Kontzeptua

Karlismoa eta Karlista Gudak

Karlismoa izeneko alderdi politikoak, ideologiak eta mugimenduak bere izena Fernando VII-aren heriotza izatean espainiar eta Nafarroako tronurako lehendabiziko erregegaia den hilotzaren anaiarengandik, Carlos Mª Isidro de Borbon, hartzen du.

Artikulu honetan ez gara ari, erabat ezaguna den espainiar Borboiak bitan zatitzen dituen eztabaida dinastikoaz, eta eurekin batera bere jarraitzaileak ere, gure asmoa denaren nolabaiteko zeharkako arazoa baita, bestalde Espainiako Historiaren edozein testuliburutan erraz ikusi daitekeena. Euskalerriari auzi horiek eta heriotzak ekarri zizkien guda, foru ezabapen, sentiberatasun foruzalearen sorrera, herria bando bateraezin bitan zatitzea (1936), etab.-ez jardungo dugu, kontakizunaren ildotik sor daitezkeen neurrian beraien sakoneko jatorriaren ikuspegia gogoan izanez.

Barkatu eragozpenak. Euskarazko bertsioa prestatzen ari gara.

Carlos María Isidro de Borbón

Carlos V. Conde de Molina. Hermano de Fernando VII de España y tío de Isabel II. Nació en Madrid en 1788. Al fallecer su hermano (29 septiembre 1833), se negó a reconocer a Isabel y pasó a Portugal donde contaba con la alianza del Principe Miguel. Allí (Abrantes) se autoproclamó rey de España, el 1 de octubre del mismo año. A esta proclama le sucedió la Guerra de los Siete Años o Primera Guerra Carlista (1833-1839). Habiéndose trasladado a Gran Bretaña por imperativos táctico-diplomáticos, huyó de la isla y entró en el país por Zugarramurdi, Navarra, la tarde del 9 de julio de 1834. El 12 mismo nombraba a Zumalacárregui Jefe de Estado Mayor. Tras la muerte de su primera esposa, María Francisca de Braganza-Portugal (4 de septiembre 1834), contrajo matrimonio con María Teresa de Braganza, princesa de Beira (1838). Al fracasar en su intento de apoderarse de la corona española pasó a Francia residiendo en este país (Bourges). En 1845 abdicó en sus pretendidos derechos a favor de su hijo Carlos Luis, conde de Montemolín. Después se trasladó a Italia y finalmente a Trieste donde falleció el 10 de marzo de 1855. Su esposa le sobrevivió 19 años.

Carlos Luis de Borbón y de Braganza

Carlos VI. Conde de Montemolín. Hijo de Carlos María Isidro, pretendiente al trono de España. Nació en Madrid en 1818. Al abdicar su padre (1845) en sus derechos a favor suyo, tomó el título de conde de Montemolín. Tras la gestión y fracaso de su proyecto de boda con Isabel II, realiza varias intentonas de levantamiento (1845-1849 Cabrera en Cataluña) (1860 Ortega y Elío en San Carlos de la Rápita); siendo capturado en la última junto con su hermano, fue constreñido a renunciar a sus pretensiones reales el 23 de abril de 1860. Puesto en libertad, falleció en Brousée el 13 de enero de 1861. Había casado con María Carolina Fernanda de Nápoles Borbón-Dos Sicilias (1850).

Carlos María de los Dolores de Borbón y Austria-Este

Carlos VII. Duque de Madrid. Conde de Dicastillo. Nieto del primer pretendiente al trono de Isabel II, Carlos V. Nació en Liubliana (antigua Leibach austriaca, hoy prospera ciudad yugoslava) el 30 de marzo de 1848. Era hijo de Juan de Borbón y de Braganza y de Beatriz de Austria-Este. En Italia ingresó en el ejército siendo teniente de artillería (1859). A pesar de la renuncia de su familia al trono español, lanzó su candidatura ayudado por su abuela, la princesa de Beira, que redactó un manifiesto titulado Carta a los españoles (1864) que no fue aprobado por don Juan hasta 1868. Casó en 1867 con Margarita de Borbón Parma. Quiso aprovechar la "Gloriosa" mediante un maniesto que redactó el 3 de junio de 1869. Por estas fechas se autotituló duque de Madrid. El 18 de abril de 1870. tomó personalmente la dirección del partido carlista. El 2 de mayo de 1872 entró en Navarra por Vera para ponerse a la cabeza de las partidas que comenzaban a proliferar al socaire de la inestabilidad política del momento. Derrotado por los alfonsinos, volvió a traspasar la frontera que separa a las dos Navarras el 27 de febrero de 1876: la restauración de una monarquía moderada, y, principalmente, el canovismo, socavaron su base política poco a poco. Fue expulsado de Francia en 1880. Viudo desde 1893, casó, al año siguiente con María Berta de Rohan. En su edad madura aún alentó un intento de sublevación (Badalona, 1900). Murió en Varese (Italia) el 18 de julio de 1909, a los 61 años de edad. Heredó sus aspiraciones su hijo don Jaime.

Jaime de Borbón Parma

Duque de Chalvet. Hijo de Carlos VII y de Margarita de Borbón Parma, nace en Vevey (Suiza) el 27 de junio de 1870. Fue oficial del ejército austríaco (1893) y alférez del ejército ruso (1896). Tomó parte en la guerra contra los boxers y en la ruso-japonesa. El Zar le hizo coronel de húsares de la Guardia Imperial. Tomó la cabeza del partido carlista (denominado en este periodo jaimista) en 1909, redactando su primer manifesto el 4 de noviembre de este año. Por su postura aliadófila se malquistó con un sector del partido (el de Vázquez Mella y los tradicionalistas) durante la Primera Guerra Mundial. A esta querella se agregó la queja que formulaban muchos carlistas sobre el celibato del pretendiente. Murió en Paris el 2 de octubre de 1931 después de haberse reconciliado con Alfonso XIII, a la sazón también en el exilio. Sus derechos fueron recogidos por su tío, hijo de don Juan, Alfonso Carlos de Borbón y Austria-Este.

Alfonso Carlos de Borbón y Austria-Este.

Duque de San Jaime. Hermano de Carlos VII. Nació en Londres el 14 de septiembre de 1849. Ingresó en el ejército austríaco y, posteriormente, en los zuavos pontificios. Casó en 1871 con María de las Nieves de Braganza Portugal. No tuvo hijos. Asistió a la segunda guerra carlista (1872-1876) en el frente de Cataluña (1873) pero debido a roces con su hermano se retiró a Alemania y posteriormente a Gratz. Al morir don Jaime quedó como portaestandarte del carlismo durante el periodo 1931-1936. Murió de accidente en Viena en septiembre de 1936 siendo el último representante de la línea directa masculina descendiente de Carlos V.

Xavier de Borbón Parma

Hijo del último duque de Parma que era descendiente de Felipe, hijo del rey Felipe V de España. Pretendiente al trono español por la rama carlista, era, sin embargo, un colateral de la misma. Fue nombrado regente del partido carlista cuando el descendiente directo (aunque por vía femenina) don Carlos de Habsburgo, nieto de Carlos VII, contaba con 27 años de edad. Esto disgustó a algunos carlistas ya que don Xavier pretendía también a la corona francesa por ser descendiente del conde de Chambord: El Conde dio luz verde a la designación y ordenó a sus militantes que esperaran al final de la contienda civil. Don Xavier conspiró activamente contra la República. Ocupada Francia, donde residía, por los alemanes, se enroló en la Resistencia y apresado por la Gestapo fue encerrado en el campo de concentración de Dachau. Mientras tanto, un grupo de carlistas disidentes marchó a Italia a ofrecer sus servicios a Carlos de Habsburgo (1943) precipitando la ruptura entre ambas ramas. Al sobrevenir la liberacion de Francia, don Xavier se afincó en este pais desde donde lanzó un manifiesto a los españoles instándoles a instaurar una regencia. Su heredero es don Carlos Hugo.

Carlos Hugo de Borbón-Parma

Hijo de don Xavier y de doña María Magdalena de Borbón nació el 8 de abril de 1930. Ha estudiado derecho en París y Ciencias Económicas en Oxford. Al morir el 24 de diciembre de 1952 su rival don Carlos de Habsburgo, se dedica a activar la vida del partido y a hacer viajes propagandísticos por el país cuya corona pretende. Casó en abril de 1964 con la princesa Irene de Holanda. Fue expulsado del territorio español en 1968 denegándosele la nacionalidad española.

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Fernando VII.aren heriotzaren berri Euskal Herrira Urriaren 1ean iritsi zen, egoeren araberako erabaki azkar baten beharrizana kontzientzia guztietan azalaraziz. Militarren presentzia aipagarria zuten hiriak -Donostia, Iruña- , ohikoa denez, gobernuaren agintepean jarraitu zuten. Ez, aldiz, aurkako biztanleriaren baitan ziren liberalen talde urria menderatzeko ausartasun kolpe bat nahikoa izan ziren hiriak. Horixe da izatez Gasteiz eta, batez ere, Bilboren kasua. Hauxe izango da, izatez, Fernando VIIaren anaiaren ikurrina jasoko duen lehendabiziko euskal biztanleria.

3an, matxinatu talde batek Korrejidoreaz eta Uhagon diputatuaz jabetzen dira, hurrengo egunean Carlos V.a aldarrikatuz. Kolpearen egilea, gainontzeko Aldundiaren babesa izanez, Orbe, Valdespinako markesa da. Ondoren Urduña eta Balmaseda jaikitzen dira eta agintari liberalek Portugaletetik (4 eguna) ihes egiten dute udalerria egun batzuetan bertan behera izanez. 6an Los Arcos-en, Nafarroa, ernetzen ari den gudaren lehendabiziko batzarra ospatzen da Lorenzok Santos Ladrón, buruzagi karlista ospetsua, bere beste 30 gizonez batera, atxilotzeari ekinez. Nafarroan altxamenduak porrot egin ondoren, Gipuzkoa zalantzati, Araba izango da hurrengo eztanda emango den tokia. Serdan-ek dion bezala "En esta provincia todo el mundo se fijó en D. Valentín de Verástegui, árbitro por su prestigio e influencia, y por su cargo de Jefe Superior de los naturales armados, de los destinos de Alava".

7an, Verastegui, Bernedo, Badayoz, Laguardia eta Valdegobíako partiden buru zela Gasteizko harresien aurrean azaltzen da. Goarnizioa Gipuzkoara erretiratzen da eta Verastegui hirian sartzen da bertan Carlos V-a aldarrikatuz. Arabako Aldundia, isilpean batzartuta, erreboltariengandik zuhurki aldentzea erabakitzen du, ordezkotasuna ukatuz. Bere helburua ordena mantentzea izango da eta baita zeri egokitu jakin arte erreboltariei erresistentzia pasiboa eskaintzea ere. Nafar Diputazioak izango duen jarrera erabat ezberdina izango da; zio karlistaren aldeko, nafar biztanleen gehiengoaren eta baita iruindarrena bezala, baina, tropa leialekaitik zaindutako hiri baten harresien artean gerarazita egonaz, obedientzia eta bakea mantentzeko adieraziz nafarrei aldarrikapen ahul bat jakinaraztera behartuta aurkitzen da (Urriaren 10a). Liberalek erreinu zaharraren hiriburuan gutxi batzuk besterik ez dira, udaletxeko 8 erregidoreetatik erreginari leialtasuna 3k bestek ez aitortuz. Gipuzkoan, Donostia, Vascongadetako Kapitania Nagusitzat izendatua, bakarrik izango da liberalismoaren gotorleku sendoa. Dendari, kapitalista eta merkatariak ume erreginarenganako gogo biziagatik baino probintziari dioten amorruagatik, aurkako eta karlismoaren aldeko dela sumatzeagatik, tokiaren aldezpena behingoan antolatzen dute.

Aldundiak, Azpeitian batzartuta dagoela, matxinadaren lehen txinpartak -Alzaá Oñatin (Urriak 8), Lardizabal Seguran (Urriak 10), Urtizberea Irúnen (Urriak 12)- azaltzen diren bitartean, jarrera arretazkoa du. Federico Castañon (Urriak 10) kapitain nagusiaren eskaeraz Tolosara aldatzen da -Azpeitiak, Carlos Bernardo de Iturriaga aurrean duela, matxinatuekin bat egiten du-, eta Tolosan bere jarrera zalantzagarria da, bere baitako kideen barne-kontradikzioen araberakoa, bandora igarotako kide batzuek ihes egindako liberal moderatuak: Manuel de Ozaeta Barrueta, Ramón de Lardizabal, Hurtado de Mendoza, etc. Erreginaren aldeko beraien aldarrikapen epela donostiar progresismoarengatik gogortasunez kritikatua izango da. Urriaren 14an, Sola, Nafarroako erregeordeak, erreinuan guda-egoera aldarrikatzen du eta Santos Ladrón Jauna fusilatzea agintzen du, liskarraren lehendabiziko martiria sortuz. Gau bere hartan Iruñetik matxinatuekin bat egite aldera ehunaka gizon abiatzen dira.

Eraso buruzagi berriak hala ere bere ahaleginean porrot egiten du eta Frantziara ihes dagi (Urriak 20). Iturralde gelditzen da eta bere tropelei Aldundiak Nafarroan inoiz Lege Salikorik izan ez dena gogoraraziz aldarrikapen bat zuzentzen die (Urriak 22). Azpeitian eratzen da lehendabiziko Batzorde karlista, Gipuzkoarako komandante-buru Ignacio Lardizabal koronela izendatuz (Urriak 18). Lehendabiziko tropelak ibili dabiltza; euretariko batek, 3.600 gizon inguru dituenak, Tolosan gobernukideekin lehenengo batzar bat izango du (Urriak 22). Isabel IIa Donostian Urriaren 30ean ospe handiz aldarrikatua izango da. Aldundiak joateari uko egiten dio Gipuzkoan irteten duen erregearen hiletetara joatea ohituraz lehendabizikoa dela adieraztera emanez. Donostia da erreginari leialtasuna aldarrikatzen dion Herriko lehen hiria.

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Zumalakarregi koronelak matxinatuen gidaritza bereganatzen du (abenduaren 7a). Iruñean bizi den gipuzkoar koronel bat da, Jauregiren agindupean Napoleonen aurka aritutako gudaria izana eta geroztik Nafarroan izan zen konstituzioaren aurkako altxamenduan errege-gudarosteetariko baten komandantea, Tomás de Zumalakarregi eta Imaz-ek, Ormaiztegin jaioa, 1833ko Azaroaren 2an, ezkutuan, Iruña utzi egiten du. Susmagarri izanagatik Fernandoren armadan lizentziatua, bere helburua herrian zehar zebiltzan aldra ezberdinen boterea eskuratzea zen. 5ean Aguilar-en, Iturralde koronelaren etxean, Iruñeko tropen atxilotutzat jotzen den Aldundia ordezkatzera etorriko den Nafarroako lehen Batzorde Karlista izendapena egiten da.

14an, Batzorde honen eraketaren bezperan Zumalakarregik Nafarroako komandante nagusiaren izendapena jasotzen du. Une honetan "adhesión a los fueros y leyes de este Reino..." eskatzen zaio. Abenduaren 7an Bizkaiko eta Gipuzkoako Aldundi karlistek Etxarri-Aranatzen dagokien agindua onartzen dute. Gipuzkoarra, horrela, partida guztien buru ukaezin bihurtzen da eta Nafarroa guda-muina. Agintea bereganatzean hiru infanteria-batailoi eta zaldunen eskuadroi bat ditu, gipuzkoar, bizkaitar eta arabar partidez gain, azken hauek Urangaren agintepean direla. Zer dela eta aitorpen azkar hau ? Indartsu sortu izandako mugimendua Sarsfield-en aurrerabide harrigarria dela eta mehatxatuta ikusi da. Merino abadearen erresistentzia zapuztu ondoren Sarsfield-ek Gasteiz bereganatzen du Azaroaren 21ean eta Bilbo 25ean.

Karlisten artean atsekabea da nagusi, eta ondorio bezala aginte bakar baten beharrizana. Gasteizen erorketaren ondorioz Gasteizko tertzioa, Burgosko batailoia eta baita Rivabellosa, Ayala eta Villanuevakoak ere...indultuari heldu zioten. Harrotuta, Castañon jeneralak, "exceptuando Guipúzcoa en la parte que está encomendada a su Diputación legítima", Bizkaiko eta Arabako foruak etenez bando bat jakinarazten du. Nafarroa, Estatu espainiarreko lurraldea 49 probintziatan ataltzean, probintzia bat gehiago bezala geldituko da, bere erreinu kalitatea aintzat ez hartuz. Herria irtenbide bakar bezala gudara abiatuta dago: foru arazoa lehen mailara dator.

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Abenduan zehar Zumalakarregik bere tropelak hezi egiten ditu gutxieneko prestakuntza izan arte buruz-buru borrokarik ez izaten ahaleginduz. Lerro karlistak gordindu egin dira eta agintari liberalenganako aurkakotasuna areagotu egin da: "Sr. -idazten du Castañon jeneralak hisituta- no hay más fidelidad en estas Provincias en clase de Pueblos que San Sebastián y Eibar... y en las personas fuera del pueblo de San Sebastián, el corregidor de Bilbao, Mota, el Diputado Uhagón y asesor de este ejército Arana...". Valdes, Sarsfield-en oinordekoa, matxinadaren tamainak beldurtuta, Gasteizen (Abenduak 21) Hiri-Miliziadun batailoi bat atontzea agintzen du.

Bizkaiko Aldundi liberala udalen lankidetzarik ezagatik kexati agertzen da (Abenduak 24): "La Vizcaya feliz con sus fueros, expone diariamente la suerte futura cuanto más difiera su sumisión a la Reina..." Liberalek benetako gudaroste karlista batekin izango duten lehendabiziko batzarra Abenduaren 29an, Berruera bailaran, ospatuko da. Zumalakarregik etsaiari lepoa eman ziezaion bolondres guztia fusilatu egingo zuenarekiko mehatxua iragarri zuen. Nazar eta Asarta-ren artean egonik, entrenatu berriak ziren baserritar haiek Oraa-n eta Lorenzo-n bildutako tropei irabazi egin zieten, azkenean ihes eginarazi eta zelaian 350 hilotz utziz.Amezkoetatik, horra erretiratzen baita, Zumalakarregik berrantolaketarekin jarraitzen du eta baita 1835ean herri guztia bereganatzera eramango duen ezustezko kolpeekin ere.

Urte berriaren hasieran (urtarrilak 17) aldi baterako Aezkoa eta Orreaga okupatuko ditu eta gero Salazar eta Erronkarin sartuko da. Guda gogortu egiten da: 22ko E.A. batek atxilotutako fakziosoak Afrika, Cuba edo Filipinasetako kolonietara bidaltzea agintzen du eta Nafarroako erregeordeak etsaien mugimenduren berririk emango ez duten alkate, erregidore eta abadeak atxilotzeko mehatxua dagi (urtarrilak 24). Castañon-ek euskaldunak "canalla"tzat jotzen ditu (urtarrilak 27ko partea), Zumalakarregik Nafarroako Aldundia heriotzara zigortzen du (otsailak 11), Quesadak errepresalia-politika abiarazten du (martxoak 2). Baina karlistak ez dira kikiltzen; urtarrilaren 27an Orbaitzetako Armen Erret-Ola-z jabetzen dira, Donostia posta heltzea eragotziko duen partida mugikorrez inkomunikatu egingo dute (urtarrilak 27a Castañonen partea), Portugalete setiatzen dute (martxoak 22) eta Gasteiz erasotzen dute (martxoak 16).

Zumalakarregi Arabako hiriburuan sartzen da errepresaliaz 118 txapelgorri fusilaraziz. Esparteroren berehalako etorrera iragartzean enparantza hustuz, Martxoaren 29an Abartzuza eta Muroren artean borroka berria azaltzen du, Lizarrara joan beharra duten kristinatarrek menderatuz. Hortik aurrera, liskarrak etengabe izango dira, eta gobernuaren tropentzako komunikabideak arriskutsuak izaten hasiko dira . Guda, beraz, jada, behin betiko sortu berria da. Baina Madrilgo gobernuaren jarreran zartada guzti horiek eraginik izatea itxaron ote daiteke ?

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1834ko apirilaren 10eko Errege-Estatutua. Cea Bermudezen gobernuak, liberalekin eta apostolikoekin ados zetorrena, alderdi bietako bat bera ere poztu ez bazuen, Martinez de la Rosa dramaturgo eta politikariak egin zuenik are gutxiago esan daiteke. Liberal hamabikozalea, urteen eta atzerriaren eraginez bere jarreretan samurtua, de la Rosa izango da estamentuak, prozerrak etab. bezalako arkeologia politikoaren elementu zaharrak berpiztuz gutun gisa emana izango den Errege-Estatutua izango den trikimaina handi haren eragile nagusia.

Errege-Estatutuak edo 1834ko Konstituzioak espainiar tradizioa eta frantziar berrikuntzak biltze-helburua du. Hori bai, "salbuetsitako probintzien" ikuspegitik, konstituzio bat gehiago da, kode politiko-administratiboa, jatorrizkoa bat batean utzarazten duena edo, Errege-Estatutuak lez, entzungor egiten diona eta izango ez balitza diharduena. Beraz, Aldundi, batzorde edo udal batek ere - Donostia salbuetsita- ez du hiru probintziak eta erreinu zaharra arrotzak diren Gorte batzuetara prokuradoreak igortzera behartzen dituen konstituzio berria onartzen. Maiatzaren 20an hauteskundeekiko errege-dekretuari Bizkaiko eta Nafarroako Aldundiek aurka egiten die. Gipuzkoako Batzarrak, sahieztezina zena ikusita, prokuradoreak izendatzea Batzarren esku izatekotan onartu egingo dute.

Hainbat protesta izan ondoren eta ezarritako isun gogorren eraginez euskal agintariek Estatutua zin egin eta ordezkariak igortzera behartuak izango dira. Zin horren derrigortasuna eta Estatutuaren onarpen honek daraman forukontrakotasunak, beste era batera ezin izan zitekeen bezala, matxinadarako arma berriak ematen ditu: "Entonces fue -dio Egañak (Ensayo...)- cuando la guerra civil adquirió tan impetuoso desarrollo, que al año preciso de las Juntas generales de Tolosa ya dominaban los carlistas exclusivamente en las tres provincias vascongadas y Navarra, sin que los defensores de la causa de Isabel II poseyesen más que las cuatro capitales, circunscritas al interior de sus muros, el fuerte de San Antón de Guetaria y el de Behobia".

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Uztailaren 9a. Carlos-ek muga Zugarramurditik zeharkatzen duen egun berean, Rodil-ek Quesada agintetik kendu egingo du. Zumalakarregik berak Quesada kubatarra hirutan menderatu du: Apirilaren 21-22an Altsasuko bentako izena daraman ekintzan, Maiatzaren 26an Muezko gaueko ezustean eta Ekainaren 19an Dalloko segadan. Bere zartadak eta bere aurretikoenak Isabel IIaren gobernua Ingalaterra, Frantzia eta Portugalekin Aliantza Laukoitzaren Ituna izenpetzearen erabakia hartzera daramate. Don Carlos, bere aldetik, gudatokian sartzen da orduko Europa "atzerakoiaren" laguntza duela: Errusia, Prusia eta austrohúngariar Inperioa. Itun honen bitartez Espainiak, euskal- eta katalan-lurraldeetako bere egoera eramangaitza izan dadinean, europar monarkia liberalen laguntza jasango du.

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Rodilen porrota. Uztailaren 9tik-azaroaren 4ra. Guda-arteetan gogortu eta eskarmenturik zuen beste militarra, iparraldeko frontean ere sakrifikatua iz azen. Gailegoaren estrategia klasikoaren aldera Zumalakarregik gerrillaren alde ekin zion, eskuzko kolpea, ezusteko maltzurra. Gipuzkoan eta Bizkaian guda berpiztu egiten da. Zabalak Eibar erasotzen du (uztailak 26a), liberalen tokia, gizon armatuei emakume bolondresen batailoia gehitzera etorriz. Bermeo abuztuan erasotua da, Bergara irailean (5), Andetxaga, Sopelana eta Mazarrasa Burgosen sartzen dira Villarcayo-ra arte iritsiz (irailak 18a). Baina lorpenik handienak Zumalakarregirenak izango dira, Rodil, Carrera, Espartero, Manzanedo eta Lorentzo -kristinotarren agintaririk gorenak - Artazako mendatean atzera botatzea lortuz.

San Faustoren Haitzetan (abuztuak 19a) buruzagi karlistak liberalen tropak ustekabean harrapatzen ditu 6.000 ogerleko, lanabesak, eta, batez ere, gobernuak bere parteak gudarostera igortzen dituen gakoaz jabetuz. Vianan (irailak14) karlisten zaldundiak lehenbiziko aldiz kristinoei aurre eginez hondatu egiten ditu. O'Doyle gipuzkoarrak Arabako lautadan (urriak 26-27) menderatu egiten du. Lukurreriazko guda bat da, errepresaliaduna -Arantzazuren erreketa eta Berako komentuarena (abuztua eta iraila)- , gogortasunezkoa -Zumalakarregik Etxarri-Aranatzen sartzen ausartu izan ez ziren bolondresak fusilatzea aginduz-, ankerkeriazkoa -Lorenzo jeneralak emandako bandoaren arabera (urriak 14), matxinatuen aginduek bete ditzaten alkateentzako heriotza-zigorra eta fakzioan semeak izan ditzatenentzako atzerriratze-zigorra ezarriz-.

