Concept

Obispado. Historia

Repartición de Vasconia en obispados. La repartición de Vasconia en obispados ha estado determinada por la historia tanto militar como política cuyos rasgos más prominentes inducen a establecer el siguiente índice:

  • I. Las primeras diócesis
  • II. La invasión musulmana y sus consecuencias (s. VIII-XI)
  • III. La apertura de nuevos espacios cristianos (s. IX-XI)
    • a) Obispado de Pamplona
    • b) Diócesis de Álava o Armentia (s. IX-XI)
    • c) Diócesis de Bayona (s. XI-1790)
  • IV. La recuperación cristiana del Sur (s. X-XII)
    • a) Obispado de Valpuesta (s. XI)
    • b) Obispado de Calahorra y de Nájera (s. X-XII)
    • c) Obispado de Calahorra y La Calzada (s. XII-1860/1956)
    • d) Obispados de Tarazona y de Tudela (s. XII-1955)
  • V. Adaptación de las áreas metropolitanas a la territorialización moderna de Vasconia (s. XIV-XX)
    • a) Obispado de Bayona (1822- )
    • b) Obispado de Pamplona (s. XI- )
    • c) Obispado de Vitoria (1861-1949)
      • Diócesis de San Sebastián (1949- )
      • Diócesis de Bilbao (1949- )
      • Diócesis de Vitoria (1949- )

Corresponden a demarcaciones urbanas muy antiguas, concretamente a las que experimentan con mayor intensidad el fenómeno romanizador. Por ello las más antiguas tienen sus capitalidades en el ager vascón y/o aquitano. La capital histórica de Aquitania (Aquae Tarbellicae, Dax), es la más tempranamente citada; su obispo San Severo, es conceptuado como predicador de los vascos en el siglo V. Le sigue la metrópoli vascona de Calahorra (Calagurris). El objetivo de estas primeras diócesis habría sido la evangelización del saltus tanto desde el norte como desde el sur. Para ello se habría distribuido someramente el territorio calcando las divisiones administrativas romanas que, a su vez, debieron de respetar las demarcaciones tribales.

La zona aquitana habría correspondido a las diócesis de Dax, Olorón, Lescar, Eauze, etc. Ya desde el año 255 parece regentar la diócesis de Dax San Vicente de Xaintes. En el Concilio de Agde, año 506, está representado Olorón por Grat, y Lescar por Galactorio. Este Grat, o San Grat, debió ser el evangelizador de Zuberoa y Bearne, entonces tierra euskaldun. Se supone nació en Lichos, lugar dependiente de Charritte-le-Bas (Zuberoa). Igualmente figura como contemporáneo suyo San Galactorio, obispo de Lescar (Bearne), que también concurre a Agde el mismo año. En 304 se menciona al obispo de Elusa (Eauze) en la lista del Sínodo de Arles y el de Calahorra Fibularia (Loarre, en plena montaña) en el Sínodo de Iliberis (Elvira) el año 303. No aparece hasta bastante más tarde un obispo en Bayona. Sería un mero distrito de Dax, que, después, bajo Honorio, adquiere cierta importancia militar y se le dota de una cohorte (384-423). Ambas ciudades estarían rodeadas de densa ruralidad pagana en gran parte de habla vasca. En el tratado de Andelot (587) aparece Lapurdum (Bayona) como "civitas". No se le cita tampoco en la lista de ciudades episcopales de la "Notitia Galliarum" (siglo VII). En ninguno de los Concilios de Agde (506), París (573), Mâcon (585), ni Gamomo (673), figura el obispo de Bayona, lo que se puede explicar, como se explica la ausencia del titular de Pamplona en el de Toledo: la situación política del país durante la caída del Imperio y el período de las invasiones.

La zona meridional o, en palabras de Oihenart, la Vasconia ibérica, se habría distribuido entre los obispados de Pamplona y Calahorra (vascones, berones, várdulos y caristios) y el de Oca (luego Valpuesta) que abarcaría la Autrigonia (con Flabiobriga, Bilbao). El primer obispo de Calahorra es Valeriano, ya que el poeta Prudencio (348-405) le dedica su himno al martirio de San Hipólito ("Peristephanon", II, 2). Su condición calagurritana le sitúa en la zona urbana meridional de Euskalerria, más en contacto con las corrientes socio-culturales romanas. Pero cuando Prudencio dice bruta quondam vasconum gentilitas, "vascones entregados antaño a un grosero paganismo" ("Peristephanon", I, 94), parece hablar de un paganismo vasco ya perteneciente al pasado. Su Calahorra era entonces ciudad vascona, según Ptolomeo y Estrabón. El año 448, el obispo de Calahorra Silvano, nombra por su cuenta un obispo para Auca (Oca), fundando, así, una nueva diócesis cristiana en tierra vasca. Este nombramiento, sin contar con los demás obispos de la Metrópoli, promueve una protesta ante el Papa Hilario, quien, reconociendo la falta, se la perdona en atención a las circunstancias especiales que concurren en el citado nombramiento y acogiendo una representación hecha en su favor por el clero de Tarazona, Cascante, Calahorra, Varea, Tricio, Libio y Briviesca. Oca sería, en adelante, la diócesis de la gens autrigona. Las primeras predicaciones en Pamplona debieron tener lugar en los siglo III y IV, pero se carece de documentación precisa. El primer obispo que aparece en los documentos conocidos es Liliolo (589). Posteriormente, los documentos dan a conocer a Juan (610), Atilano (683) y Marciano (693). La diócesis de Oca se retira al interior de Euskalerria en el siglo XI, estableciéndose en Valpuesta con motivo de la invasión musulmana. En tiempos de Wamba parece lindaba con la diócesis goda de Lucus Asturum (Oviedo), tal y como lo dice el "Liber Itacci", fuente tardía (siglo XII), y con relativo valor histórico. El Códice Emilianense cita a la diócesis de Segia (Ejea, vascona). Sus obispos no figuran en las listas de los asistentes a los Concilios toledanos. Por ello entre los siglo VII-VIII cabe pensar que las tierras de habla vasca se hallan repartidas en tres diócesis: Calahorra para la zona ocupada por los godos, Pamplona para la rebelde y Dax (luego Bayona) y Olorón para la ocupada por los francos. El continuo estado de sobresalto hace que las demarcaciones sean aproximadas y las noticias sobre aquellos años muy oscuras.

