Jaialdiak-Ekimenak

Donostia Zinemaldia (2008ko bertsioa)

Nacimiento. Entre los muchos festivales de cine, de muy diverso género y contenido que hay por todo el mundo, la capital guipuzcoana quiso tener también -como una de sus atracciones turísticas veraniegas- su propio festival, dedicado de alguna manera al séptimo arte. Y así, durante la semana del 21 al 27 de julio de 1953, tuvo lugar la llamada "I Semana Internacional del Cine", que no estuvo aún reconocida por la FIAPF en su calendario oficial y apenas tuvo eco en las revistas especializadas, ni siquiera entre nosotros. La Guerra de Dios de Rafael Gil fue la ganadora de esta I Semana. Por lo apuntado, se habla como de primer festival el que tuvo lugar del 24 al 31 de julio de 1954. En su organización intervino el Sindicato del Espectáculo con la Dirección General de Cinematografía y Teatro junto con las Autoridades y Corporaciones de la Perla del Cantábrico. La dirección del Festival estaba en manos de D. Antonio de Zulueta. La numeración general del orden de ediciones no olvidó el de 1953, pero al comenzar oficialmente en 1954 es aquí donde iniciamos su pequeña historia.
Ediciones en serie B.
1954.
La FIAPF considera el festival donostiarra como oficial aunque la clasifique en la serie "B" por lo que sólo puede conceder premios a la producción española. El film "Sierra maldita" de Antonio del Amo es considerada -incomprensiblemente- como la mejor película y uno de sus actores, José Guardiola, merece una mención de honor. "La Patrulla" de Pedro Lazaga consigue los premios al mejor director, y mejor actriz Marisa de Leza. "Viento del Norte" de Antonio Momplet llevaba el mejor actor, Enrique Alvarez Diosdado, con mención especial a su característica María Francés. Eran mucho mejores, sin duda, los films extranjeros que se exhibieron, de los que destacamos tan sólo "The sleeping Tiger" de Joseph Losey, "Magdalena" de Augusto Genina y el documental largo de Walt Disney ''El Desierto viviente''. En este festival se estrenó el entonces recién descubierto sistema del "Cinemascope" con el film americano "Coraza negra" y un bello documental The new Venezuela.

1955.
Tuvo lugar del 19 al 26 de julio y llevó como característica el "Festival del Cine en Color" y como tal pudo adjudicar premios de rango internacional. El gran premio se concedió a Italia en la cinta Giorni d'Amore (Días de Amor) de Giuseppe de Sanctis y hubo una mención especial al film español La pícara molinera de León Klimovsky en torno a la famosa estellica inmortalizada por Alarcón. El corto norteamericano Zin Zin Boum Boum fue premiado entre los films de su metraje. No hubo premio, en cambio, a films interesantes como "Alí Babá y los 40 ladrones" de Jacques Becker. Estuvieron también presentes "La gran Esperanza" (Italia), Médico en la familia (Inglaterra) y otras de menos importancia. Junto al programa oficial hubo este año una retrospectiva dedicada al cine español compuesto por Asesinato y entierro de D. José Canalejas (1912) de Enrique Blanco; El sexto sentido (1928) interesantísimo ensayo del donostiarra Nemesio M. Sobrevilla; La aldea maldita (1929) de Florián Rey; Prim de José Buchs; La Verbena de la Paloma (1935) de Benito Perojo y El Bailarín y El Trabajador (1936) de Luis Marquina.

1956.
Se volvió a negar el reconocimiento de la FIAPF al festival donostiarra, pero esperando su reconocimiento definitivo se organizó, como transición, una "Semana Internacional del Cine" del 14 al 22 de julio. Y como tal concedió los siguientes premios: mejor film extranjero: El ferroviario de Pietro Germi, que fue premiado, además, como el mejor director; mejor guión: TKX no contesta de H. G. Clouzot y Christian Jaque. Mejor actor: O. H. Hasse personificando al Almirante Canaris; mejor actriz: Lucia delle Nocce de El Ferroviario; y mejor fotografía: Un pó di cielo (Un poco de cielo) de Giorgio Moser que fue considerada también como la mejor película en color. En el cine español Todos somos necesarios de José A.Nieves Conde llevó los premios a la mejor película, dirección, guión (F. González Aller) y actor (Alberto Closas); se quedó desierto el de la mejor actriz; Viaje romántico a Granada se consideró el mejor corto y la mejor fotografía la de F. Aguayo en la más que mediocre película "Pasión en el mar". No aparecieron en el palmarés films mucho más interesantes como: Amici per la Pelle (Inolvidable Amistad) de F. Rossi o Grandes Manoeuvres (Maniobras del Amor) de René Clair. Hasta el cine finlandés estuvo presente este año con Tuntematon Sotilas de Edvin Laine.
Categoría A.
1957.
Por fin, este año es reconocido definitivamente el Festival por la Asociación Internacional de Productores de Cine en la categoría "A", junto con Cannes, Berlín y Venecia. Tuvo lugar del 21 al 28 de julio. Simultáneamente el Cine Club San Sebastián organizó sus primeros Estudios Fílmicos, con profesores del Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas de Madrid. Se celebró también el I Certamen Nacional de Cine Amateur. La Concha de Oro va, incomprensiblemente, a la comedieta de Dino Risi Sabela; la de Plata se reparte entre El Abuelo Automóvil del checo A. Radok e Ich suche Dich (Seguiré tu Camino) de O. W. Fischer, que obtiene, también, el premio de la OCIC (Oficina Católica Internacional del Cine) y el del mejor argumento. En cortos, Costas del Sur (España) tuvo la Concha de Oro y Mundo ajeno (Méjico) la de Plata. Los mejores actores fueron Charles Vanel ("Le Feu aux Poudres") y Giulietta Massina ("Las Noches de Cabiria" presentada fuera de concurso). El film de Fellini obtuvo además el premio de los Cine-Clubs, mientras el de la crítica iba a El Abuelo Automóvil y el corto Le Rocher de Freyr. La baja calidad del conjunto se evidenciaba en títulos como La Ciudad de los Niños (Méjico), L'Oceano ci chiama (Italia) o Héroes del Aire (España).

