Literatura Oral

Cantar de Bereterretx

Una de las más bellas muestras de poesía suletina de la baja Edad Media, este cantar ha seguido interpretándose ininterrumpidamente hasta nuestros días. Sirve de apoyo a este recuerdo de más de cinco siglos una estela funeraria en Espeldoy y una leyenda que aún se trasmite de boca en boca.

Dice Gavel que este nombre ha recibido distintas grafías, principalmente Berterèche y Berterreix -siendo -ix la grafía antigua suletina para representar el sonido ch (tx) en final de palabra, como en Garicoix, Samacoix-. La forma empleada en el cantar es Bereterrech. En este nombre, la e final fue suprimida por gasconización. La ortografía francesa ha convertido en simple la segunda r, por pronunciar la segunda e muy débilmente.

La leyenda zuberotarra, que aún se relata, da al crimen perpetrado en la persona de Bereterretx, una motivación que hace sospechar que ésta ha sido añadida al hecho histórico escueto en época reciente, concretamente en plena fiebre romántica del pasado siglo. Se dice en ella que Bereterrech era un joven de Larraun prometido a Margarita, heredera de la casa de Espeldoy de Etchebar, y que el conde de Trois-Villes sólo consintió en aprobar la boda bajo la condición de ejercer el feudal jus primae noctis, costumbre no documentada en el país y muy poco probable de que haya sido ejercida en él. Ante la negativa de la pareja, el conde habría asesinado al protagonista y obligado a la prometida a hundir las manos en la sangre del mismo. El poema anónimo es pobre de recursos pero es precisamente esa sencilla desnudez la que conmueve como ningún otro de los cantares banderizos vascos. Desde las rústicas metáforas iniciales hasta la breve y esplendorosa descripción final, la tragedia ronda sin decidirse a aparecer descarnadamente y así es como el crimen, fundamento del relato popular, es dejado de lado en un difícil alarde de equilibrio dramático. Dice así:

Haltzak eztü bihotzik
Ez gaztanberak ezürrik:
Enian uste erraiten ziela
Aitunen semek gezürrik.

¡Andozeko ibarra
Ala zer ibar lüzia!
Hiruretan ebaki zaitan
Armarik gabe bihotza.

Bereterretxek oheti
Neskatuari eztiki!:
Abil eta so egin ezan.
Ageri denez gizonik.

Neskatuak berhala
Ikhusi zian bezala
Hirur dozena bazabiltzala
Leiho batetik bestera.

Bereterreaek leihoti
Jaon kuntiari goraintzi
Ehün behi bazereitzola
Beren zezena ondoti.

Jaon kuntiak berhala
Traidore batek bezala:
Bereterretx, aigu borthala,
Ützuliren hiz berhala.

Ama indazüt athorra,
Mentüraz sekülakúa.
Bizi denak orhit ukhenen dü
Bazko biaramena.

¡Marisantzen lasterra
Bostmendietan behera!
Lakharri Büztanobian sartu da
bi belhaiñak herresta.

Büztanobi gaztia,
Ene anaie maitia,
Hitzaz hunik ezpalinbada,
Ene semia juan da!

Arreba ago ixilik
Ez, othoi, egin nigarrik;
Hire semia bizi balinbada
Mentüraz Mauliala da.

¡Marisantzen lasterra
Jaon kuntiaren borthala!
Ai ei eta, Jaona, nun düzie
Ene seme galanta?.

Hik baihena semerik .
Bereterretx besterik?
Ezpeldoy altian dun hillik.
Abil; eraikan bizirik!

Ezpeldoiko jentiak,
Ala sendimentü gabiak,
Hilla haiñ hüllant ükhen eta,
Deüsere etzakienak!

Ezpeldoiko alhaba
Margarita deitzen dena;
Bereterretxen odoletik ahurkaz
Biltzen ari da.

Ezpeldoiko bukhata
Ala bukhata ederra!
Bereterretxen athorretarik
Hirur dozena ümen da.

El aliso no tiene médula
Ní el requesón, hueso:
Nunca imaginé que los bien nacidos
dijesen mentira.

¡Oh valle de Andoze
Qué valle tan largo!
Por tres veces y sin armas
Me partió el corazón.

Bereterretxe desde el lecho
(Manda) en voz baja a la muchacha:
Anda y mira si aparecen
algunos hombres.

La muchacha enseguida,
Como ya los había visto (dijo que)
Ya andaban tres docenas
De una a otra ventana.

Bereterretxe desde la ventana:
(dirige) Saludos al señor Conde
Y que le he de enviar
Cien vacas can su toro en pos.

El Señor conde enseguida (dijo)
Como un traidor:
Bereterretxe, ven a la puerta,
Que volverás enseguida.

Madre deme la camisa,
Tal vez la postrera.

Quien viva recordará
El día siguiente de Pascua.

Qué carrera la de Marisantz
De Bostmendieta abajo!
Ha entrado (en casa de) Buztanobi de Lacarra
Arrastrándose sobre las rodillas.

¡Joven Buztanobi,
Mi querido hermano,
Ay! si contigo no tengo ayuda
Mi hijo se ha ido!.

Calla hermana;
No llores, te lo suplico!
Si tu hijo aún vive
Tal vez se halle en Mauleón.

