Konposatzaileak

Arrieta y Corera, Emilio (1977ko bertsioa)

Conocido por Emilio. Compositor musical. Nació en Puente la Reina (Navarra), el 21 de octubre de 1823. Murió en Madrid, el 11 de febrero de 1894. Sus padres, modestos labradores, murieron jóvenes y dejaron a Emilio de muy pocos años; lo recogió un familiar que lo hubiese dedicado a trabajar la tierra, mas su hermana Antonia, mayor que él, residente en Madrid, lo llamó y se dispuso a costearle una carrera. Eligió la musical y empezó solfeo con un profesor apellidado Castillo. Tal era su precocidad que compuso varias piececillas. Su hermana, a la vista de ello, no vaciló en llevarle a Italia y se instalaron en Milán en 1838. Antonia tuvo que regresar a Madrid, Emilio la acompañó, pero inmediatamente salió para Italia en una embarcación de vela llamada Vigilante, en la que subió en Barcelona con rumbo a Génova, travesía que duró sesenta y seis días; estaba la nave dedicada al contrabando por lo que no sólo huyó de las tormentas del golfo de Lyón, sino de los carabineros y guardacostas de las tres naciones ribereñas. Arrieta, mostrando ya su ingenio y humorismo, llamó a este viaje "aventura golfística". En Milán inició el estudio del piano y armonía con Perelli y Madacini, respectivamente, e ingresó en el Conservatorio. Por su simpatía y laboriosidad se hizo grato al profesorado pero... se le acabó el poco dinero que le entregó su hermana y no hallaba medios de obtener ingresos. Informados los profesores, instaron al conde Julio de Litta, protector de artistas, para que le prestase ayuda económica el cual lo hizo así; le asignó una pensión que le permitió continuar en el Centro de enseñanza hasta 1846. Al fin de su carrera representaron en el Conservatorio su ópera Ildegonda, acogida entusiásticamente. Domiciliado en Madrid sufrió algunas vicisitudes hasta que, por mediación de Temístocles Solera (libretista de Ildegonda), la reina Isabel II lo nombró su profesor de canto y compositor de la Real Casa. En el teatrito de Palacio, Arrieta estrenó sus óperas Ildegonda e Isabel la Católica o la conquista de Granada, en los años 1849 y 1850, las que dio a conocer en el Real en 1854 y 1855. El género zarzuela estaba aclimatado -Barbieri le deparó una obra de éxito con su Jugar con fuego y uno de los fundadores, Francisco Salas, inclinó a Arrieta para que compusiese zarzuelas. Fue la primera El dominó azul, seguida por El grumete y Marina. Las dos primeras triunfaron y no tanto la tercera, que lo logró, e inusitado, al ser convertida en ópera a requerimientos del tenor Tamberlick. Tuvo su primera audición en el Real, el 16 de marzo de 1871, cantada en castellano, primera vez que se hacía así en el teatro de la plaza de Oriente. Marina inmortaliza a Arrieta; la música de ella, como toda la escrita por el entonces futuro autor de La guerra santa, se halla al servicio del arte del canto, del lucimiento de la voz. Entre los números más populares de Marina se encuentran las seguidillas y el tango; integran la serie de piezas de Arrieta basados en nuestros cantos: la jota de Llamada y tropa; el bolero y polo De tal palo tal astilla; la habanera de Un sarao y una soireé; el chotis y seguidillas de El potosí submarino... Estas páginas no poseen la jugosidad, el garbo de las similares de Barbieri, pero tienen un selecto tratamiento armónico e instrumental. Arrieta fue amigo íntimo del famoso escritor Adelardo López de Ayala quien le proporcionó los libretos de zarzuela La estrella de Madrid, Guerra a muerte, El agente de matrimonios y El conjuro, y poesías para varios himnos: el de la coronación de Quintana, el de la Loa a Calderón... Ayala deseó realizar en Arrieta una obra de empeño: la refundición y adaptación a drama lírico de una pieza clásica que los asociara en un común triunfo artístico. Eligió para ello San Francisco de Sena, de Moratín. Mas el escritor era indolente, perezoso, pasó un año sin hacer nada, enfermó y falleció en 1879 dejando inacabada la producción que a requerimiento del compositor la ultimó José Estremera, pudiendo Arrieta componer la partitura con la que alcanzó gran éxito al estrenarse el drama lírico en el teatro Apolo madrileño, el 27 de octubre de 1883; obtuvo treinta y cuatro representaciones consecutivas. Emilio Arrieta fue profesor y Director del Conservatorio; realizó fructífera tarea; creó pensiones para los alumnos, instaló biblioteca, fundó la clase de conjunto instrumental..., obtuvieron premios de fin de carrera Tomás Bretón y Ruperto Chapí y terminaron sus estudios brillantemente Miguel Marqués, Espino, Juarranz y otros. El maestro navarro disfrutó de salud excelente que le permitió legar obra amplia, más de ciento y pico de actos, y llevar una vida activísima, atender a su cátedra y a la dirección del Conservatorio, a su plaza de académico de la Real de Bellas Artes de San Fernando, a los ensayos de sus zarzuelas... Al morir dejó sobre su mesa de trabajo unas cuartillas que se proponía leer en su próximo acto en el Centro musical de su dirección.