Udalak

Andoain

Municipio y villa de Gipuzkoa. Situado en la confluencia de los ríos Oria y Leizarán al pie del monte Buruntza, a los 1° 40' longitud este y 43° 13' 20" latitud norte. Montes: Buruntza, Belkoain, Belabiondo, etc. Ríos: Oria, Leizaran y Ziarka. Altitud: 67 m. Limita al norte con Urnieta, Hernani y Usurbil, al sur con Villabona y Elduaien, al este, con Urnieta y al oeste con Aduna y Zizurkil.



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Andoain desde su exención gozó del título de NOBLE Y LEAL VILLA. En su escudo de armas figura un edificio, cerrado al parecer con cuatro barretas.

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Censos. 1860: 2.581 habitamtes; 1900: 2.866 h.; 1930: 3.710 h.; 1940: 3.854 h.; 1950: 4.647 h.; 1960: 7.060 h.; 1966: 9.705 h.; 1975: 14.537 h.; 1981: 16.178 h.; 1986: 15.961 h.; 1991: 15.256 h.; 1996: 14.540 h.; 2000: 14.153 habitantes

Desde finales del siglo XVIII, ha ido aumentando el número de habitantes de Andoain hasta la década de los ochenta del siglo XX, momento en el que había ya algo más de dieciséis mil. Sin embargo, a partir de entonces, la población empezó a descender, de manera que, entre 1981 y el 2000, perdió unos dos mil habitantes. Entre 1986 y 1996, sabemos que, en Andoain, se produjo una pérdida de población, más fuerte entre las personas más jóvenes, las de entre 0 y 19 años. En los otros dos grupos de edad, sin embargo, se conoció un aumento, siendo, el más fuerte, en el de los mayores de 65 años. En cuanto al género, debemos mostrar que, en esos años, había un número de mujeres superior aunque, progresivamente, la distancia respecto a los hombres se fue acortando. En los grupos de, entre 0 y 19, y de, entre 20 y 64 años, había más hombres que mujeres. Resulta interesante destacar la densidad de población, que era de 530,7 habitantes por kilómetro cuadrado; esta cifra era muy superior a la media de la Comunidad Autónoma Vasca (CAV), que se situaba en los 290 habitantes. Sin embargo, si lo comparamos con la densidad de la comarca de San Sebastián, en la que quedaba enmarcado este municipio, debemos resaltar que la tasa en Andoain era cercana a la mitad que en la comarca, superior a los mil habitantes por kilómetro cuadrado.

Población según año de referencia, sexo y edad cumplida.
Fuente. EUSTAT. CD-ROM: Del barrio a la comunidad. Censos y padrones de población y viviendas. 1986, 1991 y 1996
19861991
Total0-1920-64>=65Total0-1920-64>=65
Total15.9615.4499.2921.22015.2564.4339.3771.455
Varón7.9582.7784.6884927.6182.2644.746608
Mujer8.0032.6714.6047287.6472.1694.631847

Población de derecho según sexo, edad cumplida y densidad de población (1996)
Fuente. EUSTAT: Estadística de Población y Viviendas
TotalVaronesMujeres
Total0-1920-64>=65Total0-1920-64>=65Total0-1920-64>=65
14.5403.1469.5481.8467.2391.6074.8527807.3011.5394.6961.066

Debemos señalar una serie de elementos para conocer, en mayor medida, la realidad demográfica. De este modo, mostramos los nacimientos que se produjeron en el año 2000, con una distribución similar en función de los sexos. Casi el 60% de los nacidos fueron primogénitos. La mayor parte de los que restaban ocuparon el segundo lugar en orden de nacimiento. Respecto a las madres, podemos resaltar que 87 de ellas estaban casadas, en el momento de tener a sus hijos. Por otra parte, debemos señalar los fallecimientos en el municipio, para lo cual tomamos datos de 1999. En ese año, murieron 117 habitantes de Andoain, entre los que destacaba el número de hombres, superiores a las mujeres en cerca de veinte. Los fallecimientos por enfermedades del aparato circulatorio eran la causa principal en ese año, aunque le seguían muy de cerca los fallecidos por tumores. También había un número elevado debido a problemas respiratorios. En ese año, 1999, en Andoain se dio un crecimiento vegetativo positivo en doce personas. Además, sabemos que, en el año 2000, resaltó la cantidad de mujeres de Andoain que contrajo matrimonio. En la mayor parte de los casos, de ambos sexos, el anterior estado civil era el de solteros. Otro dato importante hace referencia al aumento en las familias del municipio, entre 1991 y 1996. En 1991, más de la mitad de las familias se correspondía con las de tipo nuclear con hijos. A una distancia muy elevada, se situaban las nucleares sin hijos que representaban algo más del 11% del total.

Nacidos vivos según el sexo, el orden de nacimiento y el estado civil de la madre (2000)
Fuente. EUSTAT: Estadística de Nacimientos.
SexoOrden de nacimientoEstado civil
TotalVaronesMujeresPrimeroSegundoTercero y másCasadaNo casada
1055253623858718

Defunciones según el sexo, la causa de muerte y crecimiento vegetativo (1999)
Fuente. EUSTAT: Estadística de Defunciones
Sexo
Total117
Soltero68
Mujeres49
Causa de defunción
Tumores32
Apto. Circulatorio34
Apto. Respiratorio19
Apto. Digestivo2
Accidentes6
Resto enfermedades24
Crecimiento vegetativo12

Contrayentes según el estado civil (2000)
Fuente. EUSTAT: Estadística de Matrimonios
EspososEsposas
TotalSolteroViudoDivorciadoTotalSolteraViudaDivorciada
64631---6766---1

Familias según el tipo y su tamaño medio (1991-1996)
Fuente. EUSTAT: Censos de población y vivienda. 1991. Familias y fecundidad. Estadística de Población y Viviendas. 1996
Familias 1991UnipersonalCompuestaNucl. sin hijosNucl. con hijos
4.321382905062.538
MonoparentalAmpliadaPolinuclearTamaño medioFamilias 1996
3223621213,534.542

Una vez observado el crecimiento natural de la población, para completar la visión demográfica de Andoain debemos mostrar los movimientos migratorios. De este modo, sabemos que, en 1981, había 3.942 inmigrantes en Andoain, con una distribución similar en función del género. La principal llegada se produjo en la década de los sesenta, siendo, en ambos sexos, superior a las 700 personas. Tras éstos, se observa, también, la importancia de los llegados a partir de 1970, los cuales superaban los 600 en ambos casos, estando las mujeres cerca de los 700 efectivos. En 1998, el municipio contaba con un número similar de hombres y mujeres aunque, en el caso de estas últimas, había una mayor cantidad. En ese año hubo un crecimiento vegetativo positivo en nueve personas; mientras, el saldo migratorio resultó negativo en 161. Un año más tarde, tanto el saldo migratorio externo negativo como el interno resultaron negativos, destacando, entre ambos, ese último. Cinco años antes, en 1994, el saldo migratorio externo fue más negativo ya que emigraron 56 efectivos. En cuanto al saldo migratorio interno, hay que señalar que, resultó similar al de 1999. Para reconocer la población en función de su origen y, teniendo en cuenta, el género debemos mostrar que, en 1996, la población municipal tenía un mayor número de mujeres que hombres, destacando éstas entre los migrantes internos, en mayor medida. Sin embargo, en la población sedentaria, los hombres eran superiores en alrededor de 250.

Migraciones según la clase (1999)
Fuente. EUSTAT: Estadística de Movimientos Migratorios
InmigraciónEmigraciónSaldo Mig. ExternoMig. Internas DestinoMig. Internas OrigenSaldo Mig. InternoMig. Intramunicipales
6487-23158259-101343

Población según el lugar de procedencia y el sexo (1996)
Fuente. EUSTAT: Estadística de Población y Viviendas
TotalSedentariosMigrantes internosInmigrantes
TotalVarónMujerTotalVarónMujerTotalVarónMujerTotalVarónMujer
14.5407.2397.3017.1513.7013.4504.2071.9992.2083.1821.5391.643

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El municipio se sitúa a quince kilómetros de la capital guipuzcoana, de manera que pertenece a la comarca de Donostialdea. La N-1 (Irún-Madrid) pasa por el municipio, del mismo modo que la carretera GI-131, que le une con Urnieta, Hernani y llega hasta Donostia-San Sebastián. Como medio de comunicación alternativo, podemos señalar la importancia del tren, que tiene dos paradas en el municipio.

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En el siglo XIX había una ferrería establecida sobre el río Leizarán y dos molinos harineros. Entre los años de 1857 y 1858 se construyó sobre el Oria una gran fábrica de tejidos y estampados de algodón, que daba empleo a muchos operarios. Fuera de estos ramos de industria, la ocupación común de los habitantes de esta villa es la agricultura y crianza de ganado vacuno y de cerda. Las cosechas de trigo, maíz y legumbres son bastante buenas, la de manzana para hacer sidra abundante, y la de la castaña escasa.

Hasta comienzo del siglo XX es una población eminentemente industrial que conjuga esta actividad con la tradicional agrícola y ganadera. Explota una superficie forestal de 2.204 Has. que dan lugar al funcionamiento de seis fábricas de primera transformación de la madera, siete de segunda y una papelera. La riqueza ganadera está clasificada de la siguiente forma: Vacuno: 1.181. Lanar: 706. Caprinó: 15. Cerda: 56. Caballar: 23. Mular: 5. Asnal: 104. La actividad industrial gravita principalmente alrededor de los centros de producción de máquinas herramientas y de textiles. Produce cañones, herramientas de corte y precisión, metal duro, maquinaria química, fibras textiles sintéticas, tejidos elásticos, hilaturas, tejidos y acabados de algodón, aceites, grasas y lubricantes, construcciones electromecánicas, transformadores, persianas, etc. Hay dos molinos harineros y siete centrales productoras de energía eléctrica.