¡Cómo corrió Marisantz
A la puerta del señor conde!
Ay ay, señor, ¿dónde tenéis
A mi hermoso hijo?.

¿Tienes tú algún otro hijo
Además de Bereterretx?
Muerto está hacia Ezpeldoy.
Vé; ¡a ver si le levantas vivo!

La gente de Ezpeldoy,
Oh, gente sin sentimientos,
Que tenían tan cerca al muerto,
Y nada sabian!

La hija de Ezpeldoy
la que se llama Margarita,
Se halla recogiendo a manos
llenas La sangre de Bereterretx.

La colada de Ezpeldoy
¡Cuán hermosa colada!
Cuentan que tiene tres docenas
De camisas de Bereterretxe.

La canción de Bereterretex o Bereteretxen khantoria, fue publicada por Jaurgain en su obra Quelques légendes poétiques du pays de Soule y en Traditions Basques. También aparece en la selección de Sallaberry, Chants populaires du Pays Basque. Según este último, Berterretx habría sido asesinado por instigación del conde de Troisvilles para eliminarlo como rival. Pero el conde, lugarteniente del rey en su castillo de Mauleón, ocupaba este puesto en 1643. Jaurgain establece de una manera irrefutable que el poema es con mucho anterior a esta fecha. El nombre de la madre de Bereterretx, Marisanz de Bustanoby, muy frecuente en Zuberoa en el siglo XV, empleado aún en la primera mitad del siglo XVI, desaparece a continuación completamente. Por otra parte, según H. Gavel, la melodía, que "posee netamente el carácter del primer modo gregoriano", parece remontarse al siglo XV. Bereterretx no fue, pues, víctima del conde de Troisvilles. El cantar relata la trágica muerte del caballero, que pertenecía al bando agramontés, por el alcaide de Mauleón en nombre del rey de Inglaterra, D. Luis de Beaumont, conde de Lerín, jefe de la fracción beamontesa. Esta muerte se relaciona a las sangrientas guerras de bandos entre las familias de Luxe y de Gramont como un pequeño incidente al que engrandeció el poeta. Según Jaurgain, data el poema de la primera mitad del siglo XV -entre 1434 y 1449-, ya que el asesinato del hijo de Marisanz de Bustanoby fue cometido u ordenado por el conde de Lerín, que se hallaba al frente del castillo de Mauleón desde 1434. Se habla de un señor conde en el relato y en él la casa de la víctima se llama de Espeldoy -hoy Espeldoipe-. Agrega Jaurgain "que se ve todavía una cruz de piedra, erigida en el lugar donde fue muerto Bereterretx". Esta cruz, mejor dicho, esta estela discoidal, se hallaba delante de la casa; más tarde, como entorpeciera la circulación, fue transportada a un muro frontal a la casa y en 1969 se hallaba muy deteriorada. Lo más probable es, sin embargo, que este monumento sea posterior a los hechos, o sea, del siglo XVI; la estela no tiene fecha ni nombre, sólo dos arcos con sus flechas alusivas tal vez a la muerte del destinatario que se representa como una tosca figura con los brazos extendidos. Según la canción, Bereterretx fue sacado de su casa en Larrau durante la noche de Pascuas; asesinado en el camino de Mauleón, su cadáver fue encontrado por la hija de la casa Espeldoy, Margarita. L. Colas reproduce la estela y esta nota al respecto, en su obra La Tombe Basque.

Hay diversas variantes de la melodía de este cantar, aunque muy parecidas. Azkue recogió la canción en Liqc y también, con variante, en Sainte-Éngrace (Cancionero Popular Vasco, n.° 393). Esta versión resulta intermedia entre la que proporciona Sallaberry y la que ofrece Gavel (La Chanson de Berteretch, 1924). Para Azkue, el canto del primer verso reproduce el de la vieja pieza litúrgica Verbum patris hodie, a lo que Gavel arguye que tal vez fuera posible que tanto el autor del cantar como el del Verbum ... se hayan inspirado en el himno Iam Christus astra ascenderat, del oficio de Pentecostés. Agrega que este himno fue muy popular en otros tiempos y que a su vez, su primer verso se inspiró en otros cantos, notablemente en el comienzo del himno Dona, Deus, suffragiis, de la liturgia rouanesa de 1729. De todas formas no se puede saber si la melodía fue compuesta especialmente para el poema pero sí que es la melodía la que dicta la versificación.

Pierre Etxahun Bordaçarre se inspiró en el cantar para escribir la pastoral Bereterretx, montada en Mauléon en 1958 y reeditada en Licq-Athérey en 1970. Otro artista, Pier Pol Berzaitz, se inspiró en este mismo cantar para escribir una nueva pastoral que se presenta los domingos 24 y 31 de julio de 2005 en Athérey, con 90 actores de los pueblos de Licq-Athérey, Lichans-Sunhar y Etchebar.

  • GAVEL, H. La chanson de Besteretch, Bayona, 1924.
  • JAURGAIN. Quelques légendes poétiques du pays de Soule y Traditions Basques.
  • SALLABERRY. Chants populaires du Pays Basque, Bayona, 1870, pp. 107-110.
  • COLAS, L. La Tombe Basque, Biarritz, 1923, p. 285 y pp. 62-63 del anexo Etudes, notes el références diverses, de esta obra