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Euskaldun bi aurrez aurre. Espoz y Mina Iparreko Gudarostearen buruzagi-jenerala. Gerrillari zahar nafar liberala, Espoz y Mina jenerala izango da karlisten bultzada eutsiezina gelditzeko Madrilek igorritako arduraduna (azaroak 4a). Baina maniobrak ez du eraginik. Mencos-ek aitortzen duen bezala: "el general Mina había dirigido la guerra en Navarra, pero sin fruto; su popularidad de los años 1809 a 1814 había desaparecido, porque ahora defendía una bandera identificada con principios impopulares" Nafarraren alde beste euskaldun batzuk dira: Jáuregui, Artzaia deitua, Oraá el Lobo Cano, bere ordezkari Goyeneche, Iriarte, Gurrea, etab. Urte amaieran (abuztuak 15), Zumalakarregik nafarrari Cordoba, Oraá eta Arquijas-en Egaren ertzean beste batzuk gelditzean bere indarrek nolakoak direnaz jada ohartarazpenik igorri dio.

Baina gerrillaren maisu diren biak elkarren artean benetan neurtuko diren tokia Baztango bailara izango da 1835eko urte hasieran gobernuaren destakamenduak estutasun etengabean aurkituz. Zumalakarregik Ameskoaren kuartel nagusia duen gogoan hartzeko adinako gudarostea jada eratu du. Nafarroatik bere kolpeak inguruko lurraldeen bihotzera ausardiaz emateaz gain, mugikortasun handiari bere zerbitzutan kopuru handiko zelatari eta isilmandatariak jarraitzaile den herri baten baitan izana gehitu behar zaio. Honetara lurraldea okupatu gabe kontrolatu bakarrik ez eze alkateak gudarako kontribuzioak ordaintzera behartu ditzake. Bi dira bere helburuak: Artzaiako oldarraldiei amaiera eman, bere txapelgorri eta karabineroekin Gipuzkoan zehar baitabil, ekintza bakoitzaren ondoren Bergaran, Ordizian, Tolosan edo Donostian agertuz, eta, bigarrenez, kristinotarren behin betiko Baztanetik bota muga-lerroa "garbitze" aldera.

Minaren lehenengo maniobretariko bat orduan Burundatik bailarara bideak ixtea izan zen. Baina 1835eko urtarrilean karlistaren ausardia Lekaroz, Irurita eta Elbetea okupatzera iritsiko da, Elizondoko goarniziora hurbilduz; Gipuzkoan, 3.000 gizon inguruz, Zumarraga eta Urretxe hartuko ditu. Hurrengo egunean, Zelandietan (urtarrilak 2-3) Zumalakarregik azkenean ere Jauregi neutralizatzea lortzen du ohikoak dituen erasoaldiak egitea eragozten diola: Gipuzkoaren kontrol karlista geroago eta handiagoa da. Orain jo dezake, eskala txikian astintzeari utzi gabe, Baztan menperatzera. Elizondoren setioa Sagastibeltzak hasiko du otsailaren 4an, bere nagusiak berriro ere Arquijas-eko zubian (otsailak 5a) etsaiak entretenitzen dituen bitartean. Minak Elizondo sorosten igortzen zuen Ocaña bere aldetik enboskada baten helburu izan zen Zigan (otsailak 6a) sendo jardutera behartuta aurkituz.

Edur-ekaitza zela, Zumalakarregi Zigako setiora doa, Minaren hurbiltasuna zela eta Otsailaren 12an bertan behera utziz. Oraingoan aurkari biak ez dute elkar ikusten; ez, aldiz, martian (12) bataren eta bestearen tropek Larremiar mendian amorruz aurka arituz. Mina atxilotua izatetik eta porrot ikaragarria jasan izatetik mirariaz ihes egiten du baina azkenean ere Elizondoren setioa apurtzea lortzen du. Orduan, bere onetik aterata Lekaroz (martxoak 19a) erretzea agintzen du. Zumalakarregik, zuhurki erretiratuz, Etxarri - Aranatzeko goarnizioa ezustean harrapatzen du, tokiaz (martxoaren 19a), Gasteiz eta Iruñeko errege-bidean estrategikoa izanez, jabetuz. 1835eko apirilaren 8an, Espoz y Minak, gaixo eta ajetsu aurkituz, dimisioa aurkezten du. Aurreko egunena beste euskaldun ospetsu batek, Joseph Augustin Chaho-k bi hilabeteko bere "Nafarroarako bidaia"-ren ondoren lurralde karlista bertan behera uzten du.

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1835eko apirila - ekaina. Valdés, Guda Ministroa eta Iparreko Gudarostearen Buruzagi den Jeneral berriak, bere aurrekoen zori berbera ez izate aldera, herria hustea lekarkeen plan berri bat egiteari ekiten dio, eutsi ezin dioten gotortutako tokiak bertan behera utziz gudarostea berriz biltzen da, eta gobernuaren babes-marra Ebro-n ezartzen da. Ameskoatako (apirilaren 19-24) gudan bere tropak suntsituak izan ondoren buruzagi den jeneral berria ondorio horretara iristen da. Urte-egunotan, lord Elliot ordezkari ingelesaren bitartekotzaz, alde biak, guda honen ankertasun ikaragarria biguntzeko neurri jakin batzuk onartzera konprometituz, itun bat hitzartzen dute. Herria, apurka-apurka, karlisten eskutan erortzen da: Gernika eta Trebiño beste toki batzuen artean. Maiatzaren 15ean Zumalakarregik bere Kuartel Nagusia Lizarran ezartzen du eta 25ean Ordizia setiatzen du, bertako goarnizioak gogor eutsi izan arren. Orduan Espartero liberal zutabe batzuekin tokiari laguntzera doa.

Deskarga gainean kanpatuz (ekainaren 2a), Erasok bidea ikuskatzera bialdutako Bizkaiko lantzadunen destakamendu batek ustekabean soldadu liberalak harrapatzen dituzte. Hondamen kristinoa erabatekoa da. Ondoren bata bestearen atzean Ordizia, Tolosa, Bergara, Eibar, Otxandio eta Durango karlisten eskuetan erortzen dira. Behingoan, euskal lurralde ea osoak, hiriburuak izan ezik, gobernuaren eskuetatik ihes dagi. Hiritar-miliziak eta goarnizioak Donostian edota Bilbon babestuko dira. Baztan ekainaren 15ean hustua izango da. Carlos Maria Isidro-ren Kuartel Nagusia Bergarara aldatuko da.

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Bilboko lehenbiziko setioa. Zumalakarregiren heriotza. Herriaren okupazioa lortu ondoren, hurrengo helburua altxamenduari nazioarteko ospea emate aldera hiri baten konkista da. Durangon, Gorte bihurtuta, guda jarraitzeko gauzatu beharreko operazioaz eztabaidatzen da. Carlos Jaunak eta bere taldeak Bilboko setioari heldu nahi diote, bere kapitulazioaren bitartez frantziar jesapen sendo bat lor daitekeelako. Aipatutako irizpide hau Zumalakarregik militarki bideragarriagoa dela adierazten duen Gasteiz-ez eta Gaztelarako bideaz jabetzea nahiago izango lukeen iritziaz gainetik ezartzen da. 1835eko ekainaren 10ean, denborarik galdu gabe, Zumalakarregi Miravilla eta el Morro gainaz gain Lutxana, Banderak, Abando eta Deustuz jabetzen da. Hiribilduari 12an ohartaraziz, hurrengo egunean setioari hasiera ematen zaio.

15ean, Zumalakarregik hankan tiro bat hartzen du handik egun batzuetara ondorio hilgarria izanez. Erasok jarraitzen du operazioen agintean. 17an ibaian tropak dakartzaten ontzi batzuk sartzen ahalegintzen dira baina atzera egin beharra izango dute pasabidea harriz betetako gabarrek oztopatzen baitute. Setioak irauten duen bitartean, Zumalakarregi hainbat medikuk -Gerediaga, Gelos, Boloqui, Burguess- eta "Petrikillo" izeneko sanurratutzaileak zainduta, hiltzear dago. 30ean Portugaleten kristinoen goi-agintarien batzar batek -Latre, Espartero, Clemente, Oraá, etab.- goragoko aginduak ez betez, lehorrez, Bilbori laguntza ematen joatea erabakitzen dute. Uztailaren lehendabiziko egunean, Zumalakarregi hil zeneko aste betegarrenean, karlistek hesia kendu egiten dute. Armadaren buruzagi nagusi berria, Fernandez de Cordoba, Bilbon sartzen da. (4)

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Karlistek nola gudukatzen zuten. (1835). Hardman izaera ikusmindun teniente ingelesak aurka egitea otu zitzaion etsai honela deskribatzen du: "Los cuerpos francos carlistas eran más numerosos y mucho menos escrupulosos que los de los cristinos; de hecho tendían más a comportarse como bandidos. Eran de muchas clases: cada partida constaba de varios cientos de hombres, de ordinario oscilaban entre 200 y 1.000, y eran mandadas en la mayoría de los casos por jefes que, además de ser de carácter valiente y hasta temerario, se creían expertos militares; estas partidas, engrosadas con voluntarios y desertores y expulsadas por los cristinos de los lugares donde llevaban a cabo sus depredaciones, eran a veces convertidas por los carlistas en batallones regulares e integradas en su ejército.

Además de estos contingentes grandes, había otros menores, sobre todo de caballería, de 50 a 200 caballeros cada uno, que aparecían repentinamente en las aldeas donde no se les esperaba y ni siquiera se tenían noticias de su existencia, y, después de saquear a los infortunados habitantes, se las arreglaban, a marchas forzadas y gracias a su gran conocimiento del terreno, para eludir a las tropas enviadas contra ellos. A las patrullas volantes o guerrillas de gran movilidad no vale la pena mencionarlas, pues aunque merodeaban por casi todas las provincias españolas, se componían solamente de 10 a 20 hombres, generalmente campesinos armados; aunque se decían carlistas, eran desautorizados por éstos y fusilados como bandidos por las autoridades de la reina cuando caían en sus manos.

El arriero, indiferente al peligro, conduciendo por el camino sus mulas bien cargadas; el dragón solitario, portador de despachos militares; el rezagado exhausto; el oficial que, acompañado por un solo asistente, va a reunirse con su regimiento después de un breve permiso, resultado de una grave herida; éstas eran generalmente las víctimas en que se cebaban los volantes. [Hardman, Frederick: La guerra carlista vista por un inglés, "Temas de España", Taurus, 1967, pp. 34-351]". Politikari liberal ingeles batek, behar bada Claredon kondeak, herri etsai batetan izandako gudak dituen eragozpenez aritzean hauxe zioan:

"Para aquellos que no han estado en las provincias insurrectas es casi imposible el concebir una idea clara de las dificultades conque un ejército regular tiene que enfrentarse, en un país lleno de montañas, donde cada roca es una inaccesible fortaleza, donde las provisiones hay que encontrarlas y donde la población se compone de enemigos activos e inteligentes". Ernest Bois-le-Compte-k Essai historique sur les provinces basques... (Bordeaux, 1836) idazlanean hauxe adierazten du: "La guerrilla es su situación predilecta. Un navarro en guerrillas, con un fusil en la mano y vino en abundancia, se encuentra, puede decirse, en estado normal". Nafarroak, gudaren gailurrean, infanteriako 13 batailoi izango ditu bakoitza zortzi konpaniaduna. Urangak 1837an batailoi bakoitzak 800 toki izan zitzala erabaki zuen. Lau probintziek 1835ean hurrengo gizon eta zaldiak izan zituzten:

Gizonak Zaldiak
Araba3.68080
Gipuzkoa3.8850
Nafarroa10.790567
Bizkaia4.57972
Guztira22.934719

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Nafarroako Gidak: jaka grisa, praka zuriak, alpargatak, borla horiz hornitutako txapel gorria, kanana. Nafarroako lantzeroak: Borla zuridun txapel gorria, kapota grisa, banderatxo gorri eta horidun lantza. Nafar infanteriako Batailoiak: Txapel zuria, bosgarrenak izan ezik, urdina baitaroa.

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Bolondres alemanak

Schwarzemberg Printzea, Boos-Waldeck-eko Kondea, von Rappard (Guardiako hulanoen errejimenduko kapitaina), Bernardo de Plessen baroia, August von Goeben (prusiar infanteriako 24 errejimenduko tenientea), von Rhaden koronel baroia (prusiar Armadaren Ingeniarien Taldeburua), Félix Lichnowsky Printzea, Stolberg Printzea, von Vaerst diplomatikoa.

Bolondres portugesak

Konpainia bat. Madeirako Kondea (Miguel Jnaren. Armadako teniente jenerala).

Bolondres italiarrak

Mortarako Kondea (Estatu Nagusiko koronel ohia).

Bolondres ingelesak

Henningsen, kapitain ingelesa, karlisten gortean ingeles torien ordezkaria izan zen eta Zilegitasunaren eskuadroian parte hartu zuen. Merry koronelak British Legion de Lacy Evans-etik ihes egindakoez osatutako ingelesen talde baten burua izan zen. Ingelesa zen baita Hurguess zirujaua, Zumalakarregiri arreta egin zionetariko bat.

Legitimista frantziarrak

Carlos V-aren zerbitzutan. Rampeault-eko Kondea, Labarthie-ko Bizkondea, La Roquette-ko Markesa, Adrien de la Houssaye Koronela, Bourmont teniente koronela, Aubert ofiziala, Bezard Kapitaina, Barres du Morland-eko Bizkondea, Luis de Lamidor baroia, José de Lespinasse.

Atzerritar Legio Laguntzailea

Maria Cristinaren zerbitzutan ziren atzerritarren ihes egindakoez gehienbat osatuta egonez, Manuel Maria de Craywinkel-ek agindutako 450 gizonez eratuta zegoen. Bere kuartel nagusia Salinas de Lénizen zegoen.

1833ko Urriaren lehenbiziko egunetatik Donostiak bere nazio-milizia Joaquin Sagastiren agindupean eratu zuen. Bere eredua hiri garrantzitsuek jarraitu zuten. Gipuzkoako Aldundiak tropari laguntzeko zutabe bat eratzearekiko erabakia onartu zuen. Iruñeak azaroan milizia bat sortuko du eta Bizkaiko Aldundiak abenduan Antonio de Arana, Gabriel de Orbegozo y Miguel de Lizarra Jaunek parte hartuko duten Armamentu Batzorde baten agindupean ezarriko duen 200dik 300era bitarteko herritar kopurudun taldea sortu zuen. Gasteizen ere Valdesen aginduz Urangaren partidetatik, gaizki gotortutako, plaza aldeztearen helburuz abenduan sortu zen.

Eibarren 1834ko urtarrilaren 8an karlistek sartu izanaz geroztik milizia bat sortzearen beharrizana ikusiko du udalak berak. Hiri hau Jauregiren zutabean 180 gazte zituenaz eta 14tik 70 urtera bitarteko gizon guztiak eta baita "ehun heroina" ere armatu izanaz harrotzen zen. Elizako dorrean erresistentzia luze baten ondoren karlistengatik 1834ko Azaroaren 27an fusilatuak izan ziren Nafarroako Villafrancako 36 milizianoen kasuan bezalakoetan erreginarenganako leialtasuna hiritar batzuek garesti ordaindu zuten. Baina karlisten gorroto errukigabe guztia txapelgorriekin grinatzen zen, "peseteros" izendatzen ziren soldatadun aberkidez batez ere eratutako talde anitza. Alcalá Galiano-k (Historia de España, VII. p. 379) hauxe aipatzen zuen: "Siendo esta tropa de gente opuesta al modo de pensar de lo general de sus compatriotas, era mirada por ellos con odio acerbo y pagaba a sus aborrecedores con afectos iguales a los que era objeto, resultando de ahí que en la guerra cometía actos de violencia altamente vituperables". Euretatik 118 Urangaren Egunkariaren arabera, 1834ko martian armaz hil zituzten.

Armada espainiarrarekin ez zuten zori hobeagorik izan. Esparterok, bidelapurreria eta leporatzen zitzaizkien donauste-ekimen batzuk zigortze nahian euretatik 12, zotz eginez, fusilarazi egin zituen. (Gomecha, 1835ko abenduaren 13a). Errepresio gogor honen ondorioz txapelgorri askok taldea bertan behera utzi zuen eta beste batzuk etsaiarengana igaro ziren. 1835ean euskal tokirik garrantzitsuenak kapitulatu izatean miliziek hiribilduetan babestu ziren. Indar guzti hauek, 1835ean igorritako atzerritar legioekin batera, gudaroste okupatzaileari biziki lagundu zioten.

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1835eko maiatzaren 17an Espainiako Gorteek Aliantza Laukoitzaren Itunean aurreikusitako laguntza eskatzea erabakitzen dute. Ekainaren 19an gobernu ingelesak Lacy Evans-i Britainiar Legio bat eratzeko baimena ematen dio. Hilabete bereko 28an, Luis Felipe de Orleans frantsesen erregeak, Argelian zerbitzatzen zegoen Atzerritar Legioari Espainiara igarotzeko baimena ematen dio. Frantzian bolondres liberalen errolderatzea eskatzen da. Bietatik garrantzitsuena britainiarra izan zen.

"British Legion" izenekoa. Merzenario-tale honen osaketa Londresen Espainiako enbaxadorea zen Miguel Ricardo de Alavaren lanari esker izan zen. 1835eko ekainaren 10ean urte birako kontratudun penintsula patu zuten bolondresen erreklutatzea hasi zen. Berehala Londres, Manchester, Glasgow, Edimburgo eta Dublin bezalako erreinuko hiririk jendetsuenetan batez ere erreklutatutako lantzeroen hiru errejimendu, 3.000 artilleriako soldadu eta infanteriako 12 errejimenduz osatutako talde bat sortu zen. Talde honen aurrendari Evans, Barnard, Shaw eta Chichester zihoazen. Tropa, gehien bat abenturazalez osatutakoa zen, urte bereko uztailaren 2an bere patura joaten hasi zen (Santander eta Donostia) abuztuan lekualdaketari dagoeneko amaiera emanez. Urrian Gasteizen bilduko dira, atzean tifus, disenteria eta agian okin karlista baten pozoidura kriminalaren lana zitekeenaren ondorioz 1.500 lagun ingururen hilotzak utziz, hurrengo urteko apirilera arte bertan geldituz. Fernandez de Cordobaren planek porrot egin ondoren, legioa Donostiara bidaliko dute bertan 1837ko ekainean bere lizentziamendura arte borrokan arituz.

Frantziar Legioa. 1836ko urtarrilaren 13an Gasteiz-en sartu zen. Britainiarren antzeko xehetasunak zituzten 4.000 mertzenario inguruko taldea zen.

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Fernandez de Cordobaren porrota. Mendigorriatik Arlabanera. Zumalakarregi desagertzean alderdi karlistaren zatiketa hasten da, hondamendira eramango duen zatiketa: gorteak Gonzalez Moreno -Torrijosen heriotzaren arduradun militarra-, borrokalariek hobetsitako Eraso edo Maroto baino nahiago du. Mugimenduan zenbatezineko azpikeria eta foraltasunaren bidegabekeria kopuru handiaren erantzule den "ojalatero"-en alderdia nagusitzen hasten da. Karlista ospetsuaren heriotzak eragindako etsipena pertsonaia misteriotsu batek ere ustiatu zuen, Muñagorri eskribauak, foru interesak erregegaiarenak zirenekin banatu bitartez herriaren bakegintzarako bere plana urte-egun goiztiar haietarako dagoeneko hausnartuta baitzuen.

Gobernuak egitasmoa onartuz, beranduagora arte hala ere ez zitzaion biderik eman. Bestalde, liberalen eremuan ere agintea eskuz aldatu zen. Fernandez de Cordobak bere aginpidea Bilboko setioaz geroztik bere sarreraren zorioneko itzalpean hasten du. 1835eko uztailaren 16an, zoria, berriz ere, gudako borrokaldirik gorrienean -Mendigorriakoa- bere alde dago. Gonzalez Moreno-k 18.000 gizon inguruz modu kaskarrean erretiratu beharra izan zuen erregegaiak ozta-ozta ihes egitea lortuz. Hala ere, bere etsaiak, Marotok, Arrigorriagako ekimena izenekoan Esparteroren zutabea menderatzea lortu zuen. Gipuzkoan karlistek Hernanitik hurbil British Legion izenekoarekin duten lehenbiziko talkan atzera botatzen dituzte. Baina, Fernandez de Cordobak izandako lehendabiziko arrakasta gorabehera, herria biztanleen isilpeko babesa duten matxinoek kontrolatzen dute. Richardson ofizial britainiarrak hauxe idazten du: "Me percato a pesar del escaso tiempo transcurrido desde nuestra llegada, que los habitantes de Vitoria son mucho más carlistas que partidarios de la Reina".

1835eko abenduaren 10ean Ariñez-en (Araba) Cordobaren plan berrian aurreikusitako gogortze lanei hasiera eman zitzaien. Cordoba-k tartez tarte 60 gotorlekuz bat egingo zuen 250 kilometrodun gerrikoan karlistek giltzaperatzeko ustea zuen. Operazioen tokia Gasteiz izango zen, bere goarnizioak 20.000 gizon baino gehiago baitzituen. Fernandez de Cordobak matxinoek apurka-apurka Auñamendira eta itsas ertzera bultzatzen joatea nahi zuen. Urtarrilaren 3an Gasteizko txapelgorriak Elorriaga, Arkaute eta Ilarratza, Arabako hiriburuaren inguruetan, okupatzea lortzen du. Beraganako erabateko konfiantza izanez Arabako Villarreal-etik Agurain-era bitartean azaltzen den Arlaban-eko marra apurtzen saiatzen da. Urtarrilaren 16tik 19ra jeneral kristinoak Gasteizera atzeratu beharra eragiten dion borroka bat garatzen da, bertatik irten baitzuen Gipuzkoara sartu eta Oñati-z jabetzeko.

25ean Gebarako gaztelua hartzen ahalegintzen da baina Arlaban-eko sarraskiaren mendekua hartu gabe kikilduta atzera dagi. Jeneral "irudimentsua"-ren ahaleginak dagoeneko Iruñetik mugara arte otsaila erdirako heltzen zen blokeo-marra hipotetikora murriztuta gelditu ziren. Behin gotorlekuak ezarriz jada ez zuen jakin zer egin. Maiatzean Arlaban-etik Oñati-z jabetzeko gehiago ahalegindu zen, bere planak Egia-k eta Villarreal-ek, bigarrenez, zapuztuz. Apirilean Britainiar Legioa Donostiara aldatu zuen hiriari karlisten presioa lasaitzen laguntzeko (Aieteko borroka). Hondarribia berreskuratzeko porrot egindako ahalegin batek (uztaila 11) erabat bere onetik ateratzen du. Uztailaren 19an Fernandez de Cordobak dimisioa aurkezten du, urte betean alferreko ahaleginak egin ondoren.

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1836ko abuztuaren 13a. Erregina gobernatzailea, sarjentu progresista batzuek emandako eskuko kolpeagatik Granjan ezustean harrapatuz, 1812ko Konstituzioa berriz promulgatzen du. Berehala espainiar konstituzio bakarra tokiko foruen lekua betetzera etorriko da. Foru Aldundiak, beraz, deuseztatu egiten dira probintziako berriak izendatuz. Urriaren 15ean Errege Dekretu batek 1823ko probintzien ekonomia-politika jaurtzari buruzko Gorteen legea berrezartzen du.

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Bilboren bigarren setioa. 1836ko urriaren 23tik abenduaren 25era. Berriro ere agintari karlistek Bilbo-z jabetzeko beharrizan gorria sumatzen dute. Juan Bautista Erro, zientzia-gizon kutsudun euskaltzalea da, Carlos Maria Isidroren ministro unibertsala, enpresa horri berehalaxe heltzeko beharrizanaz Durangon batzartutako Batzorde karlista konbentzitzen duena. Horrela bada, urriaren 23an hiribilduaren inguruan zehar Gipuzkoako II. Batailoia, Bizkaiko I. eta V., gehi VI.aren zati bat, Nafarroako III. eta arabar eta aragoar konpainia batzuk, estrategikoki kokatzen dira. Azaroaren 2an hiribilduan Portugaletetik datorren gobernuaren azken laguntza sartuko da.

7an Egia, Desierto, Lutxana, Arriaga, Kaputxinoak, Banderak, San Mames eta Burtzeña-z jabetuko da ibaia txalupez egindako zubi bitartez itxiz. Bilbo hilabete bi inguru kanpoaldearekin komunikaziorik gabe izango da. Abenduaren hasieran baino ez da Esparteroren tropak inguruetara iritsita Egiarenarekin 5etik 16ra bitartean kontra egin eta karlistek atzera bota egin zituztena iragarriko. Gabon gauez, Esparterok, borrokaldi legorraren ondoren, matxinoek zapuztea lortzen du, Asua erreka igaro eta hiribilduan goizeko 9etan sartzen da. Lutxanako zubiaren erorketak mantxatar militarrari izen honen konde titulua eman zion.

