Filosofoak

Zubiri Apalategui, Xavier

Filósofo y ensayista donostiarra nacido el 4 de diciembre de 1898. Fallece en Madrid el 21 de septiembre de 1983.

Hijo de Miguel Zubiri Gortari y hermano de Fernando Zubiri.

Efectúo los primeros estudios en los Marianistas de su ciudad natal y parte de los eclesiásticos en el Seminario Conciliar de Madrid. Desde los inicios se interesó, no sólo por la Filosofía, sino también por las Lenguas y las Ciencias, en especial las Matemáticas y la Física. Obtuvo la licenciatura de Filosofía en el Institut Supérieur de Philosophie de la Universidad de Lovaina en 1920 y, al año siguiente, se doctoró de Teología en la Universidad Gregoriana de Roma y de Filosofía en Madrid, siendo discípulo de Ortega, Zaragüeta y García Morente. Su tesis doctoral, Ensayo de una teoría fenomenológica del juicio (1921), refleja la impronta de las tesis fenomenológicas de Husserl. Se ordenó sacerdote aunque con posterioridad pidió su paso al estado laical. Completó su formación postgraduada en Freiburg de Brisgovia, Munich, Berlín, París.

En 1923 se matriculó en la Facultad de Ciencias (Matemáticas) de la Universidad de Madrid, pero tuvo que abandonar esta nueva carrera espoleado por su paisano Juan Zaragüeta que le indujo a prepararse para las oposiciones de una cátedra de reciente creación. En la Residencia de Estudiantes conoció a Einstein que le marcó profundamente. En diciembre de 1926 gana las oposiciones a la cátedra de Historia de la Filosofía de la Universidad de Madrid. Entre 1930-1931 residió en la Harnack Haus visitando la Universidad de Berlín donde tuvo ocasión de conocer a importantes personalidades relacionadas con la Física y ahondar en su estudio de Husserl y Heidegger. En 1934 participó en un curso de verano sobre las derivaciones filosóficas de las nuevas teorías físicas de la Universidad Internacional de Verano de Santander junto con Julio Palacios y Erwin Schrödinger, cuya La Nueva Mecánica Ondulatoria tradujo al castellano, así como también La física del átomo de Arthur March. Ese año aparece su "La Nueva Física: un problema de Filosofía" en la revista Cruz y Raya, primera de sus aportaciones a una visión filosófica de las teorías de la relatividad y la mecánica cuántica, incorporada luego a su primer libro (1944).

Hijo de un político tradicionalista, se hallaba en Roma gestionando su secularización cuando sobrevino la guerra. Allí contrae matrimonio con la también donostiarra Carmen Castro Madinabeitia, hija de Américo Castro y nieta del Dr. Juan Madinabeitia. La pareja marcha luego a París donde Zubiri realiza estudios de historia, lenguas clásicas (incluidas las babilónicas) y matemáticas. En la capital francesa conoció a Severo Ochoa con el que le unió una gran amistad.

Estando en París, en 1939, poco deseoso de volver a un país cuya situación no le ofrecía ninguna garantía, estuvo a punto de matricularse en la Escuela de Ingeniería del Politécnico de Zurich. Volvió, al final, tratando de reintegrarse en la Universidad de Madrid (1940), pero es trasladado. Impartió dos cursos de Filosofía en la Universidad de Barcelona, que abandona por no poder tolerar la ideología ambiente (tomismo o agustinismo dogmáticos), para dedicarse a la docencia en instituciones privadas.

En 1944 publica su primera gran obra Naturaleza, Historia, Dios, recopilación de importantes ensayos sobre las teorías contemporáneas y su aproximación a la deidad. La intelección de Dios no derivaría de un razonamiento especulativo ni de una prueba lógica sino de una opción de la voluntad.

"El fundamento nos atrae a sí, hace que accedamos a él, pero se trata de un acceso incoado; para que sea completo es necesario que nos entreguemos a Dios como fundamento, como fundamento último, en acatamiento, oración, sacrificio, súplica, en busca de refugio. Así se obtiene en filosofía un Dios que es idéntico al Dios de las religiones, del que no podrá decirse lo que se dice del Dios de los filósofos, es decir, que no cabe adorarle, ni rezarle, ni dedicarle una danza" (Alluntis, 1983).