1958.
Este año tiene lugar la I Exposición Internacional de la Prensa y el Libro Cinematográfico. Siguen, por otra parte, los II Estudios Fílmicos del Cine Club San Sebastián y el II Certamen Nacional de Cine Amateur. La Palma de Oro premia los valores del film polaco Ewa chce spac (Eva quiere dormir) de Tadeusz Chmielewski. La de Plata se divide entre 1 soliti Ignoti (Rufufú) de Steno y Vértigo (De entre los Muertos) de A. Hitchcock, cuyo actor James Stewart es considerado el mejor junto con Kirk Douglas (en "Los Vikingos"). Concha de Oro al mejor corto para Der nackte Morgen (alemán) y de Plata a medias entre Cuenca de Carlos Saura y el francés Gentleman cambrioleur. Jacqueline Sassard es la mejor actriz en Nata di Marzo (Nacida en Marzo) de Antonio Pietrangelli. No hay premio para el mejor film en castellano, sino tan sólo una mención a Demasiado Jóvenes de Leopoldo Torres Ríos. Los escritores cinematográficos vuelcan sus preferencias sobre Eva quiere dormir. Otros títulos presentes este año eran Culpables (España), Schwarze Augen (Alemania), El Milagro de Sal (Colombia) y Vlolent Playground (Barrio peligroso) inglesa.

1959.
Encabeza el Palmarés la Concha de Oro a A Nun's Story (Historia de una Monja) de Fred Zinneman; la de Plata se divide entre Dagli Appennini alle Ande (Italia) y North by Northwest (Con la Muerte en los Talones) de A. Hitchcock, tal vez la menos mala entre una tónica general floja. Der Rest ist Schweigen (El Resto es Silencio) de Helmut Kautner, en una transposición moderna de Hamlet, mereció una mención honorífica un tanto benévola. Entre los cortos el mejor fue Abseits (alemana) con Conchas de Plata para Carta de El Alamein (Italia) y Serenal, abstracto corto -no su mejor, desde luego- del canadiense Norman Mc Laren. Salto a la Gloria fue el mejor film en castellano y su protagonista Adolfo Marsillac el mejor actor; el mejor corto en castellano fue ¡Viva la Tierra! de Méjico. Audrey Hepburn fue la mejor actriz en Historia de una Monja. La dispersión de premios se hizo aún mayor con la OCIC que premió a una melodramática Ari no machi no Maria y la FIPRESCI destacó al fin polaco Zamach de Jerzy Passendori. Del resto sólo pueden recordarse el checo Smrt V Sedle por la influencia del "western" americano, el film húngaro Akiket a Pacsirta elkisert, la temática de Shake Hands with the Devil (Luces de Rebeldía) y la primera obra del venezolano, hijo de bilbaínos, Román Chalbaud Cain adolescente.

1960.
Por primera vez en San Sebastián se intenta organizar encuentros entre las diversas Escuelas de Cinematografía de diversas naciones. Acuden Francia, Holanda, Italia, Méjico, Polonia y España. Romeo, Julieta y las Tinieblas del polaco Jiri Weiss fue premiada con la Concha de Oro y con ella los cortos Les Maitres Sondeurs (Canadá) y Fin d'un Desert (Francia); las Conchas de Plata fueron para The fugitive Kind (Piel de Serpiente) de Sidney Lumet y el corto Estampas guipuzcoanas n.° 2: Pío Baroja. I Magliari de Francesco Rosi tuvo una mención especial del Jurado, quien dedicó, a su vez, un homenaje de agradecimiento a Abel Gance por su labor y por su participación en el Festival. Jiri Weiss fue premiado como el mejor director. El premio de interpretación masculina se dio al conjunto de actores del film inglés League of Gentlemen y el femenino a Joanne Woodward por Piel de Serpiente. El mejor film en castellano fue el mejicano Simitrio de Emilio Gómez Muriel. La OCIC destacó los valores del japonés Robo no Ishi de Seiji Hisamatsu. FIPRESCI premió Il Rossetto de Damiano Damiani y los Cine-Clubs se fijaron en el film de John Ford The Sergeant Rutledge (El Sargento Negro). Junto a estos títulos, Abel Gance había presentado su Austerlitz, Alemania Der Jugendrichter de Paul Verhoeven, España La Mentira tiene cabellos rojos de Antonio Isasi Isasmendi y la India Namminabantu de Adhurti Subbarao.

