tableau..., p. 30.).

Los distintos vaivenes sociopolíticos del País Vasco han dado lugar a un progresivo descenso en el número de vascoparlantes, así como a un progresivo retroceso en los límites fronterizos del euskera, que afortunadamente en estos últimos años se ha frenado de manera definitiva. Hace un siglo aproximadamente se calculaba que un 50 % del total de la población vascofrancesa hablaba la lengua materna. Este porcentaje era inferior al de Vizcaya y Guipúzcoa donde era mayoritario el uso del euskera sobre el castellano, no así en Alava y Navarra donde el euskera se había reducido de manera sustancial. El desarrollo económico del País Vasco, desarrollo industrial y masiva inmigración han sido causa de un paulatino descenso en el número de vascoparlantes que se vio agravado en el caso de Euskadi Sur por el sistema político imperante en los últimos cincuenta años. Euskadi Norte también ha visto cómo las fronteras o límites de extensión del euskera se reducían e incluso aparecían áreas industrializadas (desembocadura del Adur) donde era más palpable tal hecho. Retrotrayéndonos en el tiempo observamos la disparidad de cifras a la hora de evaluar el número de vascoparlantes de Euskadi Norte y más concretamente de Laburdi. Las primeras cifras referentes al volumen de la población vascofrancesa que habla la lengua materna ya en los últimos años del XIX son bastante dispares. Así frente a los 144.000 que señala Bonaparte (Louis Lucien), se encuentran los 80.000 que recoge Yrizar del trabajo de Ladislao de Velasco (veáse Dialecto).

Estas cifras hacen referencia al volumen total de vascoparlantes de los tres territorios históricos de Euskadi Norte que representan el 48 % del total de la población. El proceso de concentración en el litoral junto a la inmigración que se ha producido en las zonas litorales tanto fabriles como industriales, ha hecho que hoy día en los años ochenta en Laburdi también al hacer referencia al número de vascoparlantes debamos diferenciar el litoral del interior. Las cifras referentes al número de vascoparlantes en 1970 se elevan casi a 40.000 (según Luis C. Núñez, 39.500), que viene a representar el 24 % del total de los laburdinos. Este porcentaje es inferior al de los otros dos territorios históricos vascofranceses (Baja Navarra y Zuberoa) y a Guipúzcoa, mientras supera a los restantes territorios históricos del País. En el conjunto de los tres territorios del Norte del Bidasoa debemos señalar que el 50 % de los vascoparlantes son de Laburdi, el 34 % de B. Navarra y el resto de Zuberoa. La intensidad del porcentaje de vascoparlantes disminuye considerablemente a medida que nos trasladamos al litoral y a la desembocadura del Adur. Esta última área queda en el límite de la Zona denominada "de contacto" entre las comunas de vascoparlantes y las del departamento de Las Landas. El desarrollo de las ikastolas, aunque todavía en grado mínimo, y la mayor presencia del euskera en los medios de comunicación (bastante de ellos originarios de Guipúzcoa) deben ser los ejes fundamentales que posibiliten la progresiva recuperación del euskera. Asimismo se debiera contar con una mayor extensión en los programas de televisión que se comenzaron a emitir en 1963, pero que su duración les hace prácticamente simbólico, ya que la cobertura de la naciente ETB (Euskal Telebista) no llega a todos los rincones del territorio. En la actualidad y habida cuenta de las diferencias demográficas existentes en las comunas del territorio es más positivo hablar del porcentaje de vascoparlantes en el total de la población de Laburdi. Cinco serían los grupos además del BAB que podríamos distinguir. A saber:

  • Comunas donde el porcentaje de vascoparlantes es inferior al 20 %: Hendaya y Bardos.
  • Comunas donde el porcentaje se sitúa entre el 21 y 40 %: Biriatou, Saint Jean de Luz, Guethary, Bidart, Bassussarry y Lahonce.
  • Comunas donde el porcentaje de vascoparlantes se sitúa entre el 4l % y el 60 % Ahetze, Arcangues, Mouguerre y Cambo-Les- Bains.
  • Comunas donde el porcentaje de vascoparlantes se sitúa entre el 61 % y el 80 %: Urrugne, Arbonne, Hasparren, Larressorre, Espelette, Ainhoa, Itxassou, Saint-Pierre-d'Irube, Villefranque, Ustaritz y Jatxou.
  • Comunas que superan el 81 % de vascoparlantes: Ciboure, Ascain, Saint-Pee-sur-Nivelle, Souraide, Halsou, Bonloc, Louhossoa, Macaye, Mendionde y Briscous.
CommunesPopulation
Municipale
Personnes
Interrogées
%
3/2
Bascophones%
5/3
Arcangues1714207129847
Ustaritz279014153021
Espelette1188208178943
Itxassou1218134118765
Arrière-pays littoral69106901070444
Bidarray6731332010478
Hélette62460305083
Irissarry761113I56759
Armendarits396103257573
Collines24544071729673
Orègue52370135883
Amorots24473304257
Béguios34447144698
Etcharry + Aroue37753142955
Dépression de St-Palais14882431617572
Intérieur39426301647172
Ensemble1085213401277558

Resultado de una encuestra parcial sobre práctica de la lengua vasca en 13 comunas del distrito de Bayona. de las cuales cuatro laburdinas con su correspondiente traspaís litoral (1975-76). Ref.: Georges Viers "Bulletin de la Societé des Sciences, Lettres, Arts et d' Etudes Régionales de Bayonne", 1976, n.º 132.

Para más información, veáe el artículo Lapurdi. Educación y cultura.

Las preparaciones culinarias de esta parte del país encajan a la perfección con otras de la cocina vasca. Hay que tener en cuenta que si la cocina vasca más conocida es la correspondiente a la zona peninsular, y la de Lapurdi es continental, y los procesos históricos y económicos que han sufrido ambas zonas son diferentes, la similitud de los alimentos que constituyen la base de ambas ha hecho que se produzca esta correspondencia. Por otra parte, hay que observar que siendo Lapurdi zona donde ha existido y existe una gran afluencia turística internacional de alto nivel económico, Lapurdi ha contribuido a la difusión universal de genuinas preparaciones vascas como son la "piperrade" y el "poulet basquaisse". La proximidad entre las partes del país que realizan diversas cocinas y la mayor afluencia de turistas meridionales ha hecho que muchas preparaciones de zonas como Vizcaya y Guipúzcoa se hayan popularizado en Lapurdi. Lapurdi tiene otra circunstancia cual es que el bacalao, pescado cecial prácticamente monopolizado por los vascos, sea conocido en toda Europa con el nombre de "lavedan", palabra derivada de Lapurdin.

Algunas singularidades de la cocina labortana, como las ostras con longanizas, son apenas conocidas en otras próximas zonas vascas. En Lapurdi o en zonas muy próximas se producen algunos de los más excelentes productos gastronómicos mundiales; tal es el caso del salmón del Bidasoa, los hígados de ganso cebado de Las Landas que también son producidos en Lapurdi, las ostras de Marennes y Arcachon, las trufas de Perigueux, los vinos de Burdeos, el "cognac" y dos licores que el propio Lapurdi ha hecho famosos y que son el licor de Hendaya y el Izarra. Un gastrónomo refinado puede tener la seguridad que si elige un buen restaurante para comer no quedará defraudado en cuanto a la calidad del género que le sirvan. Una gran especialidad de esta zona que, por disposiciones legales, ha desaparecido es la de los "ortolans" o pajaritos cebados, una auténtica delicia. Existe también una buenísima cocina de preparaciones de pescado y entre ellas destaca una especie de sopa de pescado llamada "ttoro" que ha alcanzado fama mundial. Pero quizás sea el jamón llamado de Bayona el máximo exponente de la cocina de Lapurdi en la cocina francesa y así está reconocido por los gastrónomos franceses.

Consideramos particularmente su excelencia como parte de las preparaciones culinarias, aunque es excelente sin preparación alguna. Creo que debe hacerse notar que excelentes preparaciones de la cocina lapurdina no se han popularizado en la cocina meridional del país y así tenemos, por ejemplo, la excelente haxua de Espelette, preparación a base de carne picada apenas conocida aquí, y la costumbre o práctica de comer las ostras acompañadas de salchichas o chistorras. Desconocemos los motivos por los que las preparaciones de ocas cebadas no se hayan extendido a la cocina peninsular y no hacemos recuerdo únicamente del "foie-gras", sino de los excelentes "confits" que tanta parte tienen en una buena cocina. También creemos que debe destacarse el hecho de que en la cocina de Lapurdi no existe preparación singular alguna del bacalao, habiendo quedado este campo de cultivo en manos de los peninsulares. En Lapurdi se ha dado prestigio mundial a la "piperrade" que si bien se practicó en zonas del país donde se criaba bien el pimiento, no se hizo popular y más bien ha sido un ilustre desconocido hasta que el intercambio turístico enseñó a los vascos peninsulares las excelencias de esta preparación y recientemente ha adquirido una relativa popularidad.

Una circunstancia muy a notar en la cocina de Lapurdi es que en esta región vasca no existen las sociedades gastronómicas, lugares de reunión que una vez nacieron en San Sebastián y que se han extendido por casi todo el País Vasco meridional, siendo sede de buenas preparaciones vascas conservadas con toda su pureza. Lapurdi ha sido zona de veraneo para clases pudientes y de la alta sociedad francesa y ello ha hecho posible la existencia de grandes restaurantes que más bien han practicado la buena cocina francesa que la vasca.

  • Platos típicos

Tripotxa; Macarrones de San Juan de Luz; Turrón de Bayona y San Juan de Luz; Chocolates de Bayona; Pastel de chocolate de la Chalosse; "Pastis Bourrut"; Setas de Chalosse; Oca cebada al estilo de Bayona; Caracoles a la Batones; Tripacallos al estilo de Bayona; Pain perdu; Etxe biskoxa; Galleta vasca; Gateau basque; Especialidades Lapurdinas de charcutería; Orejas y patas de cerdo al estilo de Cambo; Haxua de Espelette; Riñones a la vasca; Salmis de palomas; Pollos con mejillones; Poulet basquaisse; Piperrade; Alosas asadas al estilo de Bayona; Alosas del Adur; Truchas Celaya; Conchas de peregrino; Mejillones de Cap Breton; Rodaballo al estilo de Biarritz; Jamón de Bayona; Gansos y aves en "confit"

  • Complementos

El tabaco. Su cultivo estuvo muy difundido en Lapurdi llegando a comerciarse activamente con él. P. de Lancre alude a la yerba cohoba, que fuman los indígenas de La Española, y a sus efectos adormecedores, y añade que los hombres de Labourt "usan del Petun o Nicotina, que cultivan todos en una parcela de sus jardines, por pequeños que sean, y cuyo humo toman para descargar la cabeza y resistir de alguna manera el hambre. Yo no sé si este humo los aturde como el de aquella otra yerba a los indios; pero me consta y es cierto que les pone el aliento y el cuerpo tan hediondos (puant), que no hay mortal no acostumbrado a ello que lo pueda aguantar. Lo usan tres o cuatro veces al día". Es frecuente encontrar en la documentación referida al contrabando de tabaco en Vizcaya la alusión a los contrabandistas de tabaco procedentes de Lapurdi.

Manzana. Dice Lancre: "Por último, este es un país de manzanas; ellas no comen sino manzanas ni beben sino jugo de manzanas, lo que es ocasión de que muerdan con tanto gusto la manzana del pecado" (Lancre: Tableau...). La sidra. Fue durante mucho tiempo la riqueza de nuestras tierras. Según Luis du Bois, los normandos deben la manzana de Biscait -cuyo nombre, añade, no permite por otra parte dudas sobre su origen, que es una comarca de Bizcaya- a un rey navarro, "Carlos el Malo". Y Moisant de Brieux asegura que los normandos deben esta especie de manzana a un gentilhombre llamado Marin Onfroy quien trajo del país vasco injertos del manzano así denominado. (Mem. sobre el origen e historia del manzano, etc., en los arch. manusc. de Normandía, Caen, Mancel 1826). En efecto nadie ignora las relaciones comerciales de estas tierras con Normandía, Flandes y otras provincias del norte de Francia y las considerables cantidades de sidra exportada a Rouen, Brujas, etc.

Restaurantes de gran calidad en Lapurdi
AINHOAHotel Iturria.
ANGLETGolf de Chiberta. Chateau de Brindos.
ASCAINCelaya.
BAIONAEuskalduna.
BIARRITZCafé de Paris. Uno de los mejores restaurantes vascos.
BIRIATUAuberge de la Negrese.
CAMBOPakea. Acacias.
ESPELETTEHotel Errobia. Ur-Egia.
GUETARYEs pueblo que creo la «Haxua», famoso por
HAZPARNEsu producción de pimientos. Restaurante Pottoka.
HENDAIAHotel Brijetania.
SAN JUAN DE LUZChapital.
SARAGitanilla.
Chipiron.
Arraya.

JBI

No existen apenas estudios estadísticos sobre este importante aspecto por lo que ofrecemos este estadillo sobre el nivel de estudios de la población no estudiante:

PrimariosMediosSuperioresTotal no estudiante
Ahetze2749512381
Ainhoa322619392
Anglet10.2286.3251.19417.747
Arbonne39413230556
Arcangues842303401.185
Ascain931297531.281
Bardos5491528709
Bassussarry24815122421
Bayonne18.5599.8792.10830.546
Biarritz12.9626.4901.55021.002
Bidart1.3315851292.045
Biriatou268689345
Bonloc107322141
Boucau2.9051.3451064.356
Briscous53118520736
Cambo-les-Bains2.1257451813.051
Ciboure3.2011.1631644.528
Espelette62718728842
Guéthary46524441750
Guiche34110811460
Halsou1613413208
Hasparren2.7697511293.649
Hendaye4.5371.8373436.717
Itxassou65518418857
Jatxou1854921255
Lahonce32916423516
Larressore48414139664
Louhossoa2558412351
Macaye257647328
Mendionde4181117536
Mouguerre835352421.229
Saint-Jean-de-Luz5.5512.3945838.528
Saint-Pee-sur-Nivelle1.295388371.720
Saint-Pierre-d"Irube1.012575941.681
Sare1.186175301.373
Souraide365257397
Urcuit43015024604
Urrugne2.381665843.130
Urt53919353785
Ustaritz1.3134991371.949
Villefranque54419533772
TOTAL LABURDI82.71137.5597.453127.723

  • La imprenta

Los primeros textos en euskera fueron impresos en Burdeos y La Rochelle debido a la inexistencia de imprenta en Laburdi. El primer libro impreso en Laburdi lo fue en Bayona. Se trata del texto euskérico Tresora hirour lenguaietaqua, francesa, espagnola eta hasquara editado en la casa Frances Bourdot en 1642. Parece ser que dicho editor no duró mucho en Bayona y en 1665 vemos a otro, Bernard Bosc, venido de Toulouse. En 1666 conocemos al impresor del obispado, Stephanum Bertier, y al año siguiente vemos al impresor de la ciudad, Antoine Fauvet, perteneciente a la familia de Bertier, cuya imprenta va a durar hasta la Revolución Francesa. A partir de 1704 la ciudad de Bayona aprobó el establecimiento de una segunda imprenta, Roquemaurel. Hoy en día existen unas cuarenta imprentas en Laburdi, desde Hendaya a Hasparren pasando por Cambo y la muy importante empresa biarrota "Cino del Duca". Difusión de la prensa en los Bajos Pirineos según la encuesta diocesana de 1909. Ref. Tauzia, P.: La presse dans les B. Pyrénées d'apres l'enguête diocésaine de 1909, BSB, 1974. El primer diario que apareció en Iparralde (Laburdi, Baja Navarra y Zuberoa) fue el Courrier de Bayonne, el 31 de octubre de 1829. Su objetivo se orientó sobre la política, industria, comercio, puerto y literatura de la ciudad y su entorno, siendo el periódico más longevo de todos los aparecidos ya que duró hasta 1968. Mantuvo durante mucho tiempo las tesis bonapartistas.

Tras este diario surgieron muchos otros diarios, semanarios y publicaciones mensuales, de los cuales algunos no tardaban en desaparecer mientras otros conseguían durar algún tiempo. En 1844 el suletino Augustín Chaho puso en marcha el bimensual Ariel, que al año siguiente se subtituló "Le Courrier de Vasconie" viendo la luz tres veces a la semana. El primer semanario en euskara fue Escualduna, también en el siglo XIX. Lo fundó el diputado donazahartar Louis Etcheverry el 15 de marzo de 1887, convirtiéndose, tras la guerra, en Herria. Ya en nuestro siglo, puede decirse que ha sido la zona de la costa la elegida por varios diarios: Le Courrier, Cóte Basque Soir, La Gazette de Biarritz, Basque Eclair y Sud Ouest. En la actualidad constatamos que, habiendo devorado poco a poco todos los demás, éste último ha quedado como el único exponente de la prensa de Iparralde que, en su mayor parte se confecciona en Burdeos. Este Sud Ouest vende 40.000 ejemplares en todo Iparralde. En cuanto a las revistas, puede destacarse por su mayor importancia el citado Herria, escrito en sus nueve décimas partes en euskara y controlado por la Iglesia. Preferentemente en francés y en la línea nacionalista de los años sesenta se presenta Enbata, semanario político que se publica en Bayona desde 1960. Ager surge en 1981 al calor del Estatuto de Autonomía de Gernika y con el objetivo de acercar a Iparralde la realidad de las comunidades autónomas de Hegoalde, en especial de la gobernada por el PNV.

  • Revistas culturales

Gure-Herria fue fundada en 1921 por los vascólogos de Iparralde abarcando temas culturales, históricos, literarios y folklóricos. Desapareció de 1939 a 1950 y, definitivamente, en 1976. Tres años después hace su aparición el Bulletin du Musée Basque, órgano de la Sociedad de Amigos de esta entidad. Pero el decano de este tipo de publicaciones es el Bulletin de la Société des Sciences, Lettres, Arts et Etudes Régionales de Bayonne creado en 1873 y en publicación actualmente. Dedicada a la historia, ha visto la luz Ekaina, editada por la Sociedad Cultural "Amalur" de Bidart, y, recogiendo las creaciones literarias de la generación joven, Maiatz en Bayona, en 1984.

  • Editoriales

La edición de libros es en Laburdi muy restringida. Sólo existe una editora, la denominada Elkar, creada en Bayona en 1972 y establecida asimismo en San Sebastián seis años después. Esta editorial ha efectuado una meritoria labor en los tres idiomas concediendo especial importancia al euskara. Las editoras parisinas apenas prestan atención a Iparralde. Cabe destacar entre las publicaciones efectuadas por otras casas la de Etre Basque de la casa Privat de Toulouse y la de Le Pays Basque de Goihenetche efectuada por Société Nouvelle d'Editions Régionales de Pau, en 1983 y 1979 respectivamente. La Enciclopedia General Ilustrada del País Vasco de la Editorial Auñamendi de San Sebastián recoge en su Diccionario Enciclopédico sendas monografías dedicadas a todos los municipios, aldeas, biografías, entidades, etc., laburdinos culminando con el presente artículo "Laburdi".

  • Radio

La primera radio vasca que emitió desde nuestro suelo fue Radio Euskadi organizada por un grupo de refugiados nacionalistas en 1946. Su difusión tenía lugar desde la casa cural de Mouguerre al mediodía y a la tarde. Desde aquí se trasladó, en 1949, a Ziburu donde tuvo su sede hasta 1954 en que fue cerrada por F. Mitterrand, ministro del Interior del gabinete Mendes-France, debido a las presiones del gobierno de Franco. Su audiencia se hallaba en la resistencia interior debido a que al transmitir en castellano o euskara vizcaíno y guipuzcoano no era apenas sintonizada en Iparralde. En 1961 un grupo de profesionales radiofónicos de la Radio France de París vino a Iparralde a organizar un programa dedicado a los turistas parisinos en el País Vasco. A modo de orientación folklórica introdujeron en las emisiones dominicales algo de euskara y una misa cuya mitad del sermón era en francés y la otra mitad en euskara. Las emisiones de esta emisora denominada Radio Côte Basque solían durar las seis semanas estivales. En 1963 apenas transmitía algo fuera de verano: un cuarto de hora diario anual que luego fue ampliándose a más otorgándose al euskara 5 minutos. En 1981, a partir de la llegada al poder de los socialistas encabezados por el presidente Mitterrand, se ha otorgado un cuarto de hora diario al euskara y una hora el domingo. Radio Ocean procede de un acuerdo establecido en 1968 entre Radio Montecarlo y la Voz de Guipúzcoa con la finalidad de transmitir información en francés durante dos horas, siendo su director el periodista René Hervé.

Desde 1969 se amplió el período a 4 horas. A1 entrar en el consorcio el diario Sud Ouest en 1971 pasó a denominarse Radio Atlantic 2000. Pero las trabas puestas por el gobierno español para el paso entre Ego a Iparralde supusieron una baja de la publicidad y de clientela. A esto se unió la disminución de ingresos que trajo la crisis económica así como el desprestigio -Antenne 2 de la TVF llegó a decir que Atlantic 2000 estaba controlada por la Falange Española- por lo cual se cerró sin mayor pena ni gloria. Una experiencia similar fue la iniciada en 1978 por Radio Adour Navarre, el 3 de julio de 1978, al transmitir mediante Radio Popular de Loyola una emisión diaria de media hora de 10 a 10 y media. Desde octubre comenzó una segunda emisión de 6 y media a 7 de la tarde al tomar parte en el "Bidez Bide" de Radio Popular de Loyola. En 1981 comenzó a utilizar la antena y la emisora de Mouguerre para emitir programación durante todo el día. Introdujo en ésta mucha música vasca y algo de euskara obteniendo un resonante éxito sólo compartido al aparecer las radios libres. Entre éstas hay que citar en primer lugar a Gure Irratia, la primera radio que utiliza íntegramente el euskara durante todas sus emisiones en la historia del país que inició su andar en Milafranga (Villefranche) en las Navidades de 1981. Le siguen en francés Radio Bayonne, Radio Biarritz, Radio Bulletin Basque y La Voix de l'Evangile.

  • Información telefónica

El semanario "Berriak" intentó llevar a cabo lo efectuado por la radio nacional francesa en París, la grabación de información en banda magnética por vía telefónica, pero el experimento fracasó por falta de financiación adecuada.

  • Televisión

Las primeras experiencias televisivas se inician a mediados de los 70 en torno a la que fue única locutora en euskara Maite Barnetche que consigue reunir en pos a tres técnicos en Bayona y uno en Burdeos para transmitir cada quince días un magazine de un cuarto de hora por FR3 (Burdeos) siempre con temas alejados de lo político, sindical y aun económico por expresa orden de la dirección. La irrupción de ETB ya en los 80 sitúa a los televidentes de Iparralde ante un nuevo estado de cosas.

XAM

La más antigua de las entidades culturales de Iparralde es Eskualzaleen Biltzarra creada en 1901 por vascos de uno y otro lado de la frontera, nombrando como secretario al abate Landerretxe. Esta asociación fundó en 1959 Ikas como filial del Conseil National de Defense des Langues et Cultures Régionales y está en la base de gran parte del movimiento vasquista de Lapurdi y dos provincias restantes. Seaska aparece en 1977 como coordinadora de las primeras ikastolas de Iparralde desempeñando una titánica lucha contra la abulia y la omnipresencia del Estado francés. Haize garbia se crea en Hendaya en 1972; su objetivo es hacer factible un bilingüismo escolar y promocionar la vida del euskara. Dos años después ve la luz Lauburu de la mano de Jon Etcheverry Ainchart y Mikel Duvert siendo su objetivo la protección de los monumentos y los trabajos de arqueología y etnografía manteniendo el contacto necesario con las instancias oficiales. Su exposición "Hil Harriak", organizada junto con el Museo Vasco en 1982, conoció un éxito notable. Es éste, el Museo Vasco radicado desde 1924 en Bayona, el corazón cultural de Lapurdi. Independientemente de su carácter de centro de exhibición de objetos de arte, etnología, historia, etc., se ha constituido asimismo en el coordinador de las actividades de la "Société des Amis du Musée Basque, afiliada a la "Féderation Historique du Sud-Ouest" y de la "Féderation Gascogne-Adour", y de la "Société des Sciences, Lettres et Arts de Bayonne-Société Bayonnaise d'Etudes Régionales", editoras ambas de sendos importantes boletines y dirigidas por J. de Haritschelhar, la primera, y P. Hourmat, la segunda. Posee uno de los más bellos conjuntos etnográficos del país.

La comprensión del alma y del sentir del pueblo vasco quedan perfectamente reflejados en la riqueza patrimonial que sus paredes encierran. De ahí que para tener una visión certera de la realidad de Euskal Herria sea indispensable su visita. El museo abrió al público sus puertas en 1924, si bien la idea de su creación venía gestándose ya desde principios de siglo. A lo largo de más de sesenta años se han ido recopilando numerosos testimonios, aunque esta labor continúa día a día, de forma que va haciéndose necesaria la ampliación del edificio. Se calcula que, aproximadamente, habrá unos 9.100 objetos correspondientes a la civilización rural vasca, aunque la mayor parte de ellos no están expuestos. Los documentos escritos son también abundantes: aproximadamente 7.700 libros y 133 manuscritos, algunos de ellos de inestimable valor, tales como las poesías de Etchahun o pastorales. La sección de revistas y periódicos es igualmente destacada, pues cuenta con unas 200 revistas y algo más de 70 periódicos. Hay también archivos, de gran importancia para el estudio de la historia del país. No faltan tampoco los microfilms, con una importante colección. La fototeca, con más de 5.000 fotografías en blanco y negro, y bastantes diapositivas, tiene su origen en la iniciativa tomada en 1962 por M. Robert Bru, que ha recorrido todo el País Vasco en busca de testimonios del pasado. La recogida de documentos sonoros (canciones populares, pastorales vascas, concurso de bertsolaris...) por medio de cintas magnetofónicas, completan esta valiosa colección.

De todo ello puede deducirse la importancia cultural del museo. Con frecuencia, numerosos investigadores acuden a este centro a fin de completar sus estudios sobre la etnografía vasca. Pero no son sólo ellos quienes lo visitan, pues el público abarrota diariamente las salas, ansioso por conocer el pasado de Euskal Herria. Son muchas las estancias en las que se encuentran reflejadas algunas de las más representativas manifestaciones tradicionales del país: trajes típicos, juegos, mobiliario, etc. Sigue en importancia a este centro el Museo Bonnat de Bayona. Construido a fines del pasado siglo, alberga una importante colección pictórica y escultórica. La sola generosidad del pintor Bonnat hubiera bastado para hacer del lugar uno de los más sobresalientes centros artísticos del País Vasco. Pero sería injusto olvidar a otros donantes: Riviére, Alphonse de Rothschild, el escultor Fernand Patto, el compositor Barthe y Rosalie Berraute. Gracias a ellos podemos admirar, reunidos en un mismo edificio, algunos de los hitos principales de la evolución estética mundial. Rodin y Barye son los más destacados escultores representados en el museo. En cuanto a la pintura, junto a obras de las primitivas escuelas europeas, podemos encontrar cuadros de Poussin, Reni, Rembrant, Rubens, Murillo, El Greco, Ribera, Van Dyck, Teniers el Joven, Ingres, David, Madrazo, Goya, Gericault, Fragonard, Watteau, Delacroix, Degas y Puvis de Chavannes, por sólo citar algunos. Bonnat está también presente a través de sus numerosos lienzos.

