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UNIÓN CERRAJERA

En 1856 varios cerrajeros de la cuenca del río Deva crearon en Oñate con un capital de 370.000 reales un negocio de cerrajería con el nombre de "Urcelay, Vergarajauregui y Compañía". El 4 de diciembre de 1869 esta firma se convirtió en la sociedad comanditaria simple Vergarajauregui, Resusta y Compañía (VRC), dedicada a la fabricación cerraduras lisas, llanas, huecas, picaportes, cerrojos, bisagras, candados, candiles, tiradores, bisagras, y con un capital social de 1.098.500 reales. Esta firma de cerrajería disponía de instalaciones en diferentes zonas de Mondragón: Zaldibar, Zubillaga y Txakolin. Los tres principales accionistas eran Francisco Uriarte Sarasqueta, José Vergarajauregui y José María Resusta. En 1890 se amplió el capital social a 1,7 millones de pesetas con la incorporación de Agustín Mendizabal Biain, propietario de un taller en Arechavaleta anteriormente perteneciente a la firma Hijos de Echeverria. En 1895 la plantilla alcanzó los 600 trabajadores. En 1899 VRC adquirió en Vergara una antigua ferrería en el barrio de San Prudencio. En este enclave se reformaron las antiguas instalaciones y se instaló una fundición y un tren de laminación. Para hacer frente a estas inversiones en 1902 el capital social se amplió a los cinco millones de pesetas. Las instalaciones de Vergara estaban próximas a la línea ferroviaria. Por otra parte el potencial hidroeléctrico era superior en esta zona aguas abajo del río Deva. Sus productos de cerrajería comenzaron a introducirse en diferentes mercados. En Bilbao entre otras ferreterías la de Leandro Yhon Horn comercializará este tipo de productos. Posteriormente, Leandro se convertirá en un accionista más de la futura empresa cerrajera.

En 1900 un grupo de trabajadores de VRC abandonaron la empresa y crearon su propio negocio de cerrajería con el apoyo del Conde de Villafranca de Gaytán, Iñigo Gaytán de Ayala Jusue. El 22 de septiembre de 1901, con un capital de 550.000 pesetas se creó en Mondragón la sociedad anónima La Cerrajera Guipuzcoana (CG). Además de Iñigo Gaytán y los trabajadores Fernando Zumarraga y Evaristo Axpe, también participó el comerciante bilbaíno Julián Abando. A cambio de la aportación de terrenos, derechos de aguas y de la ferrería de Cigarrota, Iñigo Gaytán recibió acciones de la nueva sociedad. La presidencia le fue otorgada a Cándido Gaytán de Ayala Artacoz, hijo de Iñigo. En 1902 y 1903 esta empresa realizó dos emisiones de obligaciones por un total de 350.000 pesetas. En 1904 elevó su capital social a un millón de pesetas. Con una plantilla de 100 operarios se convirtió en la más directa competidora de VRC.

Nace la Unión Cerrajera (1906).

El 22 de junio de 1906 los dos fabricantes (VRC y CG) se fusionaron para crear la sociedad anónima Unión Cerrajera de Mondragón (UCEM) con un capital de 6 millones de pesetas. Los accionistas de VRC recibieron 10.000 acciones y los de CG 2.000 acciones. La presidencia se le otorgó a Cándido Gaytán de Ayala Artacoz, figura pública más representativa. Por parte de la CG fueron nombrados consejeros: Pedro Regalado Segura, Fernando Zumarraga,Antonio Gaytán de Ayala y Julián Abando, y por parte de VRC: Agustín Mendizábal, Ricardo Añibarro, Toribio Aguirre, Higinio Resusta, Fermín Resusta, y Joaquín Zayas Yhon. La primera media fue racionalizar y reorganizar los diferentes centros de producción. Los talleres de la zona de Zaldibar pasaron a concentrar toda la actividad transformadora, mientras que la fábrica de Vergara aglutinó toda la producción siderúrgica: lingote, acero, fleje, chapa y perfiles comerciales. En 1911 fue nombrado presidente Joaquín Zayas Yhon. El nuevo periodo se caracterizó por la entrada en el negocio siderúrgico. Durante su presidencia se construyeron en Vergara unos Altos Hornos. Por otra parte en la cuenca del río Deva se construyó toda una red de saltos de agua. En 1918 entraron en funcionamiento en Vergara dos Altos Hornos al carbón vegetal con una producción de 4.000 toneladas anuales. Diez años más tarde, no pudiendo soportar esta instalación los altos costes y al tratarse de una tecnología obsoleta se produjo su cierre. Con el fleje y la chapa de Vergara en los talleres de Mondragon se fue diversificando cada vez más la oferta de productos, llegándose a las 12.000 referencias. Por otra parte, la construcción de saltos de agua le liberó a UCEM de una dependencia energética y la convirtió en un proveedor local hidroeléctrico. En 1920 el capital social se amplió a 12 millones de pesetas y la plantilla de Mondragón-Vergara alcanzó los 1.600 trabajadores. En 1925 se obtuvieron unos beneficios de 4 millones de pesetas, cifra record en el periodo anterior a la Guerra Civil. De 1925 a 1930 la presidencia le fue otorgada a Fermín Resusta Mugica. Durante este mandato el capital capital social se amplió a los 15 millones de pesetas. En 1929 se creó la filial Roneo Unión Cerrajera dedicada al negocio de mobiliario de oficina en chapa. Después de un mandato ínterin de Toribio Aguirre Ibarzabal la presidencia pasó a manos su yerno el abogado y político tradicionalista Marcelino Oreja Elosegui. La recesión económica y la consiguiente conflictividad laboral desencadenaron huelgas por toda España. En Mondragón los disturbios sociales tuvieron su colofón el 5 octubre de 1934 con los asesinatos del presidente, tesorero y administrador de la fábrica. Después de una fuerte represión por parte de la fuerza pública fue nombrado presidente Ricardo Oreja Elosegui. Estallada la Guerra Civil española, el 26 de septiembre de 1936 las tropas sublevadas del general Franco entraron en Mondragón. Militarizadas las instalaciones y con una plantilla de 917 trabajadores en UCEM se fabricó material y munición de guerra.