1961.
El jurado premia como mejor film a One eyed Jacks (Rostro impenetrable) de Marlon Brando considerando a su protagonista Pina Pellicer la mejor actriz. Alberto Lattuada es considerado el mejor realizador por L'Imprevisto. El premio al mejor film en castellano va a Lucas Demare por La Sed. Una Concha de Plata por sus relevantes valores humanos va a Polonia por Odwiedziny Prezydenta (Las Visitas del Sr. Presidente) de Jan Batory. Gert Fróbe es considerado el mejor actor por Der Gauner und der liebe Gott (El Pícaro y el buen Dios) de Axel von Ambesser. La sección retrospectiva dedica 6 películas de "Homenaje a Emilio Fernández" y ocho títulos de "Imágenes del Cine Japonés". Se vieron también en el festival Les Honneurs de la Guerre (Los Honores de la Guerra) de Jean Dewere, la mejicana La Cárcel de Cananea, Milagro a los cobardes del español Manuel Mur Oti y los dibujos de largometraje de Walt Disney 101 Damatians (101 Dálmatas). Estuvo, además, presente The naked Edge (Sombras de sospecha), que resultó ser la última presencia en las pantallas de Gary Cooper. La retrospectiva se dedicó a "10 Años de Cine Japonés".

1962.
Algunas revistas anunciaron que este año terminaba el festival donostiarra, al parecer por las dificultades de signo político que creaban los encuentros de las diversas Escuelas Oficiales de Cine de las diversas naciones. La Concha de Oro fue muy justamente a L'Isola di Arturo (La Isla de Arturo) de Damiano Damiani, y la de Plata a La Denonciation (La Delación) de Jacques Doniol Valcroze. Senilitá de Mauro Bolognini llevó el premio a la mejor dirección y el de los Cine-Clubs españoles. El mejor corto fue Lección de Arte del lasartearra Antonio Mercero. Los de interpretación fueron para Peter Sellers (Waltz of the Toreadors) y Anne Bancroft por The Miracle Worker (El Milagro de Anna Sullivan). Un tono de alguna mayor altura se hizo notar hasta en títulos como: Pueblito de Emilio Fernández, El Hombre de la esquina rosada de René Múgica y sobre todo en la presencia de Arthur Penn no muy justamente tratado por el jurado a la hora de los premios.
Otra vez en la clase B.
1963.
A pesar de los malos augurios y las dificultades de todo tipo sigue el Festival. De la clase "A" que tenía junto a Cannes, Berlín y Venecia vuelve otra vez, por veleidades de la FIAPE, a la clase "B". Todo ello se concreta en la presencia de films ya proyectados en festivales anteriores y hasta en salones comerciales de media Europa. El jurado premia como mejor película la vulgar II Mafioso (En poder de la Mafia) de Alberto Lattuada, mientras films de más calidad sólo conseguían la de Plata (Summers por Del Rosa al Amarillo) o de dirección (como Robert Enrico por Au Coeur de la Vie (El Río del Buho) o simplemente el premio de interpretación (como Lee Remick y Jack Lemmon por Days of Wine and Roses / "Días de Vino y Rosas", de Blake Edwards). Le Contrebasse de Maurice Pasquel (Francia) fue el mejor cortometraje. Los Cine-Clubs premiaron Otto e mezzo (Fellini, ocho y medio); la FIPRESCI se fijó en el film de Enrico El Río del Buho, con mejor criterio que el jurado oficial; y la OCIC dividió su premio entre Días de vino y Rosas y el film japonés Sonoyowa Wasurenai de Kimisaburo Yoshimura. Estuvieron presentes otros films interesantes como Los Inconstantes del argentino Rodolfo Kuhn, The Mouse on the Moon de Richard Lester y Toys in the Attic del norteamericano George Roy Hill.

1964.
El film América, América de Elia Kazan acaparó la Concha de Oro, el premio FIPRESCI y una mención de los Cine-Clubs. La Concha de Plata fue para Checoslovaquia por Limonadovy Joe (Joe Kolaloka). El premio de interpretación fue a parar a Ava Gardner por The Night of the Iguana (La noche de la Iguana), de John Huston; Richard Attenborough por Sceance on a Wet Afterrnoon de Bryan Forbes y Maurice Biraud por Les Adventures de Salavin de Granier Deferre. El mejor corto fue el checo Spatne mamalovana Slepice de Jiri Brdecka, con mención especial para Eve sans Treve del francés Philippe Avson. La Tía Tula de Miguel Picazo, sobre la novela de nuestro D. Miguel de Unamuno, fue la mejor pelicula de habla española junto al corto Ramón Gómez de la Serna presentado por Argentina. La OCIC no encontró film alguno digno para su premio. Pero sí hubo películas de calidad como: Tres Cuentos colombianos, el Judex de Georges Franju, Tiburoneros de Luis Alcoriza, hasta la misma Corrurione (Corrupción) de Mauro Bolognini y la checa Az prij de kocour (Un día un gato) de Vojtech Jasny. La retrospectiva de este año estuvo dedicada al realizador norteamericano Elia Kazan. La dirección del Festival pasó este año a D. Carlos Fernández Cuenca por dimisión de D. Antonio de Zulueta.