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1837. Bai karlistak bai liberalek 1837an gudari amaiera ematerik izan zuten. Baina ez zuen bietatik inork egin. Cristinaren monarkia liberalak bere administrazio- eta ogasun-ezintasunari esker ekonomia krisialdian aurkitzen da. Moderatu eta progresisten arteko gatazka, armadaren interbentzionismoa eta gudaren hondamenarengatik bizienean jotako herriaren deiadarrek gobernu zentralean "impasse" politiko bat sortzen dute. Bai ikuspegi politikotik eta baita ikuspegi militarretik ere gobernutarren liskar eta ordenarik ezak, tropen matxinadei agindu kontraesankorrak gehitzeak euskal agintari leialek nahasketan eta samintasunean murgiltzen dituen guda-zelaian eragin jakinik izango du. Karlistei dagokienez, ekonomia baliabiderik ezak eta Bilboko setiorako porrota izango dira gudarosteak ezkortasunera eramango dituen etsipenari bide emango dietenak.

Irtenbiderik gabeko toki horretatik irteteko, agintari karlista gorenek penintsularen bihotzera bidaia bat egitea erabakitzen dute Madril konkistatzeko. Urte honetako lehenbiziko hilabeteak gogortze-lanak egiten ematen dira -Lizarra, Gebara, Larraga. Martian karlisten garaipenik entzutetsuenetariko bat izango da, hau da, Oriamendiko borroka, gipuzkoarren frontean gertatuz. 10ean, British Legion-ek Ametzegañako gainaz jabetzea lortu zuen Txoritokieta, Antondegi eta San Markos berreskuratzen ahaleginduz. Baja asko izan ondoren, karlistek borrokatutako tokian bertan gelditzea lortzen dute. Liberalek Astigarragatik Aietera arte okupatzen duten marrak Oriamendi erpintzat duen angelu bat osatzen du.

Karlistek, euren tokiak galtzearen beldur 100 bat kilometrotara zegoen Sebastian infante jaunari laguntza eskatzen diote. Azkeneko arrakastak zirela eta, 15ean Evans-ek berriz ekiten dio. Jauregik Oriamendiko gotorlekuaren aurka baioneta bidezko eraso oldarkorra gidatzen du, gotorlekuaz jabetzea lortuz. Sebastian infante jaunak egoki igorritako laguntzak garaipena bideratzen dute Oriamendi berreskuratuz. Arrakasta honekin karlisten morala sendotuta Errege-Espedizioa-ri so tropen atzeratzeari hasiera ematen zaio. Esparterok bereak Donostiara igortzen ditu karlisten erasotik hiri hori leunduz (apirilaren azkenetan). Matxinoen zati handi bat joan izanak eragindako hutsunea aprobetxatuz, Maiatzaren 24an Hernani hartzen du.

Hilabete honen 16an Lizarratik Errege Espedizioak irteten du. Armada karlistaren agintari gorenak une honetan dira: Sebastián infante Jauna, González Moreno buruzagi Jenerala, Joaquín Elío Estatu Nagusiko buruzagia, idazkari militarra, eta, Villarreal, lehen laguntzailea. Talde espediziogilea 17 batailoik, 1.000 zaldik eta 300 piezarik gabeko artillerok osatzen dute. Sei hilabete iraun zuen espedizio hau Gaztelara joan ondoren Aragoa eta Valencia-tik igaro zen. Herrian, Baskongada eta Nafarroako Kapitain Nagusi bezala Uranga gelditzen da Urnietan eta Hernani-n bost batailoi izanez. Liberalen aldetik, erreginaren gudarostearen gizaldra handi bat karlisten espedizioaren atzetik abiatzen da. Hala ere, gipuzkoar frontean, karlistek hainbat urtetan zehar izan dituzten toki batzuk galdu egingo dituzte. Maiatzaren 16an Oiartzun erortzen da, 17an Irun, 18an Hondarribi, 29an Andoain, baina eragozpen ekonomikoek alde bien mugimenduak gelditzen dituzte: ekainaren 4an Hernani okupatzen duen errejimendu eskoziarraren altxamenduak eztanda dagi gipuzkoar fronteko espainiar eta ingeles tropetara hedatuz.

Bere aldetik, Aldundi karlistak euretarrei hornidura eta ogia emateko ekidin ezinezko eragozpenak dituzte. Ekainaren erdi inguruan Britainiar Legioak herritik alde egiten du...Abuztuak eta Irailak monarkia liberalaren krisialdiaren gailurra adierazten dute; izaera orokordun espainiar jazoerei abuztuan gertatutako Gasteiz eta Iruñeko matxinadak gehitu behar zaizkie. Abuztuaren 17an Almansa-ren batailoiak eta Zurbano liberalaren gerrillariek arabar kapitaintzan indarrez sartuz Liborio Gonzalez Komandante Nagusi interinoa, Blan Royo kapitaina, Ramón López Lan-Talde Nagusiko burua eta beste militar batzuk eta Diego López Cano Ahaldun Nagusia, Manuel de Arandia Aldundiko kidea eta Jose de Aldama gasteiztar abokatua, "Boletín Oficial"-aren zuzendaria erail egiten dituzte. 26an beste matxinada batek eztanda egiten du, oraingoan Iruñean.

Erreinu zaharreko hiriburuaren goarnizioen "talde frankoek" Sarsfield eta Mendivil jeneralak hil egiten dituzte. Esparterok azaroan Leon Iriarte koronela, Pablo Barricart eta Nafarroako independentzia aldarrikatzen saiatzeagatik akusatuak diren 8 sarjentuek fusilarazi egingo ditu. Bitartean, Urangak Errioxarekin komunikazioetarako giltza den Peñacerrada eskuratzeko baliatzen da (uztailaren 24a). Irailaren 12an Errege-Espedizioa Madrilgo ateetara heltzen da. Maria Cristinak, espediziogileekin adostasunera heltzeko ahalegina egin izandakoa, orain euren eskaintzak arbuiatzen ditu. Egoera politikoa hiribildu eta gortean aldatu egin da eta jada ez du laguntzarik behar. Alferrik itxaron izatetik egun bira, gudaroste karlistak ezer lortu gabe atzera egiten dute. Etorrerako bidaia neketsuaren ondoren, On Karlosek auziko pertsona adimentsu guztiengan egonezin handia sortu zuen Artziniegako aldarrikapenarekin (urriaren 25a) hondamenezko espedizioa itxitzat ematen du. Harridura sortu zuen Zaratiegi eta Elio jeneralek Artzeniegan preso egin eta atxilotu izanak, Cabañas gudarako ministroak bere agintea galdu izanak, Villareal deportatua izanak eta González Moreno Armadako Estatu Nagusiko Agintaritzatik kendua zela ikusteak. Sebastian infante Jauna ere zoritxarrean erori zen. Agintarion ordez Negri-ko Kondea, Granada-ko Dukea eta Juan Echeverria apaiza lehen mailako aginteetara igoko dira. Funtsean, ari guztiak Arias Tejeiroren esku daude.

Espedizioak ez zuen "divisiones, rencillas, envidias y una siembra de bajas pasiones que iban a granar y madurar en los fusilamientos trágicos de Estella y el traidor abrazo de Bergara (Oyarzun: Historia del..., p. 118)." baino beste fruiturik erakartzen. Beraz, karlismoaren azken deskonposaketa hasia zen. Esparru militarra utziz 1837a urte garrantzitsua zena ere ikusi dezakegu, amaigabea zen liskar horren azkena zein zen, neurri batera arte behintzat, aldez aurretik ezartzen digulako. Urte hasieran Mencos-ek Muñagorriri Torento-ko kondearekin elkarrizketa bideratzen dio. Bakea eta Foruak ikurra azaltzearekiko Berastegiren eskribauaren egitasmo zahar bat zen. Otsailaren 3an, E.A. batek Bizkaiko, Arabako eta Gipuzkoako Foru Aldundiak berrezartzen ditu; indar okupatzaileei agintaritza legitimoak eraginkortasun handiagoa izango dienaren zalantzarik ez dago zeren "por su prestigio y simpatías, hallará más fácilmente los recursos necesarios para proveer a los importantes objetos que en el día están cometidos con preferencia a su cargo... (otsailaren 23ko E.A. Bizkaitar agintaritzari zuzendutakoa)".

Neurria, gainontzekoarengatik, aldi baterakoa besterik ez zen "hasta que las circunstancias den lugar a que se puedan hacer otras elecciones en debida forma". Espartero, maiatzaren erdi aldera Muñagorrirekin egoten saiatzen da. Muñagorrik Donostiako agintariei bere plana garatzeko beharrezko baldintzak oraindik ez direla eman jakinarazten die. 19an Esparterok Hernanin armak utzi zitzatenei graduak zaindu eta barkamena emateaz gain herriaren foruak zainduko zituenaren hitza emanez aldarrikapen paradoxiko bat adierazten du -paradoxikoa zeren foruak jada ezabatuta zeuden Granjako Matxinadatik. Aldarrikapen honek gertaerengatik zentzatutako herriarengan deigarri izateko indarrik ea izan bazuen ere, ez zen horrela gertatu alderdi progresistaren esparruetan non urduri bizia sortu zuen.

Eco del Comercio, Donostian entzute handia zuen egunkari progresistak, jeneralaren hitza indargabetu egin zuen eta, baita joera bietako liberalek herriko milaka urteko erakundeek aldizka aldeztu eta aurre egin zioten eztabaida samina sortu ere. Gobernuari buruz, unean uneko gertaera politikoen arabera, bere jarrera zalantzazkoa izan zen. Ekainaren hasieran eszena politikoan karlisten dramaren azkenaren pertsonai funtsezkotariko bat agertzen da. Hilaren 4an gobernazioko ministroarengandik eginkizun bat jasotzen duen Eugenio de Aviraneta. Baionatik, Barojak hilezkortutako norbanako misteriotsu hau, karlisten esparruko planek jakiteaz arduratuko da... Ekainaren 28an 1837ko Konstituzio progresista argitaratuko da. Ez da 1812ko karta zaharra berrituta aurkeztea baino besterik. Esparterok bere oraintsuko aldarrikapenean bermatzen zituen Foruak, berriro ere suntsituak ziren.

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Bakea eta Foruak. Muñagorriren lehenbiziko ahalegina. 1833a karlisten desmoralizazioaren zeinupean hasten da. Errege-Espedizioaren porrotaren ondoren, potentzia zentralek Carlos Maria Isidro-ri laguntza emateari utzi egiten die. Herriak, eremu liberalean eta baita eremu karlistan ere, zergengatik biluzia eta baita guda aroan ohikoak diren harraparitzengatik ere, biziki bakea nahi du. Euskal liberalek eta kristinoek ere. Okupazio indarrek gidatzen dituzten jeneralek gobernuak zor dizkien kopuruak -gobernuaren kaudimenik eza kronikoa da- itxaroten dauden bitartean aurrerakinak lortze aldera kantonatuta dauden tokietako udalei estortsio egiten diete. 1838. urtean, O'Donnell jeneralak Donostiako agintari ultraliberalek fusilatzearekin mehatxatu zituen.

Eremu militarrari dagokionez, karlistek, herriaren gehiena okupatzen jarraitzen dute, hiriburuak izan ezik baina beraien borrokarako lehiarik ezak, eta, batez ere, Guergué, Estatu Nagusiko agintari berriaren gaitasunik ezak gudaroste karlista defentsarako jarrera soila hartzera baino ez darama. Gudaroste liberala, bere aldetik, ezer gutxi gehiago eskaintzeko du. Bereohiko gaitasunik ezari, baliabiderik eza kronikoa gehitu behar zaio eta ondorioz aurrerapenek interesik doi-doi dute [otsailaren 2an, adibidez, Esparterok Balmaseda husten du bere goarnizioaren mantenuari eutsi ezin izatearren]. Karlisten ekimenek Negri-ko kondea (martxoaren 14a) bezalako porrotetan amaitzen dira. Nabaria da, beraz, erregegaiaren zioa guda-zelaian inoiz ezin erabaki zitekeena. Egoera horretan, Muñagorrik, armatutako 300 gizonez, Berastegin gogoan luzaroan izan zuen Bake eta Foruak egitasmoa (apirilaren 18a) botatzen du. Bere aldarrikapenean euskaldunei Foruen zioa erregegaiarenarengandik banatu eta foru-erakundeen iraupenaren bitartez agintari berriak onartzea eskatzen die. "La alocución -adierazten du Egaña kristinoak- contenía ideas que podrían sin duda calificarse de subversivas del orden político establecido en la monarquía si su autor no se sirviera de ellas para combatir la causa de la rebelión..." Muñagorriren aldarrikapenak karlisten eta baita gobernuaren eremuetan ere zalaparta handia sortzen du.

Maiatzean karlisten eremuan eztanda egiten dute lehen men ez egiteek. 7. egunaz idaztean hauxe dio Urangak bere Egunkarian: "En Estella continúa el rumor de insubordinación en el 5.° y muchos mueras a la Junta y que se les pague. Todos los demás batallones están lo mismo y algunas compañías han pretendido venir a Estella con el mismo objeto" Ordenarik ezak 6tik aurrerako egunetan irauten du. 10ean -Zaratiegiri hasitako prozesuarekin bat etorriz- obedientziarik gabekoek Batzordea batzartzen zen etxea arpilatu zuten. 21ean matxinada Oñatira hedatzen da aurretiaz Andoainen zalapartak izanez. Gudariek Batzordearen eta ojalatero edota errege-taldearen aurka galdatzen dute. On Karlosek aztoratuta Maroto erretserbatik ateraz Errege Koartelera joatea eskatzen dio.

Bitartean, Muñagorri, zalapartak ihes egiteetan ez gauzatuz, muga igarotzera behartuta dago. Baionan Vicente Gonzalez Arnaok burutu eta euskal lurralde bakoitzeko ordezkari batez osatutako Batzordea eratzen da: Marqués de Alameda Arabatik, Pascual de Uhagón Bizkaitik, Villafuertes-ko Kondea Gipuzkoatik eta Bidarte Nafarroatik. Hauxe izango zen sedizioaren ariak mugitzeko Muñagorriren tresna... Baina gobernuak zuen Espainiako kontsula Batzordean sartu zedinaren nahiak kudeaketa geldiarazi egingo du erakartzeko ahalegina egin nahi zituenen konfiantzarik eza sortaraziz. Bestalde, ez da erabat argia ez eta aho batekoa ere herriko sektore liberalen iritzia. Progresistak eta moderatuek dagozkien jarreretan gogortu egingo dira:

Lehenengoek Muñagorriren asmoa aurkakotu egingo dute, euskal Foru zaharren aurkakoa dela argi eta garbi erakutsiz eta bigarrenek baldintzarik gabe alde jarriko zaizkio, alderdi liberal foruzalea izango dena, lehen aldiz, aurreikusiz. Bai Nafarroako Aldundia eta baita Gipuzkoakoa ere jatorrizko mugimendu abolizionistaren, argi eta garbi, buru izango dira. Gobernu liberala, bitartean, ur bitara dabil, hitza eman baina konprometitu gabe, herrian, estraofizialki, Gorteak bere garaian gezurtatu egingo dituzten proposamen batzuk eutsi araziz. Ustelkeriaren eta eroskeriaren, iruzurraren eta eskularru zuriaren jokoan dabiltza, lehen aldiz arrakasta eman dion bakarra dena.

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Muñagorriren dramaren bigarren ekitaldia: Madrilek erabaki du. 1838ko ekainaren 25ean, Peñacerrada-ko karlisten porrota izatetik bi egunetara, Maroto gudaroste karlistaren Estatu Nagusiko Buruzagi izendatua da. Marotoren aukera egitean, On Karlosek "transicionista" izeneko alderdiaren alde jarduten du, "obispos" edo ojalatero izenekoen -izen hau arazo guztiak Zeruak konpontzeko begira egonagatik jasan zuten- presio-taldea alde batera utziz; guda irabazteko, adib. beltzen eta errealista epelen aurkako zorroztasuna, Jainkoaren babesa, Nekeen Ama garbiaren babesa, fraideen otoia eta lekaime mirarigileen otoitza...baino ez zela behar esaten zuten.

Marotoren aurkako presio-taldean Leon-go Gotzainak, Frai Domingo-k, A. Larraga-k, Echeverria-k, Arias Teijeiro-k, Labandero-k eta Montero-k militatzen zuten Garcia Moreno, Guergue, Sanz eta Cabrera jeneralek lagunduta. Bere alde Elio, Zaratiegui, Gomez, Urbiztondo, Villarreal, P. Cirilo Ramirez de la Piscina, Erro eta On Sebastian infantea zeuzkan. Talde biak elkarri gorroto gorria diotenez etsaiak orain erabiliko dituen gezi maltzurrentzako itu ezin hobea izango da. Euretariko bat, urte honen amaierara arte babestutakoa, "empresa Muñagorri" izango da. Buruzagi honen ahalegin zintzo eta heroikoetatik at, "empresa Muñagorri" izango da karlisten kausa barru-barrutik zapuzteko liberalen inteligentzia-zerbitzuak zinismoz erabiliko duen tresna. Une bat bada (uztaila) Berastegiren eskribauaren enpresa Europan ospetsu egiten dena.

Bidasoaren mugakide diren herrietatik etengabeko ekimena darabil: herrian zehar narotasunez diren aldarrikapenak idazten ditu, buruzagi karlista batzuekin harremana du eta baita Gipuzkoako eragin handiko elementu batzuekin ere, Lord Hay-rekin eta frantziar gudarosteko Nogues eta Harispe baigorriarrarekin harremanetan jartzen da, euskal ofizialez, administrazioz eta Estatu Nagusi etab.-ez hornitutako batailoi bi eratzea lortzen du. Baina, beti, une erabakigarrietan, agindutako laguntza falta zaio. Alde batetik gobernuaren larregizko "babes"-a, bestetik toki agintari kristinoen axolagabetasuna eta Donostiako udaletxearen etsai jeloskorrak, urrats erabakigarria ematea eragotzi egiten die.

Gauzak horretara, itxaronaldia luzatu egiten da ekimenik hoberenak ugertuz; azaroaren 11, muga zeharkatzeko gobernuaren baimena jasotzen du baina Gipuzkoako komandante jeneralak eragotzi egiten dio. Azkenean abenduaren 1ean dagi Lastaloako zelaian ezarriz, San Martzial mendiaren pean. Baina, ea berehala, gobernuak bere zorira uzten du. urtarrilaren hasierako E.A. batek Baionako Batzordea desegin egiten du enpresako zuzendaritza Baionan Espainiako kontsulari aginduz. Orduan, ingelesak ere Muñagorri bertan behera utziko dute. Eta Madrilek oraingoan zerbait hobea lortu du, Forurik gabeko Bakearen gizona, Maroto, eta tresna berebiziko bat, Aviraneta. Azken hau Baionan hasi zen lanean geroztik Hernaniko marrara igaroz. Gipuzkoan bere laguntzailerik garrantzitsuenak Lorenzo de Altzate Donostiako Udal-idazkaria, Eustasio Amilibia lurraldeko buruzagi politikoa, Ignazio Goikoetxea Hernaniko Alkatea, karlista-eremuan bizi zen Mariano de Arizmendi, eta beste gizaki batzuk izan ziren.

Euren bitartez eta zelatari-sare baten bitartez isiltasunak eta konfidentziak erostea lortu zuen karlisten arteko buruzagien artean konfiantzarik eza sortu eta "alderdi biak" banatzen zituen eragozpena handituz. Adimenez eta ausardiaz erregaiaren beraren gerizpean isilmandatari bat jartzea lortu zuen: Jose Garcia Orejon. 1839ko Urtarrilaren 15ean bere lanak lehendabiziko kimua ematen du: Marotok Espartero jeneralaren laguntzailearekin hitz egiten du, aurrerantzean mezuak trukatuko zituzten gakoak ezarriz. Otsailaren 18an kimu hau bikaintasunez heldu egiten da: Marotok Lizarran, aurretiazko inolako prozedurarik gabe, Guergue, Garcia eta Pablo Sanz, Carmona brigadierra eta Uriz intendentea fusilarazi egiten ditu. Hiru egun geroago, Baionan Espainiako kontsulak Muñagorriren taldearen deuseztatzea agintzen du.

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Traizioaren mugan. Maroto murtziar jeneralak egin zuen bezala ahalkeizun misteriotsuz inguratuta pertsona ospetsu gutxik utzi dute Historiaren esparrua. Ez bere historiografoek ez bere Vindicaciones-ek ez dute zalantzarik argitu, aierurik uxatu ez bere jarrerarekiko bazter ilunak argitzerik lortu. Oyarzun-ek baieztatzen duen lez Bergarako traiziora zuzenean bide egin zuen? ala Piralak ikusi omen duen bezala etsaien irainengatik eta baliabiderik ezagatik jazarrita etsi izatera behartuta omen zen? Jakitea, ezina. On Karlosek 1838an agintea eman zionean, J.I. del Burgok dionez hain zuen gudarostea berregitea lortu ze "que a comienzos de 1839 las fuerzas carlistas habían recuperado su moral y su eficacia". "Nadie - Del Burgo-k dio- podía sospechar que el final de la guerra se hallaba próximo". Hilabete batzuk geroago gudaroste hori Esparteroren indarrekin liskar serio batera iritsi gabe erroiztu egiten da.

Bere jeneralik garrantzitsuenak fusilatuak dira. Batek ez daki Carlos Maria Isidrori buruz zer oldoztu Maroto Otsailaren 21ean traidoretzat jo eta 25ean atzera egiten baitu, ministro berriak izendatuz eta jeneralaren etsaiak atzerriratu eta Zaratiegi eta Elio aske jarriz. Gertaera hauek ustiatuz etsaia erasotzen hasten da: Gamarran karlisten porrota (maiatzaren 14a), Muñagorrik muga zeharkatzen du eta aldi baterako Urdax-eko gotorlekuaz jabetzen da (maiatzaren 19a). Esparterok Balmaseda hartzen du (maiatzaren 29a) horretara Bilbo eta Gasteiz-ekin komunikazioa zabalduz. Marotok orduan Frantziako gobernuaren parte hartzea kudeatzen du (maiatzaren 22a) eta emaitzak asebetetzen ez dutenez ingelesen bitartekotza aurkitzen du (uztailaren 20a). Espartero, bere kidearen maneiuengatik interesatuta, Muñagorri lazkeriaz baztertzen du, eta behingoan iritsiko zaizkiona dakien etsaiaren zelaiko proposamenei so dago. Bitartean, eraso diplomatikoari militarra gehituz, Urkiolako San Antonio-z jabetzen da, karlistei berriz ere atzera eginaraziz (uztailaren20a).

Uztailaren 29an Lord Hay-k Marotoren proposamenak Esparteroren ardurapean uzten ditu. Kudeaketa eta negoziazio horiek, Marotoren aurka toki ugaritan -Bera, Lesaka, Urdax- altxatzen diren armada karlistara heltzen dira. Karlismoaren baitan hirugarren alderdi bat sortzen da: marotisten zati bat euren maneiu zakarretatik banatu egiten dira. Zaratiegi eta Elio jeneralek nafar gudarostearen aitzinean behin apostolikoekin egin ondoren Marotorekin eteten dute. Abuztuaren 6 inguruan gipuzkoar dibisioko buruzagi batzuk independentziaren ordez On Karlosen ziotik banatzeko gertu Muñagorrirengana doaz (Egaña: Ensayo..., 119-121 orr.). Liberalen aurrerapenak jarraitu arren, On Karlosek abuztuaren 19an Maroto bere karguan berresten du. 22an Espartero Durangon sartzen da; egun batzuk geroago karlisten buruzagi-jeneralarekin harremanak izango dira, ondoren, dagokien komandante jeneralei aurretiaz galdetuz, honek erregegaiari etsaiarekin negoziatzeko duen asmoa jakinaraztea erabakiz. Abuztuaren 25ean On Karlos, Marotoren erabakiaren ondorioz deitutako gatazkako goi kargu militar eta zibilen Elgetako batzarrera doa.

Abandonatuta ikustean, inguruetan diren "kasualitatea bailitzan bezala", gipuzkoar, bizkaitar eta gaztelar batailoi batzuei hitzaldia zuzentzen die, jarrera hotza jasoz. Bere asmoak euskaraz berresan arazi ondoren, tropa Marotori goraka hasi zitzaion Pakea, Pakea erantzunez. On Karlosek orduan Lekunberrira ihesean ekiten dio. Hurrengo egunean hitzarmen baten oinarriak zehazteko buruzagi militar bien arteko elkarrizketa izango den Abadianoko batzarra ospatzen da. Baina bizkaitar, gipuzkoar eta baita gaztelar dibisio karlisten buruzagiek Esparterok proposatu eta Marotok onartzen duen artikulua izenpetzeari uko egiten die: Foruak berretsi egiten dira nazioko lege eta erakundeekin bateragarri izan ditzan neurrian. Negoziazioak etenda, Marotok On Karlos-i barkamena eskatzen dio (abuztuaren 27a) eta kristinoen aurka bere tropak mugitu araztea agintzen du. Simon de la Torre Bizkaiko dibisio karlistako komandanteak agindua ez du betetzen gatazkaren amaia erabakiz. Hurrengo egunean, Marotok Bergaran ospatu beharreko hitzarmena onartu egiten du, Simon de la Torreren itsaspen bakarra izanez.