En la segunda mitad del siglo XX y siglo XXI el sector primario en la economía municipal puede ser observado a través de su superficie. De este modo, debemos decir que, en 1999, había 210 explotaciones censadas en Andoain que ocupaban 2.310 hectáreas. En función de las explotaciones se desarrollaba de manera similar, tanto la superficie agrícola utilizada (SAU) como las denominadas otras tierras, aunque estas últimas resaltaban, en función de la extensión. La SAU se distribuía en tierras labradas, que ocupaban 92 Ha., y en pastos permanentes, los cuales contaban con un amplio desarrollo. Todas las explotaciones censadas en ese año tenían tierras. Aunque hubo un mayor número de explotaciones dedicadas a la ganadería, la mayor parte de la superficie no estaba destinada a la misma. Diez años antes, había un menor número de explotaciones censadas, que desarrollaban un número similar de hectáreas. En aquel momento, había seis explotaciones que no tenían tierras, algo que no ocurría ya en 1999. En 1989 ya se observaba la importancia de las tierras sin ganadería en las que había una mayor concentración porque 46 explotaciones desarrollaban 1.293 Ha.

Distribución general de la superficie (1999)
Fuente: EUSTAT. Dpto. de Agricultura y Pesca. Censo agrario. 1999
Todas las tierrasTierras labradasPastos permanentesOtras tierrasSAU
Ha.Ha.Ha.Ha.Ha.
2102.310174921818472011.370200939

Explotaciones censadas y superficie total (1999)
Fuente: EUSTAT. Dpto. de Agricultura y Pesca. Censo agrario. 1999
TotalExplotaciones con tierrasExplotaciones sin tierras
TotalCon ganaderíaSin ganadería
Ha.Ha.Ha.Ha.
2102.3102102.310117945931.364---

En 1996 casi la mitad de la superficie municipal estaba destinada a superficie forestal de arbolado denso. Tras ésta, se situaban los prados y, con menor extensión aún, las tierras improductivas. Del mismo modo, había un número similar de matorral. En 1999 un elevado número de explotaciones poseían tierras labradas. Sin embargo, se extendían únicamente en 92 Ha., de las que 58 eran de herbáceos. El resto se correspondían con los leñosos, entre los cuales, solamente se desarrollaban los frutales que ocupaban 34 Ha. Las denominadas otras tierras, que ya hemos señalado como las de mayor presencia en 1999, tenían como principal aprovechamiento la superficie arbórea forestal. Entre las diferentes especies arbóreas desarrolladas en 1996, reconocemos la importancia de las coníferas con 945 Ha. de extensión frente a las 536 de las frondosas. En el caso de las coníferas, debemos destacar el pino radiata como especie dominante, ya que se extendía a lo largo de 594 Ha. Entre las especies frondosas, por otra parte, debemos señalar el bosque atlántico con más de doscientas hectáreas de extensión.

Distribución de los usos del suelo (hectáreas) (1996)
Fuente: Gobierno Vasco. Departamento de Industria, Agricultura y Pesca: Inventario forestal 1996
ImproductivosPradosPastizalesMatorralForestal arbolado densoForestal arbolado raloLabores intensivaTotal
260710182151.328153262.710

Aprovechamiento de las tierras labradas (1999)
Fuente: EUSTAT
TotalHerbáceosLeñosos
FrutalesOlivarViñedoOtros
Ha.Ha.Ha.Ha.Ha.Ha.
174921625813234--1---

Aprovechamiento de otras tierras (1999)
Fuente: EUSTAT
TotalEspecies arbóreas forestalesOtras superficies
Ha.Ha.Ha.
2011.3701421.236186135

Superficie forestal arbolada según especies (hectáreas) (1996)
Fuente. Gobierno Vasco
Bosque atlántico232
Encina---
Eucalipto---
Haya4
Pino radiata594
Pino silvestre---
Quejigo---
Otras conífs.351
Otras frond.300
Todas conífs.945
Todas frond.536
Todas especies1.481

Dentro de ese sector primario hay que señalar la ganadería. Dentro de ella, los ovinos eran los que aparecían con mayor fuerza, los cuales conocieron una fuerte concentración en torno a 47 explotaciones, lo que proporcionaba una tasa de 47,3 cabezas por explotación. Esta cifra resultaba inferior a la de la CAV que se situaba en los 60,8 ovinos, aunque era muy similar a la de la comarca de Donostia-San Sebastián, en la que está ubicado el municipio. Hay que señalar, por otra parte, las cuatro mil aves que había, las cuales quedaban distribuidas en 106 explotaciones, resultando la especie más dividida a lo largo del municipio. Tras éstas, debemos destacar los bovinos, muy inferiores, y junto a éstos, las conejas madres, las cuales se extendían en algo más de veinte tierras.

Ganadería: distribución general (1999)
Fuente: EUSTAT
(A): Número de explotaciones
(B): Número de cabezas. En el caso de aves, miles de unidades y en el de colmenas, número de unidades.
BovinosOvinosCaprinosPorcinosEquinosAvesConejas madresColmenas
ABABABABABABABAB
91972472.22374015324050106421447------

Hay otros elementos importantes que nos pueden mostrar diferentes elementos del sector primario. En primer lugar, debemos señalar que, en la mayor parte de las 210 explotaciones que había censadas en 1999, se daba la propiedad como sistema de tenencia; bajo ésta, también se concentraba un alto número de las hectáreas. En casi todas las explotaciones restantes había régimen de arrendamiento. Del mismo modo, reconocemos que la mayor parte de las tierras tenían de titular a personas físicas. Tan sólo en una de las explotaciones había una entidad pública como titular. En segundo lugar, se observa la importancia de los trabajadores, los cuales, en 1999, fueron, fundamentalmente, de tipo no asalariado; fueron contratadas 362 personas en 209 explotaciones, realizándose un número similar de jornadas parciales y completas. Entre los trabajadores asalariados, hubo 26 fijos distribuidos en tres explotaciones. Únicamente una explotación tuvo trabajadores eventuales que completaron 120 jornadas.

Régimen de tenencia de la tierra (1999)
Fuente: EUSTAT.
TotalPropiedadArrendamientoAparceríaOtros
Ha.Ha.Ha.Ha.Ha.
2102.3102022.06226244--13

Personalidad jurídica del titular (1999)
Fuente: EUSTAT
Todas las tierrasPersona físicaSociedad mercantilEntidad públicaCooperativa de producciónS.A.T. de producciónOtras
210289---1---------

Población trabajadora en la explotación (1999)
Fuente: EUSTAT
Trabajadores no asalariados
Nº explotacionesNº personasJornadas completasJornadas parciales
20936236.93538.937
Asalariados
FijosEventuales
Nº explotacionesNº personasNº explotacionesJornadas completas
3261120

De los sectores secundario y terciario reconocemos que, en el año 2001, había 1.069 establecimientos, gracias a los que se daba empleo a 4.714 personas. El sector terciario contaba con el mayor número de establecimientos, siendo el comercio, la hostelería y los transportes los más destacados. Tras el sector terciario se situaba la construcción. Del mismo modo, se reconoce el sector secundario con 135 industrias. En 1981 esa industria tenía 59 empresas en el municipio, de las que 34 tenían entre 3 y 19 personas, 19, entre 20 y 99, y 6, entre 100 y 500. En todas ellas se contabilizó un número total de 2.516 personas ocupadas. Las empresas de más diez trabajadores enclavadas en su término a fecha de 1982 eran las siguientes:

  • Aizpurua Beguiristain, Jose María (carpintería) en la N-1 km. 451, con 11 trabajadores.
  • Anodizados Zumalabe S.A. (Ctra. Bazkardo), con 28 trabajadores.
  • Ascensores Cenia Pingon S.A. (Madre Cándida, 11) con 129 trabajadores.
  • Braher Internacional S.A. (BISA) de maquinaría para la alimentación (ctra. De Urnieta) con 40 trabajadores.
  • Celulosa de Andoain, S.L. de pasta cruda para papel en la carretera de Leizarán con 43 trabajadores.
  • Compañía de maquinaría química, S.A. (COMA Q) (B. Soravilla) con 185 trabajadores.
  • Construcciones eléctricas Fierro, S.A. (B. Karrika) con 55 trabajadores.
  • Construcciones Orbero, S.A. (Bazkardo Urnieta, km. 15) con 22 trabajadores.
  • Electrodos Sideros S.A. (Ctra. Bazkardo) con 14 trabajadores.
  • Electromecánica Industrial OBEKI S.A. ( Pol. Ind.) con 30 trabajadores.
  • Eyher, S.L. ( Madre Cándida 30) dedicado a equipos de transporte mecánico con 23 trabajadores.
  • Forjas Sosoaga S.A. con 13 trabajadores.
  • Gráficas Ibares S.A. con 28 trabajadores.
  • Industrias de Transformación de Andoain S.A. (ITASA) dedicados al papel con 20 trabajadores.
  • Industrias Químicas Textiles, S.A. (INQUITEX) (B. Soravilla) con 291 trabajadores.
  • Industrias Silen, S.L. dedicada accesorios para vehículos con 91 trabajadores.
  • Insel, S.L. (N-1) en el que se dedican a los ascensores con 24 trabajadores.
  • Intex, S.A. (Ctra. De Leizarán) dedicados a tejidos y trenzas elásticas con 111 trabajadores.
  • Joaquín Arratibel Oyarzabal-Panadería Arratibel con 17 trabajadores.
  • Krafft, S.A. de productos químicos con 232 trabajadores.
  • Krupp Widia Ibérica, S.A. dedicados a placas de metal duro y herramientas con 74 trabajadores.
  • Laborde Hnos. S.A. (LABHER) de herramientas para metales con 95 trabajadores.
  • Latz, S.C.I. de brocas con 45 trabajadores.
  • Lizarriturry y Danone, S.A. (LIDASA) (B. Ubillos) destinado a jabones de tocador con 15 trabajadores.
  • Magnesitas Navarras, S.A. (MAGNA) con 26 trabajadores.
  • Odriozola Segurola, Víctor, Cromados Santa Cruz de electrolíticos con 11 trabajadores.
  • Olamia, S.L. con 26 trabajadores.
  • Orbelan plásticos S.A. 99 trabajadores.
  • Papelera del Leizaran, S.A. (B. Lizarkola) con 99 trabajadores.
  • Plásticos Garby, S.L. (B. Karrika) con 14 trabajadores.
  • Productos Recondo, S.A. 50 trabajadores.
  • Recalde Oyarzabal, Asensio (empresa de la construcción) con 13 empleados.
  • S.A. de Placencia de las Armas (SAPA) (material de guerra, municiones) con 402 trabajadores.
  • Talleres Aramburu (reparación) 16 empleados.
  • Talleres Aramendi, S.A. (mecanización de maquinaría) con 31 empleados.
  • Talleres Car, S.L. (rectificado y afilado de herramientas) con 15 trabajadores.
  • Talleres Mendi, S.L. (maquinaria) con 15 empleados.

