Culturales

Kimuak

Kimuak es un programa que busca promover la creación artística del cortometraje vasco y su difusión nacional e internacional.

Las bases de esta iniciativa institucional se sentaron en 1997 a partir de unas reuniones celebradas entre miembros de Donostia Kultura y el Departamento de Cultura del Gobierno Vasco. En esas reuniones se detectaron serios problemas que afectaban al mundo del corto vasco. Las ayudas a la producción de cortometrajes existentes hasta ese momento no garantizaban desgraciadamente su distribución. Se hacía necesario encontrar fórmulas para, además de seguir manteniendo esas ayudas a la producción, lograr que los cortos tuvieran una distribución adecuada. Y luego estaba el problema de la difusión y promoción. Los directores de cine bastante hacían con realizar el corto.

Obras de gran calidad que sin embargo no tenían la difusión internacional que merecían. Para subsanar estas carencias y responder a las demandas del cortometraje de Euskadi el Gobierno Vasco puso en marcha el programa Kimuak. Se crearon dos catálogos. El catálogo 1 se centraba en la distribución dentro de la Comunidad Autónoma Vasca y el catálogo 2 en la distribución internacional. El objetivo del catálogo 1 era garantizar la exhibición de todos los cortos producidos en la C.A.V., como mínimo en las tres capitales, facilitar la distribución por los pueblos y rentabilizar la distribución con el alquiler y el establecimiento de un precio fijo por pase. El catálogo 2 dedicaba todos sus esfuerzos a seleccionar los cortos que por su calidad pudieran tener una buena difusión en el panorama internacional. Posteriormente garantizaba para estos cortos unos soportes informativos y publicitarios competitivos buscando, en suma, una difusión internacional pareja a la calidad artística de los cortos seleccionados. Para inscribir un cortometraje en el catálogo 1 el Gobierno Vasco pedía al productor que depositara una copia en soporte cinematográfico (16 mm. o 35 mm.).

Ésta se devolvería a los dos años. El corto tenía que estar producido total o parcialmente en la Comunidad Autónoma Vasca y/o su director ser residente en dicha comunidad. Una vez inscrito en el programa el productor contaba con las siguientes ventajas. El Gobierno Vasco editaba una carpeta con hojas informativas de todos los cortos inscritos. La carpeta se enviaba a los programadores cinematográficos de la C.A.V. que podían disponer de las copias a cambio de un alquiler. El dinero cobrado en concepto de alquiler se entregaba a los productores de los cortos. Había además un compromiso por el cual todo cortometraje inscrito en Kimuak se proyectaba, por lo menos, en las tres capitales de la C.A.V. Un comité de selección posteriormente hacía una criba entre los cortos inscritos en el catálogo 1. Los que reunían más cualidades para hacer carrera internacional eran elegidos para formar el catálogo 2. El Gobierno Vasco editaba entonces una carpeta informativa sobre los cortos seleccionados. Esta carpeta se enviaba a festivales internacionales y a compradores de televisión. Además se subtitulaba al inglés por lo menos una copia de cada uno de los cortos seleccionados por festivales internacionales. Quedaba así constituida esta plataforma para difundir y promocionar los trabajos de los cineastas vascos dentro y fuera de Euskadi.

Hay que señalar que en los dos primeros años de andadura (1998 y 1999) Kimuak se gestionó directamente desde el Departamento de Cultura del Gobierno Vasco. Además se admitían en el programa cortos de años anteriores. El catálogo internacional de 1998, punto de partida de Kimuak, contenía cortos premiados como Por un infante difunto de Tinieblas González (Premio Canal Plus al Mejor Cortometraje de la Semana de la Crítica de Cannes) o Pregunta por mí de Begoña Vicario (Premio Goya al Mejor Corto de Animación en 1996). Además incluía cortos de directores como Koldo Almandoz (Razielen itzulera) o Asier Altuna y Telmo Esnal (Txotx), cineastas habituales en las convocatorias anuales de Kimuak gracias a la calidad de sus propuestas artísticas. El catálogo de 1999 incluía un corto del año 1997 -el conmovedor Muerto de amor de Ramón Barea- y cortos imprescindibles como 40 ezetz de Asier Altuna y Telmo Esnal, Amor de madre de Koldo Serra y Gorka Vázquez o The Raven de Tinieblas González. A partir del 2000 y hasta 2004 Kimuak pasó a depender de Donostia Kultura. Con la gestión de José Luis Rebordinos, responsable de cine de esta entidad, el programa dio un paso decisivo en calidad y ambición. De 400 carpetas promocionales se pasó a distribuir, en 2003, 1.000 catálogos. Y los éxitos se incrementaron más si cabe. En 2000 Jardines deshabitados de Pablo Malo logró el Premio Canal Plus "Proyecto Corto".

