Mendilerroa

Sierra de Aralar

Sirve de unión entre el Pirineo ístmico y marítimo con un leve cambio de dirección. La Sierra se halla determinada por los 42° 55' y 43° 0,3' de latitud norte y por los 1° 33' y 1° 47' de longitud este del Meridiano de Madrid. Su perímetro es, aproximadamente, de unos 106 kms.

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Aralar presenta el aspecto de una elevada meseta, encuadrada en una serie de montañas que la bordean. La misma meseta central no es uniforme, sino que se halla surcada por elevaciones y desniveles más o menos marcados. Simplificando el fenómeno orográfico, se pueden distinguir las siguientes zonas: una oriental, de cimas continuadas, que forman la cadena denominada de las Malloas; otra central, que forma un semicírculo desde el Auza Gaztelu al Irumugarrieta; la septentrional, que cierra la meseta al N., con ramificaciones que se adentran en sentido sensiblemente NO.-SE.; la meridional, dividida en dos zonas y las cumbres dispersas que se encuentran en el interior del macizo.

Zona oriental

Las Malloas se extienden en forma continua entre Gipuzkoa y Navarra. Es la parte más agreste y ruda de la Sierra, de aspecto en general más inaccesible, ya que sus montañas están en gran parte cortadas con gran desnivel del lado del valle. Comienzan con el Balerdi (o Mallo-Zar), prosiguiendo con el Zabalegui, Artubi (o Ardigain), Uakorri, Beoin, Aldaon, Irumugarrieta, Mendi-aundi, Pallardi, Atallorbe, Malkokor, Tuturre, Alborta, Zubizelai, Putreaitz y Muzkur. El ascenso a estas cimas es fácil desde el interior de la Sierra, alcanzándose la mayor parte de ellas, protegidas por múltiples ramificaciones, desde las praderas de Unaga. Existen varios pasos que toman los senderos que descienden a los pueblos del valle de Inza: Astunalde, entre Ardigain y Uakorri; Oa, entre este último y el Beoin; el collado Baratzail, entre el Aldaon e Irumugarrieta; el paso de Mendi-Aundi, junto a la cumbre del mismo nombre; el de Illobi, entre Atallorbe y Malkokor; el de Abetegaña, entre el Tuturre y el Alborta; y entre éste y el Zubizelai el paso del mismo nombre.

Zonas central y septentrional

Tres son las cumbres principales que forman la fachada de la Sierra: Auza Gaztelu, Txindoki y Larraone. El primero se interna hacia el S., formando sus estribaciones el limite de los prados de Arrubi y continuando con el Urrain, de donde parte una ramificación, cortada por el collado de Irazusta-lepoa, que se une al Gambotxiki, prolongación a su vez del Txindoki. El Larraone, seguido del Uzkuiti, Gambo, Pardarri y Otzanburu, está separado de las Malloas por la profunda depresión de Aritzaga, donde algunos han visto huellas de glaciarismo de remotas épocas. El semicírculo que forma el sistema Auza Gaztelu-Uarrain-Pardarri, tiene una réplica más al O., con los montes AitzkoateSastari-Aleku-Akaitz: ambas cadenas se unen en la explanada de Peru-Leku, en Erenaga, junto al refugio de Igaratza.

Zona meridional

El Putxerri, Debata y Artxueta son los principales picos de la región, que se prolonga al E. por el sistema Madalen-aitz, Peña Urbasa y Akier-Irumaga, entre los cuales se extiende el hermoso valle de Ata. Además de estas cumbres existen otras en el interior de la Sierra, siendo las principales el Eulatz y el sistema DesamendiTxemiñe-Beloki; separados éstos por el paso de Mugardi. Ref. Juan Gurruchaga.

