Konposatzaileak

Gal Gaínza, Apolinar

Músico nacido en Irun en 1843 y Director de la "Sociedad Filarmónica de Música marcial" de Irun en el XIX.

Dado que la Banda Municipal de Música de Irun había sido disuelta en 1887, surgen a partir de entonces iniciativas privadas con el fin de suplir la ausencia de una banda de música oficial. Una de ellas fue la protagonizada por Anastasio Pérez, quien fundó una banda titulada La Iniciativa en 1890 con el objetivo de "prestar animación a la villa, tocando en fiestas y días que la Sociedad crea conveniente". Al igual que otras iniciativas privadas de jóvenes, también solicitan a la Comisión de Festejos del Ayuntamiento irunés el préstamo de instrumentos, atriles, partituras y local de ensayo. Transcurrida apenas una semana desde que se efectuara la petición de la Sociedad La Iniciativa, el Ayuntamiento accede pero a cambio exige que esta Banda (denominada en el acta municipal "charanga") esté al servicio del Consistorio si éste precisara de su intervención durante determinadas fiestas locales y ofrezca conciertos públicos con cierta regularidad "para solaz recreo del vecindario", es decir, lo que le está exigiendo el Ayuntamiento a la Banda La Iniciativa es, en definitiva, que asuma el papel que antiguamente ejercía la Banda de Música oficial, de la que en 1890 carece Irun (Archivo Municipal de Irun, Acta de 8-3-1890, vol. 108, fol. 200r, 201r-v). La Sociedad La Iniciativa accede finalmente a las condiciones introducidas por el Ayuntamiento y ofrece concretamente dar un concierto en el Paseo de la Alameda, pero solicita a su vez a la Corporación que el citado Paseo y la Avenida de la Estación, lugares en los que intervendrá, sean sometidos a un proceso de limpieza y reparación. La Banda La Iniciativa cesó en sus actividades musicales a finales de 1892.

Dos años después de la desaparición de la Banda de Música La Iniciativa, Anastasio Pérez fundó una nueva formación bajo el nombre de Banda de Irun. El 7 de julio de 1894 traslada al Ayuntamiento la siguiente petición, en consonancia con las solicitudes de las anteriores bandas privadas: "Se dio lectura a una instancia de esta fecha suscrita por don Anastasio Pérez, que dice como sigue: Anastasio Pérez de esta vecindad, o V. S. respetuosamente expone: que habiéndolo acordado confirmar definitivamente en esta villa, para solaz y esparcimiento del vecindario, y bajo la discreción del que suscribe, la Banda de Música organizada provisionalmente para las fiestas que han tenido lugar los días de San Pedro y San Marcial; y comoquiera que el instrumental, atriles, repertorio y otros objetos existentes son de la pertenencia de esta Municipalidad. A V. S. suplica se sirva cederle los indicados instrumentos, atriles, repertorio, etc., bajo inventario que se levantará entre la persona que designe esa Corporación y el suscribiente, por lo que quedará reconocido, rogándose a Dios guarde su vida muchos años. Y enterado el Ayuntamiento, acordó a lo solicitado, designando al tercer Teniente de Alcalde para suscribir el inventario a nombre de la Corporación" (Archivo Municipal de Irun: Acta de 7-7-1894, vol. 118, fol. 8v).

Ante el estado de deterioro en que se encuentran los instrumentos y la necesidad de adquirir otros nuevos, los miembros de la Banda de Irun plantean en mayo de 1985 la posibilidad de que el Ayuntamiento les dote de un presupuesto, así como de realizar una suscripción popular con este fin. Uno de los argumentos que aducen los peticionarios es que en ocasiones se ha debido recurrir a bandas foráneas ante la inexistencia de una propia de la ciudad a pesar del gran número de aficionados, lo cual califican de "vergonzoso". Parece que la gestión anterior no cosechó éxito pues, con la excusa de amenizar los paseos durante los días festivos de Irun y de impartir educación instrumental a varios jóvenes de la ciudad, la Banda de Anastasio Pérez solicitó nuevamente en junio de 1895 se le dotara de un presupuesto para su sostenimiento. El Ayuntamiento acordó acceder a lo solicitado arbitrando un presupuesto de 300 pesetas que sólo se abonaría a partir del año siguiente.