En último lugar, estaba la banca, los seguros y servicios a empresas con 103 establecimientos. Del sector bancario, podemos reseñar las diferentes oficinas que había en 1999, las cuales ascendían a nueve, predominando la banca privada con cinco establecimientos, tres cajas de ahorros y tan sólo una cooperativa o caja rural. Del mismo modo, podemos aportar los vehículos que había en Andoain que, en el año 2000, sumaron 6.772; la mayor parte de éstos, eran turismos. Tras los señalados, se situaban los camiones que representaban el 16,65% del global de vehículos.

Establecimientos según rama de actividad (2001)
Fuente: EUSTAT
TotalIndustria y energíaConstrucciónComercio, hostelería y transportesBanca, seguros y serv. a empresasOtras actividades de servicios
Nº.EmpleoNº.Nº.Nº.Nº.Nº.
1.0694.714135190506103135

En 1996, en Andoain había un mayor número de inactivos, establecidos según criterios de la Organización Internacional del Trabajo (O.I.T.) frente a los 6.369 activos, que representaban el 43'8% de la población municipal. Dentro de los activos debemos señalar los que estaban ocupados, que representaban el 74,7%. El resto, estaban parados, ascendiendo a 1.610, los efectivos en esa situación. Dentro de éstos, debemos distinguir los que ya habían estado en esta situación con anterioridad y los que lo estaban por primera vez. En este caso, había un mayor número de parados que ya habían trabajado anteriormente. Si realizamos un análisis comparativo respecto a años anteriores, podemos resaltar que, entre 1986 y 1991, se produjo un aumento de la población mayor de 16 años, lo que hizo incrementar el número de activos e inactivos siendo superior el primero de los casos. En función del género, se reconoce que, entre esos años, el número de hombres inactivos ascendió de forma bastante fuerte mientras que el de los activos se mantuvo casi en los mismos niveles. Sin embargo, entre las mujeres se produjo un descenso de las inactivas frente a un fuerte ascenso de las activas. El número de mujeres ocupadas también fue ascendiendo, de forma simultanea, junto al de las paradas. Más adelante, entre 1991 y 1996, siguió produciéndose un ascenso continuado de la presencia de mujeres activas frente al descenso en 23 de las inactivas. Sin embargo, el número de mujeres ocupadas se mantuvo en cifras similares a las proporcionadas en 1991; mientras, el mayor ascenso se dio entre las paradas. En cuanto a los hombres, en esos años, se dio un fuerte aumento de los inactivos.

Población según su relación con la actividad (1996)
Fuente. EUSTAT: Estadística de Población y Viviendas
TotalActivos O.I.T.Inactivos O.I.T.O.I.T. Contados aparte
TotalOcupados O.I.T.Parados O.I.T.
TotalPrimer empleoHan trabajado
14.5406.3694.7591.6106909208.13536

Población de 16 y más años según sexo, año de referencia y relación con la actividad.
Fuente. EUSTAT.CD-ROM: Del barrio a la comunidad. Censos y padrones de población y viviendas. 1986, 1991 y 1996
19861991
TotalActivoInactivoTotalActivoInactivo
Total11.5676.0645.50312.0616.3625.699
Varón5.7144.3531.3615.9904.3561.625
Mujer5.8531.7114.1426.0711.9974.074

En 1996 de los 4.759 efectivos mayores de 16 años ocupados que tenía el municipio, el sector terciario contaba con el mayor número, seguido muy de cerca por el secundario. Entre ambos sectores representaban el 90% de la población ocupada de Andoain. La construcción seguía a los dos anteriores aunque con un número muy inferior de efectivos que aquellos. En último lugar, se encontraba el sector primario, contando la agricultura con 39 personas ocupadas. Observando la realidad de años anteriores, podemos establecer que, entre 1986 y 1991, ascendió el número de población que siendo de Andoain trabajaba allí mismo. Sin embargo, en los cinco años siguientes, se produjo tal descenso que se situó por debajo del nivel de 1986. Entre 1986 y 1991 ascendió la presencia de trabajadores en la construcción y los servicios, los cuales, entre 1991 y 1996, descendieron. Sin embargo, en el resto de sectores, se conoció un descenso continuado en todos esos años. Podemos aportar el dato referente al paro, de modo que, entre el año 2000 y 2001, se dio un ascenso en tres efectivos. Sin embargo, cinco años antes, se produjo un importante descenso de los parados.

Población de 16 y más años ocupada según ramas de actividad (1996)
Fuente. EUSTAT: Estadística de Población y Viviendas
TotalAgriculturaIndustriaConstrucciónServicios
4.759392.1414142.165

Población de 16 y más años ocupada según rama de actividad, año de referencia y municipio de trabajo
Fuente. EUSTAT. CD-ROM: Del barrio a la comunidad. Censos y Padrones de Población y Viviendas. 1986, 1991 y 1996.
Total198619911996
Total7.0412.2452.6202.176
Agricultura132565323
Industria3.8111.3481.3431.120
Construcción610125311174
Servicios2.488716913859

Paro registrado en el INEM (datos a 31 de marzo) (2000-2001)
Fuente. Instituto Nacional de Empleo (INEM)
20002001%
6066090,5

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Municipio, partido judicial de Tolosa, Gipuzkoa.

En 1860 Andoain se hallaba encabezada en treinta fuegos y sus procuradores ocupaban en las Juntas Generales y particulares de la provincia el décimo tercero lugar a mano derecha del corregidor. Su ayuntamiento se componía de un alcalde, dos tenientes de alcalde y nueve regidores, con arreglo a la ley general del reino, bajo cuyas disposiciones se organizó su gobierno municipal.

En el año 2000 hubo ocho centros destinados a diferentes tipos de servicios, destacando las tres residencias, los dos centros de día o los otros dos destinados a servicios técnicos generales. Es posible apuntar la existencia de una asociación. Por otra parte, sabemos que, en materia de sanidad, había un centro de salud y otro específico, destinado a salud mental. La presencia de éstos, podía resultar, probablemente, escasa para el número de habitantes con que contaba el municipio. Podemos señalar que también había una serie de equipamientos establecidos en el entorno del mismo. De estos equipamientos debemos resaltar las numerosas zonas verdes, dominando las de tipo privado o compartido (privado y público). Del mismo modo, resaltaban los aparcamientos de tipo privado. En último lugar, aparecían cuatro zonas deportivas de tipo público.

Fuente.EUSTAT: Estadística de Servicios Sociales. EUSTAT y Departamento de Sanidad del Gobierno Vasco: Estadística extrahospitalaria pública.

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A comienzos de los ochenta, entre los habitantes mayores de dos años, destacaban los vascoparlantes (euskaldunes), con cerca de nueve mil personas, frente a los castellanoparlantes (erdaldunes), con 5934 efectivos. Entre los vascoparlantes, predominaban los que hablaban el euskera al 100% frente a los que lo hacían en un menor grado. La mayor parte todos ellos estaba alfabetizada. Quince años después, en 1996, se reconoce la importancia de los vascoparlantes al 100%, que habían llegado a representar casi la mitad de la población. En ese año, se reconoce el predominio del castellano como lengua parental frente a las más de cinco mil personas que tenían el euskera. En cuanto al uso de esta lengua en el hogar, se observa un fuerte descenso, pasando a usarse el castellano y, en mayor medida, ambas lenguas de forma conjunta.

Nivel global de euskera de la población de dos y más años (1996)
Fuente. EUSTAT: Estadística de Población y Viviendas
Total14.321
Euskaldunes
Total7.131
Alfabetizados6.031
Parcial Alfabetizados789
No alfabetizados311
Cuasi-euskaldunes
Total2.568
Alfabetizados1.125
No alfabetizados754
Pasivos689
Erdaldunes4.622

Población clasificada según la lengua parental y la lengua hablada en casa (1996)
Fuente. EUSTAT: Estadística de Población y Viviendas
TotalLengua parentalLengua hablada en casa
EuskeraCastellanoLas dosOtraEuskeraCastellanoLas dosOtra
14.5405.5498.2655621643.8518.4652.14777

Población de dos y más años por año de referencia y lengua hablada en casa. 1991
Fuente. EUSTAT: CD-ROM: Del barrio a la comunidad. Censos y Padrones de Población y Viviendas. 1986,1991 y 1996
EuskeraCastellanoLas dosOtra
3.9428.9382.05890

Tipología de la lengua utilizada en casa (>=5 años).1996 (1)
Fuente. Departamento de Cultura (Viceconsejería de Política Lingüística del Gobierno Vasco)-EUSTAT: II Mapa sociolingüístico
(1) No se incluyen ni los totalmente castellanizados ni los castellanófonos
(A) Activos en euskera
(B) Activos en las dos
(C) Pasivos en euskera
TotalVascófonosBilingües de origenNeo-vascófonosNeo-vascófonos parcialesParcialmente castellanizados
ABCABCABCABCABC
8.7823.6491.21626211284102402351.16101651.4051138113

Tipología de movilidad lingüística (>= 5 años). 1996
Fuente. Departamento de Cultura (Viceconsejería de Política Lingüísticadel Gobierno Vasco)-EUSTAT: II Mapa sociolingüístico
PoblaciónVascófonosBilingües de origenNeo-vascófonos
14.0085.1273971.436
Neo-vascófonos parcialesParcial CastellanoTotal castellanoCastellanófono
1.570252625.164

IEZ

1960. Posee dos escuelas de niños, dos de niñas y una mixta. En 1860 tenía una escuela elemental. Ens. privada: Colegio de Hermanos de las Escuelas Cristianas y colegio de Hijas de Jesús. Hubo también en ella un establecimiento de latinidad, fundado por D. Sebastián de Leiza y Latijera, hijo de la misma villa, con capital de diez mil quinientos pesos, un seminario instituido por D. Juan de Legarra, para mantener y educar a doce niños pobres parientes suyos, bajo los estatutos que formó para el efecto.