1965.
La Concha de Oro de este año se repartió entre el film americano Mirage (Espejismo) del mediocre Dmytryk y la cinta checa Zlata Reneta (La Reineta de Oro) del prolífero y veterano Otokar Vavra, ninguna de las dos dignas de tal distinción. La Concha de Plata fue para Argentina por Nadie oyó gritar a Cecilio Fuentes de Fernando Siro. Se declaró desierto el premio a la mejor cinta hablada en castellano. La OCIC premió el discreto film policíaco de Ralph Nelson Once a Thief (El último homicidio) y la FIPRESCI volvió a premia a La Reineta de Oro. Los intérpretes mejores fueron Marcello Mastroianni por Casanova 70 y Lilli Palmer por Operación Crossbow. La falta de calidad fue harto evidente en y fuera del palmarés.

1966.
Aunque hubo otros films de mayor envergadura y calidad, la Concha de Oro fue a parar a Inglaterra por I was happy here (Retorno al pasado), mientras no hubo más que Concha de Plata para la inteligente Opera prima de Basilio Martín Patiño, Nueve Cartas a Berta que, por añadidura, era compartida con Tant qu'on á la Santé (Mientras haya salud) no el mejor film de Pierre Etaix. Resulta incomprensible que el premio al mejor film en castellano quedara desierto olvidando el film de Patiño. La OCIC volvió a doblar el premio de la Concha de Plata. Mucho más inteligente fue la decisión de la FIPRESCI al premiar el film del checo Karel Kachyna At zije Republika (¡Que viva la República!). Los mejores actores fueron Frank Finlay, en Othello (Otelo), y Evangelina Salazar en Del brazo y por la calle. Hubo también calidad en otros títulos de la competición como el checo Intimi Osvetleni (Iluminación íntima) de Ivan Passer.
Serie A otra vez.
1967.
El film inglés de Stanley Donen Two for the Road (Dos en la carretera) fue la gran vencedora de este año. La Concha de Plata no fue, tal vez, tan justa y se dividió entre Il Tigre (Un tigre en la red) del mediocre Dino Risi y Vrazda po cesky del triunfador de 1960 Jiri Weiss. Por tercer año consecutivo se declara desierto el premio al film en castellano y tampoco consideran film alguno digno de sus respectivos premios la OCIC y la FIPRESCI. Los mejores intérpretes fueron Maurice Ronet en Le Scandale (Champaña para un asesino) y John Mills en The Family Way (Luna de miel en familia), junto a Serena Vergano en Una Historia de Amor de Jorge Grau. Desde este año el Festival había vuelto nuevamente a la serie "A" en consideración de la FIALP, pero ni esto ni el hecho de pasar la dirección del Certamen a manos de D. Miguel de Echarri fueron suficientes para alcanzar el mínimo exigible de calidad.

1968.
La Concha de Oro encuentra un digno vencedor en The long Day's Dying (Todo un día para morir) primera cinta de Peter Collison, que obtiene, además, el premio de la OCIC. La Concha de Plata se divide entre Nyar a Hegyen del húngaro Peter Bacsó y Dita Saxova del checo Antonin Moskalyk. El mejor director fue el ya citado Collison y los intérpretes Claude Rich en el fihn de Resnais Je t'aime, Je t'aime, Sidney Poitier en For the Love of Ivy (Un hombre para Ivy) y Monica Vitti en La Ragazza con la Pistola. La FIPRESCI no encontró nada que premiar en ninguno de los films presentes, lo que no deja de ser un criterio muy especial ya que, además de lo citado, estuvieron presentes films como Tringt-Quatre Heures de la Vie d'une Femme (24 horas en la vida de una mujer) de Dominique Delouche The Legend of Lylah Clare (La Leyenda de Lylah Clare) de Robert Aldrich, El Dependiente de Leonardo Fabio y hasta No somos de piedra de Manolo Summers.

1969.
Empiezan a adquirir gran relieve las retrospectivas que se dedican a grandes realizadores del cine norteamericano. Este año se evoca la obra de Josef von Sternberg. En el palmarés oficial triunfa The Rain People (Llueve sobre mi corazón) de Francis Ford Coppola. La de Plata se divide entre el film español Los Desafíos, interesante "opera prima" de tres realizadores jóvenes -dos de ellos, además, donostiarras- y el film del peculiar veterano Robert Bresson Une Femme douce. La OCIC premió el film checo Zert de Jaromil Jires. No hubo, en cambio, y por tercer año consecutivo, premio de FIPRESCI; ni se destacó ningún film en castellano. Los intérpretes premiados fueron Nicol Williamson por Laughter in the Dark de Tony Richardson y las dos actrices Ludmila Tchoursina en La Cigüeñita de Nikolai Moskalenko y Stefania Sandrelli por L. Amante di Gramigna de Carlo Lizzani. Films a notar: A Lion in Winter (Un león en invierno) por su espectacularidad y por la presencia histórica de Leonor de Aquitania, interpretada por Katherine Hepburn; Scarabea del nuevo realizador alemán Hans Jürgen Syberberg; y el film de René Allio Pierre el Paul.