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Nafarroa: 13 batailoi

Gipuzkoa: 8 batailoi

Bizkaia: 8 batailoi

Araba: 6 batailoi

Kantabria: 2 batailoi

Gaztela: 6 batailoi

Zulatzaileak: 1 batailoi bakarra

Elbarriak: 4 batailoi

Artilleria: 2 batailoi

Errege Bolondresak: 1 batailoi bakarra

Ohorezko Zaintzarako Konpainia bat

Infanteria-zerbitzuan desmuntatutako eskuadroiak: 4

Batzordeen Konpainia: 4

Zaldundiko 4 eskuadroi (Nafarroa)

Eskuadroi 1 (Gipuzkoa)

Zaldunen eskuadroi 1 (Araba)

4 eskuadroi (Gaztela)

Ohorezko Zaintza. Corps Zaintzarako atal bat

Guztira: 28.792 infante eta 1.417 zaldi.

Gordekinak: gudarosteko ofizialen agintepeko Gipuzkoa eta Bizkaia Terzioak

Gainera: 4 bolbora fabrika, kanoien galdategia, 3 arma fabrika, zaldiz ibiltzeko jarlekuen fabrika 1, ospitale batzuk, Osasun Militarrerako Talde bat, Oñatin Artilleria Ikastetxe bat, Injinerutza Ikastetxe bat Arrasaten , setiorako bateriadun tren oso bat eta kanpaina bateria ugari. Erreferentzia: Bonilla: La guerre civile en Espagne, Bayona, 1875, 47-49 orr.

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Etsaitasunen etetea Maroto Jeneralaren bando baten bitartez 1839ko abuztuaren 30ean iragartzen da. Hurrengo egunean marotiar buruzagi garrantzitsuenak gudari amaiera ematen dion hitzarmena izenpetzen dute. Ikusi BERGARAKO HITZARMENA. Foruen "emakida edo aldaketa " espainiar Gorteei Espartero gomendatzera konprometitu dela, Gorteen borondate onaren pean gelditzen da. Irailaren 3an Bizkaiko probintzia-Aldundia Durangora aldatzen da Aretxabala komandante jeneralarekin foruen berreskuratzeari ekiteko hartu beharreko neurriez hitz egiteko batzartzera. Neurriak premiazkoak dira Elorrion armak utzi nahi ez dituzten bizkaitar 8 batailoi oraindik egon daudelako. Hilaren 4an Dallo abadea eta bere gizonak Bergarako Hitzarmenari helduz herrian makurtzen dira.

10ean Aldundi nafarrak dagoeneko "el invicto general, Duque de la Victoria (Espartero), se ha hecho un mediador entre el gobierno y las provincias, para la concesión o modificación de sus antiguos fueros y libertades..." adieraziz partidak desegin daitezela eskatuz mintzatzen da. On Karlosek orduan borroka jarraitzeari uko egiten dio; 14ean Dantxarineatik muga zeharkatzen du fidelak izaten jarraitzen duten arabar eta nafar batailoiekin. 25ean, Euskal Herrian azken karlisten tokia den Gebarako gazteluak amore ematen du. Bergarako hitzarmenari helduz milaka euskaldun euren etxeetara itzultzen dira, asko Kubara edo Filipinasera doaz eta aita santuen edota Napoles edo Cerdeñako gudarosteetan sartzen dira. Batzuek, gudak behin betiko markatu dituenak, bizitza zibil soilaren monotoniari uko egiten diote eta Frantziako Atzerritar Legioan engaiatzen dira, Argentinako guda zibiletan borrokatzen dute, uruguaitar bederatzi urtekoan, Ipar Ameriketara kanporatzen dira... Balmasedako ahaleginak porrot egin ondoren (1840ko ekaina), 1839ko abuztutik aurrera On Karlosen zioaren zamari bakarrik eutsi zion Katalunian ere guda amaitu egiten da.

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1839ko irailetik aurrera herriaren bizitza politikoan etengabeko urduritasun aldia hasiko da, setio egoeran eta tropa anitzez okupatuta bere begiak, iritzi berez, Espainiako Gorteetara bideratzen ditu, euskal Foruen gai garrantzitsua bertan erabakiko baita. Herria zatituta dago; gutxi batzuk, donostiar eta nafarren progresismoa, estatu-arteko mugetan behingoz aduanak ezarri eta insakulazio sistema zaharkitua zuzeneko hautaketagatik ordeztua izatea ikustearen zain daude (jakina, zensitarioa).

Arabarrak eta bizkaitarrak nabarmentzen diren lau lurraldeetako moderatuz eta karlistez osatutako ikaragarrizko gehiengoak, Batzarrak eurak izendatutako batzordeen bitartez nolabaiteko aldaketak ezarri dakiezanaren kaltetan gabe erakunde zaharrek errespetatuak izan daitezela diote. Urriaren 25eko legeak, azkenean, eztabaidatuak diren foruok berretsi egiten ditu eta "sin perjuicio de la unidad constitucional de la Monarquía" formula sartzen du. Legearen bigarren artikuluan Erreinuaren Konstituzio nagusiarekin bateragarri egin ditzaten foruen aldaketa bat ezinbestekotzat jotzen da. Baina "moderatuen erako" irtenbide bat izan zitekeena foru-multzoan zabaldutako lehenbiziko pitzatua izatera iritsiko da, batez ere matxinatutako jeneral batek, Esparterok, Maria Cristina espainiar politikaren lema askatzera derrigortu zuen (1840ko urriaren 12an) unetik bertatik era arriskutsuan zabaltzen hasiko den pitzatua izanik. Erregetza militarra Korregidoraren -orain Buruzagi Politikoa- eta Aldundien arteko haserrealdiz hasten da.

Abenduaren 15ean behin-behineko dekretu batek aduana nafarrak Auñamendira daramatza. 1841ko urtarrilaren 5ean E.A. batek Gobernuaren dekretu, agindu eta legeei "pase forala" kentzen die. Apirilaren 23an Araban, Gipuzkoan eta Bizkaian -Nafarroan ez zen 1836an ezeztatutako Foru Aldundia berrezarri- probintzia-Aldundiak berrezartzen dira. Aldaketa horiek guztiak zegokien probintzietako ordezkariei aldez aurretik entzun ondoren egin beharra zegoela azaltzen zuen 1839ko urriaren 25eko legea inola ere aintzat hartu gabe egiten dira. Lurraldeei entzungor egin zitzaien, Nafarroan izan ezik -bere Aldundiak Gobernuaren nahiak mantsotasunez bete zituelako (1841eko abuztuaren 16ko hitzartutako legea)-, aldaketetarako Batzorderik ez zen eratu. 1841eko urrian Arabak, Gipuzkoak eta Bizkaiak O'Donnell-ek Iruñean hasitako Esparteroren aurkako matxinada moderatua onetsi zuten. Matxinada menderatuz -Muñagorrik bere bizia galdu izan zuen bertan- Esparterok abagunea Foruak behin betiko ezabatzeko ustiatzen du (urriaren 29a) Bergaran foruen iraupena bermatzearen hitza eman arren.

Erasoa oraingoan zuzena izan zen: Julian de Luna Bizkaiko buruzagi politikoak 1842ko uztailaren 1ean emandako hitzaldian esaldi batzuk aipatu zituen euren bizitza-luzapenaren eraginez topiko bihurtu direnak. Foruak, esan zuen "sólo han servido para vincular el mando y la riqueza en unos cuantos oligarcas; para conservar a Vizcaya como Provincia francesa y foco de enemistad y de injustas guerras con las hermanas las Provincias de España; para agobiar a los pueblos con deudas inmensas y perennes..." 1843ko ekainean Erregearen aurkako Matxinada berri batek, emankorra oraingoan, herriaren gehiengo foruzaleei itxaropena bihurtzen die, erregimen berriaren eskutik Esparterok dekretatutakoren baliogabetzea lortuko zenaren zain egonez. Alferrik.

Orduan Bizkaiko Aldundiak, Arabak eta Gipuzkoak herriaren jatorrizko sistema berrezarri zedin Gobernuari aurkeztutako gorajotzea onetsiz, Isabel II-ari egindako adierazpen baten "que tales y tales desaires han producido la desconfianza, la división, el despecho. Ha reaparecido -agrega- el bando antiguo carlista y se ha presentado con su estandarte reaccionario y feroz" ohartarazten dio (1843ko abenduaren 1a). Agiri hori, nahiz eta estalitako mehatxutzat jo izango den arren, egia da: garai batetik hona, On Karlosen eta bere aldekoen azpijoko jakin batzuk, herriaren nahigabea handituz doanez, ongarriztatutako eremua aurkitu dezakete... 1844ko uztailaren 4an, E.D. batek foru sistema neurri baten berrezarri egiten du.

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Barkatu eragozpenak. Euskarazko bertsioa prestatzen ari gara.

Efectivamente, en los círculos carlistas se prepara un nuevo alzamiento contra Isabel II, encabezado, esta vez, por Carlos Luis de Borbón y de Braganza, Carlos VI, hijo del primer pretendiente y conde de Montemolín. La guerra estalla en Cataluña en septiembre de 1846 con el nombre de guerra de los matiners (madrugadores). La boda de la reina con su primo frustra las esperanzas del pretendiente que había esperado obtener de alguna forma su mano; por otra parte, el ambiente es propicio en Cataluña donde la irritación de la población es grande debido a los excesos del centralismo liberal y, sobre todo, a la instauración del servicio militar obligatorio. El 14 de septiembre Montemolín exhorta a los vascos a levantarse para defender los fueros sin que su proclama halle apenas eco. La guerra prosigue, aislada, en el principado. En 1848 (junio) Cabrera regresa al mismo reavivándola. Alentado por los éxitos Montemolín trata otra vez de extender el movimiento a tierra adicta nombrando a Elío general en jefe de Navarra y Vascongadas. Pero Elío no se arriesga. Es un intelectual, J. J. de Alzáa, el que atraviesa la frontera (23 junio) a fin de intentar alzar al pueblo vasco en armas. Alzáa, ex-profesor de derecho romano de la universidad de Oñate, fracasa en su intento. Acosado entre los límites de Guipúzcoa y Navarra, fue detenido el 2 de julio en las cercanías de Ataun por la Guardia Civil y Miqueletes y fusilado el 3 por orden del excarlista Urbiztondo. El 28 de junio, otro brote rebelde se registra en Los Mártires (Bergara) donde es sofocado por las autoridades locales. El 29, en Pamplona, Lucas Zabaleta, coronel de la primera guerra, se lanza a la guerrilla al frente de una partida, a la que siguen luego las de Monreal y Soto. Juan de Villalonga, capitán general de Navarra, declara el estado de excepción en Navarra (1 julio). Los grupos, precariamente armados, operan entre Sangüesa, Tafalla y zona de Estella, pero, faltos de pertrechos y del apoyo de la población, acaban por pasar la frontera. A finales de julio Zabaleta y Monreal traspasan la muga dando así fin a la sublevación al mes justo de iniciarse. El 18 de agosto Urbiztondo levanta el estado de excepción que pesaba sobre Navarra Entre este intento y el siguiente transcurren cinco meses: a comienzos de 1849 entra en Guipúzcoa por Baztán el coronel carlista Egaña con una partida de cerca de 150 hombres. En Navarra penetran por Irurzun Recalde, Soto e Iturmendi que operan entre La Solana e Irurzun con cerca de 500 voluntarios. Nueva mente son puestas en estado de excepción las cuatro provincias. La situación se complica, además, con la presencia de una pequeña partida republicana entre Ronkal y Salazar. El 22 de enero sale de Pamplona una partida de 21 jóvenes al mando de Cleto Ochoa y de Tafalla varios mozos entre los cuales el que sería célebre Radica. Pero Villalonga y Urbiztondo combaten con eficacia el movimiento convirtiéndolo en efímero chispazo. A finales de mes y comienzos de febrero éste se agota; los principales cabecillas son apresados -Gabriel Recalde entre otros- y fusilados sin piedad. La rebelión es ahogada en sangre. Republicanos y carlistas, juntos, engrosan las listas de los deportados a Ultramar (Larráyoz: La segunda..., pp. 181-184). El 7 de abril Urbiztondo, el ex-carlista, levanta el estado de excepción en el territorio vasco. Junto con estos chispazos, se extingue también, en Cataluña, la guerra de los matiners.

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Después de estos acontecimientos, puede decirse que el carlismo se repliega, en el país, al fondo de los hogares donde permanecerá callado y tenaz, anclado en los profundos repliegues del alma campesina junto a las creencias, a los mitos y a los recuerdos colectivos transmitidos de generación en generación en el seno de la familia o por boca de los bertsolaris. Allí donde se levanta el humilde monumento de la memoria, junto al poder de los seres sobrenaturales, hinca sus raíces, también, la hazaña mítica protagonizada por un pueblo durante siete largos años. Pero, el desastroso final, el pacto a espaldas del combatiente, la ruina inevitable de la guerra, el trauma de la pérdida foral y del penoso rescate del espíritu de las viejas leyes, constituyen un recuerdo indeleble que invita a la prudencia y al repliegue. Repliegue estratégico, taimado, sordo, repliegue sabio, fruto de un pueblo tenaz que ha sabido sobrevivir, a través de las más variadas peripecias, desde el fondo de las edades. Temeroso de un renacer carlista, Madrid restableció en parte el sistema administrativo foral en 1844. Con ello evitó probablemente que el país secundara la guerra de los matiners catalanes. En 1853, una R. O. devuelve a los ayuntamientos vascos las atribuciones de las que gozaban con anterioridad a 1841. No faltan conspiraciones por estos años por ejemplo la de Lucas Zabaleta en Navarra (junio de 1855)-, enredos, complots al estilo romántico que no sobrepasan los límites de reducidos cenáculos de viejos adictos., Durante 1859 se conspira desde el extranjero para incitar a la sublevación a los veteranos militares de don Carlos. Se fija la fecha de la misma para 1860. Elío intenta en vano comprometer a diversos prohombres del carlismo vasco (febrero 1860) y nombra (marzo) Capitán General de Navarra al coronel Uranga. En abril de este año tiene lugar el desastroso desembarco de Montemolín en San Carlos de la Rápita a consecuencia del cual el pretendiente, que cae prisionero, renuncia a sus derechos al trono de España (23 abril). Al compás de los acontecimientos políticos el país vuelve a experimentar dificultades: una R. O. del 7 de julio de 1860 exige la autorización previa del gobernador para toda reunión de las Diputaciones Forales. Las protestas de las mismas no surten el menor efecto. El partido carlista, mientras, se halla a la deriva. Muerto Montemolín (13 de enero 1861), la dirección queda vacante ya que el otro hijo de Carlos V, don Juan, se declara liberal, ante la indignación de sus partidarios. Hay entonces una desbandada de dirigentes carlistas que engrosan unos el partido moderado, mientras otros constituyen "una especie de grupo neocatólico, semejante al que más tarde formó don Alejandro Pidal con Valentín Gómez, etc., durante la regencia de María Cristina (Oyarzun: Historia del..., pp. 292-293)". En 1864 la princesa de Beira trata de enderezar la situación proclamando pretendiente a su nieto Carlos de Borbón y Austria-Este. Pero el partido se ha convertido en una masa inerte, a remolque de los acontecimientos, "reaccionario" en el sentido más etimológico de la palabra, agazapado a la espera del primer vacío de poder.

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Entre la legalidad y la lucha armada (1868-1869). En la revolución de 1868 (18 septiembre) los carlistas ven la primera oportunidad seria de entrar en liza. El pronunciamiento de Prim, Serrano y Topete obliga a Isabel II a abandonar el tronó y exiliarse pero las disensiones internas de los golpistas impiden la formación de un poder fuerte enmarcado dentro de los límites de la Constitución y del libre juego democrático. Y es que el ala izquierda del partido progresista ya no es solamente demócrata sino también republicana; esta ala es la que saboteará por todos los medios la implantación de la nueva monarquía -Amadeo de Saboya-, sumándose a los efectos disgregadores de su actuación las repercusiones de la insurrección cubana que comienza en octubre de 1868. Al socaire pues, de estos acontecimientos, renace el partido carlista en cuyo seno de dibujan dos tendencias, una legalista encabezada por Aparisi y Guijarro y Cándido Nocedal, y otra partidaria de la lucha armada, absolutista e intolerante, mayoría en el país. Afluyen a las filas carlistas, además, muchos de aquellos a los que la sola palabra "revolución" asusta. El partido se reorganiza. Surgen en el país nuevos periódicos: El Escudo Católico, La Buena Causa (Álava), La Voz de España (Navarra), La Boina Blanca (Guipúzcoa), que se suman al Euskalduna de Bilbao y al Seminario Vasco-Navarro de Vitoria. Carlos VII comunica a los monarcas europeos que está dispuesto a gobernar por medio de "Cortes Generales libremente elegidas" dotando a España de "una ley fundamental que será a la vez española y definitiva" (22octubre 1868), lo cual no deja de ser una apertura hacia la izquierda considerable... En las elecciones generales para la formación de unas Cortes Constituyentes (1869) participa el carlismo, tal como se acordó en la asamblea de Londres del año anterior y como aconsejara insistentemente Cabrera desde su exilio inglés. El sufragio universal se estrena en el país con un rotundo éxito carlista en las cuatro provincias donde la inmensa mayoría de los diputados elegidos es militante carlista (consúltese M. M. Cuadrado: "E. y P. P. de E.", t. I, pp. 322-326). Pero en el resto de la monarquía el fracaso es evidente: logra formarse una minoría importante en la Cámara que, habitualmente dirigida por Cándido Nocedal, ex-ministro de Isabel II, llega a veces a ser el árbitro de la asamblea, pero, éste no es el camino al poder, ni el parlamentarismo el sistema que llevará a don Carlos a ceñir la Corona. Los partidarios de la lucha armada vuelven a recobrar su ascendiente.

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Conatos de levantamiento (1869-1870). El 20 de junio de 1869 Moriones, comandante general de Navarra, informa al general Juan Prim sobre las andanzas de los carlistas a uno y otro lado de la frontera. La advertencia es oportuna; el 25 de julio aborta una conspiración carlista en Pamplona encabezada por el brigadier Larumbe. En la reunión de Vevey del Consejo Supremo del partido (18 de abril de 1870) tanto don Carlos como su madre, la princesa de Beira y los veteranos de la primera guerra, manifiestan claramente su opinión de que los cauces legales no sirven a la causa. La agitación reinante en la monarquía avala esta tesis que logrará prevalecer. En Vitoria las autoridades de la ciudad, entre las cuales puede señalarse a notorios carlistas, se ven obligadas a cerrar el Casino Municipal (8 de mayo) como consecuencia de los disturbios en los cuales muere el carlista Valeriano de la Pera. Un importante conato de levantamiento -que pasará a los fastos del carlismo con el nombre de escodada- se desarrolla en agosto. El comandante en jefe de los carabineros de Navarra, Antonio Escoda, se compromete con los carlistas a levantarse mediante la percepción, por adelantado, de una importante suma de dinero. La traición fue descubierta a tiempo gracias al escribano de Vera que avisó a las tropas carlistas de Díaz de Rada cuando éstas penetraban por un portillo montañoso cercano a la localidad. Las fuerzas pudieron replegarse pero el proyectado levantamiento general, parcial y fraccionado, se efectuó entre los días 26 y 27 durando hasta primeros de setiembre. En Álava, núcleo principal, se forman el 26 diversas partidas encabezadas por Esteban Arregui, Álvaro de Sodupe, Francisco Sáenz de Ugarte -fautor del levantamiento en esta provincia-, Ezequiel Careaga, Bartolomé Vasco, Fausto Elgueta, Celedonio Iturralde, etc. En Navarra, voluntarios de distintos puntos se concentran en el valle de Lana. El 27 se alza en Vizcaya un millar de voluntarios. Desaparecen en Bilbao los diputados generales alzándose también el cuerpo de miqueletes con su jefe a la cabeza. El diputado alavés Francisco María de Mendieta se inhibe... En Guipúzcoa se levanta también el canónigo Manterola. Los miñones de la Diputación alavesa se niegan a unirse a las fuerzas que persiguen a las partidas rebeldes. Pero, desorganizado, lastrado por la falta de armas y de una dirección sólida, el levantamiento fracasa y los rebeldes optan por huir a Francia o acogerse al indulto. El 16 de noviembre Amadeo de Saboya es elegido para ocupar el trono ambicionado por Carlos VII. En las elecciones de estos años el partido carlista consigue nuevamente el éxito, circunscrito a las cuatro provincias vascas. 1871 es un año inestable e inquieto: González Bravo -pasado al carlismo- Díaz de Rada y Elío reclutan personalidades importantes para la guerra que se prevee inminente, avivado el deseo por el resentimiento: "como los vencedores siguieron una política de inadvertencia, particularmente en la persecución contra los diputados forales y personalidades de notoria influencia tildados de hallarse comprometidos en aquella revuelta, no faltaban quienes deseasen obtener una satisfacción por las armas, y, expectantes, acechaban el momento propicio para realizar sus planes (Guiard: La villa de Bilbao, "Geografía General del País Vasco-Navarro", Vizcaya, p. 573)". Añádase a estas circunstancias la actitud inequívocamente rebelde de un clero insurgente exacerbado por el advenimiento al trono de un hijo del "excomulgado". Sus prédicas y exhortaciones desde el púlpito mismo son decisivas: la guerra, la nueva guerra por la causa, reviste un carácter de Cruzada religiosa contra el liberalismo y la masonería imperantes en Europa.

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Berriz ere Euskal Herrian, bada, konspiratu egiten da. 1872ko apirileko hauteskundeak -espainiar historiaren zikinetariko bat izan zen- aitzakia bikain bat eskaintzen dute. Gorte hauetara, -Gobernazio-Ministerioaren iruzurrezko maneiuen arabera bertan parte hartu zuten hildakoen kopuru ikaragarriagatik lazaroenak izengoitiz ezagutu izandakoak- gure herrian aho batez aukeratutako ahaldun karlistek (arinagoko hauteskundeetan lortutako 79tik 10 edo 12) izan ezik ez da ea beste inor aurkeztuko, horretarako gobernuak, antzez edo indarrez, gainerako monarkia guztian hautagaitza ofizialak ezarri zituelako. Hilabete horretan prestaketak atontzeari ekiten zaio. Apirilaren 8an Emilio de Arjona, Carlos VIIaren idazkariak, antolatutako matxinadaren jarraibide zehatzak adieraztera ematen ditu: a) Gerona, Figueras, Seo de Urgel eta Iruñako goarnizioen matxinada; b). Bilbon aldibereko Kolpea; c). Lau euskal lurraldeen eta lau katalanen matxinada orokorra; d). Donostiako blokeoa.

Eustaquio Diaz de Rada, lehenbiziko gudaren beteranoa izandakoa Baskongak eta Nafarroako Buruzagi Nagusi izendatzen dute. Europar kantzelaritzetara aldez aurretiko ohar batez "ilegalidades, las violencias y las farsas empleadas para evitar que fuese a las Cortes la verdadera mayoria" arrazoituz On Karlos armetara jotzeagatik zuritu ondoren matxinada eta baterako ekimenak apirilaren 21erako ezartzen dira. Erregegaiak ezarritako egunean, Rada Beran sartzen da. Nicolas Ollo, Nafarroan matxinada honen arima izan zenak, Etxaurin Carlos VIIa aldarrikatzen duen ehun bat gazte batzen ditu Morentin-en Fulgencio Carasak 1.000 bolondresen aitzinean eginaz. Gorago aipatutakoez gain lurraldean matxinada Zunzarren, Pérula eta Mirandak antolatzen dute.

Bizkaian -lau aiztetatik karlistena zena- Abadiñon, Arratian, Gernikan, Markinan, Enkarterrin, Bilbon, Mungian, Berriatuan eta Ondarroan, azken hau tokiko alkatearen agintepean, armatutako partida batzuk agertzen dira. Araban Ezequiel Careaga, Calle eta Martinez de Velasco matxinatzen dira. Aldundiaren zerbitzutan diren miñoiak eta bide-peoiak karlisten lerroetara igarotzen dira ekipoa eramanez... Ataunen (Gipuzkoa), Recondo buruzagiak Dorronsoro eta Santa Cruz ospetsuak tartean aurkitutako 800 gizon dituen partida bat altxatzen du. Ordizian Ayastuy-ren agintepean Zaldibia eta Lazkaoko abadeekin 400 bolondresdun partida bat antolatzen da. Azpeitiako Amilibiaren partidak Izarraitz menditik 500 gizonezko taldearekin jardun zuen.

Errege berriaren jabegoen gainerakoa, Katalunia ezik, bare-bare datza. Planean aurreikusitako goarnizioetatik bat bera ere ez da matxinatzen. Matxino-txinparten bat edo beste Aragoan, Valencian, Guadalajaran, Cuencan eta Andalucian izan ziren, baina M. Fernandez Almagrok aipatzen duen bezala "respondió el pueblo, espontáneo y entusiasta, alli donde tradicionales diferencias de carácter juridico e histórico, reflejadas en la legislación foral, favorecian la adhesión a don Carlos, enemigo del liberalismo incluso en la unidad de Códigos preconizada en 1812".