Cumbres

S. Apráiz en su bello libro sobre el Aralar, las distribuye de esta forma:

Sector Noroeste: Azua-Gaztelu (Gipuzkoa) 8899 m. peña Larrunarri (Txindoki, Gipuzkoa) 1.341 m. peña Larraone (Gipuzkoa) 1.162 m. césped Uzkuiti (Gipuzkoa) 1.334 m. césped Gambo-txiki (Gipuzkoa) 1382 m. Gambo (Gipuzkoa) 1.415 m. Uarrain (Gipuzkoa) 1.351 m. peña Pardarri (Gipuzkoa) 1.397 m. peña Sector Nordeste: Balerdi (Mallo-zar, divisoria) 1.179 m. peña Artubi (Divisoria) 1.265 m. Uakorri (Divisoria 1.325 m. Beoin (Divisoria) 1.353 m. peña Irumugarrieta (Divisoria) 1.427 m. peña Tuturre (Navarra) 1.281 m. peña Albora (Navarra) Sector Centro: Desamendi (Navarra) 1.305 m.césped Txemiñe (Navarra) 1.209 m. peña Eulatz (Navarra) 1.281m. peña Beloki (Navarra) 1.271 m. césped. Sector extremo S.O. : Apain (Navarra) 1.255 m. césped. Putxerri (Navarra) 1.296 m. peña Sector extremo S.E.: Irumuga (Navarra) 1.062 m. césped Akier (Navarra) 1.118 m. peña Madalen-aitz (Navarra) 865 m. peña Artxueta (Navarra) 1.343 m. peña Ref. S. Apráiz.

Ref. S. Apráiz.
Sector Noroeste
Azua-Gaztelu (Gipuzkoa) 8899 m. peña
Larrunarri (Txindoki, Gipuzkoa) 1.341 m. peña
Larraone (Gipuzkoa) 1.162 m. césped
Uzkuiti (Gipuzkoa) 1.334 m. césped
Gambo-txiki (Gipuzkoa) 1382 m.
Gambo (Gipuzkoa) 1.415 m.
Uarrain (Gipuzkoa) 1.351 m. peña
Pardarri (Gipuzkoa) 1.397 m. peña
Sector Nordeste
Balerdi (Mallo-zar, divisoria) 1.179 m. peña
Artubi (Divisoria) 1.265 m.
Uakorri (Divisoria 1.325 m.
Beoin (Divisoria) 1.353 m. peña
Irumugarrieta (Divisoria) 1.427 m. peña
Tuturre (Navarra) 1.281 m. peña
Albora (Navarra)
Sector Centro
Desamendi (Navarra) 1.305 m.césped
Txemiñe (Navarra) 1.209 m. peña
Eulatz (Navarra) 1.281m. peña
Beloki (Navarra) 1.271 m. césped.
Sector extremo S.O.
Apain (Navarra) 1.255 m. césped.
Putxerri (Navarra) 1.296 m. peña
Sector extremo S.E.
Irumuga (Navarra) 1.062 m. césped
Akier (Navarra) 1.118 m. peña
Madalen-aitz (Navarra) 865 m. peña
Artxueta (Navarra) 1.343 m. peña

Cavernas y simas

A pesar del gran número de abrigos rocosos, cavernas y simas que existen a lo largo de esta extensa e intrincada sierra, todas las actualmente conocidas, son de regular tamaño. Se destacan, no obstante, las de Ormazarreta, del Vizcaíno, Beingo, Nilutz, Arzematuta, Lezegalde, Alli, Ponsolua, Iribas, Jentillen-koba, Basterreko-koba, Amutxate, lutxixin, Koba-Zarra, Seakoain, Sorginetxea, Basarletz, Galo, Putxerri, Olaz, Lizarrandi, San Miguel y Albi. En los artículos dedicados a cada cueva de importancia damos detalles y pormenores.