A partir de 1945 ejerció durante 20 años la docencia por libre en Madrid patrocinado, en gran parte, por la Sociedad de Estudios y Publicaciones. En 1946 dictó un curso sobre "Lo real y las matemáticas: un problema de filosofía" en la Universidad de Princeton (USA) que contó con la asistencia de filósofos y científicos de gran talla. En 1951 Laín Entralgo, nuevo rector de la Universidad de Madrid (hoy Complutense), le propuso la vuelta a la cátedra, cosa que rehusó. Residía en verano en Hondarribia, donde trabajaba frente al mar, fuente de inspiración. En 1962 publica su fundamental Sobre la esencia cuyo instrumento metodológico personal denomina "logos nominal constructo". En 1963 da a la imprenta Cinco lecciones de filosofía e Introducción al problema de Dios. Cita con grandes intelectuales fue, desde 1969, la Conferencia anual "Jiménez Díaz" de Madrid. Al crearse la Universidad del País Vasco se le ofreció la cátedra de Metafísica, ofrecimiento que declinó por haber abandonado la Universidad definitivamente. La de Deusto le otorgó en 1982 el Doctorado Honoris Causa. En 1982 se le concedió, junto a Severo Ochoa, el Premio Ramón y Cajal a la investigación. Su última gran publicación en vida fue la trilogía Inteligencia y Logos, Inteligencia y Realidad, Inteligencia sentiente (1983). El pensar de Zubiri garantiza su acceso a la trascendentalidad; la inteligencia sentiente es la aprehensión, sensitiva, de la cosa aprehendida en el sentir. De la misma forma que la sensibilidad no es pura, ya que es tambien intelectiva, la razón tampoco es pura ya que es sentiente. Esta es la única forma, para él, de conciliar no silogísticamente metafísica y razón.

Publicó poco y denso, en castellano principalmente (escueto y pleno de neologismos), aunque era euskaldun de nacimiento y conocía una multiplicidad de lenguas vivas y muertas. Sus temas primordiales fueron la Metafísica (incluidas Antropología y Cosmología) y el estudio de la Inteligencia (epistemología). Dejó alrededor de 50.000 folios correspondientes a los selectos cursos que impartía, varias grabaciones magnetofónicas y tres libros sin acabar. Dio clases de ética pero no parece haber escrito sobre ella acusándose su pensamiento en la obra de Aranguren. A los títulos ya señalados hay que añadir El Hombre y Dios (1984), obra esta última en la que Zubiri reivindica la actualidad de la Metafísica:

"En medio de la agitación de nuestro tiempo, puede afirmarse, sin miedo a errar, que por afirmaciones o por negaciones, o por positivas abstenciones, nuestra época, queriéndolo o sin querer, o hasta queriendo lo contrario, es quizá una de las épocas que más sustancialmente vive el problema de Dios".

También Estructura dinámica de la realidad (1989), Problema filosófico de la historia de las religiones (1993), Sobre el hombre, Sobre el sentimiento y la volición y artículos en revistas como la Revista de Occidente, Cruz y Raya, etc. (recopilación en "Realitas", 1974-1975). El I Congreso Internacional "Xavier Zubiri" se celebró en Madrid en julio de 1993. Su esposa, la escritora Carmen Castro, a la que muchas veces dictó sus pensamientos, fue el vector imprescindible de sus últimas publicaciones

  • ALLUNTIS, Félix. "Xavier Zubiri", Muga, 1983, n° 27
  • CASTRO, Carmen. Xavier Zubiri: Breve recorrido de una vida, Santander, 1986
  • ICAZA ZABALA, Juan José. Perfiles vascos en la ciencia y la ingeniería del período 1850-1950, Nuevos Extractos de la RSBAP, Bilbao, 1996.

Otros autores a destacar son Hirschberger y L. Martínez, los "Homenajes" de 1953 y 1979, Ellacuría, Marta Jiménez, G. Marquínez, Laín Entralgo, A. Ramos y F. Sanguinetti, así como más de 14 tesis doctorales y memorias de licenciatura a él dedicadas.