En los años sesenta había 49 unidades escolares en Andoain; la mayor parte de éstas, 25, pertenecían a escuelas nacionales, otras quince eran de la iglesia, mientras que tres de ellas eran privadas. Al comienzo de la década de los ochenta había matriculados en los diferentes centros del municipio, un total de 599 alumnos en preescolar; en la Educación General Básica (EGB) contaban con 2.944 alumnos distribuidos en los seis centros existentes, tres de ellos de tipo público y los otros tres de tipo privado. En cuanto al Bachillerato, no había ningún alumno ni centro en el que se desarrollara. En relación a la Formación Profesional, sabemos que, en el curso 1981-1982, había 517 alumnos. Los diferentes modelos educativos que se desarrollaban en el municipio en esos momentos son resaltados a través de la estadística del curso 1983-1984 en el que la mayor parte de los alumnos de preescolar estudiaban en el modelo B (enseñanza bilingüe) aunque también había un número importante de estudiantes en los de tipo A (enseñanza en castellano con el euskera como asignatura) y D (enseñanza en euskera), siendo, en este caso, un total de 181, veintiuno más que en el anterior. En la EGB predominaba el modelo A con 1.912 alumnos frente a los 655 que estudiaban en el D y los 343 del B. Tanto en BUP como en FP, únicamente, se impartían clases en el A. Diez años más tarde, en el curso 1993-1994, había 3.152 alumnos matriculados; la mayor parte de éstos estudiaba en centros de tipo privado. Tan sólo en Bachillerato LOGSE había un número superior de alumnos en centros públicos. En el resto de las enseñanzas presentes en el municipio predominaban los alumnos de los centros privados.

En el curso 2000-2001 se había producido la desaparición de los alumnos que estudiaban en el modelo A, tanto en educación infantil como en primaria. En ambos niveles predominaban los alumnos del D. En la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) la distancia entre los alumnos de los modelos B y D se iba acortando aunque el número de alumnos era superior en el D y con alguno en el A. De igual modo, se establecían los alumnos de Bachillerato en los diferentes modelos de enseñanza. En cuanto a la formación profesional, podemos mostrar el predominio de los alumnos del modelo A, tras los que se situaban los del B. Los que estudiaban en el D eran muy escasos, apenas seis. En aquel curso, en todas las enseñanzas de tipo no universitarias abundaban los alumnos en centros privados.

En 1981, Andoain contaba con 4.800 personas mayores de dos años que estaban estudiando; la mayor parte de ellas, se situaban en primer grado. Tras éstos, debemos señalar los 971 efectivos que estudiaban en el primer ciclo de segundo grado, por detrás de los cuales estaban los alumnos de preescolar. De esta manera, se pueden reconocer las carencias educativas de muchos de los habitantes que estaban estudiando en aquel momento. Esto se puede observar quince años más tarde a través de los 6.896 efectivos que únicamente poseían preescolar y estudios primarios. Tras éstos, se situaban los habitantes con formación profesional, junto a los que había, algunos menos, con estudios secundarios. Sin embargo, no debemos olvidar la importante carencia de un número elevado de habitantes, que no poseían estudios, representando el 7,3% de la población municipal.

Población de 10 y más años clasificada según nivel de instrucción (1996)
Fuente. EUSTAT: Estadística de Población y Viviendas
Total13.452
Analfabetos123
Sin estudios983
Preescolar y primarios6.896
Profesionales2.269
Secundarios1.839
Medio-superiores612
Superiores730

IEZ

El 26 de enero de 1615 Andoain apareció en la historia de Gipuzkoa como una villa independiente con capacidad de autogobierno en los ámbitos que le eran propios. Fue un largo camino, una aspiración reiteradamente buscada y que estuvo jalonada de distintas tentativas de exención jurisdiccional de la villa de Tolosa a la que había estado vinculada y sometida, desde un punto de vista jurídico.

Poco sabemos sobre los orígenes de Andoain, a quien Pablo Gorosabel asignó el nombre originario de Leizaur (Gorosabel, 1862), dada la preeminencia que tenía el linaje de Leizaur en ese entorno. Pero finalmente se impuso la denominación de Andoain, vinculada a la población agrupada en torno a la iglesia de San Martín, en las faldas del monte Buruntza. Todavía quedan algunas dudas sobre su evolución durante la Baja Edad Media, pero otros muchos interrogantes ya han sido resueltos. En el contexto de la crisis del siglo XIV, la tierra o universidad de Andoain buscó el amparo y la protección de dos grandes poblaciones y las ventajas económicas y fiscales que se derivaban de acogerse a unos fueros concejiles, que habían sido otorgados por los monarcas castellanos: primero San Sebastián y luego Tolosa. Pero ello no impidió que algunos linajes importantes de parientes mayores continuaran teniendo una fuerte influencia política, económica y espiritual sobre los hombres de este espacio: la casa de Leizaur, la más poderosa, cuyo poder se extendía en torno a la ermita de Santa Cruz; la casa de San Millán, con influencia en el barrio de Zumea y Goiburu; y la casa de Acelain, la que perduró más tiempo, en la tierra de Sorabilla (Ayerbe; Díez de Salazar, 1996).

En 1379 se confirmó la vecindad de Andoain con la villa de San Sebastián; fue una unión voluntaria y a perpetuidad. Pero un siglo después, pesó más en Andoain su relación con Navarra y sus vínculos económicos y comerciales con las tierras del interior de Gipuzkoa, que determinaron la basculación hacia el sur y la firma de un nuevo contrato de avecindamiento de Andoain en la influyente villa de Tolosa en 1475. Mientras Gorosábel indica que en 1479, los de Andoain volvieron a avecindarse en San Sebastián hasta 1516 en que retornaron a Tolosa, Ayerbe y Díez de Salazar han confirmado que desde 1475 Andoain permaneció bajo la vecindad de Tolosa (Ayerbe; Díez de Salazar, 1996; Etura, 1997). De todos modos, los problemas con la cabeza jurisdiccional surgieron casi inmediatamente, en 1499, pues algunos vecinos de Andoain plantearon que el avecindamiento se había realizado contra su voluntad y, además, con carácter a perpetuidad.

Estas tensiones entre Andoain y Tolosa continuaron durante todo el siglo XVI, ya que Andoain fue precisamente una de las aldeas de Tolosa que presentó una oposición más activa al desarrollo de la preeminencias fiscales, militares y judiciales por parte de su cabeza de jurisdicción (Truchuelo, 1997). Estos conflictos surgieron en 1517, a causa del rechazo de Andoain a la realización de alardes militares de armas en Tolosa. El nivel de tensión fue creciendo cuando Tolosa, en 1528, condenó a fuertes multas a varios andoaindarras. El pleito, dirimido en la Chancillería de Valladolid, estableció que los vecinos de Andoain no tendrían que desplazarse a Tolosa a hacer los alardes, aunque un escribano de la villa daría testimonio de su realización (Ayerbe, Díez de Salazar, 1996; Irijoa, 2006). Pero las relaciones con Tolosa fueron degradándose progresivamente hasta que en 1570 Andoain plantea, junto a Berastegi y Elduain, en la Chancillería de Valladolid su exención de Tolosa, sin éxito. Se entablaron nuevos pleitos los años siguientes por motivos diferentes, todos ellos vinculados al ejercicio de la jurisdicción ordinaria por parte del alcalde de Tolosa: por ejemplo, se rechazaban las visitas a las posadas, tabernas, pesas y medidas. La universidad de Andoain basaba su alegación en su condición de comunidad libre con jurisdicción propia en el momento de su incorporación al señorío colectivo de Tolosa y en el posterior incumplimiento de las condiciones del contrato de avecindamiento por parte de la villa. Pero la Chancillería fue favorable a Tolosa, como "cabeza de jurisdicción".

Nuevos conflictos surgieron en 1589, 1600 y 1604 (Truchuelo, 1997) hasta que, finalmente, Andoain junto a Berastegi encabezaron la solicitud de exención jurisdiccional, y consiguieron que Felipe III enviara una real cédula al corregidor de Gipuzkoa el 19 de marzo de 1614 para que investigara la conveniencia de la exención de la jurisdicción de Andoain y otras aldeas. Tras no pocas disputas, poco después, el 26 de enero de 1615 Felipe III concedió a Andoain el asiento y la real cédula que le eximía de la jurisdicción de Tolosa, concediéndole el título de villa, así como la jurisdicción civil y criminal. Andoain alcanzaba así su independencia de Tolosa y ascendía a la categoría de villa, con lo que podía incorporarse de manera personal en las Juntas Generales de Gipuzkoa.