El catálogo 2001 tuvo gran importancia porque Donostia Kultura confió la gestión de Kimuak a Txema Muñoz, figura esencial en la eficaz trayectoria de Kimuak. Sobresalen cortos como Hombre sin hombre, Aizea, ciudad del viento o Primera persona. Pero las estrellas de esta edición fueron los cortometrajes La primera vez, primera incursión en el mundo del corto de Borja Cobeaga y ...ya no puede caminar de Luis Berdejo, premio Canal Plus "Proyecto Corto".

En el catálogo 2002 destacan Belarra, un corto de carácter experimental de Koldo Almandoz, Topeka de Asier Altuna, Terminal de Aitzol Aramio o Tercero B de José Mari Goenaga. Pero el primer gran éxito internacional de Kimuak llegó indudablemente en 2003. En ese catálogo estaba 7: 35 de la mañana, corto de Nacho Vigalondo que obtuvo una nominación al Oscar de Hollywood al Mejor Cortometraje. El corto, además de ganar el premio de la Juventud en el prestigioso festival de Clermont-Ferrand -toda una referencia dentro del circuito internacional de cortometrajes- fue seleccionado para más de 200 festivales. Pero es que además cortos de ese catálogo como Expreso nocturno, Las superamigas contra el profesor Vinilo y El tren de la bruja superaron las 100 selecciones en certámenes. Fue un catálogo, en verdad, soberbio. Kimuak por vez primera contó con un stand en el mercado del Festival de Clermont-Ferrand.

Las 6 películas tenían una calidad excepcional. 7:35 de la mañana de Nacho Vigalondo llamó la atención desde el principio por su ingenio y su originalidad. Tinieblas González dejó de nuevo el sello de su talento en Ecosistema. Imanol Ortiz brilló a su vez en Expreso nocturno. Safy Nebbou logró un emotivo trabajo, apoyado en el talento dramático de la actriz vasca Pilar Rodríguez, en Lepokoa. El tren de la bruja de Koldo Serra, corto lleno de suspense, fue galardonado con el Méliès de Oro al Mejor Cortometraje Fantástico Europeo. Y la desenfadada comedia fantástica Las superamigas contra el profesor Vinilo llamó también la atención por la brillantez de su resolución técnica.

Con el catálogo de 2003, en suma, Kimuak dio un gran salto y a partir de ese momento numerosos festivales de todo el mundo estuvieron atentos al catálogo para sus programaciones.

El Catálogo de 2004, tras el gran trabajo desempeñado desde Donostia Kultura, clave en la consolidación del programa Kimuak, pasó a ser gestionado desde la Filmoteca Vasca. En él se pueden encontrar nombres conocidos tras las cámaras como el de Sara Bilbatua, afamada directora de cásting que ha trabajado, entre otros, con Pedro Almodóvar, Julio Medem, Guillermo del Toro o Juanma Bajo Ulloa o el del actor Zoe Berriatua. Bilbatua rodó El aire que respiro y Berriatua El despropósito. A destacar también un corto erótico y perturbador, Amuak de Koldo Almandoz.