Lehendabiziko indar liberalekin Urkiola gainean -Basozabaleko partida 30 guardia zibilez- asturugaitza da. Egun berean (apirialaren 22a) Bilbon Zazpi Urtetako gudaren nazio-milizien oroipena besterik ez zen Laguntzaileen Batailoia eratuko da. 23 eta 24an partida hasberriei garaipenak irribarre egiten die: Cuevillas-en partidari Güeñes-en 23 guardia zibil makurtu egiten zaizkio Nafarroan Solanatik etorriz, Lizarra eta Tafallako barrutiak, Abartzuzan kontzentratutako 2.500 gaztek topo egingo dute bertan amadeotarrek atzera egin beharrean izango direla (Arizala). Erregegai berriaren egonarririk eza izango da Nafarroan arrakasta txiki hauen emaitzak, eta, azken baten gainerako herri guztian ere, armarik eza kronikoaz gain, alferrik galduko dituena.

Apirilaren 27an Diaz de Rada-k On Karlosi penintsulara igarotzeko bere gogoa burutik kendu arazteko idatzi egiten dio. Maiatzaren 1ean Diaz de Rada-k muga ikuskatu egiten du berak alegatua aurkezte aldera. Baina egun bere horretan erregegaiak Larrunen muga-marra zeharkatzen du, bere Hegoaldeko baserri baten gaua igaro -Carlos Txapa baserria- eta Beran hilaren 2an garaile sartzen da bertan ea armatu gabeko 1.500 bolondresdun tropa bat biltzen dela. Zoria jaurtiki da. Egun horretan gobernukideengandik Lesaka, Artikutza eta Labayen-go mendietatik zehar jazarpenari hasiera ematen zaio. Maiatzaren 4an Morionesek bolondres karlistek Orokieta eta inguruetan kanpatuta ezustean harrapatzen ditu. Nekeak jota, arma eta diziplinarik gabe sarraskia erabatekoa da On Karlosek ozta-ozta Ultzamatik Quinto Real-era ihes egitea lortuz eta 5ean berriz Frantziara itzuliz. Moriones-ek ekimen honengatik Orokietako Markesgoa lortu zuen. Guda-zelaian 38 karlista hil ziren; eta 49 atxilotu itsasoaz bestalde deportatuak izan ziren. Horrela porrot egin zuen Nafarroan lehen matxinadak eta, gutxira, Carasa eta Perula San Vicente de Arana-ra arte sartuz, Araban.

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Zornotzako Hitzarmena. 1872ko maiatzaren 24a. Bizkaian, mugimenduak arma falta eta hornidurarik eza larria izan arren eustea lortzen zuen. Tropak Gernikan batzartuta izanez, apirilaren amaieran gudako Aldundi karlista izendatzen zen. Orokietako sarraskitik hiru egun geroago, bizkaitarrek Arrigorriagan giriek menderatzen dituzte Arratiako eta Bilboko batailoiek jazarrita Bilbora erretiratzera behartuz. Ondoren, Areatzan kuartel nagusia ezarriz, Gipuzkoara igarotzea aurreikusten da bertan matxinadarik sortu ez baita. Araban, Martinez de Velasco-k borrokalari arabarrek Nazar-erantza zuzentzen ditu eta bertatik gudaren iraupena jokoan den Bizkaiko bazterretara arte. Jakina, Serrano, Baskongada eta Nafarroako buruzagi-jenerala bere indar guztiekin Durangoko bailaran sartzen da.

Karlistek maiatzaren 14an Mañariko Haitzetan topo egitera azaltzen zaizkio menderatuak izanez. Galerak garrantzi handikoak izan ziren, tartean Ayastuy eta Manuel Altube aurkituz. Arrasaterantz atzera eginez, 16an karlistek Oñati erasotzen dute, bertan jasandako zaurien ondorioz Ulibarri, Jaurerriko tropen buruzagi komandantea, hilez. Ekimen bietan gipuzkoar txapelgorriak borrokarako grina eta zuhurtasunagatik nabarmentzen dira. Etsai "natural" honek eta gobernuaren tropen aldetiko etengabeko jazarpenak karlistei -gehienbat laia bertan behera utzi duten baserritarrek- atsedena hartu edota berrantolatzea eragotzi egiten die.

Maiatzaren 20an Bizkaiko karlista-buruzagiak egoera eztabaidatzekotan Zaloa-ko (Orozko) abade etxean batzartzen dira. Bertan eztabaidatu zen -ezezko emaitzaz- indarrak zatikatzeko aukera eta Torre-ko Dukeari komunikazioa igortzea adostu zen amnistiaren ordez otzantasuna eskainiz. 1872ko maiatzaren 24an Zornotzako Belaustegiren etxean Hitzarmena izenpetu zen. Izenpetu zutenen artean, batetik Francisco Serrano, eta, Antonio Arguindoniz, Fausto de Urquizu, Juan B. de Urue y Aristides de Artiñano-k osatutako Aldundi karlista bestetik. Horretara, era ofizialez herrian guduari amaiera eman zitzaion Hitzarmena On Karlos-ek, Valdespinako Markesak, eta Ezequiel Careaga, Cubillas, Santa Cruz Apaizak eta abarrek bezalako buruzagi karlista batzuk gaitzetsi egin zuten arren. Azkeneko euskal partidak ea guztiz desegin ziren Catalunyan guduak jarraitzen zuen bitartean.

"El alzamiento pasó cual nube de verano -zioan Unamuno-k Paz en la Guerra- lanean, pero dejando germen de interminables disputas. Pronunciamiento de paisanos, nacido de una orden, terminó en un convenio; fue tan sólo un motín. Había sucumbido a la misma pesadumbre de su masa; el tiempo que da resistencia, le mató en flor. Presentaron, además, al enemigo un lingote de hombres, en vez de una masa suelta que, como el azogue, se desparramara para volver a reunirse; efectos todos de la orden". Inguru liberaletan Hitzarmenak haserrea sortarazi zuen; giri batek ere ez zuen urte-egun horretatik aurrera guda berri bat, lehendabizikoa bezain beldurgarria edo beldurgarriagoa, zetorrenaren zalantzarik.

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Zornotzako Hitzarmenak, beraz, arnas une bat, hasierako ateraldi neketsuaren osteko bakea adierazten digu. Agintari karlistek beraien gailuak berrantolatu egiten dituzte. Dorregaray-k Diaz de Rada ordezkotzen du Nafarroako eta Baskongadetako Komandantzia Nagusian. Honek Nafarroako komandante nagusi bezala Ollo izendatzen du, Bizkairako Martinez de Velasco, Gipuzkoarako Lizarraga eta Arabarako Eustaquio Llorente. Abenduaren amaieran Dorregaray-k borroka berriro hasteko erabakia hartzen du. "El alzamiento del invierno no fue tan general y numeroso como había sido el de primavera -esaten digu F. Hernando-k Recuerdos de la guerra civil-en (Paris, 1887)- pero, en cambio, fue más sólido. En vez de lanzarse, como entonces, a la guerra hombres armados con palos, ancianos unos, débiles otros, sólo salían ahora jóvenes robustos y resueltos a pelear y sufrir". Berriz ere partidak agertzen dira: Goiriena Mundaka eta Bermeo bitartean, Ollo, Radica eta Argonz Nafarroan, Candido Sobron Treviñon, Santa Cruz Gipuzkoan etab. Liberalengan tropen orden eta diziplinarik eza esanezinak dira eta lasaitasuna hain da handia ze Primo de Rivera Nafarroako eta Baskongadetako buruzagi jeneralak, 1872ko azaroaren 5ean bere dimisioa aurkezten du. Lehen gudan bezala, Madrilek gaitza buruzagien etengabeko aldaketaz moztu nahi du: Moriones, Pavia, Nouvillas, Sanchez Bregua (1873ko uztaila). Alferrik. Ordenarik ez eta nahasketa areagotu egiten dira Gorteek Errepublika aldarrikatzean (1873ko otsailaren 11): karlismoa, kantonalismoa eta kubatar matxinadak hispaniar historia garaikideko ahaleginik interesgarri eta baliogarriena izan zitekeena loretan zegoela ebaki zuten.

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Otsaila - uztaila. Nahiz eta euskaldun guztiei Bakea eta Foruak eskainiz (otsailaren 19a) Manual Pavía, buruzagi jeneralak egindako aldarrikapen berria izan, karlisten matxinadak -elizak suspertua, jauntxoek mugitua, bere hazia baserritar isil eta gogor baten belaunaldiak besterendua- indarra eta kemena hartzen du. Tropa karlistek egituratu egiten dira eta semerik gabeko 20tik 30 urtera bitarteko gizonen erreklutatze orokorra agintzen da (Santesteban, otsailaren 20a). Apirilaren hasieran Elio-k eta Dorregaray-k bolondres bila Bizkaitik zehar dabiltza.

Maiatzean Eliok espedizioa gainerako lurraldeetara hedatzen du. Partida kopurua handitu egiten da. Tropek esperientzia eta trebetasuna lortzen dute; borroka zabala etsaien indarrek berdinak edo txikiagoak direnean baino ez dagite, lehen gudan bezala, aurka egitera bakarrik mugatuz. Guda berriko lehen borrokaldi garrantzitsua Eraul-en, Nafarroan, 1873ko maiatzaren 5ean gertatzen da. Bertan lehen orduko buruzagi karlista guztiak -Dorregaray, Ollo, Valdespina, Lizarraga, Radica- azaltzen dira. Nafarroako 1., 2. eta 3. batailoietako 2.000 bolondresek eta Gipuzkoako Azpeitia batailoiak gobernukideek menderatu egiten dituzte, euron kanoietariko bat herririk-herri garaileek erakusten ibiliz.

Uda honetan zehar landalurrez jabetu diren matxinoen eskuetan herri garrantzitsu asko erortzen dira. Uztailaren 16an Carlos VII Nafarroan, Dantxarineatik, sartzen da, bertan Valdespina eta Lizarragako markesek itxaronez. Karlisten ekimenen biderkatzeagatik gainezka eginda, Sanchez Bregua-k Bizkaiko hainbat tokiren hustuketa agintzen du, bere indarrak biltze aldera. Horrela 1835eko egoera berbera ematen da: Bizkai guztia, Bilbo eta Portugalete izan ezik, Gipuzkoa guztia, Tolosa-Donostia-Irun korridoreak izan ezik, Nafarroa guztia, Iruña, Lizarra eta erriberako zati bat izan ezik, Araba guztia, Gasteiz eta Laguardia izan ezik, karlisten eskuetan erortzen dira. Madriletik datozen trenak 1876ra arte ez dira Miranda de Ebrotik igaroko.

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Tropa karlistek etsaiek husten duten lurraldea okupatzen duten neurrian, ikaragarri azkar, tinglatu politiko-administratibo korapilatsua sortuz doa, gudan datzan estatu moderno bat : euskal estatu karlista. Bere baitan, 1873-1876 epe aldian herriko foru-erakunde zaharrekin batera -Batzar Nagusiak eta Aldundiak- miniaturadun monarkia baten, On Karlosena, erakundeak eta baita gudaren beharrizanak sortutakoek ere elkarbizi dira.

Gobernua. Erregeari eta bere Ministro-Kontseiluari dagokio. Carlos VII-ak dirua egin zuen (Oñati), posta-zigiluen jaulkipena agindu zuen, noblezia tituluak eman, etab. Ministro-Kontseiluen zereginak herria benetan gobernatzen zuten Aldundienak zirenen zereginekin harreman meharra zeukan.

Justizia. Salvador Elio y Ezpeletak burututako Justiziarako Euskal-Nafar Errege-Auzitegi Nagusia. Justizia arrunta Korrejidoreak ematen zuen. Foru-zuzenbidea alde batera, 1875. urte erditik aurrera karlisten Zigor Kodea indarrean ezarri zen.

Aldundiak eta Batzar Nagusiak. Herriaren indar politiko-administratiboa izan ziren, eta eurak gabe guda pentsaezina izango zen. Herri-arazo guztiak eurak eraendu zituzten eta, Armamentu eta Elikagaietarako Batzorde Berezien bitartez gudak sortutako etengabeko beharrizanak hornitu zituzten.

Prentsa. Prentsa karlistaren organo ofiziala Tolosa, Durango, Oñati edo Lizarran, uneen arabera, inprimatutako informaziorako egunkari erregulartasunik gabeko El Cuartel Real, izan zen. Valentin Gomez-ek zuzendua, lehenbiziko alea 1873ko abuztuan argitaratu zen. La Cruzada Española Baionan argitaratu zen 1875eko urtarriletik aurrera.

Hezkuntza. Eskoletan irakatsitako lehen irakaskuntzaz gain, lurralde karlistan Urduñako Ikastegiak eta Tolosako Prantzizkotarren Komentuak jardunean jarraitu zuten. 1874ko uztailaren 31an E.A. batek Bergarako Seminarioa Real Seminario Vasco-Navarro de Vergara berrizendatzen du. Administrazio karlistaren agintepeko lehen zuzendaria Vicente Manterola izan zen. Oñatiko Unibertsitatea Foru Aldundi karlistak 1874ko otsailaren 12ko aginduz berrezarri egin zen. Urte bereko urriaren 24ko E.A. batez Real y Pontificia izendatzen da, lau euskal lurralde penintsularrekin unibertsitate-barruti bakarra sortuz. Abenduaren 16an On Karlos bera, bertako ikastaroen zabalkunde-ekitaldira azaltzen da.

Gudaroste karlista. Euskal indarrik gehienak honela zerrendatu daitezke: Nafarroa (1875eko urtarrila). Komandantea, Perula. Batailoiak: Zaldidunak: 200 (Erregearen errejimendua). Gip. (1874ko abendua). Komandantea, Hermenegildo Ceballos. Batailoiak: 9. Zaldundia: eskuadroi 1. Araba (1874ko abendua). Komandantea, Rafael Alvarez. Batailoiak: 6. Zaldundia: eskuadroi 1. Bizkaia. (1874ko abendua)· Batailoiak: 10. Zaldundia: eskuadroi 1.

Beste talde batzuk. Ezusteko kolpeetan, informazioa eskuratzen, ikuskatze lanetan... etab. adituak ziren 12tik 150 era arteko gizon-aldra biltzen zituzten partidak. Erreinuko Aldundiak sortutako Guardias de Navarra izenekoek. Batallon Sagrado, lehen gudako beterano eta atzeratuek osatutakoa. Compañia de Guías, On Karlosen taldeari atxikia euskaldunez eta beste lurralde batzuetako boluntarioekin eratua. Division de Castilla, gaztelako 6 batailoiz osatua. Errioxar, asturiar eta aragoar batailoiak. Zaldundia:gaztelar 3 batailoi, kantabriar 1, aragoar 1, asturiar 1 eta Husares de Arlaban izeneko beste bat. Erregearen bizkartzain zen Escuadron de Guardias.

Guda-Industria. Urdax-eko kartutxo-fabrika. Lizarrako artilleria parkea. Azpeitiko, Berako, Desiertoko eta Arteagako kanoi-fundizioak. Armamentu fabrikak Plazentzia, Eibar eta Elgoibarren. Bolbora olak Araoz, Aramaionako Etxaguenen, Beran eta Riezun. Montura tailerra Legarian. Basta-tailerra Amurrion. Gudaren lehen urteetatik hasita Baranbioko berun-meategien ustiaketa.

Armamentua. Mota bitako Remington eta Berdan iskiluak. Lefaucheaux eta Chassepots eta baita Ibarra eskopetak. 1857 ereduko fusil eta karabinak. Kanpotik ekarritako edota berton egindako munizioak. Berton egindako kanoiak edo guda altxorretik (Eraul, Lizarraga, Laguardia) edota atzerritik etorritakoak: Krupp, Wavasseur, Withwort, Wolvich, etab.

Heziketa Militarra. Oñatiko Ikastetxe militarra, Azpeitiko Artilleria Ikastetxea eta Bergarako Ingeniaritza Ikastetxea.

Jantziak. Lebita urdina eta praka gorria, urdin iluna edo gorrimina. Jeneralek, txapel gorria, brigadierrak urdina, tropek gorria, zuria edo urdina lurralde bakoitzaren berezia zen margoaren arabera.

Osasun militarra. Margarita Andreak, erregegaiaren emazteak, antolatua. Karlistek masoigarritzat jo zituzten Gurutze Gorriaren zereginean jarduteko sortutako ambulancias de la caridad aipagarri dira. Iratxen, Santurtzin, Lesakan, Puente la Reina-n, Lakuntzan, Aoizen, Berastegin, Loiolan, Areatzan, Olaguen, Gollanon eta Belancoainen odol-ospitaleak.

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Uztaila - abendua. Carlos VIIak Herrian zehar dabilen ibilbideak bere jarraitzaileen gogo bizia iratzartu zuen eta baita azken ordura arte zalantzati agertu ziren elementuena ere bere eremura erakartzea lortuz. On Karlos mutil galanta, militar-itxurakoa eta gorpuzkera onekoa, benetako errege-tankeraduna eta kondekorazioz beteko paparduna zen. Bere hitzek, politikari trebe batenak ez ziren arren, bere oldozpen monolitiko baina asmo onekoa adierazten zuten. Bere presentziak tropak poztasunez bete zituen eta ihesterik ere erakarri zuen. Une hartan bere gudarosteak arrakastak lortzen zituen eta arrakaston artean munizio eta armategi garrantzitsu baten esku izatea ekarriko duen Eibar hartu izana aipatu beharrekoa da.

Markina, Bermeo eta Durangoko liberalek matxinatutako probintziatik ihes eginaz aterpea bilatuz lehenbiziko gudaren gotorleku liberala zen Bilbo eskuratzearen bururakizuna guztien buruetan ibili eta helduz dabil. Eta horrela,1873ko abuztuaren erdi aldera, Bilboren hirugarren setioa hasten da. Hiriburuak, Auxiliares y de Voluntarios de la Libertad taldeak sortuz babesteari ekingo dio. Hilabete honetako 12an Castor Andetxaga, lehenengo gudako buruzagi beteranoak, Portugaleteri setioa ezarriko dio 1836ko errakuntza ekidin aldera. 13an Dugiols-ek bere Voluntarios-ekin Loma jeneralaren aginduz, Oñati husten du berarekin hiribilduko liberalik ospetsuenak eramanez; ordutik aurrera Oñati -Durango, Tolosa eta Lizarrarekin batera- erregegaiaren Gorteetariko bat izatera igarotzen da. 20an karlistak Bilboko ur-horniketa ebakitzen dute. Hiribildua Portugaleteko bidetik eta ibaitik izan ezik erdi komunikaziorik gabe gelditzen da. Baina, bereganako bide guztiak itxi aurretik, atzealdea ondo segurtatzea interesatzen da. Hiru dira karlistek nahi dituzten tokiak: Lizarra, Laguardia eta Tolosa.

Lehena, batez ere, borrokaldi gorri baten zio izango da. Lizarra karlisten eskuetan abuztuaren 24ean erortzen da; 25ean zutabe liberal bik Dicastillon diren okupatzaileei aurka eginez berreskuratze-ahalegina egiten dute. Borroka, karlisten aldekoa zena, On Karlosek ikusi zuen. Negros-ek hurrengo ekimena urrira arte atzeratuko dute; bitartean, Laguardia gotortzen dute Miguel Zurbanoren kontragerrila liberala sortuz. Urriaren 6an liberalek karlisten Hiri Saindua izango dena berreskuratzeko ahalegina egingo dute:, Mendiry buruzagi militar berria nabarmentzen den Mañeruko borrokaldian gudaroste errepublikanoak berriz ere porrot egiten du.

Hilabete bat geroago, azaroaren 7, 8 eta 9an bigarren gudako borrokaldirik garrantzitsuena ospatuko da, karlistek euren buruarengan konfiantza eta ospea irabaziko zituztena: Montejurrako borrokaldia. 9.000 karlistek beraien posizioak ausart eta kementsu defendatzean izandako borrokaldi gorriaren ondoren Morionesen agindupean zeuden 11.000 liberalek atzera egin beharra izan zuten. Hilabete horretan Laguardia erortzen da eta berarekin Arabako eremu zabal asko kontrolpean gelditzen dira. Hiribildua Errioxan sartu-irten naroak egiteko tokia da. Gasteizerako bidea erabilezina da. Moriones-ek abenduaren 2an Tolosari karlistek dioten setioa apurtu egiten du baina foru-hiriburu zaharrak ez du erregegaiaren Gorte bezala eratzeko luze jo beharko.

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1873ko Abendua 1874ko maiatza. 1873ko abuztutik Herritik at izan arren, Bilbok, Portugaleteko bidetik eta baita elikagaiak eta armak ekarriz ibaitik zehar zetozen ontziei esker kanpoaldetik komunikaziorik izaterik izan zuen. Olabeagako pasabidea karlistak kate-bidez ixten duten abenduaren 29tik aurrera, komunikaziorik eza erabatekoa izan zen. Karlistei hiru aldiz aurka ekin dion hiriburua tragediazko patudun -Unamuno gazteak bikaintasunez bere Paz en la Guerra-n oroitua- estalkiz jantzita dago. Gainontzeko Herrian operazioak gelditu egiten dira: karlisten guda-ahalegina 40 kanoi besterik ez dituen eta gudari eta herritarren artean 4.000 defendatzaile dituen portudun hiribilduan biltzen da. Abenduaren 30ean Dorregaray-k Portugaleteko setioa hasten du Valdespinak Zubi Berriaren gaina, Artxanda eta Santo Domingoko mendipeak, Ollaran, Zorrotza, Anotegi eta Basurto okuparazi egiten du. Urte berriarekin Portugalete matxinoen artilleriaren 2.000 tiro inguru jasan ondoren Andetxaga zaharraren eskuetan (urtarrilaren 21) erortzen da. Portugaletetik Areetara zintzilikatutako kateek ibaia erabat ixten dute. Otsailaren 21ean Pichon-en, Quintana-n Artagan-en, Monte Etxean, Ollargan-en eta Santa Monika-n kokatutako baterietatik Bilboko bonbardaketa hasten da. Somorrostrorako pasabidea Rada, Andechaga, Ollo eta Elio-k aldezten dute. Moriones (otsailaren 25a) toki horretatik Bilboko hesia apurtzen saiatzen da. Liberalen porrotak -Olloren agintepean arabarrek eta nafarrek aurrera egiteari eusten diote- Madrilen etsipena sortzen du Francisco Serrano, La Torre-ko Dukea, buruzagi jeneral berri izendatzen dela.

Hauxe da Somorrostroko lehendabiziko borrokaldia; honen eta bigarrenaren artean karlisten arrakasta berri bat izango da, Tolosaren erortzea, martxoaren 5ean garaile Carlos VIIa sartuz Gipuzkoako karlisten okupazioa, Donostia eta Irun izan ezik, indartuz. Somorrostroko bigarren borrokaldia -gudakorik gogor eta odoltsuena- hilabete bereko 25, 26 eta 27an gertatuko da. Liberalek, Serranoren tropengatik berrindartuak, orain 48 batailoi dituzte. Hildakoen kopuru ikaragarriaren ordainean -bando bien artean 8.000 hildako- karlistek bigarren aldiz erasoari aurre egiten diote. Borrokaldiak hatsik gabe uzten ditu alde biak: giris-ek oraingoan ez dira igaro baina karlistek hirugarren ahalegin bateri ezin heldu izango diote. Horregatik, hurrengo egunean On Karlosek eta Elio, Dorregaray, Mendiry, Ollo, Juan de Orbe (Valdespina), Lizarraga, Andetxaga, Martinez de Velasco, Larramendi y Benavides, eta Rada, Oliver, Berriz, Zaratiegui, Yoldi, Zalduendo, Alvarez, Lerga eta Aizpurua brigadierrek burututako Karlisten Kontseilu Nagusia biltzen da. Andetxaga, Elio eta Berriz-ek gainontzeko bertaratutakoei euren irizpidea -Bilboko setioarekin jarraitu- ezartzen diote. Baina, ezusteko ezbehar batek, 1835ean bezala, antzeko egoeran, karlismoari bere buruzagi gaituenetariko bi kenduko dizkio: granada bat San Fuentes auzoan jausten da Ollo eta Rada jeneralek hilez (martxoaren 29a). Ikus dezagun Unamunok Paz en la Guerra-n albistea nola deskribatzen duen:

"Cayó el día 29 como un rayo entre los navarros la noticia de la muerte de Ollo y de Radica, a quienes alcanzó una granada mientras examinaban el campo enemigo. Habían perdido a sus héroes, a Ollo, el que cambió el 33 la sotana del seminario por el uniforme realista, el que al morir dejaba al rey en herencia trece mil hombres formados frente al enemigo, en quince meses, de los veintisiete con que había entrado en España; habían perdido a Radica, su caballero Bayardo, el albañil de Tafalla, el que llevó tantas veces a la victoria a su segundo de Navarra. Nació en los navarros con esta desgracia desaliento, irritación y desconfianza; querían al pronto coger a la bayoneta al cañón homicida; murmuraban luego de aquel loco empeño en tomar a Bilbao, empeño a que se había opuesto Ollo, como se decía haberse opuesto Zumalacárregui en los Siete Años. Cada cual contaba a su modo el suceso; decían que Dorregaray y Mendiry se habían retirado a tiempo por indicación de un espía; comentaban el que la granada hubiera arrebatado la vida de los incorruptos. Decíase que al retirar moribundo al pobre Ollo, se había erguido Dorregaray en viéndole, para asegurar en tono trágico que habría de vengar aquella sangre tan vilmente derramada. Entre tantas muertes, aquellas dos las resumían y simbolizaban todas; habían muerto sin gloría los que les llevaron a ella. Y corría ya de boca en boca la palabra fatal: ¡Traición!"