En septiembre de 1896 los componentes de la Banda no oficial dirigida por Anastasio Pérez insisten en la necesidad de crear varias Academias que acojan a alumnos de instrumentos de cuerda, viento-madera y viento-metal, con el objetivo último de cubrir las bajas que se vayan produciendo en la propia Banda, ya que hasta el momento sólo existía una Academia, la de Solfeo. Argumentan los peticionarios las ventajas que pueden obtenerse de ello, entre las que citan las siguientes: 1) Amenizar a la población con la actuación de la Banda durante los días festivos y la consiguiente atracción de foráneos. 2) La posibilidad de creación de una orquesta. 3) Lograr un nivel musical que pueda resistir cualquier comparación a nivel provincial o nacional. La respuesta del Ayuntamiento de Irun a esta propuesta no fue positiva debido a causas económicas y decidió mantener la única Academia existente: la de Solfeo. Pero sí se muestra sensible a la posibilidad de crear una Banda de música, argumentando que serviría no sólo para el entretenimiento de la población, sino también para que la juventud irunesa tuviera la oportunidad de pasar un servicio militar más llevadero. En caso de llegarse a un acuerdo para fundar una nueva Banda oficial (para lo cual se propone que el Director de la misma, Anastasio Pérez, pase a formar parte de la Comisión municipal que estudiará este asunto), la formación musical correría, sin embargo, a cargo de la propia Banda. A pesar de estos buenos deseos, lo cierto es que sólo se logrará el objetivo de fundar una nueva Banda Municipal en Irun en 1901.

Lo cierto es que el nivel de la Banda de Irun alcanzó bajo la dirección de Anastasio Pérez un más que notable nivel, como lo demuestra el 2º premio conseguido en el Concurso de Bandas de Bilbao de 1896.

El prestigio de la Banda de Irun fue en aumento hasta el punto que un grupo de 181 vecinos se dirigen al Ayuntamiento el 5 de julio de 1897 en solicitud de un mayor número de conciertos. El mencionado grupo de vecinos iruneses observa tres ventajas principales: el logro de un mayor "ornato y aspecto público y para la distracción de las gentes", ventajas para el erario municipal y, en tercer lugar, la "mejora reveladora del buen gusto" del vecindario. Entre las razones que aducen para lograr sus objetivos de una mayor implicación de la Banda en la vida cultural irunesa citan los peticionarios las siguientes:

  1. La utilidad pública de esta medida puesto que la humanidad necesita "descanso y alivio de las cotidianas tareas" así como un "incentivo que anime a las gentes a salir de sus hogares y recrear sus espíritus".
  2. El estímulo de las relaciones sociales, logrando de esta forma un "pueblo unido y afectuoso".
  3. El fomento del turismo procurando un mayor número de distracciones gracias a las actuaciones de la Banda.

Una vez consultado el Director de la Banda, los 181 vecinos afirman que la Banda sólo ha puesto como condición el pago de 45 pesetas por sesión, en cada una de las cuales intervendría un número mínimo de 30 ejecutantes y se interpretarían seis piezas que ocuparían aproximadamente dos horas. El Ayuntamiento fue sensible a las preocupaciones culturales y musicales de este grupo de vecinos y accedió a sus peticiones encargando a la Comisión de Festejos "se pusiera en inteligencia con el Director de la Banda de Música para la ejecución de este acuerdo y que del capitulo de "Imprevisto" del presupuesto ordinario se destinase la cantidad necesaria para esta actuación".