El sótano acoge una valiosísima muestra de los artes griego, egipcio y romano. Todo esto se complementa con un servicio educativo y salas de exposiciones temporales. La visita a este museo es, por tanto, imprescindible para todo aquel que se precie de ser amante del arte. Bayona es también la sede de Euskaltzaindia (sec. J. Haristschelhar), Museo de Historia Natural así como de una importante Biblioteca Municipal y Centro de Documentación, el Archivo comunal y el de la Cámara de Comercio y diversas entidades musicales como las Jeunesse Musicales, Amis de la Musique ( 1922), etc. En Biarritz tenemos el Museo del Mar creado en 1933, en Cambo el Museo Ronstand y en Hasparren la Casa Cultural denominada Eihartzea. Radicado en Bayona desde el verano de 1984 el Euskal Herriko Kultur Etxea (Centre Culturel du Pays Basque) está patrocinado por el Ministerio de Cultura, el Consejo regional de Aquitania, el Consejo General de los Pirineos Atlánticos y la ciudad de Bayona, bajo la presidencia de Ramuntxo Camblong. Pretende crear centros municipales en los que se promocione el euskara y la cultura vasca.

Podemos citar las actividades periódicas siguientes: Festival Internacional de Dibujo Humorístico Amateur (Anglet), creado en 1978 bajo la dirección de Jacques Faizan, caricaturista de "Le Figaro" de París. Tiene lugar durante las dos primeras semanas de agosto. En 1985 se presentaron 250 dibujos de los que fueron aceptados 144. Se distribuyeron los siguientes premios: Primer premio de 2.500 y una estancia de una semana en Anglet para dos personas. Premio del Gag: 1.000 F. Premio al grafismo: 1.000 F. Premio del comité de turismo: 1.000 F. Todos estos galardones están dotados también de estancia en Anglet. Los restantes dos premios son, a la caricatura, 1.000 F. y a los visitantes, 5.000 F. La villa de Anglet organiza también dos exposiciones de pintura y de escultura al año, en otoño y en primavera. Duran dos semanas y reúnen en la alcaldía a una treintena de artistas locales. Les entretiens de Bayonne fueron creados por el Dr. Grenet en 1960 y tratan sobre temas variados que cambian cada año. La Orquesta regional de Bayona y de la Costa Vasca ofrece doce conciertos de octubre a mayo en diferentes localidades de la costa y un concierto cada jueves en el kiosco durante el verano. Les Amis de la Musique (Bayona) dan cuatro o cinco conciertos cada invierno, trabajando en colaboración con la Orquesta de Bayona.

En 1960 P. Larramendi crea la Gran Semana de San Juan de Luz que pasará a ser "Musique de Septembre" y luego Musique en Côte Basque cuando el conjunto de las localidades costeras se hagan cargo de la manifestación. Ofrece los nombres más prestigiosos de la música prefiriendo a los jóvenes. Transcurre de fines de agosto a comienzos de setiembre. La Academia Internacional de Música Maurice Ravel de San Juan de Luz fue creada en 1970 por P. Larramendy, alcalde de la localidad. En ella una cincuentena de virtuosos franceses y extranjeros reciben gratis cursos de música de los grandes maestros franceses. Algunos cursos son abiertos al público. En 1985 se dieron cursos de canto, violón, violoncello, piano y música de acompañamiento. Los alumnos dan tres conciertos anuales acompañados por la Orquesta de Burdeos. Festival del Film Ibérico y Latinoamericano (Biarritz). Se celebra desde 1978, un mes después del de San Sebastián. Fue creado por B. Marie, alcalde, y Michel Frois, director de formación del CNPF Tienen lugar tres series de proyecciones por día, de más de 30 films de 12 países. Acuden alrededor de 15.000 espectadores, de los cuales muchos son de la región. Festival del film empresarial (Biarritz). Creado en 1975, consiste en diversas manifestaciones audiovisuales, films publicitarios, pequeños vídeos, diaporamas, días de formación, etc. Consta también de un salón de material audiovisual. Acuden, en junio, cerca de 2.500 espectadores, en especial visitantes de fuera. Encuentros de verano (Biarritz), tienen lugar a fines de agosto desde 1978, duran cuatro días y consisten en un ciclo de 15 conferencias sobre un tema concreto que cambia cada año.

Biarritz organiza también un Ciclo de grandes conferencias mensuales durante seis meses. En Hasparren tienen lugar los Galarrotsak, jornadas que suceden a un ciclo de formación de actores de teatro en euskara organizado por el Euskal Antzerkilarien Biltzarra en invierno. Consta de exposiciones, conferencias y representaciones en euskara. Se celebran desde 1984. En Sara se reúne el lunes de Pascua el Euskal Idazleen Biltzarra que congrega a todos los autores en lengua vasca y francesa de Iparralde. Datando de 1984, su originalidad consiste en que los mismos autores exponen y venden sus libros. El Festival de Teatro es una organización del Théatre des Chimères en Bayona y el Boucau (noviembre). Una decena de cuadros dan cerca de 15 representaciones, de las cuales dos en euskara. La Sala Ducéré del antiguo obispado de Bayona recibe todos los años diversas exposiciones organizadas por la biblioteca municipal de la ciudad. La Académie Gascoune, fundada en 1926 por Pierre Simonnet, con cuarenta miembros entre ellos Detchepare, Dordosgoiti, Etcheverry, Hiriart, Oyarzun, reúne su "capitou" cuatro veces al año. También en Bayona se celebra la Université du troisième âge, todos los viernes en el Museo Vasco con una participación de 50 a 100 personas.

XAM

Los deportes vascos, si exceptuamos el de la pelota, no han alcanzado nunca fama. Durante mucho tiempo, por otra parte, se les llamó deportes de fuerza (indar joko), no apreciándose en ellos más que el aspecto "espectáculo" que permitía la afluencia de dinero durante la época turística: como por ejemplo el festival anual del 15 de agosto de Saint-Palais, pero en algún sentido puede decirse que esto permitió la supervivencia de estos juegos y cooperó a la floración de alguna vocación. Ahora bien, poco a poco, gracias a la fe de un núcleo de aficionados a dichos juegos, todo esto está cambiando y se promueven competiciones con otro cariz que el de divertimento para turistas.

  • Sokatira

Se practica sobre todo en tierra batida como el suelo de los frontones. El Euskal Kirolak de San Juan de Luz, lo practica también sobre hierba. Existe una copa de provincias en la que participan varios equipos de pueblos, San Martín de Arberoue, Ordiarp, Sara, Ahetze, etc... Pero son equipos circunstanciales que no se entrenan regularmente y se hacen y deshacen al socaire de las competiciones.

  • Harri alxatze y aizkolaritza

José Goikoetxea de Biriatou practica asiduamente desde hace años estos deportes, pero es preciso mucha voluntad y constancia y los candidatos no se animan. En consecuencia no hay lugar para la competición en el País Vasco Norte en estas dos disciplinas. Goikoetxea pertenece al Euskal Kirolak y participa en concursos de Euskadi Sur o en demostraciones en el Norte.

  • Lasto alxatze

Se practica de dos maneras: con una horca o con una cuerda pasada por una polea. En el primer caso se trata de lanzar por encima de una barra una bala de paja de unos 20 kilos. En el segundo caso hay que levantar una bala de 50 kilos el máximo de veces con la polea en el plazo de 3 minutos. Hay algunos hombres que se han creado una gran reputación con este deporte: Sangla de Arigue, Ttotte de Sara, Betbeder de San Martín de Arberoue y Peio Dospital, el jugador de rugby impulsor de una técnica muy eficaz. Tampoco este deporte cuenta con competiciones reglamentadas y son los organizadores los que fijan las normas.

  • Arrastre de bidones de leche

Esta prueba se puede comparar a la de los "txingak" del País Vasco Sur. Consiste en llevar lo más lejos posible sin limitación de tiempo dos bidones de leche de 40 kilos. En esta disciplina se ha distinguido Arruabarrena de Urrugne.

  • Arrastre del saco o la carrera del saco

Su única regla es que el saco tiene que pesar 80 kilos. La competición es evaluada por la distancia recorrida o por el tiempo consumido con un máximo de 3 minutos. El gran campeón de esta disciplina es Cledon de Saint-Palais.

  • Orga-joko

Consiste en llevar lo más lejos posible una carreta fija sobre el timón haciéndola girar sobre este eje. La distancia se calcula sobre la circunferencia. No tiene reglas, aunque en Saint-Palais, por ejemplo, la carreta pesa 350 kilos. También en esta disciplina hay gente que se ha hecho un cierto renombre: Almandoz de Guetary, Urteaga, Esponde, Ondarts de Méharin (pilar de rugby en el Biarritz Olímpico).

  • Segalari o zerralari o arpanlaritza

El auge de este deporte es muy reciente. La primera competición tuvo lugar hace apenas dos años en Biriatou. Varias parejas de segadores tomaron parte en él: sólo de hoja larga.

  • Bolos

Durante mucho tiempo y hasta fecha reciente cada barrio, cada bar de barrio, e incluso a veces una granja, poseía su bolera donde se reunía el vecindario para pasar la tarde de los domingos. El trofeo era la botella de vino que se bebía en la ronda entre jugadores y espectadores. Pero el coche ha ido acabando poco a poco con estas reuniones de vecindad aunque desde hace años la Unión Vasca ha vuelto a lanzar el juego de bolos (de 9 y no de 3 ó 6 como en Béarn) organizando un campeonato bien estructurado y reglamentado. El éxito ha sido fulminante: decenas de parejas disputan eliminatorias y finales en las 3 provincias pero sobre todo alrededor de Hasparren donde antiguos jugadores de bolos vuelven a resurgir y nacen otros nuevos. Los jóvenes se lanzan también a aceptar los desafíos en este juego que aúna fuerza, habilidad y precisión. Vamos a ver en qué consiste este juego: sobre una superficie plana se sitúan 9 bolos formando un cuadrado; la distancia que hay entre dos bolos corresponde a la longitud de un bolo. El del centro lleva una señal especial. A 15 metros de este punto en diagonal está situado el punto de tiro desde donde el jugador tiene que lanzar una bola de madera de 3 a 4 kilos de peso. Si tira solamente el del medio hace 9 puntos; si además de éste tira otros no vale más que 3 puntos. Los otros bolos no valen más que un punto. Si logra puntos en la primera tirada tiene derecho a otra desde el punto donde se haya parado la bola (ella sola o parada por el jugador). En esta segunda vuelta todos los bolos valen un punto cada uno. El equipo que marca exactamente el número de puntos convenidos gana. En caso de que se pase pierde la mitad y se continúa hasta que un equipo alcance los 61 puntos exigidos por el reglamento.

  • Perros pastores

Esencialmente practicado en el valle de Baigorry y en los pueblos próximos a las montañas donde se crían ovejas y se trata de una prueba de destreza de perros pastores. Baigorry, Urrugne, Ascain y Sara son las zonas de los mejores perros pastores en la actualidad. Todos estos deportes o juegos guardan una estrecha relación con el trabajo y los raros ocios de los agricultores vascos. Durante cierto tiempo la modernización de los medios de transporte y la implantación de deportes "extranjeros" han hecho disminuir estas manifestaciones. Pero su espontaneidad frente al carácter comercial de los otros deportes los han hecho revivir. Por otra parte, el retorno a la tierra y a los orígenes y la necesidad de encontrar las raíces hacen que se contemple el porvenir de estos deportes vascos con un cierto optimismo.

Durante mucho tiempo y hasta un período reciente sólo se practicaban en Lapurdi dos o tres modalidades: pelota a mano, sobre todo, rebote y "joko-garbi" o chistera pequeña y a veces el "pasaka".

  • Pelota a mano

Como cada pueblo y, a veces, cada barrio tenían su frontón, la pelota a mano la ha practicado casi todo el mundo. Incluso los grandes campeones de otras modalidades han empezado con esta especialidad de base. El número de aficionados que lo practicaba era tan enorme que la selección se hacía de manera natural no sobresaliendo más que los supercampeones. Algunos los había muy especializados: Próspero Saint- Martin, natural de Medionde, fue un fenómeno de los frontones. Era poderoso e incansable, perfectamente ambidextro no dejaba de aceptar ni un solo desafío. Desde los trece años y durante 20 fue "el rey de los frontones". Pero la mayor parte jugaba en las tres modalidades: frontón, pared izquierda y trinquete. Este estaba considerarlo como el no va más en el País Vasco Norte. El periodo de 1900 fue muy fructífero. Los campeones surgían en cada pueblo superándose unos a otros. Cada diez años el trono cambiaba de rey: a los Darritchon, "Beharka" y Gorostiague de Hasparren sucedió la tribu de los Dongaus de Urrugne; León, Juan Bautista, José Isidoro y después los hijos y el sobrino Isidoro y Federico.

Todos, a cual mejor, marcaron con su sello 50 años de pelota. Sus sobrinos Eduardo y Ernesto Arrayet de Ciboure barrían en los trinquetes en la misma época. Por ejemplo, Ernesto consiguió 20 tantos de izquierda en el transcurso de un partido. Después vino el reinado de los Juan Bautista Harampillet de Espelette, de Juan Bautista Aguer, de José Lasuche, Pierre Vivier, Pascal Damestoy, Francisco Zugasti. Harampillet fue el primer pelotari que practicó la educación física. Aguer de Cambo tras haber sido campeón de joko-garbi era a sus 50 años uno de los cuatro mejores en pelota a mano. Ambos se enfrentaban a los mejores profesionales del sur en pared izquierda. Finalmente el último gran profesional fue Ximun Haran., atleta de primer orden pero frágil de manos. Para el histórico partido que jugó con Ogueta el 28 de febrero de 1960, se entrenó con un amigo que le mandaba las pelotas con una chistera. Desde hace 20 ó 25 años, la pelota a mano en Lapurdi ha visto disminuir el número de los que la practican aunque ciertamente todavía se pueden encontrar excelentes jugadores. Entre ellos Pampi Laduche, digno hijo de su padre que hizo una honorable carrera entre los profesionales del sur del Bidasoa. Sin embargo, la creación de escuelas de pelota en los clubs hace mirar el porvenir de la pelota a mano con un cierto optimismo a pesar de la competencia de las modalidades con instrumentos como la pala ancha, la paleta, la cesta punta, que son más espectaculares, más fáciles y menos ingratas para las manos.

  • Laxoa, rebote, joko-garbi y pasaka

Estas modalidades están muy ligadas, pues a menudo los mismos campeones practicaban las tres con igual éxito. En el siglo XVIII Inda de los Aldudes conoció la fama bajo el nombre de Perkain. Tenía por compañeros en el laxoa a Sorahinde de Cambo y Curutchet. Jean Erratxun, denominado Kaskoina, en Hasparren y Borda "Otharre" de Ascain brillaron en el pasaka y en el laxos en el siglo XIX. Más tarde surgieron equipos notables en Sara (La Meique du rebot), en Hasparren (El Sanctuaire du rebot), en San Juan de Luz. En Zuberoa, Tardets sucedió a Mauleón y el Aviron bayonés y Baigorry han venido a engrosar el número de los mantenedores del rebote al igual que Ainhoa y Ustaritz. El joko-garbi (o chistera pequeña o guante pequeño o atxiki ttipi) sigue estando muy en boga desde su aparición. Numerosos jugadores practicaban estas modalidades que son complementarias. Cambo vió nacer a los dos maestros de la chistera: Joseph Apestegi "chiquito de Cambo", brillante en pelota a mano y en joko-garbi, extraordinario en chistera grande o en "atxiki haundi", y Michou Etcheverry, el último gran profesional de joko-garbi. Ciertos jugadores pasaron a ser leyenda ya en vida como por ejemplo Sallaberry de Hasparren, el rey del rebote, tan exacto conocedor de las reglas como fino jugador. Los hermanos Unhassobiscay, Jean Lemoine, Kaiku, Francis, alejado de los frontones en plena gloria a raíz de un accidente, Madre, Etcheverry (los tres de Hasparren), los hermanos Fagoaga; todos ellos han contribuido a hacer una época desde puestos diferentes y por razones diversas. No podemos hablar del rebote sin citar a Hilaire Hirigoyen, acérrimo del pasaka. Y para completar esta galería de supercampeones citaremos a Jean Urruty de Saint-Palais. A los 17 años, en 1929, conquistó 5 títulos de campeón de Francia entre los cuales los de pelota a mano, joko garbi y pasaka. Este hombre era un atleta extraordinario: poseía el genio de la pelota y podía, sin duda, dar lecciones a más de un joven. Su record no será nunca batido ni igualado siquiera. Practicó brillantemente el remonte, la pala, la cesta punta y fue también un excelente jugador de tenis.

  • La pelota a partir de los años 60

Estos últimos 20 años han visto la eclosión y el desarrollo de nuevas modalidades (pala, paleta, share, cesta punta) y la aparición de una nueva generación de jugadores. La construcción de los jai-alai de San Juan de Luz, Biarritz, Mauleón y San Juan de Pie de Puerto, la multiplicación de los frontones con pared izquierda y de los trinquetes, la voluntad de la federación francesa y de las ligas regionales de destacar en todas las especialidades de los campeonatos del mundo y finalmente la creación de las escuelas de pelota en todos los clubs han vuelto a dar auge a la pelota y han amplificado su audiencia al multiplicar el número de aficionados que la practican. En pelota a mano los mejores aficionados del País Vasco Norte conquistan las títulos de campeón del mundo frente a los especialistas del Sur en pared izquierda: Michel Etchegoin, tras este hecho, se ha convertido en profesional en Euskadi Sur. Jean Paul Diribarne es campeón del mundo de mano a mano. De todos los clubs que trabajan por la pelota a mano hay que destacar el Goizeko Izarra de San Juan de Pie de Puerto que constituye la principal cantera de jugadores de pelota a mano, al mismo tiempo que practican y desarrollan nuevas modalidades. Bernard Inchauspe y Philippe Carricart son los últimos representantes hasta el presente de este club.

  • La cesta punta

Recientemente implantada en la costa Lapurdina se ha convertido en una de las modalidades más ricas de la pelota en el Norte de Euskadi. La perspectiva de una carrera profesional en los Estados Unidos no es ajena, sin duda, al crecimiento del número de jugadores, así como el ejemplo ofrecido por los títulos de campeones del mundo, de campeones de Europa de los clubs y el éxito profesional de numerosos campeones naturales de las ciudades costeras pero obligados a expatriarse a los Estados Unidos para continuar su carrera.

  • La pala

Tuvo durante mucho tiempo un pequeño número de aficionados que lo practicaban. Después, la clase de los hermanos Bareits, de Jean Clairacq, de Xabier Goikoetxea, hizo que los potenciales jugadores comenzasen a interesarse por este instrumento, así como por la paleta de goma y de cuero y por la pala corta. Alain Ithurbide y Pampi Inchaurraga tienen una buena carrera en Euskadi Norte. Igualmente se puede relacionar con todo esto la boga actual de la pala ancha. Este deporte resulta relativamente fácil de practicar y se puede jugar todos los días en los numerosos torneos organizados en todos los trinquetes y pared izquierda del país. De esta enorme masa de jugadores y jugadoras destacan algunos super-kracks como las hermanas Larralde, de Mendionde, que han llevado la pelota femenina a un nivel difícilmente igualado por los hombres sobre todo en trinquete.

  • El share o "raqueta argentina"

Era considerado como un divertimento de colegio pero tras una serie de exhibiciones de los hermanos Labats, argentinos oriundos de Hasparren, su sobrino Charly Labat y Pagola de Saint-Palais relanzaron este instrumento y organizaron competiciones. Michel Etchemendy de Hasparren también, como los tres Labat, tomó el relevo en el seno de la federación. Y finalmente, en fecha reciente, todos estos esfuerzos se han visto coronados por la obtención de un título de campeón del mundo que ha dado a conocer grandes jugadores como los Lasarte, Garbizu, Olazagasti, etc... Lapurdi cuenta con unos 2.500 jugadores y jugadoras licenciados, el País Vasco Norte con 5.000 y además hay otros 5.000 en otras líneas. Podemos pues sacar la conclusión de que el balance es positivo y de que el futuro se presenta esperanzador.

La práctica masiva del deporte es bastante reciente en el País Vasco. Su desarrollo y diversidad pueden explicarse, en parte, por las condiciones locales particulares: una geografía variada, mar, montaña, espacios abiertos. Una población relativamente poco numerosa. Una economía más bien pobre. Las cualidades físicas de los habitantes. Y a partir de estos supuestos se pueden señalar y comprender ciertas paradojas y las principales características del deporte en Lapurdi: ausencia de profesionalismo que no ha impedido a algunos vascos brillar a los más altos niveles. Aparte del rugby, los otros deportes representados en alto grado a nivel nacional, cuentan con pocos practicantes: jockey sobre hierba, jockey sobre hielo, etc. El auge de los deportes de ocio, surf, por ejemplo. La variedad de los deportes practicados: de 50 a 55. Desgraciadamente la documentación sobre el deporte en Lapurdi es fragmentaria y parcial cuando no inexistente por lo que nos hemos visto obligados a recurrir a la memoria de los actores o a la de los testigos, cosa que conlleva, en muchos casos, inevitablemente errores u omisiones bien involuntarias por nuestra parte. Además de no haber podido citar otros por ser algunos de ellos marginales o minoritarios. En resumen, esta ojeada sobre el deporte en Lapurdi va a resultar a la fuerza, limitada, incompleta e imperfecta.

  • Alpinismo

Los montañeros de Lapurdi no han alcanzado la fama de los vascos del Sur. Sin embargo el número de escaladas en la media montaña se multiplica lo que, sin duda, dará lugar al nacimiento de vocaciones para acometer la empresa de la alta montaña.

  • Canoa-kayak, ski

Los ríos vascos y sobre todo los suletinos gozan de reputación en Europa por sus aguas rápidas y torrenciales aptas para la práctica de este deporte; pero si bien es cierto que muchos jóvenes practican este deporte en sus ratos libres, ninguno ha brillado todavía en competiciones.

  • Ala delta

La Baigura se presta muy bien para la práctica de este deporte que todavía está en pañales en nuestra región.

  • Pesca, caza, tiro

Son sin duda los deportes que cuentan con más adeptos. El paisaje lleno de valles cubiertos de bosques, las marismas y las landas resultan muy adecuadas para la caza y nuestros ríos y arroyos de montaña son cada vez más visitados por los amantes de la trucha e incluso del salmón (Nive, Nivelle, Bidasoa). También se organizan numerosos concursos de tiro para los hinchas, sobre todo en las fiestas de los pueblos, pero en la costa vasca existen lugares de tiro permanentes muy frecuentados por los aficionados.

  • Rínk jockey o jockey sobre patines

Lapurdi no cuenta más que con un club, el Biarritz Olímpico, pero que ocupa desde hace tiempo los primeros puestos de Francia. Surgido con el nombre de Biarritz Jockey Club este equipo era ya campeón de Francia en 1933. En 1940 se convirtió en el Biarritz Olímpico Jockey Club y fue de nuevo campeón en los años 1942, 46, 47 (1.ª y 2.ª división), 1950, 58 y 59, y campeón de Francia junior en 1951. Después de un período de letargo, el club se pone en marcha de nuevo en 1968 y vuelve a 1.ª división en 1980. Entre sus jugadores cuenta con internacionales como Zabaleta, Hennebutte, Changart, Etcheto, Fiton, etc.

  • Deportes con máquinas

· Automovilismo

A pesar de las dificultades financieras que entraña la competición automovilística, pilotos Lapurdinos figuran en un puesto honorable dentro de la élite francesa. Estos últimos años hemos podido seguir con satisfacción las carreras de Jean Pierre Hoursourigaray en los circuitos de Fórmula Renault o Fórmula III, de Michel Lamiscarre y Guiliano, lo mismo que, en todo terreno, las de Goñi, Jean Pierre, Greta y Debussy. En enero de 1985, tres pilotos de la costa vasca han participado en el París-Dakar.

· Motociclismo

Sólo un nombre hay que citar en este deporte que sigue siendo minoritario en relación con la competición: Patrick Igoa. De padres vasco-navarros ha vivido en Anglet consiguiendo, en 1985, el campeonato del mundo de resistencia y volver vivo a Bakersfield. Al ser muy joven, no ha cumplido aún 25 años, tiene tiempo de guardar su título y de conseguir otros pero es el único representante de su país.

· Kart

Es un deporte que se practica mucho en la costa vasca donde hay, a veces, grandes competiciones nacionales pero todavía no tenemos un campeón en la provincia.

· Vuelo a vela, aviación

El terreno de aviación acondicionado en el alto de Itzassou ha atraído a numerosos candidatos a la práctica del vuelo a vela en relación con el aeroclub de Biarritz-Parma. La aviación de aficionados tiene muy pocos adeptos, seguramente debido a que resulta muy caro practicarlo.

· Motonáutica

El club instalado recientemente agrupa a todos aquellos que atraídos por las exhibiciones periódicas de fuera-borda en el Adur, se lanzan a los juegos náuticos incluidos los aficionados al esquí acuático.

  • Hípica

Biarritz es una de las capitales de la hípica francesa gracias a sus encuentros de verano en Aguilera con los concursos y carreras de trotones en la "Cité des Fleurs" que también recibe el nombre de Polo porque aquí se practicaba también este deporte no hace tanto tiempo. El hipódromo de la Barre en Anglet cuenta con carreras de galope muy cotizadas y frecuentadas en el período estival. Se fundó en 1870 (Société des Courses de Bayonne-Biarritz) siendo su primer presidente el marqués A. de Arcangues. En 1873 distribuía 13.100 francos en premios. En 1949 pasa a manos del municipio de Anglet. El club l'Etrier Basque se fundó en Bayona en 1934. Sames y Guiche tienen fama por su cría de caballos. Aquí nació nuestro gran campeón en los concursos hípicos, Joël Sons.

  • Natación

La presencia del mar ha propiciado en todas las épocas la existencia de excelentes nadadores en la costa vasca. En general se especializan en grandes travesías. Es el caso de Suhubiette, Courselles, Labruquere y de las nadadoras Limonaire, Salanne, Duhoca que podían medirse con los mejores en las grandes competiciones. Desde hace poco se han construido piscinas por todas partes, cubiertas o no, lo que hace pensar que en breve contaremos con buenos nadadores de piscina. El primero en alcanzar renombre y dar a conocer su club, el Club Olímpico de Bayona, fue Bruno Faure. Pero en todas las ciudades del País Vasco, del interior o de la costa, se está llevando a cabo una labor excelente y similar.

  • Squash

Este deporte que gana terreno cada vez más, está dominado por el club "Squash la Milady" de Biarritz que se ha convertido en poco tiempo en el primero de Francia gracias, sobre todo, a sus jugadoras que se han alzado con numerosos títulos nacionales, las señoras Ondarts, Barandiarán, Amigorena.