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Hidrográficamente, y a pesar de su extensión, la Sierra de Aralar apenas si tiene importancia. El río Oria recoge las aguas de algunos arroyos que descienden de sus cumbres, siendo el principal el de Aritzaga cuyo nacimiento se puede fijar en la fuente de Pardelutz. En el interior, hay dos riachuelos principales que recorren la pradera; el primero de ellos desagua por la cascada de Muitze hacia el pueblo de Amézqueta, mientras que el segundo se sume en tierra, en el Unako'ko putzua, en el centro de las praderas de Unaga, formando una balsa que sirve de abrevadero a las ovejas. Merece citarse la resurgencia del río Larraun en Iribas, posible afloramiento de las aguas sumidas en la zona de Unako Putzua. Existen abundantes fuentes de frescas aguas, siendo las más renombradas las de Pardelutz, Egurral, Alotza e Iturbeltz en la parte guipuzcoana, y Frantzez-erreka, Mugardi, Albi y Ata en la parte navarra. Ref. J. Gurruchaga.

Navarra ocupa unas dos terceras partes de la sierra y el resto Guip. Los 19 pueblos con derechos de aprovechamiento en Aralar son: Arbizu, los seis del valle de Aráiz, Arriba, Arruazu, Atallo, Azcárate, Betelu, Echarri-Aranaz, Errázquin, Gainza, Inza, Irañeta, Lizarrabengoa, Lacunza, Lizarraga, Torrano, Unanua, Uztegui, Villanueva y Yabar. Constituyen la llamada "Unión de Aralar". Los pueblos guipuzcoanos con derechos son 15: Abalcizqueta, Alzaga, Amézqueta, Arama, Ataun, Baliarráin, Gainza, Icazteguieta, Isasondo, Lazcano, Orendain, Villafranca y Zaldivia. Ver Unión de Aralar.

Caza

En tiempos no muy lejanos, ciertas fieras y animales salvajes eran muy numerosos en Aralar. Hoy han desaparecido totalmente el oso, el lobo y el sarrio. Son raros el jabalí, el zorro y otras alimañas menores. En plena Edad Moderna la "Unión del Aralar" reunida en Zaldibia (Gipuzkoa) en 1548, acordaba medidas conduncentes a la destrucción de los animales nocivos para los rebaños. Por un oso muerto se pagaban seis ducados y por un lobo dos. En ventinueve años desde 1579 a 1608 se mataron 19 osos y 7 lobos, y en 1776 un oso, que pesó sin piel, la cifra respetable de 87 kilos.

Arbolado

Es Aralar un nudo montañoso en el que predomina el haya y le siguen el roble y la encina. El boj y otras plantas abundantes del Pirineo llenan los espacios no ocupados por las peñas, los bosques o las praderas y helechales.

Realengo

Los bosques de Aralar como otros montes vascos, pertenecían, bien a comunidades comarcales o de valles o a la Corona de Navarra. Al recaer la realeza en una misma persona y a pesar de conservarse las instituciones netamente diferenciadas, el Estado llegó a apoderarse de estos bienes fusionándolos con el resto de su patrimonio.

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Fiesta de apertura de pastos

La fiesta de apertura de los pastos se celebra todos los años desde finales del siglo XX el 1 de mayo en Larraitz, al comenzar la temporada de pastos en Aralar. Un rebaño de vacas y terneros es el primero en traspasar la valla que separa los prados de ese alto próximo a Zaldibia y los pastos de altura. Acude una multitud de personas de los pueblos de alrededor y la fiesta suele estar animada por una muestra de habilidad con perros de pastor. Véase Perro.

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Sierra que ocupa unos 50 kms.² y se halla a caballo sobre los limites de las provincias de Guip. y Nav. La línea divisoria de las dos provincias cruza por las cercanías de la cumbre más alta del macizo "Irumugarrieta". La Sierra adopta toscamente la forma de una bota. La parte de la puntera, que corresponde a la zona SE. y E., es la de más fácil acceso y se levanta en repliegues relativamente suaves, con profundos valles de penetración, como el de Ata y Baraibar, por donde discurre la carretera forestal que llega al propio santuario. La zona S. -suela de la bota- se levanta de golpe sobre el valle de la Burunda, con un solo corte, que separa la Sierra propiamente dicha de la roca de Madalen. La parte correspondiente al empeine es la más espectacular, ya que formando semicírculo se encuentran, dominando al valle de Araiz o de Inza, las cimas más elevadas de la Sierra. El cresterío se levanta, cortado a pico en muchas partes, recortándose las bravías siluetas de las cumbres que en esta zona alcanzan las mayores alturas.