Otra iniciativa popular data de febrero de 1899 y el grupo de vecinos volvía a insistir en la necesidad de apoyar económicamente la creación de una Banda de Música oficial, con el fin de satisfacer una de las "necesidades mas perentorias" que está demandando Irun desde que Figuerido fue destituido al frente de la Banda Municipal en 1887. Ante esta nueva iniciativa por parte de un grupo de ciudadanos iruneses, el Ayuntamiento, antes de tomar una decisión definitiva sobre la creación de una Banda municipal, decide estudiar los antecedentes y el número de instrumentos disponibles.

Sin embargo comienza a percibirse en las discusiones del equipo de gobierno municipal, que se están creando las condiciones favorables para refundar una Banda del municipio, objetivo que se concretará en junio de 1901: es ahora cuando comienzan a sentarse las bases de dicha refundación. Efectivamente, una semana después se presenta en la sesión municipal qué instrumentos se han prestado para poder recuperarlos, llegándose además a la conclusión de que la actual situación supone una desventaja para el Consistorio pues no puede recurrir a la Banda de Anastasio Pérez para acompañar las celebraciones religiosas o civiles si no es previo pago, por lo que se acuerda un apoyo limitado a dicha Banda (AMI: Acta de 11-2-1899, vol. 126, fol. 250r).

Los instrumentos de propiedad municipal vuelven a ser prestados a la Banda privada de Anastasio Pérez con motivo de la celebración de la Semana Santa de 1899, como ha venido sucediéndose en los últimos años. Aunque se aplazó la decisión de crear una Banda municipal, en agosto de 1899 se planteó nuevamente la posibilidad de que la Banda de Anastasio Pérez (a la que se refiere en las actas como "la Música") oferte una temporada regular de conciertos, en especial durante la época estival, a cambio de una remuneración de cincuenta pesetas por sesión. Sin embargo, dos semanas después de adoptado el acuerdo de las actuaciones semanales, se discute qué organismo municipal debe asumir el coste, así como el lugar adecuado de emplazamiento. Tras un intenso intercambio de opiniones, el Alcalde se inclina por el Paseo de Colón y que la Comisión de Festejos sea la encargada de pagar a los músicos, propuesta que finalmente es adoptada. Al poco tiempo vuelve a discutirse sobre los mismos temas y el debate llega al punto álgido de suspender "la Música" por el desacuerdo entre los miembros del equipo municipal. Finalmente se descarta esta medida drástica y se opta por la alternancia en cuanto al lugar de celebración de las actuaciones de la Banda. Nuevamente volvió a discutirse el 11 de octubre de 1899 si la Banda había cumplido sus compromisos y, ante las dudas suscitadas se acuerda la suspensión de "la Música" hasta que Anastasio Pérez presente una cuenta detallada de gastos: el Ayuntamiento conoció una semana después el contenido de la factura de la Banda de Anastasio Pérez, que se elevaba a la cantidad de 550 pesetas. Finalmente, el Ayuntamiento aceptó abonar los honorarios de la Banda de Anastasio Pérez, en los términos que éste había presentado al Ayuntamiento:No habiendo fructificado las propuestas vecinales solicitando del municipio la creación de una nueva Banda, se arbitra una nueva iniciativa popular que alude al poco éxito que peticiones semejantes han cosechado de los diferentes equipos municipales en el pasado. Se argumenta que hace ya 12 años que Irun no disfruta de una Banda Municipal en toda regla a pesar de haber contado con una de las "mejores Músicas de aficionados" a nivel provincial y nacional (recuérdese al respecto el gran éxito alcanzado en el Concurso Internacional de San Sebastián en 1886) y que no puede denominarse "Banda" a las agrupaciones privadas que no alcanzan el debido nivel. Es por ello que en algunas ocasiones se ha tenido que recurrir a la contratación de Bandas foráneas para que solemnizaran determinadas festividades, lo cual constituye, en opinión de los firmantes, "un acto de humillación y vergüenza". Finalmente, debido a las diferentes opiniones expresadas, se aplazó la decisión de crear una Banda oficial en Irun, aunque era evidente que, ante el clamor popular, el Consistorio no podía obviar un asunto tan sensible para la población irunesa.