Somorrostro aldetik eraso bat behingoan aurreikusiz Nafarroako Batzorde Gobernatzaileak mobilizazio berri baten ondoren beste hiru lurraldeetan diren antzeko neurriak adierazten ditu. Izan ere, apirilaren 28an, Concha jeneralaren agintepeko hirugarren gudaroste bat Somorrostrora zetorrela iragartzen da. Biharamunean guda bietan karlisten buruzagi herrikoia zen Castor Andetxaga, Las Muñecas-en bere tropak ezustez harrapatzean hil egiten da. Eliok, erabat zurtuta, atzeratzea agintzen du; une honetatik aurrera bere errakuntzak gehituz doaz. 30ean Sopuertako ezkerraldea liberalen eskuetan eroriko da. Eliok, zalantzati agertu ondoren, Dorregaray-ren azkartasunari esker izan ez balitz, haren erabakiari aurrea hartuz, hutsik gabe gertatuko zen kopoa ekiditeko, Somorrostroko tropen atzeraegitea agintzen du. Zazpi Urteko gudako azken beteranoak ez du aldi berrietara egokitzea asmatzen:

"El viejo, retirándose el último de Sodupe, marchaba sin saber a dónde le llevarían, con la resignación de la lealtad. Reuniéronse los dos cuerpos en Castrejana y la conciencia del viejo se agarró al recuerdo de la resistencia que durante tres meses se hizo allí en la guerra de los Siete Años. El rey le había ordenado impedir el paso al enemigo y había que impedírselo. Cuando al preguntar a un joven qué tal le parecían aquellas posiciones, oyó que detestables, replicó que era mucho decir, fuerte en sus memorias. Pero la artillería del 74 no era la del 36; el enemigo no necesitaba tomar aquellas posiciones, bastándole con desplegar sus baterías de montaña y encerrarles entre ellas, las de la escuadra y las de Bilbao. Aparecieron en los altos los cañones".

Erref. Unamuno: Paz en la Guerra, Col. Austral, P. 200.

Eliok ez du jada aurka egitean oldozten. Maiatzaren 1ean atzerabidez tropak San Salvador del Valle, Retuerto, Zornotza eta Burzeñatik Asuara iristen dira, goizaldeko ordu bietan Bilboko txalupen zubia karlisten azken batailoiak zeharkatuz. Hurrengo egunean gobernuaren tropek hiriburuan sartu ziren.

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Abartzuza edo Montemuroko borrokaldia (1874ko ekaina). Maiatzaren 3an Bilbotik alde egingo duten tropek etsipena nagusi dela Zornotzako merindadean bilduko dira. 14an atzeraegitean jarraikiz Mendiry Lizarrarra 26an 11 batailoirekin heltzen da: 7 nafarrak, 2 arabarrak eta 2 gipuzkoarrak. Liberalek karlismoaren gotorleku sainduaz, Lizarra, jabetzeko ahalegina berriz egingo dute. Borrokaldi erabakigarria 1874ko ekainaren 25, 26 eta 27an Abartzuzan emango da. Karlistek 25 batailoi dituzte eta hiru bateria eta errepublikanoek 80 kanoidun 50.000 gizon.

Hiru egunetako borrokaldiaren ondoren Concha jenerala heriotzez jota erortzen da eta bere tropek atzera egiten dute. Abartzuzako sutearengatik errepresalia bezala 22 errepublikano atxilotu fusilatuak izan ziren. Garaipen honek Bilboko atzeraegitetik etsita zeuden karlistak berpiztu egin zituen, baina gudaroste errepublikanoaren nahasmena zela-eta goi-ordokiari eta hiriburuari berari eraso hasteaz jarduterik izan zuten goi-agintariengatik une hartan ustiatugabea izan zen. Udaro horretan karlistek Bilboren setioan zehar gobernukideek menderatu zuten Laguardia berreskuratu egiten dute.

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1874ko abuztutik 1875eko otsailera. Bilboko setioak porrot eginda eta karlistek Abartzuzako garaipen eztabaidaezinagatik indarberrituta, hiriburu garrantzitsu bat menderatzearen bururakizunean hasita daude. Iruña, Irun, Gasteiz eta Donostia etengabe eraso dira, batez ere Iruña, abuztuaren amaieratik oldar zorrotza ezartzen baitzaio, bertako garnizioak soldadu, karabinero, guardia zibil eta foru-beterano eta 800 zenbaki inguruko gehitzen zaion boluntarioen batailoiarekin 1.200 gizon ozta-ozta ez baititu. Laguardia berriz eta behin betiko galduta, azaroan karlistek Irun setiatzen dute bertako enparantzaren inguruan 8 batailoi bilduz baina hilabete honen 11an, Sernaren zutabeak iristean, modu txarrean setioa jaso egiten da.

Ekimen honi guda-kontseiluak jarraitzen dio, bertan Hermenegildo Diaz de Ceballos-i porrotaren erantzukizuna leporatuz. Hurrengo ezbeharrean erortzen dena Torcuato Mendiry da, 1874ko azaroaren 30etik Baskongadek, Nafarroa eta Errioxako Kapitain Nagusi dena, beregain Iruñeko hesia etetearen zama ezarriz. Abenduaren 8an Mendiry-k herrikide eta soldadu karlistei eragindako errepresaliei erantzunez bere agindupeko lurralde guztian kuartelik gabeko guda aldarrikatu zuen.

Maiz dira, data horietatik aurrera, alde bietatik eragindako mendekuak eta errepresaliak, bizitzari dagokionez Zazpi Urteko gudatik nabarmen bereiztea lortu zen guda bat zikintzera etorriz.

Kontragerrillak -Tirso Lacalle, Carricaluchi, etab.- ezberdintasunak pozoindu eta gogoak liskartu egiten ditu. Mendiry -askok "lehen orduko" jeneraletarikoa ez izanagatik gorrotoz begiratzen zioten- Dorregaray-k Lizarra babesteko eta erasotako Iruñeari pasabidea ixtearren eraiki zuen Carrascaleko marraren etenarekiko erantzule egiten dute. Jeneralaren zoritxarreko agindu batek eskaintza babesik gabe ixtean liberalek Lorca eta Lacar (1875eko otsailaren 2a) okupatu eta Moriones jeneralak Iruñera bidea zabaldu izatea ekarri zuen hiriburu horretan 35.000 gizon inguruz sartuz. Lacar hurrengo egunean, gobernukideek -orain alfontsotarrek- erabat menderatuak izan ziren borrokaldi baten, berreskuratua izan zen; baina, horrekin ez zen Carrascaleko atzeraldiak sortu zuen inpresio negargarria kentzerik izan. Otsailaren 5ean, Mendiry-k, jaso izan zituen irain eta akusazioengatik erabat minduta, On Karlos-i idazten dio bere dimisioa aurkeztuz. Brea-ren iritziz hori "este falta de precaución de Mendiry" bat da...gero gertatuko zenaren zergatia bat da. Donostia eta Gasteiz setiatuta daude, Bilbo erasota; zerbait, hala ere, guda honen norabidean okertzen hasia da.

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1875. 1874ko abenduaren 29an Martinez Campos-ek Alfontso XII, Isabel IIaren semea, errege izendatzen du. Horrekin, 1868an Iraultza irabazleak bere baitarantz ordenaren eta moderazioaren aldeko asko bultzatu zituenean hasitako karlisten hedapen-aroa amaitzen da. On Karlos-i ezer gutxitarako balio izan zion Morentin-ek Elizaren ondasunekin aberastutako espainiar burgesiaren eremu zabal batzuengana zuzendutako agiriak; honek, balore laiko eta demokratiko-ordezkotzaile eta interes jakin batzuen iraupenaren berme bezala zilegizko monarkaren zioa besarkatzea nahiago izan zuen.

Canovas del Castillo, Berrezarkuntzako burmuin ilunak, urtarrilaren hasieran On Karlos-ekin adostasun batera iristearen ahalegina egin zuen: bere oinordetza-ondasunak itzuliko zitzaizkionaren hitza eman zion, Elvira bere alaba Alfontso XIIarekin ezkontzea, etab. Euskal lau lurraldeei buruz, errege berria gudarik gertatu ez izatekotan liratekeen baldintza berdinetan lurralde bakoitzari zegozkion Foruen zaintza bermatzera konprometitzen zen, baina Gobernua ez da VI. artikuluan ezarritako epearen barruan -"Gaceta de Madrid"-en Hitzarmena argitaratu zedinetik hilabetean- . Alfonso XII Erregearen agintepera etorri ez daitezen aipatutako probintzia edo probintzienganako inolako kontsiderazio modurik izatera behartuta egongo baldin eta armen indarrarengatik bere erresistentzia irabaztera iritsiko balitz. Mehatxua argia zen Fidel de Sagarminaga, Ladislao de Velasco, Domingo de Jaunsoro, Herran etab. bezalako hainbat Herriko forulari liberal ospetsuak ikusterik izan zuten bezala. Hala ere, Alfontso XIIari Cabrerak berak (Mar. 11) eta beste buruzagi karlista batzuk adieraziko dioten aitorpena gora-behera, On Karlosek gudari amaitzeari uko egiten dio eta egitasmoa atzera botatzen du.

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1875eko Udara. Lacar-eko borrokaldiaren eta otsailaren 7an borrokalariei lagun eginik Iruñera sartuz Alfontso XIIak Madrilera egindako etorreraren ondoren, Ipar frontea urte horretako ekainera arte erabat egonkortu egiten da. Gudaroste liberalak (martxoa) 778.782 infanteria gudari, 1.651 zaldi eta 92 kanoi dituen bitartean karlistek 33.860 infante, 1.808 zaldi eta 79 artilleria pieza dituzte. Ekimenak, aro honetan, Primo de Riveraren agindupean Ziraukiko San Kristobal baselizatik Zirauki, Artaza eta Villatuerta kanoiz erasotzera eta liberalek toki batzuetaz jabetzea lortzen duten Etxauriko bailaran borrokan egitera mugatzen dira, hori guztia Lizarren aurka gerora egin nahi den erasoaldira begira izanez.

Perula-k, bien bitartean, Iruñaldeko Mesede-eremuan ezbehar handiak sortarazten ditu, San Kristobaleko gotorlekutik hiria bonbardatuz. Ekainaren 15ean Miranda de Ebrotik Gasteizko setioa apurtzera bideratutako konboi bat abiatzen da. Behin Conchas de Tuyo-n topo-egite gogorra izan ondoren espedizioa arabar hiriburura iristen da. Bertatik abiatzen dira, aurrerantzean Herriaren bihotzera izango diren operazioek, bestalde gudaren amaiera azkartuko dutenak izanez. Karlistek atzeraka hasten dira. Uztailaren 1ean, On Karlos-ek Mendiry-ren kargutik kentzeko agindua izenpetzen du eta Perula Ipar Gudarosteko Estatu Nagusiko Jeneral Buru izendatzen du. Uztailaren 7an Quesada, alfontsotar Gudarosteko Buru Jeneral berriak Perula bere gudarostea Nanclares eta Subijana bitartean biltzera behartzen du; ezkutuan eta azkar Trebiño-Zumeltzurantza aldatzen da berriz inguratuta dagoen Gasteizerako bidea hartuz. Tello, atzeraldia babesteko atzean gelditu zenez, karlistei aurre egiten die, borrokaldi gorra izan ondoren atzera egin beharrean direla. Horrela Gasteizeko hesia behin betiko jasota gelditzen da eta, probintzia, karlismoarentzako, gehien baten, galduta. Monarkiaren berrezarkuntza, buruzagien arteko liskarrak -Mendiry eta Perula-ren artean batez ere-, Cabrera eta beste buruzagi karlista batzuen ihesa, Tirso Lacale "Ziraukiko errenak" egindako erailketen mehatxutan Mendiry-k bideratutako errepresaliek eragindako europar oihartzunak, Erdialdean eta Levanten gudaren geroago eta gehiagoko porrotak eta jeneral karlisten ezgaitasunak matxinatuen morala hausten dute itxaropenik eza euskal etxeetara eramanez:

"A punto tal llegaba. empero, con su zapa el desengaño, que el mismo Celestino desahogaba ya en la intimidad su pesimismo y sus temores. ¿Quién sacaba de su tierra a aquellos vascos que en antiguos tiempos no querían pasar en la ofensiva del árbol Malato, a no darles estipendio? Peleando junto a sus familiares y con el país propio por apoyo, halagándolos el ir a Madrid, a dar rey a los castellanos. ¿Para qué? ¡Allá ellos! Habían implantado, por su parte, un ensayo de estadillo independiente, con sus sellos de correo y sus perros grandes. Recelaban, además, de las desconocidas llanuras, contentándose, hechos fuertes tras el Ebro, con sostener su incipiente estado, merced, en gran parte, a la ayuda de aquellos voluntarios castellanos viejos que corrieron al Norte a vivir de la guerra unos, a satisfacer instintos atávicos otros, a darse pisto alguno que otro, a pensar y sufrir desvíos y menosprecios los más de ellos".

Ref. Unamuno: Paz en la Guerra, Austral Bilduma, n.º 179, 224. orr.

Karlistek Arabako Villareal-era atzera eginez, Gipuzkoaren giltza zen Arlaban historikotik hurbil, hiribildu honen babesa gogortu egin zen matxinatuek uztailaren 29an bertatik irtenaraziak izanez.

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Gobernuaren tropek ekainetik aurrea hatsa berreskuratzen dute; aldi berean Gobernuak matxinatuei herritarrek laguntza ematea eragoztera bideratutako neurriak gogortu egiten ditu: atzerriratzeak, konfiskazioak, zuhaiztien ebakuntza, uzta-erreketak, isun gogorrak, etab. Ekimen liberalek Iruñerako sarbidea garbitu eta Lizarra inguratzera bideratzen dira, noizbehinkako erasoaldiz etsaiak Ultzama edo Aoiz aldera bultzatzen diren bitartean. Quesadak Lopez de Goikoetxea gobernu-agenteari irailaren 9an diotso: la situación de los carlistas es desesperada y les faltan medios para continuarla (guda). Az. 24an karlistek San Kristobaleko gotorlekua galtzen dute.

Matxinatuek Iruñeko hiriburua euren artilleriaren itu zuten Oricain, Alzuza eta Miraballes gainetatik ateraraziak izatean hiriburuaren setioa leundu egiten da. Araba galduta, Nafarroa larri mehatxatuta, Ladislao de Velasco arabar Ahaldun Nagusiak, gudaren amaiera negargarria ikusiz, txarrena ekiditen ahalegintzen da -behin betiko foruen ezabapena-, erregegaiaren lerroetan matxinadak eragitera bideratutako hainbat gestio eginez. Baina Muñagorri berri honek, lehenengoak bezala, porrot egiten du eta bere Bakea eta Foruak 1868an bezala baztertua izango da.

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1875ko abendua - 1876ko otsaila. Guda Katalunian eta erdialdean likidatua izan da. Toki horietan armak eman nahi izan ez dituzten azken karlista-aldrak Dorregarayk irailaren 5ean egin duen bezala Nafarroan sartzeko ahaleginean dira. Tropa liberal guztiak, ikaragarrizko elurteen erdian, Jovellar jeneralak, Gudarako Ministroa, berrantolatuta Euskal Herrirantz datoz. Horrela gudaroste bi eratzen dira, eskumakoa, Martinez Campos-en agindupean Nafarroa okupatzearen helburua esleituz, eta ezkerrekoa, Quesadaren agindupekoa Bizkaia eta Gipuzkoa okupatzeko helburua duena. Bien artean 120.000 gizondun kopuru harrigarria batzen dute. Aldi berean, eskumako gudarostea Blanco eta Primo de Riveraren agindupean dela, bi aldratan banantzen da eta ezkerrekoa Loma, Moriones eta Etxebarriaren agindupeko beste hiru gudari-aldratan.

Bere aldetik karlistek babeserako prestatzen dira ezaguna duten lurzoruak baten lubakituz, ohikoak dituen otzaren eta lainotasunaren magalean ezkutatuz eta sortu izan diren herriak babesten dituela. Bere indarrek 33.000 gizonera ozta-ozta iristen dira. Eraso militarrarekin batera probintzietako eta Gorteko politikabideetan Herriko erakundeen aurkako aurrez-aurreko, samin eta estalkirik gabeko erasoa sortzen da. Karlistei bakarrik ez eze "besteei" ere, liberalei, foruzale garbiei, "desberdintzat" bere burua duen edozeini guda sortarazi izanaren errua leporatzen die. Ondorioz 1875eko abenduaren 27an Bizkaiko, (Eusebio de Uribe), Gipuzkoako (Domingo Jaunsoro) eta Arabako (Serafín Urigoitia) ordezkariz Gazteizko Batzorde Foruzale Liberala sortzen da. Bere helburua etorri datorren suntsiketa-uhinaren aurka baliabide guztien bitartez borrokan jardutea da. Eta hau, halabeharrez, azken borrokalari karlistek itsasoaren eta mendien aurka baztertzeko bere garroak luze dituen gudarostearen babespean egindakoa da.

Urtearen hasieran martxarako prestaketak bukatzen dira. Urtarrilaren 28an gudaroste biak mugitzen hasten dira. Martínez Campos-ek, behin Primo de Riverari Lizarraz jabetzeko gomendatuz, Aiako Haitzetatik Igeldo mendira arte luzatzen den lerroko bonbardatutako Donostiari laguntza emate aldera Baztanetik sartzen da. Quesadak bere aldetik Bizkaiko hegoaldea menderatzen du (Otxandio) horretarako Urkiolako San Antonio-Durangoko bidetik sartuz, Lomak Bilbo sorosteko helburuz Kadaguaren lerroa erasotzen duen bitartean. "Y vino la corajina final: el defenderse como gato tripa arriba para morir matando. Defendiéndose de la avalancha, reculando de risco en risco y de monte en monte, cediendo valle a valle y palmo a palmo, aquella tierra en que implantaron un Estado chico, con sus sellos de Correos, sus perros grandes y su Universidad". [Unamuno: op. cit., 231 orr.].

Moriones-ek Donostian kolpe bat ematen ahalegintzen da Getarian lehorreratuz. Garateko gaina menderatuz (urtarrilaren 21a) bere tropak Mendizorrotzeko zulora arte iristen dira karlistek kementsu atzera eraginaraziz. Hauxe izango da Gipuzkoan On Karlosi leialak zaizkionen azken garaipena. Donostia etengabe bonbardatua da eta horietako azken bonbardaketa baten granada karlista batek Bilintx olerkaria irmotasunez hiltzen du.

Martínez Camposek Elizondotik zehar nekez aurrera egiten du. Etsipenezko erresistentziaren ondoren otsailean deshecha-ri hasiera ematen zaio. Armada karlista deuseztatu egiten da: Beasainen karlista jeneralen kontseiluak egindako berrantolatzerako azken ahalegin batek porrot egiten du, orduan indultuaren eraginpean egon nahi ez duten guztien ihesa hasiz. Atxuriako gailurretan (Peña Plata) babestuz, Larunbek hil arte (otsailaren 19a) irauten du; bitartean, Nafarroaren bihotzean, matxinatutako karlismoaren ikurra zena, Lizarra, erori egiten da eta errege berria, Isabel II.aren semea, Donostian garaile sartzen da. Otsailaren 20an El Cuartel Real-aren azken alea argitaratzen da. On Karlosek Tolosara-hurrengo egunean eroriko da- ihes egiten du eta Baztanen babesa aurkitu. 28an Arneguy-tik, Nafarroa, muga gainditzen du berriz etorriko denaren hitza emanez; Gaztelako 6 batailoik, Asturias eta Cantabriako 4k, guardien eskuadroi 1ek, Valenciako 3 batailoik, Plasenciako 6 bateriak, Gidak eta Husareak lagun egiten diote. Batailoi nafarrek muga Orbaizeta eta Burgetetik igarotzen dute. Egun berean Isabel II.aren semea bigarrenez Iruñean sartzen da. Makurtuko den azken karlisten zokoa Lapoblación-go (martxoaren 2a) gaztelua izan zen. Gudua amaitu da.

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1876ko uztailaren 21eko Lege indargabetzailea. Tropa garaileen aitzinean (Mar. 13a) Somorrostron adierazitako agirian espainiar errege gazteak inplizituki antzematera ematen duen bezala guda honen azkenak 1876ko udaran ospatutako Gorteen batzarraldi baten amaitzeko gora-behera dramatikoetan aberatsak diren ekintza anitzetan garatuz etorri diren XVIII. mendean hasitako prozesu luze baten amaiera ere adierazten du. Kasu honetan, ezin esan daiteke Espainiako Gorteei herri-babesik falta zaienik; hilabete batzuk arinagotik "foruen arazoa" egunkarietan bakarrik ez eze, elkarrizketetan, kalean eta mahai inguruetan ere nahitaezko eztabaida-gai da. Hitzetan den grinak eta arrazoibideen gorrotoak inoiz lortu ez diren mugak gainditzea dakar:

"En algunos pueblos por donde pasó el Rey a su regreso a la Corte -distinguiéndose la provincia limítrofe de Santander a pesar de sus grandes relaciones con éstas o por mejor decir por esas mismas relaciones- hicieron alarde de antifuerismo de la manera más ridícula que se puede imaginar: las mujeres en el pecho, en las sombrillas y en la ropa de los niña; los hombres en el sombrero, levita, chaqueta, etc.; los músicos en los instrumentos; los perros en el collar; en las colgaduras, en las paredes de los edificios, en los faroles de las calles, en las puertas de las tiendas, en los escaparates, en fin, en todos los sitios en que era posible fijarla, se ostentaba esta inscripción: Abajo los Fueros; se hicieron también aleluyas sobre el mismo tema. Aquello era una mascarada completa. En ningún tiempo de la historia, en ningún país del mundo, ni aún entre naciones rivales y enemigas, se ha visto jamás estallar el odio con formas tan violentas y con encono tan ardiente como se vio en España en esta ocasión contra los hijos del País Vasco. Y en cambio a los que hacían alardes de fueristas o se defendían de ataques de antifueristas se les encerraba en una cañonera y eran conducidos a apartados destierros, sólo por cometer el crimen nefando de amar a su país y se consideraron como subversivos, desahogos inocentes en recuerdo de loa fueros, como era la venta de abanicos que decían Vivan los Fueros, publicar viñetas en las cajas de cerillas alusivas a su restablecimiento, y un señor inspector de policía prohibió tocar al piano ciertas piezas o aires del país en el café del señor Lazurtegui, etc., es decir, se permitía atacar a los Fueros, pero no defenderlos."

Ref. Angulo y Hormaza, J. M. de: La abolición de los Fueros e instituciones vascongadas, Bilbao, 1886.

Aurretiazko prozedura bezala, Herriko ordezkariei erreinuko hiriburuan aldez aurreko batzar baterako deia (Maiatzaren 1etik 15era) egiten zaie. Bitartean, Espainiako alde guztietatik -Sevillatik ezik- euskal foru-erregimena kentzeko eskabide asko jasotzen dira. Herriko lau ordezkariek entzuteko tramitea betez Cánovasek Gorteei egoki zeritzon egitasmoa aurkezteko eskubidea beretzat gordetzen du. 1876ko uztailaren 21ean Gorteek euskal Foruekiko lege indargabetzailea onartzen dute. Gure herriko historiaren gertaera garrantzitsu erabakigarri bat itxi egin da: horrela hasten da gure historia garaikidea.

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La guerra y las dramáticas circunstancias por las que atraviesa el país como consecuencia de la misma son una prueba demasiado fuerte para el viejo partido legitimista; en el entretiempo han nacido nuevas razones, nuevas motivaciones económicas, nuevos conflictos, o han surgido los que yacían soterrados en el fondo del alma de los combatientes, dados ahora de alta en la vida civil. Tres son las tendencias que se dibujan procedentes del carlismo: integrismo político-religioso, nacionalismo basado en la etnia, carlismo moderno como partido político semivaciado de contenido, fuerza pasiva a la espera de una ocasión (revolucionaria) que vuelva a nutrir sus filas y darles el vigor de una causa. Veamos cómo describe Unamuno el proceso en Paz en la Guerra:

"Del viejo fondo de la comunión carlista, nutrido de mera lealtad -de lealtad por la lealtad misma-, de terco apego a una tradición indefinible e indefinida, iniciábase ya el desprendimiento, por diferenciación, de algunos de sus elementos componentes. De un lado, la aspiración a una política íntegra y exclusivamente católica, la escuela libresca del racionalismo católico, con olor a tinta de imprenta, engendro de la razón racionante y meramente discursiva, escuela jacobina que no pasa de ser un momento del liberalismo por ella execrado, uno de aquellos momentos en que se niega a si mismo, afirmándose al negar; de otro lado, el natural acomodo a las circunstancias, y de otro, el regionalismo exclusivista y ciego a toda visión amplia, a todo lo que del horizonte natural traspase."