La invasión musulmana desdibujó el mapa diocesano de Euskal Herria trasladándose la de Oca a Valpuesta, y la de Calahorra a Nájera y algunos piensan que a Armentia, Álava. La de Pamplona también sufrió contracciones con la invasión y expansiones con la reconquista vascona. La iglesia metropolitana de Tarragona había desaparecido asimismo. Tampoco va a haber tranquilidad en las diócesis norteñas donde Burdeos es saqueada y el duque de Vasconia Guillermo muere a manos de los normandos (848). Estos se asientan en Bayona desde donde dominan todo el hinterland vasco. En el siglo X las diócesis del N. dependen del arzobispo de Auch, capital de Wasconia septentrional. Una carta de Bernardo de Auch al papa Agapito II, fechada en 946, establece que ya para entonces ejercía jurisdicción metropolitana el arzobispo wascón de Auch. En 1063 Austinde de Auch preside un concilio en Jaca. En 1118 se restablece la jurisdicción metropolitana de Tarragona bajo el obispo Olegario. A partir de esta fecha el arzobispo de Auch solamente conserva el título honorífico de "Primado de Vasconia" (Gascuña) y de las dos Navarras, alta y baja. Obedecen a su báculo las antiguas diócesis de Bayona, Bazas, Dax, Aire, Lescar y Olorón. Wasconia iba paulatinamente convirtiéndose en Gascuña en tanto perdía su lengua, el euskera, e iba ésta sustituyéndose por el romance wascón o gascón. Pero las relaciones tardaron siglos en perderse: En 1422 el rey Carlos III de Navarra, viendo que el obispo, de Dax no se podía mantener con sus rentas, le señaló 200 florines anuales sobre el erario durante su voluntad.

La recuperación cristiana de territorios -ya sea los arrasados por los normandos en el norte, ya los ocupados por los musulmanes en la Vasconia ibérica- trajo como correlato el restablecimiento del cristianismo como religión oficial y la reorganización de las estructuras episcopales (reforma gregoriana, siglo XI), bajo la forma de diócesis nuevas o remozadas cuyos inicios son poco conocidos. Bayona, Pamplona y Armentia o Álava constituyen la avanzadilla de este fenómeno mientras las viejas diócesis de Oca, Calahorra y Tarazona perecen bajo la ocupación musulmana.

Los obispos de Pamplona acompañan a la Corte residiendo en Pamplona, San Millán o en Albelda. No se hallan refugiados en Leire, como se ha solido decir, desde 860 a 1023. Hoy se da por falsa la convocatoria de un concilio por Sancho el Mayor para tratar la restauración de la iglesia de Pamplona. A tenor de la Reconquista el obispado se extendería por el E. a Valdonsella con las Cinco Villas aragonesas, Uncastillo, Sádaba, Biel, Luesia, Agüero y Murillo del Gállego. Por la bula de Pascual II se confirmaba a la iglesia de Pamplona todas sus iglesias sujetas, y con especialidad y nombradamente las de Sos, Uncastillo, Luesia, Agüero, Murillo y la del Castelar sobre Zaragoza. Así mismo el castillo de Santesteban con su pertenecido, todo el valle de Aragón y el valle de Onsella y desde Pintano hasta el río Gállego (4 de junio de 1116). Por el lado occidental llegaría a comprender a toda o casi toda Guipúzcoa y tal vez a Vizcaya antes de la creación de la diócesis de Álava. Por el sur durante algunos años en el siglo II Tudela fue de Pamplona. Hacia comienzos del siglo X Pamplona perdió extensión en favor de los nuevos obispados de Nájera y Tobía (Rioja) y Sasabe en Aragón. Tudela pasó a Tarazona en 1143.

Se le llama también de Armentia por ser este lugar la sede de los obispos alaveses. La caída de Calahorra en poder musulmán y la posterior aparición de los obispos de Álava ha dado lugar a suponer que estos últimos continúan la sede calagurritana pero no hay prueba histórica alguna que lo compruebe. La verdad es que el primer obispo que se documenta en Álava es Bivere hacia el año 876, pero sin concreción de ser obispo titular aunque es de suponer que sí. Landázuri supone que la sede armentiense nace no muchos años después de la invasión musulmana, en el siglo VIII, y no falta quien sostenga fechas anteriores pero sin pruebas. El lugar de la supuesta sede habría sido Belegia. Y todo se basa en que en 881 existió un Álvaro, obispo de Belegia, pero el dato es muy tardío. También se dice que mientras hubo obispos en Calahorra, hasta el año 900, no pudo haber obispado en Álava, pero ahí están de hecho los obispos Bivere y Álvaro, aunque el primer titulado de Álava sea Munio en 987. Por otra parte los tres documentos aducidos para probarlo son de dudosísima autenticidad. El último vestigio de obispo calagurrense es de 812.

La diócesis de Álava abarcaría a Álava, Vizcaya (salvo las Encartaciones) y occidente de Guipúzcoa (valle de Deva y Vergara) para atender a las necesidades cristianas de tan extensa región ya cristianizada como lo prueban los sepulcros de Argineta y ciertos datos de fines del siglo IX relativos a Elorrio, en el interior de Vizcaya. Por La Rioja podría extenderse por la parte de Santo Domingo y Haro, ya que en 1085 el obispo Fortunio de Álava concede la exención de pago de las tercias episcopales de las posesiones del monasterio de San Juan de la Peña en su diócesis entre las que se cita una en Cuzcurrita. La diócesis de Valpuesta, que sustituyó a la de Oca, en poder musulmán, solamente atendió tierras que actualmente son vizcaínas, pero entonces no, como las Encartaciones, todas en el occidente clásico vizcaíno. Debemos rechazar también que la diócesis de Álava fuera una extensión de la de Pamplona y fundada por Sancho el Mayor, ya que existía desde tiempos anteriores. Hay que tener en cuenta que Álava y Castilla fueron regidas por el Conde Fernán González (931-960), señoreando en tierra alavesa desde su matrimonio con la princesa pamplonesa Sancha, que lleva consigo el condado de Álava y en los tiempos inmediatamente anteriores rigen el país los condes Eylón (866) y Bela Ximénez (822...), éste de la casa Ximena del Reino de Pamplona. En este contexto político nace y vive el obispado de Álava con sede en Armentia, cerca de Vitoria. Durante el obispado de Munio (984-989) ya la diócesis es parte del Reino de Pamplona. Después de reconquistada Calahorra en 1045, cuarenta y dos años más tarde, en 1087, viene a fundirse la diócesis alavesa con la calagurritana.