  • Surf, wind-surf, surf-casting

Todo lo que atañe al mar ha sido siempre campo abonado para nuestros deportistas. En algunos años los jóvenes vascos se han labrado un nombre a nivel mundial consiguiendo numerosos títulos nacionales y europeos. El oleaje de las playas de Biarritz, de Anglet y de la costa de las landas atraía, y lo sigue haciendo, a los maestros mundiales del surf y del wind-surf, provocando la admiración y facilitando el aprendizaje de los jóvenes del país cada vez más numerosos ante las olas, lo cual les permite brillar en todas las competiciones nacionales e internacionales. La pesca en el mar desde la orilla o surf-casting tiene muchos adeptos; jóvenes y menos jóvenes. Incluso un equipo de Anglet ha representado a Francia con ocasión de un campeonato de Europa.

  • Hockey sobre hielo

El único club que existió durante años en el País Vasco del Norte nació de la inquebrantable voluntad y de la extraordinaria fe de algunas personas. En unos años han llevado al Anglet Hormadi Club a 2.ª división y esperan mejorar estos resultados. Es una extraordinaria hazaña al haber implantado este deporte y conseguido la instalación de un campo al borde del mar. El público ha sabido apreciarlo enseguida y sigue con pasión los encuentros de su club. La afición de la juventud hace presagiar un porvenir sereno en lo concerniente al fichaje. Ya algunos juniors del club han tenido la satisfacción de ser fichados para la selección francesa fruto del trabajo de los Tastet, Pauloski, Kosak, Vinard y Pantxoa Bellerose.

  • Patinaje artístico

Los practicantes de este deporte muy reciente en Euskadi Norte comienzan a darse a conocer a nivel nacional; sobre todo las patinadoras del "Patín de Plata" de Anglet que es la única instalación de patinaje con que contamos.

  • Atletismo

Las instalaciones necesarias para el atletismo han limitado la práctica de este deporte a las ciudades más importantes de la costa. Pocos atletas han alcanzado el nivel nacional. No podemos ignorar, sin embargo, los títulos de campeón de Francia alcanzados antes de la 2.ª guerra mundial por Clément Duhour (atleta, cantante, cineasta), Dubroca y sobre todo por Eduardo Duhour que dominó el lanzamiento de peso de 1927 a 1941 (6 títulos de campeón de Francia); todos ellos eran lanzadores de peso en el Biarritz Olímpico. Fueron seleccionados en el equipo de Francia o en la selección olímpica. Dalieres igualmente del B. O., consiguió lo mismo en los 110 m. vallas. Después hay pocos resultados notables debido, al parecer, a la poca afición despertada por este ingrato deporte. Sin embargo alguna esperanza apunta sobre todo en las carreras.

  • Remo "Arraun Olímpico"

Los clubs de Bayona han obtenido los mejores resultados en este deporte, tan esforzado, desde hace mucho tiempo. Y no se debe al azar el que estos dos clubs se llamen "el Remo Bayonés" y "la Náutica". Los esfuerzos de nuestros remeros se han visto coronados por la conquista de numerosos títulos desde comienzos del siglo XX. Resulta imposible citar todos los títulos y todos los nombres de los que representaron a sus clubs y a Francia en las competiciones internacionales incluidos los Juegos Olímpicos. Vamos a citar simplemente los de las últimas fechas: Valerie Chanteux, Lydie Dubedat, Hélene Ledoux, Dominique Masclet, jóvenes que se reparten los puestos de honor en los campeonatos de Francia, de Europa y del mundo en skiff, en dobles, etc... Desde hace poco San Juan de Luz cuenta con jóvenes campeones licenciados en "Ur Koko" cuyo renombre han llevado hasta los campeonatos del mundo: Hoolbrook, Irazusta, Lacan, Genova.

  • Gimnasia, Halterofilia

La gimnasia, durante mucho tiempo, estaba representada por dos clubs de Bayona: la Vigilante y los Cherubinots. Poco a poco la gimnasia se va desarrollando, pero encuentra muchas dificultades para introducirse en el nivel nacional. La halterofilia no ha dado nunca a conocer los grandes campeones que podría esperarse de las cualidades físicas de los vascos; a decir verdad se sienten poco inclinados por este deporte.

  • Golf

Importado a fines del siglo XIX por ingleses ricos atraídos por la suavidad del clima, los jóvenes caddies vascos eran testigos del juego de los señores a quienes llevaban los palos y, después de su trabajo, se entretenían en imitarlos. Rápidamente los alumnos aventajaron a los maestros y la fama de los jugadores vascos se extendió por Francia y por el mundo. Amateurs o profesionales los vascos son los mejores de Francia. Desde hace algunos años el número de caddies ha decrecido. La formación de los nuevos jugadores corre ahora a cargo de verdaderas "escuelas de golf", levantadas por los clubs como la que reagrupa decenas de niños en el club de la Nivelle en Ciboure. Estos campos de golf se encuentran a lo largo de la costa: Nivelle y Chantaco en San Juan de Luz; Phare en Biarritz y Chiberta en Anglet son los más conocidos. Los hubo también en Hendaya y en Cambo (9 hoyos) ya desaparecidos. Ha habido familias de jugadores que han supuesto verdaderos viveros de campeones; resulta curioso comprobar que algunos de ellos eran también deportistas de excelente nivel en otros deportes, rugby o pelota, por ejemplo. También en esto resulta imposible nombrar a todos los que hubieran merecido figurar en una lista de grandes campeones. Nos limitaremos, pues, a nombrar algunos de los más conocidos: Jean Baptiste Palli, Garrialde, Pascassio, Anne-Marie Palli, Brigitte Varengot, Michel Tapia, Leglisé, Darrieumerlon. Por la calidad excepcional de sus jugadores, el golf es uno de los deportes punteros de Euskadi Norte incluso si todo transcurre con relativa discreción.

  • Ciclismo

Algunos pocos profesionales y numerosos y excelentes amateurs jalonan la historia del ciclismo en Lapurdi. El más conocido es sin duda el bayonés Paul Maye cuyas principales victorias son las siguientes: París-Roubaix, 1945; París-Tours, 41, 42, 45; campeón de Francia en el 34, 35, 38 y 43; tres etapas de la Vuelta a Francia en 1935; París-Angers en el 45; Bocas del Sena, París-Nantes, circuito de Vienne, Gran Premio de Europa delante de Van Steenbergen (100 km. a 47 km. por hora de media). El más popular es, sin duda, Albert Dolhats nacido en Villefranque cuya carrera fue interrumpida por la guerra. Temido lo mismo en pista que en carretera por su sprint demoledor, se permitía batir a los más grandes en las etapas clásicas como Burdeos-Saintes, Burdeos-Angulema, Bayona-Tarbes. Era conocido como "Bebert les gros mollets" (mollet=pantorrilla). Su propio hijo Guy y Hernando de Ciboure son los últimos representantes hasta la fecha de nuestro ciclismo profesional. Hacia 1960 Marcel Queheille ganó una etapa del Tour de Bayona. Es suletino. Otros excelentes corredores habrían podido seguir su ejemplo pero prefirieron seguir como amateurs. Esto no les impidió vencer a muchos profesionales muy reputados en las carreras "open". Remontándonos en el tiempo y con riesgo de olvidar alguno hay que citar a: Gérard Capdebosc, Christian Dolhats, Alain Labarthe (seleccionado como olímpico), Michel Gonzalez, Lamouzy, Goñi, Lucien Montero (hijo del gran Ricardo), René Laborde, Bastres, Morin, Fotel. Mourguy, Intzegaray, Duple, Arangoitz, Adrien Arza (especialista en las subidas), etc... En la actualidad una esperanza comienza a apuntar: Garmendia, descendiente de una gran familia de ciclistas uno de cuyos miembros murió en el transcurso de una carrera de una caída en el col Saint- Ignace. Pero el ciclismo de Euskadi Norte parece, desgraciadamente, estar en su peor momento aunque la bicicleta para hacer turismo o para practicar en tiempo libre esté en plena expansión.

  • Deportes de lucha

Judo, lucha, kárate y otros deportes del mismo tipo como el boxeo francés cuentan cada vez más con el favor de los aficionados. Grandes técnicos y excelentes profesores forman a grupos más numerosos cada vez. El samba cuenta igualmente con un pionero de calidad en la costa, en la persona del maestro Labrousse que ha obtenido ya envidiables resultados con sus alumnos. El personaje, en este campo, de la Costa Vasca es Sofía Berger, campeona del mundo de kárate en 1984. El judo comienza a penetrar de un modo particular en el interior. La multiplicación de los que lo practican hace pensar en un porvenir excelente para este deporte que, en Francia, es la punta de lanza para conseguir títulos internacionales.

  • Esgrima

Hace mucho tiempo que la esgrima se implantó en Bayona y en Biarritz. El último gran esgrimista vasco fue, a finales del siglo XIX, el barón de Ezpeleta. Grandes torneos fueron organizados en estas dos ciudades cuyos "círculos de esgrima" participaron sobre todo en la Copa de las Provincias Vascas. Más recientemente la esgrima se ha implantado en Cambo; poco a poco la esgrima vasca remonta del hoyo en el que había caído durante decenios.

  • Boxeo

Los años 50-60 han marcado el apogeo del boxeo en Lapurdi con la fama internacional de André Drille y de Bitter Pepeder, peso medio y ligero respectivamente. Anteriormente bajo la influencia de excelentes profesores tales como Iriarte o Manu López, habían destacado otros profesionales: Jo Amati, Nervi, Weisman, que fue campeón de Francia. Numerosos fueron también los buenos amateurs como los hermanos Echeverría, Znamenski, Subercaze y Hernández, Cyrille, Branenx, etc... Sin llegar al nivel del biarriztarra Drille o de Pepeder, campeones de Francia profesionales y finalista europeo en lo que a Drille respecto, Gimont y Vicente Macias (todavía en activo) han obtenido fama y nivel nacional. Sin embargo el boxeo parece estar en baja en el País Vasco del Norte por lo menos en el plano profesional.

  • Baloncesto

Practicado sobre todo en la costa, el baloncesto ha alcanzado muy rápidamente el alto nivel nacional. Los equipos femeninos de Hendaya, de Urcuit, de Anglet o de Bayona han sido los más representativos en el plano regional y continúan actualmente en esta línea. Entre los masculinos, algunas individualidades han hecho pruebas a escala nacional hace unas decenas de años. Incluso hubo en Lapurdi uno o dos internacionales militares como el bayonés Marcos.

  • Balonmano

Introducido en las escuelas por los maestros, este deporte no ha alcanzado nunca, curiosamente, un alto nivel en nuestra provincia aunque se practique en todas partes, en cierto modo, y corresponda perfectamente a las cualidades específicas de la raza. Solamente el Zibero-Sports de Tardets ha alcanzado el nivel nacional; en femeninos, el Spuc de Saint-Pée sur Nivelle es nuestro único representante a nivel aquitano; lo mismo que el San Juan de Luz en masculinos. Si hubo un capitán del equipo de Francia, Etcheverri, parece que sirvió sobre todo por su expatriación a Sochaux.

  • Balón-volea

Muy practicado en el verano en las playas, apenas se ha jugado en competición excepto en Anglet y San Juan de Luz donde las chicas del Anglet Olímpico y los chicos del USLC han alcanzado un buen nivel nacional.

  • Fútbol

El fútbol ha permanecido durante mucho tiempo confinado en la costa vasca; el Arin de San Juan de Luz, los Genets de Anglet, el Aviron de Bayona y la Kamboko Izarra eran sus abanderados. Pero ya algunos jugadores de la cantera eran contratados como profesionales como, por ejemplo, Roger Lacaze y Charles Ducasse "Carlos" (que jugó en Valladolid y Donosti). A finales del siglo XX, hemos podido constatar un aumento enorme del número de clubs y de jugadores y por consiguiente la llegada de un buen número de profesionales a Francia, jugadores salidos del fútbol Lapurdino. Además varios de entre éstos han probado su valor en el plano internacional: Jean-Claude Larrieu, Sarramgna, Lacuesta, Cazes, Camus, Bergeroo, Doyhenart, etc... Al no ser viable el profesionalismo en Euskadi Norte, sin duda por falta de un potencial público, pero sobre todo por la falta de medios, nuestros mejores amateurs se han visto obligados a expatriarse. Esto no ha impedido, no obstante, que los equipos amateurs de Lapurdi ocupen un puesto envidiable en el plano regional. Este estado de cosas va a mejorar sin duda, pues si el público va al rugby, los jóvenes se inclinan cada vez más por el fútbol cuyo futuro está garantizado por la calidad y el éxito de las "escuelas de fútbol". Una afición nueva parece jugar en favor del fútbol en esta región. Los encuentros entre equipos profesionales organizados por Seaska en el mes de agosto han reunido cada vez miles de espectadores. Cada vez que la Real Sociedad se ha enfrentado a un equipo de alto nivel (Celtic de Glasgow, Girondins, Nantes) el público ha respondido masivamente. Además, las proezas y los títulos de los clubs más próximos (San Sebastián, Bilbao o Burdeos) monopolizan la atención de los telespectadores y atraen un público nuevo a los campos de fútbol. Es una pena que la Federación Francesa haya abandonado toda idea de organizar encuentros importantes en Lapurdi a pesar de los éxitos recientemente conquistados por Bayona-Cannes o Burdeos- Chateauroux, jugados por cuenta de la Copa de Francia.

  • Rugby a 15

Desde que el Britannique Owen Rowe introdujo el rugby en Bayona, este deporte ha atraído a miles de practicantes y el fervor de los vascos. Durante muchos años, ninguna otra provincia del hexágono francés ha hecho tanto por el rugby completo ni ha proporcionado tantos jugadores de gran valía a las selecciones nacionales: más de sesenta en el equipo A. En ningún otro sitio puede encontrarse una tal concentración de equipos de alto nivel en espacio tan pequeño: cada pueblo de mediana importancia tiene su equipo y hay que señalar que en unos pocos kilómetros de costa se concentra la élite de los clubs vascos: Aviron Bayonés, Biarritz Olímpico, Boucau-Stade, San Juan de Luz Olímpico. Es imposible citar las decenas de jugadores internacionales que ha proporcionado nuestro rugby vasco, pero entre éstos figuran jugadores legendarios que son conocidos en el mundo del rugby internacional: Adolphe Jauregui, el primer internacional; Jean Dauger, el príncipe del ataque; Jean Irazabal, el pilar inigualable; Michel Zelaia, recordman de las selecciones vascas con 48 encuentros; y tantos otros que sabrán perdonar, sin duda, que no les nombremos. Entre ellos André Alvarez, Christian Belascain, Jean Louis Azarete, los hermanos Urtizverea, Behoteguy, antes de llegar a nuestros últimos seleccionados en activo: Sergio Blanco, el mejor atleta del rugby moderno; Laurent Pardo, tan brillante como escurridizo; Francis Haget y Pierrot Dospital al que llaman cuando las cosas no marchan en el equipo de Francia. Y otros están ya prestos a tomar el relevo y a seguir la vía trazada por sus mayores para hacer brillar los colores del rugby vasco hecho a base de espíritu de sacrificio, de fuerza y de sutileza: Pascal Ondarts, Yanci, Peio Alvarez (digno hijo de su padre), Perrier, etc... En el plano de los títulos esta influencia del rugby vasco no se ha concretado tanto; quizás porque nuestro temperamento nos empuja más a jugar, a crear espectáculo, que a asegurar el resultado. Sin embargo hay que señalar que Biarritz fue campeón de Francia en el 35 y el 39; el Aviron Bayonés en el 13, 34 y 43 y finalista en el 22, 23, 44 y 32; vencedor en el trofeo Du-Manoir en el 36 y en el 80; San Juan de Luz fue campeón de Francia de 2.° división en el 68. Claro está que no hablamos más que de los títulos más importantes. El rugby vasco tiene ante sí magníficas jornadas todavía.

  • Rugby a 13

El club "Vasco 13" de San Juan de Luz ha tomado recientemente la línea del único club que practicaba este deporte: la "Náutica XIII". Ambos han alcanzado un buen nivel pero este rugby particular es bastante minoritario y es de temer que el "Vasco 13" continúe siendo el único club vasco de juego a 13. Juega en 2.ª división nacional. Sin embargo en Lapurdi y en otras provincias hay excelentes jugadores que también se han visto obligados a emigrar a clubs más potentes del Midi de Francia.

  • Vela

Didier Mundutegui es el líder indiscutible en la costa Lapurdina. Con pocos medios económicos figura entre la élite de los skippers franceses gracias a las marcas logradas en la barra del "Costa Vasca" en la última "Transar" o en otras regatas. La escuela de vela de Socoa forma a los campeones del mañana que seguirán las huellas de los Lehoerff (por no citar otros) dignos representantes de Francia en los J. O.

  • Tenis

Jean Borotra, mundialmente conocido como uno de los mosqueteros que ganaron varias copas Davis para Francia, es sin duda la figura solitaria del tenis vasco. Sin embargo la masa de los que lo practican aumenta sensiblemente y algunos jóvenes se dan a conocer a nivel nacional. Los campos y las instalaciones importantes se multiplican alrededor de Bayona, Anglet y Biarritz. Importantes competiciones nacionales se organizan y no ha de pasar mucho tiempo sin que se vean los frutos de esta política voluntarista.

  • Tenis de mesa

Por el momento el tenis de mesa está considerado como un pasatiempo divertido; solamente 4 ó 5 clubs practican este deporte para competiciones. Los Goëlands de Biarritz y los Croisés de Bayona practican este deporte a escala nacional y desempeñan en este campo un papel interesante.

XET

Veáse el artículo Lapurdi. Historia.

  • Prehistoria

Los vestigios más antiguos de presencia humana en el País Vasco datan de la Prehistoria. En Lapurdi, las cumbres de los barthes pantanosos y las proximidades de los ríos son poblados desde el paleolítico antiguo (- 400 000; - 120 000) y en el paleolítico medio (Néanderthal-Moustérien, -100 000; -35 000). Dos tipos de lugares coexisten: los refugios al aire libre cerca de terrazas aluviales y el océano (Ilbarritz en Bidart, Brindos, Sutar en Anglet, Villefranque, Lahonce, Urt...), y las grutas (Olha en Cambo), como en Saint-Pierre d'Irube, donde el sitio, regularmente habitado a partir del Paleolítico medio, permite vigilar el valle. El aumento de la población conlleva la multiplicación de los sitios (Lahonce, bosque de Saint-Pée, Villefranque, Bidart, Saint-Jean de Luz, Olha).

Sare posee un muy importante patrimonio arqueológico de cinco grutas:

Sara
Lezea (la caverna), Urio Gaina, Urio Beherea, Leze Ttiki, Faardiko Harria. La primera estaba ocupada por homo sapiens en el paleolítico superior (> de -35 000). En la era Auriñaciense, el Homo sapiens perteneciente a la raza de Cromagnon encuentra refugio en las grutas y en las cavernas, para protegerse del frío y de los animales. Este mejora sus herramientas y adopta nuevos métodos de caza (azagayas, arpones en madera de reno o hueso). Es la época donde se manifiestan las primeras creaciones artísticas, como las pinturas parietales y las esculturas. Las herramientas de sílex y las osamentas descubiertas en Lezea son testimonios de esta ocupación humana.

Una plaza fuerte protohistórica, Gaztelu Zahar, se erige igualmente en el lugar llamado Harribeltza del mismo municipio. Se trata de murallas protegidas por empalizadas de las cuales solo subsiste el trazado de las zanjas. Existe tres tipos: recintos con parapetos de tierra (Ursuia à Macaye), recintos con parapetos de piedra, y recintos con gradas (Xerberoenea en Hasparren), este último parece especifico del País Vasco. El número de líneas defensivas puede variar de 1 a 7. Estos Gaztelu zahar sólo tenían una función militar ocasional, eventualmente pastoral o religiosa, pero no servían como lugar de vivienda permanente. Se establecieron algunos castillos, como los de Mauléon o Luxe, sobre Gaztelu Zahar.

  • Antigüedad

Durante la Antigüedad, los Tarbelli habitan Iparralde. El lugar de Lapurdum, Bayona, ("fortificación de lapur") construido sobre un castrum del Adour en el S.IV, conoce un desarrollo muy limitado. En el S.V, se instala una guarnición romana de 600 hombres en el lugar de la actual catedral, al abrigo de extensas fortificaciones (ángulo suroeste en la esquina donde convergen los calles des Faures, Douer y Vieille-Boucherie; ángulo sureste en la escalera de la Pusterle; noreste en el cruce de cinco cantones; noroeste en el Castillo-Viejo). Lapurdum es un lugar administrativo y militar del Imperio romano, residencia del "tribun de la cohorte de Novempopulanie"1 . Numerosos vestigios de aquella época fueron encontrados en la actual ciudad.

Otros, más modestos, jalonan la provincia (puentes romanos, partes de monedas de Lamarkaenia, Aregorria en Hendaya, Bayona), como el oro de los Tarbelles. Durante la Antigüedad, Itxassou posee imponentes minas de oro al aire libre, de las cuales una parte habría, según la leyenda, financiado la expedición de Hannibal en Italia en - 218.

El oppidum de Hasparren es la capital de Novempopulanie. La inscripción del S.III reutilizado en el altar mayor de la iglesia da cuenta de esta instalación romana:

"Flamen item du(u)mvir quaestor pagiq. Magister ; Verus ad Augustum legato munere functus ; pro novem optinuit populis seiungere Gallos ; Urbe redux genio pagi hanc dedicat aram".

En la costa, la pesca favorece la economía romana: se consume el pescado con una salsa llamada garum, de la cual fueron encontrados los vestigios de una fábrica en Guéthary, asociado a numerosas cerámicas y una estela funeraria del siglo I que presentaba la más antigua inscripción latina del departamento. Tres barreños de salazón, en el barrio de la estación, permiten el comercio de pescado en los años 10-60. Uno de los barreños contiene restos de animales marinos incluidas osamentas de ballena.

  • Edad Media

Dos ciudades laburdinas tienen una importancia capital en la Edad Media. Ustaritz era un puerto fluvial sobre la Nive, salida de la carretera de muleros hacia Ainhoa, Baztan y Pamplona. Hacia 1170, Arnaud, vizconde de Lapurdi, se establece en el castillo de Ustaritz (actual ayuntamiento). De 1193 a 1451, los duques de Aquitania viven allí. Luego, Ustaritz se convierte en la capital de Lapurdi hasta el periodo de la Revolución, foco del Biltzar, asamblea democrática de las comunidades. Numerosos vestigios jalonan el pueblo: castillo de Haitze (Siglo XII, remodelado), castillo Haltya, castillo del Terrón, antigua torre cuadrada de los vizcondes de Lapurdi (Siglo XII, refaccionado en el siglo XIX). Su aspecto feudal (torres en ángulo) desaparece en el siglo XIX.

Del siglo XI hasta fines del siglo XII, Bayona es la capital de Lapurdi. De este glorioso pasado aun dan testimonio los vestigios de murallas, las casas de entramados, los Castillos-Nuevo y Viejo, el trazado medieval de las calles o también los sótanos románicos y góticos.

  • Renacimiento

Las casas-fuertes, para cuya creación se necesitaba un permiso del rey de Inglaterra, duque de Aquitania, eran arquitecturas bastante simples, respondiendo en su mayoría a un mismo esquema: aisladas por un foso que sólo se podía atravesar mediante un puente levadizo, el núcleo principal estaba formado por una torre cuadrangular de dos o tres pisos, con torrecillas angulares. El primer piso servía de cuerpo de guardia, cocina y caballerizas; la habitación principal albergaba un único salón común; en la segunda, el dormitorio de los señores; en la tercera, el de los criados y gentes de armas. Los distintos niveles aparecían unidos entre sí por una escala de piedra, o bien por escalas de madera, fáciles de destruir en caso de necesidad defensiva urgente. El siglo XVI es una época difícil: invasiones españolas y guerras de religión causan devastaciones e incendios. Es necesario reconstruir. El valor defensivo de las casas-fuertes desaparece entonces privilegiando una ostentación con valor social. La casa solariega de Ascoubea (Siglo XVI), castillo episcopal de Ascain, es un buen ejemplo de esta reconstrucción. Amplia casa acompañada de una torre cuadrada en piedras labradas, representa con su fachada perforada con aberturas rectangulares, la extensión monumental de la casa laburdina. Los dos pórticos adornados separan una gran terraza.

Los recintos, antaño puramente defensivos, adquirieron un tono más palaciego: Urtubie (Siglo XVI) en Urrugne, es quizá el más representativo de estos "castillos".

Castillo
El " châtelet " de entrada es aislado del cuerpo de viviendas. Dos grandes y gruesas torres encuadran la puerta de entrada. " Bouches à feu " y puente levadizo desaparecieron en el siglo XVIII. El cuerpo de viviendas presenta hermosos rastros del Renacimiento en su fachada septentrional: amplias ventanas con molduras, cuyas encrucijadas de ajimezes desaparecieron, cornisa-canalón redondeada y esculpida. Techo, estructura, fachadas meridionales y Este fueron transformadas completamente en el siglo XVII.

Muchas antiguas casas-fuertes se contentan con algunas transformaciones que continúan por otra parte en el siglo XVII y XVIII. Es el caso del castillo de Garro en Mendionde, familia influyente en el reino de Navarra, cuya actual construcción (Siglo XVII), gran obra rectangular flanqueada por dos pabellones cuadrados, comprende las paredes de la antigua torre del siglo XV.

En el siglo XVIII, son los Reductos construidos por el ejército del Mariscal Soult que protegen la provincia. El más importante se sitúa en Sare, en " Aira-Harri ". Llamada " Redoute de Mouiz " (Koralhandia), está en forma de estrella con 6 puntas y construida en losas de arenisca. Con una altura de 2 m., y un grosor de 80 cm, se extiende sobre 1.040 m. Citamos también la Redoute de la Rhune, Ermitebaïta, Mendibidea, la Redoute de Luis XIV de la capilla de Olhain, cresta fortificada de Argaïneko, los Reductos del muro-frontera 29, de Sainte-Barbe, Suhalmendi, Granada, de Muno-Handia, y de Idoyko-Bizkarra. Se pueden citar también los Reductos Napoleónicos de Ascain, Biscarzun y Esnaur, construidos en 1813 en homenaje al mariscal Soult que había asegurado la defensa de la frontera española contra los británicos durante los conflictos de 1813, así como el Reducto de Obarartea en Saint-Pée.

Las casas rurales son más modestas. El Etxe se construye con materiales locales: piedra y madera, asociadas en juegos de líneas verticales y horizontales.

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El rojo, verde y azul, animan las carpinterías de las fachadas con uno a dos pisos en voladizo. Las ciudades como Bayona adoptan las mismas disposiciones, pero las casas, más estrechas, se erigen sobre tres o incluso cuatro pisos. A veces, la vivienda se prolonga más allá de la escalera interior en un segundo cuerpo del edificio que da atrás en la calle paralela: son las casas " a dos llaves ". En Saint-Jean-de-Luz, los edificios de tres o cuatro pisos cuentan varias puertas materializadas por muros de rehiende en piedras, como en la plaza Luis XIV o en la calle Gambetta. Motivos esculpidos bajo los soleras destacan los pisos en valedizo. En Ustaritz, el barrio Saint-Michel agrupa a las familias importantes en alrededor de tres pisos, la planta baja acogiendo a veces locales comerciales. En los soleras o las vigas, algunos motivos esculpidos. En los pueblos del interior de Lapurdi, las fachadas principales se dividen en tres tramos verticales materializadas por las ventanas, ampliamente abiertas hacia el Este, mientras que las paredes laterales y la parte de atrás de las casas permanecen enteras para protegerse de la intemperie. La entrada de la casa, " lorio ", permite cubrir las carretas y realizar algunos trabajos de la granja, selección del maíz, hilado del lino. La parte de vivienda se encuentra en el primer piso. El pueblo de Sare presenta muy bellos ejemplos.