Fuentes

  • Archivo de la Biblioteca Azkue, Euskaltzaindia, Fondo Juan Carlos Guerra
  • Archivo General de Guipúzcoa, Expedientes del Impuesto de Utilidades
  • Archivo Histórico Provincial de Guipúzcoa
  • Archivo Municipal de Vergara, Fondo Unión Cerrajera
  • Archivo Municipal de Mondragón, Fondo Unión Cerrajera

Bibliografía

  • AGUIRRE, Iñigo: Historia de la Unión Cerrajera de Mondragón. Bilbao, 1989, inédito.
  • Catálogo de la Unión Cerrajera de Mondragón, San Sebastián, 1922.
  • Catálogo de Unión Cerrajera de Mondragón, San Sebastián, 1936.
  • GONZÁLEZ GARCÍA, José María: La metalurgia guipuzcoana en la primera mitad del siglo XX, Unión Cerrajera de Mondragón, Patricio Echeverria, Compañía Auxiliar de Ferrocarriles, San Pedro de Elgoibar y Orbea, Industri Arrastoak, Bilbao, 2005.
  • La Cerrajera Guipuzcoana S.A. antes Aspe y Cía, Mondragón, Artes Gráficas P. Alvarez, Tolosa, 1894.
  • NAVARRO ARANCEGUI, Mikel: Crisis y reconversión de la siderurgia española (1978-1988), Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo, Madrid, 1989.
  • Unión Cerrajera, S.A., Cerrajería de todas las clases. Herramientas de varios oficios. Fundición de hierro colado, maleable y latón, Imprenta Litográfica Juán Ugarte. Bilbao, 1910.

José María GONZALEZ GARCIA (2007)

La Unión Cerrajera durante la Dictadura de Franco.

Finalizada la guerra, las instalaciones de Vergara pasaron a estar bajo la dirección de José María Aguirre Isasi. La fábrica de Vergara comenzó un periodo en el que sus instalaciones fabricaron a plena capacidad. En 1940 el capital social de UCEM se elevó a los 20 millones de pesetas. En los años siguientes las restricciones de algunas materias primas como el carbón, lingote y chatarra se convirtieron en la principal limitación de la empresa. En 1965 los hornos Siemens fueron sustituidos por dos hornos eléctricos de colada continua. En 1971 se incorporó el tercer horno. En la fábrica de Vergara había tal peso económico que superaba en facturación a la actividad tradicional transformadora de Mondragón. Durante este periodo la dirección de Mondragón estuvo en manos del ingeniero guerniqués Camilo Basterrechea, anteriormente jefe de laminación en Altos Hornos de Vizcaya. A finales de los años sesenta la producción de acero en Vergara oscilaba entre las 60.000 y 70.000 toneladas anuales, diez años más tarde se alcanzaron las 141.000 toneladas. Toda esta producción era laminada en el tren de bandas en caliente que disponía la empresa. En 1954 se comenzó en Mondragón la fabricación de llantas para vehículos. A finales de los setenta se abandonó en Vergara la fabricación de chapa. En la fábrica de Mondragón además de fabricarse innumerables artículos de cerrajería y ferretería, tornillería y tirafondos para el ferrocarril, también se emprendió en 1964 la fabricación de bombonas de butano.

Crisis en el sector siderometalúrgico y liquidación de la Unión Cerrajera.

En 1974 fue nombrado presidente J.L. Gaytán de Ayala Larrañaga. En ese ejercicio la plantilla ascendía a 1.681 trabajadores (634 trabajadores en Vergara y 1.074 en Mondragón), el capital social a 409 millones de pesetas y los beneficios fueron de 107 millones de pesetas. Correspondiendo el 40 por ciento de la facturación a Mondragón y el 60 por ciento a Vergara. Por otra parte, a todo lo anterior hay que añadir la actividad de las filiales Roneo Unión Cerrajera y Tubos de Precisión. El ejercicio de 1979 fue el último en el que se obtuvieron beneficios. Al año siguiente se presentó el primer expediente de regulación de empleo. En 1984 la plantilla se había reducido a 610 trabajadores. Cuatro años más tarde la fábrica de Vergara se vendió al grupo siderúrgico vasco Aristrain. En 1997 el grupo Aristrain se integró en Aceralia y cuatro años más tarde pasó a formar parte de Arcelor.

A mediados de los ochenta se creó la Corporación UCEM con la participación de Roneo, Transformados Metálicos UCEM y UCEM Cerrajera. En ese primer ejercicio se obtuvieron unos beneficios de 1.064 millones de pesetas. En 1989 entró en su accionariado el banco de negocio Mercapital con una participación del 25 por ciento. De esta forma pasó a estar presidida por Jesús Lobo Aleu. En los años siguientes la Corporación conjugó la actividad industrial con el control de participaciones en diferentes sectores. En 1993 se produjo la disolución y liquidación de la Corporación. En 1995 las instalaciones de Mondragón pasaron a manos de un centenar de trabajores.

José María GONZALEZ GARCIA (2007)