No forma parte del Reino de Pamplona salvo una porción de Guipúzcoa y de la Navarra atlántica. Sus orígenes son oscuros y sin documentación histórica adecuada. Se ha supuesto que la sede lapurdense existía ya en el siglo VI pero esto no pasa de lo poco probable. Faltan, como hemos dicho, los documentos que den testimonio del hecho. La predicación de San Amando (siglo VII) no presupone, forzosamente, la existencia de un obispado en Bayona. Jaurgain, en su obra La Vasconie, reeditada por Auñamendi, atribuye sin pruebas a Sancho el Mayor, rey de Pamplona, la creación de la diócesis hacia 1027. En este caso coincidiría con la creación del vizcondado de Laburdi a favor de Lupo Sancho hacia 1023. Sea como fuere, el obispado de Bayona comprendía al vizcondado de Laburdi abarcando lo que hoy es Baja Navarra exceptuando el país de Amikuze (Mixe) y el de Ostabaret (Baja Navarra) que pertenecían a la diócesis y vizcondado de Dax. Del mismo modo la de Olorón se extendía hasta comprender el país de Zuberoa (Soule). Por el siglo abarcaba parte de la Navarra atlántica, el Baztán y comarcas limítrofes y el arciprestazgo menor de Guipúzcoa.

Lo difícil es determinar hasta dónde llegaba Bayona por el interior guipuzcoano ya que los documentos que hablan de ello son falsos, interpolados o basados en los primeros. La carta de Arsius, episcopus Vasconiae, escrita en el siglo XII, dice literalmente: "terra que dicitur Emania et Sanctum Sebastianum de Pusico (Guipúzcoa) usque ad Sanctam Mariam de Arosth et usque ad Sanctam Trianam (San Adrián)...". Otro documento sospechoso de autenticidad, el decreto de Sancho el Mayor, de 1027, incluye en la diócesis lapurdense a Oyarzun, Hernani, y, lo que es más terminante, "et tota Ypuzcoa" con la particularidad de señalar como límites el río Deva y San Adrián. Dos bulas recogen también noticias parecidas, la de Urbano II (24-VI-1096) y la de Pascual II (1106), y su confirmación de 1100. Si la de Urbano II confirma los límites dados por Sancho el Mayor, la de Pascual II recoge los datos en la carta de Arsius. Mañaricua, último historiador que ha estudiado minuciosamente el asunto, nos dice que el hecho de que en 1108, el obispo de Bayona, Bernardo, consagrara la iglesia de Astigarribia, lindando con la actual Vizcaya, a petición del abad de San Millán de la Cogolla, no implica jurisdicción, aparte de que Astigarribia pertenecía a la sazón al obispado de Calahorra, tras la extinción del de Álava. Dichos documentos se inclinan bien a Pamplona, bien a Bayona, pero, al parecer, la mayor parte de Guipúzcoa se hallaría bajo el obispo de Pamplona y lo que más tarde sería arciprestazgo de Fuenterrabía bajo Bayona. Dicho de otro modo, el valle de Oyarzun, Fuenterrabía e Irún, entendiendo por valle de Oyarzun no solamente la localidad sino también Rentería, Lezo y Pasajes. En 1412 la clerecía del obispado de Bayona en los pueblos del dominio de los reyes de Navarra, se quejó al rey de que aquél, cuando vacaban los beneficios del obispado, los proveía en personas de fuera del reino y de que los oficiales del obispo les exigían derechos excesivos. El rey encargó al obispo Mosén Guillén Amaut de Bordes que atendiese a dichas quejas, en cuya virtud se hizo cierta composición.

Carta de Arsius, de fines del Siglo XI o comienzos del XII:

In D/ei/ nomine ego Arsius indignu/s et humilis/ Lasbur/den/sis episcopus, volo tradere notixe su/ccesso/r/ibus/ et posteris ea quae nostro episcopatui scilicet sanct/e/ Marie Lasburdensi subjacent loca. ldirco he/c subtil/i et canonicali auctoritate subn/otamus/, ne forte quod absit successore/s/ nostri episcopi vel archidiaconi in dubio sint laboraturi quid in /nostro ju/re subjacent, seu que priscis /tem/poribus ipsa Lasburdensis ecclesia publ/í/co auxilio vel consilio fidelium canonice adquisivi/t/. Non enim dignum videtur ut/aliq/ua fraus in sancta catholica et apostolica ecclesia laboret. sed pocius veritas quoe auctore mun/di semper e/rigitur el /i/d/e/o quoe post morte/m/ /te/stificare non possumus autentica /auc/toritate et exemplo s/crip/tum verissimis in membran/eis/ reliquimus. ut omni dubietate post posita prelatores sancte Lasburd/ensis/ ecclesie cum pace quod invenerint testificatum nostro testim/o/n/io/ vel sanccitum absque ammioniculo ulli/u/s ancxietatis teneant, ip/s/amque sanctam matrem ecclsiam ex adquirendis vel adquisiti/s/ pristino in honore restaurent eta /a/d posse ex stipendiis subjacentium f/id/el/i mo/do edificent. Omnis vallis que Cirsia /d/i/cit/ur. usque ad Karoli crucem. vallis quoe dicitur Bigur. vallis quoe E/r/ber /u/a dicitur. vallis quoe dicitur. Bast/a/nt/iensi/um vallis, usque in medio portu Be/la/t/i. vallis que dicitur larin. letra quoe dicit/ur Ern/ania. eta sanctum Seb/a/stianum de Pusico. usque ad sanctam Mariam ad Arosth. eta usque ad /sanctam/ Tr/ianajm. Has tenemus et possid/emus in d/ominio sancte Marie Lasburdensis eclesie eo tenore ne unquam a ab episcopo vel archiepiscopo fiat u/lla/ contradictio vel procla/matio successori nos/tro sed p/o/tius sit affirmatio. Hoec astipulat/io/ vel affirmatio facta est in presentia domni archiepi/sco/pi Auxiensis odoni/s necnon eta alii/s viris religiosis clericis el monachis. vigente domno apostolico Romano Pontifict Benedicto. regnante Hug/o/ne magno rege Francorum. /im/perante duce Gasconie Willelmo Sancio. S. Arsivi episcopi. qui hanc fieri/ve/lco/n/firmari fecit. Y. S. archiepiscopi Auxiensis. Odonis. + Willelmo Sancio. S. Arsivi episcopi. qui hanc fieri/ve/l con/n/firmari fecit. Y. S. archiepiscopi Auxiensis Odonis. + S. Wastonis Centul/l/i, vice comilis, S. Lupi Anerii, vice comitis. S. Ernaldi Lupi vice comitis Aqu/ensis. +/ S. Salvatoris. abbatis. Sancti Severi. Si quis hanc contradicere voluerit. (re/p/etitio/ ejus ad nichilum redigatur, eta nisi desipuerit victus ca/non/i/cali juidicio anathema sit .

La última fase de la Reconquista determina la suerte de las diócesis de Valpuesta, Calahorra y Tarazona.