1970.
Junto a una interesantísima retrospectiva dedicada al cine negro norteamericano, dominado por la presencia de Fritz Lang, el jurado oficial concedió la Concha de Oro a Ondata di Calore del italiano Nelo Risi. La de Plata se concedió "ex aequo" al primer film de Maximillian Schell Erste Liebe y el trabajo de Henri Chapier Sex-Power. Los premios de interpretación fueron para Inokenti Smoktunovski interpretando a Tchaikovski de Igor Talankin. Para Zoltan Latinovits en Utasas a kaonian ktirul del húngaro Gyórgy Revesz, y para Stephane Audran en Le Boucher (El Carnicero) de Claude Chabrol. La Estrella de Belén de la checa Hermina Tyrlova fue el mejor cortometraje de este año. Resulta incomprensible cómo no obtuvo premio alguno They shoot Horses, don't They? (Danzad, danzad, malditos) admirable y desgarradora denuncia de Sidney Pollack y una de las mejores películas exhibidas en todas las ediciones del Festival. Junto a este film había también otros films de calidad como: The Ballad of Cable Hogue (La Balada de Cable Hogue) de Sam Peckinpah, Alice's Restaurant de Arthur Penn, Figures in a Landscape (Caza humana) de Joseph Losey y varias más.

1971.
Lo mejor fue, sin duda, la retrospectiva de King Vidor, presidente del Jurado. Pero, dentro de la competición hubo también títulos interesantes como Le Genou de Claire de Eric Rohmer, Concha de Oro del Festival, premio justo si se compara con el que se concedió al lloriqueante film del checo Karel Kachyna De nuevo juego a la Marela. No hubo en cambio, premio alguno para el mejor film en concurso, el film de Robert Altman Brewster Mc Cloud (Volar es para los pájaros). Hubo films realmente detestables como Los Gallos de la Madrugada de José Luis Sáenz de Heredia y, por el contrario, films que trascendían la vulgaridad general como Crónica de una señora, primer film del argentino Raul de la Torre (premio de interpretación a Graciela Borges), Unman, Wittering and Zigo de John Mackenzie o, para los amantes del barroquismo y la pretenciosidad de Ingmar Bergman, The Touch del sobrevalorado realizador nórdico.

1972.
Del 10 al 20 de julio se arrastró la mediocridad de la competición oficial, paliada, en parte, por algunos títulos y, sobre todo, por la interesante retrospectiva del cáustico Howard Hawks. Merece atención especial la mediocridad de la aportación española en La Duda de Rafael Gil, que, a pesar de Galdós y Fernando Rey, es el polo opuesto de Tristana de Buñuel y la acostumbrada pretenciosidad de Gonzalo Suárez en su Morbo.La Concha de Oro tuvo, con todo, un muy justo ganador en la impresionante crítica social de Tom Gries The glass House (La Casa de Cristal). No tuvo, en cambio, premio alguno el inteligente film del portugués Fernando Lopes Una abeja bajo la lluvia. Y pasaron sin pena ni gloria Junnior Bonner de Sam Peckinpah, What's up, Doc? (Pero ¿qué me pasa, Doctor?) de Peter Bogdanovitch, Englatine, "opera prima" del actor francés Jean Claude Brial y La Polizia ringrazia (La Policía agradece) del italinano Stneno.

1973.
Desde este año el festival se traslada al mes de setiembre (del 15 al 25) por razones climatológicas y por obtener una mejor programación en la no coincidencia con otros certámenes internacionales. La retrospectiva de Ruben Mamoulian tuvo, también este año, mayor interés que la competición preceptiva, aunque tampoco ésta estuvo carente de calidad a juzgar por la Concha de Oro El Espíritu de la Colmena del donostiarra Víctor Erice -aunque el público protestara-, esta decisión del Jurado, a pesar de cierto hermetismo muy explicable por otra parte. Hubo tal dispersión de premios y tales consideraciones extracinematográficas en su concesión que hubo premios casi para todos los participantes. La Concha de Plata fue al evidentemente "comercial " A Touch of Class (Un toque de distinción) de Melvin Frank. Uno de los films más interesantes fue, sin duda, The long Goodbye (Un largo adiós) de Robert Altman, deliciosa versión humorística del mundo negro del novelista yanqui Raymond Chandler. La realizadora de TVE Josefina Molina hizo su entrada en el cine grande con Vera, un cuento cruel. Pero no respondieron a la expectación previa ni Paper Moon (Luna de papel) del asiduo concurrente Peter Bogdanovitch, ni La bonne Année (Una dama y un bribón) del discutido Claude Lellouch y muchísimo menos Two People (Encuentro en Marrakech) de Robert Wise.