Juan José y el tío Pascual encarnan en la pluma de Unamuno el nacionalismo incipiente de las postguerra, uno -nacionalismo distinto del procedente del campo liberal-fuerista-, y el integrismo político-religioso, marcadamente intolerante, el otro:

"Juan José, fuera de si desde la abolición de los fueros, echa chispas, pide la unión de los vasconavarros todos, tal vez para una nueva guerra, guerra fuerista. Desahógase contra los pozanos; ha dado en desear saber vascuence, si lo pudiese recibir de ciencia infusa, como don al entusiasmo, sin labor lenta". "Empiézase, en el ambiente en que él vive, a cobrar conciencia del viejo lema "Dios y Fueros", al que sirvió de tapujo en gran parte el de "Dios, Patria y Rey". Siéntense las generales corrientes étnicas que sacuden a toda Europa. Por debajo de las nacionalidades políticas, simbolizadas en banderas y glorificadas en triunfos militares, obra el impulso al disloque de ellas en razas y pueblos más de antiguo fundidos, ante-históricos, encarnados en lenguajes diversos y vivificados en la intima comunión privativa de costumbres cotidianas peculiares a cada uno; impulso que la presión de aquéllas encauza y endereza. Es el inconsciente anhelo a la patria espiritual, la desligada del terruño; es la atracción que, sintiendo los pueblos hacía la vida silenciosa de debajo del tumulto pasajero de la Historia, los empuja a su redistribución natural, según originarias diferencias y analogías, a la redistribución que permita el futuro libre agrupamiento de todos ellos en la gran familia humana; es, a la vez, la vieja lucha de razas, fuente de la civilización". [Op. cit., p. 240-241].

El tío Pascual representa a una vieja corriente consustancial al carlismo desde sus mismos inicios:

"El tío Pascual, murmurando ya de don Carlos, a quien a veces tilda de cesarista y de regalista otras, empieza a preconizar el reinado social de Jesucristo, fácil fórmula en que, por lo vaga, caben todos los logomáquicos abortos y larvas de ideas. Vásele haciendo más imposible cada vez salirse de sí, para comprender ajenos conceptos como el que los abriga los comprende. Abomina a cada paso del liberalismo, mote bajo el que engloba todo aquello que se escapa a su comprensión formularia y osificada."

Esta corriente, la integrista, se desgaja del partido en 1888 por un motivo -mejor diríamos, ocasión meramente personal: a la muerte de Cándido Nocedal, don Carlos designa como sucesor suyo en la jefatura del partido al novelista Navarro Villoslada. Ramón Nocedal, hijo del ex-jefe, despechado por no haber recibido él el nombramiento, saca del olvido el manifiesto pronunciando por don Carlos en Morentin (Jul. de 1874) acusando al pretendiente de haber sucumbido al liberalismo. Importantes personalidades carlistas rompen entonces con el partido pasando a constituir el grupo llamado integrista. Todos los periódicos abandonan al pretendiente. "El carlismo se quedó con las masas, aunque amenguadas -dice Oyarzun- que no se dejan arrastrar por personalismos, por lo mismo que no tienen ambiciones: en cambio, buena parte de las personalidades se fueron con el integrismo, cuyo lema fue el de Dios y Patria, siéndoles indiferente la forma de gobierno". Se forma, pues, así, una élite dura y disciplinada que rechaza cualquier forma de independencia del orden civil respecto al religioso; su actitud religiosa le hará acreedora de aquel conocido remoquete de más papista que el Papa, y la política -repulsa a priori de la ideología liberal será adoptada con tal disciplina que en muchos casos la violenta intransigencia de sus sostenedores suplirá a la escasez numérica de los mismos. Despojado de estos valiosos elementos -muy importantes en el País Vasco-, desertado por los primeros nacionalistas, la vida del carlismo pierde pulso, languidece, conforme se va agotando el siglo que le vio nacer.

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1909-1931. Una nueva escisión tiene lugar en las filas del pretendiente -esta vez don Jaime- con ocasión de la Gran Guerra. Durante ésta, Vázquez Mella y la inmensa mayoría del partido toman postura por los Imperios Centrales. Al acabar la contienda don Jaime pide cuentas a los responsables de esta toma de posición produciéndose la ruptura. Separándose de los jaimistas, los mellistas adoptan el nombre de tradicionalistas. El país se dividió esta vez: "El Pensamiento Navarro" y Joaquín e Ignacio Baleztena optaron por don Jaime e hicieron bascular al 75 por 100 de Nav. al campo jaimista; el resto del país optó por Mella.

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Los carlistas en la Minoría Vasco-Navarra. Dos fueron los puntos en común que impulsaron al entendimiento y posterior coalición de jaimistas foralítas y nacionalistas vascos durante los primeros meses de la II República: sentimiento religioso y neoforalidad. Mayoritarios en el país -junto a los partidos de izquierda- era natural que aunaran sus fuerzas en el parlamento. Iniciáronse las conversaciones -secretas- en Mayo de 1931 llegándose a un acuerdo para presentar un proyecto de Estatuto de Autonomía y para constituir una base electoral común ante las elecciones para las Cortes Constituyentes del nuevo régimen. Tres conspicuos carlistas -Julián Elorza, Joaquín Beunza y Julio de Urquijo- habían tomado parte activa en la elaboración del proyecto por la Sociedad de Estudios Vascos. En el posterior Estatuto de Estella se recababa la facultad del país a establecer directamente un concordato con el Vaticano, cuestión cara a los carlistas aunque secundaria para los nacionalistas. El 10 de Jun. de 1931 las autoridades de la Comunión Tradicionalista de las cuatro provincias vascas declaraban que, aun ratificando su programa de reintegración foral plena, aprobaban el proyecto de Estatuto, siendo esta actitud duramente atacada por los integristas locales (en especial por "La Constancia", periódico de esta tendencia en San Sebastián). El 14 de Jun. la mayor parte de los ayuntamientos vascos aprobaban por mayoría el proyecto en la Asamblea de Estella. Días después (28 Jun.) jaimistas, integristas, tradicionalistas y nacionalistas constituyen en las Cortes la minoría vasconavarra que encabezada por Joaquín Beunza se responsabilizó de llevar a buen puerto al Estatuto; en el acto de despedida a los diputados (Gernika, 12 de Jul.) los carlistas prodigaron encendidos elogios a José Antonio de Aguirre, promotor del movimiento estatutista. Pero el Gobierno provisional y las Cortes Constituyentes acogieron con malos ojos las intenciones de la "minoría" llegando al extremo de suspender el 20 de Agosto la publicación de todos los periódicos vascos que siendo católicos fueran partidarios del Estatuto. Además, en la sesión de las Cortes del 25 de setiembre en la que se debatieron los artículos de la nueva Constitución referentes a las relaciones Iglesia-Estado, quedó eliminada la posibilidad de concordato estatutario prevista en Estella: el nuevo Estado quiere ser laico y no está dispuesto a admitir un "Gibraltar vaticanista" (Prieto). A partir de este momento las posturas se endurecen en torno a la cuestión religiosa y la "minoría" abandona las Cortes (15 Oct.).

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Ruptura de la minoría vasco-navarra (octubre 1931 -junio 1932). El 2 de Oct. de 1931 muere don Jaime de Borbón Parma y asume el mando del carlismo Alfonso Carlos de Borbón, anciano de 82 años hermano del ya legendario Carlos VII. Tanto nocedalistas (integristas) como mellistas (tradicionalistas) agrupan sus fuerzas a las del nuevo pretendiente llevados por una clara hostilidad a la República; se constituye así la Comunión Tradicionalista cuyos puestos superiores fueron pronto ocupados por el integrismo. Con la incorporación de estos viejos disidentes el partido recobra su fisonomía habitual; la nave carlista endereza el timón alejándose de las aguas filonacionalistas en las que navegaba últimamente. Este cambio de postura comienza a hacersevisible en las reticencias con que es acogida la elaboración de un nuevo proyecto de Estatuto por las Comisiones Gestoras de las cuatro provincias, proyecto que había de ser votado primero por municipios y luego por referendum popular antes de ser presentado en Cortes. José M.ª de Urquijo -católico independiente- desencadena en la Gaceta del Norte (8 de Dic.) una campaña feroz contra el Estatuto a la que pronto se suma El Diario de Navarra que propugna un Estatuto distinto para Nav. El 20 de Dic. las "Juntas de la Comisión Tradicionalista en las Vascongadas y Nav." insisten en su deseo de reintegración foral otorgando, sin embargo, un apoyo circunstancial a "la idea abstracta de un Estatuto Autonómico". Pero los órganos de prensa del tradicionalismo son implacables -La Constancia llegó a ofrecer 5.000 pesetas (de entonces) al que encontrara la palabra Dios en todo el texto estatutario..:-. Mientras socialistas y republicanos aprueban el nuevo proyecto, las derechas de todos los colores y latitudes políticas claman contra el que ose otorgar su sufragio a un "proyecto sacrílego"... El 19 de Jun. de 1932 se celebra en Pamplona la asamblea municipal en la que se vota el proyecto elaborado por las Comisiones Gestoras de las cuatro provincias. La libertad de voto otorgada por la Comunión Tradicionalista a sus afiliados era una inequívoca muestra de desafección y muchos de sus miembros no vacilaron en boicotear activamente la reunión. Como era de esperar tras la furiosa campaña, en Navarra acabó imponiéndose el no, desbaratando la paciente labor de meses. "(El carlismo) no se atrevió jamás con el integrismo -comenta Aguirre-. Era conocida en aquel entonces la lucha feroz que dentro de las Juntas Tradicionalistas sostenían los partidarios y los enemigos del Estatuto. Había quienes sentían al País y quienes no... La audacia del integrismo carlo-monárquico, ayudado por el calculismo de los mercaderes de la política, redujo al silencio, en el que se cobijaron desesperados, a los Elorza, Oleaga, Beunza, Oreja, Pérez Arregui y otros tantos... (Aguirre: Entre la..., p. 253, 255)". La minoría vasco-navarra estaba rota para siempre.

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Formación del requeté (1932-1933). El nuevo viraje impreso al partido por los dirigentes tradicionalistas sacó inmediatamente a relucir la vieja vena conspiradora consustancial al carlismo; elementos hostiles a la República desde su nacimiento pasaron a dominar la política del mismo imprimiéndole un sello activista y violento propicio a la revuelta. Al anticlericalismo decimonónico de las primeras Cortes republicanas respondió el carlismo con la constitución de las decurias (finales de 1931), organizaciones paramilitares que prefiguraron al moderno requeté. Muchos fueron los carlistas que, en esta tesitura, se negaron a aceptar a la República ab initio, criticando la postura de sus correligionarios de la minoría vasco-navarra, rechazando toda forma de legalidad republicana. Estos elementos, reforzados por los readmitidos integristas, son los que echaron abajo el proyecto de Estatuto ya que "como todas sus esperanzas las tenían puestas en la guerra que estaban preparando, tenían que rechazar todo aquello que significase afianzamiento de la república y, sobre todo, el uso de nuevas facultades autonómicas, que hubiera significado serias trabas para la guerra (Iturralde, t. I, p. 240-241)". No se atrevieron, sin embargo, a colaborar oficialmente en la "sanjurjada" de agosto de 1932; ahora bien, al enviar desde su destierro su adhesión al pretendiente carlista, Sanjurjo, general de estirpe carlista, "vendría a constituirse en Cabeza del Ejército Carlista que comenzaba a organizarse" (Lizarza: Memorias de la Conspiración, p. 30-31) y en vínculo de unión entre carlistas y militares antirrepublicanos, cumpliéndose así el deseo de don Alfonso Carlos de efectuar un levantamiento en estrecho contacto con el ejército: "si tuviese lugar un movimiento militar en sentido monárquico tradicionalista, tengo dispuesto que el pueblo en masa lo secundase. Pero no puedo admitir que el pueblo se levante esperando le siga el ejército, por la experiencia que tengo de nuestro levantamiento de 1872 (carta a R. Olazabal del 21 de Set. de 1932, en Iturralde, p. 118)". Para finales de 1932 el partido carlista ha recobrado su fisonomía golpista y elabora un plan subversivo concreto en colaboración con Sanjurjo (Iribarren: El general Mola, p. 75). Se reorganiza el Requeté de Nav. y Vascongadas (1933) colocándose a su cabeza a Ignacio Baleztena y se extiende la organización a diversos puntos de la geografía española bajo la dirección de Varela, jefe de los requetés de España.

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El carlismo durante el bienio negro (noviembre 1933 - febrero 1936). Contra lo que podría creerse, el triunfo de los partidos de derecha en las elecciones del 19 de Nov. de 1933 -en las que los tradicionalistas obtuvieron un número apreciable de escaños- no supuso, ni mucho menos, el fin de la conspiración antirrepublicana de los seguidores de Alfonso Carlos. Se llegó, por intermedio del Conde de Rodezno, a una estrecha relación con los grupos monárquicos alfonsinos, relación que en alguna ocasión bordeó la clara tendencia fusionista. Así fue cómo el 31 de Marzo de 1934 una comisión de fuerzas antiparlamentarias monárquicas compuesta por Antonio Goicoechea de Renovación Española -partido monárquico ultraconservador-, general Barrera por el sector monárquico del ejército, y, Rafael Olazabal y Antonio Lizarza por la Comunión Tradicionalista, se entrevistó con el mismo Mussolini en Roma. El Duce prometió a la comisión la ayuda italiana en armas y efectivo a cambio del cumplimiento de cuatro condiciones:a) Derrocamiento de la República;b) Instauración de una Monarquía Orgánica;c) Pacto de amistad con Italia;d) Denuncia del pacto franco-español existente.Las armas se introducirían por Portugal, costa levantina y sierra de Urbasa, previéndose asimismo el entrenamiento militar de oficialidad requeté en Libia y Cerdeña mediante ocultamiento de la verdadera personalidad. A comienzos del siguiente mes tiene lugar un acontecimiento de importancia en el seno del partido tradicionalista: tras la dimisión del Conde de Rodezno de la jefatura del mismo, Alfonso Carlos nombra secretario general al abogado andaluz M. Fal Conde, activo propagandista implicado en la "sanjurjada" de 1932. Con este nombramiento vetaba el pretendiente los intentos fusionistas del Conde de Rodezno, daba luz verde a la militarización del requeté abandonando la lucha electoral y abría indefinidamente el acceso a los altos cargos de la Comunión al sector integrista. Así, pues, en pleno bienio negro, de supremacía derechista, de preponderancia católica y rehabilitación del estamento militar, el partido carlista se apresta a la lucha armada mediante concentración de requetés, reparto de uniformes, instrucción militar, etc.; la revolución de Asturias (Oct. 1934), por otra parte, aumenta los efectivos de la Comunión con gentes asustadas procedentes de la derecha católica y tradicional. Es a finales de 1934 cuando comienzan las expediciones de jóvenes boinas rojas a Italia donde adquieren entrenamiento militar moderno en pleno secreto. En muchos pueblos de Navarra, preponderantemente en la zona media, se constituyen grupos de jóvenes campesinos que, entrenados por oficiales retirados y curas, reciben instrucción en lugares no siempre discretos. "No se dio publicidad a lo que se hacía -comenta Iturralde-, pero tampoco eran un secreto los ejercicios militares en pueblos como Lezaun, ni las maniobras llevadas a cabo alguna vez en las sierras de Urbasa, de Andía y de Aralar". En las demás provincias vascas, especial mente en Álava -donde funciona una Junta Carlista presidida por José Luis Oriol dependiente de Pamplona y donde los requetés alaveses suman en 1935, cerca de 1.600 voluntarios-, se imparte también activa preparación militar al voluntariado. En Febrero de 1935 se afianzan los contactos con la UME -organización de oficiales conspiradores, dos de cuyos principales personajes son los carlistas Rada y Tarduchy-. Este año se estructura definitivamente el partido carlista: se instituye (20 Dic.) un Consejo de la Comunión Tradicionalista con Esteban Bilbao, Lorenzo María Oller, Manuel Senante, Luis Hernando de Larramendi,José M.ª Lamamié de Clairac y Fal Conde y se establece una Junta Militar Suprema en San Juan de Luz constituida por el general Muslera, teniente coronel Baselga, capitán Sanjurjo, Rada, etc. a las órdenes del príncipe Javier de Parma y de Fal Conde encargándose de los enlaces con el interior el cura de Noain, Pascasio Osacar, y el de Esquiroz, Fermín Erice. A comienzos de 1936 la preparación militar se intensifica, como si se barruntaran los resultados de las elecciones de febrero.

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Mola y los carlistas (marzo - julio 1936). El Frente Popular español, desconfiando de las actividades del general Mola, lo envió a Pamplona, corazón mismo de la sedición antirrepublicana donde, como es natural, no tardó en ser contactado por los oficiales conspiradores de la plaza: Moscoso, La Lastra, Vicario, etc. Mola no se hallaba exento, al decir de su biógrafo oficial Iribarren, de una cierta desconfianza hacia los carlistas: "Hijo y nieto de quienes pelearon contra los carlistas en las guerras civiles, al cabo de cinco años se alzaría con éstos en Pamplona para salvar a España". En contacto con Sanjurjo, Goded, etc., Mola no se entrevista con Ignacio Baleztena, miembro de la Junta Navarra del requeté, hasta mayo de 1936. En esta histórica ocasión Baleztena le ofrece el concurso de 8.400 boinas rojas para el proyectado alzamiento. Esta vez la sublevación carlista ha dejado completamente de lado la cuestión dinástica, clave de los anteriores alzamientos. Se trata, en exclusiva, de un movimiento contrarrevolucionario, como bien lo corrobora, entre otros muchos documentos, el Diario del general Sanjurjo: "Consistió el acuerdo,como lo ha contado recientemente el propio Fal, en que si el Alzamiento era del Ejército, al que concurríamos con todos nuestros medios, él acudiría a donde se le llamara... Si, contra lo que vívamente se deseaba y procuraba, los mandos claves se echaban atrás, o llegado el momento fallaban, y todo en el supuesto básico de la inminencia del peligro de revolución soviética que sabíamos tan preparada, la sublevación sería sólo carlista". El 11 de Jun. se entrevistan Mola y Zamanillo, Delegado Nacional de Requetés. Las condiciones carlistas para participar en el levantamiento sorprendieron desagradablemente a Mola:1) Disolución de todos los partidos políticos incluido el carlista;2) Disolución de todos los Sindicatos;3) Proclamación de una dictadura temporal y constitución de unas Cortes orgánicas o corporativas;4) Dirección política a cargo de un Directorio compuesto de un militar y dos civiles designados previamente por Comunión Tradicionalista;5) Preparación del régimen foral;6) Bandera monárquica, o sea, bicolor.El día 15 es el propio Fal Conde el que conferencia con "El Director" en la celda del superior del monasterio de Iratxe. Las contraproposiciones de Mola -futuro parlamento elegido por sufragio universal, dictadura de carácter republicano, separación de la Iglesia y el Estado y libertad religiosa, etc-, son rechazadas por el líder carlista. A partir de este momento y hasta vísperas del levantamiento se desarrollan una serie de entrevistas entre los dirigentes carlistas y Mola que tropezando en las condiciones sine qua non de los primeros -confesionalidad, antiparlamentarismo, bandera bicolor- acaban en la ruptura de negociaciones del 9 de Julio entre Fal y Mola. Este, que no quiere hipotecar el futuro del levantamiento, escribe unas amargas palabras en las que resume su opinión sobre los carlistas: "El tradicionalismo -dice- va a contribuir con su intransigencia de modo tan eficaz como el Frente Popular al desastre español". Pero este mismo día un personaje importante surge de la sombra en la que se mantenía últimamente: Tomás Domínguez Arévalo, conde de Rodezno. Por mediación suya Mola tratará directamente con la Junta Navarra (Baleztena) llegando a un acuerdo el 12 de Julio mediante la aceptación de dos condiciones: bandera bicolor al triunfar el alzamiento y ayuntamientos carlistas para Nav. El 13 don Alfonso Carlos ordena la no colaboración con Mola. Pero, pese a ello, resultó que la base carlista estaba dispuesta a ir a la guerra con Mola, con o sin el consentimiento de los altos mandos tradicionalistas: el apoyo masivo carlista no era por (la monarquía) sino contra (la república). Una vez más el papel del clero fue fundamental. El 14, Mola acepta las directrices de Sanjurjo y las que dicte en su día como jefe espiritual del levantamiento. La máquina estaba preparada: las fuerzas del requeté reciben las últimas disposiciones.

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El 18, el Tercio de Pamplona inicia el movimiento ordenando: Mañana, día 19, a las 6 en punto de la mañana, formarán todas las unidades de este Requeté (Primero de Navarra), con uniforme completo y armamento, en la Plaza del Castillo, en frente del Cuartel. El 19 se declara, pues, el estado de guerra en Navarra acudiendo a Pamplona todos los conjurados de la provincia. El mismo día el Tercio de Vitoria se adueña de la capital de Alava. Mientras, los Tercios de la Rioja y Valdegobía toman las comunicaciones Vitoria-Logroño y Miranda de Ebro y los de Ayala y Llodio tropiezan con la resistencia del paisanaje, guardia civil y de asalto viéndose obligados a huir. Entre los días 19 y 20 los Tercios de Pamplona, Santiago y Abárzuza salen rumbo a Madrid, los de Lacar, Montejurra, Navarra, San Miguel, Nuestra Señora del Camino, Lesaca, Elizondo, Roncesvalles y partida de la Barranca son destinados a Gipuzkoa y Bizkaia que esperan dominar con facilidad y el de María de las Nieves sale rumbo a Zaragoza donde el pueblo y las fuerzas leales a la República mantienen a raya a los sublevados. En Gipuzkoa y Bizkaia el fracaso del alzamiento colocó a los carlistas locales en una difícil situación. Los vizcaínos no pudieron constituir unidades hasta lograr franquear las líneas pro y contra-republicanas (Tercio Ortiz de Zárate y de Begoña). El requeté guipuzcoano tampoco pudo tomar parte en el alzamiento ante la unánime actitud republicana de los dos bloques mayoritarios de la provincia, PNV y Frente Popular. Un grupo de comprometidos se encerró en los cuarteles de Loyola de donde logro escapar posteriormente, rompiendo el cerco, y congregándose en Leiza. En esta localidad se juntan a 93 boinas rojas procedentes de Olite, Beire y San Martín de Unx constituyendo el núcleo del Tercio de San Miguel que se dirigiría hacia Berástegui; el primero en caer es el nieto del general Sagastibeltza, héroe de la primera guerra. Otros voluntarios guipuzcoanos participan en la zona de fuego inicial, sobre todo en Oyarzun y Tolosa. En Alava siguen constituyéndose tercios: el de la Virgen Blanca y el de Nuestra Señora de Estíbaliz, mantenido el primero de guarnición en la capital y enviado a Somosierra el segundo, Tercio de Arlabán, agregado a las Brigadas Navarras, y el de Santa Gadea formado por alaveses y mirandeses. Tras la ocupación de Gipuzkoa por las fuerzas de Mola, con unos 15.000 guipuzcoanos que se inscriben en el requeté -muchos de ellos de filiación política no carlista- se organizan los Tercios de Oriamendi, Zumalacárregui, San Miguel, San Ignacio y San Marcial. El carlismo había cumplido su cometido. Un decreto del 18 de Abril de 1937 -no aceptado por Fal Conde-, ordenó la unificación de Falange y Comunión Tradicionalista.

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Datos de los Requetés

Organización militar del Requeté el año 1934 según las Ordenanzas del Coronel Varela (de mayor a menor):

  • Tercio: Equivale a un batallón y está compuesto por tres Requetés.
  • Requeté: Equivale a una Compañía. Compuesto por 3 Piquetes, 246 hombres.
  • Piquete: Equivale a una Sección. Compuesto por 70 hombres en 3 pelotones.
  • Grupo: Compuesto por 20 hombres en 3 patrullas.
  • Patrulla: Equivale a una Escuadra. Compuesta de 5 soldados llamados Boinas Rojas.

Ref. Lizarza: Memorias de la Conspiración, Pamplona, 1969, pp. 49-51.