Nada se sabe de sus comienzos con exactitud ni quién podría haber sido el supuesto Juan, último obispo de Oca y primero de Valpuesta a quien se supone su fundador en el siglo XI. Lo cierto es que los musulmanes ocupan Oca y la diócesis desaparece para dar lugar a la de Valpuesta a partir de un Felmiro citado por el Albeldense como obispo de Oximae (Osma). Mañaricua resume su investigación de forma muy concisa: "La sede de Valpuesta incluiría en su jurisdicción las zonas occidentales de Álava y Vizcaya, ya en contacto con Castilla. A falta de datos coetáneos sobre delimitación de diócesis convendría mencionar el privilegio atribuido a Sancho II de Castilla otorgando diversos derechos de pastos a las diócesis de Oca, ya en el supuesto de la posterior anexión de Valpuesta a la sede restaurada Oca Burgos. Tratando de aprovechamientos cita los pastos "de Spinosa de Castella Vetula et in Karranca et usque ad Somrostro et in omnibus montibus de Trasmiera". Y al delimitar la diócesis de Oca (renovada) de la de Calahorra señala la línea "de Somrostro per Aialam et Bilibium et Graion".

Si tenemos presente que Calahorra se anexionó las tierras del obispado de Álava y Burgos las de Valpuesta, la delimitación de Calahorra y Burgos es un indicio claro de la de Álava y Valpuesta, al menos en la postrera etapa de su existencia. Según ello, Valpuesta habría tenido de la actual Álava los territorios que en la posterior diócesis de Burgos formaron las vicarías de Valdegobía (aproximadamente Bergüenda, Salinas de Añana, Villanueva de Valdegobía y Lalastra) y de Tudela (Arceniega, más Sojo, Costera y Llanteno en Respaldiza).

Atendiendo a la delimitación atribuida a Sancho II, parece que el valle de Ayala pertenecía a Valpuesta. Sin embargo, lo encontramos ya en 1095 bajo la jurisdicción del obispo de Calahorra; lo que hace pensar que, al menos en parte, había pertenecido a Armentia. En Vizcaya la sede de Valpuesta poseyó las Encartaciones, menos Gordejuela; no así, quizás, Orduña y sus contornos. La divisoria seguía, en parte, el río Cadagua. Baracaldo se lo disputaron en el siglo XII entre Burgos y Calahorra, lo que prueba que se hallaría en el límite o cerca de él". (Ref. Mañaricua, Andrés E. de: Los obispados de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya... p. 161-163). Con el obispo Atón se une a la diócesis de Nájera y tres años después, con la invasión castellana, resucita bajo el obispo Munio o Nuño. El último obispo de Valpuesta, don Muño o Nuño, figura como obispo desde el año 1067. En adelante Valpuesta queda convertida en arcedianato y colegiata del arzobispado de Burgos.

La primitiva diócesis de Calahorra, ocupada por los musulmanes, sufre las vicisitudes de la lucha contra éstos a partir principalmente del reinado de Sancho I Garcés, rey de Pamplona, en que prácticamente comienza la recuperación de la Rioja desde los años 914 y 920. Su primer obispo fue ya Benedicto, entre los años 933 y 948, bajo Fernán González y la princesa doña Sancha. El último obispo de Nájera fue don Sancho entre 1032 y 1047. La diócesis de Calahorra hacía ya mucho que yacía en poder de los musulmanes y servía, además, de firme punto de apoyo para toda clase de incursiones enemigas en tierra vascona. Sus murallas, fosos y torres convertían a Calahorra en ciudad poco menos que inexpugnable. El mismo rey la llama "famosísima y fortísima ciudad de Calahorra, que causaba gran calamidad a la gente cristiana". El rey don García tomó toda clase de precauciones para su asalto. Aquel invierno de 1045 debió ser de febriles preparativos, pues para abril ya estaba en marcha la apretada tropa reclutada de todos los lugares del Reino. No olvidó tampoco el rey encomendarse al popular San Millán y a los santos mártires Emeterio y Celedonio, cuyos cuerpos se hallaban en la ciudad, y algunos actos de generosidad como las donaciones a San Millán así lo indican. Lo cierto es que a finales de abril las fuerzas pamplonesas daban el asalto a la fortaleza en forma violentísima. La lucha debió ser dura y sangrienta si se tiene en cuenta que era necesario asaltar los fosos, escalar las murallas y romper las puertas de la ciudad. Para fines de abril la fortaleza había sido ya reconquistada como taxativamente se hace constar en más de un diploma. Que en la mente de los gobernantes vascones vivía fresco el recuerdo de la caída de Calahorra en manos islámicas y, como directa consecuencia, el traslado de la diócesis al interior lo comprueba el decreto expedido por el rey restaurando la Iglesia inmediatamente después de recuperada la ciudad. El decreto real dice así:

"En el nombre de Jesucristo, Redentor nuestro, de quien tenemos el ser, el vivir y el entender, y por cuya gracia también usamos el poder del reino temporal. Esta es la carta de concesión y confirmación que yo, don García, rey, en compañía de mi mujer la reina doña Estefanía, con ánimo agradable y devoción pronta hacemos a Dios omnipotente, con cuyo socorro hemos sacado de manos de los paganos la ilustre ciudad de Calahorra, y la hemos restituido a poder de cristianos. Concedemos, pues, a la iglesia de la bienaventurada y gloriosa siempre Virgen María y a los señores mártires San Emeterio y Celedonio que padecieron por Jesucristo en el mismo lugar, las posesiones de heredamiento siguientes. Conviene a saber: en el término que llaman Sorban, dos campos, y otros dos en otro término que llaman Cuerno de Caya. Así mismo, otros dos campos al mediodía de la ciudad, y tres, al oriente, con más dos viñas también al oriente. Pero como todo esto es poco, donamos también las décimas de las mieses y frutos enteramente de nuestras heredades y todas las cosas que en la misma ciudad y en todo su arrabal tenemos y en adelante tuviéramos nosotros o nuestra posteridad; es a saber, de todo género de animales, ganados, aves y de todas las rentas de negociaciones que pertenecieren al derecho real. Y, además de esto, mandamos confirmaros que todo hombre, de cualquiera condición, dignidad y potestad que sea, que en la misma ciudad o en todo su término alguna cosa tuviere o poseyere, ora sean cosas muebles o raíces, de todo den la décima de todos los sembrados y frutos y también de todos los animales y negocios, entera y fielmente a la misma Iglesia. Y de todas estas cosas que hemos referido, digo yo el mismo rey, que las concedemos a la dicha Iglesia de Santa María y de los santos mártires Emeterio y Celedonio, y a vos don Sancho, obispo, y al clero de la misma silla a vos sujeto: y para que todas estas cosas y las demás que vos o vuestra legal sucesión en utilidad y honor del clero e iglesia pudierais adquirir, las tengáis para siempre y las poseáis libremente sin faltar del tenor cosa. Y vuestro clero y familia de vuestra iglesia quede libre y quita del todo de toda carga pública."

