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ASTILLEROS ESPAÑOLES

Compañía constituida con fecha 1 de diciembre de 1969 por fusión de la Compañía Euskalduna de Construcción y Reparación de Buques, la Sociedad Española de Construcción Naval y Astilleros de Cádiz.

El grupo se completaba con la factoría y el dique seco de Cádiz, y las factorías de Sevilla y Manises (Valencia) -de la antigua Empresa Nacional Elcano-aportadas por Astilleros de Cádiz; las de Sestao, Matagorda (Cádiz) y Villaverde (Madrid), pertenecientes a la Sociedad Española de Construcción Naval, y las factorías vizcaínas de Olabeaga (Bilbao) y Asúa (Asua-Lauroeta, Erandio), así como la de Villaverde, que poseía la Compañía Euskalduna.

Asimismo, participaba de las filiales vizcaínas Astilleros y Talleres de Celaya y Sidernaval; las madrileñas Astillerapp, S.A., Combustión-Stein Astilleros y Metresa; las gaditanas Talleres del Atlántico, Metalistería del Sur, Naval Store-Werkspoor y Navalips, así como con Astilleros de Santander, S.A. y Juliana Constructora Gijonesa, S.A., siendo en estas dos últimas la participación del 100%.

El nuevo Grupo.

En el momento de constituirse, A.E.S.A. era el primer productor español, segundo grupo europeo y tercer grupo mundial de construcción naval. Las tres compañías fundadoras totalizaban una plantilla de personal propio de 21.500 trabajadores y una facturación de 15.000 millones de pesetas. Representaba cerca del 80% de la producción española.

Contaba con cinco astilleros principales (dos en Bilbao, dos en Cádiz y uno en Sevilla) y diques de reparación en Bilbao, Santander, Gijón, Sevilla y Cádiz. Asimismo, tenía fábricas de motores en Sestao (Bizkaia) y Cádiz, de la Naval; en Manises, de Astilleros de Cádiz, y la de Bilbao, de Euskalduna.

El proceso de fusión culminado en 1969 tuvo su base dos años antes, en la Orden de Presidencia de fecha 26 de julio de 1967, que sentaba las bases para la Acción Concertada de las Industrias de Construcción Naval, cuya Acta de Concierto fue firmada el 14 de junio de 1969 entre el Ministerio de Industria y las tres compañías fusionadas. Se trataba de un impulso político para el fomento de la concentración empresarial con el objetivo de aumentar la competitividad internacional del sector naval español.

Entre los numerosos proyectos derivados del Acta de Concierto, cabe destacar la coordinación de la construcción naval en la ría de Bilbao y la posterior concentración de ésta. Preveía una modernización de la factoría de Sestao con vistas a una futura ampliación, en función de una reducción de actividad de la factoría de San Mamés, de Olabeaga. Ambas se configurarían en una única factoría denominada "Bilbao" dedicada a la fabricación de motores diesel marinos pequeños y medianos. Por su parte, proyectaba en Asúa, un taller de fabricación de motores para grupos electrógenos. La factoría de Sestao se reservaba a la construcción de buques de casco de acero de entre 6.000 y 60.000 toneladas de registro bruto (TRB); la de Olabeaga, de entre 4.000 y 16.000 TRB.

A.E.S.A. se comprometía, dentro del Plan de Acción Concertada, a mantener un nivel mínimo de exportación equivalente al 35% de su producción, a desarrollar la normalización de materiales y equipos de construcción naval, y a mostrar especial atención a la investigación, destinándole el 0,25% del valor de la producción anual. Igualmente, se planteaban objetivos sociales como la formación profesional, formación cultural, social y técnica. También, el acceso a la propiedad, un régimen de retribuciones congruente con los incrementos de productividad y al mantenimiento global de empleo.

En octubre de 1971 se reestructuró el plan de Acción Concertada, firmándose un Apéndice del Acta, que proponía para la factoría "Bilbao" una capacidad de producción de 300.000 TRB anuales.

Respecto de la especialización de las factorías, el Acta de 1969 establecía para la de Sestao la fabricación de buques de carga general, bulkcarriers y petroleros; en la ampliación de 1971, se amplió a buques de tipo OBO, ore-oil, gases licuados y similares; y para la de Olabeaga, buques de carga general y bulkcarriers. En lo tocante a reparaciones navales, la factoría "Bilbao" se dedicaba a motores diesel propulsores de dos tiempos, de velocidad media y para grupos electrógenos.

Al constituirse A.E.S.A., el Instituto Nacional de Industria (I.N.I.) participaba del 50% del grupo. En 1979, el I.N.I. pasará a poseer el 100% de A.E.S.A.

Durante esta primera etapa expansiva, que durará hasta 1976, cabe destacar la absorción en 1972 de los astilleros ferrolanos ASTANO y de Astilleros Canarios (Astican) por parte del I.N.I.; operación de "salvamento" político ante la crisis del petróleo -y por ende, del sector- que estallaría en 1973 y que afectó notablemente a A.E.S.A. No obstante, en 1974 el grupo llegó a facturar 36.500 millones de pesetas, aumentó su cartera de valores en 91 millones por participación y ampliación de capital en las sociedades participadas, obteniendo unos beneficios de más de 700 millones de pesetas.

