Kontzeptua

Industria del papel (1985ko bertsioa)

Aunque las fábricas de papel a escala artesana e industrial datan del s. XIX, el papel ya se llegó a usar en Navarra por lo menos a fines del siglo XIII (se conserva un documento en el Archivo General de Navarra). En 1385 Carlos II de Navarra paga diez libras por dos resmas de papel para el escritorio real. Se conoce su uso en Gipuzkoa desde el s. XV. El primer documento guipuzcoano extendido en papel contiene un mandamiento de las Juntas Generales de Tolosa de 1456. En La Baja Navarra se usa en la tesorería real desde 1344. Sobre fabricación de papel el dato más antiguo es el de un contrato del Provincial de los Mínimos sobre la impresión de la «Crónica de San Francisco de Paula», Madrid, 1595, haciendo constar que la letra ha de ser buena, y el papel blanco, del molino de Garnika, que llaman de Silillos. Debieron existir molinos papeleros en Navarra a partir de los ss. XV y XVI. En Navarra, la Junta del Santo Hospital de Pamplona compra en 1753 el molino de la pólvora para instalar una fábrica de papel. Las primeras resmas se obtienen en 1755 y sigue en funcionamiento hasta la guerra de Independencia. Su marca era un león campante orlado por la leyenda Hospital General de Pamplona. (Ref.J. J. Arazuri, Pamplona calles y barrios). Alrededor de 1750 se levanta un molino papelero en Leitza, que funciona hasta inicios del siglo XIX, con la marca al agua Uranga-Leiza. En 1773 José Antonio Guirior recibe permiso para transformar su taller de curtidos en fábrica de papel. Aparte del molino de Garnika (Bizkaia) hay otro dato del s. XVIII referente también a Bizkaia. La relación detallada nos la da Antonio M.ª Labayen en su libro Escenas papeleras, (Zarautz, 1947). Su detalle, muy interesante, es el siguiente:

«1781- Ahora podemos afirmar que el papelero vizcaíno al que se ha aludido varias veces en capítulos anteriores es en efecto Don Fausto de Arriaga de Durango. Su nombre aparece en las actas de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País según copiamos de la Historia General de Vizcaya de Labayru. Tomo VI, Capítulo XVII. «Don Fausto Antonio de Arriaga vecino de Durango, dueño de la fábrica de papel estraza presentó a la dicha Sociedad Bascongada de Amigos del País un molde para elaborar papel con mucha perfección, hecho por mano de su hija Doña María Jesús. La Sociedad le premió con patente de socio de mérito y una medalla de plata para su hija».
1817- Martín de Olano de Tolosa establece en Igarondo el primer molino papelero guipuzcoano. Este molino con el antiguo de Ibarra y la Casa Azaldegui aparecen después de 1840 como propiedad de la familia Uranga de Tolosa que amplía el negocio montando otro molino papelero que acredita y extiende su marca de fábrica.
1819- En el molino de Otsarain comprado en dicha fecha al Ayuntamiento montó D. José Joaquín de Mendía una fábrica de papel que tras varias vicisitudes fue explotada años más tarde por Ostolaza y Cía., y por J. Iriarte que fue su último arrendatario papelero. Hoy ha vuelto a su antigua situación de molino harinero.
1830- Por esta época no tenemos ya noticias de la fábrica de Arnaga en Durango, pero en cambio han entrado en actividad dos nuevos molinos o fábricas del antiguo método a mano en La Peña de Abando y en Basauri (Vizcaya).
1841- Es el año de la gran efeméride papelera: la fundación en Tolosa de la primera fábrica española de papel continuo llamada muy acertadamente «La Esperanza». Son socios fundadores, Sres. Brunet, Tantonat Guardamino y Cía. Disuelta esta sociedad en 1855 se hizo cargo de su Balance la firma Brunet Hermanos. Las sucesivas transformaciones sufridas por las entidades explotadoras de la fábrica «La Esperanza» fueron las siguientes: En 1863 se constituye la Sdad. Arza Eizmendi y Cía., sigue a ésta en 1887 la de Arca y Cía., en 1892 se forma la Sdad. Arcaute, Arza y Cía., es sustituida en 1907 por Ruiz de Arcaute y Cía., y ya guarda esta designación en la última transformación y ampliación llevada a cabo en 1941. Conviene recordar que los componentes de estas firmas habían sido antes iniciadores de las fábricas de Cegama y Alegría. La maquinaria de esta última pasó a aumentar el parque de «La Esperanza» que previamente había completado sus instalaciones de factoría papelera con su fábrica anexa «Olabarri» dedicada a los papeles «couché» o estucados.
1850- Hay que rectificar la fecha de 1843 admitida generalmente siguiendo a Gorosábel como la del establecimiento de la fábrica de papel continuo en Irura (Guipúzcoa). La Sociedad Larion Echezarreta y Cía., no se fundó según he podido ver en la escritura original hasta el 28 de octubre de 1850 realizando un proyecto concebido en 1847.