De esta forma dotó don García a la iglesia de Calahorra para asegurar su vida económica y el ejercicio debido al culto. A esta generosa donación le siguieron otras disposiciones destinadas al engrandecimiento y recuperación de la ciudad, la restauración de los muros y fosos y las repoblaciones por vascones. Los nuevos obispos siguieron titulándose najerensis o calagurrensis et najerensis y siguieron residiendo en Nájera por más de un siglo. Otras veces, si residían en Albelda, entonces muy importante, esto dio ocasión episódica del título de albeldensis. Muerto el obispo Fortunio de Álava en 1093 desaparece la diócesis de Armentia o de Álava, incorporándose a Calahorra no sin enconadas disputas que duraron mucho tiempo. La iniciativa fue de Alfonso VI de Castilla, ya que la Rioja se hallaba entonces bajo el poder castellano, pero en 1109 el Papa Pascual II ratifica la anexión de Álava y Vizcaya a la diócesis de Calahorra. Siguiendo esa política se le fueron anexionando territorios ya fuera de la Rioja como el occidente de Guipúzcoa y porciones de Navarra, Burgos y Soria. Tuvo tres colegiatas, las de La Calzada, Albelda y Armentia.

Luchas de Armentia y Calahorra (1089-1200). Además de la supresión de la sede de Nájera en beneficio de Calahorra, trajo la restauración de esta ciudad vascona la recogida a su seno de la de Armentia o alavesa. Esto no cayó bien entre los alaveses y su clero, que lo miraron con malos ojos. Y no sólo eso sino que provocó grandes resentimientos y enemistades que duraron casi dos siglos. El clero armentiense podría quizás alegar que su sede no salió de Calahorra sino que tenía origen distinto, pero en los medios oficiales, tanto en la corte de Pamplona como entre el resto del clero, se opinaba todo lo contrario. Armentia, por lo tanto, fue convertida en Colegiata de Calahorra. Se provocaron muchos incidentes que llegaron hasta Roma y provocaron incluso Bulas pontificias e innumerables discusiones y odiosos vejámenes durante el episcopado de Pedro de Nazar (1089-1108), Sancho de Grañón (1108-1117) y don Sancho de Funes (1117-1146) que fue muerto por propios eclesiásticos. Habiéndose llegado incluso al crimen sacrílego entró como obispo de Calahorra un vascón que había de dejar preciosa memoria: don Rodrigo de Cascante (1146-1190). Hombre éste altamente diplomático y servicial, empezó por halagar a Armentia y a Santo Domingo de la Calzada, las dos iglesias más ofendidas. No sólo eso; reedificó Armentia con talento, arte y lujo; más todavía: en la concesión del Fuero de Vitoria por aquel rey vascón tan célebre, don Sancho el Sabio, llegó a titularse "Armentienses episcopus". Las desavenencias cedieron ante la política de amor y de caridad de este prelado estableciéndose una paz que duró hasta su muerte en que se renuevan algún tanto para ceder definitivamente. Pero quedó en Álava el sentimiento y el deseo de un obispado propio que nunca ya había de desaparecer. Tampoco fue aprobada en Vizcaya la extinción del Obispado de Álava y el Obispo de Calahorra no fue admitido en el Señorío hasta bien entrado el siglo XVI en que una concordia celebrada en 1545 puso fin a la situación.

"El primer gran problema planteado por un crecimiento tan desmerusado como rápido -dice J. M. Marín- fue el de la capitalidad de la diócesis. La extremidad de Calahorra, que se encontraba en la punta oriental, trajo consigo el que los obispos prefirieran seguir viviendo en Nájera, que era punto más céntrico del obispado. Pero las continuas peleas con los monjes de Santa María hicieron pensar a aquéllos, a fines del siglo XII, en transferir su sede a Santo Domingo de la Calzada, cuya iglesia había sido elevada a colegiata en 1180 y acababa de quedar definitivamente por Calahorra frente a las pretensiones de los obispos de Burgos. La idea no llegó a cuajar del todo ni pasar a realidad definitiva. Primero, por la oposición del gobernador Lope Díaz de Haro y del propio abad del cabildo calceatense; luego, por la tenaz resistencia de los canónigos de Calahorra. Y eso que los de la Calzada insistían en que la diócesis seguiría siendo y llamándose de Calahorra; el traslado afectaría sólo a la sede. El episodio más grave de esta lucha doméstica tuvo lugar en los primeros años del siglo XIII, en que a la muerte del obispo don Juan García, se hizo doble elección episcopal, por el cabildo de Calahorra y el de La Calzada respectivamente, llegándose hasta el ataque personal y sangriento entre los bandos de uno y otro. La situación complicóse por obra del arzobispado toledano Ximénez de Rada quien, nombrado juez en el litigio, lo resolvió a favor de un tercer candidato amigo suyo. El quasi-cisma a que se había llegado en la diócesis, se cerró, por fin, en 1221 con el nombramiento definitivo de dicho tercer prelado que se llamaba Juan Pérez. El cabildo de Santo Domingo sacó de este pleito el título de catedral para su iglesia y el entrar a partes iguales en el nombre y título de la diócesis, que sería ya, oficial y permanentemente, de Calahorra y La Calzada".

Este Obispado abarcaría hasta los siglo XIX-XX a una parte importante del País Vasco actual: el arcedianato de Álava, Vizcaya menos las Encartaciones que pertenecieron a Burgos y, desde 1750, a Santander, parte de Guipúzcoa (los arcedianatos de Léniz y Tavira de Durango) y una pequeña Zona de Navarra (Amescoa y Viana). En 1949 perdió Treviño que pasó al Obispado de Álava. En 1956 se añadió a su nombre el de Logroño abarcando exactamente la provincia de esta denominación.

Corresponde a las conquistas de Alfonso el Batallador de Aragón y de Navarra, incluyendo a Tudela y su área: Agreda, Alfaro, Borja, Tarazona, Tudela y Calatayud. En 1783 se independizó Tudela como diócesis hasta 1851 en que pasó a ser administrada por Pamplona (obispado de Pamplona y Tudela) y en 1889 por Tarazona. En 1955 pasó definitivamente a pertenecer a la silla de Pamplona.