Los límites N. y O. son de perfil más suave. A pesar de ello, el Txindoki domina la barriada de Amézqueta con un desnivel de más de 1.000 m., que se levantan casi de golpe. En Lizarrusti, por el contrario, la carretera trepa hasta la mitad de la altura de los picos más altos de esta región. Dado el gran perímetro que comprende la Sierra de Aralar, muchas son las vías de acceso a su interior. No obstante, aquí se mencionan solamente las más importantes. Del valle de la Burunda puede decirse que parte un camino de cada núcleo de población. Los más practicados son: de Huarte-Araquil a San Miguel, dos caminos, siendo el más frecuentado el de Olatxiki. De Arruazu y de Lacunza, parten dos caminos y ambos finalizan en la Casa Forestal. De la carretera de Ataun a Lizarrusti, y antes de llegar a este lugar, se desprende un camino que desemboca en el que recorre la Sierra, de Igaratza a San Miguel. Otro, muy frecuentado, es el que desde el mismo alto de Lizarrusti llega al refugio de Igaratza. De Madoz, y por el valle de Ata, se alcanza el Santuario de San Miguel. Iribas y Baraibar tienen también marcados senderos, siendo esta última villa inicio de la carretera que finaliza frente al Santuario, uno de los caminos más utilizados por los excursionistas.

Del valle de Inza, a pesar de su desnivel, parten varios caminos de penetración en la Sierra aprovechando los diversos pasos o collados existentes, y que tienen su comienzo en Azkarate, Ustegui, Gainza, Inza y Betelu. Por fin, en la parte guipuzcoana, Ataun, Zaldivia, Abalcisqueta y Amézqueta, son los principales puntos de inicio del ascenso. Amézqueta es el Chamonix guipuzcoano, punto de partida por excelencia para las excursiones por el macizo. Tres son los caminos que partiendo de Amézqueta se introducen en la Sierra de Aralar. El de Larraitz, ermita dedicada a la Virgen de los Remedios o Ntra. Sra. de Larraitz, situada al pie del Txindoki. El camino, muy marcado, después de atravesar un bosquecillo de pinos asciende por la ladera del pico más visitado de la región. Rodeando al Txindoki por su falda derecha, subiendo en continuos zig-zags, alcanza por fin las praderas donde se encuentran las majadas de Egurral y Beltzulegui. El de Aritzaga, comúnmente denominado "camino de minas", que se interna por la barranca de Aritzaga donde existen las instalaciones de antiguas minas de cobre. El paso abierto en la roca viva, es áspero, y hermoso el paisaje que se divisa. Tras cruzar el torrente, el camino se interna en la estrecha garganta, desembocando ya en las praderas, junto a las "cucharas", charcas de agua increiblemente transparente que cae de una a la otra formando peldaños de agua fresca. El de Urzábal, el menos frecuentado y más bravío y salvaje de los tres, se interna entre el Txindoki y el Larraone que aquí presenta su faz más hosca.

Arriba, tras cruzar la cascadita de Muitze, el panorama se ensancha en las dilatadas praderas donde no existe sendero aparente. Tomando como centro de operaciones la Casa Forestal del Aralar, estratégicamente situada en el cruce de cuatro caminos (bajada a Lacunza y carretera a Baraibar), dos son los caminos principales que, atravesando el bosque, alcanzan los límites de la serranía. El de Igaratza a San Miguel, y el de Mugardi o Bustintza. El primero de ellos -continuación del de minas-, tras cruzar unos descampados se interna en el bosque, atravesando zonas de belleza sugestiva. El raso de Kolosabarnea es una de las zonas más hermosas de este recorrido. Después de pasar frente a la Casa Forestal, el camino, ascencendiendo un inclinado repecho, alcanza el borde exterior de la Sierra, cara al valle de la Burunda, donde la mirada se pierde en el anchuroso y extenso panorama. El segundo, tras internarse por las pistas abiertas para la explotación maderera, cruza un estrecho desfiladero y alcanza las dilatadas praderas del Beloki. Ref. J. Gurruchaga.