1856- Rectificando y completando a la vez los datos que antes he expuesto sobre «La Papelera del Araxes», tengo que añadir que en el lugar llamado Txaramako y posteriormente al cierre de la fábrica de machetes, hubo marraguería y batán además de un molino harinero. Así consta en documento público del que da fe el Escribano Osinalde. Esas propiedades pertenecían al Conde de Villafuerte que las tenía arrendadas al molinero Elósegui. Y fueron quemadas en 1834 por los carlistas en una de esas nefastas venganzas políticas tan propias de las guerras civiles. Respecto a la fundación de la Papelera de Txarama débese a D. José Antonio de Irazusta Sasiain en el año 1856. Seis años más tarde cedió el negocio a su hijo D. Blás de Irazusta Arzadun asociado a Mr. Louis Duras y consortes.
1858-Por esos años hay que colocar la apertura de la fábrica de «Amaroz» por la sociedad Sesé Echeverría y Bandrés, a la que sucedió la firma Sesé y Cía., en 1883, siguiendo luego las transformaciones señaladas en el lugar correspondiente. Esta casa extendió la industria papelera al río Urumea fundando en el antiguo molino de Ezioga una fábrica de cartón base de la actual papelera «BIYAK BAT» de Hernani. También tuvo parte en la fábrica «La Soledad» de Aduna, hoy destinada a otra industria.
1858- El 11 de mayo de 1858 se constituye por los señores D. Bartolomé de Arza, D,. Juan Eizmendi, D. José Aranzabe y D. Genaro Sorarrain una sociedad para el establecimiento de una fábrica de papel continuo en Alegría que inicia los negocios papeleros del banquero Arza el cual controló años después tres fábricas papeleras en Tolosa («La Esperanza») Cegama y Alegría.
1862- En esta fecha uno de los Urangas (Pedro José) asociado a Marcelo Arrillaga fundaron en el lugar ocupado por el caserío «Beotibar» camino de Berrobi una fábrica de papel a mano. Convertida hacia 1912 en papelera continua y después de muchos cambios y ampliaciones es hoy propiedad de la sociedad C. Zaragüeta y conocida por el nombre de «Papelera de Elduayen» o «Beotibar». Débese también a los Urangas la fundación de la fábrica de Berrobi en 1868 convertida en 1946 en papelera continua. También en el mismo año hay que señalar la actividad de un molino papelero en Legazpia mencionada por Gorosábel en su Diccionario Geográfico, y que es el primero fuera de la zona tolosana. La citada fábrica ha tenido un próspero desarrollo y pertenece en la actualidad a la S. A. ELORZA.
1865- A Legazpia sigue Cegama en la cronología papelera guipuzcoana. El activo Arza metido de lleno en la industria papelera en sus fábricas de Tolosa y Alegría funda la tercera en su pueblo natal, Cegama. Gira bajo la razón social Arza Arcaute y Cía. El nombre Arcaute aparece por vez primera en los anales industriales guipuzcoanos.
1870- Por esta época se encuentra en los documentos notariales el nombre de Don Baldomero Ollo Urriza vecino entonces de Madrid otorgando escrituras de compra y venta en Tolosa lugar de sus futuras actividades papeleras.
1878- Es después de la 2.ª guerra carlista y hacia el año mencionado cuando Ollo traslada su residencia a Tolosa y se pone al frente de la nueva fábrica «La Guadalupe» fundada por él y del primitivo molino de Igarondo y su contiguo en Ibarra que los transforma en las fábricas de papel continuo y pasta «La Tolosana» y «Paperola». Su organización culmina con la fundación de la fábrica «La Guipuzcoana» en 1882. Sigue un período propicio a la fundación de nuevas fábricas favorecido por la paz que promete la restauración monárquica, la facilidad de comunicaciones debida a los F. C.
1879- Se establece la fábrica de papel «La Salvadora» en Villabona.
1880/90- Además de la fábrica «La Guipuzcoana» un kilómetro más arriba en la antigua fábrica de cobre «Olarrain» monta D. Francisco Antonio de Sarasola la fábrica de papel «Laurak-bat». Liquidados los negocios con adversa fortuna, la fábrica de Olarrain fue dirigida luego por el ingeniero D. Víctor Pradera el cual transfirió la propiedad a La Papelera Española al constituirse esta Compañía. En esta época empezaron a trabajar muchas fábricas en el resto de España especialmente en Cataluña y Levante, y por lo que a nuestro estudio interesa no mencionaré sino La Papelera del Cadagua (Aranguren) y «La Vizcaína» (Arrigorriaga), «La Navarra», en Villaba, San Migueltxo y La Basco-Belga en Rentería.
1892- Esta floración de fábricas papeleras produjo una crisis de la que se ha hecho mérito.
1901- Constitución de «La Papelera Española». No por ello cesa el impulso creador de nuevas papeleras y así vemos que se fundan los Sres. Garín Hermanos y Berroeta la fábrica de «Eldua» de la que es continuadora desde 1920 la sociedad Ildefonso Calparsoro y Cía. Explotaron los Sres. Garín Hnos. y Berroeta la fábrica de papel de paja «San José» en Belaunza'ko Ola, establecimiento ampliado y en plena producción.