Número de unidades (patrullas) y de Boinas Rojas existentes en Navarra en 1935 según Lizarza, Delegado de Requetés de Navarra:

Población 1930: 47.652 habitantes
Merindad de Sangüesa
Aibar7
Aoiz5
Aranguren8
Arce10
Arriasgoiti8
Cáseda2
Egüés18
Elorz11
Erro2
Eslava5
Esteribar3
Ezprogui4
Gallués8
Huarte-Pamplona10
Ibargoiti5
Izagaondoa2
Javier1
Leache3
Lerga3
Liédena6
Lizoain2
Lónguida6
Lumbier58
Monreal7
Nardués2
Navascués10
Ochagavía22
Romanzado8
Oronoz1
Sangüesa23
Rocaforte1
Unciti6
Total247 patrullas
equivalentes a 1.482 Boinas Rojas
Población 1930: 71.588 habitantes
Merindad de Estella
Abaigar8
Allín12
Amescoa Baja4
Aras3
Ayegui1
Azuelo1
Bargota4
Cirauqui3
Desojo5
Dicastillo4
Estella14
Genevilla1
Goñi18
Guesalaz10
Guirguillano3
Galbarra1
Gastiain2
Narcués2
Ulibarri2
Viloria3
Lapoblación1
Lerín11
Los Arcos6
Mañeru13
Mendaza3
Metauten1
Morentin2
Bearin1
Lezaun1
Grocin1
Murugarren2
Ugar1
Total186 patrullas
equivalentes a 1.116 Boinas Rojas
Población 1930: 120.656 habitantes
Merindad de Pamplona
Ansoain4
Anué2
Añorbe2
Araquil3
Satrústegui1
Arbizu2
Arruazu2
Ciganda2
Obanos4
Gascue2
Olave1
Olcoz1
Ilzarbe11
Olza8
Ostiz1
Pamplona18
Bacaicoa3
Garzarón2
Belascoain2
Ciriza1
Zizur7
Echauri10
Lizarraga Erg.2
Lanz2
Oricain8
Ezcurra2
Galar4
Larumbe2
Latasa2
Iza3
Juslapena4
Puente la Reina8
Saldías1
Santesteban1
Sumbillla1
Tirapu3
Ucar1
Ulzama2
Uterga2
Vidaurreta3
Villava13
Zabalza1
Zubieta1
Total215 patrullas con 1.290 Boinas Rojas
aparte 300 no encuadrados de Pamplona
Población 1930: 46.307 habitantes
Merindad de Olite
Artajona10
Barasoain10
Beire3
Berbinzana2
Caparroso2
Falces3
Funes3
Leoz11
Marcilla1
Mendigorria10
Milagro2
Miranda de Arga1
Traibuenas1
Murillo el Fruto1
Olite12
Oloriz1
Mendivil3
Orisoain2
Peralta13
Pitillas2
Pueyo1
San Martín de Unx16
Sansoain2
Santacara1
Tafalla8
Ujué3
Unzue1
Total125 patrullas con 750 Boinas Rojas
Población 1930: 59.680 habitantes
Merindad de Tudela
Ablitas2
Arguedas7
Buñuel1
Cabanillas2
Cadreita1
Carcastillo6
Fustiñana7
Mélida2
Monteagudo4
Murchante10
Ribaforada2
Tudela13
Cascante20
Cintruénigo6
Corella21
Fitero3
Fontellas3
Tulebras13
Valtierra1
Villafranca2
Total126 patrullas con 756 Boinas Rojas
Ref. Lizarza, Op. Cit., pp. 56-59.
Total en Navarra899 patrullas con 5.394 Boinas Rojas
más los 300 no encuadrados de Pamplona

Unidades de requetés vascos en la Guerra de 1936-1939.

Ref.: Redondo y Zavala: El Requeté, Barcelona, 1957, pp. 400-402.
Navarra
1.Tercio de Lacar.
2.Tercio de Navarra o de Guías de Navarra.
3.Tercio de Montejurra.
4.Tercio de San Miguel.
5.Tercio de San Fermín (ex-Elizondo).
6.Tercio de Lesaca (agregado al de San Fermín).
7.Tercio del Rey (ex-Pamplona), encuadrado en un batallón de América y luego en el Tercio de Valvanera.
8.Tercio de Santiago.
9.Tercio de Abárzuza.
10.Tercio de María de las Nieves.
11.Tercio de la Virgen del Camino.
12.Tercio de Roncesvalles (luego Mola).
13.Partida de la Barranca o de Barandalla.
14.Compañía de Navarros del Tercio de Cristo Rey.
15.Tercio Móvil.
16.Tercio de San Francisco Javier.
17.Tercio de Nuestra Señora del Puy.
18.Tercio Auxiliar (Servicios Auxiliares).
19.Columna de Orden y Policía.
20.Escoltas de Franco y generales Varela, Rada, García Valiño, Tella, Sánchez, Mola, Dávila, Millán Astray, Orgaz y Cuarteles generales de las Brigadas Navarras.
21.Unidad de Ingenieros Zapadores.
22.Radio Requeté de Campaña.
Gipuzkoa
23.Tercio de San Ignacio.
24.Tercio de Zumalacárregui.
25.Tercio de Oríamendi.
26.Tercio de San Marcial.
Alava
27.Tercio de Ntra. Sra. de Estíbaliz.
28.Tercio de la Virgen Blanca.
29.Tercio de Arlabán.
30.Tercio de Ntra. Sra. de Begoña (distinto del vizcaino).
31.Compañías de requetés de Alava.
Bizkaia
32.Tercio de Ntra. Sra. de Begoña (Vizc.).
33.Tercio de Ortíz de Zárate.
34.Tercio de Ntra. Sra. de la Antigua.

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El 19 de julio de 1936 se ponía en marcha una elaborada maquinaria de fidelidades y contactos carlistas en Navarra y, en menor medida en Álava, con la finalidad de suprimir la II República, considerada una amenaza para las esencias tradicionales. La participación de la Comunión Tradicionalista durante la guerra fue muy intensa, incorporando un elevado contingente de voluntarios en Alava y Navarra, incrementado paulatinamente con guipuzcoanos y vizcaínos conforme estas provincias fueron conquistadas. En esas fuerzas se incluyeron seguidores del Partido Nacionalista Vasco (P.N.V.), que encontraron en el carlismo un refugio en momentos de turbulencia. De igual modo, de San Sebastián partieron algunas de las iniciativas propagandísticas más significativas, como "Radio Requeté de Guipúzcoa" o el tebeo infantil "Pelayos". El protagonismo navarro en el proceso fue muy elevado y, en cierto modo, autónomo respecto a la dirección nacional, con Rodezno de nuevo como protagonista tras su alejamiento en 1934, "El Pensamiento Navarro" como portavoz cualificado del carlismo y la consolidación de los dirigentes navarros en lo que se ha calificado como gueto tradicionalista (Canal, 2000: 332-3). Garantizados unos mínimos, los carlistas combatientes y sus familias dejaron de lado cualquier otra consideración, sin protestar -salvo en la intimidad-, ante su eliminación política en 1937. Son años de creciente enfrentamiento con Falange, en parte por las pretensiones totalitarias de ésta y por las repercusiones que ello provocaría en Vasconia, así como por la pugna en la conquista del poder e influencia en el nuevo régimen. Son momentos que, en sectores dirigentes de Navarra, se sugiere la posibilidad de aceptar como monarca a Don Juan, incluso de tender a una unificación con Falange, dado el dominio carlista de sus instituciones, aparentemente difícil de poner en peligro. Sin embargo, la base carlista, muy influenciada por un discurso reiteradamente contrario a la "dinastía liberal" y reacia al patente arribismo de Falange, se oponía a cualquier tipo de acuerdo en ambos sentidos.La imagen del carlismo fue muy divergente en esos años, con una consideración heroica y salvadora desde Álava y Navarra, que incluso compatibilizaba el elemento español con el vasco a través del folklore y la exaltación del regionalismo y mediante el rechazo del nacionalismo. Mientras, desde las posiciones pro-republicanas de Gipuzkoa y Bizkaia, se atacaba a los requetés y al carlismo como responsables de atrocidades y furibundos enemigos de la lengua y cultura vascas. Esta guerra civil interna, la ruptura de la aparente unidad carlista de las guerras del siglo XIX, quedó larvada en la posguerra, pero afloraría en diversos grados a partir de los años sesenta.

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El 1 de abril de 1939 se daba por terminada la guerra. A su finalización, vencedores y vencidos comenzaron a realizar balance. Desde el bando nacional, unificadas todas las opciones del poder, se trataron de llevar a la práctica los planes de la víspera. El carlismo, la masa del tradicionalismo que dominaba en las derechas españolas, estaba en el bando de los vencedores en la que, para muchos, era la cuarta guerra carlista. Al menos teóricamente, sus principios eran los triunfantes, pero ya desde 1937 el carlismo organizado tuvo poco espacio en los planes del nuevo régimen. Las ideas del tradicionalismo habían resultado vencedoras en España, como puso de manifiesto el propio Franco al prologar la edición de las obras de Víctor Pradera. Sin embargo, la cuestión de la monarquía y, sobre todo, quién habría de ocupar el trono en España, aplazada por las circunstancias bélicas, quedó en un segundo plano frente a la consolidación del nuevo Estado franquista. Victoriosos en lo militar-sentimental pero vencidos en lo político-institucional, los carlistas marcaron aún más claramente la distancia entre dirigentes y dirigidos, entre elites y masas.Pese a lo erróneo de identificar carlismo y Navarra de forma absoluta, era evidente, en 1939, que el movimiento político tradicionalista tenía allí su más sólida localización. Ya desde las negociaciones al margen de la dirección carlista nacional de 1936, se contaba con la promesa de mantenimiento del régimen foral que Mola lanzara en su bando del 19 de julio. Con esta garantía, más los rasgos tradicionales del franquismo, Navarra había sido convertida en la Covadonga de la nueva España. En Álava la situación era similar, pero no así en Gipuzkoa y Bizkaia, donde la guerra supuso la pérdida de sus últimas referencias forales, con un carlismo desaparecido de las instituciones. En todos los territorios, la élite carlista oscilará entre el respaldo al régimen y el apartamiento. Las bases más concienciadas, en buena medida exhaustas tras el esfuerzo bélico previo, se retiraron a sus cuarteles de invierno, de los que habían salido al llamado de los grandes principios esgrimidos por sus dirigentes. La conciencia de que se habían logrado los objetivos fundamentales (régimen político tradicional, respeto y predominio de la religión católica, organización social corporativa, respeto por el régimen foral navarro y, en parte, alavés) llevó a muchos carlistas a retirarse de la vida pública, mientras que una minoría se incorporó a la administración local-provincial, especialmente en Navarra, donde la falta de dirección efectiva y promocionado su papel merced al prestigio ganado en la guerra, llevó a que esa presencia fuese importante. También hubo una significativa presencia en la administración central, donde el Ministerio de Justicia o la Presidencia de las Cortes estarían durante muchos años vinculados a la "familia" tradicionalista: conde de Rodezno, Esteban Bilbao, Antonio Iturmendi o José María Oriol.

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Algunas minorías comenzaron a realizar una oposición larvada contra el franquismo, aunque sus reductos eran escasos. Quizá el primero de esos sectores tradicionalistas de oposición fue el de la Regencia de Estella, en abierto -y más simbólico que real- conflicto con el régimen franquista desde 1947, cuando se proclamó la Ley de Sucesión, que ellos -junto con otros muchos carlistas- consideraron una intolerable intromisión. La actitud mayoritaria, mientras tanto, era expectante. Sin un claro pretendiente al trono, sin grandes diferencias doctrinales respecto al régimen vigente, los años cuarenta sólo destacaron por los enfrentamientos entre los propios carlistas (Pamplona, 1945, contactos para la aproximación carlista a D. Juan desde 1944) o con sus forzados compañeros de partido oficial, la Falange (Begoña, 1942). En Navarra y Álava primó la colaboración y en Bizkaia y Gipuzkoa la reconstitución de sus organizaciones.Tal vez el elemento más cohesivo fue el de los actos de afirmación carlista que, tomando como base diversas conmemoraciones (especialmente el día de los mártires de la tradición; o los aniversarios de los antiguos pretendientes, entre otros) permitían sostener el adoctrinamiento político a través de las redes de influencia social. Jugaron en ello también un relevante papel los círculos supervivientes, relegado el componente político para realzar el lúdico, un aspecto que se continuó en las organizaciones festivas y deportivas, como peñas, clubes de fútbol, grupos de danzas (como el "Muthiko Alaiak", de Pamplona) y similares. Desposeídos de medios de comunicación, salvo "El Pensamiento Navarro" y "Radio Requeté de Navarra", la socialización política del carlismo se mantuvo en las viejas redes familiares y locales arraigadamente caciquiles, al menos mientras el contexto social fue favorable a estos comportamientos. También destacó con gran fuerza el papel de las romerías a Montejurra, iniciadas en 1939 con impulso de la Diputación Foral de Navarra y con finalidad conmemorativa, su papel creció paulatinamente, pasando del ámbito navarro al nacional desde fines de la década de los cincuenta.El régimen también era consciente de estas capacidades proselitistas del carlismo y, legitimados por los principios genéricos que los vincularon durante la guerra, procuraron atraerse a las bases del carlismo mediante la voluntaria confusión de estas celebraciones, mediante mensajes reclamando para sí el papel de la tradición o integrando en sus filas a carlistas significados. El resultado de todo ello: la desmovilización política del carlismo en un magma de ideas genéricas que eran compartidas, en mayor o menor medida, por todos aquellos adheridos al "espíritu del 18 de julio".Aunque los años posteriores a la guerra vieron la paulatina pérdida de referencias identitarias en el carlismo organizado y su consecuente debilitamiento, su presencia en Navarra siguió siendo amplia, con casi un 33% de los concejales y algo más del 40% de los alcaldes en las elecciones municipales de 1948 (Villanueva, 1998: 518-9):

Elecciones municipales (1948)
Nº de concejales% sobre concejales tradicionalistas de toda España
Navarra47530,8
Gipuzkoa29619,2
Alava21113,7
Bizkaia1127,2
Total1.09470,9

Ya en los años cincuenta, la situación de regencia en que vivía el carlismo desde la muerte de Alfonso Carlos, su último pretendiente, comenzó a perjudicarle claramente frente a un juanismo más fuerte desde 1948. Una respuesta a ello fue la visita del regente don Javier de Borbón-Parma a Gernika en junio de 1950, en la que juró los fueros, pero sobre todo el colaboracionismo desde 1955, forzado por la necesidad de declararse abiertamente respecto al régimen vigente. Por ello crecieron los requerimientos ante él para que asumiese la pretensión dinástica, algo que realizará, con titubeos, entre 1952 y 1957. De forma paralela, se introdujo la figura del heredero, Carlos-Hugo de Borbón-Parma. Las defecciones se produjeron de inmediato, pero también un reforzamiento de lo que desde entonces se conocería como Javierismo, por oposición a los grupúsculos desgajados de esa rama (especialmente carlooctavistas, cuya presencia en Navarra era apreciable, y Regencia de Estella).

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El final de la larga siesta. En 1959 se reconstituyeron los círculos, que en muchos casos pasaron a denominarse Vázquez de Mella, de acuerdo a la nueva legislación de asociaciones en vigor. También a finales de los cincuenta se produjo la primera aparición pública de Carlos Hugo, en el Montejurra de 1957, que requirió de un complejo proceso de preparación y adecuación a la realidad del país del heredero a la pretensión carlista, llevado a cabo en Bilbao en medio de un riguroso incógnito. A partir de ese año, el significado político e ideológico de la celebración en el monte de tierra Estella creció de forma considerable, así como su capacidad de convocatoria, propiciando, a su vez, un incremento de las iniciativas (publicaciones, actos, reorganización institucional y participación en las elecciones municipales y provinciales: un ejemplo de ello es la activa implicación carlista en las elecciones provinciales de Navarra de 1963, que llevaron a la Diputación a Félix Huarte).Los sesenta fueron los años dorados del carlismo javierista bajo el franquismo. Amparados en una tolerancia peculiar, dado que el carlismo como formación política no tenía existencia legal, vivieron un florecimiento considerable, con una constante presencia de la familia real carlista, que se desplazó por el territorio con frecuencia. Así, Carlos Hugo visitó en 1962 varias localidades (incluída Gernika) y en 1963 reunió a las juntas de las cuatro provincias para felicitarles por su defensa de los fueros. Las infantas, por su parte, fueron asiduas, con María Teresa asentada en Pamplona en 1963.Son años en los que se apura la posibilidad de acceso al trono, cumplidos algunos de los requisitos establecidos en la Ley de Sucesión, con unos actos de Montejurra masivos, en los que los asistentes mostraban el impacto de una actitud vital que se ofrecía como alternativa no prohibida al régimen de Franco. Son años en los que conviven declaraciones de apoyo al ejército, con reivindicaciones de mayor libertad; peticiones para lograr democracia, con mensajes de Blas Piñar reclamando unidad en torno a Franco. Años de evolución paralela a la que vivía el país y a los vientos de renovación que sacudían incluso a la Iglesia católica. También momentos en los que se inicia un conflicto ideológico entre nacionalismo vasco radical y tradicionalismo, con ataques a la simbología carlista y defensas cada vez más radicales de ésta (Tolosa, 1963; Pamplona, 1965), en una creciente discrepancia con raíces en la guerra que se hacía compatible, aún, con que desde el carlismo se solicitara la derogación del régimen impuesto a Bizkaia y Gipuzkoa (1966) y se establecieran contactos con el P.N.V. Además, fueron años que reivindicaron la lengua vasca desde el carlismo. De hecho, algunas de las primeras publicaciones en euskera tras la guerra civil tuvieron patrocinadores carlistas y no fueron infrecuentes los llamamientos a la recuperación de la lengua desde las páginas de "El Pensamiento Navarro" o "Montejurra", como ponen de manifiesto los testimonios de Manuel de Irujo, al que incluso se llegó a ofrecer la posibilidad de publicar en ese periódico.Años de transformaciones que condujeron al carlismo hacia posiciones renovadas y renovadoras y, por ello, a una creciente distancia respecto al régimen, sobre todo desde que la cuestión sucesoria pareció resuelta, aunque no públicamente. Ese incremento del carácter opositor fue manifiesto a finales de la década, especialmente tras la expulsión de la familia Borbón-Parma en diciembre de 1968, que pasó a asentarse en el País Vasco continental (Iparralde), lugar tradicional de refugio de los carlistas en otras épocas y ahora sede de sus reuniones y de la propia familia real. Además, poco después de la expulsión se proclamó el estado de excepción en todo el país, una de cuyas consecuencias fue la detención del director de El Pensamiento Navarro, Javier María Pascual, y su destierro a Riaza (Segovia). Y, por último, la para entonces asumida proclamación de Juan Carlos de Borbón como sucesor, efectuada en julio de 1969.Las reacciones a todo ello fueron de indignación y de alejamiento, con un incremento de las acciones contra el franquismo, como se apreció en el Montejurra de 1969, y en una escalada de incidentes, que año a año aumentaron, enfrentando a tradicionalistas ortodoxos y a javieristas renovadores. Radicalizadas las posturas, se produjeron continuas defecciones de la línea mayoritaria y un giro izquierdista de ésta.

En 1970 se celebró el I Congreso del Pueblo Carlista en Arbonne, en el que la línea oficial del ya Partido Carlista se alejaba del tradicionalismo, celosamente mantenido por algunos sectores igualmente divididos entre sí.

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Durante los últimos años de la década de los sesenta y primeros setenta, por inspiración de lo que tenía lugar en algunos países en vías de descolonización, especialmente Argelia, y a imitación de los primeros pasos de Euskadi ta Askatasuna (E.T.A.), se reforzó una organización juvenil ya existente desde los años cincuenta, los G.A.C. (Grupos de Acción Carlista). Con ella se pasará de las pintadas y las octavillas a los atentados, especialmente en Navarra. Los primeros años setenta los vieron desaparecer, en buena medida por el escaso número de componentes -procedentes de Navarra y Gipuzkoa especialmente- y por la estrecha vigilancia policial a la que fueron sometidos.En esta década se incrementaron los contactos con la oposición al franquismo, lo que llevó al carlismo a formar parte de las diversas plataformas constituidas con esa finalidad. Además de este frente político, tuvieron algunos éxitos iniciales en el mundo sindical navarro, que a fines de los años sesenta sirvió para nutrir organizaciones más activas en los conflictos huelguísticos de esa década. El Partido Carlista potenció, además, su carácter federal y por ello la reivindicación de autonomía para el País Vasco, en la que se pedía la inclusión de Navarra, rescatando los proyectos estatutarios de la época republicana.En cualquier caso, al final del franquismo se apreció una progresiva reducción de integrantes, un distanciamiento ya no sólo organizativo, sino ideológico, entre los líderes y las masas, que poco a poco se refugiaron en el pasado mientras abandonaban la militancia activa. Las propuestas del Partido Carlista, no legalizado para las elecciones de junio de 1977 (a las que concurrió como Agrupación Electoral Montejurra) y enfrentadas a la creciente oferta política e ideológica de oposición, quedaron marginadas y pese a su intenso activismo (fue el grupo político que más mítines celebró en Navarra en esas elecciones: 73, con poco más de 13.000 asistentes -obtuvo 8.451 votos-), su presencia fue cada vez menor, lo que le privó de fuerza y condujo a una llamativa derrota donde se presentó (Gipuzkoa, 0'1% de los votos y Navarra, 3'2%. (Linz, 1981: 70, 78). Por su parte, el tradicionalismo no optó por una fuerza política propia y dispersó su voto por diversas opciones de la derecha (especialmente Alianza Popular). A ello hay que sumar los graves incidentes en el Montejurra de 1976, cuyo luctuoso saldo marcó aún más las profundas diferencias entre los muy diversos integrantes del carlismo, sin olvidar la nunca aclarada participación del gobierno, así como las implicaciones del ultraderechismo internacional. En cualquier caso, los más perjudicados fueron los carlistas, cuya presencia social y política se vio considerablemente reducida en los inicios de la Transición. Desde aquellos momentos, su presencia se redujo aún más. En las generales de 1979 obtuvieron sus mejores resultados en Navarra (19.522 votos), aunque, pese a ello, era una fuerza minoritaria en el conjunto de Vasconia (donde obtuvo 25.998 votos), una tendencia que aumentaría con el tiempo (Linz, 1981: 102, 105, 109 y 114) y que daría con muchos carlistas en formaciones de todo el arco político. Su único éxito fue la elección de Mariano Zufía como parlamentario foral en 1979.A partir de ahí, los intentos de renovación pasaron por la búsqueda de alianzas con otras fuerzas políticas por parte del Partido Carlista, que en Vasconia había adoptado, de acuerdo a su organización federal, el nombre de E.K.A. (Euskadiko Karlista Alderdia) en 1973, con sede en Tolosa; y de unificación de las diversas tendencias y grupos por parte del tradicionalismo, que en 1986 constituyó la C.T.C. (Comunión Tradicionalista Carlista). Así, el Partido Carlista se vinculó al P.S.O.E. a partir de 1982, para formar parte de los fundadores de la coalición Izquierda Unida en 1986.Tanto E.K.A. como C.T.C. concurrieron a algunas convocatorias electorales a partir de entonces, pero con resultados claramente marginales (en las elecciones autonómicas vascas de 2001, E.K.A. obtuvo 530 votos; en las navarras de 1999, 869. C.T.C., por su parte, obtuvo 473 votos en las elecciones europeas de 1994, por 583 del Partido Carlista, ambos en Navarra. Ello implicaba, a su vez, una reducida presencia social, que desde fines del siglo XX trataron de potenciar a través de fundaciones culturales, preocupadas por aspectos históricos del pasado carlista.

De igual forma, desde posturas no carlistas, se desarrolló un creciente interés por lo que supuso este complejo movimiento.

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La magna Bibliografía de las guerras carlistas de Jaime del Burgo recoge hasta 1960 un amplísimo elenco de fuentes y bibliografía sobre este movimiento político. En esta recolección que presentamos pretendemos actualizar esta bibliografía sin dejar de citar, asimismo, títulos clásicos, macro y microbbliografía que, por una u otra razón, no pueden faltar en esta lista, se hallen o no en la obra de del Burgo.

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  • Agirreazkuenaga, Joseba; Ortiz de Orruño, José Mª: "Algunes puntualitzacions sobre la insurrecció carlina al País Basc: l'actitud dels notables rurals", en Canal, Jordi (coor.): El carlisme. Sis estudis fonamentals. - Barcelona: L'Avenç, 1993, pp. 127-156.
  • Agirreazkuenaga, Joseba: "Gerraren bukaeran bakerik ez, abagune berria baizik: Bakegintza eta Herrigintza gerra garaian eta Bergarako bake itunean (1839)", en Jakin, 1999, nº 113, pp. 11-40.
  • Agirreazkuenaga Zigorraga, Joseba; Urquijo Goitia, José Ramón: 150 años del Convenio de Bergara y de la ley del 25-X-1839. -Vitoria-Gasteiz: Parlamento Vasco, 1990. -644. -(Fondo Histórico; 3).
  • Agirrezkuenaga, Joseba: "Euskal Herriko karlismoaz ikerketa beriak", en Revista Internacional de los Estudios Vascos, San Sebastián, 1988, pp. 295-299.
  • Aguirre, José Antonio de: Entre la Libertad y la Revolución. 1930-1935. La verdad de un lustro en el País Vasco. - Bilbao: E. Verdes Achirica, 1935. - 593.
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IEZ

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  • Zavala, Antonio: Bosquejo de historia del bertsolarismo. -San Sebastián: Editorial Auñamendi, 1964. - 192. - (Colección Auñamendi; 37). Cfr. La primera guerra carlista, p. 38; La segunda guerra carlista, p. 106.
  • Zavala, Antonio: Karlisten bigarren gerrateko bertsoak. - Donostia: Sendoa Argitaldaria, 1997. - 818: il.
  • Zavala, Vicente, S.J.: La Villa de Durango. - Bilbao: BBK-Bilbao Bizkaia Kutxa, 1994. - 148: il. - (Colección Temas Vizcaínos=Bizkaiko gaiak; 235-236). Cfr. La Primera Guerra Carlista, pp. 93-102; La Segunda Guerra Carlista, pp. 115-120.
  • Zumalde, Ignacio: Historia de Oñate. - San Sebastián: Imprenta de la Diputación de Guipúzcoa, 1957. - 694.
  • Zumalde, Ignacio: "Notas sobre la Primera Guerra Carlista", en Boletín de la Real Sociedad Vascongada de los Amigos del País, San Sebastián, 1961, cuaderno 3º, pp. 305-312.

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