1974.
Un film norteamericano de reducido presupuesto, Badland, de Terence Malick obtuvo la Concha de Oro y el premio al mejor intérprete masculino, Martin Sheen, con toda justicia. La Concha de Plata tuvo doble ganador en La Femme de Jean de la realizadora de Biarritz Yannick Bellon y en Drzwi W Murze del polaco Stanislaw Rozewicz. El jurado tuvo, además, un premio especial para Boquitas pintadas del veterano argentino Leopoldo Torre Nilsson. Tormento del bilbaíno Pedro Olea fue considerada la mejor película de habla castellana. Por el compromiso de su presencia en el Festival Sophia Loren fue considerada la mejor actriz por su labor en Il Viaggio (El Viaje) de Vittorio de Sica, junto a Richard Burton. Hubo, además, sendas menciones especiales para los films Presagio de Luis Alcoriza y La Circostanza de Ermanno Olmi. Pero hubo, también, un injusto olvido para una de las cintas más interesantes al no conceder premio alguno a Traumstadt del alemán Johannes Schaaf. Del resto muy poso se puede destacar a excepción de Le Secret de Robert Enrico. La retrospectiva de este último año estuvo dedicada a Nicolás Ray.
Festivales "con problema".
XXIII, 1975.
Ensombrecida por las cinco condenas a muerte dictadas por los tribunales militares, se celebra el XXIII Festival, del 13 al 24 de setiembre, con 25 films concursantes. Gran Concha de Oro para Furtivos de José Luis Borau. Concha de Oro para el documental polaco Dwoje (Los dos) del director Piotr Szpakowiez. Premio especial del jurado para la húngara Bekotott szemmel (Los ojos vendados) de Andras Kovacs. Premio San Sebastián a la mejor interpretación femenina para la actriz Gena Rowlands por A women under influence (Una mujer bajo la influencia) y masculina para Al Pacino por Dog day Afternoon (Perro día por la tarde). Concha de Plata al fim alemán Der reichter und sein henker (El juez y su verdugo) dirigido por Maximilian Schell. Concha de Plata a la película norteamericana A women uner influende de John Casavettes. Perla del Cantábrico para la mejor película de habla española a Furtivos de Borau, galardonada también con la "Entrada de oro" otorgada por la Agrupación Nacional de Empresarios de Cine a la película nacional de mayor comercialidad. Premio "Ateneo" concedido por el Círculo Cultural del Ateneo Guipuzcoano a El diario íntimo de Adela H. Premio al mejor guión concedido por Círculo de Escritores Cinematográficos al film El honor perdido de Katharina Blum que cosechó, asimismo, el premio de la OCIC.

XXIV, 1976.
Se celebra del 11 al 22 de setiembre bajo el signo de la protesta, por la muerte de Zabala en Fuenterrabía, tras la del general Franco. Gran Concha de Oro a Los gitanos van al cielo, film ruso dirigido por Emile Lotianov. Concha de Oro a l contrometraje yugoeslavo Ouverture 2012 de Milan Blazakovik. Premio especial del jurado a la australiana Caddie de Donald Crombie. Premio San Sebastián a la mejor interpretación femenina a la actriz Helen Morse en Caddie. A la mejor interpretación masculina a Zdzislav Kozien en Skazany. Concha de plata a la francesa Cousincousine de Jean Charles Tacchella y a la alemana Ansichten eines clowns (Opiniones de un payaso) del checo Vojtech Jasny. Perla del Cantábrico a la mejor película de habla española a Libertad provisional de Bodegas. Mención especial por su espectacularidad y fórmula de participación de varios países a Atentat u Sarajevu, yugoeslava. Durante este festival y, en señas de duelo por la muerte aludida, se suspendieron las galas y festejos y Elías Querejeta retiró la película El desencanto dirigida por Jaime Chávarri. Fuera de concurso se presentaron por su interés Cara a cara de Bergman y Axut de José Mari Zabala.