Es un fenómeno bien conocido el que acaece a finales de la Baja Edad Media con los fluctuantes y poco deslindados territorios vascos que no constituyeron, como Navarra, un Estado. La aparición y triunfo de las Hermandades sobre los cabeza de linaje trae aparejada la creación de instituciones y derechos regionales en torno a las mismas. Surge la comunidad provincial -país en la Vasconia francesa- y un Fuero territorial en el que se consignan los derechos "inmemoriales" de sus aforados. Surgen los actuales territorios vascos recortados, en función de las nuevas circunstancias, sobre demarcaciones antiguas -los obispados entre otras- más apegadas a formaciones anteriores (lingüísticas, gentilicias tal vez). También por estas fechas se consolidan los dos grandes Estados francés y español que partirán la diócesis de Bayona en consonancia con sus intereses nacionales.

El proceso de reterritorialización de los obispados vascos tiene su primer jalón importante con el reconocimiento por la Iglesia de la frontera hispano-francesa en 1566 mediante una bula de Pío V que permitió segregar de la diócesis de Bayona los territorios guipuzcoanos y altonavarros que siempre había poseído. Aparece su primera delimitación actual, la meridional. Durante el período revolucionario, la creación del Obispado de los Bajos Pirineros acarreará la segunda adaptación a los imperativos civiles. La Ley de Constitución Civil del Clero del 12 de julio de 1790 suprimió la organización de la Iglesia francesa del Antiguo Régimen. Según su artículo n.° 1 "cada Departamento constituirá una sola diócesis y cada diócesis abarcará los mismo límites y extensión que el Departamento". La Ley (art. II) establecía asimismo las sedes de los 83 departamentos del Reino, suprimiendo todas aquellas que no fueran nombradas en la Ley. La sede del Obispado de los Bajos Pirineros fue establecida en Olorón. La Ley estipulaba además varios distritos metropolitanos, entre los cuales, el de Toulouse (Metrópolis del Sur) comprendía los obispados de los Departamentos de Alto Garona, Gers, Bajos Pirineos, Altos Pirineos, Ariège, Pirineos Orientales, Aude, Aveyron, Lot y Tarn. Los Obispados de Bayona, Lescar y Auch eran suprimidos. Según el título II de la Constitución tanto los obispos como los curas serían nombrados, a continuación, tras unas elecciones democráticas.

La elección de los Obispos debía efectuarse de la misma forma y por el mismo electorado que contemplaba la Ley del 22 de diciembre de 1789 para el nombramiento de los miembros de la Asamblea del Departamento. Tenía lugar en la iglesia principal de la cabeza de Departamento, al acabar la misa a la que debían de asistir todos los electores. Para ser elegible debía de haberse ejercido durante 15 años el ministerio sacerdotal en la diócesis. El primer Obispo constitucional de los Bajos Pirineos fue elegido el 27 de febrero de 1791 en Pau en la iglesia de los franciscanos y la elección recayó sobre el benedictino Barthelemy Jean Baptiste Sanadon, al que sucedió, en 1797, el Obispo Saurine. Poco duró el nuevo obispado ya que por medio del Concordato de 1801 se restableció el Obispado de Bayona abarcando a todo el departamento, más las Landas y a las tres provincias o países de Laburdi, Baja Navarra y Zuberoa enteras. En 1822 una nueva remodelación separaba las Landas. En 1985 consta de todo Iparralde y el Béarn con 548.000 católicos y 4.615 no católicos.

Su principal característica consiste en no haber sido regentada por ningún obispo vasco desde 1681 pese a haber exportado la diócesis buen número de prelados vascos. Los principales servicios del obispado se duplican entre Bayona y Pau encargándose de los asuntos bearneses el auxiliar del obispo. Existen además dos vicarios generales, 20 capellanes repartidos entre el P. Vasco y el Béarn.

El organigrama del obispado se compone del Consejo episcopal -dos obispos, dos vicarios generales, un consejero y cuatro sacerdotes-, un consultorio compuesto de 9 canónigos y un consejo de sacerdotes compuesto por 51 sacerdotes, de los cuales 16 titulares y el resto elegidos. Existen en todo el País Vasco del Norte 210 sacerdotes en activo, 28 de los cuales se hallan fuera de la diócesis. Muchos sacerdotes vascos trabajan en el Béarn. Los miembros del clero regular son 213: 35 betarramitas, 30 benedictinos, misioneros de París 28, etc. Existen benedictinos en Belloc, capuchinos en Bayona, franciscanos en Saint-Palais, hermanos de las Escuelas Cristianas en Mauleón y Bayona, hermanos de Ploermel en Ziburu, San Juan de Luz y Urruña. Hay 22 comunidades de religiosas, de las cuales las mayores son las de Hijas de la Cruz (24 casas) y las de Siervas de María (18). Iparralde está distribuido eclesiásticamente en dos zonas:

  • Costa, con 162.719 habitantes, 47 parroquias y tres sectores:
    • 1.-Bayona con 35 sacerdotes y 21 parroquias.
    • 2.-BiarritzAnglet con 22 sacerdotes y 10 parroquias.
    • 3.-San Juan de Luz con 23 sacerdotes y 16 parroquias.
  • Interior con 66.745 habitantes, 70 parroquias, 88 sacerdotes y cuatro sectores:
    • 1.-Mixe con 20 sacerdotes y 16 parroquias.
    • 2.-Garazi-Baigorry con 24 sacerdotes y 20 parroquias.
    • 3.-Laburdi con 19 sacerdotes y 16 parroquias.
    • 4.-Zuberoa con 19 sacerdotes y 16 parroquias.

Las parroquias interiores poseen hasta 6 y 7 localidades. El total del clero secular en la diócesis es de 385 sacerdotes.

Obispos de la diócesis de Baiona.

Raimundo el Viejo (dudoso)
Raimundo el Joven (dudoso)
Guillaume
Bernard d'Astarac
Garsia
Raimond de Martres
Arnaud-Lop de Bessabat
Arnaud de Formatel ou Formated
Fortaner ou Fortanerius de Mauleón
Pierre Bertrand d'Espelette
Adhémar
Bemard de Lacarre
Raymond Arsius de Navailles
Raymond de Luc
Raymond d'Onzac ou de Donzac
Sans de Haïtee
Dominique de Mans
Arnaurd-Bemard de Montagne
Pierre de Maremne
Bemard de Ville ou Deville
Pierre de Maslac
Pierre de Saint-Jean
Guillaume du Pin ou Dupin
Guillaume-Vital de Saint-Jean
Pierre d'Oraich
? s. XI
? s. XI
1065
1090-1119
1119-1121
1121-1125
1125-1137
1137-1149
1150-1170
1170-1178
1179-1186
1186-1201
hacia 1205
hacia 1213
1213-1257
1259-1279
1279-1303
1304-1308
1309-1312
1316-1319
1316-1318
1318-1354
1356-1359
1359-1370
1371-1380

Cisma de Occidente
Obediencia de Avignon Obediencia de Roma
Obispos residentes en
Saint-Jean-Pied-de-Port
Obispos residentes en Bayona
Nicolas: 1383
Garcias d'Euguy: 1385
Guill.-Am. de Laborde: 1414-1444
Barth. d'Arribeyre: 1383-1392
Garcias Mendez: 1394-1405
Peis du Vernet: 1407-1416
Pierre de Mauloc, elegido pero postergado
por el Concilio de Constanza que prefirió a
G. Arnaud de Laborde, el que reunió a toda
la diócesis bajo su báculo.