Aralar es un centro religioso prehistórico de suma importancia. El folklore vasco nos da noticias de creencias relativas a genios moradores de cuevas y simas y los estudios arqueológicos modernos dan fe de más de 40 dólmenes, sobre los cuales también nos cuenta la tradición oral un buen número de relatos legendarios. Las cuevas y simas de Putxerri, de Txindoki, de San Miguel y de Albi, según estas leyendas, servían de morada a la Dama Mari. Esta diosa vasca, forjadora de tempestades cuando viaja de una cueva a otra de cumbre a cumbre, lo hace en forma de llamas azuladas. Unos cuentan que suele estar en la puerta de la caverna peinándose con peine de oro, o bien devanando hilo. Txindokiko-Marie suele estar relacionada con una vaca roja y el caserío de Irabi, lo que recuerda a las cuevas prehistóricas con pintux'as rupestres y simultáneamente con leyendas vivas sobre toros, novillos y vacas, todos rojos, y además, habitadores de dichos antros. Amabirjiña-arrije o "peña de la Virgen" es una roca con una huella que se atribuye al pie de la Virgen cuando ésta se apareció a un pastor de Loidi.

Pago Mari es un haya enorme en la que se daban cita dos enamorados que murieron uno tras otro después de una gran tormenta de nieve. Erroldan-arria, en el valle de Ata, entre Madoz y San Miguel, es un menhir prehistórico. Según la leyenda lo lanzó Roldán contra los vascos, pero habiéndosele enredado la mano en una zarza, se le desvió y fue a caer en lugar donde hoy se encuentra. El mismo o parecido hecho se atribuye a los "jentillak" o gentiles con la piedra llamada "Saltarri". Los Joanagorris son unos seres casi enanitos, de amplias orejas plegadas hacia delante, lígeros de piernas, preguntones y enemigos de hablar de sí mismos. Se suelen ofrecer a los caminantes para orientarles en su marcha por el Aralar o extraviarlos, según sople el viento en la Sierra. Los dólmenes se suelen suponer ser el último refugio de los "jentillak" antes de su desaparición. Muchos pastores vascos, no hace muchos años, aún se descubrían al pasar junto a un dolmen en señal de respeto.

Refs. Aranzadi, T.: Los gentiles del Aralar. Bilbao, 1919; Apráiz: Sierra de Aralar y Macizo de Gorbea. Bilbao, 1950.

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La zona guipuzcoana es declarada Parque Natural por decreto 168/94 de 26 de abril de 1994. Cuenta con una superficie: 10.971 Has abarcando en la comarca de Goiherri los municipios de Abaltzisketa, Amezketa, Ataun, Lazkao, Tolosa, Mancomunidad de Enirio-Aralar. Es propiedad: pública en un 57% y privada en 43. Acceso en automóvil por carretera del puerto de Lizarrusti (GI-120), que desde Beasain/Lazkao, en la N-I, penetra hacia Etxarri-Aranaz en Navarra, y la carretera GI-2133 a Amezketa desde Alegia y Ordizia. La zona navarra abarca 9.175 hectáreas.