XXV, 1977.
Entre éste y el siguiente festival tiene lugar una serie de cambios como consecuencia de los cuales el órgano rector del mismo ya no radica en Madrid sino en San Sebastián; desaparecen los representantes ministeriales y del sindicato oficial entrando los de las Asociaciones de Vecinos, Sociedad Fotográfica, Artística, etc. o personalidades como Larruquert, Basterrechea o Ruiz Balerdi. Miguel de Echarri, enfermo, cede su puesto a Luis Gasca. La estructura será: 1.º Sección oficial de competición. 2.º Sección informativa. 3.º Nuevos creadores. 4.º Retrospectivas de Passolini (torpedeadas por las multinacionales) y Cine de la II República española. El festival se inicia el 10 de setiembre de 1977 y clausura el 22. Gran Concha de Oro a la soviética Mekhaniches cogo pianino (Pieza incompleta para piano mecánico) de Nikita Mihalkov. Concha de Oro al cortometraje Expediente (español) de Manuel Coronado y Carlos Rodríguez. Premio especial del jurado a La question (francesa) de Laurent Heynemann. Concha de Plata a la alemana Der Madchenkrieg (La guerra de las muchachas) de Brustellih y Sinkel. Premio San Sebastián a la mejor interpretación femenina a Katherine Hunter en Der Madchenkrieg, y la masculina a Héctor Alterio en A un Dios desconocido. Perla del Cantábrico al mejor largometraje en lengua española a A un Dios desconocido. Concha de Oro a una vida dedicada al cine: Luis Buñuel, del que se proyectó Ese oscuro objeto del deseo. Premio de la OCIC a La guerra de las muchachas y A un Dios desconocido, que fue galardonado también con el premio FIPRESCI. El premio Ateneo Guipuzcoano fue para la alemana federal Heinrich de Helma Sanders. Novedad: paseo de las películas por barrios y pueblos de Guipúzcoa. Los problemas suscitados por las proyecciones de cine vasco dieron lugar a las conversaciones que desembocaron en la creación de una efímera Asociación de Cineastas Vascos con una gestora compuesta por dos representantes de cada provincia de Alava, Guipúzcoa, Vizcaya y Navarra y dos por Iparralde. El festival del siguiente año contó ya con sección dedicada al cine vasco, y en el 1979 con cine de las nacionalidades.

XXVI, 1978.
Del 10 al 20 de setiembre. Gran Concha de Oro a Alambrista, americana, de Robert M. Young. Concha de oro a la española La edad del silencio de Gabriel Blanco. Premio especial del jurado a la mejicana El lugar sin límites de Arturo Ripstein. Concha de Plata a la húngara Como en casa de Marta Meszaros. Concha de Plata a la francesa Dossier 51 de Michel Deville. Concha de Plata a la mejor dirección a Manuel Gutiérrez Aragón por la española Sonámbulos. Premio San Sebastián a la mejor interpretación masculina al español José Sacristán por Un hombre llamado Flor de Otoño, y a la femenina a Carol Burnett en A Wedding (Una boda) de Robert Altman.Perla del Cantábrico a El asesino de Pedralbes de Gonzalo Herralde. Premios no oficiales: OCIC a Alambrista, Ateneo Guipuzcoano a Dossier 51, Crítica Internacional a La vieja memoria de Jaime Camino (española), y mención especial a la italiana Jazz Band de P. Avati. Llamó la atención la baja calidad general de las películas y la presentación de varias de ellas indignas de un festival. Novedosa e interesante la sección "Cine realizado por mujeres", y la presentación de la Filmoteca Vasca con la proyección del film El Mayorazgo de Basterreche rodado en Baracaldo en 1928 por los hermanos Azcona, uno de los cuales acudió a San Sebastián y el otro envió un telegrama desde Moscú. Otros dos vascos, el navarro Cortés con Marian y el alavés Núñez con Toque de queda se presentaron en nuevos creadores. La dirección fue colegiada: Mariano Larrandia, Rafa Modrego y Néstor Basterrechea.