La Villa Arnaga, construida en Cambo-les-Bains por Edmond Rostand, se inspira en estas casas laburdinas para renovar el estilo a principios del siglo XX y adaptarlo a las exigencias de la vida moderna. La asimetría de la fachada, cuyo techo se prolonga más de un lado, conocerá un gran éxito.

  • La Arquitectura "Art Deco"

En paralelo a la vena neovasca, florece en Biarritz el estilo Art Deco, que alcanza su apogeo en 1925. Los arquitectos abandonan el estilo cargado del " Art Nouveau " por la pureza y la simplicidad del Art Deco. El estilo se caracteriza por paredes blancas (hormigón armado), feronerías, esculturas geométricas, líneas rectas y puras, bajorrelieves, columnas...

El Casino Bellevue de Biarritz, ampliado y redecorado por Edouard-Jean Niermans en 1902, asocia el estilo Segundo Imperio al Art Nouveau. En el vestíbulo, un espléndido mosaico de suelo y una vidriera. En el antiguo atrium, pinturas murales de Le Quesne representan ninfas desnudas, mientras que en la galería, figuran escenas de playa de Biarritz. Niermans interviene igualmente en la reconstrucción del Hotel del Palacio: nueva fachada, creación de un comedor saliente sobre el océano y de un jardín de invierno. En la casa Labat de Gustave Huguenin, varios dibujos de estudio de vitrales son firmados por el gran arquitecto catalán Josep Puig y Cadafalch. La Villa Leihorra de Ciboure de estilo neoclásico Art Deco (1926), se organiza en torno a un patio rodeado de columnas acopladas y acanaladas, con una fuente central y mosaica de suelo. Un gran vitral de Jacques Gruber adorna la puerta de entrada.

Palacio
Las feronerías son de Jean Schwartz, los muebles de Prou. En el cuarto de baño, decorado con cerámicas de Cazaux, el suelo está cubierto con ladrillos de cristal y las paredes cubiertas de placas de sílice con los colores del océano. El arquitecto de la Villa, José Hiriart, crea igualmente el Museo del Mar en Biarritz (1935), dándole una proyección con forma de proa de barco. La caja de escalera es sacada a la luz por las vidrieras de Labouret. En la entrada del Acuario, en el sótano, una espléndida fuente de Cazaux en tonos azul, verde y oro. Sauvage realiza numerosos frescos (acuario en el sótano, pulpo del rellano del primer piso). Se puede citar aun a Anglet La Villa Moderna en Chiberta y su portíco semicircular adornado de una friso esculpida de los hermanos Martel, o los Baños públicos de la Chambre d'Amour; en Bidart, la Roseraie de Ilbaritz y su Casino: reja con vidrieras de grisalla, fresco representando el País Vasco, escalera en hierro forjado y cristal de Jean Schwartz, mobiliario de Prou; el hotel Guetharia de Hiriart en Guéthary que mezcla Art Deco y Neovasco.

Los hermanos Gómez, los arquitectos más activos de la costa vasca durante el Período de entre-guerras (1905-1959), son las figuras faros del movimiento NeoVasco que se inspira en la casa tradicional laburdina. El estilo se caracteriza por entramados, postigos rojos, una puerta de entrada en el fondo de un portíco, " lorio ", un techo a dos lados simétricos. La obra de los dos hermanos contiene algunos de los mejores ejemplos del regionalismo neovasco: villa Pare Gabea en Saint-Jean-de-Luz, villa Resaurie y Paz en Biarritz,

Castillo
villa Itzala y Audibert en Bayona, donde la decoración y el mobiliario desempeñan un papel muy importante.

El siglo XX es también aquel de la pintura vasca, cuyo desarrollo comenzó a mediados del siglo XIX con el aumento del turismo y los baños de mar.

En el contexto de las reformas napoleónicas, se funda la Academia de Dibujo y Arquitectura de Bayona. Léon Bonnat (1833-1922) permite despertar la vida artística al sur del Adour y se convierte en un retratista excepcional, pintor oficial de la IIIa República. La " escuela bayonesa " formada por el maestro, cuenta en sus tropas Henri Caro-Delvaille, Huberto-Denis Etcheverry, Eugène Pascau, Marion Garay. Estos dos últimos oscilan entre el academicismo de su maestro y tonalidad regional euskera: Tribuna de los Hombres en la iglesia de Ciboure (Garay); Le porte-étendard de Pascau. Edgard Aillet, Gabriel Deluc y Georges Berges son pintores paisajistas compartidos entre las influencias clásicas y el impresionismo (colores puros, pincelada fragmentada y sensibilidad de Deluc : El puente). Henri Zo pinta bellos paisajes del País Vasco: el viejo Cambo, la Nive cerca de Bayona... y se convierte en el primero y el más famoso pintor bayonés de la tauromaquia.

A partir del siglo XX, muchos pintores vienen de lejos, a menudo de veraneo, a la costa vasca y producen una pintura pintoresca. Ciboure se convierte en el estudio al aire libre de pintores formados en las escuelas de impresionistas y pintillistas de fines del siglo XIX. La escuela cibouriana es creada. Los artistas se instalan temporalmente en el País Vasco. Gustave Colin y Jean-Paul Tillac por ejemplo, se hacen vascos de adopción y renuevan la pintura de paisaje y la pintura popular en una vena naturalista. Gustave Colin (1828-1910) se inscribe en un gran movimiento pictórico inspirado del realismo de Courbet y hace referencia a los paisajes de Corot. Unido a las culturas y a las tradiciones, representa escenas de iglesias, la vida portuaria, la tauromaquia.

El bordelés Felix Tobeen se circunscribe a la adopción de un cubismo asombroso e innovador: Pelotaris, 1913.

A principios de los años veinte, aparece el Grupo de los Nueve quién reinterpreta la pintura regionalista. Jean-Paul Tillac dibuja la vida diaria de los habitantes. Choquet y sus caballos, Ribera, Masson y su maestría de la construcción y sus colores justos y realistas, Labrouche y su puntillismo exponen las obras mejores.

El grupo es, sin lugar a dudas, dominado por la figura de Ramiro Arrue. Responsable de la pintura vasca, él expone con éxito en París, Londres y en América Latina. Se inspira en el regionalismo y es ante todo paisajista. Muestra igualmente en imágenes la vida de los marineros, de los campesinos, los partidos de pelota, las procesiones, a los bailarines de fandango, las pastorales.

Algunos de sus colaboradores cercanos, como Hélène Elissague o Elizaga y Maggie Salcedo, cuyos estilos arraigados deben mucho a Cézanne y Gauguin, participan en proyectos decorativos, colaborando así con Benjamin Gómez.

1Elie Lambert, Etudes médiévales, t. 2, sud-ouest, p. 63.

  • Prehistoria

A partir de la prehistoria, numerosas grutas del País Vasco sirven de sepulturas. Dólmenes, cromlechs, túmulos y monolitos son los tipos más destacados. Relativamente abundantes, están siempre cerca de las rutas de trashumancia. Los dólmenes se erigieron a escasa Altura (entre 150 allí 600 el Sr.). Hay un total de 68 en Laburdi, todos ellos orientados hacia el Este y construidos con piedra local en estado bruto o apenas desbastado. El mobiliario de estos sepulcros de inhumación es poco conocido.

Otras características de la prehistoria en el País Vasco, el Baratze (cromlech), circulo de piedras funerarias (Mendizabal en Macaye, Méatsé en Itxassou). Un estudio sistemático de los 54 Baratze encontrados ha permitido deducir que gran parte de ellos, situados entre 500 y 1.500 metros, se hallan agrupados, lo que nos lleva a pensar en la existencia de auténticas necrópolis (Aïra-Harri en Ascain). El ajuar es, en este caso, bastante pobre, reduciéndose casi exclusivamente a la urna crematoria y a algunos restos cerámicos.

Los túmulos, que cuando no recubren un dolmen pueden definirse como sepulturas, consisten en acumular sobre los restos inhumados o incinerados del difunto una cierta masa de tierra o piedras, se dan en un número aproximado de 40 ejemplares. Frente a la relativa profusión de los tipos citados, los monolitos apenas se dan, existiendo únicamente tres muestras (Larraun, Artzamendi y Gorospil), situadas entre los 700 y 800 m. de altitud.

  • Antigüedad

Durante la Antigüedad, existe varias clases de monumentos funerarios. Generalmente localizados en las zonas romanizadas, muchos de ellos desaparecieron a causa de la reutilización de sus piedras. Los restos de este periodo son escasos. Hasparren parece haber sido, con el santuario del genio local, un centro sin duda modesto.

  • Edad Media

Las iglesias románicas son los principales testigos de la reconstrucción material y espiritual del siglo XI y XII. Sólo la antigua Abadía premostratense de Lahonce resistió a las vicisitudes del tiempo. Su iglesia, único vestigio del siglo XII, es de plan alargado. Su única nave de una longitud excepcional se orienta al oeste sobre un ábside de plan semicircular. Se conservó una rica decoración esculpida románica en la cabecera

Palacio
y en la portada occidental: lacerias, billetes, follajes, palmetas, capiteles " corinthisants ", escultura figurada... El interior fue profundamente modificado en la época moderna con un estilo laburdino. Citamos igualmente el interior muy restaurado del ábside de la iglesia Saint-Etienne-d'Arrive-Labourd (Bayona) o mas todavía la iglesia de Aïnhoa y su ábside semicircular.

El monumento más majestuoso de la Provincia es sin duda la catedral gótica Santa María de Bayona. El edificio gótico de Boeswillwald, discípulo de Viollet-le-Duc, implica de Este a Oeste una cabecera con deambulatorio y capillas radiales, un transepto poco saliente, una nave tripartita profunda de ocho tramos de igual anchura que la cabecera y una fachada encuadrada de dos altas torres terminadas por agujas. También Boeswillwald se encarga de rediseñar su interior: la decoración de las capillas del deambulatorio, obra de Steinheil, altar con baldaquín muy neogótico y, sobre todo, la transformación de la galería Norte del claustro del siglo XIII, con el fin de instalar una nueva sacristía, que alberga la única portada tallada que aún se conserva : el tímpano con un Cristo del Apocalipsis entre el Tetramorfo y dos ángeles, arquívoltas representando la Resurrección. En el segundo hueco, la Virgen sentada con el niño entre cuatro ángeles y los miembros del Tribunal Celestial. El claustro contiene también multitud de losas funerarias y algunos nichos funerarios laterales " arcosolios ".

  • Tiempo moderno

A partir del siglo XVI, las sepulturas de notables " láminas sepulcrales " invaden la cabecera y las portadas de las iglesias. Las estelas discoidales se desarrollan durante este período (Ainhoa, Guiche, Halsou, Jatxou). Compuestas de un zócalo trapezoidal coronadas de un disco, se tallan con motivos en espiral o ajedrezado, de crismón y cruz. Los diversos motivos simbolizan la posicion de una casa, armas, raramente escudos de armas, alusiones a los oficios (instrumentos), vegetales evocando la vida, cazadores y animales, señales astronómicas, jinetes, o monograma IHS. El decorado es realizado con la técnica del " champlevé " característica del arte lapidario vasco : se trata de lograr el contorno de un dibujo cavando el fondo, el motivo queda en relieve. En una zona limitada de Lapurdi, aparecen durante el siglo XVII las estelas tabulares, rectangulares y pequeñas (Cambo-les-Bains, Halsou, Jatxou, Larressore, y Ustaritz). De una existencia limitada geográficamente y en el tiempo, ellas muestran una gran calidad estética. Las inscripciones, con un nombre y una fecha (Aïnhoa), preceden los motivos decorativos.

Durante el siglo XVII y a raíz de las guerras francas-españolas, el Lapurdi conoce numerosas reconstrucciones como lo muestran los numerosos dinteles, portadas y claves grabadas con una fecha que conmemora los trabajos de embellecimiento o ampliación (1617 en Espelette, 1626 en Ascain...). Durante estos trabajos de ampliaciones aparecen las tribunas de madera que definen el estilo " laburdino " y que permiten acoger a una población en pleno crecimiento (Aïnhoa, 1649). Estas se desarrollan en las paredes meridional, occidental (para los " jurats ") y septentrionales de la iglesia hasta antes del coro. Se decoran con motivos ornamentales vascos esculpidos (hojas de roble o helechos, palmetas, lauburu) y algunas veces pintados (Bardos, Aïnhoa, Itxassou). El primer piso de la galería es a veces completado, en el lado izquierdo de la nave, con un púlpito para la prédica, mobiliario muy difundido a partir del siglo XVII.

Estas iglesias laburdinas se caracterizan igualmente por una única nave armadurada sin transepto, a la manera de la corriente arquitectónica barroca. El coro en altura corona la sacristía, en el suroeste del Lapurdi, como en Macaye, Itxassou, Ascain, o Saint-Jean-de-Luz.

En la fachada, los atrios torres son característicos de la zona occidental y fronteriza del Lapurdi (Hendaye, Aïnhoa, Sare, Espelette...). Su planta baja alberga a menudo las sepulturas de los sacerdotes y " benoîtes " bajo lápidas funerarias. En el primer piso, una pieza que comunica con las tribunas de la nave, puede servir de sala de reunión o clase (Espelette). En otro lugar, son las espadañas que predominan. Algunos retablos monumentales, generalmente de madera, decoran el coro (Saint-Jean-de-Luz, Gréciette, Urcuray). Sobre el altar, un cartel de madera esculpido o un lienzo pintado evoca la palabra de la iglesia (Halsou), rodeado de dos estatuas de San Pedro y San Pablo (Alciette). En el nivel superior, Dios el Padre bendiciendo es enmarcado de ángeles músicos o de portadores de antorchas. La iconografía hace referencia a las Escrituras (episodios de Emmaüs en Ahetze, Pasión en Itxassou), a los santos y a las alegorías. La imagen de la Virgen es muy difundida (Louhossoa).

El decorado de la iglesia de Saint-Jean-de-Luz es el más importante y el más famoso de la región: representa numerosos santos en los dos niveles inferiores, la Asunción de la Virgen en el nivel superior, y Dios el Padre bendiciendo en la cumbre.

  • DELOFFRE, Raoul; BONNEFOUS Jean. Châteaux et fortifications des Pyrénées-Atlantiques, Biarritz, J&D, 1996.
  • DUPLANTIER, Dominique. Maisons du Pays-Basque, Pau, Cairn, 2008.
  • FOURCADE, Claude. Retables basques des diocèses de Bayonne et d'Oloron, Mondarrain, 1998.
  • HUREL, A. Un siècle de peinture en Pays-Basque, 1850-1950, Pimientos, 2006.
  • LABAT, Claude (dir.). Les stèles discoïdales et l'art funéraire basque, Bayonne, Lauburu, 2004.
  • MESURET, Geneviève. Architectures de Biarritz et de la Côte basque: de la Belle Epoque aux années 30, Mardaga, 1995.

MAE

Tanto en laburdino como sobre Laburdi han escrito autores vascos y franceses:

  • Ariztia, M.: "Laburditar ipuñak. Bi ohoinen ichtoria", Egan, 1949, II (n.° 1), 28-29
  • Ariztia, M.: "Leyendas laburdinas", Anuario de Eusko Folklore, 1934, XIII, 93-129
  • Elissamburu, J. B.: Piarres Adame Saratarra. Zembait hitztorio Lapurdiko eskuaran, Pau, 1888
  • Fourcade, A.: Contes de Labourd, Bayonne, 1910
  • Goyetche, L.: "Acheria, chiñiñoa eta animaleak. Gatu zaharra eta sagu gazten, fábulas de La Fontaine traducidas al bascuence (dialecto labortano)", Revista Euskara, 1879, II, 149-152
  • Sourbie, J.: Rimes du Labourt et du Béarn, Bayonne, 1902
  • Webster, W.: Basque legends: collected, chiefly in the Labourd, London, 1877.

Si la literatura en lengua vasca nace en la Baja Navarra con Beñat Etxepare, es en Laburdi donde crece y se robustece; ya en el siglo XVI tenemos a Joanes Lizarraga de Bezkoitze (Briscous), segundo escritor en lengua vasca, con dos obras de 1571: Testament Berria y ABC edo Christianoen Instructionea.

  • Siglo XVII

La semilla sembrada en el siglo XVI germina en el XVII y ello especialmente en Laburdi. En Sara se produce nuestra obra literaria más rica, el "Gero" de Axular(1644) nacido en Urdax. Alrededor de Axular se reúne un grupo de escritores: Esteban Materre, franciscano, euskaldunberri, con su "Dotrina Christiana" (1617), Joanes Haranburu, también franciscano, con "Debozino Eskuara" (1635), P. Argaingnarats, predicador de Ziburu, con "Deboten breviarioa" (1665) todo en verso y el ahora perdido "Abisu eta exorta- zionea" (1641). El mejor escritor de la escuela de Axular fue Joanes Etxeberri, doctor en teología de Ziburu, que escribió tres libros: "Manual Debozionezkoa" (1627), "Noelak" (1645) y "Elizara ibiltzeko liburua" (1636), todos en verso para que pudieran ser cantados por los pescadores.

Fuera del círculo de Axular tenemos a Voltoire, Kristobal Harizmendi, Bernart Gazteluzar, Sylvain Pouvreau y otros. K. Harizmendi tradujo el euskara "Birjinaren ofizioa" (1660). B. Gazteluzar, jesuita, escribió en 1686, "Egia Katolikoak", el euskaldunberri llegado de Bourges Sylvain Pouvreau tradujo al euskara el "Giristinoen dotrina" de Richelieu (1656), "Philotea" (1664) y "Gudu espirituala" (1665) no habiendo sido publicados nunca sus "Jesusen imitazionea", dos diccionarios y otros trabajos. El cura de Ahetze Aranbillaga publicó la primera traducción de "Imitazionea" (1684). Piarres d'Etxeberri tradujo al euskara "Itsasoko Nabegazionea" que había escrito en francés Martín de Hoyarzabal (1677), primer libro en euskara que no tiene tema religioso y cuyo autor tampoco es sacerdote. Joanes Oltze, el último obispo euskaldun de Bayona, escribió "Pregarioak" (1676) y Voltoire "Tresora", al parecer para aprender francés, español y euskara.

  • Siglo XVIII

Buenos escritores también en este siglo, pero que caen en la traducción sin creatividad. Fuera de gramáticas y diccionarios, tenemos dos libros en euskara: el "Kantika Izpiritualak" de Beñat Larregi(pese a que aquí también puede hablarse de traducción) y "Girixtinoki bizitzeko eta hiltzeko moldea" de Baraciart (1784). Luego están el "Diccionario quadrilingue" de Joanes Etxeberri, médico de Sara (1709), y el "Dictionnaire latino-cantabrique" de Pierre d' Urt. A nivel de lengua también un libro de Etxeberri para aprender latín, la "Grammaire cantabrique" de Urt y la "Gramatika" de Martín Harriet. Johanes Etxeberri, único no cura junto con el notario Marc Harriet, escribió la "Gomendiozko karta" al Biltzar de Laburdi pidiéndole ayuda financiera para imprimir "Lapurdiko eskuararen hastapenak".

El euskara es introducido en la política y al acabar el siglo; aparecen con la revolución francesa muchos escritos como por ejemplo el kaierra enviado por dicho Biltzar a los Estados Generales franceses. Entre los traductores aparece Mixel Xurio, azkaindarra, con su "Jesu Kristoren imitazionea" (1720) editado diez veces. Joanes Haraneder, donibandarra, tradujo el Nuevo Testamento -que no llegó a imprimir-, la "Philotea" (1749) y la "Gudu Izpirituala" (1750). Alexander Mihura, también donibandarra, por su parte vertió "Andre dena Mariaren imitazionea" (1778). Citemos asimismo varios anónimos, especialmente oficiales, catecismos y similares.

  • Siglo XIX

Este ha sido un siglo rico en producción. El uztariztar Martin Duhalde, sacerdote, publica (1809) su "Meditazioneak gei premiatsuen gainean", Duvoisin, el capitán de Ainhoa tradujo por primera vez al euskara la Biblia entera (1865), el "liburu ederra" de Kardaberaz (1856), "Dialogues bosques" (1857) y "Jesu Kristoren imitazionea" (1896). Fuera de estas traducciones también incursionó en el campo, de la creación siendo suyo el primer libro en euskara referido a la labranza: "Laborantzako liburoa" (1858). Y durante cuatro años produjo un almanaque en euskara (1884-1887). J. Martin Hiribarren, azkaindarra, escribió el largo poema "Eskualdunak" (1855) con 5.055 versos, y "Montebideoko berriak" (1855).

También es autor de algunos trabajos no publicados, como "Napoleón lehenaren poema" y sobre todo un diccionario. En francés escribió J. B. Dazkonagerre su novela "Les échos du pas de Roland", traducida cuatro veces al euskara, apareciendo como la primera novela en euskara (1870). Con carácter secular podemos citar libros como "Lapurdiko kofrarioaren kondizioneak" del notario de Ustaritz Alexander Dihinx (1867) y su "Monofosforo guanoaz" (1874). En el terreno político "Elekzionetako libutu ttipia" (1849) y "Nor den Mixel Renaud" (1877) de H. Detxeberri. Dentro de los libros de tema religioso citemos el primero por su especialidad, el protestante "Bakea heriotzeko orenean" (1878), y luego los católicos Estebe Lapeire, cura de Ascain, con "Credo edo Sinesten dut" (1891), "Giristinoa" (1863), "Garikoitzen bizit ze laburra" (1882), al cura de Sara Laurent Dihazarri con "Apezen dretxoak eta eginbideak elekzionetan" (1890).

Destaca Grazien Adema "Zaldubi", cura de Saint-Pée, que en 1877 escribió su primer libro "Eskualdun peregrinaren bidaltzailea", al que debe la cúspide entre los cantistas, por el uso de la palabra y del ritmo, tanto en cantos de iglesia como profanos: "Zazpi Euskal Herriek", "Oi Gurutzea", "Oi mirakuilu guziz", "Uholde baten pare" y muchos otros muy conocidos incluso hoy en día. Ha habido también traducciones, como siempre: el "Egun ona" del hazpandar Haranburu(1829), el "Maiatza" del cura urruñés Goietxe(1856) y sus "Fableak", habiendo que citar también los trabajos del capitán Duvoisin. Pero los hechos más destacables de este siglo han sido el bertsolarismo y los certámenes vascos o fiestas vascas. Entre los investigadores podemos citar al príncipe Bonaparte, a Humboldt, a Julien Vinson, a Van Eys, a Francisque Michel, a Webster, Dogdson, que residieron en gran parte en Laburdi.

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También comienzan en el siglo XIX con el Eskualdun Laborarien adixkide, almanaque producido por el cura de Ustaritz, Etxeberri, durante el período 1848-1914. En 1877, durante dos meses, apareció el Fedearen propagazioneko urtekaria, traducción del francés. En 1886 salió el primer semanario, en francés y euskara, Le Reveil Basque, izquierdista, y para hacer frente a éste, el año siguiente, Eskualduna, que hoy conocemos bajo el nombre de Herria.

  • El siglo XX

En el siglo XIX nacen los primeros periódicos. En el siglo XX se difundirá a través de ellos la mayor parte de la literatura laburdina en lengua vasca, y muchos libros no serán otra cosa que recopilación de artículos aparecidos antes en la prensa. Hay, por lo menos, labor creativa y también lectores. Citando solamente a laburdinos, tenemos a "Eskualduna" que hallaremos tras la guerra como "Herria", el por desgracia extinguido "Gure-Herria" y el Otoizlari de los frailes de Belloc. Los escritores laburdinos publicarán también sus trabajos en revistas de Hegoalde como la RIEV, "Eusko Jakintza" y otras. Entre aquellos escritores tenemos a Jean Hiriart Urruty, tío y sobrino de Hasparren; Jean Saint-Pierre, obispo de Milafranga; Piarres Lafitte de Luhosoa; Soubelet, canónigo hazpandar; Jean Elissalde"Zerbitzari", azkaindar. La editora "Jakin" efectuó dos recopilaciones de las publicaciones de Hiriart Urruty"Mintzaira, aurpegia, gizona" y "Zezenak errepublikan". Las de su sobrino pueden encontrarse en "Jauna dut Argi" y "Fedea gidari". Las del obispo Saint-Pierre en "Les meilleures pages de Monseigneur St. Pierre", las del médico Jean Etchepare en "Buruchkak" y en el libro titulado "Idazlanak".

Piarres Lafitte compone también, mediante muchos artículos, su célebre gramática y, desde el punto de vista de la lexicología, el jesuita Lhande inicia de esta forma su diccionario, "Kantuz" y el "Euskaldunen loretegia" de canto y textos. Leon Leon, sacerdote hazpandar, tradujo al euskara el Evangelio y la Imitación de Cristo. Entre los escritores laburdinos no vinculados directamente al periodismo citaremos a tres: Piarres Larzabal, sacerdote, de Askain, autor de innumerables piezas de teatro, al modo de tragicomedias la mayoría, basadas en la vivacidad popular: "Herriko bozak", "Hiru ziren", "Hila espos", etc. Otras referidas a la vida de vascos célebres: "Etxahun", "Matalas", "Bordaxuri", "Berterretx". Grazien Adema "Zaldubi", sacerdote de Saint-Pée, escribió su primer libro en 1877: "Eskualdun peregrinaren bidaltzailea". Es el principal en el terreno del verso cantado, religioso o profano: "Zazpi Euskal Herriek", "Oi gurutzea", "Oi Mirakullu guziz", "Uhalde baten pare" y otros. También el benedictino Xabier Diharce "Iratzeder" es versificador. Sus poemas han aparecido en cuatro libros: "Pindar eta lore", "Zeru menditik", "Argiz argi", "Fededunen arbasoak".

Traducción suya son los salmos que se entonan en euskara en las iglesias de Iparralde. El ahaztar Mattin Treku ha dado también a conocer diversas coplas de bertsolari en dos libritos editados por "Auspoa": "Ahal dena" y "Etxe xokotik kantari". Acabaremos esta reseña con una personalidad aparte, Etienne Decrept, bayonés, laico e izquierdista, que escribió las tres primeras óperas en euskara: "Maitena" (1909), "Amatxi" (1914) y "Semetxia" (1921). Y, para finalizar, citemos a dos escritoras, Mayi Ariztia, saratarra, prima de la gran pintora Helene Elizaga, autora de "Amattoren uzta" de carácter etnológico, y a Marie Treku, mujer del bertsolari Mattin, autora del libro "Mattin nere gizona", además de los escritores muy jóvenes como Ladix Arrosagary, Mikel Iribarren, Jon Cazenave, Mattin Larzabal.