Para conseguir el título de villazgo, Andoain pagó a Felipe III 25 ducados por vecino. Su población ascendía a 293 vecinos y 1/2 y 1/4 , y por tanto, se pagó a Felipe III 2.725.734 maravedís; una cantidad que no varía sustancialmente de los datos asignados por otras fuentes, que ascienden a 2.855.589 maravedís (Etura, 1990; Truchuelo, 1997). Esta elevada cantidad de dinero se obtuvo de la siguiente forma: 2/3 partes de la venta de bienes de propios y rentas concejiles (tras la obtención de una licencia real que permitía vender algunos terrenos concejiles) y 1/3 a través del repartimiento entre los vecinos, proporcional a la hacienda y bienes de cada uno. También se estableció un censo, de 10.000 ducados, que fue redimido la mitad en 1620 para establecer otro nuevo de 5.000 ducados (Etura, 1990).

STG 2012

El título de villa conllevaba la capacidad de gobierno, desde el punto de vista fiscal, administrativo, económico, educativo, militar... y la sujeción exclusiva a las entidades políticas consideradas superiores en las que estaba incluida Andoain: las Juntas Generales, como órgano de gobierno de la Provincia de Gipuzkoa, y el rey de Castilla. A partir de ese momento, Andoain envió a las Juntas a su propio representante para que defendiera sus intereses, sin la intermediación de Tolosa, recuperando así los 24 fuegos que tenía asignados para votar y pagar los gastos generales de las Juntas. Andoain fue, junto a Berastegi y Elduain, la única de entre las treinta nuevas villas creadas en 1615 que no se integró en ninguna Unión de villas para el envío conjunto del procuradores junteros. A partir de ahora, la comunidad de Andoain también se encargó del autogobierno interno en cuestiones militares -como la realización y supervisión de los alardes de armas- y fiscales, -como la recaudación de impuestos reales o provinciales, a través de sisas o repartimientos para los gastos ordinarios y los extraordinarios, como el pago de tropas o nuevos impuestos (Truchuelo, 1996).

La nueva villa de Andoain continuó estando organizada en torno a varios barrios o entidades territoriales bastante diferenciadas, congregadas en torno a una iglesia (Etura, 1997): en un extremo se encontraba Andoain propiamente dicho, en las faldas del monte Buruntza, articulada en torno a la iglesia de San Martín; Zumea, en la confluencia del Oria y el Leitzaran, en torno a la ermita de Santa Cruz de Zumea; y en el extremo opuesto, en la orilla izquierda del río Oria se encontraba Sorabilla, junto a la ermita de San Martín de Sorabilla, que era un término rural dominado por el señor de Acelain, antiguo banderizo, y que estaba integrado no en Andoain, sino en otra entidad política: la alcaldía mayor de Aiztondo. La agregación efectiva de Sorabilla a Andoain, desde un punto de vista político, no se produjo hasta mucho más tarde, en 1882.

El sistema de gobierno implantado en 1615 en Andoain seguía el modelo general guipuzcoano: un concejo cerrado y un concejo abierto en el que todos los vecinos que cumplieran los requisitos restrictivos exigidos tenían derecho a voz y voto para tratar cuestiones de importancia para la comunidad, como establecimiento de censos, obras en la iglesia o en el molino, construcción de la casa concejil, designación de oficiales o cuestiones relacionadas con el honor del concejo. Pero quien dictaba las normas cotidianas de obligado cumplimiento en la villa era el concejo cerrado, un órgano restringido de gobierno, que representaba al concejo, y cuyos oficiales eran elegidos cada 29 de septiembre, día de San Miguel, en la iglesia de San Martín (también en la casa Torrea, casa Echazarra, casa Pasterorena...) hasta que se edificó la casa concejil entre 1649 y 1662, con un gasto total de 37.901 reales (3.445 ducados).

En los primeros años de andadura de la nueva villa, siguió vigente el sistema anterior de designación de los oficiales, que se basaba en la combinación del sorteo y de la designación directa, aunque había diversas variantes. Éste era uno de los modelos electivos: los asistentes a la reunión escribían su nombre en un papel y se depositaban en una jarra; luego un muchacho extraía al azar cinco papeles y las personas cuyos nombres estuvieran escritos en los carteles serían los electores, también por sorteo, de los oficiales. Los electores escribían en un cartel cinco candidatos y, tras insacularlos, los elegidos, según su orden, serían alcalde y teniente de alcalde; luego se insacularían otros cinco nombres, y los tres extraídos de la jarra en el sorteo serían los regidores; otros cinco nombres para la elección del síndico-mayordomo, otros cinco para el alcalde de la hermandad y, por último, otros cinco para la elección de los tres guardamontes. Por supuesto, la participación en el gobierno de la comunidad estaba restringida a los varones que cumplieran unos requisitos económicos, residenciales, estamentales y culturales (aunque la alfabetización de los alcaldes era ampliamente incumplida). De todos modos, de la asistencia a la reuniones de los concejos abiertos se deduce que entre un 10 y un 18% de la población participaba en los concejos (Truchuelo, 1996). Las mujeres de Andoain, como todas las del Antiguo Régimen, no tenían capacidad de participar en el gobierno, sino que tenían totalmente interiorizados los modelos y comportamientos de la sociedad estamental desigualitaria, como se ha estudiado para el caso de las señoras de la casa de Acelain (Oliveri, 1996). Además, en 1644 se redactaron nuevas ordenanzas concejiles, que alteraban el procedimiento electivo, pero su confirmación debió plantear algún problema dado que permanecieron en el Consejo Real hasta 1653, aunque desconocemos si finalmente fueron confirmadas (Truchuelo, 1996).

Como era habitual en el Antiguo Régimen, las actividades económicas dominantes eran las agrarias, basadas en el caserío "y sus pertenecidos" como unidad de explotación. En Andoain abundaban los manzanales para el consumo privado y la elaboración de sidra, así como perales, que eran todos ellos arrendados por el concejo, convirtiéndose en una de las fuentes de ingresos más rentables de la villa en el siglo XVII (Truchuelo, 1996). Pero en Andoain no abundaba el cereal, como en el resto de Gipuzkoa y, en períodos de escasez y malas cosechas, era aportado desde otros territorios como Andalucía, como sucedió en 1630. También contaba con una cabaña ganadera, de ganado vacuno y ovino; y parte de sus ingresos provenían de la explotación forestal (Etura, 1997), que estaba protegida por el concejo. El comercio también era intenso en esta área, al encontrarse la villa en las vías de comunicación que conectaban con Donostia-San Sebastián y con Navarra. Este mismo marco geográfico ventajoso favorecía que los intercambios comerciales no siempre se realizaran dentro del marco de la legalidad, participando los vecinos de Andoain en las actividades de contrabando, en particular de tabaco a partir del siglo XVIII (Aparicio, 2004).

Por otra parte, las actividades manufactureras se centraban en las ferrerías y molinos, aunque ya estaban en declive en este período. En el siglo XVII, al igual que en el período medieval, las ferrerías estaban vinculadas a las familias más renombradas del lugar, herederas de los antiguos parientes mayores, y que no estaban integradas en el seno de la comunidad de Andoain. La casa Lizaur o Leizaur tenía herrerías -mayor y menor (también denominada Olazarra)-, que arrendaba temporalmente. Y la casa Acelain era dueña de la herrería de Acelain, sita en Sorabilla, junto a la casa solar; en realidad eran dos ferrerías: Olaechea y Azpicoola o Uzelayeta-Azpicoola (Etura, 1997). El concejo contaba asimismo con dos ferrerías: Yeribia y Olaberria, arrendadas anualmente. También había varios molinos, unos particulares y otros del concejo: el molino de Leizaur pertenecía a la familia del mismo nombre y el del concejo era Azpicoerrota, junto al río Oria y la casa Ondarreta, y se arrendaba anualmente con la obligación de que todos los vecinos molieran en él sus ceberas. En 1673 el concejo ordenó construir un nuevo molino, el de Varansoro, que quedó terminado dos años después (Etura, 1997).

En el ámbito espiritual Andoain contaba con una importante representación de iglesias, ermitas y cofradías religiosas. La iglesia parroquial de San Martín se localizaba en la falda del monte Buruntza y en 1649 comenzaron a oírse con fuerza las primeras voces que demandaban su traslado a un lugar menos excéntrico de la villa. Pero hubo que esperar bastantes años, entre 1759 y 1770 para que se construyera la parroquia de San Martín de Tours en la actual Goikoplaza (Mendiluze, 1989). En la confluencia entre los ríos Oria y Leitzaran se encuentra la ermita de Santa Cruz de Zumea, de la que hay noticias desde 1529 (Aguirre, 1992) cuyas obras de profunda remodelación se iniciaron en 1664. En un alto, en Goiburu, se encuentra la ermita de San Esteban, de la que constan referencias de 1548; su altar mayor fue realizado en 1663 por Pedro de la Tijera. Por último, en el otro extremo, la iglesia de San Martín de Sorabilla era de patronato laico y estaba en manos de los señores de la casa de Acelain.

Estas parroquias estaban bajo la jurisdicción eclesiástica del corriedo de Erniobea que, a su vez, se encontraba dentro del arciprestazgo de Gipuzkoa, incluido en este período en el obispado de Pamplona. La parroquia de San Martín fue la que recibió un mayor número de encargos testamentarios de celebración de misas en la primera mitad del siglo XVII (en torno al 70 % de los conservados en los testamentos). Pero en la segunda mitad del siglo XVII, además de aumentar el número de encargos, apareció una distribución más equilibrada entre las parroquias, que benefició principalmente a la ermita de Santa Cruz (con el 37 % de los encargos de misas, aunque la que atraía a más creyentes seguía siendo San Martín, con el 41 % de los encargos) en un reparto que se mantuvo en término similares en el siglo XVIII (Ibáñez; Rodríguez; García; Hernández, 2001), lo que apunta a una mayor consolidación de la comunidad en el entorno de la ermita de Santa Cruz.