XXVII, 1979.
Del 8 al 19 de setiembre. Es el último de categoría A y con él desaparece el mercado del film. Director: L. Calparsoro. Constó de un Ciclo de cine de nacionalidades al que se presentaron: Occitania, Bretaña, Cataluña, Euskadi, Galizia, Andalucía, Castilla-León, Canarias, Cerdeña, Friuli v Val d'Aosta. Gran Concha de Oro la soviética Marathon Otoña! de Gueorgui Danelia, en un jurado presidido por J. Caro Baroja. Perla del Cantábrico a El proceso de Burgos de Imanol Uribe. Premio San Sebastián de interpretación femenina a Laura Betti en Il piccolo Archimedes, y de masculina a Nelson Villagra en Prisioneros desaparecidos. Concha de Plata a la norteamericana Allen de Ridley Scott, por la mejor fotografia y efectos especiales; por la mejor dirección a Paul Gabor en la húngara Angi Vera. P. Especial del Jurado a Mamá cumple cien años de Carlos Saura. Concha de Oro al cortometraje Ikuska 3 de A. Mericaecheberria. Nuevos realizadores: Ciro Durán por Gamin (Colombia) y Francesco Longo por Un emozione in piú. No oficiales: Ateneo Guipuzcoano, desierto, Federación internacional a Un emozione in piú y Gamin, Sociedad Fotográfica de Guipúzcoa a Inaintine de tacere de Alexa Visarion.
Fin del Festival competitivo. XXVIII. 1980. Sin carácter competitivo y tras culminar una larga serie de problemas, se celebra del 13 al 24 de setiembre. Consta de una Sección Oficial sin concursos ni premios oficiales, una dedicada a Nuevos Realizadores, otra a Arte y Ensayo y una cuarta a Cine Español. Paralelamente se desarrolló un ciclo sobre la obra del director americano Stanley Kubrick. Los cinco premios no oficiales recayeron en: Gran Premio de la Crítica Internacional al magnífico film polaco Dirigent de Andrzej Wajda, ganadora también del Premio Ateneo Guipuzcoano y OCIC. Premio Donostia de Nuevos Realizadores a la turca Haza! de Ali Ozgentürk. Premio Sociedad Fotográfica de Guipúzcoa a la polaca Golem de Piotr Szulkin. No se otorgó el FIPRESCI. Fue representante del Comité rector José Angel Herrero Velarde.
Un festival de la "belle époque". Antes de la crisis de 1975-1980, el aspecto oficial del festival quedaba completado por un mercado de compra-venta de películas entre las diversas delegaciones nacionales en competición. Para ello se organizaban, dentro del marco del festival, secciones informativas en las que se proyectaban las películas más interesantes de otros festivales anteriores y el material más idóneo a juicio de cada delegación. Completando todo ello hay un intercambio de publicaciones, listas de material fílmico y abundante material gráfico con la documentación pertinente. Uno de los aspectos fundamentales del festival donostiarra -al igual que en otros festivales de cierta importancia- lo constituyó la presencia de personalidades del mundo del cine, como realizadores y técnicos famosos, actores y actrices de todo tipo y categoría, teóricos y críticos, amén de una amplia representación de la prensa y de los demás medios de difusión. Todo esto se tradujo en una ininterrumpida sucesión de fiestas mundanas que constituyeron la salsa y la vida de este festival con excursiones, exhibiciones playeras, grandes y fastuosas cenas, corridas de toros, fiestas en Gudamendi o el Tenis y las obligadas presentaciones diarias en el escenario del Palacio del Festival, el Teatro Victoria Eugenia de la ciudad. La revista especializada italiana Bianco e Nero, comentando una de sus ediciones, le pedía "caracterizarse o morir", pues se trata, según ellos, de un festival rancio, muy "belle époque", sin carácter ni personalidad... Y, por desgracia, la personalidad de este festival era, sin duda, carecer de personalidad, de una finalidad definida, de una meta concreta y digna de signo fílmico. Como se ha sentado desde el comienzo, fue más un número de atracción turística que un auténtico muestrario cultural, aunque en descargo de sus organizadores, es justo decir que las dificultades de todo tipo que les crean sus circunstancias particulares no permiten, muchas veces, más de lo que en realidad se ha hecho.
Hacía un nuevo Festival de Cine. Este envejecimiento y pérdida de competitividad se puso brutalmente de manifiesto con el cambio de sistema político acarreado por la muerte de Franco en noviembre de 1975. El festival experimenta la crisis postfranquista en carne viva. Por un lado, nuevas auras democráticas irrumpen en el comité organizador con ansias renovadoras y evidente intención rupturista. Por otro lado, resulta también evidente que en diversas instancias se ha condenado a muerte al festival al que, por otra parte, amenaza la crisis general del buen cine mundial -lo poco bueno pasa antes por Cannes para decirlo en pocas palabras- y la tendencia generalizada a suprimir la mayoría de los festivales en beneficio de las supermuestras. La inestabilidad política y los excesos de la demagogia reinante incuban las deficiencias organizativas de 1977 y 1978 -falta de traducciones, restricción de invitaciones, caos en las proyecciones, eclecticismo-, pretextos inmejorable a la hora de retirar la categoría A a un festival que "sobra" y que tiene lugar en una ciudad conflictiva como San Sebastián. Un nuevo Festival de Cine ha de tener en cuenta todo esto y, a tenor de lo que ocurre en todos los demás sectores de la productividad, ha de especializarse como única probabilidad para no desaparecer.
Bibliografía. Sería imposible reseñar aquí todo lo que se ha publicado en y sobre el festival donostiarra. Simplemente, y como orientación para el estudioso, se sugieren aquí los diversos tipos de publicación a los que se puede recurrir. a) Publicaciones del Festival: se incluyen aquí los programas editados para cada una de las ediciones, las informaciones diarias, las documentaciones e informes de las diversas delegaciones nacionales, etc. b) Recensiones de la Prensa especializada. Casi todas las revistas de cine de todo el mundo han incluido en sus páginas recensiones, más o menos amplias y más o menos equilibradas, de cada una de las diversas ediciones del certamen. Es conveniente tener en cuenta este diverso tratamiento en unas y otras revistas desde la francesa Cinema que ha olvidado algún año o ha dedicado muy poca atención a este encuentro internacional, hasta la italiana Bianco e Nero que además de unos atinados comentarios generales, ha dedicado una honesta critica a cada película exhibida consignando, además, la ficha completa de cada una de ellas junto a la lista completa de los premios y relación detallada de los jurados que las concedieron. c) Otras Recensiones: entran en este apartado los comentarios de radio, de TV y principalmente los de toda la prensa no especializada que es abundantísima tanto a escala nacional -también tiene un eco internacional- y, sobre todo, regional y local. d) Otras publicaciones: libros, principalmente de carácter enciclopédico y carácter fílmico, que han dedicado su grande o pequeña atención a este asunto, como la española Enciclopedia Ilustrada del Cine de la Editorial LABOR. e) Material filmado: desde los reportajes y documentales de NO-DO y de los servicios informativos de otras naciones, hasta el film de largometraje Festival que en 1960 realizó Fernández Ardavin.

Luis de LARRAÑAGA