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  • Alfaro, Gexan. Zabal Liburudenda, 53 rue Panecau. Bayona
  • Andiazabal, Pierre. Gran Seminaire. Avenue Darrigrand. Bayona
  • Charles Bidegain, 23 rue Vieille Boucherie. Bayona
  • Camino, Joseph. 15 rue des Prébendés. Bayona
  • Davant, Jean Louis. College Hazparne. Hasparren
  • Diharce, Xabier. Abbaye Notre Dame de Belloc. Hasparren
  • Dirassar, Jean Baptiste. Lotissement Arrantzaleak. Ziburu. San Juan de Luz
  • Etxeberri, Jacques, 2 alles Boutlers. Bayona
  • Etxeberri, Jean Baptiste. Aumonier. Bayona
  • Goienetxe, Manex. 14 Avenue Lafontaine. Bayona
  • Haritschelhar, Jean "Elorrieta". 24 rout de Lamigotte. Anglet
  • Hiriart-Urruty, Jean. Vicaire General. Evéché l6 rue des Gouvemeurs. Bayona
  • Kanblong, Ramuntxo. Route des Pins. Angelu
  • Itzaina, Mitxel. Secretaire de Mairie. Kanbo
  • Lafitte, Pierre. Pétit Seminaire. Ustaritz
  • Landart, Daniel Villa "Heleta". Muguerre
  • Larzabal, Pierre. Sokoako apeztegia. Ziburu
  • Lertxundi, Gabriel. Abbaye Notre Dame de Belloc. Ahurti. Hasparren
  • Minaberry, Marie Jeanne. Ustaritz
  • Urthurry, Tomás. Grand-Seminaire. Avenue Jean Darrigrand. Bayona
  • Xarritton, Pierre. Zabalzagarai. 3 impasse Port Neuf. Bayona.

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Estos autores se pueden clasificar en dos grupos: autores franceses que vivieron más o menos tiempo en Laburdi y autores nacidos en el país entre los cuales unos conocieron fama a nivel nacional y otros solamente son conocidos a nivel local.

  • Los inmigrantes

Entre estos últimos citaremos a Edmond Rostand y su familia, Pierre Loti, Pierre Benoit, Roland Barthes y Francis Jammes.

Edmond Rostand (1868-1918). Al caer enfermo de pleuresía, durante los ensayos del "Aguilucho", vino a someterse a una cura a Cambo donde acabó por fijar su residencia en Arnaga. Poeta y autor dramático, fue probablemente el autor más adulado de las letras francesas. Su época se sintió plenamente identificada con él a causa de su espíritu nacionalista, tan importante en este período que separa la guerra de 1870 de la de 1914-1918. Y aquí está la raíz de su éxito. Escribió en Arnaga, residencia que él mismo construyó, Chantecler(1910), dedicado a su hijo pequeño Jean. La célebre trilogía El Vuelo de la Marsellesa (1919), poemas de la guerra de 1914 con palabras de un segador vasco. Cantique de l'Aile y La última noche de D. Juan (1922). La Gloria, obra de teatro con la que Sarah Bernhardt hizo su última aparición en escena. El hombre que yo he matado(1921), obra de teatro que dio lugar a una película de Hollywood en la que se trata por primera vez el problema del objetor de conciencia.

Su hijo Jean Rostand, biólogo mundialmente reconocido, aprendió a amar la naturaleza en el País Vasco. Este científico era al mismo tiempo un humanista que buscaba fundar una nueva moral basada en la fe, en la verdad y el progreso humano, alcanzable gracias a un constante esfuerzo de la conciencia. En 1959 ingresa en la Academia Francesa. Entre sus obras destacan: Pensamientos de un biólogo (1939), El Hombre(1940), Esbozo de una historia de la biología (1945), Lo que yo creo(1953), Inquietudes de un biólogo(1967).

Pierre Loti(1850-1923). Julien Viaud, su verdadero nombre, nació en Rochefort. Fue oficial de marina destinado por dos veces a Hendaya, de 1891 a 1893 y de 1896 a 1898. Aquí se estableció y aquí murió. Su oficio, por sus muchos viajes, hizo de él un autor exótico. Loti es una identidad que se busca constantemente y no puede llegar a definirse. Escribió Ramuntcho en Ascain, en noviembre de 1896. En El País Vasco y Loti, M. Duhorcau ha publicado una antología de fragmentos consagrados al País Vasco aparte de Ramuntcho. Otras obras suyas son: Las bodas de Loti(1882), Pescador de Islandia(1886), Madame Chrysantheme( 1897). En 1842 ingresó en la Academia Francesa.

Francis Jammes (1868-1938). Nacido en Tournay (Bigorre) vivió en Saint- Palais y Orthez hasta instalarse definitivamente en Hasparren (1921) donde había heredado "Eyhartzia" gracias al padre benedictino Callava. Poeta rústico, epicúreo, ajeno a toda influencia y a toda escuela. Gide lo califica como "feliz accidente en la literatura francesa". Sus obras cristianas se deben a su conversión en 1905. Algunos de sus títulos son: poemas: Del angelus del alba al angelus de la tarde (1898), El duelo de las primaveras(1901), Las Geórgicas cristianas(1911); novelas: Clara de Ellébeuse(1899), La novela de la liebre(1903), El Señor cura de Ozeron (1918).

Pierre Benoit(1886-1962). Natural de Las Landas, vivió durante mucho tiempo en la costa vasca instalándose en Ciboure en la villa "Allegria" donde murió. Autor fecundo, escribió una novela por año. Fue uno de los grandes maestros de la novela de evasión. Obtuvo el premio de la Novela Francesa en 1931. Por Don Carlos, su tercera novela, relata la segunda guerra carlista. Aino, novela de encantamientos y brujería, transcurre en el País Vasco del Sur (1948), Los Amores muertos(1961) inspirado por la enfermedad y los últimos momentos de su mujer, se desarrolla en Ciboure. En 1954 publica un ensayo: El País Vasco.

Roland Barthes (1915-1980). Padre del estructuralismo, fue alumno del Instituto de Bayona durante 8 años y después fue profesor en el de Biarritz durante dos. Títulos: El grado cero de la escritura(1953), El imperio de los signos (1970), Elementos de semiología.

André Lichtenberger(1870-1940). Vasco de adopción, como él mismo decía, nació en el seno de una familia alsaciana que buscó refugio en San Juan de Luz después de la derrota de 1870. Cursó estudios en el Instituto de Bayona y después fue profesor de la Universidad siendo uno de los escritores más fecundos de la primera mitad del siglo. Tiene dos series de obras. Las que escribió como humanista constituyen toda una serie de trabajos sobre el socialismo del siglo XVIII: El socialismo utópico(1898), El socialismo y la Revolución francesa (1936). La otra es la obra del novelista, autor de cuentos y novelas cortas. Su obra maestra es, sin duda, Le petit Trot, relato de sicología infantil. Títulos cuyo escenario es el País Vasco: Sangre Vasca, Gorri el pirata, Pancho sangre de tiburón.

  • Autores nativos

Jean Baptiste Duhalde (1674-...). Nacido en Ustaritz, se hizo jesuita junto con su hermano Bertrand que fue misionero en China durante 40 años. En París fue secretario del padre Le Tellier, confesor de Luis XIV. Escribió La prudencia cristiana o los principios de la verdadera sabiduría para conducirse cristianamente en el mundo (1724). Pero se hizo célebre, sobre todo, por haber publicado los volúmenes del 9 al 16 de las Cartas edificantes y curiosas escritas desde las Misiones extranjeras por algunos misioneros de la Compañía de Jesús (1711-43) y por la Descripción del Imperio de China y de Tartaria (1735) que escribió basándose en las cartas de su hermano.

Jean Pierre Armand David (1826-1900). Hijo de un médico de Espelette de ascendencia judía, se hizo lazarista. Llevó a cabo tres misiones científicas en China y de allí envió verdaderos tesoros al Museo de Historia Natural de París: 379 muestras de geología, 624 mamíferos, 1.531 pájaros, 3.425 plantas, 10.165 especímenes de entomología. Los informes de estas expediciones han aparecido en la revista del museo. Además publicó: Diario de mi tercer viaje de exploración en el Imperio Chino (1876), Segundo viaje de exploración en el Oeste de China (1876), Los pájaros de China(1877), Plantae Davidianae ex Sinorum imperio (1890). Recibió la medalla de oro de la Sorbona para Investigadores de historia natural en China y en el Tibet. Era también corresponsal de la Academia de Ciencias.

Joseph Garat. Nacido en Ustaritz, abogado en Burdeos, diputado de Laburdi junto con su hermano en 1789, fue ministro varias veces. Demócrata de la escuela de los filósofos. Escribió en el "Mercurio de Francia" y en la "Enciclopedia Metódica". Publicó unos "elogios" los tres últimos de los cuales fueron premiados por la Academia Francesa. A él se deben también Consideraciones sobre la Revolución(1792), Memorias de la Revolución (1795) y una Historia de los Vascos. En 1806 ingresa en la Academia Francesa pero la Restauración le quitó el sillón.

Lavigerie Charles Martial (1825-1892). Nacido en Bayona fue profesor de literatura latina en los Carmelitas de París, de historia de la Iglesia en la facultad de teología de la Sorbona (1851-56). Funda la obra de Oriente para el sostenimiento de las misiones del Levante, visita el Líbano tras la masacre de 1859-60; obispo de Nancy (1863) y luego de Argel (1867), fundó los Padres Blancos (1874). Cardenal en 1862. Funda la sociedad antiesclavista en 1888. Preconiza la adhesión previo acuerdo con el papa León XIII en 1890. Escritos: Ensayo sobre la escuela de Edesa(1850), Informe de los errores doctrinales del jansenismo (1858), Obras escogidas(1884), Documentos sobre la fundación de la obra antiesclavista.

Derrecagaix Victor Bernard (1833 Bayona-1915 Anglet). Se distinguió en Argelia en 1856 y en la guerra de 1870. Fue profesor de la Escuela Militar donde tuvo como alumnos a Pétain, Foch, etc. Jefe del servicio geográfico del ejército (1888). Escribió: Los estados mayores de los ejércitos franceses y extranjeros (1869), La insurrección de Dalmacia(1869), Una campaña de los rusos en Asia Central (1869), Estudio sobre el servicio del Estado Mayor(1868) y La guerra de 1870(1871 ), Las dos misiones del coronel Flatrers (1882), El mariscal Conde Harispe(1916), Mis recuerdos póstumos(1921).

Claude Frédéric Bastiat (1801-1850). Nacido en Bayona, se ocupa primero de agricultura y de comercio antes de entregarse a la economía política. Partidario del libre cambio fue uno de los más grandes representantes de la escuela liberal. Constituyó la asociación "La libertad de comercio". Publica Cobden y la Liga y panfletos entre los cuales podemos citar Los sofismas económicos. Su gran obra es Las armonías económicas que dejó sin terminar.

Gustave Xabier Ravignan (1795-1858). Jesuita nacido en Bayona, sucedió al padre Lacordaire en la cátedra de Notre Dame de París (1837-1847) en la que dedicó su ejercicio sobre todo a la Iglesia. Después de 1846, tomó parte en el movimiento de Oxford. Publicó sus sermones en 1844: De la existencia del instituto de los Jesuitas y Clemente XII y Clemente XIV en 1854.

Antoine D'Abbadie D'Arrast (1810-1897). Nacido en Irlanda a donde había emigrado su padre, originario de Arrast en Zuberoa, fue el gran explorador de Etiopía y del país Galla (1838-1848). Miembro de la Academia de Ciencias en 1867. Observó en Santo Domingo el paso de Venus ante el Sol. Su principal obra es La geodesia de la Alta Etiopía (1873). Publicó también Abisinia y el rey Teodoro (1868), Noticia sobre las lenguas del Kam (1870), Diccionario de la lengua Amarinna(1881). Este sabio no olvidó la lengua vasca ni el País Vasco y organizó las tan célebres fiestas vascas que se celebraban el siglo pasado. En 1863 publicó con Chaho Estudios gramaticales sobre la lengua euskara. Su hermano Arnaud Michel, que exploró Etiopía con él, publicó en 1859 Observaciones sobre el trueno en Etiopía.

Jean Delay (1907). Nació en Bayona. Célebre médico y siquiatra francés, presidió en 1950 en París el primer Congreso Mundial de Siquiatría. Ejerció una profunda influencia sobre la siquiatría moderna. Sus principales obras son: Asterogenesias y las sensibilidades cerebrales (1934), La electroen- cefalografía (1938), La electricidad cerebral (1949), Problemas de psicología médica (1952), Juventud de André Gide (1957). Fue el primero en utilizar una droga química (psicotropo) para tratar a los enfermos mentales. Fue miembro de la Academia de Ciencias y de la Academia Francesa.

René Cassin (1887-1976). Célebre jurista nacido en Bayona, participó en numerosas conferencias internacionales con la Sociedad de Naciones, la UNESCO y la ONU. También participó en la Comisión investigadora de la ONU sobre crímenes de guerra. Publicó numerosas obras jurídicas: La excepción de inejecución en los informes sinalagmáticos (1914), La concepción de los derechos del Estado de la sucesión (1914). Miembro de la Academia de Ciencias Morales y Políticas en 1947. Obtuvo el Premio Nobel de la paz en 1968 y fue uno de los autores de la "Declaración de los Derechos Humanos" (1947).

François Regis Bastide (1926). Autor de novelas y ensayos nacido en Biarritz. Publica su primera novela, Carta de Baviera, en 1947, siendo director de Radio Sarrebruck. En 1953 obtiene el gran premio de la Crítica por su ensayo San Simón por él mismo y en 1956 el premio Fémina por Los Adioses. Ha publicado dos obras de teatro: La Selva Negra y El Tercer Concerto por el que obtuvo el gran premio de la televisión en 1963.

Bertrand Pelletier (1761-l797). Químico nacido en Bayona. Miembro de la Academia de Ciencias, profesor de química en la Escuela Politécnica, inspector general de farmacia militar. Son suyas investigaciones sobre el fósforo y los fosfuros metálicos, sobre la formación del ácido muriático oxigenado, la preparación del jabón, etc. Escribió Memorias y observaciones de química, publicado después de su muerte en 1798.

Pierre Joseph Pelletier (1788- 1842). Hijo de Bertrand. Nació en París. Logró descubrimientos importantes para la industria y sobre todo aplicables a la medicina. Descubrió la mayor parte de las bases salificables vegetales tales como el sulfato de quinina del que sacó la quinina (1820) remedio contra el paludismo; la estricnina en 1818, la brucina y la veratina en 1819. Aisló la narceína y la tebaína del opio. En 1827 recibió el premio Montyon (10.000 fr.) que compartió con su colaborador Caventou. Escribió: Noticia sobre la materia verde de las hojas (en colaboración con Caventou) en 1817; Un nuevo alcalino, la estricnina (1818), Análisis químico de las quininas en 1821.

Duvergier de Hauranne, Abate de Saint-Cyran (1581-1643). Nacido en Bayona, entabló amistad con Jansenius durante sus estudios en Lovaina y con él viene a Bayona en 1611. Es nombrado párroco de Itxassou y canónigo de la catedral. Su amigo es nombrado director del colegio. En 1617 va a París y es nombrado abate de la abadía de Notre Dame des Champs cuya abadesa es María Angélica Arnaud. Combate la comunión frecuente. Richelieu le ofrece ricas abadías y los obispados de Bayona y Clermonts, que él rechaza. El 4 de mayo de 1638 es encerrado en la fortaleza de Vincennes de la que no saldrá hasta la muerte del cardenal en febrero de 1643 para morir ese mismo año. Su doctrina es el jansenismo. Escribió La teología familiar (1642), Cartas cristianas y espirituales publicadas en 1645, Diccionario de teología católica> y una enciclopedia del catolicismo.

Martin de Barcos. Nacido en Bayona en 1600 muere en 1678. Alumno de Jansenius. Sucede a su tío Duvergier en la abadía de Saint-Cyran. Tiene numerosos escritos jansenistas sobre la predestinación: Praedestinatus, firmado en Auvaray en 1643 (censurado); Respuesta a un fragmento de algunas proposiciones de Jansenius (1644); De la autoridad de San Pedro y San Pablo (1645) (condenado por el Santo Oficio); Exposición sobre la fe católica referente a la gracia y a la predestinación (1698)

Pierre Harispe. Sacerdote nacido en San Juan de Luz en 1854, fue profesor del colegio de San Luis Gonzaga. Abrió colegios en San Sebastián y en Versalles y marchó luego a Bélgica donde se dedicó al periodismo hasta que decidió establecerse en París donde creó la editorial "Librairie Mutuelle". Allí casó con una paisana apellidada Lalanne, sin dejar por ello el sacerdocio para lo cual ingresó en el rito oriental melkide, en su rama católica. Su inquietud le llevó luego por entrar en la orden dominica, muriendo en Garches en 1925. Escribió en francés y en euskara llegando a ser de la Academia Francesa. En euskara publicó Jesu Kristoren bizitza(1885) y el drama Karmela (1896) apareciendo muchos artículos suyos en "Euskal Erria". En francés: Ainhoa, novela de costumbres (Auteil 1893); Perkain (Plon-Nourit 1903), drama en 5 actos; El regionalismo y la Libertad en el País Vasco (1912 Nouvelle Revue); Las etapas de Dios hacia nosotros: Mi testamento filosófico y religioso; La hora de la justicia(1916 Librería de autores y editores reunidos); El País Vasco: Historia, lengua y civilización (1929 Payot); Las convulsiones sociales; Al Pueblo.

Silhouette Etienne (1709-1767). Procedente de una vieja familia biarrota, no se sabe a ciencia cierta si nació en Biarritz o en Limoges. Fue administrador del duque de Orleans, consejero del Parlamento de Metz y "maitre de requêtes". En 1748 fue al Canadá a verificar las fronteras de Acadia controvertidas por franceses e ingleses. Fue nombrado comisario de la Compañía de Indias, director general de finanzas y finalmente ministro, cargo en el que permaneció durante ocho meses debido a que sus proyectos de restringir los gastos de la corte y hacer contribuir a los nobles no fueron del gusto de la nobleza. Parece ser que desde entonces su nombre se utilizó para designar a quien pasa rápidamente y, de ahí, a los dibujos que sólo contemplan la "silueta" de lo dibujado, palabra que fue admitida por la Academia en 1835. Son obras suyas: Voyage de France et d'Espagne (4 t., 1729); Idée du gouvernement chinois (1729); Lettres sur les transactions politiques du règne d'Elisabeth (1736); Mémoires sur les possessions et les droits de la France et de l'Angleterre (1755); Essais sur l'homme et sur la critique (traducción de una obra de Pope).

Guillaume Godin. Dominico nacido en Bayona siendo superior de los mismos en Toulouse. En 1312 fue nombrado cardenal y fue a Avignon como lector del Sacro Palacio de Clément V. En 1322 tomó parte en el concilio de Valladolid. Escribió contra los begardos y murió en 1336. Obras suyas: De l'alliance de Jésus Christ avec l'Eglise y De la puissance de l'Eglise.

François Cabarrus. Nacido en Bayona en 1752 murió en Sevilla en 1810. No muy atraído por los estudios huyó del colegio de Toulouse donde le metió su padre. Le envían a Zaragoza o Valencia a casa de un negociante para aprender el oficio. En 1772 se casa con la hija del mismo creando una fábrica de jabones y frecuentando los economistas de Madrid. En 1782 escribe Memoria de la fundación de la Banca Nacional, verdadera carta de la Banca Nacional Española. Inventa los "asignados" (papel moneda) y funda la banca de San Carlos. En 1784 escribe Memoria sobre la unión del comercio de América con el de Asia. En 1785 crea la compañía de las Filipinas. A la muerte de Carlos III, debido a envidias, es encarcelado. En 1792 Carlos IV le libera y le indemniza. En 1797 representa a España en el Congreso de Rastadt. Ministro de Hacienda de José Bonaparte, escribe en 1808 Cartas sobre los obstáculos, condenado por la Iglesia por su liberalismo. Muere en 1810. Otras obras suyas son: Consideraciones de un español a sus conciudadanos y Memorias.

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Pese a haberse hablado la lengua gascona en Bayona, es poca la literatura que ésta ha producido entre nosotros, no llegando ni siquiera a tener un catecismo. Los textos más antiguos son las prédicas de un rector de Came: Sermons gascons de curés de Came (1741-1790) Pierre Sustra y Martín Lafourcade). Se sabe que se interpretaron, como en Zuberoa, autos denominados les miracles en el siglo XV, pero no conocemos sus textos. En la catedral de Bayona existe un documento de 1565 denominado Réglement gascon des sacristains de la cathédrale. Como en toda literatura oral, existen dichos cuentos en euskara, algunos de los cuales fueron recopilados por un tal Mailli en 1808 bajo el título de Trucs et pataces dou Cordeliérs. En cuanto a la literatura política podemos citar la Chanson d'Andijos.

El primer escritor conocido desde el punto de vista literario es Pierre Lesca (1730-1807), tonelero de la calle Cordeliers de Bayona, autor de canciones, una de las cuales aún se conoce como "Lou chant des Tilholiers", y otra, tan cruda que nadie quiso publicarla, que se llamaba La bouchére culbutée. Quedan siete canciones conocidas de este poeta. En 1776 se imprimió, 230 años más tarde que el de Echapare, el primer libro en gascón. Se titulaba Fables Caussides, tiene 284 hojas y un diccionario final de 21 páginas. Fue publicado por François Batbedat pero es un texto anterior a su editor en el que se vierten al gascón de Bayona las fábulas de La Fontaine. Se conoce también otro poeta, el capitán Jean Baptiste Deldreuil (1796-1852), al que los gascones llamaron el Villon de Bayona. Justin Larrebat (1816-1868), nació en la calle Marengo, estudió derecho en París y dejó cerca de treinta poemas. Escribió en el "Ariel" del zuberotarra Chaho y se le llamó el Ronsard bayonés. También podemos citar a Theodore Lagravêre que en 1865 publicó el libro Pésies en gascoun y residió en París.

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Los bersolaris, es decir, los improvisadores en el sentido propio de la palabra, por oposición a los autores de canciones, no son siempre muy fáciles de identificar. Si su técnica es la misma en ambos casos, la utilización de un determinado aire para componer los versos dotados de la misma rima en una estrofa, la diferencia importante que existe entre los dos estriba en el hecho de que el uno improvisa mientras que el otro compone sin límite de tiempo. Si el improvisador puede ser autor de canciones, la inversa no tiene por qué ser cierta. De Martín Bidartekoa (Martín de Bidart) no se conoce más que una canción compuesta en 1813 y que cuenta las desgracias de los habitantes de Bidart en su huida ante las tropas de Wellington. Pero no sabemos si se trata de un improvisador. En cambio, sí es probable que lo fuese Martín Larralde Bordaxuri (1782-1821 ) natural de Hasparren. Autor de una sola canción conocida, "Galerianoaren Kantoak" (la Canción del Galeote), sabemos gracias a las minutas de los procesos de 1815 que no sabía leer ni escribir. En consecuencia la única manera que tenía de expresarse era la improvisación. Su tío Bernard Larralde (1771-1853) -osaba burjes hori- "el tío burgués", fue conocido en el País Vasco Norte como autor de canciones y fue, sobre todo, en el reinado de Luis Felipe cuando dio pruebas, según Chaho, de su talento de improvisación con ocasión del paso de personalidades tales como el duque y la duquesa de Nemours. El hijo de Bernard Larralde, Juan Bautista Larralde (1804-1870), doctor en medicina de San Juan de Luz, obtuvo premios en los concursos de Abbadie entre 1856 y 1864 antes de formar parte del jurado de dicho concurso. Quizás tenía talento como improvisador pero nadie lo sabe. Hasparren fue en el siglo XIX un vivero de bersolaris. Un tal Manex Etxeto, más conocido por el nombre de casa Katxo, fue un contemporáneo de Etxahun de Barcus. José Mendiague los relaciona en una estrofa de la canción "Euskaldun bertsulariak" (Bersolaris euscaldunes):

Bertsulari onak ziren Katxo eta Etxahun,
Halakorikan orai ote dugu nehun;
Heiek egin dutena guk egin dezagun,
Debruia utzi eta, Jainkoa har lagun,
Bi pelegrino ziren, ohora ditzagun,
Agian Jainko Jaunak berekin tu egun.

Gracias al mismo autor surgen otros nombres de improvisadores de Hasparren y de la región, Cambo o Isturitz (pueblo de Baja Navarra que se halla a unos pocos kilómetros de Hasparren). Se trata de Putxuna del que no se sabe nada excepto que hay una casa Putxunatea (puede ser un Salvat Daguerre, pero no se han llevado a cabo las pesquisas con la necesaria seriedad), Bordaxuri, del que ya se ha hablado, Karranka de Isturitz y Lohiothar de Cambo.

Putxuna, Bordaxuri huna bi Haspandar,
Izturitzen Karrantak eiten zuen indar;
Oi, zer bertsularia Kanbon Lohiothar,
Ezin bentzutu dute egundaino elgar,
Bat bertzea baino hobe, norbeit izan behar
Guzientzat nagusi izan da Xenpelar.

Mendiague nos proporciona también otros nombres de bersolaris uno de los cuales nos es totalmente desconocido, Amezket de Sara mientras que Ttipi de Urrugne ya a una edad avanzada (adinez zahartua izanik ere) dedica en 1852 una canción a Napoleón III:

Amezket Saran eta Urruñatik Ttipi.
Guzier mintzo ziren errespetuz beti,
Ofentsarik ein gabe sekulan nehori,
Ez ziren fantesiaz, kantu emaiten ari,
Etsenplu ona frango eman dute orori
Ez dakigunek nahi badugu ikasi.

Cuando se aborda la segunda mitad del siglo XlX hay que subrayar que gracias al mecenazgo de los hermanos Abbadie, sobre todo de Antonio de Abbadie, la canción y la improvisación van a conocer un auge nuevo. Paralelamente a los concursos de canciones instituídos en 1853 en Urrugne, Antonio de Abbadie organiza concursos de improvisadores, la primera mención de los cuales la encontramos en 1856 con el paso, la primera vez, del príncipe Luis Lucien Bonaparte. Veamos lo que dice sobre ello el Correo de Bayona: "La fiesta había dado comienzo por la poesía escrita y cantada, y se terminó por la improvisación cantada. Los vascos de España y de Francia han competido por llevarse el premio ofrecido por el príncipe. La victoria fue indecisa entre Hiribarren de Sara y Zigarroa de Hendaya. El premio las fue adjudicando "ex-aequo".

El concurso de 1858 reunió de nuevo a Dominique Hiribarren de Sara y a Pierre Zigarroa de Hendaya a los que se añadieron Antoine Choperena de Saint-Pée, Nicolás Pierri de Espelette, Pablo Labandibar de Fuenterrabía y Mateo Goyeneche de Oyarzun. Estos concursos son siempre anuales pero no siempre se citan las listas de participantes. En 1865 Dithurbide de Sara resulta vencedor así como en 1866 cuando comparte el premio con otro improvisador. Se vuelve a compartir el premio en 1868 pero no se cita el nombre de los vencedores. En 1869, gracias a Vinson, sabemos que Ibarrart de Jatxou (1838-1919) triunfa al mismo tiempo que una chica de veinticinco años María Luisa Osollo u Osorio de Ascain. En 1871 Ibarrart comparte el premio con Etcheto de Sara y al año siguiente cinco improvisadores entran en el concurso: Choperena de Saint-Pée, Dufau de Saint-Pée, Irigoyen de Ascain, Etcheto de Sara y Etchart de Espelette; estos dos últimos fueron los vencedores.