Por otra parte, Andoain también contó con varias cofradías religiosas, que reflejan el fuerte sentido de comunidad espiritual que se vivía en la villa a partir del Concilio de Trento: de la cofradía de Nuestra Señora del Rosario hay referencias desde 1599, de la cofradía de la Natividad de Nuestra Señora (formada por sacerdotes del corriedo de Erniobea) desde 1615 y de la de Nuestra Señora del Carmen hay documentos desde 1674. En 1726 se sumó la cofradía de Ánimas del Purgatorio o de San Agustín, en 1771 la de la Congregación del Sagrado Corazón de Jesús o Apostolado de la Oración y en 1845 la cofradía de San José (Rodríguez, 2002).

El sistema asistencial y de beneficencia estaba directamente vinculado a la organización religiosa. Y desde al menos mediados del siglo XVII se han encontrado testimonios de la existencia de un hospital en Andoain, que funcionó hasta mediados del siglo XIX. Además, los andoaindarras, algunos residentes en lejanas tierras gaditanas y americanas, también se encargaban de sufragar esta asistencia a través de las mandas testamentarias, en las que se incluían obras pías y ayudas económicas para el hospital, como las dejadas por Juan Legarra Echeveste, y Sebastián y Agustín de Leiza (Alijostes; Garmendia, 1996): el primero fue el fundador de un seminario para recoger y educar a jóvenes pobres de Andoain, Amasa y Villabona en 1735 (Ruiz, 1990) y los Leiza crearon un patronato para ayudar a las mujeres pobres de su familia y sufragaron los cuantiosos gastos de la construcción de la nueva iglesia parroquial de San Martín (Garmendia, 1994).

STG 2012

Durante el siglo XIX los vecinos de Andoain padecieron los mismos avatares que el resto de los guipuzcoanos y se vieron envueltos en las guerras carlistas y en la dinámica industrializadora que acompañó a las demás villas de Gipuzkoa. El régimen liberal fue acompañado por cambios políticos en el gobierno de la comunidad de Andoain, pero seguía siendo un grupo reducido el que ejercía el poder municipal, al menos en el primer tercio del siglo XIX, teniendo que ser electos a los cargos los propietarios de casa y de bienes raíces así como los hidalgos limpios de sangre (Otaegi, 1990), al igual que en los siglos anteriores.

A principios del siglo XIX Andoain contaba con un censo de 1370 habitantes y Sorabilla con 145. La tendencia fue al crecimiento de la población, incluso durante las contiendas bélicas: por ejemplo, entre 1822 y 1845 la población de Andoain creció un máximo del 27 % (Lema; Muro; Vázquez, 1994). De todos modos, ese crecimiento sufrió todavía grandes oscilaciones, bajo los negativos efectos de las guerras y de las enfermedades epidémicas que conllevaban mortalidad catastrófica: las epidemias de cólera morbo en 1834, 1855 y, principalmente, en 1885 generaron un aumento de las defunciones en Andoain que dificultaba el crecimiento demográfico (Muro, 1998).

Los vecinos con mayor capacidad económica, que a la vez participaban en los ayuntamientos, fueron quienes más se beneficiaron del intenso proceso de ventas de bienes concejiles para el pago de los gastos de las guerras de principios de siglo, incluidas alguna ferrería y molino hasta entonces municipal. La participación en la guerra carlista consistió no sólo en la contribución con hombres, sino también en el suministro de alimentos a las tropas, lo que supuso una sangría para la comunidad y la hacienda municipal de Andoain: hubo que vender bienes comunales, embargar bienes particulares y que establecer nuevos impuestos. Además, a partir de 1837 Andoain, con una mayoría defensora del bando carlista, se convirtió en escenario directo de la guerra; el cuartel general carlista se instaló en la villa para dirigir las acciones bélicas, que tuvieron lugar en ese mismo espacio. Aunque no se libraron batallas decisivas, tras el triunfo carlista en Andoain en 1837, la línea carlista se mantuvo en la villa hasta el final de la guerra (Otaegui, 1990).

Con el final de la contienda civil, tras el convenio de Bergara de 1839, Andoain vivió primero un período de necesaria recuperación de las pérdidas de hombres y bienes durante la guerra. Poco después, se inició una etapa de prosperidad que se plasmó en el crecimiento demográfico y en el inicio del desarrollo económico, vinculado a la implantación de la industrialización. Al mismo tiempo, fueron asentándose cambios en el ámbito político, como fue el establecimiento progresivo de una mayor representación, aunque todavía muy restringida y de base censitaria. Sólo temporalmente, como en el resto del territorio, se utilizó en 1868, durante "La Gloriosa" el sufragio universal masculino, extendido, con limitaciones, en 1890. Pero estos cambios no se produjeron sin dificultades ni sobresaltos, como muestra el impacto de la segunda guerra carlista en Andoain (Garmendia, 1998). Por otra parte, con el nuevo régimen liberal los jóvenes andoaindarras comenzaron a ser reclutados de manera obligatoria para realizar el servicio militar e, incluso, participaron en contiendas internacionales como la guerra de Cuba y Filipinas (Alijostes, 1994). Años antes, en 1882 se produjo la definitiva agregación de Sorabilla a la villa de Andoain tras convocarse a que votaran sobre la unión a la villa los 350 vecinos que tenía entonces Sorabilla (Múgica, 1994).

Desde mediados del siglo XIX, con la paz y el traslado de las aduanas a la costa en 1841, las actividades agrarias y manufactureras tradicionales -como las derivadas de las ferrerías, molinos, etc. -fueron perdiendo importancia, adaptándose a los nuevos tiempos (Berriochoa, 2010), para dejar paso a una incipiente industrialización que incorporó a los andoaindarras en el mismo proceso de cambio que se estaba implantando al mismo tiempo en Gipuzkoa y Bizkaia. Las industrias papeleras, textiles y algodoneras, siderúrgicas, armeras y alimenticias comenzaron a establecerse en Andoain a partir de 1841 (Bengoechea, 1990). La energía hidraúlica barata y abundante proveniente de los saltos del Oria facilitaba la instalación de estas industrias. El paso por Andoain de la nueva red ferroviaria que conectaba Madrid e Irun abarataba el transporte de la producción industrial; y el paso del nuevo camino real por Andoain, unía directamente a esta villa con Donostia-San Sebastián y con el nuevo espacio económico que se estaba consolidando en torno a la costa, basado en la exportación. Las actividades industriales tradicionales -como los molinos o algunos telares domésticos- no desaparecieron totalmente de Andoain en el siglo XIX, pero pronto irían siendo sustituidas ante el empuje de las nuevas fábricas, como la Algodonera, con un buen número de máquinas que abarataban la producción. Al mismo tiempo, estos cambios fueron acompañados de un fuerte crecimiento demográfico y de transformaciones urbanísticas en la villa -surgiendo barrios nuevos como Etxeberrieta o las casas de la Algodonera- (Larrinaga, 2004) que repercutieron en todos los aspectos de la vida, por ejemplo, en la mejora del abastecimiento de agua de esa población en crecimiento, a través de la introducción de medidas sanitarias y de la canalización del agua para consumo humano (Larrinaga, 2002) y de la luz pública (Segurola; Muro, 1996).

A principios del siglo XX muchos andoaindarras trabajaban ya en un gran número de pequeñas y medianas industrias, sitas en la localidad, dedicadas al sector metalúrgico, forestal, eléctrico, químico, minero, cantero, construcción y, principalmente, textil. Ya poco tenía que ver el mundo que se iniciaba en el Andoain de principios del siglo XX con aquel que encontramos en la recién creada villa de 1615.

STG 2012

El 17 de agosto de 1936 la villa de Andoain era ocupada por los sublevados que progresaban por el Oria desde Tolosa, localidad de la que se habían apoderado el día 15 de agosto. Andoain, ante las amenazas de ser bombardeada, había sido evacuada por sus defensores y por gran parte de la población como veremos más adelante. Los sucesos de Beasain, que tuvieron lugar tras la entrada de las tropas "nacionales" a finales de julio, supusieron un importante cambio en la mentalidad con la que los guipuzcoanos hicieron frente a la Guerra Civil. Tras el fusilamiento de varios vecinos de Beasain y la destrucción de bienes y propiedades, los guipuzcoanos cambian su percepción sobre el conflicto que ya se percibe en la evacuación de Tolosa el día 14 de agosto y de Andoain el día 16 del mismo mes. Por tanto, a partir de ese momento la historia de Andoain entra en una nueva etapa, caracterizada por el desarrollo del llamado "Nuevo Estado" que, pese a que se prolongará hasta la transición democrática en la década de los setenta del siglo XX, no será una realidad homogénea sino que irá evolucionando a lo largo del extenso periodo que supuso el Franquismo.

  • La evolución del poder local

Uno de los aspectos más llamativos del Franquismo en la villa de Andoain es la evolución del poder local. Como es lógico suponer, la huída de los republicanos supone la desaparición del Ayuntamiento elegido en 1931, al frente del cual se situó el nacionalista Pablo Eguibar, quien dirigió una corporación formada por nacionalistas y tradicionalistas (Barruso, 1992). Durante la Guerra Civil, al igual que ocurrió en otros municipios guipuzcoanos el Ayuntamiento permaneció en un segundo plano, ocupándose de las escasas labores municipales que se mantuvieron, un comité formado por representantes de todos los partidos que se mantuvieron fieles a la República (Barruso, 1996). En Andoain, los concejales tradicionalistas permanecieron en la localidad, pero no tenemos noticias de que fueran detenidos o molestados en el período en que la villa estuvo bajo control republicano, si se exceptúa el que hubieran sido cesados de sus cargos por la orden del Gobierno de la República de 2 de agosto de 1936, mediante la cual se destituía a aquellos cargos públicos que se hubieran opuesto a la legalidad republicana.