Y en 2005 llegó la consagración definitiva, la prueba de que el éxito de Kimuak no era flor de un día sino la demostración de que cuando instituciones y artistas trabajan al unísono sumando eficacia en la gestión y talento artístico, el éxito está garantizado. El catálogo, formado por 7 cortometrajes, superó los 200 premios, algo que nunca había conseguido Kimuak en una edición. Por primera vez se editó un solo catálogo, centrando todos los esfuerzos en el catálogo internacional. Éramos pocos de Borja Cobeaga apasionó desde la primera proyección, tuvo una fecunda carrera internacional y logró, por segunda vez en la historia de Kimuak, una nominación al Oscar al Mejor Cortometraje. Nacho Vigalondo volvió a dejar muestras de su talento con Choque, corto seleccionado a competición oficial en el Festival de Clermont-Ferrand. La guerra, de Luis Berdejo y Jorge C. Dorado, un trabajo estremecedor y angustioso ambientado en la Francia ocupada por los nazis, obtuvo una nominación a los premios Goya. Otros cortos de esta edición fueron La gallina ciega, El gran Zambini, Los ojos de Alicia y Sintonía. La trayectoria de Kimuak ha mantenido desde entonces su nivel de calidad artística. Sólo en los primeros siete años de recorrido (1998-2005) Kimuak acumuló 800 premios. No es de extrañar que Txema Muñoz, coordinador del programa, declarara a principios de 2007, que "Kimuak es hoy el programa de cortos más exitoso del mundo".

El catálogo de 2006 batió todas las marcas de participación (42 aspirantes frente a los 25 de la edición anterior) y el de 2007 llamó la atención por la alta calidad de sus propuestas artísticas. No en vano en él aparecen directores como Telmo Esnal, Koldo Almandoz, Haritz Zubillaga, Izibene Oñederra, Borja Cobeaga, Luis Berdejo o Jorge Dorado.

Nos encontramos, pues, ante una iniciativa consolidada que no sólo ha nutrido a la filmografía vasca de grandes trabajos de corto metraje. Ha sido capaz de difundir y de dar a conocer el cine vasco a nivel internacional y se ha convertido en una eficaz cantera de cineastas. Al abrigo de Kimuak numerosos directores han dado sus primeros pasos para dar luego el salto al largometraje. Y no es que el objetivo único del cortometrajista sea llegar al largo ya que una obra de corto metraje tiene suficiente entidad en sí misma, al igual que un relato breve puede ser tan poderoso como una novela convencional. En todo caso son varios los directores con trayectoria en Kimuak que se han incorporado al terreno del largometraje con éxito; Telmo Esnal y Asier Altuna (Aupa Etxebeste!), Aitzol Aramaio (Un poco de chocolate), Luis Berdejo (The New Daughter, largo rodado en Hollywood con Kevin Costner de protagonista), Borja Cobeaga (Pagafantas), Pablo Malo (Frío sol de invierno, la sombra de nadie), Gorka Merchan (La casa de mi padre), Koldo Serra (Bosque de sombras) o Nacho Vigalondo (Los cronocrímenes). Esta relación de cineastas y títulos de películas es una muestra clara de la eficacia del programa Kimuak como cantera del cine vasco.

Kimuak cuenta con su propia página web. En ella se explica qué es Kimuak y se aporta detallada información de todas las ediciones que ha vivido el programa. El interesado puede encontrar sinopsis, fotografías o datos técnicos de los cortometrajes así como biofilmografías de los directores. Hay también un apartado de noticias de actualidad, un buscador y una página de contacto.

  • Angulo, Jesús; Rebordinos, José Luis; Santamarina, Antonio: Breve historia del cortometraje vasco, Donostia-San Sebastián, Filmoteca Vasca-Euskadiko Filmategia, 2006, 317 pp.
  • Roldán Larreta, Carlos: Secundarios vascos de primera, Donostia-San Sebastián, Filmoteca Vasca-Euskadiko Filmategia, 2008, 272 pp.
  • Roldán Larreta, Carlos: Secundarios vascos de primera 2, Donostia-San Sebastián, Filmoteca Vasca-Euskadiko Filmategia, 2008, 311 pp.
  • Roldán Larreta, Carlos: Secundarios vascos de primera 3, Donostia-San Sebastián, Filmoteca Vasca-Euskadiko Filmategia, 2009, 276 pp.