Novel

Oñederra, Lourdes (2002 version)

Nacida en Donostia-San Sebastián (Gipuzkoa) en 1958. Tras licenciarse en Filología Hispánica realizó un master de Linguistica en Estados Unidos. Después se doctoró en Filología Vasca, con una tesis dirigida por Koldo Mitxelena. Imparte clases de Fonología en la Facultad de Filología de la UPV en Vitoria-Gasteiz. Es responsable de la Subcomisión de Pronunciación de la Academia de la Lengua Vasca-Euskaltzaindia.

Comenzó sus trabajos el torno a la literatura con el epílogo a la obra Ehun metro, de Ramón Saizarbitoria. Luego escribió reseñas de libros para la revista Ere. Su primer trabajo literario vio la luz en la revista "Oh, Euzkadi!". En 1999 publicó su primera novela, Eta emakumeari sugeak esan zion (Edit. Erein), que cosechó tres premios: Premio de la Crítica, Euskadi de Plata (concedido por el gremio de editores) y el Premio Euskadi de Literatura (instituido por el Gobierno Vasco). La obra se puede leer también en castellano: Y la serpiente dijo a la mujer (Edit. Bassarai, 2000).

Esta novela tiene como protagonista a una mujer que va desde Donostia-San Sebastián a una ciudad centroeuropea, huyendo de una vida rutinaria que no le satisface. Es un viaje doble: tanto físico, hacia una ciudad llamada W, que podría ser Viena, como interior, en busca de ilusión. En la narración, estructurada de una manera inusual, pues se usa la segunda persona, aparecen múltiples reflexiones de la protagonista, Teresa, con sus dudas, temores y sentimientos de soledad. La escritora comentó de esta forma las razones por las que eligió ese título: "Hace referencia al pasaje bíblico de Eva y la serpiente, pues los principales ejes de la novela son la culpa y el castigo". Otra de las constantes es la dificultad de la relación hombre-mujer. El narrador es omnisciente, usa la segunda persona del singular y a veces da la impresión de que coinciden las voces del narrador y de Teresa. Las frases son cortas, directas y fuertes, pues Oñederra quería ante todo dar verosimilitud a las reflexiones de Teresa.

Esta novela tardó quince años en realizarse; Oñederra escribía apuntes sueltos que iba almacenando en una carpeta, hasta que después de muchos años se decidió a convertirlos en novela. Buena parte de los textos fueron escritos en el extranjero, pues Oñederra necesita "distancia" para poder producir literatura.

Según Jon Kortazar, Oñederra usa el mismo estilo de frases cortas que Margueritte Duras y, entre los vascos, Ramón Saizarbitoria. La profesora Marijose Olaziregi (Revista "Egan", 2000) ha escrito lo siguiente sobre la novela:

"Habla del abismo que hay entre hombres y mujeres, de las incomunicaciones y soledades a las que estamos condenados. (...) El viaje que realiza la protagonista de la novela, Teresa, una mujer de 35 años, a Viena sirve de excusa narrativa para relatar su viaje interior. Gracias a las referencias que, desde el principio, se mencionan (el pintor Jasper Johns, que en The four seasons, 1986, pintó las diferentes edades del hombre; A. Vivaldi o la canción de F. De André) sabemos que, exceptuando la muerte, el viaje de Teresa no tiene ningún otro desenlace posible".

Olaziregi piensa que la utilización de la segunda persona narrativa sirve para intensificar el tono emotivo del texto y le han llamado la atención la explicitación de los sentimientos más ocultos de los personajes y la sensualidad con que se transcriben los olores.

Haurtzaroko oroitzapenak, aireportu inguruko mendiak bezala, urruti gelditzen hasi zaizkizu eta beldurra ematen dizun zulo modukoa ari zaizu irekitzen barrenean.
Zer gertatu ote zen Debatik Donostiarako autobus haren lehiatilatik kanpora begiratu zenuen hartan, Itziarko geldialdian agian. Hogei bat urte izango zenituen. Zer gertatu ote zen, orduz geroztik, edozein ibilgailuren lehiatilaren kristalean burua jartzen duzunean, egun hartaz, une hartaz gogoratzeko.
Zahartzaroan berriro hurbiltzen omen dira haurtzaroko oroitzapenak, burua betetzen omen diote jende zaharrenari egunean egin dituztenez gogoratzeko lekurik gelditzen ez zaien arte. Baina hori beste garai bat izango da. Izango bada. Zuretzat zahartzarorik izango bada. Berak bai, Andresek, aldamenean daukazun gizonak, zure senarrak, zahartzaro dotorea izango du, ordenatua eta oparoa.

(Eta emakumeari sugeak esan zion, Edit. Erein, 1999)


"Los recuerdos de la niñez, al igual que los montes que rodean el aeropuerto, empiezan a quedar lejos y una especie de agujero que te atemoriza comienza a abrirse dentro de ti.
¿Qué ocurrió aquella vez, cuando miraste por la ventanilla del autobús de Deva a San Sebastián, tal vez en la parada de Itziar? Tendrías unos veinte años. ¿Qué ocurrió, para que ahora, cada vez que apoyas la cabeza en el cristal de la ventanilla de cualquier vehículo, te acuerdes de aquel día, de aquel instante?
Dicen que en la vejez vuelven los recuerdos de la infancia, que le llenan la cabeza a la gente mayor hasta que no les queda sitio para recordar lo que se ha hecho durante el día. Pero ése será otro tiempo. Si es que es. Si para ti hay vejez. Él, Andrés, el hombre que está a tu lado, tu marido, tendrá una vejez elegante, ordenada y plena".

(Y la serpiente dijo a la mujer, Edit. Bassarai, 2000)