El mismo día de la ocupación de Andoain, tal como recogen las actas municipales, se constituye el primer Ayuntamiento de la nueva etapa. En el transcurso de una sesión extraordinaria, a la que concurren -por indicación de la Junta Carlista de Guerra- los concejales tradicionalistas de la localidad, es nombrado alcalde Domingo Soroa, quien se pone al frente de un consistorio formado exclusivamente por los concejales que habían formado la minoría tradicionalista durante la II República. El nuevo consistorio, siguiendo las indicaciones de la Junta Carlista de Guerra, adopta sus primeras resoluciones como son la adopción de la bandera bicolor -en sustitución de la enseña republicana-, colocar el crucifijo en las escuelas y reentronizar la imagen del Sagrado Corazón en el Salón del Plenos del Ayuntamiento. Del mismo modo el nuevo consistorio adoptará otras medidas, principalmente relacionadas con la cuestión de la represión, de las que nos ocuparemos más adelante.

Tras la constitución del primer Ayuntamiento, en agosto de 1936, tendremos que esperar hasta el mes de octubre de ese mismo año -cuando ha culminado la campaña de Gipuzkoa- para que encontremos novedades en el ámbito municipal. El 3 de octubre se celebra una sesión en la que toman posesión cuatro nuevos concejales con lo cual se completa la corporación que queda, exclusivamente, conformada por tradicionalistas. Esta nueva composición municipal regirá los destinos de Andoain hasta marzo de 1937, fecha en la que se procede a una importante renovación. Tan solo permanecen dos de los integrantes de la corporación nombrada en 1936 y desaparecen aquéllos que habían sido concejales durante la II República. Al frente del nuevo Ayuntamiento se sitúa José María Trecu Alcain, a quien acompañan cinco tradicionalistas y dos falangistas además del propio alcalde. El cambio radical que se produce en la composición municipal debe ser explicado a la luz de los cambios que se van produciendo en la organización política de la zona "nacional" y como resultado del proceso de unificación entre la Comunión Tradicionalista y Falange Española de las Juventudes de Ofensiva Nacional-Sindicalistas (FE de las JONS) que conducen a la creación de Falange Española Tradicionalista y de la Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalistas (FET y de las JONS) (cfr. Barruso, 2000, p.275-285). El gobierno municipal permanecerá sin alteraciones hasta 1939, cuando en el mes de marzo, se produce la dimisión del primer mandatario municipal, que es sustituido por el tradicionalista Cándido Mendizábal, quien tendrá una breve permanencia en el cargo.

En 1940 se produce un nuevo cambio en la composición municipal. El cargo de máximo regidor municipal es ocupado por Manuel Laborde y el consistorio queda integrado por cinco tradicionalistas y tres "derechistas". La renovación es menor que en otras ocasiones ya que tan solo cuatro de los designados -entre ellos el alcalde- se incorporan por primera vez a las tareas municipales. Por el contrario, se mantiene -desde agosto de 1936- el tradicionalista Ignacio Artola y se reincorpora Carmelo Urdampilleta, que había ocupado un cargo de regidor en 1934 a raíz el conflicto de los ayuntamientos vascos del verano de ese año (cfr. Barruso, 1995).

La principal crisis municipal del Franquismo se produce en 1943, cuando se produce una nueva renovación del consistorio. Previamente, en 1942, el alcalde había sido sancionado por la Fiscalía de Tasas por cuestiones relacionadas con el racionamiento de la patata y varios concejales son acusados de situarse junto a la línea falcondista del tradicionalismo, opuesta al Régimen. Lo cierto es que en mayo de 1943 se nombra un nuevo Ayuntamiento en el que los tradicionalistas, con seis representantes -entre ellos el alcalde José María Aizpurúa- siguen siendo la "familia política" con más peso en el gobierno municipal. Quizá el aspecto más llamativo de la nueva composición sea la incorporación de Hilario Esnal, al que se le considera de filiación nacionalista antes de la Guerra Civil. En la nueva composición municipal cinco de sus integrantes ocupan por primera vez el cargo y dos habían sido concejales durante la II República.

El Ayuntamiento no experimentará más modificaciones hasta 1948, cuando a raíz de las "elecciones orgánicas" de ese año se pone en marcha el sistema de representación municipal por tercios. La farsa electoral recupera los hábitos de la Restauración y recupera una suerte de "artículo 29" en el que en el caso de no haber más candidatos que los puestos a cubrir la proclamación de los mismos equivale a su elección. Este es el caso de la mayoría de los municipios guipuzcoanos entre los que se encuentra Andoain. De este modo son proclamados los tres concejales del Tercio Familiar (Nemesio Echezarreta, Domingo Soroa y José Zalacain). De éstos tan solo el último no formaba parte del consistorio. Por elección indirecta se eligen los representantes del Tercio Sindical, de los cuales dos (Juan Múgica y Regino Otegui) se incorporan por primera vez al gobierno del municipio. La nueva corporación se completa por la elección de los representantes del Tercio de Entidades, de los que tan solo José Antonio Amenábar es nuevo. El cargo de Alcalde recae en Francisco Zalacain que se había unido a la corporación en la renovación de 1943. En el consistorio de 1948 los tradicionalistas siguen siendo el principal grupo, con cinco representantes incluido el alcalde, mientras que los demás grupos -falangistas, CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas) y EAJ-PNV (Eusko Alderdi Jeltzalea-Partido Nacionalista Vasco)- cuentan con un "representante".

La consolidación del sistema orgánico se produce en 1951, cuando se celebran las primeras elecciones parciales para renovar parte de los representantes municipales, que en el caso de Andoain se reduce a tres concejales los que deben ser remplazados, pero la renovación de 1951 se reduce a la sustitución del concejal de más edad del Tercio de Entidades (José Antonio Amenábar) por el falangista Víctor Placencia Aldazabal. En 1953 falleció el alcalde Francisco Zalacain que fue sustituido por Domingo Soroa, quien permaneció en el cargo hasta 1954. A partir de este momento el sistema orgánico queda plenamente consolidado y el Ayuntamiento reducido a tareas meramente administrativas, sumiéndolo en un letargo del que solo saldrá cuando dé comienzo la Transición.

  • Los efectos de la Guerra: éxodo y represión

Pese a que los efectos de la Guerra Civil son muchos y de toda índole, a los que haremos referencia más adelante, en el caso de Andoain hay dos aspectos que deben ser tratados de manera diferenciada. El primero de ellos es la cuestión de la evacuación de la villa y el proceso de inmigración que se produce durante el Primer Franquismo, el segundo es la incidencia de los procesos represivos que ponen en marcha las nuevas autoridades.

Tras la caída de Tolosa los republicanos establecieron una línea defensiva, con el fin de proteger la capital guipuzcoana, que tenía uno de sus puntos de referencia en el monte Buruntza. Esta circunstancia hizo que Andoain pudiese verse afectada por los combates, situación que provocó que parte de la población decidiese abandonar la localidad. De este modo, entre el 23 de julio y el 18 de agosto, un total de 359 personas abandonan la villa, produciéndose el éxodo más numeroso los días 10 a 16 de agosto en los cuales son 330 las personas que salen del municipio. Las razones aducidas para abandonar sus hogares, según la documentación conservada en el Archivo Municipal (A.M.A. 248/16 y 95/1), es mayoritariamente el miedo -argumento esgrimido por el 58% de los que abandonaron el municipio- seguido del "miedo a los rojos" que mencionan el 14%.

Ilustración 1

La mayor parte de los evacuados (50%) se dirigió a la localidad costera de Zumaia, principal destino de las personas que abandonan Andoain. La razón que explica este destino es que el municipio costero -en el que se refugió- la "Junta de Defensa de Guipúzcoa" tras la caída de Donostia-San Sebastián- se convirtió en el destino de gran parte de los refugiados, desde donde podían ser evacuados más fácilmente hacia Francia o Bilbao. De hecho, tras Zumaia, San Sebastián acoge tan solo al 9% de los que abandonaron Andoain situándose el resto de municipios a considerable distancia, y siendo muy reducido el porcentaje de los andoindarras que van a Bilbao (2%) o a Francia (1%).

Pero, en la mayor parte de los casos, el exilio no fue prolongado. Para enero de 1937 ya han regresado el 66% de los que abandonaron la villa. De éstos, el 33% ha regresado en octubre de 1936 y el 86% lo ha hecho en septiembre de 1937, cuando la derrota de la República en el norte se ha consumado. Pero el problema del abandono de la villa por la población local se vio subsanado por un proceso inmigratorio que se llevó a cabo como consecuencia del traslado de la fábrica de armas de Soraluze a Andoain (cfr. Barruso, 2001, p. 166). Éste hecho, supuso que entre agosto de 1936 y marzo de 1939, llegasen a Andoain un total de 335 personas, procedentes en su mayor parte de Gipuzkoa (el 42,5% del total, si bien más del 16% proceden de Soraluze lo que puede hacer suponer que se trataba de trabajadores de la citada fábrica) seguida de Navarra que aporta el 42% de las personas que llegan a Andoain en los primeros años del Franquismo. Pero, si bien la llegada de inmigrantes corrige la sangría demográfica de la guerra, provoca otros problemas. El primero de ellos es la carestía de vivienda, que junto con el racionamiento que se intensificó tras el final del conflicto, marcaron en buena medida la historia de Andoain en los años 40.