Gasserand ou Garcias de Lisague
Jean de Maruilb
Jean de Laur
Jean de La Barriére
Bemard de Labet
Hector d'Ailly
Jean du Bellay (cardinal)
Etienne Poncher
Jean Demonstier ou Dufresne
Jean de Sossiondo d'Ascain
Jacques de Maury
Bertrand d'Echaux
Clande de Rueil
Henri de Béthune, elegido en 1629
Raymond de Montagne
François Fouquet
Jean d'Olce (d'Iholdy)
Gaspard de Priélé
Léon de Lalanne, transférido de Dax
René-François de Beauvau
Jacques Druillet
Pierre-Guillaume de La Vieuxville
Jacques Bonne de Bellefont
Christophe de Beaumont
Guillaume d'Arche
Jules-Basile Ferronde La Ferronnais
Etienne-Joseph Pavée de Villevielle
Jacques-Jean Loyson
Paul-Thérése-David d'Astros
Etienne-Marie-Bruno d'Arbou
François Lacroix
Arthur-Xavier Ducellier
Alfred François Fleury-Hottot
François-Antoine Jauffret
F. Marie Gieure
Mgr. Houbaut
Mgr. Vansteenbarghe
Léon-Albert Terrier
Paul Gouyon
Jean Paul Vincent
Pierre Motéres
1444-1453
1454-1464
1466-1488
1489-1504
1504-1519
1520-1526
1526-1532
1532-1551
1551-1565
1566-1578
1579-1595
1598-1621
1622-1629
1629
1630-1637
1638-1642
1643-1681
1691-1688
1688-1700
1700-1707
1708-1727
1728-1734
1735-1741
1741-1745
1745-1774
1774-1794
1784-1790
1803-1820
1820-1830
1831-1837
1838-1878
1878-1886
1887
1889-1902
1906-1934
1934-1939
1939-1943
1944-1957
1957-1963
1964-1986
1986-

Su frontera oriental que, como hemos visto avanzaba hacia el este en territorios aragoneses de habla vasca antigua y medieval, retrocede hacia tierras de la Navarra nuclear al crearse el obispado de Jaca (1076) y el de Huesca, tras la reconquista de esta ciudad por Pedro I Sánchez, rey de Pamplona y Aragón, en 1094. Esta Zona queda demarcada en 1785 mediante el paso de 48 localidades más de Pamplona a las diócesis de Huesca y Jaca. Por el oeste linda con el obispado de Alava o Armentia (s. IX). Los límites septentrionales abarcarán, desde 1566, Baztán, Santesteban, Fuenterrabía y Cinco Villas, que pertenecían al Obispado de Bayona. En 1781 pierde el arciprestazgo de la Valdonsella y las 5 Villas de Aragón que engrosan el Obispado de Jaca. En 1861 la creación de la diócesis de Vitoria le acarrea la pérdida de 96 parroquias de Guipúzcoa. (Arcedianatos de Fuenterrabía y de Guipúzcoa). Finalmente se restructura la frontera S, SW; en 1955 la diócesis de Calahorra le cede 21 parroquias mientras Tarazona y Zaragoza le ceden otras 14 entre las cuales las correspondientes a la diócesis de Tudela -creada en 1783, convertida en colegiata en 1851- administrada por Tarazona hasta ese año. En 1956 la nueva provincia eclesiástica o Archidiócesis de Pamplona comprendió las diócesis sufragáneas de Calahorra-La Calzada, Jaca, San Sebastián y la administración apostólica de Tudela.