En 1875 doce improvisadores se presentan y el premio recae en tres, de los cuales uno es una chica de Ascain; quizás María Luisa Osorio. En 1884 el jurado nomina a tres de los ocho concursantes: Lastiry de Ascain, Etcheto de Sara y Luisa Etcheverry de Ascain. En este dominio de la improvisación han brillado las mujeres con particular fuerza. A1 lado de María Luisa Osorio y de Luisa Etcheverry, ambas de Ascain, sabemos que Ana Etchegaray llamada Ana Debrua de Hasparren y Mariana Hargain fueron laureadas, la primera en 1894 y la segunda en 1895. Entre los vencedores de los años 90 figuran además de Ibarrart, Saint-Pée de Louhossoa, Pierre Soco de Villefranque como 2.° premio, y en 1894 Duhaldébére de Sara en San Juan de Luz. Pero no se puede dejar el siglo XIX sin mencionar los nombres de Joanes Iribarnegaray llamado Xetre de Hasparren y el que se encuentra a menudo en el curso de los numerosos "toberak" que tenían lugar en Laburdi y en Baja Navarra, Juan Bautista Oxalde (1824- 1897) de Bidart.

Aunque vasco navarro de nacimiento, Oxalde vivió tanto tiempo en Laburdi (fue aduanero y cartero sucesivamente) que se le puede considerar como el prototipo mismo del improvisador laburdino. Joanes Garaztarra, el cronista suletino de "Eskualdun ona", lo consideraba así puesto que imaginaba que, del cielo donde los antiguos juzgan a los nueve improvisadores, Etxahun simboliza a Zuberoa, Uxtotordoki a Baja Navarra y Oxalde a Laburdi. La fama de Oxalde fue enorme en la segunda mitad del siglo XIX. Se diría el pontífice del bersolarismo. Se le reclama en todas partes. Un día en Sara estando con otros ocho improvisadores propone a sus, amigos, después de la comida, componer una estrofa en la que aparezcan los nombres de los nueve presentes. Ninguno se atrevió pero él llevó a cabo la proeza.

Saran egun badugu bertsulari hanitz
Katxo uztariztarra Bestoitz-ko Felitz;
Bettiri jatsuarra, hortik dago irriz;
Xetre hazparnekoa partida nik aldiz,
Anibar arin hiz;
Zuraidarrak berriz
Muske erakuts erhiz,
Xara mintzo lodiz,
Oxalde kantugile, zahar ez balitz.

Aparte del trío más importante de la época, Bettiri Dibarrart, Xetre y Oxalde, los otros seis nombres no evocan nada; uno de ellos es citado por el nombre propio, Felitz de Briscous, el otro es designado con el nombre de su pueblo, Zuraidarra, y los otros, muy probablemente, por los nombres de su casa natal: Katxo (del que se sabe que era de Ustaritz), Añibar, Muske, Xara de los que se puede pensar que son de Sara o de Saint-Pée. Hay que añadir entre los de Sara a los hermanos Elissamburu seguramente. Uno de ellos, León, brigadier de aduanas en diversas ciudades de Laburdi, ganó un concurso de poesía de Abbadie en 1855 y murió enseguida en 1861; el otro, Juan Bautista (1828- 1891), oficial del ejército francés, es mucho más conocido. Autores de canciones sí que lo son, pero no se sabe con seguridad que fueran improvisadores, puesto que no hay ninguna prueba.

Entre los sacerdotes no hay ninguna duda de que alguno de los que probase suerte con las musas se atrevería, seguramente, con la improvisación. Aunque no sea seguro, en lo que respecto al canónigo Adema, llamado Zalduby (1828-1907), sí que lo es el testimonio del abate Barbier acerca del abate Charles Becas (1847-1911); natural de Ainhoa fue sucesivamente vicario de Baigorri y Biarritz y después párroco en Ahetze y en Bidart. Más conocido bajo el seudónimo de Harrazpi; de él se dijo que "Bertsulari, koplari, ditxolari, lo fue todo a la vez y no en menor sino en mayor grado". A fines del siglo XIX, después de la muerte de Oxalde, los concursos de improvisadores continuaron. Piarres Ibarrart (o Dibarrart) sigue siendo el más apreciado, pero su oficio de chantre en la iglesia de Baigorri no le permite aparecer en los "toberak". Después aparecen otros como Capdevielle llamado Rotschil, cantor de puntos en los partidos de pelota, en particular ante el príncipe de Gales, y sobre todo Larralde, denominado Panpale de Louhossoa, herrero y pelotari. Otro Capdevielle de Ustaritz llamado Kattabil aparece descrito por Pierre Lafitte como alguien invitado muy a menudo a los banquetes de boda, a los bautizos o a otras ceremonias.

Contemporáneo de Panpale Larralde, Mattin Irabola de Saint-Pée fue muy conocido en todo el País Vasco durante el periodo de entre guerras en las diversas justas que se celebraban de Mauleón a Espelette en donde figuraban también improvisadores suletinos Ligeix y Etxahun Iruri. En 1935 Larralde y Mattin Irabola representan a Iparralde en el primer gran concurso que reúne a los improvisadores de las siete provincias. Si el joven Basarri fue declarado vencedor, Mattin Irabola se llevó el segundo premio, demostrando así su valía. El periodo después de la guerra vio surgir una nueva generación caracterizada por el nacimiento de talentos nuevos entre los que figuran Mattin Trecu de Ahetze que difícilmente se puede disociar del bajo-navarro Xalbador Aire. Fiestas, bodas, banquetes, "toberak" son el escenario de las confrontaciones entre Mattin y Xalbador figuras típicas; el uno, por su gordura y jovialidad, Mattin, y el otro por su delgadez y su temperamento de verdadero poeta, Xalbador. Recorrieron no sólo el País Vasco-francés sino que llegaron hasta Burdeos, París, California; a todas partes donde hubiera vascos. El éxito fue considerable. Los dos representan al País Vasco Norte en los numerosos Xapelketa organizados por Euskaltzaindia en los años 1960-1970 en los que se habían reunido los mejores improvisadores del País Vasco.

Y no hay que olvidar también que se unió a ellos aunque un poco más tarde Xanpun (Manuel Sein) muy conocido y apreciado actualmente. Este rápido cuadro del bersolarismo en Laburdi demuestra que la improvisación se cultivó mucho en el curso del siglo XIX, sobre todo en los pueblos como Hasparren, Ustaritz, Saint-Pée, Ascain, Sara, Urrugne. Quizás habría que ver en ello la influencia de las justas organizadas por Antonio de Abbadie. Parece que a partir del final de siglo se inicia un cierto declive, a pesar de algunas figuras de gran talento, y que será la improvisación en el siglo XX patrimonio de Baja Navarra. Quizás haya que ver en ello la relación directa con la práctica del euskera y la resistencia de esta lengua en esta sexta merindad. Los recientes campeonatos que reagrupan a los navarros a ambos lados de la frontera están ahí para probarlo.

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En Laburdi la danza no ocupa, según Iriart (1968), un lugar tan preponderante como el juego de pelota. Se bailan, es cierto, algunas variantes de los "Mutikoak", como "Lapurtarrak", "Ainhoarrak", "Milafrankarrak", "Lapurtar-Motxak". Pierre de Lancre decía, en 1612, que los de "Laburdi" amaban la danza turbulenta, al son del tamboril. Actualmente sus habitantes bailan con preferencia el fandango y el "arin- arin" de San Juan de Luz.

  • El fandango

Al recorrer las líneas consagradas a las danzas populares vascas, un profano, poco al corriente de nuestras cosas, se sorprendería si no se mencionara el fandango. "¿No es el fandango, se nos diría, uno de los rasgos esenciales del vasco, como la boina, el "makila" y la "txistera"?". Hay que decir la verdad; entre las riquezas coreográficas del folklore vasco, este baile no presenta sino un interés relativo. En su obra "Ramuntcho", Pierre Loti ha hecho una descripción del fandango con el talento que le es peculiar. Pueden complementarse esas admirables páginas con el siguiente detalle: generalmente las parejas no se mueven en forma aislada, sino agrupadas en círculo alrededor de un eje imaginario. Se ven con frecuencia conjuntos de diez o doce bailarines y bailarinas, pero la fórmula preferida -seguramente la más armoniosa- es la que reúne solamente a dos ágiles parejas. La música del fandango es una especie de vals con ritmo muy marcado y con el compás de 3/4. A1 fandango le sigue invariablemente otra danza muy corta, en 2/4, que se llama Arin-Arin (lo que en vasco quiere decir: ligero-ligero). La característica principal del Arin-Arin consiste en saltos repetidos de un pie sobre otro, cruzando las piernas. El ritmo, muy vivo desde el principio, se acelera progresivamente de manera que, al final, los bailarines quedan absolutamente sin aliento. En la vertiente sur del Pirineo el fandango parece que se bailaba ya en el siglo XVIII. Según se asegura, fueron los pescadores de San Juan de Luz que lo introdujeron en Laburdi hacia mediados del siglo XIX. Se nota, no hay duda, una evolución en el estilo mismo de esta danza que, desde las aldeas de Laburdi, ha penetrado hasta en las localidades de la Baja Navarra.

  • Cortejo de Corpus

En algunos pueblos de Laburdi, los jóvenes, ataviados con pantalón blanco y chaqueta azul, formaban cortejos, hace aún pocos años, con motivo de la festividad del Corpus. Penetraban en la iglesia, dos en fondo, y avanzaban hasta el altar mayor, pero sin acercarse a la mesa, ejecutando muy ceremoniosamente un baile parecido al del "Bolant Dantza": tres pasos adelante y dos atrás. Una vez terminados los actos religiosos, precedidos por el cura párroco, los bailarines se dirigían hacia la casa parroquial, a paso largo, les esperaba un refrigerio. Tal costumbre original se conservaba todavía, muy especialmente, en la aldea de Macaya, y también en las poblaciones de Iholdy y Heleta, en los lindes de Laburdi.

  • El makil xuri

A fines del siglo pasado se bailaba aún en Donibane Lohizune (San Juan de Luz) la danza del "makil xuri" (bastón blanco). Los ejecutantes tenían un traje algo parecido al de los "pelotaris": pantalón blanco, camisa con pechera lisa, cinturón de lana colorada y alpargatas. Como adorno complementario, sus cabezas iban cubiertas con una boina roja de la que pendía una borla. Las variadas figuras de la danza del "makil xuri" exigían una agilidad y regularidad asombrosas. En la última de esas figuras los bailarines, armados con largos palos, pegaban sobre un pellejo para vino, que se ataba al hombro de uno de los compañeros. La "xirula" y el "ttun-ttun" tocaban el aire conocido: "¡Oi! ¡oi! Zahagi; ¡oi! zahagi pampota". El juego del bastón blanco divertía muchísimo a los espectadores que seguían con creciente interés los movimientos del pellejo en sus intentos para evitar los golpes que asestaban los bailarines. Danzas similares se ejecutan en ciertas partes de Guipúzcoa, y también en Navarra, muy especialmente en la villa de Donamaría.

La reputación y el renombre de los jóvenes laburdinos que, bailando, escoltaban los cortejos de los príncipes que atravesaban el país, fue imponiéndose hasta en la propia capital del reino. Sin embargo los textos contemporáneos, aun cuando proclaman los méritos de los bailarines, no nos informan ni del baile en sí, ni de las costumbres que se recogen en él. Al llegar los folkloristas, éstos les dispensaron en el mejor de los casos una breve mención, cuando por otro lado se deleitaban describiendo las cabalgatas de Baja Navarra, las pastorales y las mascaradas suletinas. La razón de ser de este trato desigual es evidente: las figuras antiguas de baile y más concretamente las figuras masculinas tradicionales empezaron a desaparecer en Laburdi, frente a tipos más modernos, antes que en las demás provincias del País Vasco francés. La imagen que tenemos del baile vasco tradicional corre el riesgo de quedar, por ello, empobrecida y falseada. Afortunadamente, aun en estos tiempos, es posible recoger, en su fuente misma, diversas informaciones que reducen la laguna, cuando no la colman. En efecto, ciertos vestigios de la práctica antigua han sobrevivido aquí y allá, sobre todo en torno al Carnaval. Las costumbres del Carnaval, vivo aún en Laburdi, en vísperas de la primera guerra mundial, se clasifican en cuatro tipos que no presentan ni la misma frecuencia, ni la misma generalidad:

1. La única costumbre practicada antes, en todas partes y de forma regular todos los años, era la de la ronda de las colectas. Los que piden representan personalidades muy diversas. Para los pobres del vecindario cercano o lejano (mujeres de edad y niños provenientes de Ziburu o de San Juan de Luz), y para los gitanos, la colecta del jueves gordo (a veces del martes) no era sino una más de las que se hacían durante el año con el fin de asegurar su subsistencia. En cambio para los jóvenes del municipio y a veces de los aledaños (Ainhoa), era la manera de conseguir, a buen precio, lo necesario para una comida de fiesta. Casi siempre, los jóvenes se trasladan en grupos de tres o cuatro. Toscamente disfrazados: falda de mujer por encima de los pantalones, chaqueta demasiado grande, abrigo demasiado largo, sombrero hongo o de copa, la cara enmascarada o pintarrajeada. Llaman a todas las puertas, entran en las casas, hacen algunas payasadas, a veces esbozan una danza burlesca, finalmente reciben de los habitantes regalos en especie. Ensartan en un atizador o en un palo puntiagudo las orejas de cerdo, las lonchas de tocino o de jamón. Su cesta se llena de huevos. En las casas en las que se ha matado el cerdo recientemente, la dueña de la casa les da longanizas o morcillas. Normalmente cada uno de estos pequeños grupos trabaja por su cuenta, y en un perímetro limitado, en el interior de su propio "barrio". Suele ocurrir, sin embargo, que la juventud se ponga de acuerdo para no formar más que una sola banda de esos "piltzar" o "zirtzil", que colecta entonces por todo el municipio, antes de reunirse en el albergue para disfrutar (Villefranque hacia 1900-1905).

2. Cuando un municipio, o un barrio importante de un municipio, cuenta con un número suficiente de jóvenes ejercitados en el baile, suele ser posible organizar un cortejo con una apariencia bien distinta, capaz de darse a conocer con éxito fuera de su propio pueblo, y particularmente en villas como Dax, Bayona o Biarritz. Se tiene, entonces, un esmerado cuidado con los trajes y los bailes. La ronda de los "zirtzil" alcanza así su apogeo. En este grado superior de organización, el equipo constituido y los pequeños grupos contribuyen a abastecer la mesa común. Los primeros recogiendo dones en metálico, los segundos en especie.

3. La costumbre de juzgar, condenar y ejecutar a Zanpantzar (Saint Pansard) el miércoles de ceniza, es muy frecuente aunque no constante. Normalmente un maniquí que lo representa es paseado por el poblado mientras se canta la canción Adieu pauvre carnaval(Adiós pobre carnaval) (con palabras y musiquilla gascona). Más tarde es quemado entre los gemidos de las plañideras (hombres disfrazados de mujer). A veces (Villefranque) no hay maniquí; únicamente una hoguera que en principio también está destinada para quemar a Pansard. El miércoles de ceniza tiene lugar la última buena comida.

4. Mencionemos, finalmente, la posible representación de las Toberak o Tobera-mustrak, considerándolas diversos autores como parte del ciclo del carnaval. En efecto, como ya se sabe, podrían tener lugar en cualquier época del año. Nos han sido indicadas en Laburdi: Villefranque, Saint-Pée-sur- Nivelle y Ainhoa. Las personas de edad que fueron testigos de ellas, no habían visto más de una o dos en el transcurso de su vida. De las cuatro actividades que hemos visto aquí, sólo la segunda cortejos de bailarines enmascarados- será analizada en este estudio. El municipio de Ustaritz conservó esta tradición durante más tiempo y más fielmente que cualquier otro municipio; es por ello que trataremos este caso en las páginas que siguen.

  • Los personajes y su atuendo

El número de participantes varía según los informantes. El abanderado. "Vestido, ya sea de "kaskarot", ya sea con un traje de calzones cortos y casaca de terciopelo en un tono oscuro, o si no de negro (recordando al antiguo traje vasco), el todo medianamente ribeteado de oro. La charretera era signo de honra en este caso. El abanderado era el jefe y habitualmente el mejor bailarín"."Los Kaskarot". Van por números pares, normalmente de cuatro a diez. Todos llevan una camisa blanca almidonada, un pantalón blanco con tirantes bordados y apretado en la cintura con un cinturón de seda muy ancho (cinturón de boda del padre), una boina y alpargatas blancas. Los kaskarot llevan en la mano una vara corta, adornada en cada extremo por una lazada de color a juego con sus adornos. Varios llevan también una pequeña caja de madera, destinada para recibir las monedas. Los "besta-gorri" (chaquetas rojas). Tienen los mismos pantalones y alpargatas que los kaskarot. Pero, por un lado, llevan una chaqueta roja con adornos amarillos que recuerda a una túnica militar. Por otro lado, llevan en su cabeza un conjunto de tres piezas. Una toca de paño azul claro como si fuera un pasamontañas. Sobre esta toca, un gorro con lazos amarillos rizados que cubre la parte superior del cráneo. Finalmente un trozo de paño rojo anudado con un cordón en la nuca, oculta la cara. Tiene dos agujeros para los ojos y otro para la boca. Los "besta-gorri" tienen un sable de madera que llevan sobre la espalda derecha y también cajas para recoger dinero. Pompierak (los bomberos).

Difícilmente se puede explicar por qué reciben estos personajes el nombre de "bomberos". Casaubon observa con mucha razón que su traje recuerda al de los bufones del siglo XVI y XVII. La cara, al igual que los "besta gorri", la llevan oculta pero su peinado es diferente. Los "bomberos" cuando no bailan se mezclan con la gente, piden dinero y gastan bromas. Los Kotilun- gorri (refajos rojos) o Marika (Marías). Llevan por encima del pantalón blanco, adornado como el de los "kaskarot", una falda roja de paño espeso, muy tiesa y que llega hasta la mitad de la pantorrilla. En la parte delantera de la falda llevan un delantal muy pequeño de color amarillo con dibujos rojos. Alrededor del cuello un pañuelo amarillo y rojo. Llevan también un cinturón de cuero ancho y fuerte del que cuelgan cencerros de vacas y a veces "una bolsa grande llena de serrín que utilizan como si fueran confettis". La función de los "kotilun-gorri" es doble. Al igual que los "bomberos" se dedican a gastar pequeñas travesuras (echan serrín, etc.) hacen reír (se echan boca abajo sobre el dinero que les lanzan, etc). Pero sobre todo, y aunque lleven en parte un traje de mujer, se encargan de que reine el orden con el mayor de los celos. Existe otra pareja de actores, que no aparece en la descripción de Casaubon, y que sin embargo tuvo cierta importancia. Se trata del Señor y de la Señora.

De hecho, dos chicos, uno de los cuales está vestido de mujer. Todos nuestros informadores hablan de dos instrumentos fundamentales: el clarinete y el tambor. En las ocasiones importantes podían añadirse un cornetín de pistón y un bajo. En cuanto a la "txirula", más antigua, habiendo perdido ya su dignidad, tan sólo era el instrumento de los "zirtzil".

  • La gira del cortejo

Una vez que la compañía estaba constituida y que había ensayado, comenzaban las giras exteriores. En aquellos años en los que cada barrio tenía su cortejo, las compañías establecían un calendario de salidas; tal compañía en tal fecha irá al pueblo de tal compañía (el lunes de carnaval, las máscaras de Hérauritz bailan en Ustaritz; el martes, Ustaritz baila en Hérauritz o en Arrauntz, Arrauntz en Ustaritz). Tal compañía irá a Biarritz un domingo y otra irá a Bayona o a Cambo. Los domingos libres son así empleados de la mejor manera. Los jefes de los grupos escriben a los alcaldes solicitándoles el permiso para exhibirse y para recoger una colecta en la fecha prevista. Cuando la compañía llega al barrio en el que ha sido aceptada, su primera labor consiste en adueñarse del lugar y dar la vuelta bailando. A esto se le llama "tomar el lugar". Los últimos quinientos metros del recorrido se alternan andando y bailando. Los actores van en fila o en cortejo. De hecho van en fila en la toma del lugar propiamente dicha y que de acuerdo con la tradición más antigua que conocemos, se llevaba a cabo con la música y los pasos de la "maska dantza" propia de Lapurdi. A esta música que nos han cantado todos nuestros informadores, el señor y la señora Dospital añadían, sin cesar, otra.II Una vez que el lugar ha sido tomado, los "kaskarot" y los demás personajes de la compañía bailan el "simple" (pronunciar el xinple).

La disposición del conjunto es el de los saltos vascos (danza coral masculina norpirenaica): una fila de hombres dispuestos en círculo (sin darse las manos), cada uno de ellos poniéndose de frente hacia la derecha, al comienzo. III Después del Simple era costumbre, a principios de siglo, bailar el Marmutx. Parece ser que la palabra es una corrupción de Malbrough y esto si se juzga por la música, que es la siguiente. Esta música también es conocida con el nombre de "Hirur bortzak hamabortz dira" (Tres cincos hacen quince) (Lauren Dospital). La disposición del conjunto es la misma que para el anterior baile. IV Después del Marmutx la serie de bailes públicos finaliza. Los kaskarot del barrio les reciben en la posada y les ofrecen un caldo y/o unos refrescos. Cuando los kaskarot están en gira fuera del pueblo, entonces los bailarines de cierta edad cumplen con la misión de recibirlos. V Después comienza la visita del pueblo. El cortejo se pasea por todas las calles, parándose delante de cada casa o grupo de casas y baila el baile solicitado por los habitantes. En los años anteriores a 1914 se bailaban la maska dantza, el simple, el fandango, la kaskarot dantza de Baja Navarra y a veces la makil dantza traída recientemente de Hegoalde y aún poco practicada.Vuelven a empezar un poco más lejos. Y así hasta llegar la noche. Normalmente estos días finalizan con una comida que hacen todos juntos y con el producto de lo recogido.

  • Recientes modificaciones de la tradición

Arrauntz, cuyos kaskarot tenían mucha reputación, hace tiempo que dejó de celebrar los cortejos de carnaval. Lo mismo ha ocurrido con Hérauritz. Ustaritz sin embargo, mantiene la costumbre, a costa de inevitables pérdidas y modificaciones. Antes de la segunda guerra mundial, el cortejo de los kaskarot se volvía a formar cada cuatro, cinco o seis años. Desde hace algunos años, la juventud trata de darle mayor interés y la tradición se observa con más regularidad. El miércoles, los bailarines queman el carnaval, poniendo fin al alborozo. La composición del equipo ha sufrido algunos cambios. A partir de 1914, los kotilun-gorri, los "bomberos", etc., considerados como invenciones toscas que sólo servían para dar miedo a los niños, empiezan a desaparecer. Entre las dos guerras sólo se ven cortejos formados por los kaskarot. Hoy en día, las antiguas máscaras recobran su importancia. Se han encontrado en los graneros los sombreros puntiagudos de antes, y los jóvenes han vuelto a hacer con estos modelos, armazones de mimbre que ellos mismos decoran. El repertorio de los bailes también ha sufrido modificaciones.

Al principio sólo afectaron a los bailes que se hacían frente a las casas, a petición de los particulares. Es así que justo después de la primera guerra mundial hizo una tímida aparición la makil dantza, importada de Hegoalde. Un poco más tarde, el ceremonial que se practicaba en la "toma del lugar" sufre sus modificaciones. Hacia 1925-1930, la kaskarot dantza de Baja Navarra comienza a reemplazar la antigua maskadantza local. Unos años más tarde la reemplaza totalmente. Finalmente la makil dantza y el fandango fueron eliminando las otras partes del ceremonial. El jueves gordo se dedica habitualmente a las giras en Bayona donde tiene lugar una exposición con desfile de bueyes engordados. El domingo se reserva a Ustaritz, en donde tiene lugar una exhibición de bailarines a la salida de los oficios y ante toda la población. Luego tiene lugar la gira por las casas. Este año, el lunes gordo, los kaskarot han ido a Cambo y el jueves a Biarritz. El abanderado de Ustaritz no lleva la bandera tricolor estos últimos años, sino la bandera vasca [Ref. Guilcher, J. M.: Danses et Cortèges traditionnels du Carnaval au Pays de Labourd (Bailes y Cortejos tradicionales del Carnaval del País de Lapurdi) "Bulletin du Musée Basque" n.° 46, 1969, pp. 157-189.

  • Euskal Dantzarien Biltzarra. M. J. C. Maison pour tous Polo-Beyris 64100. Bayona. Tf. (07-3359) 632140.
  • Alaiak. Route de Castagnet. Arcangues.
  • Angeluarrak. "Choisy" 24 rue Rouge. Anglet.
  • Atzarri. Mairie de Souraide. Souraide.
  • Aurrera. M. J. C. Maison pour tous 13, rue Bergés Balichon. Bayona.
  • Batz-Alai. 8 Quai Chaho. Bayona.
  • Baseritarrak. 64480. Ustaritz.
  • Begiraleak. 44 Posta-kutxa. Saint Jean de Luz. Avenue J-Paul Bagneres. Biarritz.
  • Biez Bat. Maison Anoste Quartier Sutar. Anglet.
  • Bixintxo. Parvis de l'Eglise. Ciboure.
  • Etorki. Villefranque.
  • Euskal Izarra. "Le Padock" Villa Quieta. Saint Pierre d'Irube.
  • Gazteriak. M. J. C. Polo Beyris. Bayona.
  • Getaria. "Maritoenia" Accotz. Saint Jean de Luz.
  • Goizargi. "Iturartenia" Rue Francis James. Hasparren.
  • Gurea. Akelarre. Rue de la Liberté. Hendaia.
  • Hardoitzarrak. Solhonne "Adour". Rue J. Larrebat. Anglet.
  • lkasleak. "Ortz Adarra". Ascain.
  • Izartxo. Mr. le Président d'Errobiko Kaskarotak. Foyer des Jeunes bilgune. Ustaritz.
  • Jeikadi. Maison Eskia. Kanbo.
  • Lapurtarrak. 8 rue Galuperie. Bayona.
  • Oinak-arin. Villa Sor Herrian. Briscous.
  • Oldarra. 17 rue Duler. Biarritz.
  • Prinpirinak. 18, Impasse Clouzard. Biarritz.
  • Primadera. Maison Elizondoa. Arbonne.
  • Xeliztarrak. Rue Pringle. Biarritz.
  • Xinkako. Villa Aitatchi Baita. Bidart.
  • Xitoat. Mahatsenca. Ainhoa.
  • Zirikolatz Maison Mariantoinia. Saint Pée Sur Nivelle.
  • Zazpiak Bat. Eliza Alde Sare. Askain.