1905- La sociedad Soto Tuduri y Cía. (Tolosa) establece la fábrica hoy conocida por «Papelera Arzabalza» S. A.
1906- En esta fecha entra en liza la fábrica de cartón de D. Juan José Echezarreta en Legorreta. Ampliada considerablemente y abarcando la fabricación de papel desde 1919 pertenece hoy a la Sociedad «Echezarreta S. A.».
1911- Se constituye la nueva sociedad papelera «Portu Hermanos y Cía.» en Villabona.
1912- D. Gregorio de Mendía realiza la fundación de una nueva e importante empresa papelera en Hernani que es la que en la actualidad gira bajo el nombre MENDIA S. A. «PAPELERA DEL URUMEA».
1913- En el mismo Hernani comienza a funcionar la fábrica de papel «Biyak-Bat» a la que nos hemos referido antes.
1919- Adviene la guerra Europea 1914-18 que dificulta la expansión industrial o al menos el montaje de nuevas instalaciones, pero en cambio mejora la situación económica y financiera de las empresas existentes a causa de la eliminación de la competencia extranjera. Al terminar la guerra se crea el trust o cartel papelero que unifica y sostiene un nivel de precios remunerador y consigue de los poderes públicos la prohibición del establecimiento de nuevas fábricas papeleras.
1931- La Central de Fabricantes de Papel monta la fábrica de mayor producción en España «OARSO» en Rentería destinada a la fabricación del papel «prensa». Esta factoría pertenece hoy a «La Papelera Española».
1935- Se pone en marcha en Amézqueta «La Nueva papelera de Aralar S. A.» constituida por los Señores Alzueta Munárriz y Cía. Después de la guerra 1936/1939 se recrudece el impulso fabril que da vida a nuevas industrias.
1941- Empieza a funcionar la fábrica de la importante «Papelera Guipuzcoana de Zikuñaga» en Hernani, formada por capitales guipuzcoanos y vizcaínos.
1943- No se habían agotado las posibilidades papeleras guipuzcoanas pues en la fecha al margen y a pesar de las dificultades del momento B. Armendáriz y consortes instalan con maquinaria completamente indígena la «Papelera del Norte» de Hernani.
1947- Finalmente en la fecha en que escribo este resumen se están realizando las pruebas y ensayos de la fábrica de papeles estucados «Manufacturas Arrosi» en Berástegui punto de la mayor altitud a que aguas arriba ha alcanzado la papelería guipuzcoana». (Escenas papeleras, pp. 189-198). Posteriormente ha seguido la marcha ascendente con la creación y fundación de nuevas papeleras para cuya historia y demás información enviamos al lector al artículo correspondiente a cada empresa. La implantación, como se ha visto, se situó en las cuencas del Oria y Urumea; se extendió a Vizcaya y a Navarra. Los factores que influyeron en la localización fueron la abundancia de agua, necesaria sobre todo para la fabricación de pastas; la existencia de recursos forestales en el País Vasco; la ventajosa situación de los puertos vascos con respecto a los países escandinavos y americanos y la existencia de mercados de consumo. En la actualidad la industria papelera vasca está concentrada en los valles del Oria y Urumea, en tomo a las localidades de Tolosa, Hernani y Rentería en Guipúzcoa; en Durango, Arrigorriaga, Markina y Aranguren principalmente, en Vizcaya; en Navarra se localiza en Sangüesa, Leiza, y últimamente en Allo. En conjunto ocupa a casi 9.000 personas, teniendo en cuenta la industria de los manipulados del papel y del cartón. Respecto a la productividad el sector vasco se evaluó en 750.000 toneladas la producción en 1979, que representa el 33 % de la producción total española, mientras que la fabricación pastera se situó en torno a las 450.000 toneladas (21 % de la estatal). De estos datos se deduce que en 1979 la producción media estatal por factoría alcanzó las 9.180 toneladas, mientras que la media vasca fue de 22.000 toneladas. En cuanto a los distintos tipos de papel, la participación vasca en el total español es del 80 % para «papel prensa»; 77 % para «higiénico y sanitario»; y también un alto porcentaje de «papel kraft». Así mismo, el sector vasco fabrica «papel de impresión y escritura» (40 %), «embalaje» y «cartones».

Refs.Labayen, A. M.ª. Escenas papeleras, Zarautz, 1947; Gurruchaga, Asier, El «papel» vasco en el umbral de su rentabilidad, «Euzkadi», 1982, n. 24; Caja Laboral Popular. Economía Vasca, Informe 1978, (pp. 172-177) Boletín del Sindicato Nacional del papel, prensa y artes gráficas, Madrid, 1943; Lefèbvre, Th., Les modes de vie dans les Pyrénées atlantiques orientales, París, 1933 (pp. 318-320).