Otro de los efectos que hemos mencionado, junto con el éxodo provocado por el conflicto, es la cuestión de la represión. Pese a que éste aún es un tema abierto en la historiografía, ya podemos tener una idea aproximada de la incidencia de la represión en las distintas localidades. En Andoain parece que las primeras represalias se produjeron a los pocos días de la entrada de las tropas como consecuencia de los bombardeos que sufría la villa por parte de la artillería republicana, y que causaron varios muertos entre la población civil. Podemos contabilizar en Andoain al menos once fusilados (Lasa, 1994, p. 148) sin formación de causa a los que, al menos, podemos sumar otros cuatro que fueron fusilados -el 20 de octubre de 1936 en Donostia-San Sebastián- tras haber sido sometidos a un consejo de guerra el día 11 del mismo mes. En total, según los datos que conocemos, son catorce los vecinos de Andoain juzgados en consejos de guerra, sobre los que recaen penas -excluidos los condenados a muerte- que van desde la cadena perpetua impuesta al nacionalista Cirilo Sarasqueta, vigilante en la prisión bilbaína de "El Carmelo", hasta los dos años de prisión que se imponen a Eugenio Burgos, acusado de auxilio a la rebelión por leer el Heraldo de Madrid. A destacar que en el caso de Andoain, de las cinco penas de muerte que se imponen, se cumplen cuatro. Tan solo escapa a la muerte uno de los condenados, Francisco Olade, al que se le conmuta la pena por la de doce años de prisión.

Pero, pese a que la represión militar es aquella que impone sanciones más graves, que como hemos visto pueden llegar a acarrear la muerte del procesado, otros procesos represivos son puestos en marcha por el régimen. De entre ellos debemos destacar la intensa represión económica que se cierne sobre los supuestamente "desafectos". El 13 de septiembre de 1936, es decir el mismo día que San Sebastián era ocupado por los sublevados, la Junta de Defensa Nacional hacía público su decreto 108, mediante el cual se acordaba la incautación de los bienes de las organizaciones y personas que se "oponían" a la sublevación. De esta forma, en enero de 1937 se constituía la Comisión Provincial de Incautación de Bienes (CPIB) que se iba a encargar de esta misión. En Andoain son expedientados por la CPIB un total de once vecinos entre los que se encuentra el alcalde durante la República, el nacionalista Pablo Eguibar. En total son incautados 25 edificios, entre casas en el núcleo urbano y caseríos, a los que se unen diversos terrenos y otras propiedades. En la etapa de vigencia de la Comisión, es decir entre enero de 1937 y julio de 1939, ésta recauda para el estado un total de 46.030 pesetas, es decir unos 61.000 euros, procedentes de las rentas de las propiedades incautadas. Pero la represión económica no se detiene con la desaparición de la CPIB, sino que por el contrario se incrementa con la Ley de 9 de febrero de 1939, la Ley de Responsabilidades Políticas.

En virtud de la citada ley, que contempla una amplia variedad de conductas consideradas "delictivas", son procesados cinco vecinos de Andoain, entre ellos el concejal nacionalista durante la II República Pedro Ugalde Beloqui. Junto a él son procesados igualmente otros dos vecinos que habían sido procesados por la jurisdicción militar, entre ellos Máximo Lasarte, que había sido condenado a 15 años de prisión en octubre de 1936. Estas tres personas mencionadas son las únicas que son condenadas por la Ley de Responsabilidades Políticas, pero se les impone duras sanciones que oscilan entre las 500 y las 4.000 pesetas. Incluso el clero local se ve afectado por las medidas represivas de las nuevas autoridades. Al menos cinco miembros del clero local son incluidos en la lista de sacerdotes nacionalistas a los que el Gobierno Civil de Guipúzcoa pretende imponer sanciones. De ellos, al menos dos estuvieron en prisión (Joaquín Bermejo e Inocencio Munita), uno de ellos (Juan Aranguren) estuvo largo tiempo exiliado en Francia y en Cuba, y el resto fue trasladado de localidad (Andrés Gallego-Pazos, 2002, p. 436-437). El espectro represivo en Andoain se completa con las depuraciones laborales que en el caso que ahora nos ocupa se centra en los funcionarios de la administración local y en los maestros. A modo de ejemplo podemos citar al secretario municipal que permaneció un año en prisión, si bien finalmente fue confirmado en su puesto, a diferencia del veterinario municipal que fue cesado en su cargo. En 1938 se culmina la depuración municipal sin que sea cesado ningún empleado municipal más, si bien aquéllos que habían huido en 1936 fueron definitivamente apartados de sus cargos. En el caso de magisterio ningún maestro resultó afectado por la depuración (Barruso, 2000, p. 274).PBB 2003

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STG 2012

El hecho de que la anterior parroquia, San Martín de Leizaur, se hallara en mal estado y alejada del casco urbano fue lo que motivó la construcción del actual templo, San Martín de Tours, cuyo proyecto se debe a Francisco de Ibero. Tal circunstancia sería posible gracias a Agustín de Leiza y Latijera, afincado en Perú, quien en 1756 hace saber a la villa su deseo de sufragar el nuevo edificio. Una vez obtenida la licencia necesaria el año siguiente, es finalmente en 1758 cuando se formaliza el contrato con el aludido maestro arquitecto, para poner fin a la construcción en todos sus apartados el año 1774.

La planta del conjunto es un rectángulo, en el que se inscribe la iglesia de cruz latina con cabecera poligonal, a cuyos lados se disponen dependencias auxiliares y la sacristía. Además, los porches laterales siguen esa disposición rectangular desde los brazos del crucero hasta la torre pórtico. En el interior sobresalen las grandes pilastras, mientras que para la cubrición se hace uso de una cúpula ciega sobre el crucero y bóvedas estrelladas en la nave. Se trata, en definitiva, de una construcción muy destacada, ayudando a su adecuada percepción su favorable ubicación.

En cuanto a su retablo mayor, sufragado en parte por el indiano Martín Pérez de Atorrasagasti, en 1657 otorgó su traza Bernabé Cordero, ejecutando su desarrollo arquitectónico Pedro de Latijera y su escultura Domingo Zatarain, trasladándose en torno a 1765 al nuevo templo, donde Francisco de Azurmendi le añadiría el cascarón con el que se remata para el año 1770. Es un conjunto en el que coexisten, por tanto, momentos estilísticos diferenciados, si bien el resultado es ciertamente afortunado, uniéndose la traza de uno de los maestros más señalados del momento con el remate dieciochesco citado. Precisamente el propio Azurmendi sería responsable de los retablos de Nuestra Señora del Rosario y del Carmen.

Fuera del centro urbano conviene señalar la iglesia de San Martín en el barrio de Sorabilla, con su planta de cruz latina y porche lateral.

Dentro del casco urbano, conviene citar igualmente la Casa Consistorial, construcción del siglo XVIII que muestra el esquema más habitual en su fachada, con cinco arcos en su planta baja y tres alturas. Entre la iglesia y el ayuntamiento hallamos la obra Manuel Lekuona, interesante escultura firmada en 1987 por Iñaki Olazábal. Además, en Goiko Plaza se sitúa el busto de Aita Larramendi, que en 1966 efectuara José Lopetegui.

El Palacio Urigain mantiene unas ventanas geminadas que dan testimonio de su raigambre bajomedieval, destacando igualmente la Casa Jauregui, casa torre en origen, la ermita de Santa Cruz y la Casa de Berrospe, torre de defensa en origen que actualmente es residencia conventual.

El Palacio Isturizaga, erigido en el siglo XVI, es un edificio de gran interés, constituyéndose en claro exponente de una tipología de esa época no muy habitual, la de palacio con torreta superior.

En el barrio de Sorabilla se encuentran los caseríos Cordoba, que mantiene una ventana conopial, y Ballestagain, con acceso mediante un arco de medio punto en idéntico lugar, donde además hallamos la escultura Homenaje a José Mari Iturzaeta de Xabier Laka, sencilla obra situada ante la iglesia y que el autor realizaría en 1994, el caserío blasonado Garagorri en Leizotz, cuna del padre Larramendi, cerca de la cual se sitúa otra obra de Xabier Laka, la titulada Trilingüe, un interesante monolito efectuado en 1991, y finalmente el almacén de nieve de Onyo, construido muy probablemente en el siglo XVII. Por último, destaquemos el bajorrelieve que hallamos debajo del viaducto que une la N-I y la autovía de Leizarán, La Corbata, realizado en 1995 por Francisco Aseguinolaza.

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ICE 2003

Consigna leyendas y creencias populares, Barandiarán, El mundo en la mente popular vasca: "Los difuntos y las procesiones y rodeos", t. II, p. 98; "Prácticas populares en las iglesias", t, II, p. 100; "La danza en las iglesias", t. II, p. t 116; "Fórmulas consagradas para terminar un cuento", t. II, p. 123; "Cuentos y leyendas", t. II, p. 126, y t. III, p. 83-85. Pueden citarse también "La religiosidad del pueblo, Creencias y ritos funerarios" en Anuario de Euzko-Folklore, 1923, p. 97 y 1924, 48. Y "Cuentos, leyendas y apólogos" en esta misma revista, 1930, p. 80.

IEZ

Celebra fiestas el 24 de junio, día de San Juan Bautista. Se festeja el día 3 de agosto con una romería a la pradera de San Esteban. En la procesión de Viernes Santo un muchacho, vestido de San Miguel, danza mientras una banda toca una marcha fúnebre. Es ésta una supervivencia precristiana.

IEZ

Dos parroquias, arciprestazgo de Tolosa, diócesis de San Sebastián, archidiócesis de Pamplona. La iglesia parroquial es de la advocación de San Martín, cuyo patrono era el ayuntamiento en representación de la villa. Fue edificada entre los años 1770 y 1780 con fondos remitidos por D. Agustín de Leiza y Latijera, natural de la misma villa, y vecino de San Salvador de Tufuy, provincia de Tucuman en el Perú. La primitiva parroquia estaba en el barrio de Burunza, sobre la calle de San Pedro, la cual fue trasladada con la correspondiente licencia del diocesano. Se hallaba servida por un rector y cuatro beneficiados siendo aquél de presentación de la misma villa. La de los beneficios, en el estado anterior al concordato, correspondía a la corona real en las vacantes de los ocho meses ordinarios, y al rector en los otros cuatro. Hay una ermita que es de la advocación de Santa Cruz. (Ref. Pablo Gorosábel).

IEZ