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La erección de su famoso santuario la remonta la leyenda al conocido suceso que se sitúa, también por vías de tradición, en el año 707 (veáse Goñi, Teodosio de). Del templo original erigido por este infortunado caballero navarro no se tienen noticias ciertas; un documento del s. XI demuestra su existencia en el año 1027, reinado de D. Sancho el Mayor. Este documento coloca al santuario bajo la dependencia del monasterio de Santa María de Zamarze de HuarteAraquil. Diversos documentos posteriores, entre ellos varios pontificios -años 1143, 1144, 1146, 1156, 1165, 1188 y 1191- y otros reales -1096, 1103, 1125, 1136, etc.-, dan fe de este hecho. El templo actual, aunque al parecer muy reformado, fue levantado en el s. XII, albergando en su interior restos del antiguo. Se refiere que en el año 1094 el rey D. Pedro Sánchez de Aragón y Navarra (1094-1104) "subió a pie a esta sierra del monte Aralar con unas alforjas a cuestas, cargadas de arena, cuando sanó milagrosamente una noche en la iglesia de cierta enfermedad según natura incurable". Durante este reinado tuvo lugar para algunos, en el año 1098, la consagración de esta iglesia, fecha que otros autores retrasan a 1141, reinado de García el Restaurador. En el año 1191 se sabe que el santuario albergaba a una comunidad regular de monjes con su respectivo abad-prior por una escritura de concesión de una casa para lugar de reuniones de la cofradía de San Miguel hecha por D. Pedro de París, obispo de Pamplona en esta fecha.

En esta basílica se celebraba por los años 1414 una feria anual. El rey D. Carlos III el Noble poseía en tierras de la sierra ocho bustalizas -terreno demarcado para pasto de bueyes-, que en 1423 dio en arrendamiento a Sancho de Lodosa y a varios otros caballeros suyos. Durante el reinado de Leonor I de Foix, los términos, prados, pastos, bustalizas y heredamientos de Aralar, así como el molino de Huarte-Araquil, pasaron, por donación real, a manos de Martín Ibáñez, señor de Eraso. En el s. XVI las tierras de Aralar se amojonaron; ya con anterioridad había habido roces entre guipuzcoanos y navarros por los respectivos ganados que traspasaban los términos de cada uno. En 1519 se celebraron concordias que fueron aprobadas por el Consejo de Nav. en 1520 y fueron ratificadas por Carlos V en 1525. El amojonamiento definitivo tuvo lugar en 1526. Gozaban de estos prados por parte navarra, el valle de Aráiz, Araquil, Ergoyena y Burunda, y por el lado guipuzcoano las uniones de Bozué Mayor y Menor, con sus respectivos pueblos. Este primer amojonamiento no pareció arreglar las diferencias, ya que en los años 1654 y 1662 hubo nuevos amojonamientos -monte Alleko y aledaños-, así como en 1761, 1786 y 1790. El santuario, que gozaba de fama de ser rico en ornamentos y joyas, no se vio libre de la codicia de los ladrones que en 1620 y 1689 saquearon sus dependencias. Entre los años 1734, 1737 y 1742, la real chancillería de Valladolld ordenó; que D. Juan Raimundo de Arteaga y Lazcano, marques de Valmediano y señor de Lazcano, participara de los montes que correspondían a Ataun en la parte cercana a Echarri-Aranaz.

Las relaciones entre guipuzcoanos y navarros, seguían entre tanto enturbiadas por sus intereses ganaderos. Amézqueta, compró ciertas tierras de Aralar al monasterio de Roncesvalles y haciendo caso omiso de la concordia de 1519 exigió 16 reales de vellón por cada cabeza de ganado navarro que entrara en su amojonamiento. Como es natural, los pueblos navarros reaccionaron airados e impusieron, en las ordenanzas particulares de 1770, la misma pena a los animales guipuzcoanos que entraran en sus tierras. Al finalizar este siglo, mientras ganaderos dc una y otra provincia no acababan de ponerse de acuerdo, tuvo lugar, en 1797, el más sonado de los robos que haya conocido el santuario. Joyas, imágenes, ornamentos, etc., fueron sustraídos por medios violentos por nueve ladrones procedentes de Bidarray, Vaicarlos, Lugoso, etc. Algo más tarde fueron atrapados en las cercanías de Aldudes (B. Nav.), logrando recuperarse el San Miguel, aunque decapitado. Todos ellos, menos dos, fueron condenados a muerte y sus manos cortadas. La proclamación de San Miguel de Aralar, como patrono del País Vasco, tuvo lugar el 10 de octubre de 1909.

Para consultar datos específicos sobre el santuario de Aralar, su historia, tradición y arte Ver también San Miguel.

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