La pastoral Lapurdina. La primera pastoral Lapurdina -Orreaga- fue representada el 12 de abril de 1964. Los amigos del teatro vasco, en general, y de la pastoral suletina, en particular, tenían la curiosidad por comparar la nueva obra de Pierre Larzabal, cuyo texto estaba editado por Goiztiri, con el tradicional espectáculo suletino. En Zuberoa, en principio, son los habitantes de un mismo pueblo los que organizan su pastoral. Sólo el "regente", es decir el que dirige el todo, puede ser de otro pueblo. En el caso de Orreaga los organizadores eran de Ascain, pero los actores de San Juan de Luz y la obra fue representada en esta villa y no en Ascain. La representación de la pastoral comienza con la "muestra". Todos los participantes se dirigen hacia el lugar de la representación, incitando con ello al público a que asista. En San Juan de Luz no tuvo lugar tal "muestra" y ello pudo ser un error. La pastoral suletina se representa sobre un escenario rectangular, sin decorados, abierto por delante y por los lados. A1 fondo, una cortina separa el escenario de los bastidores.

Esta cortina da lugar a tres puertas: del lado del jardín, la de los "cristianos"; del lado del patio, la de los "turcos", sobre la que domina un ídolo articulado; en el centro, la de los "reyes", reservada a los príncipes, papas, ángeles y otras eminencias. Hoy en día esta puerta se reduce a un paso entre dos sábanas cruzadas. En San Juan de Luz no había puerta central, ni aun simbólica. Tradicionalmente los músicos se encuentran en una especie de nicho frente al escenario y se les puede ver. En San Juan de Luz se respeta la disposición pero no se les ve. En Zuberoa, se ponen unos guardas en los ángulos con objeto de impedir que se acerquen los niños y con la función de hacer callar al público cuando hace demasiado ruido. En San Juan de Luz no hubo estos guardas, aunque tenemos que decir que esta costumbre también se va perdiendo en Zuberoa. Lo que sí se ha conservado en San Juan de Luz son las sirvientas, jóvenes que traen y llevan aquello que necesitan los actores. La "arribada", ritual de presentación en el escenario de las diferentes compañías, fue reemplazada en San Juan de Luz por una ceremonia en la que se saludó a la ikurriña y se cantó el Agur Jaunak.

Un elemento original del teatro suletino es el prólogo: aitzin-pheredikia. Un actor escogido por su bella voz entra en el escenario con el "regente". Detrás del que canta el prólogo llega un abanderado de los cristianos. Este hace ondear la bandera sobre el que canta. El que lleva a cabo el prólogo presenta la obra y la resume. En la sala "Dukontenea", en San Juan de Luz, hubo una especie de prólogo pero muy distinto al que acabamos de describir. Era una pintoresca presentación que parecía más bien el comienzo de la obra. A la vez que el ángel canta, van entrando siete soldados vascos cantando el Nor gira gu. El ángel canta el Iduzki denean y los francos entran al paso de la oca cantando como las legiones romanas. Intervienen también Satan y Roland. La pastoral suletina no presenta ni unidad de lugar, ni de tiempo, ni de acción. Se trata de una yuxtaposición de descripciones. Orreaga en cambio tiene lugar en el mismo sitio y aunque la unidad del tiempo no se guarda, la acción está unificada por una intriga: el amor de Guri, la hija del jefe vasco, Otso, hacia el franco Ganelon.

El espíritu de la obra es evidentemente nuevo: se trata de un teatro "comprometido", una ceremonia de tono muy patriótico. Desde el punto de vista del idioma, las pastorales suletinas están cargadas de purismos muy pomposos. En cambio, Orreaga escrito en el dialecto navarro-Lapurdino, se encuentra muy lejos del purismo. El lenguaje es sobrio y los versos siguen la estructura técnica suletina (dísticos asonantados de unas quince sílabas, interrumpidos por una cesura hacia la mitad del verso). Los que conocen las pastorales suletinas quedan sorprendidos desde el comienzo de la primera escena. En Zuberoa no hay compañías mixtas; si hace falta se utilizan hombres vestidos de mujer. En Orreaga no: Guri, la heroína es una mujer. La llegada de los personajes es anunciada con tonadas que cambian según entren los "buenos" o los "malos". En Orreaga se respeta esta técnica pero las tonadas no son las mismas que en las pastorales suletinas. Los actores, en Zuberoa, aparecen con guantes en las manos y llevan un bastón con el que van golpeando el ritmo de la recitación de los versos. En Orreaga la canción vasca tiene un lugar muy importante, así como la música instrumental, muy bien escogida, pero que puede llegar a aburrir a fuerza de escucharla. En la pastoral suletina, los Satanes son excelentes bailarines.

En Orreaga se trata más bien de bufones que hablan mucho. Larzabal ha querido hacer hincapié en la coreografía. Los bailes viriles son numerosos: Zahagi-dantza, Binako, Makil-dantza, Ezpata-dantza, Ikurriña. Una variedad que contrasta con la consabida gavota de las pastorales suletinas. Después del intermedio, la obra continúa y tiene lugar el combate. En las pastorales suletinas el combate se hace bajo dos formas: el ataque-asalto o la batalla ordenada. Ambas están constituidas por una serie de etapas muy estudiadas. En cambio en Orreaga la etiqueta suletina desaparece. Abundan las amenazas y desafíos bajo forma de diálogos y canciones. Una vez terminado el combate tiene lugar el intermedio propiamente dicho. Es decir, se interrumpe la representación. En la pastoral suletina nunca deja de haber gente sobre el escenario. Hay intermedios con bailes, pero la historia no deja de desarrollarse. Los anacronismos abundan en las pastorales suletinas. Pero en Orreaga hay que señalar que éstos son bastante espectaculares: Carlomagno justificándose por haber destruido Gernika y "por Dios y la patria". Normalmente una pastoral finaliza con un himno o una canción cantada a coro. Tradicionalmente se canta el himno de la paz. Y después sigue un epílogo -azken pheredikia- que es una réplica del prólogo. Se recuerdan las principales partes de la obra y se dan las gracias al público.

En Orreaga, el epílogo lo lleva Otso e invita al público a rendir honores a la ikurriña. En Zuberoa nunca se ha asistido a algo semejante. En cambio la representación finaliza con un baile en el que participan todos, actores y público. Y se subasta el honor de ser el primero en empezar el baile. En Orreaga no se hace ni lo uno ni lo otro. Orreaga no es una simple transposición de la pastoral suletina. Los Lapurdinos se han inspirado de ella pero de forma muy libre. (Ref. P. Lafitte: Un essai de pastorale labourdine: Orreaga, "Bulletin du Musée Basque" n.°24, 1964, 77-86). Existen, al margen de este tipo de teatro tradicional, varios grupos amateurs entre los que destacamos: Bordazuri Antzerki Taldea en Hasparren, Kimalaxo también en Hasparren, Xirristi Mirristi en Bayona, miembros los tres del Euskal Antzerki Taldeen Biltzarrea.

El primer estudio musicológico de la canción popular de Laburdi es el que hizo en 1897 el francés Charles Bordes, La musique populaire des Basques, publicado en el hermoso libro La tradition au Pays Basque (1899) que ha sido nuevamente editado por Elkar (Donostia, 1982). Bordes había sido enviado al País Vasco por el Gobierno francés para recoger muestras de la canción popular vasca y lo hizo publicando tres pequeñas colecciones que en parte utiliza en este estudio musicológico. En él hace acertados análisis de tonalidad y ritmo de cada una de las canciones que nos ofrece y además varias observaciones. Es él el primero que, viendo a los laburdinos desde fuera, observa su robusta fe que hace vibrar a las iglesias con el canto desde las tribunas, frase que hizo más gráfica Camille Bellaigue cuando dijo que en Laburdi cantan hasta las paredes, lo que gustaba de repetir Ravel al referirse a su patria natal. Observa también Bordes que la música instrumental es prácticamente nula y denuncia la introducción de las fanfarres, corruptoras del gusto popular, que según observa Uruñuela, por ser Laburdi un pueblo más cercano a las vías europeas, ha suavizado los contornos de una canción más agreste en los demás países vascos continentales.

Un importante estudio posterior es el que a la canción religiosa de Laburdi dedica el benedictino de Belloc Dom. Gabriel Lertxundi para quien la melodía religiosa vasca se forma a partir de la francesa en los siglos XVII y XVIII principalmente, quedando ya fijada para el siglo XIX. En el prólogo a su colección titulada Kantikak. Cantiques Basques anciens et modernes (1941) afirma Lertxundi que ya en el siglo XVII se cantaba en euskara en las iglesias de Laburdi, pues para ser cantadas fueron escritas las obras de dos hijos de Ziburu, Joannes Etcheberri (Noelac eta berce canta espiritual berriac, Burdeos, 1831) y Bernard Gasteluzar (Eguia Catolicac, Pau, 1686). Es evidente desde entonces, por lo menos, la influencia de la melodía gregoriana transformada en canto llano, hasta el extremo de que todavía en 1892 el misionista de Hazparne Pere Jaret publicara en su libro Hazparneko Kalbarioa setenta y cuatro canciones religiosas en notación de canto llano. Estas influencias exógenas fueron perfectamente asimiladas por los laburdinos y adaptadas a su sistema musical y forma de cantar por lo que se puede hablar de una verdadera reconstrucción de melodías de la que salían canciones totalmente nuevas, como observa Rodney Gallop.

La sujeción a una determinada métrica del texto en boca de bertsolaris como Capdeville, "Rotschild", Dibarrart, Ergi, Larralde, etc., hace que vaya perfilándose una arquitectura de la melodía que terminará siendo perfectamente vasca. En este proceso de formación de una canción laburdina autóctona influyen Gratien Adema "Zaldubi" (1828-1907), de Senpere y Jean Baptiste Elissanburu (1828-1891), de Sara, cuyas producciones musicales han pasado a ser populares en todo el País Vasco. Fue Sallaberry el primero que nos dio en colección cinco canciones laburdinas, entre las cincuenta que contiene su Chants Populaires du Pays Basque (Bayonne, 1870). Destaquemos entre ellas, como más conocidas, Iruten ari nuzu y Kaiku. Fue después Charles Bordes el que en sus reducidas colecciones y estudios nos ofrece algunas canciones laburdinas como Triste niz bihotzetik, Adios ene maitea, Jeiki jeiki, Salbatores gora da, Kalla kantuz, Eguntto batez y Urzo xuria, esta última en ritmo de zortziko. En 1906 el maestro de capilla del Petit Séminaire de Larresore-Belloc S. Hiriart publicó Eskualdunen Eliz-Kantuak(Bayonne) con una selección de 200 melodías religiosas armonizadas para órgano o armonio, de las que una gran parte son laburdinas. Vienen después los Cancioneros de Azkue y Donostia, a los que luego nos referiremos.

Cuando estos dos Cancioneros fueron publicados, Jean Barbier "Nehor" (1875-1931) fundó la revista "Gure Herria" (1921) en la que tanto él, como Christophe Dufau (1888-1922) y el mismo Padre Donostia publicaron bellas canciones laburdinas. Sirviéndose de estas colecciones publicó el Padre Jorge Riezu en Buenos Aires (1948) la colección Flor de Canciones Populares Vascas donde aparecen 25 melodías laburdinas entre las que destacan por su amplia difusión por todo el País Vasco las canciones O Jesus gurutzera, Ene maitia, Urrundik, Aitak eta amak y Argizagi ederra. Habría que recordar también los estudios y/o selección de canciones realizadas por Agustín Chaho, Francisque Michel, Julien Vinson, Rodney Gallop, Jean Ithurriage (seudónimo de Pierre Lafitte) y otros. Pero las fuentes más caudalosas de canción laburdina son las colecciones de Azkue (Cancionero Popular Vasco) y Donostia (Euskal Eres sorta). El primero de ellos nos da 79 canciones de Laburdi y el segundo 72, recogidas en los siguientes lugares:

LUGARESAZKUEDONOSTIATOTAL
Sara15253
Hazparne38240
Azkain-1515
Mugerre11-11
Ziburu9-9
Ainhoa8-8
Senpere-33
Bardoze3-3
Bidarrai3-3
Bidarte2-2
Hendaia2-2
Ezpeleta1-1
Larresoro1-1
TOTAL7972151

Entre ellas habríamos de destacar las siguientes doce recogidas por Azkue: Ala baita, Aldapeko, Antxu gazte, Argizagi ederra, Eragiozu, Goizean goizik, Lili eder bat, Nahi duzue jakin, Ontzi bat egina da, O Pello Pello, Xoriñoa nora hua y Zahar gazteen arteko, y las seis recogidas por Donostia: Aitak eman nau dotea, Anton eta Madalen, Lili bat ikusi dut, O Eguberri gaua, O Pello Pello y Txoriñoa nora hua. Por lo que se refiere a los temas de las canciones recogidas en estos dos Cancioneros, la mayoría de ellas son amatorias (34 %) y narrativas, romances o cuentos (31 %); el siguiente lugar lo ocupan las religiosas (10 %) y después las endechas y elegías (7 %), las festivas (7 %), las báquicas (4 %), las danzas (4 %), quedando un 3 % para otros temas. Estos porcentajes nos revelan el carácter fundamentalmente lírico del cancionero popular laburdino. Charles Bordes desafiaba a cualquier laburdino a cantar en tono mayor y efectivamente, la mayoría de las canciones por él recogidas pertenecen al modo menor. Parecida opinión, aunque no tan extrema, mantenía el Padre Donostia, para quien de sus 72 canciones 38, es decir un 53 %, estaban construidas sobre el tono menor. Pero de las 151 melodías recogidas por Azkue y Donostia resulta una ligera mayoría para las de tono mayor:

TONALIDADAZKUEDONOSTIATOTAL
Canc.%Canc.%Canc.%
Tono mayor486134478254
Tono menor313938536946
TOTAL7910072100151100

Desde el punto de vista del ritmo, casi la mitad de las canciones recogidas por Azkue y Donostia (46,5 %) son de ritmo binario 214 y casi una quinta parte (19 %) de ritmo 6/8. Las de ritmo de zortziko (5/8) son solamente cuatro canciones, es decir, un 3 % Veamos el siguiente cuadro de ritmos de canciones laburdinas:

COMPÁSAZKUEDONOSTIATOTAL
Canc.%Canc.%Canc.%
02-abr405130427046,5
06-ago162013182919
03-abr1012691611
2/4-3/47910141711
6/8-9/8235775
05-ago233453
03-ago--4543
09-ago111121
07-ago11--10,5
TOTAL7910072100151100

Así pues la canción laburdina se nos presenta como fundamentalmente lírica, con indecisión tonal a favor del mayor y rítmicamente regular, pero con muestras de compases amalgamados y aun de 5/8 pero sin puntillar. Da esa sensación de placidez de una sociedad cuyos modos de vida estaban todavía en la primera mitad de este siglo XX ligados a la naturaleza, poco urbanizada, de sus caseríos, ríos, montes y praderas. Muchas de estas melodías han sido después utilizadas por la música culta y por cantautores que con ellas han cantado temas de más modernidad política y social. Las primeras noticias de la música culta son del siglo XV, cuando Domingo de Castelbón, organero de Vitoria, construye en 1488 un órgano para la Catedral de Bayona, que será sustituido por otro construido en 1624 por el canónigo de la misma catedral Bertran Boysolle, quien en 1659 construirá otro nuevo. Por esta época (1657) trabajaba también como organero en Bayona Nicolás Bristet. El 30 de octubre de 1865 la casa Merklin y Schütze inauguró un nuevo órgano que fue reparado en 1929. En la parroquia de Santa Eugenia de Biarritz hay también un órgano de la casa Merklin, construido en 1903, y en la de San Martín hubo desde 1908 uno de la casa Wenner, sustituido por otro de la casa González en 1973. San Juan de Luz tiene en su parroquia de San Juan Bautista un hermoso órgano de Chauvin, organero de Dax.

A fines del siglo XVI tenemos noticia de la Corporación de Músicos de Bayona en 1598. El 14 de julio de 1625 el obispo Henri de Bethune creó la Capilla de Músicos de la Catedral de Bayona que funcionó organizadamente desde que el 9 de octubre de 1646 le diera impulso el obispo Jean D'Olce. Durante este siglo XVII nos son nominalmente conocidos varios organistas de Bayona: Michelin (1600), Tomas Michel (1639), Gaultier (1650), Lerban (1673) y Maron (1694). No podemos olvidar que el 9 de junio de 1660 se celebró en San Juan de Luz la boda del rey Luis XIV con la infanta María Teresa, con cuyo motivo se celebraron grandes fiestas folklóricas y musicales. Después de este siglo XVII han sido muchos los organistas y organeros que están esperando una investigación monográfica que complete el conocimiento de la música culta de los tres últimos siglos. Del 21 al 23 de noviembre de 1913 se celebró en Bayona un Congreso de Música Sacra destinado a afianzar las directrices del Motu Propio de Pío X de 1903. Este congreso se dedicó a la restauración del canto gregoriano y a una exposición de la música polifónica. Intervinieron en él la Sociedad Coral Charles Bordes de San Juan de Luz, que llevaba el nombre de su fundador, y la Schola San Léon, de Bayona, fundada en 1910 por Laurent Bossiéres. Laburdi es patria del más grande de los músicos vascos, José Mauricio Ravel Deluarte (1875-1937) nacido en Ziburu, patria también de Charles Colin (1867-1950), autor de la ópera Maitena.

Compositor laburdino renombrado fue también Paul Rocca-Serra Legarralde (1898-1981). El tenor Pedro Garat (1762-1823), llamado el Orfeo de Francia, llevó a la corte francesa nuestras canciones populares. Del siglo XX ha sido el afamado tenor Guillaume Cazenave. De la época romántica fueron los violinistas de Bayona Jean Delfin Alard (1815-l888) y Jules Armingaud (1820-1880) y el arpista Martín Marin (1769-1861). Actualmente es renombrado violoncelista André Navarra (1911). El organista Lebout ha creado importante escuela en San Juan de Luz. Destaca también Alexander Lesbordes (1912), organista de Lourdes, y sobre todo el joven Michel Milhères, que con diez años (1970-1974) fue organista de la catedral de Bayona y después de la parroquia de Santa Eugenia de Biarritz. En Bayona funciona un buen conservatorio de música que para determinadas enseñanzas atrae numerosos discípulos del País Vasco peninsular. En cuanto a la música moderna vasca llamada kanta berri es precisamente en Laburdi donde se inicia al aparecer, en 1961, el primer disco de Michel Labeguerie al que seguirán tantos cantantes y compositores de uno y otro lado del Bidasoa.

JAM

  • El obispado de Bayona

Mucho y muy confuso se ha escrito sobre los primeros probables años de este obispado. San Severo, obispo de Auch, predica a los vascos en el siglo V y San Amando en el VII. San León, según la leyenda, fue decapitado por los normandos o por los nativos en Bayona, en el año 892. Hacia el 960 existe un obispo, Arsius Raca, episcopus Vasconie, al que se atribuye una carta en la que se hace el recuento de las tierras, bienes y rentas del obispado. Teniendo en cuenta que el documento es del siglo XII podemos saber por él los límites meridionales en este período. Enumera dichos límites partiendo de la Cruz de Carlomagno, cercana a Ibañeta, más allá de los Pirineos, abarcando varios valles alto-navarros, la cuenca del Bidasoa y una parte apreciable de la actual Guip.: "Omnis vallis que Cirsia dicitur usque ad Karoli crucem, vallis que dicitur Bigur; vallis que Arberua dicitur; vallis que Ursoxia dicitur; Bastan item vallis usque in medium portum de Belath; vallis que dicitur Lerin, terin que dicitur Ernania (Hernani), et Sanctum Sebastianum de Pusicu (Guip.) usque ad Sanctam Mariam de Arosth, et usque ad Sanctam Trianam (San Adrián)". [Un estudio polémico sobre la autenticidad de esta carta puede verse en L'éveché de Bayonne et les légendes de Saint Léon, obra publicada por Jaurgain en San Juan de Luz, 1917]. A mediados del siglo XI este obispado, creado a expensas del de Dax, aparece como restaurado, sin que, sin embargo, conozcamos datos fidedignos anteriores. A finales del siglo XII hasta el siglo XVII los derechos de Bayona abarcaron a San Sebastián y otros lugares de Guipúzcoa y Navarra.

  • El archidiaconado laburdino de la diócesis

Laburdi constituia el primero de los tres archidiaconados de la diócesis de Bayona. Su titular, llamado archidiácono mayor o archidiácono de Bayona, tenía autoridad sobre el de Baztán y el de Cize. Su arcipreste iba igualmente antes que los de Arberoa y de Cize. El archidiaconado de Cize estaba en San Juan Pie de Puerto; sin embargo la regla debía tener excepciones, pues entre 1671 y 1689 vemos que los estados de Navarra piden que la sede oficial del obispo de Bayona esté siempre en San Juan Pie de Puerto y en ningún otro sitio más. En cuanto al arciprestado de Cize tenía su sede en Baigorry.

  • Cisma de Occidente

Durante el cisma de Occidente (1378-1419), a pesar de la intervención de los arzobispos de Auch, Laburdi que dependía de Inglaterra, prestó obediencia a los papas de Roma, mientras que España y Navarra reconocían a los de Aviñón; la parte navarra de la diócesis hizo esto último también, como ya se ha dicho; de ahí la escisión de la diócesis en dos partes cuyos representantes son los siguientes:

OBISPOS DE BAYONA acatando la obediencia a Roma:
Pedro de Oraich (1377-1380). Bartolomé de Arribeire (1353-1392). García Mendez (1394-1405). Peis de Vernet (1407-1416). Pedro de Mauloc, elegido, pero no reconocido por el concilio de Constanza.

OBISPOS DE SAN JUAN PIE DE PUERTO obedientes a Aviñón:
Nicolás (1383). García de Eugui, religioso agustino vasco, confesor de los reyes de Navarra, Carlos II y III (1385). Guillermo Arnoldo de Laborde, elegido por el papa Luna (Benedicto XII). Este último fue enviado al concilio de Constanza por el rey de Navarra.

La asamblea estipuló que los obispos en litigio, de Bayona y San Juan Pie de Puerto, administrasen su diócesis hasta la muerte de uno de ellos, momento en que el que sobreviviese se convertiría en obispo de pleno derecho de toda la diócesis. Guillermo Arnoldo de Laborde recogió la herencia espiritual de Peis de Vernet, a pesar del sucesor que algunos de los partidarios de este último le habían señalado en la persona de Pedro de Mauloc. Así pues, se instaló en Bayona el 29 de octubre de 1417, con el consentimiento del rey de Inglaterra. En los primeros momentos de esta división, cuatro canónigos de Bayona siguieron al antiobispo de San Juan Pie de Puerto. El cabildo de Bayona, compuesto ordinariamente de 12 miembros, quiso reemplazarlos. Y de ahí que hubiese 4 canónigos en San Juan y 12 en Bayona. Los primeros percibieron para ellos solos, durante el tiempo que duró el cisma, todas las rentas de Navarra y de España que pertenecían al capítulo de Bayona. Para remediar las consecuencias de esta división, el concilio de Constanza estipuló que los 16 canónigos serían mantenidos en sus cargos mientras viviesen y se reunirían en un solo cabildo, a condición, sin embargo, de que una vez fallecidos los cuatro primeros no serían reemplazados y que las rentas de todas las secciones del obispado de Bayona pertenecientes a la mesa capitular serían, a partir del año de la reintegración, repartidas conforme al uso estipulado antes del cisma. Un jurado nombrado el 14 de abril de 1418 por los canónigos de las dos obediencias, para regular las cuentas de las rentas que se debían recíprocamente los 12 de Bayona y los 4 de San Juan Pie de Puerto, terminó con todas las diferencias por un acta de arbitraje firmada en Bayona el 21 de abril de 1419.

  • El camino de Santiago

Por Bayona y la costa laburdina pasó en el bajo medievo parte del trasiego de peregrinos que, procedentes de Burdeos, alcanzaba la península por Irún-Vitoria. Lacarra, Uría y Vázquez de Prada (1949, t. II) describen esta ruta así:

"También en Bayona pueden rastrearse los recuerdos jacobeos. En la catedral había una capilla de Santiago y en el pórtico se ve todavía una preciosa imagen del siglo XIII representando al santo Apóstol con hábito de peregrino y con su bordón. No faltaban los hospitales de peregrinos ni las hospederías particulares. En el siglo XVIII, aminorado el paso de peregrinos, era una señora, Mme. Belcourt, que moraba en el "faubourg du Saint-Esprit", la que monopolizaba el albergue de peregrinos. "Vive en la primera casa, entrando a mano derecha -dice Manier-, y ostenta una concha de Santiago sobre la puerta. Aquí se alojan todos los peregrinos de Santiago a la ida y a la vuelta. Por eso es conocida esta mujer por todo el mundo"

[Pélerinage d'un paysan Picard, pág. 43].

La Cofradía de peregrinos de Santiago se fundó en 1603 y subsistió hasta la Revolución. Los cofrades bayoneses tenían su altar especial y su procesión general. En las ceremonias públicas debían llevar

"la caja que contenía los certificados de ser verdaderos peregrinos; la llevaban al lado izquierdo y en el derecho dejaban colgar una cantimplora; de las espaldas pendían un manto con reliquias y conchas, y en la mano llevaban un bastón de seis pies de alto. Los cofrades difuntos eran enterrados con estos atavíos, y cuando el bastón resultaba demasiado largo para meterlo en el ataúd, lo cortaban a la medida de éste".

Antes de las ceremonias, el vicesuperior solía examinar todas las cantimploras para verificar si estaban vacías. Se impusieron multas para castigar a los que se detuviesen durante las procesiones en alguna taberna para refrescar. La parroquia de Asson tenía una cofradía y conserva todavía el traje de peregrino. De Bidache, fue enviada una representación a Santiago de Compostela para traer reliquias del santo Apóstol, que era patrono principal del principado de Bidache [proporciona estos datos el abate Charbonau, párroco de Guiche. Devociones y prácticas supersticiosas de algunos santuarios vascos y bearneses, "Anuario de Eusko-Folklore", 1931, t. XI, pág. 110]. El Itinerario de la Nouvelle Guide recomienda a los peregrinos la calidad de los cortaplumas de Bayona. En esta ciudad se aprestaban a cambiar su moneda y se disponían a entrar en un país de lengua misteriosa e ininteligible:

"Changer fallut nos gros blancs, Quand nous fûmes dans Bayonne, Nos quarts d'écus qu'on nomme Francs, Avec nôtre monnoie en somme, Semblablement nôtre couronne, C'est pour la Biscaye passer, Qu'il y a d'étrange monde, On ne les entend pas parler".

Manier hace esta última observación al llegar a Irún:

"Nuestra mayor dificultad estaba en haber desaparecido de pronto el empleo de la lengua francesa y oír hablar, no ya español, sino vizcaíno, lengua más difícil que el alemán. Nos vimos obligados a pedir lo necesario por señas, como los mudos"

[Pélerinage d'un paysan Picard, pág. 48].

Salían los peregrinos por Anglet, Bidart a San Juan de Luz. Aquí había un viejo hospital bajo la advocación de Santiago, construido para dar albergue a los peregrinos. Pasado el palacio de Urtubi se entraba en Urrugne, con bella iglesia del siglo XV. En el pórtico hay un relieve con tres figuras, en el centro San Vicente, primer obispo de Dax; a la izquierda, Loetus, su hermano y compañero de apostolado, y a la derecha, el apóstol Santiago. En el reloj de la torre puede leerse la conocida inscripción: Vulnerant omnes, ultima necat. Por Biriatou pasaban los peregrinos a Behovia y entraban en Guipúzcoa.