En una nueva sesión municipal, celebrada el 13 de diciembre de 1899, el Concejal Iruretagoyena, quien se había mostrado beligerante en relación a la Banda de Anastasio Pérez, vuelve a la carga insistiendo en las pocas ventajas que tiene para el Ayuntamiento el sostenimiento de una Banda privada. Propone asimismo que se recojan los instrumentos de propiedad municipal y que sólo se presten bajo determinadas condiciones, como el carácter público y gratuito de la actuación. Para el caso de actuaciones en las que exista "lucro de los músicos" (se hace una excepción con el concierto que iba a ofrecer próximamente el violinista César Figuerido, hijo del último Director de la Banda oficial de Irun, Manuel Figuerido), debe estudiarse cada caso concreto. Todas estas condiciones son aprobadas finalmente.

Con el advenimiento del nuevo siglo, la cuestión planteada por un grupo de vecinos el 6 de diciembre de 1899 en pro de la fundación de una 14 de febrero de 1900. La presión ciudadana para crear una Banda de iniciativa municipal no cesa: en este caso es un grupo de antiguos miembros de las anteriores Bandas oficiales el que solicita el 7 de marzo de 1900 que la plaza de Director de la futura Banda Municipal sea adjudicada mediante concurso oposición. Todavía, en marzo de 1900 se rechazaba la posibilidad de crear una Banda municipal argumentando que no existen músicos "en número suficiente", pero se adopta el acuerdo de crear una nueva "Academia Municipal de Música" que sienta las bases para el apoyo municipal a los esfuerzos en pro de una Banda de música oficial. Efectivamente, el interés ciudadano y de la mayoría del Ayuntamiento de Irun desembocaron en la creación de la Banda Municipal de Irun, formada por alumnos de la Academia y antiguos miembros de las Bandas anteriores, según acuerdo municipal del 12 de junio de 1901, siendo designados Regino Ariz como Director y Anastasio Pérez como Subdirector.

  • ADAM FERRERO, Bernardo. "Bandas. España". CASARES, Emilio (dir.): Diccionario de la Música Española e Hispanoamericana. Madrid: SGAE, 1999, vol. 2, pp. 133-135.
  • ANSORENA, José Luis; BAGÜÉS, Jon. "Guipúzcoa". CASARES, Emilio (dir.). Diccionario de la Música Española e Hispanoamericana. Madrid: SGAE, 2000, vol. 6, pp. 76-85.
  • CAPDEPÓN, Paulino. La música en Irun en el siglo XIX: la capilla de música de la Iglesia de Santa María del Juncal. Irun: Ayuntamiento y Eresbil, 2011.
  • MÚGICA, Serapio. Monografía histórica de la villa de Irun. Irun: Vda. de B. Valverde, 1903 (edición facsímil: Irun: Ayuntamiento, 1993).
  • MÚGICA, Serapio. "Irun". Geografía de Guipúzcoa. Barcelona: Alberto Martin, ca. 1915.
  • PUCHE MARTÍNEZ, Aitor G. Irun, veinte siglos de historia. Irun: Ayuntamiento, 2000.
  • SILGUERO, José. Irun y sus Bandas de Música. Tres siglos de historia. Irun: Luis de Uranzu Kultur Taldea, 2008.
  • URANZU, Luis de. Un pueblo en la frontera. Irun: Luis de Uranzu Kultur Taldea, 2003.
  • URANZU, Luis de. Diccionario del Bidasoa. Irun: Luis de Uranzu Kultur Taldea, 2003.
  • URANZU, Luis de. Lo que el rio vio. Biografía del río Bidasoa. Irun: Luis de Uranzu Kultur Taldea, 2003.
  • VIRTO, Rosa María. "Irun en el siglo XIX. Transformaciones profundas del ámbito local". Boletín de estudios del Bidasoa. 1996, nº 13, 1996, pp. 333-348.