Obispos de Pamplona
¿San Fermín?
Lillolo
Juan
Atilano
Marciano
Opilano
Wiliesindo
Jimeno I
Basilio
Galindo
Feliza
Valentín
Belasco
Bivas
Julián
Sisebuto
Jimeno II
Sancho
Juan
Blasco
García Ramírez
Pedro de Rodez o de Anduque
Guillermo
Sancho de Lanosa
Lope de Artajona
Sancho
Pedro Compostelano
Raimundo
Bibiano
Pedro de París
Martín
García Fernández
Juan de Tarazona
Espárago de la Barca
Guillermo de Santonge
Rentigio de Navarra
Pedro Ramírez de Piédrola
Pedro Jiménez de Gazólaz
Armingot
Miguel Sánchez de Uncastillo
Miguel Périz de Legaria
Iñigo López de Lumbier, vicario general sede vacante
Martín de Yeta, vicario general sede vacante
García de Egüés, vicario general sede vacante
Amait de Puyana
Guillermo Mechina
Raol Rossellet
Miguel de Maucondlut
Arnalt de Barbazán
Pedro de Monteruc
Miguel Sánchiz de Asiáin
Bernart de Folcaut
Martín de Zalba
Miguel de Zalba
Martín de Eusa, vicario general sede vacante
Nicolás López de Roncesvalles, gobernador eclesiástico
García de Aibar y Martín de Eusa, vicarios generales sede vacante ( )
Lancelot de Navarra, vicario general sede vacante
Sancho Sánchiz de Oteiza
Martín de Peralta I
Martín de Peralta II
Juan Bessarion
Nicolás de Echévarri
Domingo de Roncesvalles, vicario general sede vacante
Alfonso Carrillo ( )
César Borja
Antoniotto Pallavicini, en administración
Faccio Santori, en administración
Amnevo de Labrit, en administración
Juan Rufo, en administración
Amanevo de Labrit, en administración
Alejandro Cassarini, en administración
Juan Rena
Pedro Pacheco
Antonio de Fonseca
Alvaro de Moscoso
Diego Ramírez Sedeño de Fuenical
Antonio Manrique de Valencia
Pedro de la Fuente
Bernardo de Rojas y Sandoval
Antonio Zapata y Mendoza
Mateo de Burgos y Moraleja
Antonio Venegas de Figueroa
Prudencio de Sandoval
Francisco de Mendoza y Ribera
Cristóbal de Lobera y Torres
José González de Villalobos y Díaz
Pedro Fernández Zorrilla
Juan Queipo de Llano
Juan Piñeiro y Osorio
Francisco de Alarcón y Covarrubias
Diego de Tejada y Laguardia
Andrés Girón
Pedro Roche
Juan Grande Santos de San Pedro
Toribio Mier
Juan Iñiguez de Arnedo
Pedro Aguado
Juan de Camargo y Angulo
Andrés José Murillo Velarde
Melchor Angel Gutiérrez Vallejo
Francisco Ignacio de Años y Busto
Gaspar de Miranda y Argaiz
Juan Lorenzo de Irigoyen y Dutari
Agustín de Lazo y Palomeque
Esteban Antonio Aguado y Rojas
Lorenzo Igual de Soria
Veremundo Arias y Texeiro
Joaquín Javier de Uriz y Lasaga
Severo Leonardo Andriani y Escofet
Pedro Cirilo de Uriz y Labaitu
José Oliver y Hurtado
Antonio Ruiz-Cabal y Rodríguez
José López-Mendoza y García
Mateo Múgica y Urrestarazu
Tomás Muñiz y Pablos
Marcelino Olaechea Loizaga
Enrique Delgado Gómez, arzobispo desde 1956
Arturo Tabera Araoz, arzobispo
José Méndez Asensio, arzobispo
José M.ª Lamauri Lafuente, obispo auxiliar
José M.ª Cirarda Lachiondo, arzobispo.
s. III
589-592
610
683
693
829
c. 845-860
c. 880-890
918-921
922-938
c. 945
947-958
970-972
978
983-987
988-c. 1000
1005-1024
1024-1052
1054-1068
1068-1078
1078-1083
1083-1115
1122
1122-1142
1143-1159
1160-1164
1162-1164
1163
1165-1166
1167-1193
1193-1194
1194-1205
1205-1211
1212-1215
1215-1219
1220-1229
1230-1238
1241-1266
1268-1277
1277-1286
1288-1304
1304-1307
1307-1308
1308-1310
1310-1316
1316-1317
1317
1317
1318-1355
1355-1356
1356-1364
1364-1377
1377-1403
1404-1406
1406-1407
1407-1408
1408
1408-1420
1420-1425
1426-1456
1456-1458
1458-1462
1462-1469
1469-1473
1473-1491
1491-1492
1492-1507
1510-1512
1512-1517
1517-1520
1507-1510
1520-1538
1538-1539
1539-1545
1545-1550
1550-1561
1561-1573
1576-1577
1578-1587
1588-1596
1596-1600
1600-1608
1606-1610
1612-1620
1621-1623
1623-1625
1625-1627
1627-1637
1639-1647
1647
1648-1657
1658-1663
1664-1670
1670-1683
1683-1692
1693-1698
1700-1710
1713-1716
1716-1725
1725-1728
1729-1734
1735-1742
1742-1767
1768-1778
1779-1783
1785-1795
1795-1803
1804-1814
1815-1829
1830-1861
1861-1870
1875-1886
1886-1889
1899-1923
1923-1928
1928-1935
1935-1946
1946-1968
1968-1971
1971
1970-1979
1978
Obispos de Tudela
Francisco Ramón de Larumbe y Mondragón
Simón Pedro de Casaviella y López del Castillo
Juan Ramón Santos de Larumbe y Larráyoz
Ramón María Azpeitia Sáenz de Santa María
Cosme Marrodán, vicario capitular sede vacante
1784-1796
1797-1816
1817-1818
1819-1844
844-1858

Desde 1858 fueron administradores apostólicos de la diócesis de Tudela los siguientes obispos de Tarazona

Obispos de Tarazona
Cosme Marrodán y Rubio
Juan Soldevila Romero
José M.ª Salvador y Barrera
Santiago Ozcoidi y Udave
Isidro Gomá y Tomás
Nicanor Mutiloa e Irurita
Manuel Hurtado y García
Juan Soldevila Romero
Isidro Badía y Sarradel
1858-1888
1889-1902
1902-1907
1907-1916
1917-1918
1918-1926
1926-1935
1935-1946
1947-1955

Por decreto consistorial "Zaragoza y otras", de 2-IX-1955 la diócesis de Tudela sin mengua de su rango. queda incorporada a la de Pamplona cuyos arzobispos son sus administradores apostólicos.

Corresponde también, hasta cierto punto, a un fenómeno de convergencia territorial, esta vez al de las tres provincias occidentales de Vasconia ibérica -las Provincias Vascongadas-, movimiento que tiene lugar a lo largo del antiguo régimen y que culmina entre los siglo XVIII y XIX con las conferencias anuales de las tres diputaciones. La nueva diócesis prevista en el Concordato de 1851, es creada entre 1861 y 1862 y abarcaba exclusivamente a las tres provincias por lo que el Obispado de Calahorra y la Calzada hubo de entregar toda Vizcaya y Alava (salvo Trucíos, Treviño y las Encartaciones) y parte de Guipúzcoa; el de Navarra, una gran zona de Guipúzcoa; y la diócesis de Santander, las Encartaciones. El nuevo obispado dependió de la Iglesia metropolitana de Burgos. Tras la guerra, declaradas Vizcaya y Guipúzcoa "provincias traidoras", en 1949 fue desmembrada la diócesis, constituyéndose con ella tres nuevas. Comprende 400 parroquias, la mayoría de Alava, más las del Condado de Treviño y Orduña que pertenece a Vizcaya pero está enclavado en Alava.

Obispos de la Diócesis de Vitoria
Diego Mariano Alguadil
Sebastián Herrero y Espinosa de los Monteros
Mariano Miguel y Gómez
Ramón Fernández de Piérola
José Cadena y Eleta
Pruedencio Melo Alcalde
Leopoldo Elijo y Garay
Zacarías Martínez Núñez
Mateo Múgica Urrestarazu
Francisco Javier Lauzirica (Adm. Apostólico)
Carmelo Ballester
José María Bueno Monreal
Francisco Peralta Ballabriga
José María Larrauri Lafuente
1861-1876
1876-1880
1880-1890
1890-1904
1904-1913
1913-1917
1917-1922
1922-1928
1928-1937
1937-1943
1943-1950
1950-1963
1955-1979
1979-

Obispado de San Sebastián. Comprende las 150 parroquias de Guipúzcoa.

Obispos de la Diócesis de San Sebastián
Jaime Font i Andreu
Lorenzo Bereciartua
Jacinto Argaya
José María Setién
Juan Maria Uriarte
1950-1963
1963-1968
1968-1978
1978-1998
1998-

Obispado de Bilbao. La integran las 211 parroquias de Vizcaya.

Obispos de la Diócesis de Bilbao
Casimiro Morcillo González
Pablo Gúrpide Beope
José María Cirarda Lachiondo
Antonio Añoveros Ataun
(Administrador Apostólico)
Luis María Larrea Legarreta
1950-1955
1955-1968
1968-1971
1971-1978

1979-