  • Religiosidad en los siglos XVII y XVIII

Debido al Concilio de Trento, la diócesis de Bayona no permaneció ajena al renacimiento cristiano. En los siglos XVII y XVIII obispos reformadores aplicaron las orientaciones pastorales del concilio al servicio de la comunidad eclesiástica.

  • Los obispos reformadores

Desde el Concordato de Bolonia, el rey nombraba los obispos mientras que el Papa ejercía su derecho de institución canónica. El Concilio de Trento no puso en duda la legitimidad del privilegio acordado a los príncipes, pero les exhortó a preferir los valores humanos y espirituales a otro tipo de motivaciones.

· El procedimiento canónico

Nombrado por el rey, el candidato debía recibir las bulas de Roma. Una investigación canónica dirigida por el nuncio o el ordinario inmediato (el arzobispo metropolitano) informaba previamente a la comisión consistorial. Tras el proceso informativo sobre el nuevo elegido, figura siempre un cuestionario sobre el estado de la ciudad (cité) episcopal. En esta parte los testimonios no son nunca de obispos sino de curas diocesanos y a veces de laicos: Jean de Artaguiette de Bayona, doctor en teología por París y abate de Lahonce (Archivio Segreto Vaticano, Processus Consistoriales, vol. 112, f° 65 v°), Pierre Dufour d'Auch, venido a Bayona hacía 18 años para enseñar letras en el colegio real (ibid. vol. 80, f° 53 v°). Entre los laicos, encontramos a Jacques de Larroche, señor de Landrigue en 1681 (ibid. vol. 80, f° 54 v°), Jean de Saint-Mathieu y Jean de Monségur en 1692 (ibid. vol. 86, f° 278 v° y 280 v°), Pierre Hariague en 1707 (ibid. vol. 100, f° 114 v°).

· Las personalidades episcopales

Un rápido vistazo al cuadro del episcopado bayonés del Antiguo Régimen conduce a una evidente constatación: la homogeneidad de su medio social. La nobleza es el terreno abonado para el crecimiento de una vocación obispal. Pero hay que decir que, además de nobles, fueron hombres con una sólida formación intelectual adquirida en las universidades: Claude de Rueil era licenciado en derecho, Raymond de Montaigne doctor "in utroque jure"; Léon de Lalanne, René-François de Beauvau, André Druillet, Guillermo de la Vieuxville, Jacques de Bellefont, Guillermo d'Arche eran doctores en teología, Christophe de Beaumont y Etienne Joseph de Pavée de la Villevielle se habían licenciado en teología en la facultad de París, Ferron de la Ferronnays era licenciado "in utroque jure". Sus cualidades intelectuales y espirituales les habían señalado, antes de ser obispos, como las personas indicadas para desempeñar importantes funciones diocesanas. Varios ocuparon el puesto de vicario general: De Beauxau en Sariat, Druillet en Mans, La Vieuxville en Chartres primero y luego en Nantes, De Bellefont en Tours, De Beaumont en Blois, De Arche en Burdeos, De la Villevielle en Albi. Algunos permanecieron mucho tiempo en la diócesis; Monseñor de Olce, muy apegado a su tierra natal, permutó el obispado de Agde por el de Bayona y el suyo fue el más largo episcopado: 38 años. El de monseñor de Echauz duró 19 años (1599-1618), 20 años el de monseñor Druillet (1707-1727), y 29 el de monseñor de Arche (1745-1775). Hubo diez obispos de Bayona que pertenecieron unos ocho años al frente de la diócesis lo cual es muy poco comparado con la situación de las diócesis vecinas. En la mayoría de los casos hubo cambio de obispado y esto es probablemente uno de los aspectos más notables de esta diócesis que, en los siglos XVII y XVIII constituyó una especie de banco de pruebas con vistas a promociones futuras.

· El obispo en su diócesis

El primer deber del obispo, una vez consagrado, era reincorporarse a su nueva diócesis. El Concilio de Trento lo había instituido como una estricta obligación y hay que reconocer la fidelidad del episcopado bayonés al País Vasco. La "ciudad" (cité) episcopal era el lugar privilegiado de residencia del obispo, situado a la sombra de la catedral. En el proceso de información canónica de Monseñor de Priellé, en 1681, un arquitecto de Peyrehorade, Pierre de Mirasson, nos indica que Bayona era "tan importante como la villa de Agen", al encerrar "tres o cuatro mil casas en su recinto y cerca de quince mil almas" (Archivio Segreto Vaticano, Processus Consistoriales, vol. 80, f° 57 v°). A comienzos del siglo XVIII sin embargo, Renatus Veillet, doctor por la Sorbona y canónigo teologal de la iglesia catedral, afirma que había solamente ochocientas casas y seis mil habitantes [ibid. vol. 94, f° 320 v°; las cifras dadas por los testigos deben ser consideradas con prudencia. En lo que se refiere al siglo XVII, las variaciones son demasiado apreciables para ser exactas: en 1643, habría 900 casas y 1.600 almas (P. C. 42, f° 166 r°); en 1692, 1.000 casas y 6.000 almas (P. C. 86, f° 278 v°)]. Todos los testigos están de acuerdo, por otra parte, en alabar las reliquias conservadas en la catedral y sobre todo el cuerpo de San León conservado en una caja de plata; "todo el país siente gran veneración por este santo" señala uno de ellos (ibid. vol 80, f° 58 r°).

Lo que resulta difícil de captar es la mentalidad de los bayoneses. La presencia de los judíos en el barrio de Saint-Esprit, con sus actividades comerciales y religiosas, creaba situaciones delicadas levantando odios y recelos. Y si, ciertamente, Bayona no llegó a ser el teatro de enfrentamientos sangrientos, sabemos que a comienzos del siglo XVII en San Juan de Luz una judía portuguesa, víctima propiciatoria de estos odios apasionados, fue quemada viva en la plaza de la iglesia, "en una barrica... aportando cada uno paja, alquitrán y madera" (Carta dirigida por el vicario general a monseñor de Echauz, citado por León, H., Historia de los judíos de Bayona, Pau 1893, In-8, p. 26-29). El apoyo complaciente de la familia Grammont en la primera mitad del siglo XVII y el decreto de Colbert de Croissy en 1686 favorecieron su crecimiento y su libre desarrollo: "pudieron dejar de ocultar, con toda libertad, su religión... y manifestar sus prácticas religiosas y sus instituciones..." (ibid. p. 22-23). El alcance de tal permisibilidad no se dejó sentir inmediatamente. Sólo hacia 1725 comienzan a acumularse las quejas. Se citan "sus irreverencias" hacia el santo sacramento ante el escándalo de los sacerdotes y fieles; se sospecha la existencia de "comercio" entre ciertos judíos y sus domésticos; incluso uno de ellos fue denunciado ante la justicia "por haber dejado encinta a una cristiana" (Arch. Dep. Bajos Pirineos, C 171, Memoria del 1 de octubre de 1726 del señor de Lesseville citada por León, H., Historia..., p. 49-50. Desde mediados del siglo XVIII había en el barrio de Saint-Esprit "5.800 personas de todo sexo y edad de las que 2.300 eran cristianas y 3.500 judías", abate Expilly, Diccionario geográfico, histórico y político de las Galias y de Francia, París-Amsterdam, 1672-l770, T. 1, p. 491).

Exacerbada por incesantes protestas la comunidad judía requirió ante el intendente de Etigny un merecido respiro pidiendo en particular la puesta en ejecución de los privilegios otorgados y muy a menudo transgredidos "bajo el subterfugio de la religión". Junto a este clima de rivalidades religiosas reinaba un cierto libertinaje propio de las ciudades portuarias, según el testimonio de un cadete de infantería incorporado en 1682 al regimiento de Bayona donde "el sexo es afable y complaciente". En el siglo XVIII la recepción episcopal conservaba todo su esplendor. En 1743, una delegación de la ciudad se dirigió a San Vicente de Tyrosse para presentar sus respetos al nuevo prelado. (Los detalles sobre la recepción en la catedral fueron publicados por Dubarat. El misal de Bayona p. CCCXIX).

  • Las orientaciones pastorales

Sin pretender exagerar las carencias de la iglesia del siglo XVI, no se pueden obviar ciertas insuficiencias. El absentismo episcopal fue el primer responsable de una lenta degradación; monseñor Jean Du Bellay (1524-1532) y Jean Moustiers (1550-1569) estuvieron muy a menudo fuera de Bayona retenidos por importantes misiones diplomáticas. A monseñor Jacques de Maury (1579-1593) se le recordó en dos ocasiones la obligación de residir en su diócesis. Privados de su jefe, y olvidadizos respecto de la disciplina eclesiástica, había sacerdotes que llevaban una vida desordenada, e incluso escandalosa, preocupándose por la elegancia de los ropajes y olvidando la sobriedad del vestido clerical propio de su condición (Estatutos sinodiales de la diócesis de Bayona de 1533, publicados por Dubarat en el Suplemento de los Estudios históricos y religiosos de la diócesis de Bayona, número de diciembre de 1892, p. 40). Al revés que en los estatutos de las otras diócesis, nunca se habla de "sotana" sino de "vestis clericalis". Se ignora si se trata de un término genérico o si Dubarat tiene razón al sacar la conclusión de que "la sotana no existía en el país en el siglo XVI".

También frecuentaban las tabernas y las bodas cuando de todos es sabido que "la lujuria viene con el vino" (Estatutos sinodiales..., p. 38: "Nolite inebriari vino in que est luxurius"). También asistían a juegos y espectáculos y algunos practicaban la caza. Ahora bien, una concesión que puede parecer sorprendente les fue hecha: en las bodas de los parientes o en reuniones privadas, el obispo autorizaba a los sacerdotes a danzar con modestia, y con su hábito de clérigos para evitar todo escándalo (ibid. p. 40: "Quod si contingat eos in nuptiis consanguineorum aut aliis licitis et honestis congragationibus choreare, ita modeste et honeste, et cum veste clericali et honesta, se habeant, ut aliis non sit scandalo"). Estos desarreglos prosiguieron a principios del siglo XVII, acentuados por una verdadera miseria material. En 1636, Hendaya, Urrugne, Ciboure e incluso San Juan de Luz permanecieron un año en manos de los españoles. (Dubarat-Daranatz, Investigaciones..., T. 2, p. 215-216).

Con motivo de la asamblea de 1641, el obispo tuvo que solicitar un descargo en favor de su diócesis "expoliada y casi en la ruina debido tanto a las incursiones enemigas como al paso de las tropas para el sitio de Fuenterrabía" (Colección de procesos verbales de las asambleas generales del clero de Francia, publicada por Duranthon, Antonio, T. 3, p. 92). Hasta en la capital se conocía el precario estado de esta región: hizo falta toda la tenacidad de monseñor Fouquet para alejar los terrenos de las monjas de la Visitación para instalarse en Bayona en 1640, pues no se atrevían a desplazarse tan lejos en época de guerra "y estando tan reciente la salida de los españoles de San Juan de Luz" (Historia cronológica de las fundaciones de todo tipo de la Visitación de Santa María, ms. de la Biblioteca Mazarina, T. 7, f° 113 r°). Este contexto de incertidumbre y miseria hizo difícil la aplicación de una reforma enérgica. Al visitar las parroquias de la diócesis de Bayona, los obispos vieron la raíz de los males del momento en el descuido de la educación.

El Concilio de Trento había recordado a los obispos su condición de padres y pastores. De lo que se desprendía la precisa obligación de visitar o hacer visitar todas las parroquias si no cada año, al menos una vez cada dos años (ibid. sesión XXIV, c. 3). Para el obispo esto representaba una verdadera expedición. Por ejemplo, en 1703, Monseñor Beauvan salía de Bayona el 8 de mayo para no volver hasta después de varias semanas.

· La formación del clero

Al comprender el Concilio de Trento que la fuente de los abusos radicaba en una insuficiente preparación del clero, había propuesto la creación de los seminarios. Pero tales instituciones necesitaban importantes dotaciones de fondos, al ser preciso no sólo financiar una construcción sino también encontrar y mantener un cuerpo de profesores. Esto explica probablemente la tentativa fallida de monseñor Fouquet y la época tardía de la creación del seminario de Bayona. En 1722 muchas diócesis de Francia habían respondido a los deseos del concilio entre los que se encontraban varios sufragáneos de esta provincia eclesiástica. Por ejemplo, el arzobispado de Auch tuvo un seminario en 1688, Tarbes desde el 1698, Dax desde 1706; en Pau, diócesis de Lescar, existía desde 1620 una escuela diocesana de la que se ocuparon los obispos. En Bayona, la generosidad de Pierre de Harriague consiguió superar las dificultades pero la institución fue confiada a los Doctrinarios a quienes se creía imbuidos de jansenismo.

Después de la crisis de 1728-1729 durante la cual monseñor de la Vieuxville cerró el seminario, se llamó a un profesorado más ortodoxo y probablemente todo funcionó con normalidad, puesto que en 1738 monseñor de Bellefont reconocía el beneficio de una institución "cuya capacidad de renovación se ha hecho sentir ya en toda la diócesis". (Pastoral para anunciar la apertura de una clase de filosofía y teología en el Seminario Menor de Larressore en 1738, en "Gure Herria", julio de 1926, página 415). Mucho más tarde, con el pretexto de que un profesor de teología impartía una enseñanza teñida de jansenismo, monseñor de Arche que siempre había favorecido a Larressore, envió allí a todos los clérigos "retirados". (La génesis de Larressore en Duvoisin, Vida de Daguerre, Bayona 1661, 520 p.). El seminario, más que una escuela de teología propiamente dicha, ofrecía sobre todo un tiempo de preparación "para disponerse a recibir las sagradas órdenes. La educación dispensada en ellos, era sobre todo de tipo espiritual: se rezaba, se meditaba y se estudiaban las Sagradas Escrituras". Daguerre instruia a los futuros sacerdotes acerca del ministerio de la confesión. Los estudiantes tomaban notas que, al ser comunicadas a los amigos, encontraban una amplia difusión hasta el punto de que se instó al autor a publicarlas, cosa que hizo en 1767.

Pero existía una formación permanente dispensada en los sínodos y en las conferencias eclesiásticas. Según las prescripciones del Concilio de Trento debía celebrarse en la diócesis un sínodo cada año. Una reunión semejante suscitaba todo tipo de dificultades. El obispo de Bayona no las convocaba más que cuando lo juzgaba "conveniente". Por otra parte, sólo conocemos los sínodos en los que se promulgaron estatutos (por ejemplo en 1666 y en 1749) u ordenanzas (en 1675). Las conferencias eclesiásticas exigían también la reunión de los sacerdotes en determinados lugares una vez al mes, salvo durante el invierno. Desde el siglo XVII, monseñor de Olce había instituido "conferencias diocesanas" en Baja Navarra, que en 1666 se hacían extensivas ya a toda la diócesis (de Olce, Statuta Synodalia p. 35-36). Se celebraban por "distritos" con un programa bastante semejante al de las conferencias eclesiásticas. Los retiros eclesiásticos constituyen finalmente la tercera vía de esta formación permanente. Fueron tardíos en esta diócesis puesto que monseñor de Bellefont los presenta en 1740; como un ejercicio "casi desconocido" (Arch. Dep. Bajos Pirineos, G 177: no hay ningún documento que pueda completar la información sobre esta institución).

  • Establecimientos religiosos masculinos a finales del antiguo régimen

Una memoria redactada por el Sr. Hureaux, en 1718, nos revela que en esta fecha había en Bayona 16.000 personas, de las que alrededor de 24 eran clérigos seculares y 95 monjes mendicantes. Además del obispo y del cabildo, se contaban en la ciudad siete comunidades religiosas, de las que cinco eran masculinas: los dominicos, los franciscanos, los agustinos, los carmelitas y los capuchinos. En Saint- Esprit, donde había 2.000 habitantes más o menos, existía una colegiata, compuesta de 13 canónigos, 6 capellanes, fundada en 1483 por Carlos VIII y aprobada el 12 de abril de 1477 por Sixto IV, y una encomienda de la orden de Malta, que valía alrededor de 2.000 francos. En el resto de Lapurdi encontramos siguiendo a Daranatz:

1.° La antigua y célebre abadía de Lahonce, de la orden de San Benito, ocupada más tarde por religiosos premostatenses que seguían la regla de San Benito, de la que no queda más que la capilla con su hermoso coro y que sirve de iglesia parroquial.

2.° Los prioratos-hospitales de Zubernoa, en Urruñe; de Gestoro en Souraide; de Oxanco en Saint Pée; de Bonloc y otros que se remontan por lo menos al siglo XI.

3.° El convento de los recoletos de San Juan de Luz, construido en 1611 entre esta villa y la parroquia de Ciboure, bajo el nombre e invocación de Nuestra Señora de la Paz.

4.° El monasterio de Santa Ursula de San Juan de Luz, fundado en 1639.

5.° El seminario de Larressore, edificado en 1733 en la ladera de una colina, frente al precioso pueblecito de Halsou, por Juan Daguerre, párroco de Larressore. Esta casa fue restaurada bajo monseñor Lacroix, obispo de Bayona.

7.° La casa llamada Retiro de Hasparren, establecida por el fundador del seminario de Larressore. Construido en 1738 en un terreno cedido por Lorenzo Diharce de Alsuet en lo alto de la calle, este convento (komentuzaharra) seguía en parte la regla de San Francisco de Sales y ofrecía asilo a las personas que querían entregarse a la vida religiosa y a la instrucción de los jóvenes.

  • Las órdenes religiosas femeninas en los siglos XVII y XVIII

Al llegar la Revolución se contabilizan treinta y cinco mil religiosas en toda Francia y más de cien distribuidas en nueve casas en el País Vasco. De 1563 a 1789 esta región acogió un gran número de nuevos establecimientos. En el plano religioso los problemas que se planteaban tenían su raíz en el hecho de que si bien la Reforma no había calado en los habitantes de Bayona, el interior del País Vasco era todavía profundamente pagano a comienzos del siglo XVIII. También existía el problema de los jóvenes cuyos padres no tenían los medios suficientes para garantizarles una formación intelectual y espiritual. Para atender este trabajo de evangelización era necesario contar con personas que hablasen la lengua vasca. En la costa, a mediados del siglo XVII, las únicas congregaciones existentes estaban establecidas en Bayona: la de las Clarisas, cuyo convento se hallaba situado cerca del Chateau-Neuf, y la de las Benedictinas, en la orilla derecha del Adur, en la diócesis de Dax. Parece ser que las Cistercienses de San Bernardo se habían instalado desde el siglo XIII gracias al abate Hugues de Marthia. No se conoce con certeza el fundador de las Clarisas pero ellas fueron las que fundaron un nuevo establecimiento en Jatxou.

En relación con las otras órdenes el papel del obispo local fue determinante. Claude de Rueil luchó por el establecimiento de las Ursulinas en Bayona, pero ante las dificultades administrativas, se instalaron en el pueblo de Saint-Esprit, en la diócesis de Dax, en 1624. Otro obispo, François Fouquet, hizo venir en 1640 a las religiosas de la Visitación y monseñor de Olce, en 1678, a las Damas de la Fe. En el interior, el asilo de ancianos de Hasparren era el fruto de los desvelos de una autoridad eclesiástica, el abate Daguerre, y de una devota, Dominique d'Etcheverry. Las Ursulinas, al no haber solicitado el permiso a la Corporación municipal, tuvieron que abandonar el Pequeño Bayona y no consiguieron nada a pesar de sus insistentes gestiones. Las de la Visitación encontraron algunas dificultades por parte de los canónigos, que no habían sido consultados por monseñor Fouquet y sobre todo por parte del padre del obispo que no quería que su hija y su cuñada, monjas de la Visitación las dos, se marchasen lejos. Las Damas de la Fe se instalaron a pesar dé la oposición del cabildo de Bayona.

Los canónigos temían que "no pudieran cubrir sus necesidades por sus propios medios y que tuviesen que solicitar ayudas". Para algunas mujeres jóvenes el paso del estado laico al religioso se produjo cuando decidieron crear un nuevo convento. Tal fue el caso de Françoise de Chibau, ursulina en San Juan de Luz; y de Dominique d'Etcheverry, religiosa en Hasparren. El contexto familiar era un factor importante para el despertar de las vocaciones pero el contexto eclesiástico contaba mucho. El papel del obispo podía consistir en atraer posibles religiosas. Las jóvenes novicias no entraban en el convento con las manos vacías. Aportaban una dote cuya cantidad dependía de los establecimientos y de la situación social de los padres. La suma variaba entre 1.000 y 3.000 libras, en el siglo XVII, en las Clarisas de Bayona, que más tarde aceptaron novicias con dotes más modestas. Los dos conventos donde hubo una comunidad más numerosa fueron el de las ursulinas de Bayona, que eran 35, y el de la Visitación, en donde eran 40, a comienzos del siglo XVIII. Pero en todos los sitios las comunidades disminuyeron con la Revolución. Entre las religiosas de cuyos padres se conoce la profesión había muchas que pertenecían a un medio acomodado.

Pero no hay que olvidar que había también entre ellas, gente que sólo podía aportar dotes más modestas y que pertenecían a familias pobres muy posiblemente. Monjes y monjas en los siglos XVII y XVIII ya no vivían en un marco aislado sino que sus actividades eran múltiples dedicándose sobre todo a la instrucción de la juventud. Las religiosas daban una enseñanza elemental; enseñaban a leer, escribir y el cálculo pero el objetivo último de su acción era la educación de las niñas según los principios de la moral cristiana. Las maestras insistían, sobre todo, en las cualidades morales para que las jóvenes aprendiesen las reglas de la decencia y de la cortesía, adquiriendo el horror al pecado y el rechazo de los placeres del mundo menospreciando sus vanidades. También daban lecciones de trabajos manuales. Las religiosas que se dedicaban a la enseñanza eran aquellas cuyos conocimientos y cualidades habían quedado bien patentes durante el período de noviciado. No había muchas en cada convento, dos o tres según el número de alumnas. Monseñor de La Ferronays, en 1780, tuvo la satisfacción de obtener unas rentas en favor de las maestras del asilo de ancianos de Hasparren. La enseñanza no era sin embargo gratuita. En Bayona, las hijas de familias acomodadas iban como pensionistas a los conventos de las Cistercienses de San Bernardo, de las de la Visitación, de las Ursulinas o de las Clarisas. El precio de la pensión era bastante elevado oscilando entre 10 y 20 libras al mes. En 1678, Monseñor de Olce, conmovido por el estado de ignorancia en que se encontraban las niñas pobres, pensó recurrir a las monjas de la Unión, llamadas también Damas de la Fe.

En 1779, estas monjas abrieron una "escuela gratuita para la educación de las pobres y su instrucción en la religión cristiana". Otra forma de apostolado consistía en ofrecer cobijo a laicos y ayudar a los menesterosos. Los bienes se componían generalmente, además del convento, de casas y tierras. Sus rentas provenían, en general, de alquileres de tierras, de contratos con particulares y de las pensiones de las alumnas. Las rentas extraordinarias estaban constituidas por el fruto de las dotes de las novicias y por los legados testamentales. Sus gastos eran muchos: mantenimiento de los edificios, sueldos de domésticos, y demás honorarios. Las religiosas de San Bernardo y las Clarisas no eran muy ricas y con frecuencia se vieron obligadas a llevar a cabo cuestaciones en las

El 7 de agosto de 1792, la Asamblea legislativa puso a la venta los conventos de las religiosas y acordó una pensión a cada una de las hermanas. Para el 2 de octubre de 1792 hubo que evacuar las casas. La abadía de San Bernardo fue confiscada en 1791. Todo lo de las Ursulinas fue inventariado y vendido en 1791. El convento de las Damas de la Fe fue transformado en cuartel, el de Santa Clara en almacén de ropa, la Visitación en prisión. Algunas religiosas que se opusieron al cambio político fueron encarceladas. La Revolución asestó un golpe fatal a sus actividades y a pesar de los intentos de resistencia, tuvieron que plegarse a los decretos y leyes y aceptar la destrucción o la venta de los conventos y la abolición de las órdenes (Ref. Verdu: Les ordres... BSB, 1973, 383-393).

Ordenes religiosas de la diócesis de Bayonaçantes del edicto de 1768 unificando conventos
LugarOrdenesProfesosConversosObservancia de
los superiores
Rentas
BayonaOFM Cap205Prov. de Guyena
O.P.152Prov. Occitana2.837 L
O.Carin.163Prov. de Gascuña
Agustinos173Prov. de Toulouse2.536 L
Franciscanos152Aquitania Antigua
St-Jean-de-LuzRecoletos112Prov. de Guyena
La HoncePremonstratenses4---
TOTAL7 casas9817

  • Estado de los establecimientos diocesanos y de las comunidades religiosas del País Vasco en 1882

Aunque la historia foral del País Vasco de Francia se detiene en 1789, momento en que pierde su autonomía para pasar a ser solamente una fracción del departamento de los Bajos Pirineos, tras las leyes de 29 de marzo de 1880 y de 28 de marzo de 1882 (la primera significa la expulsión de 5.613 religiosos; la segunda proscribe de la enseñanza primaria el endoctrinamiento católico), parece conveniente ofrecer un estado de los establecimientos diocesanos y de las comunidades religiosas en Laburdi, incluida la ciudad de Bayona, en 1882: Seminario Mayor, en las afueras de Bayona, regido por sacerdotes seculares. Seminario Menor, en Larressore, cantón de Ustaritz, regido también por sacerdotes seculares. Convento de Capuchinos, fuera también de Bayona. Monasterio de los Benedictinos de Nuestra Señora del Sagrado Corazón, en Urt. Casas de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, en Bayona, Hasparren y Ustaritz. Casas de los Hermanos de la Doctrina Cristiana, en Anglet. Casa de los Hermanos Maristas, en San Juan de Luz. Carmelitas, en Bayona. Hijas de la Caridad. Bayona: Hospicio civil, casa de la Misericordia, Hospicio de Ancianos. San Juan de Luz: Hospicio. Hijas de la Cruz. Casa Noviciado en Ustaritz. Siervas de María. Casa madre fundada en Anglet por el abate Luis Eduardo Cestac. Poseía en el País Vasco 21 casas. Monjas de la Unión en el Sagrado Corazón, pensionado en las afueras de Bayona.

En la actualidad el obispado comprende dos arciprestazgos suletinos, 6 bajonavarros, siete laburdinos y el Béarn. Sus servicios están duplicados entre Bayona y Pau: dos obispos, dos vicarios generales y alrededor de 20 capellanes. Laburdi cuenta con dos zonas pastorales:

Costa, con 47 parroquias, dividida en tres sectores: Bayona, Biarritz-Anglet y San Juan de Luz, 21, 10 y 16 parroquias respectivamente.

Interior, con 16 parroquias. El n° de sacerdotes en Laburdi es de 99. Las parroquias del interior poseen hasta 6 y 7 localidades. Existen benedictinos en Belloc, capuchinos en Bayona, franciscanos en Saint-Palais, escolapios en Bayona, hermanos de Ploermel en Ziburu, San Juan de Luz y Urruña.

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