En 1975, pese a notarse plenamente los efectos de la crisis y empeorar ligeramente la posición de A.E.S.A. en el conjunto del sector naval español, representaba el 2,5% del total mundial y seguía siendo la primera empresa europea del sector y ocupaba la octava posición mundial del mismo. Respecto a la fabricación de equipos propulsores, mantenía la primera posición europea y la sexta posición mundial.

Etapa recesiva.

Cierre definitivo de Asúa en 1989. La factoría de Sestao, que en 1982 contaba con una plantilla de 3.753 trabajadores, en 1990 se había reducido a 2.945.

A la reconversión industrial emprendida por España se unió en 1986 la incorporación a la Comunidad Económica Europea (C.E.E.). La VI Directiva de la C.E.E.-que pretendía que los astilleros europeos compitieran los japoneses y coreanos- originó un plan de reestructuración de la División de Construcción Naval del I.N.I. Entre sus efectos más destacados fue el cese de nuevas construcciones de ASTANO y de Olabeaga. Este astillero era la factoría de mayor tradición del grupo, ya que había sido fundada en 1900 por Euskalduna. En sus terrenos se construyó el museo Guggenheim.

Creación de la marca Grupo Astilleros Españoles.

Coincidiendo con la etapa final de la reconversión industrial y la casi total ausencia de buques en construcción en las empresas navales del I.N.I., se introdujeron una serie de cambios importantes cara a la reintroducción del grupo en el mercado. La más destacada fue la creación de la marca Astilleros Españoles, registrada en 1987 e implantada al año siguiente. A partir de este momento todas las empresas de construcción naval actuaron en el mercado bajo esta marca. La reestructuración e impulso a la construcción dio sus frutos. A partir de 1987 la mejora de resultados de Astilleros Españoles, aunque negativos, mejoró notablemente hasta 1990; el bienio siguiente las pérdidas se estabilizaron, y, a partir de 1992, debido a la caída de la cartera de pedidos, se incrementaron considerablemente.

Etapa final.

En 1990 la política de mejora de la productividad se plasmó en el Plan de actuación Industrial (P.A.I.), que contaba con un Plan de Salud Laboral, un Plan de Mejora de Gestión y un Plan Integral de Mejoras Tecnológicas. Durante los cuatro años siguientes se firmaron acuerdos con empresas japonesas que asesoraran la reestructuración con vistas a la colaboración comercial con Astilleros Españoles. En 1991 el grupo inició una política de participación en proyectos europeos dentro del programa EUREKA. El mismo año se cerró la empresa vizcaína Astilleros y Talleres de Celaya. En el período 1992-1995 se iniciaron los Planes Estratégicos de las factorías, experimentándose un notable impulso inversor y de formación. Del mismo modo, el grupo impulsó la recuperación de su patrimonio histórico-industrial y a la atención medioambiental.

La última reestructuración tuvo lugar en 1997, año en que todas las factorías de construcción (Sestao, Sevilla, Puerto Real y Cádiz) se constituyen como filiales de Astilleros Españoles, bajo la forma jurídica de Sociedad de Responsabilidad Limitada.

Después de 30 años y muchas vicisitudes, AESA se disolvió en julio de 2000 para dar paso a una nueva fusión con la Empresa Nacional Bazán, de la que surgió en 2001 el grupo "Izar" para afianzar la industria naval vasca. En 2004 Astilleros Españoles-Izar Sestao, con una evolución tecnológica importante, contaba con 1.200 empleos directos y se encontraba sin pedidos desde hace años. Los trabajadores de La Naval de Sestao rechazaron el 21 de octubre de 2004 la vía abierta por U.G.T. y CCOO de permitir a la S.E.P.I. que privatizara el astillero de Sestao.

En 2005, tras la liquidación de Izar por parte de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (S.E.P.I.), la Naval de Sestao contaba con una plantilla de 575 trabajadores, aunque en sus instalaciones trabajaban otras 800 personas merced a 15 subcontratas.

En diciembre de 2006 fue adjudicada a una compañía privada, Construcciones Navales del Norte, consorcio formado por: Ingelectric, firma de ingeniería controlada por BBK y Kutxa; Astilleros Murueta, empresa controlada por la familia Arana; Naviera; Iniciativas Navales del Norte, controlada por José Luis Alvarez, ex director de Izar y Sidenor; GTD, compañía catalana de ingeniería de sistemas y software, con experiencia en los sectores aeroespacial y de automoción y el armador noruego Knutsen.

Véase COMPAÑÍA EUSKALDUNA DE CONSTRUCCIÓN Y REPARACIÓN DE BUQUES; SOCIEDAD ESPAÑOLA DE CONSTRUCCIÓN NAVAL

Alberto MARTÍNEZ ARTOLA (2008)

  • ORTIZ-VILLAJOS, José María (et al.): Astilleros Españoles, 1872-1998: la construcción naval en España, Madrid: LID Editorial Empresarial, 1998.

Alberto MARTÍNEZ ARTOLA (2008)